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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 28 Jul 2026 17:38:10 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de cacocracia | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Más allá de celebraciones estridentes y derrotas apabullantes</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-de-celebraciones-estridentes-y-derrotas-apabullantes/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sería no solo muy lamentable, sino realmente absurdo, inadmisible y condenable, que por la diferencia de unos cuantos votos se vaya a terminar cortando más cabezas colombianas después de conocerse los resultados este domingo.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“El que vence engendra odio, el que es vencido sufre. Con serenidad y alegría se vive si se superan victoria y derrota</em>”, <em>Dhammapada</em> (capítulo XV-202)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este aforismo del Dhammapada, sabia advertencia contra la futilidad de las guerras y la obsesión por vencer, deberíamos tenerlo en cuenta todos los colombianos mañana domingo 21 de junio, cuando elijamos presidente de la República, pero también en los resultados de nuestra Selección en el mundial de fútbol. Así lo ha expresado el mismo presidente Petro en manifestación pública en Cali: <a><em>“Ningún ciudadano o ciudadana que haya defendido este Gobierno, que me haya hecho presidente, debe agredir a nadie el domingo. Nada, a nadie</em></a><em>”, </em>ha enfatizadodurante un acto con sus seguidores en Cali<em>. “Lo ordeno como presidente y mandatario del mandato que es el pueblo”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a>.</em> Un mensaje muy significativo, dirigido a sus seguidores, en la ciudad que fue el epicentro del llamado “estallido social” en el 2021, para desactivar posibles excesos y provocaciones que deriven en víctimas mortales. Un llamado que incluso deberíamos tener en cuenta en la forma como celebremos los resultados de la Selección en el mundial de fútbol. Por ahora, estamos eufóricos con la victoria de 3-1 sobre Uzbequistán, pero el martes 23 de junio podemos lamentar la derrota o el empate frente a la República Democrática del Congo y el 27 ante Portugal. De nuevo, citaré a Gabo y su Proclama “Por un País al alcance de los niños”: <em>“Nuestra insignia es la desmesura. En todo: en lo bueno y en lo malo, <strong>en el amor y en el odio, en el júbilo de un triunfo y en la amargura de una derrota</strong>. Destruimos a los ídolos con la misma pasión con que los creamos. Somos intuitivos, autodidactas espontáneos y rápidos, y trabajadores encarnizados, <strong>pero nos enloquece la sola idea del dinero fácil</strong>”</em><a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>. Por eso la única forma de conservar la serenidad y la alegría, para los próximos encuentros y después de las elecciones, es superando el jolgorio de los triunfos y la tristeza por los empates o las derrotas. Eso lo saben muy bien los jugadores de la Selección. Con mayor razón deberíamos saberlo todos los ciudadanos en la política, ese juego del poder que nos define cómo vivimos y morimos, desde la cuna hasta la tumba. Hay que repetirlo hasta la saciedad, como bien lo expresaba Albert Camus en situaciones de máxima confrontación y tensión política: “<strong><em>No estoy hecho para la política porque soy incapaz de desear o de aceptar la muerte del adversario”</em></strong>. Por eso Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda tienen la máxima responsabilidad política e histórica mañana, cuando conozcamos el resultado de las elecciones. Entre otras cosas, porque las elecciones se inventaron para contar las cabezas, en lugar de cortarlas y así evitar la muerte del adversario, que en el futuro podrá de nuevo aspirar a ganar el apoyo de las mayorías. Esa es la primera y vital condición para la existencia de la democracia. Aunque entre nosotros todavía parece estar en duda.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“¡Contar cabezas en lugar de cortarlas!”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el informe de la Misión de Observación Electoral (MOE)<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> hasta los comicios celebrados para Congreso en este 2026 el número de víctimas mortales ya había superado la cifra de 67 colombianos, siendo el precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay, del Centro Democrático, la víctima más lamentada y repudiada. Pero no debería ser así, pues la democracia muere con cada víctima que es asesinada por razones políticas, más allá de su afiliación partidista, su origen y posición social o su mayor o menor liderazgo público. Simplemente porque la vida de todas las personas en una democracia tiene igual valor y no tolera gradaciones de víctimas de primera o segunda categoría, así como el voto tiene igual valor para todos, independientemente de la riqueza o pobreza del elector, de su sabiduría o ignorancia. Por eso, sería no solo muy lamentable, sino realmente absurdo, inadmisible y condenable, que por la diferencia de unos cuantos votos se vaya a terminar cortando más cabezas colombianas después de conocerse los resultados este domingo. Sería la perdida total del sentido de las elecciones. Las urnas se convertirían en más tumbas y los votos de vida en sufragios luctuosos. En gran parte, ello dependerá de cómo ambos candidatos reciban los resultados del preconteo electoral, así como de la total imparcialidad y absoluta marginalidad del presidente Gustavo Petro durante dicho proceso.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Petro ante el juicio de la historia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su intromisión no solo sería una grave violación de la Constitución, sino que negaría su condición de gobernante demócrata, como se precia de serlo y hasta ahora ha intentado demostrarlo, a pesar de su beligerancia verbal, intemperancia y críticas contra decisiones de altos tribunales, que cuestiona con frecuencia, pero siempre termina acatando y cumpliendo. Es justo reconocerlo, pues lo ha hecho sin atentar contra la autonomía e independencia de la rama judicial y menos introduciendo micrófonos y grabadoras en sus recintos, como impunemente lo ordenó el entonces presidente Álvaro Uribe Vélez contra la Corte Suprema de Justicia<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> durante sus investigaciones y deliberaciones por investigaciones relacionadas con la parapolítica, que afectaron a gran parte de congresistas de su coalición de gobierno. No hay que olvidar que terminaron siendo condenados cerca de 60<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, entre ellos su primo Mario Uribe<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a> y Miguel de la Espriella<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>, familiar cercano de Abelardo. De otra parte, bien sabe el presidente Petro que no puede seguir el mal ejemplo del entonces presidente liberal Carlos Lleras Restrepo<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>, quien tuvo responsabilidad directa en la burla y el fraude electoral contra el general (R) Gustavo Rojas Pinilla y el triunfo de la ANAPO esquilmado ese 19 de abril de 1970, que a la postre dio origen al M-19 y su posterior ingreso a dicha organización como joven rebelde. No solo sería una insólita paradoja política, sino una negación de toda su fulgurante carrera como congresista opositor, alcalde de Bogotá y presidente de la República, que la historia no le perdonaría y cuyas consecuencias en el presente serían funestas. De allí que su llamado ayer en Cali a sus seguidores sea tan oportuno y valga la pena repetirlo: “<strong><em>Ningún ciudadano o ciudadana que haya defendido este Gobierno, que me haya hecho presidente, debe agredir a nadie el domingo. Nada, a nadie”.</em></strong> Por eso, deberá abstenerse de emitir opinión alguna sobre el resultado del preconteo electoral y esperar con prudencia la finalización del proceso de escrutinio, que definirá el próximo presidente de 2026-2030.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El preconteo electoral no es vinculante</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De otra parte, los candidatos De la Espriella y Cepeda deberían hacer un pacto de caballeros en el sentido de no precipitarse a celebrar victoria, solo con el resultado que arroje el preconteo electoral, sobre todo si la diferencia entre ambos es de pocos votos, pues dicho preconteo no tiene fuerza vinculante y se debe esperar hasta que el escrutinio defina el ganador. Ambos deben contener la impaciencia por celebrar un triunfo prematuro. No hay lugar con el preconteo para celebrar victorias estridentes y mucho menos derrotas definitivas si las diferencias no son significativas e irreversibles entre ambos candidatos. Como en los partidos del mundial, solo cuando el árbitro da el pitazo final &#8211;en este caso cuando el escrutinio ha finalizado y la Registraduría oficialmente da un resultado&#8211; se podrá celebrar. Y como suele suceder, entonces los jugadores reconocen con serenidad el resultado, se estrechan las manos y se retiran tranquilos al camerino, esperando en el futuro una nueva oportunidad para la revancha deportiva. Un ritual que ambos candidatos deberían emular, evitando el ganador celebrar su victoria en forma estridente y menos ir a estimular a su equipo e hinchada a salir a las calles a humillar a los derrotados, pues ello derivaría en una batalla campal que arrasaría por completo el campo de juego de la democracia, poblándolo de víctimas mortales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El triunfo de la Constitución</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para evitarlo, el candidato derrotado deberá, además de reconocer el resultado y felicitar al ganador, recordarle que por encima de ambos y de todos se encuentra la Constitución y que su triunfo no es absoluto y sin límites. Mucho menos que le confiere atribuciones para desconocer los derechos de los vencidos e imponer su voluntad y sus intereses por la fuerza y en forma arbitraria sobre los derrotados, ya sea en nombre de la Patria, del Pueblo o de las mayorías que dice representar. La democracia no tolera los abusos de poder y menos la soberbia y discrecionalidad sectaria y apasionada de un gobernante sin límites, extraviado en su megalomanía de salvador, defensor de la Patria o adalid de la Justicia Social, que amenaza con destripar a quienes se le opongan. En ese caso, instauraría una autocracia cacocrática, pues habrá robado y engañado la confianza de quienes lo eligieron creyendo en promesas y milagros irrealizables, como lo hacen los demagogos, los taumaturgos y quienes desprecian y violan la Constitución, empezando por su artículo 188 que obliga al presidente a <em>“garantizar los derechos y las libertades de todos los colombianos”</em>, pero sobre todo el artículo 1 que define a Colombia como un Estado Social de derecho y una Nación “<em>fundada en el respeto de <strong>la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general</strong></em>” y su complemento el artículo 13 que consagra&nbsp; que “<em>Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, <strong>recibirán la misma protección y trato de las autoridades</strong> y gozarán de los mismos derechos, <strong>libertades y oportunidades sin ninguna discriminación por razones de sexo, raza, origen nacional o familiar, lengua, religión, opinión política o filosófica.</strong> El Estado promoverá las <strong>condiciones para que la igualdad sea real y efectiva</strong> y <strong>adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados</strong>. El Estado protegerá especialmente a aquellas personas que, por su condición económica, física o mental, se encuentren en circunstancia de debilidad manifiesta y sancionará los abusos o maltratos que contra ellas se cometan”.</em> Solo garantizando el triunfo y la vigencia de la Constitución sobre todos y todas tendrá sentido celebrar el resultado de las elecciones, independientemente de quien sea el ganador. Por el contrario, si éste la desconoce y empieza a gobernar en forma autoritaria y arbitraria, imponiendo sus intereses y los de sus seguidores en forma violenta, a imagen y semejanza de un Trump tropical, todos habremos perdido, pues viviremos bajo una cacocracia: <em>“un <strong>‘gobierno de malvados’</strong> o un ‘<strong>mal gobierno’</strong> (en ocasiones se ha definido como <strong>‘gobierno de los ineptos’</strong></em>)”<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a>, que es lo que está sucediendo en los Estados Unidos de Norteamérica y se está revelando con el naufragio de MAGA en el estrecho de Ormuz.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-20/elecciones-colombia-2026-la-segunda-vuelta-de-las-presidenciales.html">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-06-20/elecciones-colombia-2026-la-segunda-vuelta-de-las-presidenciales.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/">https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/05/26/violencia-control-armado-y-desinformacion-marcan-la-alerta-por-riesgo-extremo-electoral-en-139-municipios/">https://www.infobae.com/colombia/2026/05/26/violencia-control-armado-y-desinformacion-marcan-la-alerta-por-riesgo-extremo-electoral-en-139-municipios/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/20/corte-suprema-ratifica-condenas-a-exaltos-cargos-del-gobierno-uribe-por-escuchas-ilegales/">https://www.infobae.com/america/agencias/2025/05/20/corte-suprema-ratifica-condenas-a-exaltos-cargos-del-gobierno-uribe-por-escuchas-ilegales/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://verdadabierta.com/mario-uribe-escobar-la-caida-de-un-cacique/">https://verdadabierta.com/mario-uribe-escobar-la-caida-de-un-cacique/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a><a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/condenan-a-cinco-anos-de-carcel-al-excongresista-miguel-de-la-espriella-FD1959456">https://www.elcolombiano.com/colombia/condenan-a-cinco-anos-de-carcel-al-excongresista-miguel-de-la-espriella-FD1959456</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/">https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/">https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130648</guid>
        <pubDate>Sat, 20 Jun 2026 15:31:25 +0000</pubDate>
