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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 24 May 2026 20:20:35 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de aspiraciones | Blogs El Espectador</title>
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        <title>La pornopolítica y el showman Abelardo de la Espriella</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-pornopolitica-y-el-showman-abelardo-de-la-espriella/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este artículo analiza bajo la categoría de pornopolítica el performance y la escenificación social del sí mismo del candidato Abelardo de la Espriella. En la pornopolítica todo queda inscrito en un régimen de percepción que vacía de contenido la política misma. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El politólogo Edwin Cruz puso a circular en Colombia, recientemente, el término <em>Pornopolítica</em>, en un libro del mismo nombre (Bogotá, ediciones Desde abajo, 2025). Es un término y un concepto interesante porque pone de presente algo que ya algunos filósofos posmodernos habían mostrado a finales del siglo pasado, a saber, que la política se había vaciado de contenido, más precisamente, que se había convertido en espectáculo. En esos momentos se habló de pos-política, por ejemplo, en la obra <em>Las estrategias fatales </em>de Jean Baudrillard. La idea era que, en la posmodernidad, en esa era del vacío, en medio de la condición epocal, donde todo se diluye en el discurso, en la imagen; donde, para decirlo con Marx retomado por Marshal Berman, “todo lo sólido se desvanece en el aire”, el contenido mismo de la política perdía valor. Todo se trasladaba a la superficie, al efectismo, en suma, al show político.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dice Edwin Cruz: “las formas de escenificar en la actividad política contemporánea están fuertemente marcadas por la extensión de caracteres propios de lo pornográfico a la totalidad del campo de lo visible. Predomina la exhibición, tanto de la imagen personal como de la interioridad subjetiva, y el capital erótico como mecanismo para visibilizarse, marcar distinción social y monetizar, es decir, traducir las distintas formas del capital. [Es] atraer la atención mediante lo obsceno, lo sorprendente, lo escandaloso” (p. 20-21).&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La política para Cruz se convierte en espectáculo, en show, una tendencia que él rastrea con Berlusconi en Italia y con Donald Trump, pero que hoy constatamos también con Milei, con Bukele&nbsp; y con la campaña tal como la está desarrollando en Colombia el candidato Abelardo de La Espriella. En la pornopolítica el sujeto se somete a un determinado régimen de percepción, un régimen escópico en términos del historiador y filosofo Martin Jay, donde la forma como este ve el mundo es planificada, organizada. Como en la pornografía, el sujeto acude a un show prefabricado, a escenas planeadas y diseñadas para el consumo pasivo; el sujeto consume un producto, imágenes, lo que implica consumir formas de ver el mundo, valores, aspiraciones, deseos. Es una política <em>libidinal, </em>que mueve energías psíquicofisicas que modulan el deseo o lo que se quiere.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto es lo que se mueve en la política espectáculo o pornopolítica que vende de la Espriella. Su escenificación lujosa, la presentación social de sí mismo como un hombre exitoso, de negocios, con su avión y sus relojes costosos, busca crear identificaciones afectivas con ese modo de vida. Lleva al elector a <em>desear </em>ese <em>modus vivendi</em>, lo cual, inevitablemente, terminará en frustración. El lujo mueve fibras, mueve deseos. En una sociedad consumista, como en la que vivimos, donde es más importante el <em>tener que el ser</em> (contrario a lo que recomendaba Erich Fromm), hacerles creer a los electores pobres o de clase media, que podrán ser como el político rico y millonario que los gobernará, produce efectos en la subjetividad…la coloniza con ideales mercantilistas. Lo que se busca con la identificación creada y manipulada (por medio del lujo) es algo a cambio: un voto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esa pornopolítica también está presente en la plaza pública, en la tarima, en el escenario. Este es diseñado para crear el efecto relampagueante, vistoso. Y así como las mercancías se exhiben cuidadosamente en las vitrinas, acompañadas a veces con luces de neón y con una estética prefabricada, el político-actor de la Espriella se presenta cual estrella de Rock, bien vestido, para mostrarse y venderse al público como la mercancía deseada, la que el elector tiene que comprar. El uso de luces, coreografías, <em>intros</em>, videos de fondo, música, configuran un régimen de percepción visual que va en desmedro de la reflexividad del futuro votante. Aquí lo importante es la escena, el escenario, más que las ideas, el discurso, el programa. El votante asiste a un espectáculo coreografiado donde los contenidos del programa político pasan a un segundo plano y se olvidan en medio del humo vibrante del espectáculo. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es lo mismo que ocurre cuando de la Espriella mezcla política y religión. Su presunta conversión del ateísmo a la fe, se escenifica como espectáculo, con oración y rezos en latín, con todo ese <em>paroxismo propio del fanatismo religioso evangélico que ha invadido la política latinoamericana</em>, tal como es evidente en Brasil. &nbsp;Sus adeptos, dispuestos a siempre a sustituir a un mesías por otro, no captan (o no quieren captar) el <em>oportunismo</em> electoral desplegado en este repentino amor al púlpito, a sus ritos y a sus divinidades. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero estas escenificaciones que simplifican todo, van acompañadas también de un discurso simplificante, o, mejor, de eslóganes reductivos, cuasi vacíos. El eslogan “Firmes por la patria” es una proposición simplísima. El uso de la palabra patriarcal “Patria”, que viene de padre, que protege, es estratégica, porque remite a una semántica afectiva. La patria es una idea abstracta, sentimental, que alude a una esfera, a un espacio protector, jerárquico y autoritario; remite, además, a identificaciones románticas con un pasado y con una tradición. Pero en Colombia ¿de qué Edad Dorada, de qué tradición estamos hablando? No es claro. La patria, la nación, el partido, la religión, etc., esos universales abstractos (y también los sustantivos colectivos) son peligrosos, como decía E.M. Cioran. Recuerdo que mi maestro Darío Botero Uribe decía que: “los credos religiosos y los partidos políticos han derramado más sangre a través de la historia que cualquier otra causa”. Pues bien, en una parte de las huestes fervorosas que apoyan a de la Espriella parecen haber individuos dispuestos a sacrificarse en el altar de la Patria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Digamos que la expresión “Firmes por la patria” es un eslogan sencillo, de esos que se clavan fácilmente por <em>repetición </em>en la cabeza de la gente; es una frase que no tiene mayor contenido y que genera un <em>automatismo mental</em>. El resultado: un “pensamiento” acrítico, unidimensional y operativo que prescinde de la reflexión y la dialéctica de las ideas, tal como ya lo describía el filósofo alemán Herbert Marcuse cuando hablaba del “lenguaje orwelliano”. El eslogan es militarista y va acompañado de un saludo militar. Ese militarismo es hábilmente asociado por de la Espriella con el deseo de muchos colombianos: el de la seguridad del país. Con todo, el <em>securitismo </em>como política es bastante peligroso. En Colombia lo sabemos, pero también en las dictaduras del Cono Sur (Argentina y Chile), pues llevado al extremo deriva en violación de derechos humanos, arrestos sin justificación, caza de brujas, persecución de opositores, violación del debido proceso o, en el peor de los casos, desapariciones, torturas y asesinatos. Así que la idea de “destripar a la izquierda” o fumigarla como si fuera un virus, puede volverse una realidad, ya que ese securitismo es inmunitario y puede pretender limpiar a sangre y fuego todo aquello que no comulgue con su forma particular de concebir el cuerpo social.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La seguridad no puede ponerse por encima de la democracia o del derecho. Eso siempre termina mal. Elegir a un gobierno con carta blanca para el <em>securitismo</em> es darle también carta blanca para el abuso de autoridad y el autoritarismo. Ya lo vivimos en Colombia con el Estatuto de Seguridad de Turbay Ayala y con su segunda versión la Seguridad democrática (¿?). También es palpable en el Salvador con la toma institucional que ha realizado Bukele en aras de “seguir defendiendo” a sus ciudadanos. El resultado: madres que buscan a sus hijos desaparecidos en las cárceles y un punitivismo que tiene encarcelados a más de 80.000 personas. Las cárceles no son, a mi parecer, ni deben ser, símbolo del progreso de una sociedad. Mas bien, es todo lo contrario: su presencia es prueba fehaciente de que esa sociedad ha fracasado en sus políticas públicas y sociales, en la construcción de un Estado social, de bienestar para todos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, además de la seguridad, está la promesa de <em>proteger la propiedad de una cierta élite</em>, de la misma en la que el candidato logró, tras su trabajo con clientes de dudosa reputación, ingresar, mezclarse; esa élite con quien parece estar formado un pacto <em>oligárquico </em>para la defensa de sus intereses y sus negocios. A esto debemos sumarle una personalidad autoritaria mezclada con una aparente imagen chabacana, bacana, fresca y ligera, que le da licencias machistas, sexistas y homofóbicas. Esta mezcla de cualidades, de atributos, confluyen todas en un personaje show que se vende como mercancía en una democracia formal que se ha <em>tornado ritual</em>, vacía, sin contenido. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abelardo de la Espriella es un muñeco (aunque de carne), como decía Carolina Sanin; un Frankenstein armado artificialmente con partes de Milei y de Bukele; un pastiche. Del primero copia el show, pero también su nefasta idea de achicar el Estado, con lo cual limita su alcance y su capacidad de acción en la sociedad; del segundo, asume su autoritarismo. Por si fuera poco, es un candidato que simpatiza con Trump y con el sionismo genocida de Israel. Eso es un verdadero peligro para la región y para el país, pues encarna la crisis axiológica que vive la cultura occidental ampliamente cómplice (con algunas excepciones) de la barbarie en Gaza, Cisjordania y Líbano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es cierto que no hay candidato perfecto, confeccionado al gusto del elector, pero sin duda de la Espriella es el que representa un peligro mayor para los excluidos de Colombia, para los pobres, para sus instituciones y su ya débil democracia. En esto debemos estar de acuerdo con Ana Bejarano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Digamos, finalmente, que la pornopolítica no debe gobernar un país porque entonces lo verdaderamente importante, lo fundamental, la salud, la reforma agraria, la educación, el bienestar social, va a ser desplazado por el espectáculo constante…por un espectáculo peligroso y antidemocrático que puede arrasar con todo.</p>
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        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129313</guid>
        <pubDate>Wed, 20 May 2026 19:22:57 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La pornopolítica y el showman Abelardo de la Espriella]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
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        <title>La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/la-memoria-petrificada-de-un-pensamiento-titanico-roberto-pizano-restrepo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entre yesos petrificados, archivos olvidados y travesías transatlánticas, emerge la figura casi mítica de Roberto Pizano Restrepo: el artista que soñó con traer la memoria estética de Europa al corazón de Colombia. Este artículo recorre su vida, su legado y la sorprendente red genealógica que une arte, política, espiritualidad y nación, en una historia donde el pasado se resiste a morir y el arte conspira contra el olvido.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>Por Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Cuántas historias pueden contarse?, ¿cuántas merecen la pena ser recordadas?… Creemos que todas poseen valor. La humanidad es como una gigantesca biblioteca en la que cada ser es un libro único, con recorridos, perspectivas y trasegares distintos. Hay quienes pretenden encasillarnos en estigmas regionales, nacionales o culturales; sin embargo, algunos sentimos más cercanía con seres del otro lado del planeta que con aquellos con quienes convivimos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos han logrado trascender su historia, publicar el libro de su vida y conspirar contra el olvido; mientras otros la han perdido en el gabinete del tiempo, hasta que los arqueólogos de la memoria se atreven a contemplar aquello interesante que, por alguna razón, fue desechado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En un recorrido por algunos edificios centenarios colombianos podemos encontrar obras de arte de una talla extraordinaria, capaces de llamar la atención de quienes perciben el aura o la “densidad luminosa” que atrae, de manera hipnotizante y sensorial, hacia esos yesos petrificados ante el paso de los años. Con ellos permanece encostrada la historia de su creador: un personaje místico, oculto y extraño, dotado de visión y arrojo; altamente reconocido en el medio artístico, pero casi desconocido para los nacionales: Roberto de las Mercedes Pizano Restrepo.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="800" height="381" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129275" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS.jpg 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-300x143.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132339/20260515_035718000_iOS-768x366.jpg 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Este retratista, pintor y amante de los paisajes logró trascender en su época con paso firme y voluntad avasalladora, superando los estándares del arte incipiente colombiano que se esforzaba por alcanzar frutos de talla mundial. Sin embargo, sus luchas por amar el arte por encima de su propia vida, así como su inclinación por los lujos de la sociedad bogotana de la posguerra del siglo XIX, fueron deteriorándolo hasta extinguirlo prematuramente, antes de alcanzar el culmen de sus sueños. Murió a los 32 años, en 1929, en su casa de campo “Servitá”, al norte de Bogotá. Su tránsito por la vida estuvo guiado por una mirada inovadora con la que escribió un legado indeleble para la historia del arte de un país que, con demasiada frecuencia, parece empeñado en olvidar su pasado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inserción de Pizano en la memoria colectiva se consolidó a partir de un proyecto concebido desde la exploración de la visión artística mundial, su introducción en círculos sociales y políticos determinantes para la toma de decisiones nacionales, y la audacia de proponer ideas al gobierno en un momento crucial. Con tal propósito, viajó a los 21 años a España para estudiar artes en la Academia de San Fernando, y recorrió Francia e Italia en busca del perfeccionamiento de su identidad artística. El hilo que lo mantenía unido al país lo trajo de regreso en 1921: se casó con María de Brigard Ortiz, fue profesor de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional y recopiló como ninguno, su información sobre el artista colonial Gregorio Vásquez de Arce y Ceballos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="600" height="362" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg" alt="" class="wp-image-129274" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1.jpg 600w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132338/20260515_034951000_iOS-1-300x181.jpg 300w" sizes="(max-width: 600px) 100vw, 600px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En 1923 regresó a Europa, donde se concentró en concluir y publicar el libro sobre Vásquez de Arce, mientras trabajaba en el taller del director del Museo del Prado en España, Fernando Álvarez de Sotomayor, y fortalecía su enfoque artístico en París, en L’École Nationale Supérieure des Beaux-Arts. Fue precisamente en aquellos recorridos por edificaciones parisinas dedicadas al arte, como el palacio de estudios construido por Félix Duban, conocido como “La Cour vitrée”, &nbsp;donde se produjo un punto de inflexión: una luz que permitió vislumbrar el destino de su trabajo terrenal. Lo expresó él mismo:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>“Para adquirir un carácter nacional definido y fuerte, es preciso mirar al pasado, enseñar a los jóvenes a estudiar y conocer la obra de sus predecesores, para transmitirles así la energía y el pensamiento de estos, condición indispensable para que pueda proseguirse”.</p></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Así surgió la idea pedagógica de llevar las obras clásicas de Europa a los estudiantes de la incipiente escuela de artes bogotana. Pizano se preguntaba cómo concretar sus aspiraciones en un país que apenas salía de convulsiones y tormentos políticos. Al mismo tiempo, fortalecía una mirada conservadora del arte académico en un mundo que respiraba nuevos aires de vanguardia, revolución social e industrial, negando los cánones clásicos de belleza. Su perspectiva, joven y aguda, lo llevó a inclinarse por lo definido y a no zambullirse en un universo aún inexplorado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="676" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png" alt="" class="wp-image-129250" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-676x1024.png 676w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree-198x300.png 198w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18005112/La-Cour-Vitree.png 745w" sizes="(max-width: 676px) 100vw, 676px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Podemos imaginar las tertulias parisinas de Pizano con amigos como José Medina y el antioqueño Roberto Pinto Valderrama, director de <em>Le Journal des Nations Américaines</em> y jefe de la oficina de información colombiana en Francia, donde se confabularon las estrategias para traer el arte clásico a Colombia. Fue entonces cuando Roberto Pizano lanzó un dardo intelectual a la sociedad capitalina, al publicar un artículo en un diario bogotano denunciando la necesidad de espacios dignos para la enseñanza de las artes, semejantes a los que había conocido en España y Francia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El dardo dio en el blanco. En el Congreso de la República se debatía la precaria y humillante manera en que estudiaban los futuros artistas colombianos, al aire libre, en el Parque de la Independencia. La presión de la élite colombiana ante la publicación de Pizano, miembro de la Academia Colombiana de Historia y artista reconocido, fue tan contundente que el ministro de Instrucción Pública le envió un telegrama ofreciéndole la rectoría de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su intrépida respuesta no se hizo esperar. Puso dos condiciones al gobierno: apoyo irrestricto para adecuar un espacio digno y suficiente para albergar la Escuela de Bellas Artes del país, y la dotación de los “materiales esenciales” para su correcto funcionamiento. Posiblemente los dirigentes vieron con desfachatez la firmeza de sus exigencias y no alcanzaron a dimensionar que aquello significaría la conformación de bienes artísticos de valor centenario para la nación, destinados a convertirse en patrimonio cultural nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El gobierno, encabezado por Miguel Abadía Méndez, plasmó su decisión mediante el Decreto 898 de mayo de 1927, por medio del cual se le asignaban 23.827 pesos para la compra de materiales que Pizano considerara convenientes y 600 pesos de viáticos para su retorno al país. Era dinero proveniente de la indemnización por el canal de Panamá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los documentos históricos se transforman en experiencias sensoriales que transmiten la pasión desbordada de esta lúcida fábrica del conocimiento orquestada en la mente de Pizano, al solicitarle al Estado colombiano que le permitiera “<em>permanecer en Europa hasta terminar de elegir la totalidad de las obras, haberlas comprado y despachado él mismo para Bogotá con el fin de impedir cualquier demora o error perjudicial</em>”.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="770" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg" alt="" class="wp-image-129270" style="aspect-ratio:0.7519612450742923;width:454px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-770x1024.jpg 770w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-226x300.jpg 226w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS-768x1021.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131905/20260515_035826000_iOS.jpg 828w" sizes="auto, (max-width: 770px) 100vw, 770px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Resulta fácil imaginar la satisfacción y el enorme trabajo que debió representar para este artista la posibilidad real de adquirir réplicas de las obras de arte más representativas y seleccionar la colección que habrían de contemplar sus conciudadanos. Escogió piezas provenientes del Louvre, el Museo Británico, gliptotecas y otras instituciones de Grecia e Italia. Sabemos, gracias a los registros de archivo, que entre mayo y septiembre de 1927 Roberto Pizano seleccionó y compró cuidadosamente 242 yesos de alta calidad y precisión respecto a los originales, relacionados con el arte egipcio, asirio, persa, caldeo, griego y romano; así como con el arte gótico, renacentista, barroco, manierista, neoclásico, romántico y moderno.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="474" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129272" style="aspect-ratio:0.5925107088572613;width:345px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS.jpg 474w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170252267_iOS-178x300.jpg 178w" sizes="auto, (max-width: 474px) 100vw, 474px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Asimismo, reunió una colección de grabados y calcografías provenientes de museos de Berlín, París, Londres y Madrid, conformada por 1.653 piezas de artistas como Jacques Callot, Rembrandt, Giovanni Battista Piranesi, Hyacinthe Rigaud y Alberto Durero.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="936" height="892" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png" alt="" class="wp-image-129268" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1.png 936w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-300x286.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131901/salida-puerto-1-768x732.png 768w" sizes="auto, (max-width: 936px) 100vw, 936px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La travesía de esta experiencia artística única comenzó en los muelles del Port Autonome du Havre, en la desembocadura del río Sena, en Normandía; también en los puertos de Hamburgo, desde donde partía el vapor <em>Venezuela</em> por el río Elba con cargamentos de la casa E. A. Seemann, desde Leipzig; y en otros muelles de Italia y Liverpool, con el vapor <em>P. de Latouche</em>. Los vapores coincidían en un viaje de tres meses hasta el muelle de Puerto Colombia, en Barranquilla, considerado en 1888 como el segundo más largo del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este punto, el maestro Pizano, quien para ese entonces fungía sin posesionarse, como director de la Escuela de Bellas Artes, enfrentó dificultades administrativas derivadas de los engorrosos trámites impuestos por el Ministerio de Hacienda y Crédito Público a través de la sección de encomiendas postales del exterior, especialmente en lo relativo a la exención de paquetes postales. Otro suplicio surgió con el transporte fluvial por el río Magdalena, donde champanes y vapores como el <em>Atlántico</em>, el <em>Bomboná</em> o el <em>Amazonas</em> trasladaban las enormes cajas de madera hasta Honda, Beltrán y Girardot. Allí eran revisadas nuevamente por inspectores fluviales antes de ser cargadas en los vagones del tren que finalmente las conducirían hasta la Estación de la Sabana, en Bogotá. Los cargamentos arribaron de manera escalonada durante todo 1928, e incluso algunos llegaron tardíamente en 1929.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="800" height="600" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png" alt="" class="wp-image-129276" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena.png 800w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-300x225.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18132342/Rio-magdalena-768x576.png 768w" sizes="auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En uno de aquellos vapores viajó Pizano junto con su esposa y sus dos hijos, uno de ellos sería años después cofundador de la Universidad de los Andes y gestor del plan urbano de Bogotá ideado por Le Corbusier. Tocaron suelo colombiano el 26 de diciembre de 1927 y siguieron la misma travesía hasta el interior del país, donde logró posesionarse como director el 5 de enero de 1928.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="403" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129271" style="aspect-ratio:0.5037678131761546;width:354px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS.jpg 403w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131907/20260518_165959782_iOS-151x300.jpg 151w" sizes="auto, (max-width: 403px) 100vw, 403px" /></figure>



