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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de call+center | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-memoria-petrificada-de-un-pensamiento-titanico-roberto-pizano-restrepo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre yesos petrificados, archivos olvidados y travesías transatlánticas, emerge la figura casi mítica de Roberto Pizano Restrepo: el artista que soñó con traer la memoria estética de Europa al corazón de Colombia. Este artículo recorre su vida, su legado y la sorprendente red genealógica que une arte, política, espiritualidad y nación, en una historia donde el pasado se resiste a morir y el arte conspira contra el olvido.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuántas historias pueden contarse?, ¿cuántas merecen la pena ser recordadas?… Creemos que todas poseen valor. La humanidad es como una gigantesca biblioteca en la que cada ser es un libro único, con recorridos, perspectivas y trasegares distintos. Hay quienes pretenden encasillarnos en estigmas regionales, nacionales o culturales; sin embargo, algunos sentimos más cercanía con seres del otro lado del planeta que con aquellos con quienes convivimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos han logrado trascender su historia, publicar el libro de su vida y conspirar contra el olvido; mientras otros la han perdido en el gabinete del tiempo, hasta que los arqueólogos de la memoria se atreven a contemplar aquello interesante que, por alguna razón, fue desechado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un recorrido por algunos edificios centenarios colombianos podemos encontrar obras de arte de una talla extraordinaria, capaces de llamar la atención de quienes perciben el aura o la “densidad luminosa” que atrae, de manera hipnotizante y sensorial, hacia esos yesos petrificados ante el paso de los años. Con ellos permanece encostrada la historia de su creador: un personaje místico, oculto y extraño, dotado de visión y arrojo; altamente reconocido en el medio artístico, pero casi desconocido para los nacionales: Roberto de las Mercedes Pizano Restrepo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="800" height="381" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129275" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-300x143.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-768x366.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este retratista, pintor y amante de los paisajes logró trascender en su época con paso firme y voluntad avasalladora, superando los estándares del arte incipiente colombiano que se esforzaba por alcanzar frutos de talla mundial. Sin embargo, sus luchas por amar el arte por encima de su propia vida, así como su inclinación por los lujos de la sociedad bogotana de la posguerra del siglo XIX, fueron deteriorándolo hasta extinguirlo prematuramente, antes de alcanzar el culmen de sus sueños. Murió a los 32 años, en 1929, en su casa de campo “Servitá”, al norte de Bogotá. Su tránsito por la vida estuvo guiado por una mirada inovadora con la que escribió un legado indeleble para la historia del arte de un país que, con demasiada frecuencia, parece empeñado en olvidar su pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inserción de Pizano en la memoria colectiva se consolidó a partir de un proyecto concebido desde la exploración de la visión artística mundial, su introducción en círculos sociales y políticos determinantes para la toma de decisiones nacionales, y la audacia de proponer ideas al gobierno en un momento crucial. Con tal propósito, viajó a los 21 años a España para estudiar artes en la Academia de San Fernando, y recorrió Francia e Italia en busca del perfeccionamiento de su identidad artística. El hilo que lo mantenía unido al país lo trajo de regreso en 1921: se casó con María de Brigard Ortiz, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional y recopiló como ninguno, su información sobre el artista colonial Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="600" height="362" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg" alt="" class="wp-image-129274" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1-300x181.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 1923 regresó a Europa, donde se concentró en concluir y publicar el libro sobre Vásquez de Arce, mientras trabajaba en el taller del director del Museo del Prado en España, Fernando Álvarez de Sotomayor, y fortalecía su enfoque artístico en París, en L’École Nationale Supérieure des Beaux-Arts. Fue precisamente en aquellos recorridos por edificaciones parisinas dedicadas al arte, como el palacio de estudios construido por Félix Duban, conocido como “La Cour vitrée”, &nbsp;donde se produjo un punto de inflexión: una luz que permitió vislumbrar el destino de su trabajo terrenal. Lo expresó él mismo:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Para adquirir un carácter nacional definido y fuerte, es preciso mirar al pasado, enseñar a los jóvenes a estudiar y conocer la obra de sus predecesores, para transmitirles así la energía y el pensamiento de estos, condición indispensable para que pueda proseguirse”.</p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Así surgió la idea pedagógica de llevar las obras clásicas de Europa a los estudiantes de la incipiente escuela de artes bogotana. Pizano se preguntaba cómo concretar sus aspiraciones en un país que apenas salía de convulsiones y tormentos políticos. Al mismo tiempo, fortalecía una mirada conservadora del arte académico en un mundo que respiraba nuevos aires de vanguardia, revolución social e industrial, negando los cánones clásicos de belleza. Su perspectiva, joven y aguda, lo llevó a inclinarse por lo definido y a no zambullirse en un universo aún inexplorado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="676" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png" alt="" class="wp-image-129250" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png 676w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-198x300.png 198w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree.png 745w" sizes="(max-width: 676px) 100vw, 676px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos imaginar las tertulias parisinas de Pizano con amigos como José Medina y el antioqueño Roberto Pinto Valderrama, director de <em>Le Journal des Nations Américaines</em> y jefe de la oficina de información colombiana en Francia, donde se confabularon las estrategias para traer el arte clásico a Colombia. Fue entonces cuando Roberto Pizano lanzó un dardo intelectual a la sociedad capitalina, al publicar un artículo en un diario bogotano denunciando la necesidad de espacios dignos para la enseñanza de las artes, semejantes a los que había conocido en España y Francia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dardo dio en el blanco. En el Congreso de la República se debatía la precaria y humillante manera en que estudiaban los futuros artistas colombianos, al aire libre, en el Parque de la Independencia. La presión de la élite colombiana ante la publicación de Pizano, miembro de la Academia Colombiana de Historia y artista reconocido, fue tan contundente que el ministro de Instrucción Pública le envió un telegrama ofreciéndole la rectoría de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su intrépida respuesta no se hizo esperar. Puso dos condiciones al gobierno: apoyo irrestricto para adecuar un espacio digno y suficiente para albergar la Escuela de Bellas Artes del país, y la dotación de los “materiales esenciales” para su correcto funcionamiento. Posiblemente los dirigentes vieron con desfachatez la firmeza de sus exigencias y no alcanzaron a dimensionar que aquello significaría la conformación de bienes artísticos de valor centenario para la nación, destinados a convertirse en patrimonio cultural nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gobierno, encabezado por Miguel Abadía Méndez, plasmó su decisión mediante el Decreto 898 de mayo de 1927, por medio del cual se le asignaban 23.827 pesos para la compra de materiales que Pizano considerara convenientes y 600 pesos de viáticos para su retorno al país. Era dinero proveniente de la indemnización por el canal de Panamá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los documentos históricos se transforman en experiencias sensoriales que transmiten la pasión desbordada de esta lúcida fábrica del conocimiento orquestada en la mente de Pizano, al solicitarle al Estado colombiano que le permitiera “<em>permanecer en Europa hasta terminar de elegir la totalidad de las obras, haberlas comprado y despachado él mismo para Bogotá con el fin de impedir cualquier demora o error perjudicial</em>”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="770" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg" alt="" class="wp-image-129270" style="aspect-ratio:0.7519612450742923;width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg 770w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-226x300.jpg 226w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-768x1021.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS.jpg 828w" sizes="auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta fácil imaginar la satisfacción y el enorme trabajo que debió representar para este artista la posibilidad real de adquirir réplicas de las obras de arte más representativas y seleccionar la colección que habrían de contemplar sus conciudadanos. Escogió piezas provenientes del Louvre, el Museo Británico, gliptotecas y otras instituciones de Grecia e Italia. Sabemos, gracias a los registros de archivo, que entre mayo y septiembre de 1927 Roberto Pizano seleccionó y compró cuidadosamente 242 yesos de alta calidad y precisión respecto a los originales, relacionados con el arte egipcio, asirio, persa, caldeo, griego y romano; así como con el arte gótico, renacentista, barroco, manierista, neoclásico, romántico y moderno.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129272" style="aspect-ratio:0.5925107088572613;width:345px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg 474w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS-178x300.jpg 178w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, reunió una colección de grabados y calcografías provenientes de museos de Berlín, París, Londres y Madrid, conformada por 1.653 piezas de artistas como Jacques Callot, Rembrandt, Giovanni Battista Piranesi, Hyacinthe Rigaud y Alberto Durero.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="936" height="892" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png" alt="" class="wp-image-129268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png 936w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-300x286.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-768x732.png 768w" sizes="auto, (max-width: 936px) 100vw, 936px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La travesía de esta experiencia artística única comenzó en los muelles del Port Autonome du Havre, en la desembocadura del río Sena, en Normandía; también en los puertos de Hamburgo, desde donde partía el vapor <em>Venezuela</em> por el río Elba con cargamentos de la casa E. A. Seemann, desde Leipzig; y en otros muelles de Italia y Liverpool, con el vapor <em>P. de Latouche</em>. Los vapores coincidían en un viaje de tres meses hasta el muelle de Puerto Colombia, en Barranquilla, considerado en 1888 como el segundo más largo del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto, el maestro Pizano, quien para ese entonces fungía sin posesionarse, como director de la Escuela de Bellas Artes, enfrentó dificultades administrativas derivadas de los engorrosos trámites impuestos por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a través de la sección de encomiendas postales del exterior, especialmente en lo relativo a la exención de paquetes postales. Otro suplicio surgió con el transporte fluvial por el río Magdalena, donde champanes y vapores como el <em>Atlántico</em>, el <em>Bomboná</em> o el <em>Amazonas</em> trasladaban las enormes cajas de madera hasta Honda, Beltrán y Girardot. Allí eran revisadas nuevamente por inspectores fluviales antes de ser cargadas en los vagones del tren que finalmente las conducirían hasta la Estación de la Sabana, en Bogotá. Los cargamentos arribaron de manera escalonada durante todo 1928, e incluso algunos llegaron tardíamente en 1929.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png" alt="" class="wp-image-129276" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-768x576.png 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de aquellos vapores viajó Pizano junto con su esposa y sus dos hijos, uno de ellos sería años después cofundador de la Universidad de los Andes y gestor del plan urbano de Bogotá ideado por Le Corbusier. Tocaron suelo colombiano el 26 de diciembre de 1927 y siguieron la misma travesía hasta el interior del país, donde logró posesionarse como director el 5 de enero de 1928.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="403" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129271" style="aspect-ratio:0.5037678131761546;width:354px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg 403w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS-151x300.jpg 151w" sizes="auto, (max-width: 403px) 100vw, 403px" /></figure>



<div class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-f56f613f wp-block-group-is-layout-flex">
<p class="wp-block-paragraph">Con el entusiasmo intacto, Roberto Pizano instaló las oficinas y salones de la Escuela de Bellas Artes en la antigua casona de Miguel Antonio Caro, fundador de la Academia Colombiana de la Lengua, ubicada en la estratégica esquina de la carrera séptima con calle 19. La construcción, diseñada por Pietro Cantini y Carlos Camargo Quiñónez, contaba temporalmente con las condiciones espaciales necesarias para el estudio de las bellas artes. Entre tanto, la colección mundial llegaba al Colegio de San Bartolomé, donde era ubicada en el salón de grados para su revisión y restauración, a cargo del español nacionalizado en Colombia Ramón Barba.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los propósitos de Roberto Pizano no estaba previsto que el destino, en ocasiones, juega con la fragilidad de la vida. De manera repentina apareció una extraña enfermedad que apagó rápidamente su vigor y, con él, la esperanza de sus discípulos, de los intelectuales y de toda una sociedad que creyó en un palacio inundado de arte y terminó enfrentándose al dolor de un sarcófago aquel 9 de abril.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="567" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg" alt="" class="wp-image-129267" style="aspect-ratio:1.185287277112585;width:610px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg 567w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low-300x254.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fue necesario un año entero para que la nación asimilara la derrota ante su muerte. El 9 de abril de 1930 se abrió finalmente la anhelada sala de exposiciones artísticas en Bogotá. Entretanto, seguían llegando comunicaciones de agentes de aduana reclamando innumerables encomiendas que, al parecer, continuaban arribando desde el Olimpo, resonando como campanas en los deudos oficiales de la titánica labor del maestro. Los años transcurrieron sin que esfuerzo posterior alguno lograra completar el sueño que Roberto Pizano alcanzó apenas a rozar con las manos: su edificación digna aún está por verse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, casi un siglo después de su partida, los bajorrelieves y esculturas de la “Colección Pizano”, dispersos en espacios prestados, llenan de una pasión casi sacra a quienes hemos tenido el privilegio de contemplarlos en la biblioteca, el Museo de Arte Moderno y la hemeroteca de la Universidad Nacional de Colombia. Cada pieza pétrea, inmóvil pero vibrante, narra no solo la labor de su creador desde una mirada pedagógica e histórica, sino también el pasado estético de la humanidad. Sin embargo, la memoria colectiva parece desvanecerse cuando no conspira contra el olvido. Roberto Pizano lo sabía; por ello escribió lapidariamente en el prólogo de su libro sobre Vásquez de Arce y Ceballos:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;Con razón debería gloriarse nuestra patria de los artistas que han florecido en su suelo, y, sin embargo, no son en general apreciados como lo merecen. Si se trata de los que en antaño vivieron, su historia está aún por escribir, y sus nombres se van desvaneciendo&#8221;</p><cite>Roberto Pizano Restrepo</cite></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el destino, y también la gracia divina, suele transitar por caminos insospechados, tejiendo artilugios invisibles para mantener viva la llama del pasado, esa que jamás debería extinguirse. Así, en medio de una búsqueda genealógica que parecía apenas un ejercicio de fechas, nombres y parentescos, las familias Pizano y De Brigard comenzaron a escudriñar los pliegues de un árbol familiar vasto y frondoso, poblado de personajes cuya sola evocación parece recorrer la historia republicana de Colombia: religiosos de hondura espiritual, artistas, políticos, intelectuales y empresarios que dejaron huella en la construcción del país.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="493" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129273" style="aspect-ratio:0.6162570888468809;width:306px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg 493w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS-185x300.jpg 185w" sizes="auto, (max-width: 493px) 100vw, 493px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De esa búsqueda del pasado podemos encontrar que, en los albores de la República, cuando la Sabana de Bogotá aún conservaba el aliento de la colonia y el eco de las guerras de independencia, la estirpe Sordo, de origen peninsular y arraigada entre comerciantes y hacendados, se entrelazó con la sangre de los Girardot, de ascendencia francesa. De aquellas uniones surgirían alianzas destinadas a prolongarse a través de generaciones como un río de memoria que nunca deja de correr. <em>(De la familia Sordo Girardot, hemos escrito el articulo: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-nacimiento-del-sistema-financiero-y-economico-colombiano/">El nacimiento del sistema financiero y económico colombiano</a> )</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue entonces cuando apareció la figura casi novelesca de Juan de Brigard y Dombrowsky, militar nacido en Varsovia, sobreviviente de las guerras napoleónicas, quien llegó a Colombia cargando consigo el polvo de Europa y el espíritu errante de los viejos imperios. Su unión, en 1824, con Benita María Josefa Sordo García, descendiente de una poderosa familia de comerciantes bogotanos, dio origen a la estirpe De Brigard Sordo, una rama familiar en la que se amalgamaron el rigor europeo, la sensibilidad intelectual y el arraigo criollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De aquella casa solariega nació, entre otros, Luis de Brigard Sordo, quien al unirse con María Josefa Ortiz daría paso a una generación profundamente ligada al destino cultural y espiritual del país. Entre sus hijos estuvieron María de Brigard Ortiz, destinada a cruzar su vida con la del artista Roberto Pizano Restrepo, y Monseñor Emilio de Brigard Ortiz, una de las figuras eclesiásticas más queridas e influyentes de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La unión entre Roberto Pizano Restrepo y María de Brigard Ortiz representó mucho más que un matrimonio: fue el encuentro simbólico entre la sensibilidad artística y una genealogía moldeada por la política, la fe y la educación republicana. De ese cruce nacieron herederos que prolongaron la vocación intelectual de la familia, de quien mencionamos anteriormente, Francisco Pizano de Brigard, arquitecto, político y cofundador de la Universidad de los Andes, institución de la que también fue rector y decano; o Helena Pizano de Brigard, cuya descendencia enlazaría con figuras determinantes de la vida nacional como Daniel Samper Pizano y el expresidente de Colombia Ernesto Samper Pizano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ramas de este árbol familiar continúan extendiéndose hasta el presente, como raíces antiguas que se niegan a morir bajo la tierra del olvido. Allí aparece Carmen Pizano, heredera contemporánea de este linaje, depositaria no solo de un apellido, sino también de una memoria cultural, arquitectónica y espiritual que atraviesa generaciones enteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y fue precisamente a través de un encuentro furtivo en este año con Carmen Pizano, casi como si la historia hubiese decidido abrir discretamente una puerta olvidada, que volvió a encender el llamado de la memoria. Aquel diálogo nos permitió comprender que el pasado no desaparece: permanece latente, aguardando a quienes estén dispuestos a escucharlo. Gracias a ese inesperado cruce de caminos, la figura titánica del maestro Roberto Pizano Restrepo volvió a levantarse sobre el pedestal de la memoria pétrea, reclamando el lugar que merece en la historia nacional: una historia que debe ser contada, recordada y profundamente apropiada por quienes aún creemos que el arte también puede salvar del olvido a nuestra nación.</p>