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        <title>Colombia, entre la transición democrática o la consolidación cacocrática</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/colombia-entre-la-transicion-democratica-o-la-consolidacion-cacocratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este domingo tendremos la oportunidad de resolver en las urnas esa encrucijada de destinos. Estamos frente a una elección histórica. Podemos optar por avanzar hacia la transición democrática o, por el contrario cerrar una consolidación cacocrática</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“Esta encrucijada de destinos ha forjado una patria densa e indescifrable donde lo inverosímil es la única medida de la realidad”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Gabriel García Márq</em>uez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este domingo tendremos la oportunidad de resolver en las urnas esa encrucijada de destinos. Estamos frente a una elección histórica. Podemos optar por avanzar hacia la transición democrática o, por el contrario, cerrar una consolidación cacocrática. La transición democrática tuvo su punto de partida hace ya casi 35 años con la Constitución del 91 y su propósito fundamental fue detener, así fuera transitoriamente, el ascenso de la criminalidad del narcotráfico, que catalizó dicho proceso constituyente perpetrando tres magnicidios de candidatos presidenciales en línea: Luis Carlos Galán Sarmiento, Bernardo Jaramillo Ossa y Carlos Pizarro Leongómez. De haber tenido la oportunidad alguno de ellos de llegar a la presidencia, hoy viviríamos en una auténtica democracia, pues todos estaban empeñados en romper ese vínculo mortal entre la política, el crimen del narcotráfico y la violencia de unas guerrillas que ya estaban extraviadas en el laberinto de las economías ilícitas. Por eso, la Constitución logró desactivar el narcoterrorismo de Pablo Escobar, es verdad, renunciando a la extradición en su artículo 35, ya derogado, pero sobre todo incorporando a la Asamblea Constituyente a representantes de grupos insurgentes desmovilizados, como el M-19, el EPL, el PRT y la guerrilla indígena Quintín Lame, que aportaron en el debate y la gestación de la Constitución actual. Una Constitución cuyo mayor mérito fue proyectar y condensar en su articulado el horizonte democrático más claro que haya tenido Colombia en toda su historia política. Ese horizonte tiene su principal sustento institucional en el Estado Social de derecho (artículo 1) que consagra sus valores y principios éticos: <em>“la dignidad humana, el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y la prevalencia del interés general</em>”. En su artículo 13, cuando establece que <em>“El Estado promoverá las condiciones para que la igualdad sea real y efectiva y adoptará medidas en favor de grupos discriminados o marginados”</em> y en su artículo 22 que nos interpela a todos, diciéndonos que <em>“La paz es un derecho y un deber de obligatorio cumplimiento</em>”. Esta trilogía de artículos es la quintaesencia de la democracia, pues concibe la política como una actividad que presupone la paz como condición imprescindible para garantizar el reconocimiento de la dignidad e igualdad de todas las personas, al tiempo que valora la pluralidad de intereses, valores e identidades como la mayor riqueza en una sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Democracia Vs Cacocracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la política democrática no es compatible con mentalidades imbuidas de prejuicios que son propios de una sociedad decadente y descompuesta donde los cacos, es decir, quienes viven de robar, desconocer y violar los derechos  de los demás, ya sea mediante la fuerza, la trampa o la astucia, imponen su ley e intereses, por lo general en forma violenta e ilegal, instaurando así la Cacocracia: <em>“<strong>el ‘gobierno de malvados’ o un ‘mal gobierno’ (en ocasiones se ha definido como ‘gobierno de los ineptos’)</strong><a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. Los rasgos predominantes en esas sociedades cacocráticas son taras culturales y políticas como el clasismo, el racismo, el machismo, la misoginia, la homofobia, la xenofobia y la aporofobia, que inevitablemente reducen la política a un ejercicio de fuerza y violencia para regular la vida social a partir de la discriminación, la represión y la persecución. Incluso mediante el uso brutal y arbitrario del poder estatal para “destripar” a los opositores. El clasismo es una tara cultural de todos aquellos que tratan a las personas según sea su estrato social, con adulación y finos modales frente a la “gente de bien” y con desdén y desprecio hacia los “nadie”. El racismo, que discrimina a partir del color de piel, los acentos y valores culturales de quienes son considerados inferiores. El machismo. con su desprecio a las mujeres para subordinarlas a los intereses y deseos masculinos, desconociendo su autonomía e igualdad y que tiene en la misoginia su máxima degradación. Son típicas expresiones del machismo el acoso sexual y su procacidad genital, como símbolo de virilidad, tal como lo hizo en forma injuriosa y despreciable el candidato Abelardo de la <em>Espriella</em> con la periodista Laura Rodríguez<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, quien calificó su presión para que viera en su celular una supuesta fotografía que insinuaba el tamaño de su pene no como<em> “un simple comentario desafortunado. Fue un irrespeto total hacia mí y hacia mi trabajo. Me sentí vulnerada, acosada y asqueada”. </em>La homofobia, con su burla y desprecio por las personas con diversas orientaciones sexuales, a quienes consideran moralmente degeneradas y hasta enfermas, como un peligro inminente para sus familias y propias identidades.Por último, la xenofobia, exaltando un falso patrioterismo que conduce al rechazo del extranjero en proporción directa a su pobreza, que es lo característico de la aporofobia<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>: “odio, miedo y rechazo” hacia los más pobres, a quienes llaman vagos y zarrapastrosos, salvo en época electoral cuando van tras sus votos prometiéndoles una &#8220;Patria Milagro&#8221; y su redención si votan por ellos el próximo domingo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Álvaro Uribe Vélez, pionero de la Cacocracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia la cacocracia tuvo su primera aparición durante los gobiernos de Álvaro Uribe Vélez, a tal punto que, en un congreso de la Federación de Cafeteros, llamó a los congresistas que lo apoyaban y estaban siendo investigados por la parapolítica<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, dada su asociación criminal con los paramilitares de las AUC, a que votarán rápidamente sus proyectos de ley antes de ir a la cárcel<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>. Sin duda, un aporte significativo de Uribe a las formas de gobierno, al promover un híbrido entre el régimen parlamentario y el penitenciario. Híbrido que llevaría a la perfección, pero también a la cárcel, a sus ministros de Justicia, Sabas Pretelt y de Seguridad Social, Diego Palacio, pues mediante el delito de cohecho a los congresistas Yidis Medina y Teodolindo Avendaño, más conocido como la “Yidispolítica”<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>, logró la reforma de un articulito de la Constitución para ser reelecto presidente del 2006 al 2010. Con la comisión de este delito de lesa constitucionalidad se inaugura propiamente una presidencia cacocrática, pues a pesar de la ilegalidad que hizo posible la reforma de la Constitución, su triunfo fue legitimado en las urnas por 7.39.835 colombianos en primera vuelta, frente a Carlos Gaviria Díaz, que obtuvo 2.613.157 votos como candidato del Polo Democrático.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Coronara Abelardo su carrera en la Casa de Nariño?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí que Abelardo de Espriella sea hoy&nbsp; el candidato de la cacocracia, pues agita las mismas bandera de Álvaro Uribe Vélez de hace 20 años: la seguridad, la supuesta lucha contra la corrupción, la defensa de la Patria (“Primero Colombia”, en Uribe), la protección y promoción de la inversión extranjera, la explotación a ultranza de las energías fósiles, la “motosierra” del Estado al estilo Milei, la rebaja de impuestos a las grandes fortunas y, sobre todo, la apelación a la fuerza y la violencia, “firmes por la Patria”, con nuevas versiones del “Plan Colombia”, apoyo y asesoría militar de Israel, anunciando que en 90 días acabará con los grupos armados ilegales y el narcotráfico, haciendo de Colombia una “Patria Milagro”. El trasfondo de semejante programa, no es otro que la utilización irresponsable del miedo y la exaltación de un falso patrioterismo, de quien en el pasado fuera asesor de los grupos narcoparamilitares, responsables de más de 200.000 asesinatos y del control de una vasta red de estructuras criminales, como la oficina de Envigado, al mando de “Don Berna”, otrora fundador con los Castaño y Mancuso de los PEPES y luego de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU)<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. Su patrioterismo es tan acendrado que tiene dos nacionalidades más, la italiana y la estadounidense, cuyo juramento exige una lealtad absoluta, por encima de los intereses de cualquier otra nación, lo que significa que estará incondicionalmente al servicio de MAGA. Por todo lo anterior, si llegaré a ganar las elecciones el próximo domingo, coronaría la cacocracia en la Casa de Nariño y el proceso de transición democrático iniciado hace 35 años con la Constitución del 91, encabezado hoy por Iván Cepeda, quedaría hecho trizas. Tal es la encrucijada histórica en que nos encontramos y por eso, según Gabo, “<strong><em>lo inverosímil es la única medida de nuestra realidad</em></strong>”, pues llegaría a la presidencia de la República un abogado que debe gran parte de su fortuna, pintoresca y fulgurante figura, a sus asesorías y defensas de los mayores criminales de lesa humanidad, cuyas atrocidades superan en número y crueldad las cometidas por las Farc-Ep, además de los generosos honorarios de delincuentes de cuello blanco como David Murcia Guzmán y Alex Saab.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/">https://www.fundeu.es/consulta/cacocracia/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=Abelardo+y+la+exhibici%C3%B3n+de+su+pene+a+la+una+periodista">https://co.search.yahoo.com/search?fr=mcafee&amp;type=E210CO1490G0&amp;p=Abelardo+y+la+exhibici%C3%B3n+de+su+pene+a+la+una+periodista</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Aporofobia">https://es.wikipedia.org/wiki/Aporofobia</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.semana.com/enfoque/frase-de-la-semana/articulo/les-voy-pedir-todos-congresistas-mientras-no-esten-carcel-voten/82445-3/">https://www.semana.com/enfoque/frase-de-la-semana/articulo/les-voy-pedir-todos-congresistas-mientras-no-esten-carcel-voten/82445-3/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica">https://es.wikipedia.org/wiki/Yidispol%C3%ADtica</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/autodefensas-campesinas-de-cordoba-y-uraba-surgimiento-transformacion-consolidacion-y-financiacion">https://www.comisiondelaverdad.co/autodefensas-campesinas-de-cordoba-y-uraba-surgimiento-transformacion-consolidacion-y-financiacion</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130434</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 02:37:25 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia, entre la transición democrática o la consolidación cacocrática]]></media:description>
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        <item>
        <title>POR UNA MEMORIA DEMOCRÁTICA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/por-una-memoria-democratica/</link>
        <description><![CDATA[<p>La polarización que nos diezma como ciudadanos e impide la existencia real de la convivencia democrática no es la partidista. Es aquella que nos divide entre un bando creciente de víctimas y un número cada vez más indolente de electores que solo piensa en su seguridad y prosperidad. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Nada más urgente y ausente en estas campañas presidenciales que la reivindicación de una memoria democrática, sin la cual nunca podremos salir de este laberinto de violencias en que estamos extraviados desde hace más de medio siglo. Un laberinto que la mayoría confunde con polarización política.&nbsp; Esa fue, entre muchas otras, una de las conclusiones principales que nos dejó el conversatorio con Helena Uran Bidegain, convocado por La Paz Querida y realizado el pasado martes 26 de mayo en la Cinemateca de la Tertulia en Cali. La expresó Helena ante su frustración personal por no haber podido realizar entrevistas con los candidatos favoritos a la Presidencia sobre el sentido y la importancia que para ellos tiene la memoria y cuál sería su relevancia en un eventual gobierno suyo desde la Casa de Nariño. Al parecer, dichas candidaturas no atendieron su solicitud porque están más obsesionadas en la búsqueda de votos que con la importancia de la memoria, pues si los colombianos no sufriéramos de esta especie de Alzheimer político, muy probablemente la abstención electoral sería mayor. Con toda razón, García Márquez escribió en su <em>Proclama por un País al alcance de los niños</em>: “<em>Nos han escrito y oficializado una versión complaciente de la historia, <strong>hecha más para esconder que para clarificar</strong>, en la cual <strong>se perpetúan vicios originales</strong>, se <strong>ganan batallas que nunca se dieron</strong> y se <strong>sacralizan glorias que nunca merecimos</strong>”. &nbsp;</em>Y añadió<em>: “Tenemos en el mismo corazón la misma cantidad de <strong>rencor político y de olvido histórico</strong>”, </em>como parece que les sucede a Cepeda, Abelardo y Paloma, en sus respectivas campañas, pero sobre todo a millones de sus seguidores que votaran por ellos el próximo domingo 31 de mayo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Campañas sin memoria</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En efecto, en estas campañas se está perpetuando el <strong><em>vicio original</em></strong> del maniqueísmo partidista, que deriva en sectarismo y fanatismo ideológico, pues cada candidato señala y descalifica a sus adversarios como los únicos responsables de todos los males existentes y se exime, en busca de votos para sí, de su propia responsabilidad y autocrítica por la persistencia histórica de tantos males. Entonces todos sus demás competidores son los responsables de la corrupción, la violencia y la exclusión social, salvo obviamente él mismo, que no tiene ninguna responsabilidad, pues en su propaganda política aparece como ejemplo de pulcritud, coherencia democrática y ser “un libro abierto” al escrutinio de toda la ciudadanía. Así, cada candidato y candidata esconde alguna parte de su pasado y de su responsabilidad con el presente y se esfuerza por mostrarse como un triunfador o una ganadora de múltiples <strong><em>batallas en las que nunca participó</em></strong>. Desde la batalla contra la exclusión social, el racismo, el machismo, la ilegalidad y la corrupción. Pero, sobre todo, la más urgente, la batalla contra la criminalidad y sus relaciones cada vez más estrechas y ocultas con la política, que suele expresarse en coaliciones tras bastidores. Unas veces con grupos armados de extrema derecha, como los narcoparamilitares de las AUC, en otras ocasiones con la extrema izquierda de la guerrilla, pero también con el narcotráfico o contando con la generosa financiación en sus campañas electorales de poderosos banqueros como los Gilinski, Sarmiento Angulo o grandes empresas internacionales como Odebrecht. Lo grave es que toda esa tramoya de ilegalidades solo venimos a conocerlas al final de cada gobierno, con sus respectivos escándalos de corrupción y violación de los topes en sus campañas presidenciales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Simulando Democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es negando o simplemente ignorando todo lo anterior, que hemos <strong><em>sacralizado la gloria de ser la “democracia”</em></strong> más estable y profunda de Latinoamérica. Una <strong><em>gloria </em></strong>que desde luego <strong><em>no merecemos</em></strong>, parafraseando a Gabo, pues somos también la “democracia” más profunda en fosas comunes, magnicidios de candidatos, ejecuciones extrajudiciales de jóvenes, desplazamientos, secuestros, torturas y desapariciones forzadas. Una violenta saga que ha perpetuado por generaciones y por más de medio siglo la existencia de millones de víctimas sin verdad, justicia y reparación a manos de grupos paramilitares, guerrillas, carteles del narcotráfico y agentes de la Fuerza Pública, bajo gobiernos de todos los espectros políticos y partidistas, conservadores, liberales y progresistas, camuflados bajo innumerables siglas y hasta en nombre de un “número significativo de ciudadanos”. Y en estas elecciones un candidato lo hace bajo la impronta y fiereza de un tigre que devorará supuestamente a los corruptos, así él mismo haya sido un exitoso defensor penalista de delincuentes de cuello blanco como David Murcia Guzmán, Alex Saab y además asesor legal de connotados criminales de lesa humanidad como los comandantes de las AUC. Más le valdría al outsider Abelardo haber escogido otra mascota más dócil, pues podría confundirse el felino en esa cacería de corruptos y hasta llegar a devorarlo.Y todo ello ha sucedido y sigue pasando, para mayor estupor y vergüenza, junto a innumerables victimarios institucionales, legales e ilegales que periódicamente participan en elecciones, se disputan el control del Estado o se reeligen para ser inmunes, rodeados de cientos de escoltas, y celebran jubilosamente sus triunfos electorales sin la más mínima consideración humanitaria y vergüenza ante millones de víctimas. Por eso resulta un eufemismo hablar ahora de polarización política, pues lo que ha prevalecido durante décadas es la desolación y victimización de los civiles en nombre de sectarismos partidistas y hegemonismos de clase, generadores de exclusión social, racismo, clasismo y