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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de canal+cartagena | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/mientras-el-gobierno-atiende-las-inundaciones-en-el-norte-de-colombia-la-amazonia-es-invadida-y-arde-desapercibida/</link>
        <description><![CDATA[<p>Febrero ha sido un mes de fuertes desastres causados por una temporada atípica de lluvias que ha afectado a gran parte de Colombia, especialmente el norte de la región Andina y el Caribe, donde&nbsp;el departamento de Córdoba ha sufrido algunas de las más graves inundaciones.&nbsp;El Gobierno nacional ha enfocado sus acciones en atender la emergencia [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam sobrevoló el noroccidente de la Amazonía colombiana y observó incendios, nuevas carreteras ilegales y grandes potreros en los parques Tinigua, Sierra de la Macarena y Chiribiquete.</em></li>



<li><em>El oriente del parque Sierra de la Macarena ha sido invadido por cultivos de coca y una enorme red vial ilegal, mientras que el parque Tinigua continúa con una acelerada pérdida de bosque.</em></li>



<li><em>La región de los llanos del Yarí está bajo control de una de las disidencias de las FARC, que deforesta para promover carreteras y grandes cultivos de arroz y maíz.</em></li>



<li><em>Preocupa la consolidación de un nuevo corredor cocalero que va desde Putumayo hasta Meta, bordeando el parque Chiribiquete.</em></li>
</ul>



<p>Febrero ha sido un mes de fuertes desastres causados por una temporada atípica de lluvias que ha afectado a gran parte de Colombia, especialmente el norte de la región Andina y el Caribe, donde&nbsp;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=SXhrfEYlK5g" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el departamento de Córdoba ha sufrido algunas de las más graves inundaciones</a>.&nbsp;<strong>El Gobierno nacional ha enfocado sus acciones en atender la emergencia invernal. Mientras tanto, una crisis silenciosa avanza en otra región del país: la Amazonía arde</strong>&nbsp;y los deforestadores no han perdido el tiempo en su objetivo de destruir el bosque y colonizar amplias zonas de los departamentos de Meta, Caquetá y Guaviare.</p>



<p>Así lo pudo constatar&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;en un sobrevuelo de varias horas realizado el 27 de febrero y organizado por la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS). “A pesar de que en estos días de lluvia en Bogotá no se note, aquí [en la Amazonía] la selva ya está ardiendo.&nbsp;<strong>Vimos un enorme avance de carreteras, instalación de grandes potreros y nuevas instalaciones para el poblamiento del territorio</strong>”, asegura Rodrigo Botero, director de la FCDS.</p>



<p>En el recorrido de más de cuatro horas sobre la Amazonía noroccidental colombiana se observó&nbsp;<strong>un avance significativo de la deforestación en varios núcleos, como los parques nacionales naturales Tinigua y Sierra de la Macarena</strong>. También preocupa a los expertos la colonización al oeste del resguardo indígena Yaguará, en el núcleo de deforestación del río Camuya, así como el avance de las carreteras, los cultivos de coca y los lotes para ganadería en el Parque Nacional Chiribiquete, el más grande del país.</p>



<p><strong>La deforestación también ha avanzado de forma acelerada hacia el occidente de la Amazonía</strong>, principalmente en el municipio de Cartagena del Chairá, en Caquetá, entre el río Yarí, la zona de Remolinos del Caguán y el borde del parque Chiribiquete.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034354/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270098" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/actividades-reservas-forestales-colombia-impactos-ambientales/">¿Protección o riesgo?: nuevas actividades permitidas por el Gobierno en reservas forestales de Colombia abren debate sobre posibles impactos ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El parque Sierra de la Macarena sigue los pasos del parque Tinigua</h2>



<p>El caso de Tinigua es el más preocupante porque, según los expertos,&nbsp;<strong>casi el 40 % de sus bosques han sido deforestados</strong>.</p>



<p>“Hoy quedan muy pocos kilómetros de conectividad en bosque. Queda un corredor, el cual debería ser el objeto mayor de conservación porque es el único en la zona norte de conectividad andinoamazónica. Hay que detener la pérdida de esta conectividad”, dijo en diciembre de 2025 Clara Solano, directora de la Fundación Natura a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Solano destacó que las características geográficas de Tinigua, como&nbsp;<strong>su territorio plano y cercanía a carreteras y algunas cabeceras municipales, favoreció la ocupación y la colonización</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270113"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01040003/Ampliacion-de-vias-ilegales-en-el-parque-Tinigua-y-deforestacion-de-aproximadamente-100-metros-a-ambos-lados-de-la-carretera.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270113" /><figcaption class="wp-element-caption">El parque Tinigua es el más deforestado de Colombia. Imagen tomada durante el sobrevuelo del 27 de febrero de 2026. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Si no se revierte la situación en Tinigua,&nbsp;<strong>Colombia podría pasar a la historia por perder uno de sus parques nacionales</strong>, áreas que precisamente tienen las más altas restricciones en el país debido a su enorme valor ambiental.</p>



<p>Desafortunadamente, el panorama de febrero de 2026 parece más desalentador. Desde el aire&nbsp;<strong>no sólo se observan carreteras ilegales nuevas, sino que otras existentes han sido ampliadas</strong>&nbsp;y niveladas con el uso de maquinaria pesada. También han aumentado los potreros con fines ganaderos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270111"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035947/Grandes-lotes-al-interior-del-parque-Tinigua-han-sido-colonizados-a-traves-de-la-ganaderia.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Grandes lotes al interior del parque Tinigua han sido colonizados a través de la ganadería. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270111" /><figcaption class="wp-element-caption">Grandes lotes al interior del parque Tinigua han sido colonizados a través de la ganadería. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>En el parque Tinigua, la dinámica de deforestación y control territorial no puede entenderse sin&nbsp;<strong>la presencia activa de las disidencias de las FARC</strong>, en particular del Estado Mayor Central (EMC) y el Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), estructuras armadas que ejercen autoridad en amplias zonas del parque y sus alrededores y que regulan la ocupación del territorio y la movilidad de la población.</p>



<p><a href="https://fcds.org.co/publicaciones/nuevo-libro-tendencias-y-dinamicas-de-la-deforestacion-en-la-amazonia-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">En el informe</a>&nbsp;<em>Tendencias y Dinámicas de la Deforestación en la Amazonía Colombia 2025</em>, publicado por FCDS, se resalta que los parches grandes y conectados de hábitat que antes existían&nbsp;<strong>en el sector sur de Tinigua se han transformado en una red dispersa de relictos de bosque pequeños</strong>, irregulares y aislados, lo que pone en riesgo tanto la conectividad ecológica como la funcionalidad ecosistémica del parque.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270112"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035955/Aproximadamente-el-40-del-bosque-en-el-parque-Tinigua-se-ha-perdido.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Aproximadamente el 40 % del bosque en el parque Tinigua se ha perdido. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270112" /><figcaption class="wp-element-caption">Aproximadamente el 40 % del bosque en el parque Tinigua se ha perdido. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270110"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035940/Relictos-de-bosque-fragmentado-en-el-parque-Tinigua.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="Relictos de bosque fragmentado en el parque Tinigua. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270110" /><figcaption class="wp-element-caption">Relictos de bosque fragmentado en el parque Tinigua. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>La tendencia acelerada de deforestación que se ve en Tinigua ha empezado a imitarse en Sierra de La Macarena, el parque contiguo. El sobrevuelo permitió ver una enorme red de carreteras, que lejos de pretender estar ocultas en el bosque, cada vez son más anchas y con una deforestación a lado y lado de al menos 100 metros.&nbsp;<strong>La zona nororiental del parque ha sido invadida por cultivos de coca</strong>&nbsp;y el 27 de febrero se observaron varios incendios activos en zonas colindantes a las carreteras y a los lotes de coca ya establecidos.</p>



<p>En declaraciones recientes para este medio, la congresista Julia Miranda aseguró que “en La Macarena se incrementan los procesos de transformación y ocupación ilegal”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270105"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035409/Incendio-en-el-Parque-Sierra-de-la-Macarena.-Febrero-27-2026.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Incendio en el Parque Sierra de la Macarena. Febrero 27 2026. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270105" /><figcaption class="wp-element-caption">Incendio en el Parque Sierra de la Macarena. Viernes 27 de febrero de 2026. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Cifras del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) muestran que&nbsp;<strong>durante los últimos 20 años el parque ha perdido 66 133 hectáreas de bosque</strong>, lo que representa el 11.7 % de su cobertura boscosa en 1990.</p>



<p>Rodrigo Botero comenta que gran parte de la porción oriental del área protegida&nbsp;<strong>(planicie amazónica) ya se encuentra conectada, tanto por accesos viales terrestres como por río</strong>, y que tan solo faltan algunos tramos para conformar una especie de “circunvalar” que rodearía por completo los bosques remanentes en esta porción del parque.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270109"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035439/Deforestacion-en-la-Sierra-de-la-Macarena.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación en la Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270109" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en la Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Y es que el informe 2025 de FCDS ya daba cuenta del acelerado crecimiento de la malla vial ilegal dentro del área protegida:&nbsp;<strong>623.6 kilómetros se construyeron entre 2007 y 2025</strong>, de los cuales 76.9 km fueron entre abril de 2024 y marzo de 2025.</p>



<p>La coca también ha venido en aumento. El Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC, por sus siglas en inglés) registró&nbsp;<strong>1464 hectáreas de coca en 2023</strong>&nbsp;con enclaves en la zona del río Cafre y el Guayabero, en el río Cabra, entre las zonas de Santa Lucía y las bocas del Cafre, y en el cañón del río Sanza. Por otro lado, registros de vacunación del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) mencionan la presencia de&nbsp;<strong>68 543 vacas dentro del parque</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270106"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035416/En-los-ultimos-anos-se-ha-creado-una-gran-red-vial-ilegal-dentro-del-Parque-Sierra-de-la-Macarena.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="En los últimos años se ha creado una gran red vial ilegal dentro del Parque Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270106" /><figcaption class="wp-element-caption">En los últimos años se ha creado una gran red vial ilegal dentro del Parque Sierra de la Macarena. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270108"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035432/El-sector-nororiental-del-parque-Sierra-de-la-Macarena-presenta-un-gran-aumento-en-hectareas-de-coca.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="El sector nororiental del parque Sierra de la Macarena presenta un gran aumento en hectáreas de coca. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270108" /><figcaption class="wp-element-caption">El sector nororiental del parque Sierra de la Macarena presenta un gran aumento en hectáreas de coca. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/mujeres-indigenas-lagos-pesca-sostenible-amazonia-colombia/">Mujeres indígenas lideran la recuperación de los lagos y la pesca sostenible en la Amazonía colombiana</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El control de las disidencias de las FARC en los llanos del Yarí</h2>



<p><strong>Los llanos del Yarí son una importante zona de sabanas amazónicas que conectan los parques Sierra de la Macarena y Serranía de Chiribiquete</strong>. Allí también se ubica el resguardo indígena Llanos del Yarí–Yaguara II.</p>



<p>Históricamente ha sido uno de los focos de deforestación de la Amazonía y de acuerdo con el informe Tendencias y Dinámicas de la Deforestación en la Amazonía Colombia 2025 de la FCDS,&nbsp;<strong>entre abril de 2024 y marzo 2025 se perdieron 1533 hectáreas de bosque en el resguardo</strong>, donde según la fundación existen unos 175 kilómetros de vías ilegales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270100"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034751/Quemas-recientes-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Quemas recientes en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270100" /><figcaption class="wp-element-caption">Quemas recientes en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Al sobrevolar la zona se aprecia un aumento en la cantidad de vías y un extenso campo con zonas deforestadas para actividades agropecuarias, así como maquinaria e instalaciones para procesar lo producido.&nbsp;<strong>Este enorme enclave productivo pertenece a Alexander Díaz Mendoza, alias «Calarcá»</strong>, jefe del Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), una facción disidente de las antiguas FARC.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270101"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034800/Gran-centro-agropecuario-de-alias-Calarca-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Gran centro agropecuario de alias Calarcá en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270101" /><figcaption class="wp-element-caption">Gran centro agropecuario de alias «Calarcá» en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270104"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035109/El-Estado-Mayor-de-Bloques-y-Frentes-ha-utilizado-grandes-extensiones-de-selva-talada-para-establecer-cultivos.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha utilizado grandes extensiones de selva talada para establecer cultivos. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270104" /><figcaption class="wp-element-caption">El grupo armado Estado Mayor de Bloques y Frentes ha utilizado grandes extensiones de selva talada para establecer cultivos. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Calarcá construyó en la zona un colegio, instaló una procesadora de arroz y distribuyó tierras para familias campesinas</strong>, trayendo consigo una fuerte deforestación de la selva. “Le hemos entregado tierra a los campesinos, les hemos entregado proyectos. Ahora entregamos unos proyectos arroceros, de maíz y paneleros”, dijo al diario El Espectador&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/petro-y-calarca-entrevista-al-jefe-de-disidencia-de-farc-desarme-deforestacion-paz-y-ruptura-con-mordisco/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en una entrevista</a>&nbsp;de diciembre de 2024.</p>



<p><strong>En los llanos de Yarí, Calarcá no sólo cuenta con proyectos productivos sino que tiene su centro de mando político‑militar</strong>&nbsp;y su escenario de diálogos con el Gobierno de Gustavo Petro, con quien mantiene negociaciones en el marco de la política de Paz Total. Estas no pasan por su mejor momento, luego de que a finales de febrero el ministro de Defensa, Pedro Sánchez,&nbsp;<a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/02/25/alias-calarca-responde-a-anuncio-de-ofensiva-militar-y-afirma-que-continuara-en-mesa-de-dialogo-con-el-gobierno/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">anunció un aumento de las operaciones militares</a>&nbsp;contra grupos al margen de la ley, como el que lidera Calarcá.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270103"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01035101/El-Estado-Mayor-de-Bloques-y-Frentes-ha-utilizado-grandes-extensiones-de-selva-talada-para-establecer-cultivos.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha creado un enorme centro de negocios agroindustriales. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270103" /><figcaption class="wp-element-caption">El Estado Mayor de Bloques y Frentes ha creado un enorme centro de negocios agroindustriales. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), entidad creada con la firma del Acuerdo de Paz con las FARC en 2016, también ha expresado preocupación y&nbsp;<a href="https://www.jep.gov.co/JEP/documents1/Informe%20entre%20avances%20ambivalentes%20y%20afectaciones%20persistentes.%20El%20asedio%20al%20medio%20ambiente%20natural%20y%20las%20posibilidades%20de%20prevenir%20los%20ecocidios%20en%20Colombia%20(2022-2024).pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">en un informe</a>&nbsp;publicado en octubre de 2024, menciona que las acciones relacionadas con la deforestación han sido impulsadas en varios municipios de la subregión del Caguán y Llanos del Yarí. “A raíz de esto, el Frente 7, hoy coordinado por&nbsp;<strong>Calarcá le ordenó a la población civil incrementar la tala de árboles para que aumente la ganadería, la producción de leche y el pago de extorsiones</strong>”, dice el informe.</p>



<p>La JEP también agrega que las disidencias de Calarcá y de Néstor Gregorio Vera, alias «Iván Mordisco», se disputan el control del corredor que conecta los departamentos de Caquetá y Guaviare con la altillanura. “La importancia geoestratégica de esta área radica en que permite el tránsito de tropas, de estupefacientes y de armas, así como para el establecimiento de zonas para cultivos de uso ilícito, ganadería extensiva y minería ilegal”, dice el informe.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270102"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034811/Carretera-y-deforestacion-en-los-llanos-del-Yari.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Carretera y deforestación en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270102" /><figcaption class="wp-element-caption">Carretera y deforestación en los llanos del Yarí. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/02/rio-sogamoso-colombia-hidroelectrica-comunidades-estudio/">Colombia: una hidroeléctrica cambió el río Sogamoso y está impactando en la vida de las comunidades ribereñas | ESTUDIO</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">El asedio al parque Chiribiquete crece desde Cartagena del Chairá</h2>



<p>Las presiones al parque Nacional Chiribiquete no cesan. Nuevas carreteras se adentran en la zona noroccidental del área protegida continental más grande de Colombia, junto a lotes deforestados que ahora albergan ganado y coca. El sobrevuelo del 27 de febrero también permitió observar cómo&nbsp;<strong>aumentan la tala y quema de bosques y las vías en la parte occidental de Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá</strong>.</p>



<p>“Probablemente lo más impactante es la magnitud de lo que ocurre en Cartagena del Chaira, entre Remolinos del Caguán y el río Yarí, en el borde de Chiribiquete”, dice Rodrigo Botero. El director de la FCDS asegura que en el último sobrevuelo se aprecia&nbsp;<strong>la consolidación de un nuevo corredor de cultivos de coca</strong>&nbsp;que va desde la frontera entre los departamentos de Caquetá y Putumayo, subiendo por el río Caguán hasta llegar al municipio de La Macarena, en el departamento de Meta.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270092"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034035/Grandes-quemas-se-observan-en-la-cuenca-baja-del-rio-Caguan-en-el-sector-de-Remolinos-del-Caguan.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Grandes quemas se observan en la cuenca baja del río Caguán, en el sector de Remolinos del Caguán. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270092" /><figcaption class="wp-element-caption">Grandes quemas se observan en la cuenca baja del río Caguán, en el sector de Remolinos del Caguán. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270091"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034028/Cartagena-del-Chaira-es-uno-de-los-municipios-con-las-cifras-mas-altas-de-deforestacion.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Cartagena del Chairá es uno de los municipios con las cifras más altas de deforestación. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270091" /><figcaption class="wp-element-caption">Cartagena del Chairá es uno de los municipios con las cifras más altas de deforestación. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>El informe 2025 de FCDS menciona&nbsp;<strong>165.7 kilómetros de vías construidas entre 2007 y 2025 en el parque Chiribiquete</strong>, de los cuales 80.3 kilómetros (48.5 %) se construyeron en los últimos siete años. Algunas de las carreteras más preocupantes son Puerto Cachicamo–La Tunia, que comunica a la vía Marginal de la Selva con el resguardo indígena Llanos del Yarí-Yaguara II. Esta vía tiene 30.1 kilómetros al interior del parque. También está la ampliación de la vía El Camuya, de 45.4 kilómetros de longitud, y que se encuentra en su totalidad dentro de Chiribiquete.</p>



<p>“En Chiribiquete hay invasiones. Hoy vemos debilitamiento institucional y falta de control en muchos parques.&nbsp;<strong>No vemos actuaciones contundentes para frenar estas invasiones ni para garantizar la integridad del sistema de parques</strong>”, dijo la congresista Julia Miranda.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270098"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034354/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270098" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación alrededor de una carretera que se adentra en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270096"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034336/Incendios-dentro-del-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Incendios dentro del parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270096" /><figcaption class="wp-element-caption">Incendios dentro del parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p>Para Botero, “hoy [27 de febrero] pudimos observar cómo cada vez más se está creando un enorme vacío de bosques entre la planicie amazónica y los Andes y cómo esto está interrumpiendo poderosamente el ciclo del agua”. Otro problema, según dice, es que hay un trasfondo en el que&nbsp;<strong>viene ocurriendo una integración de las economías ilegales con las legales</strong>, que seguirá en aumento si nadie en Colombia comienza a preguntarse de dónde provienen productos como la carne, los derivados lácteos o lo que se exporta en minerales como el oro.</p>



<p>Botero asegura que aunque Colombia ha tenido algunos años con reducciones en la deforestación, se trata de variaciones en las tendencias anuales, pero el efecto acumulativo es negativo porque&nbsp;<strong>la capacidad de restaurar los bosques sigue siendo mucho más baja que la velocidad con la que se pierden</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270097"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034345/Deforestacion-alrededor-de-una-carretera-que-se-adentra-en-el-parque-Chiribiquete.-Foto_-Antonio-Paz-1-768x512.jpg" alt="Deforestación a ambos lados de una carretera en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270097" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación a ambos lados de una carretera en el parque Chiribiquete. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270095"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034328/Via-ilegal-en-el-parque-Chiribiquete.-Aun-conserva-el-dosel-que-la-cubre-parcialmente.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Vía ilegal en el parque Chiribiquete. Aún conserva el dosel que la cubre parcialmente. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270095" /><figcaption class="wp-element-caption">Vía ilegal en el parque Chiribiquete. Aún conserva el dosel que la cubre parcialmente. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_270093"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/03/01034039/Un-gran-cinturon-cocalero-empieza-a-formarse-en-el-borde-del-parque-Chiribiquete-en-el-municipio-de-Cartagena-del-Chaira.-Foto_-Antonio-Paz-768x512.jpg" alt="Un gran cinturón cocalero empieza a formarse en el borde del parque Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá. Foto: Antonio Paz" class="wp-image-270093" /><figcaption class="wp-element-caption">Un gran cinturón cocalero empieza a formarse en el borde del parque Chiribiquete, en el municipio de Cartagena del Chairá. Foto: Antonio Paz</figcaption></figure>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>incendios dentro del parque Chiribiquete.<strong> Foto:</strong> Antonio Paz</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/03/vias-coca-incendios-deforestacion-amazonia-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126543</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 19:16:07 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/04141438/Diseno-sin-titulo.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mientras el Gobierno atiende las inundaciones en el norte de Colombia, la Amazonía es invadida y arde desapercibida]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>En imágenes: la devastación del bosque en Guaviare, un territorio acorralado por la guerra y la deforestación en Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/en-imagenes-la-devastacion-del-bosque-en-guaviare-un-territorio-acorralado-por-la-guerra-y-la-deforestacion-en-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Grandes áreas con quemas recientes, suelos chamuscados y unos cuantos árboles que permanecen en pie. Trazos de carreteras que se adentran entre el bosque, pastizales de vieja data, pozos artificiales de agua abiertos con retroexcavadoras y algunas pocas vacas distribuidas en enormes extensiones de tierra.&nbsp;Así luce desde el aire Guaviare, uno de los seis departamentos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Mongabay Latam sobrevoló cuatro de los puntos críticos de la deforestación en el departamento amazónico, donde en 2024 se perdieron más de 16 906 hectáreas de bosque.</em></li>



<li><em>Desde el aire se evidencian los trazos de nuevas vías ilegales que continúan abriéndose, mientras que la selva a su alrededor se convierte en pastizales, potreros para ganadería y cultivos de coca.</em></li>



<li><em>Las disputas de grupos armados por el control del territorio y los esfuerzos del Gobierno por detener su avance, han recrudecido el conflicto, poniendo en riesgo a población civil, pueblos indígenas, ecosistemas estratégicos y esfuerzos de conservación.</em></li>



<li><em>El departamento de Guaviare es uno de los que más focos de deforestación presenta en el país y la tendencia está lejos de cambiar.</em></li>
</ul>



<p>Grandes áreas con quemas recientes, suelos chamuscados y unos cuantos árboles que permanecen en pie. Trazos de carreteras que se adentran entre el bosque, pastizales de vieja data, pozos artificiales de agua abiertos con retroexcavadoras y algunas pocas vacas distribuidas en enormes extensiones de tierra.&nbsp;<strong>Así luce desde el aire Guaviare</strong>, uno de los seis departamentos amazónicos de Colombia.</p>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2025/12/los-vuelos-de-la-muerte-lideres-indigenas-asesinados-6-narcopistas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los vuelos de la muerte: líderes indígenas asesinados en un territorio invadido por 67 narcopistas</a></strong></p>



<p>Pese a tener áreas clave para la conservación de la biodiversidad, como el<strong>&nbsp;Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete o la Reserva Nacional Natural Nukak</strong>, el departamento de Guaviare es uno de los cinco más deforestados del país y forma parte de lo que se conoce como “Arco de la deforestación amazónica”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267358"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064624/Selva-conservada-El-Retorno-768x512.jpg" alt="Guaviare - Selva conservada en el municipio de El Retorno, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267358" /><figcaption class="wp-element-caption">Más del 80 % del departamento de Guaviare se encuentra cubierto por bosques. Así luce la selva sin afectaciones. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>En el último año, este territorio se ha convertido, además, en el&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/colombia-20/paz-y-memoria/guerra-en-guaviare-disidencias-de-mordisco-y-calarca-se-enfrentan-por-control-territorial-y-rentas-ilegales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">epicentro de la&nbsp;<strong>disputa</strong></a><strong>&nbsp;entre dos grupos disidentes de las extintas FARC</strong>: el Estado Mayor Central (EMC), comandado por alias “Iván Mordisco”, y el Estado Mayor de Bloques y Frente (EMBF), comandado por alias “Calarcá”. Ambos grupos eran parte del proyecto de “Paz Total” impulsado por el Gobierno de Gustavo Petro, en el que se estableció el control de la deforestación como&nbsp;<a href="https://www.defensoria.gov.co/documents/20123/3186974/Eventos+clim%C3%A1ticos+Amazonas.pdf/2bcc7661-0763-1de7-5339-fc1c16aa50f4?t=1748445259509" target="_blank" rel="noreferrer noopener">uno de los pilares</a>&nbsp;de la mesa de negociación. Sin embargo, en agosto de 2024 la facción liderada por “Mordisco” decidió abandonar el diálogo.</p>