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        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129242</guid>
        <pubDate>Mon, 18 May 2026 18:43:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El deporte no es un cajero automático… esa plata no se toca</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/zona-mixta/el-deporte-no-es-un-cajero-automatico-esa-plata-no-se-toca/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el Quindío, la tensión se apodera de deportistas, clubes y ligas, quienes esperan que no se apruebe un importante recorte presupuestal que afectaría al sistema en general. </p>
<p>FOTO: La Crónica del Quindío, retocada con IA.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A la vuelta de la esquina hay una decisión que podría aporrear fuerte las finanzas del deporte quindiano. A poco más de un año de los Juegos Nacionales y Paranacionales 2027, la Gobernación del Quindío y la Asamblea Departamental tienen en sus manos un proyecto que, de aprobarse, le movería la silla a Indeportes Quindío en el peor momento posible: cuando más necesita músculo, no recortes.<br><br>La discusión no es menor. Entre 2026 y 2027, la propuesta pretende retirar cerca del 0,75 % de los ingresos corrientes de libre destinación que hoy sostienen al deporte departamental. En plata, según los cálculos ya conocidos, este año saldrían alrededor de $300 millones y en 2027 la cifra podría acercarse a $700 millones. En total, casi $1.000 millones menos para un sector que no está para caprichos ni para experimentos.<br><br>Y lo más grave es que esa decisión llegaría cuando el departamento ya entró en cuenta regresiva para sus compromisos deportivos más importantes. A las justas nacionales les falta poco más de un año, y cualquier golpe presupuestal ahora no sólo compromete procesos, también pone en riesgo monitores, programas, ligas, preparación y acompañamiento técnico. En el papel puede parecer una jugada contable; en la práctica, es un golpe directo al corazón del deporte.<br><br>Lo más preocupante es la forma en que se está intentando justificar el recorte. En un oficio firmado el 20 de marzo de 2026 por la entonces gerente encargada, María Isabel Rojas Vásquez, Indeportes Quindío reconoció que sus ingresos corrientes de libre destinación para 2026 están proyectados en $1.391.802.826, distribuidos en $974.261.978 para inversión y $417.540.847 para funcionamiento. El mismo documento admite que esos recursos representan el 12 % del presupuesto total proyectado para la vigencia.<br><br>La carta intenta bajarle el tono a las consecuencias. Sostiene que, “aunque una reducción del 50 % en esa fuente generaría un impacto de aproximadamente $600 millones en 2026, la entidad podría mantener sus programas misionales gracias al comportamiento de la tasa Prodeporte”. Pero ese razonamiento, dicho sin rodeos, deja demasiadas preguntas abiertas. Porque una cosa es proyectar estabilidad en un escritorio y otra muy distinta garantizar deporte en los municipios, en las veredas, en las escuelas y en los escenarios.<br><br><strong>Una idea que no tiene ni pies ni cabeza</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="465" height="634" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08234132/facsimil-del-proyecto-de-ordenanza.jpg" alt="Facsímil proyecto de acuerdo que busca aprobación." class="wp-image-128850" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08234132/facsimil-del-proyecto-de-ordenanza.jpg 465w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08234132/facsimil-del-proyecto-de-ordenanza-220x300.jpg 220w" sizes="auto, (max-width: 465px) 100vw, 465px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong><em><mark style="color:#cf2e2e" class="has-inline-color">Facsímil del proyecto de acuerdo que busca su aprobación.</mark></em></strong></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El proyecto de ordenanza pretende destinar esos recursos a fortalecer al Instituto Departamental de Tránsito del Quindío (IDTQ). Según lo explicado en el primer debate, dicha entidad necesita la digitalización de su archivo, modernización de la gestión vial, campañas de cultura ciudadana y refuerzo operativo. Nadie discute que el IDTQ tenga necesidades. Lo discutible es que para resolverlas se le meta la mano al bolsillo del deporte.<br><br>La Ordenanza que se quiere aprobar antes de finalizar las sesiones extraordinarias el próximo viernes 15 de mayo plantea modificar el artículo que hoy destina el 1 % de los ingresos corrientes de libre destinación al financiamiento del deporte y la recreación en el Quindío. La propuesta baja esa participación a 0,75 % en 2026 y a 0,5 % desde 2027, de manera permanente. Ahí está el verdadero problema: no se trata de un recorte temporal, sino de una poda que se quedará ahí para siempre. Infame.<br><br>Ojo, si la medida se aprueba tal como está, la siguiente administración también quedará atada a esa decisión. Eso significa que el golpe no sería de un gobierno, sino una carga instalada para los que vengan después. Y cuando una política pública se diseña así, con efecto prolongado y sin debate suficiente, el daño suele durar más que los discursos que la anuncian.<br><br>Indeportes Quindío no habla de un escenario menor. El propio análisis interno reconoce que la reducción del ingreso corriente, aunque podría asumirse sin frenar completamente la operación, sí complica la sostenibilidad. Allí aparece un riesgo que no puede minimizarse: la contratación de monitores y profesionales que sostienen el deporte diario en el departamento. Un análisis de un exgerente de la entidad sobre el impacto apunta a que entre 40 y 60 profesionales del deporte podrían verse comprometidos para futuros procesos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="864" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-864x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128853" style="width:500px" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-864x1024.jpeg 864w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-253x300.jpeg 253w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-768x910.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1.jpeg 1052w" sizes="auto, (max-width: 864px) 100vw, 864px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong><em><mark style="color:#cf2e2e" class="has-inline-color">Facsímil de la exposición de motivos para el traslado de recursos al IDTQ.</mark></em></strong></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y ese no es un número frío. Son personas del deporte que están detrás de los procesos. Son quienes llegan a los municipios, quienes estructuran proyectos, quienes sostienen competencias y quienes hacen posible que la oferta pública exista más allá del papel. Golpear ese eslabón equivale a debilitar toda la cadena; menos plata, más niños y adolescentes en las calles expuestos a peligros que el deporte ayuda a evitar.<br><br>Y conviene decirlo con claridad. La Ley del Deporte entiende el fomento y la práctica deportiva como gasto público social. En un país donde el deporte también es prevención, salud, convivencia y tejido social, recortarle recursos no es una decisión técnica menor. Es una decisión política con consecuencias muy concretas para niños, jóvenes, ligas, clubes y deportistas que ya sobreviven con lo justo, y más en el Quindío, donde el presupuesto no es precisamente holgado.<br><br>Además, el panorama actual deja una paradoja difícil de explicar. Mientras, por un lado, el jueves pasado se aprobó la creación de incentivos y reconocimientos como la Orden al Mérito Deportivo; por otro, se pretende aprobar una medida que va exactamente en la dirección contraria: restarle oxígeno al sistema que produce esos méritos. La contradicción es tan evidente que ni siquiera necesita adorno.<br><br>La mayoría de las ligas y sus dirigentes ya han levantado la voz y han pedido que el proyecto se hunda. Hacen bien en advertirlo. Si la Asamblea decide aprobarlo, no estará firmando una simple redistribución de recursos, estará dejando abierto un precedente peligroso, el de usar al deporte como caja menor de otros problemas administrativos.<br><br>Una fuente consultada en la Asamblea aseguró que hoy la votación estaría 6 a 5 a favor del recorte, aunque el panorama todavía puede moverse antes del debate definitivo, previsto para el miércoles o, a más tardar, el jueves, antes del cierre de las sesiones extraordinarias. Ese margen es estrecho, pero suficiente para que cada diputado mida el tamaño real de su decisión.<br><br>A los deportistas, a los clubes, a las ligas y, sobre todo, a los diputados, hay que hablarles sin rodeos: este no es un trámite inocente. Es una definición sobre el lugar que merece el deporte quindiano. O se protege su financiamiento o se le pega el primer martillazo a un sistema que siempre ha sido maltratado. Ojalá que nadie pase a la historia por ser quien abra esa grieta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Nos vemos en las redes:&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/EnCalienteQ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@encalienteq</a></em></strong><br><br><strong><em>Por:&nbsp;<a href="https://twitter.com/nossadeportes" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@nossadeportes</a></em></strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Andrés Nossa @nossadeportes</author>
                    <category>Zona Mixta</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128846</guid>
        <pubDate>Sat, 09 May 2026 05:00:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El deporte no es un cajero automático… esa plata no se toca]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andrés Nossa @nossadeportes</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Vicky Dávila, la mujer de las tres P, y el debate presidencial contaminado</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/vicky-davila-la-mujer-de-las-tres-p-y-el-debate-presidencial-contaminado/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Amiga o rival? Cualquier candidato que le conceda una entrevista a la excandidata presidencial Vicky Dávila debe saber que se estará enfrentando a cualquiera de las tres mujeres que la habitan: la periodista, la política y la pendenciera, no necesariamente en ese orden. El debate presidencial está infectado por el mal periodismo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-medium-font-size wp-elements-93fad7424de2acf72e2bd925ef2a200a wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Victoria, qué nombre tan hermoso, supongo que no dejas que te llamen Vicky, no soportaría mutilar ni una sola sílaba de tu nombre&#8221;:</em> Frase de la película Sombras tenebrosas, de Tim Burton.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice el analista español Javier Gallego: <em>“En un mundo mediatizado, la opinión publicada se confunde cada vez más con la opinión pública. El poder de los medios para mover sensibilidades y movilizar a las masas es mayor que nunca”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia no es la excepción, aquí los periodistas se están prestando al juego del poder, en uno y otro bando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creyéndose ingenuamente el cuento de que sería la primera mujer presidenta de Colombia, Victoria Eugenia Dávila apostó su capital periodístico en la política y perdió. <em>Sin pena ni gloria,</em> regresó al periodismo, con su credibilidad, que no era tanta ni para tanto, mutilada. No sabemos si quitarán al director de <em>Semana</em> para ponerla a ella. Queda claro que era la candidata de un grupo económico que vino a su rescate tras el fiasco en las urnas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin la victoria, esa revista reencauchó a Vicky sin dar explicaciones y los medios hicieron alharaca tras su regreso como entrevistadora de la casa Gilinski.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dávila se puso el disfraz de candidata presidencial, se convirtió en el hazmerreír de las redes sociales, regañó a una periodista por preguntarle si se sentía perdedora tras la derrota, y eufórica gritó desde el atril <a href="https://www.youtube.com/shorts/emNeoKyjgeE">“vamos a derrotar a Cepeda”</a>, reafirmando su apoyo a la candidata Paloma Valencia; finalmente, como si nada hubiera pasado, cuando en realidad pasó de todo, se puso otra vez el disfraz de reportera para -con risita nerviosa y preguntas banales sobre la changua bogotana- entrevistar a Abelardo De La Espriella después de hablar pestes sobre el candidato de “Firmes por la Patria”. No se sabe cuál de los dos tiene menos vergüenza.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Vicky Dávila estalla por pregunta de periodista." width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/BAt2G7Pz83g?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El analista Ricardo González Duque afirma en sus redes sociales: <em>“La entrevista es valiosa porque&nbsp;nos advierte de la profundización de la crisis en los medios de comunicación corporativos, por entregarse a los intereses de sus dueños. Gilinski dijo en entrevista con Camila Zuluaga que quería que su medio fuera “de nicho”, está claro que es un nicho de derecha extrema. (…)&nbsp; Nos demuestra que lo que hacen en revista Semana dejó de ser periodismo hace rato”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Decir que nadie le cree a Vicky Dávila es una mentira. La familia Gilinski sí. Su mentor, Gabriel Gilinski, metió las manos al fuego por ella y malgastó $2.100 millones, <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/semana-y-gilinski-financiaron-con-2-100-millones-la-campana-de-vicky-davila/">cifra revelada por La Silla Vacía. </a>Para quien compró Semana por $40 millones de dólares eso es el pelo de un gato. —Un caprichito de rico, como dice un amigo. Falta preguntar si la revista fue y sigue siendo sede de campaña en favor de alguno de los candidatos en contienda. (Paréntesis: <em>Semana</em> no se quedó callada y respondió con un artículo <a href="https://www.semana.com/opinion/articulo/la-periodista-y-el-imperio-familiar-los-conflictos-de-interes-que-la-silla-vacia-no-cuenta/202641/#google_vignette">firmado por el abogado Germán Calderón España</a>, quien pone en tela de juicio la independencia de <em>La Silla Vacía </em>y su directora Juanita León; acto seguido Juanita León le exigió a <em>Semana </em>rectificar por considerar que se trata de <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/solicitud-de-rectificacion-a-semana-y-abogado-de-de-la-espriella/">&#8220;una nota llena de falsedades&#8221;</a>).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero vamos a lo que vinimos. Lo que hizo Vicky Dávila es la mancha que le deja ella al periodismo colombiano. Es una bofetada a la dignidad de quienes se toman en serio este oficio hasta arriesgar su vida. Demostró con descaro que todo se vale a la hora de defender intereses y promover credos ideológicos. Su caso amerita revisión en los tribunales de ética periodística, pero cuáles si en este país esos tribunales brillan por su ausencia. La ética es el zapato que aprieta en campaña. Nos queda la esperanza de que en las facultades de comunicación su caso sirva como ejemplo del mal llamado periodismo. La cosa no puede quedar como una anécdota más porque no es poco el daño que se le ha infringido a la prensa desde adentro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice <a href="https://www.eldiario.es/carnecruda/lo-llevamos-crudo/mal-llamado-periodismo_132_9291345.html">Javier Gallego en El Diario de España: </a><em>“…el mal llamado periodismo puede destruir reputaciones, incluso vidas. El mal llamado periodismo es, demasiado a menudo, el arma que empuña la política para disparar. Algunos mal llamados periodistas (…) son pistoleros a sueldo de las élites políticas y empresariales”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Semana</em> es una mezcla de noticias y órgano político, con columnistas que son opinadores, activistas, opositores al mismo tiempo. Proselitismo vendido como periodismo. Salvo en el músculo financiero, en nada se diferencia del semanario <em>Voz</em>, el único periódico de izquierda que, con pocos recursos, ha sobrevivido durante 70 años, sin negar su identidad ideológica. Gremios como el CPB deberían tener clara esa diferencia a la hora de convocar sus premios de periodismo.