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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 20 Sep 2026 23:55:05 +0000</lastBuildDate>
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	<title>You searched for bogota+dc | Blogs El Espectador</title>
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        <title>​El documental de HBO sobre el Proceso 8000</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-documental-de-hbo-sobre-el-proceso-8000/</link>
        <description><![CDATA[<p>A 30 años de la publicación del libro “El presidente que se iba a caer”, un documental revive un momento oscuro de la historia colombiana y muestra el trabajo sigiloso de la prensa para destapar escándalos, aunque los finales no siempre sean felices.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-luminous-vivid-amber-background-color has-background wp-block-paragraph"><em>​&#8221;Ahora apuesto a que vas a ser un ciudadano honesto como esos senadores mafiosos (&#8230;) ¿Quieres ser como ellos? No eres como ellos (&#8230;) Son dueños de este maldito país, son gánsteres&#8221;: </em>De la película <strong>The Alto Knights: Mafia y poder</strong><br>(2024⁨) </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">​En cuatro episodios queda resuelto un pasaje convulso de la historia política de Colombia: la infiltración de dinero de la mafia en la campaña del presidente Ernesto Samper (1994-1998), suceso que retrató el tira y afloja entre la prensa y el poder a finales del siglo XX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Mientras los periodistas arriesgaban el pellejo para sacar a la luz todo lo que se descubría, los funcionarios del gobierno capoteaban el temporal: a veces tapaban y otras buscaban la manera de desviar la mirada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​El documental cumple su papel de retratar los sucesos al detalle, en medio de intrigas, asesinatos, acusaciones, conspiraciones y encubrimientos. Trae al presente a personajes tristemente célebres como Santiago Medina, Elizabeth Montoya de Sarria (apodada &#8220;la monita retrechera&#8221;) o Fernando Botero Zea, exministro de Defensa e hijo del pintor Fernando Botero, quien pagó cárcel por enriquecimiento ilícito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Por el lado de los buenos aparecen los jueces sin rostro, un fiscal y los tres periodistas que querían repetir la hazaña de <em>Watergate</em>: tumbar al presidente desde la revista <em>Semana</em>: Jorge Lesmes, Édgar Téllez y Mauricio Vargas. Los tres son autores del libro que lleva el mismo nombre del documental, “El presidente que se iba a caer”, publicado en 1996. Los tres fueron intimidados. El testimonio minucioso de Jorge Lesmes conmueve y retrata al reportero sabueso que entiende su oficio, y penetra hasta en los lugares más sórdidos para desenterrar la verdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Los realizadores aclaran que invitaron a Botero y a Samper a participar en esta producción, pero ambos declinaron. Es una lástima que no hayan recurrido a otras fuentes que vivieron este episodio desde las entrañas del poder. Entre ellas, el periodista Felipe Zuleta Lleras, quien trabajó para el presidente desde la sombra y en su libro de memorias afirma sin rubor: <em>&#8220;Los conspis arremetían en contra del presidente de una manera violenta. Mauricio Vargas, María Isabel Rueda y Enrique Santos C. estaban entre ellos. El tema era muy jodido porque contaban con el apoyo del embajador gringo en el país, el funesto Myles Frechette. (…) Se creó un comité de crisis que se reunía todos los días en palacio (…) <strong>No hubo un solo día en que no pasara algo malo y se nos ocurriera algo para cambiarle la agenda al país&#8221;.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Queda la impresión de que quien sale peor parado en este documental no es el expresidente Samper, sino el propio dueño de la revista Semana, Felipe López Caballero, hijo del expresidente Alfonso López Michelsen. López Caballero alentó a los periodistas a investigar, pero de igual forma engavetó algunas indagaciones por considerar que carecían de suficiente peso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Como se aclara al final, López Caballero no quiso dar su testimonio, lo que deja en evidencia la incómoda situación de quien tiene la doble condición de dueño de un medio de comunicación que investiga a los poderosos y miembro de la élite bogotana que se crio entre ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="635" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?w=635" alt="" class="wp-image-133215" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg 1012w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=186,300 186w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=768,1239 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=635,1024 635w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Proeso-8000-2-2.jpg?resize=952,1536 952w" sizes="(max-width: 635px) 100vw, 635px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, lo que habría podido decir, lo encontré en el libro <strong><em>“Felipe López: El hombre detrás de la revista Semana” </em></strong><em>(2012),</em> cuando le preguntan cómo califica el gobierno de Samper: <em>&#8220;…</em> <em>es una persona muy inteligente y un verdadero liberal de centroizquierda que llegó</em> <em>al poder. Eso en Colombia no es muy común porque los que llegan con esa bandera nunca son de verdad de centroizquierda y los que de verdad lo son nunca llegan. <strong>Si no hubiera sido por el escándalo, se habrían podido hacer cosas de gran peso.</strong> </em><strong><em>Samper logró</em> <em>no caerse, lo que era de por sí una hazaña pues tenía en su contra al gobierno de los Estados Unidos, a la mayoría de los periodistas, a casi todo el sector empresarial y a todo el estrato seis. </em></strong><em>Y fuera de eso tenía al gerente de su campaña, Fernando Botero, y al tesorero, Santiago Medina, acusándolo&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">​Quizás una frase de Mauricio Vargas Linares, para la época director de <em>Semana</em>, resume su amargo destino: <strong>&#8220;El presidente que se iba a caer no se cayó y el director que no se iba a caer sí se cayó&#8221;.</strong> López reemplazó a Vargas por Isaac Lee en la dirección.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​Queda el sinsabor de la imagen con la que remata la producción: una persona envuelve aguacates usando la primera plana del periódico <em>El Tiempo</em>, como si con ello el documentalista quisiera decirnos que, al final, la prensa fue de cierta forma derrotada por el Proceso 8000, porque tumbó a un ministro, pero no al presidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133204</guid>
        <pubDate>Sat, 19 Sep 2026 12:46:03 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[​El documental de HBO sobre el Proceso 8000]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
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        <title>Salvoconductos para lavar madera: los documentos que legalizan la extracción de árboles fantasma en la Amazonía de Colombia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/salvoconductos-para-lavar-madera-los-documentos-que-legalizan-la-extraccion-de-arboles-fantasma-en-la-amazonia-de-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una embarcación cargada con madera navega por el río Putumayo, en la Amazonía colombiana, rumbo a Puerto Asís. Es noviembre de 2024. A bordo viajan apilados más de 304 bloques o tablones de granadillo (Brosimum rubescens), achapo (Cedrelinga cateniformis) y sarrapia (Dipteryx odorata), que suman 20 metros cúbicos de madera amazónica. Lo suficiente para llenar [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Una investigación de Mongabay Latam y Rutas del Conflicto revela cómo documentos oficiales habrían servido para legalizar madera extraída ilegalmente de la Amazonía colombiana.</em></li>



<li><em>La alianza periodística revisó cientos de expedientes y construyó una base de datos con todos los salvoconductos expedidos por el organismo oficial Corpoamazonía entre 2023 y 2026.</em></li>



<li><em>Con el apoyo de la EIA, este medio realizó un análisis satelital para verificar si los árboles movilizados fueron realmente extraídos de zonas autorizadas y los resultados muestran inconsistencias importantes y un bosque que se mantuvo casi en su totalidad en pie.</em></li>