machismo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Perplejidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De allí que, si como ciudadanos sometiéramos todas las candidaturas a un riguroso examen ético de su pasado y presente, más allá de nuestras simpatías personales, ideológicas y económicas, es probable que muchos ciudadanos se inclinarían por el voto en blanco o incluso por la abstención. Les ganaría la perplejidad y el escepticismo ante una estabilidad institucional generadora de tanto horror e iniquidad en nombre de una democracia que utiliza las elecciones como una coartada perfecta para gobernar impunemente. Una estabilidad institucional de la que hacen apología permanente casi todos los políticos profesionales en nombre de una supuesta separación de las ramas del poder público y su falaz trinidad de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Pero, también, una mayoría de connotados juristas que cantan loas al Estado de derecho y la civilidad, pero olvidan la masacre del Palacio de Justicia el 6 y 7 de noviembre de 1985 para “defender y salvar la democracia” –como nos lo recordó Helena Uran&#8211; además de respetables académicos, politólogos y sociólogos que elevan a un altar sagrado la Constitución del 91, máxima expresión de la “democracia participativa”, así ella sea incapaz de garantizar la libertad de miles de ciudadanos para votar en cientos de municipios el próximo domingo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pandemónium democrático</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El siguiente es el democrático paisaje político en que se desenvuelven estas elecciones: “<em>El Comité Internacional de la Cruz Roja registró 965 personas heridas o fallecidas por artefactos explosivos, la mayoría civiles, y documentó 308 nuevas desapariciones. Por otra parte, según la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV), al menos 235.619 personas se desplazaron de manera individual, 87.069 lo hicieron en eventos de desplazamiento masivo y 176.730 permanecieron confinadas”. &nbsp;</em>El CICR aseguró que el país enfrentó en 2025<em>“el nivel más grave de la última década”, no solo por la intensidad de los combates, sino por la manera en que se desarrollaron las hostilidades y el impacto que tuvieron sobre la población civil”</em>, todo lo anterior, que cruel ironía, en búsqueda de la “Paz Total”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una democracia sin víctimas ni victimarios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos, pues, ante la mayor catástrofe humanitaria del continente y son las víctimas las que nos deberían interpelar y nos reclaman responsabilidad al votar, más allá de las disputas emocionales y narcisistas entre los candidatos, para evitar así caer en una falsa polarización entre derecha, izquierda o centro. Porque la polarización que nos diezma como ciudadanos e impide la existencia real de la convivencia democrática es aquella que nos divide entre un bando creciente de víctimas y un número cada vez más indolente de electores que solo piensa en su seguridad y prosperidad. Es esa división, la que puede llevar a muchos a votar pensando solo en sus derechos y heredad, para gozar por siempre y sin límites de su propiedad y seguridad, por encima de los derechos sociales de millones de víctimas a quienes históricamente se les ha negado su plena ciudadanía, es decir, el derecho a tener derechos. Empezando por el fundamental a una vida digna sin estar sometidas a la violencia del hambre, la ignorancia, la exclusión social, el miedo, las enfermedades, el confinamiento y la discriminación en razón de su estrato social, color de piel y orientación sexual. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La urgencia de una memoria democrática</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Son esas graves y masivas exclusiones las que también nos reclama una memoria para la democracia, pues ésta no puede existir si por generaciones el Estado prolonga una institucionalidad incapaz de poner fin a esa vulneración interminable de derechos y niega a millones de colombianos una vida digna y además prolonga la impunidad de victimarios reacios a responder por semejante injusticia e iniquidad, rodeados de seguridad, privilegios económicos y sociales. Como bien lo resaltó Helena, si seguimos pensando que la memoria es un asunto exclusivo de las víctimas y no una responsabilidad de todos para poner fin a la victimización, así ella sea ajena a nuestras vidas personales y familiares o acontezca en un orden y ámbito que no nos afecta, por ser político, social, económico, de género, académico, religioso, racial o etario, entonces difícilmente podremos convivir en un futuro mediato en paz, con seguridad y democráticamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por una democracia al alcance de los niños</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso vale la pena, una vez más, citar la <em>Proclama Por un País al alcance de los niños, </em>para evitar que la infancia siga siendo reclutada y asesinada<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>, como ha sucedido en el Guaviare en la disputa por economías ilegales entre bandas criminales de las autodenominadas disidencias de las Farc. Escribió el nobel en ese prólogo para la Misión de Ciencia, Educación y Desarrollo, más conocida como la Misión de Sabios y denominada &#8220;<strong>Colombia, al filo de la oportunidad</strong>&#8220;, en julio de 1994: “<em>Tal vez estemos pervertidos por un sistema que <strong>nos incita a vivir como ricos mientras el cuarenta por ciento de la población malvive en la miseria</strong>, y nos ha fomentado una noción instantánea y resbaladiza de la felicidad: <strong>queremos siempre un poco más de lo que ya tenemos</strong>, <strong>más y más de lo que parecía imposible</strong>, <strong>mucho más de lo que cabe dentro de la ley</strong>, <strong>y lo conseguimos como sea: aun contra la ley</strong>. Conscientes de que <strong>ningún gobierno será capaz de complacer esta ansiedad</strong>, hemos terminado por ser <strong>incrédulos, abstencionistas e ingobernables, y de un individualismo solitario por el que cada uno de nosotros piensa que sólo depende de sí mismo.</strong> Razones de sobra para seguir preguntándonos <strong>quiénes somos, y cuál es la cara con que queremos ser reconocidos en el tercer milenio</strong></em><strong>”</strong>. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Un domingo crucial</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ha sido precisamente esa compulsión la que nos ha conducido hasta aquí y explica porque el próximo domingo 31 la disputa por la presidencia de la República se dará solo entre tres candidatos en lugar de cinco, como debería ser. Entre quien pretende representar millones de víctimas, Iván Cepeda, y quienes parecen que todavía no han tomado conciencia, como Abelardo y Paloma, de que una verdadera democracia no puede existir solo defendiéndola con sangre y fuego de las “ratas” o con un tigre suelto para proteger a ultranza un sistema sustentado en exclusiones y taras como el clasismo, el racismo, el machismo, la misoginia y la homofobia, apelando para ello a creencias religiosas, prejuicios sociales atávicos absurdos y miedos personales infundados para llevar a las urnas a quienes llaman “ciudadanos de bien”. Con razón decía Belisario hace ya más de 40 años que si no “<strong><em>dejamos de ser una federación de rencores y un archipiélago de egoísmo, nunca podremos ser una fraternidad de iguales”</em></strong> o, al menos, aspirar a vivir humanamente en una sociedad donde no se mate supuestamente en defensa de la democracia y mucho menos por la búsqueda de más derechos y justicia social. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo que está en juego el próximo domingo, una incierta transición hacia una auténtica democracia o una rápida consolidación de la cacocracia, el gobierno de quienes roban con destreza la confianza ciudadana en las urnas, recortan los derechos sociales de las mayorías y minan los principios fundamentales de la Constitución del 91: el Estado Social de derecho, las libertades públicas, el derecho y deber a la paz política (artículo 22) la igualdad y dignidad de todo ser humano (artículo 1), para salvaguardar a su favor la mercadocracia y sus ídolos venerados de seguridad, estabilidad jurídica y confianza inversionista, tres “huevitos”, bajo los cuales ocultan su codicia y prepotencia sin límites los mismos de siempre, los líderes del País Político contra los nadies del País Nacional<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, como bien saben hacerlo y quieren que nunca cambie.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://caracol.com.co/2026/05/28/mindefensa-advierte-que-habria-menores-entre-muertos-por-combates-de-disidencias-farc-en-guaviare/">https://caracol.com.co/2026/05/28/mindefensa-advierte-que-habria-menores-entre-muertos-por-combates-de-disidencias-farc-en-guaviare/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://intervencionycoyuntura.org/el-pais-politico-y-el-pais-nacional/">https://intervencionycoyuntura.org/el-pais-politico-y-el-pais-nacional/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129702</guid>
        <pubDate>Sat, 30 May 2026 00:05:02 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[POR UNA MEMORIA DEMOCRÁTICA]]></media:description>
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                            </item>
        <item>
        <title>ELECCIONES Y MUNDIAL DE FÚTBOL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/elecciones-y-mundial-de-futbol/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los candidatos ganan no con la mano de Dios que le ayudó a Maradona y Argentina para derrotar a Inglaterra en el mundial de México de 1986, sino con la mano del “diablo”, haciendo jugaditas y trampas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, Sección América-Colombia, febrero 2026)</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de la incertidumbre que corroe a estas elecciones, lo más seguro es que tendremos repechaje, es decir, segunda vuelta, para definir el próximo 21 de junio quien llegará a la Casa de Nariño. Y llegará al “poder” no a gobernar sino más bien a transar intereses con los poderes decisorios, tanto los legales como ilegales, que tras bastidores ya le han marcado los límites a la cancha de la gobernabilidad presidencial. Unos límites que no conocemos, pero que sabemos están fijados y acordados con sus generosos aportantes y los acuerdos ocultos con sus patrocinadores. No ha existido ninguna campaña presidencial, al menos desde 1990, que previamente no haya adquirido compromisos para devolver en contrataciones públicas, concesiones y burocracia el pago de esas contribuciones. De allí, que cada presidente termine su mandato tan agobiado y desprestigiado. Por eso, valdría la pena que contáramos en las campañas electorales con un VAR, como en el mundial, que anulará a tiempo todas esas jugaditas ilegales y tramposas con las cuales muchos candidatos y sus partidos ganan las elecciones. Aunque, a decir verdad, al menos para algunos trámites de las contiendas electorales sí funciona, como lo acaba de demostrar la Registraduría Nacional al anular y no avalar el 62% de los casi cinco millones de firmas presentadas por Abelardo de la Espriella como precandidato en nombre de “<em>un grupo significativo de ciudadanos”</em>. Si como precandidato comete semejante osadía, engaña y defrauda así la confianza ciudadana, la pregunta obvia es ¿Hasta dónde podrá llegar siendo presidente? Si llega a la Casa de Nariño, habrá que reconocer que será gracias a millones de <em>“significativos ciudadanos</em>” para quienes la ilegalidad, la picardía y la trampa es fuente de legitimidad presidencial. Entonces estaríamos ante la máxima expresión de la cacocracia en nombre de “<em>la salvación nacional</em>”, “<em>firmes por Colombia</em>” y “<em>defensores por Colombia</em>”. Sin duda, como lo anuncia el propio Abelardo, muchos correrán el riesgo de que se “<em>los coma el tigre”</em>, su mascota de campaña, especialmente aquellos que no se comen su cuento de <em>“salvar a Colombia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En las campañas presidenciales no hay VAR</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo lamentable es que el VAR, que seguro impedirá en el mundial de fútbol que una selección gane con jugadas ilegales o dudosas, no existe en las campañas presidenciales en curso o solo funciona cuando ya el partido ha terminado. Siempre nos enteramos demasiado tarde que el ganador en la contienda electoral ha llegado a la Casa de Nariño en “virtud” de muchas jugaditas ilegales, siendo la más frecuente y leve violar los topes fijados para la financiación de las campañas, como al parecer sucede en el actual o, mucho peor, de recibir el apoyo, obviamente en el “camerino” y antes de jugarse la final, de poderes de facto ilegales y criminales, que van desde el narcotráfico (proceso 8.000), los grupos de autodefensa y la guerrilla, hasta los muy legales como Odebrecht o el generoso AVAL de grupos financieros. Es decir, ganan no con la mano de Dios que le ayudó a Maradona y Argentina para derrotar a Inglaterra en el mundial de México de 1986, sino con la mano del “diablo”, como lo han hecho muchos candidatos y por eso después gobiernan impunemente. Para completar el panorama de ese desleal y turbio juego del poder político, cada cuatro años vuelven los mismos partidos políticos con sus mismas alineaciones de jugadores profesionales. Candidatas y candidatos sonrientes en costosas vallas publicitarias, muy diestros y hasta siniestros para la trampa y la demagogia, a disputar las campañas y ganar de nuevo sus curules en el Congreso. Sucede así porque tienen una hinchada numerosa de fanáticos y clientelas leales agradecidas que los reeligen por prebendas, afinidades, intereses compartidos y necesidades acuciantes, pero también porque un número significativo de electores carece de información y no utiliza o tiene atrofiado el VAR de su memoria y el juicio ciudadano. Van a las urnas a botar su voto y marcan el tarjetón como si fuera un baloto, esperando acertar con el ganador. Ya tenemos 16 aspirantes a la presidencia, en la liga menor que se definirá el próximo 8 de marzo en las tres consultas, y tres jugadores en la liga mayor: Cepeda, Abelardo y Fajardo, que los esperan para el picado del 31 de mayo, en primera vuelta. Y la final será el 21 de junio, en la segunda y definitiva vuelta presidencial.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los partidos de verdad &nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero estoy seguro que la inmensa mayoría de colombianas y colombianos estaremos pendientes de otros partidos donde la Selección Colombia y sus jugadores nos demostrarán en el mundial todo lo contrario de los partidos políticos y sus mediocres jugadores y candidatos: trabajo, talento, juego limpio y triunfos inobjetables. Porque a la Selección Colombia se llega por mérito propio y no por adulación y jugaditas sucias o compromisos tras bambalinas con el cuerpo técnico y sus directores. Se está en la cancha de fútbol porque se ha demostrado competencia y calidad humana. Esa presencia en la selección es gracias a sus jugadas a la vista de todos en la cancha de fútbol. Es una alineación y participación ganada con absoluta transparencia y destreza, por el compromiso de cada jugador con el equipo y el juego colectivo, no a su narcisismo por ser la estrella ganadora. Sin duda, en la cancha de fútbol predomina la meritocracia alcanzada con disciplina, sudor y sacrificio, como nos lo demuestran los “Luchos” en el Bayern y el Sporting de Lisboa.  Todo lo contrario de lo que sucede en la arena política y sus Partidos, donde reina por lo general la intriga y la adulación, propias de la cacocracia y la mediocridad. El miércoles 17 de junio será el debut de la selección contra Uzbekistán a las 10 de la noche, con posibilidades ciertas de ganar, lo que nos deparará seguramente alegría para llegar el 21 de junio a las urnas, donde decidiremos con nuestro voto una disputada final entre dos candidatos, sin que tengamos la seguridad de ganar o perder, pues solo lo sabremos cuatro años después. Y el 27 de junio Colombia enfrentará un desafío mayor ante Portugal a las 7 de la noche. Pero más allá del resultado, habremos visto que si bien el fútbol y la política son juegos que convocan la pasión de multitudes, también tienen diferencias considerables.