<div class="wp-block-group is-nowrap is-layout-flex wp-container-core-group-is-layout-f56f613f wp-block-group-is-layout-flex">
<p class="wp-block-paragraph">Con el entusiasmo intacto, Roberto Pizano instaló las oficinas y salones de la Escuela de Bellas Artes en la antigua casona de Miguel Antonio Caro, fundador de la Academia Colombiana de la Lengua, ubicada en la estratégica esquina de la carrera séptima con calle 19. La construcción, diseñada por Pietro Cantini y Carlos Camargo Quiñónez, contaba temporalmente con las condiciones espaciales necesarias para el estudio de las bellas artes. Entre tanto, la colección mundial llegaba al Colegio de San Bartolomé, donde era ubicada en el salón de grados para su revisión y restauración, a cargo del español nacionalizado en Colombia Ramón Barba.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
</div>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Dentro de los propósitos de Roberto Pizano no estaba previsto que el destino, en ocasiones, juega con la fragilidad de la vida. De manera repentina apareció una extraña enfermedad que apagó rápidamente su vigor y, con él, la esperanza de sus discípulos, de los intelectuales y de toda una sociedad que creyó en un palacio inundado de arte y terminó enfrentándose al dolor de un sarcófago aquel 9 de abril.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="567" height="480" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg" alt="" class="wp-image-129267" style="aspect-ratio:1.185287277112585;width:610px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low.jpg 567w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18130328/Roberto-Pizano-low-300x254.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 567px) 100vw, 567px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fue necesario un año entero para que la nación asimilara la derrota ante su muerte. El 9 de abril de 1930 se abrió finalmente la anhelada sala de exposiciones artísticas en Bogotá. Entretanto, seguían llegando comunicaciones de agentes de aduana reclamando innumerables encomiendas que, al parecer, continuaban arribando desde el Olimpo, resonando como campanas en los deudos oficiales de la titánica labor del maestro. Los años transcurrieron sin que esfuerzo posterior alguno lograra completar el sueño que Roberto Pizano alcanzó apenas a rozar con las manos: su edificación digna aún está por verse.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, casi un siglo después de su partida, los bajorrelieves y esculturas de la “Colección Pizano”, dispersos en espacios prestados, llenan de una pasión casi sacra a quienes hemos tenido el privilegio de contemplarlos en la biblioteca, el Museo de Arte Moderno y la hemeroteca de la Universidad Nacional de Colombia. Cada pieza pétrea, inmóvil pero vibrante, narra no solo la labor de su creador desde una mirada pedagógica e histórica, sino también el pasado estético de la humanidad. Sin embargo, la memoria colectiva parece desvanecerse cuando no conspira contra el olvido. Roberto Pizano lo sabía; por ello escribió lapidariamente en el prólogo de su libro sobre Vásquez de Arce y Ceballos:</p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p>&#8220;Con razón debería gloriarse nuestra patria de los artistas que han florecido en su suelo, y, sin embargo, no son en general apreciados como lo merecen. Si se trata de los que en antaño vivieron, su historia está aún por escribir, y sus nombres se van desvaneciendo&#8221;</p><cite>Roberto Pizano Restrepo</cite></blockquote></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero el destino, y también la gracia divina, suele transitar por caminos insospechados, tejiendo artilugios invisibles para mantener viva la llama del pasado, esa que jamás debería extinguirse. Así, en medio de una búsqueda genealógica que parecía apenas un ejercicio de fechas, nombres y parentescos, las familias Pizano y De Brigard comenzaron a escudriñar los pliegues de un árbol familiar vasto y frondoso, poblado de personajes cuya sola evocación parece recorrer la historia republicana de Colombia: religiosos de hondura espiritual, artistas, políticos, intelectuales y empresarios que dejaron huella en la construcción del país.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="493" height="800" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg" alt="" class="wp-image-129273" style="aspect-ratio:0.6162570888468809;width:306px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS.jpg 493w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/18131908/20260518_170441161_iOS-185x300.jpg 185w" sizes="auto, (max-width: 493px) 100vw, 493px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De esa búsqueda del pasado podemos encontrar que, en los albores de la República, cuando la Sabana de Bogotá aún conservaba el aliento de la colonia y el eco de las guerras de independencia, la estirpe Sordo, de origen peninsular y arraigada entre comerciantes y hacendados, se entrelazó con la sangre de los Girardot, de ascendencia francesa. De aquellas uniones surgirían alianzas destinadas a prolongarse a través de generaciones como un río de memoria que nunca deja de correr. <em>(De la familia Sordo Girardot, hemos escrito el articulo: <a href="https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-nacimiento-del-sistema-financiero-y-economico-colombiano/">El nacimiento del sistema financiero y económico colombiano</a> )</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue entonces cuando apareció la figura casi novelesca de Juan de Brigard y Dombrowsky, militar nacido en Varsovia, sobreviviente de las guerras napoleónicas, quien llegó a Colombia cargando consigo el polvo de Europa y el espíritu errante de los viejos imperios. Su unión, en 1824, con Benita María Josefa Sordo García, descendiente de una poderosa familia de comerciantes bogotanos, dio origen a la estirpe De Brigard Sordo, una rama familiar en la que se amalgamaron el rigor europeo, la sensibilidad intelectual y el arraigo criollo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De aquella casa solariega nació, entre otros, Luis de Brigard Sordo, quien al unirse con María Josefa Ortiz daría paso a una generación profundamente ligada al destino cultural y espiritual del país. Entre sus hijos estuvieron María de Brigard Ortiz, destinada a cruzar su vida con la del artista Roberto Pizano Restrepo, y Monseñor Emilio de Brigard Ortiz, una de las figuras eclesiásticas más queridas e influyentes de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La unión entre Roberto Pizano Restrepo y María de Brigard Ortiz representó mucho más que un matrimonio: fue el encuentro simbólico entre la sensibilidad artística y una genealogía moldeada por la política, la fe y la educación republicana. De ese cruce nacieron herederos que prolongaron la vocación intelectual de la familia, de quien mencionamos anteriormente, Francisco Pizano de Brigard, arquitecto, político y cofundador de la Universidad de los Andes, institución de la que también fue rector y decano; o Helena Pizano de Brigard, cuya descendencia enlazaría con figuras determinantes de la vida nacional como Daniel Samper Pizano y el expresidente de Colombia Ernesto Samper Pizano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las ramas de este árbol familiar continúan extendiéndose hasta el presente, como raíces antiguas que se niegan a morir bajo la tierra del olvido. Allí aparece Carmen Pizano, heredera contemporánea de este linaje, depositaria no solo de un apellido, sino también de una memoria cultural, arquitectónica y espiritual que atraviesa generaciones enteras.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y fue precisamente a través de un encuentro furtivo en este año con Carmen Pizano, casi como si la historia hubiese decidido abrir discretamente una puerta olvidada, que volvió a encender el llamado de la memoria. Aquel diálogo nos permitió comprender que el pasado no desaparece: permanece latente, aguardando a quienes estén dispuestos a escucharlo. Gracias a ese inesperado cruce de caminos, la figura titánica del maestro Roberto Pizano Restrepo volvió a levantarse sobre el pedestal de la memoria pétrea, reclamando el lugar que merece en la historia nacional: una historia que debe ser contada, recordada y profundamente apropiada por quienes aún creemos que el arte también puede salvar del olvido a nuestra nación.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=129242</guid>
        <pubDate>Mon, 18 May 2026 18:43:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La memoria petrificada de un pensamiento titánico: Roberto Pizano Restrepo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Maestro Carlos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/maestro-carlos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Dos siglos y medio después de haberse independizado de los reyes de Inglaterra, los estadounidenses mantienen una inocultable fascinación por la casa real británica. Curiosamente, la realeza juega un papel importante para ambas partes en el trámite de las relaciones bilaterales, dentro del marco de la “relación especial” definida y encarnada por Winston Churchill, cuya [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Dos siglos y medio después de haberse independizado de los reyes de Inglaterra, los estadounidenses mantienen una inocultable fascinación por la casa real británica. Curiosamente, la realeza juega un papel importante para ambas partes en el trámite de las relaciones bilaterales, dentro del marco de la “relación especial” definida y encarnada por Winston Churchill, cuya madre era americana. Relación que en realidad existe desde la era colonial, que sembró elementos e intereses comunes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien no existe tratado alguno que de manera expresa contenga los elementos y propósitos de dicha relación, existen factores históricos y culturales, así como diplomáticos, políticos y estratégicos, que han puesto a los dos países de un mismo lado frente al resto del mundo. Las dos partes comparten información secreta y elementos de tecnología militar, inclusive nuclear. Los británicos sirven de puente con Europa, aún después del Brexit. Los dos países votan fácilmente de acuerdo en escenarios multilaterales y resultan aliados con naturalidad en emprendimientos diplomáticos, políticos e inclusive militares. Todo lo cual se facilita por la identidad lingüística y la admiración mutua.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El tono de la relación especial tenía que verse afectado por el modelo Trump de ejercicio del poder, según la idea imperial que tiene de su función como presidente, hacia adentro y hacia afuera de los Estados Unidos, con su estilo de gerente de negocios que se hacen o deshacen súbitamente, acompañados de fintas y maniobras de despiste magistrales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La combinación de aspiraciones “disciplinarias” y económicas ha estado muy presente bajo Trump II en las relaciones de los Estados Unidos con Europa. En primer lugar, figuran las obligaciones de financiamiento de la OTAN, y luego los balances comerciales, que desea siempre sean ventajosos para su país, además de exigir total obsecuencia política y militar de sus socios, como en las guerras de Irak, cuando los europeos, y principalmente los británicos, corrieron a apoyar intervenciones de la Alianza Atlántica muy lejos del Atlántico Norte.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Capítulo aparte merecen las diferencias entre los Estados Unidos y las antiguas potencias europeas en el caso de Ucrania, después del asalto perpetrado por Rusia. Asunto que el presidente ha visto como alejado de los intereses de su país, a pesar de lo cual prometió en su momento arreglarlo en cuestión de 24 horas, vencidas hace casi año y medio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los británicos estuvieron presentes en la peregrinación de mandatarios hacia Washington en busca del favor del nuevo gobierno Trump, para no caer en la desgracia de ser objeto de decisiones adversas en materia de aranceles, y menos aún de resultar descalificados para efectos de apoyo diplomático o ayuda militar o de otra índole.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conociendo el talante del presidente, Sir Keir Starmer hizo gala de sus encantos, que funcionan más hacia fuera que hacia adentro del Reino Unido, y exhibió ostentoso la carta de invitación, forzada, suscrita por el rey, para que Trump hiciera una segunda visita de Estado a la Gran Bretaña. Oportunidad dorada para el presidente de emular con esa realeza que tanto admiran en su país y le permitiría lucir en todo su esplendor su condición de “el hombre más poderoso del mundo”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Símbolo de las naciones británicas, el rey no tenía alternativa frente a la insinuación del gobierno laborista de cumplir la cita de reciprocidad de la visita del presidente, programada para mayo, antes de que se atravesara la guerra en el Golfo Pérsico. Aplazar la visita, después de que el presidente hubiese maltratado de palabra al primer ministro, habría ahondado la brecha diplomática y política recientemente surgida entre los dos países a raíz de que el gobierno británico no corrió, como Trump esperaba, a sumarse al ataque a Irán.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si existe jefe de Estado con preparación, vocación y experiencia en maniobras diplomáticas complicadas, es el rey Carlos III.&nbsp;&nbsp;Preparado desde la infancia para el papel que llegó a cumplir después de los 70 años, Carlos asumió la delicada misión de ir a Washington a recomponer el contenido de la famosa “relación especial “, como parte de su oficio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocedor de las ventajas emanadas de su experiencia en la navegación de aguas difíciles, y de su ascendiente en medio de políticos sedientos de realeza, Carlos se sintió seguro para decir en la lengua madre de las dos naciones toda una serie de cosas, bien dichas y leídas, con sus dotes de hombre de teatro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Don Carlos fue amable y gracioso en una fiesta en los jardines de la embajada británica, generoso y agudo en la cena de gala en la Casa Blanca, y magistral ante la clase política reunida en el Congreso. Sus mensajes fueron claros y firmes, contundentes y precisos, envueltos en su particular acento real y con actitud de mensajero cercano, al punto que hicieron poner de pie para aplaudir a los congresistas de todas las tendencias, unos más sinceros que otros.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El rey recordó que, a pesar de la consolidación de la independencia hace 250 años, y particularmente en el último siglo, los destinos del antiguo reino y la nueva república han estado unidos invariablemente por la búsqueda de uno unos mismos ideales, que no son otros que los de la democracia a la manera occidental, que tuvo en la Gran Bretaña, por lo menos desde 1689 expresiones de poder popular cada vez más amplias, a pesar de que siguió siendo una monarquía, solo que bajo las reglas de una diferencia nítida entre lo que es reinar y lo que es gobernar por mandato exclusivo del pueblo.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para deleite de quienes reclaman, desde el principio de la nueva administración republicana, el respeto cabal por el principio de equilibrio de poderes, heredado en los Estados Unidos de la Carta Magna británica, el rey subrayó las referencias que en los tribunales se han hecho a lo importante que resulta que el poder ejecutivo esté sujeto a controles y equilibrios.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Resaltó igualmente la importancia de la defensa de Ucrania como ingrediente para la consecución de una paz justa y verdadera en Europa. Referencia que se interpretó como cordial crítica a la cercanía de la Casa Blanca de hoy con el Kremlin de Moscú, y la distancia establecida respecto del resto de los tradicionales aliados occidentales, entre otras respecto de la forma de obrar en el caso ucraniano.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para responder a los reclamos de Trump en contra de los aliados europeos que no le han acompañado en la guerra contra Irán, el rey recordó no solamente la acción conjunta en las dos guerras mundiales y la cooperación a lo largo de la Guerra Fría, sino la movilización generalizada con motivo de los ataques del 11 de septiembre de 2001 y la acción de las tropas de la OTAN en el conflicto afgano, donde Trump había dicho que se mantuvieron en la retaguardia como si fueran cobardes. Respaldo a la OTAN que el rey subrayó como una de sus causas, frente a un presidente que ha decidido atenuar al menos de palabra su compromiso con esa organización.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como quiera que para un rey británico resulta molesto que se menosprecie a la mítica Marina Real, donde han servido él y muchos miembros de su familia y en torno a cuyas hazañas existen leyendas nacionales, Carlos III no podía dejar de realzar la importancia de esa fuerza, respecto de la cual Trump, que no tiene formación militar ni naval, ha dicho que tiene “unas navecitas como de juguete”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para calmar la angustia americana por tener que gastar en el sostenimiento de la OTAN, el rey habló, a nombre de su gobierno, de un proceso de renovación emprendido y afirmó que su país no pretende abusar de la relación especial con los Estados Unidos para que le financien sus batallas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente pudo saber que la visita real fue programada por el gobierno de Keir Starmer, al que tanto ha criticado. Aclaración útil después de que, en entrevista con Sky News de Londres, Trump dijo ignorar que esas visitas son de iniciativa del gobierno, de manera que no valía la pena tratar de enemistar al rey con el primer ministro, en favor de la pretensión americana de entrar en alianza en la aventura del Golfo Pérsico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos estos tópicos, tratados con firmeza elegante y tono de maestro de buena escuela, contribuyeron por ahora a que los británicos se sientan satisfechos con la tarea cumplida por su monarca, que recibió las mejores calificaciones de propios y extraños. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra cosa será el tiempo que dure el remiendo de urgencia de la famosa “relación especial” cuyo contenido seguirá siendo incierto por la parte americana bajo un gobierno de habilidad inaudita para explicar las cosas en forma tal que aparente tener siempre de su parte no solo la razón sino el éxito. Gobierno que, por demás, como lo habría dicho hace unos meses en pequeña reunión el nuevo embajador del Reino Unido en Washington, Sir Christian Turner, parece haber abierto otra relación también especial con Israel, de manera que no existiría más la exclusividad británica. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128765</guid>
        <pubDate>Wed, 06 May 2026 23:46:35 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Maestro Carlos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="auto, (max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="auto, (max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Quintero, M. (1976). El Capitan Cristobal Quintero. Boletín de Historia y Antigüedades Órgano de la Academia Colombiana De Historia. (63) No. 713, 211.</li>



