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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 26 Jul 2026 20:47:40 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de autores+colombianos | Blogs El Espectador</title>
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        <title>LOS LÍMITES DE LA AUDACIA: LO QUE LA REALIDAD LE DICTA A LA POLÍTICA EXTERIOR**</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/los-limites-de-la-audacia-lo-que-la-realidad-le-dicta-a-la-politica-exterior/</link>
        <description><![CDATA[<p>Felicitaciones, señor presidente electo Abelardo de la Espriella. Ha ganado usted las elecciones con un discurso de orden, efectividad y pragmatismo que capturó la atención del electorado. Sin embargo, gobernar es el arte de contrastar la elocuencia de la campaña con los límites institucionales de la realidad. Como funcionaria de la carrera diplomática y consular, [&hellip;]</p>
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<p class="wp-block-paragraph"><em>Felicitaciones, señor presidente electo Abelardo de la Espriella. Ha ganado usted las elecciones con un discurso de orden, efectividad y pragmatismo que capturó la atención del electorado. Sin embargo, gobernar es el arte de contrastar la elocuencia de la campaña con los límites institucionales de la realidad. Como funcionaria de la carrera diplomática y consular, con el privilegio de haber servido al Estado colombiano bajo las últimas cinco administraciones y de haber interactuado de cerca con dos de los servicios exteriores más profesionales y estructurados del mundo —el francés (Quai d’Orsay) y el brasilero (Itamaraty)—, me permito compartir estas reflexiones a título estrictamente personal. No pretendo con esto comprometer la vocería del cuerpo profesional, sino aportar una visión técnica, decantada tras años de experiencia en el ejercicio de la función pública, bajo la convicción de que la política exterior debe ser abordada, ante todo, como una política de Estado. Es una respetuosa invitación individual a ponderar los alcances reales de sus propuestas frente al orden internacional contemporáneo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>1. La falacia del ahorro fiscal: el costo de desaparecer del mapa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En su agenda de austeridad resuena con fuerza la iniciativa de recortar drásticamente el presupuesto del sector público, y en esas cuentas figuraría el Ministerio de Relaciones Exteriores, bajo la premisa de que las misiones diplomáticas y consulares representan un gasto “accesorio”. Señor presidente electo, la historia institucional nos demuestra que esa premisa produce un saldo deficitario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En septiembre de 2002, el recién instalado gobierno de Álvaro Uribe Vélez aplicó una agresiva reducción presupuestal que condujo al cierre definitivo de 14 embajadas y 10 consulados. Plazas de alto valor estratégico y comercial como la Embajada en Indonesia, el Consulado en Singapur y oficinas consulares críticas en Alemania fueron clausuradas bajo el argumento de la urgencia fiscal. ¿El resultado real? Un vacío geopolítico inmediato. Perdimos interlocución directa en momentos en que el sudeste asiático consolidaba su auge económico, debilitando las aspiraciones colombianas de inserción en los mercados de la cuenca del Pacífico. La realidad fue tan contundente que el propio Estado colombiano se vio obligado, años después, a reabrir la Embajada en Yakarta y el Consulado en Singapur, incurriendo en elevados costos dobles de instalación y transmitiendo una señal de intermitencia e improvisación ante nuestros socios internacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La presencia en Asia y África de países con ambiciones de liderazgo regional como Brasil o México es robusta, mientras que la de Colombia sigue siendo magra. La diversificación de nuestra red de misiones es el único mecanismo institucional capaz de salvaguardar los intereses nacionales cuando los virajes políticos de nuestros aliados tradicionales alteran las prioridades bilaterales. Las relaciones exteriores no pueden estructurarse sobre afinidades ideológicas transitorias. Por ello, la ruta correcta no es la clausura, sino el aprovechamiento estratégico de las misiones recientemente inauguradas, como las de Senegal y Etiopía. África Occidental, por ejemplo, se ha consolidado como un nodo crítico de tránsito en las redes transnacionales de criminalidad organizada y tráfico de sustancias hacia Europa; replegarse de allí es perder capacidad de inteligencia y cooperación en seguridad. El talento humano de la carrera diplomática destacado en esos destinos debe ser el vector para coadyuvar en seguridad y explorar mercados emergentes que potencias globales ya capitalizan.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>2. La especialización funcional: por qué la Cancillería no es ProColombia</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Su propuesta de condicionar la permanencia de una representación diplomática a la medición cuantitativa de sus &#8220;resultados comerciales&#8221; e inversión extranjera directa atraída parte de una confusión conceptual.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde la configuración institucional del Estado colombiano y la posterior escisión formal entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y el Ministerio de Comercio Exterior (hoy MINCIT), el ordenamiento legal y constitucional ha preservado la especialización de sus funciones. Los objetivos de una embajada trascienden la balanza comercial: abarcan la cooperación técnica y científica, la interlocución política de alto nivel, la seguridad, la defensa, los convenios educativos y culturales, y la asistencia consular a la diáspora (en el caso de las secciones consulares). Los servicios exteriores de referencia global jamás evalúan la viabilidad de sus misiones bajo un criterio meramente corporativo, pues entienden que la solidez del vínculo político es la condición <em>sine qua non</em> para la viabilidad de los negocios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que su administración debe fortalecer no es la absorción de funciones, sino la sinergia interinstitucional. Esto se logra mediante la robustecida articulación entre la Cancillería y el MINCIT, potenciando la designación de consejeros económicos y comerciales de carrera y expandiendo las oficinas de ProColombia en el exterior. Durante mi experiencia como responsable de la agenda económica de la Embajada de Colombia en Francia, constatamos la efectividad de este esquema de complementariedad. Bajo la dirección estratégica de los jefes de misión Viviane Morales y Mauricio Vargas, la Embajada asumió la gestión político-diplomática y el soporte jurídico integral: impulsamos la culminación de los trámites para el acuerdo de promoción y protección recíproca de inversiones, gestionamos el convenio bilateral para la eliminación de la doble tributación y desplegamos gestiones frente a las autoridades locales para neutralizar narrativas proteccionistas que derivaban en barreras no arancelarias contra los productos colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En paralelo, la oficina de ProColombia en París operaba como el brazo ejecutor de la promoción activa: canalizaba el portafolio de inversión hacia sectores estratégicos en el territorio nacional, gestionaba la participación de operadores en ferias sectoriales y posicionaba la oferta exportable no tradicional. Éramos un engranaje de doble vía: la Embajada ejercía la defensa institucional del marco normativo y los acuerdos vigentes; ProColombia dinamizaba la gestión comercial y el posicionamiento de marca. Subordinar la diplomacia al rol operativo de promoción de mercados debilita el canal político y la inmunidad institucional que se requieren cuando surgen inevitables controversias comerciales o regulatorias entre Estados.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>3. Delirios globalistas: el espejo roto del bolsonarismo</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, señor presidente electo, es imperativo advertir sobre los riesgos de adoptar posturas doctrinarias que interpretan el multilateralismo contemporáneo como una plataforma al servicio de agendas conspirativas globales o intereses partidistas internacionales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese enfoque ya fue puesto a prueba en la región con consecuencias sumamente gravosas para el interés nacional de quien lo ejecutó. Durante la administración de Jair Bolsonaro en Brasil, la conducción de la tradicionalmente prestigiosa política exterior de <em>Itamaraty</em> fue encomendada a Ernesto Araújo, un funcionario de la tercera línea del escalafón diplomático cuyas credenciales previas carecían de experiencia en jefaturas de misión de alto nivel. Guiado por una visión dogmática que pretendía combatir un supuesto &#8220;marxismo cultural&#8221; y la influencia de las agendas de minorías en los foros multilaterales, el canciller Araújo implementó un repliegue ideológico que condujo al aislamiento internacional de su país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La realidad forzó severas rectificaciones. El sesgo ideológico en la gestión diplomática de Araújo frente a socios estratégicos generó fricciones directas con el principal mercado comercial de Brasil, China, llegando incluso a comprometer el flujo y la importación de insumos médicos críticos durante la crisis sanitaria del COVID-19, un hecho que desencadenó una fuerte presión interna del propio Congreso y del sector agropecuario hasta forzar su renuncia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De igual forma, la alineación dogmática afectó la política ambiental: los intentos iniciales de su sector político por suprimir la autonomía de la gestión ecológica y fusionar el Ministerio de Medio Ambiente con el de Agricultura desataron un inmediato rechazo de la Unión Europea, paralizando por completo el proceso de ratificación del acuerdo comercial Mercosur-Unión Europea. Fue el propio sector empresarial, exportador y el estamento técnico del Estado brasileño el que tuvo que operar para restablecer los canales de la diplomacia tradicional y detener el detrimento reputacional del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia posee un peso geopolítico distinto al de Brasil; nuestro margen de maniobra es considerablemente más estrecho y nuestra dependencia del derecho internacional, de la cooperación multilateral y del consenso en los organismos multilaterales es de carácter estructural para viabilizar las políticas domésticas de seguridad, desarrollo y estabilidad económica. Romper con la tradición multilateral de la Cancillería colombiana por motivaciones ideológicas de coyuntura no constituye un acto de soberanía; representa un repliegue poco estratégico que reduce nuestra capacidad de influencia y nuestro margen de maniobra en un mundo en el que el derecho internacional ha sufrido los peores ataques.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Señor presidente electo, como funcionaria de carrera tengo claro que nuestro deber legal es articular las directrices de su gobierno con la lealtad irrestricta al Estado que la Constitución nos ordena como servidores públicos, aportando siempre la objetividad técnica que exige la defensa del interés nacional. Desde esta convicción profesional, sostengo que el diseño de la política exterior global del siglo XXI requiere menos discursos de barricada y un mayor apego al pragmatismo institucional, considerando con rigor la posición estratégica y las verdaderas aspiraciones de Colombia en el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">*<strong><em>Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO-, ni al Ministerio de Relaciones Exteriores.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>**<strong>Ana Cristancho Rocha</strong> es consejero de carrera diplomática y consular y economista de la Universidad Nacional de Colombia, con Maestría en Análisis de Problemas Políticos, Económicos e Internacionales Contemporáneos de la Universidad Externado de Colombia en convenio el IHEAL- Sorbonne Nouvelle; MBA en Relaciones Internacionales de la Fundação Getúlio Vargas de São Paulo, candidata a Doctora en la Facultad de Derecho de la Université Côte d&#8217;Azur (Nice, Francia) adscrita al centro de estudios CERDACFF con un proyecto sobre la cooperación internacional frente a la criminalidad transnacional. Ha estado a cargo de la cooperación con Centroamérica y la seguridad regional; los escritorios de lucha contra el terrorismo, la corrupción y el lavado de activos en Bogotá; la asistencia consular a connacionales en Sao Paulo y las agendas de asuntos económicos, asuntos de la OCDE y seguridad pública en París</em>.</p>
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        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=131027</guid>
        <pubDate>Thu, 09 Jul 2026 10:02:28 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Leonardo Tovar González, una vida dedicada a la filosofía en Colombia y a la educación filosófica</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/leonardo-tovar-gonzalez-una-vida-dedicada-a-la-filosofia-en-colombia-y-a-la-educacion-filosofica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Presentamos en Filosofía y coyuntura, a modo de homenaje y gratitud, la semblanza del filósofo Leonardo Tovar González. Publicamos parte del discurso leido para el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa en Educación por parte de la Universidad Pedagógica Nacional, 2023. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">[Semblanza elaborada por los profesores Damián Pachón Soto (Universidad Industrial de Santander), Edgar Eslava (Universidad Santo Tomás) y Maximiliano Prada Dussán (Universidad Pedagógica Nacional), con los aportes de Ángela Milena Niño (Uniminuto) y otros filósofos colombianos. Leído en la entrega del <em>Doctorado Honoris Causa en Educación</em> otorgado por la Universidad Pedagógica Nacional al filósofo Leonardo Tovar González, 2023]   </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los inicios</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El 3 de febrero de 1985 aparecía en el periódico El Espectador el artículo “A los 200 años de ¿Qué es la ilustración? La razón pública hoy”. El autor, un joven filósofo, Leonardo Tovar González, en la introducción del texto se preguntaba: “¿Nosotros los hombres del presente, hemos aceptado el reto de Kant, nos valemos autónomamente de nuestra razón? […] ¿Es también la nuestra una época de ilustración?”. Estas preguntas, tan válidas ayer como hoy, han marcado el derrotero intelectual del profesor Tovar. Es así, por lo menos, en tres frentes: 1) la enseñanza de la filosofía y filosofía de la educación, 3) la idea de la necesidad de la deliberación pública, o el uso público de la razón, tal como decía Kant, o, en otros términos, la necesidad de poner en acto en la esfera pública el uso intersubjetivo de la racionalidad comunicativa para buscar consensos y arreglos que nos permitan vivir mejor, y, 3) sus invaluables aportes a la investigación del proceso de consolidación filosófica en Colombia y en América Latina. Estas tareas las ha desarrollado el profesor Tovar con dedicación y detenido cuidado, con la reflexión pausada que da frutos en una obra ensayística y decenas de artículos siempre de gran calado, hondura intelectual y densidad filosófica.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Su labor académica</strong> <strong>e investigativa</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Como profesor y educador Leonardo Tovar ha dirigido más de 40 trabajos de grado y posgrado, y desde la Sociedad Colombiana de Filosofía ha organizado eventos para reflexionar sobre las cuestiones pedagógicas, la enseñanza y la vigencia de la disciplina. Su interés ha estado enmarcado en resaltar el papel de la filosofía para la convivencia, la democracia y la vida cotidiana. Ha movido estas actividades la idea de que el saber se crea y se recrea permanentemente en un diálogo con la tradición, en un ejercicio pausado, lento, que aborde la perspectividad de los problemas filosóficos. En esta tarea ha estado influido, sin duda, por el pensamiento de Kant y de Habermas que ya, desde 1985, han acompañado su horizonte intelectual. A estos pensadores ha dedicado escritos como: “La constitución de la comunidad ética en Kant” (1995), “Principios, valores e ideales: ética y democracia en Colombia.&nbsp; Valores Para Una ética Ciudadana” (1992), &#8220;Decisión y ejecución en la ética kantiana&#8221;&nbsp;(2018), &#8220;Modernidad y postmodernidad en Jürgen Habermas: el giro comunicativo&#8221; (1998), “La razón irreconciliable” (2003), “Ética y detrascendentalización en Jürgen Habermas” (2009), &#8220;Crítica y política en la Escuela de Frankfurt” (2015). En esta línea de trabajo se encuentra su texto “¿Es posible una democracia intercultural en Colombia?” (1999) ganador del Premio Nacional de Ensayo Político Darío Echandía, del Ministerio de Educación Nacional. No está de más recordar que el jurado estuvo compuesto por Gabriel García Márquez, Álvaro Tirado Mejía, entre otros. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el campo de la investigación del pensamiento filosófico en Colombia y en América Latina el profesor Leonardo Tovar González ha hecho grandes contribuciones. Al respecto, hay que recordar que hasta hace unos pocos años, el estudio de la historia intelectual filosófica en el país era escaza. En las facultades de filosofía no había un interés por el estudio de nuestro pasado intelectual. Profesores y estudiantes se dedicaban con exclusividad al estudio del pensamiento clásico, dejando de lado el subsuelo intelectual mismo desde el cual filosofaban o se enfrentaban con ese pensamiento. No había un interés por la tradición filosófica propia. Justamente, el interés por el pensamiento propio lo llevó también a interesarse por los asuntos educativos y de enseñanza de la filosofía, en un despliegue de pensamiento que aborda asuntos como la defensa de la enseñanza de la filosofía como problema filosófico, la denuncia al olvido de la didáctica de la filosofía en el ámbito nacional, el asunto de las facultades y la universidad -siguiendo la estela kantiana- o, incluso, propuestas de currículo para la formación de profesores de filosofía (2022B, 21-22).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde distintos espacios académicos el profesor Tovar es uno de los pioneros de tales estudios en el país. Esto se ha concretado en la dirección por varios años de la Revista Cuadernos de Filosofía Latinoamericana, una revista con gran tradición, con más de 100 números publicados, y que ayudó a difundir el pensamiento de la llamada Filosofía de la liberación en los años ochenta. En este sentido, Tovar ha investigado, difundido y divulgado esa historia intelectual nuestra. Igualmente, dirigió y apoyó la Colección Biblioteca Colombiana de Filosofía, donde se recogió y publicó la obra de pensadores como Danilo Cruz Vélez, Rafael Carrillo, Abel Naranjo Villegas, Rafael Gutiérrez Girardot, Jorge Aurelio Díaz, entre otros. Esta colección es un testimonio también de la calidad del pensamiento producido en Colombia. De resaltar es el trabajo de Tovar González junto al fallecido maestro Rubén Sierra Mejía, en la Universidad Nacional, donde se publicaron investigaciones memorables sobre la filosofía en el país, entre ellas <em>La filosofía y la crisis colombiana</em> (2 volúmenes), <em>Frente Nacional: política y cultura</em>, <em>República liberal: sociedad y cultura, </em>entre otros. &nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por otro lado, desde la Maestría en Filosofía Latinoamericana Tovar enseñó durante años y dirigió investigaciones en torno al pensamiento de la región abordando problemas filosóficos como la fundamentación teórica de la historia de las ideas, el problema de la normalización de la filosofía en América Latina, la investigación específica sobre autores, temas y problemas de la región. Igualmente, fue partícipe y organizador de los congresos internacionales de Filosofía Latinoamericana, iniciados en 1980, que cuenta ya con más de 22 ediciones. Este espacio se ha convertido en un lugar de discusión de los principales temas, problemas y debates de nuestra contemporaneidad, tanto de la región como del mundo. Memorables son los congresos “La posmodernidad a debate” realizado en 1998 que reunió a Enrique Dussel, Guillermo Hoyos Vásquez y Gianni Vattimo, y el congreso del año 2015 sobre Filosofía de la liberación, organizado por Freddy Santamaría Velasco y Damián Pachón Soto, donde se le otorgó el Doctorado Honoris Causa a Enrique Dussel. En ese congreso participaron otros grandes como Francesca Gargallo, Eduardo Mendieta, Carlos Cullen y Santiago Castro-Gómez.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="768" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-1024x768.jpeg" alt="" class="wp-image-130982" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-1024x768.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-300x225.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM-768x576.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104116/WhatsApp-Image-2026-07-05-at-10.32.20-AM.jpeg 1280w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">En la foto algunos de los asistentes al Congreso de Filosofía Latinoamericana celebrado en la Universidad Santo Tomas, 2015: Enrique Dussel, Eduardo Mendieta, Freddy Santamaría, Cesar Freddy Pongutá, Damián Pachón Soto, Martha Patiño&#8230; </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se puede recordar, también, su participación en el conocido “Grupo de Bogotá”, que promovió desde los años 80´s la filosofía latinoamericana; sus aportes al frente del grupo “Bartolomé de las Casas”, su presencia en la “Sociedad Colombiana de Filosofía” y en la “Sociedad de Estudios Kantianos en Lengua Española” (SEKLE). Al interior de la Sociedad Colombiana de Filosofía, institución que promueve la actividad filosófica en el país, y a la cual el profesor Tovar se encuentra vinculado desde el año 2000, él ha animado la inclusión de simposios, mesas temáticas y ponencias centrales en torno al pensamiento filosófico colombiano y latinoamericano. Este espacio ha servido para divulgar el pensamiento de la región y para promover el debate crítico con la tradición filosófica de América Latina, la cual es ese subsuelo intelectual desde el cual nos hemos insertado en la disciplina, ese lugar de enunciación, ese pensamiento situado, que de una u otra manera, constituye las condiciones de posibilidad desde la cual se reflexiona y se investiga en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bajo la guía y tutela del profesor Tovar, muchas generaciones de estudiantes han, no solo descubierto la alegría del encuentro a profundidad con la filosofía como disciplina y como forma de vida, sino construido sus propios proyectos de vida alrededor de la filosofía, como docentes, investigadores, escritores y gestores de proyectos culturales, dando alcance a las enseñanzas de su maestro y recordándonos que el mayor honor que puede ofrecerse a un maestro ejemplar consiste en intentar transformarse en uno.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>La producción académica sobre educación de Leonardo Tovar</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra completa del profesor Tovar está compuesta por decenas de publicaciones, entre artículos (cerca de 30), libros (5) y capítulos de libro (también, cerca de 30), publicados dentro y fuera del país; es una obra que está por ser compilada y redescubierta, para valorar y apreciar en su justa medida; una obra labrada en la dedicación ininterrumpida, el silencio y la modestia que han marcado su actividad filosófica a lo largo de estos años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además de los asuntos ya mencionados, son de particular interés la comprensión de la filosofía de la educación y la enseñanza de la filosofía. Enunciaré apenas una selección de los títulos que representan un aporte a estos dos últimos campos. Esta selección revela que su interés por la educación no ha sido ni esporádico ni tangencial, aunque se haya incrementado en los últimos años, sino que se ha dado a lo largo de su carrera. <em>El interés por estos asuntos revela que el proyecto de construcción política de una nación está enlazada necesariamente a su proyecto educativo</em>. Pensar la nación y pensar la educación van de la mano. &nbsp;Dentro de esta producción académica encontramos:</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>“¡Colombia necesita de filosofía! Aproximación histórica a la educación filosófica que necesita Colombia” En: <em>Actualidad y defensa de la filosofía</em>. Bogotá, Universidad del Rosario-Uniagustiniana.  pp. 67-81. 2022</li>