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Reglas ciertas y resultados inciertos”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el fútbol siempre hay reglas ciertas que un árbitro hace cumplir, ahora con mayor precisión y acierto gracias a la tecnología del VAR y los resultados de los partidos suelen ser inciertos. En cambio, en nuestra política las reglas son cada vez más inciertas, carecemos de un árbitro confiable y no existe el VAR para evitar el triunfo de jugadores deshonestos y tramposos. Es verdad que los resultados en ambos juegos son más o menos inciertos, pero en el fútbol vemos todos cómo se gana o pierde, los jugadores están expuestos a la vista de millones de espectadores, a su exaltación o rechifla, en la cancha la visibilidad y transparencia de sus jugadas es absoluta, desde sus aciertos hasta sus errores, su juego limpio y sucio. Todo lo contrario, sucede en la política, por eso los candidatos hablan tanto de transparencia, honestidad y juego limpio, pero sus jugadas cruciales suelen ser ocultas y en la penumbra. Mientras más se precian de ser honestos, virtuosos y transparentes más impostores y farsantes suelen ser.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Triunfos en camerinos ocultos</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ganan en las elecciones como certamen público, pero sus triunfos se tejen en camerinos ocultos, con apoyos más o menos vergonzosos y maniobras clandestinas. Pero, sin duda, la mayor y más importante diferencia es que en la cancha de fútbol no se tolera la violencia y menos la eliminación física del contrario, por eso los jugadores irascibles y agresivos son expulsados inmediatamente. Disputan el juego como adversarios y no como enemigos y al final del partido, por más enconado que haya sido, los técnicos y jugadores se despiden y reconocen el resultado. Lo contrario suele suceder en nuestra arena política, donde el contrincante cuando no es excluido del juego al aplicarle arbitrariamente las reglas, como lo hizo el Consejo Nacional Electoral contra el precandidato Iván Cepeda y a favor de Daniel Quintero, corre el riesgo de ser eliminado físicamente, como sucedió con Jaime Pardo Leal, Luis Carlos Galán, Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro, en anteriores comicios presidenciales. Ya el ELN ha amenazado de muerte a De la Espriella. Esperemos que esa saga espectral y letal no se repita en las próximas elecciones, pues la sombra del precandidato Miguel Uribe Turbay todavía se proyecta, aunque su padre no aparezca en la llamada <em>“Consulta amplia por Colombia”</em>. Una consulta que demuestra así ser lo contrario, según las denuncias de la senadora María Fernanda Cabal y su esposo José Félix Lafaurie. Ojalá tuviéramos presente, tanto en los partidos de nuestra selección en el mundial, pero sobre todo en los próximos comicios electorales este palio del DHAMMAPADA: “<em>El que vence engendra odio, el que es vencido sufre. Con serenidad y alegría se vive si se superan victoria y derrota”</em>. Porque el fútbol y la política deberían ser juegos vitales, no mortales, como los convierten los fanáticos de las barras bravas y los partidos sectarios con sus caudillos salvíficos y mascotas felinas amenazantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125777</guid>
        <pubDate>Sat, 14 Feb 2026 03:36:00 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>Petro y Trump, de la confrontación a la concertación.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/petro-y-trump-de-la-confrontacion-a-la-concertacion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Después de la conversación telefónica que sostuvieron por cerca de una hora el pasado miércoles 7 de enero, Trump reconoció a Petro como un jefe de Estado honorable en su Truth Social y Petro a Trump como un hombre “pragmático que hace lo que piensa, como yo”. Ya era hora.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, enero 2026).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el mensaje del presidente Trump en su Truth Social, en la primera semana de febrero recibirá en la Casa Blanca al presidente Petro. Será un encuentro en la doble acepción del término. Primero como reconocimiento mutuo de su condición de jefes de Estado y segundo como contradictores legítimos en torno a problemáticas eminentemente “intermésticas”, como lo son el narcotráfico y los recursos energéticos no renovables y estratégicos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de la conversación telefónica que sostuvieron por cerca de una hora el miércoles 7 de enero, Trump reconoció a Petro como un jefe de Estado honorable en su Truth Social y Petro a Trump como un hombre <em>“pragmático que hace lo que piensa, como yo”</em>, según su entrevista para el New York Times<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>. Han dejado de insultarse y deslegitimarse, como gamberros de barrio y han empezado a comportarse como jefes de Estado. Ya era hora. Pues ambas problemáticas, el narcotráfico y los recursos energéticos, requieren abordajes y tratamientos simultáneos en el orden internacional y doméstico (“interméstico) para su adecuada regulación. Es la única forma de combatir con eficacia las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de estupefacientes y también definir la lucha por los recursos energéticos como el petróleo y los minerales estratégicos, llamados tierras raras, que están en el centro de la disputa por el nuevo orden geopolítico<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a> planetario entre las grandes potencias.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Las adicciones de Maga: Petróleo y drogas ilícitas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso Trump, con su delirio imperial de America First y su grave complejo Maga-Céntrico, pues pretende que todo el mundo gire a su alrededor, precisa contar con la complicidad de la cacocracia militarista que controla Venezuela para asegurarse así su portentosa reserva petrolera y la enorme riqueza de minerales críticos por explorar y explotar que alberga su territorio. Pues si algo está fuera de duda es que Trump, en tanto mercader imperial, sabe muy bien que los negocios y las billonarias inversiones para la grandeza de su amada Maga requieren ante todo un clima de paz, seguridad y estabilidad en lugar del caos incierto y violento que predomina en toda guerra internacional o conflicto armado interno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso su afinidad con Putin y su impaciencia con Zelensky a quien sugirió “<em>que era mejor hacer las concesiones de tierras ahora, antes de que Rusia gane más territorio en batalla</em>”. De allí también su interés en concertar con Delcy Rodríguez y la cúpula político-militar de Maduro ese clima de tranquilidad para la llegada de las Maga-empresas petroleras y energéticas. Al igual que sus amenazas de intervenciones militares en Colombia y México, principales proveedores de cocaína y fentanilo, drogas que utiliza Trump como un comodín para intimidar e intentar controlar a sus gobernantes, Petro y Sheinbaum, en beneficio de Maga. Para manejar esas dos grandes e irrefrenables adicciones de su amada Maga, el petróleo y los estupefacientes, Trump persigue, utilizando insultos, Fake News y su Truth Social, la colaboración en modo de sumisión de Venezuela, Colombia y México.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿De la confrontación a la concertación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal es el trasfondo del encuentro de Petro con Trump, lo que paradójicamente puede conducirlos de la confrontación a la concertación. Así lo mencionó Petro en su entrevista con reporteros de este Diario Global<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>: “<em>pero, por ejemplo, en el narcotráfico, no tenemos ninguna distancia</em>”, incluso sugirió la posibilidad de contar con su apoyo para combatir grupos guerrilleros, pues dijo: “<em>En realidad yo no les reconozco ese estatus porque son grupos que se han dedicado a la codicia”</em>, así como insinuó que podría avanzarse por la vía de la negociación, como lo está haciendo con el llamado “Ejército Gaitanista de Colombia” o “Clan del Golfo<em>”: “Hay algo en lo que sí puede ayudar Trump y es que la fiscalía es la que tendría que asumir las negociaciones y no ha querido hacerlo por miedo. Pero negociar con un grupo delincuencial lo hace Estados Unidos todo el tiempo. Estados Unidos negocia con los señores capos que nosotros extraditamos”. </em>Si en el encuentro de febrero ambos logran acuerdos en este terreno, que es el prioritario para Trump, entonces éste deberá reconocer que sus graves acusaciones contra Petro, sindicándolo de “narcotraficante”, “capo” y “enfermo”, haciéndose eco de las infamias de la oposición de derecha y de la estulticia sectaria de sus millones de seguidores en las redes sociales que lo tildan de sucesor de Pablo Escobar, no tienen fundamento alguno. Y, sin duda, Petro consolidaría así su coherencia política y personal en sus denuncias y lucha como congresista contra los grupos narcoparamilitares, que permitieron depurar el Congreso de aproximadamente 60 parapolíticos<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a> a quienes, antes de ir a la cárcel, les pedía el presidente Álvaro Uribe Vélez que votaran sus proyectos en el Congreso, entre ellos su reelección para el período 2006-2010. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La mayor paradoja de Petro</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En tal caso, Petro también estaría ante la mayor paradoja de su vida política, pues pasaría de ser el jefe de Estado que con mayor vehemencia ha desafiado a Trump, incluso en Nueva York, llamando a los soldados norteamericanos a desobedecer sus órdenes para no incurrir en crímenes de guerra, a contar con su apoyo invaluable en la lucha contra la codicia de organizaciones que han fusionado la rebelión con el narcotráfico, haciendo fracasar estruendosamente su principal bandera política, “la Paz Total”. Una bandera hoy raída y convertida en un caos letal en muchas regiones y municipios de Colombia bajo control de organizaciones criminales. De darse tal viraje en las relaciones con Trump y además contar con la coordinación de sus agencias de inteligencia y la DEA  para dar golpes certeros contra laboratorios y un eventual sometimiento del “Clan del Golfo” a la justicia, todo ello, le permitiría a Petro no solo desvirtuar la campaña virulenta y falaz de la oposición en su contra, sino que además situaría el debate electoral por la Presidencia en un terreno favorable para las llamadas fuerzas progresistas y adverso, curiosamente, a los sectores políticos más cercanos a Trump que buscan y esperan contar con su apoyo, como lo hizo en Honduras con Nasry Asfura y en Argentina con Javier Milei, los candidatos ganadores. Por lo tanto ese encuentro, de realizarse y no cancelarse intempestivamente, puede resultar histórico y estaríamos frente a la última y mayor paradoja de todas, como es que el poder criminal y deletéreo del narcotráfico, presente en todos los intersticios de la economía, las campañas políticas exitosas de innumerables candidatos, los mayores y más terribles crímenes políticos de nuestra historia reciente, sería la fuerza con mayor capacidad para transformar nuestra realidad política, económica y social, como aconteció al catalizar el proceso constituyente y la Constitución del 91, con su artículo 35 que entonces prohibía la extradición de Colombianos por nacimiento. Lo anterior puede suceder, siempre y cuando Petro y Trump pasen de la confrontación a la concertación. Ojalá ambos tengan en cuenta este sabio consejo de Max Weber y moderen su peligrosa adicción a X y Truth Social, antes y sobre todo después de su encuentro “face to face”: <em>“Por eso el político tiene que vencer cada día y cada hora a un enemigo muy trivial y demasiado humano, la muy común vanidad, enemiga mortal de toda entrega a una causa y de toda mesura, en este caso de la mesura frente a sí mismo</em>”. Porque si algo tienen en común los dos es su vanidad desmesurada, que los arrastra a las amenazas e insultos mutuos, en desmedro de sus funciones y causas como jefes de Estado.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://diario.mx/internacional/2026/jan/10/como-una-llamada-abrupta-entre-trump-y-el-presidente-de-colombia-evito-una-crisis-1101101.html">https://diario.mx/internacional/2026/jan/10/como-una-llamada-abrupta-entre-trump-y-el-presidente-de-colombia-evito-una-crisis-1101101.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-05/la-geopolitica-de-los-mercaderes-imperiales.html">https://elpais.com/america-colombia/2026-01-05/la-geopolitica-de-los-mercaderes-imperiales.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-01-09/petro-trump-me-dijo-que-estaba-pensando-hacer-cosas-malas-en-colombia.html">https://elpais.com/america-colombia/2026-01-09/petro-trump-me-dijo-que-estaba-pensando-hacer-cosas-malas-en-colombia.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124528</guid>
        <pubDate>Sat, 10 Jan 2026 20:56:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/10/31184932/PETRO-Y-TRUMP-WOQY2L2GWNDIJB46EC67NZ4O5E.avif" type="image/avif">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Petro y Trump, de la confrontación a la concertación.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>SERRAT, &amp;#8220;EL SUR TAMBIÉN EXISTE&amp;#8221;</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/serrat-el-sur-tambien-existe/</link>
        <description><![CDATA[<p>El sábado 27 de diciembre, la víspera del día de los inocentes, Serrat celebra 42 años de haber lanzado  y cantado hace 40 , su LP “El Sur también existe”. Es un disco grabado en 1985, ilustrado con un reluciente arco iris en la parte inferior de su carátula, es decir al revés y contiene otros 9 poemas de Mario Benedetti.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición AMÉRICA-COLOMBIA, diciembre 2025)</p>