<li>Panesso, F. (2020). Familias de Antioquia (De la obra en preparación &#8220;Apellidos de Antioquia y Caldas&#8221;). Revista Institucional UPB, 23 (83), 193-206. https://revistas.upb.edu.co/index.php/revista-institucional/article/view/3348</li>



<li>Gamboa, J. (2004). La encomienda y las sociedades indígenas del Nuevo Reino de Granada: el caso de la Provincia de Pamplona (1549-1650). Revista de Indias. (64) No. 232, 749-770. ISSN: 0034-8341</li>



<li>Romano, R. (1988). Entre encomienda castellana y encomienda indiana: Una vez más el problema del feudalismo americano (Siglos XVI-XVII). Anuario IEHS: Instituto de Estudios histórico sociales, No. 3, 11-39.ISSN 0326-9671</li>



<li>Prados, C. (2016). La acumulación de oficios (intendente corregidor) tras la Real Cédula de 13 de noviembre de 1766. Un estudio de caso: el Ayuntamiento de Granada (1808-1814). Cuadernos de Historia del Derecho (23), 191-210. ISSN: 1133-7613. http:// dx.doi.org/10.5209/rev_CUHD.2016.v23.53062</li>



<li>Martínez, A. (2010). La independencia en Pamplona y El Socorro. Revista de Santander. Edición 5, 16-31.</li>



<li>Pabón, O. (2011) La formación de la junta suprema provincial de Pamplona y el golpe contra el corregidor Juan Bastús y Faya. Memoria y sociedad 15 (31), 30-48. ISSN 0122-5197.</li>



<li>Quevedo, F. (2016). Nobles judeoconversos: los oscuros orígenes del linaje Córdoba-Ronquillo. Sefarad, (76):2, 363-396. ISSN: 0037-0894, doi: 10.3989/sefarad.016.013</li>



<li>Frago, J. (2019). Judios, conversos y judeo español. Apuntes históricos. Boletin de filología Tomo 54 Número 1, 153-202.</li>



<li>Soria, E. Díaz, A. &nbsp;(2019). Los judeoconversos en el mundo ibérico. Universidad de Córdoba Servicio de Publicaciones.</li>



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<li>Prado, D. (2009). Del cabildo a la plaza. Popayan 1809-1810. Historia y Espacio Univalle. &nbsp;https://historiayespacio.univalle.edu.co/index.php/historia_y_espacio/article/view/1729</li>



<li> De Torre, L. (1914). Mosén Diego de Valera: su vida y obras. Boletín de la Real Academia de la Historia Tomo 64.</li>



<li>Posada, E. (2013). 1910. La celebración del primer centenario en Colombia. Revista de Indias, (73) No. 258, 579-590.  ISSN: 00348341 doi:10.3989/revindias.2013.019</li>



<li>Congregación de la Misión. (2026). Juan Bautista Malézieux https://historia.vicentinos.co/misioneros/misioneros/</li>



<li> Enciclopedia Banco de la República (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia">https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Harold Alvarado Tenorio. Ajuste de Cuentas. (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Olave, G (2013). El eterno retorno de Marquetalia: sobre el mito fundacional de las FARC-EP. Folios Segunda época (37) Primer semestre, 149-166.</li>



<li>Henao, D. (2015). Bandolerismo rural en el Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Nordeste antioqueño (Colombia), Revista de Historia Regional y Local (7) No. 14, 1953-1958 ISSN: 2145-132X</li>