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿El debate o <em>el debacle</em>?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En consecuencia, mal haría Iván Cepeda en aceptar una entrevista a Vicky Dávila, después de que ha vapuleado al candidato y demonizado a la izquierda. La polarización política, que es también una polarización periodística, ha desembocado en un trato desigual a los candidatos presidenciales en esta campaña. Vicky dentro y fuera de los medios seguirá siendo una rival más para cualquier político que no sea de la derecha.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin garantías, los candidatos están en todo su derecho a negarse a participar en un debate público que consideren contaminado, incluso irrespetuoso. El candidato Luis Gilberto Murillo se quejó con razón porque el Canal Caracol no lo invitó a debatir. <em>“No es coherente hablar de pluralidad mientras se le cierran las puertas a otros candidatos”</em>, le respondió Murillo al periodista Juan Roberto Vargas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los medios están siendo víctimas de su propio invento después de mostrar las costuras (sesgo). Mientras le reclamaban a Cepeda o De la Espriella por rehuir los debates, le daban un portazo a quienes marcan poco en las encuestas. Aquello que llaman democracia, un término tan manido en este país, al parecer no significa lo mismo en todas las salas de redacción. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Personajes como Paloma Valencia desfilan por las cabinas radiales sin que nadie los moleste con preguntas incómodas. Por ejemplo, nadie está cuestionando a la candidata del uribismo por tener como jefe de campaña a un político, <a href="https://www.ambitojuridico.com/el-dia-juridico/historico/investigan-alirio-barrera-por-acto-sexual-violento">Alirio Barrera, con una investigación abierta por el delito de acto sexual violento. </a>(A propósito, ¿Quién será el valiente o la valiente que un día de estos destapará el <em>MeToo </em>de la política en Colombia?)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras veía algunos segmentos de la  entrevista de Dávila al <em>Tigre</em> Abelardo, donde entrevistado y entrevistadora sueltan varias carcajada, pensé que estaba frente a una celebridad y no frente a un abogado-político sobre quien pesan señalamientos no tan faranduleros, <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-universo-empresarial-de-la-espriella-socios-cuestionados-saldos-en-rojo-y-bienes-raices/">reportados por los medios</a>, incluido el acoso judicial a periodistas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda ya dijo que saldrá al ruedo y los otros que también. Me parece bien que se pongan condiciones para que haya debate con garantías para todos. Se anticipa que de eso tan bueno no dan tanto. Se vienen unos encontronazos, por la ferocidad de los medios y la oposición en aras de la <em>viralidad</em>. La campaña está muy reñida y nadie tiene asegurado nada. Se lanzarán al aire mensajes diseñados para insinuar, descalificar o acusar sin pruebas, de tal modo que las propuestas y el cómo se ejecutarán, lo que debería ser el contenido y alma del debate, pasen a un segundo plano.&nbsp;Si el debate se sale de control, es muy posible que veamos cómo unos y otros lavan la ropita sucia delante de todo el país, y al final perderemos los ciudadanos. Cada cuál votará por el que ya sabe y sin saber a fondo qué diablos propone. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la guerra por el poder hay tácticas que sirven para atemorizar a la gente: Sembrar dudas usando fotos o narrativas o&nbsp;satanizar al oponente por su pasado para conectarlo con el presente. Si con Petro el país se volvería Venezuela, y no se volvió, “con Cepeda nos volveremos Cuba”. Tan fácil que es decirlo —ya lo han dicho— y tan difícil que es sacarle a la gente esas cucarachas de la cabeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada nuevo, porque todas esas estrategias se usan a diario en las redes sociales y con más razón se usarán en los debates para sacarle jugo al rating en busca de votos. Ahí cabe un diccionario que se puede llenar con muchas palabras y palabrejas dependiendo el momento y la ocasión: Venezuela, Maduro,&nbsp;Cuba, FARC, Comunismo, Neocomunismo, Ideología de género, y las que el lector tenga a bien agregar. El candidato del Pacto Histórico debe tener claro que, para atacarlo, usarán también los pecados, desaciertos y promesas rotas del gobierno Petro, pues al fin de cuentas es quien decidió echarse al hombro las banderas del progresismo para continuar lo que empezó el actual presidente. &nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ojalá el debate no sea <em>el debacle</em>, como dice un amigo. Si se violan las garantías o condiciones al primer encuentro, el país entenderá que los temores del candidato del Pacto Histórico eran reales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de si periodistas y políticos están a la altura que requiere una contienda presidencial, como ciudadanos podemos hacer algo a modo de sanción social para castigar la parcialidad de ciertos medios: apagar/acallar programas y periodistas militantes. Tenemos el poder de decidir a quién dejamos entrar a nuestra casa. Siguen faltando iniciativas serias capaces de formar una ciudadanía crítica frente al consumo de medios y noticias. Ahí hay una ventana de oportunidad para tanto periodista varado. No para Vicky que, desahuciada por la política, otra vez cayó parada en la misma empresa mediática con plata de sobra para malgastarla en ella&#8230; quizás porque nunca se fue de allí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cualquier caso, Vicky Dávila debería&nbsp;declararse impedida para participar en debates presidenciales como periodista, por su conflicto de interés como excandidata presidencial y figura de una coalición de excandidatos de derecha. ¿A quién le consta que no sigue actuando como miembro activo en el grupo de WhatsApp de &#8220;<em>La gran consulta por Colombia</em>&#8220;?</p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127946</guid>
        <pubDate>Sun, 19 Apr 2026 13:03:53 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Vicky Dávila, la mujer de las tres P, y el debate presidencial contaminado]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-cepeda-no-seduce-a-la-clase-media-la-izquierda-pierde-la-presidencia-de-la-republica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con 35% de intención de voto, sin el apoyo de la clase media, la presidencia para Iván Cepeda resulta una quimera. Porque en un país indolente con las víctimas del conflicto armado, los ciudadanos votan sin pesares: con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-2b427a06d4a2aa700695c5dd3dd13874 wp-block-paragraph"><em><strong>“Ser de clase media es querer ascender individualmente”: </strong></em>Antonio Gómez Villar, filósofo español. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese cuento de que toca conquistar al centro puede ser un sofisma: la falacia de distracción. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro día la portera me dijo: —<em>&#8220;Usted es de los poquitos en este edificio que habla bien de Petro&#8221;.</em> La frase me dio mucho qué pensar, porque sé cómo piensan esos otros residentes y cuáles son sus preocupaciones reales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Más de 17 millones de colombianos pertenecen a eso que llaman la clase media, aquella franja de la población ubicada por lo general en los estratos 3 y 4: Hogares que sumando el ingreso <em>per cápita</em> (por persona), ganan hasta $4.835.315 al mes, según el Dane.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes devengan más de $5 millones de pesos mensuales pueden considerarse clase alta. Por debajo están la clase baja (con ingresos inferiores a $420.676) y la clase vulnerable (con ingresos por debajo de $781.000), de acuerdo con la clasificación que hace la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según Portafolio, <a href="https://www.portafolio.co/economia/regiones/estratos-y-clases-sociales-en-colombia-que-son-y-en-que-se-diferencian-642683">“en 2024, <strong>el 34,4% de la población en Colombia se ubicó en la clase media</strong></a>, lo que corresponde a cerca de 17,7 millones de personas en un país con una población aproximada de 51,5 millones”. &nbsp;Diecisiete millones de almas representan un caudal atractivo para ganar una elección presidencial, sí, pero el asunto es cómo seducir a una población que anhela continuar en ascenso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el 35% de intención de voto que le otorgan las encuestas a Iván Cepeda —una cifra bastante alejada de la mitad más uno para ganar en primera vuelta—, esa clase media puede ser hoy el mayor obstáculo para la izquierda o, al mismo tiempo, representar una oportunidad para buscar dentro de ella los votos que le faltan al Pacto Histórico para siquiera soñar con renovar por otros cuatro años su contrato con la Casa de Nariño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clase media son una especie de <em>Ninis</em>: Ni pobres, ni ricos, pero con la ambición lícita de saltar hacia el siguiente estrato (no descender en todo caso). En ese orden de ideas, de manera consciente o inconsciente, podría estar evaluando cuál es ese candidato o programa de gobierno que no se interpone en su lógica aspiracional. Porque la clase media quiere algo más que el pan que reclaman los pobres.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes se mueven en esa franja, no piensan en términos de derecha, izquierda o centro. Una encuesta callejera sería suficiente para determinar que el ciudadano común no comprende el significado de esas palabras desde una perspectiva ideológica, como no sea asociándolas a un rostro. El colombiano corriente entiende la política en términos de amores y odios, porque eso han implantado en su mente los propios políticos. Por eso, ningún argumento por fuera de esos dos sentimientos convencerá a un convencido de lo contrario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clase media piensa en términos monetarios; es decir, en quién sería la persona que mejor les cuide el bolsillo o, dicho de otra forma, quién tiene el remedio menos perjudicial para los privilegios conquistados. Así es como la gente —más pragmática que los políticos— entiende una campaña presidencial. ¿¡Para qué buscarle la quinta pata al gato!?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, las personas clase media piensan en asegurar su discreto tren de vida —los ingresos suficientes para cubrir ciertas comodidades, léase calidad de vida—: propiedades, colegio medianamente bueno para los hijos, recreación y una vida social activa, viajes y, muy importante, contar con empleada doméstica del estrato 1 y 2 (o al menos con <em>la señora de por días</em>, así las llaman), que en eso la clase media se parece a la clase alta, con marcadas diferencias, claro está.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clase media colombiana goza de ciertos privilegios pero desea más, y en virtud de ello son personas con una conciencia social más teórica que auténtica. <em><a href="https://elpais.com/ideas/2026-03-27/antonio-gomez-villar-filosofo-ser-de-clase-media-es-querer-ascender-individualmente.html">&#8220;No tiene conciencia de clase, tiene conciencia de estatus&#8221;</a></em>, dice el filósofo español Antonio Gómez Villar. A mi modo de ver, les puede sonar muy bonito el discurso sobre la justicia social, pero a la hora aplicarlo se muestran reticentes a <em>meterse la mano al dril</em>, precisamente por su condición de <em>Ninis</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Primero está su confort, ganado a pulso, con sacrificio y deudas en los bancos -nadie dice lo contrario-, que las necesidades ajenas. Al fin de cuentas, el capitalismo y el poder adquisitivo se rigen bajó la misma lógica: la del sálvese quien pueda. Es una mirada bastante egoísta en un mundo cercado por la miseria, pero es lo que hay. Por supuesto, los <em>Ninis</em> no tienen la culpa de los millones de desarrapados que pueblan la Tierra. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Estrato versus sensibilidad social</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras la clase alta se protege en su hermética burbuja, viviendo a sus anchas y sin afugias, la clase media considera la paz como algo importante más no urgente, porque la guerra no está en sus narices, ni la pobreza respirándoles en la nuca. Lo que ocurre en los territorios apenas les alcanza para santiguarse a la hora del noticiero, porque luego viene la telenovela y el <em>reality show</em> qué son los más efectivos anestésicos contra la realidad nacional, tan cruda y dura pero siempre ajena, distante. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son los pobres (los estratos 1 y 2 o clase obrera que llaman), los que ponen sus esperanzas en el progresismo, en que un día alguien los sacará de pobres como prometía la propaganda de cierta lotería. Los ricos, pero sobre todo los superricos colombianos —aquellos a los que Petro quiere imponerles más impuestos sin&nbsp;conseguirlo— tienen dinero de sobra y saben que necesitan muchas vidas para gastarlo,&nbsp;y aun así no están dispuestos a compartir sus tesoros con nadie. Hay pruebas de ello.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El discurso sobre la redistribución de la riqueza es ese vals que nadie quiere que le toquen. Prefieren poner a salvo su capital en paraísos fiscales, donde cada centavo esté a salvo de gravámenes o cargas impositivas onerosas. &nbsp;Según el diario El País,<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-18/asi-es-como-los-superricos-colombianos-evaden-eluden-y-pagan-menos-impuestos-que-los-pobres.html"> <strong>el 40% de las personas que hacen parte del 0,01 % con más riqueza de Colombia, admitió que evadió impuestos. </strong></a>No entiendo por qué nadie se ha escandalizado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una sociedad tan desigual como la colombiana, la falta de sensibilidad social debe verse como un problema grave que profundiza las injusticias. Veámoslo a la luz de las estadísticas reales. Según el Registro Único de Víctimas (RUV), <strong><a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/conmemoraci%C3%B3n-dia-de-las-victimas?redirect=%2F">en Colombia hay más de 10 millones de personas afectadas por el conflicto armado</a></strong>, de las cuales más de 7,8 millones son sujeto de atención y reparación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Colombia fuera un país con conciencia social sobre su tragedia histórica, diez millones de personas y sus familias serían suficientes para elegir a un candidato que ponga la paz como eje central de su plan de gobierno. Pero insisto: la paz no hace parte de la canasta familiar de los colombianos y por eso estamos condenados a la sinrazón de los conflictos no resueltos que continuarán sin nosotros cuando hayamos desalojado este mundo, porque tristemente llegamos a un nivel de polarización tal, que estar a favor de la paz da votos, lo mismo que oponerse a ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿La prueba? &nbsp;Llevamos diez años y tres gobiernos sin que se implemente debidamente lo acordado con las FARC en 2016. Y peor que eso: si la derecha y la extrema derecha ganan la presidencia, (en cabeza de Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella), figuras como el tribunal de la JEP, creado para buscar verdad, justicia y reparación, podrían desaparecer, y podrían truncarse otros avances significativos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A tal nivel de inconciencia colectiva hemos llegado, que los propios <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/congreso-no-mostro-compromiso-con-las-victimas/"><strong>congresistas&nbsp;que aprobaron la <em>Ley de Víctimas y Restitución de tierras</em> dejaron plantadas a las víctimas el 9 de abril</strong>,</a> día escogido para honrar cada año su memoria. Cuando un país pierde el rubor y la vergüenza, ¡qué importa lo demás! A veces pienso que si esta nación se mueve es por osmosis, por una fuerza superior distinta a la humana, porque hace rato se perdió toda voluntad política que permita enderezar nuestro destino común. Y no habrá redención, sin una clase política dispuesta a construir un legado que perdure en el tiempo. Que distinto sería si en 50 años alguien pudiera hablar algo bueno, aunque sea una sola cosa, de alguno de los políticos de hoy. Es pedir demasiado. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda, doblemente víctima del conflicto colombiano —luego de que asesinaron a su padre en 1994, él huyó por su vida a otro continente— tiene la conciencia social del país perseguido y despojado, pero esa no es una carta suficiente en una nación donde el dinero se ha impuesto sobre la sangre derramada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por encima de la paz, e incluso de la seguridad, el colombiano promedio vota con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón. Y la clase media tiene claro que los empresarios (clase alta) generan el empleo que da estabilidad a sus familias, pero no ha entendido que hay una población trabajadora —clase baja y clase media— que está ayudando a generar esa riqueza, que está bien pero mal distribuida. Porque de la clase media hacia abajo todos son clase trabajadora o asalariada, sin importar qué tantos ingresos tengan unos y otros según las odiosas etiquetas de la estratificación socioeconómica. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El candidato que sea capaz de seducir a esa clase media con un discurso que reconcilie lo económico con lo social —es decir, que tenga la virtud de reconciliar a pobres y ricos, a empresarios y clase trabajadora—, podría inclinar la balanza a su favor de aquí a las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustaría tener la certeza de que un político y filósofo como Iván Cepeda puede ser esa persona. Pero veo a la izquierda muy triunfalista, alérgica a la autocrítica y demasiado confiada en su liderazgo en las encuestas. En la siguiente columna me referiré a los pecados que podrían arruinar a fiesta.&nbsp;</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127753</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 12:36:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12071831/ZETA-ZETA-ZETA-IVAN-CEPEDA-CLASE-MEDIA.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>“En mi época, uno como periodista no figuraba”: Lucy Nieto de Samper. (Entrevista inédita)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/en-mi-epoca-uno-como-periodista-no-figuraba-lucy-nieto-de-samper-entrevista-inedita/</link>