<p class="wp-block-paragraph">El sábado 27 de diciembre, la víspera del día de los inocentes, Serrat celebra 42 años de haber lanzado y cantado hace 40 su LP <strong><em>“El Sur también existe”</em></strong><em>. </em>Ese disco grabado en 1985, ilustrado con un reluciente arco iris en la parte inferior de su carátula, es decir al revés, contiene otros 9 poemas de Mario Benedetti, como un tributo a su obra y la resistencia de los pueblos del cono Sur a los embates del Norte y sus sangrientos legados dictatoriales desde la década de los años sesenta hasta los ochenta en Argentina, Chile, Bolivia, Uruguay, Perú y Brasil<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>. Legados que hoy pretende reeditar Trump con su Doctrina Nacional de Seguridad y su corolario intervencionista, pero ahora en forma más sutil y cínica, desplegando en una guerra híbrida todas las formas de lucha. Desde las ejecuciones extrajudiciales contra famélicos lancheros, sindicados de ser peligrosos narcoterroristas y así forzar a Maduro para que ceda el paso a María Corina Machado y controlar estratégicamente las mayores reservas planetarias de petróleo en nombre del premio Nobel de la paz. Pero también lo hace otorgando “generosos prestamos electorales” a Milei en Argentina y brindando arteros apoyos en Honduras a favor de su candidato, Nasry Asfura, para después reclamar su pírrico y cuestionado triunfo: <em>“Apoyé a alguien que no iba en la delantera y ganó las elecciones”, dijo desde la Oficina Oval”</em><a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Colombia, blanco electoral del 2026</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior presagia un horizonte tan incierto como peligroso para las elecciones del 2026 en Colombia, al punto que las puede convertir en un laboratorio político más explosivo que una “fábrica de cocaína”, para utilizar su sibilino lenguaje criminal y empresarial. Lo hará, seguramente, promoviendo incondicionalmente en segunda vuelta al candidato de la extrema derecha contra el “comunista” de la extrema izquierda, todo en nombre de la “libertad y la democracia”. Obviamente, la libertad para invertir y expoliar las riquezas naturales del “país de la belleza” y consolidar la cacocracia que él gobierna a su antojo en nombre de MAGA y AMERICA FIRST. Probablemente tengamos las primeras elecciones pro y antimperialistas de nuestra historia reciente. Por eso los versos de Benedetti son hoy más actuales que nunca: “<em>Con sus ventas navideñas, su culto a Dios padre, y de las charreteras, con sus llaves del reino el norte es el que ordena”</em> y más adelante termina: <em>“pero aquí abajo, abajo cada uno en su escondite hay hombres y mujeres que saben a qué asirse aprovechando el sol y también los eclipses apartando lo inútil y usando lo que sirve. Con su fe veterana el Sur también existe</em>”, y sobre todo resiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¡Feliz cumpleaños “nanogenario”</strong>!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero todo lo anterior no es más que un pretexto para celebrar los 82 años del “nanogenario &#8211;parafraseando el cariñoso “nano” de su madre Ángeles y su padre Josef—como lo llamaban en su casa de Poble Sec, barrio popular de Barcelona, donde nació el 27 de diciembre de 1943, en la calle poeta Cabanyes. Por eso también se lo llamó &#8220;<em>el noi del Poble Sec&#8221;,</em> &#8220;el chico del Pueblo Seco&#8221;. Un chico que con su poesía y música nos ha regalado generosamente alegría y rebeldía para gozar con dignidad la vida. Como lo canta en <em>“Defensa de la alegría”</em>, poema de Benedetti en ese LP sureño: <em>“defender la alegría como un estandarte, defenderla del rayo y la melancolía, <strong>de los males endémicos y de los académicos</strong>, del rufián caballero y del oportunista…defender la alegría como una certidumbre, defenderla a pesar de Dios y de la muerte, de los parcos suicidas y de los homicidas y <strong>del dolor de estar absurdamente alegres</strong></em>”. Alegría que también entona Serrat en muchas de sus canciones, como <strong>“Hoy puede ser un gran día”</strong><em>, “Plantéatelo así, Aprovecharlo o que pase de largo, Depende en parte de ti” o en “</em><strong>De vez en cuando la vida</strong><em> toma conmigo café y está tan bonita que da gusto verla. Se suelta el pelo y me invita a salir con ella a escena…y nos sentimos en buenas manos; se hace de nuestra medida, toma nuestro paso y saca un conejo de la vieja chistera y uno es feliz como un niño cuando sale de la escuela”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Llegar a viejo”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo ello, sin caer en la cursilería de la autoestima y advirtiéndonos del implacable paso del tiempo, como lo canta en <strong>“Llegar a viejo”</strong>: “<em>Si se llevasen el miedo, y nos dejasen lo bailado para enfrentar el presente&#8230; Si se llegase entrenado y con ánimo suficiente&#8230; Y después de darlo todo -en justa correspondencia- todo estuviese pagado y el carné de jubilado abriese todas las puertas&#8230; Quizá llegar a viejo sería más llevadero, más confortable, más duradero…Quizá llegar a viejo sería todo un progreso, un buen remate, un final con beso. En lugar de arrinconarlos en la historia, convertidos en fantasmas con memoria&#8230; Si no estuviese tan oscuro a la vuelta de la esquina&#8230; O simplemente si <strong>todos entendiésemos que todos llevamos un viejo encima</strong>”. </em>&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su prolífica, apasionada y musical poesía nada quedó excluido, menos olvidado, desde las populares melodías de su telúrica Cataluña <strong>“Canción de matinada”<a id="_ednref3" href="#_edn3"><strong>[iii]</strong></a></strong> y ese <strong>Mediterráneo </strong>que “<em>a fuerzas de desventuras</em>” tiene “<em>un alma profunda y oscura</em>”, pasando por la pasión romántica de <strong>Lucía “</strong><em>si algún día después de amar, amé, fue por tu amor Lucía</em><strong>”</strong> a la desgarradora y nostálgica <strong>“Piel de Manzana”</strong>: “<em>A esa muchacha que dio a morder su piel de manzana cuando Cupido plantaba un nido en cualquier ventana… A esa muchacha que fue &#8220;Piel de Manzana&#8221; se le quebró el corazón de porcelana, se le <strong>bebieron de un trago la sonrisa</strong>. <strong>La primavera con ella tuvo prisa</strong>… Muchachas tristes que florecisteis en mis aceras, bien poco ha escrito en vuestros cuadernos <strong>la primavera&#8230;y llega el invierno</strong></em><strong>”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“Buenos Tiempos”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta el Serrat crítico y premonitorio de <strong>“Buenos Tiempos”</strong>, canción escrita y entonada con la fuerza de su vibrato en 1987, en su LP <strong>“Bienaventurados”</strong> que resume, mejor que cualquier análisis del más sesudo de los politólogos, los tiempos que corren, 38 años después: “<em>Corren buenos tiempos, buenos tiempos <strong>para la bandada de los que se amoldan a todo con tal que no les falte de nada.</strong> Tiempos fabulosos, fabulosos para <strong>sacar tajada de desastres consentidos y catástrofes provocadas</strong>…Tiempos como nunca para la <strong>chapuza, el crimen impune y la caza de brujas</strong>…Corren buenos tiempos, buenos tiempos para esos <strong>caballeros locos por salvarnos la vida a costa de cortarnos el cuello</strong>… Corren buenos tiempos, buenos tiempos preferentemente <strong>para los de toda la vida para los mismos de siempre”</strong>.</em> </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por las paredes, mil años hace&#8230;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, gracias, Nano, por advertirnos que no podemos seguir jugando a ser ciudadanos tan cándidos e inocentes, como en un interminable 28 de diciembre, para ir cada cuatro años a depositar un voto en una urna esperando que todo cambie. Desde 1978 lo cantas y nos lo recuerdas en <strong>“por las paredes (mil años hace…</strong>): “<em>Que la ignorancia no te niegue, que no trafique el mercader con lo que un pueblo quiere ser. Lo están gritando siempre que pueden, lo andan pintando por las paredes&#8230;”. </em>Y en cientos de gigantes vallas en carreteras y ciudades, con rostros sonrientes de miles de candidatos y candidatas, que desfiguran y saquean el paisaje de “<strong>Colombia el país de la belleza</strong>” en nombre de la “democracia”, la lucha contra la corrupción y la seguridad. ¿Pasará usted por inocente hasta el 2030?</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.wikihistoria.net/dictaduras-en-america-del-sur-el-legado-politico-y-economico-de-los-regimenes-militares/">https://www.wikihistoria.net/dictaduras-en-america-del-sur-el-legado-politico-y-economico-de-los-regimenes-militares/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.centroamerica360.com/politica/trump-afirma-que-su-candidato-en-honduras-gano-las-elecciones-mientras-persiste-la-disputa-por-los-resultados/">https://www.centroamerica360.com/politica/trump-afirma-que-su-candidato-en-honduras-gano-las-elecciones-mientras-persiste-la-disputa-por-los-resultados/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.youtube.com/watch?v=DNgdKdg3ahs">https://www.youtube.com/watch?v=DNgdKdg3ahs</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123687</guid>
        <pubDate>Thu, 18 Dec 2025 20:26:30 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/18152540/elsur.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[SERRAT, &#8220;EL SUR TAMBIÉN EXISTE&#8221;]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>ES LA HORA DEL JUICIO CIUDADANO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/es-la-hora-del-juicio-ciudadano/</link>
        <description><![CDATA[<p>De esta forma “se burlan las leyes sin violarlas” y, lo que es más grave, se “violan sin castigo”, como magistralmente lo expresó nuestro nobel García Márquez en su &#8220;Proclama por un país al alcance de los niños&#8221;.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el diario global. Edición América-Colombia, octubre 2025)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hemos escuchado dos sentencias del poder judicial sobre el juicio contra el expresidente Uribe. Una condenatoria, proferida por la jueza Sandra Heredia el 28 de julio pasado. Y la absolutoria del Tribunal Superior de Bogotá, este 21 de octubre, según lectura del magistrado Manuel Antonio Merchán con fundamento en que <strong><em>“ante la ausencia de prueba directa o inferencia sólida, prevalece la presunción de inocencia”.</em></strong> Esa puesta en escena del poder judicial por prolongadas horas, que tuvo a gran parte del país en vilo escuchando los argumentos técnicos de los magistrados, viene a corroborar el acierto de García Márquez al escribir en su &#8220;Proclama por un País al alcance de los niños&#8221; que “<em>en cada uno de nosotros cohabitan, de la manera más arbitraria, <strong>la justicia y la impunidad</strong>; somos <strong>fanáticos del legalismo</strong>, pero llevamos bien despierto en <strong>el alma un leguleyo</strong> de mano maestra <strong>para burlar las leyes sin violarlas, o para violarlas sin castigo</strong>”<a id="_ednref1" href="#_edn1"><strong>[i]</strong></a></em>. De allí que la dramaturgia judicial, hasta ahora en dos actos, no haya terminado y asitiremos a un tercer acto ante el máximo tribunal, la sala penal de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), pues los abogados de las víctimas presentarán demanda de casación, que será el cierre del telón de este prolongado litigio. Un cierre que seguramente tardará años y devuelve la investigación a la instancia en donde tuvo origen, la CSJ, la cual eludió el entonces senador Álvaro Uribe Vélez al renunciar a su fuero de congresista. Que ironía y vueltas que da la vida, pues el Tribunal desestimó pruebas valiosas aportadas por la CSJ, máxima instancia judicial, como la interceptación legal de un número telefónico que reveló circunstancialmente conversaciones sobre la comisión del delito de soborno a un testigo, Juan Guillermo Monsalve, ilícito que a la postre terminó condenando al abogado del expresidente Uribe, Diego Cadena<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, junto con otras pruebas e inferencias sólidas. Pruebas y hechos que al parecer no tuvieron en cuenta para nada dos magistrados del Tribunal, Manuel Merchán y Alexandra Ossa, más sí la magistrada Leonor Oviedo, expresando en su salvamento de voto las razones en derecho para hacerlo. En virtud de dicho salvamento podemos apreciar que estamos frente a una sentencia absolutoria contraevidente, pues a partir de las argucias de la razón probatoria de los dos magistrados citados, se desconocen hechos probados en forma inobjetable, como la penumbrosa relación del expresidente Uribe con el &#8220;aboganster&#8221; Diego Cadena, según su propia definición como litigante.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una sentencia judicial contraevidente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, el delito sí existió, pero una de las pruebas legalmente decretada por la CSJ fue desestimada por los magistrados del Tribunal Superior a partir de su valoración y con fundamento en una especiosa jurisprudencia a favor del expresidente Uribe y los argumentos de sus abogados. Así “<strong><em>se burlan las leyes sin violarlas</em></strong>” y, lo que es más grave, se <strong><em>“violan sin castigo”</em></strong>, como magistralmente lo expresó nuestro nobel, quien afortunadamente desertó a tiempo de la carrera de derecho en la Universidad Nacional, pues comprendió que de nada vale el dominio de las leyes y sus incisos si con ello se niega la realidad y la verdad. Esa distancia insalvable entre la verdad judicial y la fáctica es lo que revela de cuerpo entero la sentencia absolutoria del magistrado Manuel Merchán y la magistrada Alexandra Ossa en quienes prevaleció, sin duda, esa alma de leguleyo que exhibieron sin pudor y mucha jurisprudencia en la sentencia absolutoria. Por el contrario, la magistrada Leonor Oviedo con su salvamento de voto reivindica el derecho y la ley como fudamentos de la justicia. En efecto, consideró que estaba plenamente demostrado &#8220;que el abogado Diego Cadena, en nombre de Álvaro Uribe, sostuvo reuniones con el exparamilitar Vélez en la cárcel&#8221;. Además, que &#8220;el delito de soborno en la Picota se consumó con actos orientados al alterar el testimonio. En el episodio de Neiva, también me aparto de la postura de mis compañeros, y considero que se configuró el delito. El material mostró la existencia de un plan estructurado para lograr la retractación en las declaraciones en las que Monsalve vinculó a Uribe con la creación de estructuras paramilitares. Lo acreditable en el proceso confirma que no se trató de un acercamiento espontáneo sino una estrategia a cambio de modificar su testimonio. El relato de Monsalve fue coherente y detallado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la genialidad de García Márquez estriba en que nos demostró, con su portentosa imaginación, que la ficción está muchas veces más cercana de la verdadera realidad que los relatos oficiales y judiciales de la misma. Seguramente por ello es que su obra está siendo censurada en los Estados Unidos y se restringe la lectura de &#8220;Cien años de Soledad&#8221; a los jóvenes en los colegios, no vaya a ser que les aporte la suspicacia e imaginación para que descubran quién los gobierna. Nada menos que un exitoso empresario condenado por 34 cargos criminales, algo que supera incluso el realismo mágico de García Márquez, pues así Trump con su rubicunda soberbia y robusta humanidad, quedó revestido de inmunidad presidencial y total impunidad. Es intocable pese a su culpabilidad. Va vestido de mandatario, pero en derecho su traje debería ser el de un presidiario.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La importancia del Juicio Ciudadano</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero estas paradojas y contradicciones entre los fallos de la justicia y la impunidad de los gobernantes no son solo responsabilidad de los jueces, sino sobre todo de los ciudadanos que los eligen. La justicia no puede sustituir a la política y la responsabilidad ciudadana. Es una especie de disonancia cognoscitiva y ética lo que lleva a millones de ciudadanos a votar por candidatos con semejante identidad cacocrática y delictiva, instalándolos en pedestales de impunidad, con tal de que estos defiendan sus intereses, prejuicios, fanatismos ideológicos y hasta religiosos, sin importar los medios que utilicen para ello. Desde las mentiras hasta los crímenes, revestidos con las banderas del nacionalismo, como Trump lo hace con MAGA o Netanyahu con el sionismo de ultraderecha. También la aporofobia y la xenofobia, que exacerban el miedo a los pobres y los extranjeros, como ya lo hace incluso el canciller alemán Friedrich Merz. De esta forma, casi imperceptible, la democracia va degenerando en cacocracia, pues millones de ciudadanos eligen a los más diestros en el manejo del miedo, los prejuicios y el odio, a quienes prometen protección y seguridad con más cárceles y mano fuerte, expulsión de migrantes y hasta la salvación nacional. Así lo hace Milei con la motosierra como símbolo de sus políticas para cercenar el Estado y los derechos sociales conquistados por los argentinos. En nuestros predios, Abelardo de la Espriella apela con publicidad circense y militar a la fiereza de un tigre para intimidar a sus adversarios y supuestamente salvar la nación. Lo hace con máxima impostura quien ayer fuera defensor de Alex Saab, el cómplice de Maduro en la defraudación y saqueo de Venezuela, y hoy se nos presenta como el futuro &#8220;Salvador de Colombia&#8221;. De lograrlo, sería un caso espeluznante de &#8220;fraude presidencial&#8221; auspiciado por una extrema derecha populista como revancha contra el fallido &#8220;Gobierno del Cambio&#8221;, por haber generado éste expectativas irrealizables en cuatro años: &#8220;La Paz Total&#8221; y &#8220;Colombia, potencia mundial de la vida&#8221;.</p>