<li>Señal Memoria RTVC (2026). Guillermo León Valencia Muñoz.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz">https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz</a></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>A Juan Daniel Oviedo se le subieron los humos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/a-juan-daniel-oviedo-se-le-subieron-los-humos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tarde o temprano, Oviedo tendrá que reconocer si es o no uribista, porque necesitará más que el voto de opinión para sostener una carrera política, ya sea como alcalde de Bogotá o vicepresidente de la República.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los progresistas saben que Juan Daniel Oviedo está muy lejos de ser uno de los suyos. Y si el hombre acepta ser el vice de Paloma Valencia su verdadera piel quedará expuesta. No la tiene fácil. Y vamos a ver por qué.</p>



<p class="wp-block-paragraph">—¿Sabes que voy a votar por Oviedo para que no gane Paloma?</p>



<p class="wp-block-paragraph">La frase se la escuché el viernes por la tarde a una amiga <em>mamerta</em> que detesta al uribismo pero decidió solidarizarse con Oviedo después de que Abelardo De La Espriella se mofó remedando su forma de hablar y haciendo alguna insinuación de más, así ahora <em>El Tigre</em> costeño salga a defenderse <a href="https://www.publimetro.co/noticias/2026/03/09/abelardo-de-la-espriella-aclaro-comentario-que-hizo-sobre-oviedo-ni-siquiera-pense-en-su-condicion-sexual">argumentando que no se metió con la condición sexual</a><strong> </strong>de exdirector del DANE. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">—Pero ¿Cuál es el lío si Juan Daniel Oviedo hace rato rompió el closet?, le respondí; él mismo <a href="https://www.kienyke.com/entretenimiento/quien-es-el-novio-de-juan-daniel-oviedo">le contó al mundo lo feliz que es al lado de otro hombre</a>, un diseñador más joven que él, con quien sostiene una relación estable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hecho es que pasó el domingo y todos seguimos boquiabiertos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un millón doscientos cincuenta y cinco mil votos son muchos para alguien que no lideraba en las encuestas. Entonces, resulta lógico eso de que miles, como mi amiga, apoyaron a Oviedo en las urnas para restarle votos a la protegida de Álvaro Uribe, sin desconocer que Abelardo, queriendo hacer más, lo convirtió en víctima de sus comentarios homofóbicos y de paso asumió el papel como su jefe de campaña exprés. Es que nadie sabe para quién trabaja y los políticos, como los peces, siempre mueren por la boca.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero Juan Daniel Oviedo podría ser ese globo qué fácilmente se desinfla si no administra con humildad su cuarto de hora y si no aprende a desenredar los entresijos de la política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A Paloma Valencia, que le propuso ser su vicepresidente, le impuso condiciones, y <a href="https://www.pulzo.com/elecciones-colombia-2026/alvaro-uribe-metio-discusion-con-juan-daniel-oviedo-paloma-valencia-PP5090027">Álvaro Uribe, que es quien dá las órdenes en el Centro Democrático, no se calló</a> y pronto salió a respaldar a su pupila por defender los postulados del uribismo, frente a personajes como Oviedo que le piden desmarcarse del expresidente y a la vez la cuestionan por querer acabar con la JEP, el tribunal que se creó tras el acuerdo de Paz con las FARC. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Paloma, para restarle importancia a Oviedo, dijo que tiene <a href="https://www.eltiempo.com/politica/elecciones-colombia-2026/paloma-valencia-afirma-que-tiene-cinco-candidatos-de-formula-vicepresidencial-y-dice-que-busca-para-el-cargo-guino-a-juan-daniel-oviedo-3539011">cinco nombres entre el tintero para elegir su fórmula</a>. ¿Cinco? Creo que está improvisando o <em>cañando </em>ante la demora del otro en decidirse. (Por estos días hay desespero de muchos buscando candidatos para un cargo que goza de poco prestigio; tal es el desespero que Uribe está cediendo frente a Oviedo en su afán por volver a gobernar a Colombia en cuerpo ajeno).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Juan Daniel Oviedo debe levitar a esta hora, creyendo que está viendo a Dios en vivo y en directo, poniendo al todopoderoso expresidente a comer de su mano, para saber que al final, si ganan, las cosas se harán como diga Uribe y no como diga Oviedo en su papel de reparto. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya sabemos que quien no ha visto a Dios, cuando lo ve se asusta. Eso es lo que pasa cuando uno cree que puede mirar directo al sol sin sufrir quemaduras o daño en la retina. Se le olvida que está bajo los efectos embriagantes de un golpe de suerte (es decir, del golpe de opinión que le debe a Abelardo), sin una estructura política de base que lo respalde, y por lo tanto, quiéralo o no, a merced de esa vieja clase política que hará con él lo que quiera.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque los votos de opinión ayudan pero no siempre son suficientes, menos en una elección donde las maquinarias llegan para arrasar. Recuerden que Oviedo, en su condición de candidato presidencial, había presentado su propia lista al Congreso (<a href="https://share.google/aHfXpllgBnXCG4vDs">La Lista de Oviedo a Senado y Cámara</a>), y no alcanzó el umbral para elegir un solo congresista. Apenas consiguió 104 mil votos. ¿Qué pasó ahí?, es lo que nadie le está preguntando en medio de la fiesta. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien: Oviedo también se siente el próximo alcalde de Bogotá. Sacó más de medio millón de votos en la capital, pero también hay que recordarle que el <a href="https://www.lasillavacia.com/en-vivo/bogota-el-pacto-y-el-uribismo-ganan-y-la-maquinaria-de-galan-se-quema">Pacto Histórico puso más de 900 mil votos en Bogotá</a>, doscientos mil más que el Centro Democrático. Eso pone a Oviedo en la disyuntiva de si aspirar a vicepresidente de la República, con un papel segundón, o aspirar a ser alcalde de la primera ciudad con un rol protagónico, enfrentado al principal partido progresista de Colombia, que tiene a Bogotá como su principal bastión. Si hoy gobierna un alcalde de derecha, Carlos Fernando Galán, al que le ha ido mal, lo más seguro es que la izquierda vuelva a recibir las llaves del Palacio Liévano. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además, nada garantiza que el Centro Democrático gane las elecciones presidenciales en mayo, o en junio si pasa a segunda vuelta, así que aceptar ser la fórmula de un partido perdedor también es un riesgo para alguien que se abre camino con su primer millón. Del mismo modo, formar parte de un gobierno nacional, en caso de que gane Paloma Valencia, implica un desgaste natural para quien tenga futuras aspiraciones políticas. En fin, celebren pero con moderación, como decía mi abuelita, que llegó a vieja por escuchar consejos. Se necesita sosiego ante un Daniel que puede caer en travesuras muy costosas para sostener su propia reputación. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí Oviedo, sin vanidades, entiende la realidad real como es, es posible que esté a tiempo de poner los humos y la humildad en el lugar correcto, y descubrir cómo fue que logró su alta votación en la <em>Gran Consulta por Colombia</em>.  No fue un milagro del Espíritu Santo, en todo caso. Creo que todavía no ha tomado conciencia de eso y lo tienen bajo presión para dar el Sí o el No en el altar uribista; así le será difícil pensar con lucidez. </p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size wp-block-paragraph"><strong>¿Quién es ese hombre? </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Oviedo pone cara de ser un tipo buena gente pero de antemano se sabe que todos los políticos usan su mejor máscara en campaña, porque se trata de atraer votos dando la mejor impresión, no de repeler ciudadanos, y eso se logra diciendo lo que la gente quiere escuchar: o sea, todo lo contrario a lo que en realidad se piensa. Y lo que se hace es lo que se piensó, no lo que el ciudadano distraído escuchó. Por eso, los “buenos” políticos para ser malos políticos se aprenden un truco: que la boca no delate al cerebro. Lo que no supo hacer Abelardo De la Espriella. Histrionismo: la capacidad de saber leer e interpretar un guión para que los demás le compren la actuación en las urnas.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Oviedo, el hombre que ha servido en gobiernos uribistas, sin ser progresista ha sido hábil construyendo un relato con aroma progresista a punta de frases edulcoradas y bien aprendidas que ocultan infructuosamente su verdadero talante ideológico. Su auténtico yo. Pero los datos lo dejan en evidencia, porque lo que se ve (sobre su pasado como funcionario público) no se pregunta. Ni el mejor asesor de imagen puede tapar eso. Él es un candidato de derecha, los demás no debemos porqué ser cándidos, creyendo en conversiones extraordinarias.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así lo describe el escritor Darío Rodríguez en el <a href="https://eldiarioboyaca.com/el-asunto-oviedo">Diario de Boyacá:</a></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-937ae06e48999bfd659c4dd307ba3276 wp-block-paragraph">&#8220;<em>Juan Daniel Oviedo (…) desempeña magistralmente el rol del vecino agradable, el señor simpático que ayuda a las viejecitas por las calles, la alternativa entre posturas drásticas de izquierda o derecha.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-73539883066b2e5d92b067432ea4b65f wp-block-paragraph"><em>Parece una opción serena y puede que él, como persona, lo sea. Pero el ideario que representa y que lo ha llevado hasta donde está tiene cualquier cosa menos serenidad.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-3e3d4b824ef9ab6219b938d21e34f17c wp-block-paragraph"><em>Perteneciente a una alta clase social, Oviedo intenta suavizar con bonhomía su discurso de tecnócrata neoliberal. Pero esto queda refutado si se revisa con quién y para quién ha trabajado: el uribismo, el santismo pura sangre. Tampoco es fácil olvidar que, hace unos años, en una entrevista radial, se declaró admirador de Enrique Peñalosa.</em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-ddbc0abac6dc98b040d89efe460dd338 wp-block-paragraph"><em>Parece de peluche y así nos lo quieren exhibir en la vitrina decadente del país mediático&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Oviedo encontró su tono repartiendo periodicazos y Abelardo De la Espriella hizo el resto. El candidato atigrado debe estar lamentándose por su papel de idiota útil. De puertas hacia adentro hay que preguntarle a los de su equipo de campaña que tan buen ser humano es Juan Daniel Oviedo. Lo digo porque creo que los políticos colombianos son en general muy regulares, precisamente porque no son buenas personas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su discurso pausado de consejero matrimonial, casi parece el de un monaguillo con deseos de llegar a cura, de aquel que promete felicidad para todo el mundo, empezando por la propia. No hay político sin ego y menos político sin ambición. Al menos, con la reposición de votos ya aseguró una buena cantidad de efectivo que lo debe tener de plácemes: ¡más de diez mil millones de pesos para su cuenta personal!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Gane o pierda, políticamente hablando, sea o no quien cargue la maleta de Paloma Valencia, sueñe despierto o no con la Alcaldía de Bogotá, ya comenzó a disfrutar las mieles del buen negocio en que se convirtió la política en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Bobos ustedes y yo, queridos lectores, que no hemos querido dar ese triple salto mortal. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126770</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Mar 2026 18:32:29 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/11132311/ZETA-ZETA-ZETA-OVIEDO.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[A Juan Daniel Oviedo se le subieron los humos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Refrendada ley de la selva</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/refrendada-ley-de-la-selva/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para dicha de la industria del armamento, los vendedores de armas, y tanto aspirante que anda suelto en busca del despintado Nobel de Paz, en una semana han estallado varias guerras que no se sabe en qué, ni cuándo, irán a terminar. Hace 100 años la Compañía Británica de las Indias Orientales, fundada en 1600 [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Para dicha de la industria del armamento, los vendedores de armas, y tanto aspirante que anda suelto en busca del despintado Nobel de Paz, en una semana han estallado varias guerras que no se sabe en qué, ni cuándo, irán a terminar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace 100 años la Compañía Británica de las Indias Orientales, fundada en 1600 para dominar el comercio de especias, se había convertido en fuerza armada y política entreverada en las luchas locales que libraban sin cesar pequeños tiranos de ambos lados del río Indo. El ejército de la Compañía respaldaba la administración férrea de extensiones enormes de tierra y el control de los negocios del té, la seda, el índigo, el algodón y estupefacientes como el opio, bajo la garantía de un derecho otorgado por la Corona.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para entonces, la noción de la India era amplia y vaga y los intereses de la Compañía la llevaban a estar pendiente de regiones aledañas como Afganistán, desde siempre tierra arisca e indomable en medio de su sencillez. Donde no tenía campamentos militares, la Compañía contaba con amigos, tenía enemigos útiles, competidores, espías profesionales e informantes espontáneos que ayudaban a acertar en las decisiones de avanzar, retroceder, comprar o vender gobiernos, invadir o sancionar, financiar o abandonar a quien fuese conveniente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dos factores unían para entonces a los habitantes de los actuales Afganistán y Pakistán: la memoria de que Alejandro Magno había estado allá y la presencia extendida de la comunidad Pastún.