<li>“Prólogo con coda”. En: <em>Didácticas emergentes de la filosofía</em>. Bogotá, Universidad Pedagógica Nacional. pp. 7-26. 2022B</li>



<li>“¿Universidad pospandemia?”. Escrito incluido en “Bocas liberadas. Testimonios filosóficos de la pandemia”, 20 de abril de 2020. https://www.usta.edu.co/index.php/tomas-noticias/noticias-de-la-semana/item/5599-bocas-liberadas,- testimonios-filos%C3%B3ficos-de-la-cuarentena</li>



<li>“Introducción: por los caminos investigativos de la filosofía, el lenguaje y la educación”, (en co-autoría con Gloria Isabel Reyes). En REYES, Gloria Isabel y TOVAR, Leonardo (editores) “Investigaciones en filosofía y cultura en Colombia y América Latina” Bogotá: Universidad Santo Tomás, 2018. ISBN: 978-958-782-083-6</li>



<li>&#8220;¿Educación para la democracia sin democracia?&#8221; En: <em>La Crisis Colombiana. Reflexiones Filosóficas</em>. ISBN: 978-958-719-000-7.  Ed: Universidad Nacional De Colombia Facultad De Ciencias Humanas , v. , p.351 &#8211; 378, 2008.</li>



<li>&#8220;Derecho y política en la normalización filosófica en Colombia&#8221;. En:<br><em>Franciscanum</em>.  ISSN: 0120-1468.  Ed: Universidad De San Buenaventura.  v.XLIX fasc.146 p. 57 &#8211; 82, 2007.</li>



<li>“Jorge Enrique González: Legitimidad y cultura. Educación, política y cultura en los Estados Unidos de Colombia, 1863- 1886”. En: <em>Cuadernos de Filosofía Latinoamericana, </em>Bogotá, Universidad Santo Tomás, 2006, enero-junio, 27 (94), 313- 315.</li>



<li>&#8220;¿Hacia una ciberpaideia para América Latina?&#8221;. En:<br><em>Cuadernos De Filosofía Latinoamericana</em>.  ISSN: 0120-8462.  Ed: Universidad Santo Tomas v.26 fasc.92 p. 55 &#8211; 60, 2005.</li>



<li>&#8220;Educación intercultural y democracia&#8221;. En: <br><em>Educación Hoy: Perspectivas Latinoamericanas.</em>  ISSN: 0120-8446  Ed: CIEC<br>v.32 fasc.152 p. 73 &#8211; 82, 2002.</li>



<li>&#8220;Educación intercultural y democracia, ¿más allá del multiculturalismo?&#8221;. En: <em>Nómadas</em>  ISSN: 0121-7550  Ed: Fundación Universidad Central<br>v. fasc.15 p. 122 &#8211; 129, 2001.</li>



<li>&#8220;La normalización filosófica en Colombia. Ensayo de crónica de las ideas”: En: <em>La Filosofía Del Siglo Xx: Balance Y Perspectivas</em>. ISBN: 9972423549  Ed: Pontificia Universidad Católica Del Perú, v. , p.621 &#8211; 627, 2000.</li>



<li>&#8220;La normalización filosófica en Colombia&#8221;. En: <em>Cuadernos de Filosofía Latinoamericana</em>. v.72-73 fasc. p. 19 &#8211; 25, 1998.</li>



<li>&#8220;Multiculturalismo y educación intercultural&#8221;. En:<br><em>Itinerario Educativo.</em>  Ed: v.32 fasc. p. 69 &#8211; 91, 1998.</li>



<li>“Francisco Miró Quesada, entre universalismo y latinoamericanismo” “<em>Le Monde Diplomatique Colombia”,</em> Bogotá, año XVII, (192), septiembre de 2019, pp. 36- 37; ISSN 1657988-7 disponible en página web “Desde Abajo”, https://www.desdeabajo.info/colombia/item/37660-francisco-miro-quesada-entre-universalismo-ylatinoamericanismo.html</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Hablar del profesor Leonardo Tovar es referirse, entonces, a una vida comprometida con el estudio, el conocimiento, la filosofía y la educación; sin dejar de resaltar su entusiasmo y su gran capacidad de articulación de proyectos y eventos en pro de la defensa y el reconocimiento del pensamiento propio producido en el continente y el país.</p>