<p class="wp-block-paragraph">&nbsp;<strong>La ciudadanía, juez de última instancia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso no hay que olvidar que el juez de última instancia es el ciudadano, pues con su voto podrá condenar al ostracismo y la derrota a quienes la justicia no puede hacerlo por tecnicismos y argucias legales. Porque lo que cuenta en la política es la responsabilidad del gobernante por sus acciones u omisiones en el ejercicio del cargo, que afectan al conjunto de la sociedad, independientemente de la buena o mala intención que éste haya tenido. Sin duda las banderas de la “seguridad nacional”, la “seguridad democrática” y “la paz total” son inobjetables, pero si sus resultados fueron miles de ejecuciones extrajudiciales, “falsos positivos” o mayor inseguridad y el control de grupos criminales en vastas regiones del país, será el juicio ciudadano en las urnas quien tendrá la responsabilidad de condenar o absolver a quienes han promovido dichas políticas y estrategias o persistan en en continuarlas. No hay que confundir la responsabilidad política con la culpabilidad penal. La responsabilidad penal es individual, subjetiva y depende de pruebas irrefutables, en parte por eso la sentencia del Tribunal Superior de Bogotá fue absolutoria. En cambio, la responsabilidad política es pública y constitucional: corresponde a todos los ciudadanos evaluarla y juzgarla, especialmente en el caso de quienes aspiran ser reelectos en el próximo Congreso de la República. Así lo establece el artículo 6 de la Constitución, según el cual “<strong><em>los servidores públicos son responsables por omisión o extralimitación en sus funciones”</em></strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Trump y Uribe, casos similares</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La reelección de Donald Trump confirma la importancia de esta distinción: después de ser condenado por 34 delitos en un proceso penal, más de 77 millones de votantes lo absolvieron en las urnas. Por eso Estados Unidos está siendo gobernado por alguien con una larga historia de desprecio por la legalidad interna e internacional. Colombia vivió una historia similar en 2006, cuando Álvaro Uribe fue reelecto tras una reforma constitucional aprobada mediante el delito de cohecho, lo que dio origen al escándalo de la “Yidispolítica”. Pese a las condenas de altos funcionarios de su gobierno, como sus exministros Sabas Pretelt y Diego Palacio<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a>, entre muchos otros, Uribe obtuvo una mayoría electoral que le otorgó legitimidad política e inmunidad penal. Esta impunidad política se profundizó con el encubrimiento de crímenes cometidos por funcionarios cercanos a Uribe. En el caso del DAS, la condena de Jorge Noguera por el asesinato del profesor Alfredo Correa de Andreis<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, las interceptaciones ilegales a periodistas y magistrados, y la protección de quienes él llamó “buenos muchachos”, son parte de esa trayectoria. A ello se sumó la Directiva 029<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>, que facilitó los falsos positivos. Y aunque no haya una prueba penal directa contra Uribe —como tampoco la hubo contra Ernesto Samper en el proceso 8.000 o contra Juan Manuel Santos en el caso Odebrecht y la financiación ilegal de su segunda campaña—, la responsabilidad política sigue intacta. Mientras los ciudadanos sigan votando por líderes que pactan con grupos ilegales o poderes de facto, la impunidad será doble: penal y política. No es solo responsabilidad de quienes gobiernan, sino también de quienes los eligen. Por eso, el juicio que importa es el que deposita cada ciudadano con responsabilidad y conciencia de lo público en la urna. Porque más allá de la sentencia judicial, lo que se definirá en las próximas elecciones es si como sociedad seguimos tolerando la impunidad o decidimos romper el vínculo entre política y crimen, independientemente de la derecha, el centro o la izquierda. Si avanzamos por fin hacia la democracia o, por el contrario, con la coartada de las elecciones, seguimos profundizando esta cacocracia tan estable como criminal, amparada en una Constitución nominal.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/">https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/09/30/el-abogado-diego-cadena-fue-condenado-a-siete-anos-de-prision-domiciliaria-por-soborno-en-actuacion-penal/">https://www.infobae.com/colombia/2025/09/30/el-abogado-diego-cadena-fue-condenado-a-siete-anos-de-prision-domiciliaria-por-soborno-en-actuacion-penal/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/justicia/cortes/los-detalles-del-fallo-que-ratifico-la-condena-contra-diego-palacio-y-sabas-pretelt-exfuncionarios-del-gobierno-de-alvaro-uribe-por-yidispolitica-3385255">https://www.eltiempo.com/justicia/cortes/los-detalles-del-fallo-que-ratifico-la-condena-contra-diego-palacio-y-sabas-pretelt-exfuncionarios-del-gobierno-de-alvaro-uribe-por-yidispolitica-3385255</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://pruebas.las2orillas.co/asi-hizo-matar-jorge-noguera-al-profesor-alfredo-correa-de-andreis/">https://pruebas.las2orillas.co/asi-hizo-matar-jorge-noguera-al-profesor-alfredo-correa-de-andreis/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005">https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121559</guid>
        <pubDate>Wed, 22 Oct 2025 06:21:15 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[ES LA HORA DEL JUICIO CIUDADANO]]></media:description>
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                            </item>
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        <title>“Give Peace a chance”</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/give-peace-a-chance/</link>
        <description><![CDATA[<p>En ambos casos, tanto en Gaza como en Venezuela, lo que escuchan atentamente los oídos de Trump no es la polifonía de la paz de los pueblos y su autodeterminación democrática, sino la cacofonía de los negocios, las inversiones y el futuro de la “Riviera del Oriente Próximo”, junto a las reservas incalculables de petróleo en Venezuela.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico Global, edición América-Colombia, octubre 13 2025)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al parecer Trump escuchó la canción de Lennon y decidió forzar a Netanyahu para que aceptara la primera fase del Acuerdo de Paz, pues el estropeado oído del primer ministro israelí solo escucha las detonaciones, explosiones y la destrucción causada por los misiles lanzados contra miles de palestinos indefensos, desplazados y masacrados sistemáticamente durante dos años. Así Netanyahu convirtió la Franja de Gaza en una especie de Auschwitz a cielo abierto, profanando la memoria de sus antepasados y deshonrando la grandeza del legado cultural del pueblo judío, con mentes pluralistas y sabias como las de Einstein, Arendt y Amos Oz, que alertaron a tiempo al mundo sobre el peligro de ese sionismo nacionalista fanático. Seguramente que hoy Netanyahu los tildaría de antisemitas. El oído de Netanyahu fue clausurado totalmente al sufrimiento de los palestinos y dañado irreversiblemente en su obsesión por aniquilar a Hámas y cobrar así venganza por su terrorífica matanza del 7 de octubre de 2023. &nbsp;Aunque, sin duda, en este caso el coro de los mandatarios de las naciones árabes, especialmente la voz firme de Catar contra la perfidia de Netanyahu al bombardear en Doha a los delegados de Hámas, resultó ser más poderosa e influyente que la voz de Lennon a los oídos de Trump.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Una canción que todavía resuena</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Give Peace a Chance” es una canción que poco le debe rimar a Trump y retumba desde 1969 cuando la compuso Lennon, encamado con Yoko Ono, contra la genocida MAGA de entonces, ensangrentada y luego derrotada en Vietnam. Por eso la pareja de artistas le sugirió al mundo “<strong><em>hacer el amor y no la guerra”</em></strong> y su canción se convirtió en un himno pacifista planetario. Por ironías de la historia, hoy la escucha selectivamente Trump, pero solo por su oído derecho siempre atento en el Oriente Próximo. Por el contrario, su oído izquierdo, muy cercano al mar caribe, prefiere escuchar los misiles que su avanzada militar lanza contra embarcaciones y civiles indefensos, bajo el pretexto de proteger a la juventud norteamericana de los despiadados y peligrosos narcoterroristas del sur que la envenenan, como si estos jóvenes no demandarán compulsivamente más drogas para escapar del sórdido reino de MAGA. Porque el campo en que los narcoterroristas siempre ganan es en la mente de sus consumidores, que no pueden vivir sin drogas. No se ganará la guerra con más extradiciones o intervenciones militares, sino con menos adicciones a sustancias cada vez más mortíferas y costosas como el fentanilo, demandadas por millones que al parecer no soportan el peso de tanta realidad y los extravíos del delirante sueño consumista de Maga.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Invirtiendo en la Paz</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En ambos casos, tanto en Gaza como en Venezuela, lo que escuchan atentamente los oídos de Trump no es la polifonía de la paz de los pueblos y su autodeterminación democrática, sino la cacofonía de los negocios, las inversiones y el futuro de la “Riviera del Oriente Próximo”, junto a las reservas incalculables de petróleo en Venezuela. No olvidemos que uno de los verbos preferidos de Trump, propio de su procaz vocabulario y su ambicioso horizonte político empresarial es “perforar, perforar y perforar”, como también asegurar y consolidar futuras inversiones familiares en complejos hoteleros y campos de golf probablemente en Gaza, Ucrania y hasta Venezuela. De allí su afinidad con Putin, otro jefe de Estado ambicioso, auspiciador de la corrupción y mafias, que consideran a la rica Ucrania tan cercana y querida a sus intereses como ahora lo hace Trump con Venezuela, quien parece añorar y encarnar ese sueño imperial de “América para los americanos” con sus lemas de campaña America First y Maga, convertidos en consignas injerencistas de guerra contra el narcoterrorismo. No le vaya a suceder que su guerra contra el “cartel de los soles” se convierta en un eclipse total de su política internacional para Latinoamérica y el fin de su aureola de pacifista histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La “<em>MAGA</em>LOMANIA” de Trump</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De la “MAGAlomania” nacional de Trump y su megalomanía personal solo cabe esperar esa combinación tan incierta como atroz de la guerra con la paz, que ya nos ha demostrado con creces en tan poco tiempo. Unas veces azuzando a Netanyahu para <strong><em>“que termine su tarea en Gaza”,</em></strong> y otras humillando a Zelenski para que claudique ante Putin. Está claro que Trump no es un hombre de paz sino de negocios y que su estilo es la amenaza y el chantaje de los aranceles, el insulto, la humillación de sus adversarios y la violencia en todas sus formas: simbólica, estructural y directa. Es la encarnación del <strong><em>“estadista forajido y tramposo”</em></strong>, camuflado tras el nacionalismo arrogante de America First y el fracaso histórico de MAGA. Por eso su máxima aspiración narcisista es obtener el premio Nobel de Paz, para lavar su pasado de aventuras lascivas, su prontuario de empresario delictuoso y presente belicoso con su nuevo Departamento de Guerra. Es de esperar que los académicos noruegos no se dejen presionar durante el 2026 por el poderoso lobby de sus socios y cómplices, como Netanyahu y el corifeo de la OTAN, que lo adula y elogia como el estadista de la época. Por tanta claudicación y contemporización con esa facción facinerosa del partido republicano que lidera Trump y gobierna desde Washington vivimos en una época vergonzosa en la que predominan los poderes del odio, la mentira y la codicia. Poderes que siempre precisan de las armas y la violencia para triunfar. Por eso Trump se ensaña contra los migrantes y sus propios ciudadanos, enviando la Guardia Nacional a Los Ángeles y Chicago, ciudades demócratas que se rebelan contra su autoritarismo. La emprende contra la autonomía crítica de las universidades y hasta lanza una cruzada contra la salud pública, reduce los presupuestos sociales y cercena de muerte a USAID. En fin, asistimos a la agonía de la república norteamericana y el surgimiento de una cacocracia de tecnócratas impunes. Con mayor razón ahora que cuenta con el respaldo de esa tecnocracia capitalista de punta, tan ambiciosa como inescrupulosa, capaz de crear realidades paralelas con la ayuda de la IA y casi manipular a su antojo la conciencia y libertad de millones de internautas y ciudadanos. Así cada día hackean sistemáticamente millones de cerebros a punta de algoritmos y prejuicios atávicos propios de la supremacía blanca y su pretendida superioridad moral de la libertad y la igualdad, valores prostituidos por el mercado en nombre de la democracia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La agonía de la democracia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa tramoya de realidades virtuales, nada virtuosas, está minando la existencia de una ciudadanía deliberante y crítica, la única reserva con que cuenta la democracia hoy para resistir y sobrevivir. Si no logra resistir y persistir, implicaría la desaparición completa del Demos y por consiguiente la muerte de la democracia, como sucede en la actualidad con Trump y en otras latitudes del mundo. Es una reserva ciudadana, por cierto, cada vez más asediada por líderes populistas y fanáticos, plenos de certezas salvíficas que no pasan de ser formulas profundamente antidemocráticas como el nacionalismo, la xenofobia, el racismo y la mercadocracia. Hoy banderas de una derecha altisonante, arrogante e ignorante que cada día gana más elecciones desde el norte hasta el sur y nos sume en crisis galopantes y apocalípticas. En primer lugar, con la Conquista o Victoria de MAGA, el caballo blanco de Trump; luego con las Guerras, el caballo rojo de todos los nacionalistas; continuando con el Hambre, ese caballo negro de mercaderes insaciables y culminando con la Muerte, el caballo pálido de las plagas, desastres y pandemias, consecuencia del ecocidio planetario, que en forma eufemística conocemos como crisis climática y ebullición del planeta. Cuanta falta nos hacen hoy miembros del Club de Corazones Solitarios como Gandhi, Mandela, Martin Luther King, Camus, Arendt, Amos Oz, junto a tantos otros, acompañados por las voces de John Lennon, George Harrison y los millones de oídos atentos y conciencias despiertas de esas generaciones que los escucharon, acompañaron y protestaron masivamente, legándonos un mundo mejor y más humano. Un mundo que estamos dejando perder, sumidos en nuestras burbujas de cibernautas narcisistas atrapados en likes, selfies y múltiples aplicaciones, adormecidos en nuestra autocomplacencia consumista y arrastrados por el flujo de mentiras y sandeces que circulan por las redes sociales.</p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=121325</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Oct 2025 18:01:28 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>La Justicia Penal en el laberinto de la criminalidad política</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/la-justicia-penal-en-el-laberinto-de-la-criminalidad-politica/</link>
        <description><![CDATA[<p>La justicia penal está atrapada, casi encarcelada en ese laberinto, desde la eufemística política de sometimiento a la justicia del expresidente César Gaviria para contener el narcoterrorismo de los extraditables y lograr así la entrega de Pablo Escobar</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Articulo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, agosto 29)</p>