        <description><![CDATA[<p>Doña Lucy Nieto de Samper tenía 97 años cuando me concedió esta entrevista en plena pandemia y 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.  La tituló “Punto final” y ese fue su obituario. “Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”, me dijo en 2020. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph">Lucy Nieto de Samper, periodista colombiana (1923-2026). <strong>Fotografías:</strong> Alexánder Velásquez. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-300ddea9a0d59f3bb4976048f0cb2f66 wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c80a3fa4178d4c26e2bf68135fce58af wp-block-paragraph"><strong><em>“La vida se va acabando y no hay tiempo para hacer más. Hago un recuento de casi un siglo de vida, y veo que es hora de hacer como los boxeadores: colgar los guantes”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper, en su última columna (2022).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Creció en una época en que las mujeres estaban destinadas a criar hijos y atender a sus maridos, pero enviudó joven y su destino cambió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lucy Nieto de Samper, la periodista más longeva de Colombia, nació en Bogotá, el 21 de agosto de 1923 y murió en esta ciudad el 23 de marzo de 2026, con 102 años a cuestas. Durante ese siglo, Colombia ha tenido 31 presidentes y una dictadura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta bogotana vio al mundo y a Colombia transformarse.&nbsp; Tenía nueve años cuando ocurrió la Guerra de Colombia con Perú (1932); 16 cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial (1939) y 22 cuando terminó (1945); 25 cuando asesinaron a Jorge Eliécer Gaitán (El Bogotazo, 1948), 30 &nbsp;cuando comenzó&nbsp; &nbsp;la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla (1953); que al año siguiente trajo &nbsp;la televisión a Colombia (1954); 34 cuando las mujeres&nbsp;ejercieron por primera vez&nbsp;el derecho al voto (1957); 46 cuando el hombre llegó a la Luna (1969); 59 cuando le dieron &nbsp;Premio Nobel de Literatura a Gabriel García Márquez (1982); 63 cuando ocurrió &nbsp;la toma al Palacio de Justicia (1985); 64 cuando apareció el Sida (1986); 78 cuando derribaron las Torres Gemelas (2001); 93 cuando Colombia firmó la paz con las FARC (2016); 96 cuando el mundo entró en pandemia por Covid (2020) y <a href="https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/lucy-nieto-de-samper/punto-final-columna-de-lucy-nieto-de-samper-718835">tenía 99 años cuando escribió su última columna para El Tiempo.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Comenzó su carrera en la revista Cromos en 1952 y tras enviudar crió a sus cinco hijos sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti. Su único arrepentimiento:  no haber ido a la universidad. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el año de la pandemia, cuando tuve el privilegio de entrevistarla, doña Lucy me confesó que estaba cansada de vivir. (Escuche <a href="https://go.ivoox.com/rf/57470643">aquí</a> el audio de la entrevista)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde principios de 2020, vivía en un hogar para personas de la tercera edad, al norte de Bogotá. <em>“Prefería estar en mi casa,&nbsp;independiente, pero en este lugar tengo la tranquilidad de estar atendida por enfermeras todo el tiempo. Menos mal la pandemia me cogió aquí”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En este sitio pasaba el confinamiento leyendo y viendo televisión, especialmente Netflix, en compañía de su hermana Clara, quien hoy tiene 100 años. Por esos días leía <em>El Sari Rojo</em>, la novela de Javier Moro, y la biografía sobre la escritora Simone de Beauvoir. “Uno a esta edad ya no es que tenga mucha actividad que hacer y estar encerrado es terrible”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tampoco había perdido la costumbre de leer periódicos en papel, El Tiempo y <strong>El Espectador</strong>, porque detestaba leer noticias en computador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hija del periodista Luis Eduardo Nieto Caballero, comenzó en este oficio en 1952. “Yo estaba recién casada, feliz con mi marido, tenía dos hijos en ese momento. Me llamó Jaime Restrepo, su familia acababa de comprar <em>Cromos </em>y me invitó a escribir en la revista sobre la vida social de la época, que era sobre lo que escribíamos entonces las mujeres. Se perdía mucho tiempo haciendo la lista de invitados que asistían a los matrimonios y también las listas de regalos, era muy aburrido pero se hacía”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin más ayuda que su máquina de escribir Olivetti, sola sacó adelante a sus cinco hijos, tras la muerte en 1961 de su esposo, Alejandro Samper Gómez. Tenía entonces 38 años y el menor de los niños apenas un año.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se casó otra vez porque, como me dijo, “¿Qué tipo se aguanta cinco hijos y que hijos se aguantan otro tipo? Yo tenía la cosa absolutamente clara. Pero tuve mis romances, por supuesto”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos fueron a la universidad, incluida María Elvira, la única que siguió sus pasos y los del abuelo&nbsp;en el periodismo. &nbsp;“Ella está mucho más preparada que yo, porque no fui a la Universidad y ella sí, estudió Filosofía y Letras”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">María Elvira recuerda la vida austera de su familia —“Mi papá no era un hombre de fortuna, mi mamá tampoco heredó nada”—,&nbsp;y las dos ocasiones en que la acompañó a empeñar el juego de té para llegar a fin de mes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante 70 años de carrera, Lucy Nieto de Samper hizo de todo: en prensa escrita (El Tiempo y las revistas Cromos, Credencial y Vanidades, de la que fue corresponsal en Miami); en radio (”Contrapunto Femenino”, un programa en Caracol); y en televisión (“Algo para recordar”, un programa de variedades que hacía con su mamá y con Inés Gutiérrez, experta en alta costura, y “En blanco y negro”, programa semanal de entrevistas).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ingresó a El Tiempo en 1963, siendo una de las pioneras del llamado periodismo femenino. Se convirtió en columnista literalmente por accidente: una vez le tocó ir a las oficinas del Tránsito porque un bus estrelló&nbsp;su Volkswagen y se encontró con tal desorden administrativo que le pidió permiso al director, Enrique Santos Castillo, para opinar sobre el tema. La columna se publicó en las páginas sociales, con tan buenos comentarios que se volvió permanente y pasó después a las páginas editoriales. &nbsp;La columna “Cosas que pasan” sólo dejó de aparecer durante los años en que fue secretaria de Prensa de los presidentes Alfonso López Michelsen y Virgilio Barco, quienes la nombraron además cónsul en Milán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el periodismo, defendió los derechos de las mujeres <a>y abogó por distintas&nbsp;causas como el derecho a morir dignamente.</a> En los años 60, cuando se fundó Profamilia, respaldó &nbsp;el uso de los métodos anticonceptivos, <em>“lo que hizo que &nbsp;monseñor Solano la insultara desde el púlpito, señalándole con el dedo de hereje, por lo que no volvimos a misa &nbsp;en la iglesia de El Chicó”</em>, recuerda María Elvira.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otra ocasión quisieron&nbsp;demandarla por​ denunciar a unos tipos que usaban los garajes de sus casas para ofrecer &nbsp;muchachas del servicio &nbsp;a las señoras de la época. “A ella les cobraban por sentarlas ahí y a las señoras por contratarlas. Lucas Caballero, Klim, que era mi primo, se burlaba&nbsp;diciendo que yo iba a dejar sin servicio doméstico a los bogotanos”. (Risas).</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6e3e8966684e5653d340f23d4fcd9fe8 wp-block-paragraph"><strong>“Algo se hizo, pero tal vez no lo suficiente. Se habría podido hacer mucho más”: </strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em><strong></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="271" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127795" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-271x1024.jpg 271w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-79x300.jpg 79w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/11102109/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-COLUMNA-406x1536.jpg 406w" sizes="auto, (max-width: 271px) 100vw, 271px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>“A veces los periodistas juzgan más que lo que informan”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La reportera, amante de la música clásica, la samba y los boleros, criticaba a esos periodistas que se las dan de jueces –“a veces juzgan más que lo que informan y hace falta más periodismo investigativo”. En su lista de mejores periodistas hay cuatro nombres: Enrique Santos Calderón, Germán Castro Caycedo, Elvira Mendoza y María Jimena Duzán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“En mi época no había divas. No había estrellas, éramos mucho más modestas. Uno como persona no figuraba. &nbsp;Me parece que a veces hay demasiada ostentación, demasiado protagonismo, parece más importante la periodista que el entrevistado”. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Evocó con nitidez la vez que conoció Casa Verde, el campamento de las FARC, durante el gobierno de Belisario Betancur. &nbsp;“Recuerdo que Tirofijo era odiosísimo, ni siquiera se acercaba; en cambio Jacobo Arenas era querídisimo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De aquellos días, surgió una fugaz amistad con Jacobo Arenas, quien semanas después&nbsp;le mandó una carta que ella conservó; hablándole de tú, le decía &nbsp;&nbsp;que estaba equivocada, que Manuel Marulanda Vélez no era odioso como ella decía. “Fui varias veces a ese campamento y una vez nos quedamos a dormir en cama franca, sobre tablones. Recuerdo que Emilito Urrea se levantaba temprano a preparar el café y las arepas con los guerrilleros”. (Risas)</p>



<h2 class="wp-block-heading has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-e5fd71a58867c97e74a8bcd6ff387675"><strong>&#8220;En mi época no había divas en el periodismo&#8221;: Lucy Nieto de Samper.</strong> </h2>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="614" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg" alt="" class="wp-image-127593" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-614x1024.jpg 614w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3-180x300.jpg 180w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/31101229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-3.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 614px) 100vw, 614px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Lucy Nieto Samper fue miembro de la Sociedad de Mejoras y Ornato de Bogotá <strong>Foto:</strong> Alexánder Velásquez.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>La Bogotá de ayer y de hoy</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De su papá, el periodista y político liberal&nbsp;Luis Eduardo Nieto Caballero, co-director de <strong>El Espectador </strong>entre 1919 y 1921, recuerda que fue masón y creyente y se quebró tras los eventos de la Gran Depresión. Se emociona al recordar lo feliz que fue jugando con su hermana Clara en los jardines de la casa quinta que tenían en la Avenida Chile, lo que entonces eran las afueras de la ciudad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Teníamos dos casas, pero perdimos una por la crisis del 29. &nbsp;Yo aprendí a leer y escribir en aquella quinta, con una profesora llamada Rosaliana Gutiérrez. Empecé a ir al colegio a los nueve años”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando Lucy nació ya existían los tranvías y los vio desaparecer en 1951; el tiquete costaba cinco centavos. “Vivíamos en la calle 13, cogíamos el tranvía en la Carrera Séptima y nos dejaba en la Avenida Chile con carrera 12 y de ahí seguíamos a pie tres cuadras hasta el Gimnasio Femenino. Los expresos salían de la Plaza de Bolívar a las 7:00 de la mañana”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las costumbres eran distintas. &nbsp;“A las fiestas uno iba con la mamá, todo era más zanahorio​. El contacto con los muchachos era menos fácil que hoy. Éramos tímidos, o al menos yo, como apendejaditos, comparados con las niñas de ahora que son más avionas que los señores”. Añoraba la Bogotá de sus 15 años cuando era una aldea de 325 mil habitantes y no la de ahora “en la que uno se siente como perdido”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre el Metro de Bogotá tuvo un presagio. “Eso no me va a tocar a mí, cuando eso suceda yo ya estaré muerta, remuerta (silencio) pero hace miles de años debimos tener uno subterráneo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es un horror lo que está pasando en la ciudad, nosotros tuvimos el 9 de abril pero me parece que la gente antes estaba menos enervada que ahora”, comentó sobre los problemas de inseguridad de la capital.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afirmaba que los mejores presidentes de Colombia han sido liberales: Carlos Lleras, Alberto Lleras y Alfonso López. Que el mejor alcalde ha sido Peñalosa, que le gustaría ver a Carlos Fernando Galán en el Palacio Liévano (sueño cumplido)&nbsp;y a Germán Vargas Lleras en la Casa de Nariño. Le gustaba la alcaldesa Claudia López, aunque no votó por ella, pero le molestaba “cuando se pone demasiado peleadora”. Pensaba que difícilmente una mujer llegará a Gobernar en este&nbsp;país, “a pesar de que ha habido magníficas candidatas como Cecilia López, inteligentísima y preparadísima”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del presidente Duque opinaba que “es muy buena persona pero no estaba preparado para manejar este país. No tiene personalidad, está demasiado dominado por Uribe”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Me parece terrible lo que ha hecho este gobierno, no pudieron hacer trizas los acuerdos, pero le han metido trancones. Si la gente hubiera funcionado en el&nbsp;plebiscito, este país no estaría como está. Uribe se volvió el enemigo número uno de Juan Manuel Santos. Si las cosas están peor es por culpa de Uribe”.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1395547d1bfd90f8f313706882844254 wp-block-paragraph"><strong><em>“</em></strong><strong><em>Recordando unos de los pasos que he dado en este planeta durante mi prolongada trayectoria vital, tengo que reconocer el paso del tiempo, y como la lechera, llorar sobre la leche derramada”: </em></strong><em>Lucy Nieto de Samper en su última columna.</em></p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Quería morir dormida</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de su envidiable lucidez y salud de la que gozaba a sus 97 años, &nbsp;se sentía cansada de vivir, -“ya no siento placer por la comida”-, y aún la abrumaba el recuerdo de los dos hijos fallecidos: Lina murió &nbsp;cáncer en 1990 y Alejandro de un ataque al corazón en plena pandemia. Le sobreviven: Maria Elvira, Nora y Ernesto. Entre todos, le dieron seis nietos y tres bisnietos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo tengo antecedentes de longevidad, tanto mi abuela como mamá murieron a los 96 años, me gustaría estar ya descansando, en paz. ¿Qué hace uno más aquí? No hay nada más que hacer”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y añadía: “He sido una mujer muy sana, no he estado en la clínica sino para tener hijos, solamente he sido operada de la cadera, pero ya de vieja”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me sorprendió la tranquilidad de su respuesta cuando le pregunté qué pensaba sobre la muerte y cómo quería ser recordada. “Sé que vine a morir en este lugar. Sé que estoy un paso más cerca de las estrellas como dicen de Bogotá (risas). No sé qué hay del&nbsp;otro lado, pero aguardo la esperanza de encontrarme con mis papás, mi esposo y mis hijos. Quisiera morir como murió mi hijo: dormida”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese momento llegó la noche del 23 de marzo de 2026. “No murió como quería, pero nos dejó un legado de honestidad intelectual, fortaleza y tenacidad, y el ejemplo de un periodismo hecho en función del bien común, sin agendas ocultas”, me cuenta María Elvira Samper, vía WhatsApp.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Doña Lucy Nieto de Samper quería ser recordada como una mujer que <em>“escribió la verdad, que no inventó, que fue honesta y franca”.</em>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127588</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Apr 2026 12:45:16 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11073229/ZETA-ZETA-ZETA-LUCY-NIETO-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“En mi época, uno como periodista no figuraba”: Lucy Nieto de Samper. (Entrevista inédita)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Acoso sexual o el costo de ser bonit@ en televisión</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/acoso-sexual-o-el-costo-de-ser-bonit-en-television/</link>
        <description><![CDATA[<p>La televisión es una industria que expone a mujeres jóvenes y por lo general bellas a ser presa fácil de hombres que usan el poder para saciar sus apetitos sexuales dentro o fuera del espacio laboral. ¿Acaso es hora de crear un código de buena conducta atado a los contratos de trabajo?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen creada con Inteligencia Artificial (IA). </em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuánto tiempo debe permanecer un hombre en un cargo antes de que el poder se le suba a la cabeza o, peor, se le baje a la bragueta?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Será cierto aquello de que la suerte de la fea, la bonita la desea?</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es el acosador una persona enferma? Si un amigo es acusado de acoso sexual, ¿le debo retirar mi amistad? </p>