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Giorgos Ziogas, arquitecto griego, comprobó en el Siglo XX en escenarios campesinos de toda la región, que sus interlocutores, al enterarse de su procedencia helénica, le contaban emocionados cómo dentro de la tradición oral de la gente de sus aldeas se mantenía desde tiempos muy antiguos la historia de que Alejandro Magno estuvo allí. Motivo por el cual le regalaban monedas de cobre y lo invitaban a tomar té.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo peor que le pudo haber pasado a la comunidad Pastún fue la demarcación, típicamente europea, que sembró desde el Siglo XIX algunas de las semillas de la guerra que hace una semana se desató entre Pakistán y Afganistán, eclipsada por el asalto de Estados Unidos e Israel a Irán.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pakistán bombardeó ciudades afganas, entre ellas Kabul, para dar inicio a una guerra abierta, según el ministro de defensa Khawaja Asif, apoyado por su primer ministro, Shehbaz Sharif, “con la seguridad de que nuestras tropas pueden aplastar a las del vecino”. Guerra sorprendente luego de que Pakistán fue refugio y apoyo del movimiento talibán hasta que negoció hábilmente un pacto con Trump en el que apenas se obligó a no aliarse jamás con Al Qaeda ni organización alguna opuesta a los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Salidos los occidentales de esas tierras donde jamás se han podido imponer, surgieron tensiones entre paquistaníes y afganos derivadas de un desacuerdo respecto de la extensa línea divisoria de 2600 kilómetros entre los dos países, establecida por el británico Sir Mortimer Durand en 1893.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la época, se trataba de la línea que separaba al Emirato de Afganistán del “Raj” de la India Británica. Frontera impuesta al emir Abdur Rahman Khan y que ha sido desconocida, con mayor o menos énfasis, según conveniencia política, por los sucesivos gobiernos afganos, que cuando más la consideran simplemente como raya de “demarcación de combates”, mientras Pakistán la considera frontera entre ambos países.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema de la “Línea Durand” es que conlleva desde entonces la división de la Comunidad Pastún, separada por esa decisión burocrática de la antigua potencia colonial, que rompe la armonía de una “tribu” de entre 40 y 60 millones de personas que habitan de lado y lado, siendo el 15% de la población de Pakistán y el 40% de la de Afganistán.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Insurgencias de todo tipo, contra uno u otro gobierno, han florecido a lo largo del tiempo, al amparo de esa división, de manera que los gobiernos de lado y lado, según el caso, dan abrigo a oponentes del vecino o resultan víctimas de incursiones en su contra por parte de guerrillas animadas por la otra parte. Habiendo sido recientemente los paquistaníes quienes se quejan de la acción de grupos talibán en contra del gobierno de Islamabad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Afganistán, a la hora de discutir el asunto, expresa su aspiración a controlar todo el territorio pastún, que equivaldría a apoderarse de una quinta parte del territorio paquistaní. Así de insoluble es ese conflicto, que puede seguir por años sin resolver aun cuando Pakistán es una potencia nuclear, con ejército de más de medio millón de efectivos, mientras Afganistán, a la hora de la guerra, ha tenido la gentileza de echar, para no ir muy atrás, a los soviéticos y después a los ejércitos de la OTAN.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa guerra huérfana, entre dos vecinos de Irán, se ha visto eclipsada por una más grande, o mejor dicho dos más, que en pocas horas ha contribuido a refrendar a escala más amplia ley de la selva: las que en paralelo acaban de desatar los Estados Unidos e Israel contra Irán. Y se habla de dos guerras más pues cada uno de los dos protagonistas de la agresión tiene motivos de contenido y extensión distinta, así sean compatibles, con la aventura militar que resolvieron emprender.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de una especie de guerra “preventiva” e ilegal que ha despertado muchas preguntas cuya respuesta está por verse a través de hechos que en buena medida no dependen de quienes la han desatado, pues convergen en la idea de que los iraníes, después del descabezamiento de la República Islámica, salgan a la calle a rematar el régimen teocrático. Sin que sea claro para nadie lo que pueda resultar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los Estados Unidos se ha invocado la existencia de una hostilidad de 47 años en su contra por parte de Irán y la certidumbre de una reacción iraní ante un inminente ataque por parte de Israel. En el caso israelí siempre ha estado claro el propósito que ese país tiene de avanzar en su lucha contra un enemigo declarado, como es la República Islámica de Irán, que nunca ha dejado de proclamar como uno de sus fines la destrucción del Estado de Israel.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cambio de régimen y de sistema político en Irán, que se deja por ahora a cargo de los mismos iraníes, que ya fueron masacrados por el gobierno islámico en anteriores oportunidades, resulta extremadamente aleatorio cuando las armas de la represión continúan furiosamente en manos de los que a principios de año mataron a miles de personas por salir a protestar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En una nación con más de 92 millones de habitantes, alimentada a lo largo de casi medio siglo con la idea de la primacía de los clérigos, si bien es posible que haya varios millones que resientan las reglas del radicalismo islámico y aspiren a un régimen diferente, también lo es que muchos se consideren huérfanos por la muerte de su líder máximo y no estén dispuestos a cambiar sino a continuar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los próximos días resultan cruciales, pues la refrendación de la ley de la selva no se ha propiciado solamente en el ámbito de lo internacional, sino que ha lanzado a los propios iraníes a guiarse por el instinto selvático en la búsqueda de su futuro político y social. De manera que cualquier día de estos los agresores dan por terminada su tarea con una proclama victoriosa mientras los iraníes quedan a merced de contradicciones internas que podrían enfrentarlos en guerra civil.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia afuera, Irán, diezmado en su poderío militar, y bajo el mando oculto de sucesores previstos del Ayatola Jamenei, ha “huido hacia adelante” con el cierre del Estrecho de Ormuz, el ataque a bases militares y sedes diplomáticas de los Estados Unidos en países del Golfo Pérsico, la activación de Hezbollah, y en la medida de sus posibilidades el bombardeo a Israel.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por ahora Israel avanza, en su versión de esta guerra, valiéndose audaz e inteligentemente de los Estados Unidos, para deshacerse de su enemigo mortal. Para ello no solo ha bombardeado centros de poder en Irán, sino que ha repelido los ataques de Hezbollah con bombardeos a barrios que ocupa en Beirut y el establecimiento de una zona de “tapón” en territorio libanés.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los Estados Unidos parecerían estar en otra apuesta. Su mirada, por encima de dictaduras y democracia, puede estar en el gran juego de la disputa con China por la supremacía mundial en el Siglo XXI. Así como en el caso venezolano Trump logró hasta ahora hacerse de alguna manera al control del país con las reservas petroleras más grandes, animado por esa experiencia, y sin que los casos sean totalmente comparables, se habría aventurado a la búsqueda del control de los recursos petroleros de Irán. China es el comprador principal del petróleo iraní y dentro de sus aspiraciones energético estratégicas globales no puede dejar de figurar el petróleo iraní. Aspiración que con esta guerra podría verse frustrada en favor de los Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otro orden de ideas, podemos estar en presencia de un esfuerzo más por imponer una visión del mundo basada en la reiteración de la ley de la selva, es decir cada gran felino con su territorio y sus presas. Con aspiraciones declaradas en el sentido de que Rusia desea quedarse con Ucrania, China con Taiwán, y los Estados Unidos con las fuentes de petróleo ya mencionadas, además de Groenlandia, Cuba y Panamá. Mientras el Derecho Internacional sigue en el taller de restauración de documentos desteñidos. </p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126495</guid>
        <pubDate>Wed, 04 Mar 2026 01:27:51 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Refrendada ley de la selva]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Tramoya Electoral</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/la-tramoya-electoral/</link>
        <description><![CDATA[<p>En campaña los candidatos descienden de sus pedestales y curules de congresistas para volver a ser ciudadanos corrientes, se esfuerzan por ser iguales a nosotros en la búsqueda desesperada de votos para su reelección.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, marzo 2026)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las elecciones son la tramoya perfecta de la democracia liberal y el sufragio universal su llave maestra, aquella que supuestamente cambia el escenario y el decorado del poder estatal, promoviendo el ingreso de nuevos actores protagónicos en los aposentos del poder, el Congreso y la Casa de Nariño. La inmensa mayoría de ciudadanos llegan convencidos a las urnas de que basta con depositar su voto en ellas para que todo cambie y sus vidas mejoren sustancialmente. Le confieren un poder casi mágico al tarjetón y todavía más al simple acto de marcar sobre él y tachar con una “X” a su candidato ganador. Si su partido y candidato triunfan es como si se hubieran ganado el baloto, festejan ruidosamente y hasta desprecian a los vencidos, tratándolos como unos pobretones despojados del poder. Hacen del tarjetón un fetiche y creen que por ganar las elecciones ya están en el poder, van a gobernar y hacer realidad todas sus aspiraciones y sueños, pues están convencidos que en la democracia manda la mayoría, sin respetar los derechos de las minorías y mucho menos las críticas de la oposición. Sus elegidos por lo general no llegan a gobernar sino a vengarse, a tomar revancha y apropiarse el Estado como un botín para repartirlo entre sus copartidarios y numerosas redes clientelistas. Incluso hacen campaña prometiendo derogar leyes y revertir las reformas sociales del anterior gobierno por considerarlas populistas e improvisadas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Democracia de “Barras bravas”</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En resumen, tienen una noción de barras bravas de la democracia, acompañada de mascotas furiosas, consignas patrióticas y belicosas con gestos y saludos militares. Con esa puesta en escena niegan por completo el espíritu civilista y deliberativo de la democracia, que para ellos es puro discurso y la desprecian por falta de carácter, de cojones y “verraquera”. Les gusta es mandar y que los obedezcan, a eso reducen el poder, porque les cuesta demasiado trabajo pensar y persuadir. Lo de ellos es la beligerancia, no la deliberación. La confrontación, no la concertación. La imposición, no la conciliación. Sus consignas para volver al Congreso o llegar por primera vez son muy “originales”: prometen acabar con la corrupción, trabajar sin descanso y con transparencia, promover la justicia y el bien común. Aunque durante su permanencia por varias legislaturas en el Congreso no hayan rendido cuentas a la ciudadanía de sus ejecutorias y su desempeño haya sido penumbroso, cuando no vergonzoso por sus ausencias y falta de debates. Poco importa que, hasta hace pocas semanas, los que hoy aspiran a la reelección, se hubiesen opuesto furiosamente a la reforma laboral y pensional. Y, que una vez el Ejecutivo decretó el salario vital, hubiesen puesto el grito en el cielo, descalificándolo por populista. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Cambio de Identidad</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, en su búsqueda desesperada de votos, todo ha cambiado. Pareciera que fueran aliados del gobierno, pues la mayoría de los que ayer eran furibundos opositores hoy son partidarios de la “cuestión social” y ponderan el salario vital. Pero donde es más visible y hasta risible su cambio de identidad política y comportamiento es en la forma como se relacionan con el ciudadano común, al que ahora saludan de la mano, se toman selfies con él, escuchan atentamente y agradecen sus sugerencias, que prometen serán incorporadas en sus proyectos de ley. Han descendido de sus pedestales y curules de congresistas para volver a ser ciudadanos corrientes, de a píe, y se esfuerzan por ser iguales a nosotros y hasta se lamentan e indignan por el alto costo de la vida, pues sus menguados ingresos de congresistas ya casi no les alcanzan para cubrir sus gastos. Se han despojado de todo el protocolo de su poder de congresistas, ya no tenemos que pedirles citas, pues nos atienden inmediatamente en calles, plazas, el transporte público y en un arrebato de demócratas integrales y eruditos nos recuerdan la definición de Abraham Lincoln en 1863 en su famoso “Discurso de Gettysburg”: <strong><em>“La democracia es el gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo”.</em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿De cuál democracia me hablas?