<p>Su salida también se sintió en la deforestación, que había tenido una reducción considerable a nivel nacional, pasando de 123 517 hectáreas perdidas en 2022, a 79 256 hectáreas en 2023 (justo cuando los actores armados prohibieron la tala con panfletos y manuales de convivencia), y que&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sites/default/files/transparencia/informaciondelaentidad/noticias/ppt_rueda_de_prensa_deforestacion_2024_codigos_qr.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">volvió a repuntar</a>&nbsp;en 2024, según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), cuando alcanzó 113 608 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267361"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064656/Selva-recien-talada-y-quemada-768x512.jpg" alt="Guaviare - Selva recién talada, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267361" /><figcaption class="wp-element-caption">Rezagos de una selva recientemente talada en el departamento de Guaviare, en noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Incluso, la ex ministra de Ambiente Susana Muhamad&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/deforestacion-aumento-2024-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">reconoció</a>&nbsp;a inicios de 2025, antes de dejar el cargo, que la&nbsp;<strong>deforestación</strong>&nbsp;estuvo altamente influenciada por lo que ocurría en las mesas de negociación y la reestructuración de estos grupos en la Amazonía.</p>



<p>Guaviare es una muestra de los enormes retos para conservar los bosques en medio del recrudecimiento del conflicto. A mediados de noviembre, en medio de una&nbsp;<strong>ofensiva militar</strong>&nbsp;impulsada por el Gobierno contra las disidencias de “Mordisco”, y luego de varios días de combate, Petro ordenó bombardear a dos frentes del EMC que se encontraban en la vereda Itilla, en el municipio de Calamar, zona rural de Guaviare.</p>



<p>Aunque se trató del séptimo bombardeo realizado por la fuerza pública este año, recibió una atención diferente, luego de que el&nbsp;<a href="https://www.medicinalegal.gov.co/noticias/-/asset_publisher/vLcVEedo8qgD/content/comunicado-ofici-3?_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD_redirect=https%3A%2F%2Fwww.medicinalegal.gov.co%2Fnoticias%3Fp_p_id%3Dcom_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD%26p_p_lifecycle%3D0%26p_p_state%3Dnormal%26p_p_mode%3Dview%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD_cur%3D0%26p_r_p_resetCur%3Dfalse%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_vLcVEedo8qgD_assetEntryId%3D1238781" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Instituto Nacional de Medicina Legal</a>&nbsp;confirmara que, entre los 20 “abatidos” se encontraban siete menores de edad, cuatro mujeres y tres hombres.</p>



<p>Según la Defensoría del Pueblo (entidad encargada de velar por los derechos de las personas y las comunidades en Colombia), solo en 2024&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-07-20/el-reclutamiento-infantil-crece-y-se-ensana-con-la-ninez-indigena.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">fueron reclutados</a><strong>&nbsp;463 menores de edad y casi la mitad pertenecían a pueblos indígenas</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267341"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055140/Alcalde-de-San-Jose-del-Guaviare-y-Secretaria-Agricultura-768x512.jpg" alt="Alcalde de San José del Guaviare y Secretaria Agricultura de Guaviare, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267341" /><figcaption class="wp-element-caption">Willy Rodríguez, alcalde de San José del Guaviare, y Kelly Castañeda, secretaria de Agricultura de Guaviare y gobernadora encargada. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“Cada semana que pasa, la complejidad es mayor”, aseguró Willy Rodríguez, alcalde de San José del Guaviare (la capital del departamento), en medio de un encuentro organizado por la Iniciativa Interreligiosa por los Bosques Tropicales (IRI-Colombia) en el municipio. “Mientras no exista la tranquilidad y la armonía en el territorio, va a ser muy difícil hablar de conservación o de estrategias que permitan una dinámica económica para estas familias”, enfatizó.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267344"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055213/Deforestacion-en-San-Jose-del-Guaviare-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en San José del Guaviare, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267344" /><figcaption class="wp-element-caption">Pérdida de bosque en San José del Guaviare, en las inmediaciones del río Guaviare. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Las cifras oficiales también reflejan esa dificultad. Según el&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sites/default/files/transparencia/informaciondelaentidad/noticias/ppt_rueda_de_prensa_deforestacion_2024_codigos_qr.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">último informe del Ideam</a>, Guaviare pasó de perder 11 467 hectáreas de bosque en 2023 a perder 16 906 hectáreas en 2024,<strong>&nbsp;un aumento de más de 5000 hectáreas</strong>. “Las principales causas directas de la deforestación fueron la praderización con fines de acaparamiento de tierras, las prácticas insostenibles de ganadería extensiva, el desarrollo no planificado de infraestructura de transporte, los cultivos de uso ilícito, la extracción ilegal de madera y la expansión de la frontera agrícola en zonas no permitidas”,&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/sala-de-prensa/noticia/en-2024-colombia-consolido-la-segunda-cifra-de-deforestacion-mas-baja-en-de-la-historia" target="_blank" rel="noreferrer noopener">señaló</a>&nbsp;la entidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267350"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055320/Via-cano-mosco-reserva-nukak-768x512.jpg" alt="Guaviare - Vía La Libertad - La Paz. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267350" /><figcaption class="wp-element-caption">Selva fragmentada por una vía ilegal que promueve el avance de la deforestación y la ganadería en el departamento amazónico. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“Va más rápido la deforestación que el control, van más rápido las praderas para meter ganadería. Semanalmente sacamos, en promedio, más de&nbsp;<strong>2000 animales para sacrificio</strong>&nbsp;a Villavicencio y Bogotá”, confiesa también el alcalde.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267367"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02065020/Deforestacion-ganaderia-y-cultivo-de-palma-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación, ganadería y cultivo de palma, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267367" /><figcaption class="wp-element-caption">Ganadería y cultivo de palma en las inmediaciones de la serranía de La Lindosa, un gran afloramiento rocoso que se extiende por 35 kilómetros siguiendo el curso del río Guaviare. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/imagenes-satelitales-estudios-cientificos-revelan-devastacion-rios-america-latina/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Imágenes satelitales y estudios científicos revelan devastación en ríos de América Latina | Lecturas ambientales</a></strong></p>



<p>Las zonas sobre las que la Defensoría ha alertado por el aumento del conflicto en Guaviare coinciden con las áreas donde&nbsp;<strong>se ha incrementado la pérdida de bosque</strong>. En enero de este año, la entidad emitió una&nbsp;<a href="https://alertasstg.blob.core.windows.net/alertas/001-25.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Alerta Temprana</a>&nbsp;sobre los riesgos para la población civil, especialmente en los municipios y zonas rurales de San José del Guaviare, Calamar y El Retorno, así como en el Resguardo Indígena Nukak y el Resguardo Indígena Yarí Yaguará II. En junio escaló la situación a una “<a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/pronunciamiento-sobre-situaci%C3%B3n-en-el-guaviare?redirect=%2Fweb%2Fguest%2Fcomunicados%3Fp_p_id%3Dcom_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_teup%26p_p_lifecycle%3D0%26p_p_state%3Dnormal%26p_p_mode%3Dview%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_teup_delta%3D5%26p_r_p_resetCur%3Dfalse%26_com_liferay_asset_publisher_web_portlet_AssetPublisherPortlet_INSTANCE_teup_cur%3D13" target="_blank" rel="noreferrer noopener">crisis humanitaria</a>”.</p>



<p>De manera similar, el primer boletín de alertas tempranas de deforestación de 2025 (que cobija los meses de enero a marzo), publicado por el Ideam, identificó cuatro de los núcleos con mayores alertas por deforestación en Guaviare: Yaguará II, Calamar-Miraflores, San José del Guaviare-Kuway-Nueva York y El Retorno. El informe más reciente (del trimestre entre abril y junio) mostró que los municipios de Calamar, El Retorno y San José del Guaviare mantienen niveles altos de detecciones tempranas de deforestación.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267359"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064632/Proceso-def-calamar-768x512.jpg" alt="Guaviare - Proceso de deforestación en Calamar. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267359" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque en proceso de deforestación en el municipio de Calamar, noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;sobrevoló, por invitación de IRI-Colombia, algunos de los puntos con mayores índices de deforestación, como los municipios de El Retorno, Calamar y San José del Guaviare, así como el Resguardo Indígena Nukak y las inmediaciones de la Reserva Nacional Natural Nukak. El avance de la tala y quema de bosques, la ganadería, las vías ilegales y los cultivos de coca se han vuelto una imagen común entre el paisaje.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267357"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064615/Ganaderia-y-pozos-resg-nukak-768x512.jpg" alt="Guaviare - Ganadería y pozos de agua en el Resguardo Nukak, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267357" /><figcaption class="wp-element-caption">Pozos de agua para abastecer el ganado en zonas remotas, realizados con maquinaria. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Entre parches enormes de deforestación, se hace evidente una práctica que los expertos describen como “ganadería extensiva”, donde&nbsp;<strong>se ven enormes potreros de cientos de hectáreas</strong>&nbsp;con un poco menos de una decena de cabezas de ganado.</p>



<p>En municipios como Calamar y Miraflores, por ejemplo,&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hay más vacas que personas</a>. El censo de vacunación del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA)&nbsp;<strong>registra 126 286 cabezas de ganado en estos dos municipios</strong>, mientras que, según el Departamento Nacional de Estadística (DANE), hay 19 565 personas (2023).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267366"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02065017/Deforestacion-La-Lindosa-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación La Lindosa, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267366" /><figcaption class="wp-element-caption">En municipios como San José del Guaviare, Calamar y Miraflores, la ganadería extensiva domina el paisaje, donde se ven pastizales de varias hectáreas con pocas vacas. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>En diciembre de 2024, la&nbsp;<a href="https://www.procuraduria.gov.co/Pages/procuradora-alerta-incremento-del-223-deforestacion-amazonia-vinculacion-con-grupos-ilegales.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Procuraduría alertó</a>&nbsp;que había cerca de 1 200 000 cabezas de ganado invadiendo territorios protegidos como el Parque Nacional Natural Chiribiquete y la Reserva Natural Nukak.</p>



<p>Según&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/en-los-proximos-tres-anos-colombia-deberia-eliminar-la-deforestacion-dentro-de-sus-parques-nacionales-naturales/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Cómo Vamos</a>&nbsp;(una iniciativa de la sociedad civil que evalúa el estado de las áreas protegidas en Colombia), el<strong>&nbsp;aumento de la producción ganadera</strong>&nbsp;en las zonas de amortiguación de los parques nacionales puede afectar el funcionamiento de sus ecosistemas y dificultar su conectividad ecológica.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267348"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055257/Deforestacion-resguardo-Nkak-2-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en el Resguardo Nukak, en noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267348" /><figcaption class="wp-element-caption">Una deforestación acelerada y de grandes proporciones se adentra en el Resguardo Indígena Nukak en noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Uno de los municipios más afectados es Calamar, donde se perdieron más de 6969 hectáreas por deforestación solo en 2024, es decir, 2552 hectáreas más que el año anterior. Esto lo convierte en uno de los municipios que concentra la mayor superficie deforestada.</p>



<p>Por este municipio pasa un tramo de los 159 kilómetros de&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">trocha que conecta</a>&nbsp;a los municipios de Calamar y El Retorno con Miraflores, en el departamento de Guaviare. La vía está ubicada en una zona de reserva forestal que conecta ecológicamente el Parque Nacional Chiribiquete y la Reserva Nacional Natural Nukak.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267351"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055331/Vias-y-deforestacion-Calamar-768x512.jpg" alt="Guaviare - Vías y deforestación en Calamar. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267351" /><figcaption class="wp-element-caption">Vista aérea de la vía que conecta el municipio de Calamar con Miraflores. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Como reveló&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/via-calamar-miraflores-cicatriz-selva-amazonica-colombiana/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">una investigación</a>&nbsp;de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, en esa franja, hasta 2015, se veían apenas algunos parches de deforestación que sumaban 495 hectáreas. Dos años después, esa cifra se multiplicó casi por cinco. Para 2023, la pérdida acumulada de bosque desde el año 2000 superaba las 25 000 hectáreas, el equivalente a más de 35 000 canchas de fútbol o un área similar a la ciudad de Cartagena.</p>



<p>La deforestación no llegó sola. El terreno deforestado a cinco kilómetros de la vía se convirtió en cerca de 9000 hectáreas de pasto y actualmente, en lo que alguna vez fue selva, deambulan más de 40 000 vacas.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064552/deforestacion-en-resguardo-nukak-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en resguardo Nukak, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267355" /></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267368"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02065023/Deforestacion-resguardo-nukak-3-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en el resguardo Nukak 3. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267368" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación al interior del Resguardo Indígena Nukak. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Las áreas protegidas también se han visto ampliamente afectadas. En el último año, la deforestación en áreas del Sistema de Parques Naturales representó el 10 % del total nacional (con 10 127 hectáreas).&nbsp;<strong>El aumento se concentró principalmente en áreas protegidas de la región amazónica</strong>.</p>



<p>El sobrevuelo por las inmediaciones de la Reserva Nacional Natural Nukak y el Resguardo Indígena Nukak deja ver cómo&nbsp;<strong>la deforestación, el ganado y los cultivos de coca</strong>&nbsp;se adentran cada vez más en las áreas protegidas y contrastan con la gran masa de bosque que aún se mantiene al interior. Según&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/informe-2024/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Nacionales Cómo Vamos</a>, “se ha venido presentando en los últimos años la llegada de grandes deforestadores que buscan ocupar y acaparar tierras para luego destinarlas a la ganadería y a los cultivos de coca para uso ilícito”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267363"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064712/Posible-cultivo-coca-768x512.jpg" alt="Guaviare - aparente cultivo coca. Noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267363" /><figcaption class="wp-element-caption">Desde el aire se puede apreciar el avance de cultivos de uso ilícito en zonas de conservación dentro de la Amazonía colombiana. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>En el departamento de Guaviare, la ruta que conecta las veredas (zonas rurales) de La Libertad (Calamar) y La Paz (El Retorno) se ha consolidado como un bastión importante para la producción ilegal de hoja de coca en la Reserva Natural Nukak, que colinda con ese último centro poblado. Aunque la carretera empieza a ser visible, de acuerdo con un monitoreo satelital&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/carretera-abandonada-ilegal-guaviare-acaparadores-tierras-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">realizado por Mongabay Latam</a>, desde el año 2000 es una zona cocalera y es a partir de 2016 que se mejora y se amplía en casi 57 kilómetros. Allí, a la par de la deforestación de 15 564 hectáreas (a cinco kilómetros alrededor de la vía), también aumentaron las hectáreas de cultivos de uso ilícito.</p>



<p>El análisis evidenció que en 2022, a un kilómetro de la vía había alrededor de 9 hectáreas de cultivos. Un año después alcanzaron las 22 hectáreas. A tres kilómetros de las carreteras, la tendencia se mantuvo pasando de 68 hectáreas a 120.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267352"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055337/def-y-cutlivo-Miraflores-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación y cultivos en Miraflores. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267352" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación y posibles cultivos de uso ilícito en el municipio de Miraflores, Guaviare. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>Ante el avance de estas problemáticas, a los científicos les preocupa otro aspecto más grave, pero menos visible:&nbsp;<strong>la degradación</strong>.</p>



<p>De los&nbsp;<a href="https://observatorio.epacartagena.gov.co/ftp-uploads/pub-estudio-nacional-degradacion-de-suelos-por-erosion.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">34 focos de degradación</a>&nbsp;del suelo por erosión, que identificaron el Ministerio de Ambiente y el Ideam hace 10 años, en Guaviare (donde el 12.1 % de los suelos del departamento se encuentran afectados por algún grado de erosión), uno de los principales focos “severos” de erosión se encuentra en el municipio de El Retorno. Entre las causas, señala el estudio, está la sobreutilización del suelo para fines ganaderos, las áreas con susceptibilidad a&nbsp;<strong>incendios forestales</strong>, deforestación y los usos inadecuados del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02055235/Avance-frontera-agricola-sobre-selva-768x512.jpg" alt="Guaviare - Avance de la ampliación de la frontera agrícola hacia la selva, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267346" /><figcaption class="wp-element-caption">Avance de la deforestación y la frontera agrícola (a la izquierda) sobre áreas altamente conservadas del departamento de Guaviare (derecha). Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“El conflicto es un gran reto para el territorio, no solo para las alcaldías o para las gobernaciones, que no contamos con los recursos ni las herramientas para hacer frente a ese tipo de problemáticas tan grandes, sino también para las organizaciones de la sociedad civil, para cooperación internacional y sus programas, o para las estrategias de conservación y de reforestación que se impulsan desde el Gobierno Nacional”, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;Kelly Castañeda, Secretaria de Agricultura y Medio Ambiente de la Gobernación de Guaviare y quien actualmente se desempeña también como la gobernadora encargada.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267354"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064541/Bosque-conservado-en-La-Lindosa-768x512.jpg" alt="Guaviare - Bosque conservado en La Lindosa, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267354" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque conservado en La Lindosa, noviembre 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267362"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/02064708/Deforestacion-La-Lindosa-2-768x512.jpg" alt="Guaviare - Deforestación en La Lindosa (2), noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz" class="wp-image-267362" /><figcaption class="wp-element-caption">Bosque deforestado en La Lindosa, noviembre de 2025. Foto: Daniela Quintero Díaz</figcaption></figure>



<p>“Aunque hemos encontrado&nbsp;<strong>campesinos y comunidades indígenas</strong>&nbsp;que quieren impulsar el trabajo de liderazgo y de protección, son las mismas dinámicas del conflicto las que los han sacado de esos territorios”, insiste Castañeda. Como resultado, solo en 2024,&nbsp;<a href="https://bart.ideam.gov.co/smbyc/Resultados%20Cifra%20Deforestacion%202024/Comunicados/Resumen%20ejecutivo_cifra%20Defo_2024_SMByC_compressed.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el 68 %</a>&nbsp;de la deforestación de Colombia se concentró en la Amazonía.</p>



<p><em><strong>Imagen principal: l</strong>a deforestación avanza sobre grandes extensiones de selva en el departamento de Guaviare. Las vías abren paso al acaparamiento de tierras, ganadería y cultivos de uso ilícito.&nbsp;<strong>Foto:&nbsp;</strong>Daniela Quintero Díaz</em></p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/"></a><a href="https://es.mongabay.com/2025/12/imagenes-devastacion-bosque-guaviare-guerra-deforestacion-colombia/">YDaniela Quintero Díaz</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2025/12/imagenes-devastacion-bosque-guaviare-guerra-deforestacion-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123099</guid>
        <pubDate>Wed, 03 Dec 2025 16:31:48 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/03112831/Via-libertad-ka-paz-o-rnn-1200x800-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[En imágenes: la devastación del bosque en Guaviare, un territorio acorralado por la guerra y la deforestación en Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>EL ALMA DE COLOMBIA SON SUS MUNICIPOS</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-alma-de-colombia-son-sus-municipos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Desde los tiempos precoloniales, el desarrollo de Colombia ha sido marcado por la diversidad de sus regiones, que sustenta la diversidad y riqueza de su potencial productivo, al igual que su configuración poblacional y su organización social, en buena medida resultado de su configuración geográfica. Esta característica le ha dado al país la flexibilidad necesaria [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Desde los tiempos precoloniales, el desarrollo de Colombia ha sido marcado por la diversidad de sus regiones, que sustenta la diversidad y riqueza de su potencial productivo, al igual que su configuración poblacional y su organización social, en buena medida resultado de su configuración geográfica. Esta característica le ha dado al país la flexibilidad necesaria para enfrentar y aprovechar la complejidad de su realidad, permitiéndole una producción diversificada, la desconcentración de su poblamiento y la heterogeneidad de sus pobladores. El desarrollo de sus<br>entidades territoriales &#8211; municipios y departamentos – tienen por eso, historias diferenciadas. El periodista del Canal RCN, José Manuel Acevedo Molina, en Instagram, tiene un buen análisis del punto, concentrándose en cinco ciudades – Cartagena, Barranquilla, Medellín, Cali y Bogotá -.</p>



<p>El concepto de democracia tiene orígenes urbanos, en las ciudades de la Grecia clásica; el ciudadano, es decir, el habitante de la ciudad, tenía voz y capacidad decisoria en su gobierno; nace como una democracia directa. La sociedad, el Estado y el poder gradualmente se hacen más complejos, el ciudadano ya no decide personalmente; su poder es indirecto, y para ejercerlo, elige quien lo represente. Nace la democracia representativa o indirecta, que se consolida en la<br>Modernidad. </p>



<p>En la dinámica de la vida diaria, con sus problemas y posibilidades concretas, los ciudadanos los enfrentan en espacios más cercanos a ellos. Un ejemplo claro es que problemas como el hurto y los homicidios, pero también el desempleo, se gestionan de mejor manera en la ciudad, grande o pequeña, donde el gobierno, que es local, es más concreto, más cercano y efectivo en sus resultados; es más un gobierno de hechos y de realizaciones, que de discursos y promesas que<br>invaden y debilitan al gobierno central. Es la realidad que expresó Andrés Pastrana, en su lema para su Alcaldía de Bogotá, “Diciendo y haciendo”. Es Mockus proponiendo contribuciones voluntarias para financiar obras locales de interés general; es Fico Gutiérrez en Medellín… En fin, es el gobierno cercano al ciudadano, trabajando hombro a hombro con este, que a la par ejerce un<br>control efectivo sobre la gestión y el empleo de los recursos públicos. Como resultado, aumenta la confianza ciudadana en sus gobernantes expresada, entre otras, en su disposición a pagar contribuciones para obras o políticas de interés general (“el bien común ciudadano”).</p>



<p>El desgaste y deslegitimación que, en estos tiempos está sufriendo la democracia, se supera bajándose de planteamientos dirigidos a la felicidad mundial, para concentrarse en asuntos más terrenos, de ciudades y veredas, de los cuales depende la felicidad ciudadana y su capacidad para progresar individual y colectivamente. El avance más importante del actual Plan de Desarrollo,<br>centrado en el territorio, lo aborda desde la perspectiva, del desarrollo con enfoque territorial, que ya estaba presente en Los Acuerdos de La Habana.</p>
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        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119537</guid>
        <pubDate>Fri, 22 Aug 2025 23:38:06 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL ALMA DE COLOMBIA SON SUS MUNICIPOS]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Manuel Ospina</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Escuchar y acompañar a la comunidad: claves para contener la deforestación en el piedemonte amazónico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/voces-por-el-ambiente/escuchar-y-acompanar-a-la-comunidad-claves-para-contener-la-deforestacion-en-el-piedemonte-amazonico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Santiago Rengifo, investigador de Ordenamiento Territorial de Ambiente y Sociedad. El avance de la deforestación en el piedemonte amazónico es uno de los conflictos socioambientales con mayor impacto en las comunidades locales, al provocar la pérdida de sus medios de vida y la disputa por el acceso a la tierra y recursos en sus [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Por: Santiago Rengifo, investigador de Ordenamiento Territorial de Ambiente y Sociedad.</p>



<p>El avance de la deforestación en el piedemonte amazónico es uno de los conflictos socioambientales con mayor impacto en las comunidades locales, al provocar la pérdida de sus medios de vida y la disputa por el acceso a la tierra y recursos en sus territorios. La complejidad de este problema se mantiene a lo largo del tiempo y responde a múltiples factores, entre ellos el recrudecimiento del conflicto armado, la expansión de la ganadería extensiva, los cultivos ilícitos, la minería ilegal, los incendios forestales y la construcción de infraestructura sin permisos.</p>