<p class="wp-block-paragraph">—Ese medio se presta para esas vainas —me dice un amigo en el gimnasio, refiriéndose al escándalo del momento: periodistas de televisión acusados -no condenados- de acosar sexualmente a sus compañeras de trabajo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cualquier análisis que se haga sobre el acoso sexual debe partir de una realidad inocultable: el machismo que atraviesa a la sociedad colombiana desde siempre. La cosa es peor si el dominio lo ejerce un hombre con poder, con mucho o poco poder. La mujer lleva las de perder cuando la testosterona ejerce su dictadura y los machos en celo se pavonean por la oficina. Es el reino de los manilargos y los ojilargos que desvisten gente con la mirada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez mi amigo tenga razón. La televisión no es un espacio laboral más. Hay algo particular que lo hace especialmente vulnerable a las conductas inapropiadas. En los estudios de televisión, la imagen -prefabricada, edulcorada, artificial- es la medida de todo o de casi todo, y por tanto la belleza se ha convertido en estándar del éxito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hubo un tiempo en que mujeres comunes y corrientes, y no necesariamente jóvenes —talentosas, eso sí—, presentaban noticias por televisión en Colombia. Belleza más talento no era entonces regla obligada. Era suficiente con tener lo segundo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">De un día para otro las cosas cambiaron: los rostros bellos empezaron a inundar sets y pantallas, alentado por una cultura patriarcal que puso a los hombres como los mandamases del negocio de la televisión. Fíjese usted que hoy es bastante infrecuente encontrar mujeres dirigiendo telenoticieros y más raro aún verlas presidiendo un canal de televisión.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A las mujeres se les exige gracia física y talento para ponerse frente a una cámara. A los hombres no necesariamente se les hace esa doble exigencia. De hecho, a ellas se les suele reemplazar más fácilmente que a ellos. Dicho de otra forma, en televisión el ciclo vital de las mujeres es más corto que el de los hombres, y eso puede tener una única explicación: el poder real —la posición de superioridad— se concentra en hombres que, al final del día, son quienes deciden el ciclo activo de unos y otros en la pantalla. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la aparición de los canales privados, Caracol y RCN, a partir de 1998 se creó una competencia feroz por el rating: la rentabilidad del negocio se impuso sobre el servicio, lo que explica, entre otros fenómenos, el exceso de <em>realitys shows </em>que buscan seducir audiencias mezclando cuerpos, belleza y talento para disparar los índices de sintonía. Los televidente quedamos sometidos a una televisión aburridamente uniforme. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y aquí estamos, viendo a los que dan las noticias convertidos en la noticia misma. Las denuncias por acoso sexual contra tres varones del periodismo —hasta ahora son tres con nombre propio— amenazan con causar daño reputacional a marcas emblemáticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es fácil escribir sobre los posibles pecados de otros colegas, pero callarnos es la peor opción posible. Los hombres deberíamos ser los primeros en repudiar toda conducta masculina depredadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estar investido de fama o autoridad no otorga licencia para degradar o someter a nadie. El pudor ajeno es un bien que se respeta. Desestimar la voz de una mujer que denuncia abusos contra su integridad, es ponerse del lado del victimario.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Por cada mujer que denuncia a su acosador, un lobo feroz desaparece de la oficina.&nbsp;</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">No somos jueces para dictar sentencia —prevalece la presunción de inocencia hasta que un juez diga lo contrario—, pero podemos abogar para que la justicia opere, caiga quien caiga. El periodismo no puede quedar en entredicho; ya suficientes males se ciernen sobre este oficio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La televisión es un medio que por su propia naturaleza y la notoriedad que otorga la fama y la exposición mediática, está lleno de secretos, vergüenzas y a veces personajes oscuros. Escribo esto mientras recuerdo el caso del tristemente célebre Bill Cosby. La prensa informa que el comediante, hoy de 88 años, debe pagar 19 millones de dólares a una de sus víctimas. La mujer tenía 34 años cuando la sedó y emborrachó antes de violarla. El caso ocurrió en 1976.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Seres humanos u objetos del deseo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Que los escándalos sexuales toquen a la televisión no es algo nuevo en una industria que desde sus orígenes ha convertido a mujeres y hombres en el objeto del deseo de las audiencias y que ahora —lo venimos a saber públicamente—, son también el objeto del deseo de puertas para adentro. Un enemigo interno —un mal elemento, diría yo— que muchas veces no está dispuesto a aceptar un no por respuesta. Pero un no es un no, y hay que repetirlo hasta el cansancio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“…las acusaciones de acoso sexual (&#8230;) son un recordatorio de la grave interrupción que el acoso puede suponer para una carrera profesional”, comentaba Margaret Talbot, en una <a href="https://www.newyorker.com/news/daily-comment/fox-news-and-the-repercussions-of-sexual-harassment">columna de The New Yorker </a>(2016). Recordó el caso de la periodista Rudi Bakhtiar, que en 2007 perdió el ascenso como corresponsal en la oficina del canal Fox News en Washington <em>“tras rechazar las insinuaciones sexuales de un colega que estaba a punto de convertirse en jefe de la oficina”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso colombiano, nuevas denuncias —que se están conociendo, sin filtro alguno, a través de las redes sociales—, muestran que estamos ante lo que podría ser una conducta habitual en ese medio. Una colega colombiana informó a través de TikTok que debió alejarse del periodismo para dedicarse a las ventas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se habla de acoso sexual se habla de tocamientos indebidos o no deseados, propuestas indecentes, insinuaciones, regalos injustificados, besos no consentidos, cualquier forma de manoseo, frases galantes que encubren dobles intenciones, retener a alguien en su oficina contra su voluntad, llamadas o mensajes a deshoras, incluso miradas lascivas, hasta comportamientos abiertamente descarados, cargados de una tensión sexual (en modo unidireccional, claramente).</p>



<p class="wp-block-paragraph">No está de más incluir aquí la figura reprochable de lo que coloquialmente la gente llama “el viejo verde”: hombres mayores y lujuriosos afanados por seducir mujeres jóvenes, queriendo revertir, a punta de labia y/o chequera, los estragos de la edad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los televidentes hemos visto envejecer a muchas figuras de la televisión, por no decir que hemos envejecido al mismo tiempo con ellas. Creo que existe una relación directa entre el tiempo laborado y el poder acumulado, y sobre todo la manera como algunas personas se sirven de ese poder y de los años de experiencia dentro de una empresa. ¿Qué hay del relevo generacional? ¿Acaso es la experiencia la única medida de todas las cosas para mantener a las personas en un cargo?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordemos el escándalo sexual que terminó con la caída del presidente de Fox News, Roger Ailes, a la edad de 76 años. El drama está contado en la película “El escándalo” (Prime Video), protagonizada por&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Charlize_Theron">Charlize Theron</a>,&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Nicole_Kidman">Nicole Kidman</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Margot_Robbie">Margot Robbie</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presentadora Gretchen Carlson (Miss América 1989), tenía 50 años cuando denunció las invitaciones sexuales de su anciano agresor. <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-36862358">Según la BBC de Londres</a>, Carlson precisó en la demanda que Ailes <em>&#8220;se la comía con los ojos,&nbsp;hacía comentarios sobre sus piernas, le pedía que vistiera prendas que resaltaran su figura&nbsp;y le dijo que era sexy aunque requería mucho trabajo&#8221;.</em></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="El Escándalo - Trailer Oficial (Español Latino)" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/MMG8lp0IkBs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El caso fue documentado en el cuarto episodio de la miniserie <em>“Dinastía: Los Murdoch”</em> (Netflix), sobre el multimillonario Rupert Murdoch, dueño entre otros medios de la cadena Fox News.<em>“Estábamos en un auto, y me tomó de la cabeza y del cuello, y bajó mi cara a su entrepierna”, </em>dijo Carlson.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el mismo documental, la expresentadora Alisyn Camerota afirmó: “Roger siempre hablaba de los cuerpos de las mujeres. (…) Siempre hizo comentarios inapropiados y sucios sobre el tema. Fui a pedirle una oportunidad. Quería ser presentadora. Y me dijo: <em>´bueno, no estás lista aún. Voy a trabajar contigo</em>´. Y dijo: <em>´tendrá que ser los fines de semana, tal vez en un hotel´</em>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El caso concluyó con el despido de Ailes en julio de 2016. El tipo recibió una indemnización de 40 millones de dólares y murió al año siguiente. El dinero también suele usarse para comprar el silencio de las víctimas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra historia lamentable es la de Harvey Weinstein, el todopoderoso de la industria cinematográfica, quien cumple una doble condena de 23 y 16 años por cargos de violación y agresión sexual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un artículo de 2017, la revista <a href="https://www.newyorker.com/news/news-desk/from-aggressive-overtures-to-sexual-assault-harvey-weinsteins-accusers-tell-their-stories">The New Yorker escribió lo siguiente:</a> “Su comportamiento era un secreto a voces en Hollywood y más allá, pero los intentos previos de numerosas publicaciones, incluyendo&nbsp;<em>The New Yorker</em>, por investigar y publicar la historia a lo largo de los años no cumplieron con las exigencias de la evidencia periodística. Muy pocas personas estaban dispuestas a hablar, y mucho menos a permitir que un periodista usara sus nombres, y Weinstein y sus asociados recurrieron a acuerdos de confidencialidad, sobornos y amenazas legales para silenciar sus testimonios”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un hombre, el joven reportero Ronan Farrow, fue clave para destapar el caso en la revista The New Yorker. Con su investigación —que incluyó grabaciones secretas y el testimonio de actrices—. ganó un premio Pulitzer en 2018 y dio impulso al movimiento <em>MeToo</em>, (<em>Yo también</em>), que ahora tiene capítulo propio en Colombia, bajo el nombre <a href="https://volcanicas.com/metoo-yo-te-creo-colega-nueva-ola-de-denuncias-en-el-periodismo-colombiano-que-sigue/">“<em>#MeToo yo te creo, colega”</em>.</a> &nbsp;</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="How Harvey Weinstein’s Sexual Abuse Cover Up Fell Apart | The Backstory | The New Yorker" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/Y12mA5oLSgM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Daño a la credibilidad</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todavía es muy temprano para saber si habrá daño reputacional para los canales involucrados tras las denuncias contra los implicados por acoso sexual en Colombia. Hay quienes proponen apagar la televisión como una forma de sanción social contra medios de comunicación que irrumpen a diario en millones de hogares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo creo que el asunto debe conducirnos como sociedad a una reflexión más profunda en tres dimensiones: el rol que cumplen la casa y la escuela en la formación de valores sobre las conductas sexuales, el compromiso de las empresas para que esos valores se conviertan en hábito y el respeto en costumbre, y, por último, la necesidad, por qué no, de establecer códigos de conducta sexual, como apéndice de los contratos de trabajo, para proteger la integridad de cada empleado. Está demostrado que las sociedades sin policías no funcionan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si<em> “el acoso sexual es espacios laborales es siempre un crimen difícil de rastrear”</em>, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/editorial/acoso-en-medios-y-acoso-en-colombia">como sugiere este editorial de <strong>El Espectador</strong></a>, parecería entonces que las mujeres no tienen más alternativa que ser sus propias detectives y recoger las pruebas que incriminen a sus acosadores.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, poco se habla de los daños colaterales que trae consigo el escándalo. Muy mal que ciertos medios periodísticos hayan expuesto a las parejas o familias de los acusados al escarnio público, sin fin distinto que usar el morbo para atraer clics. Cosa distinta es la valoración que haga la opinión pública. Los famosos se exponen para lo bueno y, pues también, para lo malo. No hay escapatoria. La fama tiene un precio, y cada quien juzgue cuál es el límite de la amistad. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo, ojalá la industria de las noticias siente cabeza y haga un autoexamen en medio de su mala hora. Es eso o poner en adelante suficientes duchas con agua fría en las salas de redacción.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127479</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 13:06:52 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Acoso sexual o el costo de ser bonit@ en televisión]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Uribe sale del clóset</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/uribe-sale-del-closet/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es claro que Paloma Valencia, la candidata presidencial, y Juan Daniel Oviedo, su candidato a vicepresidente, se tapan con la misma cobija, la del uribismo, pero no con la misma bandera, la de los derechos de la comunidad LGBTIQ+.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Imagen elaborada con IA. Tomada de la cuenta en X de Tola y Maruja.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pregunta incómoda: ¿Quién cambió de equipo: Oviedo o Uribe?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Confieso que tenía dudas sobre cómo titularía esta columna. <em>Mi país en rosa</em> fue la primera idea que cruzó por mi cabeza, acordándome de la película <em>Mi vida en rosa</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo con ideas cinéfilas, luego pensé en <em>El secreto de la montaña</em>… de El Ubérrimo. Busqué el logo del Centro Democrático y se me ocurrió una ligera modificación al eslogan siguiendo la <em>mamadera de gallo</em> nacional que surgió tras la nominación de Juan Daniel Oviedo como candidato a la vicepresidencia de la República por el partido (partido político, quiero decir), de Álvaro Uribe. El nuevo slogan podría ser: <em>Mano floja, corazón grande.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras hacía estos ejercicios creativos, llegó la noticia de que Oviedo <a href="https://www.elcolombiano.com/entretenimiento/gritos-vice-juan-daniel-oviedo-concierto-miguel-bose-bogota-CL34592819">fue ovacionado al grito de “vice”</a> durante el concierto de Miguel Bosé en Bogotá, según algunos titulares de prensa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cautivo del uribismo, imaginé a Oviedo, dedicándole una de las canciones del español al doctor Uribe. Esa que dice <a href="https://www.musixmatch.com/es/letras/Miguel-Bos%C3%A9/Amante-bandido">“Seré tu amante bandido, bandido”</a>, mientras algunos le gritan a Oviedo “vendido, vendido” en redes sociales. Pero la parte que más me gusta es esa que dice: <em>“Yo seré un hombre por ti / Renunciaré a ser lo que fui”. </em>(Aclaremos dos cosas: en Colombia el término bandido puede tener connotaciones menos románticas y Juan Daniel Oviedo no renunció al centro, porque siempre fue un funcionario al servicio del uribismo, como lo cuenta Daniel Coronell en la columna <a href="https://cambiocolombia.com/los-danieles/articulo/2026/3/uribe-con-piel-de-oviedo">“Uribe con piel de Oviedo”</a>).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Miguel Bosé - Amante Bandido (Superstar (Actuación TVE))" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/tJwyDBnpyDY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El hecho es que el doctor Uribe <em>salió del clóset</em> ideológico al aceptar que un hombre abiertamente homosexual sea compañero de fórmula de su protegida la senadora Paloma Valencia. Para decirlo en tono jocoso, el tal <em>rayo homosexualizador</em>, que por supuesto no existe, ha tocado el corazoncito del uribismo. Ahora falta ver si los electores uribistas están o no seducidos por esta ola rosa que, para bien y para mal, domina por estos días la conversación pública.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque en su forma de ser, Colombia sigue siendo el país de las tres C: conservador, católico y camandulero, que en lenguaje simple significa: solapado, morrongo y doblemoralista. En las urnas veremos si ese país todavía late. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Veremos qué regiones le ponen más votos a la fórmula Valencia-Oviedo, lo que será un buen indicador para determinar qué tan de mente liberal (o <em>demente</em> homofóbica), somos en este primer cuarto del siglo veintiuno. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2020, el país vio cómo en Antioquia un hombre intolerante atacó a puñaladas la bandera de la comunidad gay. Para variar, el hombre resultó ser uribista, como quedó claro en <a href="https://youtu.be/i9s5TVfTiUQ?si=UgT5amKZQSwgtZ97">esta nota de Noticias Uno</a><strong>. </strong>Cinco años después, también en Medellín nos aterró la muerte salvaje de <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/claudia-morales/a-sara-millerey-la-mataron-el-odio-el-morbo-y-la-indiferencia/">Sara Millerey, víctima de la transfobia</a>. Fue un transfeminicidio<strong>: </strong>Le quebraron sus extremidades y la arrojaron como animal a un riachuelo, y allí murió pidiendo clemencia en aguas putrefactas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Los antecedentes de Emilio Arboleda, el hombre que apuñaló la bandera gay en el Pueblito Paisa" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/i9s5TVfTiUQ?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando se les niegan derechos a las personas diversas, cuando se les despoja de humanidad por su orientación sexual, se les expone a la brutalidad de una sociedad (suciedad) intolerante que decide lo que es bueno y lo que es malo para los demás.