<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/search/bici%2Bcarriles/feed/rss2/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 08 Apr 2026 20:05:48 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Todos los resultados de blogs de bici+carriles | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Panorama actual del ciclismo urbano en Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-sinfonia-del-pedal/panorama-actual-del-ciclismo-urbano-en-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Bogotá, 21 de enero de 2025. Aún estamos lejos de ser la capital mundial de la bicicleta; hay mucho por mejorar. Sin embargo, estamos en ese camino y nos podemos dar el lujo de resaltar muchos avances que ponen a nuestra ciudad en un liderazgo latinoamericano, del cual deberíamos sentirnos muy orgullosos. En nuestra legítima [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Bogotá, 21 de enero de 2025.</strong> Aún estamos lejos de ser la <em>capital mundial de la bicicleta</em>; hay mucho por mejorar. Sin embargo, estamos en ese camino y nos podemos dar el lujo de resaltar muchos avances que ponen a nuestra ciudad en un liderazgo latinoamericano, del cual deberíamos sentirnos muy orgullosos.</p>



<p>En nuestra legítima lucha por hacer realidad el <em>sueño holandés</em>, una expresión que me inventé para describir ese soñado lugar donde pedalear es agradable, respetado, valorado y seguro, se nos olvidan los adelantos en la construcción de una cultura de la bicicleta: en Bogotá, el porcentaje de viajes en bicicleta igualó al automóvil, algo jamás imaginado en una ciudad del ‘tercer mundo’.</p>



<p><strong>Los números de la bici en Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="680" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07155915/DSC08368-1024x680.jpg" alt="" class="wp-image-115598" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07155915/DSC08368-1024x680.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07155915/DSC08368-300x199.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07155915/DSC08368-768x510.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07155915/DSC08368-1536x1021.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07155915/DSC08368-2048x1361.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li>Bogotá tiene 635 kilómetros de carriles para ciclistas, 551 corresponden a ciclo rutas permanentes y los 84 restantes a ciclovías temporales y ciclocarriles adyacentes que se implementaron en el marco de la emergencia sanitaria.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>La Encuesta de Movilidad 2023<a id="_ftnref1" href="#_ftn1">[1]</a> de la Secretaría Distrital de Movilidad, estableció que en un día normal 388.744 pedalistas suman 886.655 viajes en bicicleta (7% del total de viajes de la ciudad).</li>
</ul>



<figure class="wp-block-table is-style-stripes has-small-font-size"><table class="has-fixed-layout"><tbody><tr><td>&nbsp;</td><td colspan="2"><strong>2019</strong><strong></strong></td><td colspan="2"><strong>2023</strong><strong></strong></td></tr><tr><td><strong>Sexo</strong><strong></strong></td><td><strong>Viajes</strong></td><td><strong>Usuarios</strong></td><td><strong>Viajes</strong></td><td><strong>Usuarios</strong></td></tr><tr><td>Hombre</td><td>667.708</td><td>316.266</td><td>636.861</td><td>279.575</td></tr><tr><td>Mujer</td><td>212.660</td><td>104.599</td><td>249.578</td><td>109.061</td></tr><tr><td>Inter<br>sexual</td><td>&nbsp;</td><td>&nbsp;</td><td>216</td><td>108</td></tr><tr><td>&nbsp; <strong>Total viajes en bicicleta</strong></td><td>&nbsp; <strong>880.368</strong><strong></strong></td><td>&nbsp; <strong>420.865</strong><strong></strong></td><td>&nbsp; <strong>886.655</strong><strong></strong></td><td>&nbsp; <strong>388.744</strong><strong></strong></td></tr></tbody></table></figure>



<p></p>



<p><strong>Fuente: </strong>Encuesta de Movilidad 2023. Elaboración SDM-DIM</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En contraste a las cifras anteriores, la <strong>Encuesta de Percepción Ciudadana</strong> realizada en 2023, por <strong>Bogotá Cómo Vamos</strong>, una organización que mide la calidad de vida, encontró un aumento considerable en el porcentaje de personas que usan la bicicleta como medio de transporte, al empatar técnicamente con el uso del automóvil particular: 11.7%.</li>
</ul>



<figure class="wp-block-image size-full is-style-default" style="margin-top:var(--wp--preset--spacing--30);margin-right:0;margin-bottom:var(--wp--preset--spacing--30);margin-left:0"><img decoding="async" width="844" height="478" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21175303/porcentaje-uso-bicicleta-2023-bogota-como-vamos.jpg" alt="" class="wp-image-110589" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21175303/porcentaje-uso-bicicleta-2023-bogota-como-vamos.jpg 844w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21175303/porcentaje-uso-bicicleta-2023-bogota-como-vamos-300x170.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21175303/porcentaje-uso-bicicleta-2023-bogota-como-vamos-768x435.jpg 768w" sizes="(max-width: 844px) 100vw, 844px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los domingos y días festivos, la ciudad disfruta de 127 kilómetros de Ciclovía, considerado el parque lineal más grande del mundo, al que acuden 1.500.000 personas, en promedio.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Bogotá cuenta con un registro oficial de bicicletas, creado en 2018, con el fin de mejorar la seguridad de los ciclistas. Inició como una actividad voluntaria y pasó a hacer obligatoria en el año 2021.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Con corte a 31 de agosto de 2023, en la ciudad había 305.566 bicicletas en Registro Bici Bogotá. Este registro le ha permitido a la policía recuperar y devolver a sus propietarios 300 bicicletas robadas.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Las últimas alcaldías han realizado un trabajo continuo por brindar lugares de parqueo para bicicletas. A 31 de agosto de 2023, la oferta de ciclo parqueaderos era de 65,776 cupos de los cuales 23.984 son privados y 41.792 públicos.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El proyecto <strong>Al Colegio en Bici</strong> cumplió 10 años y tiene presencia en 86 colegios de 15 localidades. Cada año registra más de 674.000 mil viajes, en 124 rutas de confianza. El trabajo articulado entre las secretarías de Movilidad y Educación ha beneficiado cerca de 30.000 mil estudiantes.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>¿No sabes montar en bicicleta? Bogotá te enseña en la <strong>Escuela de la Bicicleta</strong>, otro programa de formación para niños, jóvenes, adultos y adultos mayores en el manejo de la bicicleta del Instituto Distrital de Recreación y Deporte.&nbsp; El proceso incluye técnicas y herramientas para aprender, desde lo más básico, como el equilibrio, hasta habilidades avanzadas, como pedalear en grupo.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El Colegio de la Bici</strong>, ubicado en Bosa, es una institución pública, en la que confluyen las secretarías distritales de Educación, Movilidad y Desarrollo Económico y el SENA. Desde su apertura a finales de 2019, el colegio ha graduado a 81 estudiantes titulados como técnicos en mecánica de la bicicleta y promotores de seguridad vial. A finales de 2023 se graduó la primera promoción de técnicos en ejecución de programas deportivos.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>La capital colombiana tiene una <strong>Subdirección de la Bicicleta y el Peatón</strong> adscrita a la Subsecretaría de Política de Movilidad de la Secretaría Distrital de Movilidad, desde 2018.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>La Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, a finales de 2023, incluyó el uso de la bicicleta en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de Bogotá. La bici ha sido parte de la transformación urbana, es parte de su memoria, ha producido formas de habitar, transformar e imaginar la ciudad.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>El Programa <strong>Al trabajo en Bici</strong>, liderado por el Instituto Distrital de Recreación y Deporte, ofrece acompañamiento, presencia institucional, campañas pedagógicas y apoyos mecánicos, con el fin de promover el uso cotidiano de la bicicleta con especial interés en que más mujeres utilicen este medio de transporte.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>En un segundo intento, la Alcaldía de Bogotá, implementó el Sistema de Bicicletas Compartidas, a finales de 2022. Por medio de un operador privado, el servicio cuenta con 1.500 bicicletas mecánicas, 1.500 bicicletas eléctricas, 150 bicicletas de cajón, 150 manocletas (para las personas que se movilizan en silla de ruedas accedan al sistema) y 150 bicicletas con sillas traseras para niños y niñas.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Bogotá cuenta con 18 <strong>consejos locales de la bicicleta y un Consejo Distrital de la Bicicleta</strong>. Estas son instancias de participación, las cuales cuentan entre sus integrantes con delegaciones institucionales y comunidad electa democráticamente. A la fecha se cuentan con 72 consejeros y consejeras, instalados en julio de 2022.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los ciudadanos pueden acceder libremente a las cifras estadísticas de la Secretaría de Movilidad a través del Observatorio de Movilidad, el cual permite navegar la información y hacer análisis con base en datos verificados.</li>
</ul>



<p><strong>Otras cifras del ciclismo urbano en Bogotá</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="1024" height="680" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07160214/DSC08533-1024x680.jpg" alt="" class="wp-image-115599" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07160214/DSC08533-1024x680.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07160214/DSC08533-300x199.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07160214/DSC08533-768x510.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07160214/DSC08533-1536x1021.jpg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/07160214/DSC08533-2048x1361.jpg 2048w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>El ciclismo urbano en Bogotá tiene su ángulo doloroso: 776 ciclistas han muerto, mientras otros 19.583 han resultado heridos en accidentes de tránsito, registrados en el periodo 2013-2024. El año 2022, ha sido el más horrendo, con un registro de 81 fallecimientos.</p>



<figure class="wp-block-table is-style-stripes has-small-font-size"><table class="has-fixed-layout"><tbody><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center"><strong>Año</strong></td><td class="has-text-align-center" data-align="center"><strong>Ciclistas Fallecidos</strong></td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2013</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">49</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2014</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">62</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2015</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">62</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2016</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">69</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2017</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">58</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2018</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">63</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2019</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">65</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2020</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">66</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2021</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">79</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2022</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">81</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2023</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">65</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2024</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">57</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center"><strong>Tota l</strong></td><td class="has-text-align-center" data-align="center"><strong>776</strong></td></tr></tbody></table></figure>



<h1 class="wp-block-heading has-small-font-size"><strong>Siniestros viales con ciclistas fallecidos, para el periodo comprendido entre 2013 a 202</strong>4</h1>



<p>Las infracciones de tránsito más comunes por parte de los ciclistas son:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>A01. No transitar por la derecha de la vía</li>



<li>A04. Transitar por andenes y demás lugares destinados al tránsito de peatones</li>



<li>A05. No respetar las señales de tránsito</li>



<li>A06. Transitar sin los dispositivos luminosos requeridos</li>



<li>A08. Transitar por zonas prohibidas</li>



<li>En lo corrido de 2023, las autoridades registraban 44.798 infracciones</li>
</ul>



<p>En el periodo 2013-2023, el distrito ha recaudo 705.022.511 millones de pesos por multas impuestas a ciclistas, bicitaxistas, conductores de ciclomotores y cuadriciclos:</p>



<figure class="wp-block-table is-style-stripes has-small-font-size"><table class="has-fixed-layout"><tbody><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">Tipo de vehículo</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">Recaudo 2013-2023</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">BICICLETA</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">$ 666.737.652</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">BICITAXI</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">$ 2.923.413</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">CICLOMOTOR</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">$ 21.129.018</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">CUADRICICLO</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">$ 14.232.428</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">TOTAL</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">$ 705.022.511</td></tr></tbody></table></figure>



<p>Por otra parte, los ciclistas urbanos de Bogotá son víctimas de un tsunami de robos, atracos y ataques de toda índole, como consecuencia del deterioro social. De acuerdo con las cifras de la Secretaría Distrital de Seguridad, Convivencia y Justicia, tenemos:</p>



<figure class="wp-block-table is-style-stripes has-small-font-size"><table class="has-fixed-layout"><tbody><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center"><strong>Vigencia</strong></td><td class="has-text-align-center" data-align="center"><strong>Número de hurtos</strong></td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2015</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">1,774</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2016</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">1,977</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2017</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">4,627</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2018</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">7,919</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2019</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">8,129</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2020</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">10,856</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2021</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">9,623</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2022</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">8,724</td></tr><tr><td class="has-text-align-center" data-align="center">2023*</td><td class="has-text-align-center" data-align="center">6,171<a href="#_ftn2" id="_ftnref2">[2]</a></td></tr></tbody></table></figure>



<p>Este amplio panorama deja claro que en Bogotá ha existido un trabajo continuo a favor del uso de la bicicleta, durante los últimos 40 años. A pesar de los aspectos sombríos, Bogotá es una de las ciudades más avanzadas en la creación de una cultura ciclista, un logro necesario en tiempos de gigantescos retos medioambientales. La alcaldía de Bogotá tiene un gran reto en el futuro inmediato: preservar la permanencia de quienes hemos hecho de la bicicleta un estilo de vida.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ftnref1" id="_ftn1">[1]</a> Encuesta de Movilidad Secretaría Distrital de Movilidad 2023 <a href="/Users/cepenagos/Downloads/202421004162471.pdf">file:///C:/Users/cepenagos/Downloads/202421004162471.pdf</a></p>



<p><a href="#_ftnref2" id="_ftn2">[2]</a> Cifra actualizada en el periodo enero &#8211; octubre 2023, con información publicada por la Secretaría de Seguridad, Convivencia y Justicia. Por razones desconocidas, las cifras de los meses de noviembre y diciembre no fueron publicadas. Para el 2024, el Distrito no incluyó en sus estadísticas el ítem de robo de bicicletas, como lo venía haciendo <a href="https://scj.gov.co/es/oficina-oaiee/boletines">https://scj.gov.co/es/oficina-oaiee/boletines</a></p>



<p>Escrito por <strong>César Augusto Penagos Collazos</strong></p>



<p>Contacto: e-mail: <a href="mailto:lasinfoniadelpedal@gmail.com">lasinfoniadelpedal@gmail.com</a></p>



<p>Instagram: @la_sinfonia_del_pedal</p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>César Augusto Penagos Collazos</author>
                    <category>La Sinfonía del Pedal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=110575</guid>
        <pubDate>Tue, 21 Jan 2025 22:34:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/01/21172950/DSC08361-scaled.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Panorama actual del ciclismo urbano en Bogotá]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">César Augusto Penagos Collazos</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¡Hablemos mal de Bogotá!</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/hablemos-mal-de-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Escribo esta columna a medida que recorro la ciudad. ¡Ay, Bogotá! Me haces pasar unas vergüenzas. Tan fácil que es amarte, tan fácil que es odiarte.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El día comenzó espléndido. ¡Hoy no llueve!, me doy ánimos. Porque hay días que amanezco como el poema de José Asunción Silva: quejoso de todo y de todos. Debe ser que tengo, como el título del mismo, <em>El mal del siglo</em>. Y dice así:</p>



<p class="has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-b66b7e94742ba97b581fb0d25a5deb73"><em>El paciente:</em><br>Doctor, un desaliento de la vida<br>que en lo íntimo de mí se arraiga y nace,<br>el mal del siglo… el mismo mal de Werther,<br>de Rolla, de Manfredo y de Leopardi.<br>Un cansancio de todo, un absoluto<br>desprecio por lo humano… un incesante<br>renegar de lo vil de la existencia<br>digno de mi maestro Schopenhauer;<br>un malestar profundo que se aumenta<br>con todas las torturas del análisis…</p>



<p class="has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-06ab2169ab8ec0cbe205d29be733a41e"><em>El médico:</em><br>—Eso es cuestión de régimen: camine<br>de mañanita; duerma largo, báñese;<br>beba bien; coma bien; cuídese mucho,<br>¡lo que usted tiene es hambre!…</p>



<p>Le hice caso a mi doctor. Me gusta caminar la ciudad bajo mi propio riesgo. Obvio no lo hago de noche. Tendría que estar loco. O borracho. Porque borracho cualquiera se despoja de sus cobardías o mea en cualquier pared.</p>



<p>Dicen que cuando Manuelita Sáenz llegó a Bogotá, esta ciudad le pareció poca cosa.&nbsp;En una corta convalecencia, vi por Netflix los 60 capítulos de la serie sobre Bolívar que hizo Caracol y en el episodio 49, ella dice: <em>“Yo nunca me imaginé Bogotá así.</em> (Se la imaginaba) <em>más imponente, elegante</em>, (…) <em>porque si la han nombrado capital debería ser por su grandeza”.</em></p>



<p>Pues, querida <em>Libertadora del Libertador</em>, la ciudad es lo que es y estamos de acuerdo en que, tanto ayer como hoy, le falta señorío. &nbsp;</p>



<p>Veo está ciudad desde el quinto piso de mis 53 marzos. La veo y no lo creo. Porque veo lo bonito y veo lo feo, lo tremebundo y lo bondadoso.  Lo tremebundo aparece cada día en la primera página del <em>Q´Hubo.</em> ¿Y lo bondadoso? Intento buscar agujas en un pajar.</p>



<p>Veo basura arrumada en cada esquina. La gente cochina en la calle es gente cochina en la casa. ¿Será por eso que ya nadie invita ni a onces santafereñas? Hablar mal de Bogotá es hablar de nosotros y nuestros malos comportamientos. </p>



<p>Bogotá es el basureo de todos y el cagadero de las mascotas. Me pregunto si hay más animales que habitantes. Sumen perros, gatos y ratas. Ah, y los pajaritos enjaulados. ¿Qué crimen cometerían esos pobres? Tener alas y no poder usarlas: una desgracia. Como el que tiene piernas pero le pide permiso a un pie para mover el otro. La pereza nos habita. Y la pereza es un pecado capital.</p>



<figure class="wp-block-pullquote has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-96d85454be2752ecd1261894fa72c918"><blockquote><p><strong>&#8220;&#8230; lo que soy sería insoportable si no pudiera acordarme de lo que fui&#8221;:</strong> Fernando Pessoa, El libro del desasosiego. </p></blockquote></figure>



<p>Recuerdo que de niño me gustaban los animales, incluidos las tortugas, las babosas y los pollitos de colores. Recogía perritos de la calle y los escondía debajo de la cama; cuando la abuela los descubría, a regañadientes los aceptaba para evitar mis berrinches. El problema fue crecer. </p>



<p>De adulto, me siento incapacitado hasta para cuidar una planta. Debo decir con vergüenza que varias murieron deshidratadas en la sala, victimas no del cambio climático si no de mis olvidos. Me recrimino e incrimino como <em>El asesino de matas</em>. Estoy escribiendo un cuento a manera de descargos.  </p>



<p>¿Oyen ladrar los perros? A toda hora los escucha uno ladrar. En serio: ¿Cuántos perros hay en Bogotá? Yo veo perros por doquier. Uno mordió a mi hermana. </p>



<p>—<em>Que no se preocupe, que el animalito está vacunado contra la rabia</em>, fue la única razón que le mandaron con un vecino. ¿No les parece que urge un censo animal? Hacia 1.856 había en la ciudad 7.350 animales entre vacas, ovejas, cabras, caballos, mulas, burros y marranos, sin contar perros, gatos, gallinas u otras aves.</p>



<p>Deberían enseñarles a ser educados. Estoy hablando de los dueños, por supuesto. ¡Pero no! Ahí está la dama del perrito que lo saca a pasear por la zona verde y nunca recoge sus porquerías (las del perrito), porque ella va entretenida con su cháchara telefónica. ¡Tan de buenas que no le han robado ese aparato!</p>



<p>Deseo que nazca otro Mockus destinado a la política –no importa que también se baje los pantalones para que le paren bolas- y suba de Alcalde para terminar lo que aquel empezó. En cultura y civismo perdimos el año desde antes de que llegaran los chapetones. Si le hubiéramos hecho caso a Antanas, esa gente sacaría la basura el día que toca, y los otros desadaptados usarían el puente en lugar de hacerle fieros a la muerte.&nbsp;</p>



<p>Los excrementos animales se están convirtiendo en un problema de salud pública. De domingo a domingo hay miércoles por donde uno camine, en las calles, incluso en las zonas comunes de ciertos edificios. ¿Cuánto excremento animal produce esta ciudad al día porque del otro ni hablemos?</p>



<p>Lo siento mucho por las señoras del aseo. La gente cree que ellas son sus criadas y las de sus mascotas. Hay cierto tipo de esclavitud en esto que llaman “vida moderna”: sucede ante los ojos de todos y nadie dice nada. Las señoras del aseo son las esclavas de la dejadez ajena. —<em>Para eso les pagan</em> —dice la gente indolente. Indolente y cochina, ya se dijo.</p>



<p>Hay mucho ruido en la ciudad. Hacen ruido el señor de los aguacates con su megáfono, las motos y las bicicletas eléctricas, los bici-taxis con sus motores y sus bafles a todo volumen, -se adueñaron además de los carriles para bicicletas-, y la señora del quinto que le taconea a la del cuarto a las 6:30 de la mañana, y en la asamblea anual todos nos enteramos del chisme. Las mismas quejas cada año, como disco rayado, hacen más tediosas esas asambleas de copropietarios, y nada cambia; así somos ¿y qué? Nos gusta malvivir. Dichosos los que todavía viven en casas con zaguán y patio. A esos los envidio.</p>



<p>Figúrense: Anoche llegó un nuevo inquilino al 503. Y se puso a romper la pared a las 10:00 de la noche. En la asamblea de año entrante propondré que repartan copias del manual de convivencia… o tapones para los oídos, lo que sea más efectivo contra esta falta de consideración.</p>



<p>Hasta los perros hacen ruido y no me dejan leer. Odio las dictaduras pero apoyo el uso del bozal.</p>



<p>Atravesé toda la ciudad para escribir esta columna, montado en uno de los articulados de Transmilenio. Somos el sándwich entre el tranvía de los tatarabuelos y el Metro que, ¡si están de buenas!, verán nuestros tataranietos.</p>



<p>En mi barrio construyeron un colegio más alto que mi edificio. Los niños tienen derecho a estudiar pero a mí me quitaron el derecho a contemplar los cerros orientales. Ver tanto ladrillo me enferma. De viejito me tocará vivir en un potrero. El ladrillo nos roba la alegría de la contemplación. Creo que a partir de esta idea (los cerros sepultados por el acero y el hormigón) podría escribirse una novela distópica sobre la Bogotá del año 2100. O una “ficción especulativa”, como llama Margareth Atwood a la ciencia ficción.</p>



<p>¿Vieron? Ya no hay que ir al Salto del Tequendama para quitarse la vida, como antaño. La ciudad se llenó de deportistas extremos: llevan casco y conducen a mil mientras leen algo en el smartphone. Como siga aumentando la venta de motocicletas, aumentará el número de suicidas y potenciales asesinos.</p>



<p>En el centro un loco amenaza con sacar su cosa delante de todos si no le dan monedas. Acudan a la “ficción especulativa” para imaginar el final.</p>



<p>Veo gente contenta porque muchos venezolanos se están devolviendo para su tierra. Desde Caracas, me dice un amigo que de Colombia hacia abajo ningún país quiere a sus compatriotas. Se están yendo para Estados Unidos o España, donde nos odian a los <em>sudacas</em>.  </p>



<p>Me regreso en Transmilenio. Un perrito sube con su ama. Todos se enternecen. El perrito orina los zapatos de una pasajera. Las caras de ternura se evaporan con la orina del perrito.&nbsp;Ya no es tan lindo.</p>



<p><em>—&#8221;Señor, señor: lleva la maleta abierta&#8221;.</em> Todavía hay almas caritativas. El <em>señor señor</em> era yo, siempre despistado, creyendo que en esta ciudad no hay ladrones, como en el cuento de Gabo. &nbsp;</p>



<p>Se sube un muchacho tan flaco, tan flaco, que se me olvidó el chiste. Dice que hace magia y que es el sobrino del Mago Lorgia. Cuenta que su tío cobra 18 millones de pesos por función. Hace un truco: le entrega la baraja a un pasajero, le dice que escoja una carta y la hace aparecer en la pantalla de su celular. Casi nadie le presta atención. Pide aplausos. <em>“El que no aplauda lo desaparezco. Lo pongo al lado de Petro”. </em>Nos paraliza la inseguridad y nos polariza el mago con sus chistes flojos.</p>



<p>¿Por qué permitimos que haya niños vendedores en la calle? Otro crimen sin castigo. ¿Hasta cuándo?</p>



<p>Un bici-taxi se volcó a dos cuadras de mi casa. La señora grita por su pierna. El marido le cayó encima. Semanas atrás, también en mi barrio, otro armatoste de esos mató a un viejito. La barbarie salió en el <em>Q´hubo.</em> ¿Quién responde? ¿Por qué ni el Concejo ni el alcalde han reglamentado ese servicio de transporte? Señor burgomaestre Galán: ¿Está esperando una tragedia mayor?</p>



<p>La gente se arremolina alrededor de los accidentados. <em>“Bogotá era un poblacho chismoso”,</em> dice Vallejo en la biografía de José Asunción Silva, refiriéndose a la aldea que éramos a finales del siglo XIX. Pues, querido escritor, la costumbre de comer prójimo está en los genes.  </p>



<p>A propósito del poeta bogotano, cada niño que nazca en Bogotá debería ser arrullado por sus padres con <em>“Los maderos de San Juan”,</em> y no con el <em>“Arrurú mi niño, duérmete ya, que tengo qué hacer, lavar los pañales y hacer de comer”, </em>entre otras cosas porque la gente ya no lava pañales, y en vez de tener hijos, quieren tener perros y gatos. Poetas y poetisas: hay que escribir canciones de cuna para las mascotas: según Fenalco, en Bogotá hay alrededor de 7.275.000 y 3.564.750 son perros y perras. ¿Habrá <em>perres</em>?</p>



<p class="has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-99b6535d69bdfdb09ee43114b7b0a31a"><em>¡Aserrín!<br>¡Aserrán!<br>Los maderos de San Juan<br>piden queso, piden pan,<br>los de Roque<br>alfandoque<br>los de Rique<br>alfeñique<br>¡triqui, triqui, triqui, tran!<br>¡triqui, triqui, triqui, tran!</em></p>



<p>Observo la capital desde el mirador de la Avenida Circunvalar (la misma que lleva a Monserrate, adonde Manuelita debió encaramarse para admirar no su grandeza pero si lo mucho que ha crecido) y me pregunto si en esta Metrópoli los bogotanos albergamos nuestras 7 maravillas antiguas y modernas. </p>



<p>Me aviento con un listado exprés: El Chorro de Quevedo, La Quinta de Bolívar, Monserrate, el barrio Teusaquillo, la iglesia de San Francisco –la más antigua de Bogotá, data de 1.575, cuando éramos la capital del Nuevo Reino de Granada-; el TransMiCable de Ciudad Bolívar, el Colegio Mayor de San Bartolomé, el Museo Nacional, la Estación de la Sabana, el centro cultural Gabriel García Márquez y la Biblioteca Virgilio Barco. ¡Perdón, hice trampa! Bogotá es una maravilla por donde se le mire, pues yo como digo una cosa, digo la otra. Invito a los lectores a dejar su propio listado en los comentarios.  </p>