<li><em>El caso está en manos de la Fiscalía y según la investigación judicial a la que se tuvo acceso, la organización criminal detrás del presunto lavado de madera habría obtenido ganancias ilícitas por más de 1600 millones de pesos (500 000 dólares) mediante el uso de documentos fraudulentos.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Una embarcación cargada con madera navega por el río Putumayo, en la Amazonía colombiana, rumbo a Puerto Asís. Es noviembre de 2024. A bordo viajan apilados más de 304 bloques o tablones de granadillo (<em>Brosimum rubescens</em>), achapo (<em>Cedrelinga cateniformis</em>) y sarrapia (<em>Dipteryx odorata</em>), que suman 20 metros cúbicos de madera amazónica. Lo suficiente para llenar un camión mediano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los papeles que autorizan el transporte parecen en regla. El&nbsp;<strong>salvoconducto de movilización</strong>&nbsp;—un documento oficial entregado por la autoridad ambiental (Corpoamazonía) que&nbsp;<strong>certifica el origen legal de la madera</strong>, la especie, el volumen y el destino del cargamento— indica que la madera proviene de un aprovechamiento forestal autorizado en Tarapacá, un corregimiento remoto ubicado al sur del departamento Amazonas,&nbsp;<strong>a más de 1500 kilómetros de Puerto Asís por el río</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/07/colombia-guerra-calarca-mordisco-desangra-parque-nacional-chiribiquete/">Colombia: la guerra entre “Calarcá” y “Mordisco” que desangra al Parque Nacional Chiribiquete</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Este cargamento y el salvoconducto que lo avala se convertirían un año más tarde en una pieza clave para desmantelar&nbsp;<strong>una presunta red de tráfico de madera que, según las autoridades colombianas, habría generado ganancias ilícitas por más de 1600 millones de pesos (cerca de 500 000 dólares)</strong>. La red que&nbsp;<a href="https://www.minambiente.gov.co/desarticulada-puerto-hong-kong-una-de-las-mayores-redes-de-trafico-de-madera-en-el-sur-del-pais/" target="_blank" rel="noopener">operaba</a>&nbsp;en los departamentos de Nariño, Putumayo y Amazonas llevaba por nombre “Puerto Hong Kong” y, según la Fiscalía,&nbsp;<strong>extraía madera ilegalmente de áreas protegidas de Colombia y Perú</strong>, así como de otras zonas amazónicas. Los cargamentos tenían como destino ciudades principales como Bogotá, hasta donde aparentemente llegaban utilizando los documentos fraudulentos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese fue el hilo que siguieron las autoridades y que llevó a la Fiscalía, el Consejo Nacional de Lucha contra la Deforestación (CONALDEF) y la Policía a realizar una serie de operativos simultáneos que, en diciembre de 2025, culminaron con la captura de 17 personas, entre ellas tres funcionarias de Corpoamazonía. Paradójicamente, esa es la entidad encargada de la protección ambiental y del control de la movilización, procesamiento y comercialización de recursos naturales.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277180"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28202327/Piezas-de-madera-incautadas-en-Putumayo-Foto-Infanteria-de-Marina-1.jpg" alt="" class="wp-image-277180" style="aspect-ratio:1.5005861664712778;width:1280px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Piezas de madera incautadas durante un operativo en Putumayo. Foto: Infantería de Marina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El operativo y la posterior investigación judicial dieron a conocer que&nbsp;<strong>la madera fue movilizada empleando salvoconductos adulterados</strong>&nbsp;y que tenía como supuesto lugar de origen una concesión forestal administrada por Flor Ángela Martínez en representación de la Asociación de Usuarios del Bosque, en Tarapacá. El Brigadier General Carlos Oviedo, director de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental de la Policía Nacional, confirmó en ese momento en una entrevista con&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/NoticiasUnoColombia/videos/funcionarios-de-corpoamazonia-se%C3%B1alados-de-traficar-madera-ilegal-noticias-uno/816807901184922/" target="_blank" rel="noopener">Noticias Uno</a>&nbsp;cómo Corpoamazonía ayudó a poner en marcha ese engranaje de ilegalidad: “<strong>Los funcionarios públicos se encargaban de expedir conceptos técnicos y salvoconductos</strong>&nbsp;de movilización forestal, que pueden usarse para amparar productos ilegales”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Rutas del Conflicto</strong>&nbsp;investigaron este caso a profundidad para entender cómo esta red se valió de aprovechamientos forestales y salvoconductos oficiales emitidos por las autoridades colombianas para lavar madera de aparente origen ilegal. La investigación muestra cómo los involucrados se movieron dentro del sistema y encontraron una rendija para sortear los controles del Estado. Para reconstruir este modo de operar,&nbsp;<strong>se revisaron cientos de documentos oficiales y expedientes, se visualizaron más de 30 horas de audiencias del proceso judicial y se construyó una base de datos con todos los salvoconductos emitidos por Corpoamazonía entre 2023 y 2025</strong>. En esos años, la autoridad ambiental autorizó 1289 movimientos de madera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los hallazgos principales de esta investigación evidencia cómo un instrumento diseñado para controlar el transporte legal de madera puede convertirse en un mecanismo para hacer pasar como legal madera extraída de zonas no autorizadas y hasta de países vecinos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, con el apoyo de expertos de la Agencia de Investigación Ambiental (EIA), realizamos un análisis geográfico para confirmar si la madera declarada en los salvoconductos fue realmente extraída de la concesión forestal administrada por la Asociación de Usuarios del Bosque en Tarapacá. A partir de expedientes oficiales sacamos&nbsp;<strong>la ubicación de cada uno de los 976 árboles autorizados para ser talados</strong>&nbsp;y luego viajamos en el tiempo con las imágenes satelitales para saber en qué momento fueron cortados. Lo que descubrimos es que el área permitida para el aprovechamiento no sufrió grandes cambios desde el 2017. La selva sigue en pie hasta hoy.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Tarapacá, un punto estratégico para el paso de madera ilegal</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Tarapacá no hay carreteras abiertas por motosierras o vías que conecten ese territorio con el resto del país. Tampoco hay claros extensos visibles desde el aire, ni la imagen típica de un bosque arrasado por la tala. Es un refugio de comunidades indígenas —en su mayoría de los pueblos uitoto, yagua y tikuna— que llegaron siglos atrás y se asentaron en la selva para protegerse de la fiebre del caucho y del tráfico de pieles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ubicado a orillas del río Putumayo, Tarapacá es también un lugar estratégico: está muy cerca de la frontera con Brasil y, a través del mismo río, se conecta con Perú. Es un vasto territorio en donde confluyen los tres países y sus dinámicas. Esa ubicación privilegiada y remota, sin embargo, ha hecho que el control del Estado sea difícil. El río se ha convertido&nbsp;<a href="https://alertasstg.blob.core.windows.net/alertas/002-21.pdf" target="_blank" rel="noopener">en un corredor</a>&nbsp;para el paso de armas, insumos derivados del narcotráfico y productos de la extracción de oro y madera.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276327"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/14162253/colombia_269666x.jpg" alt="" class="wp-image-276327" style="aspect-ratio:1.4994708994708994;width:1417px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">En la Amazonía colombiana, los ríos son las avenidas por donde se mueven las comunidades, los alimentos y el comercio. Por allí también viaja gran parte de la madera amazónica que llega a las principales ciudades del país. Foto: Rhett Ayers Butler</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como explica un trabajador de una ONG ambiental que se encuentra en la zona, y que pidió la protección de su nombre por seguridad, “<strong>Tarapacá está en un punto donde el río conecta directamente con la frontera.</strong>&nbsp;Esa ubicación hace que no solo la madera, sino prácticamente cualquier mercancía pueda moverse con facilidad”. Además, una&nbsp;<a href="https://alertasstg.blob.core.windows.net/alertas/002-21.pdf" target="_blank" rel="noopener">alerta temprana</a>&nbsp;de la Defensoría del Pueblo señala que “de estas actividades devienen importantes fuentes de financiación para los actores armados ilegales, quienes ejercen presiones y amenazas a las comunidades asentadas en dichos territorios”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/grupos-armados-colombia-administran-negocio-ilegal-trafico-madera/">Así es cómo los grupos armados de Colombia administran el negocio ilegal de tráfico de madera</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Según los registros de Corpoamazonía analizados para esta investigación, Tarapacá concentra buena parte de la madera movilizada legalmente desde la Amazonía colombiana.&nbsp;<strong>De los 118 salvoconductos para movilizar madera expedidos en el departamento de Amazonas entre 2023 y 2025, 104 (el 88 %) registraban a Tarapacá como punto de partida</strong>. El 78 % registraba a Puerto Asís, en Putumayo, como destino. Es decir, la mayoría de madera movilizada legalmente desde Amazonas surcó el mismo recorrido que el cargamento incautado en 2024.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese fue uno de los motivos por los que la Fiscalía decidió investigar la zona: “Sabíamos que desde Tarapacá venía, hacia Puerto Asís, un cargamento de madera que en su mayor parte no correspondía con lo que los documentos decían que se estaba movilizando. Solo esa carga estaba valorada en&nbsp;<strong>cerca de 100 millones de pesos (alrededor de 31 200 dólares)</strong>&nbsp;y tenía como destino final Bogotá”, aseguró el fiscal del caso.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276329"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/14162306/colombia_260721060156_0515x.jpg" alt="Aérea del dosel conservado en la selva amazónica de Colombia. Foto: Rhett Ayers Butler" class="wp-image-276329" style="aspect-ratio:1.3333333333333333;width:2560px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Aérea del dosel conservado en la selva amazónica de Colombia. Foto: Rhett Ayers Butler</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>En Tarapacá los datos satelitales no coinciden con los papeles</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En la última década, Colombia&nbsp;<a href="https://www.ideam.gov.co/file-download/download/public/21833" target="_blank" rel="noopener">ha perdido más de 1.5 millones de hectáreas de bosque</a>, un área equivalente a más de&nbsp;<strong>nueve veces el tamaño de Bogotá</strong>. La presión persiste: en 2025, gran parte de la pérdida se concentró en la selva amazónica, que acumuló&nbsp;<strong>el 65 % de la deforestación</strong>. Ante este escenario, el país ha impulsado distintas estrategias que buscan conciliar el aprovechamiento del bosque con su conservación para que las comunidades puedan usarlo y obtener ingresos de forma sostenible. Entre esas se encuentran los permisos de aprovechamiento forestal persistente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como explican desde el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés), la estrategia se asemeja a lo que pasa en el ambiente natural: “Cuando un árbol se cae por causas naturales, deja un pequeño claro por donde entra la luz. Esta mayor disponibilidad de luz favorece la germinación de las semillas y el crecimiento de nuevas plantas. Así continúa el ciclo natural del bosque”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los permisos de aprovechamiento y los planes de manejo que los acompañan —el documento técnico que define cómo debe aprovecharse el ecosistema de manera sostenible— imitan está dinámica de forma planificada y controlada: extraer pocos árboles, dejar suficientes individuos alrededor para que continúen produciendo semillas y permitir que el ecosistema se regenere.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/05/guardias-indigenas-escudo-amazonia-colombia/">Guardias indígenas: el escudo de la Amazonía de Colombia</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque estos permisos pueden cubrir miles de hectáreas,&nbsp;<strong>la autoridad ambiental define cada año qué parte del bosque puede ser intervenida y qué árboles pueden cortarse al interior de cada aprovechamiento</strong>. La decisión se basa en visitas técnicas al terreno en donde los funcionarios identifican las especies que pueden usarse, miden los árboles y calculan cuánta madera puede extraerse legalmente de ese aprovechamiento forestal sin perjudicar el bosque. Se trata de una especie de “inventario” que también permite definir el volumen de madera que puede ser movilizado y expedir los salvoconductos necesarios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 2022,&nbsp;<strong>Corpoamazonía solo ha otorgado un aprovechamiento forestal persistente en el departamento de Amazonas</strong>. Se autorizó en Tarapacá y pertenece a la Asociación de Usuarios del Bosque. El permiso abarca un área de 3272 hectáreas (3030 aprovechables y 241 destinadas a la protección) conocida como Caño Alegría. Como lo muestra la siguiente imagen, funcionarios de la autoridad ambiental hicieron un inventario forestal del área, revisaron decenas de parcelas y delimitaron 10 Unidades de Corte Anual (UCA): sectores del bosque que pueden aprovecharse por turnos, mientras las demás áreas permanecen sin intervención.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277177"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28202240/unnamed-1.png" alt="" class="wp-image-277177" style="aspect-ratio:1.3733333333333333;width:618px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Inventario realizado por Corpoamazonía en el aprovechamiento forestal Caño Alegría.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Solo en la primera UCA, por ejemplo, Corpoamazonía autorizó que, para el año 2023, se podían aprovechar&nbsp;<strong>303 hectáreas de bosque equivalentes a 976 árboles</strong>&nbsp;(identificados coordenada por coordenada). Pero, ¿cómo corroborar que la madera movilizada por el río Putumayo, avalada con salvoconductos, efectivamente salió de allí?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el apoyo de la EIA, se analizaron satelitalmente todas las Unidades de Corte Anual de Caño Alegría con el fin de verificar si los árboles fueron extraídos de la zona y en los períodos autorizados. Para hacerlo, se utilizó una herramienta capaz de detectar cambios muy pequeños en el bosque, una tecnología a la que los expertos llaman el Índice de Fracción de Diferencia Normalizada (NDFI por sus siglas en inglés). Lo que hace la herramienta es contrastar con imágenes satelitales de alta resolución si la cobertura forestal cambió en algún momento, ya sea por la tala selectiva autorizada, la apertura de caminos o cambios en la copa de los árboles. El nivel de detalle es clave, pues se analiza píxel por píxel. «Es una herramienta especialmente útil para detectar las huellas que deja la tala selectiva en la Amazonía», explica Julio Patiño, senior campagnier de EIA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras analizar geográficamente el expediente de Caño Alegría, Patiño&nbsp;<strong>identificó inconsistencias importantes</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de ellas, la más importante, es que&nbsp;<strong>de las 10 Unidades de Corte Anual autorizadas, en al menos seis el análisis satelital no encontró evidencia de aprovechamiento forestal</strong>&nbsp;durante el período autorizado por Corpoamazonía. En otras dos tampoco se halló evidencia de tala, mientras que solo en dos se identificó “posible actividad en el período autorizado”, aunque sin tener la certeza de si el cambio forestal se debía a actividades humanas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las imágenes, además, registran señales pequeñas y dispersas de cambio del bosque que podrían corresponder a&nbsp;<strong>procesos de degradación natural</strong>. “Pueden corresponder a la caída de árboles por el viento y no se aprecian claros evidentes durante el periodo de autorización [del aprovechamiento]”, agrega Patiño. En otras palabras, no hay señales que indiquen que los cambios en el bosque identificados en las imágenes satelitales correspondan a los volúmenes de madera que, de acuerdo con los salvoconductos expedidos por la autoridad ambiental, habrían sido extraídos y movilizados desde Caño Alegría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si los árboles no salieron de este sector administrado por la Asociación de Usuarios del Bosque, ¿de dónde se extrajo la madera movilizada? Esa es una de las preguntas que tiene por resolver la Fiscalía en la investigación que tiene en curso.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277176"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28202237/tARAPACA.png" alt="" class="wp-image-277176" style="aspect-ratio:2.6991341991341993;width:1247px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Imagen satelital de la Unidad de Corta Anual 1 de Caño Alegría. El recuadro rojo señala un área detectada por el análisis del NDFI en donde se aprecian pequeñas áreas de degradación o cambio del bosque. Las dimensiones son insuficientes para corresponder a una tala de la magnitud autorizada para el aprovechamiento forestal. Foto: Planet Labs/EIA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hay otra inconsistencia que, a juicio de Patiño, amerita una revisión más profunda. En dos de las Unidades de Corte Anual (las 8 y 9), “predominan copas [de árboles] más pequeñas y una menor presencia aparente de árboles de gran porte”, señala el análisis. A lo que se refiere es que las imágenes satelitales no muestran árboles grandes con las características necesarias para ser aprovechados. Además, indica Patiño, esta diferencia se mantiene a lo largo de los años (de 2017 a 2023). Sin embargo, en el informe técnico de Corpoamazonía se considera que esos árboles sí tienen las dimensiones necesarias para ser aprovechados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estos elementos, considerados en conjunto,<strong>&nbsp;plantean interrogantes sobre la consistencia del inventario presentado y la evaluación técnica realizada por Corpoamazonía</strong>”, insiste el experto.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277175"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28202232/Cambio-paisaje.png" alt="" class="wp-image-277175" style="aspect-ratio:1.7531847133757963;width:1101px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">El círculo amarillo señala el área identificada por EIA por tener una estructura del dosel con copas mas pequeñas. Los puntos blancos corresponden a los sitios en los que los supervisores de Corpoamazonia afirmaron haber realizado inspecciones. Foto: Planet Labs/EIA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque desde abril de 2026&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Rutas del Conflicto</strong>&nbsp;consultaron a la autoridad ambiental por estos hallazgos y sobre sus visitas realizadas a campo, Corpoamazonia respondió que se negaba a entregar la información por protecciones legales de reserva y garantía del debido proceso de las investigaciones llevadas adelante por la misma entidad y por la Fiscalía. Pese a que esta alianza de medios reiteró la posibilidad de una entrevista, la entidad no respondió al cierre de esta investigación.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277181"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28203147/Analisis-multitemporal-cobertura-forestal-Tarapaca.png" alt="" class="wp-image-277181" style="aspect-ratio:0.8613065326633166;width:857px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Estas imágenes satelitales muestran fragmentos de las UCA 8 y 9 de Caño Alegría y evidencian cómo el área más clara del bosque —que corresponde a un tipo de cobertura arbórea distinta— está presente desde 2017 y permanece estable hasta 2024. Esto es consistente con un tipo de bosque distinto y no con un proceso reciente de regeneración secundaria. Foto: Planet Labs/EIA</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Reconstruyendo el tráfico de los salvoconductos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">En un escenario ideal, cada árbol que es autorizado para el aprovechamiento debe ser identificado, medido y georreferenciado por la autoridad ambiental. Y toda madera que sale de un aprovechamiento forestal autorizado debe estar acompañada por un salvoconducto de movilización. Así se garantiza lo que los expertos llaman su “trazabilidad”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter is-resized"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28203812/infografia-2.png" alt="" class="wp-image-277183" style="aspect-ratio:0.8;width:1200px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de el aprovechamiento forestal de Tarapacá, “la trazabilidad empezó por el salvoconducto, pero dejó por fuera el primer paso: verificar que la madera realmente saliera del árbol autorizado”, relata un trabajador de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC). “Entre la distancia, la dificultad inmensa que tiene la autoridad para hacer control efectivo y la ausencia de funcionarios permanentes, aparecen espacios donde nadie sabe realmente qué ocurre.&nbsp;<strong>Buena parte de la movilización ocurre sin supervisión</strong>”, insiste.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un investigador de una ONG ambiental que trabaja en el terreno coincide: “Si un Policía detiene un camión lleno de troncos, puede revisar el salvoconducto, pero&nbsp;<strong>no tiene cómo saber si esa madera salió realmente del lugar autorizado</strong>. Sólo ve un documento de movilización y que el peso corresponda con lo reportado”. Esa desconexión es la que permite que madera extraída en otros lugares pueda circular con apariencia de legalidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez que la madera es movilizada por los ríos y tiene el papel que respalda su origen legal, puede llegar a distintos destinos, repartirse en ciudades principales, transformarse e, incluso, llegar a otros países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Tarapacá, además, el mecanismo de lavado encontró un escenario propicio para operar:&nbsp;<strong>allí no hay oficina de Corpoamazonía</strong>&nbsp;ni presencia permanente de sus funcionarios. La oficina más cercana de esa entidad está a un trayecto en avión de distancia a Leticia. Ante esos retos, como lo explica el fiscal del caso, “los permisos se expidieron bajo un principio de buena fe y la verificación física del cargamento solo se hace cuando la madera llega a Puerto Asís”,&nbsp;<strong>ubicado a más de 35 horas por río, en el departamento vecino de Putumayo.</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_277178"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/28202244/unnamed.png" alt="Ruta de movilización de madera en la Amazonía colombiana. Tomado del informe Transformando el bosque de EIA" class="wp-image-277178" style="aspect-ratio:1.6239737274220032;width:989px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Ruta de movilización de madera en la Amazonía colombiana. Tomado del informe Transformando el bosque de EIA</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el trayecto de Tarapacá a Puerto Asís, según el expediente judicial al que se tuvo acceso para esta investigación, los madereros cargaban más producto (incluso proveniente de otros países), recogían o descargaban parte de la mercancía en otros puntos o alteraban las especies movilizadas. “Antes de llegar al sector de la Esmeralda escondían la madera en sitios ya determinados, para que, cuando los funcionarios revisaran la carga, ésta coincidiera con lo que decía el salvoconducto”, agrega el fiscal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, el salvoconducto se convirtió en el eslabón más importante de la cadena criminal. Expertos, funcionario públicos, personas en territorio consultadas por Mongabay Latam y Rutas del Conflicto, así como investigadores del caso, señalaron que el precio de estos documentos en el mercado negro puede oscilar entre un millón y 10 millones de pesos (315 a 3200 dólares) dependiendo de la especie forestal autorizada y del volumen de madera que permiten movilizar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De hecho,&nbsp;<a href="https://www.condenandoelbosque.org/" target="_blank" rel="noopener">un informe</a>&nbsp;realizado por la EIA y publicado en 2018 ya alertaba que los comerciantes de madera aprovechaban el vacío de gobernanza colombiana para lavar y traficar madera no autorizada, incluyendo especies como el cedro (<em>Cedrela odorata</em>), cuya comercialización está prohibida desde 2015. En Puerto Asís, la EIA también documentó que quienes tramitaban documentos fraudulentos y se encontraban en cercanías de los muelles aseguran que, incluso, es “fácil ‘legalizar’ cedro proveniente del Perú con documentos de Corpoamazonía”.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Así operaba el tráfico de salvoconductos, según la Fiscalía</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Durante casi&nbsp;<strong>30 horas de audiencia</strong>, la Fiscalía reconstruyó cómo operaba una parte de esta red en Tarapacá. Reportes de inteligencia, interceptaciones de llamadas y otras pruebas recopiladas por la Fiscalía apuntan a tres nombres clave: Gloria Guarín y Tulio Cortés —señalados por la entidad de liderar la red conocida como Puerto Hong Kong y pagar casi 4 millones de pesos (1045 dólares) por un salvoconducto—, y Flor Ángela Martínez quien, como representante legal de la Asociación Usuarios del Bosque, “certificó” que la madera había salido de su aprovechamiento forestal con el respectivo salvoconducto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con los registros telefónicos recopilados por la Fiscalía, Gloria Guarín y Tulio Cortés se habrían comunicado con Martínez en más de 140 ocasiones. Fragmentos de las llamadas permitieron corroborar cómo se coordinaba la compra de los salvoconductos y de la madera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Flor Martínez sería la encargada de la extracción y aprovechamiento ilícito de productos forestales maderables directamente en las áreas de corte. Una vez obtenida la madera, coordinaba con otros integrantes de la red su transporte y comercialización”, reveló el fiscal durante la audiencia de imputación de cargos de Guarín y Cortés.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, según la investigación, Guarín y Cortés solicitaron a una de las funcionarias de Corpoamazonía que les expidiera un salvoconducto para movilizar madera y que éste correspondiera con las especies y el volumen que la entidad le había autorizado al aprovechamiento de Usuarios del Bosque.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gloria Guarín y Tulio Cortés continúan con medida de aseguramiento y, al cierre de esta investigación,el Juzgado Penal de Puerto Asís&nbsp;<strong>no ha emitido aún una decisión de fondo</strong>&nbsp;sobre su presunta participación en los delitos ambientales que les atribuye la Fiscalía. Los demás integrantes de la red suscribieron preacuerdos de colaboración con la Fiscalía o permanecen a la espera de juicio.&nbsp;<strong>Rutas del Conflicto</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;se comunicaron a los celulares a nombre de Guarín y Cortés sin encontrar respuesta, además de contactar a los representantes legales que los acompañaron durante las audiencias y quienes afirmaron que desde el mes de mayo no son los abogados que llevan el caso.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Un proyecto “para mostrar” con su representante investigada</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Flor Ángela Martínez, la representante legal de la Asociación de Usuarios del Bosque de Tarapacá y la principal titular de los permisos de aprovechamiento forestal, es una mujer reconocida en el sector maderero y ambiental de la Amazonía colombiana. Durante muchos años fue una de las grandes representantes del aprovechamiento sostenible de madera en Tarapacá y su proyecto sirvió de ejemplo internacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como menciona un investigador de una organización que trabaja en el territorio, “en muchos escenarios era reconocida por trabajar por la gobernanza forestal&nbsp;<strong>para combatir la tala y el tráfico ilegal de madera</strong>&nbsp;a través de actividades de control y vigilancia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En julio de 2020, por ejemplo, fue&nbsp;<a href="https://www.fao.org/in-action/eu-fao-flegt-programme/publications/multimedia-details/zh/c/1316327/" target="_blank" rel="noopener">invitada a exponer</a>&nbsp;ante la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) sobre un pacto intersectorial para hacer frente a la&nbsp;<strong>tala ilegal</strong>&nbsp;y garantizar que la madera comercializada en el país fuera de fuentes autorizadas. “Nosotros, como usuarios del bosque, somos garantes de que las especies en peligro se conserven a largo plazo y de que los bosques sigan siendo el futuro económico, social y ambiental de esta región tan apartada”, dijo en su discurso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También fue elegida entre las iniciativas de “Negocios Verdes” que lanzó Corpoamazonía y&nbsp;<a href="https://www.corpoamazonia.gov.co/files/boletines/nv/201907.pdf" target="_blank" rel="noopener">como empresaria</a>&nbsp;del mes en julio de 2019.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su trayectoria en el sector forestal viene de larga data. En 2013, Corpoamazonía le otorgó un aprovechamiento forestal conocido como Caño Pexiboy en un área de 1630 hectáreas en Tarapacá. Tras vencer ese permiso, Martínez fundó la Asociación Usuarios del Bosque, registrada ante la Cámara de Comercio del Amazonas, con la que años después solicitó un nuevo permiso de aprovechamiento forestal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En 2015, Martínez también creó una empresa de transformación de madera. Según el informe de gestión de Corpoamazonía, “se dedica a producir, cosechar y transformar madera del bosque amazónico y actualmente cuenta con la marca ‘Amazonia Esencia de Vida’”. Sus principales productos son bloques, vigas, tablones y tablas, de diferentes especies como abarco, achapo, granadillo y polvillo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la imagen que se tenía de Martínez empezó a cambiar con la investigación de la Fiscalía. Las organizaciones o autoridades con las que trabajaba prefieren, por ahora, no pronunciarse sobre el caso.&nbsp;<strong>Varias de ellas la reconocían como un puente entre las entidades ambientales y el sector maderero de la región</strong>. En diciembre de 2025, Martínez fue capturada luego de que la Fiscalía la señalara por integrar y “desempeñar un papel directivo” en la red dedicada a la explotación y comercialización ilegal de madera en la Amazonía colombiana. Se le imputaron los delitos de concierto para delinquir agravado y fraude procesal. Martínez negó todos los cargos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ente acusador argumentó que, debido a la presunta capacidad de la red para influir en funcionarios públicos y utilizar rutas transfronterizas con Brasil y Perú, existía un riesgo de obstrucción a la Justicia y de continuidad de las actividades ilegales. Por eso, tras su captura, a Martínez le fue impuesta inicialmente una medida de aseguramiento en detención domiciliaria. En segunda instancia, el Juzgado Segundo Penal del Circuito de Leticia revocó esa decisión y ordenó su reclusión preventiva en un establecimiento carcelario. Sin embargo, en mayo, esa orden fue nuevamente revocada y se le concedió la detención domiciliaria, medida que se mantiene mientras<strong>&nbsp;la Fiscalía continúa con la presentación de las pruebas dentro del proceso penal</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>Rutas del Conflicto</strong>&nbsp;le escribieron varios mensajes a Flor Ángela Martínez entre mayo y agosto de 2026 al celular registrado de la Asociación Usuarios del Bosque y al correo electrónico. También intentaron contactarla a través del correo y el número de teléfono de su empresa de transformación de madera y se le dejó un mensaje en sus redes sociales. Además, la alianza se comunicó con integrantes de la junta directiva de la Asociación e intentó ubicar a su abogado a través de la Fiscalía, pero no fue posible comunicarse con él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el proceso investigativo avanza, la selva de Caño Alegría conserva una cobertura boscosa aparentemente intacta, aunque los registros oficiales muestren decenas de salvoconductos y más de 1000 metros cúbicos de madera movilizados a su nombre. En Tarapacá, donde los árboles parecen no haber caído, los documentos cuentan una historia distinta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal: </strong>Imagen de archivo. Autoridades ambientales decomisaron madera ilegal durante una jornada de control a nivel nacional realizada en marzo de 2026.</em> <em><strong>Foto: </strong>Ministerio de Ambiente</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/pilar-puentes/">Pilar Puentes</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/salvoconductos-para-lavar-madera-los-documentos-que-legalizan-la-extraccion-de-arboles-fantasma-en-la-amazonia-de-colombia/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132602</guid>
        <pubDate>Mon, 31 Aug 2026 17:41:08 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Salvoconductos para lavar madera: los documentos que legalizan la extracción de árboles fantasma en la Amazonía de Colombia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <item>
        <title>Terremoto en Colombia: pueblos indígenas y afrodescendientes hacen su propio censo de damnificados ante vacío de información oficial</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/terremoto-en-colombia-pueblos-indigenas-y-afrodescendientes-hacen-su-propio-censo-de-damnificados-ante-vacio-de-informacion-oficial/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) todavía no incluye la variable de los pueblos en su censo oficial. Defensoría pide al Gobierno acelerar la ayuda humanitaria y caracterizar con urgencia a los distintos pueblos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Tras el sismo de magnitud 7.4 en la escala de Richter, en Chocó, más de un millón de habitantes indígenas y afrodescendientes han sido afectados en el occidente colombiano.</em></li>