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero una vez son electos y llegan a sus curules, su rol de demócratas integrales y ciudadanos corrientes desaparece. Ahora son Honorables Congresistas, muy ocupados, a quienes hay que solicitar citas con meses de antelación, pues no tienen tiempo para atender tanta gentuza inoportuna, esa legión de vagos que no los deja tranquilos y menos atender como es debido las reuniones de trabajo en selectos clubes y congresos gremiales con sus generosos patrocinadores: banqueros, comerciantes, empresarios, ganaderos y sacrificados lideres agroindustriales, de quienes solo depende la prosperidad de Colombia. Ya la democracia no es el <strong><em>“gobierno del pueblo”</em></strong>, sino <strong><em>el gobierno de los plutócratas</em></strong>. Menos es el gobierno ejercido <strong><em>por el pueblo, pues quienes toman las decisiones y gobiernan son los políticos electos,</em></strong> losque tienen la “preparación” y saben “administrar muy bien lo público, transparentemente”, como si fuera su empresa privada y hacen del Estado un mercado para subastarlo entre cacocratas. Por último, menos es <strong><em>el gobierno para el pueblo, </em></strong>pues eso sería el horror del populismo, la oclocracia y no <strong><em>el gobierno para la seguridad jurídica y la estabilidad de los negocios, </em></strong>como es lo propio de la democracia liberal. Si lo leído hasta aquí le suena demasiado panfletario, propio de un académico izquierdista y hasta “mamerto”, le recuerdo el aparte final del artículo 1 de nuestra Constitución Política que dice: “<em>Colombia está fundada en <strong>el respeto de la dignidad humana</strong>, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en <strong>la prevalencia del interés general</strong></em><strong>”</strong> y, en cuanto el compromiso y las obligaciones constitucionales de los congresistas, el artículo 133 nos dice que <em>“Los miembros de cuerpos colegiados de elección directa representan al pueblo, y <strong>deberán actuar consultando la justicia y el bien común</strong>. El elegido es responsable políticamente ante la sociedad y frente a sus electores del cumplimiento de las obligaciones propias de su investidura</em>”. Pero en su ejercicio son contados los congresistas que cumplen esos dos artículos constitucionales, porque obedecen a la tramoya que define sus comportamientos y decisiones. Una tramoya que está conformada por conglomerados económicos que financian sus partidos y campañas, como lo demuestra la siguiente investigación de Cuestión Pública<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a>: “<em>Entre 2010 y 2025, los bancos de Sarmiento Angulo, El GEA, el Grupo Bolívar y los Gilinski aportaron o prestaron $33.843 millones para campañas al Congreso (si se suman las elecciones locales, esta cifra asciende a 110.367 millones); es decir, 7 de cada 10 pesos destinados por los principales conglomerados económicos a candidatos al Congreso se entregaron a través de sus bancos.</em> <em>Según los datos analizados por Cuestión Pública, los principales beneficiarios de estos préstamos y aportes fueron los partidos tradicionales. El 91% de los recursos, es decir, $31 mil millones aproximadamente, fue a parar a cinco partidos: <strong>el Centro Democrático ($9 mil millones), el Partido Liberal ($7 mil millones), el Partido de la U ($6 mil millones), Cambio Radical ($4 mil millones) y el Partido Conservador ($4 mil millones</strong>). <strong>Los otros tres mil millones fueron para el Partido Verde (un poco más de mil millones); el Polo Democrático ($300 millones aproximadamente</strong>), entre otros”</em>. Conviene leer la investigación completa en el portal de CUESTIÓN PÚBLICA: <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a>. Si lo hace y conoce mejor esa sofisticada tramoya de los conglomerados económicos, los llamados supercacaos, usted podrá decidir si bota su voto una vez más respaladando esos candidatos patrocinados o, por el contrario, vota informada y responsablemente por quienes considere que al menos cumplirán esos dos artículos de la Constitución. Claro que también puede votar en blanco o simplemente no votar, porque probablemente comparta esta radical y anarquista sentencia que se atribuye a José María Vargas Vila: <strong><em>“Quien vota, elige un amo”.</em></strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb">https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126396</guid>
        <pubDate>Sun, 01 Mar 2026 02:16:01 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/28211531/voto-secreto-y-libre.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La Tramoya Electoral]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>politica ex-céntrica y ciudadanía centrípeta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/politica-ex-centrica-y-ciudadania-centripeta-2/</link>
        <description><![CDATA[<p>&nbsp;POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Hernando Llano Ángel. Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad.</em></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas partes al mismo tiempo, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, ella carece propiamente de un centro. Su dinámica es más centrífuga que centrípeta, ella se dispersa y proyecta en todos los ámbitos de la vida social y personal. Desde los más públicos hasta los más íntimos. Con mayor razón en los tiempos que corren donde no queda un vericueto sin su presencia en el espacio físico y en el cibernético con su infinidad de redes sociales, que invaden y buscan continuamente “hackear” nuestras mentes. Por eso quienes se definen como políticos de centro y se obsesionan en forma narcisista por convertirse en su epicentro, dedicándose a fustigar a los extremos, tildándolos de extrema derecha o extrema izquierda -según su propia visión e intereses- tienen demasiadas dificultades para ser escuchados y persuadir a los electores. De alguna forma son víctimas de su anacrónica imagen de la política. Todavía la piensan y sitúan en una especie de plano cartesiano con coordenadas precisas, donde es posible distinguir claramente la derecha de la izquierda, el centro con sus gradaciones de centro derecha, centro izquierda y los extremos antagónicos que se disputan el electorado. &nbsp;A ello agregan en el plano internacional los puntos cardinales de norte y sur, este y oeste. Son incapaces de pensar la política como una correlación de fuerzas que define precisamente el plano en donde ella se desarrolla, así como los diversos lugares y puntos conflictivos, siempre contingentes, donde se desenvuelven sus protagonistas y actores. De suerte que los que ayer se reclamaban de derecha, hoy se mueven hacia la izquierda y viceversa, según sean sus objetivos y aspiraciones electorales. Lo vemos en las actuales campañas electorales, pues ahora resulta que para todos los candidatos la <strong><em>cuestión social</em></strong> y el empleo digno es una de sus máximas preocupaciones, obviamente después de la seguridad. Los que ayer fustigaban el salario vital, hoy salen a defenderlo. Y los que promovían la “Paz Total” hoy la fustigan como un fracaso letal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero la Política no es Topografía</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la política no es topografía, su dinámica vertiginosa e impredecible es más afín con la física cuántica que con la geometría cartesiana. En todo caso, no es susceptible de ser fijada y representada sobre un plano cartesiano y mucho menos ser situada en un punto exacto de intersección entre la abscisa “X” (seguridad) y la ordenada “Y” (cuestión social). La política es una actividad demasiado viva y dinámica para ser sometida a la precisión geométrica y menos aún a la lógica matemática, como bien parece saberlo Roy que no conoce barreras en la búsqueda de votos e ignorarlo Fajardo, atrapado en su lógica matemática e imagen de profesor virtuoso que da clases de moralidad a todos los demás candidatos. &nbsp;Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Si bien es cierto nuestra libertad está cada día más condicionada por los algoritmos y es más susceptible de ser manipulada por la IA y el vértigo de las Fake News en las redes sociales, aún conservamos nuestra capacidad de pensar críticamente y resistirnos a ese oscuro entramado de las elites tecnocráticas, fusionadas con las oligárquicas de la política, que están sustituyendo la democracia por la <strong>Infocracia</strong>, según lo advirtió Byung-Chul Han en su breve ensayo <em>“Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensar críticamente y deliberar públicamente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero mientras seamos capaces de hacer elecciones éticas a partir de nuestra reflexión crítica y la deliberación pública, seremos nosotros quienes definamos qué significa ser de derecha, centro, izquierda o sus extremos y no permitir que solo sean los políticos o la IA quienes nos encasillen en esas categorías según sus ideologías, doctrinas, prejuicios, odios, fobias, intereses y, sobre todo, su obsesión demagógica y megalómana por ganar las elecciones. Más aun en este tiempo de la IA, que pretende definir por nosotros lo que queremos, pensamos y elegimos hasta conducirnos al centro más peligroso de todos, el agujero negro de las decisiones tomadas a partir de las pasiones más devastadoras y letales de la política: el miedo, el odio y la codicia, camufladas bajo doctrinas que se alimentan de ideas supremacistas de orden racial, nacional y de clase, como está sucediendo en Estados Unidos con el credo de MAGA y AMERICA FIRST. Lo más preocupante es que esa parece ser una tendencia exitosa en gran parte del planeta. Porque esa elite tecnopolítica y los asesores de marketing electoral sabe bien cómo deslumbrar y cautivar a las mayorías con consignas altisonantes que promueven líderes demagógicos con supuestas soluciones para todos nuestros problemas que nos conducirán a un “mundo feliz”. Un mundo sin inseguridad, violencia, desempleo, pobreza, enfermedades, así terminen cortándonos la cabeza para salvarnos y ellos llegar al Congreso y la casa de Nariño. Es casi inverosímil que ese carnaval de ilusiones se repita cada cuatro años y que lo celebren quienes más lo sufren, para luego consolarse diciendo “todos los políticos son iguales” o son “los mismos con las mismas”, pero vuelven y votan por ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dígannos al menos un par de verdades</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero resulta que la mayoría de esos políticos, salvo muy contadas excepciones que casi siempre pierden las elecciones, se han pasado toda su vida sin resolver esos graves problemas, dedicados a prolongarlos y agudizarlos. Seguramente por ello ahora aspiran volver una vez más al Congreso e incluso hasta la Presidencia de la República. Son profesionales de la simulación y la incompetencia, cuando no de la contemporización y la celebración de acuerdos clandestinos con la codicia de poderosos grupos empresariales, financieros y criminales, que tras bambalinas “AVALAN” y financian sus costosas campañas electorales. Valdría la pena que en lugar de contarnos cómo nos van a salvar y hacer felices a todos, esos candidatos y candidatas nos dijeran un par de verdades, eso sí antes de las elecciones. Como, por ejemplo: 1) Cuánto valen sus campañas y sus innumerables vallas que oscurecen el horizonte de nuestras ciudades y campos, sus multitudinarias concentraciones populares, sus ágapes y correrías por todo el país, 2) Quiénes los están financiando<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> y, como todos son tan <em>“transparentes, correctos y honestos</em>”, también nos contarán cuáles son los acuerdos a los que han llegado con sus generosos patrocinadores. Si al menos conociéramos públicamente este par de verdades podríamos ir a las urnas con los ojos abiertos y sabríamos hasta qué punto lo que dicen y prometen tiene alguna veracidad o es pura demagogia, para no ir a botar nuestro voto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Responsabilidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro que si somos&nbsp; ciudadanos y nos reconocemos como el <strong><em>epicentro del poder político</em></strong>, no solo como electores situados en la periferia de banderías partidistas, deberíamos responder ese par de preguntas consultando portales como la Registraduría, <a href="https://www.registraduria.gov.co/">https://www.registraduria.gov.co/</a>, y otros que hacen seguimiento a las campañas como la MOE, <a href="https://moe.org.co/">https://moe.org.co/</a>, PARES, <a href="https://www.pares.com.co/">https://www.pares.com.co/</a>, Foro Nacional por Colombia, <a href="https://foro.org.co/">https://foro.org.co/</a>, Ideas para la Paz, <a href="https://ideaspaz.org/">https://ideaspaz.org/</a>, Indepaz, <a href="https://indepaz.org.co/">https://indepaz.org.co/</a>, además de numerosas y valiosas revistas digitales como Razón Pública, <a href="https://razonpublica.com/">https://razonpublica.com/</a>, La Silla Vacía, <a href="https://www.lasillavacia.com/">https://www.lasillavacia.com/</a>, Cuestión Pública, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a> y la Revista Raya <a href="https://www.revistaraya.com/">https://www.revistaraya.com/</a> , entre muchos otros medios digitales no matriculados partidistamente, comprometidos con el rigor analítico y la información a la ciudadanía. Gracias a su consulta y lectura podríamos formarnos un juicio ciudadano responsable y así deliberar públicamente sobre la idoneidad, competencia y decencia de los miles de candidatos y candidatas en campaña, para ir más allá de ese perfil de patriotas, defensores y salvadores de Colombia que todos ellos exhiben sin pudor alguno frente a las cámaras de televisión, entrevistas radiales y vallas publicitarias. Entonces al votar en forma responsable, informada y consciente les demostraríamos que <em>ellos no son el centro de la política</em>, que <em>somos los ciudadanos quienes estamos en el epicentro del poder público</em> y definiremos con nuestro voto quiénes y qué políticas estarán en el <em>centro de la actividad gubernamental</em>, sin dejarnos confundir por esos espejismos de derecha, centro, izquierda y sus extremos tras los cuales ocultan bien sus ambiciones políticas y las de sus patrocinadores, induciendo a millones de cándidos electores a botar su voto en los próximos comicios del 8 de marzo, 31 de mayo (primera vuelta presidencial) y seguramente en la segunda vuelta el 21 de junio.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb">https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126021</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 21:07:28 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[politica ex-céntrica y ciudadanía centrípeta]]></media:description>
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        <item>
        <title>Política ex-céntrica y ciudadanía centrípeta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/politica-ex-centrica-y-ciudadania-centripeta/</link>
        <description><![CDATA[<p>Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, febrero 2026)</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>POLÍTICA EX-CÉNTRICA Y CIUDADANÍA CENTRÍPETA</strong></p>