<p>Pensé mal, porque otra vez se largó a llover. No tengo paraguas. Perdí tantos que les perdí el afecto a esos artefactos; prefiero guarecerme por ahí, que para eso llevo siempre conmigo un buen libro. ¡Y un buen libro lo salva a uno de lo que sea: hasta del mal del siglo! </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=101706</guid>
        <pubDate>Sun, 09 Jun 2024 16:02:50 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/06/09105807/A-PORTADA-BLOG.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¡Hablemos mal de Bogotá!]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Cixí (1835-1908)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/ella-es-la-historia/cixi-1835-1908/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cixí tuvo varios nombres, pero se cree que el primero sería “Orquídea”. Fue hija de un militar mandarín de bajo rango que se había casado con una pekinesa de familia acomodada, y nadie hubiera creído que de esta unión habría de nacer la mujer que gobernaría China durante varias décadas. El destino la llevaría a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Cixí tuvo varios nombres, pero se cree que el primero sería “Orquídea”. Fue hija de un militar mandarín de bajo rango que se había casado con una pekinesa de familia acomodada, y nadie hubiera creído que de esta unión habría de nacer la mujer que gobernaría China durante varias décadas.</p>
<p>El destino la llevaría a lo más alto, y un primer paso sería la de presentarse a la corte del emperador Xianfeng, para que junto a su hermana participaran como aspirantes a esposas consorte del monarca.</p>
<p>Debido a su belleza e inteligencia, la joven manchú sería una de las elegidas, obteniendo su entrada a la corte con una categoría de consorte de “sexto rango”, siendo la de menor categoría, y la encargada de servir a las esposas de más alto nivel, y a partir de ese momento se conocerá como “Noble Dama Lan”.</p>
<p>Cixí se destacaba de las demás por sus conocimientos del chino y del manchú, y por haberse hecho a un amplio bagaje de los conocimientos de Confucio y Mengzi, y a cuyas lecturas se dedicó en su juventud mientras moraba en los magnánimos aposentos de la Ciudad Prohibida, hasta el punto de memorizar varios pasajes con los que supo deslumbrar a los eruditos de la corte. Así mismo aprovecharía aquellos años para ganarse el cariño y respeto de los eunucos y consejeros del palacio, y todo esto sumado a su belleza, su encanto y su gracia, hicieron que en el año de 1854 recibiera un ascenso inédito en la categoría de una esposa consorte, elevándole al “quinto rango” y otorgándole el título de “Concubina Imperial Yi”.</p>
<p>La decisión de elevarle la categoría a Cixí obedeció sin embargo a un interés mucho más ambicioso. La esposa de Xianfeng, la emperatriz Ci’an, y así como su concubina principal, no habían logrado quedar embarazadas, por lo cual se recurrió a esta fértil opción que para 1856 tendría al primogénito del emperador y futuro sucesor del trono, y que sería conocido como Tongzhi.</p>
<p>Convertida en madre, Cixí adquiere la categoría de “cuarto rango”, con el título de “Consorte Yi”, y una vez su hijo cumplió el primer año, esta pasó a ocupar el “tercer rango”, y sería conocida como “Noble Consorte Yi”, ubicándose en importancia apenas por debajo de la emperatriz Ci’an, siendo así que su protagonismo dentro de la corte comenzaría a hacerse notorio, y tejiendo una red de espías y colaboradores, e involucrándose cada vez más en los asuntos de Estado.</p>
<p>En 1860, durante la Segunda Guerra del Opio, los ejércitos enemigos invaden la Ciudad Prohibida y el emperador decide refugiarse con su familia al norte de Pekín, donde moriría al año siguiente, a causa de lo que muchos creen tendría que ver paradójicamente con su adicción al opio.</p>
<p>A partir de ese momento Cixí adquirió el rango de “Emperatriz viuda”, y sería conocida como T’zu-Hsi, que en chino significa “Emperatriz del Palacio Occidental”, y que era esa ala de la Ciudad Prohibida en la que moraba la consorte.</p>
<p>Antes de morir el emperador había sido convencido por Cixí para que se estableciera un consejo conformado por los ocho principales regentes y ministros de mayor rango. Ni Ci’an ni Cixí podían gobernar, y tampoco se le permitía al hermano del fallecido emperador, el príncipe Kung, y a la larga el trono quedaría por derecho en manos del pequeño Tongzhi, hijo legítimo de Xianfeng, y cuya madre empezaría a ejercer el poder a través de su hijo imberbe e inexperto, quien según la legislación solo podría empezar su mandato en 1873, cuando entonces alcanzara su mayoría edad. Mientras tanto serían Ci’an y especialmente Cixí quienes tomarían las riendas de China, y empezarían por erradicar a sus principales oponentes, y así mismo a quienes amenazaran con arrebatarles el poderío, siendo así que mandó a ejecutar a uno de sus ministros y obligó a dos más a que se suicidaran, nombrando finalmente al príncipe Kung como consejero real y afianzándose de esta manera en el trono imperial.</p>
<p>Los primeros años de su mandato fueron conocidos como la “Era de la Regeneración” o la “Restauración de Tongzhi”, y que comprendió un periodo entre los años de 1861 a 1898. Al comienzo de su regencia, Cixí logró finiquitar la “Rebelión de Taiping”, y con ayuda de países occidentales consiguió cesar una guerra que duraría más de 15 años, y que ocasionó la muerte de unas 30 millones de personas. Así mismo, y bajo la veeduría y el actuar del príncipe Kung, China lograría legalizar el opio y dar fin a la fatigante guerra, afianzando sus relaciones con las principales potencias como Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Rusia, todas ellas interesadas en establecer relaciones comerciales con un país que para ese entonces contaba con unas 400 millones de personas.</p>
<p>Cixí le daría solidez y apoyo a la clase alta y estaría siempre en búsqueda de perpetuarse en el poder y de incrementar sus propias riquezas. Y a pesar de que en un principio la emperatriz se mostraría como una reformista, lo cierto es que su ideología era fundamentalmente conservadora y tradicionalista, representando los preceptos del confucionismo, y su largo gobierno sería caracterizado por tareas infructuosas de modernización, al tiempo que se ejecutaban medidas en donde el sistema económico y social se vería anquilosado y retrasado frente a los demás países.</p>
<p>Y pese a que entendía la importancia de aprender e importar conocimiento y tecnología occidental, se vería siempre reacia a introducir el telégrafo como pieza fundamental en las comunicaciones modernas, y así también como a instaurar una ruta de ferrocarriles que pudieran comunicar los distintos puntos comerciales de las regiones más distantes.</p>
<p>Sin embargo, y queriendo ampliar un poco las fronteras del conocimiento, permitiría a varios estudiantes chinos que viajaran a Estados Unidos para completar sus tareas académicas, y permitió la entrada de profesores cristianos que enseñaran matemáticas, astronomía e idiomas.</p>
<p>Una vez el emperador Tongzhi alcanzó la mayoría de edad, Cixí y Ci’an le eligieron como esposa a la hija de uno de los ministros que habían sido ejecutados años atrás, y de la misma forma las dos mujeres seguirían manipulando al joven Tongzhi para que fueran ellas dos quienes continuaran manteniendo el control del Imperio. Por otra parte, las pocas veces que Tongzhi quiso pronunciarse, alzar su voz y tomar alguna decisión, estas intervenciones resultaron desacertadas e importunas, revelando una evidente ignorancia en los asuntos de Estado y ganándose la enemistad y el descontento de consejeros, ministros y otros miembros de la corte.</p>
<p>Viéndose poco querido, Tongzhi decide hacerse a un lado y permitir que sea su madre y la emperatriz viuda quienes continúen al mando del país, y apenas unos meses después de haberse apartado del poder, el joven e inútil emperador moriría a causa de lo que unos piensan pudo haber sido sífilis y otros creen se trató de la viruela. Para beneficio de los intereses de Cixí, la joven esposa de Tongzhi también moriría unos meses después.</p>
<p>Nuevamente Cixí tendría que hacer un llamado para que el gran consejo decidiera un nuevo monarca, y una vez más la hábil emperatriz superaría todos los escollos que se le presentaban, para que finalmente el cuerpo de consejeros se decantara por nombrar a Guangxu, sobrino de Cixí, como el nuevo emperador de China, y dejando de esta forma que fueran Cixí y Ci’an quienes evidentemente se conservaran en el trono.</p>
<p>Para 1880 China era un país que había frustrado todo intento de industrialización, siendo dependiente de países occidentales y mostrándose poco competitivo en el plano de la producción, y así mismo las medidas tomadas en adelante no lograrían revertir el rumbo del país.</p>
<p>Al comienzo del mandato de Guangxu, Cixí tuvo que estar más atenta de su propia salud, por lo que sería Ci’an quien se encargaría de tomar las decisiones más relevantes -que hasta ese momento había preferido mantener una buena amistad con Cixí y dejar que fuera ella quien gobernara-, pero que a partir de ese momento también se presentaría para algunos como una oponente, permitiéndose tomar decisiones importantes como el nombramiento de ministros y otros funcionarios de altos cargos, e incluso ganándose la simpatía del pequeño emperador, quien consideraba a Ci’an como una mujer más afectuosa y tranquila. Sin embargo, para 1881 la viuda oficial moriría, dejando el camino libre para que en adelante Cixí pudiera gobernar a su antojo, y en solitario.</p>
<p>Guangxu alcanzaría en 1887 la mayoría de edad, momento en el cual debería asumir el trono, y sin embargo los oficiales de la corte decretaron que su ascenso debería postergarse por dos años más, para finalmente posesionarse como otro gobernante que estaría sujeto a las decisiones y voluntades de las dos mujeres que desde siempre habían venido manejando los hilos del poder. Fue por esto que la misma Cixí eligió a su esposa, siendo la destinada su sobrina Jingfen, conocida como la emperatriz Longyu, y que sería prima del mismo monarca. Así también se permitió ser ella quien eligiera a las esposas consortes, y de esta manera se aseguraba el pleno control sobre la vida del joven emperador.</p>
<p>Con el tiempo Cixí comenzaría a delegar tareas importantes a Guangxu, e incluso se mudó al ala de la Ciudad Prohibida destinada para las viudas, y más tarde por invitación del emperador ocuparía el Palacio de Verano, a las afueras de Pekín. Sin embargo Cixí no desatendería nunca los asuntos políticos, y así sería cuando su país se vio amenazado por distintas invasiones extranjeras.</p>
<p>Fue así como Japón invadió Corea, territorio que China mantenía bajo su control, y por lo cual se libraría una guerra que daría inicio justo el día en que Cixí se disponía a celebrar por lo alto su cumpleaños números 60.</p>
<p>China no solo tuvo que vérselas con los japoneses, teniendo que luchar por los territorios de Formosa (Taiwán), Vietnam y Birmania (Myanmar) contra los franceses, y cuyos territorios acabarían siendo borrados del mapa chino.</p>
<p>Estas derrotas hicieron que Guangxu y su séquito de consejeros lo llevaran a replantear los destinos de su nación, proponiendo para ello una reforma sustancial en donde China adoptara un sistema monárquico constitucional, similar al empleado en Japón o Alemania. Fue así como en 1898 propuso lo que se conocería como la “Reforma de los Cien Días”, donde se pretendía principalmente cambiar el modelo imperial hacia una monarquía parlamentaria.</p>
<p>Cixí actúo de inmediato como mejor sabía hacerlo. Convenció a la corte de que Guangxu no estaba en capacidad de regentar el imperio chino, y además señaló que al interior de su gobierno se estaba fraguando un Golpe de Estado, por lo que mandó a algunos reformistas a ser enjuiciados y ejecutados, confinando a Guangxu en una prisión.</p>
<p>Sea como fuera, la emperatriz viuda continuaría en adelante gobernando en solitario, y hasta el día de su muerte no hubo quien le hiciera frente ni la moviera de su trono, cada vez serían menos sus detractores y más sus aduladores, y con el tiempo Cixí fue atornillándose en el poder y rodeándose de funcionarios corruptos que favorecían su permanencia en el gobierno.</p>
<p>Persuadida por los burócratas, Cixí accedió a la explotación de minas de carbón, así como a impulsar el desarrollo textil y a la instauración del telégrafo, concentrando la mayor parte de sus reformas en la modernización militar y en las empresas del sector naval.</p>
<p>En ninguna de estas empresas obtendría una ganancia considerable para su país, ya que su interés real no era el de modernizar a China, sino la de mantenerse en sus posturas conservadoras, que le permitieran morir arraigada a su corona. Es por esto que siempre estuvo pendiente de quiénes le rodeaban, deshaciéndose de reformistas, opositores e inconformes.</p>
<p>La emperatriz procuró que la educación también mantuviera sus viejas costumbres y poco se actualizara, garantizando de esta manera el retraso y manteniendo también el control ideológico de su pueblo.</p>
<p>Cada día la gran monarca se aislaba más de su gente y de la realidad de su país, siendo enterada por sus consejeros de unas situaciones amañadas para agradarle, de informes en donde todo andaba de maravilla, comunicados que afirmaban su postura férrea en el poder y el control total de todos los problemas y asuntos de Estado, y de esta forma desde un rincón de la enorme Ciudad Prohibida la ineluctable monarca gobernaba un mundo compuesto de mentiras y falsedades. Recibiendo regalos y sobornos, y desinteresada del bienestar social, su fortuna personal la convertían en una de las mujeres más ricas, y ya para ella esto sería más que suficiente.</p>
<p>En 1899 se desata la “Rebelión de los Bóxers”, una revuelta de conservadores que Cixí decide apoyar, y que acabaría disputándose Pekín contra tropas extranjeras, en una contienda que luego de 55 días terminaría dándole la victoria a las fuerzas defensoras de la ciudad, e incluso amenazando con hacer una avanzada hasta la Ciudad Prohibida.</p>
<p>Cixí se refugió con su corte y su familia en el interior del país, pero aprovecharía la situación para presentarla como una visita que realizaría por las distintas provincias, y como parte de sus tareas de una monarca comprometida. Y aunque en principio hubiera servido como excusa, lo cierto es que a través de este viaje por las distintas regiones de su imperio, la emperatriz pudo enterarse ciertamente del contexto real social, de la pobreza que acosaba a su pueblo, y de cómo durante años sus más fieles consejeros y ministros le habían estado mintiendo respecto a las verdaderas condiciones que padecían millones de chinos.</p>
<p>Desde su nuevo fortín, Cixí decide pactar con las fuerzas enemigas, para lo cual se firmó el llamado “Protocolo Bóxer”, y por el cual la emperatriz conservaría su puesto de monarca, a cambio de pagar las indemnizaciones y otras peticiones que debió cumplirle a los vencedores.</p>
<p>En 1902 regresa a la Ciudad Prohibida, y aunque su poder se vería afectado luego de tantas pérdidas y desaciertos, y el tesoro nacional podría declararse en bancarrota, su vigencia en el poder perduró hasta el día en que finalmente fallecería.</p>
<p>En sus últimos años se mostraría más permeable al cambio, más consciente de las necesidades de un país y de su gente, y fue por esto que retomó muchas medidas que habían sido contempladas años atrás en la “Reforma de los Cien Días” propuesta por Guangxu, creando un ministerio de educación y promulgando para 1906 los principios de una constitución que consiguiera cambiar el sistema político de China, e instaurando un modelo de monarquía constitucional parlamentaria que finalmente lograría concretarse para 1917, once años después de su muerte.</p>
<p>Cixí fue la gobernante que condujo la dinastía Qing entre los años de 1861 y hasta 1908, y en un intento por preservarla con su obsoleto proceder tradicional, lo que finalmente consiguió fue llevarla a su declive. A pesar de llevar a cabo algunas propuestas de modernización, la verdad es que su mandato se caracterizó por una negación a estructurar nuevas reformas y soluciones que dieran con las necesidades reales de la sociedad. Durante su gobierno la enemistad entre las distintas clases sociales se haría más grande, siendo que siempre favoreció a la nobleza manchú y dejó en el olvidó a las clases más sufridas y necesitadas, generando de esta manera una brecha divisoria entre una sociedad inconforme.</p>
<p>Sus años postreros los dedicó a ser anfitriona de grandes convites que celebraba en los suntuosos salones de la Ciudad Prohibida, recibiendo la visita de diplomáticos extranjeros y dejándose retratar por pintores europeos, y convirtiéndose en una vieja un poco más carismática que se mostraba perpleja ante los nuevos avances tecnológicos, como la luz eléctrica y el teléfono.</p>
<p>En 1908 el emperador Guangxu moriría por causas que no quedarían del todo claras, y que muchos suponen sería envenenado por Cixí. Sea como fuera, la emperatriz ajustó en tiempo récord las medidas para decretar un nuevo gobierno, eligiendo a Puyi, sobrino del difunto, como nuevo sucesor, y dejando a Longyu como la nueva “Emperatriz viuda”. Quizás todo esto lo tenía pensado desde mucho antes, y su estrategia logró concretarse a tiempo, ya que al día siguiente ella también moriría.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-90368" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2022/06/268.-CIXÍ-221x300.jpg" alt="CIXÍ" width="221" height="300" /></p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Milanas Baena</author>
                    <category>Ella es la Historia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=90367</guid>
        <pubDate>Fri, 22 Mar 2024 06:10:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cixí (1835-1908)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Milanas Baena</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Las especies invasoras han contribuido con el 60 % de todas las extinciones registradas en el mundo &amp;#124; INFORME</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/las-especies-invasoras-contribuido-60-todas-las-extinciones-registradas-mundo-informe/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) publicó el primer informe global sobre especies exóticas invasoras. El documento resalta que 218 de estas especies han causado la extinción de 1215 especies de plantas y animales alrededor del mundo. América concentra el 34 % de los efectos negativos registrados por [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<ul>
<li><em>La Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES) publicó el primer informe global sobre especies exóticas invasoras. El documento resalta que 218 de estas especies han causado la extinción de 1215 especies de plantas y animales alrededor del mundo.</em></li>
<li><em>América concentra el 34 % de los efectos negativos registrados por el equipo de IPBES, le siguen Europa y Asia Central con el 31 %, Asía Pacífico con el 25 % y África con el 7 %.</em></li>
<li><em>El número de especies exóticas aumentará en 36% para 2050, en comparación con el 2005, si no se toman acciones. Los científicos estiman que la cifra podría ser mayor pues el cambio climático, la contaminación y los cambios de uso del suelo y el agua podrían facilitar la aparición de nuevas invasoras.</em></li>
</ul>
<p>En la actualidad, poco más de <strong>3500 animales, plantas y microorganismos son considerados invasores</strong> debido a las consecuencias negativas que tienen sobre especies nativas y ecosistemas en diferentes regiones del mundo. El continente americano es uno de los más vulnerables a estas especies, pues en su territorio se concentra el 34 % de los impactos que se han documentado. Estos son algunos de los hallazgos del primer informe global de evaluación sobre las especies exóticas invasoras y su control, publicado por la Plataforma Intergubernamental Científico-Normativa sobre Diversidad Biológica y Servicios de los Ecosistemas (IPBES).</p>
<p>Desde el 2019, la IPBES <a href="https://es.mongabay.com/2019/05/informe-cientifico-extincion-bosques-tropicales/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">advirtió que el planeta atraviesa una crisis de pérdida de biodiversidad</a> provocada, sobre todo, por cinco factores: los cambios en el uso de la tierra y el mar, la explotación directa de organismos, el cambio climático, la contaminación y las especies exóticas invasoras.</p>
<p>El informe sobre especies invasoras era necesario para llenar muchos vacíos de información respecto a este problema. La <strong>IPBES</strong> tardó más de cuatro años en elaborarlo y en él participaron 86 científicos, de 49 países, que revisaron más de 13 000 estudios, incluidas contribuciones de comunidades locales y pueblos indígenas.</p>
<figure id="attachment_236803" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-236803" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-2048x1366.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/09205216/Romina-Mancilla-Visones-610x407.jpg 610w" alt="Tres visones americanos caminan despreocupados por la orilla de una laguna. El puma es prácticamente el único depredador que tiene la especie en la Patagonia. Foto: Romina Mancilla." width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Tres visones americanos caminan despreocupados por la orilla de una laguna. El puma es prácticamente el único depredador que tiene esta especie invasora en la Patagonia. Foto: Romina Mancilla.</figcaption></figure>
<p>Este trabajo es el más robusto elaborado hasta la fecha y era uno de los más esperados por científicos y gobiernos, pues la plataforma intergubernamental ya había alertado en su <a href="https://www.ipbes.net/sites/default/files/2020-02/ipbes_global_assessment_report_summary_for_policymakers_es.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Informe de Evaluación Mundial</a> que un millón de especies de animales y plantas están en peligro de desaparecer en las próximas décadas, en un planeta que presenta las tres cuartas partes de su medio ambiente terrestre deteriorado y aproximadamente <strong>el 66 % de los océanos alterados de manera significativa.</strong></p>
<p>“Las especies exóticas invasoras suponen una grave amenaza para la biodiversidad y pueden causar daños irreversibles en la naturaleza, incluida la extinción de especies a escala local y mundial, además de amenazar el bienestar humano”, dice Helen Roy, científica inglesa y copresidenta de la evaluación de especies invasoras junto con los académicos Aníbal Pauchard de Chile y Peter Stoett de Canadá.</p>
<p><strong>Pauchard destaca que las especies exóticas invasoras han sido un factor determinante en el 60 % de las extinciones mundiales de animales y plantas</strong> y el único impulsor en el 16 % de los casos. “Al menos 218 especies exóticas invasoras (32,4 % invertebrados, 50,9 % vertebrados, 15,4 % plantas y 1,2 % microorganismos) han sido responsables de más de 1200 extinciones locales. De hecho, el 85 % de los efectos de las invasiones biológicas sobre las especies nativas son negativos”, comenta.</p>
<figure id="attachment_245602" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-245602" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-1536x1024.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-2048x1365.jpg 2048w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05033408/15-610x407.jpg 610w" alt="Publicación del Informe de la evaluación sobre las especies exóticas invasoras y su control. Foto: IISD/ENB: Anastasia Rodopoulou." width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Publicación del Informe de la evaluación sobre las especies exóticas invasoras y su control. Foto: IISD/ENB: Anastasia Rodopoulou.</figcaption></figure>
<p>Lee más | <a href="https://es.mongabay.com/2023/06/enemigas-de-la-biodiversidad-especies-invasoras-avanzan-sin-control-latinoamerica/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">Enemigas de la biodiversidad: especies invasoras avanzan sin control en Latinoamérica</a></p>
<h3><strong>Los nocivos efectos de las especies exóticas invasoras</strong></h3>
<p>Uno de los principales mensajes del informe publicado el pasado 4 de septiembre es que las especies exóticas invasoras son una gran amenaza para la naturaleza, las contribuciones de la naturaleza a las personas y la buena calidad de vida. El documento menciona que más de 37 000 especies de plantas y animales han sido introducidas en diferentes regiones del mundo a través de actividades humanas, de las cuales 3500 son consideradas invasoras, debido a las consecuencias negativas que tienen sobre especies nativas y ecosistemas.</p>
<p><strong>Entre estos efectos destacan el cambio de las propiedades de los ecosistemas (27 % de los impactos reportados),</strong> competencia por recursos con otras especies (24 %), depredación de fauna nativa (18 %) y la herbivoría o consumo de plantas (12 %).</p>
<p>Uno de los casos destacados en la publicación es el de los castores en la Patagonia chilena y argentina. “El castor construye represas y cambia todo el ecosistema. No solo una especie se ve afectada directamente, sino toda la comunidad de especies”, asegura el profesor Sven Bacher, coautor del informe y profesor de la Universidad de Fribourg en Suiza.</p>
<figure id="attachment_242831" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-242831" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-1200x800.jpg 1200w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/26005547/Castor-2-610x408.jpg 610w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">El castor es 100 % vegetariano y tiene hábitos familiares, ya que vive en pareja junto a una o dos camadas de crías. Cada pareja suele tener un par de descendientes al año. Este roedor puede vivir entre cinco y seis años. Foto: Pixabay.</figcaption></figure>
<p>De hecho, <a href="https://es.mongabay.com/2023/06/castor-invasor-plaga-que-arrasa-bosques-de-tierra-del-fuego-argentina-chile/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">el castor fue una de las especies abordadas en una serie de reportajes</a>sobre especies invasoras que Mongabay Latam ha publicado entre 2022 y 2023. Hoy se estima que su número absoluto estaría entre los 100 000 y 150 000 individuos, aunque se le otorga más trascendencia al hecho de que la invasión afecta a todas las cuencas hídricas de Tierra del Fuego.</p>
<p>“Los árboles de la Patagonia —coihues, lengas, ñires, raulíes, entre otros— pertenecen todos al género <em>Nothofagus</em> que no pueden vivir en un humedal y demoran varias décadas en crecer. En cambio los pinos en Estados Unidos o Canadá crecen en cinco años”, comenta Alejandro Valenzuela, bioecólogo especializado en manejo de especies invasoras e investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) de Argentina. El resultado es demoledor: una vez que las represas creadas por los castores se van drenando, los pastos —algunos también exóticos— ocupan el lugar del bosque, convirtiéndolo en lo que se denomina una “pradera de castor”.</p>
<p>El continente americano es uno de los más vulnerables a los problemas que traen consigo las invasiones biológicas, pues allí se concentraron el 34 % de los impactos reportados en el informe de IPBES. Le siguen Europa y Asia Central con el 31 %, Asía Pacífico con el 25 % y África con el 7 %.</p>
<figure id="attachment_242810" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-242810" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/25212120/CARACOL-AFRICANO-7-768x512.jpeg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/25212120/CARACOL-AFRICANO-7-768x512.jpeg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/25212120/CARACOL-AFRICANO-7-1200x800.jpeg 1200w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">El caracol africano es capaz de acabar con plantaciones enteras, si se sale de control. Sin, embargo, también se alimenta de otras especies y puede llegar a ser caníbal. Foto: cortesía, archivo personal de Modesto Correoso.</figcaption></figure>
<p><strong>Los análisis de los 86 investigadores indican que, hasta la fecha, de las 3500 especies exóticas invasoras,</strong> 1061 son plantas, 1852 son invertebrados, 461 corresponden a  vertebrados y 141 a microorganismos.  En promedio, se reportan 200 nuevas especies invasoras en el mundo cada año, pero los científicos destacan que hay un enorme subregistro y que las cifras pueden ser mucho mayores.</p>
<p>Aunque no todas las especies exóticas se convierten en invasoras, evitar la introducción y propagación de especies exóticas es una prioridad para los investigadores. “Desde 1970, se ha detectado el 37 % de las 37 000 especies exóticas conocidas en la actualidad, principalmente a causa del aumento de los niveles de comercio mundial y de los viajes humanos. Si las condiciones continúan iguales, prevemos que el número total de especies exóticas continuará aumentando de este modo”, destaca Helen Roy.  Si no se toman medidas para enfrentar el problema, los científicos esperan que para el 2050, el número de especies exóticas se incremente en un 36 %, en comparación con el 2005.</p>
<figure id="attachment_245614" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-245614 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras.png" sizes="auto, (max-width: 1155px) 100vw, 1155px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras.png 1155w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras-768x400.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151758/Las-10-especies-mas-invasoras-610x318.png 610w" alt="Tomada del informe IPBES de especies invasoras." width="1155" height="602" /><figcaption class="wp-caption-text">Tomada del informe IPBES de especies invasoras.</figcaption></figure>
<p>“Pero es muy poco probable que todo siga como hasta ahora”, indica Roy. La investigadora  agrega que se prevé que empeoren las principales causas de pérdida de biodiversidad y, con ello, es probable que el aumento de las especies exóticas invasoras y sus efectos negativos sea mucho mayor. “También es probable que la aceleración de la economía mundial, la intensificación y expansión de los cambios en el uso de la tierra y del mar, así como los cambios demográficos, provoquen un aumento de las especies exóticas invasoras en todo el mundo. Incluso, sin la introducción de nuevas especies exóticas, las especies exóticas ya establecidas continuarán ampliando sus áreas de distribución y se extenderán a nuevos países y regiones. El cambio climático empeorará todavía más la situación”, dice la copresidenta del informe.</p>
<figure id="attachment_242883" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-242883" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/28234349/Rana-coqui-antillano-en-Cali-Foto-Santiago-Saldarriaga.-EL-TIEMPO-2-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/28234349/Rana-coqui-antillano-en-Cali-Foto-Santiago-Saldarriaga.-EL-TIEMPO-2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/05/28234349/Rana-coqui-antillano-en-Cali-Foto-Santiago-Saldarriaga.-EL-TIEMPO-2-1200x800.jpg 1200w" alt="" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Rana coquí antillano, especie invasora en Cali, Colombia. Foto: Santiago Saldarriaga. EL TIEMPO.</figcaption></figure>
<p>El documento también resalta que las infraestructuras de transporte y servicios públicos —como carreteras, ferrocarriles, oleoductos, canales y puentes, entre otros— pueden crear corredores que faciliten la propagación de las invasoras, incluso hacia áreas remotas, ambientalmente protegidas y pertenecientes a comunidades étnicas.</p>
<p>Otro de los hallazgos es que <strong>más de 2300 especies exóticas invasoras en el mundo se encuentran en tierras que son propiedad de pueblos indígenas.</strong>“Los informes de algunos pueblos indígenas y comunidades locales documentan un 92 % de impactos negativos y sólo un 8 % de impactos positivos en la naturaleza causados por especies exóticas invasoras”, indica el documento de IPBES.</p>
<figure id="attachment_240906" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-240906 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585.jpg" sizes="auto, (max-width: 1582px) 100vw, 1582px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585.jpg 1582w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585-768x576.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585-1536x1152.jpg 1536w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/03/15204414/DSCN1585-610x457.jpg 610w" alt="" width="1582" height="1186" /><figcaption class="wp-caption-text">Mujeres indígenas cashinahua trabajan en el desgrane de los racimos del huasaí. Foto: Sernanp.</figcaption></figure>
<p>Lee más | <a href="https://es.mongabay.com/2023/02/cientificos-identifican-especies-invasoras-en-ecuador/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">Científicos identifican 204 especies exóticas e invasoras en el nororiente de la Amazonía ecuatoriana</a></p>
<h3><strong>Costos de las invasiones </strong></h3>
<p>El nuevo informe estimó que los costos anuales globales de las invasiones biológicas superan los 423 mil millones de dólares. Los científicos destacan que el 92 % de estos costos provienen de los efectos negativos de las especies exóticas invasoras en las contribuciones de la naturaleza a las personas y en la buena calidad de vida de los humanos, “mientras que solo el 8 % está relacionado con gastos en la gestión de las invasiones biológicas”, dice el informe. Es más, cada década, desde 1970, los costos se han cuadruplicado y se prevé que sigan aumentando.</p>
<p>La gestión de las invasiones biológicas es una de las grandes falencias identificadas por los expertos. Si bien la mayoría de los países tienen objetivos relacionados con la gestión dentro de sus estrategias y planes de acción nacionales sobre biodiversidad, faltan políticas efectivas y las que existen se implementan de manera inadecuada. “El 83 % de los países no cuenta con legislación o reglamentos nacionales dirigidos específicamente a la prevención y el control (…), casi la mitad de todos los países (45 %) no invierten en la gestión de especies exóticas invasoras”, sostiene el informe.</p>
<p>En muchas ocasiones las invasiones biológicas no suelen considerarse una prioridad. El codirector del informe, Aníbal Pauchard, <a href="https://es.mongabay.com/2022/09/especies-invasoras-son-un-peligro-en-latinoamerica/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">le dijo a Mongabay Latam</a> que durante mucho tiempo se consideró a las especies invasoras como algo anecdótico, como eventos aislados que no representaban mayores repercusiones, “pero cuando pensamos que es un fenómeno global que puede afectar a la biodiversidad, a los servicios ecosistémicos y al ser humano, ahí la cosa cambia”.</p>
<figure id="attachment_236740" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-236740" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08224105/Lirio_2-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08224105/Lirio_2-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2022/09/08224105/Lirio_2-1200x800.jpg 1200w" alt="lirio acuático" width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">El lirio acuático, especie invasora, se expande con facilidad en los cuerpos de agua mexicanos. Foto: Bianca Carretto.</figcaption></figure>
<p>El investigador chileno asegura que hay lugares del mundo donde se ha estudiado muy bien el impacto de las especies invasoras y se tienen políticas proactivas de control y bioseguridad, pero hay otros, donde encajan muchos países latinoamericanos, en los cuales “se ha esperado que el impacto ocurra y en ese momento se ve qué se puede hacer para enfrentarlo”.</p>
<p>Pauchard insiste en que todos los países deben trabajar en la prevención. “La buena noticia es que, para prácticamente todos los contextos y situaciones, existen herramientas de gestión, opciones de gobernanza y acciones específicas que verdaderamente funcionan. <strong>La prevención es, sin duda alguna, la mejor opción y la más rentable”, asegura Pauchard.</strong></p>
<p>La identificación y gestión de las posibles rutas de ingreso de las especies invasoras a los países es el primer paso para la prevención y para ello, dice el informe IPBES, una buena estrategia incluye los controles de importación estrictos, protocolos de bioseguridad prefronteriza, fronteriza y posfronteriza, y acciones para abordar el escape de especies que se encuentren en confinamiento. Estas medidas son especialmente importantes para los sistemas acuáticos marinos, donde la mayoría de los intentos por erradicar o contener especies exóticas invasoras han fracasado.</p>
<figure id="attachment_245613" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-245613 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas.png" sizes="auto, (max-width: 1155px) 100vw, 1155px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas.png 1155w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas-768x443.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151754/Las-peores-invasoras-marinas-610x352.png 610w" alt="Tomada del informe IPBES de especies invasoras." width="1155" height="666" /><figcaption class="wp-caption-text">Tomada del informe IPBES de especies invasoras.</figcaption></figure>
<p>“La erradicación, la contención y el control también son eficaces en contextos específicos. La restauración de ecosistemas también puede mejorar los resultados de las acciones de gestión y puede incrementar la resistencia de los ecosistemas de cara a especies exóticas invasoras futuras”, afirma Pauchard.</p>
<p>La erradicación ha resultado eficaz y rentable en algunos casos, especialmente cuando las poblaciones invasoras son pequeñas y de propagación lenta, en ecosistemas aislados como las islas. Lo sucedido con una palomilla, que estaba acabando con los nopales en Isla Mujeres e Isla Contoy, en México, es un ejemplo de lo anterior, <a href="https://es.mongabay.com/2023/06/palomilla-invasora-amenaza-latente-para-nopales-mexico/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">tal como lo relató Mongabay Latam en uno de sus reportajes</a>. Aunque la palomilla puede propagarse rápidamente, la detección temprana ayudó a las autoridades mexicanas a erradicar la plaga cuando las poblaciones del insecto aún no eran tan grandes.</p>
<p>Uno de los puntos más polémicos que destacan los expertos que participaron en este primer informe global es que las variadas perspectivas de los gobiernos y las comunidades pueden impedir la toma de decisiones y las gestiones de control eficaces. “En algunos casos, la gestión de especies exóticas invasoras puede generar múltiples debates éticos sobre el bienestar y los derechos de los animales, por ejemplo, los desafíos que ha significado la gestión eficaz de la invasión biológica de hipopótamos en Colombia por ser considerada una especie carismática”, destaca el informe.</p>
<figure id="attachment_230072" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-230072" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/11/23161235/chica-con-hippo-silla-768x512.jpg" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/11/23161235/chica-con-hippo-silla-768x512.jpg 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2021/11/23161235/chica-con-hippo-silla-1200x800.jpg 1200w" alt="Para la hija del traficante, las crías de hipopótamos son mascotas pasajeras a las que cuida y con las que juega todos los días. Foto: Diana María Pachón." width="768" height="512" /><figcaption class="wp-caption-text">Para la hija del traficante, las crías de hipopótamos son mascotas pasajeras a las que cuida y con las que juega todos los días. Magdalena Medio, Colombia. Foto: Diana María Pachón.</figcaption></figure>
<p>“Son decisiones realmente difíciles y las opciones son: ¿Dejamos que las especies se extingan? ¿Dejamos que la gente sufra? ¿Tomamos la decisión de controlar a la especie invasora? Hay casos donde la gente se acostumbra a las invasoras o les terminan por gustar. Sabemos que eso es cierto en muchos lugares del mundo, por ejemplo, hay algunas comunidades indígenas donde estas especies se han vuelto muy útiles, y tenemos que tomar eso en consideración, entendiendo siempre el contexto y lo que la comunidad local quiere hacer en términos de cómo manejar las especies”, asegura Laura Meyerson, profesora de la Universidad de Rhode Island en Estados Unidos y una de las científicas autoras del informe.</p>
<p>La bióloga colombiana Nataly Castelblanco es una de las académicas que ha abordado el problema de la invasión de hipopótamos en la cuenca media del río Magdalena, en Colombia. También  ha participado en estudios en donde se concluye que el problema está tan avanzado que, para controlarlo, se necesita una combinación de estrategias en las que se debe considerar el sacrificio de algunos especímenes. Esta propuesta le ha traído críticas y ataques por parte de diversos sectores animalistas en el país.</p>
<p>“Es un animal carismático como lo son la mayoría de los mamíferos. Hay estudios que demuestran que cuanto más se acerca la especie evolutivamente a los seres humanos, más tendemos a protegerla. Nos queda más fácil proteger mamíferos como el panda, el tigre, el perro y el hipopótamo que proteger un pez, un anfibio o una lombriz. Este animal también genera empatía por la cercanía que tenemos con él desde la infancia. Cualquier persona o niño te va a reconocer un hipopótamo, un león, un rinoceronte, una jirafa, etcétera. Nos ha llegado mucha información, sobre todo de animales africanos, y tenemos un apego muy fuerte con esta fauna. Todas estas variables hacen que sea muy difícil un control”, <a href="https://es.mongabay.com/2022/01/hipopotamo-especie-invasora-en-colombia-nataly-castelblanco-entrevista/" target="_blank" rel="noopener noreferrer" data-wpel-link="internal">le dijo Castelblanco a este medio en una entrevista concedida en 2022</a>.</p>
<figure id="attachment_200771" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-200771" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2018/10/13175529/DSC_0734-768x472.jpg" alt="El hipopótamo es el tercer animal terrestre más grande. Es una especie invasora que no tiene depredadores en Colombia. Foto: Fundación Zoológico Santa Cruz." width="768" height="472" /><figcaption class="wp-caption-text">El hipopótamo es el tercer animal terrestre más grande. Es una especie invasora que no tiene depredadores en Colombia. Foto: Fundación Zoológico Santa Cruz.</figcaption></figure>
<p>Anne Larigauderie, secretaria ejecutiva de IPBES, destacó que la inmediatez de la crisis de las especies exóticas invasoras, cuyos daños para la naturaleza y las personas son amplios y crecientes, hace que este informe resulte valioso y oportuno.</p>
<p>“Los gobiernos del mundo acordaron, en diciembre del 2022, como parte del nuevo <a href="https://www.cbd.int/doc/c/2c37/244c/133052cdb1ff4d5556ffac94/cop-15-l-25-es.pdf" target="_blank" rel="noopener external noreferrer" data-wpel-link="external">Marco Mundial Kunming-Montreal de la Diversidad Biológica</a>, disminuir la introducción y el establecimiento de especies exóticas invasoras prioritarias en al menos un 50 % para 2030. Se trata de un compromiso vital, pero también muy ambicioso. El Informe sobre las especies exóticas invasoras de la IPBES proporciona las pruebas, herramientas y opciones para ayudar a que este compromiso resulte más factible”, concluye.</p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone wp-image-245612 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1.png" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1.png 1080w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1-768x573.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151750/Las.de-mayor-impacto-negativo-a-personas-1-610x455.png 610w" alt="" width="1080" height="806" /></p>
<figure id="attachment_245611" class="wp-caption alignnone"><img loading="lazy" decoding="async" class="wp-image-245611 size-full" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2.png" sizes="auto, (max-width: 1080px) 100vw, 1080px" srcset="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2.png 1080w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2-768x234.png 768w, https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2023/09/05151746/Las-de-mayor-impacto-negativo-a-personas-2-610x186.png 610w" alt="Tomada del informe IPBES sobre especies invasoras." width="1080" height="329" /><figcaption class="wp-caption-text">Tomada del informe IPBES sobre especies invasoras.</figcaption></figure>
<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> Castor (Castor canadensis). Especie exótica invasora en países como Finlandia, Argentina y Chile. <strong>Foto:</strong> Procy/ Shutterstock.</em></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><em>El artículo original fue publicado por </em><a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Antonio José Paz Cardona</em></a><em> en Mongabay Latam. </em><a href="https://es.mongabay.com/2023/09/especies-invasoras-han-contribuido-en-extinciones-registradas-en-el-mundo-informe/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Puedes revisarlo aquí.</em></a></p>
<p><em>Si quieres leer más sobre </em><a href="https://es.mongabay.com/list/animales/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>animales</em></a><em> en Latinoamérica, </em><a href="https://es.mongabay.com/list/animales/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em> Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam, </em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em> o seguirnos en </em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Facebook</em></a><em>, </em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Twitter</em></a><em>, </em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>Instagram</em></a><em> y </em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ" target="_blank" rel="noopener noreferrer"><em>YouTube</em></a><em>.</em></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=96210</guid>
        <pubDate>Fri, 08 Sep 2023 21:11:22 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/09/8-Invasive-beaver-1200x800.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Las especies invasoras han contribuido con el 60 % de todas las extinciones registradas en el mundo &#124; INFORME]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>LOS TRAZOS QUE FORMARON A COLOMBIA</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/los-trazos-formaron-colombia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Ramon García Piment El presente artículo de mi autoría, fue publicado previamente en la Revista Memoria, órgano de difusión del Archivo General de la Nación- AGN, en el año 2018, en el número 19. bajo la idea de poner en la mira  este rico tesoro patrimonial, en momentos en los que soñábamos junto al [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>Por: Ramon García Piment</p>
<p><em>El presente artículo de mi autoría, fue publicado previamente en la Revista Memoria, órgano de difusión del Archivo General de la Nación- AGN, en el año 2018, en el número 19. bajo la idea de poner en la mira  este rico tesoro patrimonial, en momentos en los que soñábamos junto al Director del AGN, Doctor Armando Martinez Garnica, conspirar contra el olvido de la colección de mapas y planos que tiene como acervo el Archivo Histórico Colombiano, y del cual no se ha realizado una difusión mayor, aun hoy, cuando tiene más de 40.000 unidades documentales planimétricas de las cuales los inventarios puestos al servicio de Consulta e investigación detallan cerca del 10%. Es así como invitamos a nuestros lectores a realizar un exquisito recorrido por la mapoteca y planoteca del Archivo General de la Nación.</em></p>