<li><em>Aunque la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) ha identificado tres personas fallecidas, 1488 heridas y 2297 viviendas afectadas hasta el momento, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) todavía no incluye la variable de los pueblos en su censo oficial.</em></li>



<li><em>La Defensoría del Pueblo le pide al Gobierno acelerar la ayuda humanitaria y caracterizar con urgencia a las poblaciones de los distintos pueblos.</em></li>



<li><em>Ante la falta de respuesta del Estado, las autoridades indígenas y afrodescendientes avanzan en sus propios censos comunitarios, con recursos muy limitados.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Un terremoto de&nbsp;<strong>magnitud 7.4 en la escala de Richter</strong>, con epicentro en el municipio de&nbsp;<strong>San José del Palmar, departamento de Chocó</strong>, sacudió el occidente de Colombia el 10 de agosto de 2026. El sismo golpeó con fuerza 15 departamentos y&nbsp;<strong>los mayores daños se concentraron en Chocó, Valle del Cauca y Risaralda</strong>. Si bien el país no tardó en iniciar un censo de los afectados y sus pérdidas, en los territorios indígenas nadie llevaba un registro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«No pudimos tener información inmediata de los hechos ocurridos por este fenómeno en los territorios indígenas», cuenta Walter Mecha, secretario técnico de la Mesa Permanente de Diálogo y Concertación de los Pueblos Indígenas del Chocó. «Las instituciones del Estado a nivel municipal y departamental&nbsp;<strong>no están documentando todas las afectaciones presentadas en los territorios indígenas</strong>«, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con corte al 19 de agosto, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) reportaba&nbsp;<strong>314 personas fallecidas, 4400 heridas y 262 desaparecidas en todo el país</strong>. Pero en este balance oficial no hay un solo dato desagregado a nivel étnico. Más de una semana después del sismo, han sido las propias autoridades indígenas y algunas autoridades afrodescendientes las que han tenido que salir a contar sus muertos, sus heridos y sus damnificados.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/20014000/boletin_4_sismo-ONIC.pdf" target="_blank" rel="noopener">El primer informe</a>&nbsp;fue publicado por la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) dos días después del terremoto. Identificaron que&nbsp;<strong>1009 comunidades, de un total de 13 868 analizadas, habían sufrido las sacudidas más fuertes</strong>. Rosalino Guarupe Joropa, consejero mayor de la ONIC, le explicó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;cómo lo hicieron: superpusieron el mapa de intensidad sísmica del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) con el registro de asentamientos de la propia ONIC y su Sistema de Monitoreo Territorial (SMT).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ese cruce de información establecieron que Chocó, Risaralda y Valle del Cauca, por su cercanía al epicentro y por contener un gran número de población indígena, serían los departamentos a priorizar con la llegada de la guardia indígena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para confirmar con exactitud el nivel de afectación en sus comunidades, líderes de diferentes organizaciones se adentraron en la selva chocoana, establecieron contacto telefónico con las organizaciones que habitan las montañas de valle y viajaron a los resguardos más afectados en Risaralda. Así pudieron confirmar el pasado 19 de agosto, en una rueda de prensa llevada a cabo en Bogotá, que&nbsp;<strong>tres personas fallecieron, 1488 se encuentran heridas y 2297 viviendas resultaron afectadas.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/argentina-proyecto-milei-facilitar-desalojo-comunidades-indigenas-tierras-rurales/">Argentina: proyecto de ley de Milei podría facilitar el desalojo de comunidades indígenas de tierras rurales</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la ONIC no cuenta con un desglose de afectados o fallecidos por departamento sino por organización,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;pudo conocer a través de sus voceros que las tres personas indígenas fallecidas pertenecen al pueblo embera en Risaralda. Además,&nbsp;<strong>es Risaralda el departamento que registra el mayor número de familias afectadas, con 1247</strong>, seguido de Chocó (762) y Valle del Cauca (593). Risaralda también encabeza la lista de viviendas afectadas con 882, mientras que Valle del Cauca y Chocó registran 593 y 592, respectivamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a heridos,&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/p/DcL0jtwDjOy/?igsh=MTU2MmM1cnEyNWowdQ%3D%3D&amp;img_index=1" target="_blank" rel="noopener">Valle del Cauca concentra el 100 % de los reportados</a>&nbsp;(1488, todos pertenecientes a la Organización Regional Indígena del Valle del Cauca, ORIVAC).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Guarupe Joropa es clave aclarar que estas cifras pueden seguir cambiando, dado que aún no tienen información sobre comunidades que viven en zonas de difícil acceso y sin conexión a internet. «Por ahora, todo parece indicar que&nbsp;<strong>las etnias más afectadas, según nuestros últimos datos, son los embera chamí y los wounaan</strong>, pero necesitamos la ayuda del Gobierno Nacional para seguir llegando al territorio», dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta falta de caracterización oficial hizo que los organismos de control levantaran la voz. La Defensoría del Pueblo le pidió al Gobierno Nacional y a la UNGRD acelerar el envío de ayuda humanitaria y&nbsp;<strong>hacer censos diferenciados para los pueblos indígenas y las comunidades afrodescendientes del Pacífico</strong>, ya que la falta de datos con enfoque étnico profundiza la vulnerabilidad en territorios que históricamente han estado marginados.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276691"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012210/Ayudas-onic-Quibdo-768x512.jpg" alt="La ONIC entrega ayudas a las comunidades indígenas del Chocó. Foto: cortesía ONIC" class="wp-image-276691" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La ONIC entrega ayudas a las comunidades indígenas del Chocó. Foto: cortesía ONIC</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En su censo, que coincide con las cifras de la ONIC, la Defensoría indica que&nbsp;<strong>las mayores afectaciones a poblaciones vulnerables están en municipios con alta presencia indígena y afrodescendiente</strong>, como Chocó, Valle del Cauca y Risaralda, donde, además, las barreras geográficas y el conflicto armado ya limitaban el acceso del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consultó al Ministerio del Interior y a la UNGRD sobre lo dicho por la ONIC y la Defensoría, pero los líderes de comunicaciones de ambas entidades mencionaron que están a la espera de un consolidado general de los censos, el cual está a cargo de las alcaldías y gobernaciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Joropa, de la ONIC, la desarticulación que describe la Defensoría del Pueblo no es nueva: tiene una explicación estructural. Antes del sismo, la organización ya había construido, junto con el gobierno anterior,&nbsp;<strong>un borrador de Plan de Gestión del Riesgo para Comunidades Indígenas que quedó suspendido con el cambio de administración</strong>. «Nos toca retomar el diálogo con el nuevo gobierno. No sabemos cuál sea la propuesta de ellos frente a lo que se trabajó con el gobierno anterior», dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corazón de esa propuesta es simple: que las comunidades indígenas tengan su espacio en los comités de gestión del riesgo departamentales y municipales.&nbsp;<strong>«Se hacen comités de gestión en los departamentos, pero no convocan a las comunidades indígenas. Y somos nosotros los que tenemos el censo propio de lo que tenemos dentro del territorio»</strong>, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esta traba se suma la transición del Ejecutivo: la posesión del presidente Abelardo De la Espriella tuvo lugar el 7 de agosto de 2026 en Cali, tres días antes del sismo. Los voceros regionales señalan que<strong>&nbsp;el poco tiempo que lleva posesionada la nueva administración es un obstáculo adicional para saber a quién acudir</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Disney Gutiérrez, de ORIVAC, lo explica así al hablar de los canales de comunicación con las entidades nacionales: «En este momento no tenemos contacto con este nuevo gobierno porque apenas se posesionó. Hemos enviado nuestros últimos reportes a los correos de los ministerios, pero no hay ninguna respuesta por parte de ellos».</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/amazonia-resiliencia-riesgo-sequias-deforestacion-umbral-critico-2040/">Amazonía entre resiliencia y riesgo: sequías, deforestación y el umbral crítico de 2040</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Chocó: la carrera comunitaria por evaluar daños en medio del olvido estatal</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque muchas zonas de Chocó permanecen incomunicadas,&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;pudo entrevistar a algunos líderes indígenas y afrodescendientes del sur del departamento. Todos coinciden en que&nbsp;<strong>han tenido que armar sus propios mecanismos de identificación y análisis de necesidades en un territorio invadido por los grupos armados.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Walter Mecha, quien además es líder social y vocero del pueblo indígena embera dóbida del Chocó, dice que pese al riesgo que implica recorrer su territorio, hasta el 14 de agosto habían verificado&nbsp;<strong>afectaciones en 184 comunidades de 13 de los 30 municipios del Chocó</strong>. Dentro de esas comunidades identificaron tres personas indígenas heridas, 263 casas destruidas y 293 más averiadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El daño no se quedó en las viviendas: también resultaron afectados los centros educativos propios, los puestos de salud, los puentes sobre trochas y ríos que las comunidades usan para moverse y las casas de armonización, espacios de gobierno propio y espiritualidad.&nbsp;<strong>«Perdimos muchos cultivos»</strong>, agregó Mecha.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276703"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21015004/casas-Alto-Baudo-Acadesan-768x512.jpg" alt="Casas averiadas en Alto Baudó, Chocó. Foto: cortesía Acadesan" class="wp-image-276703" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Casas averiadas en Alto Baudó, Chocó. Foto: cortesía Acadesan</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Con la UNGRD, dijo, apenas habían logrado un primer acercamiento técnico para unificar los formatos de censo.&nbsp;<strong>Sobre la ayuda humanitaria que ya llegó, fue igual de directo: «A los territorios indígenas no. Todavía no»</strong>. Y usó como ejemplo a su propio municipio, Alto Baudó: «Sí han llegado unas ayudas mínimas para el municipio, pero es para todos los habitantes, más de 32 000 habitantes entre comunidades afro e indígenas. Eso no alcanza».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa mezcla constante entre lo indígena y lo afro en el Chocó no es casual. Según cifras del DANE (2021), el 78.9 % de los habitantes del departamento se reconoce como negro, mulato y afrodescendiente, mientras que el 16 % se reconoce como indígena. Hablar de «todo el Chocó»,&nbsp;<strong>un departamento de más de 47 000 kilómetros cuadrados, es hablar casi exclusivamente de población étnica.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Así las cosas, “armar un panorama real de los daños en esta zona no será un trabajo fácil”, declaró Baltazar Mecha Forastero, integrante de la Organización Gobierno Ancestral del Chocó. El líder indígena calcula que tomará semanas o incluso meses establecer un número final de afectados por lo extenso y desconectado del territorio: «<strong>Los datos de los indígenas afectados del Chocó los estaremos consolidando quizás en dos meses o más</strong>, porque el Chocó es como una segunda Amazonía: para llegar a una comunidad hay que navegar o caminar hasta cuatro y cinco días».</p>