<p>Para enfrentar esta conflictividad, el actual gobierno ha presentado un conjunto de acciones orientadas a reducir las cifras de deforestación en la Amazonía. Según la actualización de cifras de monitoreo de la superficie del bosque 2024 del IDEAM-MADS, entre las principales medidas implementadas se encuentran la aplicación de sanciones más estrictas contra quienes realizan actividades ilegales de deforestación, el despliegue de operativos militares y policiales para reforzar la vigilancia y el control territorial, y el apoyo a proyectos productivos sostenibles dirigidos a las comunidades locales de la Amazonía.</p>



<p>Estas medidas contribuyeron a una reducción del 38 % en la deforestación de la Amazonía entre 2022 y 2023. No obstante, en 2024 se registró un repunte del 43 % en la deforestación a nivel nacional, alcanzando las 113.608 hectáreas, de las cuales aproximadamente 77.124 se concentraron en la región amazónica, con un&nbsp; 68 % del total. Este aumento afectó principalmente a los departamentos de Meta, Caquetá, Guaviare y Putumayo, donde persisten múltiples presiones sobre el bosque, como la ganadería extensiva, los cultivos ilícitos, la minería ilegal, los incendios forestales y el recrudecimiento del conflicto armado.</p>



<p>En este contexto, Cartagena del Chairá, ubicado en el departamento de Caquetá, destaca no solo por ser uno de los municipios más extensos de la Amazonía colombiana, sino también por haberse convertido en uno de los principales focos de deforestación del país durante la última década. De acuerdo con cifras recientes,Cartagena del Chairá fue catalogado como el municipio con mayor superficie deforestada del país, con un total de 10.375 hectáreas. Esta situación refleja la gravedad del avance de la pérdida de selva en el piedemonte amazónico, región que, según&nbsp; las cifras del gobierno, presentó un incremento del 43 % en la deforestación entre 2023 y 2024. <a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-31/la-deforestacion-en-colombia-aumento-un-43-entre-2023-y-2024.html">La deforestación en Colombia aumentó un 43% entre 2023 y 2024</a> .</p>



<p>Frente a este panorama, este documento profundiza en las propuestas y acciones impulsadas por la sociedad civil, que desde sus capacidades y niveles de organización ha desarrollado iniciativas productivas sostenibles, mecanismos de monitoreo comunitario y esquemas de gobernanza territorial. Estas acciones han demostrado ser complementarias y fundamentales para contener la deforestación, y muestran un camino promisorio hacia modelos económicos más sostenibles y arraigados en las realidades locales de la Amazonía.</p>



<p>Para enfrentar esta conflictividad, el actual gobierno ha presentado un conjunto de acciones para reducir las cifras de deforestación en el piedemonte amazónico. Para atenderlo, se han desplegado diversas acciones que van desde sanciones a quienes deforestan, intervención&nbsp; militar, modelos que incluyen incentivos económicos. A la par, la sociedad civil, que ha apostado desde sus capacidades y alcances ha realizado desde su propia autogestión alternativas productivas para transitar hacía modelos económicos más sostenibles.</p>



<p><strong>P</strong><strong>roblemática en Cartagena del Chairá</strong></p>



<p>En 2024, la deforestación en la Amazonía colombiana volvió a incrementarse. El departamento de Caquetá registró una pérdida de 22.837 hectáreas, consolidándose como el segundo con mayor superficie deforestada del país. Cartagena del Chairá reportó el 45 % del total del departamento. Estas cifras evidencian que las respuestas dadas por el Estado no han logrado atender las causas reales de la conflictividad socio ambiental ni han perdurado en el tiempo como soluciones efectivas.</p>



<p>Si bien es importante reconocer los avances en marcos legales y las iniciativas de transición productiva impulsadas desde el Estado para enfrentar la deforestación, estas acciones han resultado insuficientes frente a la complejidad del problema. Las sanciones aplicadas como multas elevadas, decomisos, destrucción de cultivos o judicializaciones por ocupación de tierras y delitos ambientales recaen desproporcionadamente sobre familias campesinas en situación de alta vulnerabilidad. En muchos casos, estas medidas se imponen sin ofrecer alternativas viables que les permitan permanecer en sus territorios, y terminan siendo costosas en términos logísticos y presupuestales, sin lograr resultados duraderos ni efectivos en términos ambientales ni sociales.</p>



<p>Como respuesta a esta situación, el campesinado de Cartagena del Chairá ha venido organizándose desde 2021 para denunciar la criminalización injusta de quienes buscan proteger el bosque. A través de movilizaciones pacíficas, lograron la creación de la Mesa Municipal de Concertación Campesina Agroambiental por el Derecho a la Tierra, espacio desde el cual, se construyó una agenda para exigir soluciones estructurales: la revisión de la política de captura como mecanismo principal frente a la deforestación, la participación en procesos de zonificación ambiental y el reconocimiento de los derechos territoriales del campesinado, como respuestas reales frente a las causas de fondo de la deforestación en el territorio.</p>



<p>En este contexto, las causas estructurales de la deforestación identificadas por el propio Estado persisten sin contención efectiva. Entre estas se destacan el acaparamiento de tierras, la expansión de la ganadería extensiva, la construcción de vías ilegales y, de manera creciente, el recrudecimiento del conflicto armado. Este último ha intensificado el control de actores armados ilegales sobre zonas estratégicas, facilitando la consolidación de economías ilícitas, la apropiación violenta de tierras y el deterioro del tejido comunitario.</p>



<p>Estas dinámicas han agravado la informalidad en la tenencia de la tierra y han impulsado la expansión continua de la frontera agrícola. En territorios como Cartagena del Chairá, la presión sobre los bosques se ha profundizado debido a la presencia activa de grupos armados que regulan el uso del suelo, imponen restricciones de movilidad, promueven la ganadería ilegal y protegen la construcción de infraestructura no autorizada. Este control territorial impide no solo la acción del Estado, sino también la implementación efectiva de políticas públicas para la conservación ambiental y el fortalecimiento de los derechos del campesinado.&nbsp;</p>



<p>Lejos de consolidarse una reducción sostenida en las tasas de deforestación, el panorama actual muestra una profundización de los riesgos sociales, económicos y ecológicos, con impactos directos sobre las comunidades locales y los ecosistemas amazónicos.</p>



<p><strong>Acciones comunitarias para enfrentar la deforestación</strong></p>



<p>Como apuesta por frenar los focos de deforestación y dar respuesta a los conflictos socioambientales en el territorio. La Asociación Ambiente y Sociedad y ASOJUNTAS de Cartagena del Chairá, han retomado desde inicios de 2024 las líneas de la Mesa de Concertación Agroambiental. Dicha agenda contempló tres líneas de trabajo: i) Acceso y derecho a la tierra ii) Respeto a los DDHH iii) Generación de alternativas de reconversión productiva que tengan en cuenta la economía campesina.</p>



<p>Desde el Núcleo 5 de Cartagena del Chairá, estructura comunal organizada, resultado de las iniciativas autónomas de las comunidades campesinas que representan las Juntas de Acción Comunal, se ha realizado acompañamiento a la reconversión productiva y generación de alternativas económicas (Ver Figura 1).&nbsp;</p>



<p>A través del proyecto <em>Soluciones Apropiadas,</em> se ha impulsado a 33 familias y su propuesta comunitaria enfocada en acciones culturalmente apropiadas para el territorio, por medio de subsistemas productivos de semillas locales como caña regional caqueteña, plátano, yuca y la implementación de sistemas de producción agroforestal que combina la producción de pasto con las especies forestales del territorio.</p>



<figure class="wp-block-image"><img decoding="async" src="https://lh7-rt.googleusercontent.com/docsz/AD_4nXdRHWDAC34n7KuBRXt6WDidBjxqhW7yE4_76y8uWl_QVLnfiQ5GE9Z1GA-r0kGJPjJ9ZVSvztotzoeGP1NAMRcYiEP1_XcGoDStVfX7dNsJIJv7tl0vXlmY8fKzXBQO7cPmRpZZTmDMwKFsFrkDomU?key=abFLDM6ZcfkAkl2D0Ydd7A" alt="Mapa

Descripción generada automáticamente" /></figure>



<p><em>Figura 1.</em> Organización núcleos comunales Cartagena del Chairá.</p>



<p>Esta apuesta comunitaria se ha materializado en la propuesta de una finca modelo replicable para los predios de las 33 familias y una granja integral sostenible de construcción colectiva. La tecnificación de estas acciones y el fortalecimiento del tejido organizativo y productivo de las familias, ha permitido posicionar dos iniciativas que han logrado fortalecer la economía campesina, proteger el bosque y acciones que contribuyan al reconocimiento del campesinado como defensores de la naturaleza.</p>



<p>“Ganarle espacio al pasto”, como primera iniciativa autogestionada por la comunidad, ha logrado frenar la expansión ganadera como principal motor de deforestación en el Núcleo 5 de Cartagena del Chairá y posicionar un modelo en el que es posible la convivencia de la ganadería con el bosque amazónico. Como segunda iniciativa, la granja integral ha permitido el intercambio vecinal de semillas locales y la generación de bioinsumos que reduzcan el gasto para el mantenimiento de los cultivos de subsistencia de las familias, logrando reducir las afectaciones a la naturaleza por el uso indiscriminado de productos químicos para la expansión agrícola.&nbsp;</p>



<p>Estas iniciativas han permitido fortalecer un sistema con enfoque comunitario y sostenible, aportando capacidades técnicas e insumos con bajo impacto ambiental, que con el tiempo se espera contribuyan a promover la seguridad alimentaria, la protección del medio ambiente y el fortalecimiento de las relaciones comunitarias.</p>



<p><strong>Resultados del proyecto</strong></p>



<p>A pesar del contexto adverso marcado por el recrudecimiento del conflicto armado en zonas rurales de Caquetá, las acciones comunitarias lideradas por el campesinado organizado de Cartagena del Chairá han logrado mantenerse y fortalecerse. La estructura comunal del Núcleo 5, junto con organizaciones como ASOJUNTAS, ha demostrado que la autogestión territorial, el conocimiento profundo del entorno y el arraigo a la tierra pueden sostener iniciativas ambientales aún en medio de la presión de actores armados y dinámicas de violencia.&nbsp;</p>



<p>Lejos de detener las actividades del proyecto, estas comunidades han resistido a las imposiciones y controles territoriales y han posicionado propuestas propias que articulan la defensa del bosque con el fortalecimiento de la economía campesina.&nbsp;</p>



<p>Esta continuidad ha sido posible gracias a la legitimidad social que tienen sus formas organizativas, al desarrollo de estrategias colectivas de seguridad comunitaria y a la capacidad de generar soluciones adaptadas al territorio. Así, las experiencias del campesinado chairense reafirman que la construcción de propuestas ambientales sólo serán posibles si se parte del reconocimiento del campesinado como actor político clave en la gobernanza territorial y en la lucha contra la deforestación.</p>



<p>Como resultados ambientales, el proyecto ha logrado mantener durante 18 meses similitudes en la cobertura boscosa en los predios de las 33 familias que participan en el proyecto. <strong>El área total de los predios es de 1431.5 hectáreas, con un área de bosque que se ha mantenido en pie de 301.5 hectáreas</strong>. El mantenimiento de la cobertura del bosque y cuidado territorial, han sido posibles por el compromiso de la comunidad a través del fortalecimiento de las iniciativas que han aportado alternativas económicas, la reducción de costos para la transformación de productos y nuevos canales de comercialización locales que proveen a las familias del proyecto de recursos permanentes.</p>



<p>Hasta el momento se han impulsado: i) 28 modelos silvopastoriles ii) 10 subsistemas de avicultura y 6 piscicultura&nbsp; iii) 11 policultivos.&nbsp;</p>



<p><strong>Conclusiones</strong></p>



<p>Para que se consolide una tendencia de disminución de las cifras de deforestación y sean &nbsp; transformadas sus causas y agentes, es necesario incorporar en la agenda pública los modelos de gobernanza ambientales del campesinado y que este sujeto sea incluido de forma efectiva en los espacios de toma de decisión territoriales.</p>



<p>Como se visibilizó en este documento, las iniciativas desde las organizaciones campesinas que cuentan con reconocimiento y acompañamiento en la generación de capacidades técnicas para el fortalecimiento de sus modelos productivos, logran contrarrestar localmente las causas de la deforestación. Sin embargo, para que estas acciones sean replicables y tengan una mayor escalabilidad, es necesario el reconocimiento por parte de la institucionalidad pública al campesinado como actor fundamental para el cuidado de la naturaleza y de la interlocución para propiciar soluciones a mediano y largo plazo.</p>



<p>Desde la Asociación Ambiente y Sociedad, señalamos la necesidad de continuar el proceso de ajuste e integración de las iniciativas comunitarias en beneficio mismo del territorio desde los saberes, sentires y aspiraciones del campesinado que lo habita. Este proceso deberá conducir a dinámicas de arraigo y permanencia, como garantías para el cuidado del territorio y la conservación de la naturaleza.</p>
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        <author>Ambiente y Sociedad</author>
                    <category>Voces por el Ambiente</category>
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        <pubDate>Wed, 20 Aug 2025 20:01:51 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Escuchar y acompañar a la comunidad: claves para contener la deforestación en el piedemonte amazónico]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ambiente y Sociedad</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Reseña de la película La Vorágine, Abismos de Amor (1949).</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/resena-de-la-pelicula-la-voragine-abismos-de-amor-1949/</link>
        <description><![CDATA[<p>El pasado 23 de abril, tuve ocasión de ser uno de los pocos afortunados en ver una experiencia cinematográfica irrepetible, gracias a la Cinemateca Distrital de Bogotá y la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano. Esta es la crónica de la visualización de una película largamente esperada. Se trata de la cinta mexicana La Vorágine, Abismos de Amor (1949), dirigida por Miguel Zacarías.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="2560" height="1440" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091813/Afiche-La-Voragine-serie-2025-scaled.avif" alt="" class="wp-image-119165" style="width:635px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091813/Afiche-La-Voragine-serie-2025-scaled.avif 2560w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091813/Afiche-La-Voragine-serie-2025-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091813/Afiche-La-Voragine-serie-2025-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091813/Afiche-La-Voragine-serie-2025-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091813/Afiche-La-Voragine-serie-2025-1536x864.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091813/Afiche-La-Voragine-serie-2025-2048x1152.jpg 2048w" sizes="(max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /></figure>



<p><em>La Vorágine</em>, es una serie disponible en&nbsp;<em>HBO Max</em>&nbsp;(a través de&nbsp;<em>Amazon Prime Video</em>), que por primera vez en la historia de la televisión colombiana, unió a los canales regionales públicos para lanzar una espléndida producción audiovisual, dirigida por Luis Alberto “Peto” Restrepo y protagonizada por Juan Pablo Urrego, Viviana Serna, Majida Issa y Marlon Moreno. Invito a todos a ver la serie que nos trae de regreso a la centenaria novela. Al final dejo el tráiler.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img decoding="async" width="766" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091848/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-1-766x1024.jpg" alt="" class="wp-image-119166" style="width:586px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091848/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-1-766x1024.jpg 766w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091848/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-1-224x300.jpg 224w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091848/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-1-768x1027.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091848/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-1-1149x1536.jpg 1149w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09091848/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-1.jpg 1246w" sizes="(max-width: 766px) 100vw, 766px" /></figure>



<p>Resulta oportuno, rescatar la reseña de la única adaptación cinematográfica, de la inmortal obra de José Eustasio Rivera. El pasado 23 de abril, tuve ocasión de ser uno de los pocos afortunados en ver una experiencia cinematográfica irrepetible, gracias a la&nbsp;<em>Cinemateca Distrital</em>&nbsp;de Bogotá y la&nbsp;<em>Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano</em>. Esta es la crónica de la visualización de una película largamente esperada. Se trata de la cinta mexicana&nbsp;<em>La Vorágine, Abismos de Amor</em>&nbsp;(1949), dirigida por Miguel Zacarías.<strong></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092344/Cinemateca-1024x438.png" alt="" class="wp-image-119170" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092344/Cinemateca-1024x438.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092344/Cinemateca-300x128.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092344/Cinemateca-768x328.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092344/Cinemateca.png 1170w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Cinemateca Distrital de Bogotá</figcaption></figure>



<p>La primera vez que supe de la película, fue cuando preparaba el libro&nbsp;<em>Colombia en el cine universal. La caza de citas (2011</em>), sobre menciones de nuestro país en películas extranjeras, pero con motivo del centenario de la novela&nbsp;<em>La Vorágine&nbsp;</em>de José Eustasio Rivera en 2024, estuve investigando a fondo y surgió de nuevo esta película, así como Alicia Caro su protagonista femenina.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="183" height="275" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092017/Alicia-Caro-2.jpg" alt="" class="wp-image-119169" style="width:232px;height:auto" /></figure>



<p>Alicia Caro (1930), actriz colombiana radicada en México, cuyo nombre real es Beatriz Segura Peñuela, escogió su nombre artístico en homenaje al personaje de la novela de Rivera y el apellido para rendir tributo a un ex presidente de Colombia que ella admiraba. A doña Alicia, quien sigue viva en México, al momento de redactar estas líneas, le estamos debiendo el homenaje que merece en nuestro país.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="360" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092418/Fundacion-Patrimonio-Filmico-Colombiano.avif" alt="" class="wp-image-119171" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092418/Fundacion-Patrimonio-Filmico-Colombiano.avif 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092418/Fundacion-Patrimonio-Filmico-Colombiano-300x169.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>



<p>Una felicitación inmensa a la&nbsp;<em>Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano</em>&nbsp;por la labor de restauración de la copia hallada en la&nbsp;<em>UNAM&nbsp;</em>de México, la cual era oscura en exceso, como lo explicó en interesante charla Jorge Mario Vera, subdirector técnico de la FPFC, en donde se realizó la captura digital en 4K.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="854" height="569" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092855/Filmoteca_UNAM.png" alt="" class="wp-image-119173" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092855/Filmoteca_UNAM.png 854w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092855/Filmoteca_UNAM-300x200.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092855/Filmoteca_UNAM-768x512.png 768w" sizes="auto, (max-width: 854px) 100vw, 854px" /></figure>



<p>Fue un prodigio la exhibición de la película, que se consideraba extraviada. Luego de una intensa búsqueda en México, la Fundación encontró en la Filmoteca de la&nbsp;<em>Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM),</em>dos rollos de 16 milímetros (la película original fue filmada en 33 mm), porque en aquella época se solía sacar copias en ese formato para las proyecciones itinerantes por ciudades y pueblos, aunque sacrificando la calidad de la cinta, tornándola más oscura de lo que ya era, propósito estilístico del realizador Miguel Zacarías, su director de fotografía Ignacio Torres y el editor José W. Bustos.</p>



<p>La productora de la cinta es&nbsp;<em>Diana Internacional Films</em>, fundada en 1942 por el cineasta Fernando De Fuentes Carrau y que todavía existe, dirigida por los descendientes de su creador. Precisamente la&nbsp;<em>FPFC</em>&nbsp;contactó a&nbsp;<em>Diana Films</em>&nbsp;para obtener su autorización sobre el préstamo y el proceso técnico llevado a cabo. Ojalá en el futuro, se pudieran realizar nuevas proyecciones de la cinta, tanto en México como en diferentes ciudades de Colombia, porque seguramente y con la divulgación previa adecuada o en festivales especializados como el de Cartagena, resultaría un éxito, no sólo artístico sino comercial, por tratarse de un documento tan importante como sorprendente.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="408" height="300" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092915/408px-Diana_Films_1957_From_-_Los_tres_mosqueteros_y_medio.webp" alt="" class="wp-image-119174" style="width:477px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092915/408px-Diana_Films_1957_From_-_Los_tres_mosqueteros_y_medio.webp 408w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09092915/408px-Diana_Films_1957_From_-_Los_tres_mosqueteros_y_medio-300x221.webp 300w" sizes="auto, (max-width: 408px) 100vw, 408px" /></figure>



<p>No recuerdo ansiedad semejante, al menos en los últimos años, sobre un estreno cinematográfico o el anuncio de una nueva película, que fue todo un regalo, además porque la proyección era gratuita. Con mi esposa Patricia, quien me alcahuetea todas mis iniciativas, llegamos una hora antes, pues preveíamos una larga fila de cinéfilos, pero nos equivocamos, realmente fuimos pocos los asistentes, algo casi que incomprensible frente a la importancia del documento cinematográfico&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="948" height="671" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093008/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-0001-244630-136290-Espanol.jpg" alt="" class="wp-image-119175" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093008/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-0001-244630-136290-Espanol.jpg 948w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093008/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-0001-244630-136290-Espanol-300x212.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093008/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-0001-244630-136290-Espanol-768x544.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 948px) 100vw, 948px" /></figure>



<p>La película cuenta con dos partes diferenciadas, la primera que se inicia en Bogotá y pasa a los llanos orientales y la segunda enfocada plenamente en la selva amazónica. El filme, en su desarrollo sigue la huella trazada por Rivera en la novela, pero cuenta con un inicio y un final inéditos, que además le permiten mayor trascendencia a la figura de Alicia, tanto del personaje como de la actriz, que en la novela no pasa de ser la excusa o motivación para las tribulaciones de Arturo Cova, el verdadero protagonista.</p>



<p>Durante la proyección, escuché varias risas juveniles, cuando aparecían escenas románticas o algunos diálogos. Automáticamente callaron con la terrible escena de la amputación de las manos de un hombre, que simbolizaba la violencia y las atrocidades que denunció el escritor José Eustasio Rivera en&nbsp;<em>La Vorágine</em>. Para destacar, el director se permite una escena de tipo surrealista, cuando Cova delira en medio de la selva y los árboles circundantes adquieren naturaleza antropomórfica, con rostros que le miran.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="346" height="318" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093122/Armando-Calvo.jpg" alt="" class="wp-image-119176" style="width:387px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093122/Armando-Calvo.jpg 346w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093122/Armando-Calvo-300x276.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 346px) 100vw, 346px" /></figure>



<p>Es necesario hablar del actor que encarnó al sufrido Arturo Cova, se trató del gran actor hispano-puertorriqueño Armando Calvo, quien tuvo una brillante carrera en España, Italia y en México. Calvo protagonizó películas como&nbsp;<em>El Escándalo&nbsp;</em>(1943),&nbsp;<em>Los últimos de Filipinas</em>&nbsp;(1945),&nbsp;<em>Belami, la historia de un canalla</em>&nbsp;(1947),&nbsp;<em>El último cuplé</em>&nbsp;(1957),&nbsp;<em>La Muralla&nbsp;</em>(1958). Falleció en 1996 en México, en donde en los últimos años participó en diversas telenovelas. Se le recuerda en la miniserie&nbsp;<em>Cañas y Barro</em>, en el rol del cura.&nbsp;</p>



<p>Capítulo aparte es la música de la cinta, a cargo de Manuel Esperón, compositor muy popular en aquella época. Una de las bandas sonoras más emotivas para cualquier colombiano, que integró melodías nacionales como la emblemática&nbsp;<em>Brisas del Pamplonita</em>. El cantante y compositor Ventura Romero (autor de&nbsp;<em>Senderito de amor</em>), protagoniza una de las escenas mejor logradas, cuando su personaje de Miguelito, escuálido y mínimo, se convierte en un portento, con una poderosa voz que llena el teatro, mientras Arturo Cova espera y desespera, en lo que piensa es la traición de Alicia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="872" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093208/Fotograma-Abismos-de-amor-1949-872x1024.png" alt="" class="wp-image-119177" style="width:568px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093208/Fotograma-Abismos-de-amor-1949-872x1024.png 872w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093208/Fotograma-Abismos-de-amor-1949-255x300.png 255w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093208/Fotograma-Abismos-de-amor-1949-768x902.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093208/Fotograma-Abismos-de-amor-1949.png 1010w" sizes="auto, (max-width: 872px) 100vw, 872px" /></figure>



<p>Como dato curioso, en esta película actúan padre e hija, los destacados Eduardo Arozamena y Amparo Arozamena, quien además era una gran bailarina y realiza una destacada interpretación del baile del joropo con la canción el&nbsp;<em>Galerón Llanero</em>. De igual forma, en la realización aparece Luis Moya Sarmiento como asistente, Moya sería director de&nbsp;<em>El Milagro de la Sal</em>&nbsp;(1958) en Colombia, radicándose en nuestro país, en donde formaría hogar.</p>



<p>No soy el primero en reseñar esta película, pues ya en 1949, el miércoles 23 de octubre, cierto joven crítico de cine en el periódico&nbsp;<em>El Heraldo</em>&nbsp;de Barranquilla, decía lo siguiente: “<em>La fuerza de Rivera, la brutalidad del ambiente en que se movieron sus personajes, las violentas pasiones que los empujaron hasta el satánico corazón de la selva han sido llevadas fielmente a la pantalla, quizá con una maestría poco común en la mercancía cinematográfica de México</em>.” Aquella nota fue firmada por un tal Gabriel García Márquez.</p>