<p><img loading="lazy" decoding="async" class="alignnone size-medium wp-image-94121" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/portada-ltfc-213x300.jpg" alt="" width="213" height="300" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/portada-ltfc-213x300.jpg 213w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/portada-ltfc-106x150.jpg 106w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/portada-ltfc.jpg 510w" sizes="auto, (max-width: 213px) 100vw, 213px" /></p>
<h3><a name="_Toc515631501"></a><strong>El croquis de un continente</strong></h3>
<p>En el texto “Historia de la Cartografía en Colombia<a href="#_ftn1" name="_ftnref1">[1]</a>” Se relata que el Cacique Tumaco hizo un croquis de la provincia de Quito con el fin de informar a Pizarro, sin embargo, ese primer mapa prehispánico de nuestro territorio no tiene evidencia documental que lo pueda probar.</p>
<p>Se tiene también conocimiento que los conquistadores españoles acostumbraban a enviar mapas a manera de croquis o bosquejos de las tierras conquistadas. Según el documento citado, se tiene referencia que parte de estos mapas se encuentran archivados en el Archivo de Sevilla en España.</p>
<p>El primer mapa de nuestro territorio se debe seguramente a Cristóbal Colón, quien en su segundo viaje en 1493 dibujó la costa norte de nuestro territorio en un mapa llamado: “Carta de Navegar para saber el Viaje de las Indias<a href="#_ftn2" name="_ftnref2">[2]</a>”. A partir de allí, se empieza a desprender una serie de mapas, entre los que se destaca el primer Mapa- Mundi, llamado inicialmente Carta de Marear, presentado a la Reina Isabel en 1500 (o 1502<a href="#_ftn3" name="_ftnref3">[3]</a>); Antiglia en 1508 (Nombre usado para referirse a las actuales costas de Colombia y Venezuela); Mapa de Wltzamuller en 1507, donde referencia por primera vez el nombre “América”. Mundus Novus en 1510, Mapamundi de Simón Grynacus en 1532, hasta el Mapa realizado por Antonio de Herrera en 1601, denominado “Descripción de las Indias Occidentales”, en donde se identifica claramente nuestro territorio con sus dos mares, denominado en el mismo como “tierra Firme”.</p>
<p>A partir de ese momento podremos indicar que empieza la fabulosa empresa de tratar de plasmar gráficamente nuestra escarpada y variada geografía, la cual desbordaba la imaginación de todo el que tenía la posibilidad de conocer este amplio y variado paisaje.<a name="_Toc515631502"></a><strong> </strong></p>
<h3><strong>Explorando el territorio</strong></h3>
<p>El propósito de explorar, conocer y plasmar cada una de las regiones, latitudes y variedad geográfica, y natural, terminó con la propuesta y ejecución de expediciones como la tardía Comisión Corográfica y la Expedición Botánica, que reflejan parte del territorio, y que terminan con la definición de nuestra propia nación en el origen de la Republica.</p>
<p>Los primeros trabajos emprendidos por dibujar lo que iba más allá del mar inician en el año 1601 con el primer mapa del cauce del rio Magdalena, enviado a España por Luis Enríquez, seguido por un mapa de 1641 realizado por los Jesuitas para ubicar las misiones que se encontraban en la provincia de nuestro territorio.</p>
<p>Gracias a la publicación de Eduardo Posada, primer presidente de la Academia Colombiana de Historia en CARTOGRAFIA COLOMBIANA, se encuentra un detallado catálogo de mapas de la época colonial hasta 1960, los cuales se referencian catálogos anteriores realizados por Ezequiel Uricoechea en 1860.</p>
<p>Los primeros mapas identificados que se encuentran en el Archivo General de la Nación corresponden a documentación desde 1601 hasta 1700 en un volumen de 90 registros, entre los que se cuentan los primeros mapas que dan fe del reconocimiento de nuestro territorio, como lo son los mapas de las estancias y resguardos indígenas, planos de los pueblos recién creados de la colonia, como: el Plano del pueblo de Chiracoca de Virués, elaborado por Juan de Vargas, escribano en 1606; el Plano de la ciudad del valle de Duraza; corresponde al expediente sobre la fundación de la ciudad de La Grita, en 1601; El Plano del pueblo con la plaza y dos calles en las que están la iglesia y la casa del cacique de 1602 (sin identificar la población); Un Plano de unas cuadras de tierras en litigio con sus linderos, en inmediaciones de Villa de Leiva, entre la sierra que hace cabecera de la Villa, el Rio y quebrada, que data de 1613; y el Mapa de las tierras del valle de Minipi, en Cundinamarca en 1680.</p>
<p>Se encuentran allí, documentos de autorización para construcción de iglesias, como parte de las misiones católicas en la colonia, como es el caso del plano de la planta de la Iglesia de Tibaguyas. Levantado por Cristóbal Serrano, entre muchos otros levantamientos.</p>
<p>La tradición romana, inculcada en la cultura española trae la impronta de la implantación de la cuadricula o damero en las nuevas tierras, que se ve reflejado en las disposiciones coloniales y en los mapas que se encuentran en las mapotecas del AGN, que van desde exquisitos gráficos, como el del Plano de la Parroquia de Sincelada [Cincelada- Santander] con sus alrededores, hasta algunos otros reticulados simples de implantación de la cuadrícula en nuestra geografía no tan plana como los soportes documentales, como es el caso de Plano de los solares de la parroquia de Somondoco, en 1791.</p>
<p>Años después, a la llegada de Humboldt y su encuentro con Caldas, se inicia un nuevo capítulo de exploración de territorio que enriquece los archivos de representaciones gráficas bañadas de conocimiento de la época y de avances que permiten identificar la genialidad de sus personajes y su apasionada necesidad de identificar los pisos térmicos de nuestra escarpada patria llena de montañas y diversidad de paisajes. Por su parte, José Celestino Mutis, emprendió un largo viaje desde Cádiz- España, en el verano de 1760, encontrándose <em>“maravillado en sus encuentros con plantas, animales y seres humanos que se suceden en su mente con objetos y sujetos de conjeturas científicas”<a href="#_ftn4" name="_ftnref4"><strong>[4]</strong></a></em></p>
<p>El resultado de estos encuentros y viajes expedicionarios surge la Expedición Botánica en 1783, bajo el reinado de Carlos III, y la consecuente Comisión Corográfica. Como eruditos en el campo de las ciencias naturales se destacan: el botánico y geólogo Mutis (nacido en el año 1732 en Cádiz, fallecido en 1808 en Bogotá) y su discípulo Caldas<a href="#_ftn5" name="_ftnref5"><sup>[5]</sup></a> (nacido en 1770, fusilado en Bogotá por los españoles en el año 1816), un autodidacta instruido en sus viajes y que dejó asombrado a Alexander von Humboldt por los conocimientos y observaciones a que había llegado en materia de botánica, química, astronomía y etnología, así como por la invención de algunos instrumentos, como el hipsómetro.</p>
<p>En la década de 1850, con el desarrollo de la Comisión Corográfica liderada por Agustín Codazzi, se incrementó el interés por la búsqueda de material bibliográfico, cartográfico y topográfico relacionado con los límites y los recursos de la Nueva Granada. Es en este contexto en el que Ezequiel Uricoechea (1834-1880) publica su Mapoteca colombiana obra en la que compila el listado de los materiales cartográficos del país y la llamada Gran Colombia, identificados por él durante su estadía en Europa, particularmente en la importante mapoteca de la Biblioteca Real de Bruselas<a href="#_ftn6" name="_ftnref6">[6]</a>.</p>
<p>A pesar de que los bienes de la Expedición Botánica fueron embalados a España en 1816, en el Archivo General de la Nación, algunos de los mapas realizados por la Comisión corográfica reposan en la mapoteca 6, como son las cartas corográficas de los diferentes estados del Gobierno, realizadas en Paris, con los datos de la Comisión Corográfica.</p>
<p>Los recorridos por la comisión, por sus personajes que fueron dibujando nuestro país y recolectando información geográfica, botánica, de costumbres, tradiciones, y de las mismas aventuras, nos permiten conocer no solo la geografía, sino la hostilidad que se fundía con la riqueza de nuestras tierras vírgenes. Viajeros de selva tropicales escribían y trazaban ideas que se volvían mapas y apuntes de expediciones en nuestra nación. Parte de esas mágicas sensaciones las encontramos cuando observamos los primeros mapas de Bogotá y los unimos a los escritos de lo que experimentaban los viajeros que venían a Colombia y se adentraban a su capital, era, como lo describe Ernst Röthlisberger en su libro EL DORADO<em>: “El extranjero que, después de un largo y costoso viaje, llega a la Sabana de Bogotá, experimenta, antes que todo, una justificada sorpresa. Se ha dicho con acierto que la impresión que recibe una persona en tales circunstancias debe de parecerse a lo que se sentiría al pasar rapidísimamente de una selva del centro de África a una llanura de la Normandía. ¿Cómo es posible que tan penosos caminos conduzcan a una de las más importantes ciudades de Suramérica, donde habitan tantas personas ricas y cultas y donde se acumulan tantos capitales y tantos tesoros del espíritu? Ya en esto se muestra que Colombia es un país de violentos contrastes. Estos contrastes se hacen visibles en su misma configuración física, en las variedades climáticas, en las diferencias raciales, en su desarrollo etnográfico y político”</em><a href="#_ftn7" name="_ftnref7"><sup>[7]</sup></a>.</p>
<h3><a name="_Toc515631504"></a><strong>La construcción de estilos</strong><strong>, inclusión y transformación de ciudades</strong></h3>
<p>Luego de este avatar, se identifica un crecimiento sobre las investigaciones para identificar y profundizar sobre temas de especial interés que se atesoraban en la Mapoteca colombiana, es así como estudiosos de la talla de José A Blanco, Jorge Arias de Greiff, Alberto Gómez Gutiérrez, Carlos Niño Murcia, Alberto Saldarriaga, German Mejía Pavonni, Alberto Corradine Angulo, entre otros, estudian los pormenores de la Comisión corográfica, viajes de exploración identificados como el caso de la Expedición Botánica, o sobre estudios de los límites de Colombia, tratados de sus fronteras, la relación entre el poder y la construcción de ciudades, trazados urbanísticos y evolución de nuestras ciudades e incluso planteamientos en geografía conceptual.</p>
<p>En los años 90s, el Archivo General de la Nación recibió transferencias documentales que engrandecieron el patrimonio planimétrico de la Mapoteca, en cuanto a la diversidad de información sobre el desarrollo urbanístico y arquitectónico de nuestras ciudades, así como la construcción de edificios nacionales, de edilicia temática sobre arquitectura hospitalaria y escolar. e incluso colecciones artísticas que tienen entre otros, Las transferencias recibidas corresponden a: ICCE- Instituto Colombiano de Construcciones Escolares; Invias, (el cual contiene los más exquisitos proyectos que emprendió el Ministerio de Obras Públicas), Ministerio de Vivienda- Instituto de Crédito Territorial e Inurbe, Ministerio de Salud; Hospital San Juan de Dios, Ministerio de Gobierno, la colección del Arquitecto Hernán Herrera y la Colección del vitralísta Walter Wolf Wasserhousen.</p>
<p>Este enriquecimiento exponencial de patrimonio planimétrico va de la mano de la formación de ciudades, de ampliación de trama urbana y de conversión de una serie de poblaciones en crecimiento a urbes que permiten el desarrollo y ampliación de usos, así como el cambio de una faz republicana al nacimiento de ciudades modernas y metrópolis. Es así como, en estos documentos se encuentran las obras arquitectónicas más relevantes realizadas por el Estado Colombiano en la República como parte de la construcción de la Nación y que arrancan en 1808 con los diseños y construcción del Capitolio Nacional de Colombia, El Parque de la Independencia en Bogotá , la Cárcel del Circuito de Túquerres, y la Escuela Hogar de Mujeres de Manizales entre otros proyectos, y que estuvo a cargo del Ministerio de obras Públicas y a su vez, este de la Dirección de Inmuebles Nacionales, con el diseño, construcción, restauración y Conservación de Edificios, parques y monumentos Nacionales y Municipales. Se encuentran en los depósitos de la Mapoteca y Planoteca del AGN Fondo INVIAS, más de 7230 proyectos realizados desde principio de Siglo, por el Gobierno Nacional, algunos conservados hasta nuestros días y que representan el patrimonio cultural inmueble de nuestro país, y muchos otros demolidos o que se quedaron en diseños sin construir en el devenir de nuestra vida republicana, los cuales reflejan también los deseos y fracasos de la Nación.</p>
<p>El fondo conserva los proyectos de la Administración del Estado, como son los edificios de Administración de Hacienda de impuestos nacionales de varias ciudades, los edificios de Aduanas fronterizas, tanto terrestres como marítimas, monumentos nacionales, Bibliotecas, campamentos, casas (remodelación de casas de próceres), Edificios de Centros Cívicos, parroquiales y vacacionales, Edificios de Telégrafos, Nacionales, los palacios nacionales (Palacio de Nariño, Congreso de la Republica), y los Edificios Nacionales. También se encuentran los planos de proyectos de restauración de Bienes de Interés Cultural, Parques, museos, Estadios y Proyectos de Universidades y de Ciudades Universitarias. También, se hallan, múltiples planos destacados por valor artístico, simbólico e histórico, donde están: El Ministerio de obras Públicas, La Ciudad Universitaria de Bogotá con sus Edificios representativos, El Capitolio Nacional de Colombia (Coronación y proyectos de Fachadas), Edificio Murillo Toro, Edificios Nacionales declarados Bienes de Interés Cultural, Edificios Nacionales de Correos y Telégrafos, Universidad del Cauca, Escuelas Normales, Instituto Nacional de Radium, Hospitales, Plazas de Mercado, estación de Ferrocarriles, El Parque Nacional Olaya Herrera, Palacios Nacionales territoriales, Hoteles, y teatros.</p>
<p>En este acervo se encuentra la introducción de la arquitectura en el país, desde la llegada de Arquitectos extranjeros y sus intervenciones estilísticas, hasta la llegada de promociones de arquitectos nacionales y sus experimentaciones desde estilos republicano, neoclasicismo, eclecticismo, modernismo, hasta estilos propios de nuestro territorio y exploraciones que se adaptaban al contexto sociocultural y geográfico del país. Allí se destaca la intervención de los Arquitectos Robert Farrington, Pietro Cantini, Gastón Lelarge, Mariano Santamaria, Alberto Manrique Martín, Alberto Wills Ferro, Julio Bonilla Plata, Pablo de la Cruz, Carlos Martínez, Ernst Blumentthal, José Ramón Montejo, Gerardo Posada, Leopoldo Rother, Luis Ángel Villalobos, Guillermo Castro, Juvenal Moya, Karl Brunner, Carlos Dupuy, Bruno Violi, entre otros.</p>
<p>De esa manera, se tiene testimonio escrito de la titánica labor de hacer presencia gubernamental a través de la construcción de edificaciones en todas las regiones del país, que incidan de manera directa en el logro de los objetivos políticos de manejo de infraestructura, poblamiento del territorio Nacional, desarrollo de la industria y comercio, comunicaciones y transporte, las cuales incidían de manera directa en estimulo y el desarrollo de la Educación, ciencia y tecnología en el territorio nacional, de acuerdo con lo concluido en el Libro ARQUITECTURA Y ESTADO, resultado de la investigación realizada por el Arquitecto Carlos Niño Murcia.<a href="#_ftn8" name="_ftnref8">[8]</a> Y que le mereció el “Premio a la investigación”, dado por la XII Bienal colombiana de Arquitectura.</p>
<p>Se tiene referencia que cerca del 40% de la documentación relacionada con el Archivo del Ministerio de obras Publicas se perdió antes de ser recibido por el Archivo General de la Nación<a href="#_ftn9" name="_ftnref9">[9]</a>, cuya transferencia se realizó en 1997.</p>
<p>Dentro de estos últimos acervos recibidos, el archivo General de la Nación amplia los temas del campo cartográfico y de geografía humana, así como el desarrollo de asentamientos urbanísticos a través de políticas de desarrollo urbano con construcción de Vivienda a través de programas como los del Instituto de Crédito Territorial e Inurbe y su correspondiente desarrollo de vivienda urbana con la inclusión de todos los proyectos de vivienda de interés social en Colombia, los cuales reposan en el AGN. De allí se puede identificar claramente, del análisis de sus planos, las etapas del desarrollo urbanístico en las ciudades colombianas, el cual va desde 1938, con el otorgamiento de créditos de construcción para viviendas rurales. Un periodo que va desde 1947 hasta 1953, donde se gestan proyectos de construcción de vivienda estatal en serie; cuyos resultados y el desarrollo de ideas vanguardistas, se encuentra no solo en la construcción de las primeras urbanizaciones de gran escala en Bogotá como son: Los Alcázares, Muzú (Urbanización Ospina Pérez y plan de vivienda) y Quiroga, sino también de los primeros planes de vivienda , como el caso del plan de vivienda para 1260 habitantes en Buenaventura en 1948. En los sesentas se realizan dos impactantes proyectos a nivel Colombia y a nivel suramericano: El Centro Urbano Antonio Nariño (primera unidad vecinal en altura en el país) y Ciudad Kennedy (inicialmente identificada como ciudad techo), de los cuales, queda como registro testimonial unos 606 planos en los depósitos del Archivo General de la Nación.</p>
<h3><a name="_Toc515631505"></a><strong>Presencia del estado en el territorio</strong></h3>
<p>El primer periodo de los planos del MOPT que se encuentran en el AGN corresponde a la documentación planimétrica relacionada con el interés propio del Gobierno Nacional de tener presencia en el estado con instituciones educativas como eje de progreso de la nación. Ejemplo de ello se da con el edificio de la Escuela de Medicina y la Escuela de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional de Colombia. También se encuentran allí, la evidencia de los esfuerzos del país en construcción de EDIFICIOS NACIONALES, los cuales no solo generaban una relación de función de las acciones del Estado, sino que también tenían una misión de generar una imagen representativa de la presencia del Estado. Edificios para correos, aduanas y cárceles y una fuerte incidencia en la intervención urbana al estilo europeo con construcción de alamedas, avenidas a manera de bulevar y parques en las principales ciudades del país. Unos de los ejemplos más representativos del periodo, corresponden al CAPITOLIO NACIONAL.</p>
<p>En cuanto a manejo estilista, se encuentra la aparición del neoclasicismo en el desarrollo de las edificaciones, de la mano de arquitectos como Pietro Cantini, Gaston Lelarge, Mariano Santamaria y Alberto Manrique Martín.</p>
<p>No debe dejarse sin interés el esfuerzo realizado durante las dos primeras décadas del siglo XX con los proyectos de construcción de establecimientos de educación superior como respuesta a la presión liberada de la confrontación bipartidista de la Guerra de los mil días. Se sabe que luego de la citada guerra, se dio cumplimiento al Decreto 636 de 1900, en donde el Gobierno Nacional suspendía la enseñanza secundaria y profesional. Por lo que las Facultades de Matemáticas, Medicina y Ciencias Naturales de la Universidad Nacional se impartían de manera irregular y con un manto de clandestinidad en la casa de algunos de los miembros del Consejo directivo del Alma mater debido a que muchos de los centros destinados a la educación se encontraron ocupados por centros de operaciones militares, situación que se dio hasta 1902 y que quedo marcada en el colectivo de la ciudad. Los gobiernos posteriores, impulsaron el diseño de la Facultad de Medicina y Ciencias Naturales en Bogotá, cuyo arte, estilo e impacto se da como ícono de la construcción de Nación, esta información  se puede ver en los planos que se dan entre 1916 y 1919.</p>
<p>En 1920 aparecen los primeros ejemplos del eclecticismo de origen europeo y norteamericano. En este periodo se encuentran los planos con los trazos más elaborados de toda la mapoteca y Planoteca del Archivo. Realizados en Tinta y acuarela. (Ver Escuela de Bellas Artes).</p>
<p>La inclusión de nuevos estilos se ven en los proyectos del Colegio de San Luis de Zipaquirá (1920); el Edificio Nacional de Honda (1926) y el Teatro de la Sociedad de Carácter de Ipiales- Nariño (1929).</p>
<p>Cronológicamente aparece un impacto planimétrico con una explosión de infraestructura en los años de democratización y modernización del país. Hacia la década de los 30s, el Gobierno liberal de Alfonso López Pumarejo impacta con la aparición de edificaciones especializadas en el campo de la educación, construcción de escuelas de capacitación, Normales. Centros Agrícolas y Edificios de Educación superior, con un ambicioso y emblemático ejemplo con la creación de la Ciudad Universitaria de Bogotá en Cabeza del Arquitecto Leopoldo Röther y el pedagogo Fritz Karzen. Y la Ciudad Universitaria de Medellín, diseñada por Pedro Nel Gómez, cuyo proyecto no se realizó.</p>
<p>Así mismo, se impulsa la construcción de edificios nacionales por todo el territorio, algunos de ellos llamados de Correos y telégrafos. Se proyectaron así, los edificios nacionales de Popayán, Puerto Berrío, Cartagena, Quibdó, Neiva, Cúcuta, Pasto, Leticia, Bucaramanga, Arauca, los cuales cuentan con un lenguaje ecléctico (ejemplos de Art Decó, neoclasicismo y neocolonialismo) y el inicio del modernismo como parte de la influencia europea en la estilística de nuestra nación, traída por Arquitectos como Bruno Violi y los primeros arquitectos egresados de la Universidad Nacional como Alberto Wills Ferro, Julio Bonilla, Pablo de la Cruz y Carlos Martínez. Se encuentra aquí el testimonio de la aparición de asociaciones de arquitectos participando en concursos de diseño para edificios nacionales, como es el caso de la Firma Cuellar Serrano Gómez. Se destaca el Palacio de Comunicaciones- Edificio Murillo Toro, actual Ministerio de Tecnologías de Comunicación e información.</p>
<p>Entre 1930 y 1940 se encuentra también, la aparición de proyectos para Hospitales regionales, en poblaciones principales y secundarias, como el Hospital de Manizales, Muzo (Boyacá), Landázuri (Santander), Turmequé (Boyacá).</p>
<p>Se realizan diseños de construcciones penitenciarias y carcelarias, como la Cárcel de Cúcuta y del Espinal (Tolima, así como Casas de trabajo para internos, múltiples escuelas, colegios, escuelas Normales y liceos. En total se estiman cerca de 3000 planos que dan fe del impulso dado por Alfonso López en Infraestructura Educativa, gubernamental y hospitalaria en el territorio.</p>
<p>De manera independiente a la corriente partidista, el desarrollo de infraestructura seguía siendo una de las prioridades del gobierno entre 1945 y 1960, con un cambio hacia la infraestructura vial y comunicaciones. Es así como el Gobierno destina la tercera parte del presupuesto a este campo, que se refleja en la amplia producción planimétrica de centros educativos, con énfasis en escuelas normales y de educación superior, Hospitales, centros de salud, Aduanas y edificaciones castrenses.</p>
<p>La manifestación estilística en este periodo está totalmente influenciada por el estilo racionalista del Frances Le Courbusier. Y un estilo que resaltaba por su impacto con el contexto de las ciudades tradicionales. Se encuentran aquí ejemplos de Edificios de Correos y telégrafos, varios edificios en la Ciudad Universitaria, y el impacto urbano para Bogotá con la propuesta del Centro Administrativo Nacional CAN., diseñado por la Firma de Arquitectos Norteamericanos Skidmore Owings &amp; Merrill. También se inician los diseños de múltiples centros cívicos y construcción de urbanizaciones y la Universidad del Valle.</p>
<p>La dotación hospitalaria, de higiene y caridad, hacia parte de los planes de los diferentes gobiernos de nuestro país, y reflejo de ello se encuentra en dos de los fondos planimétricos del AGN, el primero, denominado MINISTERIO DE SALUD, contiene cerca de 6.000 planos con toda la información planimétrica recolectada por el Gobierno de Colombia a través del FONDO NACIONAL HOSPITALARIO, conformado a través del decreto extraordinario 687 de 1967, Articulo 23, el cual se creó para construcción y dotación de hospitales y de otros establecimientos asistenciales. El fondo se conformaba con el 10% de las reservas correspondientes a los seguros contra riesgos de invalidez, vejez y muerte, a cargo del Instituto Colombiano de seguros Sociales.</p>
<p>Dicho Fondo fue ajustado en el año de 1987 convirtiéndolo en un Fondo de apoyo a la descentralización en beneficio de los municipios colombianos, el cual constituyó el Capítulo II del Decreto 77 de 1987. El Fondo Nacional Hospitalario entró en crisis financiera en el año 1990 y fue fusionado por Decreto 2132/92 con el Fondo del Ministerio de Educación Nacional el 31 de diciembre de 1992, convirtiéndose en el Fondo de cofinanciación para la inversión social FIS.</p>
<p>A través del Fondo Nacional de Salud se desarrollaron muchos proyectos de construcción de Hospitales a lo largo del territorio Colombiano, que quedaron plasmados en diferentes planos que hacen parte del Acervo documental del Archivo General de la Nación,  fueron rescatados de material en proceso de destrucción del Ministerio de Salud.</p>
<p>De igual manera, hace parte de este fondo, 298 Proyectos hospitalarios completos de niveles 1, 2 y 3 diseñados y construidos en todos los departamentos de nuestro país.</p>
<p>Especial interés para el país tuvo el desarrollo escolar , el cual se refleja en más de 30.000 planos recibidos en diciembre de 2001, en el Archivo General de la Nación, correspondientes al ICCE, entidad liquidada del Ministerio de Educación Nacional, la cual fue ordenada mediante Decreto Numero 77 de 1987 Art. 24 De esa manera el país recibe para su conservación permanente, la historia de la construcción escolar realizada en Colombia, más ambiciosa en el siglo XX.</p>
<p>EL INSTITUTO COLOMBIANO DE CONSTRUCCIONES ESCOLARES- ICCE,  se crea con autonomía Administrativa y patrimonio independiente en el año 1968, estatuto y funcionamiento a partir de 1969 mediante el Decreto No. 218 de 1969, con el objetivo de estructurar, financiar planes de construcción, dotación y mantenimiento de locales con finalidades educativas en cooperación con las entidades territoriales (Alcaldías y Gobernaciones). El ICCE asume la dotación y equipamientos para la educación Nacional, desde el Nivel Central de la Administración Nacional, la cual era manejada hasta ese momento por las administraciones Departamentales, con base en la Ley 39 de 1903.</p>
<p>Se marcó un hito en la construcción de política educativa, el cual se marcó como el culmen de los propósitos de diferentes misiones y cooperación internacional de la década de los 50s, que fueron las encargadas de abanderar propuestas para los planes de desarrollo educativo. Con ello se buscó que el plan quinquenal de educación<a href="#_ftn10" name="_ftnref10">[10]</a> tuviera:<em> “el componente de asesoramiento a nuevas construcciones, revisiones de anteproyectos, de obras con aporte nacional, (…) proyectos de adaptación de locales y elaboración de algunas normas”<a href="#_ftn11" name="_ftnref11"><strong>[11]</strong></a>. </em></p>
<p>Es así como surge la oficina antecesora del ICCE, denominada Oficina Administrativa de Programas educativos Conjuntos OAPEC, que funcionó entre los años 1963 a 1965, y que concluyó con el Primer Plan de construcciones escolares para los departamentos, presentada y evaluada en una misión conjunta entre la UNESCO, AID y BIRF, que impactan en la mirada del Gobierno hacia una educación integral y la formación de programas enfocados no solo a la educación primaria, sino a la educación media, la cual tenía en ese momento un déficit de más de 35.000 aulas. Se propone la formulación de Institutos de educación media con un enfoque diversificado (INEM), y el fomento a la ampliación de ofertas educativas en el nivel superior. lo que suponía la construcción de espacios para este tipo de institutos, el cual se consolida en el informe de la OIT denominado “Hacia el pleno empleo”.</p>
<p>La idea del Presidente Carlos Lleras Restrepo, se consolida en la evidencia que reposa en el Archivo de más de 1400 proyectos educativos que se desglosan en Colegios, Concentraciones Escolares, Escuelas, Granjas Agrícolas, Liceos, Hemerotecas, Bibliotecas, Institutos politécnicos, Institutos para ciegos, para sordos, Normales de Varones y de Señoritas, Jardines Infantiles, Residencias Estudiantiles, Viviendas para Monjas y Casas para profesores a lo largo de todo el país.</p>
<p>Adicionalmente se encuentran los modelos y prototipos de construcciones escolares que resultaron como producto de la actividad arquitectónica e intelectual y que permitió el desarrollo de manuales de diseño, los cuales aún se encuentran vigentes en los planes del Ministerio de Educación Nacional, como son: El Manual de Diseño, La Guía Técnica de Reparación de Escuelas. Programa de Capacitación en Reparación de planta Física y Mobiliario Escolar; la Guía Técnica de Construcciones escolares con Participación Comunitaria, entre otras.</p>
<p>En el acervo documental, se pueden identificar los estándares básicos necesarios para las construcciones escolares en el País, los cuales fueron diseñados de acuerdo con los parámetros de construcción internacionales emanados por la Unesco en los 80s, se construyeron con los referentes y estudios del Caso Colombia con el objetivo de Definir El proyecto principal a nivel de Latinoamérica y el Caribe, e interpretado por los diferentes grupos de arquitectos diseñadores que decidieron emprender este firme propósito en el Territorio Nacional.</p>
<p>El conjunto de planos se encuentra desglosado entre  diseños arquitectónicos y técnicos de coordinación, como Eléctricos, estructurales, hidráulicos, y topográficos. La mayor parte corresponde a planos de Arquitectura en un número cercano a 17.000, Estructurales 6.500; Eléctricos 3.800, lo que denota una integración y coordinación técnica presente en todos los proyectos nacionales y regionales, que iban más allá de cubrir el déficit de espacios educativos y permitía el mejoramiento de la relación escolástica con la arquitectónica.</p>
<p>La mayor producción planimétrica registrada en las descripciones de este fondo corresponde a la década de los 70s, con cerca de 19.500 unidades documentales, que coincide con la formulación y puesta en marcha de los Planes de Desarrollo: 1971-1974 denominado “Las Cuatro estrategias” con construcción de colegios y escuelas que incluyeran el fomento de recursos complementarios, y 1975-1978 denominado “Para cerrar la brecha”, que tenía énfasis en las áreas rurales, la utilización de tecnología educativa y la capacidad instalada. La producción Planimétrica en volumen sigue, en las décadas contiguas de los 60s y 80s, cada una con cerca de 5.500 unidades documentales. Se denota la evolución  que migraba de espacios para internados con viviendas para docentes y monjas, a programas básicos arquitectónicos con aplicación de estándares, prototipos y estudio de áreas y capacidades en las aulas y salones escolares. También se identifica el análisis de iluminación, soleación y en general de la relación de las edificaciones con el contexto en el que se ubicaban y el análisis de estándares básicos de ubicación de mobiliario en espacios escolares, máximas distancias y relación de estructura de comunicación ente el docente y los alumnos en los espacios diseñados.</p>
<p>El cuerpo de arquitectos e ingenieros encargados de esta magna labor de diseño de construcciones escolares presenta un amplio abanico de profesionales entre los que se destacan la intervención de: Rafael Maldonado Tapias, Eladio Dieste<a href="#_ftn12" name="_ftnref12">[12]</a>, Matias Beccar, Hernán Cardona, Ramiro Achury, Alfonso Carrero, Hernán Cortes, Bernardo Hinestroza, Edgar Rodríguez, Rafael Pachón, Clara Pinilla, Jaime Rueda, entre otros.</p>
<h3><a name="_Toc515631503"></a><strong>La centralización de los dibujos de la Nación</strong></h3>
<p>Hacia 1920 Marco Fidel Suarez sancionó la Ley 47, que buscaba disposiciones sobre bibliotecas y Archivos, trazando así, los primeros esbozos por la recuperación y agrupación del patrimonio Documental Colombiano. Se resalta, entre los articulados, la idea de prohibir de manera categórica, la extracción del territorio colombiano, de los papeles, documentos u objetos pertenecientes a los archivos, museos y bibliotecas sin el debido permiso del Gobierno. Así mismo, se dictaron medidas que evitaran la copia, lectura o uso indebido de los bienes documentales patrimoniales.</p>
<p>Especial cuidado se tuvo con el último artículo, en lo relacionado con la congregación de todos los mapas y planos a fin de ser guardados en el Archivo Nacional, cuya sede se ubicaba en el Edificio del Convento de Santo Domingo hasta 1936<a href="#_ftn13" name="_ftnref13">[13]</a>.</p>
<p>Posteriormente el Archivo Nacional, y su correspondiente mapoteca, viajaron por varias instalaciones, entre las que se han referenciado: Palacio de Justicia hasta 1938, Biblioteca Nacional, en el edificio construido en la Calle 26, como parte de los homenajes del cuarto centenario de la Fundación de la Capital de Colombia.</p>
<p>Las primeras investigaciones sobre la mapoteca del AGN se inician con la llegada de VICENTA CORTÉS<a href="#_ftn14" name="_ftnref14">[14]</a> a nuestro país y su firme intención de investigar y organizar la mapoteca colombiana. Sus estudios aportaron mucho a nuestro patrimonio, sin embargo, el panorama de la mapoteca que encontró en 1957, nos muestra una radiografía de lo que sucedió en 44 años después de la conformación inicial de la Mapoteca Nacional Colombiana.</p>
<p>Para poder identificar como encontró el estado de los mapas, es importante reescribir lo planteado por la misma Vicenta CortÉs en su publicación: Catálogo de Mapas de Colombia<a href="#_ftn15" name="_ftnref15">[15]</a>:</p>
<p><em>Dos son los orígenes próximos de todos los ejemplares que se custodian en el Archivo Nacional, pues junto a los propios del Centro y procedentes directamente de los expedientes allí guardados, se hallan también los cedidos por la Biblioteca Nacional. Y decimos origen próximo porque, según vamos a ver, creemos que a su vez los de la Biblioteca fueron sacados, con bastante anterioridad, de otros expedientes que debían estar en el Archivo Virreinal, de cuyos legajos serían extraídos para su mejor consulta o conservación, como hemos hecho nosotros ahora, razón por la cual no desaparecieron en el incendio que destruyó gran parte de la documentación del Nuevo reino a fines del Siglo XVIII.</em></p>
<p><em>Los primeros, los procedentes del Archivo, forman el contingente más numeroso y es el que está perfectamente detallado en cuanto a su procedencia, porque salvo en raras excepciones en que fueron sacados de los expedientes sin tomar los datos necesarios, todos ellos se refieren a unos papeles en los que se puede buscar su génesis<a href="#_ftn16" name="_ftnref16"><strong>[16]</strong></a>. Como muchos de ellos son obra, como ya dijimos, de personas no dedicadas a tareas cartográficas, sucede con frecuencia que carecen de firma. Para todos ellos hemos dado, en la nota final de la ficha, los datos que permiten filiarlos, indicando el expediente de que fueron extraídos, sus ciertos o posibles actores y la causa que los hizo nacer. </em></p>
<p><em>Esta información a manera de historia clínica, da una idea de su valor, pues muchas veces un plano o mapa insignificante por su factura y tamaño, obra de un escribano o de un funcionario, está ligado, pese a su aspecto, a un acontecimiento de peso para el desarrollo general del País. Así vemos, por ejemplo, que Diego Martín Franco, administrador general de Correos, no era lo que se dice una pluma de primera calidad para trazar planos, pues su esquema de las dos carreras que iban desde Santa Fe a Cúcuta y Girón, son solamente eso, unas solas carreras, como puede verse en la lámina número 20. Pero el plano es un auxiliar utilísimo para ilustrar el informe que enviaba en 1804, encaminado a crear nuevas estafetas (oficinas). La importancia de estos detalles salta más a la vista cuando carecemos de detalles de ellos, como es el caso de “Croquis de las posiciones i campamentos de los ejércitos velijerantes. Estados Unidos de Colombia. Guardia Colombiana, Ejército del Sur”. Ejemplar No. 528, anónimo dibujo de la zona entre Manizales y Pereira durante un periodo sumamente agitado de la historia Colombiana que por desgracia, no tiene indicación alguna de su procedencia ni alusión. Para estos casos la incógnita campeará junto a la signatura hasta que los estudiosos, repasando los papeles de la época, puedan hallar el diario, carta, informe o descripción a que los dibujos debían ir unidos. Entonces por fin se completará una ficha que podía estarlo ahora ya, si un hubiera olvidado este detalle archivológico, o sea, se hubiera tenido en cuenta que cuando las actas se separan por motivos de instalación, siempre debe hacerse dejando constancia de la procedencia, del origen de las mismas, de que no pueden ser desvinculadas por completo unas de otras y que necesitan ese cordón umbilical que es la signatura.</em></p>
<p>A partir de ello, se iniciaron en el Archivo General de la Nación, los procesos de organización y diferenciación entre mapas y planos de nuestro territorio, es así como se requirió primero definir la cartografía y las formas de representación de mapas y planos en el contexto que nos atañe para tal fin, de acuerdo con las definiciones dadas en varias publicaciones a lo largo de la historia. En el libro: Organización de Mapotecas<a href="#_ftn17" name="_ftnref17">[17]</a> , el Comité Francés de Cartografía propuso la siguiente definición, aceptada por la Asociación Internacional de Cartografía y por la Unesco <em>&#8220;Cartografía es el conjunto de estudios y de operaciones científicas, artísticas y técnicas, interviniendo a partir de los resultados de las observaciones directas o de la orientación la explotación de una documentación con vistas a la elaboración y el establecimiento de mapas, planos y otros modos de expresión, así como su utilización”.</em></p>
<p>Por lo anterior, podemos identificar que la cartografía es a la vez una ciencia y un arte. Ciencia, porque la expresión gráfica, para alcanzar una exactitud satisfactoria, busca un apoyo científico que se obtiene por la coordinación de determinadas matemáticas, con topográficas y geodésicas, y es arte, porque la expresión gráfica está subordinada a las leyes de la estética, de la sencillez, claridad y armonía.</p>
<p>Por otro lado, El mapa o carta comprende una representación gráfica de una parte o toda la superficie terrestre, o de un cuerpo celeste, dibujada en un plano, a una escala reducida, de tal manera que cualquier punto en el dibujo corresponda a una posición geográfica o celeste. el mapa es pues una representación de la Tierra en sus aspectos geográficos naturales o artificiales destinada a fines culturales o ilustrativos. No existe una diferencia rígida entre los conceptos de mapa y carta, siendo difícil una separación en las dos designaciones. El origen de las dos palabras es latino “<em>charta”</em> significando papiro o pergamino, y <em>&#8220;mapa&#8221;</em>, paño o tejido. En ciertos idiomas no existe la palabra mapa. Francia utiliza sólo “<em>carte</em>” o &#8220;<em>plan</em>&#8221; para mapas de escalas mayores y menores.</p>
<p>En inglés, las dos palabras tienen un significado propio: <em>&#8220;Chart&#8221;,</em> utilizado para representación gráfica de navegación, líneas de costa, fenómenos meteorológicos, variaciones magnéticas, y para mapas celestes. Las demás representaciones se denominan <em>&#8220;map” para</em> ubicar en esta categoría a los mapas geológicos, físicos, mapas generales, etc.</p>
<p>Los mapas como producto final son los resultados de actividades de un equipo técnico. Entendido el mapa o plano como documento, tiene un sinnúmero de finalidades, dependiendo del tipo de datos registrados y el objetivo de su utilización.</p>
<p>La escala utilizada también determina, en parte, su utilización. En el caso de los documentos resguardados en el Archivo General de la Nación, el mapeamiento de regiones se utilizan: 1: 1.000.000 para cartas generales, geográficas 1: 250.000 para zonas poco pobladas 1: 100.000 para zonas medianamente pobladas 1: 50.000 para regiones desarrolladas planeamiento regional 1: 25.000 planificación regional más detallada 1: 10.000 planificación urbana En las escalas mayores de 1: 10.000, se incluyen cartas catastrales y, finalmente los planos se encuentran en escalas desde 1:500, su gran mayoría en escala 1:100 hasta detalles de planos técnicos n escalas 1:10 hasta una escala que puede ser 1:5 o incluso 1:1, como es el caso de la colección de vitrales Walter Wolf Wasserhouen.</p>
<p>Se encuentran allí una serie de referencias de ubicación diferentes a las que usualmente empleamos en la actualidad, como es el uso de meridianos de referencia, o de escuelas cartográficas.</p>
<p>A partir de los esquemas de organización brindados por Vicenta Cortes, se han dado ajustes o actualizaciones que han permitido incorporar modelos de organización archivística de acuerdo a las teorías que han surgido sobre el tema.</p>
<p>Es un deber del Archivo General de la Nación, custodiar, salvaguardar, preservar y poner al servicio de la comunidad, los registros gráficos de la construcción de territorios en la colonia, plantas, trazas, diseños de fortificaciones, castillos y otras defensas, como también, del origen de la Nación, los cuales testimonian los procesos de civilización y apropiación por la patria, que se dan en la República y en la modernidad, convirtiéndose en la memoria de las ciudades, su morfología, rasgos característicos y creación de recursos urbanos, arquitectónicos y costumbristas propios de nuestra historia y que en últimas son el reflejo gráfico de nuestra identidad, real y mágica.</p>
<p><a href="#_ftnref1" name="_ftn1">[1]</a> Darío Rozo M. Boletín de la Sociedad Geográfica de Colombia. Número 4, Volumen X. 1952. Bogotá.</p>
<p><a href="#_ftnref2" name="_ftn2">[2]</a> Replica del mapa se encuentra en la obra de Pedro Mártir de Anglería. 1516.</p>
<p><a href="#_ftnref3" name="_ftn3">[3]</a> Según observaciones sobre la fecha de elaboración realizadas por el General Vergara y Velasco. Capítulos de Una historia civil y militar de Colombia. Bogotá 1905.</p>
<p><a href="#_ftnref4" name="_ftn4">[4]</a> Tomado de: A impulsos de una rara resolución. El viaje de José celestino Mutis al Nuevo Reino de Granada1760-1763. Jaime Bernal y. Alberto Gómez Gutiérrez. Bogotá. Pontificia Universidad Javeriana; Universidad del Rosario. 2010. Pag. 28.</p>
<p><a href="#_ftnref5" name="_ftn5">[5]</a> Francisco José de Caldas Tenorio (1768-1816), geógrafo, naturalista, escritor y abogado neogranadino, editor del <em>Semanario del Nuevo Reyno de Granada</em> en los primeros años del siglo XIX. Participó en las luchas de la Independencia y murió fusilado, así como otro integrante de la Expedición. Jorge Tadeo Lozano.</p>
<p><a href="#_ftnref6" name="_ftn6">[6]</a> Tomado de los comentarios a la publicación: Mapoteca Colombiana. Ezequiel Uricoechea. Universidad del Rosario: <a href="http://www.urosario.edu.co/Archivo_historico/ur/material/biblioteca/mapotecaColombiana/#.Wt5MwYjwbIU">http://www.urosario.edu.co/Archivo_historico/ur/material/biblioteca/mapotecaColombiana/#.Wt5MwYjwbIU</a> 2018.</p>
<p><a href="#_ftnref7" name="_ftn7">[7]</a> El Dorado. Ernst Röthlisberger. Edición. Universidad Nacional de Colombia. Tomo 1. 2015. Bogotá</p>
<p><a href="#_ftnref8" name="_ftn8">[8]</a> Niño, Carlos. Arquitectura y estado. 1991. Bogotá</p>
<p><a href="#_ftnref9" name="_ftn9">[9]</a> Según el libro: Planos y dibujos del Ministerio de obras públicas 1905-1960. MAMBO; Ministerio de Obras Públicas y Transporte y Sociedad Colombiana de Arquitectos; 1993.</p>
<p><a href="#_ftnref10" name="_ftn10">[10]</a> Ministerio de Educación Nacional. Oficina de planeación, Informe del proyecto para el I Plan Quinquenal de Educación. Bogotá, 1953.</p>
<p><a href="#_ftnref11" name="_ftn11">[11]</a> Ochoa Núñez, Eduardo, Espacios para Educación escolar y Extraescolar, Caso Colombia. Unesco. Santiago de Chile. 1983. Paginas.</p>
<p><a href="#_ftnref12" name="_ftn12">[12]</a> Existen planos atribuidos a diseños de proyectos de aulas experimentales fabricadas en cerámica armada, diseñados por el Ingeniero uruguayo Eladio Dieste, reconocido mundialmente por su trabajo suramericano de la cerámica armada, con figuras sinuosas y abovedadas.</p>
<p><a href="#_ftnref13" name="_ftn13">[13]</a> Tomado de Guía General de Tesoros Documentales.</p>
<p><a href="#_ftnref14" name="_ftn14">[14]</a> Vicenta Cortés Alonso (Valencia, España). Licenciada en Filosofía y Letras, Historiadora y archivera de vocación, ingresa en el Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos de España desde 1954. Cuenta con múltiples trabajos en archivística y a la docencia, ha colaborado con los más importantes archivos de América y España. Fue Contratada en 1957 Por el Gobierno de Colombia para trabajar en el Archivo Nacional, cuyo producto fue el libro “Catalogo de Mapas de Colombia”, editado en Madrid en 1967.</p>
<p><a href="#_ftnref15" name="_ftn15">[15]</a> Catálogo de Mapas de Colombia. Vicenta Cortes. Ediciones Cultura Hispánica. Madrid, 1967.</p>
<p><a href="#_ftnref16" name="_ftn16">[16]</a> Las excepciones, 39 mapas y planos sin localizar, corresponden a aquellos que antes de nuestra llegada al Archivo, en 1957, habían sido sacados, en distintas épocas por diversas personas, sin anotar en algún lugar la signatura que les era propia. En algunos casos, como lo hicimos notar en nuestro trabajo mencionado [La colección de mapas y planos del Archivo Nacional de Colombia, Revista de Archivos, Madrid, 1959], en la nota No. 4, pudimos enlazarlos con su expediente por el asunto, por su semejanza con otros o por noticias adicionales, pero otros quedaron sin referencia ninguna que los situara entre los papeles de los legajos que custodia el Centro.</p>
<p><a href="#_ftnref17" name="_ftn17">[17]</a> Organização de Mapotecas. Zenobia P. S. de Moraes Bastos. BNS/Brasilart. Sao Paulo.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=94120</guid>
        <pubDate>Sat, 08 Apr 2023 17:11:58 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2023/04/portada-ltfc.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LOS TRAZOS QUE FORMARON A COLOMBIA]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Ley probici permite a ciclistas transitar por la calzada</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/bike-the-way/ley-probici-faculta-ciclistas-usar-la-calzada/</link>
        <description><![CDATA[<p>El respeto a los ciclistas mientras circulan por la calzada debe ser imperativo si el objetivo común es proteger vidas en las vías.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center"></p>