<p class="wp-block-paragraph">La justicia penal en Colombia se encuentra atrapada y extraviada en el laberinto de la criminalidad y la ilegalidad política nacional desde hace muchos años. No solo ahora por el juicio y la condena en primera instancia del expresidente Álvaro Uribe Vélez a doce años en prisión domiciliaria, revocada por el Tribunal Superior de Bogotá, mientras resuelva en octubre la apelación interpuesta por sus abogados. La justicia penal está atrapada, casi encarcelada en ese laberinto, desde la eufemística política de sometimiento a la justicia del expresidente César Gaviria para contener el narcoterrorismo de los extraditables y lograr así la entrega de Pablo Escobar. Una entrega que resultó transitoria, pues solo estuvo un año en su cárcel-catedral de impunidad<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, tolerada implícitamente por Gaviria, lo que facilitó su insólita fuga el 22 de julio de 1992. Pero el origen del drama de la justicia penal comienza con la incapacidad del Estado colombiano para contener el auge, la prosperidad y la creciente complacencia social con las fortunas procedentes de mercados ilegales. Inicialmente fue el anodino e inofensivo contrabando de mercancías, cuyo paraíso era San Andrés islas, para la felicidad de millones de colombianos que con la anuencia gubernamental adquiríamos todo tipo de electrodomésticos y bebidas espirituosas. Ese familiar contrabando insular se formalizó con numerosas sucursales de “San Andresitos” en el interior del país. Pero la anuencia gubernamental ya se había expresado en la política cambiaria del Estado con la polémica <strong><em>“ventanilla siniestra</em></strong>”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> del banco de la República bajo el gobierno de Alfonso López Michelsen, que canalizó flujos de dineros procedentes de la bonanza cafetera, pero también de mercados ilegales. Luego vino la bonanza marimbera, continúo con el tráfico de cocaína y llega hasta nuestros días con su internacionalización y globalización. Hoy sabemos que tiene en Catar un punto de intersección donde el actual gobierno explora las posibilidades de someter a la justicia el grupo criminal más poderoso, el autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia, que controla cuantiosas rentas procedentes de mercados ilegales. En ese escenario de criminalidad “interméstica”, por lo internacional y doméstica, la justicia penal colombiana está en limbo, al menos en esta etapa exploratoria, pues ni siquiera existe un marco legal para su aparición en escena.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La extradición de la justicia colombiana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el telón de fondo de ese universo semilegal y criminal que corroe toda la sociedad colombiana es eminentemente político e interestatal y su origen se encuentra en la fracasada “guerra contra las drogas”. Guerra mediada y catalizada por el célebre Tratado de Extradición con Estados Unidos. Un Tratado que en la práctica terminó siendo la extradición de la soberanía judicial del Estado colombiano, pues delegó y sometió al poder punitivo norteamericano el castigo de los más poderosos narcotraficantes y criminales colombianos. La extradición, pues, ha convertido la política criminal de Colombia en una variable subordinada a los intereses de los Estados Unidos. Una variable cada día más politizada con mecanismos como la descertificación, hoy una pesada espada de Damocles que blande amenazante Trump sobre la cabeza de Petro<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>. Pero, también, una variable política para los presidentes colombianos que la han utilizado a su discreción, como lo hizo Uribe con los paramilitares y Simón Trinidad. Con los primeros, para evitar que terminaran revelando todo el entramado criminal de la parapolítica y la para-economía, que afectaría gravemente su legitimidad y gobernabilidad; con Trinidad para presionar la liberación de numerosos secuestrados en poder de las Farc-Ep. Logró lo primero, pero no lo segundo, por eso Trinidad también fue extraditado. En conclusión, la extradición sirvió para burlar la justicia en Colombia, pues en los Estados Unidos negociaron sus penas y obtuvieron fácilmente la libertad en la mayoría de los casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La Justicia penal comodín de la política</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese contexto, la justicia penal no ha podido escapar a su utilización por la política como un comodín al servicio del gobernante de turno. La política ha utilizado la justicia a discreción para alcanzar sus objetivos, así sea en forma parcial. Lo hizo Uribe con la ley 975 del 2005, llamada de “Justicia y Paz” con los paramilitares y luego Santos con el Acuerdo de Paz, creando la Jurisdicción Especial de Paz (JEP). En ambos casos, el máximo objetivo ha sido la paz política, desmovilizando miles de armados, por lo cual se podría afirmar que se trata de una <strong><em>justicia de transición</em></strong> o, si se quiere, una <strong><em>“justicia para-política</em></strong>”, más en beneficio de miembros de grupos armados tanto de extrema derecha como de extrema izquierda, que propiamente una justicia de verdad para las víctimas. De allí el descontento y la frustración de la mayoría de las víctimas frente a la JEP, pues lo máximo que les ha podido aportar es verdad, sin haberlo logrado en muchos casos, tanto para miles de secuestrados por las Farc-Ep como en los “falsos positivos” perpetrados por miembros de la fuerza pública. De otra parte, y para evitar más víctimas, el actual gobierno pretende avanzar en su política de “Paz Total” presentando al Congreso un proyecto de ley para el sometimiento a la justicia de grupos armados con alto impacto criminal, como el Ejército Gaitanista y numerosas bandas criminales dedicadas a la extorsión y el microtráfico en importantes ciudades del país. De aprobarse, otra vez la justicia penal estará envuelta en una encrucijada donde intentará conciliar penas, que seguro serán laxas, con la sanción de innumerables atroces crímenes, como ha sucedido con los paramilitares y exguerrilleros, cuyos máximos comandantes gozan ya de libertad, todo ello en nombre de una paz esquiva, mayor seguridad ciudadana y control del Estado de la delincuencia organizada. Metas imposibles de alcanzar mientras persista el incentivo irresistible de los mercados y las rentas ilegales en extensos territorios rurales y en nuestras populosas ciudades se fortalezcan numerosos enclaves de criminalidad para el reclutamiento de jóvenes sin alternativas de empleo y educación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>De la criminalidad organizada a la criminalidad política</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y mientras esto sucede en relación con la criminalidad organizada, paralelamente la justicia penal enfrenta un desafío quizá mayor en todos aquellos casos en que investiga a protagonistas de la política nacional. El juicio del expresidente Uribe es el más trascendental. En este ámbito no cabe hablar de la politización de la justicia, tampoco de judicialización de la política, pues estamos ante un fenómeno que permea por igual a todos los sectores y partidos políticos, tanto en la derecha, centro e izquierda, como es la criminalidad política, que comúnmente se denomina corrupción y cubre una amplia gama de delitos que terminan configurando propiamente el funcionamiento de un Estado cacocrático con su respectiva gobernabilidad más o menos ilegal y criminal. Es el caso del actual gobierno con su mayor escándalo, la corrupción en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), cuyo número de altos implicados cada día aumenta, incluida la fuga de Carlos Ramón González<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>, exdirector Nacional de Inteligencia, asilado en Nicaragua, paradigma de Estado cacocrático, que acaba de negar su extradición. Por eso, más bien debería denominarse Unidad para la Generación Nacional de Riesgos y Desastres del Gobierno del Cambio, ya que ha minado su credibilidad y legitimidad mucho más que la enconada oposición en el Congreso a sus reformas sociales.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La criminalidad cacocrática &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ninguno de los presidentes y sus gabinetes ministeriales desde la Constitución del 91 escapa a los escándalos propios del Estado cacocrático. Esos escándalos han sido la noticia cotidiana desde Gaviria hasta Petro, por lo que no hay aquí espacio para reseñar semejante saga de criminalidad gubernamental. Pero, sin duda, las administraciones presidenciales con el mayor número de altos funcionarios procesados y condenados por la justicia, con sentencias confirmadas hasta agotar el recurso de casación en la sala penal de la Corte Suprema de Justicia, han sido las presididas por Álvaro Uribe Vélez entre 2002 y 2010. Abarcan delitos que van desde el entramado electoral y criminal del concierto agravado para delinquir de numerosos congresistas, cerca de 60<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>, condenados por su asociación con grupos paramilitares, conocido como la “Parapolítica”<a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>, pasando por la condena de tres de sus ministros: Andrés Felipe Arias, Sabas Pretelt de la Vega, Diego Palacio y 20 funcionarios de su círculo más cercano<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. Sin olvidar graves crímenes contra figuras admiradas como Jaime Garzón y el profesor Alfredo Correa de Andreis. Por el de Garzón fue condenado José Miguel Narváez<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>, exsubdirector del extinto Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) y Jorge Noguera, exdirector del DAS, como coautor del asesinato del profesor Alfredo Correa de Andreis<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a>, cometido por miembros del grupo paramilitar del Bloque Norte. Semejante prontuario de gobernabilidad criminal terminó arrastrando a numerosos miembros de la Fuerza Pública a la comisión de miles de ejecuciones extrajudiciales, llamados “falsos positivos”<a href="#_edn10" id="_ednref10">[x]</a>, en cumplimiento de la Directiva 29<a href="#_edn11" id="_ednref11">[xi]</a> del ministerio de defensa y de la política de “seguridad democrática”. Quizá por todo lo anterior hasta el jefe de seguridad del propio presidente Uribe, el general (r) de la Policía Nacional, Mauricio Santoyo, terminó extraditado y condenado en Estados Unidos. El 20 de agosto de 2012 ante una corte del Eastern District of Virginia (Estados Unidos) aceptó haber ayudado a las Autodefensas Unidas de Colombia”<a href="#_edn12" id="_ednref12">[xii]</a> y recibido por ello cinco millones de dólares.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo salir del laberinto cacocrático?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo lo anterior, la Fiscalía, la justicia penal y muchos de sus funcionarios se debaten hoy en un laberinto demasiado intrincado, pues enfrentan el desafío descomunal de investigar, procesar y condenar una criminalidad que está fusionada muchas veces con el poder político y respaldada por las máximas instancias del Estado en forma explícita o implícita. A ello se suma, que los presuntos máximos responsables de ese entramado cacocrático cuentan para su defensa con los mejores y más costosos equipos de abogados, capaces de dilatar los procesos hasta su prescripción o, lo que es peor, eludir con sofisticados recursos y sofismas procesales la justicia, la verdad y culpabilidad de los implicados. Abogados que encarnan a la perfección la descripción que hace García Márquez en su proclama <strong><em>“Por un país al alcance de los niños”<a href="#_edn13" id="_ednref13"><strong>[xiii]</strong></a></em></strong> de nuestra peculiar y nefasta relación con el derecho y la justicia: “<em>En cada uno de nosotros cohabitan, de la manera más arbitraria, la justicia y la impunidad; somos fanáticos del legalismo, pero llevamos bien despierto en el alma <strong>un leguleyo de mano maestra para burlar las leyes sin violarlas, o para violarlas sin castigo</strong>”.</em> Tal es el mayor desafío que enfrenta la sala penal del Tribunal Superior de Bogotá para resolver el recurso de apelación interpuesto por los abogados del expresidente Uribe.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Campañas electorales para delinquir</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Un desafío que enfrentan la mayoría de aspirantes a la presidencia de la República y les compete directamente, pues una de las fuentes de la criminalidad política está en la financiación de sus costosas campañas, como sucedió con Ernesto Samper en el proceso 8.000<a href="#_edn14" id="_ednref14">[xiv]</a>. &nbsp;Costos estrambóticos que los llevan a violar los topes legales de financiación o la comisión de otros delitos, como pasó en la segunda campaña del expresidente Santos, cuyo gerente, Roberto Prieto<a href="#_edn15" id="_ednref15">[xv]</a>, fue condenado a 5 años de cárcel. Todo parece indicar que igualmente les sucederá a Ricardo Roa, Lucy Aydee Mogollón y María Lucy Soto, gerentes de la campaña del presidente Petro, según la ponencia presentada al Consejo Nacional Electoral, que decidirá el próximo 11 de septiembre las sanciones económicas y administrativas<a href="#_edn16" id="_ednref16">[xvi]</a> a imponer. Así, pues, todos los candidatos, tanto a Presidencia de la República como al Congreso, corren el riesgo de vender su alma al diablo y su desempeño público a sus generosos patrocinadores, sean ellos legales o ilegales, gremiales o corporativos. Valdría la pena que conociéramos sus patrocinadores antes de votar por ellos. Así sabríamos si lo hacemos para prolongar una cacocracia, cleptocracia, plutocracia o una mezcla de todas las anteriores, bajo la coartada de una ilusoria e incierta “democracia” donde nunca cambia nada porque es rehén de una poderosa y sofisticada criminalidad cuya cúspide parece intocable y permanece casi totalmente impune hasta nuestros días.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/La_Catedral_(prisi%C3%B3n)">https://es.wikipedia.org/wiki/La_Catedral_(prisi%C3%B3n)</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://revistaelhistoriador.blogspot.com/2017/05/ventanilla-siniestra-1974.html">https://revistaelhistoriador.blogspot.com/2017/05/ventanilla-siniestra-1974.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.elpais.com.co/politica/colombia-tiene-alta-probabilidad-de-ser-descertificada-por-ee-uu-en-su-lucha-contra-el-narcotrafico-2037.html">https://www.elpais.com.co/politica/colombia-tiene-alta-probabilidad-de-ser-descertificada-por-ee-uu-en-su-lucha-contra-el-narcotrafico-2037.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.elespectador.com/politica/nicaragua-gobierno-petro-tacha-de-agresiva-negativa-de-extraditar-a-carlos-ramon-gonzalez-solicitado-por-caso-ungrd/?utm_source=onesignal&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=politica&amp;utm_content=todos">https://www.elespectador.com/politica/nicaragua-gobierno-petro-tacha-de-agresiva-negativa-de-extraditar-a-carlos-ramon-gonzalez-solicitado-por-caso-ungrd/?utm_source=onesignal&amp;utm_medium=push&amp;utm_campaign=politica&amp;utm_content=todos</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/">https://verdadabierta.com/de-la-curul-a-la-carcel/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/la-parapolitica-se-destapa">https://www.comisiondelaverdad.co/la-parapolitica-se-destapa</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-circulo-de-uribe-cada-vez-mas-condenado-2/">https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/el-circulo-de-uribe-cada-vez-mas-condenado-2/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.elcolombiano.com/colombia/impunidad-en-el-crimen-de-jaime-garzon-DF25208083">https://www.elcolombiano.com/colombia/impunidad-en-el-crimen-de-jaime-garzon-DF25208083</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.las2orillas.co/el-asesinato-del-profesor-alfredo-correa-de-andreis/">https://www.las2orillas.co/el-asesinato-del-profesor-alfredo-correa-de-andreis/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/justicia/jep-colombia/el-horror-de-los-falsos-positivos-por-los-que-12-exmilitares-del-batallon-la-popa-recibiran-la-primera-sancion-de-la-jep-3475208">https://www.eltiempo.com/justicia/jep-colombia/el-horror-de-los-falsos-positivos-por-los-que-12-exmilitares-del-batallon-la-popa-recibiran-la-primera-sancion-de-la-jep-3475208</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005">https://www.comisiondelaverdad.co/la-directiva-permanente-numero-29-de-2005</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Santoyo">https://es.wikipedia.org/wiki/Caso_Santoyo</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref13" id="_edn13">[xiii]</a> <a href="https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/">https://diariodepaz.com/2018/10/10/por-un-pais-al-alcance-de-los-ninos/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref14" id="_edn14">[xiv]</a> <a href="https://www.comisiondelaverdad.co/proceso-8000">https://www.comisiondelaverdad.co/proceso-8000</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref15" id="_edn15">[xv]</a> <a href="https://www.elpais.com.co/colombia/roberto-prieto-exgerente-de-campana-de-santos-condenado-a-cinco-anos-de-prision.html">https://www.elpais.com.co/colombia/roberto-prieto-exgerente-de-campana-de-santos-condenado-a-cinco-anos-de-prision.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref16" id="_edn16">[xvi]</a> <a href="https://www.infobae.com/colombia/2025/08/27/presidente-del-cne-confirmo-fecha-en-la-que-se-votara-la-ponencia-que-pide-duras-sanciones-contra-miembros-de-la-campana-de-gustavo-petro/">https://www.infobae.com/colombia/2025/08/27/presidente-del-cne-confirmo-fecha-en-la-que-se-votara-la-ponencia-que-pide-duras-sanciones-contra-miembros-de-la-campana-de-gustavo-petro/</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=119852</guid>