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma Valencia ha dicho: <em>“…seguiré defendiendo la familia, que es un núcleo central en mi discurso, porque las familias fuertes son una Colombia fuerte. Y quiero ser muy clara en decir que nosotros creemos en la libertad de la familia en inculcar los valores de sus hijos, en defender su educación, y el Estado no tiene por qué adoctrinarlos ni ideológica ni políticamente”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En estas palabras quedó retratado el oportunismo de la candidata y su partido, porque mientras <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-03-12/la-uribista-paloma-valencia-arriesga-a-la-derecha-al-apostarle-a-la-diversidad-con-juan-daniel-oviedo.html">defiende lo que llama familia tradicional</a>, hombre y mujer –no hombre con hombre, ni mujer con mujer-, arropan en sus filas a un hombre que se declara orgullosamente marica, pero al mismo tiempo le escupen en su propia cara uno de los postulados del uribismo: los gays y las lesbianas no tienen derecho a formar una familia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me atrevo a usar este lenguaje, porque el mismo Oviedo se siente cómodo hablando de él en primera persona: <a href="https://www.laopinion.co/elecciones-2026/siendo-marica-yo-no-llego-mariquear-el-centro-democratico-ni-el-pais-juan-daniel">“Siendo marica, yo no vengo a mariquear el Centro Democrático ni el país”</a><strong>,</strong> recoge el diario La Opinión. <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/13/juan-daniel-oviedo-explico-por-que-acepto-ser-el-vicepresidente-de-paloma-valencia-no-me-volvi-un-marica-uribista">“No me volví un marica uribista”</a><strong>, </strong>recoge Infobae.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Valencia es tajante: <a href="https://www.elnuevodia.com.co/politica/no-estoy-de-acuerdo-con-la-adopcion-gay-paloma-valencia-535347">“Yo no estoy de acuerdo con la adopción gay”</a>, a pesar de que este derecho, el de la adopción homoparental, está consagrado en nuestro ordenamiento jurídico desde 2015. Sería interesante saber qué piensa el novio del candidato al respecto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La semana posterior a elecciones, la prensa se llenó de titulares e imágenes sobre la pareja de Juan Daniel Oviedo. Desde el muy serio diario El Tiempo hasta el portal Las 2 Orillas, se preguntaban <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/03/12/quien-es-el-novio-de-juan-daniel-oviedo-nueva-formula-vicepresidencial-de-paloma-valencia-a-esto-se-dedica">quién es Sebastián Reyes</a>, el joven diseñador de modas que conquistó el corazón del político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una sociedad homofóbica, que lo somos, Oviedo no debería hacer alarde de su vida privada ni exponer al muchacho como lo hace. Creo que confunde las cosas y deja una impresión distinta a la que quiso proyectar cuando ganó el voto de opinión. Porque <em>bueno es culantro pero no tanto</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que esto se saldrá de control si no aterriza en la realidad del país en el que vive, donde la sola mención del término <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/coexistencia-en-la-diferencia-los-puntos-que-enfrentan-a-paloma-y-a-oviedo/">ideología de género</a> causa urticaria. Pero dejemos claro que esa es otra narrativa inventada de forma hábil por la derecha colombiana desde el plebiscito de 2016 para violentar el acuerdo de paz, poniendo a los niños en el centro de los debates políticos con el fin de asustar a los papás. Hablemos mejor de justicia de género y que eso nos lleve a un debate más amplio sobre las libertades individuales&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia está lejos de ser esa nación liberal que permita a cada quien hacer lo que se le dé la gana con su cuerpo y su sexualidad. Mucho hemos avanzado, pero cada nuevo gobierno de derecha y cada nuevo Congreso con mayorías de derecha significan una estocada a los derechos de las personas con identidad de género diversas, un tiquete al pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuestiones normativas Colombia es ejemplo ante el mundo. <em>“Han sido más de 120 sentencias de la Corte Constitucional con avances jurisprudenciales históricos en unión marital, adopción, cambio de nombre o reconocimiento de parejas del mismo sexo”, </em>me explica el abogado Germán Rincón Perfetti.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el Congreso actual se desentendió de la Ley integral trans y la ley que prohíbe las mal llamadas terapias/prácticas de conversión, que en realidad son métodos de tortura contra personas diversas. “Esos proyectos de ley no han avanzado principalmente por culpa de las bancadas cristianas, conservadoras y del Centro Democrático”, me resume vía WhatsApp Viviana Vargas Vives, abogada defensora de derechos humanos, lesbiana, activista y sobreviviente de violencia sexual. (Pronto leerán una entrevista completa con ella en este blog).</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Es muy probable que se hundan –añade la activista-. La de terapia de conversión que es la más urgente se ha presentado tres veces, y siempre esas bancadas la hunden”. Valga decir que la senadora Paloma Valencia ha votado negativamente esta iniciativa todas las veces.</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>Preguntas incómodas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De ganar Paloma Valencia las presidenciales, con Oviedo a bordo, ¿eso por sí solo garantizará nuevos avances para la comunidad LGBTIQ+? Nadie lo sabe, porque la historia demuestra el poco, por decir nulo, poder que tienen los vicepresidentes en Colombia. Lo único cierto por ahora es que esos millón doscientos cincuenta y cinco mil votos de Oviedo en la consulta del 8 de marzo funcionaron como <em>terapia de conversión</em> proselitista de los uribistas, que durante dos décadas le han negado derechos a unas minorías, que en cuestión de votos son bastantes. </p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Si Paloma y Oviedo no honran su palabra, podría sobrevenir el primer estallido social rosa de la historia. </strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">No sabemos qué piensa, de puertas para adentro, sobre Oviedo, una persona como Uribe. Él, que ha proyectado la imagen del <em>machoman</em> de la política, aquel hombre montañero de carriel y machete al cinto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie se llame a engaños. Al ungir a Oviedo, Uribe salió del closet en asuntos ideológicos apenas de labios para afuera. Porque <em>loro viejo no aprende a hablar</em>, ni siquiera con el caudal electoral que, se supone, le transferirá el exdirector del DANE a Paloma Valencia en las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero veamos lo positivo. El que un homosexual sea candidato a vicepresidente habla de cierta apertura mental. &nbsp;Por esos mismos días, el columnista <a href="https://www.colombia.com/elecciones/2026/felipe-zuleta-defiende-a-abelardo-de-la-espriella-por-presunta-homofobia-568266">Felipe Zuleta Llera, salió en defensa de Abelardo de la Espriella</a> por acusaciones de presunta homofobia contra Oviedo. <em>“Cómo va a ser homofóbico Abelardo, si yo, que soy gay, he estado en su casa, he comido con sus padres, he estado con Ana Luz, su maravillosa esposa y sus hijos. Lo he visitado en muchísimas oportunidades con mi pareja”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si gana Paloma, veremos si la bandera arco iris es izada a la entrada de la Casa de Nariño, veremos si Uribe y Oviedo van juntos a la Marcha del Día del Orgullo y, lo más importante, veremos si por fin los 17 senadores del Centro Democráticos respaldarán las leyes en favor de la comunidad. Los debates deberían servir para saber si, por ejemplo, el uribismo se comprometerá en campaña a desempantanar las iniciativas arriba mencionadas. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si esta unión queda en <em>palabras, palabras, palabras,</em> como la canción, que se tengan de atrás, porque podría sobrevenir el primer estallido social rosa en las calles de Colombia para obligarlos a honrar cualquier promesa, de modo que la inclusión de Oviedo como fórmula no sea un asunto meramente cosmético y transaccional.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Teniendo en cuenta que Álvaro Uribe tendrá un papel activo en el comité político de Paloma Valencia, tengo un consejo para el doctor Oviedo: sea obediente y cuide lo que diga, no sea que un día de estos reciba una llamada de un expresidente <em>emberracado</em>: <em>“Si lo veo, le doy en la cara, no heterosexual”.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127017</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Mar 2026 13:41:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/21083957/ZETA-ZETA-ZETA-URIBE-SALE-DEL-CLOSET.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Uribe sale del clóset]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>A Juan Daniel Oviedo se le subieron los humos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-juan-daniel-oviedo-se-le-subieron-los-humos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tarde o temprano, Oviedo tendrá que reconocer si es o no uribista, porque necesitará más que el voto de opinión para sostener una carrera política, ya sea como alcalde de Bogotá o vicepresidente de la República.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los progresistas saben que Juan Daniel Oviedo está muy lejos de ser uno de los suyos. Y si el hombre acepta ser el vice de Paloma Valencia su verdadera piel quedará expuesta. No la tiene fácil. Y vamos a ver por qué.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Sabes que voy a votar por Oviedo para que no gane Paloma?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La frase se la escuché el viernes por la tarde a una amiga <em>mamerta</em> que detesta al uribismo pero decidió solidarizarse con Oviedo después de que Abelardo De La Espriella se mofó remedando su forma de hablar y haciendo alguna insinuación de más, así ahora <em>El Tigre</em> costeño salga a defenderse <a href="https://www.publimetro.co/noticias/2026/03/09/abelardo-de-la-espriella-aclaro-comentario-que-hizo-sobre-oviedo-ni-siquiera-pense-en-su-condicion-sexual">argumentando que no se metió con la condición sexual</a><strong> </strong>de exdirector del DANE. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Pero ¿Cuál es el lío si Juan Daniel Oviedo hace rato rompió el closet?, le respondí; él mismo <a href="https://www.kienyke.com/entretenimiento/quien-es-el-novio-de-juan-daniel-oviedo">le contó al mundo lo feliz que es al lado de otro hombre</a>, un diseñador más joven que él, con quien sostiene una relación estable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hecho es que pasó el domingo y todos seguimos boquiabiertos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un millón doscientos cincuenta y cinco mil votos son muchos para alguien que no lideraba en las encuestas. Entonces, resulta lógico eso de que miles, como mi amiga, apoyaron a Oviedo en las urnas para restarle votos a la protegida de Álvaro Uribe, sin desconocer que Abelardo, queriendo hacer más, lo convirtió en víctima de sus comentarios homofóbicos y de paso asumió el papel como su jefe de campaña exprés. Es que nadie sabe para quién trabaja y los políticos, como los peces, siempre mueren por la boca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Juan Daniel Oviedo podría ser ese globo qué fácilmente se desinfla si no administra con humildad su cuarto de hora y si no aprende a desenredar los entresijos de la política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Paloma Valencia, que le propuso ser su vicepresidente, le impuso condiciones, y <a href="https://www.pulzo.com/elecciones-colombia-2026/alvaro-uribe-metio-discusion-con-juan-daniel-oviedo-paloma-valencia-PP5090027">Álvaro Uribe, que es quien dá las órdenes en el Centro Democrático, no se calló</a> y pronto salió a respaldar a su pupila por defender los postulados del uribismo, frente a personajes como Oviedo que le piden desmarcarse del expresidente y a la vez la cuestionan por querer acabar con la JEP, el tribunal que se creó tras el acuerdo de Paz con las FARC. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma, para restarle importancia a Oviedo, dijo que tiene <a href="https://www.eltiempo.com/politica/elecciones-colombia-2026/paloma-valencia-afirma-que-tiene-cinco-candidatos-de-formula-vicepresidencial-y-dice-que-busca-para-el-cargo-guino-a-juan-daniel-oviedo-3539011">cinco nombres entre el tintero para elegir su fórmula</a>. ¿Cinco? Creo que está improvisando o <em>cañando </em>ante la demora del otro en decidirse. (Por estos días hay desespero de muchos buscando candidatos para un cargo que goza de poco prestigio; tal es el desespero que Uribe está cediendo frente a Oviedo en su afán por volver a gobernar a Colombia en cuerpo ajeno).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Daniel Oviedo debe levitar a esta hora, creyendo que está viendo a Dios en vivo y en directo, poniendo al todopoderoso expresidente a comer de su mano, para saber que al final, si ganan, las cosas se harán como diga Uribe y no como diga Oviedo en su papel de reparto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya sabemos que quien no ha visto a Dios, cuando lo ve se asusta. Eso es lo que pasa cuando uno cree que puede mirar directo al sol sin sufrir quemaduras o daño en la retina. Se le olvida que está bajo los efectos embriagantes de un golpe de suerte (es decir, del golpe de opinión que le debe a Abelardo), sin una estructura política de base que lo respalde, y por lo tanto, quiéralo o no, a merced de esa vieja clase política que hará con él lo que quiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque los votos de opinión ayudan pero no siempre son suficientes, menos en una elección donde las maquinarias llegan para arrasar. Recuerden que Oviedo, en su condición de candidato presidencial, había presentado su propia lista al Congreso (<a href="https://share.google/aHfXpllgBnXCG4vDs">La Lista de Oviedo a Senado y Cámara</a>), y no alcanzó el umbral para elegir un solo congresista. Apenas consiguió 104 mil votos. ¿Qué pasó ahí?, es lo que nadie le está preguntando en medio de la fiesta. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien: Oviedo también se siente el próximo alcalde de Bogotá. Sacó más de medio millón de votos en la capital, pero también hay que recordarle que el <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/bogota-el-pacto-y-el-uribismo-ganan-y-la-maquinaria-de-galan-se-quema">Pacto Histórico puso más de 900 mil votos en Bogotá</a>, doscientos mil más que el Centro Democrático. Eso pone a Oviedo en la disyuntiva de si aspirar a vicepresidente de la República, con un papel segundón, o aspirar a ser alcalde de la primera ciudad con un rol protagónico, enfrentado al principal partido progresista de Colombia, que tiene a Bogotá como su principal bastión. Si hoy gobierna un alcalde de derecha, Carlos Fernando Galán, al que le ha ido mal, lo más seguro es que la izquierda vuelva a recibir las llaves del Palacio Liévano. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, nada garantiza que el Centro Democrático gane las elecciones presidenciales en mayo, o en junio si pasa a segunda vuelta, así que aceptar ser la fórmula de un partido perdedor también es un riesgo para alguien que se abre camino con su primer millón. Del mismo modo, formar parte de un gobierno nacional, en caso de que gane Paloma Valencia, implica un desgaste natural para quien tenga futuras aspiraciones políticas. En fin, celebren pero con moderación, como decía mi abuelita, que llegó a vieja por escuchar consejos. Se necesita sosiego ante un Daniel que puede caer en travesuras muy costosas para sostener su propia reputación. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí Oviedo, sin vanidades, entiende la realidad real como es, es posible que esté a tiempo de poner los humos y la humildad en el lugar correcto, y descubrir cómo fue que logró su alta votación en la <em>Gran Consulta por Colombia</em>.  No fue un milagro del Espíritu Santo, en todo caso. Creo que todavía no ha tomado conciencia de eso y lo tienen bajo presión para dar el Sí o el No en el altar uribista; así le será difícil pensar con lucidez. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Quién es ese hombre? </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Oviedo pone cara de ser un tipo buena gente pero de antemano se sabe que todos los políticos usan su mejor máscara en campaña, porque se trata de atraer votos dando la mejor impresión, no de repeler ciudadanos, y eso se logra diciendo lo que la gente quiere escuchar: o sea, todo lo contrario a lo que en realidad se piensa. Y lo que se hace es lo que se piensó, no lo que el ciudadano distraído escuchó. Por eso, los “buenos” políticos para ser malos políticos se aprenden un truco: que la boca no delate al cerebro. Lo que no supo hacer Abelardo De la Espriella. Histrionismo: la capacidad de saber leer e interpretar un guión para que los demás le compren la actuación en las urnas.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Oviedo, el hombre que ha servido en gobiernos uribistas, sin ser progresista ha sido hábil construyendo un relato con aroma progresista a punta de frases edulcoradas y bien aprendidas que ocultan infructuosamente su verdadero talante ideológico. Su auténtico yo. Pero los datos lo dejan en evidencia, porque lo que se ve (sobre su pasado como funcionario público) no se pregunta. Ni el mejor asesor de imagen puede tapar eso. Él es un candidato de derecha, los demás no debemos porqué ser cándidos, creyendo en conversiones extraordinarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así lo describe el escritor Darío Rodríguez en el <a href="https://eldiarioboyaca.com/el-asunto-oviedo">Diario de Boyacá:</a></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-937ae06e48999bfd659c4dd307ba3276 wp-block-paragraph">&#8220;<em>Juan Daniel Oviedo (…) desempeña magistralmente el rol del vecino agradable, el señor simpático que ayuda a las viejecitas por las calles, la alternativa entre posturas drásticas de izquierda o derecha.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-73539883066b2e5d92b067432ea4b65f wp-block-paragraph"><em>Parece una opción serena y puede que él, como persona, lo sea. Pero el ideario que representa y que lo ha llevado hasta donde está tiene cualquier cosa menos serenidad.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3e3d4b824ef9ab6219b938d21e34f17c wp-block-paragraph"><em>Perteneciente a una alta clase social, Oviedo intenta suavizar con bonhomía su discurso de tecnócrata neoliberal. Pero esto queda refutado si se revisa con quién y para quién ha trabajado: el uribismo, el santismo pura sangre. Tampoco es fácil olvidar que, hace unos años, en una entrevista radial, se declaró admirador de Enrique Peñalosa.