<p>Realmente fue una muy grata experiencia cinéfila y seguramente la serie de televisión que se ha estrenado, llevará con renovada emoción a las nuevas generaciones a la trágica selva que nos descubrió el gran José Eustasio Rivera. Aquí dejo el tráiler, como aperitivo:&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="La Vorágine - Tráiler oficial" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Urisll2eIMY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="1246" height="1666" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093256/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-2.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093256/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-2.jpg 1246w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093256/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-2-224x300.jpg 224w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093256/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-2-766x1024.jpg 766w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093256/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-2-768x1027.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/09093256/1949-Abismos-de-amor-La-voragine-tt0220143-021-70680-136290-Mexicano-2-1149x1536.jpg 1149w" sizes="auto, (max-width: 1246px) 100vw, 1246px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119161</guid>
        <pubDate>Sat, 09 Aug 2025 14:33:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Reseña de la película La Vorágine, Abismos de Amor (1949).]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Potreros, peajes ilegales y grupos armados: un desastre provocado por cinco vías ilegales en la Amazonía de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/potreros-peajes-ilegales-y-grupos-armados-un-desastre-provocado-por-cinco-vias-ilegales-en-la-amazonia-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una cuerda improvisada atraviesa de lado a lado una carretera que se abre paso en la&nbsp;selva amazónica de Colombia.&nbsp;Sirve como barrera en uno de los&nbsp;peajes informales&nbsp;que hay a lo largo de 159 kilómetros de trocha que conecta a los municipios de Calamar y El Retorno con Miraflores, en el departamento de Guaviare. Rosa*, la encargada [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>En la Amazonía de Colombia hay más de 28 000 kilómetros de vías que se extienden entre áreas protegidas, resguardos indígenas y zonas de importancia ecológica. Aunque conectan comunidades, fragmentan la selva.</em></li>



<li><em>Un análisis geográfico de Mongabay Latam documentó la transformación del paisaje a lo largo de 1926 kilómetros de vías ilegales ubicadas en los núcleos más activos de la deforestación. Más de 100 kilómetros cruzan áreas protegidas y resguardos indígenas.</em></li>



<li><em>Un equipo periodístico viajó a los departamentos amazónicos más afectados —Caquetá, Meta y Guaviare— para documentar cómo se entrelazan las actividades legales e ilegales alrededor de estas vías.</em></li>



<li><em>Las vías se han convertido en promotoras de deforestación, ganadería y cultivos de uso ilícito, acercando aún más a la Amazonía a su límite.</em></li>
</ul>



<p>Una cuerda improvisada atraviesa de lado a lado una carretera que se abre paso en la&nbsp;<strong>selva amazónica de Colombia.</strong>&nbsp;Sirve como barrera en uno de los<strong>&nbsp;peajes informales</strong>&nbsp;que hay a lo largo de 159 kilómetros de trocha que conecta a los municipios de Calamar y El Retorno con Miraflores, en el departamento de Guaviare. Rosa*, la encargada de dar paso, asegura que, para cruzar, los carros deben dar un aporte de COP$15 000 (3,8 dólares), las motos $2000 (0,5 dólares) y los camiones $60 000 (14 dólares). Quienes transportan ganado, además, deben aportar $1000 (0,25 dólares) por cada res. Los recursos, dice, son administrados por la comunidad.</p>



<p>“El [cobro del] peaje se utiliza para alquilar la maquinaria para el mantenimiento de la vía hasta Puerto Nuevo, el caserío más cercano”, explica Rosa, quien por seguridad pide la protección de su nombre. Su trabajo consiste en reunir dinero para cuidar una vía que no ha sido autorizada por el Estado.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261506"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12222113/Peaje-hacia-La-Macarena-768x512.jpg" alt="Uno de los peajes informales que administran las comunidades para hacerle mantenimiento a las vías en el Amazonas. En la imagen, un tramo de la Marginal de la Selva, rumbo a La Macarena. Foto: Yuri Andrea Polania - Voces del Pato" class="wp-image-261506" /><figcaption class="wp-element-caption">Uno de los peajes informales que administran las comunidades para hacerle mantenimiento a las vías en el Amazonas. En la imagen, un tramo de la Marginal de la Selva, rumbo a La Macarena. Foto: Yuri Andrea Polania – Voces del Pato</figcaption></figure>



<p>El tramo de carretera que administra Rosa empezó a abrirse bajo el bosque a finales de 1990, impulsada por grupos armados ilegales que buscaban mejores rutas para el narcotráfico. Debido a su ubicación estratégica entre los municipios de El Retorno y Miraflores, también<strong>&nbsp;fue usada por la guerrilla como corredor para dirigirse a Venezuela.</strong>&nbsp;Por supuesto, no fueron los únicos usuarios y, conforme la vía se consolidaba, empezaron a aparecer problemas mayores.</p>



<p>La vía está ubicada en una zona de reserva forestal que conecta ecológicamente el Parque Nacional Chiribiquete y la Reserva Nukak, dos áreas claves para la biodiversidad. Tras su apertura, esta conectividad se ha ido perdiendo. Además, las autoridades se enteraron de su existencia “oficialmente” en el 2017, cuando se organizó un&nbsp;<em>rally</em>&nbsp;que pasaba por allí y los participantes compartieron fotos en las redes sociales. “Fue así que se dieron cuenta de que había una carretera en medio de la selva”, recuerda el exalcalde de Calamar, Giovanny Garcés.</p>



<p>2017 es una fecha clave, pues coincide con el período de devastación que llegó tras la firma del Acuerdo de Paz con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), cuando la desmovilización de los grupos armados le abrió las puertas a la colonización. A partir de entonces, las autoridades optaron por ignorar que esta era una vía ilegal y destinaron fondos públicos para ampliarla irregularmente. La excusa fue promover la conexión. Sin embargo, con esa decisión llegaron muchos problemas. Quien desconoce el impacto de las vías en la Amazonía podría pensar que sus beneficios sobrepasan cualquier tipo de daño ambiental. La realidad demuestra que esto no es cierto.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261504"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221306/Calamar-Miraflores-768x512.png" alt="Deforestación provocada por la vía Calamar-Miraflores, que amenaza la Reserva Nukak y el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth" class="wp-image-261504" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación provocada por la vía Calamar-Miraflores, que amenaza la Reserva Nukak y el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Al menos&nbsp;<a href="https://observatorioamazonia.fcds.org.co/acercamiento-conflictos/amazonia-colombiana/vias/microficha-vias-en-el-bioma-amazonico-colombiano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">28 mil kilómetros de carreteras</a>&nbsp;se han construido dentro de la Amazonía en Colombia, según la Fundación para la Conservación y Desarrollo Sostenible (FCDS). Esto equivale a recorrer 28 veces la ruta de Bogotá a Cartagena. En palabras de Maryi Serrano, coordinadora de Seguimiento y Análisis Territoriales de la FCDS, “la tendencia constante al crecimiento de vías ilegales en la Amazonía colombiana tiene un impacto muy fuerte en términos de fragmentación y deforestación, especialmente en zonas con restricción ambiental, donde el avance ha sido más intenso”.</p>



<p>El análisis geográfico hecho por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;evidencia la magnitud del desastre. En esta carretera que se extiende por 159 km —donde se encuentra el pequeño tramo que cuida Rosa—, trazamos una línea imaginaria de 5 km a los costados de la vía. En esa franja, hasta 2015, se veían apenas algunos parches de deforestación que sumaban 495 hectáreas. Dos años después, esa cifra se multiplicó casi por cinco. Para el 2023, la pérdida acumulada de bosque desde el 2000 superaba las 25 mil hectáreas, el equivalente a más de 35 mil canchas de fútbol o un área similar a la ciudad de Cartagena.</p>



<p>La deforestación no llegó sola. El terreno deforestado a cinco kilómetros de la vía se convirtió en cerca de 9 mil hectáreas de pasto y hoy, en lo que alguna vez fue selva, deambulan más de 40 mil vacas. Este panorama se repite de forma exponencial en la Amazonía, la región donde&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/03/deforestacion-aumento-2024-colombia/#:~:text=El%20pa%C3%ADs%20perdi%C3%B3%20107%20000,estar%C3%ADan%20detr%C3%A1s%20de%20este%20aumento." target="_blank" rel="noreferrer noopener">se concentra</a>&nbsp;la mayor deforestación del país (63 %).</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/14153638/1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-261597" /></figure>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;analizó geoespacialmente la transformación del paisaje en torno a cinco carreteras ilegales que, en conjunto, suman 1926 kilómetros que fragmentan la selva colombiana. Además, un equipo periodístico —en alianza con France 24 en Español, Rutas del Conflicto, Vorágine y Mutante— se desplazó hasta algunos de los principales tramos de esas vías, situados en los núcleos de deforestación del país, y los recorrió. Lo más preocupante es que la deforestación que detectamos no se ha detenido. Según la plataforma de monitoreo satelital Global Forest Watch, entre enero y mayo de 2025 se han activado 805 352 nuevas alertas de deforestación en la franja de cinco kilómetros alrededor de las vías. Los resultados muestran una relación directa entre la expansión de las vías ilegales, el avance de la deforestación y el crecimiento del hato ganadero, en medio de un contexto complejo donde confluyen comunidades locales, actores estatales y grupos armados ilegales.</p>



<pre class="wp-block-code"><code>&lt;iframe id="map-viz" src="https://projects.mongabay.lat/2025/Mapa-vias/vias-mapa/" frameborder="0" style="display:block;width:100vw;min-width:100%;height:700px;position:relative;left:50%;translate:-50%;" width="100%" height="700px"&gt;&lt;/iframe&gt;</code></pre>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Las vías, fuente de “deforestación primaria”</strong></h3>



<p>Si juntamos, una tras otra, las cinco vías ilegales de la Amazonía colombiana analizadas por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;para este proyecto, el trayecto total sería equivalente a cruzar Colombia de extremo a extremo: desde Punta Gallinas, en la Guajira —la zona más al norte del país— hasta Leticia, en el extremo sur, en la triple frontera con Brasil y Perú.</p>



<p>Se trata de un trayecto enorme, de 1926 km, que reúne los casos más críticos de vías y deforestación en la selva amazónica colombiana: la red vial Selvas de Mapiripán, la vía Marginal de la Selva, la vía Calamar-Miraflores, la vía La Libertad-La Paz, y las redes viales que rodean y se adentran en el Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261503"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221257/La-Libertad-La-Paz-768x512.png" alt="En la vía La Libertad-La Paz se produce lo que expertos han llamado el efecto “espina de pescado”: a partir de una vía principal surgen nuevos poblados, otras carreteras y más deforestación. Foto: Google Earth" class="wp-image-261503" /><figcaption class="wp-element-caption">En la vía La Libertad-La Paz se produce lo que expertos han llamado el efecto “espina de pescado”: a partir de una vía principal surgen nuevos poblados, otras carreteras y más deforestación. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>A lo largo de esos caminos ilegales, el bosque ha ido desapareciendo. El análisis de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;revela que alrededor de estas cinco vías, en un radio de solo un kilómetro, ha habido, entre el 2000 y el 2023 , una pérdida acumulada de 104 674 hectáreas de bosque, un área casi tan grande como Río de Janeiro. Si se amplía la mirada a cinco kilómetros alrededor, la cifra se triplica y alcanza las 342 070 hectáreas, más de dos veces el tamaño de Ciudad de México.</p>



<p>La apertura de estas carreteras también ha impactado el resguardo indígena Llanos del Yarí Yaguará II, que ya acumula 27 kilómetros de vías ilegales en su interior, además de otros siete resguardos ubicados en los departamentos de Meta y Guaviare. Áreas protegidas de gran importancia, como el Parque Chiribiquete y la Serranía de la Lindosa, también están en riesgo. Dentro de ellas se extienden casi 76 kilómetros de vías ilegales que amenazan ecosistemas frágiles y pueblos indígenas no contactados. Además, otras áreas protegidas como la Reserva Nukak, el Parque Nacional Tinigua y el Parque Nacional Serranía de La Macarena se han visto fragmentadas y amenazadas por las vías ilegales que los rodean.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261501"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221239/quemas-recientes-al-lado-de-la-via-miraflores-2-1-768x512.jpeg" alt="Fragmentos de selva quemada al márgen de la vía Calamar-Miraflores. Foto: César Molinares" class="wp-image-261501" /><figcaption class="wp-element-caption">Fragmentos de selva quemada al margen de la vía Calamar-Miraflores. La transformación del bosque en pastos suele tener como finalidad el acaparamiento de tierras y el avance de la ganadería. Foto: César Molinares</figcaption></figure>



<p>Con la llegada de las vías también se ha incrementado, a solo cinco kilómetros de los trayectos analizados, el número de vacas (con 464 262 registradas) y de cultivos de hoja de coca para uso ilícito (con 781 hectáreas para 2023). Estos últimos han cobrado fuerza cerca y dentro de la Reserva Nacional Natural Nukak.</p>



<p>Las cifras son un correlato del extenso análisis realizado hasta marzo de 2024&nbsp;<a href="https://observatorioamazonia.fcds.org.co/acercamiento-conflictos/amazonia-colombiana/vias/microficha-vias-en-el-bioma-amazonico-colombiano.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">por la FCDS en toda la Amazonía de Colombia</a>. Los investigadores de la organización ambiental estimaron entonces la apertura de cerca de 28 091 km de vías, unas 16 veces el trayecto anterior. La devastación detectada forma parte de lo que los expertos han llamado “una fuente de deforestación primaria”, es decir, que le abre paso a otras actividades económicas, tanto legales como ilegales, que contribuyen a la pérdida de bosque primario o virgen.</p>



<p>Estas transformaciones alrededor de las vías son lo que el&nbsp;<a href="https://www.laamazoniaquequeremos.org/wp-content/uploads/2024/03/240329-Part-II-ES-reduced.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Panel Científico por la Amazonía</a>&nbsp;—una red de más de 200 científicos que se unieron para producir el primer informe integral del estado de la cuenca— denomina el efecto “espina de pescado”. Es una forma sencilla de explicar cómo, a partir de una vía principal, surgen nuevos poblados, nacen otras carreteras, aumenta el valor de la tierra y las actividades agrícolas se vuelven más rentables.</p>



<p>Para Adriana Rojas, coordinadora técnica de MapBiomas Colombia, una iniciativa que analiza la transformación de los bosques, las vías son “el principal impulso a todos los males de la Amazonía”. “Son una pieza fundamental para la deforestación, la pérdida de conectividad, la ampliación de la frontera agrícola y se han convertido en una amenaza para los pueblos indígenas de esos territorios”, afirma. Como resultado, el bosque&nbsp;<a href="https://amazonia.mapbiomas.org/2024/09/26/la-amazonia-sufrio-una-perdida-de-bosques-casi-tan-grande-como-el-tamano-de-colombia-revela-analisis-de-mapbiomas/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">desaparece</a>&nbsp;y se convierte en enormes extensiones de pastos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261505"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12222059/Marginal-de-la-selva-768x512.jpg" alt="Un tramo informal de la vía Marginal de la Selva, que conecta a San Vicente del Caguán con La Macarena, por donde pasa el transporte de productos lácteos. Foto: Yuri Andrea Polania - Voces del Pato" class="wp-image-261505" /><figcaption class="wp-element-caption">Un tramo informal de la vía Marginal de la Selva, que conecta a San Vicente del Caguán con La Macarena, por donde pasa el transporte de productos lácteos. Foto: Yuri Andrea Polania – Voces del Pato</figcaption></figure>



<p>Ese fue uno de los motivos por los que, en 2018, el entonces presidente Juan Manuel Santos anunció que los tramos pendientes de una vía conocida como “La Marginal de la Selva”, que atravesaría la Amazonía colombiana de extremo a extremo, no se iban a realizar. El proyecto se originó en 1963 y buscaba conectar la Amazonía desde Venezuela hasta Bolivia, como un símbolo de desarrollo regional, aunque con enormes implicaciones ambientales.</p>



<p>Pero la decisión presidencial fue insuficiente. Los tramos que no terminó el Estado fueron abiertos de manera informal e ilegal. Este es el caso del corredor de 318 kilómetros que se abre paso entre San José del Guaviare (Guaviare), La Macarena (Meta) y San Vicente del Caguán (Caquetá), desconectando los Parques Nacionales Tinigua y Sierra de La Macarena del PNN Serranía de Chiribiquete. Desde el 2000 hasta 2023, el análisis geográfico realizado para esta investigación muestra que a un kilómetro de ese tramo se han perdido más de 13 000 hectáreas de bosque húmedo tropical. A cinco kilómetros la pérdida es casi cuatro veces mayor, sumando más de 63 000 hectáreas.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/14153641/2-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-261598" /></figure>



<p>Al recorrer esa vía, el equipo periodístico de Vorágine pudo corroborar que la carretera continúa abriéndose sin el aval de las autoridades. Además, existe un control de grupos armados que incluye cobros a grandes terratenientes y ganaderos, y establece restricciones de movilidad. También hay un sistema comunitario de peajes informales. “La carretera está a la merced de ellos”, asegura un habitante de la zona. Mientras las comunidades campesinas recogen el dinero, contratan maquinaria y organizan jornadas de trabajo para arreglarla, los grupos armados controlan el paso y dan órdenes sobre el estado en el que debe permanecer.</p>



<p>Lo peligroso es que los ramales que se desprenden de las vías no solo desconectan áreas protegidas, también se extienden hasta el interior de ellas. La organización&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/wp-content/uploads/2024/10/Informe-2024-PNCV-Parques-Nacionales-Como-Vamos.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Parques Naturales Cómo Vamos</a>&nbsp;publicó en su último reporte que, entre 2018 y 2023, se abrieron 827 nuevos kilómetros de caminos ilegales en áreas protegidas del Arco de Deforestación Amazónico. En total, a 2023, se tenían registrados más de 1500 kilómetros de vías al interior de esos santuarios naturales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261499"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221227/Chiribiquete-2-768x512.jpg" alt="Uno de los tramos de vía visitados por el equipo periodístico de Mutante y Mongabay Latam, en la vereda Nuevo Horizonte, que conduce al PNN Chiribiquete. La vía se ha intervenido con maquinaria de la gobernación. Foto: Kamila Moreno" class="wp-image-261499" /><figcaption class="wp-element-caption">Uno de los tramos de vía visitados por el equipo periodístico de Mutante y Mongabay Latam, en la vereda Nuevo Horizonte, que conduce al PNN Chiribiquete. La vía se ha intervenido con maquinaria de la gobernación. Foto: Kamila Moreno</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Vías sin permisos, pero “¿planificadas?”</strong></h3>



<p>Una de las vías analizadas se ubica en la zona de transición entre las sabanas de la Orinoquía y la selva amazónica. Allí,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;identificó más de 10 ramales que, en conjunto, suman 549 kilómetros. Se trata de la Red Vial Selvas de Mapiripán, donde se deforestaron 23 600 hectáreas entre 2000 y 2023 en una franja de apenas un kilómetro alrededor de las carreteras. Si ampliamos la mirada a cinco kilómetros, la deforestación casi se duplica, alcanzando más de 42 000 hectáreas en el mismo periodo de tiempo.</p>



<p>Lo que llama la atención es que algunos de los tramos están perfectamente trazados en línea recta por hasta 60 kilómetros, un trabajo que requiere de condiciones técnicas, equipo especializado, maquinaria y altas inversiones económicas. Como alertó la Procuraduría en febrero de 2023, esa infraestructura se estaría desarrollando “con la posible aquiescencia o pasividad de las autoridades locales y muchas veces mediante procesos contractuales que estas mismas autoridades autorizan y ordenan”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261500"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221234/Vias-a-Chiribiquete-768x512.jpg" alt="Por las vías ilegales de la Amazonía colombiana circulan constantemente camiones y maquinaria privada que se alquila para hacer los mantenimientos. Foto: Kamila Moreno" class="wp-image-261500" /><figcaption class="wp-element-caption">Por las vías ilegales de la Amazonía colombiana circulan constantemente camiones y maquinaria privada que se alquila para hacer los mantenimientos. Foto: Kamila Moreno</figcaption></figure>



<p>En Guaviare, un departamento que se encuentra amparado casi en su totalidad por medidas de protección ambiental desde hace más de 60 años, la&nbsp;<a href="https://fcds.org.co/wp-content/uploads/2024/06/ganaderia-como-motor-de-deforestacion-condiciones-habilitantes-y-dinamicas-territoriales-en-el-guaviare-paginas.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">FCDS analizó</a>&nbsp;117 proyectos de infraestructura vial y rural, por un valor de más de COP$990 500 millones (240 millones de dólares), destinados a mejoramiento y mantenimiento de la red de carreteras. La mayoría de los recursos públicos se dirigían a los municipios donde la deforestación avanza aceleradamente (San José del Guaviare, El Retorno, Calamar y Miraflores).</p>



<p>En el caso de la vía ilegal que une a Calamar y Miraflores, en 2019, la Fiscalía&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/ambiente/amazonas/las-pruebas-de-la-fiscalia-contra-tres-alcaldes-por-atravesar-una-via-ilegal-en-la-amazonia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">señaló a los alcaldes</a>&nbsp;de El Retorno, Calamar y Miraflores, así como a un funcionario de la Gobernación del Guaviare, de contratar obras para el mejoramiento del tramo en medio de irregularidades. La vía estaba asociada a focos de deforestación e incendios. La pérdida de bosque en el departamento pasó de 11 456 hectáreas a 34 527 en solo tres años (2015-2018), delitos por los cuales aún se les investiga.</p>



<p><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;detectó, a través de la plataforma de monitoreo satelital Global Forest Watch (GFW), que la vía se seguiría ampliando. Entre enero y mayo de 2024 se registraron 96 462 alertas de deforestación, en comparación con las 117 381 alertas activadas entre enero y mayo de este año. Esto indica que el bosque sigue cayendo.</p>



<p>Este no es el único caso en el que autoridades regionales han sido señaladas de promover, ya sea con fondos o con maquinaria pesada, la apertura y adecuación de vías ilegales.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261498"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221218/Vacas-pastando-1-768x512.jpeg" alt="Ganado en la vía entre Calamar y Miraflores, en el departamento de Guaviare. La ganadería se ha convertido en uno de los principales motores de la deforestación en la Amazonía. Foto César Molinares" class="wp-image-261498" /><figcaption class="wp-element-caption">Ganado en la vía entre Calamar y Miraflores, en el departamento de Guaviare. La ganadería se ha convertido en uno de los principales motores de la deforestación en la Amazonía. Foto César Molinares</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Ganadería: más vacas que personas</strong></h3>



<p>A la par del aumento del número de vías, el análisis hecho por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;muestra que hay una correlación entre el crecimiento de la infraestructura, el aumento de la deforestación y la expansión del hato ganadero. En Guaviare, Caquetá y Meta, donde la red vial ha crecido de forma acelerada, las cabezas de ganado también se incrementaron en 95 %, 60 % y 40 %, respectivamente, entre 2016 y 2022, según datos del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA). Un contraste notable con el promedio nacional, donde el aumento fue de 31 %.</p>



<p>En municipios como Mapiripán (Meta), en los trayectos analizados para esta investigación, se abrieron más de 200 kilómetros de vías entre 2018 y 2021. Según las cifras más recientes del ICA, a cinco kilómetros de estas carreteras pastan más de 19 000 vacas. En todo el municipio, el hato ganadero casi se triplicó entre 2016 y 2023 hasta alcanzar las 162 237 cabezas de ganado.</p>



<p>De forma similar, en el municipio de La Macarena (Meta) —que es atravesado por los tramos informales que buscan “completar” la Marginal de la Selva—, las cabezas de ganado aumentaron casi cinco veces tras la firma del Acuerdo de Paz, según las estadísticas del ICA. Se trata del municipio que acumula el mayor número de vacas en la región desde 2016.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261502"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221248/Ganaderia-La-Libertad-La-Paz-768x512.png" alt="Corrales y pozos de agua instalados para criar ganado en la vía La Libertad-La Paz, donde antes había solo bosque primario. Foto: Google Earth" class="wp-image-261502" /><figcaption class="wp-element-caption">Corrales y pozos de agua instalados para criar ganado en la vía La Libertad-La Paz, donde antes había solo bosque primario. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Otros municipios aledaños al PNN Chiribiquete también experimentaron un crecimiento significativo. En Calamar y Miraflores, por ejemplo, ya hay más vacas que personas. El censo de vacunación del ICA registra 126 286 cabezas de ganado en estos dos municipios, mientras que, según el Departamento Nacional de Estadística (DANE), hay 19 565 personas (2023).</p>