<p class="wp-block-paragraph">A las dificultades institucionales se suma una restricción severa de movilidad que impide verificar los daños en las zonas más apartadas. Mauricio Parra Bayona es asesor del Consejo Comunitario General de San Juan (Acadesan), una organización que agrupa a 72 comunidades afrodescendientes en cinco municipios del sur del Chocó y un municipio del Valle del Cauca: Sipí, Nóvita, Medio San Juan, Istmina, Litoral del San Juan y Buenaventura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Parra explica que&nbsp;<strong>no cuentan con recursos para contactar directamente a sus afiliados</strong>. «Nosotros hemos empezado a hacer algunos recorridos, pero tenemos problemas de escasez de recursos y en particular ausencia de gasolina», dice Parra.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276699"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012249/4-1-768x512.jpg" alt="En grave riesgo de colapso, así quedaron algunas viviendas de las comunidades afrodescendientes que habitan el Bajo y Medio Río San Juan en Chocó. Foto: cortesía Acadesan" class="wp-image-276699" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">En grave riesgo de colapso, así quedaron algunas viviendas de las comunidades afrodescendientes que habitan el Bajo y Medio Río San Juan en Chocó. Foto: cortesía Acadesan</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Debido a la cercanía de Nóvita con San José del Palmar, epicentro del sismo registrado el pasado 10 de agosto, Acadesan pudo compartir algunos datos preliminares sobre las afectaciones que sufrieron algunos de sus afiliados en este municipio. “Cinco sedes educativas, el juzgado municipal, la registraduría, la casa de la justicia y varios templos religiosos resultaron afectados en su estructura”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con&nbsp;<strong>el alcalde de Nóvita, Alberto Williams Rivas, quien aseguró que en su consolidado preliminar reportaron al Gobierno Nacional aproximadamente 2447 familias afectadas</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debido a que su población es mayoritariamente afrodescendiente, aseguró que el apoyo que han recibido por parte de las entidades departamentales y nacionales ha incorporado un enfoque diferencial y por pueblos. “Esperamos que este enfoque se mantenga y fortalezca durante las siguientes etapas de atención, recuperación y reconstrucción”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Adicional a la pérdida de viviendas y los daños en la infraestructura comunitaria, muchas familias que viven en la zona del Bajo y Medio San Juan (subregión a la que pertenecen municipios como Nóvita) denuncian las afectaciones a sus viviendas que agregó otro evento natural:&nbsp;<strong>un vendaval que azotó la cuenca del río San Juan la noche del jueves 13 de agosto</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con un reporte enviado por Acadesan a este medio, «algunas comunidades del municipio del Medio San Juan (Bebedó, La Unión, Chambacú, Noanamá y Santa María de la Loma) dan cuenta de por lo menos 71 casas averiadas, daños a estructuras de instituciones educativas y daños adicionales causados por las fuertes lluvias que han arrasado con los techos de muchas viviendas”,&nbsp;<a href="https://acadesan.org/wp-content/uploads/2026/08/Se-agudiza-la-emergencia-en-el-San-Juan-sismo-vendaval-e-inundaciones-ACADESAN-18-Agosto-2026-FINAL.pdf" target="_blank" rel="noopener">se lee en el comunicado</a>.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276690"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012207/Escuela-destruida-Choco-afro-768x512.jpg" alt="Escuela destruida en comunidad afrodescendiente de Chocó. Foto: cortesía Acadesan" class="wp-image-276690" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Escuela destruida en comunidad afrodescendiente de Chocó. Foto: cortesía Acadesan</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/el-nino-tormentas-olas-frio-efectos-especies-marinas-chile-peru-argentina-ecuador/">El Niño: tormentas, olas de frío y efectos en especies marinas ya se sienten en Chile, Perú, Argentina y Ecuador</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Risaralda: monitoreos al pie en la cordillera</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Pereira, capital del departamento de Risaralda, el derrumbe de una vivienda causado por el sismo dejó la muerte de tres integrantes del cabildo indígena Tachinave, del pueblo embera, quienes vivían en arriendo en esta propiedad. De los 19 resguardos y cabildos que agrupa el Consejo Regional Indígena de Risaralda (CRIR), solo dos, la Comunidad Indígena Kurmadó y Dachi Namabena, ambas en Pereira, habían recibido asistencia del Estado una semana después del desastre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Me preocupa bastante esta situación, porque ya&nbsp;<strong>quedaron 17 resguardos en los cuales no se les ha llevado ninguna ayuda, donde prácticamente hay resguardos que quedaron entre 40 y 50 familias esperando esa atención</strong>«, dice Marco Fidel Guasarave, consejero mayor del CRIR, quien nombra los municipios donde las comunidades indígenas siguen esperando ayudas: Pueblo Rico, Mistrató, Guática, Belén de Umbría, Balboa y La Celia, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El CRIR formalizó estas solicitudes en un documento que envió el 10 de agosto a ministerios, alcaldías y organismos de control. Guasarave dice que&nbsp;<strong>armar un balance definitivo en municipios como Pueblo Rico, Mistrató o Marsella va a tomar tiempo debido a la difícil topografía del terreno</strong>: «Son resguardos que hay que caminar mucho, 10 horas dentro del mismo territorio, y en los cuales ayer [19 de agosto] no se tenía esa información».</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras espera la respuesta institucional, el líder ha recurrido a la solidaridad de conocidos: «He estado por ahí con los amigos pidiendo algunas ayudas, pues gracias a Dios hay gente que se ha compadecido para enviar a la ciudad de Pereira».</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276700"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012253/3-720x800.jpeg" alt="En Risaralda, la comunidad de Pueblo Nuevo reportó la afectación de la escuela en donde 13 estudiantes recibían clases. Foto: cortesía CRIR" class="wp-image-276700" style="aspect-ratio:0.9;width:720px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">En Risaralda, la comunidad de Pueblo Nuevo reportó la afectación de la escuela en donde 13 estudiantes recibían clases. Foto: cortesía CRIR</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A los daños de las viviendas se suma la&nbsp;<strong>preocupación por la pérdida de infraestructura comunitaria y educativa</strong>&nbsp;que se obtuvo después de las movilizaciones de 2024, donde las comunidades lograron la asignación de 15 000 millones de pesos (aproximadamente 4.88 millones de dólares) para la edificación de aulas en sus 19 resguardos. Sin embargo, dice Guasave, “<strong>el terremoto derrumbó gran parte de estas construcciones, dejando nuevamente a cientos de niños usando plásticos [como techos] para recibir clases</strong>”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la demora del auxilio estatal y los vacíos dejados por los cambios en el Gabinete nacional, las autoridades indígenas reiteran el llamado urgente a proteger el derecho a permanecer en sus territorios ancestrales, evitando así el desplazamiento forzado hacia los cascos urbanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;intentó comunicarse con otros líderes indígenas de este departamento y con la gobernación de Risaralda, pero no fue posible establecer esta comunicación debido a que el departamento tiene serios problemas de conexión y está enfocado en la reubicación de cientos de familias que lo perdieron todo, especialmente en la ciudad de Pereira.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276696"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012225/resguardo-G-Docabu-Risaralda-1-768x512.jpg" alt="Casa afectada en el resguardo G Docabu en Risaralda. Foto: cortesía CRIR" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa afectada en el resguardo G Docabu en Risaralda. Foto: cortesía CRIR</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/08/gobernador-indigena-nasa-asesinado-julian-gutierrez-colombia/">Julián Gutiérrez, el gobernador nasa que buscaba formar un partido indígena en Colombia y fue asesinado</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Valle del Cauca: el reto del censo en zonas rurales</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En el Valle del Cauca, la Organización Regional Indígena del Valle del Cauca (ORIVAC), que agrupa a los cabildos y resguardos indígenas del departamento, describe una situación crítica. Su consejero mayor, Disney Gutiérrez, la resume con un caso: «El pueblo wounaan está asentado tradicionalmente a ambos lados del río San Juan, en el límite entre Chocó y Valle del Cauca. La mayoría de su población vive en territorio chocoano, pero también tiene una comunidad histórica en la zona rural de Buenaventura, Valle del Cauca».&nbsp;<strong>Esa comunidad wounaan de Buenaventura tiene 400 familias damnificadas por el sismo y la respuesta oficial, dice Gutiérrez, ha sido mínima.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El daño material en el norte del Valle golpeó tanto a las viviendas como a la base alimentaria de las comunidades: «Las casas que tenían se cayeron, pero también hubo afectaciones en deslizamientos de tierra que afectaron los cultivos», describe Gutiérrez.&nbsp;<strong>Entre lo perdido menciona cultivos como caña, fríjol, café y plátano, de los que dependen las familias para su sustento.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Óscar Lenis, secretario de Asuntos Étnicos de la Gobernación del Valle del Cauca, le dijo a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que han estado en contacto con las organizaciones representativas del departamento y explicó que consolidar las cifras de afectación ha sido complejo por la dispersión geográfica.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276697"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012239/ONIC-ayudas-terrremoto-768x512.png" alt="ONIC y la Organización Regional Indígena del Valle del Cauca (ORIVAC) entregaron alimentos, medicamentos y elementos de aseo. Además, realizaron el registro detallado de familias afectadas de las comunidades Embera más impactadas en los municipios de Argelia y El Dovio, en el norte del Valle del Cauca, muy cerca del epicentro del terremoto. Foto: cortesía Orivac" class="wp-image-276697" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">ONIC y la Organización Regional Indígena del Valle del Cauca (ORIVAC) entregaron alimentos, medicamentos y elementos de aseo. Además, realizaron el registro detallado de familias afectadas de las comunidades embera más impactadas en los municipios de Argelia y El Dovio, en el norte del Valle del Cauca, muy cerca del epicentro del terremoto. Foto: cortesía Orivac</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">«<strong>En el Valle del Cauca hay más de 125 comunidades indígenas</strong>, las cuales están representadas por cuatro organizaciones: la ORIVAC, la Asociación de Cabildos indígenas del Valle del Cauca, Región Pacífico (ACIVA-RP), la Consejería de Gobierno Propio del Pueblo Nasa del Valle del Cauca y la Asociación de Autoridades Tradicionales Wounaan Nonam del Valle (Kowondev). A través de ellos hemos podido contactar a resguardos y cabildos indígenas, prestándoles las ayudas a los municipios mayormente afectados», afirmó Lenis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el funcionario, los reportes iniciales que han enviado las propias comunidades ya suman una cifra considerable: «La información que ellos nos han enviado de comunidades indígenas afectadas suman&nbsp;<strong>más de 800 familias indígenas, que eso nos puede sumar en promedio casi 5000 personas afectadas</strong>«.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lenis detalló que los municipios con mayores daños fueron Buenaventura, Dagua, varios del norte del departamento, como El Águila, Argelia, El Dovio y Ansermanuevo, además de afectaciones en Florida, Trujillo, Restrepo, Calima El Darién y Yotoco.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276701"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012256/2-768x512.jpeg" alt="Aquí funcionaba la emisora indígena Chimía del Pacífico de Buenaventura y servía de refugio para familias Wounaan desplazadas por el conflicto armado. Foto: cortesía Aciva RP" class="wp-image-276701" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Aquí funcionaba la emisora indígena Chimía del Pacífico de Buenaventura y servía de refugio para familias Wounaan desplazadas por el conflicto armado. Foto: cortesía Aciva RP</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Frente a las críticas por la demora en formalizar la ayuda y los censos, el secretario dijo que la Gobernación está en la fase de consolidación técnica para ingresar los datos a las plataformas oficiales del Estado. Solo así podrán tener el censo oficial de qué resguardo o qué cabildo se afectó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, mencionó que&nbsp;<strong>en algunos municipios ya están hablando de la reconstrucción y que la administración departamental le apostará a un esquema participativo</strong>: «La gobernadora [Dilian Francisca Toro] lo que ha dicho es que va a haber autoconstrucción. Que nosotros les damos los insumos que se necesitan y ellos mismos, con sus ingenieros o arquitectos, hacen sus reconstrucciones. Pero en los casos en los que toca construir desde cero, es un proceso que se demora más, se necesita un acompañamiento y supervisión para que estas mismas comunidades puedan hacer los ejercicios de reconstrucción».</p>



<p class="wp-block-paragraph">El funcionario destacó, además, que junto con el Ministerio del Interior se coordinan protocolos de atención diferencial para los más de 48 consejos comunitarios afrodescendientes afectados en la zona rural de Buenaventura y Dagua.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276689"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012203/Orivac-Valle-768x512.jpg" alt="Comunidad indígena en Buenaventura, Valle del Cauca, afectada por el terremoto. Foto: cortesía Orivac" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidad indígena en Buenaventura, Valle del Cauca, afectada por el terremoto. Foto: cortesía Orivac</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/bolivia-gobierno-rodrigo-paz-nuevo-codigo-minero-excluye-pueblos-indigenas-defensores-ambientales/">Bolivia: gobierno de Rodrigo Paz diseña nuevo Código Minero y excluye de las discusiones a pueblos indígenas y defensores ambientales</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Conflicto armado y despojo: una vulnerabilidad previa al sismo</h2>



<p class="wp-block-paragraph">A las barreras geográficas se suma la ausencia histórica del Estado en la ruralidad y la presencia constante de grupos armados, dos factores que ponen en riesgo la entrega de ayuda humanitaria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras visita los cabildos más afectados en el departamento de Chocó, Baltazar Mecha Forastero afirma que casi toda la ayuda ha llegado por parte de la solidaridad ciudadana y de las ONG, y eso representa un riesgo para las propias organizaciones indígenas:&nbsp;<strong>“Nos da susto que las caravanas con víveres sean atacadas o retenidas por los grupos armados que están en la zona”</strong>, denuncia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es por eso que para el ingreso de los suministros de emergencia,&nbsp;<strong>las autoridades indígenas planean abrir canales directos de diálogo con los grupos armados, con el fin de fijar puntos neutrales de acopio</strong>&nbsp;donde la guardia indígena y las instancias de gobierno propio reciban las ayudas y las repartan internamente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el norte del Valle del Cauca, Disney Gutiérrez describe un patrón de desplazamiento que viene desde antes del terremoto: «Históricamente las comunidades indígenas hemos sufrido esta situación porque nosotros vivimos en las zonas rurales donde siempre va a haber grupos armados […] varias comunidades en el norte del Valle estaban confinadas porque había mucha problemática territorial y el terremoto nos ha afectado más».</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276695"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012222/resguardo-G-Docabu-Risaralda--768x512.jpg" alt="Como esta, son decenas de viviendas afectadas en el resguardo G Docabu en Risaralda. Foto: cortesía CRIR" class="wp-image-276695" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Decenas de viviendas han sido afectadas en el resguardo G Docabu, en Risaralda. Foto: cortesía CRIR</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La situación también ha sido complicada para la Gobernación de Valle del Cauca. «El desafío es justamente la ruralidad. Eso queda muy adentro y&nbsp;<strong>hay situaciones relacionadas con el conflicto armado, sobre todo lo que tiene que ver con Ansermanuevo, El Águila, Argelia, El Dovio y Calima El Darién</strong>«, detalló Lenis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Risaralda, Guasarave describe uno de los episodios de desplazamiento reciente: la comunidad de Karradapó, ubicada en el municipio de Puerto Rico, fue desplazada a Medellín por enfrentamiento entre grupos armados. «Estamos haciendo todo lo posible para que estos compañeros sean retornados. Pero sabemos que muchos tendrán miedo de volver a sus territorios porque quedaron afectados por el sismo», dice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de este panorama, en Chocó ese miedo se está enfrentando con otra estrategia: quedarse.&nbsp;<strong>Mecha Forastero cree que las familias del Chocó van a permanecer en sus tierras pese al temor de un desplazamiento masivo hacia las ciudades</strong>: “Muchas de nuestras escuelas se cayeron, pero en algunas comunidades los profesores están levantando enramadas tradicionales de madera y paja para retomar las clases de los niños. Y también están construyendo cambuches [ranchos o chozas] para que la gente siga en el territorio”, cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/08/ecuador-comunidades-kichwas-avance-empresa-terraturismo-territorio-ancestral/">Ecuador: el Estado concesionó tierras ancestrales como baldías y ahora las comunidades kichwas enfrentan el avance de una empresa sobre su territorio</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">¿Qué piden las comunidades?</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta comunitaria se ha convertido en la principal línea de defensa.&nbsp;<strong>Para canalizar el apoyo de la ciudadanía, la Organización Nacional Indígena de Colombia (ONIC) abrió la campaña nacional e internacional “S.O.S. Pueblos Indígenas”</strong>, con una cuenta de ahorros oficial en el banco Bancolombia y un centro de acopio en su sede principal de Bogotá para recibir alimentos no perecederos, potabilizadores de agua, mantas, medicamentos, kits de aseo y carpas o plásticos para resguardarse de las lluvias.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276698"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012245/5.jpeg" alt="La ONIC activó la campaña ¡Súmate y Dona! · #PueblosIndígenasEnUnidad con la que buscan recaudar fondos para comprar alimentos no perecederos, kits de aseo y materiales de construcción" class="wp-image-276698" style="aspect-ratio:0.8;width:1080px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">La ONIC activó la campaña ¡Súmate y Dona! #PueblosIndígenasEnUnidad con la que buscan recaudar fondos para comprar alimentos no perecederos, kits de aseo y materiales de construcción. Foto: cortesía ONIC</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De forma paralela,&nbsp;<strong>el Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) envió brigadas humanitarias de la Guardia Indígena (Kiwe Thegnas) hacia los resguardos más golpeados de Chocó, Risaralda y el norte del Valle del Cauca</strong>. Con herramientas para remover escombros, plantas eléctricas de emergencia y víveres recolectados en mingas solidarias, los guardias indígenas se han encargado de abrir caminos y repartir ayudas en zonas donde la maquinaria pública todavía no ha podido entrar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esta movilización se han sumado iniciativas de la sociedad civil y de creadores de contenido digital. Varios influenciadores y figuras públicas abrieron centros de acopio independientes y promovieron colectas en redes sociales, con las que han logrado enviar toneladas de víveres, medicamentos y filtros de agua directamente a municipios golpeados como San José del Palmar, Nóvita y Pueblo Rico, en el departamento de Chocó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo,<strong>&nbsp;las autoridades indígenas advierten que las donaciones particulares y el esfuerzo propio no reemplazan las obligaciones del Estado</strong>. Rosalino Guarupe Joropa, de la ONIC, insiste en que reconstruir las viviendas, las escuelas y las casas de armonización destruidas requiere una concertación institucional que respete la cosmovisión y el ordenamiento territorial propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Necesitamos que el censo oficial incorpore la información de los censos comunitarios</strong>&nbsp;y que cualquier intervención en los territorios se haga en armonización con nuestras autoridades y respetando la espiritualidad de los pueblos”, concluye.</p>