<p><strong>Encuentra la versión actualizada (2020) de esta entrada en: <a href="https://biketheway.co/ciclistas-si-podemos-usar-calzada/">biketheway.co/ciclistas-si-podemos-usar-calzada/</a></strong></p>



<p>Luego de la implementación de la&nbsp;<a href="http://es.presidencia.gov.co/normativa/normativa/LEY%201811%20DEL%2021%20DE%20OCTUBRE%20DE%202016.pdf">ley 1811 del 21 de octubre de 2016</a>&nbsp;o &#8220;Ley Probici&#8221;, surgieron varias dudas al respecto a la aplicación de esta, en mi caso con respecto a la utilización de calzada por parte de los ciclistas.</p>



<p>Desde la implementación de esta norma varios ciclousuarios han defendido amparados en ella el tránsito por la calzada, incluso con la coexistencia de ciclorrutas. Debo reconocer que en varias de estas discusiones he sido defensor del tránsito por las ciclorrutas aun reconociendo sus falencias.</p>



<p>Para despejar las dudas, me di a la tarea de elevar la consulta al&nbsp;<a href="https://twitter.com/mintransporteco">Ministerio de Transporte</a>, con el fin de aclarar los alcances de la Ley Probici respecto al uso compartido de las vías y socializar la respuesta, con el fin que todos los actores viales estemos informados.</p>



<p>Según la respuesta del Ministerio, la cual pueden&nbsp;<a href="https://biketheway-my.sharepoint.com/:b:/g/personal/hola_biketheway_co/EVOxn8qrM_pCrZTRJrR-t_IB212lv5rIrQB_gm6XiqRjEw?e=qgcwbo" target="_blank" rel="noopener noreferrer">consultar aquí</a>, la ley 1811 del 21 de octubre de 2016 actualiza el capítulo V del Código Nacional de Tránsito (donde hacía reglamentario el uso de la ciclorruta), y&nbsp;<strong>permite el uso de cualquier carril de la calzada, aunque exista infraestructura disponible para el tránsito de bicicletas</strong>, excepto en aquellos carriles que estén especificados como exclusivos, por ejemplo los del transporte masivo, como&nbsp;<a href="https://twitter.com/transmilenio">TransMilenio.</a></p>



<p>Vale la pena agregar que la cartera del transporte nacional recomienda el uso preferente del carril derecho y la infraestructura bici donde esté disponible, como ciclorrutas y bicicarriles.</p>



<p><strong>¿Qué representa esto?</strong></p>



<p>• Fortalece el reconocimiento de la bicicleta como medio de transporte, la calzada mejora la visibilidad de los ciclistas frente a los actores viales motorizados.</p>



<p>• Acarrea para los ciclistas una mayor responsabilidad, un mayor conocimiento y aplicación de las reglas, así mismo hace que sea más importante el uso de elementos de seguridad aunque algunos como el casco no sean obligatorios.</p>



<p>• Desvanece la estigmatización hacia los ciclistas que utilizan la calzada, ya que son frecuentes las críticas por ello. Así también deberían desaparecer las sanciones ya que, como se mencionó anteriormente, la ley 1811 modifica el Código Nacional de Tránsito.</p>