<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph">Hernando Llano Ángel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ser la política fundamentalmente una actividad ubicua y por eso toparnos con ella en todas partes al mismo tiempo, desde nuestro nacimiento hasta nuestra muerte, ella carece propiamente de un centro. Su dinámica es más centrífuga que centrípeta, ella se dispersa y proyecta en todos los ámbitos de la vida social y personal. Desde los más públicos hasta los más íntimos. Con mayor razón en los tiempos que corren donde no queda un vericueto sin su presencia en el espacio físico y en el cibernético con su infinidad de redes sociales, que invaden y buscan continuamente “hackear” nuestras mentes. Por eso quienes se definen como políticos de centro y se obsesionan en forma narcisista por convertirse en su epicentro, dedicándose a fustigar a los extremos, tildándolos de extrema derecha o extrema izquierda -según su propia visión e intereses- tienen demasiadas dificultades para ser escuchados y persuadir a los electores. De alguna forma son víctimas de su anacrónica imagen de la política. Todavía la piensan y sitúan en una especie de plano cartesiano con coordenadas precisas, donde es posible distinguir claramente la derecha de la izquierda, el centro con sus gradaciones de centro derecha, centro izquierda y los extremos antagónicos que se disputan el electorado. &nbsp;A ello agregan en el plano internacional los puntos cardinales de norte y sur, este y oeste. Son incapaces de pensar la política como una correlación de fuerzas que define precisamente el plano en donde ella se desarrolla, así como los diversos lugares y puntos conflictivos, siempre contingentes, donde se desenvuelven sus protagonistas y actores. De suerte que los que ayer se reclamaban de derecha, hoy se mueven hacia la izquierda y viceversa, según sean sus objetivos y aspiraciones electorales. Lo vemos en las actuales campañas electorales, pues ahora resulta que para todos los candidatos la <strong><em>cuestión social</em></strong> y el empleo digno es una de sus máximas preocupaciones, obviamente después de la seguridad. Los que ayer fustigaban el salario vital, hoy salen a defenderlo. Y los que promovían la “Paz Total” hoy la fustigan como un fracaso letal.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pero la Política no es Topografía</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero la política no es topografía, su dinámica vertiginosa e impredecible es más afín con la física cuántica que con la geometría cartesiana. En todo caso, no es susceptible de ser fijada y representada sobre un plano cartesiano y mucho menos ser situada en un punto exacto de intersección entre la abscisa “X” (seguridad) y la ordenada “Y” (cuestión social). La política es una actividad demasiado viva y dinámica para ser sometida a la precisión geométrica y menos aún a la lógica matemática, como bien parece saberlo Roy que no conoce barreras en la búsqueda de votos e ignorarlo Fajardo, atrapado en su lógica matemática e imagen de profesor virtuoso que da clases de moralidad a todos los demás candidatos. &nbsp;Al fin de cuentas, la política es la actividad que pone en juego, para bien o mal de todos, nuestra condición humana y su impredecible capacidad de acción, libertad y corruptibilidad. Si bien es cierto nuestra libertad está cada día más condicionada por los algoritmos y es más susceptible de ser manipulada por la IA y el vértigo de las Fake News en las redes sociales, aún conservamos nuestra capacidad de pensar críticamente y resistirnos a ese oscuro entramado de las elites tecnocráticas, fusionadas con las oligárquicas de la política, que están sustituyendo la democracia por la <strong>Infocracia</strong>, según lo advirtió Byung-Chul Han en su breve ensayo <em>“Infocracia. La digitalización y la crisis de la democracia”.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pensar críticamente y deliberar públicamente</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero mientras seamos capaces de hacer elecciones éticas a partir de nuestra reflexión crítica y la deliberación pública, seremos nosotros quienes definamos qué significa ser de derecha, centro, izquierda o sus extremos y no permitir que solo sean los políticos o la IA quienes nos encasillen en esas categorías según sus ideologías, doctrinas, prejuicios, odios, fobias, intereses y, sobre todo, su obsesión demagógica y megalómana por ganar las elecciones. Más aun en este tiempo de la IA, que pretende definir por nosotros lo que queremos, pensamos y elegimos hasta conducirnos al centro más peligroso de todos, el agujero negro de las decisiones tomadas a partir de las pasiones más devastadoras y letales de la política: el miedo, el odio y la codicia, camufladas bajo doctrinas que se alimentan de ideas supremacistas de orden racial, nacional y de clase, como está sucediendo en Estados Unidos con el credo de MAGA y AMERICA FIRST. Lo más preocupante es que esa parece ser una tendencia exitosa en gran parte del planeta. Porque esa elite tecnopolítica y los asesores de marketing electoral sabe bien cómo deslumbrar y cautivar a las mayorías con consignas altisonantes que promueven líderes demagógicos con supuestas soluciones para todos nuestros problemas que nos conducirán a un “mundo feliz”. Un mundo sin inseguridad, violencia, desempleo, pobreza, enfermedades, así terminen cortándonos la cabeza para salvarnos y ellos llegar al Congreso y la casa de Nariño. Es casi inverosímil que ese carnaval de ilusiones se repita cada cuatro años y que lo celebren quienes más lo sufren, para luego consolarse diciendo “todos los políticos son iguales” o son “los mismos con las mismas”, pero vuelven y votan por ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dígannos al menos un par de verdades</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero resulta que la mayoría de esos políticos, salvo muy contadas excepciones que casi siempre pierden las elecciones, se han pasado toda su vida sin resolver esos graves problemas, dedicados a prolongarlos y agudizarlos. Seguramente por ello ahora aspiran volver una vez más al Congreso e incluso hasta la Presidencia de la República. Son profesionales de la simulación y la incompetencia, cuando no de la contemporización y la celebración de acuerdos clandestinos con la codicia de poderosos grupos empresariales, financieros y criminales, que tras bambalinas “AVALAN” y financian sus costosas campañas electorales. Valdría la pena que en lugar de contarnos cómo nos van a salvar y hacer felices a todos, esos candidatos y candidatas nos dijeran un par de verdades, eso sí antes de las elecciones. Como, por ejemplo: 1) Cuánto valen sus campañas y sus innumerables vallas que oscurecen el horizonte de nuestras ciudades y campos, sus multitudinarias concentraciones populares, sus ágapes y correrías por todo el país, 2) Quiénes los están financiando<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> y, como todos son tan <em>“transparentes, correctos y honestos</em>”, también nos contarán cuáles son los acuerdos a los que han llegado con sus generosos patrocinadores. Si al menos conociéramos públicamente este par de verdades podríamos ir a las urnas con los ojos abiertos y sabríamos hasta qué punto lo que dicen y prometen tiene alguna veracidad o es pura demagogia, para no ir a botar nuestro voto.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Responsabilidad ciudadana</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Claro que si somos&nbsp; ciudadanos y nos reconocemos como el <strong><em>epicentro del poder político</em></strong>, no solo como electores situados en la periferia de banderías partidistas, deberíamos responder ese par de preguntas consultando portales como la Registraduría, <a href="https://www.registraduria.gov.co/">https://www.registraduria.gov.co/</a>, y otros que hacen seguimiento a las campañas como la MOE, <a href="https://moe.org.co/">https://moe.org.co/</a>, PARES, <a href="https://www.pares.com.co/">https://www.pares.com.co/</a>, Foro Nacional por Colombia, <a href="https://foro.org.co/">https://foro.org.co/</a>, Ideas para la Paz, <a href="https://ideaspaz.org/">https://ideaspaz.org/</a>, Indepaz, <a href="https://indepaz.org.co/">https://indepaz.org.co/</a>, además de numerosas y valiosas revistas digitales como Razón Pública, <a href="https://razonpublica.com/">https://razonpublica.com/</a>, La Silla Vacía, <a href="https://www.lasillavacia.com/">https://www.lasillavacia.com/</a>, Cuestión Pública, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a> y la Revista Raya, <a href="https://cuestionpublica.com/">https://cuestionpublica.com/</a>, entre muchos otros medios digitales no matriculados partidistamente, comprometidos con el rigor analítico y la información a la ciudadanía. Gracias a su consulta y lectura podríamos formarnos un juicio ciudadano responsable y así deliberar públicamente sobre la idoneidad, competencia y decencia de los miles de candidatos y candidatas en campaña, para ir más allá de ese perfil de patriotas, defensores y salvadores de Colombia que todos ellos exhiben sin pudor alguno frente a las cámaras de televisión, entrevistas radiales y vallas publicitarias. Entonces al votar en forma responsable, informada y consciente les demostraríamos que <em>ellos no son el centro de la política</em>, que <em>somos los ciudadanos quienes estamos en el epicentro del poder público</em> y definiremos con nuestro voto quiénes y qué políticas estarán en el <em>centro de la actividad gubernamental</em>, sin dejarnos confundir por esos espejismos de derecha, centro, izquierda y sus extremos tras los cuales ocultan bien sus ambiciones políticas y las de sus patrocinadores, induciendo a millones de cándidos electores a botar su voto en los próximos comicios del 8 de marzo, 31 de mayo (primera vuelta presidencial) y seguramente en la segunda vuelta el 21 de junio.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb">https://cuestionpublica.com/por-la-plata-baila-el-perro-o-el-candidato/?utm_source=cuestionp.beehiiv.com&amp;utm_medium=newsletter&amp;utm_campaign=quien-pone-la-plata-en-la-politica-y-a-que-partidos-va-nueva-investigacion&amp;_bhlid=ffa0820bade1d453cde840a7ea429fc62e2887cb</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126022</guid>
        <pubDate>Sat, 21 Feb 2026 16:31:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Política ex-céntrica y ciudadanía centrípeta]]></media:description>
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        <title>Leonor Muñoz, eterna guardiana de  la custodia de la memoria de Camilo Torres</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/leonor-munoz-eterna-guardiana-de-la-custodia-de-la-memoria-de-camilo-torres/</link>
        <description><![CDATA[<p>Entrar en esta lectura es encontrarse con una memoria que no descansa y una vida que se niega al olvido. Desde la mirada fiel de Leonor Muñoz, “Cebollita”, se despliega la figura de Camilo Torres Restrepo no como mito ni consigna, sino como presencia viva: sacerdote que nunca dejó de serlo, humanista atravesado por la fe y la rebeldía, y hombre entregado al amor eficaz por los pobres. En esta travesía de recuerdos, dolores y lealtades, se revela el vía crucis de quien custodió su legado frente a la estigmatización, el silencio y la manipulación de la historia, hasta devolverlo al lugar que le pertenece: la conciencia colectiva. Estas páginas invitan a mirar a Camilo en su complejidad humana y espiritual, como una voz que aún interpela, incomoda y convoca a repensar el sentido de nuestra propia humanidad.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Por: Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se dice que Dios habita en un eterno presente, y ese recuerdo nos llega a través de la inspiración de Leonor Muñoz, o “Cebollita”. Fue ella quien nos presentó a Camilo Torres Restrepo, sacerdote fallecido hace ya sesenta años, pero también fue quien lo trajo de nuevo a nuestro tiempo. Su figura permaneció en nuestras vivencias como si se tratara de un amigo eterno. Su memoria trascendió el tiempo y nos permitió sentir la espontaneidad y la franqueza de aquel hombre que se hizo libre y, por qué no decirlo, que también nos hizo libres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El día en que conocimos a Leonor Muñoz de Correal recorrimos juntos su finca en Cota (Cundinamarca), donde mostraba con orgullo sus plantaciones. Su apariencia frágil, su mirada dulce y, al mismo tiempo, su temple espiritual dejaban ver que su sosiego actual había sido pulido con sensibilidad y bajo enormes presiones, como se pule una gema para que pueda brillar. El trayecto de su vida no fue sencillo. Cebollita conservaba en su memoria aquella mañana en que asistió a la misa de las siete, hace ya sesenta y dos años. Era una alborada fría, cargada de soledad, pese a la presencia de algunas almas en el templo. La voz retumbante del sacerdote —ronca, queda, atravesada por la tristeza, el miedo y la angustia— sobresalía por encima de las lecturas bíblicas. Solo ella sabía que aquella misa cifraba la despedida y la manera en que Camilo había creído posible transformar las realidades.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="683" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-683x1024.png" alt="" class="wp-image-125366" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-683x1024.png 683w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-200x300.png 200w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS-768x1152.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003506/20260202_053114668_iOS.png 1024w" sizes="auto, (max-width: 683px) 100vw, 683px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Leonor conservaba la esperanza de que existiera una salida a esa maraña de oposiciones y ataques que surgen cuando alguien se atreve a hacer lo que nadie más se atreve. No comprendía por qué la bandera del amor eficaz y de la teología de la liberación generaba tanto escozor en la sociedad, en la Iglesia y en la vida misma. Creían en ideales y soñaban utopías; estaban llenos de inocencia. Sin embargo, sabían que, cuando no hay soluciones, es necesario buscar estrategias. Así fue como Leonor Muñoz presenció cómo su confesor, líder espiritual, amigo de infancia y ejemplo a seguir tomaba una decisión tan dolorosa como desafortunada: despojarse del hábito tras aquella inolvidable y penosa misa. Con lágrimas en los ojos, el sacerdote entregó sus dos tesoros a su entrañable amiga: su hábito y el cuidado de su madre, Isabel Restrepo, mientras emprendía un viaje sin retorno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los hechos que condujeron a esa determinación se remontan al momento mismo en que Camilo decidió no seguir el camino de su padre, Calixto Torres, el pediatra más reconocido de Bogotá. De haberlo hecho, habría tenido una vida colmada de comodidades. No obstante, Camilo vivió allí su primera rebeldía. Lleno de vitalidad y determinación, logró sobreponerse a sus propios gustos: la música llanera, la gastronomía exquisita y su pasión por los riñones al jerez. Fue más fuerte el llamado al prójimo, a las necesidades de los pobres, a esa voz interior que desde la infancia lo había llevado a conmoverse con la cruz del otro. Así, Camilo Torres Restrepo se inclinó hacia la vocación sacerdotal, guiado por el ejemplo de Jesús.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese camino también fue seguido de cerca por Cebollita, testigo de la transformación de un joven galante, bohemio y amante de la vida, hacia la senda espiritual. Aun así, percibió que Camilo nunca perdió su esencia. Por ello lo acompañó en sus visitas a la junta de acción comunal de Tunjuelito, en la entrega de mercados y en el apoyo a trabajos comunitarios. Compartió su afán por lo social y su dolor frente a las injusticias. Observó el surgimiento de la opción preferencial por los pobres, aprendida en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica), así como los seguimientos, las amenazas, los ataques de grupos represores y la firme postura de Camilo frente a esos embates. Notaba cómo lo seguían en sus recorridos en su moto Vespa y se angustiaba ante las amenazas o aquel episodio en el que dispararon contra la ventana del apartamento de su madre durante una de sus visitas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cadena de presiones comenzó cuando, junto con Orlando Fals Borda, impulsó la creación de la carrera de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia, convencido de que la academia podía ser un medio para transformar la sociedad. “Aborrecía Camilo la sociología congelada, matemática, ajena al compromiso con la realidad que se trata de analizar. Quería una ciencia social comprometida con los hombres, encarnada en la realidad, aterrizada en un sitio concreto”, como lo expresó Teófilo Escribano en un artículo publicado en <em>El Tiempo</em> en 1971, titulado <em>Camilo Torres, cinco años después</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Poco a poco, sus acciones fueron diezmadas: se cerraron sus círculos y se limitó su contacto con amigos y allegados. Intentaron acallar sus reuniones y encuentros, donde congregaba multitudes de simpatizantes y curiosos deseosos de escuchar a un sacerdote que hablaba de manera distinta a la de sus coterráneos. Surgieron enemigos visibles e invisibles. “Camilo era un viento nuevo, un aire fresco sobre la herida infectada de la injusticia social que continuaba devorando todo el cuerpo, bello pero ajeno, de Colombia”, como lo señaló Fernando Soto Aparicio en su libro <em>La siembra de Camilo</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquella mañana marcó en Leonor un cambio radical en su manera de comprender la realidad, la crueldad y la desesperación humanas en la búsqueda de transformaciones sociales que desbordan al individuo hacia aspiraciones idealistas de una sociedad política. Sus lágrimas de dolor y angustia le valieron el apelativo de Cebollita. Desde entonces inició un vía crucis al asumir la imagen y la vocería de Camilo, pues la muerte posterior y precipitada de su amigo la obligó a hacerse cargo de lo que quedó de él y de una familia forzada al exilio, dejándole a Leonor la responsabilidad de representarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lucha por conocer el lugar de sepultura de su cuerpo la llevó a entrevistarse con militares y con agencias del Estado colombiano, que de manera sistemática ocultaron la información y se llevaron el secreto de sus restos hasta la tumba, como ocurrió con su primo Álvaro Valencia Tovar, quien irónicamente fue también su verdugo. Fue señalada como colaboradora de comunistas. Leonor fue reconstruyendo fragmentos de una identidad perdida y de archivos personales donde se entrelazaban lo espiritual y lo social, lo sagrado y lo profano. Los depositó en un crisol de la historia oculta y, en silencio y soledad, aguardó el momento oportuno para limpiar la imagen estigmatizada de su amigo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su camino, conoció las múltiples facetas de quienes permanecieron en el mundo. Algunos traicionaron sus ideales y los llevaron a la radicalización; otros se vanagloriaron de haberlo conocido y se creyeron con derecho a ondear sus banderas. Hubo quienes escribieron biografías de personajes irreales —mártires, héroes o demonios— todos con un solo nombre: Camilo. Otros intentaron mantenerlo vivo en el espíritu de quienes no lo conocieron, construyendo un mito de un ser lejano, salvador o villano, completamente ajeno al Camilo que ella conoció.