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ddbc0abac6dc98b040d89efe460dd338 wp-block-paragraph"><em>Parece de peluche y así nos lo quieren exhibir en la vitrina decadente del país mediático&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Oviedo encontró su tono repartiendo periodicazos y Abelardo De la Espriella hizo el resto. El candidato atigrado debe estar lamentándose por su papel de idiota útil. De puertas hacia adentro hay que preguntarle a los de su equipo de campaña que tan buen ser humano es Juan Daniel Oviedo. Lo digo porque creo que los políticos colombianos son en general muy regulares, precisamente porque no son buenas personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su discurso pausado de consejero matrimonial, casi parece el de un monaguillo con deseos de llegar a cura, de aquel que promete felicidad para todo el mundo, empezando por la propia. No hay político sin ego y menos político sin ambición. Al menos, con la reposición de votos ya aseguró una buena cantidad de efectivo que lo debe tener de plácemes: ¡más de diez mil millones de pesos para su cuenta personal!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gane o pierda, políticamente hablando, sea o no quien cargue la maleta de Paloma Valencia, sueñe despierto o no con la Alcaldía de Bogotá, ya comenzó a disfrutar las mieles del buen negocio en que se convirtió la política en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bobos ustedes y yo, queridos lectores, que no hemos querido dar ese triple salto mortal. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126770</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 18:32:29 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[A Juan Daniel Oviedo se le subieron los humos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Sabía Norha Puyana todo sobre la amistad de su esposo Andrés Pastrana con Epstein y su novia?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/sabia-norha-puyana-todo-sobre-la-amistad-de-su-esposo-andres-pastrana-con-epstein-y-su-novia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El expresidente Andrés Pastrana —nuestro “príncipe” Andrés, quien se ha creído de sangre azul y guardián de la moral pública— es mencionado 57 veces en los archivos que desclasificó la justicia gringa. El nombre de su esposa, la ex primera dama,  salió a relucir en una de las conversaciones. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Esta fotografía del expresidente Andrés Pastrana y Ghislaine&nbsp;Maxwell corresponde a los archivos desclasificados dentro del caso Jeffrey Epstein.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6530a5a43f1878f92d1f2370ee0e7051 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Es indudable que hubo individuos de la hiperélite -Epstein y Maxwell-&nbsp;que orquestaron la trata y el abuso sexual de mujeres y niños a una escala que supera las exigencias plausibles de un solo hombre. Sus esfuerzos requirieron la ayuda de muchas personas en muchos países, casi ninguna de las cuales ha sido acusada de ningún delito&#8221;:</em> </strong>Joshua Rothman <a href="https://www.newyorker.com/culture/open-questions/are-we-living-in-the-age-of-epstein">en este artículo</a> de la revista The New Yorker.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿En manos de quién está el mundo hoy? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue Gabriel García Márquez quien dijo: <em>“Todos tenemos tres vidas: pública, privada y secreta”. </em>Tuvo razón y la sigue teniendo, porque hoy, el mundo consternado, está conociendo con horror la vida secreta ya no tan secreta de Jeffrey Epstein, el pederasta que se codeó con la crema y la nata de la sociedad global.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí, entre el lodo del escándalo del siglo, aparece el nombre de un expresidente colombiano: Andrés Pastrana, y fotos que probarían nada más que su amistad con el abusador sexual y su novia, Ghislaine&nbsp;Maxwell.&nbsp;Pero las cosas empiezan a complicarse por cuenta de un viaje que la señora Maxwell hizo a Colombia. ¿Uno o más de uno? &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un grupo de mujeres firmaron una carta para exigir respuestas por parte del político conservador y derribar lo que han denominado “Pacto del silencio”. <a href="https://www.elespectador.com/genero-y-diversidad/las-igualadas/andres-pastrana-aparece-57-veces-en-los-archivos-de-epstein-y-periodistas-exigen-respuestas-del-estado">Recoge El Espectador:</a> <em>“67 periodistas y académicas exigieron investigaciones sobre las menciones de Andrés Pastrana en el caso Jeffrey Epstein, luego de que los archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos revelaran que el nombre del expresidente colombiano aparece en al menos 57 registros”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">No está claro si todas las menciones a Pastrana corresponden a su época como presidente o expresidente de la República. En cualquier caso, la cosa es grave por la investidura del cargo. Desde esa óptica, resulta lógico y lícito preguntar si su esposa, doña Norha Puyana de Pastrana, en su condición de Primera Dama de la Nación entonces o ex primera dama de la Nación luego, conoció la agenda de su marido en relación con su amistad tanto con Jeffrey Epstein como con la novia de este, Ghislaine&nbsp;Maxwell.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una de las fotos más polémicas, aparecen Maxwell y Pastrana en una base aérea colombiana, ambos vistiendo uniforme oficial de la Fuerza Aérea Colombiana, lo que sugiere que dicha visita ocurrió siendo él el presidente de los colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su cuenta de X, Andrés Pastrana responde: <strong>“La vuelta en helicóptero por unos siete minutos en Tolemaida no es secreto de estado”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="570" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-570x1024.jpg" alt="" class="wp-image-126268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-570x1024.jpg 570w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-167x300.jpg 167w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-768x1379.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-856x1536.jpg 856w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo <a href="https://caracol.com.co/2026/02/26/correo-de-ghislaine-maxwell-socia-de-epstein-detalla-invitacion-del-presidente-pastrana-a-colombia">revelado por Caracol Radio </a>desmiente en principio esa versión de los siete minutos y demostraría que Pastrana&nbsp;no está siendo todo lo transparente que se le pide ser.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6356662d83baf6241e0224aaab34f180 wp-block-paragraph">Dice Caracol Radio: <em>“La socia de Epstein respondió con un largo párrafo en el que cuenta que tiene muchas más fotos del día en que piloteó el Black Hawk colombiano y confirmó lo que Andrew Lownie afirma en su libro sobre la relación de Jeffrey Epstein y la caída en desgracia del príncipe Andrés de Inglaterra: que&nbsp;<strong>Maxwell hablaba de haber disparado contra terroristas desde el helicóptero”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y enseguida, el sitio web de la emisora, transcribe el texto en el que Maxwell detalla la invitación que le hizo el presidente Pastrana a Colombia.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-39c74e918f136fb01abe5094f14d1d54 wp-block-paragraph"><em>“Tengo otras fotos: recibiendo la información previa al vuelo; besando a mi copiloto al volver a tocar tierra;&nbsp;<a href="https://caracol.com.co/2025/12/20/caso-epstein-revelan-imagen-de-andres-pastrana-junto-a-ghislaine-maxwel-mano-derecha-de-epstein/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>yo con el presidente de Colombia, quien me invitó y organizó todo el jaleo&nbsp;</strong></a><strong>—incluyendo a los terroristas que corrían para que les disparara—;</strong> yo haciendo una voltereta hacia atrás en el helicóptero; yo sobrevolando la Amazonia a 3 pies de altura sobre la copa de los árboles a 200 millas por hora. ¿Entiendes lo que te digo? Además, tengo el casco especial (que usé en el helicóptero) y dos balas reales de 7 pulgadas que me regalaron como recuerdo. Los tengo en mi oficina listas para mostrártelos y contarte todo cuando vengas a verme”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Acaso estamos hablando aquí de lo que podría ser una cacería humana recreativa, como las que describe <a href="https://www.casadellibro.com.co/ebook-la-caceria-ebook/9788728588079/15807124#dispositivos">Steffen Jacobsen </a>en una de sus novelas? Es decir, ¿la señora pudo haber matado gente por diversión? ¿Eso pasó? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es imposible que en apenas siete minutos Maxwell haya hecho un sobrevuelo por la selva colombiana. ¿Está diciendo el expresidente toda la verdad o va a esperar a que los archivos desclasificados sigan hablando por él?&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-be96d5537b1827e8beb7a2c379f75947"><strong>Al caso Pastrana-Epstein, le ha salido otra pata tan grave como la inicial: el caso Pastrana-Maxwell.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que las nuevas revelaciones indican es que al caso Pastrana-Epstein, le ha salido otra pata tan grave como la inicial: el caso Pastrana-Maxwell. Se necesitan explicaciones más detalladas, y menos a la ligera que las ofrecidas por él en X, para no mancillar el honor militar por la gravedad de las afirmaciones de Maxwell y las acusaciones previas que pesan sobre ella ¿Existe la bitácora que explique al detalle cuál fue el objetivo del vuelo en&nbsp; helicóptero y qué más pasó mientras la mujer permaneció en Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el nombre de doña Norha Puyana aparece mencionado una vez en uno de los correos de Maxwell con otra persona, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/nuevo-documento-vincula-al-expresidente-pastrana-en-los-archivos-epstein">como lo reseñó el portal La Silla Vacía</a>:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bddd3562c424aa436df90915e759d0e3 wp-block-paragraph">Recoge La Silla Vacía: <em>“En el correo la mujer de apellido Larsen le pregunta a Maxwell sobre su viaje a Colombia y su encuentro con Pastrana. <strong>Maxwell es expareja de Epstein y fue su socia, condenada a 20 años de cárcel por reclutar a cientos de niñas víctimas”</strong>.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-left has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-e8e2f8097bddd7fbba4a2a15243d3115 wp-block-paragraph">Y a renglón seguido, el portal colombiano añade el texto de la conversación:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b14cb9525fb935bc144e1324b4f06983 wp-block-paragraph"><em>“Sería estupendo volver a verte y me encantaría intercambiar historias sobre Colombia contigo. Me intriga saber si habrás coincidido con las personas que me introdujeron en Colombia. Comencé mis aventuras allí con Helena de Yugoslavia y Thierry Gaubert, amigos de París. Son muy amigos de Pastrana —</em><strong>creo que su esposa, Nora, es francesa, ¿verdad?</strong><em>—. De todos modos, volveré allí para quedarme con ellos de nuevo en Semana Santa”.</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego aparece una segunda mención a la ex primera dama colombiana dentro de la investigación periodística de un medio francés, con una foto que la respalda.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6c2c851bae9e46dc241db1a5508efabd wp-block-paragraph">Recoge La Silla Vacía: <em>“Larsen le dice a Maxwell que visitó Colombia junto a Thierry Gaubert y su entonces esposa, la princesa Helena de Yugoslavia.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-fa649b91bd832618a4756a355ac35cf9 wp-block-paragraph"><em>Thierry Gaubert fue amigo y exconsejero del presidente francés Nicolás Sarkozy. Su carrera política quedó sepultada por la corrupción: estuvo involucrado en el ‘Caso Karachi’ y el ‘Caso Takieddine’. Por los primeros hechos, la justicia francesa lo&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-53054474" target="_blank" rel="noreferrer noopener">condenó</a>&nbsp;finalmente en 2020 a dos años de prisión.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ae5904c6917a96383ffd30571843717f wp-block-paragraph"><em>En 2011,&nbsp;<a href="https://www.mediapart.fr/es/journal/france/121211/en-colombia-el-palacio-escondido-de-un-hombre-del-presidente-frances" target="_blank" rel="noreferrer noopener">como contó el medio francés Mediapart</a>, se conoció que la policía francesa encontró que&nbsp;Gaubert tenía una mansión en Colombia llamada Cactus en el municipio de Nilo, a tres horas de Bogotá.&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-cc91f92eba6a3a8101368a01495a1d43 wp-block-paragraph"><em>Mediapart, en su momento, conversó con la primera ama de llaves de <strong>Gaubert quien contó que la propiedad era visitada por Pastrana y su esposa, Nohra Puyana</strong>. “En una ocasión, de hecho, los Gaubert habían podido llegar a Nilo gracias al helicóptero de Pastrana”, relata la investigación”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Dice La Sila Vacía que la empleada le proporcionó a Mediapart esta fotografía con el expresidente.&nbsp;</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="907" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-907x1024.jpg" alt="" class="wp-image-126378" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-907x1024.jpg 907w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-266x300.jpg 266w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-768x867.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 907px) 100vw, 907px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph">¿<strong>Amistades peligrosas? </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Ghislaine&nbsp;Maxwell&nbsp;vino a Colombia invitada por Andrés Pastrana, ¿Cuántas veces vino y a qué vino? ¿Se hicieron otros viajes mientras él ejercía como presidente de la República? ¿Fue un viaje de placer como decimos? Si fue así: ¿Quién cubrió los gastos de venida, estadía y regreso?&nbsp;¿Si fueron unas vacaciones, cuál fue la razón para que una civil, y extranjera para más señas, vistiera prendas de uso exclusivo de la Fuerza Aérea Colombiana? ¿Fue la señora Maxwell tan amiga de Norha Puyana, como al parecer lo fue de su esposo Andrés?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y la pregunta que nadie se ha hecho y que parecería obvia en el contexto que nos ocupa: ¿Acaso vino la señora Maxwell, sin que nadie lo supiera, con la intención de reclutar mujeres también en Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unas fotografías no pueden incriminar a nadie, ni asociarle con posibles crímenes sexuales, a menos que las imágenes por sí mismas sean evidencia de la comisión de un delito. Lo que quiero decir es que se necesitaría ser muy estúpido para dejarse tomar fotografías con un criminal sabiendo que lo es. Ese no es el punto aquí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otorgándole el beneficio la duda al expresidente Pastrana, cabría pensar que Jeffrey Epstein planeó de manera hábil ampliar su círculo social para demostrar su poder de influencia, usando para ello a todo tipo de personajes influyentes. &nbsp;Lo que nadie ha logrado establecer es si todas las personas mencionadas en los archivos, uno: sabían de las andanzas no santas del señor Epstein y dos, si fueron atraídas a hacia su red criminal (hacia su secreta vida perversa) con fines criminales. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los casos, por ejemplo, del intelectual Noam Chomsky o del científico Stephen Hawking –con Esclerosis Lateral Amiotrófica, ELA, una enfermedad que lo mantuvo paralizado desde los 21 años-, uno creería que no, que esas personas no se prestarían para algo sucio y ruin. Que muchas personalidades, quizás sin saberlo, contribuyen a forjar la fama de Epstein como hombre importante, porque él así lo planeó y los usó con ese propósito. Con Esptein muerto, la única que sabe la verdad es la señora Maxwell.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0596a11cf405b79e967f597eb38d252c"><strong>El deber superior de la prensa es derribar cualquier silencio que cubra de impunidad al poder y a los poderosos.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los ciudadanos tenemos derecho a conocer la verdad, pase lo que pase. Recordemos que Andrés Pastrana fue periodista antes que político (su familia fue dueña del noticiero Tv Hoy y del periódico La Prensa), así que conoce de sobra el legítimo derecho la sociedad a que se conozca la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre su relación con este escándalo. Mientras escribo esto, <a href="https://www.elespectador.com/mundo/america/justicia-de-ee-uu-borro-archivos-de-epstein-y-trump-segun-investigacion-de-la-npr"><strong>El Espectador</strong> trae el siguiente titular<em>: </em></a><em>“Escándalo del nivel del Watergate: Justicia de EE.UU. borró archivos de Epstein y Trump”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al señor Pastrana no se le está acusando de nada, porque no hay hasta ahora pruebas que lo inculpen directamente de ningún hecho atroz, pero en su condición de expresidente de la República está obligado, por el buen nombre suyo, el de su familia y, sobre todo, el del país, no solo a dar explicaciones —que las empezó a dar acorralado por las presiones—, sino a demostrar que no mantuvo vínculo alguno con la red criminal que orquestaron Epstein y su novia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ser amigo de un asesino, no lo hace a uno asesino, del mismo modo que ser amigo de un pedófilo no lo convierte en uno. Pero en ambos casos, todas las suspicacias que hoy recaen sobre Andrés Pastrana tienen su origen en dos dichos propios de nuestra sabiduría popular: <em>“El que anda entra la miel, algo se le pega” y “Dime con quién andas y te diré quién eres”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que el país necesita saber es cómo comenzó y hasta dónde llegó esa amistad con el tristemente célebre Jeffrey Epstein y su novia. Los medios&nbsp;colombianos nos siguen debiendo la gran entrevista con Andrés Pastrana, donde no quede pregunta sin hacerse. El deber superior de la prensa es derribar cualquier silencio que cubra de impunidad al poder y a los poderosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De las 20 preguntas que hacen los periodistas en el documento <em>“No al Pacto de Silencio”,</em> la más importante es la última: <strong>¿Estaría dispuesto a tener una conversación pública para contestar estas preguntas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta poco elegante y al menos descortés de su parte, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/gabinete-de-pastrana-lo-defiende-ante-exigencia-de-que-hable-de-epstein/">dejar que otros hablen por usted</a>, señor expresidente, que es el principal aludido en este asunto. No se defiende la honra compartiendo la misma cobija. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No basta con que diga que <em>“nunca viajé en el infame avión ni visité la infame isla”.</em> Del expresidente Andrés Pastrana seguimos esperando un Sí o un No a esa pregunta final.&nbsp;Si el silencio permanece, se entenderá, como dice la sabiduría popular, que <em>el que calla, otorga</em>.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126389</guid>