<figure class="wp-block-image is-resized" id="attachment_276693"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/08/21012216/Ayudas-Valle-del-Cauca-1-768x512.jpg" alt="Comunidades indígenas del Valle del Cauca reciben algunas ayudas humanitarias. Foto: cortesía ONIC" class="wp-image-276693" style="aspect-ratio:1.5;width:768px;height:auto" /><figcaption class="wp-element-caption">Comunidades indígenas del Valle del Cauca reciben ayuda humanitaria. Foto: cortesía ONIC</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong>&nbsp;vivienda afectada en el Valle del Cauca.&nbsp;<strong>Foto:</strong>&nbsp;cortesía ONIC</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/tatiana-rojas-hernandez/">Tatiana Rojas Hernández</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/08/terremoto-colombia-pueblos-indigenas-afrodescendientes-censo-damnificados-vacio-informacion-oficial/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132329</guid>
        <pubDate>Fri, 21 Aug 2026 17:55:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Terremoto en Colombia: pueblos indígenas y afrodescendientes hacen su propio censo de damnificados ante vacío de información oficial]]></media:description>
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        <title>Nueva obra de Sair García reflexiona sobre fronteras físicas y mentales</title>
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        <description><![CDATA[<p>La Cali de los años 70 según Ever Astudillo, y la Europa de la primera mitad del siglo XX según Theo Angelopoulos son la materia prima de la nueva obra del artista Sair García: “El paso suspendido de la cigüeña”. En el barrio El Polo de Bogotá se ubica La Casita, un espacio cultural creado [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>La Cali de los años 70 según Ever Astudillo, y la Europa de la primera mitad del siglo XX según Theo Angelopoulos son la materia prima de la nueva obra del artista Sair García: “El paso suspendido de la cigüeña”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el barrio El Polo de Bogotá se ubica <strong>La Casita</strong>, un espacio cultural creado por Simón y Maritza Chehebar que desde el 2015 tiene el objetivo de desarrollar proyectos de artistas colombianos que contribuyen a la consolidación de los procesos y la identidad del <strong>arte contemporáneo colombiano</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Casita, que es un espacio cultural y no una galería de arte, invita cada año a tres artistas colombianos para que creen obras que dialoguen con una pieza de la colección Chehebar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con esa lógica invitaron a <strong>Sair García</strong>, quien en diálogo con la obra “Lugar No 1” de <strong>Ever Astudillo</strong> que retrata la Cali de los años 70, presenta hasta septiembre de 2026 “El paso suspendido de la cigüeña”, una muestra que se nutre de la estética de la película de <strong>Theo Angelopoulos</strong> de 1993.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición “<strong>El paso suspendido de la cigüeña</strong>”, curada por Camilo Chico, propone una reflexión sobre las fronteras que construimos como sociedad y, especialmente, sobre aquellas que nos imponemos a nosotros mismos, a través de 14 pinturas, dos animaciones, una gran instalación compuesta por 350 obras en pequeño formato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entrevista con Sair García sobre “El paso suspendido de la cigüeña”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo es que “El paso suspendido de la cigüeña” se inspira tanto de la obra de Ever Astudillo como de Theo Angelopoulos?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Parto de la obra de Ever Astudillo que pertenece a la colección de La Casita, una pieza que en realidad son cuatro dibujos que habla de Cali de los años 70. En un reto interesante porque esta exposición la sustraigo del cine. La serie “El paso suspendido de la cigüeña” habla de la arqueología del oficio. El título lo adopto de la película de Theodoros Angelopoulos de 1993 que habla de las fronteras, de la imposición de fronteras mentales y físicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La película se desarrolla en la Europa de los años 30, durante la Segunda Guerra, cuando aparecían fronteras trazadas de un día para otro en el suelo con una línea. Entonces, lo que hago es un pequeño parangón entre lo que sucedía en la época que muestra el director en su película, y lo que yo desde la pintura traigo a la contemporaneidad.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Las fronteras físicas y mentales según Sair García" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/IgMi83LYTD8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hablas de fronteras físicas, pero también mentales. Unas las ponen los gobernantes, otras las pone uno mismo…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, bien, lo dijo Albert Camus en “El Extranjero”, que el migrante carga con su trozo de tierra debajo del brazo. Eso somos finalmente, la trashumancia humana no es de ahora, es desde la historia la humanidad; entonces tanto el humano que se queda como el que se va tendrá su historia que contar y las fronteras de las que habla Theodoros Angelopoulos en sus películas no son otra cosa que la imposición de lo que ha venido ocurriendo a través del tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Él hablaba de la Europa hace casi 100 años, pero yo hablo de la América contemporánea y la única diferencia son los protagonistas, porque finalmente las escenas son las mismas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta es la periodicidad y la historia cíclica que nos que nos sigue abordando: los migrantes y la diáspora de hace 100 años seguramente no tiene absolutamente nada distinto la actual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que creo que hay que destacar es el papel que cumplen las artes para mostrar, para sacar a la luz estos temas, para decirle a la gente que la diáspora no es nueva. Theodoros Angelopoulos nos lo dice con sus películas, yo lo hago desde la pintura, eso es lo que nos corresponde (a los artistas) hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Ya sabemos de dónde viene “El paso suspendido de la cigüeña”. ¿Cómo dialoga con tu obra?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Creo que la gran diferencia entre el arte que he presentado y lo que exhibo ahora es a nivel formal, porque esta muestra, en medio de todo, sigue guardando la coherencia conceptual de lo que siempre he trabajado, que son los fenómenos sociopolíticos. En este caso, es la diáspora, sólo que tomo como sustrato el cine.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Anteriormente, formalmente fue el acero el que me permitió crear obra porque el acero estaba determinado únicamente para la serie “Magdalena”, porque el acero constituye una metáfora bellísima del río.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y “El paso suspendido de la cigüeña” tiene también una resolución interesantísima si se tiene en cuenta que, primero, es una exposición de obras secuenciales que derivan en una animación; y esta animación es el resultado de tomar dos escenas puntuales de la película “El paso suspendido de la cigüeña”, tomar escenas de 8 segundos y 10 segundos y volverla una escena pictórica, dramática y contundente de tres minutos y medio. Entonces, es una apuesta bastante osada de lo que hizo Theodoros Angelopoulos desde el cine, y lo que yo trato de hacer desde la pintura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me impone un reto interesantísimo, pero además de eso, hay unas pinturas que parecieran unas pantallas cinematográficas, con unas escenas cinematográficas que son, por supuesto, fotogramas intervenidos, porque me apropio y reinterpreto la imagen con una narrativa conceptual muy cercana “Magdalena”, a “Éxodos” y a las otras series anteriores que he hecho. Entonces, digamos que la gran diferencia radica en lo formal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Ya habías tenido acercamiento con la animación?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, pero no las había exhibido. En el Museo de Arte Moderno se hizo una exposición que tuvo unas pequeñas animaciones, unas escenas secuenciales que respondían a la curaduría.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí se empieza a desglosar esto de la secuencialidad porque en “El paso suspendido de la cigüeña”, alrededor del 90% de la exposición está por fuera de las paredes porque yo necesitaba sacar de ese contexto de colgar las obras y más bien utilizar el lenguaje cinematográfico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La instalación está dispuesta de tal manera que se puede ver como se observan los archivos fotográficos. Las pinturas las en gran formato están exhibidas como se exhibían las pantallas publicitarias del cine de los años 40 y 50. No quería que fuera una exposición tan típica, sino salir de los esquemas y formatos para volverla más bella en su recorrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">-&gt; <a href="https://coolturatotal.com/el-paso-suspendido-de-la-ciguena-de-sair-garcia-en-arte-en-voz-alta-el-podcast-de-lilian-contreras-fajardo/">Si quieres escuchar el pódcast con Sair García, aquí</a>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Inclusive, en la sala donde está la animación hay seis sillas estilo cine que lo transportan a uno a la sala oscura….</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí. Hay algo bellísimo y es que en la animación se puede ver claramente la materialidad de los soportes. Hay unos hay unos primeros planes donde se ve claramente la materia de la madera, porque aquí hay lino, hay tela normal y hay madera como soporte histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la animación, se ve se ve el grano del soporte de la madera que era lo que me interesaba, porque al final de cuentas esa gestualidad, esa expresión y esa fuerza que tiene la animación era para resaltar las 350 pinturas que componen la animación: cada pintura es un fotograma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Realizar la animación con las pinturas era la puerta que se hacía desde la toma del cine como sustrato para el resultado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sair García ha expuesto en museos y galerías. ¿Qué significa exhibir en La Casita, un espacio cultural que toca visitar con cita previa?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta galería gusto de mi prestigio tremendo. De hecho, para nosotros (los artistas) es un honor tener esta invitación. Las exposiciones de La Casita son muy concurridas y la mía, afortunadamente, no ha sido la excepción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Casita es importante porque es un espacio de culto. Aquí se hacen tres muestras al año, así que cada vez que hay una exposición uno sabe que es de lo mejor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Hasta cuándo está “El paso suspendido de la cigüeña”?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hasta septiembre. Se desmonta después de ArtBo, que se realizará del 24 al 27 de septiembre en Ágora Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132029</guid>
        <pubDate>Tue, 18 Aug 2026 20:38:10 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/Paso-Suspendido_3.png?w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nueva obra de Sair García reflexiona sobre fronteras físicas y mentales]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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        <title>El día en que la memoria de Colombia encontró otro refugio</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/el-dia-en-que-la-memoria-de-colombia-encontro-otro-refugio/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Centro Nacional de Memoria Histórica entregó a la JEP una copia íntegra del legado documental construido entre 2022 y 2026. Son miles de documentos, investigaciones, testimonios y contenidos que reconstruyen las huellas del conflicto armado. La entrega busca garantizar que ese patrimonio pueda sobrevivir a las coyunturas y seguir al servicio de las víctimas, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>El Centro Nacional de Memoria Histórica entregó a la JEP una copia íntegra del legado documental construido entre 2022 y 2026. Son miles de documentos, investigaciones, testimonios y contenidos que reconstruyen las huellas del conflicto armado. La entrega busca garantizar que ese patrimonio pueda sobrevivir a las coyunturas y seguir al servicio de las víctimas, la justicia y el país.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una manera sencilla de imaginar lo que ocurrió el pasado 6 de agosto en Bogotá: una memoria que durante años estuvo dispersa en investigaciones, archivos, voces, imágenes, documentales y páginas encontró un segundo lugar donde permanecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No era una ceremonia para inaugurar un edificio ni para presentar un nuevo informe. Era, en cierto sentido, una ceremonia para proteger el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH) entregó a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) una copia íntegra del patrimonio documental que la entidad consolidó entre 2022 y 2026. La recibió el presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli, de manos de la directora del CNMH, María Gaitán Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cifra ayuda a dimensionar lo que se puso bajo custodia: <strong>257 libros —107 de ellos investigaciones—, 209 documentales, 91 episodios de pódcast y 68 micrositios especializados</strong>, además de archivos documentales, bases de datos, recursos pedagógicos, contenidos audiovisuales y otros activos digitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero los números no alcanzan para contar lo que hay detrás de ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque cada investigación contiene años de trabajo. Cada documental conserva una voz. Cada archivo puede guardar el rastro de una persona, una comunidad o un hecho que alguna vez estuvo a punto de desaparecer de la historia. Y detrás de muchos de esos documentos están las víctimas que decidieron contar lo ocurrido para que su experiencia no quedara reducida al silencio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es el verdadero tamaño del archivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La entrega realizada por el CNMH responde a una medida de protección de información ordenada por la JEP sobre archivos de derechos humanos producidos, recopilados, administrados o custodiados por ocho entidades públicas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La medida, adoptada desde 2018 por la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad, tiene un propósito preciso: identificar, proteger y preservar información que pueda contribuir al esclarecimiento de graves violaciones de derechos humanos e infracciones al Derecho Internacional Humanitario cometidas durante el conflicto armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En agosto de 2026, mediante el Auto AT611 de 2026, la JEP ordenó al CNMH remitir la información que consideró de especial interés para las funciones de la Jurisdicción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La respuesta fue la entrega de una copia íntegra del legado documental consolidado por el Centro durante los últimos cuatro años.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="682" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/memoria-2-1024x682.jpg" alt="" class="wp-image-132055" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Desde 2019, el CNMH ha continuado recopilando, preservando y custodiando materiales en el marco del Programa de Derechos Humanos y Memoria Histórica. El archivo que ahora queda protegido por la JEP es, por tanto, parte de una construcción mucho más amplia: la de un país que intenta dejar registro de aquello que durante décadas ocurrió en sus territorios y que, en demasiadas ocasiones, permaneció oculto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una frase de María Gaitán Valencia que resume el sentido de la entrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Hoy entregamos este legado documental a la Jurisdicción Especial para la Paz con la convicción de que la memoria de Colombia debe preservarse como un bien público permanente, por encima de cualquier coyuntura”, afirmó la directora del CNMH.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La frase importa porque los archivos también tienen una historia política. Las instituciones cambian, los gobiernos terminan, los funcionarios pasan y las prioridades públicas se transforman. Los documentos, en cambio, pueden permanecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la preservación de un archivo de memoria no es solamente un asunto técnico. Es una decisión sobre qué quiere recordar una sociedad y sobre qué información debe estar disponible cuando las generaciones futuras vuelvan a preguntar qué ocurrió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“La memoria trasciende los gobiernos; pertenece a los colombianos”, agregó Gaitán Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La entrega a la JEP se suma además a la puesta en marcha de la <strong>Plataforma del Legado</strong>, una iniciativa destinada a preservar y facilitar el acceso al conocimiento construido por el CNMH.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito es que ese conocimiento pueda seguir siendo consultado por las víctimas, investigadores, periodistas, estudiantes, instituciones judiciales y ciudadanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La memoria y la justicia no son lo mismo, pero en un país como Colombia sus caminos inevitablemente se cruzan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un documento puede ayudar a reconstruir un hecho. Una investigación puede revelar un contexto. Un testimonio puede aportar una pieza que faltaba. Una fotografía puede confirmar la existencia de una comunidad desplazada. Un documental puede conservar para siempre la voz de alguien que durante años buscó ser escuchado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso el presidente de la JEP, magistrado Alejandro Ramelli, destacó la entrega realizada por el CNMH.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Con esta entrega, damos un paso para que el conocimiento acumulado sobre nuestro conflicto armado siga sirviendo no solo para comprender el pasado, sino también para garantizar los derechos de las víctimas, fortalecer el esclarecimiento judicial de los hechos y contribuir a que la violencia nunca vuelva a repetirse”, señaló.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La copia permanecerá bajo reserva y custodia de la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad de la JEP. Con ello se busca garantizar su conservación y disponibilidad para el cumplimiento del mandato constitucional y legal de la Jurisdicción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La entrega de este legado también permite entender la dimensión histórica de la Jurisdicción Especial para la Paz. La JEP nació de un momento excepcional de la historia colombiana: el intento de poner fin a más de medio siglo de conflicto armado y, al mismo tiempo, encontrar una respuesta para las víctimas y para una sociedad que necesitaba conocer lo ocurrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su tarea no ha sido solamente juzgar. Ha sido reconstruir. Entender cómo funcionó la violencia, cómo se organizaron los hechos, quiénes participaron, cuáles fueron los patrones y qué responsabilidades existieron detrás de miles de historias que durante años aparecieron como episodios aislados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese trabajo, los archivos tienen un valor que va mucho más allá del papel o de los formatos digitales en los que están almacenados. Un documento puede ayudar a establecer una fecha, reconstruir una cadena de decisiones o confirmar un testimonio. Una investigación puede aportar el contexto que permite comprender un hecho. Un registro audiovisual puede conservar para siempre la voz de una víctima. Una base de datos puede revelar patrones que no son visibles cuando cada caso se observa por separado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La justicia necesita memoria porque no es posible investigar aquello que ha desaparecido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la protección de los archivos de derechos humanos tiene una dimensión profundamente democrática. No se trata solamente de conservar información para los jueces o para los investigadores. Se trata de garantizar que las víctimas y sus familias puedan encontrar en el futuro los elementos que permitan sostener sus relatos, contrastar versiones y avanzar en la búsqueda de respuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia ha aprendido, muchas veces de la manera más dolorosa, que el paso del tiempo no garantiza que la verdad aparezca por sí sola. Hay documentos que se pierden, testimonios que desaparecen con quienes los dieron, lugares que cambian y generaciones que crecen sin conocer lo que ocurrió antes de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Preservar es, por eso, una forma de responsabilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La JEP representa uno de los principales esfuerzos institucionales del Estado colombiano para que los crímenes más graves cometidos durante el conflicto no queden únicamente en el terreno de la memoria individual, sino que puedan ser examinados desde la justicia. Su trabajo busca establecer responsabilidades, reconocer a las víctimas y aportar al esclarecimiento de hechos que afectaron a comunidades enteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese trabajo requiere tiempo, pero también requiere fuentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí la importancia de que el legado documental del CNMH tenga ahora una copia íntegra bajo custodia de la Sección de Ausencia de Reconocimiento de Verdad de la JEP. La medida no sustituye las responsabilidades del CNMH ni transforma la naturaleza de sus archivos. Lo que hace es añadir una garantía para que ese patrimonio pueda conservarse y permanecer disponible cuando sea necesario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un país donde todavía existen miles de preguntas sobre lo ocurrido durante el conflicto armado, proteger la información es proteger la posibilidad de responderlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También es una forma de proteger a quienes hablaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante años, hombres y mujeres en distintos lugares de Colombia contaron sus historias al CNMH. Algunos hablaron de masacres; otros, de desapariciones, desplazamientos, secuestros, despojos o persecuciones. Muchos hablaron de sus familiares ausentes. Otros reconstruyeron la historia de sus comunidades para que lo ocurrido no quedara reducido a una cifra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo ese conocimiento forma parte de un patrimonio que no pertenece exclusivamente a una administración, a una institución o a un periodo de gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pertenece a Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso preservar estos archivos no significa simplemente guardar el pasado. Significa garantizar que el país pueda seguir preguntándole al pasado por su presente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La JEP necesita documentos para hacer justicia. Las víctimas necesitan archivos para sostener su memoria. Los investigadores necesitan fuentes para comprender la historia. Los ciudadanos necesitan información para construir una sociedad capaz de reconocer aquello que ocurrió.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las nuevas generaciones necesitarán todo ello para comprender un país que heredaron, pero cuya historia no necesariamente vivieron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paz no termina cuando se firma un acuerdo. Tampoco la memoria termina cuando se publica un libro o se cierra una investigación. Ambas son tareas de largo plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La preservación de este legado es, en ese sentido, una apuesta por el futuro: que las voces permanezcan, que los documentos sobrevivan y que Colombia conserve las herramientas necesarias para conocer su propia historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el fondo, se trata de algo más elemental: <strong>que aquello que Colombia se tomó años en investigar no pueda simplemente desaparecer.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque un país también se construye con sus archivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en Colombia, donde buena parte de la historia del conflicto todavía está hecha de silencios, ausencias y preguntas sin respuesta, preservar esos archivos significa mantener abierta la posibilidad de encontrar algún día las palabras, los documentos y las voces que permitan comprender lo ocurrido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La memoria no cambia el pasado. Pero puede impedir que el pasado sea borrado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y esa, quizás, es una de las formas más concretas de construir la no repetición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque un país que protege su memoria no está condenado a vivir en el pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Está tratando de evitar que el pasado vuelva a repetirse.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132053</guid>
        <pubDate>Tue, 11 Aug 2026 15:52:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El día en que la memoria de Colombia encontró otro refugio]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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        <title>El archivo de un país</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/el-archivo-de-un-pais/</link>
        <description><![CDATA[<p>En los debates sobre la memoria suele hablarse de los grandes informes, de las disputas políticas o de las interpretaciones sobre el conflicto armado. Mucho menos frecuente es detenerse en aquello que hace posible esas discusiones: la existencia misma de los archivos. Sin documentos, testimonios, fotografías, mapas y bases de datos, la memoria termina dependiendo [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En los debates sobre la memoria suele hablarse de los grandes informes, de las disputas políticas o de las interpretaciones sobre el conflicto armado. Mucho menos frecuente es detenerse en aquello que hace posible esas discusiones: la existencia misma de los archivos. Sin documentos, testimonios, fotografías, mapas y bases de datos, la memoria termina dependiendo únicamente del recuerdo, y el recuerdo, por definición, siempre es frágil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso la entrada en funcionamiento de la Plataforma del Legado del Centro Nacional de Memoria Histórica merece una lectura que va más allá del lanzamiento de un nuevo portal institucional. Lo que se pone a disposición del público no es simplemente una página web renovada, sino una infraestructura digital que reúne buena parte del patrimonio documental construido durante años alrededor del conflicto armado colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante más de una década el Centro Nacional de Memoria Histórica recopiló investigaciones, entrevistas, informes, cartografías, archivos de derechos humanos, publicaciones, registros audiovisuales y materiales producidos junto con comunidades, organizaciones sociales, universidades y víctimas. Ese acervo, disperso hasta ahora en distintos repositorios, comienza a integrarse en un único ecosistema que permitirá consultar, descargar y cruzar información desde cualquier lugar del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La decisión tiene una importancia que no depende del gobierno de turno. Los archivos públicos adquieren verdadero valor cuando dejan de ser patrimonio de una administración para convertirse en bienes accesibles para investigadores, periodistas, estudiantes, organizaciones sociales y ciudadanos interesados en comprender cómo se ha documentado uno de los periodos más complejos de la historia reciente de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La plataforma está organizada en dieciséis grandes componentes. Allí conviven las investigaciones producidas por el Centro, el Archivo de Derechos Humanos, la Biblioteca Especializada en Derechos Humanos y Memoria Histórica, el Observatorio de Memoria y Conflicto, el Museo de la Memoria, las exposiciones, los recursos pedagógicos, las iniciativas territoriales y distintos espacios audiovisuales que incluyen documentales, pódcast y registros multimedia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de los apartados más relevantes sigue siendo el Observatorio de Memoria y Conflicto. Desde hace años se convirtió en una de las fuentes de consulta más utilizadas por periodistas, investigadores y organizaciones nacionales e internacionales gracias a la sistematización de cifras, líneas de tiempo, bases de datos e informes que permiten observar la evolución de la violencia desde múltiples variables. La nueva plataforma facilita el acceso a esa información y la articula con otros fondos documentales que hasta ahora se consultaban de manera independiente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También resulta significativa la incorporación de herramientas que permiten recorrer la memoria desde los territorios. Los Planes Territoriales de Memoria, los mapas del despliegue institucional y el espacio dedicado a las resistencias comunitarias muestran una dimensión menos conocida del trabajo del Centro: la construcción de memoria no ocurre únicamente en Bogotá, sino en cientos de municipios donde comunidades enteras han documentado su propia historia y desarrollado procesos de reparación simbólica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay un aspecto que suele pasar inadvertido cuando se habla de digitalización. No se trata únicamente de conservar documentos, sino de garantizar su circulación. Durante años muchos de estos materiales existían, pero encontrarlos requería conocer previamente el funcionamiento interno de la entidad o navegar por distintos repositorios. Reunirlos bajo una misma arquitectura facilita el acceso y, sobre todo, amplía las posibilidades de investigación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese esfuerzo adquiere una dimensión particular en un país donde la discusión pública sobre el pasado suele estar atravesada por interpretaciones enfrentadas. La existencia de archivos abiertos no elimina esas diferencias, pero ofrece un punto de partida común: los documentos. Es difícil sostener una conversación seria sobre la historia reciente cuando las fuentes permanecen dispersas o inaccesibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El lanzamiento de la Plataforma del Legado también deja una reflexión sobre el papel de las instituciones culturales. Con frecuencia se espera que produzcan nuevos contenidos, exposiciones o publicaciones, cuando una parte esencial de su trabajo consiste en preservar aquello que ya existe y asegurar que continúe disponible para las siguientes generaciones. La preservación documental rara vez produce titulares, aunque probablemente sea una de las tareas más silenciosas y duraderas del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir del 21 de julio, cualquier ciudadano podrá ingresar al portal institucional del Centro Nacional de Memoria Histórica y recorrer millones de documentos relacionados con el conflicto armado colombiano. Más que una actualización tecnológica, la Plataforma del Legado representa la consolidación de un archivo público construido durante años de trabajo con comunidades, investigadores y víctimas. En tiempos en los que la información parece cada vez más efímera, la existencia de un repositorio abierto, organizado y permanente constituye una noticia cuyo verdadero alcance probablemente solo podrá medirse con el paso de los años.</p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131800</guid>
        <pubDate>Mon, 03 Aug 2026 03:28:35 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El archivo de un país]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
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        <item>
        <title>¿La Regeneración (1886) o La Degeneración (2026)?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/la-regeneracion-o-la-degeneracion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sospecho que estamos a punto de entrar en una máquina del tiempo. ¿Es Abelardo el nuevo líder de La Regeneración como lo fue Rafael Núñez en el siglo XIX? Creo que en la “Patria Milagro”, dos milagros serán sobrevivir a cuatro años de autoritarismo e impedir que sean más, como pasó con Núñez.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-1 wp-block-paragraph"><strong>A partir del 7 de agosto podríamos sentirnos extranjeros en nuestra propia patria, con un presidente mitad gringo, mitad colombiano.</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Nos acercamos peligrosamente a un gobierno de botas y camándula. Por un lado, aparece este titular de prensa:&nbsp;<em>“Abelardo de la Espriella sigue en peregrinación por Colombia. Se arrodilló en emblemático santuario colombiano”.</em>&nbsp;Y enseguida aparece en la pantalla este otro:&nbsp;<em>“El presidente electo confirmó su intención de jurar como nuevo jefe de Estado en una guarnición militar”.</em><strong>&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Nada más hipócrita que&nbsp;<em>hacerle morcillas al diablo</em>, para decirlo en el lenguaje de mi abuela: o sea, invocar a Dios con propósitos sacrílegos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia asiste a una reedición de su propio destino circular. A las puertas de que el gobierno de “Los Nunca” asuma el poder con los de siempre, el país parece atrapado en un vórtice temporal donde cincuenta millones de habitantes están a punto de experimentar un doloroso retroceso de ciento cuarenta años, regresando ideológicamente a los laberintos de 1886, una época en la que el territorio albergaba apenas a cuatro millones de almas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ese tiempo pertenece la Constitución de 1886, cuyo padre es Rafael Núñez, la cual concedió amplísimas facultades al presidente: su periodo era de seis años (con reelección inmediata e indefinida) y tenía la potestad para nombrar gobernadores, jueces y magistrados. Recuerden que Núñez fue cuatro veces presidente, aunque murió en 1894, a la mitad de su último periodo. Usó el poder hasta para inmortalizar su rostro barbudo en los billetes del Banco Nacional y el de su esposa, doña Soledad Román, en las monedas de la época.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La gravedad de nuestra crisis contemporánea se disfraza con la teatralidad de las élites, confirmando que, hoy como ayer,&nbsp;<em>“primero hubo que pasar por un episodio de ñoñería mezclada de frivolidad, que en Colombia suele manifestarse en los momentos de mayor gravedad histórica”,&nbsp;</em>como señaló Antonio Caballero en su libro “Historia de Colombia y sus oligarquías”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el centro de esta tramoya se erige la figura de Abelardo de la Espriella. Criado en las sabanas del departamento de Córdoba,&nbsp;bien&nbsp;puede ser la reencarnación contemporánea,&nbsp;refinada y estridente de Rafael Núñez. Comparte con el cartagenero no solo el origen caribeño y el gusto por la tribuna pública, sino esa doble condición de hombre que oscila entre la vida sibarita y el severo moralismo institucional. A su lado, operando como la conciencia jurídica e ideológica del proyecto, se sitúa el vallecaucano Carlos Alonso Lucio, quien asume el ropaje dogmático de Miguel Antonio Caro. Lucio, al igual que el Caro original, se proyecta no como un simple político tradicional, sino como un guardián inflexible de esencias doctrinales y de un orden cuasiteocrático.&nbsp;Aquí cabe evocar: Dios los crió y ellos solitos se juntaron; aunque les quedo debiendo el dato de dónde y cómo fue que se conocieron.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El argumento central del nuevo &#8220;Regenerador&#8221; destila un autoritarismo pragmático:&nbsp;<strong><em>“Una república debe ser autoritaria para evitar el desorden”, </em></strong>pensaba Núñez.&nbsp;Para justificar el desmonte de las libertades modernas, De la Espriella y Lucio pretenden situar la religión católica y a Dios en el centro de todo, devolviendo la enseñanza cristiana como eje transversal de la educación pública y situando a Colombia en el medioevo.&nbsp;De ser el coordinador programático de Abelardo, Lucio podría convertirse en el ideólogo problemático del gobierno por entrar; problemático para nuestras libertades individuales, quiero decir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya lo dijo la esposa de Lucio, Vivian Morales, la futura ministra de Educación:&nbsp;<strong><em><a href="https://www.lasillavacia.com/podcasts/huevos-revueltos-con-politica/viviane-morales-en-mineducacion-sacar-a-marx-y-meter-a-dios/" id="https://www.lasillavacia.com/podcasts/huevos-revueltos-con-politica/viviane-morales-en-mineducacion-sacar-a-marx-y-meter-a-dios/">“Sacar a Marx y meter a Dios”.</a></em></strong>&nbsp;¿Qué quiso decir con eso: que cambiarán profesores por curas y monjas? Por lo pronto, tengan presente que en países como Irán mandan locos y fanáticos religiosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El abogado cordobés, a pesar de sus excentricidades mundanas, recurre a la vieja fórmula de control social que unió a Bolívar y a Núñez:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-2 wp-block-paragraph"><strong><em>“Se había convencido —como en su tiempo lo había hecho el Libertador Simón Bolívar, librepensador como él— de que la religión católica era un poderoso elemento de estabilidad y de cohesión en el país, y en consecuencia era necesario no solo transigir con ella, sino incluirla en el corazón de las instituciones”:</em></strong><strong>&nbsp;Antonio Caballero en “Historian de Colombia y sus oligarquías”.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como dijo el escritor Óscar Alarcón Núñez, en una columna de&nbsp;<strong>El Espectador</strong>&nbsp;(2025) hablando del natalicio de Núñez,&nbsp;<strong><em><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-alarcon/rafael-nunez-200-anos" id="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/oscar-alarcon/rafael-nunez-200-anos">“Después, en su gobierno de la Regeneración, fue más clero que el agua”.</a></em></strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="694" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/mISA-694x1024.jpg" alt="" class="wp-image-131107" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Se avecina una espiral de violencia?</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La idea un tanto absurda de usar una guarnición militar para la toma de juramento (algo más propio de un dictador, como lo señaló el expresidente Ernesto Samper), puede leerse como una actitud abiertamente desafiante con las leyes y el orden constitucional, pero también como su manera de congraciarse con la cúpula militar, como lo hizo, por ejemplo, un Hugo Chávez en Venezuela, aunque aquél si fue militar. ¿Acaso ahora sí es cierto que podríamos convertirnos en otra Venezuela? La Silla Vacía anticipó que ya hay ponencia favorable para otorgarle personería jurídica a “Defensores de la Patria”, el partido político de Abelardo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un viraje hacia el fundamentalismo político y religioso entrañaría peligros latentes para la frágil democracia colombiana. Bajo el régimen autoritario que se perfila (y con un nieto de Laureano Gómez —Enrique Gómez— hablándole al oído a Abelardo), la prensa libre y los sectores de oposición —particularmente aquellos identificados con la izquierda y el progresismo— se convertirán en los enemigos declarados del Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante &#8220;La Regeneración&#8221; se promulgó la llamada &#8220;Ley de los Caballos&#8221; (Ley 61 de 1888), un instrumento de persecución política que facultaba al presidente para castigar cualquier acto que, según el gobierno, alterara el orden público, sin orden judicial o juicio previo; dicen que dicha ley fue en realidad el primer <em>Estatuto de Seguridad</em>. La bautizó &#8220;Ley de los Caballos&#8221; el periodista Fidel Cano Gutiérrez (fundador de <strong>El Espectador </strong>y opositor al régimen), quien sugirió que otorgar poderes dictatoriales equivalía a gobernar &#8220;como se gobierna a los caballos&#8221;: con látigo, espuelas y freno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si De la Espriella concibe el debate público no como un ejercicio democrático, sino como una amenaza para la estabilidad del régimen, estaría emulando la máxima de la Regeneración original:&nbsp;<em><strong>“La prensa no es elemento de paz sino de guerra”.</strong>&nbsp;&nbsp;</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3 wp-block-paragraph">Dejó constancia Antonio Caballero:&nbsp;<em><strong>“La prensa —le escribía a uno de sus ministros el presidente Núñez, que había hecho toda su carrera política desde los periódicos— no es elemento de paz sino de guerra, como los clubs, las elecciones continuas y el parlamento independiente de la autoridad (es decir, enemigo del género humano)&nbsp;Y así, tanto el propio Núñez como sus sucesores o más bien sustitutos en la presidencia, Holguín y Caro, tan periodistas como él, previnieron y reprimieron los que consideraron excesos de la prensa de oposición con la cárcel y el destierro de sus redactores y directores durante los quince años siguientes”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las herramientas para contener el disenso&nbsp;estarían listas para ser desempolvadas: el uso de la censura bajo el pretexto de reprimir los abusos de la opinión libre,&nbsp;el arrinconamiento o acoso judicial (De la Espriella anunció la creación de un grupo de abogados dedicado a denunciar irregularidades del Gobierno de Petro)&nbsp;y el&nbsp;destierro mediático&nbsp;de los directores y redactores incómodos hasta la exclusión de la oposición de las esferas del poder por considerarla, desde el púlpito oficial, como una fuerza que milita en el error doctrinal.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-4 wp-block-paragraph">Advierte el profesor Rodrigo Uprimmy en&nbsp;<strong>El Espectador:</strong>&nbsp;“<em><strong>La decisión de ADLE de suspender el empalme y las declaraciones de sus cercanos como Lucio de amenzar con juicios o extradiciones a Petro, como si ellos fueran autoridades judiciales, envenenan aún más el ambiente”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para denunciar todo exceso del nuevo mandatario y los suyos, se necesitará un periodismo más valiente que nunca (con “los Nunca”) para lo que se avecina: es decir, se requieren más ojos y oídos en Barranquilla, sede del nuevo gobierno, que también fue&nbsp;<a href="https://www.las2orillas.co/de-la-espriella-despachara-desde-barranquilla-como-lo-hizo-rafael-nunez-el-otro-presidente-caribe/" id="https://www.las2orillas.co/de-la-espriella-despachara-desde-barranquilla-como-lo-hizo-rafael-nunez-el-otro-presidente-caribe/"><strong>la ciudad desde donde gobernó, mediante cartas y telegramas, Rafael Núñez.</strong>&nbsp;</a>“Núñez se iba y volvía, de la tierra fría a la tierra caliente; y volvía a irse y volvía a volver”, dejó dicho Caballero.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El riesgo de arrastrar a una nación de cincuenta millones de habitantes a una nueva espiral de violencia es inminente, con el agravante de que quieren legalizar el porte de armas. El lenguaje de la exclusión radical ya provocó en el siglo XIX que el inconformismo liberal estallara en las armas, derivando en la Guerra de los Mil Días, nuestra guerra civil más larga y sangrienta. Si el dogmatismo de Lucio y el personalismo de De la Espriella, con el apoyo de Enrique Gómez desde el Congreso, terminan por cerrar los canales democráticos, el país podría fragmentarse nuevamente, no ante ejércitos de estados soberanos como en 1885, sino bajo el fuego cruzado de una ciudadanía polarizada y empujada a una nueva conflagración civil.&nbsp;&nbsp;Ojalá y no.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Nuevos ricos en la “Patria Milagro”?</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, hay una mutación sustancial en este retorno al pasado. A diferencia del Núñez histórico, que se mantuvo relativamente inmune a los apetitos de la riqueza personal y gobernó desde el desapego físico en su casona de El Cabrero, cabe preguntarse si la nueva cofradía de “Los Nunca” persigue un fin abiertamente mercantil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Le escuché a alguien la hipótesis de que el nuevo gobierno no traerá la salvación espiritual de la República, sino el enriquecimiento descarado de un pequeño círculo de aliados, concentrado de manera especial en una élite reducida de la región Caribe.&nbsp;&nbsp;Está ocurriendo, por ejemplo, en un país que tiene menos habitantes que Bogotá:<em>&nbsp;<a href="https://elpais.com/america/2026-07-12/los-nuevos-oligarcas-de-el-salvador-la-vertiginosa-bonanza-del-circulo-de-bukele.html" id="https://elpais.com/america/2026-07-12/los-nuevos-oligarcas-de-el-salvador-la-vertiginosa-bonanza-del-circulo-de-bukele.html"><strong>“Los nuevos oligarcas de El Salvador: la vertiginosa bonanza del círculo de Bukele”</strong>, </a>titula&nbsp;</em>el diario español El País.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este nuevo diseño institucional, el misticismo católico de&nbsp;Carlos Alonso Lucio&nbsp;sirve apenas de mampara para la verdadera deidad de nuestro tiempo: el Dios dinero.&nbsp;<em>“Casi todo es negocio, incluida la política”</em>, escribe el abogado Guillermo Pérez Flórez, y bastante razón tiene.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Detrás de la retórica patriótica de De la Espriella se asoma la sombra de Donald Trump, quien contempla a Colombia ya no como un aliado estratégico, sino como una gigantesca mina de oro y una despensa de recursos lista para ser explotada en beneficio corporativo. Yo solo pregunto: ¿Es esta alianza entre el misticismo de fachada, el clientelismo regional y el extractivismo transnacional lo que denominan la &#8220;Patria Milagro&#8221;? Mientras escribo, la prensa informa que el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, inició un periplo que lo llevará hacia la Casa Blanca junto con los designados ministros de Hacienda y Comercio. Al mismo tiempo, el diario The New York Times señala que el secretario de Estado de los Estados Unidos, <a href="https://www.nytimes.com/es/2026/07/11/espanol/estados-unidos/venezuela-rodriguez-rubio-trump.html" id="https://www.nytimes.com/es/2026/07/11/espanol/estados-unidos/venezuela-rodriguez-rubio-trump.html">Marco Rubio, es quien maneja el poder y los recursos naturales en Venezuela.</a></p>