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos embates menoscabaron su corazón y su alma, creando en Leonor capas de protección frente a la desconfianza en la sociedad, el sistema y la amistad. Conoció la hipocresía, la deslealtad, la arrogancia y el desprecio hacia el caído. Se desató una tormenta que duraría más de cincuenta años, marcada por la violencia que ha atormentado a nuestro país. La radicalización de los ideales polarizó a la sociedad hasta un punto en el que el pensamiento ajeno dejó de ser tolerado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El año 2009 marcó el inicio de un despertar lento sobre lo que quedaba de aquel personaje que se desvanecía en el olvido de las nuevas generaciones. Tras un proceso de reconocimiento y de restablecimiento de la confianza en la institucionalidad, Leonor decidió donar la imagen terrenal de ese recuerdo sacro. Así, la Universidad Nacional de Colombia, a través de su Archivo Histórico, reconoció institucionalmente la trayectoria multifacética de Camilo, recibiendo sus sotanas como símbolo de comunión entre la academia, la historia, la diversidad, el respeto y la memoria.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="683" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-1024x683.png" alt="" class="wp-image-125367" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-1024x683.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-300x200.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS-768x512.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/02003803/20260202_053607772_iOS.png 1536w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El crisol se abrió y permitió mostrar su contenido. La promesa de realizar una exposición documental que revelara la integralidad de un ser que transitó entre el bien y el mal, la revolución y la evolución, nos permitió dimensionar su obra y forjó en nosotros un compromiso personal, utópico e ineludible. Este se materializó en 2016, en el marco de la conmemoración de los cincuenta años del fallecimiento de Camilo Torres, gracias al impulso del profesor Ramón Fayad y de su Centro de Pensamiento sobre este enigmático personaje, con la realización de una exposición en el nuevo edificio del Archivo Histórico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para la muestra <em>Camilo, pensamiento y acción</em> se convocó a docentes de diversas áreas del conocimiento para contextualizar esa compleja manera de entender la vida, dando como resultado un análisis de su pensamiento en tres ejes: el universitario, el investigador y el organizador social. La magnífica curaduría de William López reveló todas las caras de la moneda. Con franqueza, Leonor pudo soltar su carga de medio siglo. El peso de las ideas pasó a ser patrimonio de un país convulsionado, amado y rechazado a la vez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Leonor sintió la levedad del deber cumplido. Con generosidad nos regaló una sonrisa dulce, colmada de gratitud y de un auténtico amor eficaz. Nos enseñó que la verdadera brillantez del alma habita en lo sencillo, en dejarnos conmover por la reconciliación y el perdón. Cómo olvidar la mirada de nuestra querida Leonor: una mirada bañada de nostalgia, pero también de una fe inmutable en darnos a conocer al verdadero Camilo Torres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cebollita cumplió su propósito. Así la recordamos quienes la evocamos, reviviendo ese eterno presente que anhelamos habitar en la presencia de la divinidad. Leonor alcanzó la paz al volver a la casa del Padre el 6 de octubre de 2018, en la serenidad de su hogar, tomada de la mano de sus hijos, Camilo y Juan, mirando al infinito con aquella expresión inolvidable que la acompañó hasta el final.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, tras tantos embates, el destino continúa jugando con la memoria del padre Camilo Torres. Padre, porque un sacerdote nunca deja de serlo, aun cuando se despoje del hábito; Camilo, porque su personalidad y su pensamiento permanecen vivos. No como el guerrillero que nunca pudo ser, sino como el humanista entregado al amor eficaz por los pobres. Sin afán de vanagloria, a diferencia de quienes pretenden apropiarse de su figura y erosionan la memoria de aquello que Leonor quiso resguardar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si Cebollita aún viviera, con seguridad recitaría de memoria el primer capítulo del libro de quien fuera amigo de Camilo —y también sacerdote— Gabriel Guzmán Campos. En su obra <em>Camilo, presencia y destino</em>, obsequiada a Leonor con dedicatoria el 5 de febrero de 1967, se conserva una huella íntima de esa amistad, de la cual nos permitimos transcribir, a continuación, un fragmento textual:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>DINAMICA DE UN SIMBOLO</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Para dialogar sobre Camilo Torres Restrepo se nos exige una actitud mental nueva.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Su gesto es demasiado apremiante, casi hostil. Su mensaje es tremendamente agresivo e inaudito.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Camilo es nada, para quien no lo viva. Aún más: conviértese en algo monstruoso si no se llega hasta el fondo de su individualidad humana.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Solo así se le encuentra sentido a su vida y a su acción.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Después de adentrarnos en él, nos impide retornar satisfechos a nuestro propio mundo. Produce ecos, resonancias, compasión, desconcierto, admiración, desprecio, afecto. Tal vez&#8230; remordimiento.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No nos envía mensajeros. Nos grita las cosas cara a cara.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No se le puede interpretar como un accidental episodio momentáneo de la problemática colombiana o del acontecer latinoamericano, porque tiene dimensión y trascendencia históricas. Se evade del presente para proyectarse en el futuro. Es ahí donde cumple su destino.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Juicio de valor?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¡No!, si se cree que la historia —pero esa que por fortuna todavía no es un lugar común— estará de parte de Camilo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Nadie logra entenderlo si no lo ubica dentro de un contexto global.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si de esto no se tiene cuenta, es muy fácil adoptar ante él posiciones extremistas: de abominación para sepultarlo bajo una plúmbea losa de silencio; de dilusión, alegando que no debe mencionársele por mediar aún demasiadas conveniencias de tipo político, religioso, estatal, militar o estructural; de sublimación, que lo superexalta como héroe y mártir sin venia del acontecer histórico; de explotación, para hipotecarlo a intereses personales o de grupo; de asco, por su absurda determinación final; de subvaloración, pregonándolo demagogo, loco, bandolero y criminal.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Corresponde a las generaciones que luchan por la libertad y la democracia auténticas, desentrañar el contenido del propósito y el sacrificio de Camilo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Vana esperanza o generosa cuasi ingenua conjetura?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Quizás&#8230;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Camilo es y será siempre un ser contradictorio, controvertido y contradicho.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Como toda personalidad multifacética, corre peligro de ser enfocado de manera unilateral y recortada, adulterando por razones de simpatía o aversión, lo que realmente fue, para entregar los disminuido, mixtificado, manoseado, mútilo, a quienes anhelan conocerlo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Para unos, podría ser el mártir proteico, heroico, inimitable, único, intangible, ubicado más allá de cualquier intento de análisis; para otros, resultaría el lastimosamente equivocado, el loco tremebundo, el rebelde sin causa, el frustrado cuyo nombre se debe pronunciar a media voz, el antisocial que degeneró en arquetipo malicioso del delincuente común.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Se puede también caer en el desatino de hacerle decir a Camilo cosas que no dijo ni pensó; o de hacerle expresar cosas que pensó, pero no en la forma como se dicen.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Es difícil interpretar a hombre de tan contrapuesta conducta, de tan sorpresivas soluciones, de ímpetus tan vehementes, de tan millonaria honestidad, crédulo hasta lo increíble, bondadoso sin límite de cálculo, al con sólo nombrar “ ya se sabe que se mientan la generosidad, el amor, el noble pecho, la valentía, la lealtad, la sinceridad, la franqueza, la honradez acrisolada, el heroísmo, la amistad, la hidalguía, la hospitalidad, la cortesía, el buen trato, la gratitud, la liberalidad, la decencia y cultura y todas aquellas cualidades con que es uno cabal y perfecto caballero&#8221;.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No hay derecho a tomar por asalto la personalidad de Camilo Torres, para distorsionarla.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Ridículo es contemplarlo en parábola simplista y tratarlo con lástima, con piedad gimoteante, con efugios, como a un ingenuo terco cuyo sacrificio débese diluir hasta evaporarlo en una atmósfera donde apenas si flote vagamente su recuerdo.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Cómo lograr su exacta ubicación? ¿Entre el héroe y el mito, la deificación y la insignificancia, la genialidad y la insensatez, la grandeza rampante y el infantilismo envanecido, la cálida presencia permanente y la momentaneidad efectista, la máscula figuración y la audacia promisoria, el auténtico testimonio y la apostasía irreverente, el grito y el eco, la eclosionante racha tormentosa y el breve estremecimiento ocasional, la verdad en meridiana plenitud y la equivocación fatal, la rebeldía altanera de su sinceridad iluminada y el erguido gesto vanidoso?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¿Cómo interpretarlo? ¿Soñador o creador, visionario de momento, mesiánico destino, incendio contagiante, frustración deplorable, bandera auroral, empeñosa afirmación de desolados litorales, magnífico o ridículo, atormentado o iluso, germen en plomo aprisionado o raíz honda, respuesta cabal a la esperanza de un pueblo que podía coronarlo de ignominia o de laureles?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>En Camilo el análisis intríncase porque surgen y se entrecruzan múltiples valores o fallas que subyacen bajo su personalidad, entendida esta -siguiendo el concepto de Ribot &#8211; como el individuo mismo en su totalidad, en su continuidad y en su unidad psicoorgánica.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tendencias hereditarias y constitucionales, aportes de ambiente y educación, oscilaciones endogenas, variables psíquicas, predisposiciones afectivo-activas, podrían arbitrarse como marco de referencia para encuadrar la personalidad de Camilo. Sin embargo, quiero desligarme de patrones preestablecidos para encontrar al hombre y, a través de este, inquirir lo que fue Camilo, lo que anhelo y soñó y quiso realizar. Porque es inútil pretensión comprenderlo, captarlo, omitiendo su dimensión humana. Hay que partir del hecho real hombre para avizorar toda su recóndita urdimbre de triunfo y dolor.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Viví y conviví con él cerca de cinco años.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Asistí al desbordamiento de su germinal inquietud; supe de tantas cosas suyas; vi cómo se proyectaba hacia metas por él concebidas. Con base en esto y en muchos otros motivos valederos quiero entregar a Camilo depurado de mixturas arbitrarias: a Camilo-verdad, a Camilo-realidad, a Camilo-autenticidad, a Camilo-hombre.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Me rebelo por igual contra la cáfila de sepultureros a sueldo y de exhumadores histéricos. Aquellos, intentan ocultarlo, deshacerlo, borrarlo de la conciencia de Colombia y de América empeñándose en exhibirlo como &#8220;muerto a tiempo&#8221;; mientras estos, lo reclaman para rendirle homenaje de zalemas y baldías memoraciones. Y ahí está el error: en que todos, exhumadores y sepultureros, se aferran al &#8220;cadáver&#8221; de Camilo: a Camilo-cadáver, a Camilo-negación, a Camilo-frustración, al Camilo-emocional que se quedó en el monte en espera de que &#8220;su boca se le llenara de flores y de trigo&#8221; .</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Por respeto a Camilo, que no lean este libro los pacatos, los de espíritu fariseo, los de conciencia maniquea, ni tampoco los mañosos y mucho menos los sempiternos genuflectos ante el dios miedo, el dios cálculo, el dios conveniencia.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>¡No!, no toquen este libro los magos de la entrega y la mercadería; los recelosos; los de mentalidad de bodegueros; los prudentes escandalizables; los cristianos sin testimonio; los cambalacheros del honor; los censores puritanos; los adulteradores de intención; los oportunistas que no se comprometen.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Que ni tan siquiera lo miren cuantos anhelan vivir incontaminados, impolutos, imperturbados, inconmovibles y satisfechos.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Que no abran estas páginas tantas plañideras ocasionales que expresaron su pena en ridículas farsas ululantes, tan en extremo impertinentes, que más parecían decepcionadas beldades disputándose el honor de haber sido las únicas confidentes de Camilo a última hora. ¡No. Que no lo lean cuantas lo soñaron como al hombre apetecible e imposible, víctimas de su propia fantasía otoñal y de sus emociones en receso.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>No toquéis este libro vosotros los profanadores de cadáveres. Ni vosotros los gacetilleros de pacotilla con vuestras plumas fletadas. Ni tampoco vosotros los buhoneros de cebido toda vosotros os aventadores de reputación. Ni vosotros los tránsfugas de toda responsabilidad que os horrorizáis de las crucifixiones.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Que no lo toquen muchos que se infiltraron en su movimiento y lo delataron y lo traicionaron a cambio de monedas.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Que lo den por no escrito cuantos quieren hollar a Camilo ya muerto, con la sordidez de sus pezuñas salvajes.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Camilo tiene un heredero único en la dimensión de lo temporal y de la historia: el pueblo. ¿Este lo mantendrá auténtico?</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Le pertenece al pueblo pobre, campesino y obrero, porque es la respuesta al clamor que viene desde la manigua, el hambre, el desamparo la endemia secular. Voz de clase explotada, de gleba, de agro colombiano, de hombre anónimo destinado a ser arteria rota, sangre que acusa, inmolación silenciosa, cadáver profanado, cuerpo insepulto, carroña de caminos, rebeldía, fusil, tea libertaria, grito. Grito de esperanza, en llamas y banderas; de certeza en un destino inconmensurable.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Camilo planteó cosas que la gente sentía. Con base en esta evidencia, puede afirmarse que aproximó la revolución a todos.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Despertó la inconformidad y vapuleó el conformismo.Por eso, unos lo siguen y otros lo maldicen</em>.</p>
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        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125364</guid>
        <pubDate>Mon, 02 Feb 2026 05:38:39 +0000</pubDate>
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