        <pubDate>Fri, 29 Aug 2025 23:18:11 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/11/Pesa-de-la-justicia.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Justicia Penal en el laberinto de la criminalidad política]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
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        <title>MÁS ALLÁ DEL TERRORISMO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/mas-alla-del-terrorismo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Las ondas expansivas más peligrosas que han dejado los criminales y despreciables atentados terroristas de ayer en Cali, frente a la base aérea Marco Fidel Suárez, son el miedo y el odio que recorren toda la sociedad. Esas ondas nos pueden llevar a sobrepasar todos los límites imaginables.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, fin de semana)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ondas expansivas más peligrosas que han dejado los criminales y despreciables atentados terroristas de ayer en Cali, frente a la base aérea Marco Fidel Suárez, son el miedo y el odio que recorren toda la sociedad. Esas ondas nos pueden llevar a sobrepasar todos los límites imaginables. Los cilindros que explotaron han difuminado sus esquirlas de odio y sufrimiento en las mentes y corazones de millones de colombianos. Tanto esas ondas ubicuas presentes en toda la geografía de nuestra nación, junto al dolor por los 13 policías que perdieron sus vidas en Amalfi<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>, nos pueden arrastrar incluso más allá del terrorismo. Nos puede llevar, como sociedad, a una verdadera hecatombe parecida a la que viven millones de palestinos que hoy sufren la venganza sin límites de la genocida reacción de Netanyahu, su gobierno y ejército en respuesta a los ataques terroristas de Hamas<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a> el 7 de octubre de 2023. Ataques contra cientos de jóvenes que pasaron de la euforia de un concierto al infierno de su persecución, atroces asesinatos y secuestros letales. Porque lo propio del terror, más allá de si sus actores y protagonistas son estatales, como en el caso del ejército israelí contra la población civil en Gaza y Cisjordania. O, todo lo contrario, como Hamas y, en nuestro caso, esa monstruosa hidra de cabezas mutantes que son el narcotráfico y la guerrilla, es que todos ellos tienen en común su ensañamiento contra civiles inermes y que sus acciones son aleatorias, sorpresivas, sistemáticas y devastadoras, ausentes por completo de un rasgo de coraje, valor y honor militar. Los terroristas no son combatientes, son desalmados y cobardes asesinos, más allá de la causa que esgriman, los uniformes que porten o las condecoraciones que exhiban.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Todo terror es igualmente ilegítimo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más allá de si lanzan bombas desde aviones inalcanzables, veloces drones y sofisticados misiles ultrasónicos con solo accionar un botón contra distantes y desconocidas víctimas civiles, o exploten rudimentarios tatucos y armas de fabricación casera contra anónimos campesinos y citadinos, todos ellos son terroristas, no combatientes y menos héroes de la patria. En todas las anteriores acciones desconocen el principio del honor militar y los límites del DIH y, lo que es peor, se ufanan de sus criminales proezas porque están imbuidos del fanatismo que les confiere su supuesta superioridad moral. Así lo vemos por televisión y redes sociales en el genocidio en curso contra los gazatíes, pero también en el clandestino infierno que padecen los secuestrados por Hamas y en los sangrientos atentados en Cali. Los terroristas son cobardes que rehúyen el combate con el adversario y se ensañan contra la población civil indefensa. Por eso pierden toda legitimidad y eventual reconocimiento político. Con sus criminales acciones ellos mismos se condenan al ostracismo político y social junto al desprecio de las mayorías, sin que por ello pierdan su condición de seres humanos, pues quienes llaman a su eliminación como una plaga están incurriendo en su misma lógica criminal y terrorista. Incluso les están desconociendo su responsabilidad moral por los crímenes cometidos sobre los cuales deberán responder ante la justicia y la misma historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La reciprocidad del terror</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tales “antiterroristas” y “estadistas” se sitúan así en una especie de pedestal de superioridad moral y estatal desde el cual ordenan bombardear y disparar sin límite alguno, desconociendo los principios protectores y salvíficos del derecho internacional humanitario, tales como la distinción entre civiles y armados, entre bienes de carácter civil y objetivos militares y lanzan ataques indiscriminados y desproporcionados que causan miles de muertos y heridos entre la población civil. Así lo hace el ejército de Israel contra los palestinos y los ejércitos de Rusia y Ucrania contra sus respectivas poblaciones.Pero igualmente ha sucedido entre nosotros con los bombardeos oficiales donde han muerto niños cautivos en campamentos guerrilleros y, todavía peor, &#8211;guardando las proporciones y distancias con esos conflictos internacionales— se han cometido miles de ejecuciones extrajudiciales, más de 6.000 “falsos positivos”, para matar la “culebra del terrorismo” y acabar de una vez por todas con las guerrillas. El resultado salta a la vista. En lugar de exaltar el valor de numerosos militares, se los degradó a la condición de asesinos que hoy revelan con vergüenza sus crímenes ante la JEP y vanamente tratan de expiar sus culpas y reparar a los familiares de los jóvenes ejecutados contando la verdad de lo sucedido. Sienten la vergüenza de haber mancillado su uniforme y unas armas confiadas legalmente para la protección de los civiles, no para su aniquilación criminal. La misma actitud han asumido algunos excomandantes de las Farc-Ep al reconocer como un horror, más que un error, sus miles de secuestros extorsivos, crímenes de guerra y de lesa humanidad, que son la negación misma de los objetivos de todo auténtico rebelde: la lucha por la libertad, vida y dignidad de los pueblos. Y ahora, en víspera de elecciones, parece que muchos políticos en trance presidencial quieren que volvamos a lo mismo y olvidemos que el miedo nunca es inocente y mucho menos un buen consejero para una política de seguridad y paz democrática. Ya escuchamos las voces de alarma, casi que alaridos, de numerosos precandidatos y precandidatas que proclaman por todos los medios de comunicación, en todos los lugares y eventos, que lo primero y más urgente es seguridad, seguridad, seguridad y rescatar la autoestima y dignidad de nuestros soldados.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Más inteligencia y más civilidad</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A ellos habría que decirles que lo primero que necesitamos es más inteligencia y más civilidad. Inteligencia, más allá de la policiva y militar, que es urgente y necesaria, pero no suficiente. Porque primero precisamos la inteligencia que se esfuerce por comprender lo que sucede en lugar de repetir los errores y horrores de un pasado que nos tiene anegados en sangre, dolor y miedo. Carece de sentido y humanidad responder solo con más violencia y odio, creyendo que con ello ganamos seguridad y tranquilidad. Mucho menos, si pensamos que la seguridad solo es sostenible a punta de bayonetas, más pie de fuerza, drones, cámaras, muros y alambradas, sin preguntarnos por las principales causas generadoras de tanta violencia e inseguridad. Y la primera respuesta que encontramos, por más obvia que parezca, es que jamás tendremos seguridad si la ilegalidad y su criminalidad son una de las fuentes más prósperas de riqueza, si somos incapaces de reconocer que gran parte de su origen está en la hoja de coca<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, un prodigio de la naturaleza, que no tiene sentido alguno condenarla a seguir siendo la matriz del crimen, la codicia y el terror. Debemos empezar por reconocer que no hay plantas ilícitas, pues la naturaleza no engendra ilegalidad, lo hace la estupidez, la ambición y la hegemonía de políticas interesadas en promover la “guerra contra las drogas” y taras culturales como el prohibicionismo, que teme a la libertad y responsabilidad humana. Todas ellas muy funcionales para ciertos intereses económicos y geopolíticos, por los que siempre estaremos condenados a vivir en este infierno que la mayoría confunde con estabilidad institucional democrática, pero en realidad es una inexpugnable cacocracia<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a> que se reelige periódicamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El terror del prohibicionismo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Obviamente los listos de la seguridad y el orden “democrático” siempre responden que es imposible pensar en la legalización de la cocaína. Pero nuestras comunidades andinas les responden: <strong><em>“La coca no es cocaína, como la uva no es vino”</em></strong> y podríamos añadir como la caña de azúcar no es aguardiente ni tampoco ron y así sucesivamente con todas las bebidas que hacen un poco más amable la vida, disfrutadas con mesura, con los límites propios de la civilidad y la responsabilidad, más allá de su estigmatización y prohibición. En lugar de erradicar y sustituir la coca, lo que hay es que transformarla con inteligencia, creatividad y competitividad, como todavía lo hace la bebida más vendida en el mundo, Coca-Cola, importando sus hojas de ENACO<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>, la Empresa Nacional de Coca del Perú. En Colombia tenemos emprendedores sin tanto éxito, como COCA-NASA<a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a>, expresión de la economía popular y la tradición milenaria de la cultura Nasa, que debería ser promovida por el “gobierno del cambio”. Entonces El PLATEADO en el departamento del Cauca se convertiría en EL DORADO<a id="_ednref7" href="#_edn7">[vii]</a> de la economía nacional, rivalizando con el café, otra bebida estimulante. Pero aquí el gobierno no es del cambio, sino de la continuidad, pues persiste en su erradicación y expone la vida y seguridad de sus pobladores en medio del fuego cruzado de la plata y el plomo. La plata de los narcotraficantes nacionales e internacionales y el plomo de las organizaciones criminales que se disputan los cultivos y emboscan letalmente a los policías helicoportados, como en Amalfi cuando apoyaban una operación de erradicación.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El terror del pasado siempre presente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">De otro lado, nada estimula más la autoestima y dignidad de los militares que el respeto y el apoyo de los civiles, el reconocimiento ciudadano por el deber legalmente cumplido y la protección de sus vidas, en lugar de ser tratados como ciudadanos de segunda clase que solo deben obedecer órdenes y estar prestos a disparar en nombre de un falaz patriotismo o la defensa de una supuesta “seguridad nacional o democrática”. Ya conocemos el lugar ignominioso adonde llevó el abuso de sus armas y su fuerza arbitraria por violar los derechos humanos y cometer graves infracciones al DIH con los “falsos positivos” en nombre de la “seguridad democrática”. Solo con más inteligencia y civilidad, acompañadas de empatía, solidaridad con las víctimas y respaldo al Estado de derecho y sus legítimas autoridades, nunca a su autoritarismo desbocado, se podrá avanzar con seguridad en la contención y eventual superación del terrorismo. Pero si de nuevo se imponen las voces estridentes del miedo y la meliflua de un líder con numerosos precandidatos y precandidatas a su disposición, como un gran elector y señor feudal, cuya inteligencia se agota en la consigna de seguridad y más seguridad y un par de rancios huevitos que disfrutan muy pocos, la inversión y la cohesión social, con certeza volveremos a repetir indefinidamente esta historia terrorífica. El terror del pasado seguirá presente. El horizonte de todos ellos se agota en ganar las próximas elecciones y no en la vida, dignidad y seguridad de las próximas generaciones. Vida, dignidad y seguridad que debe empezar por erradicar la fuente de la ilegalidad de codiciosos criminales sin límites y poner así fin a las ganancias de innumerables y respetables testaferros que abundan en lugares y ámbitos inimaginables, desde la banca con Aval<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>, la propiedad raíz con Hitos Urbanos<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a> y el comercio con personajes como “papá Pitufo”<a href="#_edn10" id="_ednref10">[x]</a>, siempre dispuestos a financiar generosamente más de una precandidatura y futuras campañas presidenciales. Así solo ganarán y gobernarán los cacócratas y plutócratas de siempre, entonces el miedo y el terror continuarán siendo un recurso para imponer sus intereses y designios contra los demócratas y la sociedad.</p>



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<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cnnespanol.cnn.com/2025/08/21/colombia/ataque-helicoptero-policia-colombia-amalfi-antioquia-orix">https://cnnespanol.cnn.com/2025/08/21/colombia/ataque-helicoptero-policia-colombia-amalfi-antioquia-orix</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2023/10/07/el-video-que-muestra-el-salvajismo-terrorista-de-hamas/">https://www.infobae.com/america/mundo/2023/10/07/el-video-que-muestra-el-salvajismo-terrorista-de-hamas/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.wikiwand.com/es/articles/Informe_de_la_comisi%C3%B3n_de_estudio_de_las_hojas_de_coca">https://www.wikiwand.com/es/articles/Informe_de_la_comisi%C3%B3n_de_estudio_de_las_hojas_de_coca</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://www.moisesnaim.com/mis-columnas/2018/7/2/cleptocracia-y-cacocracia">https://www.moisesnaim.com/mis-columnas/2018/7/2/cleptocracia-y-cacocracia</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.wikiwand.com/es/articles/Empresa_Nacional_de_la_Coca">https://www.wikiwand.com/es/articles/Empresa_Nacional_de_la_Coca</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://cocanasa.org/">https://cocanasa.org/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/en-el-plateado-esta-el-dorado1/">https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/en-el-plateado-esta-el-dorado1/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.semana.com/nacion/articulo/la-punta-del-iceberg/11643-3/">https://www.semana.com/nacion/articulo/la-punta-del-iceberg/11643-3/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.semana.com/semana-tv/semana-en-vivo/articulo/marta-lucia-ramirez-mcdermott-y-la-investigacion-de-memo-fantasma/680033/">https://www.semana.com/semana-tv/semana-en-vivo/articulo/marta-lucia-ramirez-mcdermott-y-la-investigacion-de-memo-fantasma/680033/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://www.lapatria.com/nacional/el-contrabandista-caldense-papa-pitufo-recupera-su-libertad-en-portugal-pese-presion">https://www.lapatria.com/nacional/el-contrabandista-caldense-papa-pitufo-recupera-su-libertad-en-portugal-pese-presion</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
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        <pubDate>Fri, 22 Aug 2025 23:14:18 +0000</pubDate>
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