<p class="wp-block-paragraph">Echemos mano de la crónica histórica de nuestro devenir:</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-5 wp-block-paragraph"><strong><em>“Fue por entonces cuando en este país empezó́ a usarse de manera habitual la palabra&nbsp;“oligarquía”, que en su original griego significa&nbsp;“gobierno de unos pocos”. En Colombia el término se tradujo por&nbsp;“gobierno de los otros”: era el que usaban los conservadores para referirse al pequeño círculo de los radicales en el poder, y el que más adelante usarían los liberales para designar al círculo aún más pequeño de los conservadores, cuando cambiaron las tornas”.</em></strong> (Del libro “Historia de Colombia y sus oligarquías)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy las tornas han vuelto a cambiar. El &#8220;gobierno de los otros&#8221; pasa a ser el gobierno de una élite caribeña y empresarial que, aliada con el capital estadounidense, podría pretender privatizar el suelo nacional. Si Antonio Caballero viviera, diría que La &#8220;Patria Milagro&#8221; no será más que una inmensa comedia de enredo con consecuencias trágicas, un sainete político donde el crucifijo se usa para bendecir los contratos de concesión y el autoritarismo presidencial se ejerce para garantizar el libre flujo de los capitales de unos pocos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al cabo de este doloroso viaje de 140 años hacia el pasado, Colombia corre el riesgo de descubrir que cambió su Constitución de derechos por una carta monárquica y de mercado, donde cincuenta millones de ciudadanos quedarán excluidos de los milagros en su propia tierra.&nbsp;&nbsp;Además, a partir del 7 de agosto podríamos sentirnos extranjeros en nuestra propia patria, con un presidente mitad gringo, mitad colombiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se nos olvide que el primer milagro se dio en campaña, cuando el hoy presidente electo, buscando votos, siendo ateo se volvió devoto, (ora ateo, ora creyente, como Núñez), así que tratándose de&nbsp;<em>un hombre de Dios</em>, lleno de gracia y coherencia, debería posesionarse sin vacilaciones en cualquier basílica y no en una guarnición militar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si ayer fue “La Regeneración”, autoritaria y problemática, desde mi agnosticismo elevo plegarias para ponernos a salvo de una era de “Degeneración”, que atente contra las libertades civiles y destripe la Constitución de 1991. Amén. </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131094</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Jul 2026 18:33:28 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/07/Regeneracion.jpg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿La Regeneración (1886) o La Degeneración (2026)?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>Abelardo ganó de chiripa, pero ¿qué tal Cepeda como alcalde de Bogotá?  </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/abelardo-gano-de-chiripa-pero-que-tal-cepeda-como-alcalde-de-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los colombianos no estamos divididos, hay dos Colombias que es distinto. El “pecado” de Gustavo Petro fue gobernar para esa Colombia donde hay más pobreza que votos. La nación necesita dos presidentes o uno capaz de ponerse en los zapatos de todos. Iván Cepeda llega crecido al Congreso de la República.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><em>La IA produjo esta versión boteriana del presidente electo y el senador.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy hay dos verdades en Colombia: Abelardo De la Espriella ganó por un&nbsp;<em>chiripazo</em>, y media Colombia votó contra un político que le cae gordo; la otra mitad también.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algo bueno hay que reconocerle a la tal polarización: más gente salió a votar esta vez; no en vano, la votación fue histórica: más de 26 millones de personas: 12.960.166 votaron por Abelardo y 12.708.312 por Cepeda. Demasiada gente para destripar, si nos atenemos a la amenaza que sonó en campaña contra los “zurdos”. Según mis cuentas: a razón de 8 por día durante los cuatros años. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Hubo una época en que Colombia era la suma de muchos estados (después de una guerra civil), y por eso se llamaba&nbsp;Estados Unidos de Colombia, así establecido por la Constitución de 1863.&nbsp;Varios países dentro de un mismo país. Hoy no tenemos tantos, pero sí dos Colombias que en nada se parecen entre sí. En realidad vendrían a ser tres, si contamos la Colombia abstencionista, cuya apatía no ha sido estudiada con juicio. &nbsp;</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Un informe de Dejusticia de 2025 dice lo siguiente:&nbsp;<em>“En una democracia la abstención electoral puede interpretarse de varias maneras: desencanto de la política, protesta silenciosa o castigo a dinámicas de corrupción. En Colombia, ha sido relativamente&nbsp;<a href="https://bdigital.uexternado.edu.co/entities/publication/7857e4b8-5916-4cbe-abd0-3627bef60016" target="_blank" rel="noreferrer noopener">alta</a>, fluctuando entre el 40 y el 60%. Aunque este comportamiento es palpable en todo el país, es más notable en territorios históricamente apartados del centro político y económico, donde las precarias condiciones socioeconómicas, la desconfianza institucional o el limitado acceso a puestos de votación acentúan la inasistencia a las urnas”.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Tras los resultados electorales del 21 de junio, podría pensarse que se necesitan dos presidentes en Colombia: uno que gobierne para el centro andino (donde ganó mayoritariamente Abelardo de la Espriella) y otro presidente que gobierne para la periferia (donde ganó mayoritariamente Iván Cepeda). La diferencia fue&nbsp;de 250 mil sufragios, más o menos la cantidad de habitantes que tiene la localidad de Puente Aranda en Bogotá. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Yo si quiero ver al presidente electo llegando a Chocó, Cauca y Nariño. Lo quiero ver abrazando&nbsp;<em>a sus hermanos</em>&nbsp;chocoanos, caucanos y nariñenses, que así los llamó en campaña. &nbsp;¿Será capaz de reconciliar esas Colombias tan desiguales? Triste sería que por complacer a una, la otra siga pagando los platos rotos, debatiéndose entre la miseria y el azote de disidencias y bandas criminales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cambiemos la narrativa. Si bien la polarización existe en términos políticos, nada tiene que ver con el trato injusto que recibe la &nbsp;&nbsp;periferia.&nbsp;Bien&nbsp;lo dijo en X el exministro Luis Gilberto Murillo, en respuesta a una Vicky Dávila insensata que llamó “vacas arriaras” a sus habitantes<em>:&nbsp;“Ni el Chocó, ni el Pacífico, ni ningún otro territorio históricamente olvidado del país merecen el desprecio de quienes nos consideran ciudadanos de segunda o tercera categoría, y que además solo respetan la democracia cuando les favorece. Llamar “vacas” a un pueblo porque votó distinto, de manera legítima y auténtica, es negar&nbsp;su dignidad, su conciencia y su derecho a decidir en libertad. Los votos de los territorios olvidados no valen menos que los del resto del país”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="614" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/MAPA-ELECTORAL-614x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130768" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hay dos Colombias y la vemos con claridad en el mapa. Cepeda ganó en 19 departamentos y Abelardo en 14, pero el mandatario electo recibió una paliza en su propia casa, la región Caribe: así que Colombia tiene un nuevo presidente costeño sin el afecto de los costeños. Cepeda arrasó en los siete departamentos (Atlántico, Bolívar, Córdoba, Magdalena, La Guajira, Sucre y Cesar) y sus capitales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La sabiduría caribeña&nbsp;explicó en X&nbsp;este fenómeno con desparpajo: “Creyeron que los costeños nos tragaríamos el verso de&nbsp;<em>costeño vota costeño</em>, como si no supiéramos reconocer a un hablador de mondá”.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-x wp-block-embed-x"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">Creyeron que los costeños nos tragaríamos el verso de &quot;costeño vota costeño&quot;, como si no supiéramos reconocer a un hablador de mondá.</p>&mdash; AR (@anferome) <a href="https://x.com/anferome/status/2068853843467583853?ref_src=twsrc%5Etfw">June 22, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.x.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para desconsuelo del Pacto Histórico, ganó donde hay menos habitantes. Con el triunfo de Abelardo, los colombianos castigaron a la izquierda por ocuparse de los más pobres. No culpen de la derrota a Petro, porque si bien hay algo de verdad en el voto castigo a su gestión en asuntos como la seguridad o la Paz Total, también es cierto que termina su gobierno con un 50% de aprobación; las cifras en las urnas así lo demostraron. Dejará el cargo con su partido fortalecido. El Pacto Histórico obtuvo 11.281.000 votos en 2002 y 12.700.000 votos en 2026.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Iván Cepeda regresará al Senado tras perder la banda presidencial por las razones que cada quien esgrima. Agréguese a ello que fue el David enfrentado a dos Goliat: Donald Trump, presidente de Estados Unidos, y Javier Milei, presidente de Argentina, que sin ningún rubor metieron sus narices en las elecciones colombianas a favor de Abelardo, violando la soberanía nacional, sin contar el respaldo de algunos medios masivos de comunicación, que hicieron oposición a Cepeda. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Incluso, jugaron en contra suyo aquellos columnistas que se burlaron de sus&nbsp;dientes y su incipiente joroba; Mauricio Vargas y Luis Guillermo Vélez lo llamaron comunista sin serlo. En cambio, jamás le reconocieron tres décadas de trabajo ininterrumpido como el defensor de derechos humanos que carga con el dolor de las víctimas de la violencia colombiana, a partir del asesinato de su propio padre en 1994.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De mala leche lo que hizo el podcast <em>Deja Vu,</em> de La Silla Vacía, al presentar una mirada sesgada sobre la familia Cepeda Castro y minimizar el genocidio contra la Unión Patriótica, hasta casi ponerlo en duda, en tanto que, en otro episodio, pintaron a un Abelardo De la Espriella tranquilo, pasando de agache ante los cuestionamientos que pesan sobre su fortuna y relaciones&nbsp;<em><u>non sanctas</u></em>.&nbsp;</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Lecciones de una derrota</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el país no reconozca que existen dos Colombia, a la derecha le quedará más fácil ganar elecciones que a la izquierda y demás fuerzas progresistas. El centro del país bulle en lo económico. La periferia sobrevive a punta de chichiguas presupuestales. </p>