<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130981</guid>
        <pubDate>Sun, 05 Jul 2026 15:50:49 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/07/05104535/leo.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Leonardo Tovar González, una vida dedicada a la filosofía en Colombia y a la educación filosófica]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Qué gana Colombia con el filósofo Iván Cepeda en la Casa de Nariño?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/que-gana-colombia-con-el-filosofo-ivan-cepeda-en-la-casa-de-narino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Conversé con un amigo de la infancia y juventud del candidato presidencial Iván Cepeda. Ambos se formaron como filósofos en Europa. &#8220;No era el más noviero&#8221;. ¿Puede un filósofo combatir la política corrupta y antiética que ha permeado a Colombia por décadas? </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>&nbsp;&#8220;Decir la verdad es siempre revolucionario&#8221;:</em></strong><strong> </strong><strong>Antonio Gramcsi, filósofo italiano.</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes piensan, yo entre ellos, que el mundo sería mejor si lo condujeran los filósofos en vez de los políticos. Detrás de los grandes desastres del mundo, oh sorpresa, hay siempre un político. Pocos encarnan la dimensión humanística del filósofo. Tan pocos que en Colombia apenas hemos tenido cuatro presidentes con formación filosófica: Miguel Antonio Caro, Marco Fidel Suárez, Eduardo Santos, y Carlos Lleras Restrepo. De resultar elegido, Iván Cepeda Castro sería el quinto. Y ya saben lo que se dice en estos casos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro día, en una cafetería bogotana, conversé con Fabián Rodolfo Acosta Sánchez, un bogotano de 64 años, profesor de Filosofía de la Universidad Nacional y amigo de adolescencia y juventud de Iván Cepeda. Ambos se criaron en el ambiente proletario de la localidad de Kennedy de los años 70.&nbsp; Se conocieron en el Colegio El Politek, que pertenecía a la Universidad Incca de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquel muchachito, que ya manifestaba inquietudes políticas, era el típico estudiante juicioso, apasionado por las ciencias sociales, vestido de pantalón gris, saco azul, camisa blanca y zapatos negros.<em>“Desde mi casa, lo veía pasar con la hermana; ya en el colegio, las horas se nos iban en hablar de política. Recuerdo que la decana Maruja García de Córdoba, promovía el debate político al interior del colegio y el respeto por las diferencias de posiciones”. </em>La universidad tenía una decanatura especial para El Politek.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el tiempo, Iván Cepeda se convirtió en profesor de Filosofía de las universidades Incca y Javeriana. El profesor Acosta recuerda que la Incca fue fundada por Jaime Quijano Caballero, socialista como su padre, el escritor bogotano Joaquín Quijano Mantilla, quien fue embajador de Colombia en la Alemania Nazi; de hecho, estudió con el célebre filósofo alemán Nicolai Hartmann. “Esa tendencia socialista se reflejaba, parcial o plenamente, en otras universidades bogotanas como la Javeriana, los Andes, la Central y la Autónoma”, recuerda Fabián Acosta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Universidad INCCA floreció un grupo inquieto por los filósofos clásicos y la filosofía colombiana. Venían pensadores importantes como el argentino Enrique Dussel, y grande fue la influencia de Antonio Gramsci, el filósofo italiano, y de Georg Lukács, el filósofo húngaro, uno de los pensadores más influyentes del siglo XX. <em>“Discutíamos sobre el arte socialista disruptivo, el cine de Andréi Tarkovski, la literatura de Borís Pasternak, la poesía de Ósip Mandelshtam y toda la poesía rusa de la época”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="662" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-662x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130553" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-662x1024.jpg 662w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-194x300.jpg 194w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS-768x1189.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172303/CEPEDA-LIBROS.jpg 827w" sizes="(max-width: 662px) 100vw, 662px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En calidad de catedráticos, y con otros autores, Iván Cepeda y Fabián Acosta escribieron el libro <em>“Antonio Gramsci y la realidad colombiana”.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>&#8220;La idea de la cultura de la alteridad como ampliación de la democracia, puede sustituir efectivamente la nostalgia romántica o las utopías del pasado, por los programas totalizantes y dar lugar a que se exprese libremente la diversidad de la sociedad moderna&#8221;:</em> Iván Cepeda, en el libro <em>“Antonio Gramsci y la realidad colombiana”, </em>página 142.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Los dos amigos</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La amistad entre ellos se estrechó cuando, más grandecitos, formaron parte de la Juventud Comunista y se relacionaron con otras vertientes de la izquierda colombiana.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No compartieron muchas fiestas, que entonces se hacían en las casas, pero sí muchos festivales culturales del periódico <em>Voz</em>, en los que brillaban las orquestas cubanas. Eran famosos los “chocolates charla” para echar carreta sobre política alrededor de la música, así como las <em>peñas culturales</em>, donde reinaban el teatro, la música y el cine. <em>“En esa década asesinaron al presidente Salvador Allende en Chile y estábamos influenciados por la música de Víctor Jara y la nueva trova cubana”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, una noticia acaparó todos los titulares: el famoso Paro Cívico Nacional de 1977, con más de un millón de personas volcadas en las calles, y un saldo lamentable: <em>“decenas de personas perdieron la vida, cientos resultaron heridas y miles fueron detenidas”</em><strong><em>.</em></strong> Cepeda y Acosta formaron parte del grupo de valientes muchachos que hicieron posible esta marcha histórica de la clase trabajadora contra el gobierno de Alfonso López Michelsen.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-wp-embed is-provider-centro-nacional-de-memoria-hist-rica wp-block-embed-centro-nacional-de-memoria-hist-rica"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="wp-embedded-content" data-secret="DTkwfB01DO"><a href="https://centrodememoriahistorica.gov.co/el-paro-civico-de-1977-cuando-colombia-se-detuvo/">El paro cívico de 1977, cuando Colombia se detuvo</a></blockquote><iframe class="wp-embedded-content" sandbox="allow-scripts" security="restricted" style="position: absolute; visibility: hidden;" title="«El paro cívico de 1977, cuando Colombia se detuvo» — Centro Nacional de Memoria Histórica" src="https://centrodememoriahistorica.gov.co/el-paro-civico-de-1977-cuando-colombia-se-detuvo/embed/#?secret=DTkwfB01DO" data-secret="DTkwfB01DO" width="500" height="282" frameborder="0" marginwidth="0" marginheight="0" scrolling="no"></iframe>
</div></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>“A pesar de la represión, el paro cívico de 1977 no fue en vano. Se consolidó como un punto de inflexión en la historia de la movilización social en Colombia. Mostró la capacidad de la sociedad para unirse y organizarse, incluso frente a la violencia estatal. A largo plazo, sentó un precedente para futuras protestas y luchas por los derechos sociales y laborales”,</em> dice el Centro Nacional de Memoria Histórica.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los dos amigos obtuvieron el título de Filosofía en la Universidad de Sofia en Bulgaria, una nación del sureste europeo, cuyo territorio formó parte de la Grecia antigua, especialmente Tracia, la tierra de Aristóteles.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Iván Cepeda con su compañero de estudios en Bulgaria, Fabián Acosta. Foto: Iana Pankova.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="725" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-725x1024.jpg" alt="" class="wp-image-130551" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-725x1024.jpg 725w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-212x300.jpg 212w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS-768x1085.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18172139/CEPEDA-AMIGOS.jpg 906w" sizes="auto, (max-width: 725px) 100vw, 725px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cepeda soñaba convertirse en economista pero, seducido por la filosofía, cambió de opinión. Fueron cinco años de estudio profundo sobre la filosofía occidental y la filosofía antigua, y uno aprendiendo búlgaro. El candidato presidencial habla también griego moderno y además se especializó en Estudios Culturales en Europa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Vivíamos en la ciudad universitaria y nos pagaban, incluso por estudiar”,</em> recuerda Acosta, quien desde la filosofía política ha dedicado los últimos veinte años a estudiar y entender el mundo cambiante de los jóvenes y sus frustraciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo estaba en plena <em>Guerra Fría</em> y Bulgaria influenciada por la Unión Soviética. <em>“Vimos el último pasaje de la existencia de los países de la llamada Cortina de Hierro antes de la caída del Muro de Berlín”,</em> comenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fabián regresó a Colombia a finales del año 86, Iván en 1987. Eran los tiempos de la Perestroika, Mijail Gorbachov y la URSS a punto de desintegrarse. En Colombia, esa década se recuerda con horror porque fue el comienzo de la persecución y exterminio de la Unión Patriótica. Cepeda enterró a dos de sus amigos entrañables, José Antequera (1989) y Bernardo Jaramillo Ossa (1990), antes de enterrar a su propio padre, el periodista y senador Manuel Cepeda Vargas (1994).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>”Lo acompañé en el momento en que le tocó reconocer el cuerpo en Medicina Legal. Mataban mucha gente de la UP y no había cómo parar eso”, </em>cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese punto, los dos amigos tomaron caminos diferentes. Fabián continuó en la vida universitaria e Iván dejó la cátedra para dedicarse en cuerpo y alma a buscar justicia para su padre y las demás víctimas del genocidio. Así nació el político, que este 21 de junio podría ser el nuevo mandatario de los colombianos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Fuimos grandes amigos. Iván es el padrino de mi matrimonio búlgaro”, </em>dice el profesor, quien se casó con la licenciada en lenguas Iana Pankova. <em>“Tenemos dos hijos que se criaron en Colombia; el mayor terminó Biología en la Nacional y el menor estudió Cine en Argentina”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esos años en Bulgaria, dice, se vivieron en un ambiente de mucha tertulia e intercambio de libros. <em>“Le conocí una novia a Iván, pero no era el más noviero, muy aplomado sí. Lo recuerdo como una persona inteligente y aplicada en el estudio. Tenía un gusto exquisito por el cine. Se la podía pasar todo un día metido en un teatro viendo distintas películas”.</em></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="1020" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-1024x1020.jpg" alt="" class="wp-image-130562" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-1024x1020.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-150x150.jpg 150w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA-768x765.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/18174318/FABIAN-ACOSTA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El filósofo Fabián Acosta, amigo de infancia y juventud de Iván Cepeda.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Iván, el filósofo</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“La filosofía es sobre todo paciencia”,</em> dice Fabián. <em>“Iván ha mostrado, con su capacidad reflexiva y su escucha atenta,  la vena paciente del filósofo. Esa creatividad suya para ofrecer otra visión del mundo, se verá reflejada en el modo de asumir el poder en caso de resultar elegido”</em>, agrega.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin dudarlo, votará por él. <em>“La filosofía del siglo XX habla de la otredad como ese otro totalmente distinto a uno. Iván tiene la virtud de reconocer al oponente y al contradictor. En un escenario de guerra y paz como el colombiano, el filósofo puede sugerir otras maneras de abordar esos problemas, que no sean el belicismo fácil que exacerba la violencia en vez de contenerla, abriendo caminos que lleven a más paz en vez de a más violencia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Le pregunto si cree que con un presidente como Iván Cepeda, Colombia iría por mejor camino.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“Que un filósofo gane el poder es ganar el poder para la filosofía. Es poner a pensar a los políticos sobre sus propios males, su capacidad destructiva </em><em>al </em><em>volver antagónico el mundo humano. Porque la política corrupta, malversadora y antiética genera un estado de cosas tal que nada se puede resolver. Un filósofo parado en el poder hará una pedagogía necesaria que impacte positivamente la vida institucional y remueva conciencias para transformar al país”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"> Considera que el discurso filosófico de Iván Cepeda es consecuente con su actuar. <em>“Lo que él hace es seducir a la gente con la idea de que podemos vivir la vida política de una manera decente”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice que si pudiera darle un consejo, le daría este: <em>“Iván, no deje de mirar nunca el mundo humano que está por fuera del Estado”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130549</guid>
        <pubDate>Thu, 18 Jun 2026 23:06:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Qué gana Colombia con el filósofo Iván Cepeda en la Casa de Nariño?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>LA DIRECCIÓN DE ÁFRICA EN CANCILLERÍA: NECESARIA, NO CONTINGENTE*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/la-direccion-de-africa-en-cancilleria-necesaria-no-contingente/</link>
        <description><![CDATA[<p>En ocasiones se realizan cambios en los organigramas oficiales, como puede ser el caso de la estructura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que obedecen más que a criterios salidos de la reflexión y planeación, a las necesidades o urgencias burocráticas de un momento determinado, simplemente para dar cargos, muchas veces no necesarios a la clientela de la coyuntura, eso es lo contingente. En el caso de la Dirección de África, se trata de una decisión tanto urgente como importante, que no debería aplazarse más. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“¡Alcalde, todos somos contingentes, pero tú eres necesario!”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cita de la película&nbsp;<em>Amanece que no es poco</em>&nbsp;(1989, José Luis Cuerda)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras escribo estas líneas, curso el&nbsp;<em>Máster de Diplomacia y Relaciones Internacionales</em>&nbsp;en la&nbsp;<em>Escuela Diplomática de España&nbsp;</em>y uno de los módulos es&nbsp;<em>África Subsahariana</em>, que me ha permitido descubrir un continente fascinante en todas sus dimensiones y que se convierte en el mejor marco teórico, para defender algo que he sostenido en diferentes ámbitos, la necesidad de contar con una Dirección de África en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para los lectores que no conozcan el entramado institucional del Ministerio, es importante informarles que una Dirección en Cancillería, es una oficina que depende de cada uno de los Viceministerios y que se encarga de la orientación temática y administrativa de la materia que lleva. Hay tres tipos de Direcciones, las geográficas que dependen del Viceministerio de Relaciones Exteriores, las temáticas del Viceministerio de Asuntos Multilaterales y las consulares del Viceministerio creado recientemente. En este caso, me refiero a las de orden geográfico, que ordenan las relaciones bilaterales del país con los demás continentes. Actualmente existen las Direcciones de América, Europa y la de Asia, África y Oceanía. Cualquier persona, puede comprobar a simple vista que hay una disparidad en esa clasificación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cita que encabeza este artículo proviene de una de las películas más importantes de la filmografía en nuestro idioma,&nbsp;<em>Amanece que no es poco</em>, cinta de 1989 del director español José Luis Cuerda, inclasificable, los especialistas suelen ubicarla como exponente del surrealismo, cuando no del absurdo, e incluso del realismo mágico en versión española, plena de citas citables, aunque no tenga nada que ver con el contenido del presente texto, me basta con dos palabras claves, importante y contingente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ocasiones se realizan cambios en los organigramas oficiales, como puede ser el caso de la estructura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que obedecen más que a criterios salidos de la reflexión y planeación, a las necesidades o urgencias burocráticas de un momento determinado, simplemente para dar cargos, muchas veces no necesarios a la clientela de la coyuntura, eso es lo contingente. En el caso de la&nbsp;<em>Dirección de África</em>, se trata de una decisión tanto urgente como importante, que no debería aplazarse más.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes hemos prestado servicios en la Dirección de Asia, África y Oceanía, sabemos que desde hace mucho tiempo, se requiere una reingeniería, para esadependencia que históricamente se ha concentrado mucho más en los países asiáticos que en el resto de las complejas realidades geográficas que atiende, que además en los últimos tiempos, por su importancia internacional, van superando el restringido espacio que los designa, en concreto, África y el Medio Oriente. Seguramente, algún día Oceanía también será objeto de un tratamiento diferenciado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay muchas razones para darle a África el sitio que está reclamando desde hace varios años. Iniciemos por lo geográfico, pues parece que nadie se ha percatado de lo cerca que se encuentra África, al menos su costa occidental, porque en la mente la tenemos muy distante. En el imaginario colombiano, el continente africano pareciera que estuviera ubicado en las antípodas, o peor, casi que en otro planeta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el terrible comercio perverso de seres humanos, la ignominiosa trata de personas, durante varios siglos demostró que no es tan complicado el transporte entre los puertos colombianos y africanos. Si se toma un mapa, se podrá constatar que siendo esas partes que encajaban perfectas en el ancestral continente de&nbsp;<em>Pangea</em>, prácticamente estamos ubicados al frente. La distancia en kilómetros entre Colombia y Senegal es un poco más de 6000 kilómetros, mientras que entre nuestro país y cualquier destino en Europa es de al menos 8000 kilómetros. Eso daría para hacer varias cuentas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de África es mucho más antigua y rica de lo poco que hemos aprendido. Los científicos e historiadores han coincidido en que África, fue el punto en el cual surgieron los primeros humanos. Cuna de diversos reinos e imperios, mucho antes que los asiáticos o europeos. Cuando se habla de emperadores legendarios, vienen a la cabeza nombres como Julio César, Alejandro el Magno, es cierto que se mencionan algunos faraones egipcios, pero aunque Egipto corresponde al continente africano, se le suele identificar más con la cultura mediterránea o del Oriente Medio. En cambio, no se menciona nada del África Subsahariana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sea el momento, de señalar la existencia de imperios poderosos y complejos como los de Malí, o Aksum, en la actual Etiopía, que incluso es mencionado en la Biblia. Uno de los gobernantes más poderosos y ricos de la historia de la humanidad, para envidia de algún mandatario norteamericano de la actualidad, fue Mansa Musa, quien con su legendario viaje a la Meca, provocó la primera gran crisis internacional&nbsp;monetaria.La&nbsp;civilización de&nbsp;<em>Los Garamantes</em>, pueblo sedentario ubicado en lo que hoy corresponde a Libia y otros lugares del norte de África, revolucionaron la agricultura, con complejos sistemas de irrigación que establecían toda una ruta de oasis en una tierra tradicionalmente desértica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años Colombia se ha acercado al África, lo importante es que debe ser una política que se mantenga e intensifique en el futuro. La&nbsp;<em>estrategia África 2022 – 2026</em>, no se puede limitar a un cuatrienio de gobierno y sólo por el interés de la vicepresidenta Francia Márquez, orgullosa afrodescendiente. A Colombia le honra haber liderado los esfuerzos por acercar a dos continentes que tienen mucho en común, así como acompañar iniciativas africanas tan justas como necesarias, como la de la Resolución de la Asamblea General que califica la trata de personas esclavizadas como el peor delito de lesa humanidad. Incomprensible la abstención europea, pero una vergüenza los votos en contra de Argentina, los Estados Unidos e Israel, una falta de empatía total con el sentido de humanidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La importancia de África no se queda en su brillante pasado, que nos había ocultado con mucho esmero, la&nbsp;<em>Biblioteca Colonial</em>&nbsp;(esa cuidadosa estructura intelectual de los imperios occidentales que negaban la identidad africana, para justificar sus atrocidades e ilegal ocupación), es sobre todo por su presente y su potencial futuro. El continente africano cuenta con una población mayor a 1500 millones de personas, siendo el tercero en tamaño del mundo, con una edad promedio de 20 años, en un área de 30 millones de kilómetros cuadrados que concentra un tercio de los recursos minerales del mundo, especialmente de Coltán, Platino y Cobalto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de la herencia africana en Colombia, aparte de su inobjetable presencia en nuestra música, gracias a la lectura de una novela fascinante, cuya lectura recomiendo,&nbsp;<em>Todo se derrumba</em>&nbsp;del autor nigeriano Chinua Achebe, surge el ñame como producto conector entre nuestras culturas, porque ese tubérculo, considerado como símbolo e identidad de los pueblos del África occidental, como los igbos, en la gastronomía del Caribe colombiano resulta fundamental. El ñame seguramente llegó en un barco esclavista y es considerado uno de los superalimentos del futuro. Dentro de los mayores exportadores de ñame, Colombia se encuentra dentro de los diez primeros países, en una clasificación dominada por las naciones africanas, especialmente por Nigeria.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro país ha establecido ocho misiones diplomáticas permanentes en África, las acreditadas ante los gobiernos de: Argelia, Egipto, Marruecos, Kenia, Sudáfrica, Ghana, Senegal y Etiopía, esta última aparte de lo bilateral, también debe atender temas multilaterales al ser Adís Abeba la sede de la&nbsp;<em>Unión Africana</em>, recordando que Colombia recientemente en su calidad de presidente pro tempore de la&nbsp;<em>CELAC</em>, alojó la&nbsp;<em>Primera Reunión de Alto Nivel</em>&nbsp;entre los dos bloques regionales continentales, celebrada en Bogotá en marzo de 2026.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo lo que hemos hablado, porque el continente africano en medio de sus propias complejidades y limitaciones internas busca cumplir con los propósitos trazados en la<em>&nbsp;Agenda 2063</em>, año en el cual la&nbsp;<em>Unión Africana</em>&nbsp;se ha comprometido a llegar a ser un continente integrado, próspero y pacífico y algunos, aunque no lo veremos, pensamos que lo va a conseguir y los demás países del mundo, elegirán ser socios confiables, respetuosos o ser indiferentes ante un futuro que se torna brillante. En el caso de la relación colombo-africana hay un enorme potencial en materia de cooperación, cultura, economía y comercio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No podemos olvidar, que un 10% de la población totalde Colombia, también es reconocida como una categoría especial de la división regional africana, que le confiere a su diáspora y a los descendientes de africanos, la condición de sexta región natural africana. Colombia es el tercer país con mayor número de afrodescendientes del continente americano, ahora que estamos en un nuevo mundial de fútbol, esa realidad se refleja en ese espejo de nuestra sociedad que es la&nbsp;<em>Selección Colombia</em>, otro importante aporte afro en nuestro deporte y en la cultura colombiana en general. Todo esto para ilustrar, lo necesaria e importante que resulta tener una Dirección de África en nuestra Cancillería.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo entendido que luego de descartarla, nuevamente se contempla a nivel directivo del Ministerio, el establecimiento de la&nbsp;<em>Dirección de África</em>, que como hemos visto no es un capricho, pues será la encargada de manejar las relaciones bilaterales de Colombia con 55 países, así como de acompañar el trabajo multilateral porque entre otras, deberá hacer seguimiento a los acuerdos alcanzados en la citada&nbsp;<em>I Reunión de Alto Nivel</em>&nbsp;entre la&nbsp;<em>CELAC</em>&nbsp;y la&nbsp;<em>UA,</em>antesala de la que debería ser en el futuro la&nbsp;<em>I Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno</em>&nbsp;de los dos bloques regionales, que son realmente, eso que llaman los analistas internacionales el&nbsp;<em>Sur Global</em>, ni más ni menos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Moya&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Embajador de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;con sus apellidos literarios <a href="http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/</a>&nbsp;En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>