<p>Aunque la ganadería no es una actividad ilegal, su desarrollo sí está restringido en áreas de importancia ambiental, como la Amazonía, donde actualmente cerca del 85 % del territorio&nbsp;<a href="https://multimedia.ideaspaz.org/media/website/WWF_ColombiaAmazonas_2021_ES_WEB.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">tiene un estatus legal</a>&nbsp;que promueve la conservación. Pese a esto, las vacas se acercan cada vez más al interior de las áreas protegidas. En diciembre de 2024, la&nbsp;<a href="https://www.procuraduria.gov.co/Pages/procuradora-alerta-incremento-del-223-deforestacion-amazonia-vinculacion-con-grupos-ilegales.aspx" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Procuraduría alertó</a>&nbsp;que había cerca de 1 200 000 cabezas de ganado invadiendo territorios protegidos como el Parque Nacional Natural Chiribiquete y la Reserva Natural Nukak.</p>



<p>Sin embargo, como insiste Catalina Oviedo, coordinadora de la oficina regional en el Amazonas de la ONG Centro de Alternativas al Desarrollo (Celades), aunque existe una conexión directa entre la expansión de la ganadería y la creación y la mejora de vías, hay que tener en cuenta que estas también han sido históricamente usadas por campesinos y poblaciones indígenas. “Hay que ampliar la discusión sobre esta relación, evitando caer en estigmatizaciones y violaciones de derechos humanos”, afirma. En palabras de Guillermo Peña, líder campesino en San Vicente del Caguán, esas vías, “así las tilden de ilegales”, son la columna vertebral que los conecta y los saca del aislamiento.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261497"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221214/Ganaderia-en-las-vias-a-Chiribiquete-768x512.jpg" alt="Un campesino del departamento Caquetá, cerca del PNN Chiribiquete, cuenta que tiene casi cien vacas en su finca, pero que más del 95% están en modalidad de “avalúo”. Fue la forma que encontró para empezar a trabajar la tierra, ahorrar y conseguir sus propios animales. Foto: Kamila Moreno" class="wp-image-261497" /><figcaption class="wp-element-caption">Un campesino del departamento Caquetá, cerca del PNN Chiribiquete, cuenta que tiene casi cien vacas en su finca, pero que más del 95% están en modalidad de “avalúo”. Foto: Kamila Moreno</figcaption></figure>



<p>Lo cierto es que los pequeños campesinos no son los grandes impulsores de la deforestación, y tampoco son los únicos que usan las vías de esos territorios. Un estudio publicado en la revista científica&nbsp;<a href="https://www.nature.com/articles/s41598-023-28918-0" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Nature</em></a>, en el que se analizó la transformación en la Amazonía colombiana entre 1985 y 2019, concluyó que la conversión masiva de bosques a ganadería no fue impulsada por “pequeños agricultores”, sino por grandes terratenientes con el objetivo de “asegurar expectativas sobre el valor futuro de la tierra y especular a través de mercados ilegales de tierras”.&nbsp;<a href="https://www.dejusticia.org/wp-content/uploads/2024/12/Ganaderia-deforestacdora-Doc91_web.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Otros análisis</a>&nbsp;coinciden. En municipios como La Macarena y Mapiripán, la FCDS encontró una alta concentración de terrenos abiertos, con más de 500 hectáreas por propietario.</p>



<p>Además, según&nbsp;<a href="https://www.supersociedades.gov.co/documents/20122/3787393/Guia-practica-Debida-Diligencia-Ganaderia-Deforestacion.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un informe de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC)</a>&nbsp;la ganadería en estas áreas puede ser una fuente de financiamiento para grupos armados ilegales y organizaciones criminales que operan en la región, así como un entorno propicio para el lavado de activos.</p>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Vías, conflicto y cultivos ilícitos</strong></h3>



<p>La Amazonía en Colombia es un lugar clave y disputado. Allí, además de bosques prístinos o áreas naturales protegidas, se encuentran alrededor de 62 pueblos indígenas, indígenas en aislamiento voluntario y campesinos que han llegado con diferentes oleadas de colonización. Pero también grupos armados ilegales que han utilizado la zona para la extracción de recursos y para ejercer un control territorial.</p>



<p>Como recuerda Fernando Reyes, presidente de la vereda Nuevo Horizonte, en Cartagena del Chairá (Caquetá), él compró su tierra cinco meses antes de que a su alrededor iniciara la “locura de los baldíos”, como le llamó a la migración de personas de otras partes del país hacia esta región en 2015. “A la gente se le metió en la cabeza que la guerrilla ya no estaba y que nadie los atajaba”, menciona. Esa fue la forma que encontraron para lograr un pedazo de tierra donde antes estaban las FARC. Aunque, según la ley, estos predios colonizados no pueden ser vendidos, comprados ni explotados, sobre ellos avanzan actividades legales e ilegales.</p>



<p>Organizaciones ambientales que estudian la Amazonía&nbsp;<a href="https://multimedia.ideaspaz.org/media/website/WWF_ColombiaAmazonas_2021_ES_WEB.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han identificado</a>&nbsp;“una compleja y fluctuante red de grupos armados ilegales, actores privados y algunos funcionarios corruptos” que han aprovechado el vacío dejado por la desmovilización y desarme de las FARC para ampliar su poder y actividades. “Como resultado, la magnitud, intensidad y velocidad de explotación de recursos en la Amazonía colombiana ha aumentado”.</p>



<p>En el departamento de Guaviare, la ruta que conecta los municipios de La Libertad y La Paz se ha consolidado como un bastión importante para la producción ilegal de hoja de coca en la Reserva Natural Nukak, que colinda con ese último centro poblado. Aunque la carretera empieza a ser visible en el monitoreo satelital desde el año 2000 en una zona cocalera, es a partir de 2016 que se mejora y amplía en casi 57 kilómetros. Allí a la par de la deforestación de 15 564 hectáreas (a cinco kilómetros alrededor de la vía), también aumentaron las hectáreas de cultivos de uso ilícito.</p>



<p>El análisis de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;evidenció que las hectáreas con cultivos de coca se duplicaron alrededor de esta vía. En 2022, a un kilómetro de la vía había alrededor de 9 hectáreas. Un año después los cultivos ilícitos alcanzaron las 22 hectáreas. A tres kilómetros de las carreteras, la tendencia se mantuvo pasando de 68 hectáreas a 120. A nivel general, en el departamento, se registraron 4395 hectáreas de coca sembradas en 2022 y, como aseguró uno de los habitantes de La Paz, allí la economía gira alrededor de la pasta base de coca.</p>



<p>Una situación similar ocurre en la vía Calamar-Miraflores, en Guaviare, donde —entre 2022 y 2023— las hectáreas de coca a 1 km de la vía se cuadruplicaron. Además, como alertó&nbsp;<a href="https://www.unodc.org/res/WDR-2023/WDR23_SPI_Spanish.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un informe</a>&nbsp;de la UNODC en 2023, la cuenca amazónica compartida por Colombia, Brasil, Perú y Bolivia “se está configurando como un corredor clave para el narcotráfico en la región”.</p>



<p>La situación es difícil de controlar pues, como informó Parques Nacionales a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, hay al menos 11 áreas protegidas de la Amazonía colombiana en las que los guardaparques y funcionarios de la entidad tienen restricciones de acceso y movilidad por parte de los actores armados. “Eso dificulta llevar a cabo acciones de investigación y monitoreo a la biodiversidad. También limita la posibilidad de realizar recorridos de prevención, vigilancia y control”, aseguró la entidad.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_259799"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/04/28233404/pic02-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-259799" /><figcaption class="wp-element-caption">El parque Chiribiquete es el más grande y biodiverso de Colombia. Foto: cortesía Rodrigo Botero – FDCS</figcaption></figure>



<h3 class="wp-block-heading"><strong>Todas las vías llevan a Chiribiquete</strong></h3>



<p>Uno de los lugares con la mayor categoría de conservación en Colombia es el PNN Chiribiquete, que fue declarado Patrimonio Natural y Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 2018 y al que nadie, además de los guardaparques, algunos investigadores y los pueblos indígenas que lo habitan, puede entrar. Sin embargo, ya ha sido atravesado por más de 62 kilómetros de vías amplias y tecnificadas, como lo muestra el análisis de&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, aunque si se consideran otras trochas que se encuentran debajo del bosque y que están desconectadas del entramado de caminos la extensión alcanza los 125 kilómetros, tal y como figura en el reporte de FCDS incluido en&nbsp;<a href="https://parquescomovamos.com/wp-content/uploads/2024/10/Informe-2024-PNCV-Parques-Nacionales-Como-Vamos.pdf#page=64" target="_blank" rel="noreferrer noopener">el informe de Parques Cómo Vamos</a>. &nbsp;Algunas son vías históricas que hicieron parte de la movilización de las guerrillas durante décadas y que, en su origen, estaban ocultas bajo el bosque, pero que, tras el proceso de paz, comenzaron a abrirse con maquinaria.</p>



<p>Según Jenny Cueto, directora de la oficina territorial de la Amazonía de Parques Nacionales, cada año se deforestan, en promedio, mil hectáreas de bosque dentro del parque. Las vías que amenazan el área protegida “no salen de la nada. Sino que vienen asociadas a unos tramos que, a su vez, vienen de unas vías que se conectan entre municipios y departamentos”, insiste.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_251429"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2024/05/09160149/DSCN4011-768x512.jpg" alt="Foto de la vía Monte Bello-Cachicamo en el resguardo Yaguará. Diciembre 2023. La deforestación entre el resguardo y las afueras del Parque Chiribiquete ha superado las 1500 hectáreas. Crédito: FZS Colombia." class="wp-image-251429" /><figcaption class="wp-element-caption">Deforestación en el Resguardo Yaguará II, en las inmediaciones del PNN Chiribiquete, en diciembre de 2023. Foto: Sociedad Zoológica de Frankfurt</figcaption></figure>



<p>Al norte de Chiribiquete, por ejemplo, las vías se desprenden de la Marginal de La Selva, que conecta La Macarena con San José del Guaviare. Desde La Macarena también se desarrollan caminos que conducen hacia Chiribiquete y el Resguardo Yaguará II. Como estas, al menos 13 tramos más que forman parte de las vías que están alrededor del parque buscan llegar o pasan por el área protegida. En total, se trata de 843 kilómetros de trochas ilegales.</p>



<p>Su apertura ha desencadenado la deforestación de más de 195 mil hectáreas a cinco kilómetros alrededor de las vías, un área equivalente a casi 1730 veces el Parque Simón Bolívar, en Bogotá. Además, según el análisis realizado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>, en un radio de un kilómetro de estos 13 tramos alrededor del PNN Chiribiquete existen 53 437 bovinos.</p>



<p>En otras áreas protegidas la situación se repite. Según el último informe de la iniciativa Parques Cómo Vamos, se identificaron accesos viales en los Parques Nacionales Naturales Tinigua (723,6 km), Sierra de La Macarena (600,4 km), Serranía de Chiribiquete (125,2 km) y La Paya (19,5 km), así como en la Reserva Nacional Natural Nukak (33,3 km). Las carreteras coinciden con las áreas protegidas donde se reporta, también, mayor deforestación. De hecho, en las áreas protegidas de la Amazonía se concentra el 82% de la deforestación de todo el Sistema Nacional Natural de Áreas Protegidas (SINAP).</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/14153644/3-1-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-261599" /></figure>



<p>En agosto de 2024, el Minambiente presentó lo que llamó “una acción contundente en la lucha contra las estructuras criminales que operan en el Parque Nacional Chiribiquete”: destruyó acceso terrestres ilegales y cultivos ilícitos existentes al interior del área protegida. “Estas infraestructuras eran usadas para actividades ilícitas como procesamiento de cocaína en laboratorios y ganadería como motor de la deforestación. Por lo anterior, se realizó la inhabilitación de dos laboratorios, un establo y además se llevó a cabo la destrucción de 5 puentes carreteables presentes al interior de este parque, que eran utilizados para facilitar estas labores”, le dijo la entidad a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_261496"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/06/12221205/Foto-17-1-768x512.png" alt="Avance de la deforestación en la vía de Cartagena de Chairá que se abre paso hacia el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth" class="wp-image-261496" /><figcaption class="wp-element-caption">Avance de la deforestación en la vía de Cartagena de Chairá que se abre paso hacia el PNN Chiribiquete. Foto: Google Earth – Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Sin embargo, las operaciones militares no han logrado debilitar las redes que destruyen y degradan Chiribiquete y la Amazonía. La pérdida de bosque ha generado zonas desconectadas y la fragmentación de los ecosistemas.</p>



<p>Aunque también el gobierno ha impulsado acuerdos sociales para pasar de “núcleos de deforestación” a “Núcleos de Desarrollo Forestal y de la Biodiversidad” en la Amazonía, ofreciendo posibilidades económicas a los campesinos que ya se encuentran allí, por ahora los resultados son poco alentadores. Según explicó la exministra de Ambiente Susana Muhamad, antes de dejar el cargo, de los 15 núcleos de los que hay información, en cuatro persisten niveles similares de deforestación y en cinco la pérdida de bosque aumentó.</p>



<p>Mientras tanto, cientos de kilómetros de vías se siguen abriendo diariamente en la Amazonía y reproduciendo las tensiones entre las necesidades de la población, el conflicto y el futuro incierto de la Amazonía. Si esta tendencia continúa, la región se dirige a un proceso de sabanización y praderización irreversible: lo que los científicos&nbsp;<a href="https://www.laamazoniaquequeremos.org/wp-content/uploads/2024/03/240329-Part-II-ES-reduced.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">han llamado</a>&nbsp;‘un punto de no retorno’.</p>



<p><em>*Este especial periodístico fue coordinado por Mongabay Latam y realizado en alianza con France 24, Rutas del Conflicto, Vorágine y Mutante. Edición general: Alexa Vélez. Edición: Alexa Vélez, María Isabel Torres y Antonio Paz Cardona. Coordinación: Vanessa Romo. Investigación: Vanessa Romo y David Tarazona. Análisis geoespacial: Cristian Salas. Periodistas: Daniela Quintero Díaz, Mariana Guerrero, María Clara Calle, César Molinares, María Paula Murcia Huertas, Natalia Duque Vergara, Juan Carlos Granados. Visualizaciones: Eduardo Motta y Cristian Salas. Ilustración: Alma Ríos. Diseño gráfico y video: Richard Romero. Audiencias y redes sociales: María Isabel Torres, Dalia Medina Albarracín.</em></p>



<p><em><strong>**Ilustración principal:</strong>&nbsp;1926 km de vías ilegales analizadas por Mongabay Latam están acabando con la selva en resguardos indígenas y áreas protegidas de la Amazonía de Colombia.&nbsp;<strong>Ilustración:</strong>&nbsp;Alma Ríos</em></p>



<p>—</p>



<p><strong>Nota del editor:</strong>&nbsp;Esta cobertura periodística forma parte del proyecto «Derechos de la Amazonía en la mira: protección de los pueblos y los bosques», una serie de artículos de investigación sobre la situación de la deforestación y de los delitos ambientales en Colombia financiada por la Iniciativa Internacional de Clima y Bosque de Noruega. Las decisiones editoriales se toman de manera independiente y no sobre la base del apoyo de los donantes.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/daniela-quintero-diaz/">Daniela Quintero Díaz</a> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>



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<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
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        <pubDate>Tue, 17 Jun 2025 15:30:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Potreros, peajes ilegales y grupos armados: un desastre provocado por cinco vías ilegales en la Amazonía de Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>Las élites políticas se unen contra Petro para anular a la izquierda</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/las-elites-politicas-se-unen-contra-petro-para-anular-a-la-izquierda/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia la palabra democracia, tan manoseada ella, se usa como escudo, casi un chiste, en la rebatiña por el poder. Mientras tanto, pierden los ciudadanos y las reformas se embolatan.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-22938879118beac4fc37a45d5ac0d1ac"><strong><em>“Debe haber otra vida. No es posible que todo sea esta misma mierda”: </em>Antonio Caballero, escritor y periodista bogotano, en su novela <em>Sin remedio</em>.</strong></p>



<p>Colombia es un país que delira. Y delira con delirios de pequeñez, no de grandeza, creando sus propias narrativas y creyéndoselas. La pequeñez de una clase política que antepone los privilegios de unos pocos —eso que llaman establecimiento, aunque en inglés suena más bonito: <em>establishment</em>—sobre las grandes reformas sociales que mueren ahogadas entre palabras vanas y ociosas.</p>



<p>Hay una frase para los anaqueles de nuestra historia vergonzosa: <strong>“No se puede acudir al pueblo sin el permiso del Senado, y el Senado no lo dio”.</strong> Que lo haya dicho el propio presidente de esa Corporación, el político conservador Efraín Cepeda, sólo significa una cosa: que en Colombia sí hay una dictadura y esa dictadura se ejerce hoy desde el Congreso de la República: allá se ordena lo que los ciudadanos pueden o no pueden hacer. ¡Publíquese y cúmplase!</p>



<p>Eso es Colombia: un país sin remedio, atascado adrede en discusiones y en frases grandilocuentes que rellenan espacios en los periódicos y los noticieros para justificar su existencia, una nación que nunca va para ningún lado porque el ideal de progreso está borrado de la psique colectiva, que se conforma con el presente inmediato: hoy, esta hora, este minuto, antes del <em>reality </em>o del partido de la Selección. Mañana Dios verá. O proveerá. Y como dejamos todo en manos de la <em>Divina providencia</em>, hasta las reformas sociales van muriendo sin haber nacido, o nacen defectuosas, porque Dios tampoco tiene afán, menos desde que lo sacaron a empellones de la Constitución cuando se declaró a Colombia como un Estado laico. &nbsp;</p>



<p>“Una nación no planeada ni deseada”, que así la describió el historiador Enrique Serrano. Una sociedad que, tras dos siglos de vida republicana, sigue en &#8220;obra negra&#8221;, porque nada hemos aprendido tan bien como a embolatar las transformaciones que la casa necesita.</p>



<p>De una amena conversación con un amigo escritor concluí que los ricos se repelen entre sí, pero, al final del día, se toleran y se buscan cuando se trata de defender intereses comunes. Lo mismo puede decirse de las élites políticas de Colombia, que entienden perfectamente que defender la democracia es defender primeramente a los ricos y su nivel de ingreso y, lo que queda, si queda, que nunca queda, es para los demás.</p>



<p>Para que quede alguito en bolsillos distintos a los mismos se necesitan las reformas sociales. Pero en Colombia defender la democracia significa otra cosa. Significa diseñar una reforma laboral que no afecte a los que más tienen. En su libro <em>¿Por qué fracasa Colombia?, </em>Serrano lo define así: <strong>“…hagamos lo que es necesario, pero no mucho más, planeemos lo que nos resuelva nuestras necesidades a corto plazo, pero todavía no lo del largo plazo. Respetemos a los que están en el <em>curubito. (…) </em>sufrir por anticipado enormes privaciones como resultado de lo que podrá ser dentro de 30 o 50 años no vale la pena”.</strong></p>



<p>Y como todo queda en <em>ahí vemos</em>, estos políticos se mueren dejándonos como única herencia a sus hijos, nietos o sobrinos para asegurar sus legados y privilegios. Por tal razón, la palabra cambio no les interesa, no figura en sus conversaciones de alto turmequé. Los une el mismo cordón umbilical: el delirio compartido de creer que siempre hay alguien queriendo quitarles lo que les pertenece desde siempre (en muchísimos casos por herencia, sin mayor esfuerzo, no siempre producto de una vida de sacrificios). &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-07d048d83c1ddd73f13205309aa4f236"><strong><em>“… las hijas de la oligarquía, como usted, tienden a ser más bonitas porque trabajan menos y se alimentan mejor”: </em>Antonio Caballero en su novela <em>Sin remedio</em>.</strong></p>



<p>No más repasemos qué apellidos figuran en el sonajero presidencial o se mantienen vigentes en la escena política: Uribe Turbay (Miguel), nieto de Julio César; Valencia (Paloma), nieta de Guillermo León; Vargas Lleras (Germán), nieto de Carlos Lleras y primo segundo de Alberto Lleras; Gómez Martínez (Enrique), sobrino de Álvaro Gómez, que era hijo de Laureano Gómez; Santos Juan Manuel, sobrino del doctor Eduardo; Pastrana (Andrés), hijo de Misael, y así sucesivamente, para no aburrirlos con las genealogías criollas.</p>



<p>“Para ser parte de las élites es preciso contar con <em>capital relacional</em>. (…) Si los colegios y universidades donde van los hijos de las élites no reciben a quienes carecen de conexiones, entonces el poder se mantendrá en las mismas familias. Esto ha pasado en Colombia durante siglos”, señala Eduardo Lora en <em>Los colombianos somos así</em>. Es decir, el capital relacional es apenas la disculpa para salvaguardar los pesos del capital real, y las élites garantizan a perpetuidad la solvencia de sus apellidos casándose entre ellos, ya sin necesidad de la odiosa dote, porque para eso están hoy las capitulaciones o acuerdos prenupciales. Un rico es rico porque no deja nada al azar. Los asuntos de linaje no son una preocupación para los pobres.&nbsp;Un pobre se conforma con llenar el <em>buche</em>, no la alcancía.</p>



<p>No sé si eso explique el hecho de que el expresidente Juan Manuel Santos, agazapado,<em> le venda el alma al diablo </em>(léase, Álvaro Uribe, su más íntimo enemigo, aquel al que desobedeció luego de darle la bendición presidencial), al proponerle esta semana unirse para “defender la democracia”, como si fueran los <em>Superamigos</em>. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En este pulso político pierden los ciudadanos porque las reformas sociales pasaron a un segundo plano. </strong></h2>



<p>Se está poniendo en evidencia el expresidente Nobel, pues defender la democracia significa, ni más ni menos, que apostar por un candidato propio. Creo que más temprano que tarde sabremos si Santos se la jugará por una ficha de la centro-derecha, que podría ser la señora Claudia López, o una de la derecha propiamente dicha, que podría ser su ex pupilo Germán Vargas Lleras, lo que suena más lógico por aquello de la solidaridad de casta: honrar los apellidos con pedigrí, devolverles el poder a los cachacos con alcurnia y, en últimas, quitarle la posibilidad a Petro de inclinar la balanza hacia la izquierda o hacia la centro-izquierda. <a href="https://caracol.com.co/2025/06/04/ocho-partidos-politicos-se-unen-para-rechazar-la-consulta-popular-y-la-tildan-de-golpe-de-estado">Ocho partidos</a> no necesitaron de plenarias, comisiones ni proposiciones para salir en bandada a “defender la democracia” de un posible golpe de Estado, el nuevo argumento delirante de quienes ansían despiertos el poder. En este pulso político pierden los ciudadanos porque las reformas sociales pasaron a un segundo plano.</p>



<p>Y ¿Dónde estaba el doctor Santos cuando su en ese entonces jefe encontró a quienes hicieran el favor de voltear por él la Constitución de Colombia para poderse reelegir en el cargo? Pusieron patas arriba la democracia y él andaba calladito —como aplicado funcionario en el Ministerio de Defensa, donde aquel lo puso—, frotándose las manos como su seguro sucesor para, finalmente, aplicarle a Uribe la de Judas a Cristo. El propio Uribe lo llamó <a href="https://www.elespectador.com/politica/uribe-acusa-a-santos-de-traicion-y-mentira-article-528107">traidor y mentiroso,</a> y ahora el traidor y mentiroso busca la redención, pescando en río vuelto para asegurarse su buena pesca electoral.</p>



<p>Con su aura de zorro político, el llamado de Santos a defender la democracia no es gratuito. Mucho me temo que jugará con candidato propio, con nombre de mujer, que, si es la que el oráculo me sopló al oído, entonces podría haber, por primera vez en la historia de Colombia, no una sino dos mujeres gobernando en palacio, siempre y cuando el Nobel de Paz juegue bien sus cartas, sin santurronerías. &nbsp;Falta ver si este país machista, a ratos más chistoso, tolera una sobredosis de estrógenos en la Casa de Nariño.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿En qué momento la enmohecida clase política convirtió hábilmente la necesidad imperiosa de una reforma laboral en un llamado a salvar la democracia?</strong></h2>