<p class="wp-block-paragraph">No pregunten neciamente porqué los territorios ninguneados expulsan a su gente. El político que quiera defender esa otra Colombia, de entrada tiene una doble desventaja geográfica y numérica. Es como nacer condenado, y con el agua lejos. En territorios&nbsp;inhóspitos, cientos de ciudadanos realizan desplazamientos extenuantes hasta los puestos de votación, mientras los demás&nbsp;<em>vamos en coche</em>, como se dice.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li class="has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-6">Afirma Dejusticia:&nbsp;<em>“Algunas&nbsp;<a href="https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7458723" target="_blank" rel="noreferrer noopener">investigaciones</a>&nbsp;sostienen que en departamentos donde predomina la pobreza, la baja educación y la falta de información política, las tasas de abstención son más altas. Entonces, la abstención no solo refleja decisiones individuales, sino también la débil legitimidad democrática del Estado en territorios en los que no logra garantizar condiciones básicas para el ejercicio de derechos”.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de los errores que cometió Gustavo Petro, la historia debe reconocerle un mérito: el enrostrarle al país esa Colombia que&nbsp;<em>está</em>&nbsp;<em>llevada del hi</em>, recordando el hablar de mi abuelo materno, distinta a la Colombia del centro con una vida relativamente cómoda, pero ajena a esa otra nación a la que llaman <em>la Colombia profunda</em>, como si nombrarla así produjera algún milagro instantáneo. Los libros de historia dirán que Gustavo Petro fue, en el siglo que corre, el primer mandatario en poner en el mapa a los desahuciados por el Estado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego del pírrico triunfo de Abelardo, la izquierda y el centro deben unirse para crear una gran fuerza de centroizquierda que adelante pueda contener a la derecha y a la ultraderecha, que vienen siendo harina del mismo costal ahora que el uribismo se declaró partido de gobierno, y ya María Fernanda Cabal se autoproclamó próxima presidenta.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Les suena Iván Cepeda como próximo alcalde de Bogotá?</strong></h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="747" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/Cuadro-1-747x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130770" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="738" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/cuadro-2-738x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130771" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-small-font-size wp-block-paragraph"><strong>Infografías tomadas de EL ESPECTADOR</strong>. El color morado corresponde a los votos del Pacto Histórico. El rojo, a los votos de <em>Firmes por la Patria.</em> </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="981" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/bogota-1024x981.jpg" alt="" class="wp-image-130807" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque el progresismo ganó en Bogotá por margen estrecho, hoy cuenta con los votos para hacerse con la Alcaldía de Bogotá&nbsp;en 2028&nbsp;y, en consecuencia, desyerbar el camino para gobernar a Colombia en 2030, siempre y cuando haga bien la tarea gerenciando ese país pequeño que es la capital de la República.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No me parece descabellada la idea de que Iván Cepeda asuma su curul de senador y renuncie después para ser el siguiente alcalde de Bogotá, no como premio de consolación, ni revancha. Los casi trece millones de colombianos que votaron por un modelo de país más igualitario sentirán que tienen en&nbsp;<em>la pequeña Colombia bogotana</em>&nbsp;a un hombre decente que podría hacer en la capital lo que no pudo hacer en el resto del país. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, si el centro insiste en ir solo, lo más seguro es que seguirá coleccionando derrotas. En todo caso, que nadie cuente con Sergio Fajardo. Demostró pequeñez de espíritu cuando se le pidió sacar la casta para impedir la llegada de la extrema derecha a la Casa de Nariño. La suerte ya está echada en todo caso. La exalcaldesa Claudia López, por el contrario, al respaldar a Cepeda mostró gallardía y coherencia con su discurso antiAbelardista, pero también, hay que decirlo, ese apoyo llegó demasiado tarde; pudo haber hecho más que meras declaraciones. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Me atrevo a decir que el voto en blanco (426.848) le dio el triunfo a De La Espriella; en total fueron 675.000 sufragios perdidos contando los votos nulos y los no marcados. Nadie ha dicho en qué estratos ocurrió esto, otro tema digno de análisis. Preguntas inocentes: ¿Cómo saber que a un tarjetón no le marcaron un segundo voto para anularlo o cómo determinar que a un tarjetón sin marcar no se le marca el voto a favor de x o y?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La izquierda y sus aliados perdieron la elección sí, pero ganaron en experiencia; a partir de ahora esa izquierda debe aprender a tragarse su soberbia. Pensaron que con la popularidad de Petro la tarea estaba resuelta y no pararon bolas cuando desde este blog se les dijo que estaban confiados y alejados de la clase media (12 de abril).</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-blogs-el-espectador wp-block-embed-blogs-el-espectador"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="olgWRRnrmQ"><a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-cepeda-no-seduce-a-la-clase-media-la-izquierda-pierde-la-presidencia-de-la-republica/">Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República</a></blockquote><iframe loading="lazy" class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="“Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República” — Blogs El Espectador" src="https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-cepeda-no-seduce-a-la-clase-media-la-izquierda-pierde-la-presidencia-de-la-republica/embed/#?secret=qxy1nYzSNX#?secret=olgWRRnrmQ" data-secret="olgWRRnrmQ" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Tienen cuatro años para preparar a los tecnócratas progresistas. Tienen cuatro años para hacerse sentir en el Congreso de la República presentando reformas sociales vía legislativa y con trabajo decoroso en Senado y Cámara. Tienen cuatro años para conquistar a los estratos 3 y 4, porque no hacerlo es abonar una siguiente derrota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ganó Abelardo de la Espriella sí, pero no por eso vamos a olvidar los señalamientos que pesan sobre el pasado del nuevo presidente, ampliamente documentado por la prensa. Así que,&nbsp;henchido de orgullo, puedo decir que somos casi 13 millones los colombianos que reconocimos en las urnas el valor de la decencia. No hay un señalamientos de mala conducta sobre Iván Cepeda. En adelante, el país debe repensarse en función de las cualidades humanas y morales de sus gobernantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También la prensa perdió esta elección: al tomar partido de manera descarada, ahuyentó la posibilidad del debate público entre candidatos. El periodismo quedó en deuda con el país. Los intelectuales aparecieron en el último segundo. Si el país se reacomoda con un gobierno con tintes de derecha extrema, la prensa debe preguntarse si está a la altura para lo que se avecina, o jugará un rol complaciente con el nuevo mandamás de Palacio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, el nuevo presidente ganó por un chiripazo y sin siquiera alcanzar la mitad más uno de los votos; para bien de Colombia, ojalá sea mejor gobernante de lo que fue como candidato.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130759</guid>
        <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 13:22:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/PRESIDENTE-PORTADA.jpg?w=962" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Abelardo ganó de chiripa, pero ¿qué tal Cepeda como alcalde de Bogotá?  ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">130759</post-id>    </item>
        <item>
        <title>BUENOS MUCHACHOS en las TORRES BLANCAS…</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/buenos-muchachos-en-las-torres-blancas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cae la TARDE de un BOGOTÁ DC, el que siempre trae colores que invitan a momentos de REALISMO MÁGICO que extrapola al GABO y se transforma en un SAINETE digno de los CAFÉS del RIO de la PLATA… Entrando al RECINTO de CECI, en la fecha representada por su MADRE que le pone el SEÑORÍO [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cae la TARDE de un BOGOTÁ DC, el que siempre trae colores que invitan a momentos de REALISMO MÁGICO que extrapola al GABO y se transforma en un SAINETE digno de los CAFÉS del RIO de la PLATA… Entrando al RECINTO de CECI, en la fecha representada por su MADRE que le pone el SEÑORÍO  de autoridad  se encuentran los BUENOS MUCHACHOS en las TORRES BLANCAS… personajes del LUGAR…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="994" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_1195-1024x994.jpeg" alt="" class="wp-image-130848" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese COMBO se maniefiesta desde su trabajo en el magazine CULTURA de sus pagos TOLIMENSES <strong>Dn EFRAÍN VERGEL ALARCÓN </strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_1196-1-1024x768.jpeg" alt="" class="wp-image-130853" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y mientras no regala este digno ejemplar que dentro nos encontrabamos con este CUENTO tan especial como los que compartiamos entre CAFÉS &amp; TORTAS de AMAPOLAS… y en sus páginas parte de este… </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="702" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/IMG_1198-702x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130857" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Que tal este inicio de cuento… final a CONOCER..? Un APORTE cultural de estilo…Al que se le suma un BONUS este POEMA…</p>