<p class="wp-block-paragraph">** Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO-, ni al Ministerio de Relaciones Exteriores.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130414</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Jun 2026 14:53:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/15094358/stux-earth-330301_1920.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LA DIRECCIÓN DE ÁFRICA EN CANCILLERÍA: NECESARIA, NO CONTINGENTE*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Dónde están los intelectuales y escritores colombianos?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/donde-estan-los-intelectuales-y-escritores-colombianos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una cosa son los autores y otra sus libros. Los escritores, así como los intelectuales, son ante todo ciudadanos. ¿Entienden ellos la amenaza que representa el candidato presidencial Abelardo De La Espriella para el orden de las cosas? ¿Están leyendo al país correctamente?</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em>“… la manifestación espontánea de un escritor de prestigio calificado ejercía mil veces más influencia que todos los discursos oficiales de los hombres de Estado…”:</em> Stefan Zweig, <em>El mundo de ayer</em>, página 325.</strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Dejemos claro que leer libros y leer al país no son la misma vaina. </p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Qué demonios es un intelectual?, <a href="https://elpais.com/babelia/2024-02-05/que-demonios-es-un-intelectual-en-2024-lo-mismo-de-siempre.html">se preguntaba un columnista</a><strong> </strong>de El País de España en 2024. Hoy me pregunto lo mismo: ¿Qué demonios es ser intelectual en Colombia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras épocas, los intelectuales y los escritores se hacían sentir con valentía contra el fascismo (hoy lo llaman neofascismo) y las injusticias. Salvo unos poquitos, los de ahora se debaten entre apáticos y ajenos, no todos están a la altura de lo que demanda la historia, especialmente en Colombia. Repito: No son todos los escritores, los hay que están comprometidos de una manera activa, no como mera pose, conscientes de que son ciudadanos antes que autores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro día uno de ellos me mostraba su rabia contra este gobierno, el de Petro, por no haberle dado nada habiendo votado por él. No entendí su punto —¿reflexión?—, viniendo de una persona ¿culta?, porque me acordé de una prima que, dueña de un pregrado y un posgrado, me preguntaba con rabia “¿qué me dio Petro a mí?”, para significar que esta vez no votaría por la izquierda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El derecho al voto nos confronta de dos maneras: nuestra mirada individual y nuestra mirada colectiva de las cosas. En un país tan desigual como es Colombia, nos falta empatía genuina para pensarnos sin egoísmos. El voto como derecho, deber y causa altruista: el bienestar ajeno, las oportunidades para otros. El mal de males nace del individualismo.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;La cualidad de poseer te congela para siempre en el ´yo´ y te aísla para siempre del ´nosotros´&#8221;:</em> John Steinbeck en <em>Las uvas de la ira</em>.</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Boletín tras boletín de la Registraduría, el domingo me sentí impotente, no digamos derrotado, preguntándome cuál es mi papel como ciudadano y si es distinto al papel que cumple el escritor. No tengo ínfulas de intelectual porque no lo soy —soy lo que soy, como diría Sandra Mihanovich—; a aquellos los admiro, honro y leo con devoción crítica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Este día escribo con rabia, esa rabia que sale de las tripas, para no ahogarme en mis tristezas. Escribo por pulsión, mi constancia para la historia. Me duele pensar que, perdiendo el Pacto Histórico el 21 de junio, se truncarán las reformas sociales. Lo conseguido en cuatro años yéndose por el caño de la indiferencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero así como detesto a la gente triunfalista, detesto a la gente derrotista. No recomiendo militar en ninguno de esos bandos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En sus redes sociales, Nicolás Morales, editor él, se preguntaba con infantil asombro por qué las apariciones de los intelectuales son tan escasas en los telenoticieros colombianos, y celebraba, con infantil asombro también, que uno de ellos apareciera en el Canal Caracol. La respuesta parece sencilla, querido Nicolás. El problema es que en Colombia no hay tantos intelectuales como uno quisiera. Y sí los hay, están condenados a los pequeños círculos, y no necesariamente porque aparezcan o no en un televisor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero sí, es una lástima que estudios de radio y televisión se llenen de políticos y politiqueros (es decir, a quienes causan tantos males les abren los micrófonos para que, reconvertidos en analistas, receten la cura), y no de intelectuales, historiadores, sociólogos, antropólogos, incluso psiquiatras, que podrían arrojar luces sobre lo que nos pasa y lo que somos. Los medios de comunicación, con sus formas muy particulares de reinterpretar en época electoral las funciones del periodismo, son parte del mismo problema.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque no se esté de acuerdo siempre con ellos, es un placer leer a intelectuales como William Ospina, Florence Thomas, Francisco Gutiérrez Sanín, Laura Restrepo, Rodrigo Uprimmy, Héctor Abad Facionlice o Moisés Wasserman.  Y claro, no son los únicos para no ser odioso. A Héctor Abad se le agradece su <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/hector-abad-faciolince/retrato-hablado-de-un-aspirante-a-tirano">“Retrato hablado de un aspirante a tirano”,</a> en <strong>El Espectador</strong>, un texto con la fuerza de aquel que no se acobarda para dirigirse al candidato de <em>Firmes por la Patria.</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>“Me refiero a un tipo tan ridículo que sostiene que solo lo saben afeitar en Miami. Un macho tan inseguro de su aspecto –y a pesar de eso tan vanidoso– que confiesa gastar cada mañana una hora entera acicalándose la barba, pelo a pelo, ante el espejo. Un varón tan dudoso de su virilidad que les señala a las mujeres, para que se lo admiren, el magnífico tamaño de su paquete erecto”.</em><em> </em>(Héctor Abad Faciolince sobre Abelardo de la Espriella)</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">En otras épocas el verdadero intelectual era el escritor. No cualquier escritor, por supuesto. El escritor que se echaba la realidad de su época a cuestas, sin miedo; tenía la disciplina de sentarse a pensar y esparcir su pensamiento en busca de tierra fértil. Hablo de un Stefan Zweig, por ejemplo. Cada libro suyo, cada frase, su concepción de la vida, resetea mentes y espíritus&#8230; ¡y de qué manera!</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>“El mundo de ayer”,</em> lo he dicho tantas veces, es de esos libros que toda persona debería leer al menos una vez en su existencia, porque sin ser un tratado para eruditos, contiene lecciones para el mundo de hoy. Nos ha faltado en Colombia ese escritor capaz de contar bellamente nuestro propio mundo de ayer colombiano con sus grandezas y fealdades; creo que se le acercaron mucho Germán Arciniegas con su <em>“Biografía del Caribe”</em> (1945) y Antonio Caballero con su <em>“Historia de Colombia y sus oligarquías”</em> (2018); la falta que nos hace esos intelectuales y los de su tiempo. Ahí están sus obras por si nadie las quiere leer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Stefan Zweig es posiblemente la persona que más admiro entre todos los escritores de cualquier época.  Admiro su coraje para enfrentar a los fascistas, armado nada más que con su pluma, su conciencia y una voluntad férrea. Huyendo de los nazis, anduvo errante hasta que, escondido en Brasil, tomó la decisión de suicidarse, junto con su segunda esposa, temiendo que las tropas de Hitler lo encontraran. En alemán dejó escrita la siguiente declaración:  </p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em>&#8220;Antes de que yo, por libre voluntad y en plena posesión de mis sentidos, abandone la vida, me siento obligado a cumplir un último deber: agradecer desde lo más íntimo a este maravilloso país, Brasil, que nos haya ofrecido a mí y a mi obra un lugar tan magnífico y acogedor. Cada día pasado aquí ha contribuido a querer más a este país, en ningún otro lugar hubiera deseado reconstruir mi vida de nuevo, después de que el mundo de mi propio idioma se derrumbó y mi hogar espiritual, Europa, se autodestruyó. Pero tras cumplir los sesenta hacen falta muchas fuerzas para comenzar totalmente de nuevo. Y las mías están agotadas por tantos años de errar sin patria. Por eso considero mejor cerrar a su debido tiempo y con actitud erguida una vida en la que el trabajo intelectual y la libertad personal me han dado las mayores alegrías y me parecen el más alto bien de esta tierra. ¡Saludo a todos mis amigos! ¡Ojalá lleguen a ver la aurora tras esta larga noche! Yo, excesivamente impaciente, me adelanto a todos ellos&#8221;</em>: <strong>Stefan Zweig</strong>, escritor austriaco (1881-1942)</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Los escritores colombianos están embebidos en sus realizaciones personales. ¡Qué bien por ellos! Los hay que a través de la novela histórica están dejando testimonio del presente y se les agradece su compromiso; quizás hagan falta más (más escritores de novela histórica). Y quizás harían algo aún mejor saliendo de sus cofradías en este momento tan complejo de la historia nacional. Yo los llamo círculos viciosos donde nos damos la razón los unos a los otros. Ahí arreglamos el país entre copas de vino o borracheras para, llegada la resaca, darnos cuenta de que en realidad no arreglamos nada; a lo mejor, el mundo no tiene arreglo y nosotros tampoco, pero hay que intentar el coraje siempre ante la fuerza bruta del otro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El escritor español Fernando Aramburu se lamentaba de que los intelectuales “estén opacados” por la ligereza de las redes sociales. Sí y no. Porque a los escritores de antes los perseguían para callarlos y los de esta época no tienen excusa para permanecer ausentes. ¿Cuántos autores usan sus redes sociales para reflexionar en voz alta?</p>