<p>Esta respuesta va más allá sobre la construcción de más infraestructura preferencial para ciclistas, ¿vale la pena el esfuerzo si no son de obligatorio uso? los invito a opinar aquí o en nuestras redes sociales: <a href="https://www.facebook.com/biketheway/">Facebook</a>, <a href="https://twitter.com/biketheway">Twitter</a> e <a href="http://instagram.com/biketheway.co">Instagram</a>.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Andrés Núñez</author>
                    <category>Bike The Way</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/?p=61638</guid>
        <pubDate>Wed, 07 Mar 2018 18:41:40 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2018/03/23092130/ciclistas-pueden-utilizar-calzada.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ley probici permite a ciclistas transitar por la calzada]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andrés Núñez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>10 normas que todo ciclista debe cumplir</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/derecho-para-todos/10-normas-que-todo-ciclista-deberia-saber/</link>
        <description><![CDATA[<p>Considerando el aumento del uso de la bicicleta, que según cifras del DANE para el año 2015 4.1 millones de hogares colombianos ya contaban con una o más bicicletas, y con un crecimiento del 63% en tiempos recientes, es importante recordar algunas normas que establece la Ley 769 de 2002 -Código de Nacional de Tránsito Terrestre- para [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<h2 style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class=" wp-image-441 aligncenter" alt="Bicycle road sign and bike rider" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/05/Depositphotos_33334131_s-2015-300x199.jpg" width="300" height="225" /></a></h2>
<p style="text-align: justify">Considerando el aumento del uso de la bicicleta, que según cifras del DANE para el año 2015 4.1 millones de hogares colombianos ya contaban con una o más bicicletas, y con un crecimiento del 63% en tiempos recientes, es importante recordar algunas normas que establece la <a style="text-align: justify" href="https://www.redjurista.com/Documents/L0769002.aspx">Ley 769 de 2002</a> -Código de Nacional de Tránsito Terrestre- para la circulación de los ciclistas por las vías colombianas.<span id="more-625"></span></p>
<p style="text-align: justify">Por su parte, Medicina Legal reporta que en el año 2014 343 ciclistas perdieron la vida en accidentes de tránsito y 2376 resultaron heridos. Adicionalmente 16 peatones murieron y 90 más resultaron heridos debido a choques con ciclistas. Estas cifras sugieren que es necesario ampliar el conocimiento de las normas de tránsito y pedir su rigurosa aplicación.</p>
<p style="text-align: justify">10 normas que deben cumplir los ciclistas:</p>
<ol start="1">
<li style="text-align: justify">No tienen permitido transitar sobre aceras, puentes o espacios destinados al tránsito exclusivo de peatones, tampoco por vías que las autoridades competentes hayan prohibido. Los ciclistas deben movilizarse por las vías permitidas o por las que estén especialmente diseñadas para ellos.</li>
<li style="text-align: justify">Aquellos ciclistas que transiten en grupo deben hacerlo uno detrás de otro.</li>
<li style="text-align: justify">Deben tener chalecos &#8220;reflectivos&#8221; de identificación cuando se transite entre las 6:00 p.m. y las 6:00 a.m. del día siguiente y cuando exista poca visibilidad, además de llevar dispositivos en la parte delantera que proyecten luz blanca, y en la parte trasera que reflecten luz roja.</li>
<li style="text-align: justify">Transitar por la derecha de las vías a distancia no superior a 1 metro de la orilla. Está prohibido el uso de los carriles exclusivos para servicio público.</li>
<li style="text-align: justify">Tienen prohibido sujetarse de otro vehículo o movilizarse cerca de otro automotor más grande que impida la visibilidad a los conductores que transitan en sentido contrario.</li>
<li style="text-align: justify">Deben cumplir con las normas de tránsito, señales y los límites de velocidad. Deben atender los avisos de pare. No deben transitar en contravía.</li>
<li style="text-align: justify">No pueden adelantar por la derecha o entre vehículos que transiten por sus respectivos carriles y deberán usar la calzada libre a la izquierda para sobrepasar los vehículos.</li>
<li style="text-align: justify">Deben usar señales manuales como:</li>
</ol>
<ul>
<ul>
<ul>
<ul>
<li style="text-align: justify">Extender el brazo izquierdo horizontalmente para cambiar de carril o cruzar a la izquierda.</li>
<li style="text-align: justify">Formar una escuadra con el brazo izquierdo y la mano hacia arriba para cambiar de carril o cruzar a la derecha.</li>
<li style="text-align: justify">Formar una escuadra con el brazo izquierdo y la mano hacia abajo en caso de reducir o detener la bicicleta.</li>
<li style="text-align: justify">El ciclista deberá detener su bicicleta y con la mano hacer una señal de siga a los peatones, cuando estos lleven la vía.</li>
</ul>
</ul>
</ul>
</ul>
<ol start="9">
<li style="text-align: justify">Tienen que usar como medida de protección el casco de seguridad según lo disponga el  Ministerio de Transporte. El incumplimiento de esta medida dará lugar a la inmovilización de la bicicleta.</li>
<li style="text-align: justify">No pueden transitar con acompañante a menos que cuenten con dispositivos especiales para la conducción de personas. Tampoco pueden llevar objetos que disminuyan la visibilidad o que impidan la correcta conducción.</li>
</ol>
<p style="text-align: justify">Actualmente cursan en el Congreso de la República 2 proyectos de ley que pretenden incentivar el uso de la bicicleta como medio de transporte, para facilitar el acceso a sitios de estudio y trabajo, y así mitigar el impacto ambiental. En los proyectos es prioritario regular el uso de nuevas tecnologías como las “bicicletas” eléctricas y los servicios de “bicitaxi”, cuyo tránsito ha aumentado recientemente.</p>
<p style="text-align: justify">La bicicleta como medio de transporte contribuye a la salud, al mejoramiento del tráfico y del medio ambiente, su uso debe estar acompañado del conocimiento y cumplimiento de las normas del tránsito por parte de ciclistas, peatones, conductores y autoridades competentes.</p>
<p>&nbsp;</p>
<h2 style="text-align: center">Respuesta del día: <a href="https://blogs.elespectador.com/derecho-para-todos/2016/05/05/equidad-para-fortalecer-al-sector-turismo-y-de-restaurantes/">4 de mayo de 2016</a></h2>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: justify">Los padres, cónyuges, hermanos o hijos que sean adultos mayores y que no tengan posibilidad de satisfacer sus necesidades básicas por sí mismos tienen derecho según el <a href="https://www.redjurista.com/Documents/c_civil.aspx">Código Civil</a> a recibir alimentos.</p>
<p style="text-align: justify">La Corte Constitucional se ha pronunciado al respecto afirmando que <i>“[…] </i><i>en la Carta Política de 1991 se señala a las personas de la tercera edad, como uno de los sectores de la población que requieren una asistencia profunda y efectiva del Estado, la sociedad y la familia. Los ancianos son individuos que se encuentran limitados  e incluso imposibilitados para adquirir un sustento que les permita vivir dignamente, ya que su capacidad laboral se encuentra prácticamente agotada […] </i><i>Al adulto mayor no sólo se le debe un inmenso respeto, sino que se debe evitar su degradación y aniquilamiento como ser humano […]” <a href="https://www.redjurista.com/Documents/ST169_98.aspx">Sentencia T-169-08</a>.</i></p>
<p style="text-align: justify">Para determinar exactamente quienes pueden solicitar que se les reconozca el derecho a recibir cuota alimentaria, la <a href="https://www.redjurista.com/Documents/l1276009.aspx">Ley 1276 de 2009</a> establece que es adulto mayor aquel que <i>“[…] </i><i>cuente con sesenta (60) años de edad o más. A criterio de los especialistas de los centros vida, una persona podrá ser clasificada dentro de este rango, siendo menor de 60 años y mayor de 55, cuando sus condiciones de desgaste físico, vital y psicológico así lo determinen […]”</i></p>
<h2 style="text-align: center"> </h2>
<p>&nbsp;</p>
<h2 style="text-align: center">Oportunidades del derecho</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-435 aligncenter" alt="Depositphotos_1493569_s-2015" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/05/Depositphotos_1493569_s-2015-300x225-1.jpg" width="300" height="225" /></a></p>
<h2 style="text-align: center"> </h2>
<p style="text-align: justify">El proyecto Colombia Creativa, impulsado por el Ministerio de Cultura, es una extensión del Programa Nacional de Bandas –ambas iniciativas consignadas en el Documento <a href="http://www.icbf.gov.co/cargues/avance/docs/conpes_dnp_3409_2006.htm">CONPES 3409 del 2006</a>–  que busca la profesionalización de los artistas y docentes de estrato 1, 2 y 3 habitantes de regiones alejadas y de difícil acceso y que no puedan financiar su educación.</p>
<p style="text-align: justify">Mediante convenios con universidades públicas y privadas, Colombia Creativa reconoce la experiencia de los beneficiarios brindando programas educativos de máximo 5 semestres en danza, teatro, circo, música y artes visuales.</p>
<p style="text-align: justify">Para acceder a estos beneficios los interesados deben acudir a las universidades que hacen parte del programa y solicitar la documentación para iniciar el proceso de selección, y ser acreedor a los créditos, becas y auxilios ofrecidos.</p>
<h2 style="text-align: center"> </h2>
<p><span style="color: #ffffff">&#8211;</span></p>
<h2 style="text-align: center"> </h2>
<h2 style="text-align: center">Pregunta del día</h2>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="text-align: center"><img loading="lazy" decoding="async" class="size-medium wp-image-438 aligncenter" alt="Police officer interrogation woman at front door" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/05/Depositphotos_82502124_s-2015-300x200.jpg" width="300" height="200" /></a></p>
<p>¿Qué es el mecanismo de búsqueda urgente? (encontrará la respuesta en el siguiente blog).</p>
<p>Sugerencias: blogelespectador@redjurista.com</p>
]]></content:encoded>
        <author>www.redjurista.com</author>
                    <category>Derecho para todos</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/derecho-para-todos/?p=433</guid>
        <pubDate>Thu, 05 May 2016 23:46:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[10 normas que todo ciclista debe cumplir]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">www.redjurista.com</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Roberto Arlt: La palabra como recurso ante la impotencia*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-magazin/roberto-arlt-la-palabra-como-recurso-ante-la-impotencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Luis Carlos Muñoz Sarmiento** Dedicado a mi padre, más que a su memoria; a mis hijos Santiago &amp; Valentina, libres para hablar y libres de impotencia; a su madre Ma. del Rosario, y a la mía, por su valor; a Marthica, por mil razones que sólo a ella interesan… a Augusto Pinilla y a Óscar [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p><img loading="lazy" decoding="async" class="recurso_post aligncenter size-full wp-image-4093" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2012/11/arlt.jpg" alt="arlt" width="226" height="223" /></p>
<p style="text-align: left"><strong>Luis Carlos Muñoz Sarmiento**</strong></p>
<p>	<strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>Dedicado a mi padre, más que a su memoria; </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>a mis hijos Santiago &amp; Valentina, libres para hablar y libres de impotencia; </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>a su madre Ma. del Rosario, y a la mía, por su valor; a Marthica, por mil razones que sólo a ella interesan… </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>a Augusto Pinilla y a Óscar Adán, merecedores de lo que les llega con este ensayo. </em></strong></p>
<p align="right"><strong><em> </em></strong></p>
<p align="right">
<p style="text-align: right"><strong><em>Tragedia y humor no son opuestos o, mejor dicho,</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>son opuestos precisamente por exigir tan inexorablemente </em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>cada uno de ellos la existencia del otro.</em></strong><strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong>Hermann Hesse<br />
	</strong></p>
<p align="right"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>Es posible que mañana muera y en la tierra no quedará nadie</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>que me haya comprendido por completo. Unos me considerarán mejor</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>y otros peor de lo que soy. Algunos dirán que era una buena persona;</em></strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>otros, que era un canalla. Pero las dos opiniones serán igualmente equivocadas</em></strong><strong>.</strong></p>
<p style="text-align: right"><strong>Mijail Lermontov<br />
	</strong></p>
<p align="right"><strong> </strong></p>
<p style="text-align: right"><strong><em>Uno no se desarrolla verdaderamente y a su manera sino después de muerto</em></strong><strong>.</strong></p>
<p style="text-align: right"><strong>Franz Kafka </strong></p>
<p align="right"><strong> </strong></p>
<p align="center"><strong>I &#8211; Introducción impostergable e ineludible<br />
	</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	En 1900 nació el escritor argentino Roberto Arlt. En 1942 murió. En 2010, cuando se cumplían 110 años de su nacimiento, ninguna publicación, suplemento literario, revista o periódico le dedicó un mínimo espacio… al menos en Colombia. En lo sucesivo, se espera no pase lo mismo. Aunque, en caso contrario, mejor: así sigue siendo anónimo, anti-best-seller, casi clandestino. Renuente a la fama, además. Muy pocos se acordaron de él. Mejor, así nunca será <em>kitsch</em>, es decir, no necesitará confirmar lo que todos quieran escuchar, sino que siempre se sentirá raro entre los lugares comunes. Y, ¿por eso será que casi nadie lo ha leído y, por ende, muy pocos se han acordado de él…? Podría preguntarse: ¿Sabe usted quién fue Roberto Arlt? Es factible que algunos lo sepan… y se dice apenas con razón. Es más bien probable, la mayoría lo desconozca.<span id="more-7308"></span></p>
<p>	Este ensayo propone un esbozo bio-literario de Roberto Arlt; reflexiones sobre su obra narrativa (el teatro apenas…); vigencia de la misma; refutación de conceptos críticos: los de Stasys Gostautas, Noé Jitrik, Julio Cortázar y Adolfo Prieto; Arlt: novelista <em>urbano </em>y <em>pintor </em>e involuntario arquitecto de Buenos Aires; comparación entre la obra de Arlt y la de Dostoievski, Kafka, Baudelaire; desmitificación de Boedo y Florida; Arlt y su influencia sobre Borges, no al revés; primer escritor moderno de la literatura argentina; destructor de las bases de la moral burguesa; ironista de la familia nuclear y monogámica; precursor del existencialismo y adelantado a Orwell; simpatizante del socialismo y del comunismo y aun así crítico de ambos así como del capitalismo y de los militares; Arlt y el cine como un elemento de ruptura frente a los prejuicios de su época; Arlt, pionero de la <em>novela real</em> y, breve antología de textos arltianos.</p>
<p>	Antes de entrar en materia, resulta conveniente dar a conocer los criterios a refutar:</p>
<p>	“Y Roberto Arlt (1900-1942) cuyas faltas de ortografía y gramática eran proverbiales.” (1) “Creo que no se puede entender la obra de Roberto Arlt si, al mismo tiempo, no se hacen otras lecturas: la primera es la del contexto político social argentino; (…) la segunda invita a una diversificación textual: el sainete y el teatro culto, el lunfardo y los intentos de una literatura popular, la poesía de vanguardia, el tango, la arquitectura, el cine, la radio, la industria, la comicidad, el fútbol y el box, la delincuencia y otros.” (2)  “La perceptible falta de humor en Roberto Arlt traduce un resentimiento que él no alcanzó a superar dentro de condiciones de vida y de trabajo que sólo al final cambiaron un tanto, cuando ya era tarde para abrirle una visión más comprensiva e incluso más generosa.” (3) y “… su instalación en una franja social y cultural sacudida por códigos fuertemente contradictorios, le retaceó el manejo lúcido de sus propios recursos y le impuso un escenario en el que debía representar una inacabable batalla con fantasmas. El fantasma de la escritura artística, del estilo, fue, probablemente, el que lo acosó con mayor asiduidad y malicia; el que lo obligó a desarrollar el más enérgico espíritu de defensa; y el que lo distrajo, por último, de las reflexiones que mejor convenían a su proyecto de narrador.” (4)</p>
<p>	¿Por qué <em>audición</em>? Para nadie es un secreto… lo que en Colombia A. Caicedo es a Cali, en Argentina R. Arlt es a Buenos Aires: alguien que intuyó como nadie el alma de su ciudad. Si Cali es sinónimo de salsa, Buenos Aires lo es de tango. La relación entre música y literatura en ambos autores no admite discusión. En cuanto a la relación Arlt-Buenos Aires-literatura-tango, en <em>Tango: Discusión y Clave</em>, de Sábato, Alejandro Álvarez señala dos asuntos comunes a los famosos, aunque mal llamados, movimientos de Boedo y Florida: “La enemistad con el modernismo y la preocupación por el tema ‘Buenos Aires’ en el poema, el cuento y la novela.” Tema al cual no es ajeno Arlt, como lo demuestra desde su primera novela publicada (5), <em>El juguete rabioso </em>(1926), en la que no faltan alusiones al tango, al conventillo, al compadrito, ni podría obviarse la primera inclusión de un homosexual en la literatura argentina, afirma el sitio web <em>Noticias Alternativas: Roberto Arlt, obrero de la  literatura:</em> <em>“…por lo que la obra de Arlt adquiere un carácter trasgresor y revolucionario para la década de 1930.” Sin embargo, esto parece no ser cierto, como me informa Fernando Sorrentino desde Buenos Aires: </em></p>
<p>	<em> </em></p>
<p>	<em>“Bazán se equivoca con lo de ‘por primera vez se incluye un homosexual en la historia de la literatura argentina’, pues mucho antes, en 1914, José González Castillo había hecho lo mismo, y con mayor desparpajo, en su obra teatral </em><em>Los invertidos</em><em>. Y no sé si no habrá otros textos anteriores…” (3.X.12).</em><em> </em></p>
<p>	A propósito del compadrito, no otra cosa que sinónimo de resentimiento (voz peyorativa para lo que simplemente es volver a sentir…), cabe señalar lo que cuenta Onetti cuando aún no conocía a Arlt: “Lo imaginé como un compadrito porteño, definición que no puede ser traducida, que llevaría horas para ser explicada y tal vez sin acierto posible.” No obstante, en la siguiente definición sobre el compadrito, hecha por Fdo. Guibert, se puede constatar que parece una del propio Arlt, de acuerdo con lo que aquí se dirá…:</p>
<p>	“El compadrito quería ser el hombre que no podía alcanzar porque sabía que no lo era, eso lo angustiaba y cuando más crecía su sombra entre los otros, más ganas le entraban de ser aún más compadre. Así, desesperado, probándose a sí mismo, amontonaba hazañas tras hazañas, es que asistía al drama de su impotencia vital a pesar de la hombría paciente y estudiada, asistía al drama de su inferioridad pese al inmoderado levantar de sus hombros y su mirar al costado, su frase o su silencio perdonando. Era inferior y lo entendía, y entendía también que su suerte estaba echada, por eso su resentimiento ya le había dado la primera puñalada por la espalda. Era el actor y el público, hablaba siempre de enfrentarse declamando, siempre escupía eso del enfrentarse, pero a pesar de enfrentar con su corazón desnudo, era sólo la cáscara del corazón, porque por dentro, en ocasiones, estaba encogido como un ovillo, de temor, de cansancio o de asco a sí mismo”, concluye Guibert.</p>
<p>	El sentido de esta definición es procurar dilucidar la relación entre Arlt y el tango y la cuestión sobre Arlt y su resentimiento (tan cacareado por los críticos), que es el de todos los argentinos… de acuerdo con la opinión de Ernesto Sábato (1911-2011):</p>
<p>	“Negar el resentimiento en la  Argentina puede ser lindo, pero tiene el pequeño defecto de ser totalmente falso. Y también en esto nuestra mejor literatura nos da irrefutable testimonio: desde el <em>Martín Fierro </em>hasta los monólogos de Erdosain, pasando por los feroces diálogos de <em>La Gringa</em>. El resentimiento viene de muy lejos y ha tenido complicado desarrollo. Cuando en 1873 apareció el <em>Martín Fierro </em>cobra ya forma el justificado rencor del gaucho contra la oligarquía extranjerizante de Buenos Aires, que, con razón histórica o sin ella, lo condena a la miseria, a la delincuencia y al exilio en su propia patria; corrido por el gringo agricultor, por el alambrado y por los ferrocarriles.”</p>
<p>	Se aclara: Erdosain, de nombre Augusto Remo (por el primer <em>César </em>y por uno de los fundadores de Roma) es el protagonista del díptico narrativo <em>Los siete locos </em>y <em>Los lanzallamas</em>; el <em>Martín Fierro</em>, de José Hernández, y <em>La Gringa</em>, del anarquista, dramaturgo y periodista uruguayo Florencio Sánchez, son en su orden una novela costumbrista y una comedia en cuatro actos; cuando Sábato habla del gringo, se refiere al extranjero en general, no al oriundo de EE.UU. Más adelante, anota Sábato:</p>
<p>	“En tales condiciones, entre 1853 y 1910, se forma la nueva Argentina de la inmigración. Inmigración que va a proveer de material humano tanto a las chacras del litoral como a las fábricas de Buenos Aires, a sus prostíbulos y a sus sainetes. Así surge a la existencia ese nuevo argentino de barrio, cruza de gringos pobres con criollos arrabaleros (rencorosos gauchos vueltos del exilio pampeano); un tipo inédito hasta ese momento, proclive al amor prostibulario y a la canción sentimental, extraño híbrido de exuberante napolitano y de reservado ‘hijo del páis’, cuya máxima y más original creación fue ese tango que recuerda a la música pampeana como el compadrito al criollo viejo, pero que secretamente siente la nostalgia de su patria europea a través de los sones de su bandoneón. Y mientras Enrique Santos Discépolo iba arrastrando por la calle Corrientes su infinito desprecio por la raza humana, y su infinito amor —esa contradictoria mezcla de desprecio y amor que sólo puede encontrarse en cierta clase de santos—, Roberto Arlt escribía sus novelas que algunos creen costumbristas, pero que en realidad son mágicas y desaforadas fantasías de un ser desgarrado por el mal metafísico.”</p>
<p>	De esto se desprende no sólo la plena justificación para hablar de Arlt y el tango, comprender su re-sentimiento y aceptar su condición metafísica, sino la posibilidad de incluir tangos que guardan estrecha relación con el mundo arltiano, si se consideran los temas comunes a ambos. Pero, aparte de un compadrito, ¿quién fue Roberto Arlt?</p>
<p align="center"><strong>II &#8211; Roberto Arlt: Una autobiografía literaria<br />
	</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	“Desafío a que haya alguien que sepa sacar mejor partido que yo de las intenciones abortadas, de los ensayos manidos y de las cegueras y cojeras de sus prójimos.</p>
<p>	Observo entonces, con placer, que aquéllos que me suponían agriado se retiran consternados, sin saber cómo clasificarme.</p>
<p>	Y así pasan los años. De mi ineptitud se desprende una filosofía implacable, serena, destructiva:</p>
<p>	— ¿Para qué afanarse en estériles luchas, si al final del camino se encuentra como todo premio un sepulcro profundo y una nada infinita?</p>
<p>	Y yo sé que tengo razón.”</p>
<p>	Con estas palabras, Roberto Arlt concluye uno de sus mejores cuentos, <em>Escritor fracasado</em>… uno de los nueve que integran <em>El jorobadito</em>, libro publicado en 1933. La obra del escritor Roberto Arlt es inseparable del hombre y del nombre Roberto Arlt.</p>
<p>	Roberto Arlt o, mejor, Roberto Godofredo Christophersen Arlt, nació en Buenos Aires el 7 de abril de 1900, según documentos que lo prueban, pero él y su madre aseguraban que el 26, por el día en que fue anotado en el Registro Civil de la ciudad: hecho que nunca se aclaró. Fueron sus padres Karl Arlt, oriundo de Posen, norte de Prusia, hoy Alemania, oficial del ejército de Bismarck, de ahí su carácter autoritario y punitivo; y Catherina Iobstraibizer (firma en carta a su hijo, 2000: lámina p. 161), natural de la región italiana de Trieste, de extracción campesina, y quien inculcó en Arlt el amor por la literatura junto con el gusto por el espiritismo. Así, mientras su padre hablaba alemán y su madre, italiano, Arlt balbuceaba el español y dominaba el lunfardo, lenguaje vivo absurda y únicamente vinculado con el hampa y los bajos fondos. De su nombre, siempre se burló: “Mi madre, que leía novelas romanticonas, me agregó al de Roberto el de Godofredo, que no uso ni en broma, y todo por leer <em>La   Jerusalén</em><em> Libertada</em>, de Torcuato Tasso”, según reza una <em>aguafuerte </em>o<em> </em>crónica<em> </em>publicada en el diario <em>El Mundo</em>, 8 enero 1930. Falta saber qué más leyó su madre para añadir al de Godofredo el de Christophersen. De todas maneras, en otra <em>aguafuerte</em>, expresó: “Yo no tengo la culpa”, básicamente por su complicado apellido, que despertaba constantes burlas entre sus allegados y que lo hacían sentir extranjero en su propio país. Caso análogo al de su admirado Conrad, quien nunca se pudo sentir inglés pese al cambio de nombre…</p>
<p>	Creció en el popular barrio de Flores, entonces un suburbio bonaerense, entre la extrema pobreza y la resistencia a un despótico padre. Así, en estrecha relación con un espacio de humildad y trabajo (explotación) y una dura y hostil realidad social (que lo seguirá hasta su muerte, en 1942) aunque, por contraste, en medio de un rico universo literario donde convivían Conrad, Kipling, Salgari, Stevenson y, entre otros, Ponson du Terrail con su bandido Rocambole, Arlt va integrando en él, al decir de Goloboff, la vocación de un Dostoievski con la terrible dictadura filial de un Kafka. Aquí comienza a revelarse su autobiografía con base en la ficción: entonces, su <em>alter ego </em>Erdosain —uno de los que tuvo— en un desgarrador capítulo de <em>Los siete locos </em>(1929), su segunda novela, <em>El humillado</em>, traduce claramente tal fatalidad —ya no sólo había leído <em>Los demonios</em> e incorporado a su visión sino que lo había traducido al lunfardo, la jerga porteña mezcla de gallego, italiano, alemán y demás ingredientes del habla inmigrante:</p>
<p>	“Sí, mi vida ha sido horriblemente ofendida… humillada. Créalo, Capitán. No se impaciente. Le voy a contar algo. Quien comenzó este feroz trabajo de humillación fue mi padre. Cuando yo tenía diez años y había cometido alguna falta, me decía: ‘Mañana te pegaré’. Siempre era así, mañana… ¿Se dan cuenta? (…) Y cuando al fin me había dormido para mucho tiempo, una mano me sacudía la cabeza en la almohada. Era él que me decía con una voz áspera: ‘Vamos, es hora’. Y mientras yo me vestía lentamente, sentía que en el patio ese hombre movía la silla. ‘Vamos’, me gritaba otra vez, y yo, hipnotizado, iba en línea recta hacia él: quería hablar, pero eso era imposible ante su espantosa mirada. Caía su mano sobre mi hombro obligándome a arrodillarme, yo apoyaba el pecho en el asiento de la silla, tomaba mi cabeza entre sus rodillas y, de pronto, crueles latigazos me cruzaban las nalgas. Cuando me soltaba, corría llorando a mi cuarto. Una vergüenza enorme me hundía el alma en las tinieblas. Porque las tinieblas existen aunque usted no lo crea.” (6)</p>
<p>	Hasta aquí el desahogo de Arlt… perdón, de Erdosain. Muy precozmente comienza Arlt a escribir. Dos años antes de ese “feroz trabajo de humillación” que comenzó su padre y que él sublima al escribir, se hace dueño de una anécdota entre complaciente y chistosa:</p>
<p>	“Yo soy el primer escritor argentino que a los ocho años de edad ha vendido los cuentos que escribió. En aquella época visitaba, en Flores, dos librerías, la de los hermanos Pellerano y la de José Prata. Allí conocí entre otros a don Joaquín Costa, distinguido vecino del barrio. El señor Costa, que conocía mis aficiones estrambóticas, me dijo cierto día: ‘Si traes un cuento te lo pago’. Al domingo siguiente fui a verlo a don Joaquín. ¡Y con un cuento! (…) A don Joaquín le impresionó de tal forma mi cuento, que, emocionado, me lo arrebató y, prometiendo leerlo después, me regaló cinco pesos. Ese fue el primer dinero que gané con la literatura.” (7)</p>
<p>	La mala situación económica familiar y su desinterés por la escuela hicieron que nadie se molestara por su educación: “He cursado las escuelas primarias hasta el tercer grado. Luego me echaron por inútil. Fui alumno de la  Escuela de Mecánica de la Armada. Me echaron por inútil…” (8) Su desdén por el estudio se tradujo ya adolescente en obsesión por la literatura y por el aprendizaje de matemáticas, física y química (y aun ocultismo), materias vinculadas a su afán por inventar, pasión que irrigará su vida y su literatura. A los 14 años escribe sus primeros cuentos. Y en 1915, o 1916 según diversos textos, publica por primera vez un cuento, <em>Jehová</em>, y un artículo, <em>Prosas Modernas y Ultramodernas</em>, en la <em>Revista</em><em> Popular</em>, que dirige Juan J. de Soiza Reilly, al decir de Arlt “el primer hombre que me tendió una mano cordial.” Colabora en periódicos de barrio, mientras frecuenta una biblioteca pública en Terrero; allí, en su primer contacto serio con los libros, recibe la influencia anarquista y descubre a Gorki, Tólstoi y Andreiev. “A Dostoievski va a descubrirlo más tarde” (Raúl Larra, crítico autorizado). Ese año 1916, por continuar empeñado en el descubrimiento de universos subjetivos, indiferente al idioma alemán, radicalizado en su rebeldía y constituido en una carga para la familia, Arlt es echado de la casa por su padre, hecho que a la postre y por contraste se convertirá en germen indirecto de su personal, patética y portentosa actividad literaria. El lamentable episodio quedaría registrado cuatro años después en <em>Las ciencias ocultas en la ciudad de Buenos Aires</em>, su primer ensayo, publicado en <em>Tribuna Libre </em>(28.I.1920); en la <em>Introducción</em> confiesa:</p>
<p>	“¿Cómo he conocido un centro de estudios de ocultismo? Lo recuerdo. Entre los múltiples momentos críticos que he pasado, el más amargo fue encontrarme a los 16 años sin hogar. (…) Había motivado tal aventura la influencia literaria de Baudelaire y Verlaine, Carrère y Murger. Principalmente Baudelaire, las poesías y bibliografía de aquél gran doloroso poeta me habían alucinado al punto que, puedo decir, era mi padre espiritual, mi socrático demonio, que recitaba continuamente a mis oídos, las desoladoras estrofas de sus <em>Flores del mal</em>. (…) Y receptivo a la áspera tristeza de aquel periodo que llamaría leopardiano, me dije: vámonos. Encontremos como De Quincey la piadosa y joven vagabunda que estreche contra su seno impuro nuestra extraviada cabeza, seamos los místicos caballeros de la gran Flor Azul de Novalis.” (9)</p>
<p>	Aquí, un paréntesis para desmentir una afirmación de su gran admirador y heredero espiritual, Ernesto Sábato, quien en <em>La cultura en la encrucijada nacional</em> anota:</p>
<p>	“La superposición de una Argentina inmigratoria a la vieja nación semifeudal se manifiesta, después de la I guerra mundial, en dos grandes corrientes literarias: la aristocrática y la plebeya. De un lado, escritores como Güiraldes y Oliverio Girondo, cuya cultura es a menudo la de un escritor francés. Del otro, escritores surgidos del pueblo como R. Arlt, influidos por grandes narradores rusos del siglo pasado y por los doctrinarios de la revolución ya que nuestra inmigración fue pobre y proveniente de países con fuerte tradición anarquista y socialista; hijos de obreros extranjeros, esos futuros artistas de la calle aprendieron a escribir leyendo traducciones baratas de Gorki y Zolá, de Marx y Bakunin; en lugar de los textos de Baudelaire o de H. James que paralelamente leían sus compatriotas privilegiados. Esta división se manifestaría, literariamente, hacia 1920, en los grupos de Florida y Boedo. Y daría dos arquetipos: Jorge Luis Borges y Roberto Arlt.”</p>
<p>	Sobre lo anterior: la lectura de determinados autores no se puede reducir, por fuerza, a privilegios económicos o de clase (Arlt leyó a Baudelaire); la famosa polémica Florida (corriente aristocrática y <em>estetizante</em>) y Boedo (tendencia plebeya y <em>social</em>) fue sólo un invento de un par de críticos, envidiosos de que hubiera grupos literarios en Francia, mientras en Argentina no… según diálogo sostenido por uno de los dos arquetipos, Borges, con el propio divulgador de la falsa polémica, Sábato. He aquí lo que dicen en <em>Diálogos Borges-Sábato</em>, de Orlando Barone (Emecé, 1976 y 1997). Borges:</p>
<p>	“Recuerdo la polémica Boedo-Florida, por ejemplo, tan célebre hoy. Y sin embargo fue una broma tramada por Roberto Mariani y Ernesto Palacio.” Sábato: “Bueno, Borges, pero aquel tiempo no fue el mío. (Lo dice con sarcasmo)” (…) Y con esa fina ironía que siempre lo caracterizó, Borges destruye el mito Boedo-Florida: “Ahora hay profesores universitarios que estudian eso en serio. Si todo fue un invento para justificar la polémica. Ernesto Palacio argumentaba que en Francia había grupos literarios y entonces, para no ser menos, acá había que hacer lo mismo. Una broma que se convirtió en programa de la literatura argentina.”</p>
<p>	La otra broma, que Borges no refirió, fue que Arlt tampoco perteneció a ambos grupos: su acendrado egoísmo, su insobornable y beatífica misantropía literaria no le permitía más que escribir <em>libros en orgullosa soledad</em>. Como deja entrever cuando, decepcionado por el alejamiento involuntario de la familia, empieza a rondar el ambiente periodístico e intelectual: “Ya en mis vagancias había tenido ocasión de conocer muchas vilezas; conocía el hastío y la maledicencia que rumia en las reuniones de los periodiquines de parroquia, donde al decir de Lorrain se presencia la ‘ignominia de los queridos compañeros’.” A partir de aquel alejamiento, “Nada raro será —dice Mirta Arlt—, la enemistad imborrable entre el padre prusiano y el hijo rebelde y descreído. Ese muchacho que no se acepta como los demás y que provoca conflictos, no estará nunca a la altura de lo que se espera de él, primero, ni de lo que se le exige, después.”</p>