<p>Pero perdón, ¿de qué democracia estamos hablando?</p>



<p>Si al pueblo no se le puede consultar sobre los problemas que lo aquejan, siguiendo instrucciones del doctor Cepeda, entonces, ¿Cómo es eso de que el pueblo es soberano? ¿Soberano para qué? En Colombia sólo hay una soberana verdad: el papel lo aguanta todo y, por lo visto, la Constitución también.</p>



<p>Hay que defender la democracia, aunque sea imperfecta, dicen.</p>



<p>Yo creo que no existan las democracias imperfectas, del mismo modo que no existen las dictaduras imperfectas. Esa es una disculpa típicamente colombiana para justificar los desmadres de una clase política vetusta, —“momificados notables” fue uno de los apelativos que usó Antonio Caballero alguna vez—, incapaz de reformarse a sí misma (no se bajaron el sueldo y nadie chistó), pero sagaz a la hora de sabotear las reformas sociales en los términos en que las presentó el gobierno para cumplir sus promesas de campaña. Señores: La democracia no es (solamente) abrir las urnas cada cuatro años. Ese es el espectáculo colorido de la democracia, cosa bien distinta. </p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1dba0f9357c93d3e4e45cc5fcdb7fdf6"><strong>“La democracia representativa es un sistema de gobierno en el cual el poder político reside en el pueblo. (…) En una verdadera democracia se protegen los derechos individuales y se promueve la participación ciudadana en la toma de decisiones políticas”, dice Eduardo Lora, autor del libro <em>Los colombianos somos así</em>.</strong></p>



<p>En la Colombia de este primer cuarto de siglo existe un gobierno legitimado en las urnas, no una dictadura impuesta a las malas. Lo que hay son unas élites políticas anquilosadas que, desde el Frente Nacional, aprendieron a alinearse para quitarse la caspa de encima, la propia y la ajena.</p>



<p>En <em>Historia de Colombia y sus oligarquías</em>, Antonio Caballero relató lo que le hicieron al valiente Alfonso López Pumarejo cuando quiso dárselas de <em>progre </em>con su <em>Revolución en Marcha</em>: entre otras, propuso una reforma laboral, una reforma agraria y una reforma tributaria que en su segundo gobierno (1944), “por primera vez puso a los ricos a pagar impuesto de renta y patrimonio, como suma a los que ya pagaban los pobres”, según cuenta Caballero en su libro. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p>Y sigue: “… su Partido Liberal (…) no estaba preparado para eso: seguía siendo mayoritariamente un partido caciquil de gamonales, abogados y terratenientes, como en los tiempos de Murillo Toro o el general Santander. Por eso López mismo, mediada su administración, tuvo que anunciar una pausa en las reformas. Pues pese a tener un Congreso hegemónicamente liberal —el jefe conservador Laureano Gómez había ordenado la abstención electoral de su partido— este estaba hecho de liberales de muy distintos matices… (…) Así que las reformas anunciadas no pasaron del papel a la realidad de los hechos”.</p>



<p>Había dicho el expresidente López Pumarejo, a quien su hijo, Alfonso López Michelsen, llamó “un burgués progresista”: <strong>“El deber del hombre de Estado es efectuar por medios pacíficos y constitucionales todo lo que haría una revolución por medios violentos”.</strong></p>



<p>Estamos hablando de hace 90 años. No hay ninguna diferencia con lo que pasa hoy. Es como si Gustavo Petro fuera la reencarnación del mismísimo López Pumarejo. Dentro de cien años la historia será la misma y los apellidos que la escriban también.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-180d64494223c7eb7820a988f4186222"><strong>“Los colombianos pasaron de matarse por razones políticas a ignorar la política”: Eduardo Lora, economista bogotano, en <em>Los colombianos somos así.</em></strong></p>



<p>Un país que observa apático su presente, menos le va a interesar verse en el espejo de su pasado. Si la historia de Colombia parece la misma es porque la escriben los mismos, cuidándose de que nada cambie, porque cualquier reforma profunda significa incomodarlos a ellos, asaltar de mala fe sus privilegios y sus bolsillos, amenazar <em>su</em> statu quo. Bajo esa óptica, la igualdad, el valor supremo de las naciones genuinamente democráticas, no pasa de ser la figura decorativa de nuestra&nbsp;Carta Magna, a la que invocan de tanto en tanto, como el creyente que abre la Biblia para pedirle favores a Dios.</p>



<p>Les molesta que Petro haya anunciado su intención de materializar la consulta popular por decreto, pero muy rápido se nos olvidó que si llegamos al clímax del cuento fue gracias a un Congreso de la República ineficiente que se cerró a la banda para negar las reformas, no discutiéndolas. ¿Por qué nadie cuestiona la dictadura velada que oficia desde el Capitolio Nacional? </p>



<p>Tildar a Petro de dictador, como lo hacen congresistas y opinadores de la talla de Daniel Samper Ospina, además de demencial, es desconocer lo que significa una dictadura o incluso una semi-dictadura, que la hubo en tiempos de Julio César Turbay Ayala, el señor liberal que, usando la arenga anticomunista, inventó enemigos de la nación para imponer su <em>Estatuto de Seguridad</em>, con lo cual los allanamientos sin orden judicial, las detenciones arbitrarias, &nbsp;la tortura y la desaparición forzada fueron el pan de cada día; o mucho antes los gobiernos tiránicos de Laureano Gómez y Mariano Ospina, los señores conservadores que abonaron con sangre el terreno de lo que luego llamarían Frente Nacional, aquella cobija bipartidista que se repartió el país <em>democráticamente</em>. O en este siglo, las ejecuciones extrajudiciales (los falsos positivos durante los ochos años de la era Uribe, a expensas del Estado, antes y después de estos crímenes), la canalla normalización de la muerte como moneda de recompensa, premio perverso a los “resultados efectivos” en la lucha contra la guerrilla, usando inocentes para acomodar las cifras de las (falsas) bajas en combate.</p>



<p>Llamar dictador a Petro es saltarse muchas páginas de nuestro pasado atroz, y las redes sociales quedarán para la posteridad como ese testigo fiel de nuestra ignorancia atrevida. Un baño de literatura, la lectura siquiera de las sinopsis sobre la novela de la dictadura, y las múltiples obras que componen este subgénero, empezando por <em>El otoño del patriarca</em>, de García Márquez, les permitiría entender que el mundo no comienza ni termina en sus trinos. ¡Dejen a Petro terminar su periodo o se les complicará la úlcera!</p>



<p>La misma noche en que Petro anunció  la consulta popular por decreto, consciente de que la oposición se le vendría encima, también anunció <a href="https://www.radionacional.co/actualidad/petro-afirma-ser-enemigo-de-las-mafias-y-denuncia-intentos-de-asesinato-en-su-contra">tres millones de bonos pensionales</a> para los adultos mayores de Colombia. Más allá de los medios públicos, la noticia no figuró en los medios nacionales. Es decir, <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">antes había censura de prensa</a>, como ocurrió durante el gobierno del general Rojas Pinilla; ahora la prensa clasifica o descalifica las noticias, escogiendo del discurso del presidente lo que pueda servir a otros propósitos. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="uV7PJtcFCK"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/">¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="&#8220;¿Es el Fascismo una amenaza para Colombia?&#8221; &#8212; Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/es-el-fascismo-una-amenaza-para-colombia/embed/#?secret=ZluC2sRZ8F#?secret=uV7PJtcFCK" data-secret="uV7PJtcFCK" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
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<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Hay en Colombia un peligroso afán de anular mediáticamente a la izquierda colombiana en la figura de Gustavo Petro?</strong></h2>



<p>Como los escándalos <em>venden</em>, nos llega una tercera carta del doctor Álvaro Leyva porque las dos anteriores, al parecer, no surtieron los efectos deseados. Genera suspicacia leer la parte donde el ex canciller, de 82 años, le dice al presidente, de 65 años, que <a href="https://www.elespectador.com/politica/leyva-vuelve-a-arremeter-contra-petro-en-nueva-carta-y-le-pide-someterse-a-prueba-hora-de-irse-noticias-hoy/?fbclid=IwZXh0bgNhZW0CMTEAAR67yAVSHHfHfubHlEv4gf94iSJjoiS96RQt6pRE2VsRVMB8zPIWg8uExWZxYg_aem_a_Mkfxgd5xGRSlBTSep3ug">es hora de irse</a><strong>.</strong> Lo ataca de nuevo sin pruebas, invade su privacidad de manera ruin y olvida que se irá el 7 de agosto de 2026. </p>



<p>¿Para dónde debe irse si cuando desaparece un par de horas ya les hace falta? La carta más bien parece las memorias resumidas que nadie ha escrito sobre el doctor Leyva, a quien, a su turno, le sacarán su propio memorial de agravios, con la fortuna, para él, de que ya no tendrá que pedir disculpas, rendir cuentas o hacer aclaraciones, lo que sea que corresponda a su larguísima carrera de hombre público, otro apellido ilustre en el firmamento político. Viajó tanto por el mundo el exministro y excandidato presidencial (a juzgar por el recuento minucioso de su infumable carta de 15 páginas, escrita desde Varsovia), que no entiende uno a qué horas sacó tiempo para ganarse la vida.&nbsp;&#8220;Nadé en el Golfo de Hammamet&#8221;, dijo. </p>



<p>Al país lo tienen embobados con las formas (consulta popular si o consulta popular no), cuando el tema de fondo es la reforma laboral que salió de la Comisión IV del Senado.&nbsp;Su ponente, la senadora Angélica Lozano, quien ya debe estar ensayando su papel de posible Primera Dama de la Nación, salió feliz a dar la noticia, sin decir <em>ni mú</em> sobre el artículo que privilegia el pago por horas, el famoso <em>trabajo a destajo</em> que destaja sin compasión la dignidad de los trabajadores. ¿Por qué editorialistas y columnistas no se han pronunciado sobre este <em>mico</em> contra la clase trabajadora?</p>



<p>Lo que ha existido en Colombia, más que una democracia robusta, de la que podamos sentirnos orgullosos, son gobiernos sucesivos de las élites políticas y económicas que cada cuatro años cambiaban sí pero de rostro únicamente, hasta que la elección de Gustavo Petro corrigió esa deformación, haciendo ver, por primera vez en dos siglos, que la democracia real se sustenta en la alternancia del poder entre contrarios, no con los mismos.&nbsp;</p>



<p>La izquierda colombiana no es Petro, pero las élites políticas, de manera hábil, apelan a su vida privada para ponerlo en el centro de sus discursos como el monstruo a derrotar. Llevan tres años alimentado la Petrofobia. </p>



<p>La animosidad contra el presidente encubre el afán de anular a las fuerzas progresistas, otra vez, y por ahora mediáticamente, lo que sea que eso signifique en estos tiempos confusos y de tanto ruido, y teniendo como triste referente el genocidio que la antecede. </p>



<p>Lastimosamente,  los intelectuales de izquierda brillan por su ausencia. No hay una réplica a la senadora María Fernanda Cabal, hoy precandidata presidencial, por llamarlos <em>izquierdópatas</em>, un término que solo existe en su imaginación para tratar como enfermos a quienes piensan distinto a ella. No es la única que hace declaraciones ofensivas.&nbsp; Durante la convención de banqueros en Cartagena, Enrique Peñalosa <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/06/05/en-convencion-de-asobancaria-enrique-penalosa-se-refirio-a-petro-como-guerrillero-y-fue-aplaudido/">llamó a Gustavo Petro guerrillero</a> primero y ex guerrillero después, anulando su condición de Jefe de Estado.</p>



<p>¿Conclusión? Lo que venga de aquí en adelante es algo que nadie está en condiciones de anticipar, más es evidente que las élites políticas, hoy exiliadas del poder Ejecutivo, no descansarán hasta que uno de los suyos, obediente y sin ánimo reformista, recupere el solio de Bolívar (Simón).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-88d641ce648190c3ed13952c80295321"></p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116520</guid>
        <pubDate>Fri, 06 Jun 2025 12:17:25 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/06/05204048/ZETA-IZQUIERDA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las élites políticas se unen contra Petro para anular a la izquierda]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Es Kalamarí no Cartagena de Indias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/pletora/es-kalamari-no-cartagena-de-indias/</link>
        <description><![CDATA[<p>Kalamarí: tierra de cangrejos (I) Ya los cangrejos no son los reyes de estas tierras. Ya no abundan por las playas como fue hace más de 492 años. ¿Ustedes se imaginan cómo era de grande la población de cangrejos que los habitantes autóctonos de este lugar —sí, los verdaderos dueños del manglar— consideraron que esta [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<h5><strong>Kalamarí: tierra de cangrejos (I)</strong></h5>
<p>Ya los cangrejos no son los reyes de estas tierras. Ya no abundan por las playas como fue hace más de 492 años.</p>
<p>¿Ustedes se imaginan cómo era de grande la población de cangrejos que los habitantes autóctonos de este lugar —sí, los verdaderos dueños del manglar— consideraron que esta era tierra de cangrejos?</p>
<p>La diversidad de cangrejos debió ser enorme. Un territorio libre y salvaje donde las pinzas reinaban.</p>
<p>¿Quedará un cangrejo tataranieto de algunos de esos que gobernaron este territorio?</p>
<p>Kalamarí: ese es el verdadero nombre de Cartagena de Indias. Y debo decir que Kalamarí es mil veces más hermoso, sonoro y auténtico. No había, en esa época, más ciudades llamadas Kalamarí, y hoy no hay en todo el mundo una ciudad llamada Kalamarí&#8230; pero Cartagena, hay varias Cartagenas.</p>
<p>1533. Un año que partió en dos el futuro de una civilización, la historia de un pueblo, el destino (¿existe?) de los habitantes originales de una tierra que era suya desde hacía 6.000 años a. C., en la que nacieron generación tras generación hasta que vinieron unos en barco y decidieron que ahora esa tierra de cangrejos era de ellos.</p>
<p>Lo primero que encontraron los españoles cuando tocaron la arena de Kalamarí fue cangrejos.</p>
<p>Cientos, miles. Los otros habitantes autóctonos y legendarios propietarios de ese territorio.</p>
<p>Luego, humanos. Habitantes también. Dueños también.</p>
<p>Eran tantos cangrejos que, como población dominante, debían ser colonizados… o <em>genocidiados</em> (no existe esa palabra, lo sé), en caso de que fueran <em>incolonizables</em> (otro neologismo).</p>
<p>Eran muchos cangrejos. Una buena fuente de esclavos para labores pequeñas y, si morían los esclavos con tenazas, se convertían en comida… pensó un español colonizador.</p>
<p>Entonces, los españoles también decidieron que los cangrejos, salvajes y rebeldes ellos, eran una molestia. También había que “civilizarlos”, dijeron los españoles. Pero no pudieron imponerles creencias ni obligarlos a una religión.</p>
<p>No pudieron imponerles la cruz, ni el padrenuestro, ni la culpa.</p>
<p>La “religión” de los cangrejos es el mar y la arena, y la llevan en el ADN.</p>
<p>Los españoles se dieron cuenta de que no podían civilizar a los cangrejos. No tenían intérpretes de su idioma de pinzas y cantos marinos. Así que no les podían cambiar su idioma hasta que su lengua desapareciera.</p>
<p>Creo que ese es el paso uno dentro del manual de un colonizador: extinguir la lengua autóctona para que no cuenten su historia en su idioma. Sin su lengua viva se borra la memoria de su pueblo. Obligándolos a hablar la lengua del colonizador evitan revoluciones secretas.</p>
<p>No olvidar jamás: sin lengua no hay memoria. Sin memoria no hay resistencia.</p>
<p>Pero los españoles, con los cangrejos, no podían hacer eso.</p>
<p>Paso dos del manual del colonizador: dominar el cuerpo.</p>
<p>Los cangrejos caminan hacia atrás y de lado, aunque los españoles querían que caminaran rectos y de frente, como marchando. Era imposible. Los cangrejos caminan como caminan.</p>
<p>Si el cuerpo deja de ser tuyo, la mente también.</p>
<p>Si las decisiones sobre su cuerpo las toma alguien poderoso. Si el cuerpo lo pueden marcar y herir a su antojo, le quitan las alas a las mentes y las encadenan a la tierra, con la vista al suelo para que no miren el cielo y piensen en libertad.</p>
<p>Si esos cuerpos no se pueden vestir como desean, con eso rompen voluntades.</p>
<p>Y si ya sus cuerpos no pueden ser pintados y adornados como lo hacían por su cultura, entonces allí muere la rebeldía…</p>
<p>Eso es un punto básico en el manual colonizador: controlar los cuerpos de los colonizados.</p>
<p>Pero los españoles no pudieron hacer eso con los cangrejos.</p>
<p>¿Cómo vas a domesticar unas pinzas salvajes?</p>
<p>¿Unos ojos compuestos que lo ven todo desde ángulos imposibles?</p>
<p>Ojos de pedúnculo móvil, formados por omatidios hexagonales.</p>
<p>Cada uno con su córnea y su cristalino.</p>
<p>Una visión panorámica que el colonizador no podía comprender ni controlar.</p>
<p>Unos ojos así no pueden ser controlados por los colonizadores. Es que ni siquiera los entienden.</p>
<p>Todo colonizador que zarpara en un barco hacia las Indias debía comprar en el puerto el <em>Manual del Colonizador</em> y aprendérselo. Eso era un requisito obligatorio. Sin ese manual no te podías subir a un barco para invadir territorios ajenos. Y ese manual estaba en varios idiomas. Existía hacía siglos.</p>
<p>La versión en inglés era la más vendida. Fueron los ingleses quienes hicieron su mayor actualización. Esos eran expertos en colonizar y arrasar con pueblos.</p>
<p>El otro paso dentro del manual colonizador es asesinar creencias e imponer las suyas como únicas verdades.</p>
<p>¿Cambiarles la religión a los cangrejos?</p>
<p>¿Cómo se hace eso?</p>
<p>¿En qué cree un cangrejo?</p>
<p>Creo que esa es la primera pregunta.</p>
<p>Y yo no se las puedo responder. Habría que preguntárselo a un cangrejo.<br />Pero ellos ya no hablan con humanos.</p>
<p>Después del exterminio que hicieron con su pueblo los españoles en 1533, los cangrejos no hablan con humanos.</p>
<p>Fingen demencia marina y huyen de nosotros.</p>
<p>Si tenemos suerte, nos ignoran.</p>
<p>Supongo que los españoles entraron en esa encrucijada: ¿En qué creen los cangrejos? ¿Cuál es su dios?</p>
<p>O no, mentiras, no creo que les interesara saberlo y menos comprenderlo. Lo único que les interesaba era que murieran las creencias de los cangrejos, y que los habitantes con pinzas creyeran en la religión de España.</p>
<p>Pero fue imposible enseñarles la Biblia a los cangrejos.</p>
<p>No se puede evangelizar una pinza.</p>
<p>¿Cómo puedes obligar a un cangrejo a que no crea que el mar es su vida y su salvación?</p>
<p>Los cangrejos son <em>incolonizables</em>. A esa conclusión llegaron los españoles.</p>
<p>Y entonces siguieron el siguiente capítulo del manual: aniquilar lo que no se puede o no se quiere colonizar.</p>
<p>Genocidio se llama, cuando se trata de humanos.</p>
<p>Entonces un grupo de españoles se dedicó a cazar cangrejos para hacer sopas con ellos.</p>
<p>Miles de cangrejos murieron. Pinzas destrozadas por las playas.</p>
<p>Los sobrevivientes huyeron o se escondieron.</p>
<p>Entonces esta tierra dejó de ser Kalamarí para convertirse en Cartagena de Indias.</p>
<p>Pero los habitantes de Kalamarí no eran solo cangrejos. Había milenios de ocupación humana. Allí vivían civilizaciones desde alrededor del 6000 a. C.</p>
<p>Civilizaciones enteras.</p>
<p>Alfareros expertos.</p>
<p>Agricultores de maíz y yuca.</p>
<p>Los arqueólogos —que son los que cuentan la historia de ese pueblo porque ya no sobreviven para contarla— dicen que por estas tierras se hallaron los objetos de cerámica más antiguos de América.</p>
<h5><strong>La historia que no nos enseñan de esta tierra (II)</strong></h5>
<p>Kalamarí. Antes del estandarte. Antes del santo. Antes del nombre que no era suyo.</p>
<p>Antes de 1533, esta tierra ya tenía nombre, casa, historia, belleza. No era un “descubrimiento” esperando bautizo. Era un cuerpo vivo, respirando en lenguas que hoy no escuchamos.</p>
<p>Era civilización. Aunque eso no les guste. Aunque no lo acepten. Aunque lo nieguen.</p>
<p>Varias culturas convivían aquí, entre agua e islas. Los pueblos de la bahía de Cartagena —sí, de <em>nuestra</em> bahía— eran parte de la subfamilia Mocanae, de la familia Karib. Karib, como el mar que luego llevaría el nombre en su idioma. No estaban aislados, ni eran silvestres. Tenían arquitectura, sistemas defensivos, alianzas. ¿Sabías que sus casas eran circulares, con techos altos? Rodeadas de empalizadas. ¿Para protegerse de qué? ¿De quién? Tal vez sabían que algo venía.</p>
<p>Kalamarí estaba en el centro. Justo donde hoy está Cartagena de Indias. Fueron ellos quienes le dieron el nombre. No los conquistadores.</p>
<p>Tenían un cacique, como los reyes de allá. Y tenía pactos con los otros pueblos que rodeaban la bahía. Los Carex en Tierrabomba. Los Bahaire en Barú —cuando aún era una península—. Los Cospique por la costa oriental. Y los Yurbaco, allá arriba en Turbaco, valientes, inquietos, indomables… eso dicen las crónicas.</p>
<p>¿Indomables? Qué palabra más española para algo tan profundamente humano.</p>
<p>Y estaban también los Zenú. Más allá. Entre ríos y ciénagas. Gente de oro, de canales, de ciencia hidráulica. En San Jacinto, Calamar&#8230; No estaban lejos. Estaban dentro. Se tocaban entre sí, pueblos que hablaban entre lenguas distintas.</p>
<p>Los Kalamarí, tenían un sistema social, económico y político.</p>
<p>Un cacique. Pero no mandaba solo. Estaba el Tarpanaxy, el consejo de los escogidos. Pensaban juntos.</p>
<p>¿¿Primitiva la sociedad de Kalamarí??</p>
<p>Mmm, ¡ni de vaina!</p>
<p>Su estructura política era muy parecida a la española —por supuesto, más pequeña y menos compleja, por el tamaño de territorio y con una diferencia importantísima: no invadían continentes.</p>
<p>Así que los “primitivos” de Kalamarí compartían rasgos estructurales de las sociedades premodernas no democráticas con los españoles. Sin olvidar: eran sistemas distintos, adaptados a sus propias cultura, territorios, tiempos y realidades.</p>
<p>¿Primitivos?<br />Nunca.</p>
<p>Y las alianzas. No eran de papel. Diplomacia pura. Cada doce lunas se reunían. Caciques de pueblos como Carex, Matarapa, Cocon, Bahaire. Asambleas presididas por Kalamarí.</p>
<p>Doce lunas. Como relojes sin manecillas.</p>
<p>Los habitantes de Kalamarí pagaban impuestos, así como lo lees: un tributo al cacique, una vez cada doce lunas. Los más pudientes lo hacían en metales; los demás, con trabajo proporcional al valor correspondiente.</p>
<p>Este sistema revela una organización económica estructurada y una clara forma de estratificación social.</p>
<p>¿Te suena?</p>
<p>¿No es eso lo que también hacían los españoles? Sí.</p>
<p>Solo que allá le llamaban diezmo, feudo, vasallaje. Aquí era luna, oro y trabajo.</p>
<p>No eran un puñado de familias nómadas. No. Eran estructuras. Caciques, consejos, tributos. Diplomacias. Como en Castilla, pero sin castillos. Y sin necesidad de ellos.</p>
<p>La arqueología lo susurra. Lo grita en susurros si uno escucha con atención. Más de 6.000 años de presencia humana aquí. Puerto Hormiga. La alfarería más antigua de América. DE TODA AMÉRICA. Ese pedazo de cerámica que nunca aparece en los textos escolares, ese que debería hacernos saltar de orgullo.</p>
<p>Y luego eso. La frase:</p>
<p><em>“Un precario emplazamiento español sobre un asentamiento indígena perfecto”.</em></p>
<p>Lo dijeron los cronistas. Los propios conquistadores: ¡PERFECTO!</p>
<p>¿Te das cuenta de lo que significa?</p>
<p>No fundaron nada. Usurparon algo que ya estaba bien hecho. No construyeron sobre un pantano de manglar, sino sobre una ciudad viva.</p>
<p>La perfección indígena les sirvió de cimiento. Cartagena fue, desde el primer día, una copia encima de algo superior a lo que los españoles supieron entender.</p>
<p>¿Y la espiritualidad? ¿Qué pasó con eso?</p>
<p>Los españoles tenían santos. Ellos, soles. Tenían vírgenes. Ellos, lunas. Tenían infiernos. Ellos, jaguares, serpientes, ranas.</p>
<p>Los Kalamarí celebraban la luna nueva. No era oscuridad. Era comienzo.</p>
<p>Eran politeístas, sí. Pero no salvajes. Cada quien puede creer en lo que le de la gana.</p>
<p>Tenían Mohanes Capahíes, adivinos. Jadcadhíes, sacerdotes. Ayunaban, se maceraban, vivían en sacrificio.</p>
<p>Y los templos… los <em>caneis</em>, dicen que guardaban estatuas de Genios buenos y malos. Me recuerda a los ángeles y demonios de la biblia. ¿Pero quién copia a quién cuando nadie mira?</p>
<p>Los cronistas decían que eran pacíficos… hasta que los tocaban. Entonces se volvían guerreros. ¿Acaso no harías tú lo mismo si te quieren quitar tu tierra? ¿Si te quieren asesinar por ello?</p>
<p>Kalamarí no era una &#8220;aldea&#8221;. Era una red compleja. Política. Económica. Ritual.<br />No era Europa, pero sí era mundo.</p>
<p>Y tenían lengua. Mokaná. Un idioma de agua y tierra. Que los cangrejos, dicen, entendían. Que los humanos sabían hablar con las pinzas. Hoy quedan unas 500 palabras. Nada. Todo ¿Catastrófico? ¿no?</p>
<p>Una lengua no es solo cómo dices las cosas. Es cómo las ves. Cómo entiendes el tiempo, el dolor, el amor, el miedo. Es un universo. El universo de quien la habla. Es memoria colectiva. Es la identidad de un pueblo. ¿Recuerdan? Es un paso del manual del conquistador. Ese que no pudieron aplicar en los cangrejos.</p>
<p>El Mokaná se perdió. O más bien, la hicieron desaparecer. Porque eso también fue conquista: silenciar.</p>
<p>Rodrigo de Bastidas llegó en 1502. Nombró la bahía &#8220;Golfo de Barú&#8221;. Quiso conquistar, pero los Kalamarí lo recibieron con flechas envenenadas. Se fue.</p>
<p>Y un año después, en 1503, la Reina Isabel —la “católica”— autorizó su captura y esclavización. Porque resistían. Los Kalamarí debían ser esclavos: por rebeldes y primitivos.</p>
<p>Eso fue la primera justificación: se rebelan, por tanto esclavízalos. Así empieza la historia que nos negaron.</p>
<p>Y luego Pedro de Heredia. Ningún “don” como le dicen. 1533. Llegó el Cacique Corinche lo engaña. Le dice que hay agua donde no la hay. Luego lo ataca. Lo intenta. Pero falla. A pesar de la emboscada, Heredia sobrevivió.</p>
<p>Y comenzó el desastre: Heredia regresó a Kalamarí, destruyó la &#8220;choza&#8221; del cacique y sobre ella clavó un letrero que decía &#8220;San Sebastián de Calamarí&#8221;. Entonces, empezó a agonizar Kalamarí hasta que falleció y hoy nadie la recuerda.</p>
<p>Cartagena de Indias se funda encima.</p>
<p>En esta ciudad se olvidaron de los primeros.</p>
<p>Los que estaban aquí mucho antes de las piedras, antes de las murallas, antes del nombre.</p>
<p>Los que hablaban una lengua que hoy apenas sobrevive en unas 500 palabras, dispersas, incompletas, como si el viento las hubiese ido arrancando de la boca del tiempo.</p>
<p>Nadie habla de ellos.</p>
<p>A mí ni siquiera me los enseñaron en el colegio.</p>
<p>¿Y a los niños de la actual Cartagena?</p>
<p>¿Les cuentan quiénes vivieron aquí seis mil años antes de Cristo?</p>
<p>¿Saben, al menos, que esta tierra no siempre se llamó Cartagena?</p>
<p>¿Que por milenios se llamó Kalamarí?</p>
<p>Durante aproximadamente 7.533 años —sí, léelo bien— vivieron aquí civilizaciones enteras. Tenían dioses, calendarios, oficios, rituales, saberes.</p>
<p>Y un día, hace 492 años, llegaron en grandes barcos unos hombres extranjeros.</p>
<p>Vinieron con cruces, espadas y pólvora.</p>
<p>Y decidieron que esta tierra era suya.</p>
<p>Que podían arrebatarla.</p>
<p>Que podían esclavizar a quienes la habitaban.</p>
<p>Que podían borrarlos.</p>
<p>Borrarlos del mapa, de la historia, del habla. De la memoria.</p>
<p>¿Eso es lo que hay que conmemorar?</p>
<p>¿Eso es lo que se celebra cada año con desfiles, parrandas y discursos?</p>
<p>Yo ya tengo mi respuesta. Ya se las escribí. Solo te invito a pensar la tuya.</p>
<p>Cuestiónatela.<br />Porque a veces celebrar sin memoria también es una forma de violencia.<br />Silenciosa.<br />Cómplice.<br />Letal.</p>