<p class="wp-block-paragraph">No obstante hay salvedades. Ciertos escribidores van dejando por ahí pruebas de su insensatez. El más lacónico fue Andrés Caro, columnista de La Silla Vacía, que dijo lo siguiente: <strong><em>“Voy a votar por Abelardo de la Espriella, a quien desprecio”.</em></strong> Esa oración no resiste ningún análisis, porque al fin y al cabo el mundo no se acabará porque alguien más salga a exhibir su estupidez de esa manera.  Con razón, el analista británico Martin Wolf dijo: <strong>&#8220;Estamos sufriendo estupidez y caos, pero sobrevivimos al caos&#8221;.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Volviendo a Aramburu, el enemigo no son las redes sociales. Hoy tampoco se necesita salir en televisión para decir lo que uno quiera decir. Esas son vanidades y banalidades, porque el intelectual no anda persiguiendo fama o fortuna. Se les pide que existan de cuerpo presente. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El escritor moderno, entre que escribe un libro y el siguiente para aumentar su egoteca, podría también echarse su Patria al hombro; ¿de qué nos sirve un escritor culto y reputado, si al final del día permanece al margen de la realidad, desconectado de ella, sufriendo de pereza intelectual cuando más se le requiere? La historia pedirá cuentas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchas veces he cuestionado en este blog las posiciones de personajes como Carolina Sanín o Mario Mendoza. El sentido de la justicia me lleva a reconocer, que si bien disiento de sus posturas con regularidad, ninguno se ha mantenido indiferente frente a los temas de su época, si bien, como dice Leonardo Padura, el principal compromiso de la literatura es con la literatura misma y su capacidad estética desde la narrativa o la poesía. Escuchar a Sanín es un placer, cada monólogo suyo es una clase magistral. En el último, invitó a su audiencia a votar por Iván Cepeda. Un gesto noble tratándose de una persona muy crítica de la izquierda y en especial crítica con el presidente Gustavo Petro. </p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="El Pulso | CAMBIO" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/gI6ANIPP6jw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong><em><a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/laura-restrepo-ante-el-fascismo-no-hay-pasividad-posible-hay-que-tomar-parte-por-la-vida/">&#8220;Ante el fascismo no hay pasividad posible: hay que tomar parte por la vida&#8221;:</a></em> Laura Restrepo, escritora, en entrevista con El Espectador.  </strong></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El cubano Leonardo Padura dice algo con lo que comulgo: <strong><em>“La lectura y la lectura son insustituibles”.</em></strong> Ojalá podamos decir lo mismo de los escritores, sobre todo ahora en que Colombia pende de un hilo: aquí podría repetirse, desgraciadamente, lo que está pasando en Argentina, El Salvador, Ecuador y, más aterrador aún, Estados Unidos. Solo se necesita una persona para poner de cabeza a millones: Milei, Bukele, Noboa y Trump. ¡Todo un cuarteto experto en amputar derechos! Pero era el derecho de millones elegirlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No pido que los escritores colombianos tomen una sobredosis de barbitúricos en su camino a la inmortalidad como hizo el gran Zweig. Se les pide no permanecer parados en una esquina viendo el suicidio de una nación entera en manos de lo que ahora llaman la “nueva derecha”, que es la misma extrema derecha de siempre, esta vez disfrazada de tigre y de carnaval.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estamos en medio de una batalla cultural. A quienes tenemos en nuestras manos el humilde poder de la palabra, hoy se nos pide empuñarla para impedir que otros destripen la esperanza.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129990</guid>
        <pubDate>Mon, 08 Jun 2026 15:32:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Dónde están los intelectuales y escritores colombianos?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Se necesitan 3.700 colombianos para que Iván Cepeda sea presidente </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/se-necesitan-3-700-colombianos-para-que-ivan-cepeda-gane-la-presidencia/</link>
        <description><![CDATA[<p>El gran problema de Colombia es justo de lo que nadie habla: la concentración de la riqueza en manos de poquísimos colombianos. Iván Cepeda, el único candidato que habla de justicia redistributiva, a través de lo que denomina capitalismo productivo, es el llamado a reconciliar a ricos y pobres.  </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;A la gente le gusta hablar de la educación como la cura para la pobreza. No, el dinero es la cura para la pobreza&#8221;:</em></strong><strong>&nbsp;Michael Sorrell en The New Yorker.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>&#8220;Lo que debe hacer la izquierda es poner en el centro la dignidad del trabajo&#8221;:</em></strong><strong>&nbsp;Michael J. Sandel, filósofo estadounidense.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si “el pobre es pobre porque quiere”, ¿el rico es rico porque evade?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Querido lector: Si usted tiene una fortuna de $9.800 millones o más, considérese uno de los 3.700 ultrarricos de Colombia. Suspenda la lectura aquí y haga cuentas: ¿Cuántos siglos necesita trabajar una persona para acumular tal cantidad ahorrando los $2 millones de salario mínimo que recibe cada mes? </p>