<p>	Como sostienen los biógrafos de Arlt y lo demuestra su literatura, la pésima relación con su padre y la consecuente lucha para conseguir dinero, lo empujan a ejercer diversos oficios (“dependiente de librería, aprendiz de hojalatero, aprendiz de pintor, mecánico y vulcanizador. He dirigido una fábrica de ladrillos; después fui, corredor, director de un periodicucho y trabajador en el puerto”), en los que quiere ser-en-el-mundo-con-los-demás en algo, para superar al menos en parte su carácter de (concreto) huérfano y su culpa, así como conformar un espíritu rebelde, independiente y resuelto a conseguir logros en su arte a fin de abofetear literalmente al padre; y, en los que mantiene viva su pasión por la literatura: según quienes lo conocieron, confirmados por quienes lo han leído, no es difícil rastrear su infancia y adolescencia en sus tres novelas, en sus <em>Aguafuertes Porteñas</em>, casi 1.500 crónicas que publicó como periodista y eso sin hablar de las <em>Españolas </em>ni de los cables de <em>El paisaje en las nubes</em>, libro póstumo. En dichas <em>Aguafuertes</em>, de las que Piglia dice “Arlt ha titulado la mayoría de sus crónicas usando el modelo de una técnica gráfica (las aguafuertes, el ácido que fija la imagen) porque quiere fijar una imagen, registrar un modo de ver” (2009:12), desarrolló lo que ya temprano había adquirido: la destreza necesaria para, a través de la curiosidad y de su relación con un mundo hostil, manejar con maestría aquellos personajes que creó, mitad extensión de su propio yo, mitad personajes que <em>proporcionan sorpresas de seres vivientes</em>, como le ocurre al <em>novelista instintivo</em>, al que <em>en vez de autor, debía denominársele secretario de personajes invisibles</em> porque <em>hace lo que ellos le mandan</em>.</p>
<p>	En 1920, Roberto Arlt se traslada a Córdoba conducido por el amor, desempeña distintas labores y presta el servicio militar; además, allí habría publicado una novela que después olvidó y que nunca se recuperó: <em>Diario de un morfinómano</em>. Concluido el servicio militar, trabaja en el semanario <em>Patria</em>. Al año siguiente se casa con Carmen Antinucci, la razón de su viaje, y se instala en las sierras de aquella provincia, donde también, en distinta época, van a estar su esposa y su hermana Lila a causa de la tuberculosis. “El día de su matrimonio, Roberto Arlt lava su rostro en la fuente de una plaza. Unos puños cosidos a las mangas de la camiseta y una pechera postiza adecentan su porte y ocultan su infinita pobreza”, cuenta Raúl Larra. (10). Allí mismo, en Cosquín, en 1922 nace su hija Electra Mirta, crítica y prologuista de casi toda su obra, posterior a su muerte. No podrían ignorarse las palabras con que, precisamente, Mirta Arlt confirma las razones que, motivadas por su mismo padre, lo llevan a abandonar el hogar, así como confirma la autenticidad autobiográfica de su saga literaria:</p>
<p>	“Su fracaso, sin embargo, lo hará sentirse Caín frente a esa hermana (se refiere a la menor, la citada Lila) que, a pesar de su tuberculosis, estudia, y frente a la madre que, frágil y desposeída, ejerce la tiranía de los débiles, hasta que por fin, harto de ser testigo de cuanto su modo de ser en buena medida provoca, y marcado por el odio contra el padre, se marcha definitivamente de la casa. Hasta aquí buena parte de su vida está en <em>El juguete rabioso</em>.” (11)</p>
<p>	Aquí, señala Mirta, en sus inventos reales que el autor adjudica al protagonista, un crítico freudiano “podría ver el deseo sublimado del artista en el fantasma expresado mediante la obra de arte.” Esto podría redondearse: en su obra está omnipresente la sublimación de la angustia del autor mediante su <em>propia potencia</em> para crear universos fictivos, no sólo reflejos de la realidad, sino exploración de la existencia. 1924: a la tuberculosis de su hermana, se suma la de su esposa. Tal razón lleva a la pareja a instalarse en Cosquín, sanatorio pulmonar de la época. Es probable que de allí surja <em>Esther Primavera</em>, uno de sus cuentos… el más desolador. A mediados del mismo año termina <em>El juguete…</em>, novela escrita en diversas etapas y publicada en 1926: el primer capítulo en 1919 y el último en 1924, cuando una editorial organizó un concurso. En 1925, Arlt publicó dos capítulos en la revista <em>Proa</em>, a instancias de Güiraldes, de quien fue secretario: <em>El poeta parroquial</em>, excluido al final, y <em>El rengo</em>, título cambiado por el de <em>Judas Iscariote</em>. En <em>Borges y Arlt: las paralelas que se tocan… </em>Fernando Sorrentino escribe:</p>
<p>	“En el número 8 (marzo de 1925) de la revista <em>Proa, </em>dirigida a la sazón por Ricardo Güiraldes, Jorge Luis Borges, Pablo Rojas Paz y Alfredo Brandán Caraffa, se publica <em>El Rengo</em>, relato de Roberto Arlt que un año más tarde pasaría a formar parte de <em>Judas Iscariote</em>, cuarto y último capítulo de <em>El juguete rabioso. </em>No es fácil imaginar a una personalidad literariamente tan fuerte como Borges resignándose a publicar un texto que le desagradara. Y, en efecto, en 1968 el mismo episodio es reproducido en la segunda edición de <em>El compadrito: su destino, sus barrios, su música, </em>antología que Borges compila con la colaboración de Silvina Bullrich. Es evidente que a Borges el texto lo había impresionado.”</p>
<p>	Más adelante, Sorrentino anota algo de lo cual ya se puede inferir la influencia del <em>social </em>Arlt sobre el <em>estetizante </em>Borges, nunca al contrario, y para ello compara <em>Judas Iscariote </em>con <em>El indigno</em>, cuento escrito por Borges 44 años después del anterior y publicado en <em>El informe de Brodie</em> y cuyo tema en ambos, es el mismo: la delación que una persona, poco o nada familiarizada con el delito, hace de quien la ha iniciado en él:</p>
<p>	“Cuarenta y cuatro años más tarde de la aparición de <em>El juguete rabioso </em>(1926), Borges publica <em>El informe de Brodie </em>(1970). En el <em>Prólogo</em> nombra —que yo sepa, por primera, última y única vez a lo largo de toda su extensa obra— a Roberto Arlt: (…) Recuerdo a este propósito que a Roberto Arlt le echaron en cara su desconocimiento del lunfardo y que replicó: ‘Me he criado en Villa Luro, entre gente pobre y malevos, y realmente no he tenido tiempo de estudiar esas cosas’. Invocado por el tema de las hablas regionales o especiales, o por las causas que fueren, lo cierto es que, al escribir <em>El informe de Brodie, </em>el recuerdo de Arlt andaba por la cabeza de Borges.”</p>
<p>	Esto ocurrió cuando, tras la recuperación momentánea de su esposa, Arlt regresa a Buenos Aires para vincularse al periodismo. Trabaja en el diario <em>La Hora</em>, donde conoce al autor de <em>Don Segundo Sombra</em>. Güiraldes se interesa no sólo por la novela, sino por el mismo Arlt, lo hace su secretario, lo presenta a otros escritores y le publica en <em>Proa </em>los dos capítulos ya citados. Los cuatro en que se divide <em>El juguete… </em>corresponden a los distintos años de su elaboración. Según César Tiempo, “Ricardo Güiraldes y Roberto Mariani eran las dos únicas devociones vivas de Roberto Arlt”. Pero, es apenas hasta 1926 cuando Enrique Méndez Calzada, miembro del jurado del concurso abierto por la <em>Editorial</em><em> Latina</em><em> </em>recomienda publicar <em>El juguete..</em>. Así ocurre y de acuerdo con Arlt mismo, en el Prólogo a la 2ª edición (1931), la obra “pasó sin dejar mayores rastros en los anales de la crítica, aun cuando entre la juventud <em>El juguete rabioso</em>, invocara apasionados comentarios”. En dicho prólogo expresó algo que hasta su muerte jamás traicionó: “Sobre todas las cosas deseaba ser escritor”. Una de las escasas notas críticas fue escrita por el fundador del <em>Teatro del Pueblo</em>, Barletta, luego entrañable amigo de Arlt, cuando éste se vinculó al teatro, hasta llegar a ser el corrector de su estilo <em>descuidado </em>aunque de un sentido muy eficaz: “<em>El juguete… </em>de R. Arlt es una buena novela. Aquí un seguro instinto guía al autor por el intrincado campo de la novela. Su libro es por este modo espontáneo y extraordinariamente interesante”. (12)</p>
<p>	En este periodo, la voracidad lecto-escritural, amén de la capacidad creativa en Arlt, no decae un ápice, como atestigua el director del periódico <em>Don Goyo</em>, con quien Arlt colabora en 1926 y a quien conocía desde 1923, Conrado Nalé Roxlo, en <em>Borrador de memorias</em>, texto suyo: “… Arlt escribía en aquel tiempo con letra pequeña y apretada y a una velocidad casi mecánica. A nadie he conocido que escribiera y leyera tan rápido como Arlt” (13). No se puede discutir el cuidado puesto por Arlt en la evolución literaria de su tiempo; sin embargo, cabe reflexionar sobre la función que tal bagaje tuvo en su obra, así como los factores que contribuyeron a crearla. La mayoría de autores leída por Arlt era de origen extranjero y, por ende, traducida de múltiples idiomas: traducciones, pésimas. La imagen que sobre él proyectó la literatura, dejándole profundas cicatrices en la sintaxis, gramática, ortografía, estuvo intervenida por esa <em>otra lectura-escritura impuesta </em>entre autor y lector. Lo que viene no es una coyuntura para disculpar a Arlt, sino un certificado de sus carencias que paradójicamente es útil para dilucidar el juicio de Gostautas sobre las “faltas de gramática y ortografía proverbiales” de Arlt:</p>
<p>	“El modelo de la lengua que se practicaba en la sobremesa de su hogar está viciado de deformaciones sintácticas, de declinaciones defectuosas propias del alemán y del italiano que hablaban sus padres. Literariamente tiene la influencia de las malas traducciones españolas en ediciones baratas que llegaban al país. Por lo tanto, su uso de la materia literaria, su idioma, es el producto de una improvisada artesanía individual, elaborada en el vagabundeo de sus años juveniles” (14).</p>
<p>	De acuerdo con esto, el lector arltiano se puede anexar a la idea de Mirta, quien a partir de <em>El desierto entra en la ciudad</em>, último drama de su padre, corregiría “sus graciosos errores de ortografía”. Si esto no convence, quizás la magia verbal de Onetti ayude:</p>
<p>	“Dedicado a catequizar, distribuí libros de Roberto Arlt. Alguno fue devuelto después de haber señalado con lápiz, sin distracciones, todos los errores ortográficos, todos los torbellinos de la sintaxis. Quien cumplió la tarea tiene razón. Pero siempre hay compensaciones; no nos escribirá nunca nada equivalente a <em>La</em> <em>agonía del Rufián Melancólico</em>, a <em>El Humillado </em>o a <em>Haffner cae</em>. (…) No nos dirá nunca, de manera torpe, genial y convincente, que nacer significa la aceptación de un pacto monstruoso y que, sin embargo, estar vivo es la única verdadera maravilla posible. Y tampoco nos dirá que, absurdamente, más vale persistir. (…) Y en otro plano del arltismo: ¿quién nos va a reproducir la mejilla pensativa, el perfil desgraciado y cínico de Roberto Arlt en el sucio boliche bonaerense de Río de Janeiro y Rivadavia, cuando se llamaba Erdosain?”</p>
<p>	El mismo episodio que refiere Elsa, su esposa, en el desgarrado intertítulo <em>El poder de las tinieblas</em>, parte de <em>Tarde y noche del día sábado </em>de <em>Los lanzallamas</em>:</p>
<p>	“Un día recibí una sorpresa extraña, que me dejó mucho tiempo preocupada. Era domingo. Yo iba por la calle Rivera, cuando de pronto me detuve asombrada. Junto al vidrio de un café de cocheros, un vidrio lleno de polvo iluminado por el sol, estaba él, tristemente apoyada la mejilla en la palma de la mano. (…) Yo me detuve para observarlo. Era mi esposo. ¿Qué hacía allí, en ese lugar repugnante, con la mejilla casi apoyada en el vidrio sucio, y una franja de sol iluminando la galera de los cocheros que hacían círculo en torno de las mesas?” (271-272).</p>
<p>	He ahí por qué la obra del autor Roberto Arlt es inseparable del hombre que la creó. En 1927, comienza una regular actividad periodística en el diario <em>Crítica</em>, a petición de Natalio Botana, su director: por primera vez gana un salario fijo, como cronista policial. Y aunque era un periódico amarillo, al estilo Hearst, al estilo de cualquiera que domina <em>el espacio, el tiempo </em>y <em>el espectador </em>colombianos… Adolfo Prieto sostiene que “por la redacción de este diario (<em>Crítica</em>) <em>sensacionalista, pero inteligentemente programado</em>, pasaron muchos de los mejores escritores de esa generación”. Pregunta: ¿fue Arlt menos lúcido por habitar esa franja social y cultural de códigos contradictorios y no más bien, por contraste, mucho más lúcido al ser parte de una mixtura cultural como la de Boedo? ¿Incluye Prieto entre los mejores escritores o, al menos, entre los escritores de esa generación a Arlt? De incluirlo, queda sin piso su tesis sobre Arlt, quien es grande por ser fruto de la contradicción, del mestizaje cultural, del coro idiomático y quien gracias a su lucidez pudo escribir esas desquiciadas páginas, esos intertítulos de antología, <em>El Humillado, </em>Ser<em> a través de un crimen, La casa negra, Discurso del Astrólogo, La Farsa, </em>de <em>Los siete locos</em>, y, de <em>Los lanzallamas</em>, <em>La cortina de angustia, El Abogado y el Astrólogo, Bajo la cúpula de cemento, El pecado que no se puede nombrar, El homicidio</em>, incluyendo, claro, los citados por Onetti. Ahora, cuando Prieto dice: “El fantasma de la escritura artística, del estilo, fue, probablemente, el que lo acosó con mayor asiduidad y malicia; el que lo obligó a desarrollar el más enérgico espíritu de defensa; y el que lo distrajo, por último, de las reflexiones que mejor convenían a su proyecto de narrador”, hay que señalar, quien se distrajo fue él en su lectura: con Arlt queda atrás el clásico <em>el estilo es el hombre</em>; poco importa para él la escritura si carece de sentido o se desconecta de la realidad inmediata: la que convierte en una 2ª realidad, más inquietante que la 1ª; más que el estilo, fue la adversidad del medio, la intolerancia frente a un ser distinto, lo que forjó en Arlt su rebeldía; ninguna reflexión de un escritor, más o menos conviene a su proyecto: el arte es la suma de demonios y abismos de ese <em>secretario de seres invisibles</em> que termina por ser más invisible que estos… Por algo, hoy Arlt es considerado <em>el primer escritor moderno de la literatura argentina</em>. (15)</p>
<p>	Nadie podría negar que uno de los prólogos más lúcidos a cualquier obra de Arlt es el de Adolfo Prieto: pero, esa lucidez se extravía cuando pretende negar la de Arlt. A guisa de ejemplo, va sin comentarios un fragmento de <em>Los lanzallamas </em>cuando en <em>Discurso del Astrólogo </em>(91-102) éste opina sobre la <em>actual</em> (1927) pérdida de la religión, como si hablara hoy, y sobre la peste del suicidio que sucederá a la pérdida de interés por la vida, dada la deshumanización de la especie y, de paso, su negativa a engendrar hijos:</p>
<p>	“Lo enorme es esto. La humanidad, las multitudes de las enormes tierras han perdido la religión. No me refiero a la católica. Me refiero a todo credo teológico. Entonces los hombres van a decir: ‘¿Para qué queremos la vida?&#8230;’ Nadie tendrá interés en conservar una existencia de carácter mecánico, porque la ciencia ha cercenado toda fe. Y en el momento que se produzca tal fenómeno, reaparecerá sobre la tierra una peste incurable… la peste del suicidio… ¿Se imagina usted un mundo de gentes furiosas, de cráneo seco, moviéndose en los subterráneos de las gigantescas ciudades y aullando a las paredes de cemento armado: ‘¿Qué han hecho de nuestro dios?&#8230;’ ¿Y las muchachitas y los escolares organizando sociedades secretas para dedicarse al sport del suicidio? ¿Y los hombres negándose a engendrar hijos que el iluso Berthelot creía que se alimentarían con pastillas sintéticas?&#8230;” (1978: 92).</p>
<p>	O cuando en <em>Bajo la cúpula de cemento</em> Arlt… perdón… Erdosain, reflexiona sobre la muerte, lo que para nosotros es la vida cotidiana, y sobre el hastío de las relaciones:</p>
<p>	“Aguza el mirar y se dice: — ¿Es posible que se tema tanto a la muerte? ¿Que la muerte preocupe tanto a los hombres, si es su descanso? Mas en cuanto ha pensado de esta manera, se dice: — La realidad mecánica ensordece la noche de los hombres con tal balumba de mecanismos que el hombre se ha convertido en un simio triste. A veces los cuerpos, a tres pasos de las máquinas, refugiados en una bohardilla (por buhardilla), se inclinan; las manos despojan los pies de las botas, luego caen los vestidos, después los cuerpos se acercan a los espejos, se miran un instante, luego levantan un lienzo, se cubren, cierran los ojos y duermen. A veces un miembro entra en un orificio, vuelca su esperma, los dos cuerpos se separan hartados, y cada uno por su lado duerme sudoroso. Y despacio crecerá el vientre… y eso es todo.” (…) (16)</p>
<p>	Toda grandeza viene de una pérdida, sostenía Alejandro Magno: los hombres se hacen grandes en la adversidad, no con el viento a favor: a Arlt se le puede atribuir que escribe mal, pero nunca que carece de claridad: “Se dice de mí que escribo mal. Es posible. De cualquier manera, no tendría dificultad en citar a numerosa gente que escribe bien y a quienes únicamente leen correctos miembros de sus familias.” (17) Desde cuando trabaja en <em>Crítica</em>, recibe ofertas del director de <em>El Mundo </em>para integrar el equipo de redactores, al que pertenecerá hasta su muerte. Allí publica unas 1.500 crónicas sobre su ciudad y quienes la habitan, agrupadas y publicadas bajo el título <em>Aguafuertes Porteñas</em> (1933). Con agudo humor, negro, ácido e hiriente, panea sobre los caracteres urbanos, para así componer uno de los frescos periodísticos más ambiciosos y acabados de que se tenga noticia y donde coexisten la idiosincrasia, la bondad y la maldad populares: cada lector puede toparse consigo mismo, con su propio lenguaje y con una ciudad compleja y extrovertida, descrita al detalle. Unas pocas <em>Aguafuertes </em>y anécdotas, ilustran sobre la supuesta falta de humor de Arlt, su pretendido analfabetismo y su verdadera dimensión humana. Sobre su <em>analfabetismo</em> quizás baste señalar que estudió por su cuenta piano, inglés, fue corresponsal de varios diarios argentinos; también, estudió física y química, materias que puso al servicio de su oficio de inventor… Con dicho oficio rebasó el plano real para llegar al de la ficción con Silvio y Erdosain. Personaje, éste, que, contra lo que se pueda creer, es real… como cuenta Borré en su biografía sobre Roberto Arlt:</p>
<p>	“Cuando el verdadero Erdosain lee acerca de las monstruosas aventuras en las que Arlt lo ha implicado está dispuesto a darle un par de trompadas. Sujetado y disuadido por sus amigos, el verdadero Erdosain abandona la plaza gritando e insultando a Roberto Arlt. — Pero este tipo es una bestia — dijo Arlt. Es tan bestia que no se da cuenta de que acaba de entrar a la inmortalidad gracias a mi novela.” (2000: 212-213)</p>
<p>	También vale la pena referir una anécdota que reafirma “la ignominia de los queridos compañeros” en la actividad periodística y que de un tajo corta la posibilidad de que Arlt haya pertenecido a Boedo o a Florida o a los dos; la referente al humor, contada por Onetti, va luego. En <em>El Cementerio del Estómago </em>(29.I.29), Arlt declara sin ambages:</p>
<p>	“Yo he leído muchas novelas. He empezado a leerlas a los doce años; tengo veinte y ocho (no dice veintiocho…). Así que hace diez y seis que leo a un término medio de cincuenta libros al año, lo cual significa seiscientas novelas.”</p>
<p>	Para apreciar su magnitud humana, dos anécdotas: 1ª) Para todos sus biógrafos es clara la afinidad de Arlt con el anarquismo. Así, cuando después del golpe de 1930 (que Arlt previó) en que el general Uriburu derroca al reelegido Yrigoyen, es fusilado el anarquista Severino di Giovanni (1901-1931, quien voló la embajada gringa en Buenos Aires a raíz del asesinato de Sacco y Vanzetti, voló el consulado italiano en que cayeron siete de los <em>mejores </em>fascistas de Mussolini en la capital argentina y quien en su último panfleto escribió: “Sepan Uriburu y su horda fusiladora que nuestras balas buscarán sus cuerpos. Sepan el comercio, la industria, la banca, los terratenientes y hacendados que sus vidas y posesiones serán quemadas y destruidas.”), se cuenta que vuelve al diario <em>El Mundo </em>“destrozado, deshecho”… Arlt le dice a un linotipista: “Yo no me explico que haya gente que se ponga guantes blancos para ver matar a un hombre.” (Raúl Larra, <em>Cuadernos de Cultura</em>, en Goloboff: 47); 2ª) Referida una vez más por ese testigo de excepción llamado Onetti y que muestra a un <em>rosántico </em>de tiempo completo:</p>
<p>	“Una mañana sus compañeros de trabajo lo encontraron en la redacción (era otro diario, <em>Crítica</em>, donde Arlt estaba encargado de la sección <em>Policiales</em>) con los pies sin zapatos sobre la mesa, llorando, los calcetines rotos. Tenía enfrente un vaso con una rosa mustia. A las preguntas, a las angustias, contestó: ¿Pero no ven la flor? ¿No se dan cuenta que se está muriendo?” (Prólogo de Onetti en <em>El juguete rabioso</em>)</p>
<p>	Las siguientes dos anécdotas se prestan para sepultar lo relativo a la no pertenencia de Arlt a Boedo-Florida y a la tesis de Cortázar sobre la carencia de humor en aquél, de quien no obstante aseguraba: “Si de alguien me siento cerca en mi país es de Roberto Arlt”… Raimundo Calcagno, compañero de labores en <em>El Mundo</em>, describe a aquél:</p>
<p>	“Golpeaba las teclas de la máquina de escribir como si esta fuera un <em>puching ball </em>o lo hacía con la desesperación de que el tiempo le resultara corto… No tenía muchos amigos en la redacción, no tenía tiempo para tener muchos amigos, ni para vestirse con aliño; estaba muy afanado en su obra. No podía uno llegar a ser su amigo, porque no se puede ser amigo de una catarata.” (18)</p>
<p>	Onetti ataca de nuevo:</p>
<p>	“Cuando yo era secretario de redacción de <em>Reuter </em>en Buenos Aires y visitaba a los clientes, uno de ellos era el diario <em>El Mundo</em>. Y allí conocí a Arlt, que, por último, no digo que se suicidó, pero algo así; andaba mal del corazón, y el médico le dijo que no comiera ni tomara mucho, que no hiciera mucho esfuerzo, y él la segunda vez que vio al médico, se hizo los diez pisos hasta el consultorio a pie, y le dijo: ‘Vio que no me pasó nada en el <em>cuore</em>?’ Era un desafío. Bueno: las diferentes interpretaciones de la gente sobre un mismo acto de Roberto Arlt. Algunos opinaban que una actitud suya demostraba que era angélico; la misma actitud, para otros, probaba que era un farsante; y había quienes aseguraban que, con esa actitud, Arlt había sacado patente de hijo de puta. Yo no sé si era angélico, farsante o hijo de puta, posiblemente las tres cosas a la vez. Era un loco. El libro que yo quería hacer era de testimonio de quienes lo conocieron. Pero ahora es tarde para hacer ese libro, muchos testigos se murieron.” (1978: 438)</p>
<p>	Este ensayo pretende ser una mínima aproximación a la intención abortada de Onetti… otro angélico-farsante-loco-hijo de puta. Por fortuna. Y para desgracia de quienes no son ninguna de las tres primeras cosas, salvo la cuarta. Todo el mundo conoce la calle Corrientes por la descripción que se hace de ella en el tango <em>A media luz</em>. Y es que el tango no sólo le ha cantado a Buenos Aires, también a la calle que la simboliza… Roberto Arlt sostiene en una <em>aguafuerte porteña </em>que <em>El espíritu de la calle Corrientes no cambiará con el ensanche </em>(aquí, el último fragmento):</p>
<p>	“<em>Calle única</em>. — Calle única, calle absurda, calle linda. Calle para soñar, para perderse, para ir de allí a todos los éxitos y a todos los fracasos; calle de alegría, calle que las vuelve más gauchas y compadritas a las mujeres; calle donde los sastres le(s) dan consejos a los autores y donde los polizontes confraternizan con los turros; calle de olvido, de locura, de milonga, de amor. Calle de las rusas, de las francesas, de las criollas, que dejan demasiado pronto el hogar para ir a correr la juerga tras de un malevito; calle de tango, de ensueño; calle que recuerdan los presos en el cuadro quinto; calle que al amanecer se azulea y obscurece, porque su vida sólo es posible al resplandor artificial de los azules de metileno, de los verdes de sulfato de cobre, de los amarillos de ácido pícrico que le inyectan una locura de pirotecnia y celos”. (…)</p>
<p>	<em>A media luz</em>: “Corrientes 3-4-8/ segundo piso, ascensor/…” <em>Muchacha </em>es un tango que tiene mucho que ver con la literatura de Arlt y con él, que siempre se sintió culpable de haber asesinado la inocencia de una de doce o trece años como se comprueba al leer <em>El poder de las tinieblas</em>, cuando Elsa se confiesa en el Convento:</p>
<p>	“Iba y venía como de costumbre, observando una conducta hermética, hasta que descubrí algo repugnante. Era en el fondo de un parque. Sentada a su lado, con una cartera de colegiala, estaba una criatura de trece años a lo sumo, el cabello en rizos escapándose de un gorrito de paja, y el delantal plegado sobre la cartera. ¿Quién es esa criatura con la que te has retratado? Sin enojarse, con una sonrisa cándida me contestó: —Una chica que está en tercer grado y hacemos el amor. Esa mañana se hizo la rabona. — ¿Cuántos años tiene? — Va a cumplir doce el mes de agosto.</p>
<p>	Con esta historia, Arlt buscará destruir las bases de la moral burguesa y poner de manifiesto <em>las represiones en el plano de las vivencias sexuales dentro del matrimonio que lleva a destruir el propio vínculo</em>, hasta llegar con <em>El amor brujo</em> a <em>subvertir el pensamiento de época</em> ironizando sobre <em>valores centrales de la sociedad: la familia nuclear y monogámica</em>. (19) Tras su salida de <em>Crítica </em>y antes de ingresar a <em>El Mundo</em>, Arlt adelanta un capítulo de <em>Los siete locos</em>, en preparación, en la revista <em>Pulso </em>(1928) que dirige Alberto Hidalgo (el 9.IX publica en <em>La Nación</em><em> Esther</em><em> Primavera</em>, obra maestra). El capítulo es <em>La sociedad secreta</em>, finalmente <em>La farsa</em>, otra obra maestra, como se verá al final cuando el Mayor hace arqueología de los gobiernos corruptos, los partidos políticos <em>informes</em>, los políticos deformes que venden su país al mejor postor, como quien sin pensar obedece la  Ley de Herodes: “O te chingas o te jodes”: gracias Luis Estrada por su radiografía de un descompuesto PRI. <em>Los siete locos</em>, aparece al año siguiente por Editorial Latina. En nota publicada el 27 de noviembre de 1929 en su personal e intransferible página seis de <em>El Mundo</em>, Arlt definió así a sus personajes:</p>
<p>	“Estos individuos, canallas y tristes, viles y soñadores simultáneamente están atados o ligados entre sí por la desesperación. La desesperación en ellos está originada, más que por la pobreza material, por otro factor: la desorientación que, después de la gran guerra, ha revolucionado la conciencia de los hombres, dejándolos vacíos de ideales y esperanzas. Hombres y mujeres en la novela rechazan el presente y la civilización, tal cual está organizada”.</p>
<p>	Para esta época, había leído con pasión <em>Crimen y castigo</em>: se diría, era el octavo loco del octavo infierno de Dante, adonde el autor de <em>La comedia </em>confinó a los culpables de <em>los pecados del lobo</em>: hipócritas, seductores, nigromantes, ladrones y mentirosos. Una <em>fauna </em>parecida a la de Arlt, en la que no faltan seres <em>pérfidos como hienas</em>: basta pensar en Erdosain. En 1930, el 8 de mayo, Arlt se hace acreedor al único galardón literario de su vida, por <em>Los siete locos</em>: Tercer Premio, Concurso Municipal de Literatura. A partir de ese momento ganan popularidad paralela sus <em>Aguafuertes Porteñas</em>. Misma época que L. Barletta, en su afán por renovar el lenguaje dramático que se halla dominado por la comedia chabacana y facilista, crea el <em>Teatro del Pueblo </em>y pone en escena <em>El humillado</em>, capítulo de <em>Los siete locos</em>. Novela sobre la que aquél dejó sentada su protesta al no serle concedido a Arlt el máximo Premio. En <em>La   Literatura</em><em> Argentina</em>, Barletta dice:</p>
<p>	“Hace pocos día terminé de leer <em>Los siete locos</em>, de Arlt, novela que conceptúo como muy buena. Sabía yo, por <em>El juguete rabioso</em>, que en Arlt había un excelente novelista, pero en el presente libro se ha superado. Un libro como el de Arlt, a quien el jurado debe otorgarle el Primer Premio Municipal da por tierra con todos los <em>Zogoibi </em>y <em>Don Segundo Sombra </em>de los éxitos fáciles.” (2000: 203) <em> </em></p>
<p>	Al enterarse del Tercer Premio, Arlt contesta con gracia sobre los “terceros premios” algo que ayuda a entender a quiénes se les dan los primeros; lo hace desde Río de Janeiro adonde ha llegado como enviado del diario <em>El Mundo</em>:</p>
<p>	“…estoy sumamente extrañado de que me hayan premiado. En nuestra ciudad siempre los terceros premios han sido reservados para los mejores prosistas; ejemplos: Elías Castelnuovo, 3er premio; González Tuñón, 3er premio; Álvaro Yunque, 3er premio. El tercer premio es la comida de las fieras, no hay candidato a premio que no diga: me conformo con el tercer premio y al final de cuentas son tales los líos que se arman para repartir el tercer premio&#8230;” (2000: 204)</p>
<p>	El poeta y guionista Ulises Petit de Murat redimensiona la literatura arltiana en 1931, al señalar la dicotomía entre literatura rural y urbana. Ubica el nombre de Güiraldes (<em>Don Segundo Sombra</em>) junto a los de Hernández (<em>Martín Fierro</em>) y Lynch (<em>El romance de un gaucho</em>), representantes de la <em>literatura gauchesca</em>, y los contrapone al <em>surgimiento de la antítesis ciudadana</em> que es la obra de Arlt, cuya irrupción está centrada en el “frenesí por contar en donde algunas influencias de origen ruso y germano han tenido mucho que ver con la obra de este autor.” (2000: 205) Pero, como en esto de la literatura seria, no mediática, no faltan los aguafiestas ni menos los jueces sesgados por su situación económica o por su posición intelectual, un crítico universitario, Antonio Aíta, “ve a Roberto Arlt como un hombre de imaginación desordenada y sórdido, al que sólo le interesa lo prostibulario, lo humillante y el crimen, e invita a Arlt a no alucinarse con escritores rusos” (2000: 205). Aíta le saca como defecto a Arlt lo que ve en sí mismo; olvida que la sordidez está en la realidad antes que en quien escribe; pretende ignorar que en el arte el artista sublima lo que descubre en su sociedad; pide lo que le está vedado: invitar o prohibir a un autor a tomar o a dejar sus gustos literarios. Algo así como pedirles a los políticos que cumplan a los votantes, desistan de la demagogia, hagan democracia…</p>
<p>	Aparece en la revista <em>S.O.S.</em> un fragmento de <em>Los lanzallamas</em>, que en 1931 publica la editorial <em>Claridad </em>y en cuyo prólogo responde a los que le han censurado su <em>mal gusto y estilo deficiente</em>. También reclama los derechos de la creación solitaria. Constituye la continuación de <em>Los siete locos </em>y su título original, <em>Los monstruos</em>, se sustituyó por sugerencia de Carlos A. Leumann que el autor aceptó. Según Mirta, era más apropiado por “el juicio de valor de Arlt sobre sus propios personajes”:</p>
<p>	“Odian esta civilización. Quisieran creer en algo, arrodillarse ante algo, amar algo; pero, para ellos, ese don de fe, la ‘gracia’ como dicen los católicos, les está negada. Aunque quieren creer, no pueden. Como se ve, la angustia de estos hombres nace de su esterilidad interior. Son individuos y mujeres de esta ciudad, a quienes yo he conocido. (…) En síntesis: estos demonios no son ni locos ni cuerdos. Se mueven como fantasmas en un mundo de tinieblas y problemas morales y crueles. Si fueran menos cobardes se suicidarían; si tuvieran un poco más de carácter serían santos. En verdad, buscan la luz. Pero la buscan completamente sumergidos en el barro. Y ensucian lo que tocan. A mí, como autor, estos individuos no me son simpáticos. Pero los he tratado. Y todo autor es esclavo durante un momento de sus personajes, porque ellos llevaban en sí verdades atroces que merecían ser conocidas. En definitiva: en esta obra no hay ningún casamiento, ni baile, ni declaración de amor. Al sexo femenino no le puede interesar”. (<em>Aguafuertes Porteñas</em>, en Obra Completa, Tomo 2: 253-204 y 255).</p>
<p>	Aunque Arlt crea eso, podría decirse que con <em>Los siete locos </em>ocurre lo mismo que con el filme <em>Al filo del tiempo</em>, de Wenders: es la historia de la ausencia del amor (representado por la mujer) que es, al mismo tiempo, la historia de la nostalgia de su presencia. Al fundar Barletta el <em>Teatro del Pueblo </em>con el propósito de “realizar experiencias de teatro moderno para salvar el envilecido arte teatral y llevar a las masas el arte general, con el objeto de propender por la elevación espiritual de nuestro pueblo”, no se imaginó que apenas dos años más tarde Arlt sería “por antonomasia, el autor del movimiento independiente”, por esa necesidad recurrente y profunda que tenía de expulsar sus conflictos y desdoblamientos de conciencia. Así, en 1932, escribe su primer drama: <em>300 millones</em>, estrenada en el <em>Teatro del Pueblo</em> el 17 de junio. La historia surgió de una crónica policial que aquél había realizado en Crítica hacia 1927. Onetti recuerda:</p>
<p>	“Otra mañana estaba calzado pero semimuerto, el mechón de pelo en la cara, negándose a conversar. Acababa de ver el cuerpo de una muchacha, sirvienta, que se había tirado a la calle desde un quinto o séptimo piso. Fue mudo y grosero durante varios días. Después escribió su primera y mejor obra de teatro, <em>300 millones</em> o cifra parecida, basado en la supuesta historia de la muchacha muerta.” (Prólogo a <em>El juguete rabioso</em>)</p>
<p>	<em> </em></p>
<p>	En paralelo al drama precitado, Arlt publica la que será su última novela, <em>El amor brujo</em>. Sin embargo, contra quienes afirman que con dicha obra abandona la narrativa, al terminarla asegura que una próxima novela, <em>El pájaro de fuego </em>(por Stravinski) o <em>La muralla de arena</em>, se publicará enseguida y que escribe otra, <em>El emboscado rojo</em>. No obstante, Arlt ya ha descubierto el teatro y sus posibilidades, lo mismo que una serie de temas fundamentales: un mayor <em>pathos</em>, en tanto pasión; una mejor reunión de las tensiones; y una utilización más <em>profesional </em>de los conflictos, que originará un vuelco radical en su concepción del mundo y en la actividad literaria. A partir de su incursión en la dramaturgia, impulsado por Barletta, Arlt escribirá, inicialmente, ocho obras teatrales, de las cuales verá montadas cinco. Ellas son: <em>300 millones </em>y <em>Prueba de amor </em>(subtítulo: <em>Boceto teatral irrepresentable ante personas honestas</em>), ambas de 1932; <em>Saverio el cruel </em>y <em>El fabricante de fantasmas</em>, 1936; <em>África</em>, 1938; <em>La isla desierta</em>, 1937; <em>La fiesta del hierro</em>, 1940; y <em>El desierto entra en la ciudad</em>, 1942. Raúl Castagnino en <em>El Teatro de Roberto Arlt</em>, cita dos más: <em>Escenas de un grotesco</em>, publicada en <em>La Gaceta</em><em> de Buenos Aires No 2, </em>4.VIII.1934<em> </em>y <em>Separación feroz</em>, aparecida en <em>El Litoral,</em> <em>Santa Fe, </em>1º.I.1938. Finalmente, otras dos burlerías, reproducidas originalmente en <em>La Nación</em><em>: La juerga de los polichinelas </em>y <em>Un hombre sensible</em>, recopiladas luego en <em>Regreso </em>(Bs. Aires, <em>Ediciones Corregidor</em>, 1972), texto en el que también aparece su <em>Primera Autobiografía </em>(25-29).</p>