<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diana Patricia Pinto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Plétora</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=116412</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Jun 2025 21:12:06 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Es Kalamarí no Cartagena de Indias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diana Patricia Pinto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>JULIO VERNE Y SUS VIAJES EXTRAORDINARIOS A COLOMBIA.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/julio-verne-y-sus-viajes-extraordinarios-a-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hace 20 años publiqué en la Revista Semana, un artículo firmado con mi nombre de pila (Dixon Moya) que mencionaba algunas referencias de Colombia en obras de Julio Verne, a propósito de los 100 años del fallecimiento del genial escritor francés, algo que ya había iniciado Daniel Samper Pizano años atrás en su columna Reloj en El Tiempo. Posteriormente en 2021 lo reproduje en este mismo blog. Hoy lo presento actualizado y con sorpresas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p><strong>Nota preliminar:&nbsp;</strong>Hace 20 años publiqué en la&nbsp;<em>Revista Semana</em>, un artículo firmado con mi nombre de pila (Dixon Moya), en el cual mencionaba algunas referencias de Colombia en obras de Julio Verne, a propósito de los 100 años del fallecimiento del genial escritor francés, algo que ya había iniciado Daniel Samper Pizano años atrás en su columna&nbsp;<em>Reloj</em>&nbsp;en&nbsp;<em>El Tiempo</em>. Posteriormente en 2021 lo reproduje en este mismo blog. Hoy lo presento actualizado y con sorpresas.</p>



<p>El 24 de marzo se conmemoraron ciento veinte años del último viaje de Julio Verne (1828 – 1905), el que seguramente le llenó de más emoción, porque su alma inquisidora debía estar ansiosa por descubrir el ignoto puerto de destino. Hablamos del hombre de&nbsp;<em>los viajes extraordinarios</em>&nbsp;(como bautizó su editor Hetzel aquellas aventuras literarias del autor francés), el mismo muchacho que aspiraba a ser marinero mientras su testarudo padre le imponía ser abogado, padre al cual le hizo la promesa luego de un fallido escape, que sólo viajaría con su imaginación.&nbsp;</p>



<p>Por cuenta de ese compromiso, Verne nos terminó llevando a todos en sus increíbles recorridos a través de la geografía universal, lo que ayudó a que algunos pensaran que era un viajero del tiempo, quien se desplazó desde el futuro para descrestar a los ingenuos hombres contemporáneos, un extraterrestre con adelantados conocimientos o simplemente un escritor tan imaginativo como disciplinado.&nbsp;</p>



<p>Julio Verne ha sido pilar de un género muy exitoso en el cine, pero injustamente desprestigiado en lo literario, la ciencia-ficción. Verne es uno de los escritores más editados en la historia y uno de los más interpretados en las pantallas, desde que su paisano&nbsp;Georges Méliès, realizó&nbsp;<em>Le voyage dans la Lune</em>, la primera manifestación en imágenes de las obras de Verne, versiones que en cine y televisión sobrepasan el centenar.</p>



<p>Algunos lectores colombianos seguimos sorprendiéndonos con las novelas de Julio Verne, por su capacidad de anticipación e investigación que exhiben, pero también nos emocionamos, porque Colombia es mencionada en diversas obras del francés, aquí van algunas de ellas. Nos centraremos en los trabajos de ficción, aunque debe destacarse que Verne también fue divulgador histórico y autor de libros como&nbsp;<em>Los grandes navegantes del Siglo XVIII</em>, en donde hay varias menciones del país.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="667" height="1000" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113341/drama-en-mexico.jpg" alt="" class="wp-image-113795" style="width:480px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113341/drama-en-mexico.jpg 667w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113341/drama-en-mexico-200x300.jpg 200w" sizes="auto, (max-width: 667px) 100vw, 667px" /></figure>



<p>Hay referencia de Colombia en el cuento&nbsp;<em>Un drama en México</em>&nbsp;(1851) cuando Verne compara las llanuras mexicanas con las de la Nueva Granada, nombre colonial del actual territorio colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="254" height="360" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113433/martin-paz-julio-verne.webp" alt="" class="wp-image-113797" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113433/martin-paz-julio-verne.webp 254w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113433/martin-paz-julio-verne-212x300.webp 212w" sizes="auto, (max-width: 254px) 100vw, 254px" /></figure>



<p>En el cuento largo o novela corta&nbsp;<em>Martín Paz</em>&nbsp;(1852), hay dos menciones. Esta historia transcurre en el Perú y se compara el clima de Lima con ciudades como Cartagena o Bahía, alabando el de la capital peruana (seguro a Verne no le tocó, como a mí, algo que los queridos amigos peruanos llaman la garúa, una especie de lluvia detenida en el aire). La segunda referencia es cuando Verne alude a “las tropas de Colombia que Bolívar puso a las órdenes del general Santa Cruz.”&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="693" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-693x1024.jpg" alt="" class="wp-image-113798" style="width:541px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-693x1024.jpg 693w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-203x300.jpg 203w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra-768x1135.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113527/viaje-al-centro-de-la-tierra.jpg 980w" sizes="auto, (max-width: 693px) 100vw, 693px" /></figure>



<p>En&nbsp;<em>Viaje al Centro de la Tierra</em>&nbsp;(1864), Verne habla de la visita que realizó Alexander von Humboldt a&nbsp;<em>la gruta de Guáchara en Colombia</em>, que interpretamos es la cueva de los Guácharos, hoy parque nacional en el Departamento del Huila.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="713" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113633/From_the_Earth_to_the_Moon_Jules_Verne.jpg" alt="" class="wp-image-113800" style="width:551px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113633/From_the_Earth_to_the_Moon_Jules_Verne.jpg 713w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113633/From_the_Earth_to_the_Moon_Jules_Verne-209x300.jpg 209w" sizes="auto, (max-width: 713px) 100vw, 713px" /></figure>



<p><em>De la Tierra a la Luna&nbsp;</em>(1865). Aquí Verne describe cómo desde Colombia se remitieron a los Estados Unidos 300.000 pesos para ayudar en esa especie de&nbsp;<em>crowdfunding&nbsp;</em>internacional (vaca le llamamos en colombiano) que organizó&nbsp;<em>el Gun Club</em>&nbsp;para enviar un cohete a nuestro satélite.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="480" height="700" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113702/Dick_Sand_A_Captain_at_Fifteen_by_Henri_Meyer_001.jpg" alt="" class="wp-image-113801" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113702/Dick_Sand_A_Captain_at_Fifteen_by_Henri_Meyer_001.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113702/Dick_Sand_A_Captain_at_Fifteen_by_Henri_Meyer_001-206x300.jpg 206w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>



<p><em>Un Capitán de quince años&nbsp;</em>(1878). En esta novela, hay dos menciones de Colombia por parte del protagonista, el joven Dick Sand, un grumete que termina convertido en capitán de un barco ballenero. Como en este diálogo:&nbsp;</p>



<p>“Dick Sand preguntó a Harris los nombres de aquellas diversas especies, pero el aludido, antes de contestar, interrogó a su vez:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿No ha estado usted nunca en el litoral de América del Sur? ¿No conoce las costas de Colombia, de Chile o las de la Patagonia?”</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="455" height="700" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113725/la-jangada.jpg" alt="" class="wp-image-113802" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113725/la-jangada.jpg 455w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113725/la-jangada-195x300.jpg 195w" sizes="auto, (max-width: 455px) 100vw, 455px" /></figure>



<p><em>La Jangada: 800 leguas por el Amazonas</em>&nbsp;(1881), aventura que se desarrolla en la selva amazónica. En esta novela, Verne no sólo menciona el nombre de Colombia sino también el antiguo de Nueva Granada, y hay varias referencias a sitios como Popayán y ríos como el Magdalena, el Caquetá o el Putumayo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="454" height="689" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31115236/Escuela-de-Robinsones.png" alt="" class="wp-image-113813" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31115236/Escuela-de-Robinsones.png 454w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31115236/Escuela-de-Robinsones-198x300.png 198w" sizes="auto, (max-width: 454px) 100vw, 454px" /></figure>



<p><em>Escuela de Robinsones</em>&nbsp;(1882). Se menciona una compañía naviera llamada&nbsp;<em>Panamá to Colombia</em>. Recordemos que para la época, Panamá era todavía una provincia colombiana y tendrá una repercusión insospechada en la siguiente obra.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="270" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113922/Isla-de-helice.jpg" alt="" class="wp-image-113803" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113922/Isla-de-helice.jpg 270w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113922/Isla-de-helice-186x300.jpg 186w" sizes="auto, (max-width: 270px) 100vw, 270px" /></figure>



<p><em>La isla de Hélice</em>&nbsp;(1895). En esta novela, hay un verdadero descubrimiento histórico literario, Verne anticipa ocho años atrás la toma del canal de Panamá por los Estados Unidos, en un párrafo que adquiere una inquietante vigencia, al mencionar a Canadá y las posesiones polares, en estos tiempos del Sr. Trump:</p>



<p>“…los Estados Unidos han doblado el número de las estrellas del pabellón federativo. Están en el mayor vigor de su poder industrial y comercial, después de haberse anexionado&nbsp;<em>el dominio de Canadá hasta los últimos límites del mar polar</em>, las provincias mexicanas, guatemaltecas, hondureñas, nicaragüenses y costarriqueñas hasta el canal de Panamá.”</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="281" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113947/piratas-del-halifax.jpg" alt="" class="wp-image-113804" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113947/piratas-del-halifax.jpg 281w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31113947/piratas-del-halifax-194x300.jpg 194w" sizes="auto, (max-width: 281px) 100vw, 281px" /></figure>



<p>En&nbsp;<em>Los Piratas del Halifax</em>, publicada en 1903, el mismo año en que se declara la independencia de Panamá del dominio colombiano, hay una mención al fracaso del canal:</p>



<p>“En la colonia el número de blancos era entonces bastante limitado, apenas un millar. La gente de color y los negros la ocupaban en su mayor parte, habiendo aumentado su número, sobre todo desde el abandono de los trabajos del canal de Panamá, que les dejó sin ocupación.”</p>



<p>En la vida real, se dice que Verne estimuló a Ferdinand de Lesseps, el diplomático y empresario para que se involucrara en el proyecto del Canal de Panamá, luego de su éxito con el Canal de Suez, gracias al acuerdo entre Colombia y Francia, que a la postre fue un rotundo fracaso en medio de un escándalo de corrupción y estimuló el interés estadounidense en este medio de comunicación marítimo.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="315" height="465" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114022/el-pueblo-aereo.jpg" alt="" class="wp-image-113805" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114022/el-pueblo-aereo.jpg 315w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114022/el-pueblo-aereo-203x300.jpg 203w" sizes="auto, (max-width: 315px) 100vw, 315px" /></figure>



<p><em>El pueblo aéreo</em>&nbsp;(1901). Novela que transcurre en el África, aparece la siguiente cita, hablando sobre grandes selvas:</p>



<p>“La segunda es la de América del Sur, que ocupa el valle del Amazonas, al noroeste del Brasil, parte de Perú, Paraguay, Colombia y Venezuela, con una longitud de 3.300 kilómetros y un ancho de 2.000.”</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="480" height="700" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114038/Master_of_the_World_by_George_Roux_01.jpg" alt="" class="wp-image-113806" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114038/Master_of_the_World_by_George_Roux_01.jpg 480w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114038/Master_of_the_World_by_George_Roux_01-206x300.jpg 206w" sizes="auto, (max-width: 480px) 100vw, 480px" /></figure>



<p><em>Dueño del mundo</em>&nbsp;(1904). Se trata de una de las últimas obras de Verne, en su etapa sombría y pesimista, que muestra a su protagonista, Robur, quien ya había aparecido en&nbsp;<em>Robur, el conquistador</em>&nbsp;(1886), un millonario excéntrico que deseaba dominar el planeta y aquí huye sin destino fijo en una nave llamada&nbsp;<em>El Espanto</em>:</p>



<p>“Durante la tarde no ocurrió nada de anormal.&nbsp;<em>El Espanto</em>&nbsp;marchaba a media velocidad, no podía adivinar cuáles eran las intenciones de su capitán. De seguir aquella dirección encontraría una de las grandes Antillas, luego, al fondo del golfo, el litoral de Venezuela o de Colombia.”</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="497" height="750" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114057/Invasion_of_the_Sea_by_Leon_Benett_01.jpg" alt="" class="wp-image-113807" style="width:421px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114057/Invasion_of_the_Sea_by_Leon_Benett_01.jpg 497w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114057/Invasion_of_the_Sea_by_Leon_Benett_01-199x300.jpg 199w" sizes="auto, (max-width: 497px) 100vw, 497px" /><figcaption class="wp-element-caption">http://www.RenePaul.net</figcaption></figure>



<p>En&nbsp;<em>La invasión del mar</em>&nbsp;(1905), última novela publicada en vida por Julio Verne, sobre la iniciativa de crear un mar interior en pleno desierto del Sahara, se vuelve a mencionar el proyecto del canal de Panamá.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="312" height="435" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114139/Verne-Orinoko-fronti.jpg" alt="" class="wp-image-113808" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114139/Verne-Orinoko-fronti.jpg 312w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114139/Verne-Orinoko-fronti-215x300.jpg 215w" sizes="auto, (max-width: 312px) 100vw, 312px" /></figure>



<p>Donde Colombia adquiere relevancia absoluta es en&nbsp;<em>El Soberbio Orinoco</em>&nbsp;(1898), relato de aventuras que comienza con el debate entre sus protagonistas sobre el origen del gran río americano, que uno sitúa en Venezuela y otro en Colombia, motivando un viaje a través de este para dirimir el debate geográfico. Uno de los diálogos, parece el consejo pasado (¿o futuro?) de Verne, para valorar nuestros olvidados llanos orientales.&nbsp;</p>



<p>&#8220;- Pero el Meta no es más que la espita de una fuente.</p>



<p>&#8211; Una espita de la que sale un curso de agua que los economistas miran como el futuro camino entre Europa y los territorios colombianos.&#8221;</p>



<p>Cuando tuve la oportunidad de prestar servicios diplomáticos en el consulado de Colombia en Puerto Ordaz entre 1997 y 2000, participé en un concurso de ensayos sobre <em>El Soberbio Orinoco</em>, que promovió el periódico <em>El Correo del Caroní</em>, en el cual obtuve el segundo y tercer lugares, pues apliqué con dos trabajos. La convocatoria la ganó la gran escritora venezolana Milagros Mata Gil, de quien me entero hasta ahora, falleció en 2023, paz en su tumba.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="374" height="559" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114241/historia-de-los-grandes-viajes.jpg" alt="" class="wp-image-113809" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114241/historia-de-los-grandes-viajes.jpg 374w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114241/historia-de-los-grandes-viajes-201x300.jpg 201w" sizes="auto, (max-width: 374px) 100vw, 374px" /></figure>



<p>Es decir, gracias al Maestro Julio Verne, escritor de cabecera de toda la vida, pude tener una doble alegría, además de lo que ha representado corroborar la presencia de nuestro país en la obra de uno de los escritores más queridos en el mundo. Para finalizar, dejo una cita de otra obra de divulgación histórica de Julio Verne,&nbsp;<em>Historia de los Grandes Viajes y los Grandes Viajeros</em>&nbsp;(1878):</p>



<p>“Américo Vespucio, es sobre todo célebre porque el Nuevo Mundo recibió su nombre, aunque con justicia debería llamarse Colombia. Pero no fue culpa suya, ni le alcanza responsabilidad. Durante largo tiempo, y sin razón se le acusó de imprudencia, de superchería y de embuste, pretendiendo que había querido obscurecer la gloria de Cristóbal Colón y atribuirse el honor de un descubrimiento que no le pertenecía. No hay nada de eso. Vespucio era amado y estimado por Colón y sus contemporáneos, y nada en sus escritos apoya esa imputación calumniosa.”</p>



<p>En cuanto al nombre de Julio Verne seguirá escuchándose con el correr de los años y seguirán conmemorándose sus fechas de nacimiento y muerte, con el permanente reconocimiento a un hombre, quien gracias a sus historias, ha sido un gran compañero de viaje…viajes…viajes extraordinarios.</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social </p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="640" height="895" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114516/Felix_Nadar_1820-1910_portraits_Jules_Verne.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114516/Felix_Nadar_1820-1910_portraits_Jules_Verne.jpg 640w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/31114516/Felix_Nadar_1820-1910_portraits_Jules_Verne-215x300.jpg 215w" sizes="auto, (max-width: 640px) 100vw, 640px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=113792</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Apr 2025 17:20:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[JULIO VERNE Y SUS VIAJES EXTRAORDINARIOS A COLOMBIA.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Entrevista a Pascual Guerrero.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/entrevista-a-pascual-guerrero/</link>
        <description><![CDATA[<p>Llamarse Pascual Guerrero y residir en Cali, debe ser una condición permanente de anécdotas, por lo emblemático del nombre que a propios y extraños les recuerda de inmediato el nombre del estadio de fútbol. Así le debe ocurrir a uno de los caleños más destacados por su talante intelectual y artístico, a quien tengo el honor de entrevistar.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<p>Llamarse Pascual Guerrero y residir en Cali, debe ser una condición permanente de anécdotas, por lo emblemático del nombre que a propios y extraños les recuerda de inmediato el nombre del estadio de fútbol. Así le debe ocurrir a uno de los caleños más destacados por su talante intelectual y artístico, a quien tengo el honor de entrevistar.&nbsp;</p>



<p>De manera preliminar, una breve semblanza de nuestro invitado. Pascual Guerrero Arana es ante todo caleño, sociólogo, historiador y lingüista, además de director de cine, deportista y políglota, hijo de Pascual Guerrero Marmolejo, un dirigente cívico, inolvidable en la historia de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="713" height="464" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10181805/Pascual-Guerrero-Sergio-Dow-Judy.png" alt="" class="wp-image-112693" style="width:479px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10181805/Pascual-Guerrero-Sergio-Dow-Judy.png 713w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10181805/Pascual-Guerrero-Sergio-Dow-Judy-300x195.png 300w" sizes="auto, (max-width: 713px) 100vw, 713px" /><figcaption class="wp-element-caption">Pascual Guerrero con Sergio Dow y su esposa Judy.</figcaption></figure>



<p>Deseo agradecer al director de cine Sergio Dow, quien me facilitó el contacto de Pascual Guerrero, a quien le doy la bienvenida a este espacio. Sin más dilaciones, damos inicio a la entrevista.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="582" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182106/Estadio_Pascual_Guerrero_Cali_2023-1024x582.jpg" alt="" class="wp-image-112695" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182106/Estadio_Pascual_Guerrero_Cali_2023-1024x582.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182106/Estadio_Pascual_Guerrero_Cali_2023-300x171.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182106/Estadio_Pascual_Guerrero_Cali_2023-768x437.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182106/Estadio_Pascual_Guerrero_Cali_2023-1536x874.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182106/Estadio_Pascual_Guerrero_Cali_2023.jpg 1899w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Estadio Olímpico Pascual Guerrero de Cali.</figcaption></figure>