<p class="wp-block-paragraph">La única minoría colombiana con poder es la élite económica conformada por los archimillonarios. Y resulta que el 40% de esos millonarios (unas 1.480 personas), no tuvieron problemas en reconocer que evaden impuestos, de acuerdo con información oficial.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pongámoslo de esta manera: Si todos los ultrarricos de Colombia tributan como toca, habría una manera justa de redistribuir la riqueza, sin quitarle nada a nadie. Pero en vez de esto, prefieren llevarse su dinero fuera de Colombia, como lo muestra&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2026-05-19/los-ultrarricos-que-alistan-sus-maletas-ante-el-auge-de-la-izquierda-colombia-es-una-delicia-si-uno-tiene-medio-pie-afuera.html">un artículo</a>&nbsp;de El País de España. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, el problema del mundo son los ricos, que son poquísimos con muchísimo. Los hay que dan poco como si creyeran que nunca se van a morir o que en la otra vida reclamarán lo que dejen en esta. No hay forma de preguntarles a los faraones egipcios cómo les fue con eso. Hoy no tenemos faraones, pero si fanfarrones asquerosamente ricos queriendo poner una colonia humana en Marte, donde no hay condiciones para que sobreviva ni una mosca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mundo se divide en dos tipos de seres humanos extremos: aquellos que deliran sin saber qué hacer con sus fortunas descomunales y, en contraste, aquellos que si tienen pan no tienen con qué mojarlo. Se requiere con urgencia una clase política con algo de humanidad, capaz de&nbsp;reconciliar a unos y&nbsp;otros, porque como dijo José Alfredo Jiménez,&nbsp;<em>“la distancia entre los dos es cada día más grande”.</em>&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">También tiene razón el escritor&nbsp;<a href="https://casamacondo.co/entrevistas/gilmer-mesa-los-espantos-de-mama/?srsltid=AfmBOopVLopSxy_XW--uj8VZUnrht5Diemc677WzEyyJhmKvZW8SQ5Zr">Gilmer Mesa</a>&nbsp;cuando dice:&nbsp;<em>“Ser pobre es nacer condenado”</em>. Necesitamos un mundo donde cada nueva criatura nazca condenada… a la felicidad, a la posibilidad de ocupar un lugar digno en el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay una felicidad compartida que se llama justicia social. El derecho de todo los seres humanos sin excepción a disfrutar algo de la riqueza que se ha generado a partir de la explotación de los recursos de la Tierra, porque, en teoría, nos pertenecen a todos.&nbsp; Con carencias, hambre &nbsp;y mala salud, la vida se vuelve invivible. El que nació rico desde la cuna no tiene cómo saberlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/joseph-e-stiglitz/gravar-la-riqueza-extrema-es-esencial-para-salvar-la-democracia">“Gravar la riqueza extrema es esencial para salvar la democracia”</a>,</em>&nbsp;han dicho&nbsp;<a href="https://www.elespectador.com/autores/joseph-e-stiglitz/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Joseph E. Stiglitz</a>&nbsp;y&nbsp;Jayati Ghosh.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Muchos siglos atrás, ya Aristóteles lo había dicho: <em>“La ambición de los ricos ha arruinado más Estados que la ambición de los pobres&#8221;.</em> Poner en el centro de la política la dignidad del trabajo significa mejorar las condiciones salariales de los trabajadores. No es regalarles nada. Es reconocerlos como agentes generadores de riqueza con su mano de obra. En Colombia, un trabajador gana en un día lo que en Estados Unidos otro recibe por una hora. Y a muchos no les importa <em>matarse</em> (léase, <em>trabajar como mulas</em>), anhelando que la vida les cambia algún día</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Óyeme, Diosito Santo</em> / <em>Tú de aritmética nada sabías</em> / <em>Dime porque la platica</em> / <em>Tú la repartiste tan mal repartida</em> / <em>Óyeme, Diosito Santo</em> / <em>¿En cuál colegio era que tú estudiabas?</em> / <em>Por qué a uno le diste tanto</em> / <em>Y en cambio a otros no nos diste nada</em> / <em>Mira cómo son las cosas</em> / <em>Como en ti confío, te sigo rezando</em> / <em>Ya que no me diste plata</em> / <em>Dame salud para seguir luchando.  </em>(De la canción <em>Plegaria Vallenata</em>)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la plata quedó tan mal repartida, como canta Jairo Paternina, y teniendo en cuenta que en Colombia hay clases alta, media y baja, a lo que una sociedad moderna debe aspirar es a llevar más personas de la clase baja a la clase media. Eso se consigue haciendo conscientes a los ricos de tributar en Colombia en vez de llevarse el dinero a paraísos fiscales. Solo la voluntad política permite combatir la evasión y la elusión. ¿Cuál de los presidenciables es capaz de ponerle el cascabel al gato?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia es uno de los países con mayor concentración de la riqueza, según Oxfam.<a href="https://www.valoraanalitik.com/la-riqueza-de-los-multimillonarios-aumento-tres-veces-mas-rapido">&nbsp;“Los 12 más ricos del mundo tienen más riqueza que la mitad más pobre de la población”</a>, titula Valora Analitik.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribe Ernesto Rojas, ex director del DANE, en el libro&nbsp;<strong>“País posible</strong>”:&nbsp;<em>“… los gobernantes actúan con orientación caritativa, destinada a paliar una situación conmovedora, sin la intención de pasar de las situaciones remediales a las soluciones definitivas. (…) tendrían que pasar al menos once generaciones para que una familia en el país salga de la pobreza y pueda llegar al promedio de ingresos de la clase media”</em> (&#8230;) <em>“De tanto repetirlo… se ha convertido en una verdad incontrovertible eso de que ´son los empresarios, a su voluntad, quienes crean el empleo´ y, por consiguiente, se deben atender todas sus exigencias si se quiere disminuir el desempleo reinante (…) En contraposición, debería recordararse lo sucedido durante la Gran Depresión de 1930, cuando Keynes se atrevió a contradecir a los clásicos al afirmar que el desempleo se corregía creando una mayor demanda, más compradores (…) con capacidad de comprar lo que producen las empresas”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribe Enrique Serrano en el libro<strong>&nbsp;“¿Por qué fracasa Colombia?”:</strong>&nbsp;<em>“Colombia sigue siendo un poco esa nación aldeana que se demora mucho en tomar grandes decisiones o dar saltos muy abruptos”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa es una explicación lógica a tanta inequidad. Lo que ha faltado, insisto, es voluntad política para emprender las reformas, acaso retomar la conversación donde la dejó el difunto Alvaro Gómez Hurtado: Un acuerdo sobre lo fundamental. Y lo fundamental hoy y siempre es la desigualdad social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribe Eduardo Lora en el libro&nbsp;<strong>“Los colombianos somos así”:</strong>&nbsp;<em>“En los estudios sobre felicidad en cualquier país del mundo se encuentra infaliblemente que quienes tienen mayores ingresos, en promedio, son más felices.&nbsp; La creencia de que el dinero no tiene nada que ver con la felicidad no resulta ser cierta, de acuerdo con dichos estudios. Lo que sí ocurre es que, a partir de un cierto nivel de vida, las diferencias de ingresos deben ser muy grandes para que el impacto sea notorio: se necesitaría que el ingreso de alguien se multiplique por ocho para que pase, por ejemplo, del escalón 7 al escalón 8 de satisfacción con la vida”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">El mejoramiento de ingresos pasa por probar un nuevo modelo económico (o hacer ajustes al que existe), que restaure las brechas históricas entre ricos y pobres, un modelo que al asalariado le permita gozar de libertad financiera siendo participe de la riqueza que él ayuda a generar con su trabajo, y no contentarse con un salario pírrico que alcanza para tapar goteras.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Redistribuir la riqueza no es quitarle nada al rico para dárselo al pobre. Es hacer consciente al rico de que el trabajador es un ser humano, con familia y sueños. Es reconciliar a ricos y pobres en favor de los segundos.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>“Hay personas que trabajan toda la vida y no logran salir de la pobreza”: Andrés Ruiz, director del documental <em>El juego de la vida,</em> que retrata la pobreza a partir de historias reales.</strong></h2>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="EL JUEGO DE LA VIDA - Tráiler Oficial" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/-2FzeSOGakw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Qué bueno sería que entre tantas bobadas que les preguntan a los candidatos presidenciales por estos días, alguien les pregunte por la justicia redistributiva, para ver si, al menos, el término les suena. Un buen ejemplo fue el aumento del salario mínimo. El país no se acabó como vaticinaron muchos. Porque la clase obrera debería tener derecho a disfrutar los beneficios de la riqueza que otros acumulan, habiendo contribuido con ella. La justicia redistributiva significa mejor calidad de vida. Y debería estar consagrada en la Constitución como derecho ciudadano legítimo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Truman Capote decía que el dolor es la única experiencia que une al rico con el pobre. Del mismo modo, podríamos decir que el dinero es aquello que los separa. Los pobres son la inmensa mayoría y los ricos la  <em>inmensa </em>minoría. La pornomisería y la pornoriqueza son la cara de un mismo problema. El neoliberalismo creó una competencia social y económica que excluyó a los pobres. Así entiendo yo el capitalismo salvaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada&nbsp; año&nbsp;la evasión en Colombia ronda los 130 billones de pesos, según&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-18/asi-es-como-los-superricos-colombianos-evaden-eluden-y-pagan-menos-impuestos-que-los-pobres.html">esta radiografía de El País de España</a><strong>.</strong>&nbsp;Eso es tanto como cinco reformas tributarias.&nbsp;Nadie se escandalizó con semejante revelación; en cambio, los gremios económicos brincaron cuando Petro aumentó en 23% el salario mínimo. Mejor dicho,&nbsp;podríamos decir que si todo lo del pobre es robado, pues lo del rico también, ¿o cómo llamamos a &nbsp;esa conducta de evadir impuestos? Dénse cuenta de que si los ultrarricos evasores no le hicieran conejo al Estado, ningún gobierno tendría necesidad de buscar plata por la vía de las reformas tributarias, que tanto dolor de cabeza le causan a las clases medias y populares, que son el trompo de poner.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Tomado de El País de España:&nbsp;<em>“El 40 % de las personas que hacen parte del 0,01 % con más riqueza del país admitió haber evadido impuestos. Para pagar menos, esconden su dinero en paraísos fiscales y crean empresas o fideicomisos que dificultan el seguimiento de su patrimonio. Cada año, la evasión en Colombia equivale al 8 % del PIB, cerca de 130 billones”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>“<a href="https://www.oxfamcolombia.org/econonuestra-informe-sobre-desigualdad-en-colombia/#:~:text=Colombia%20enfrenta%20una%20significativa%20desigualdad,50%25%20de%20poblaci%C3%B3n%20m%C3%A1s%20pobre." target="_blank" rel="noreferrer noopener">El más reciente informe de Oxfam</a>&nbsp;sobre desigualdad, publicado en enero de 2025, revela que los&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-04-06/a-mayor-riqueza-menos-mujeres-las-brechas-de-genero-se-imponen-entre-los-mas-ricos.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">multimillonarios colombianos&nbsp;</a>pagan proporcionalmente menos impuestos que los más pobres. Una persona que pertenece al 1% más rico pagó por cada dólar de ingreso un promedio de 17 centavos en impuestos hasta 2021. Mientras tanto, una persona del 50 % más pobre pagó por cada dólar de ingreso 21,1 centavos en impuestos. ´Esto desmiente el mito de que las personas pobres y las clases medias no pagan impuestos, y muestra que es todo lo contrario´, concluye el documento”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>“…&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2024-10-16/quien-tiene-mas-debe-pagar-mas-datecuenta-de-que-las-cosas-pueden-cambiar.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">los más ricos utilizan estrategias sofisticadas para no pagar o pagar menos impuestos</a>: eluden, es decir, encuentran vacíos legales para minimizar su carga tributaria; evaden, ocultando activos de forma deliberada, y se benefician de leyes que les otorgan amplias exenciones y deducciones”.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Debemos abogar para que en Colombia los partidos políticos se modernicen en favor de una sociedad más justa con aquellos que pasan penurias. No podemos seguir comprando el discurso de que toca derrotar a la izquierda o derrotar a la derecha, sin mirar a los ojos a esa pequeña élite económica que parece intocable e insensible frente a la desigualdad.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">De un candidato socialdemócrata como Iván Cepeda se espera que ponga el tema de la justicia redistributiva sobre la mesa de los empresarios, entre quienes se cuentan muchos de los ultrarricos. Quizás se gane unos cuantos enemigos como le está pasando al alcalde Zohran Mandami, que tiene enfurecidos a los multimillonarios de Nueva York por subirles impuestos, pero este desafío no lo pueden asumir  ni  Abelardo De La Espriella, ni Paloma Valencia, que esperan con ansías ocupar la Casa de Nariño para, como regalo de Navidad, rebajar impuestos  a los que más tienen. Los expertos han dicho que sí o sí toca robustecer el impuesto al patrimonio. Un impuesto a la riqueza <em> &#8220;ayuda a nivelar la balanza de la desigualdad&#8221;</em>, señala un informe de la Red de Trabajo Fiscal, publicado por <strong>El Espectador. </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la riqueza de un país, incluidos sus recursos, es de todos sus habitantes, Colombia debería ser ese Tío Rico verdadero con el que todos tengamos derecho a soñar, y no un simple juego con fichas de cartón para matar el tiempo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota: </strong>¿Hicieron la suma que les pedí al principio? Yo sí: se necesitan al menos 400 años, ahorrando $2 millones mensuales, para ser uno de los 3.700 ultrarricos de Colombia. ¡Como cinco vidas!</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129447</guid>
        <pubDate>Sun, 24 May 2026 13:12:45 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/24073320/ZETA-ZETA-ZETA-RIQUEZA-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Se necesitan 3.700 colombianos para que Iván Cepeda sea presidente ]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>13 ciudades sin nombre. Cuando uno encuentra libros viajeros.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/lineas-de-arena/13-ciudades-sin-nombre-cuando-uno-encuentra-libros-viajeros/</link>
        <description><![CDATA[<p>En ocasiones uno se encuentra libros viajeros, curiosos e interesantes, como este que lleva por título &#8220;13 ciudades sin nombre&#8221;, publicado en 2003 por la editorial española Punto de Lectura.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="700" height="500" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/23000048/Sergio-Cabrera.jpeg" alt="" class="wp-image-129425" style="width:547px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/23000048/Sergio-Cabrera.jpeg 700w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/23000048/Sergio-Cabrera-300x214.jpeg 300w" sizes="auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px" /><figcaption class="wp-element-caption">Sergio Cabrera, director de cine, diplomático y autor inesperado. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ocasiones uno se encuentra libros viajeros, curiosos e interesantes, como nos ocurrió este año con mi esposa Patricia, mientras visitábamos a Rafael “Rafa” Pérez Unquiles y su esposa Amelia “Meli” Cruzado, queridos amigos en Huelva y mientras curioseábamos su biblioteca, hicimos un más que interesante descubrimiento, que lleva por título&nbsp;<em>13 ciudades sin nombre,&nbsp;</em>publicado en 2003 por la editorial española&nbsp;<em>Punto de Lectura</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de un libro, conformado por trece relatos entre reales y ficticios sobre diversas ciudades del mundo, reto para los&nbsp;<em>triscaidecafóbicos</em>, es decir, para los que sufren fobia por el número 13 (pero no por los trabalenguas). Ahora bien, para el resto de los mortales lectores, resulta un entretenimiento literario, porque su esencia es lúdica y poética, pues habla de estas urbes, pero sin nombrarlas. Cada historia de esta colección, tiene una extensión adecuada y un tamaño de letra agradable a la vista, que facilita su lectura.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="370" height="370" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/23000720/espido-freire_69b1ff31_370x370.jpg" alt="" class="wp-image-129427" style="width:440px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/23000720/espido-freire_69b1ff31_370x370.jpg 370w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/23000720/espido-freire_69b1ff31_370x370-300x300.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/23000720/espido-freire_69b1ff31_370x370-150x150.jpg 150w" sizes="auto, (max-width: 370px) 100vw, 370px" /><figcaption class="wp-element-caption">Escritora Espido Freire. </figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Como en toda selección, hay diversidad de estilos y calidades, hay relatos para todos los gustos. Como en cualquier camino, hay sus altos, sus bajos y sus llanos, aunque en el amplio universo de las miradas de los lectores, no necesariamente coincidamos en los criterios a la hora de calificarlos. Se trata de 13 autores, tanto españoles como latinoamericanos, algunos consagrados como la escritora Espido Freire y otros reconocidos en diversos ámbitos como la política ya fallecida, Carmen Alborch. Las destaco a las dos, además, porque son las únicas mujeres de esta antología, habría sido deseable haber contado con más miradas femeninas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, en su interior nos deparaba otra sorpresa, especialmente por nuestra condición de colombianos, al encontrar un relato escrito por el cineasta Sergio Cabrera, un cuento absolutamente delicioso, que nos descubre al autor que seguramente perdimos, al haber ganado a uno de los mejores directores latinoamericanos de la filmografía mundial, al final, un relator de historias, en otro lenguaje, el de las imágenes y sonidos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No haré spoilers literarios, pero es un cuento vinculado con la vida de Cabrera (para quienes leyeron la portentosa novela&nbsp;<em>Volver la vista atrás</em>&nbsp;de Juan Gabriel Vásquez), pero además podría entrar perfectamente en una antología de cuentos diplomáticos (cuando alguien se decida publicar una selección de ese subgénero literario, aún por explorar), aparte de ser profético o visionario, pues Cabrera es el actual embajador de Colombia en China, actividad que ha desarrollado con éxito a pesar de no haber tenido preparación ni experiencia previa en la diplomacia, esa mezcla de ciencia y arte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La intención no es hacer una reseña pormenorizada del libro, sino una invitación a leerlo. No sólo se trata de un objeto de lectura, es también un híbrido ingenioso, porque es un texto-juego, siendo el elemento común que no se identifican las ciudades-protagonistas en donde transcurren las historias, al final del libro se propone un divertimento, para que el lector identifique las ciudades. Como los manuales de preparación de exámenes académicos, trae las respuestas, pero recomiendo no mirarlas antes sino intentar la identificación, algunas son fáciles, otras no tanto, pero resulta divertido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por la naturaleza del libro y resultar una lectura grata, este libro es perfecto para los viajeros, especialmente si van en un transporte, que no ponga en riesgo las retinas. Al menos, yo lo llevaría siempre en un tren, en metro o en avión, quizás por ello, Rafa y Meli que igual que nosotros, son viajeros empedernidos, al final nos lo regalaron para nuestro retorno a casa. Quizás algún día se lo heredemos a otros transeúntes del mundo que quieran visitar -así sea con la imaginación- alguna de estas ciudades sin nombre.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Acosta Medellín</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">A ratos en lo que sigo llamando Twitter: @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>