<p>	Antes de publicarse <em>El amor brujo </em>(1932), Arlt viaja a Brasil (país al que ya soñaba ir desde <em>Los siete locos</em>: 228), a Río y a otras ciudades: de allí envía sus ya famosas <em>Aguafuertes</em>, las que en 1935 lo harán pasar a España y a África, desde donde mandará las <em>Aguafuertes Españolas</em>, que reúnen distintas y extensas impresiones de su estadía en la  Península y en el Marruecos español; en simultánea, redacta <em>El criador de Gorilas</em>, 15 cuentos injustamente desdeñados por la crítica y aun por Julio Cortázar, quien los califica como “mediocres cuentos exóticos”, cuando tras su aparente “color local africano” hay una violenta crítica al racismo, a la explotación, al colonialismo e imperialismo occidentales y a la avaricia de la pequeña y de la alta burguesía. <em>El criador de gorilas</em>, publicado en Santiago en 1941, es una muestra de la capacidad para narrar, contar historias con economía de medios, por más ridículas o folclóricas que puedan parecer. Ya en 1933 había publicado <em>El jorobadito</em>, su obra mayor dentro del género, que proyecta no sólo cuentos magistrales como el que da título al volumen, amén de <em>Escritor fracasado, Esther Primavera, Las fieras, Noche terrible</em>, sino también una imagen transparente del autor, con base en los temas que han hecho perdurar su trabajo: la iniquidad en <em>El jorobadito</em>, cuya estructura, al decir de Mirta, “complacería a Poe en su teoría de la composición”; lo autobiográfico, escudado en un supuesto yo subjetivo, en <em>Escritor fracasado</em>; el prurito por hacerse entrañable mediante el daño en <em>Esther Primavera</em>, cuento en el que alterna recuerdo, realidad e imaginación y en el que, al leerlo, no deja de sentirse “una ráfaga de viento caliente que golpea el rostro”; la complicidad con seres marginales, su ternura hacia ellos y el guiño al lector en <em>Las fieras</em>, uno de los tantos relatos cuya fuente está en las <em>Aguafuertes Porteñas </em>(<em>Conversación entre ladrones</em>) y que será a su vez semilla de próximas novelas; en igual sentido, no se puede olvidar el cuento <em>Pequeños propietarios</em> cuyas raíces están en <em>Filosofía del hombre que necesita ladrillos</em>; y la reiterativa reflexión sobre el matrimonio, la convivencia y la separación en <em>Noche terrible</em>, también desarrollado a partir de una <em>aguafuerte: Yo no hablo mal del matrimonio</em>, en la que replica a un padre de familia que amenaza con dejar de leer sus crónicas porque “Usted con sus artículos puede ahuyentar los novios que necesito para mis cuatro hijas”. Arlt contesta: “No tenga miedo, querido señor, sus cuatro hijas mozas no se quedarán solteras”. Al final, después de burlarse un poco de él, intenta tranquilizarlo: “Lo esencial es que se case una, que lista la primera ya caerá otro zonzo”. Otros relatos como <em>La luna roja </em>y <em>El traje del fantasma</em>, abren un proyecto distinto: en ellos se refleja el gusto de Arlt por lo fantástico, así como revelan la influencia de su precoz inmersión en aguas del ocultismo, patentizada en el ensayo <em>Las ciencias ocultas en la ciudad de Bs. Aires</em>.</p>
<p>	Proyecto que alcanzará su máxima perfección en el cuento largo <em>Viaje terrible </em>(1941) o <em>Viajes terribles </em>(1978: 438), del que Prieto expresa: “Tal vez no pueda citarse otro texto de Arlt en el que aparezca el funcionamiento del mecanismo fantasioso tan nítidamente como en su último invento novelístico”. Ese mismo año, enviado por <em>El Mundo</em> viaja a Chile en una de sus últimas experiencias periodísticas. Muere Carmen, su primera esposa, tras penosa estancia en el sanatorio <em>Santa María</em>; aunque ya casi no había trato entre ellos, cuenta su hija que “esa muerte lo afectó tanto o más que la de su hermana Lila en Cosquín en 1937”. Para que no quede duda de su amor por ella, va la dedicatoria de <em>El jorobadito</em> que afirma dialécticamente la negación en torno a una eventual misoginia de que hablan desvirtuadores de la obra arltiana (y del propio Arlt) y a través de la cual se vislumbra su decisión de no complacer a nadie, sino de vaciarse él mismo:</p>
<p>	“A mi esposa Carmen Antinucci: Me hubiera agradado ofrecerte una novela amable como una nube sonrosada, pero quizá nunca escribiré obra semejante. De allí que te dedique este libro, trabajando por calles oscuras y parajes taciturnos, en contacto con gente terrestre, triste y somnolienta. Te ruego lo recibas como una prueba del grande amor que te tengo. No repares en sus palabras duras. Los seres humanos son más parecidos a monstruos chapoteando en las tinieblas que a los luminosos ángeles de las historias antiguas. Por eso no encontrarás aquí doradas palabras mentirosas, ni verás asomar el pie de plata de la felicidad, pero tú, que eres comprensiva y tan amiga mía, recíbelo como recibiste mis otros libros, escritos bajo tu mirada pensativa. Tu agrado será mi mejor premio.”</p>
<p>	A la muerte de su esposa surge una crisis de salud, ya presentida, que según Mirta “parece no exhibir los síntomas de esa especie de estrangulación de las coronarias que lo atacaba con puñaladas en el pecho”. En 1941, se casa en Montevideo con Elizabeth Mary Shine, de cuya unión queda su hijo Roberto Patricio (¿otra evocación romana… de su esposa?). El 12 de enero de 1942 patenta un invento para vulcanizar medias de mujer. La patente reza: “Medias con puntera y talón reforzado con caucho o derivados”.</p>
<p>	Su último viaje a Cosquín lo realizó quince días antes de morir, en julio de 1942. Arribó con <em>El desierto entra en la ciudad</em>, su último drama, en la maleta; pieza que quedó en manos de su hija, que la llevaría a escena diez años después. Pocos días más tarde, el 26 de julio, tras asistir a un acto eleccionario en el Círculo de Periodistas, muere víctima de un ataque cardiaco. He ahí por qué tragedia y humor no son opuestos: ese mal fue el mismo del que tanto se burló, el que le adjudicó a ciertos personajes para sacarlos de la ficción, el que lo sacaría de la supuesta realidad. En todo caso, sin desconocer tal patetismo, Arlt muere cuando se le agota el misterio de la vida, no importándole si era loco, angélico, farsante o hijo de puta o todo a la vez…</p>
<p>	Contra el virus anti-arltiano, el mejor remedio: el del alquimista verbal Borges, consignado en el prólogo a esa balada, por su lirismo, a ese tango, por su angustia metafísica, <em>Bartleby, el escribiente</em>: “La vasta población, las altas ciudades, la errónea y clamorosa publicidad, han conspirado para que el gran hombre secreto sea una de las tradiciones de América. E. A. Poe fue uno de ellos; Melville, también.” A la lista se suma ahora Arlt: anónimo, casi clandestino. Tanto que Borges olvidó incluirlo entre los olvidados, olvidando incluso que lo hubiera influido, al sentenciar: “La mejor manera de no pasar de moda es esforzándose por no estarlo nunca, por eludir el éxito”<em>, </em>porque Arlt jamás cambió decoro, dignidad, discreción por publicidad, vanidad, mediocridad.</p>
<p>	Arlt dijo sobre él en sus ficciones muchas más verdades que en cualquier autobiografía, lo que significa que la autoconfesión es el sucedáneo perfecto de la creatividad. No es improbable que al final de su vida haya sentido que el goce del arte nunca es para quien lo concibe con extrema paciencia y profundo desgarramiento, sino para quien se acerca con desprevenida actitud; que el hombre jamás será modelo de nada… o a duras penas de la contradicción; y que aun con la sensación de inutilidad que suscita el haberlo realizado, siempre tuvo validez el esfuerzo: así el placer haya sido para otros. Incluso para quienes no lo merezcan. Entonces, poco importa que las luchas en apariencia sean estériles y que al final del camino no haya más premio que un profundo sepulcro y una nada infinita… Y yo sé que tengo razón: mejor dicho, ambos, tenemos razón, querido R. Arlt.</p>
<p align="center"><strong>III – Roberto Arlt: El inventor de los juguetes rabiosos<br />
	</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	La primera novela publicada conocida (<em>La vida puerca </em>desapareció; <em>El diario de un morfinómano</em>, 1921, no se recuperó) de Arlt fue <em>El juguete rabioso</em> (1926), obra que se ha considerado menor dentro de su apreciable producción literaria. Narrada en primera persona, marca un nuevo capítulo en la historia novelada de una ciudad que ya no es <em>La gran aldea </em>(novela publicada en 1884) de que habla su autor, Lucio V. López (1848-1894), sino una impersonal selva de hierro y <em>portland </em>(Arlt nunca dirá <em>cemento</em>) que le hizo exclamar al arquitecto Le Corbusier, en 1929, en una conferencia dictada allí: “Buenos Aires es la ciudad más inhumana que he conocido; en verdad, el corazón se encuentra allí martirizado”. Así la verá siempre Arlt, desde <em>El juguete… </em>hasta la última de sus <em>Aguafuertes Porteñas</em>. Él hizo suyas las palabras de Carpentier: para entender una ciudad no basta con pasear por ella, sino vivirla, tratar día a día durante años con sus profesionales, negociantes y tenderos, millonarios y miserables… Arlt mismo decía:</p>
<p>	“Cada vez me convenzo más de que la única forma de conocer un país, aunque sea un cachito, es conviviendo con sus habitantes; pero no como escritor sino como si uno fuera tendero, empleado o cualquier cosa. Vivir… vivir por completo al margen de la literatura y de los literatos.”</p>
<p>	Además de lo que hace y piensa el protagonista, Silvio Astier, el lector conoce las calles que aquél frecuenta, los <em>conventillos </em>(inquilinatos) en que vive, las pensiones que le sirven de refugio, el pésimo café que toma y la temperatura que se percibe al sentarse en una <em>vereda </em>(andén). Lo mismo que ocurrirá después con los protagonistas de sus otras dos novelas, Augusto Remo Erdosain y Estanislao Balder. Arlt no hace sociología o psicología sobre la ciudad: simplemente, allí nace, convive y conversa con toda los alienados que están, no que viven, en todas aquellas prisiones de hoy llamadas ciudades.</p>
<p>	“El alma” de estas fue definido por Arlt como el depósito de sucios comerciantes (suerte de pleonasmo), anónimos empleados e insensibles burgueses “que se pasaban la vida escudriñando con goces malvados la intimidad de sus vecinos, tan canallas como ellos, regocijándose con palabras de falsa compasión de las desgracias que les ocurrían a éstos, chismorreando a diestra y siniestra de aburridos que estaban… bajo cuyas cataduras enfáticas veía alzarse <em>el alma de la ciudad</em>, encanallada, implacable y feroz como ellos”.</p>
<p>	La ciudad de <em>El juguete… </em>que al comienzo atrae y seduce por lo inexplorada y misteriosa, donde aún se puede ser un bandido de alta escuela como Rocambole, un poeta genial como Baudelaire, un ingeniero como Edison o un general como Napoleón, pronto es motivo de angustia y de humillación. En uno de sus cuatro capítulos, <em>Los trabajos y los días</em>, el más desesperanzador, Silvio se ve obligado a acarrear los trastos de la mujer de su patrón, don Gaetano. E. Martínez Estrada, autor de <em>Radiografía de la pampa </em>y <em>La cabeza de Goliath</em>, sintetiza la tragedia del citadino cual si fuera Arlt:</p>
<p>	“Me es fácil pensar que todos estamos presos, aunque el guardián haya desaparecido hace años o siglos. Nos encerró a todos y se fue o se murió. Hizo la ciudad y nos metió dentro con la consigna de que no nos marchásemos hasta que volviese. Después se olvidó de volver y nosotros de irnos.”</p>
<p>	Los personajes de Arlt intentarán romper los barrotes de la cárcel de hierro y <em>portland</em>, fugándose al campo (como Onetti en <em>Tiempo de abrazar</em>), soñando la evasión, destruyendo la sociedad y finalmente suicidándose, como lo hará Erdosain (1978: 390). Como se ha visto, el ingreso de Arlt a la literatura fue difícil: el dolor y la incertidumbre fueron las constantes compañías hasta su definitiva afirmación en dicho terreno. Su inmensa valía aún no se reconoce… y se le estigmatiza por “escribir mal”. Sábato:</p>
<p>	“Es que para admirar se necesita grandeza, aunque parezca paradójico. Y por eso tan pocas veces el creador es reconocido por sus contemporáneos: lo hace casi siempre la posteridad o, al menos, esa especie de posteridad contemporánea que es el extranjero. La gente que está lejos. La que no ve cómo tomás el café o te vestís.”</p>
<p>	A la que no le importa, agrego, si escribís con mala gramática… porque si no el genio del cine y de la vida A. Tarkovski, de una vez por todas zanja el lío a favor de R. Arlt:</p>
<p>	“… mi experiencia de entonces probó una vez más la imposibilidad de aprender en una universidad cómo se llega a ser artista. Porque para ser un artista no basta con aprender algo, con llegar a dominar unas técnicas profesionales, unos procedimientos. Aún se puede ir más lejos: para escribir bien —como dijo alguien— hay que olvidar la gramática.” (20)</p>
<p>	De tales vicisitudes dio testimonio el propio Arlt, con esa mixtura de lucidez y desgarramiento que gobernó la mayoría de sus actos:</p>
<p>	“He llorado hasta por las calles al pensar en el desastre que era mi vida cuando todos los acontecimientos exteriores sólo debían proporcionarme felicidad, orgullo y alegría. Soy el mejor escritor de mi generación y el más desgraciado. Quizá por eso sea el mejor escritor.” (Carta a su hermana y a su madre, c. 1929, citada por Mirta Arlt y Omar Borré).</p>
<p>	Así, no pueden desconocerse ciertos aspectos autobiográficos, por ejemplo, los sueños de inventor de Arlt, que guardan estrecha relación con Astier, luego con Erdosain: inventos que encierran la ilusión de ser admirado, elogiado, de no morir y eternizarse:</p>
<p>	“No me importa no tener traje, ni plata ni nada —y casi con vergüenza me confesé: lo que yo quiero es ser admirado de los demás, elogiado por los demás. (…) ¡Ah, si se pudiera descubrir algo para no morir nunca; vivir aunque fuera quinientos años!”, exclama Astier en el tercer capítulo, titulado <em>El juguete rabioso</em>, el súmmum de la reflexión, de la inacción (Bruguera: 134).</p>
<p>	Luego vendrá <em>Judas Iscariote</em>, el capítulo de la iniquidad, la traición, que sucede, tratándose de hombres, invariablemente a la amistad de Silvio y el Rengo, otro de los tantos <em>señalados de Dios</em> arltianos. Distintos hechos se presentan en <em>El juguete…</em>: la mención de una sociedad para delinquir, el <em>Club de los Caballeros de la Media Noche</em>; el imaginario incendio de la librería; el robo a la biblioteca; la disolución del Club; el constante cambio de oficio por Silvio, malestar que rebasa lo físico; su cambiante visión del mundo y de los que lo pueblan; su fallido ingreso a la Escuela Militar de Aviación, de donde lo echan porque, dice un oficial, “aquí no necesitamos gente inteligente sino brutos para el trabajo”; y, sobre todo, el diálogo entre Silvio y un travesti que algún crítico vio como “una forma de cópula y así parece comprenderlo Arlt, que (sic) coloca la relación en una hermosa filiación poética”. Hay filiación poética pero nunca una… apenas la tolerancia de Arlt hacia el Otro, inusual para la época, como lo dice cualquier tango: una de las primeras inclusiones de un homosexual en la historia de la literatura argentina.</p>
<p>	<em>El juguete… </em>no encierra toda la problemática socio-económica, política ni cultural de su época (no es tratado de sociología), tampoco <em>Los siete…-Los lanza… </em>ni <em>El amor brujo</em>: aspirar a tal despropósito sería negar de plano su autonomía literaria, su carácter artístico. <em>El juguete… </em>es la patética e injusta historia del hombre que ante la prueba constante de que su lucha no es un arma efectiva para cambiar el mundo, se pasa la vida pensando vivir, rumiando el descontento, exorcizando fantasmas y demonios al escribir y tratando de volver sus obras acción, para al final comprobar que no se avanzó, que se patina y a la postre, no se es más que un simple juguete: rabioso y todo, pero juguete al fin… “Somos juguetes de poderes extraños”, dijo Marx.</p>
<p>	<strong>IV &#8211; La balada de los siete locos&#8230; El tango de los lanzallamas&#8230;</strong></p>
<p>	En la <em>aguafuerte Los siete locos</em>, Arlt describe la necedad de un lector que le escribe, ya enterado de la publicación de su novela: “Como dispongo de poco dinero para invertir en libros, le agradecería me diera algunos datos respecto a ella, para saber si vale o no la pena de gastarse el tiempo y unos pesos en su lectura”, expone el atrevido personaje. Y Arlt con transparente honestidad (la que no tuvo cuando le regaló la novela a su esposa y le arrancó la primera página… dedicada a Maruja Romero: 2000: 199) le replica:</p>
<p>	“Dudé un momento. Luego me dije que, habiendo hablado de tantas obras ajenas, bien tenía el derecho de explicar lo que era lo mío. Además, si hay gente que se conforma con conocer el argumento de una novela, sin tomarse el trabajo de leerla, ni gastar unos centavos en adquirirla, les regalaré a mis lectores ese argumento que va franco de porte. El plazo de acción de mi novela es reducido. Abarca tres días con sus tres noches, se mueven, aproximadamente, veinte personajes. De estos veinte, siete son centrales, es decir, constituyen el eje del relato. Siete ejes, mejor dicho, que culminan en un protagonista, Erdosain, verdadero nudo de la novela.”</p>
<p>	Y enseguida hace la descripción de los personajes, ya adelantada aquí: individuos canallas, tristes y viles soñadores unidos entre sí por la desesperación. Y cita como origen de esta a la   I Guerra Mundial, hecho que ha ocasionado un vuelco en sus conciencias y los ha dejado vacíos, sin ideales ni esperanzas. Refiere luego la trama:</p>
<p>	“El argumento es simple. Uno de los personajes, llamado el Astrólogo, quiere organizar una sociedad secreta para revolucionar y quebrantar el presente estado de cosas. Para llevar a cabo su proyecto necesita dinero. En estas circunstancias, Erdosain le ofrece el medio de adquirirlo. Se trata de secuestrar a un pariente que lo ha abofeteado.” (Aquí se refiere a Barsut, primo de Elsa, esposa de Erdosain). “Lo narrado abarca la primera jornada de la novela. En la segunda jornada se lleva a cabo el secuestro del personaje, y la tercera parte, o la última noche y su día, abarcan la vida interior del personaje antes de cometer el crimen, o de permitir que se cometa.”</p>
<p>	Lo que Arlt sí se cuidó de contar al osado lector fue que la revolución se financiaría a través de prostíbulos en todo el país, hecho de por sí genial en la obra. Esta, está contada siempre en tercera persona pero el narrador, aun omnipotente, no maneja a su antojo a los personajes. Al contrario, Arlt se vale de un truco para concederles mayor independencia, potencia y verosimilitud frente al lector: el narrador que al comienzo no tiene credencial específica, más tarde se presenta como <em>comentador,</em> <em>autor, cronista,</em> <em>comentarista</em>. Arlt proyecta un doble efecto de ensimismamiento y enajenación: por un lado, se aleja de la materia narrada, en una suerte de distanciamiento pre-brechtiano y a la vez de búsqueda interior; por otro, busca en el exterior, de ahí enajenado, e involucra al lector en una historia digna de aceptación o de rechazo total, no de tratos a medias (así aquí no piense para nada en la actitud que no prospera: “Los tratos a medias son la antesala de la traición”, señala el Che). Como decía Arlt: “Entre los ruidos de un edificio social que se desmorona inevitablemente, no se puede pensar en bordados.”</p>
<p>	Considerando al ser la materia básica de la narrativa arltiana, su máxima preocupación, al personaje la pieza fundamental del engranaje fictivo (relativo a la ficción, no ficticio) que presenta a las claras dos aspectos inherentes a él, el asunto del desdoblamiento o del doble (<em>döppelganger </em>dice Cortázar) y las particulares exigencias relativas a los nombres propios, resulta válido citar un par de textos que viene a reforzar la tantas veces aludida correspondencia autor-personajes, para después referir la singular elección de sus nombres. En <em>Estados de conciencia</em>, intertítulo del capítulo 1º de <em>Los siete locos</em>, tan pronto se menciona a Erdosain y a su <em>zona de angustia</em>, él mismo se cuestiona:</p>
<p>	“¿Qué es lo que hago con mi vida?, decíase entonces, queriendo quizás aclarar con esta pregunta los orígenes de la ansiedad que le hacía apetecer una existencia en la cual el mañana no fuera la continuación del hoy con su medida de tiempo, sino algo distinto y siempre inesperado, como en los desenvolvimientos de las películas norteamericanas, donde el pordiosero de ayer es el jefe de una sociedad secreta de hoy, y la dactilógrafa aventurera, una multimillonaria de incógnito.” (Obra Completa: 121)</p>
<p>	Y casi enseguida, obligándolo a reflexionar sobre la estafa a la Compañía Azucarera, el narrador señala: “Y lo asombroso para Erdosain no consistirá en el robo sino que no se revelara en su semblante que era un ladrón”. De igual manera, en <em>El humillado</em>, después de los comienzos del “trabajo de humillación” de Erdosain por parte de su padre, se lee:</p>
<p>	“Y ahora —repuso el capitán— ¿yo también lo hundo? — No hombre, usted no. Naturalmente, he sufrido tanto, que ahora el coraje está en mí encogido, escondido. Yo soy mi espectador y me pregunto: ¿Cuándo saltará mi coraje? Y ese es el acontecimiento que espero. Algún día algo monstruosamente estallará en mí y yo me convertiré en otro hombre. Entonces, si usted vive, iré a buscarle y le escupiré en la cara.”</p>
<p>	En una carta a su hermana Lila, Arlt pone en evidencia los ecos autobiográficos que subrayan el impacto del fragmento anterior:</p>
<p>	“Yo no puedo vivir así. Yo tengo que realizar una gran obra, tengo que vivir tranquilo, necesito a mi lado alguien que me quiera… No hay un solo crítico de mi libro que no haya escrito: lo grande de ese libro es el dolor que hay en Erdosain. Pensá que yo puedo ser Erdosain, pensá que ese dolor no se inventa ni tampoco es literatura. Roberto, 1930. (2000: 206)</p>
<p>	El tema del desdoblamiento se extenderá a <em>Los lanzallamas</em>: cuando Erdosain piensa en sus <em>amores</em>, se lee: “A momentos un suspiro ensancha su pecho. Vive simultáneamente dos existencias”… “una espectral”… “y después otra, la de sí mismo”… una vez más, sólo que a la inversa, enajenación y ensimismamiento. En cuanto a los nombres, puede decirse que, a diferencia de <em>El amor brujo </em>(reminiscencia del ballet y/o suite de M. de Falla, deja adivinar una <em>aguafuerte española</em>), mas no de <em>El juguete,</em> a todas luces un hombre no un objeto, las dos partes de la novela llevan títulos abiertamente alusivos a personajes: <em>Los siete locos </em>y <em>Los lanzallamas</em>. En todos los casos se confirma la tendencia, propia del oficio periodístico, de calificar desde el título para que el lector sepa en qué terreno pisa. Con este anuncio, puede entrarse en contacto con quienes llaman mucho la atención no sólo por la rareza de sus nombres sino por su misma composición: Erdosain, Ergueta, Haffner, Bromberg y, antes, en <em>El juguete…</em>, Astier, así como, después, en <em>El amor brujo</em>, Balder, seis personajes en los cuales es notoria la repetición del segmento ER que, cómo no, corresponde a Roberto, nombre del autor.</p>
<p>	Ahora, Barsut tiene tres de las cuatro letras del apellido Arlt mientras el Astrólogo, sólo llamado así, las tiene todas. Por último, el <em>verdadero nudo de la novela</em>, Erdosain, cuyos nombres de pila son Augusto, por el primer <em>César </em>(no nombre sino título honorífico) y su más célebre Emperador; y Remo, por uno de los fundadores de Roma según la leyenda, aunque hoy se diga que sólo Rómulo la fundó. No constituye novedad, pues, que en un desdoblamiento Erdosain se autodenomine <em>Emperador</em> (21); así como es bien significativo que en él, que viene de un asesinato y va hacia otro, se reúnan el verdugo y la víctima. Todo lo anterior cobra sentido si se revisa su apellido: la terminación <em>sain</em>, francesa, significa <em>sano</em>, otro desdoblamiento, ligado a cuerdo, queriendo expresar para el solitario, el angustiado, el criminal, aquello que Arlt mismo expone con tanta precisión y seguridad: “… estos demonios no son ni locos ni cuerdos. Se mueven como fantasmas en un mundo de tinieblas y problemas morales y crueles.”</p>
<p>	De los citados, los que menos se prestan a la manipulación de la crítica, por su sólida presencia, por anti-héroes, son Astier y Erdosain. Ambos esgrimen la espada de la imaginación para rechazar los signos de la realidad que les son impuestos; descubren mediante el robo, la significación del dinero (a la vez que, con los actos de ellos, Arlt devela el valor de la escritura auto-consciente), Silvio, en el robo a la biblioteca, Remo, en la estafa a la Compañía; a través de su oficio de inventores, expresan el asco por la estrangulación de las coronarias sociales que les dan puñaladas en el pecho. Nacidos en estratos similares, frecuentan espacios ídem, dibujan iguales cuadros de costumbres, son parte involuntaria de la misma ciudad, comparten sus principios, se comunican en la misma jerga, practican actos gratuitos parecidos. Por último, Erdosain siente la amenaza y la condena de una soledad ya presentida por Silvio. Que es la misma del autor. Entonces, en <em>Los lanzallamas</em>, texto que ya desde las Palabras del Autor simboliza el resentimiento, el rencor, de Arlt, la respuesta natural a tanto atropello… ya no sólo <em>privilegio</em> de los argentinos, Erdosain, en charla con Luciana, la <em>linda doncella</em> a la que se da el lujo de rechazar en <em>El pecado que no se puede nombrar</em>, llega a una conclusión:</p>
<p>	“— El alma de nuestros semejantes es más dura que una plancha de acero endurecido. Cuando alguien te diga: he entendido lo que usted me dice, no te ha entendido. Esa persona confunde lo que en la superficie de su alma se refleja con la penetración de la imagen en el alma. Es lo mismo que una plancha de acero endurecida. Espeja en su superficie pulimentada las cosas que la rodean, pero la sustancia de las cosas no penetra en ella… Y nosotros, que estamos afuera, lo vemos.” Obra Completa: 451; 1978: 323)</p>
<p align="center"><strong>V &#8211; El amor brujo o la suite de la queja&#8230;</strong></p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	La tercera, entre cuatro títulos, y última novela de Arlt, publicada en 1932, ha corrido la misma suerte de <em>El juguete…</em>: el desdén de la crítica. Algunos la quieren ver como un simple y estúpido alegato contra la moral burguesa; otros, como un inofensivo dardo lanzado a la arquitectura de Buenos Aires. Sobre lo primero, Arlt ironiza sobre la familia nuclear y monogámica de la época, con lo que de paso desafía la rigidez de la estructura eclesial. Sobre lo segundo, lo que interesa es modernizar, transformar la ciudad. Eso es lo que busca Estanislao Balder, ingeniero de 30 años, casado con una mujer a la que no quiere, Elena, inventor a medias, “de aspecto derrotado”, perdido en medio de la ciudad y de sus habitantes. Balder conoce a Irene, colegiala de 18 años, estudiante de piano del conservatorio, en la estación férrea de Retiro. Luego de acompañarla adonde vive, Tigre, así como de otro furtivo y apresurado encuentro y cuando siente que ha encontrado un amor único, pierde todo contacto con ella. No se anima o no desea volver a verla. Renuncia a hacer algo por ubicarla y simplemente espera que <em>un acontecimiento extraordinario se produzca</em> y cambie su existencia.</p>
<p>	Más o menos dos años después, una amiga de Irene, Zulema, lo telefonea para decirle que han dado con él por azar, gracias a un reportaje que publicó un diario… diario en el que venía envuelto el pan a la casa de Irene. Vuelven, entonces, los reencuentros aunque esta vez más sensuales. Irene asegura que es virgen y Balder, por ende, se cuestiona si confesarle o no que es casado. A la postre, se lo dice: luego de una corta escena, Irene lo acepta así… y hasta con un hijo de seis años. Comienza pues una etapa en la que el romance se ajusta a la situación, lo mismo que la madre de Irene, la señora Loayza. Pero, para esa época, ya está clara la política de la familia, lo que haría cualquiera de hoy: conseguir que Balder abandone a su esposa, se divorcie y se case con Irene. Así pasa el tiempo, mientras ésta no resuelve, ya no como hoy, entregarse sexualmente a Balder y éste no se decide a pedir el divorcio. Finalmente, y argumentando como excusa que Irene se le ha entregado y que él pudo así comprobar que ella no era virgen, rompe la relación. No obstante, el final de la novela… Aunque algunos críticos digan que la historia es simple, ingenua y hasta soporífera, pocas veces se puede encontrar una crítica más abierta y mordaz a la institución familiar y a la vida y a la moral burguesas. No en vano, <em>El amor brujo </em>fue escrita dentro del régimen castrense del general Uriburu que tumbó a Yrigoyen, circunstancia que Arlt aprovecha para exaltar irónica y ferozmente los valores tradicionales del militarismo, al que repudiaba con odio jarocho.</p>
<p>	En 1932 el problema de la ciudad se había vuelto una obsesión para Arlt y por eso no es gratuito que el protagonista sea ingeniero con ínfulas de arquitecto. Cabe recordar que Erdosain también había soñado en construir ciudades fantásticas, pero esos sueños son de un aficionado, mientras Balder es un… La diferencia esencial entre uno y otro es que éste no desea destruir la ciudad sino que busca la mejor vía para “transformarla, modernizarla”. Se enoja más contra “los arquitectos de esta ciudad sin personalidad” que contra la urbe, porque, insiste, “en este país no existían arquitectos”. Y luego dirá: “Oh, ya lo verían, cuando entrara en acción. Su proyecto consistía en una red de rascacielos en forma de H, en cuyo tramo transversal se pudieran colgar los rieles de un tranvía aéreo. Los ingenieros de Buenos Aires eran unos bestias. Él estaba de acuerdo con Wright”. Pero, el valor de la novela no reside en sus teorías arquitectónicas, quiméricas por cierto, sino en cómo es la ciudad que <em>martiriza </em>a sus habitantes. Esperando el <em>suceso extraordinario</em>, Balder, <em>magíster</em> en pereza e inacción, casi termina por rendirse al hechizo de la vida burguesa que tanto detesta, casi es víctima del síndrome de esto-es-el-colmo. Balder no buscará solucionar nada: se contentará con escribir en el aire la suite de la queja y el ensueño. Al final, se halla donde había comenzado y sin salida. <em>El amor brujo </em>podría interpretarse como la triste constatación de que el hombre se puede pasar la vida entera haciendo exactamente todo lo contrario de lo que le gustaría hacer… pero, lo hace a gusto, abrigando la eterna esperanza de que lo que está haciendo es realmente lo que siempre quiso hacer…</p>
<p>	<strong>VI – R. Arlt: El drama del escritor y de la literatura moderna… </strong></p>
<p>	Al igual que en la de su “socrático demonio” Baudelaire, ya en la cruel y desdichada vida de Arlt se acentúan el drama del escritor y de la literatura moderna: hecho que se refleja en la carencia económica, el despotismo del padre, el filisteísmo social reinante y, desde luego, la enfermedad: Arlt, por bronco-neumonía, también estuvo un tiempo en el sanatorio de Cosquín, llamado, curioso, <em>Santa María</em> (22), como Onetti bautizó a su ciudad literaria: algo que no se puede despachar así nomás dada la presencia de la enfermedad tanto en la vida real de Arlt como en la literaria de Onetti (<em>El Astillero</em> y <em>Juntacadáveres</em>). Al igual que los personajes de Kafka, los de Arlt encarnan a individuos radicalmente diferentes del común, a los que apenas se considera como semejantes e intentan, fracasando, integrarse a una sociedad excluyente, judeo-cristiana y más que eso despiadada, satisfecha, cerrada. El padre de Arlt, Karl, sucumbe en su intento de educarlo bajo el molde germano aunque pueda tener claro que en su medio nadie triunfa si no habla la lengua <em>padre</em>, que quizás considera de las clases dirigentes, la única que permite el acceso a las carreras liberales o administrativas o determina posiciones y jerarquías. No obstante, como dijo mi hija Valentina en sentido y elocuente texto dedicado a su querida madre, Mª del Rosario: “Pero todos ya sabemos/ que de los hijos no somos dueños/ y debemos dejarlos adquirir/ experiencia con sus esfuerzos.” En tal sentido, Arlt le recordó a su padre el préstamo filial y se fue por la vía del arte y de la literatura en particular. Como buen observador, fue también un avezado <em>pintor</em> y un arquitecto aficionado que reflejó como nadie a su ciudad por medio de esos sucedáneos del diseño-plano-arquitectura que son las palabras. En respuesta a su medio familiar, navegará en las torrentosas e inciertas aguas de la indeterminación entre vertientes culturales: la alemana del padre bismarckiano; la italiana de la madre semi-campesina-citadina; la local bonaerense, con su jerga multiorigen y en la que manda sobre el mal español el buen lunfardo. Arlt, termina siendo un escritor que re-crea el lenguaje vivo, que es acción como reflejo inmediato de la realidad circundante. Lo que se puede inferir de quien dijo: “Se puede deducir todo el estado mental de una época por ciertos giros del idioma.” Siempre se le endilgó su falta de estilo; empero, sostiene Rose Corral (23):</p>
<p>	“Su defensa de lo que concibe como ‘estilo’, en contra del lugar común, es en el fondo otra forma de defender lo que entiende por una literatura nueva, acorde con los tiempos, una literatura viva que choca ‘con la estupidez ambiente’ y que hace que ese escritor se sienta incluso como un ‘extranjero en su propia patria’.” Y cita a Arlt: “La mayoría de los hombres llevan en su interior monstruosas arquitecturas de juicios, construidas con ladrillos amasados de barro de lugares comunes, y la grosera fábrica en la cual habitan intelectualmente se les antoja lujoso palacio. Cuando otro hombre cuyo idioma no está ensamblado de lugares comunes les expresa realidades espirituales o psicológicas diferentes a las que ellos están acostumbrados a reverenciar, se les antoja que están escuchando a un ladrador de injurias y entonces odian atrozmente al hombre que, por no expresarse con frases hechas, ofende sus convicciones con la <em>fortaleza del estilo</em>.” (Subrayado de Rose Corral).</p>