<ol start="1" class="wp-block-list">
<li><strong>¿Cómo lleva eso de llamarse Pascual Guerrero en Cali? Supongo que hay muchas anécdotas divertidas.</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Bueno, sí…alguna vez estando en Bogotá, me presentaron a un señor que, cuando le dije “mucho gusto, Pascual Guerrero”, él me contestó: “El gusto es mío, soy Nemesio Camacho”, y se rio, pues pensó que yo le estaba haciendo una broma. Por lo demás… agradezco a mi padre, pues su nombre me ha abierto muchas puertas.&nbsp;</p>



<p>Quiero también aclarar que mi padre Pascual Guerrero, no donó terreno alguno para la construcción del estadio… Él fue un jefe liberal que, desde la Asamblea Departamental, que en aquellas épocas era muy poderosa, redactó la ordenanza para la construcción del estadio que hoy día lleva su nombre, pero también, del Hospital Departamental del Valle, de la<strong>&nbsp;</strong>primera gran clínica de maternidad en Colombia, y de muchas otras obras.</p>



<p>(<strong>Nota de contexto</strong>: Para los lectores que no sean colombianos, así como el estadio olímpico de Cali se llama Pascual Guerrero, el nombre del de Bogotá es Nemesio Camacho &#8220;El Campín&#8221;, que alude a quien donó los terrenos para su construcción, en lo que fue una finca denominada El Campín).</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="600" height="331" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182344/escudos-Cali-America.jpeg" alt="" class="wp-image-112697" style="width:511px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182344/escudos-Cali-America.jpeg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182344/escudos-Cali-America-300x166.jpeg 300w" sizes="auto, (max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<ol start="2" class="wp-block-list">
<li><strong>¿Le gusta el fútbol? ¿es hincha de algún equipo de su ciudad?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>El América, por tradición familiar, pues desde los años 20 a los 40, solo hubo en Cali un equipo… el América, y un segundo, fundado por mi padre, el Boca Juniors, pues el Deportivo Cali, creado en 1917, desapareció por dos décadas y retornó en los años 40.</p>



<ol start="3" class="wp-block-list">
<li><strong>¿Cuál ha sido el recuerdo más emotivo en el estadio que lleva el nombre de su padre?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Varios momentos, en inauguraciones de grandes eventos internacionales. Pero claramente cuando los equipos América y Cali colocaron un monumento a mi padre al lado de la cancha, monumento que hoy día está incorporado a los muros exteriores del estadio.</p>



<p>También fue emocionante y un poco extraño cuando tuve que actuar como gerente de la obra de construcción del actual renovado estadio en 2010, pues, de manera insólita, estaba reconstruyendo el estadio que mi padre había fundado 55 años atrás.</p>



<ol start="4" class="wp-block-list">
<li><strong>Usted fue campeón nacional de natación, ¿qué recuerda de aquella época? ¿Sigue practicando la natación?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/</strong>&nbsp;Múltiples bellos recuerdos… grandes amigos y amigas, pero claramente, como nadador, recuerdo especialmente, cuando nadé 100 kilómetros en el Río Cauca (1958) y posteriormente, crucé a nado el Canal de la Mancha entre Francia e Inglaterra (1959).&nbsp;</p>



<p>Fui también entrenador de Colombia, Suecia y Dinamarca, de Natación Sincronizada, y miembro del Comité Técnico Internacional de la FINA.&nbsp;</p>



<ol start="5" class="wp-block-list">
<li><strong>Tuvo la oportunidad de realizar estudios sobre Historia del Arte en Londres, así como Lingüística Aplicada y un Magíster de Sociología en Suecia. ¿Cómo fue esa experiencia estudiantil en Europa? En plena década de los sesenta, tan revolucionaria para el mundo.</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Maravillosa, no solo por mis estudios de Historia del Arte en el Victoria + Albert Museum de Londres, aunque también unos años después en la Universidad de Lund, en Suecia… Pero porque durante los años sesenta, viví plenamente la revolución cultural de los Beatles, las revoluciones políticas de Francia, China, Angola, Chile, Cuba, entre otras que crearon una nueva época, aunque no para todos positiva, pero fundamental para el desarrollo del nuevo orden político mundial.</p>



<ol start="6" class="wp-block-list">
<li><strong>¿Fue allí en donde comenzó su vocación por el cine? ¿O ya la traía desde Colombia?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/ </strong>Mis estudios en Historia del Arte desarrollaron una pasión por lo visual, lo musical y la métrica poética, que son elementos esenciales para el cine, como también la Literatura y la actuación. Pero fue en Lund, Suecia, donde inicié mi carrera cinematográfica de la mano de Sharaf Naved Rehman, director pakistaní y condiscípulo, con quien empecé a rodar mis primeras películas. </p>



<ol start="7" class="wp-block-list">
<li><strong>¿Recuerda cuál fue la primera película que vio y en donde?</strong></li>
</ol>



<p>De niño en Cali, vi mucho cine, aunque mayormente mexicano. La primera gran impresión cinematográfica la generó el musical “Blackboard Jungle” con Bill Halley y sus cometas, pues ese día casi desbaratamos el teatro bailando en pasillos y sobre las sillas.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="771" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182758/IMG-20250307-WA00102-1024x771.jpg" alt="" class="wp-image-112698" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182758/IMG-20250307-WA00102-1024x771.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182758/IMG-20250307-WA00102-300x226.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182758/IMG-20250307-WA00102-768x578.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182758/IMG-20250307-WA00102-1536x1157.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10182758/IMG-20250307-WA00102-2048x1542.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Pascual Guerrero con el productor Harold López Méndez en la filmación de &#8220;Mami, quién era Marilyn?&#8221;.</figcaption></figure>



<p>7B<strong>. Su primer trabajo cinematográfico fue el corto titulado “Mami, ¿quién era Marilyn?” con Harold López Méndez y en 1979 es uno de los fundadores de la Asociación de Cine y Televisión del Pacífico ACIPA. ¿Podríamos decir que ese es el inicio de lo que se ha llamado Caliwood o el grupo de Cali?</strong></p>



<p><strong>R<em>/&nbsp;</em></strong><em>Mami ¿quién era Marilyn?</em>&nbsp;fue mi primer trabajo en Colombia, pues en Suecia realicé muchas películas de cortometraje como “Banalia” “La espera”, y participé de un largo “Las hojas verdes del invierno” de mi compañero Naved Rehman, conocido en Suecia como “Tony Broadwick”.<strong>&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="771" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183437/IMG-20250307-WA00122-1024x771.jpg" alt="" class="wp-image-112700" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183437/IMG-20250307-WA00122-1024x771.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183437/IMG-20250307-WA00122-300x226.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183437/IMG-20250307-WA00122-768x578.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183437/IMG-20250307-WA00122-1536x1157.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183437/IMG-20250307-WA00122-2048x1542.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Con el Director de fotografía Jack Marshall y el Director de cine Carlos Palau, filmando &#8220;Tacones&#8221;.</figcaption></figure>



<ol start="8" class="wp-block-list">
<li><strong>¿Cómo fue su relación con Carlos Mayolo, Andrés Caicedo y Luis Ospina? A ellos se les considera los más reconocidos de aquella generación. </strong></li>
</ol>



<p><strong>R/</strong>Así es…, “El grupo de Cali” de Mayolo y Ospina eran muy activos, muy contestatarios, muy de su época… Yo no participé de ese grupo, aunque socialicé con todos ellos…pues yo pertenecía a otro grupo con Guillermo Cajiao, Manfred Hirsch, Jack Marshall y Gregorio Caicedo, mayormente ambientalistas y publicistas, que buscábamos crear una industria de cine y que gracias a ello se dinamizó Focine, que había permanecido inactivo, hasta comienzos de los años 80.</p>



<ol start="9" class="wp-block-list">
<li><strong> Ahora bien, ¿se puede decir que fue un movimiento con unos propósitos artísticos claros o fue más bien una generación espontánea, que coincidió en un tiempo y en un lugar determinado?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>&nbsp;Eran los años 60 y naturalmente se generaban toda clase de grupos, donde el mío era compuesto por gente muy seria, comprometida, con el propósito de crear una industria cinematográfica, por lo que creamos a ACIPA (Asociación de Cine del Pacífico), y fuimos los iniciadores de un ciclo de películas todas de largometraje, proceso al que un periodista del Diario de Occidente llamó el “Caliwood”, que duró una década (1980-1989).</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="240" height="359" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10185349/El-lado-oscuro-del-nevado.jpeg" alt="" class="wp-image-112707" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10185349/El-lado-oscuro-del-nevado.jpeg 240w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10185349/El-lado-oscuro-del-nevado-201x300.jpeg 201w" sizes="auto, (max-width: 240px) 100vw, 240px" /></figure>



<ol start="10" class="wp-block-list">
<li><strong> Cuando se habla de Caliwood, no se suele mencionar su nombre o la del director Sergio Dow, quien sigue dedicado al oficio de hacer películas. En su caso, a pesar de que su cinta <em>El lado oscuro del nevado</em> (1980), algunos consideran es el primer largometraje del <em>Caliwood</em>. ¿A qué se debe esa omisión? </strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Eso se debe a que, hasta el día de hoy, todo movimiento cinematográfico de Cali, se le atribuye mayormente a Mayolo y a Ospina por su gran activismo, por su revista “Ojo al cine” y por la novela de Andrés Caicedo.&nbsp;</p>



<p>El Caliwood lo inicié yo con el largo “El lado oscuro del nevado” (1980), lo continué con “Tacones” (1982); lo dinamizó Luís Alfredo Sánchez (Palmira 1983) y entonces Luís Ospina realizó “Pura sangre” y Mayolo “Carne de tu<strong> </strong>carne”, Lisandro Duque “La muerte de una ciclista”, Carlos Palau “A la salida nos vemos”, Lisandro Duque de nuevo “VISA USA”, Mayolo otra vez con “La mansión de Araucaima” y finalizó el ciclo Sergio Dow con “El día que me quieras”. Esas fueron las películas del Caliwood, década de los 80.</p>



<p>Sergio Dow, un director de cine muy serio, muy purista y muy visionario, estaba hecho para el cine Internacional, así que viajó a los Estados Unidos a concebir proyectos cinematográficos grandes y que hoy es reconocido por su muy acertada dirección y prácticamente producción de la película hispano-colombiana “La piel del tambor”, basada en un libro del gran escritor español Arturo Pérez-Reverte .  </p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="771" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183710/IMG-20250307-WA00092-1024x771.jpg" alt="" class="wp-image-112701" style="width:582px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183710/IMG-20250307-WA00092-1024x771.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183710/IMG-20250307-WA00092-300x226.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183710/IMG-20250307-WA00092-768x578.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183710/IMG-20250307-WA00092-1536x1157.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10183710/IMG-20250307-WA00092-2048x1542.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">La ex canciller María Emma Mejía (quien estudió cine) con la productora Clara María Ochoa en la filmación de &#8220;Tacones&#8221;.</figcaption></figure>



<ol start="11" class="wp-block-list">
<li><strong>A propósito de omisiones, se habla mucho de los hombres caleños, vinculados con la cinematografía, pero se olvida a una caleña fundamental, Clara María Ochoa, de impresionante carrera audiovisual, quien además fue productora de sus películas.</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Clara María se inició conmigo a sus 19 años como Productora Ejecutiva de “El lado oscuro del nevado” y de “Tacones”. Creadora de&nbsp;la empresa CMO Producciones, que es una de las más reputadas del país y que ha jugado un papel de la mayor importancia en el desarrollo del cine colombiano.</p>



<p>Clara María tiene toda mi admiración y afecto.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="414" height="634" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10184029/tacones-afiche.gif" alt="" class="wp-image-112703" /><figcaption class="wp-element-caption">Afiche de <em>Tacones</em>, diseñado por la artista María Paz Jaramillo.</figcaption></figure>



<p><strong>11B. Posiblemente la película que ha sido más destacada de su filmografía es&nbsp;<em>Tacones</em>&nbsp;(1981), todo un himno a Cali y el género musical de la salsa, que se convirtió en identificación cultural de la ciudad. Creo no equivocarme al decir que<em>&nbsp;Tacones</em>&nbsp;ha sido el primer musical de la cinematografía colombiana, y hasta la realización de la cinta&nbsp;<em>El bolero de Rubén</em>&nbsp;(2024), era el único ¿Estoy exagerando?</strong></p>



<p><strong>R/</strong>&nbsp;Así es, “Tacones” y “El bolero de Rubén” son parte de las pocas películas musicales colombianas, aunque también, en la primera década de este siglo, se realizó en Cali el largometraje musical “Ciudad Delirio”.&nbsp;</p>



<p>Nunca pensé que “Tacones” con los años se convertiría en un testimonio del inicio de la salsa como fenómeno cultural y dancístico de Cali, como lo es hoy en día. Quise emular una versión criolla de la película “West Side Story”, donde en nuestro caso y simbólicamente, se trataba de una amigable lucha de clases, las pandillas de la Salsa (sector popular) y las del Disco (sector privilegiado), las cuales se enfrentaban como <em>Montescos</em> y <em>Capuletos</em>, donde se crea un romance entre un Romeo rico y una Julieta pobre, retando las convenciones sociales de la época. </p>



<p>De haber sido un exitoso musical, no se logró recrear el melodrama romántico acertadamente.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="445" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10184908/Raj-Kapoor-1024x445.webp" alt="" class="wp-image-112705" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10184908/Raj-Kapoor-1024x445.webp 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10184908/Raj-Kapoor-300x130.webp 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10184908/Raj-Kapoor-768x334.webp 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10184908/Raj-Kapoor-1536x668.webp 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10184908/Raj-Kapoor-2048x891.webp 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">El gran Raj Kapoor, actor, productor y director, uno de los grandes símbolos del cine de la India. </figcaption></figure>



<ol start="12" class="wp-block-list">
<li><strong>Esa película ganó un premio en el Festival Internacional de Taskent, Uzbekistán, ¿usted pudo recoger el premio en ese país? Debió ser toda una experiencia para los espectadores uzbecos apreciar la salsa caleña.</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Fue toda una locura, pues para mi sorpresa, “Tacones” abrió el Festival de Cine de la Unión Soviética que se realizó ese año en Taskent, en compañía de la película uzbeka “Los niños de Leningrado”.&nbsp;</p>



<p>Pero aún más sorprendente fué, cuando en una cena de gala se acerca a mí Raj Kapoor, el más grande productor de películas musicales de la India (hasta el día de hoy) y me dice… “tu película le va a ganar a la mía el premio a mejor musical”… yo lo miré sorprendido y le respondí con convicción “¡imposible!”&nbsp;</p>



<p>Bueno, pues le gané y el premio, una gigantesca copa de cristal uzbeko, reposa en la sala de mi casa.</p>



<p></p>



<ol start="13" class="wp-block-list">
<li><strong>La primera canción que aparece en <em>Tacones</em>, es <em>Los Charcos</em>, una de mis preferidas, sin que yo sea un salsero consumado. A propósito, acaba de fallecer William Manyoma, cantante de <em>Fruko y sus Tesos</em>. Para usted, como caleño, ¿qué significa el género musical de la salsa? </strong></li>
</ol>



<p><strong>R/ </strong>La salsa la llevo en mi sangre, en las venas y en las piernas. Fruko, Saoco, Manyoma, Pipper Pimienta, que fueron parte de la película, los llevo en mi corazón. </p>



<p>Hoy día la salsa es un baile casi que acrobático, pero sigue siendo esencial en la cultura caleña… Como dirigente deportivo, logré incluir la salsa en la Federación Internacional de Baile Deportivo y ganamos varias medallas de oro en ese deporte, pues a nivel artístico somos y seremos los mejores siempre.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="984" height="655" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10190654/Margarita-Rosa-joven.jpeg" alt="" class="wp-image-112708" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10190654/Margarita-Rosa-joven.jpeg 984w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10190654/Margarita-Rosa-joven-300x200.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10190654/Margarita-Rosa-joven-768x511.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 984px) 100vw, 984px" /><figcaption class="wp-element-caption">Margarita Rosa De Francisco en la época de la película Tacones.</figcaption></figure>



<ol start="14" class="wp-block-list">
<li><strong>Esa película fue el debut en la pantalla grande de Margarita Rosa de Francisco, quien prácticamente era una adolescente en ese momento. ¿Usted sospechaba en ese momento, la importancia que alcanzaría Margarita Rosa como actriz?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Margarita Rosa fue una visión celestial que pasó ante mis ojos cuando departía en el Café de los turcos en Cali, con Clara María Ochoa, la señalé y dije “quiero a esa niña en mi película” (Tacones). Clara María, amiga de Gerardo de Francisco y de Mercedes Baquero (la mamá), la consiguió y en Tacones allí ella mostró por primera vez en celuloide, su talento y su belleza quinceañera, que más tarde la convertiría en la “Gaviota amada”, en una gran actriz y en una mujer de gran intelecto.</p>



<ol start="15" class="wp-block-list">
<li><strong>Sólo he podido ver un fragmento de la película en Internet, y su crédito aparece como Inti Pascual ¿ese era su nombre artístico?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Inti Pascual fue mi nombre artístico, Inti, por mi hijo a quien bauticé como Inti Sebastián, en honor a Inti Peredo, revolucionario boliviano que luchó al lado del Ché Guevara y de quien<strong>&nbsp;</strong>supe<strong>&nbsp;</strong>cuando en mi universidad en Suecia, escribí una tesis sobre el libro: “El diario del Ché Guevara”.</p>



<ol start="16" class="wp-block-list">
<li><strong>Debo decir que me ha fascinado lo que he visto de la película, aunque me parece que cuenta con un doblaje en las voces, que se me antoja, el mexicano neutro de algunas producciones ¿Eran las voces reales de los intérpretes?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Solo la voz de Fanny Mickey es original, pues cuando hacíamos el doblaje en los Estudios Churubuzco Azteca, ella se encontraba en ciudad de México.&nbsp;</p>



<p>Doblamos la película, pues la mayoría de los actores y actrices eran principiantes que actuaban bien, pero carecían de los matices vocales que desarrollan los actores profesionales – igual sucedió con “El lado oscuro del nevado” y eso sí afectó la autenticidad de la película.&nbsp;</p>



<ol start="17" class="wp-block-list">
<li><strong>Entiendo que filmó en Suecia y en inglés una película titulada <em>The green leaves of Winter </em>(1980), no hay mucha información sobre la misma, ¿nos puede contar sobre ese trabajo?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>En realidad participé en la filmación de “Green leaves of winter”, pero la dirección y autoría de ese filme fue de Sharaf Naved Rehman, mi gran amigo y colega, director pakistaní con quien viajé a&nbsp;Lahore&nbsp;para conocer el mágico mundo del cine hindú y paquistaní.&nbsp;</p>



<ol start="18" class="wp-block-list">
<li><strong>Luego de su paso por el cine, se dedicó a la docencia y a escribir libros sobre lingüística aplicada, aparte de ser gestor social y deportivo (algo en lo que ha seguido los pasos de su padre). Por favor, háblenos de esta etapa.</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Regresé a Colombia debido al éxito que tuve en Suecia como docente de español y por el diseño de una nueva visión sobre la enseñanza de idiomas extranjeros que llamé “El método de la Red Dinámica”, que permitiría generar un bilingüismo exitoso en todo el sector educativo de nuestro país… pero Colombia, casada con los métodos ineficientes que siempre ha aplicado y sigue aplicando, negó toda posibilidad al cambio y a la modernización de la enseñanza de lenguas extranjeras.</p>



<p>Sin embargo, he logrado impactar en el Valle del Cauca y en la Guajira a unos 200 mil niños y 7 mil maestros.&nbsp;</p>



<ol start="19" class="wp-block-list">
<li><strong>Cali fue un referente de la cultura y el comportamiento cívico en Colombia, en los sesenta y setenta, luego llegó el narcotráfico y trastocó no sólo la economía, sino el sistema de valores y los referentes culturales. ¿Cómo vivió ese cambio en la ciudad?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>La violencia y el narcotráfico convirtieron a Cali en un refugio de múltiples culturas que absorbieron, y que casi desaparecieron a nuestra comunidad primigenia de menos de medio millón de caleños raizales formados dentro de parámetros éticos y civilistas tradicionales, convirtiéndola en una metrópolis de casi tres millones de ciudadanos diversos, que no siempre responden a las necesidades del civismo comunitario.&nbsp;</p>



<ol start="20" class="wp-block-list">
<li><strong>En el 2024, Cali fue un referente mundial ambiental, con la celebración de la Conferencia de las Partes del Convenio de Biodiversidad, conocido como la COP16 ¿Cómo ve el presente y futuro de Cali?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>La COP16 fue un regalo presidencial para Cali, fue un evento concienciador muy importante… pero el poco tiempo para su preparación, no permitió una planificación de lo que debía ser su legado, especialmente entre las nuevas generaciones.</p>



<p>Cali hoy día es una mezcla de alegría, amabilidad y de caos, con un desarrollo muy incierto por la falta de liderazgo. Al caleño, con sus debidas excepciones, le cuesta pensar en grande.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/13061417/IMG-20250304-WA0002-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-112795" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/13061417/IMG-20250304-WA0002-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/13061417/IMG-20250304-WA0002-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/13061417/IMG-20250304-WA0002-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/13061417/IMG-20250304-WA0002-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/13061417/IMG-20250304-WA0002-2048x1536.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Pascual Guerrero con la productora María Eudoxia Arango y los cineastas Sergio Cabrera y Carlos Palau. </figcaption></figure>



<ol start="21" class="wp-block-list">
<li><strong>Casi para terminar, puede, por favor, recomendarnos dos películas, una universal y otra colombiana que sean de sus favoritas.</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>En ambos casos son tantas mis favoritas, que sería casi que grosero de mi parte recomendar películas universales.</p>



<p>De las colombianas, me gustan mucho las de Ciro Guerra, especialmente “El abrazo de la serpiente” que pocos entendieron en nuestro país, como también admiro el cine de Sergio Cabrera, que en su momento nos brindó una especial visión, pero no puedo olvidar el cine de Gaviria “Rodrigo D no futuro” y “La vendedora de Rosas” … lo siento, soy Sociólogo y ese tipo de cine me atrae.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/11042528/IMG-20250307-WA0004-1024x768.jpg" alt="" class="wp-image-112716" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/11042528/IMG-20250307-WA0004-1024x768.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/11042528/IMG-20250307-WA0004-300x225.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/11042528/IMG-20250307-WA0004-768x576.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/11042528/IMG-20250307-WA0004-1536x1152.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/11042528/IMG-20250307-WA0004-2048x1536.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Pascual Guerrero en la actualidad y de fondo la escultura de la India Catalina, en la sede del Festival Internacional de Cine de Cartagena de Indias. </figcaption></figure>



<ol start="22" class="wp-block-list">
<li><strong>Finalmente, y agradeciendo mucho su tiempo y disposición, ¿cómo le gustaría ser recordado?</strong></li>
</ol>



<p><strong>R/&nbsp;</strong>Nací en el Hotel del Prado en Barranquilla, donde mi padre trabajó durante ocho meses, y eso desarrolló en mí una cábala de haber nacido para viajero. Al nacer, mi padre, que además fue un reconocido poeta, me escribió unos&nbsp;versos…&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p><em>Se leal con tus amigos</em></p>



<p><em>se alivio para el dolor,</em></p>



<p><em>perdona a tus enemigos</em></p>



<p><em>y en las luchas ten valor.</em></p>



<p>Me gustaría que me recordaran como alguien que cumplió y atendió con diligencia esa ruta de conducta que mi padre trazó para mi vida.&nbsp;</p>



<p><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p>En lo que sigo llamando Twitter me encuentran como @dixonmedellin y exploro el cielo azul en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="2560" height="1928" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10180817/IMG-20250307-WA00082-scaled.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10180817/IMG-20250307-WA00082-scaled.jpg 2560w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10180817/IMG-20250307-WA00082-300x226.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10180817/IMG-20250307-WA00082-1024x771.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10180817/IMG-20250307-WA00082-768x578.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10180817/IMG-20250307-WA00082-1536x1157.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/03/10180817/IMG-20250307-WA00082-2048x1542.jpg 2048w" sizes="auto, (max-width: 2560px) 100vw, 2560px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=112664</guid>
        <pubDate>Thu, 13 Mar 2025 14:35:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Entrevista a Pascual Guerrero.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
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