<figure class="wp-block-post-featured-image"><img loading="lazy" decoding="async" width="493" height="789" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/22235949/13Ciudadessinnnombre.jpg" class="attachment-post-thumbnail size-post-thumbnail wp-post-image" alt="" style="object-fit:cover;" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/22235949/13Ciudadessinnnombre.jpg 493w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/22235949/13Ciudadessinnnombre-187x300.jpg 187w" sizes="auto, (max-width: 493px) 100vw, 493px" /></figure>]]></content:encoded>
        <author>Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</author>
                    <category>Líneas de arena</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129422</guid>
        <pubDate>Sat, 23 May 2026 10:03:06 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[13 ciudades sin nombre. Cuando uno encuentra libros viajeros.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Dixon Acosta Medellín (@dixonmedellin)</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>¿Quién responde por el despelote en la FILBo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/quien-responde-por-el-despelote-en-la-filbo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Feria Internacional del Libro de Bogotá envejeció en todos los sentidos de la palabra. Dos semanas que deberían servir para celebrar la alegría de leer se tornan monótonas y carentes de un propósito claro. ¡Hagamos algo, por favor!</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-313d960a61fe819af926e51e3cbe24cc wp-block-paragraph"><em>“El principio ha dado a luz el final<br>Todo continuará igual<br>Las sonrisas gastadas<br>El interés interesado<br>Las preguntas de piedra en piedra<br>Las gesticulaciones que remedan amor<br>Todo continuará igual”: </em>Del poema El despertar, de Alejandra Pizarnik.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la Cámara Colombiana del Libro despertó, la FILBo todavía estaba allí. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La feria se volvió aburrida y el aguacero empeora&nbsp;todo. La gente, cansada, se sienta por ahí a comer cualquier cosa mientras varias salas de conferencias permanecen casi vacías, salvo que usted sea (otra vez) la <em>vedette </em>y se llame Mario Mendoza. O venga de afuera, y se le trate como a un ave exótica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes llegan preguntando “y aquí que están dando”, típico de nosotros los colombianos. Entran, se acomodan y a chatear se dijo, desentendidos de las conversaciones con o entre autores. Los más jóvenes nacieron cansados. Muchachos de colegio (yo también tuve 20 años y recuerdo lo sabroso que era perder el tiempo), yendo en parche y sin saber la razón de estar en Corferias. ¿Contribuir con el ruido y el caos peatonal? Por si acaso, nos recuerdo el slogan de este año: <em>&#8220;Escucharnos es leernos&#8221;. </em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La feria es la misma, por no decir la misma vaina de todos los años.&nbsp; No hay novedad, hasta la lluvia regresa testaruda de abril en abril, como un poema sombrío que se estrella sobre el asfalto, aunque yo preferiría una lluvia de estrellas arriadas por un meteorito&#8230; a ver si los señores de la FILBo despiertan como el dinosaurio de Augusto Monterroso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Menos mal están los pabellones (por fortuna nunca se mueven de su sitio) para soportar la tormenta que me atormenta. Dejé de comprar paraguas, porque todos los pierdo. Me pasa lo mismo con las sombrillas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La feria envejeció en todos los sentidos. Debe ser que a la Cámara Colombiana del Libro también le salieron canas y necesita revolucionarios de la palabra antes de que la palabra muera ahogada en su tinta. Sí, una revolución libresca, el estallido de los párrafos. Lo que sea, pero que algo pase para conjurar tanta monotonía. Poco a poco, el amor por FILBo me lo están&nbsp;matando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay autores nuevos y valiosos, pero ciertos medios parecen empecinados con los mismos tres… cuatro… a lo sumo cinco, de siempre. De la literatura infantil poco se habla. Los niños son el futuro pero aquí el presente son los viejos, y cuando los niños sean de verdad el futuro, ya viejos serán. Somos la nación de las frases publicitarias: puro cuento, y no en sentido literario.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya no tengo claro cuál es el propósito de la FILBo. ¿Vender libros a la lata? ¿Formar lectores? ¿Promover el turismo y las caminatas saludables en un país sedentario? &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, me han cercenado las ganas volver a la Feria. Antes necesitaba varios días para recorrerla de pe a pa. Ahora, a falta de novedad, me habita la <em><u>jartera</u></em>.&nbsp;Una vez es suficiente, dos sería masoquismo; si usted va más veces es porque es periodista cultural y le toca, es expositor o vendedor, o un amigo le pidió encarecidamente que lo acompañe a la presentación de su nuevo hijo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque para que un escritor llene la sala debe convidar amigos y familiares, y a veces ni con eso… salvo que usted se&nbsp;llame Mario Mendoza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Informa la FILBo que hubo 2.300 eventos durante los 14 días (mal contados, son 164 por día) Con tanto evento, el tiempo se va en ojear la programación y buscar las salas en aquel laberinto. Hay tanta cosa en la agenda como si de un mercado persa se tratara. ¿Llenar por llenar (lo que sea que haya que llenar)? ¿Cuál es el criterio?&nbsp;¿Se puede apelar a la calidad por encima de la cantidad o es necesario tener contento a cada expositor con stand en el certamen?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes alquilan un espacio (que barato no es para las pequeñas editoriales, por ejemplo), esperan vender para recuperar la inversión, y no siempre eso pasa. <em>“Ya no cabemos ahí, que cobren duro y los mejores escenarios se los den a Planeta y Random House”,</em> se quejó un editor-escritor.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="808" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-1024x808.jpg" alt="" class="wp-image-128877" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-1024x808.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-300x237.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO-768x606.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063257/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-DEL-LIBRO.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En la oferta infinita y variada, la literatura queda relegada. Porque no hay una intención&nbsp;genuina por hacer que el visitante conozca y consuma cualquiera de los géneros literarios, como aquel que entra en la iglesia buscando redención al tragar la hostia. Se venden, eso sí, muchas palomitas de maíz, como si uno estuviera en cine. Y hasta parece, porque al ver que nada cambia, se tiene la impresión de que esta película tan cansona ya la ha visto antes. Una fotografía en sepia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Hace la prensa cultural control sobre quienes tienen en sus manos la promoción de la lectura en Colombia? &nbsp;¿Por qué no exigirle a la Cámara Colombiana del Libro un cambio extremo a ver si en 2027, el año de los 100 años de Gabo, la FILBo espabila y provoca?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una Feria del libro debe ser más que la mercadería de espacios para exhibir libros. Debe haber un propósito altruista para que la gente sienta el llamado de la letra impresa.&nbsp;La FILBo debe aprovechar mejor los ríos de gente (más de 560 mil personas en esta edición).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quinientas sesenta mil personas distribuidas en 2.300 eventos, arroja un promedio de 243 personas por sala. Llegué a una donde, conmigo, éramos diez gatos. Y, sin embargo, valió la pena estar ahí. ¿Demasiada oferta cultural en un país de incultos?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los políticos sí entienden para qué sirve una clientela cautiva. (Al margen, un pajarito me contó que algunos de los presidenciables invitados al foro con candidatos de <strong>El Espectador</strong>, ni siquiera sabían que existe una Ley de Cultura.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>¿Quién responde por el despelote en que se ha convertido la Feria Internacional del Libro de Bogotá, especialmente los fines de semana y festivos?</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">El sábado 2 de mayo, un novelista, preso de la angustia, me envió por WhatsApp un audio: &#8220;Cuando hay tanta gente, no se puede andar; este año fue peor que el anterior. Me puse a pensar: ¿y qué tal si ocurre una estampida? Si a un loco le da por hacer una broma gritando peligro, incendio o bomba, es probable que haya muertos. Me di cuenta de algo: no hay personas controlando la horda humana. Todos caminaban, yo también, en todas las direcciones, como yendo a ningún lado. Tenía un evento y llegué media hora tarde&#8221;, se lamentó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese día mi amigo escritor se sintió ahogado entre tanto gentío dentro de un pabellón. &#8220;Cabezas por todo lado, y ni un claro de luz&#8221;, me dijo. Aunque suene increíble, en días de alto tráfico peatonal, se necesitan en Corferias personas con señales de tránsito en la mano antes de que ocurra lo impensable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero avancemos en medio del tumulto. Nos privan del placer de tener entre&nbsp; nosotros a los últimos premios Nobel de Literatura, que con algo de suerte seguirán vivos a la vuelta de los próximos 10 años, a ver si un día los traen y expandimos la mente, sin necesidad de un viaje psicodélico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bien por la India como país invitado de honor, pero pobrísima la difusión de su literatura por parte de la FILBo. Como hecho para destacar, la visita de la escritora Kiran Desai, que pasó prácticamente desapercibida para la prensa. Es autora de tres novelas aclamadas por la crítica: <em>Alboroto en el guayabal</em> (1999), El legado de la pérdida (2006) y <em>La soledad de Sonia y Sunny</em>, de la cual <strong>El Espectador</strong> reprodujo <a href="https://www.elespectador.com/el-magazin-cultural/filbo-2026-india-pais-invitado-lea-un-capitulo-de-la-n">un capítulo que recomiendo</a>, lo mismo que el diálogo de la autora con la colombiana Pilar Quintana.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Pilar Quintana y Kiran Desai EN VIVO desde la FILBo 2026" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/dl8t9e-pHbo?start=1878&#038;feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En conclusión, no creo sinceramente que, después de 38 ediciones,&nbsp;la FILBo esté a la altura de las ferias de Madrid, Frankfurt, ni siquiera la de Guadalajara. El capitalismo salvaje no puede ser la medida de todas las cosas: libros costosos, parqueaderos costosos, boletería costosa, comida costosa y taxi adicional, porque la estación de TM está lejos, relejos. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se reporta que el Salón Internacional de Negocios alcanzó 1.246 citas con expectativa de ventas por USD 4,1 millones. Debe haber algo más allá del afán mercantilista, porque el libro es el último refugio seguro en un mundo que se descuaderna en nuestras narices. Si alguien lee esto en la Cámara Colombiana del Libro, ojalá que en lugar de callar o refunfuñar, diga: <em>“sí, mucha razón tienen los quejetas, vamos a hacer algo”.</em> Y se atrevan a hacerlo, aunque sea para cerrarnos la boca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada año alguien llama la atención sobre las mismas cuestiones. Tristemente, las paredes no escuchan.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Laura Galindo, periodista y pianista, <a href="https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/lauragalindo/lo-bueno-y-lo-malo-de-la-filbo-2025/#google_vignette">escribió en <strong>El Espectador</strong></a>, sobre la FILBo 2025: “Una edición a la que le faltó música, inmersión y diálogo editorial; con más autores que lectores y en la que pareciera más sencillo publicar un libro que comprar uno. Una edición en la que el tema principal no logró pasar de un slogan y en la que, salvo algunas conversaciones, pasó de agache entre los invitados”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un artículo de Razón Pública, titulado “Una feria de segunda”, el escritor Darío Rodríguez dijo en 2018: “La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FilBo) no es comparable con otras ferias del libro en América Latina”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La FILBo sedujo al principio. Ya no. Por monótona, acartonada, repetitiva, tristísima, como aquel miércoles lluvioso en que salí aburrido envidiando a los que sí llevaban paraguas (o sombrilla), preguntándome por qué diablos los libros de Mario Mendoza no me seducen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Eres tú, Mario, o soy yo?&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128769</guid>
        <pubDate>Sat, 09 May 2026 11:45:30 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/09063126/ZETA-ZETA-ZETA-ZETA-FERIA-LIBRO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Quién responde por el despelote en la FILBo?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Los libros que los niños recomiendan a otros niños (Guía para padres)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/los-libros-que-los-ninos-recomiendan-a-otros-ninos-guia-para-padres/</link>
        <description><![CDATA[<p>Fundalectura y este blog invitaron a los niños y niñas que visitan la Feria del Libro de Bogotá a elegir y reseñar sus libros favoritos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En un rincón de la Feria del Libro de Bogotá hay un espacio destinado al asombro. De repente, un autor o una autora sorprenden a los visitantes con sus historias, escritas o pintadas, y narradas con su propia voz. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Fundalectura escoge año tras año los mejores libros para niños y jóvenes; de esta forma, les ayudan a padres y maestros en la tarea difícil pero grata de promover en los lectores más pequeños el amor por los libros y a desarrollar en ellos el hábito lector para siempre. Esta misión quijotesca empezó el siglo pasado, hace ya treinta y cinco años.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Publica el catálogo anual de <em>“Libros altamente recomendados para leer y compartir”. </em> Los comités de valoración que lidera la entidad realizan la selección. La mayoría de estos libros literarios e informativos se encuentran en las librerías y en espera de que lleguen también a las bibliotecas públicas y escolares del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La <a href="https://altamenterecomendadosfundalectura.org">edición 2026</a> incluye más de cien recomendados, por edad y temática, con un apartado especial sobre autores e ilustradores colombianos, como Paula Bossio, Dipacho, Olga Cuéllar, Raúl Orozco, María García Esperón, Jairo Buitrago, Gloria Cecilia Díaz, Evelio Rosero, Adriana Carreño, Juan Fernando Merino o Pilar Lozano, entre otros. Pueden descargar el catálogo <a href="https://www.calameo.com/read/004396530a551732d73ae">en este enlace</a><strong>.</strong> Es una edición preciosa a manera de revista digital.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-a1f2dd74ce21d15abf24d156be54c535 wp-block-paragraph"><strong><em>¿Quién soy? </em>Tádem Seceda – Ester García</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-bd3cc01df26e9d76a827db3d7f415749 wp-block-paragraph"><strong>Faktoria de Libros / Kalandraka</strong></p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-d726b582d833fc43ca1b70f4c82e4f10 wp-block-paragraph"><strong>Reseña: Sara Antonella Jiménez Osorio, 10 años</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gusta este libro porque me gustan mucho los animales y también con adivinanzas puedo descubrir algunos y saber más de ellos. Hay tigres, zorros voladores, camellos. Lo vi por primera vez en la biblioteca de mi colegio.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="577" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214539/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-QUIEN-SOY-baja-577x1024.jpg" alt="" class="wp-image-128517" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214539/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-QUIEN-SOY-baja-577x1024.jpg 577w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214539/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-QUIEN-SOY-baja-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214539/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-QUIEN-SOY-baja-768x1364.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214539/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-QUIEN-SOY-baja-865x1536.jpg 865w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214539/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-QUIEN-SOY-baja.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 577px) 100vw, 577px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-e29220f2e512bf43c11ac93acb8bb6c8 wp-block-paragraph"><strong><em>Adivina cuánto te quiero</em></strong>. <strong>Editorial Kókinos</strong>. <strong>Reseña: Fernanda Ospina (30 años) y María José (9 meses)</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquel libro fue el primero que le leí a mi hija estando embarazada. <em>Adivina cuánto te quiero</em> es mi mensaje de amor para ella, es nuestra conversación tierna y cálida para que sepa que mamá la ama sin límites. Siento que al leerle este libro con mi voz generamos un vínculo y una conexión entre las dos que seguramente la sentirá al crecer; también sé que por medio de este libro estamos construyendo nuestra cercanía como mamá e hija.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Adivina cuánto te quiero</em> es un relato entre la liebre pequeña y la liebre grande antes de ir a dormir. Jugando, intentan expresar la magnitud de su amor, usando gestos y elementos de la naturaleza para hacerlo cada vez más grande. Con pocas palabras y mucha ternura, el libro transmite el amor incondicional entre mamás y sus bebés.</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-b05a483715727377e588547422fb5853 wp-block-paragraph"><strong><em>El descubrimiento que no ocurrió</em> &#8211; &nbsp;Mārtiņš Zutis. La maleta ediciones</strong>. <strong>Reseña: Victoria Fernández Páez, 6 años</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gustó este libro porque es de un descubrimiento que nunca ocurrió y todas las huellas eran del mismo personaje. El personaje se llama Charles Darwin y me gustó la historia porque habla sobre animales míticos y la historia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="577" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214613/ZETA-ZETA-ZETA-DESCUBRIMIENTO-BAJA-577x1024.jpg" alt="" class="wp-image-128518" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214613/ZETA-ZETA-ZETA-DESCUBRIMIENTO-BAJA-577x1024.jpg 577w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214613/ZETA-ZETA-ZETA-DESCUBRIMIENTO-BAJA-169x300.jpg 169w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214613/ZETA-ZETA-ZETA-DESCUBRIMIENTO-BAJA-768x1364.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214613/ZETA-ZETA-ZETA-DESCUBRIMIENTO-BAJA-865x1536.jpg 865w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29214613/ZETA-ZETA-ZETA-DESCUBRIMIENTO-BAJA.jpg 1080w" sizes="auto, (max-width: 577px) 100vw, 577px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-ab8146303aba7e24a72026ec451ca843 wp-block-paragraph"><strong><em>Extintos: Homenaje Ilustrado a las Especies Desaparecidas Recientemente- </em>Lluc Riera</strong>. <strong>Mosquito Books Barcelona</strong>. <strong>Reseña: Carmen Tamayo Rey</strong>. <strong>Edad 9 años</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me gusta el libro <em>Extintos</em> por sus ilustraciones y sus enseñanzas, te da mucho conocimiento sobre los animales extintos, como las palomas pasajeras, rana leopardo y puma del este. Me gustó mucho la información y la manera en la que lo explican.&nbsp;</p>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-75c0d29c220bb48653565c23dcdcd295 wp-block-paragraph"><strong>Percy Jackson – Rick Riordan</strong>. <strong>Reseña: Jake</strong>. <strong>12 de años</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Percy Jackson para mi es un libro para todos los niños y jóvenes porque podría parecer muy educativo ya que habla de mitología griega, pero también es muy divertido porque lo cuenta de una forma totalmente diferente. Todo lo de la mitología griega que tal vez les enseñan en el colegio, se vuelven realidad dentro Manhattan con todas las aventuras que Persy, quien es un hijo de Poseidón. Se los recomiendo, mucho. Recuerden que la mitología podría parecer mucha historia, muy aburrida, pero dependiendo de cómo la veas puede convertirse en una de las cosas más divertidas del mundo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="768" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29213725/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-PERCY-JACKSON-768x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128513" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29213725/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-PERCY-JACKSON-768x1024.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29213725/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-PERCY-JACKSON-225x300.jpeg 225w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29213725/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-PERCY-JACKSON-1152x1536.jpeg 1152w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29213725/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-PERCY-JACKSON-1536x2048.jpeg 1536w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/29213725/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-PERCY-JACKSON-scaled.jpeg 1920w" sizes="auto, (max-width: 768px) 100vw, 768px" /></figure>