<p class="wp-block-paragraph">“EVOCACION A ALFONSINA</p>



<p class="wp-block-paragraph">Epigrafe:</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8230;Si él llama&#8230; le dices&#8230; que he salido&#8230;&#8221;</p>



<p class="wp-block-paragraph">&#8230;Y caminó en silencio, a recoger las rosas que la ingratitud dejó botadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Acudió al mar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pensaba allí olvidar el agobio de su pena&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tan honda era su pena; inmensa como el mar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al verla, de tristeza llena, detúvose un instante invitándola a llorar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mar llora con ella&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las olas y las rocas hacen coro a su llanto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cielo en sombras se viste de luto, besa el Plata, silenciado, con singular respeto por su letal salida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alfonsina está en el agua</p>



<p class="wp-block-paragraph">con ondinas y brisas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sus versos como luces se mecen en cristales, en balsas de recuerdos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tan grandes sus poemas&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colosos como el mar&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Alfonsina, no ha muerto!</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Alfonsina está dormida&#8230;!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nosotros los poetas, las albas y las musas, la queremos despertar…”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso es lo LINDO de la VIDA que te da SORPRESA…SORPRESAS  te da la VIDA…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="RUBEN BLADES  Pedro Navaja Video Original" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/LbBLA7uvM3c?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/0692a2cb-0ccc-4187-b2ad-3c4b31a24bee-2-724x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-130868" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="1020" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1020x1024.png" alt="" class="wp-image-130622" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" class="wp-image-73936" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130843</guid>
        <pubDate>Sat, 27 Jun 2026 09:06:59 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/IMG_1193-1.jpeg?w=883" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[BUENOS MUCHACHOS en las TORRES BLANCAS…]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">130843</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Una “nueva vieja élite” se frota las manos como el Señor Burns</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/una-nueva-vieja-elite-se-frota-las-manos-como-el-senor-burns/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Es falso o verdadero que la realidad supera la ficción? ¿Acaso los políticos colombianos son la versión en carne y hueso de las caricaturas? ¿La hicieron otra vez Los Simpsons? Lo que hoy escribo no es ningún chiste. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>José Manuel Restrepo, candidato a vicepresidente de la República. </em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>—&#8221;¡¡Smithers, que es esta extraña sensación en el pecho!!&#8221;.</em></strong></li>



<li><strong><em>—&#8221;Es su corazón señor, creo que volvió a latir&#8221;.</em></strong><strong> (Escena de Los Simpsons)</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">La candidata Claudia López usó dos veces el término “mafiosongo” para referirse a las personas a las cuales representan el candidato Abelardo De La Espriella y su vice José Manuel Restrepo. Lo dijo en su cuenta de X y lo repitió en entrevista con María Jimena Duzán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre Restrepo, Claudia López afirmó: “El señor va a pasar a ser lo que todos los vicepresidentes: una figura de adorno que la ponen donde no estorbe. (…) Es una vergüenza que un tipo como José Manuel se preste para ser la cara de la mafia de Colombia. El que le lava la cara a un proyecto mafioso, sectario, machista, clasista, corrupto. La derecha tecnocrática de Colombia prefiere ser la careta de la mafia que va a gobernar que quedarse a hacer oposición y controlar eso”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue más allá: “A la derecha colombiana le valen huevo las instituciones y la Constitución. Lo que quiere es defender unos privilegios (…) esto volverá a ser una corruptela de negocios como Trump (…) protegida desde el Estado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tan grave como eso, dijo también que “vienen con un proyecto hegemónico de décadas, reaccionario, antiderechos, clasista, machista trumpista”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De acuerdo con la exalcaldesa de Bogotá y excandidata presidencial, la candidatura de Abelardo de la Espriella representa un peligro para las libertades. “La mafia del señor Abelardo las va a aplastar todas: la libertad de prensa, la libertad religiosa, la libertad de crédito, la libertad política. (…) Es un señor que va a venir a matar a la gente de frente por ser opositora, sin asco”. (…) El señor Trump los ha ido matando políticamente uno por uno (…) Desde el poder Trump ha exterminado a toda la derecha republicana. Ese exactamente es el plan de Abelardo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes creen que José Manuel Restrepo es el &#8220;rostro amable&#8221; de esa campaña. Es un tecnócrata que ya pasó por el gobierno de Iván Duque como su doble ministro de Hacienda y de Comercio, y no con pocas polémicas encima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Del trino de la exalcaldesa, llama la atención que puso una foto del economista Restrepo junto a la icónica (¿lacónica?) imagen del famoso señor Burns, de la serie <em>Los Simpsons</em>, con su frente ancha, nariz aguileña y mandíbula superior prominente. Hay quienes tomaron esto como una burla a la apariencia física del vice.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante, se parecen en sus profesiones. El señor Burns se matriculó en la&nbsp;Universidad de Yale, donde estudió administración de empresas. Restrepo es un economista bogotano, especialista en finanzas de la Universidad del Rosario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El uno costeño y el otro cachaco, podría pensarse que Abelardo tuvo la sagacidad de escogerlo para darle un parte de tranquilidad a las elites bogotanas, pero lo cierto es que el vice no figura en el círculo íntimo del candidato presidencial, revelado por La Silla Vacía. Extrañamente, tampoco aparece ningún miembro de la familia Char. </p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="662" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/Circulo-662x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130595" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes creen que el verdadero poder detrás de De La Espriella son los Char y que, en consecuencia, el polémico abogado es la persona que podría hacerles realidad el sueño presidencial a los miembros de este clan político, según cuentan las periodistas María Jimena Duzán y Laura Ardila en un episodio del podcast <em>A fondo</em>. A mi modo de ver, una élite local está a punto de convertirse en el nuevo <em>establishment </em>colombiano, con tentáculos nacionales. Es posible que a esta hora se froten sus manos con mucha ansiedad, entre güisqui y güisqui.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me di a la tarea de indagar donde se unen la realidad y la ficción, y encontré que en la forma de ser y comportarse, el detestable señor Burns es más parecido al candidato De La Espriella. Si ganan la elección el domingo, el tiempo lo dirá… y seguramente El Espectador también. Juzguen ustedes.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="400" height="400" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/06/INTERIOR.jpeg" alt="" class="wp-image-130582" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/INTERIOR.jpeg 400w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/INTERIOR.jpeg?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/INTERIOR.jpeg?resize=300,300 300w" sizes="auto, (max-width: 400px) 100vw, 400px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Biografía de un empresario codicioso e infeliz</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Su nombre es Charles Montgomery Burns. Es el anciano infeliz, ricachón y poderoso de Springfield, transformado en el villano que utiliza el dinero como arma para hacer lo que le venga en gana (<em>marranear </em>diríamos en Colombia), pasando por encima de las autoridades. Su leal empleado, confidente y enamorado secreto se llama Waylon Smithers.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Restrepo hizo algo parecido: desafió una decisión judicial que le prohibía a los políticos hacer campaña usando la camiseta de la selección colombiana de fútbol.<a href="https://www.infobae.com/colombia/2026/06/05/jose-manuel-restrepo-desafio-la-decision-judicial-sobre-la-camiseta-de-la-seleccion-colombia-la-usare-cuando-me-de-la-gana"> “La usaré cuando me dé la gana”</a>, vociferó. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-tiktok wp-block-embed-tiktok"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="tiktok-embed" cite="https://www.tiktok.com/@jrestrep/video/7647622831223655700" data-video-id="7647622831223655700" data-embed-from="oembed" style="max-width:605px; min-width:325px;"> <section> <a target="_blank" title="@jrestrep" href="https://www.tiktok.com/@jrestrep?refer=embed">@jrestrep</a> <p>Esta camiseta la usaré cuando quiera, donde quiera y las veces que quiera. No solo porque me siento orgulloso de mi país, sino porque el libre desarrollo de la personalidad y las libertades individuales son principios fundamentales de nuestra democracia. Nadie puede decidir cómo expresa otro colombiano su identidad, sus afectos o su amor por la nación. La camiseta de Colombia es un símbolo de honor, de libertad y de patria. 🇨🇴</p> <a target="_blank" title="♬ sonido original - José Manuel Restrepo Abondano" href="https://www.tiktok.com/music/sonido-original-7647622871070264082?refer=embed">♬ sonido original &#8211; José Manuel Restrepo Abondano</a> </section> </blockquote> <script async src="https://www.tiktok.com/embed.js"></script>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Señas particulares del señor Burns: hombre tacaño, egoísta, codicioso, amargado y excéntrico multimillonario, dueño de la central nuclear de Springfield. Inescrupuloso como el que más, e insensible con sus empleados, encarna al empresario insaciable a la hora de incrementar su cuenta bancaria. En asuntos políticos es conservador y republicano; lo mismo puede decirse de un Abelardo trumpista con ciudadanía norteamericana y su vice, quienes ya dieron señales de su férrea defensa del empresariado colombiano antes que de la clase trabajadora. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice La Silla Vacía: “El programa de gobierno tiene similitudes con los de presidentes referentes de De la Espriella como Javier Milei en Argentina o Nayib Bukele en El Salvador (…) en los primeros días de su gobierno firmaría 90 decretos, haciendo un uso amplio del poder ejecutivo para implementar su propuesta”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El candidato de <em>Firmes por la Patria</em> prometió reducir el Estado en un 40%, lo equivale a dejar a 700 mil personas en la calle, con lo que se anticipa el primer estallido social, como ocurre en Argentina, país donde la motosierra económica trajo recortes sociales, pobreza y descontento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El señor Burns se frota las manos en señal de que trama algo terrible, y cuando le dice a Smithers <em><strong>&#8220;¡Suelte a los perros!&#8221;,</strong></em> significa que debe ahuyentar a las visitas indeseadas de su propiedad. El autodenominado <em>Tigre</em> dijo que <em>destripará </em>a la gente de izquierda, pero no ha contado el método que usaría de ser la Casa de Nari &#8220;su nueva propiedad”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Wikipedia se lee: <em>“Un día se le presenta la oportunidad de vivir con un retorcido y cruel multimillonario, y el pequeño Monty no duda en abandonar a sus padres”.</em> Por las redes sociales se viralizó un video en el que una señora monteriana acusa a Abelardo De La Espriella de pegarle a la mamá cuando era joven.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El señor Burns se crio en un ambiente tóxico donde maltratar a la gente y burlarse de los inmigrantes era el pan de cada día. Donald Trump —cuyo gobierno persigue a los inmigrantes, incluido el influencer colombiano Beto Coral—, respaldó públicamente la candidatura de Abelardo, por su postura firme para detener la inmigración ilegal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Burns sirvió a la armada de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial. (Abelardo ni siquiera prestó el servicio militar). Lo echaron del club de <em>Peces Voladores</em> por tratar de matar a su superior, Abe Simpson. Abelardo se hizo famoso al confesar que mataba gatos usando voladores, en tanto que el señor Burns tiene gustos estrambóticos como vestir con pieles de animales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras que el señor Burns acude a la iglesia, presume de sus bienes&nbsp; y menosprecia a los más pobres, aunque a veces intenta en vano mezclarse con ellos, De La Espriella alardea de su riqueza cada vez que puede (es el primer candidato presidencial de la historia colombiana en tener jet privado), se volvió un ser creyente después de declararse ateo (el cierre de campaña lo hizo desde la Basílica del Señor de los Milagros en Buga) y si antes ofendió a los amantes del ajiaco santafereño y la changua bogotana, (yo entre ellos), luego reculó porque, según él,&nbsp; eso fue <em>“pura mamadera de gallo”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que, viéndolo bien, su candidatura presidencial parece más una<em> tomadura de pelo,</em> &#8220;un meme&#8221; la llaman en las redes sociales, no la propuesta seria de quien tendría ante sí la responsabilidad de conducir a un país hastiado de sus dirigentes, que no resiste más frotaditas de mano por parte de los poderosos.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130579</guid>
        <pubDate>Fri, 19 Jun 2026 20:26:19 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/06/PORTADA-scaled.jpeg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una “nueva vieja élite” se frota las manos como el Señor Burns]]></media:description>
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