<p>	Y en cuestiones de religión… ante la falta de un credo, Arlt optará por la, para él, clara y evidente, no clarividente, salida del ocultismo. Es decir, a la ceguera de la fe (“Fe es una creencia en la falta de evidencias”, Carl Sagan) opone la fe de lo que nunca se sabrá… Por momentos debió sentirse tan diferente a los de su comunidad como Kafka de la suya: “Qué tengo en común con los judíos. Apenas si tengo algo en común conmigo mismo, y debería meterme en un rincón, en completo silencio, contento de poder respirar.” (24) De modo parecido a Kafka, que no pudiendo asimilarse a los alemanes ni a los checos tampoco puede sentirse judío, Arlt, en su condición de no creyente, no ateo, salvo en causas anarquistas y socialistas, como Kafka, será siempre arquetipo de la inconformidad. Una versión anticipada del cinematográfico <em>hombre que no estuvo allí</em>… ni en ningún otro lugar. Ni alemán ni italiano, ni judío ni católico, ni creyente ni ateo, Arlt será, en últimas, un inconforme por la impotencia, un hombre que extrae su fuerza de la debilidad, que en el poder de la palabra ve reflejado el poder del dinero, pero que ante la falta de este sólo puede ver en la palabra el recurso ante la impotencia… Como deja claro, en esa suerte de intertextualidad vital, Estanislao Balder en <em>El amor brujo</em>: “Mi propósito es evidenciar de qué manera busqué el conocimiento a través de una avalancha de tinieblas y mi propia potencia en la infinita debilidad que me acompañó hora tras hora.” Frase con la que deja sentada su condición de escritor metafísico, de hombre inconforme, de artista descolocado, aunque por lo mismo consciente tanto de su debilidad, de su fortaleza, como de su auto-referencia literaria. Se ha dejado para esta parte, de manera deliberada, el criterio de Noé Jitrik a refutar:</p>
<p>	“Creo que no se puede entender la obra de Roberto Arlt si, al mismo tiempo, no se hacen otras lecturas: la primera es la del contexto político-social argentino; (…) la segunda, invita a una diversificación textual: el sainete y el teatro culto, el lunfardo y los intentos de una literatura popular, la poesía de vanguardia, el tango, la arquitectura, el cine, la radio, la industria, la comicidad, el fútbol y el box, la delincuencia y otros”.</p>
<p>	Respondiendo a Jitrik, la literatura no tiene objeto concreto, propósito definido. La literatura ya creada no obedece a intenciones sino produce efectos: el escritor debe prescindir del ánimo de persuasión. Su única seguridad debe ser la de vivir anclado en la duda pues lo que es o puede ser <em>verdad</em>, brota de la escritura antes que de querer sembrarlo en ella. Así, el escritor jamás escribe para probar algo; narra o cuenta historias pero no hace Historia; antes que reflejar la realidad, explora la existencia. Su obra trasciende el mundo de las ideas para llevar al lector hacia el lugar de la verdad. Una, más perceptible que demostrable. Esta, se le deja a jueces, abogados, políticos. Por eso, poco importa que para Cortázar, Arlt tuviera <em>escasas ideas</em>. Al cabo, ellas no están donde reposan las verdades fundamentales: entre poetas, escritores, artistas.</p>
<p>	Ahora, la cita a las distintas disciplinas es circunstancial: a Arlt no le interesaba alardear de su <em>weltanschauung </em>(diría Cortázar): estaba en otras cosas… Sin olvidar a Rulfo, Onetti, Marechal, Di Benedetto, Miller, Camus, Svevo, Hesse, Dostoievski, Melville, Kafka, Conrad, Baudelaire, De Quincey, Ellison, Kúndera, pocas veces en la literatura problemática, que hace énfasis en la dificultad y no en el juego sin olvidarse del juego, en la existencia y no en las palabras sin olvidarse de las voces, en la preocupación y no en la indiferencia sin olvidarse de las diferencias, en la desnudez y no en el artificio sin olvidarse de la fantasía y cuyo acento es metafísico antes que estético, al contrario de la gratuita, pocas veces se encuentra un autor de la talla de Arlt, Padre no sólo de la Generación Intermedia sino de la moderna literatura argentina.</p>
<p>	Si acaso Arlt buscó algo con su literatura, no fue llenar a nadie ni complacerlo, sino desocuparse él mismo. Tampoco, congraciarse… apenas expresarse. Y a través de ello evitar hundirse en la amargura, zona de pestilencia en la que su padre lo hundió desde la infancia. Su obra, por contraste, ha quedado como una de las experiencias literarias más reveladoras, honestas e inquietantes. Una obra directa, sin afeites, desgarradora, la de un gran hombre que escribe, no un simple malabarista de la palabra. La que para Arlt fue siempre el recurso ante la impotencia… Esto fue escrito inicialmente en 1991. 20 años después, en <em>El paisaje en las nubes</em>,<em> </em>una coincidencia me sacudió. Rose Corral anota:</p>
<p>	“Y Arlt agrega: ‘Y la palabra se descubre tartamuda, impotente’. El nazismo establece entonces una línea divisoria, una frontera, y funciona como un parteaguas que congela la palabra, la silencia. Arlt anticipa en 1940 ideas que aparecen después del final de la guerra, cuando se mida la magnitud del horror. Su nota concluye insistiendo en la impotencia de la palabra para aludir al momento presente: ‘Para este momento de vida que ya no es vida, sólo agonía, ¿qué estilo, qué palabra, qué matiz, qué elocuencia, qué facundia, qué inspiración dará el ajustado color? No sé, creo que en la misma tintorería del infierno, donde un diablo pintor combina los colores que con más precisión expresan la máxima crueldad del hombre, el matiz que puede expresar este momento aún no ha sido hallado. Tan lejos él avanzó en el crimen’. (2009: 32-33).</p>
<p align="center"><strong> </strong></p>
<p>	<strong>VII &#8211; A manera de epílogo&#8230;</strong></p>
<p>	En conclusión, Arlt termina encarnando, sin querer, a la manera de sus ídolos Conrad, Baudelaire, Dostoievski, Kafka, De Quincey, la palabra como recurso ante la impotencia… Arlt podría suscribir las palabras de Baudelaire: “Las naciones tiene grandes hombres a su pesar. De modo que el gran hombre es vencedor de toda su nación.” Y eso es cierto de cara al Arlt de <em>El juguete… Los siete locos </em>y <em>Los lanza…, El amor brujo</em>; de algunos dramas: <em>La isla desierta, Prueba de amor,</em> <em>300 millones</em>; de los cables intervenidos de <em>El paisaje en las nubes</em>. Como señala Eduardo Mallea el día 27 en <em>La Nación</em>, al partir el 26 julio 1942: “Muere con Roberto Arlt uno de los auténticos escritores que nuestra tierra literaria ha suscitado, uno —pese a su juventud— de los verdaderos eminentes.” También muere con él el afán de conocer los alcances de la destrucción y el exterminio de ese que llamó <em>crepúsculo del siglo XX</em>, aunque nadie podría negar su, ahora sí, clarividencia para proyectar la crueldad, la perversión de los elementos del crimen y no tanto <em>de las fuerzas en juego</em>. Aunque sostenga: “Crearemos nuestra literatura, no conversando continuamente de literatura, sino escribiendo en orgullosa soledad libros que encierran la violencia de un ‘cross’ a la mandíbula”, una literatura que penetra sin titubeos las mazmorras del mal, las fuerzas negativas de su época, ante la Europa devastada que ve hundir, Arlt “inicia una reflexión sobre la escritura y sus límites, y esboza una imposibilidad, la de decir”, dice Corral (2009: 33).</p>
<p>	No obstante, tal imposibilidad ya la había esbozado cuando escribió esa novela-sismo <em>Los siete locos</em>, en la que como en ninguna otra tiene un poder de adivinación tan aplastante, para prever el golpe del 30, que derribó a Yrigoyen y subió a Uriburu, y exhibe una capacidad inusual de análisis socio-político para mostrar a las lacras que junto a los milicos han corroído las bases de la sociedad, los políticos, siempre subordinados a los zarpazos de los gringos y a los de los partidos, tal como el Mayor dice en <em>La farsa</em>, con lo cual se evidencia que Arlt no ha terminado de desarrollarse:</p>
<p>	“— El ejército es un estado superior dentro de una sociedad inferior, ya que nosotros somos la fuerza específica del país. Y sin embargo, estamos sometidos a las resoluciones del gobierno… Y el gobierno, ¿quién lo constituye?&#8230; el poder legislativo y el ejecutivo… hombres elegidos por partidos políticos informes… ¡y qué representantes, señores! Ustedes saben mejor que yo que para ser diputado hay que haber tenido una carrera de mentiras, comenzando como vago de comité; transando y haciendo vida común con perdularios de todas las calañas, en fin, una vida al margen del código y de la verdad. No sé si esto ocurre en países más civilizados que los nuestros, pero aquí es así. En nuestra cámara de diputados y de senadores, hay sujetos acusados de usura y homicidio, bandidos vendidos a empresas extranjeras, individuos de una ignorancia tan crasa, que el parlamentarismo resulta aquí la comedia más grotesca que haya podido envilecer a un país. Las elecciones presidenciales se hacen con capitales norteamericanos, previa promesa de otorgar concesiones a una empresa interesada en explotar nuestras riquezas nacionales. No exagero cuando digo que la lucha de los partidos políticos en nuestra patria no es nada más que una riña entre comerciantes que quieren vender el país al mejor postor.”</p>
<p>	Y luego de este que parece un retrato de Colombia o México, la <em>Nota</em><em> del comentador</em>:</p>
<p>	“Esta novela fue escrita entre los años 28 y 29 y editada por la editorial Rosso en el mes de octubre de 1929. Sería irrisorio entonces creer que las manifestaciones del Mayor hayan sido sugeridas por el movimiento revolucionario del 6 de setiembre (sic) de 1930. Indudablemente, resulta curioso que las declaraciones de los revolucionarios del 6 de setiembre coincidan con tanta exactitud con aquellas que hace el Mayor y cuyo desarrollo confirma numerosos sucesos acaecidos después del 6 de setiembre.” (1978: 105)</p>
<p>	Si Arlt hubiera conocido el Congreso de Colombia tal vez hubiera muerto a futuro, como en un cuento fantástico pero real, entre 2002 y 2010… porque pese a los perdularios de todas las calañas que trató… Mancuso, <em>Jorge 40, Macaco, El Alemán</em>, C. Castaño, <em>H. H.</em>, <em>Don Berna, Don Diego, El Iguano</em>,<em> </em>Hernán Giraldo y por ahí ultra-derecho Á. Uribe, S. Pretelt, D. Palacios, C. M. Velásquez, B. Moreno, L. C. Osorio, J. Noguera, R. A. del Río, José M. Narváez, lo hubieran eliminado. Así que, menos mal, por no haber caído en las garras de semejantes <em>para-tesoros</em>… Con lo cual, de paso, no pudo ser echado al <em>Absolvedor</em>, a una jaula de leones, a un horno crematorio. Se les fue antes, muerto de risa por el mismo mal que sacó a sus criaturas: infarto fulminante. Como es su literatura, la que jamás va a morir, ni siquiera de infarto… Aún Arlt sigue desarrollándose, pese a todo y todos, incluidos militares: anarquistas, socialistas, comunistas y, ante todo, capitalistas. A cuyo sistema se remite en <em>Los lanzallamas</em>:</p>
<p>	“Ningún sistema de gobierno capitalista puede resolver los problemas económicos que cada año aumentan de gravedad. El capitalismo de estos países es tan ingenuo que cree poder hacerlo… Fracasará. Ha fracasado con la democracia; ahora tiene que fracasar con la dictadura. Es lo mismo que pretender curar la sífilis con agua destilada.” (1978: 244)</p>
<p>	Arlt ya en 1928 había previsto la burla de Estados Unidos en torno a los procesos democráticos, sin que el godito Borges hubiera formulado aún su hilarante, irónica e irrefutable definición de democracia: “Democracia: es una superstición muy difundida, un abuso de la estadística.” Y Arlt lo hace refiriéndose a los casos de Panamá y México:</p>
<p>	“¿Usted cree todavía en la democracia? Escúcheme. Cuando los norteamericanos provocaron la independencia de Panamá para apoderarse del territorio en el que iban a trazar su canal, años más tarde dijo Roosevelt, en un discurso que pronunció en Berkeley, California: ‘Si yo hubiera sometido mis planes a los métodos conservadores (es decir, democráticos), hubiera presentado al Congreso un solemne documento oficial, probablemente de doscientas páginas, y el debate no habría terminado todavía. Pero adquirí la zona del canal y dejé al Congreso discutir mis procedimientos, y mientras el debate sigue su curso, el canal también lo sigue’. Estimado doctor, si esto no es burlarse cínicamente de los procedimientos democráticos y de la ingenuidad de los papanatas que creen en el parlamentarismo, que lo diga Dios. — No se puede generalizar sobre un solo hecho. — Magnífico. Usted quiere una colección de hechos que le demuestre que EE.UU (nos referiremos a EE.UU porque estamos en América) es el país más antidemocrático que existe. Bien… ¿Puede decirme, querido amigo, qué calificativo merece la conducta yanqui o la de los bandidos capitalistas yanquis en la América Central? Ríase, ríase usted de los bandidajes de Pancho Villa. Todos esos granujas son unos tiernos infantes junto a las empresas que han provocado la revolución de Panamá. Si pasamos de Panamá a México, encontramos una serie de revoluciones provocadas por la presión del señor Doheney, representante del grupo capitalista en México. Al señor Doheney lo apoyaba el evangélico Wilson. Como los ingleses tenían intereses petrolíferos y apoyaban a Huerta, enemigo de los capitales yanquis, ¿qué hizo el gobierno? Obligó a los ingleses a retirarle su apoyo económico a Huerta. Concedió a las naves inglesas derecho de tránsito sin pago de intereses por el canal de Panamá, compraron las acciones petrolíferas inglesas y se derrotó a Huerta con una revolución que se hizo con la ayuda de Carranza, que recibió armas y dinero norteamericanos.” (1978: 244-245)</p>
<p>	Los ejemplos podrían ampliarse a Rep. Dominicana, con el <em>sátrapa de sátrapas</em> Trujillo; a Guatemala, con la caída de Arbenz por invasión del Imperio; a Panamá, con la <em>muerte</em> <em>accidental </em>de<em> </em>Torrijos y el secuestro oficial-clandestino del doble agente la <em>Piña</em><em> </em>Noriega, hasta su posterior reclusión durante años en la tierra de esa otra <em>perrita faldera </em>de EE.UU, conocida con el castizo nombre de Francia. Pero, sería un asunto inacabable. Luego, Arlt vuelve sobre la táctica del capitalismo para que “el elemento ingenuo de población” agradezca al gobierno haberlo librado del “peligro comunista” gracias a la policía y demás fuerzas armadas, haciendo de paso una denuncia sobre la tortura y un balance sobre la prensa como cohonestadora del <em>statu quo</em>:</p>
<p>	“— Piense usted, querido amigo, que en los tiempos de inquietud las autoridades de los gobiernos capitalistas, para justificar las iniquidades que cometen en nombre del Capital, persiguen a todos los elementos de oposición, tachándolos de comunistas y perturbadores. De tal manera, que puede establecerse como ley de sintomatología social que en los períodos de inquietud económico-política los gobiernos desvían la atención del pueblo del examen de sus actos, inventando con auxilio de la policía y demás fuerzas armadas, complots comunistas. Los periódicos, presionados por los gobiernos de anormalidad, deben responder a tal campaña de mentiras engañando a la población de los grandes centros, y presentando los sucesos de tal manera desfigurados que el elemento ingenuo de población se sienta agradecido al gobierno de haberlo librado de lo que las fuerzas capitalistas denominan ‘peligro comunista’.” “Como le decía, la táctica del capitalismo mundial consiste en corromper la ideología proletaria de los estados diversos. Los cabecillas que no se dejen corromper son perseguidos y castigados. Las penas más leves consisten en el destierro para los inculpados, y las más graves, la cárcel, con el corolario de los tormentos policiales más extraordinarios, como ser retorcimiento de testículos, quemaduras, encierro de los inculpados en invierno en calabozos a los que se les arroja agua, quemaduras. A las mujeres de filiación comunista se les retuercen los senos, se les arroja pimienta en los órganos genitales; todos los martirios que pueda inventar la imaginación policial son puestos al servicio del capitalismo por los empleados de investigaciones de todos los países de Sudamérica.” (1978: 246-247)</p>
<p>	Pero, pese a su simpatía por ellos, ni el comunismo ni el socialismo, mucho menos los militares, salen bien librados de los juicios críticos, ecuánimes y objetivos del genio-farsante-loco-hijodeputa de Roberto Arlt; así, cuando los siete locos pretenden formar un ejército revolucionario, el Astrólogo lee un libelo:</p>
<p>	“Lo importante para nosotros es formar comunistas con práctica positiva de infantería, artillería y guerra química. Nosotros tendemos a la eliminación absoluta del revolucionario sentimental. El sentimentalismo no nos interesa. Se lo dejamos a los socialistas que son tan bestias que aún después de la experiencia de la Guerra Europea siguen creyendo en la democracia y la evolución. Esto sólo se puede llevar a cabo en el campo. Por eso me gusta el Sur. Nos disfrazaremos de chacareros, instalaremos alguna chacra colectiva, pero nuestros trabajos y nuestros alumnos se encaminarán hacia las especializaciones de guerra.” (…) “— ¿Y el dinero? — Ahí está. El dinero lo proporcionarán los prostíbulos. — Es una barbaridad.” (249)</p>
<p>	Con la idea de financiar la revolución a base en prostíbulos, Arlt pensaba trasladar a los políticos la función de putas, dejando en claro la inocencia de éstas: las que, además, se niegan a ser madres de quienes son prueba adicional de que la razón produce monstruos. Razón que, en otro sentido, tenía Kafka al decir que a partir de cierto punto no hay retorno posible: lo hecho, hecho está. En el caso de Arlt, sin que importe la gramática, con mayor razón si quedó bien escrito. Para la posteridad y para todos, fin del gran arte. El que, sin descuidar la forma, hace énfasis en el sentido. Si con esto no queda claro, a la vez, que Arlt es precursor del existencialismo, quizás deba saberse que en la década de 1970, la editorial francesa <em>Seuil </em>intentó publicar su obra completa, pero desistió al advertir que podría aparecer como antecedente del existencialismo (2000: 207): actitud vuelta ismo para que cierta nación pueda presumir de arribismo sin que nadie lo note…</p>
<p>	Pero, Arlt no fue sólo alguien que se le adelantó al existencialismo: también, a Orwell en su prefiguración del devenir mundial, del papel de los capitalistas e incluso de la Guerra Fría. Aquél no hizo futurismo en <em>1984</em> sino que retomó la historia del pasado reciente de Inglaterra para, escudándose en un hipotético futuro, desnudar la intromisión del Estado en la vida privada del individuo. Para ello habló del <em>Gran Hermano </em>(el más sin-sangre de todos) y, ahí sí, predijo el advenimiento de la sociedad de control y del bio-poder. No obstante, Arlt lo precedió en lo relativo a lo que Orwell señala sobre el papel de los capitalistas como los dueños de la tierra; todo para ellos con base en la plusvalía; la gente común, trabajadora, su esclava (<em>1984</em>, Círculo de Lectores, 1984: 85):</p>
<p>	“El pueblo vive sumergido en la más absoluta ignorancia. Se asusta de los millones de hombres destrozados por la última guerra, y a nadie se le ocurre hacer el cálculo de los millones de obreros, de mujeres y de niños que año tras año destruyen las fundiciones, los talleres, las minas, las profesiones antihigiénicas, las explotaciones de productos, las enfermedades sociales como el cáncer, la sífilis, la tuberculosis. Si se hiciera una estadística universal de todos los hombres que mueren anualmente al servicio del capitalismo, y el capitalismo lo constituye un millar de multimillonarios, si se hiciera una estadística, se comprobaría que sin guerra de cañones mueren en los hospitales, cárceles, y en los talleres, tantos hombres como en las trincheras, bajo las granadas y los gases” (1978: 246)</p>
<p>	Con lo cual Arlt se adelantó también al concepto de Guerra Fría entendida, más bien, como III Guerra Mundial: así la califica el profesor español Juan C. Monedero pues dejó más muertos que las dos primeras; según se puede inferir de la cita, Arlt coincide con el profesor en el tiempo y eso que el escritor argentino asistió, cronológicamente, sólo a parte de la II Guerra, entre 1939 y 42, lo que no obstante fue suficiente para convertirse en el Kubrick de su tiempo: lo que éste en cine con <em>Senderos de gloria</em>… aquél lo hizo a su manera en literatura: el más radical y lúcido anti-belicismo…</p>
<p>	Como lo deja ver Pablo Castriota, reseñando <em>Arlt va al cine</em>, de Patricio Fontana (25), habiendo ejercido brevemente la crítica en su fugaz paso por la sección <em>Actualidad Cinematográfica</em> de <em>El Mundo</em>, Arlt fue uno de los escritores que mejor supo observar el desarrollo del séptimo arte en la primera mitad del siglo veinte, partiendo de su interés por la diva italiana Lyda Borelli, de quien se enamoró con nueve años, hecho que el escritor proyecta en Lucio (<em>El juguete…</em>), quien tiene un afiche de la sufrida actriz en su cuarto. La postura de Arlt frente al cine como elemento de ruptura con los prejuicios de su época lo arrastró a un conflicto con el comunismo de los años 30 con el que colaboró en <em>Bandera Roja</em>, donde lo tildaban de individualista por su reivindicación del cine, <em>arte burgués</em>, desde la óptica de la izquierda argentina. Arlt cimentó esta teoría propia sobre el cine como arte revolucionario en varias <em>aguafuertes</em>, en las que observa costumbres arraigadas en los pueblos del interior, donde el cine desafía la rigidez y los prejuicios de los que los pobladores eran víctimas. No alude al potencial revolucionario de un cine político (cine de propaganda soviético o documental de Grierson) sino justo al del <em>star system</em>, el cine gringo que tanto aborrecían vanguardias e izquierda latinoamericana.</p>
<p>	Aquí Arlt coincide con E. Gómez (26), quien alude al mismo prejuicio de la RDA respecto a eliminar la lucha de clases, en un país que seguía nombrando al proletariado como clase; igual, la idealización del proletariado sirvió para reprimir intelectuales y artistas rebeldes, de estrato medio, tildados de <em>pequeñoburgueses</em> desde un supuesto <em>poder proletario</em> utilizado para reforzar su poder por una burocracia con alto nivel de vida y comportamiento similar al <em>pequeñoburgués</em>. Luego, argumenta cómo los comunistas no supieron valorar los aportes de la cultura occidental:</p>
<p>	“… el socialismo existente subestimó (y sigue… cuando no rechazando) la gran cultura occidental, pero hoy sabemos con certeza que lo mejor de esa cultura es profundamente crítico respecto a las sociedades capitalistas en las que ha surgido; más aún, esa gran cultura es, con mucha frecuencia prosocialista.” “Ese hecho está mostrando con más claridad la necesidad en que están el socialismo existente y los partidos comunistas, a escala mundial, de aprender, sin exigencias sectarias, de toda esa ilustración y creatividad independientes y fecundas.” La conclusión, no puede ser más lúcida: “Las exigencias de apertura al Occidente implicaban, por parte de la RDA, una selección crítica, desde el punto de vista de una auténtica vanguardia, es decir, implicaban el comprender que se trataba de amigos difíciles, precisamente por ser innovadores.” (2011: 59-60-65)</p>
<p>	Una cultura <em>proletaria </em>ni <em>pequeñoburguesa</em> o <em>burguesa</em> es posible, porque la cultura es universal de por sí y aunque pueda singularizarse por su estrato social, va más allá de toda mezquindad de clase. Entonces, como se puede inferir de la visión de Arlt sobre el cine gringo del <em>star system</em>, ¿por qué negar (pese, sí, al Código Hays y su doble moral) el desborde de sensualidad que moja las pantallas del mundo, para goce de quienes no aceptan la represión del deseo? De ahí que Arlt terminara cimentando su teoría propia sobre el cine como arte revolucionario donde este ocupa, desde los afiches con parejas entregadas a la acción del deseo (= libertad), un sitial de desafío contra la rigidez y los prejuicios de los que las/los gringos eran víctimas. Esta visión anarquista y celebratoria del cine en el seno de la industria más poderosa del mundo, dotada de una dosis de feminismo casi militante, es lo que hace de su punto de vista algo mucho más apasionante que el rastro estético que el séptimo arte dejara en sus ficciones porteñas y en sus relatos de viajes, algo que el libro también se encarga de destacar con mucho interés. Visión que, como bien señala Fontana en un tramo, contribuye, según Castriota, a la idea del cine como arranque de una rebelión imprecisa, pero posible.</p>
<p>	Al final de su vida, R. Arlt pudo haber sido L. Cohen y su simpatía por la izquierda así como su carácter de autor disidente podría definirse con la ecuación poético-matemática del canadiense: “¿Por qué tengo que permanecer solo si cuanto digo es cierto? Confieso que pretendo hallar un camino o falsificar un pasaporte o hablar un nuevo idioma.” Y aunque Arlt nunca terminó de aprender inglés, sigue teniendo razón: para qué afanarse en estériles luchas, si al final del camino se encuentra como todo… Y aun así, insistió siempre en escribir quizás pensando en que, aparte de que no sabía hacer otra cosa, lo único que nos salva es la mentira del arte. Por la que siempre se entera uno de la verdad… La que en este caso no duele ni entristece sino que calma y enaltece.</p>
<p>	Si lo anterior no basta para ilustrar la conexión Arlt-Cohen, viene un trozo de <em>Los lanzallamas </em>en el que la ficción supera a la realidad en cuanto a hallar una nueva identidad al falsificar un pasaporte: “¿El Rufián no dijo lo que habría hecho si el otro se hubiera negado? — Lo mataba… tal es así que en previsión de ello tenía, desde hacía diez días, preparado un pasaporte con nombre falso.” Lo que Arlt no logró jamás fue <em>hacer estilo</em> pues para ello <em>son necesarias comodidades, rentas, vida holgada</em>. Y añade: “Pero, por lo general, la gente que disfruta tales beneficios se evita siempre la molestia de la literatura”. Con lo cual permite, de nuevo, la intromisión de la vida en la escritura, en este caso, de la de su admirado Di Giovanni. El último mensaje escrito en su celda poco antes de caer asesinado puede homologarse a la obra de Arlt:</p>
<p>	“[&#8230;] No busqué afirmación social, ni una vida acomodada, ni tampoco una vida tranquila. Para mí elegí la lucha. Vivir en monotonía las horas mohosas de lo adocenado, de los resignados, de los acomodados, de las conveniencias, no es vivir, es solamente vegetar y transportar en forma ambulante una masa de carne y de huesos. A la vida es necesario brindarle la elevación exquisita, la rebelión del brazo y de la mente. Enfrenté a la sociedad con sus mismas armas, sin inclinar la cabeza, por eso me consideran, y soy, un hombre peligroso.”</p>
<p>	Arlt pareciera responderle a Di Giovanni cuando expresa todo lo que tiene por decir:</p>
<p>	“Tengo tantas y tantas cosas que escribir y que contar, a favor y en contra mío, que ahora sé que todo lo que se ha escrito y vale, vale porque ha sido escrito con sangre.” (Epígrafe, 2000).</p>
<p>	Si se intentara un retrato hablado de Roberto Arlt, no podría dejar de citarse a quien, como Balder, estuvo siempre esperando <em>un suceso extraordinario </em>para darle un vuelco a su vida. La de un hombre que no podía ser feliz por los daños que había causado. La pasión alimentada por la idea balderiana de buscar su propia potencia en la infinita debilidad es la que lo lleva a estudiar inglés, a ser un viajero incansable, a tocar piano, diseñar medias de eterna duración, escribir miles de <em>aguafuertes</em>, intervenir cientos de cables, refugiarse en los cafés para hablar con sus amigos, internarse en los bajos fondos para extraer de perdularios de la peor calaña la sustancia de sus textos, periodísticos y literarios: lo que, de por sí, lo hace pionero de lo que a partir de Walsh con <em>Operación masacre </em>(1957) (27), quien se adelantó nueve años a Capote con <em>A sangre fría </em>(1966) (28) se llamó <em>Ficción periodística</em> o <em>Novela testimonio </em>o <em>Periodismo Literario </em>o <em>Novela real </em>o de <em>No</em>&#8211;<em>ficción.</em> Como intuye, a la manera de A. Caicedo, la brevedad de su vida, Arlt sigue siendo hasta el final de la suya esa <em>catarata </em>de que habló Calcagno y en cuyo torrente no había espacio para lo gratuito. En él la sinceridad descubre toda deslealtad, entonces se propone una sin límites: conocida entre sus enemigos como la grosería de un ser conflictivo. Como ya nada le parece cierto, de todo desconfía. Gracias a su voz potente dice lo que le da la gana, como siente, ve y cree, sin detenerse a reflexionar, ayudado por su velocidad de pensamiento. Pero, sostiene Borré, la sinceridad de Arlt era peligrosa para sus allegados y angustiosa para él, quien no podía dejar de ver el otro lado de las cosas. Si bien en <em>El amor brujo </em>dijo: “¿Por qué anhelo la pureza y me revuelco en la porquería?”, había comenzado a andar en la dirección opuesta: por una inexorable y desesperada necesidad ética eludía cada vez más la porquería para entrar en el camino del ascetismo. Y aunque, en el terreno religioso, quiso creer y no podía, en el práctico, creía como pocos… Eso sí, ya no en su literatura: algún día comentó a sus amigos, “no podía volver sobre nada de lo que había escrito porque tenía la sensación de leer ruinas y ciudades destruidas”. (2000: 225) Al cabo, para él la palabra no dejó de ser nunca otra cosa que el más terrible y desolador recurso ante la impotencia: por contraste y por esas paradojas de la vida, en su caso también las del arte, potente recurso, así en él viniera de la infinita debilidad que lo acompañó hora tras hora…</p>
<p>	<strong> </strong></p>
<p>	<strong>Bogotá D. C., 26 de julio-27 de agosto de 2012</strong></p>
<p>	<strong> </strong></p>
<p>	<strong>NOTAS: </strong></p>
<ol>
<li><strong>1. </strong><strong>Stasys Gostautas en revista <em>Eco, enero-febrero de 1972</em>.</strong></li>
<li><strong>2. </strong><strong>Jitrik, Noé. <em>Roberto Arlt, Antología</em>. Siglo XXI Editores, 1ª edición, 1980: 9.</strong></li>
<li><strong>3. </strong><strong>Julio Cortázar en <em>Obra Completa de Roberto Arlt </em>(Dos Tomos, Prefacio). Ediciones Carlos Lohlé, Tomo 1, Buenos Aires, 1981.</strong></li>
<li><strong>4. </strong><strong>Arlt, Roberto. <em>Los siete locos </em>y <em>Los lanzallamas</em>. Adolfo Prieto en el Prólogo: Biblioteca Ayacucho No 27, Caracas, 1978: XXIV.</strong></li>
<li><strong>5. </strong><strong>Borré, Omar. <em>Roberto Arlt: su vida y su obra</em>. Planeta, Buenos Aires, 2000, 298 pp: 91.</strong></li>
<li><strong>6. </strong><strong>Arlt, Roberto. 1978: 39.</strong></li>
<li><strong>7. </strong><strong>Goloboff, Gerardo M. <em>Genio y figura de Roberto Arlt</em>. Eudeba, Bs. Aires, 1989: 13. Y en Omar Borré, 2000: 31-32.</strong></li>
<li><strong>8. </strong><strong>Mirta Arlt, Prólogo, en <em>Los siete locos/ Los lanzallamas</em>, Biblioteca Ayacucho: 416.</strong></li>
<li><strong>9. </strong><strong><em>La Flor</em></strong><strong><em> Azul</em></strong><strong>,<em> </em>en alemán <em>Die Blaue Blume</em>, es símbolo del romanticismo: representa el amor, el anhelo, el afán metafísico por lo infinito. Inspirado por una pintura de su amigo Friedrich Schwedenstein, Novalis fue el primero en usarlo en su novela <em>Heinrich von Ofterdingen</em>. Aparte de unir naturaleza, hombre y espíritu humano, simboliza tanto el afán por el conocimiento de la primera y de uno mismo, como la esencia del arte en tanto reconcilia el mundo interior y exterior, es decir, realiza el concepto en lo concreto. </strong></li>
<li><strong>10. </strong><strong>Larra, Raúl. <em>Roberto Arlt, el torturado</em> (Buenos Aires, <em>Futuro</em>, 1950).</strong></li>
<li><strong>11. </strong><strong>Autosemblanza en <em>Cuentistas Argentinos de Hoy</em>, 1929, Miranda Klix, G. y Yunque, Álvaro. </strong></li>
<li><strong>12. </strong><strong>Tomado de <em>Nosotros, No 211</em>, 1926, en <em>Los siete locos</em>, 1978: 424.</strong></li>
<li><strong>13. </strong><strong>Nalé Roxlo, Conrado. <em>Borrador de memorias</em>. Plus Ultra, Buenos Aires, 1981: en 1989: 14.</strong></li>
<li><strong>14. </strong><strong>Arlt, M. y Borré, O. <em>Para leer a Roberto Arlt</em>. Torres Agüero Editor, Bs. Aires, 1984: 20.</strong></li>
<li><strong>15. </strong><em><a href="http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html">http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html</a></em><strong> </strong></li>
<li><strong>16. </strong><strong><em>Roberto Arlt &#8211; Obra Completa </em></strong><strong>(Dos Tomos, Prefacio de Julio Cortázar). Ediciones Carlos Lohlé, Buenos Aires, 1981, Tomo 1: 434.</strong></li>
<li><strong>17. </strong><strong>Ibídem: 309.</strong></li>
<li><strong>18. </strong><strong>Calcagno, Raimundo (Calki): <em>Una larga incursión en el Olimpo</em>, <em>La Opinión</em><em> Cultural</em>, Buenos Aires, 7.XI.76: tomado de <em>Los siete locos</em>, 1978: 428.</strong></li>
<li><em><strong>19. </strong></em><em><a href="http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html">http://noticiasalternativas.blogspot.com/2008/08/roberto-arlt-obrero-de-la-literatura.html</a></em><em><strong> </strong></em></li>
<li><strong>20. </strong><strong>Tarkovski, Andrei. <em>Esculpir en el tiempo</em>. Rialp, Madrid, 2005, 273 pp: 113.</strong></li>
<li><strong>21. </strong><strong>Arlt Roberto. Obra Completa. Ediciones Carlos Lohlé, Bs. Aires, 1981, Tomo 1: 346-347. </strong></li>
<li><strong>22. </strong><strong>Borré, Omar. <em>Roberto Arlt: su vida y su obra</em>. Planeta, Buenos Aires, 2000, 298 pp.: 75.</strong></li>
<li><strong>23. </strong><strong>Arlt, Roberto. <em>El paisaje en las nubes – Crónicas en </em>El Mundo <em>1937-1942</em>. FCE, Buenos Aires, abril de 2009, Primera edición, 766 pp: 31.</strong></li>
<li><strong>24. </strong><strong>Kafka, Franz. <em>Diarios, 1914-1923 </em>(Lumen, Barcelona, 1975: 11)</strong></li>
<li><strong>25. </strong><strong>Fontana, Patricio. <em>Arlt va al cine</em>, Ediciones Libraria, 2009, en <em>El espectador imaginario</em>, Pablo Castriota, noviembre 2011.</strong></li>
<li><strong>26. </strong><strong>Gómez, Eduardo. <em>Memorias críticas de un estudiante de humanidades en la Alemania socialista</em>.<em> Ediciones Uniandes</em>, Bogotá, 2011, 140 pp.: 59-60-65.</strong></li>
<li><strong>27. </strong><strong>Sobre ella se basó el filme homónimo, <em>Operación masacre </em>(1972/73), de Jorge Cedrón, con guión suyo y del propio Rodolfo Walsh.</strong></li>
<li><strong>28. </strong><strong>Richard Brooks dirige el filme homónimo, <em>In Cold Blood </em>(1967).</strong></li>
</ol>
<p>	<strong> </strong></p>
<p>	*Ensayo inédito presentado en el marco del V Congreso Internacional de REIAL, realizado en Nahuatzén, Michoacán, México, entre el 22 y el 25 de octubre de 2012.</p>
<p>	<span>** Colaborador de El  Magazín, escritor, periodista, crítico de cine y de jazz. En la  actualidad Director del Cine-Club &amp; Tertulias Culturales U. Los  Libertadores.</span></p>
]]></content:encoded>
        <author>elmagazin</author>
                    <category>El Magazín</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/elmagazin/?p=4092</guid>
        <pubDate>Wed, 21 Nov 2012 21:10:13 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-1-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Roberto Arlt: La palabra como recurso ante la impotencia*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">elmagazin</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>