<p class="has-text-align-right has-secondary-color has-text-color has-link-color wp-elements-b9443bba9b058c88f4c1d90f04d25d74 wp-block-paragraph"><strong><em>El pequeño mundo de Nuru &#8211;</em> Jérôme Ruillier</strong>. <strong>Editorial Juventud</strong>. <strong>Reseña: Julia Tamayo Rey</strong>. <strong>Edad 9 años</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El pequeño mundo de Nuru</em> me gusta porque me hace pensar que todos tenemos un mundo diferente y que ser diferente no está mal. Es sobre un niño que piensa las cosas diferentes; como a la leche le tiene otro nombre y a los juguetes, él intenta que los demás entiendan de lo que habla.&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="719" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/30175610/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-CATALOGO-719x1024.jpg" alt="" class="wp-image-128560" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/30175610/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-CATALOGO-719x1024.jpg 719w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/30175610/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-CATALOGO-211x300.jpg 211w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/30175610/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-CATALOGO-768x1094.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/30175610/ZETA-ZETA-ZETA-FUNDALECTURA-CATALOGO.jpg 936w" sizes="auto, (max-width: 719px) 100vw, 719px" /></figure>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128510</guid>
        <pubDate>Fri, 01 May 2026 12:36:48 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Los libros que los niños recomiendan a otros niños (Guía para padres)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-centro-que-nadie-imagino-mas-alla-de-paloma-valencia-y-juan-manuel-oviedo/</link>
        <description><![CDATA[<p>El centro que nadie imaginó: Un manifiesto de sobriedad ciudadana</p>
<p>¿Es posible votar por la derecha sin ser de derecha? En esta columna, Mar Candela Castilla se sitúa en el derecho a votar &#8220;putamente libre&#8221; para desglosar la urgencia de salvar la democracia frente a la mediocridad administrativa del presente. A través de una mirada pedagógica y visceral, la autora analiza el naufragio del sistema de salud, la orfandad de los millones que no encajan en los extremos y la apuesta por una &#8220;llanta de repuesto&#8221; que permita al centro volver a rodar.</p>
<p>Este no es un texto para fanáticos, es una invitación a pasar del saber sabido al saber comprendido. Es la voz de una feminista artesanal que prefiere una conversación incómoda hoy, que el silencio de una dictadura mañana. Pasen y lean: el centro también se moja</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph">Un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal </p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo desde la tensión de dos mundos que hoy me habitan y me chocan: la frialdad de las cifras que analizo y el calor de las vísceras que me dictan el camino; la esperanza que alguna vez cultivamos y la mediocridad administrativa que hoy nos asfixia. Esta columna es un ejercicio de <strong>sobriedad</strong> personal frente al ruido ensordecedor de los fanatismos. Para explicarles por qué hoy decido &#8220;mojarme&#8221;, recorreremos cinco estaciones necesarias: la fragilidad de nuestra democracia, el naufragio de la salud pública, el vacío que dejó un centro tradicional errático, la honestidad de una &#8220;llanta de repuesto&#8221; y, sobre todo, mi urgencia de re-existir sin entregar mi conciencia. Pasaremos del dolor que veo en los hospitales al cálculo pragmático de las urnas, porque para mí, elegir hoy es un acto de pura supervivencia ciudadana.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mi derecho a elegir la democracia: un ejercicio de re-existencia</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy me planteo una pregunta sencilla: ¿queremos esta democracia imperfecta que nos deja pelear por lo nuestro, o nos arriesgamos a una dictadura perfecta? El peligro no es un invento. Autores como <strong>Steven Levitsky</strong> explican que las democracias mueren hoy cuando los líderes usan los votos para romper las leyes desde adentro. Eso es lo que percibo con el modelo del petrismo: un plan para entregar el poder a su propia línea ideológica, defendiendo procesos que solo muestran grietas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Soy una mujer feminista de tiempo completo, una convencida del <strong>Feminismo Artesanal</strong> hasta los tuétanos. No hablo en nombre de todo el movimiento colombiano; hacerlo sería abusivo. Declaro que no me he matriculado en ningún partido político, aunque he estado absolutamente activa en procesos proselitistas y desde los activismos. He hecho el control político que ha estado a mi alcance, además de los trabajos sociales posibles y posibilistas. Digo esto sin puritanismo y sin delirios de superioridad moral: como educomunicadora, entiendo que la educación cívica se hace desde conversaciones situadas. Tengo claro que los partidos no son religiones. Mientras el político matriculado debe lealtad a su estructura, yo, como ciudadana común, solo me debo a mi criterio. <strong>Hoy me sitúo en el derecho a votar, putamente libre.</strong></p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">¿Es justo premiar a este Gobierno después del desastre en la salud?</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Me pregunto con profunda preocupación: ¿es justo premiar a este Gobierno después de la crisis que ha provocado en la salud? Las cifras me desgarran y no mienten. Los informes más recientes ubican a Colombia con un rezago preocupante en mortalidad evitable y las tutelas por servicios han alcanzado niveles históricos. Veo con dolor cómo la inasistencia médica y las barreras de acceso están costando vidas que el Estado debería proteger.  Este es solo uno de muchos motivos para no votar por Cepeda que encarna el modelo de gobierno petrista .</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sospecho que cuando logremos poner un Gobierno distinto y revisemos la gestión ejecutiva —incluyendo la llamada restitución de tierras—, la <strong>mediocridad administrativa</strong> brillará en todo su esplendor.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Los retrasos en la ejecución de presupuestos me demuestran que el problema no es solo de recursos, sino de una profunda incapacidad para gestionarlos. </p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La &#8220;llanta de repuesto&#8221; y mi orfandad política</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Daniel Oviedo ha sido brutalmente honesto y esa honestidad me interpela. La vicepresidencia en Colombia es, literalmente, una llanta de repuesto. Si revisamos la historia, desde <strong>Humberto de la Calle</strong> hasta <strong>Francia Márquez</strong>, el cargo ha sido a menudo  ha sido ese &#8221; llanta de repuesto&#8221;. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta figura de una centro-derecha intenta contener a los millones de colombianos que, como yo, estamos huérfanos de partido y no nos vemos en los extremos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo la esperanza de que, si este vicepresidente se hace visible y vela por los derechos con acciones concretas, podamos gestar en el futuro un movimiento social de centro fuerte. Oviedo decidió jugársela en esa posición para que el centro no se quede varado frente al desorden de quienes se dejaron absorber.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> En el pasado escribí que Claudia López no sería mi presidenta por sus formas, mas luego voté por ella. Hoy, la realidad me pone frente a un escenario hostil: nos quitaron el Partido Verde y nos dejaron sin el espacio que se acercaba al equilibrio.</p>



<h3 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Mojarme en el centro frente a la sombra del fanatismo</h3>



<p class="wp-block-paragraph">En su libro <strong>&#8220;En contra del fanatismo&#8221;</strong>, <strong>Alejandro Gaviria</strong> advierte que el fanatismo es la renuncia a la duda. Yo creo que la democracia exige ciudadanos dispuestos a la conversación difícil. Mientras los idealistas dicen que la victoria de la izquierda no es segura, las cifras me muestran que el país podría quedar en manos del desquicio sin un control político que modere lo que viene. </p>



<p class="wp-block-paragraph">He decidido mojarme con la derecha en esta vuelta sin ser de derecha. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Si mi voto sirve para que la primera presidenta sea una mujer uribista y el primer vicepresidente sea un hombre abiertamente homosexual  de derecha moderada gana la política del simbolismo  y tendremos que ver que pasa con los procesos ejecutivos y operativos en el transcurso. Si  esta victoria llega  es responsabilidad de las acciones de este Gobierno  de  nadie más.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Re-existir en mi propia sobriedad intelectual</h3>



<p class="wp-block-paragraph">Busco pensar mi propio pensamiento; pasar del saber sabido al saber comprendido y aplicado: la defensa del menor mal posible. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Voto sin idealismo porque hoy no encuentro una candidatura ideal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> Para mí, la diferencia radical es quiénes se comprometen a respetar la Constitución de 1991 y quiénes buscan una Constituyente para cambiar las reglas y abrir espacio a un modelo sin separación de poderes. Como sugería <strong>Joan Didion</strong>, mi deber es no dejarme seducir por las consignas que anulan mi criterio propio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escribo desde una trayectoria que nace de mis vísceras. Mi huella está en mis años de resistencia y en las calles. He perdido amistades por no arrodillarme ante una izquierda que hoy no me representa. Mi mente no es de piedra; tengo la valentía de cambiar de opinión cuando la realidad me demuestra que es lo justo y lo necesario.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background wp-block-paragraph"><strong>Colofón:</strong> Al final del día, no busco el aplauso de las barras bravas ni la validación de un carné partidista. Mi compromiso no es con una bandera, sino con la posibilidad de seguir teniendo una voz en un país donde la libertad no sea un lujo. La vida me exige hoy una <strong>sobriedad intelectual, cognitiva, moral y emocional sin precedentes</strong>. Yo elegí. Estoy en el centro que se moja.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128565</guid>
        <pubDate>Fri, 01 May 2026 03:19:23 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El centro que nadie imaginó: Más allá de Paloma Valencia  Y Juan Daniel Oviedo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
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