        <pubDate>Sat, 28 Feb 2026 15:22:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28101911/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-RECORTADA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Sabía Norha Puyana todo sobre la amistad de su esposo Andrés Pastrana con Epstein y su novia?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Sabía Norha Puyana todo sobre la amistad de su esposo Andrés con Epstein y su novia?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/sabia-norha-puyana-todo-sobre-la-amistad-de-su-esposo-andres-con-epstein-y-su-novia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El expresidente Andrés Pastrana —nuestro “príncipe” Andrés, quien se ha creído de sangre azul y guardián de la moral pública— es mencionado 57 veces en los archivos que desclasificó la justicia gringa. El nombre de su esposa, la ex primera dama,  salió a relucir en una de las conversaciones. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Esta fotografía del expresidente Andrés Pastrana y Ghislaine&nbsp;Maxwell corresponde a los archivos desclasificados dentro del caso Jeffrey Epstein.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6530a5a43f1878f92d1f2370ee0e7051 wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Es indudable que hubo individuos de la hiperélite -Epstein y Maxwell-&nbsp;que orquestaron la trata y el abuso sexual de mujeres y niños a una escala que supera las exigencias plausibles de un solo hombre. Sus esfuerzos requirieron la ayuda de muchas personas en muchos países, casi ninguna de las cuales ha sido acusada de ningún delito&#8221;:</em> </strong>Joshua Rothman <a href="https://www.newyorker.com/culture/open-questions/are-we-living-in-the-age-of-epstein">en este artículo</a> de la revista The New Yorker.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿En manos de quién está el mundo hoy? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue Gabriel García Márquez quien dijo: <em>“Todos tenemos tres vidas: pública, privada y secreta”. </em>Tuvo razón y la sigue teniendo, porque hoy, el mundo consternado, está conociendo con horror la vida secreta ya no tan secreta de Jeffrey Epstein, el pederasta que se codeó con la crema y la nata de la sociedad global.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahí, entre el lodo del escándalo del siglo, aparece el nombre de un expresidente colombiano: Andrés Pastrana, y fotos que probarían nada más que su amistad con el abusador sexual y su novia, Ghislaine&nbsp;Maxwell.&nbsp;Pero las cosas empiezan a complicarse por cuenta de un viaje que la señora Maxwell hizo a Colombia. ¿Uno o más de uno? &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un grupo de mujeres firmaron una carta para exigir respuestas por parte del político conservador y derribar lo que han denominado “Pacto del silencio”. <a href="https://www.elespectador.com/genero-y-diversidad/las-igualadas/andres-pastrana-aparece-57-veces-en-los-archivos-de-epstein-y-periodistas-exigen-respuestas-del-estado">Recoge El Espectador:</a> <em>“67 periodistas y académicas exigieron investigaciones sobre las menciones de Andrés Pastrana en el caso Jeffrey Epstein, luego de que los archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos revelaran que el nombre del expresidente colombiano aparece en al menos 57 registros”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">No está claro si todas las menciones a Pastrana corresponden a su época como presidente o expresidente de la República. En cualquier caso, la cosa es grave por la investidura del cargo. Desde esa óptica, resulta lógico y lícito preguntar si su esposa, doña Norha Puyana de Pastrana, en su condición de Primera Dama de la Nación entonces o ex primera dama de la Nación luego, conoció la agenda de su marido en relación con su amistad tanto con Jeffrey Epstein como con la novia de este, Ghislaine&nbsp;Maxwell.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una de las fotos más polémicas, aparecen Maxwell y Pastrana en una base aérea colombiana, ambos vistiendo uniforme oficial de la Fuerza Aérea Colombiana, lo que sugiere que dicha visita ocurrió siendo él el presidente de los colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su cuenta de X, Andrés Pastrana responde: <strong>“La vuelta en helicóptero por unos siete minutos en Tolemaida no es secreto de estado”.</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="570" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-570x1024.jpg" alt="" class="wp-image-126268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-570x1024.jpg 570w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-167x300.jpg 167w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-768x1379.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA-856x1536.jpg 856w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/26171551/ZETA-ZETA-PASTRANA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 570px) 100vw, 570px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Lo <a href="https://caracol.com.co/2026/02/26/correo-de-ghislaine-maxwell-socia-de-epstein-detalla-invitacion-del-presidente-pastrana-a-colombia">revelado por Caracol Radio </a>desmiente en principio esa versión de los siete minutos y demostraría que Pastrana&nbsp;no está siendo todo lo transparente que se le pide ser.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6356662d83baf6241e0224aaab34f180 wp-block-paragraph">Dice Caracol Radio: <em>“La socia de Epstein respondió con un largo párrafo en el que cuenta que tiene muchas más fotos del día en que piloteó el Black Hawk colombiano y confirmó lo que Andrew Lownie afirma en su libro sobre la relación de Jeffrey Epstein y la caída en desgracia del príncipe Andrés de Inglaterra: que&nbsp;<strong>Maxwell hablaba de haber disparado contra terroristas desde el helicóptero”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y enseguida, el sitio web de la emisora, transcribe el texto en el que Maxwell detalla la invitación que le hizo el presidente Pastrana a Colombia.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-39c74e918f136fb01abe5094f14d1d54 wp-block-paragraph"><em>“Tengo otras fotos: recibiendo la información previa al vuelo; besando a mi copiloto al volver a tocar tierra;&nbsp;<a href="https://caracol.com.co/2025/12/20/caso-epstein-revelan-imagen-de-andres-pastrana-junto-a-ghislaine-maxwel-mano-derecha-de-epstein/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><strong>yo con el presidente de Colombia, quien me invitó y organizó todo el jaleo&nbsp;</strong></a><strong>—incluyendo a los terroristas que corrían para que les disparara—;</strong> yo haciendo una voltereta hacia atrás en el helicóptero; yo sobrevolando la Amazonia a 3 pies de altura sobre la copa de los árboles a 200 millas por hora. ¿Entiendes lo que te digo? Además, tengo el casco especial (que usé en el helicóptero) y dos balas reales de 7 pulgadas que me regalaron como recuerdo. Los tengo en mi oficina listas para mostrártelos y contarte todo cuando vengas a verme”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Acaso estamos hablando aquí de lo que podría ser una cacería humana recreativa, como las que describe <a href="https://www.casadellibro.com.co/ebook-la-caceria-ebook/9788728588079/15807124#dispositivos">Steffen Jacobsen </a>en una de sus novelas? Es decir, ¿la señora pudo haber matado gente por diversión? ¿Eso pasó? </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es imposible que en apenas siete minutos Maxwell haya hecho un sobrevuelo por la selva colombiana. ¿Está diciendo el expresidente toda la verdad o va a esperar a que los archivos desclasificados sigan hablando por él? </p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-be96d5537b1827e8beb7a2c379f75947"><strong>Al caso Pastrana-Epstein, le ha salido otra pata tan grave como la inicial: el caso Pastrana-Maxwell.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que las nuevas revelaciones indican es que al caso Pastrana-Epstein, le ha salido otra pata tan grave como la inicial: el caso Pastrana-Maxwell. Se necesitan explicaciones más detalladas, y menos a la ligera que las ofrecidas por él en X, para no mancillar el honor militar por la gravedad de las afirmaciones de Maxwell y las acusaciones previas que pesan sobre ella ¿Existe la bitácora que explique al detalle cuál fue el objetivo del vuelo en&nbsp; helicóptero y qué más pasó mientras la mujer permaneció en Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los archivos desclasificados por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, el nombre de doña Norha Puyana aparece mencionado una vez en uno de los correos de Maxwell con otra persona, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/nuevo-documento-vincula-al-expresidente-pastrana-en-los-archivos-epstein">como lo reseñó el portal La Silla Vacía</a>:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-bddd3562c424aa436df90915e759d0e3 wp-block-paragraph">Recoge La Silla Vacía: <em>“En el correo la mujer de apellido Larsen le pregunta a Maxwell sobre su viaje a Colombia y su encuentro con Pastrana. <strong>Maxwell es expareja de Epstein y fue su socia, condenada a 20 años de cárcel por reclutar a cientos de niñas víctimas”</strong>.&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-left has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-e8e2f8097bddd7fbba4a2a15243d3115 wp-block-paragraph">Y a renglón seguido, el portal colombiano añade el texto de la conversación:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b14cb9525fb935bc144e1324b4f06983 wp-block-paragraph"><em>“Sería estupendo volver a verte y me encantaría intercambiar historias sobre Colombia contigo. Me intriga saber si habrás coincidido con las personas que me introdujeron en Colombia. Comencé mis aventuras allí con Helena de Yugoslavia y Thierry Gaubert, amigos de París. Son muy amigos de Pastrana —</em><strong>creo que su esposa, Nora, es francesa, ¿verdad?</strong><em>—. De todos modos, volveré allí para quedarme con ellos de nuevo en Semana Santa”.</em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego aparece una segunda mención a la ex primera dama colombiana dentro de la investigación periodística de un medio francés, con una foto que la respalda.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6c2c851bae9e46dc241db1a5508efabd wp-block-paragraph">Recoge La Silla Vacía: <em>“Larsen le dice a Maxwell que visitó Colombia junto a Thierry Gaubert y su entonces esposa, la princesa Helena de Yugoslavia.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-fa649b91bd832618a4756a355ac35cf9 wp-block-paragraph"><em>Thierry Gaubert fue amigo y exconsejero del presidente francés Nicolás Sarkozy. Su carrera política quedó sepultada por la corrupción: estuvo involucrado en el ‘Caso Karachi’ y el ‘Caso Takieddine’. Por los primeros hechos, la justicia francesa lo&nbsp;<a href="https://www.bbc.com/news/world-europe-53054474" target="_blank" rel="noreferrer noopener">condenó</a>&nbsp;finalmente en 2020 a dos años de prisión.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ae5904c6917a96383ffd30571843717f wp-block-paragraph"><em>En 2011,&nbsp;<a href="https://www.mediapart.fr/es/journal/france/121211/en-colombia-el-palacio-escondido-de-un-hombre-del-presidente-frances" target="_blank" rel="noreferrer noopener">como contó el medio francés Mediapart</a>, se conoció que la policía francesa encontró que&nbsp;Gaubert tenía una mansión en Colombia llamada Cactus en el municipio de Nilo, a tres horas de Bogotá.&nbsp;</em>&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-cc91f92eba6a3a8101368a01495a1d43 wp-block-paragraph"><em>Mediapart, en su momento, conversó con la primera ama de llaves de <strong>Gaubert quien contó que la propiedad era visitada por Pastrana y su esposa, Nohra Puyana</strong>. “En una ocasión, de hecho, los Gaubert habían podido llegar a Nilo gracias al helicóptero de Pastrana”, relata la investigación”.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>Dice La Sila Vacía que la empleada le proporcionó a Mediapart esta fotografía con el expresidente.&nbsp;</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="907" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-907x1024.jpg" alt="" class="wp-image-126378" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-907x1024.jpg 907w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-266x300.jpg 266w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART-768x867.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28072012/ZETA-ZETA-ZETA-PASTRANA-MEDIAPART.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 907px) 100vw, 907px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph">¿<strong>Amistades peligrosas? </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Ghislaine&nbsp;Maxwell&nbsp;vino a Colombia invitada por Andrés Pastrana, ¿Cuántas veces vino y a qué vino? ¿Se hicieron otros viajes mientras él ejercía como presidente de la República? ¿Fue un viaje de placer como decimos? Si fue así: ¿Quién cubrió los gastos de venida, estadía y regreso?&nbsp;¿Si fueron unas vacaciones, cuál fue la razón para que una civil, y extranjera para más señas, vistiera prendas de uso exclusivo de la Fuerza Aérea Colombiana? ¿Fue la señora Maxwell tan amiga de Norha Puyana, como al parecer lo fue de su esposo Andrés?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y la pregunta que nadie se ha hecho y que parecería obvia en el contexto que nos ocupa: ¿Acaso vino la señora Maxwell, sin que nadie lo supiera, con la intención de reclutar mujeres también en Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Unas fotografías no pueden incriminar a nadie, ni asociarle con posibles crímenes sexuales, a menos que las imágenes por sí mismas sean evidencia de la comisión de un delito. Lo que quiero decir es que se necesitaría ser muy estúpido para dejarse tomar fotografías con un criminal sabiendo que lo es. Ese no es el punto aquí.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otorgándole el beneficio la duda al expresidente Pastrana, cabría pensar que Jeffrey Epstein planeó de manera hábil ampliar su círculo social para demostrar su poder de influencia, usando para ello a todo tipo de personajes influyentes. &nbsp;Lo que nadie ha logrado establecer es si todas las personas mencionadas en los archivos, uno: sabían de las andanzas no santas del señor Epstein y dos, si fueron atraídas a hacia su red criminal (hacia su secreta vida perversa) con fines criminales. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los casos, por ejemplo, del intelectual Noam Chomsky o del científico Stephen Hawking –con Esclerosis Lateral Amiotrófica, ELA, una enfermedad que lo mantuvo paralizado desde los 21 años-, uno creería que no, que esas personas no se prestarían para algo sucio y ruin. Que muchas personalidades, quizás sin saberlo, contribuyen a forjar la fama de Epstein como hombre importante, porque él así lo planeó y los usó con ese propósito. Con Esptein muerto, la única que sabe la verdad es la señora Maxwell.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-0596a11cf405b79e967f597eb38d252c"><strong>El deber superior de la prensa es derribar cualquier silencio que cubra de impunidad al poder y a los poderosos.</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los ciudadanos tenemos derecho a conocer la verdad, pase lo que pase. Recordemos que Andrés Pastrana fue periodista antes que político (su familia fue dueña del noticiero Tv Hoy y del periódico La Prensa), así que conoce de sobra el legítimo derecho la sociedad a que se conozca la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad sobre su relación con este escándalo. Mientras escribo esto, <a href="https://www.elespectador.com/mundo/america/justicia-de-ee-uu-borro-archivos-de-epstein-y-trump-segun-investigacion-de-la-npr"><strong>El Espectador</strong> trae el siguiente titular<em>: </em></a><em>“Escándalo del nivel del Watergate: Justicia de EE.UU. borró archivos de Epstein y Trump”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Al señor Pastrana no se le está acusando de nada, porque no hay hasta ahora pruebas que lo inculpen directamente de ningún hecho atroz, pero en su condición de expresidente de la República está obligado, por el buen nombre suyo, el de su familia y, sobre todo, el del país, no solo a dar explicaciones —que las empezó a dar acorralado por las presiones—, sino a demostrar que no mantuvo vínculo alguno con la red criminal que orquestaron Epstein y su novia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ser amigo de un asesino, no lo hace a uno asesino, del mismo modo que ser amigo de un pedófilo no lo convierte en uno. Pero en ambos casos, todas las suspicacias que hoy recaen sobre Andrés Pastrana tienen su origen en dos dichos propios de nuestra sabiduría popular: <em>“El que anda entra la miel, algo se le pega” y “Dime con quién andas y te diré quién eres”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que el país necesita saber es cómo comenzó y hasta dónde llegó esa amistad con el tristemente célebre Jeffrey Epstein y su novia. Los medios&nbsp;colombianos nos siguen debiendo la gran entrevista con Andrés Pastrana, donde no quede pregunta sin hacerse. El deber superior de la prensa es derribar cualquier silencio que cubra de impunidad al poder y a los poderosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De las 20 preguntas que hacen los periodistas en el documento <em>“No al Pacto de Silencio”,</em> la más importante es la última: <strong>¿Estaría dispuesto a tener una conversación pública para contestar estas preguntas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta poco elegante y al menos descortés de su parte, <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/gabinete-de-pastrana-lo-defiende-ante-exigencia-de-que-hable-de-epstein/">dejar que otros hablen por usted</a>, señor expresidente, que es el principal aludido en este asunto. No se defiende la honra compartiendo la misma cobija. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No basta con que diga que <em>“nunca viajé en el infame avión ni visité la infame isla”.</em> Del expresidente Andrés Pastrana seguimos esperando un Sí o un No a esa pregunta final.&nbsp;Si el silencio permanece, se entenderá, como dice la sabiduría popular, que <em>el que calla, otorga</em>.&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126259</guid>
        <pubDate>Sat, 28 Feb 2026 12:22:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Sabía Norha Puyana todo sobre la amistad de su esposo Andrés con Epstein y su novia?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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