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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 15 Apr 2026 17:05:54 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de ala | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Conferencia en Santa Marta: 45 países se reúnen por primera vez para debatir cómo salir del petróleo, gas y carbón</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/conferencia-en-santa-marta-45-paises-se-reunen-por-primera-vez-para-debatir-como-salir-del-petroleo-gas-y-carbon/</link>
        <description><![CDATA[<p>En medio de una crisis en torno al combustible a nivel mundial por guerras y conflictos y ante una&nbsp;dependencia global por el petróleo, el gas y el carbón,&nbsp;representantes de 45 países se reunirán en&nbsp;Santa Marta, Colombia, para pensar cómo abandonar los fósiles&nbsp;de forma justa y basada en evidencia. Se trata de la&nbsp;Primera Conferencia sobre la [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La Primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles se realizará entre el 24 y el 29 de abril en Santa Marta, Colombia.</em></li>



<li><em>El encuentro no será un espacio de negociación ni de obligación para los países, sino que busca acelerar las alternativas al petróleo, al gas y el carbón.</em></li>



<li><em>Especialistas y representantes de la sociedad civil destacan elementos clave en la participación de países para abandonar los combustibles fósiles de forma justa y equitativa.</em></li>



<li><em>Académicos, organizaciones civiles, comunidades y sectores privados tendrán espacios de diálogo para exponer sus alternativas de desarrollo.</em></li>
</ul>



<p>En medio de una crisis en torno al combustible a nivel mundial por guerras y conflictos y ante una&nbsp;<strong>dependencia global por el petróleo, el gas y el carbón,</strong>&nbsp;representantes de 45 países se reunirán en<strong>&nbsp;Santa Marta, Colombia, para pensar cómo abandonar los fósiles</strong>&nbsp;de forma justa y basada en evidencia.</p>



<p>Se trata de la&nbsp;<strong>Primera Conferencia sobre la Transición para Abandonar los Combustibles Fósiles</strong>&nbsp;que se realizará entre el 24 y el 29 de abril, cuando se reunirán por un lado ministros, representantes de gobiernos y portavoces, pero también académicos, organizaciones civiles, comunidades y sectores privados.</p>



<p>Ambientalistas, organizaciones civiles, autoridades y especialistas que acudirán a este encuentro cuentan a<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;las expectativas y los retos de esta iniciativa para empezar a imaginar una vida sin combustibles fósiles, presentes en la vida diaria, desde la ropa y el plástico, hasta el transporte, la electricidad y la calefacción.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/cop30-no-logro-avanzar-transicion-combustibles-fosiles/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">La COP30 dejó un gran sinsabor y no logró avanzar en la transición de los combustibles fósiles</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271426"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/15073018/santa-marta-colombia-encuentro-retos-combustibles-fosiles-2.jpeg" alt="ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Irene Vélez Torres" class="wp-image-271426" /><figcaption class="wp-element-caption">El encuentro internacional, organizado por Colombia y el Reino de Países Bajos, se realizará en Santa Marta del 24 al 29 de abril. En la imagen, la ministra de Ambiente Irene Vélez. Foto: Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Santa Marta, un encuentro de alternativas, pero sin obligaciones</strong></h2>



<p>Si bien el encuentro en Santa Marta se inició tras un fallido intento por generar una ruta de salida a los combustibles fósiles en la pasada Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30),&nbsp;<strong>no es un espacio de negociación formal,</strong>&nbsp;<strong>sino un foro para abordar alternativas</strong>&nbsp;entre países que buscan dejar atrás la dependencia a los hidrocarburos.</p>



<p>“<strong>Esta conferencia no va a intentar convencer a nadie</strong>. Estamos convencidos de que es urgente realizar acciones de transformación para disminuir esa dependencia y la eliminación de esos combustibles”, dice Luz Dary Carmona, viceministra de Ordenamiento Ambiental del Territorio de Colombia al explicar uno de los tres pilares que sostienen al encuentro.</p>



<p>Los otros soportes del foro se centran en&nbsp;<strong>transformar la oferta y la demanda de los combustibles</strong>, mediante el cierre gradual e incentivos para energías renovables, así como en soluciones que aceleren la transición energética justa mediante<strong>&nbsp;la cooperación entre países.</strong></p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/lobby-combustibles-fosiles-agroindustria-ganadores-cop30/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">El lobby de los combustibles fósiles y la agroindustria fue uno de los ganadores de la cumbre por el clima en la COP30</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267157"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/25180532/54939096037_b96984749e_k.jpg" alt="La negociadora por Colombia, Daniela Durán, en su intervención en la plenaria oficial de la COP30. Foto: © UN Climate Change - Kiara Worth" class="wp-image-267157" /><figcaption class="wp-element-caption">La negociadora por Colombia, Daniela Durán, en su intervención en la plenaria oficial de la COP30. Foto: cortesía © UN Climate Change/Kiara Worth</figcaption></figure>



<p>Aunque los resultados en Santa Marta buscarán complementar las negociaciones climáticas de la COP, estos no son obligatorios para los países que acuden al encuentro.</p>



<p>“Desgraciadamente no será nada vinculante porque en el marco del Acuerdo de París los procesos son nacionalmente determinados, así que los criterios pueden ser globales, la identificación de barreras y de palancas para la transición se estima que será global, pero&nbsp;<strong>nadie puede obligar a los Estados a hacer nada</strong>”, explica Claudio Angelo, coordinador de Política Internacional del Observatório do Clima.</p>



<p>El especialista sostiene que por este motivo,&nbsp;<strong>las alianzas que se puedan tejer en Santa Marta serán clave para acciones futuras</strong>.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/11/lobistas-petroleo-agronegocio-permean-cop30/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Lobistas del petróleo y el agronegocio permean la COP30 para imponer sus agendas en la discusión climática</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266879"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/16115041/cop30-indigena-protestas-belem-marchas-2.jpg" alt="Personas en marcha por la justicia climática" class="wp-image-266879" /><figcaption class="wp-element-caption">Una movilización durante la COP30 en Brasil hizo un funeral simbólico a los combustibles fósiles. Foto: cortesía Artyc Studio</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Justicia, un principio ausente en la conversación</strong></h2>



<p>Entre el 24 y el 27 de abril, el encuentro abrirá espacios de diálogo para la academia, sociedad civil, comunidades y sector privado, entre otros, con el objetivo de identificar vías que permitan una transición justa.</p>



<p>Para Nicolás David Ulloa Sánchez, coordinador programático de la Fundación Foro Región Central,&nbsp;<strong>hay un reto en este segmento del foro para escuchar las alternativas que las comunidades buscan expresar.</strong></p>



<p>“A estas poblaciones que han sido marginalizadas e invisibilizadas en escenarios de diálogo son justamente a las que hay que escuchar para garantizar estos ejercicios de inclusión en los procesos de abandono de los combustibles fósiles”, comenta el especialista.</p>



<p>Además, agrega que se deben elaborar mecanismos de seguimiento a las participaciones de las comunidades y que permitan no solo diálogo, sino también una fiscalización ciudadana de los resultados.</p>



<p>“En esta conferencia debe quedar una hoja de ruta de qué se quiere alcanzar y para ello debe haber no solamente compromisos, sino también&nbsp;<strong>un ejercicio de control y seguimiento de las comunidades a sus respectivos gobiernos</strong>”, comenta a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_267046"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/22031305/irene-velez-ministra-colombia-cop30-2-768x512.jpeg" alt="Representante de países en la COP30, en Belém, Colombia" class="wp-image-267046" /><figcaption class="wp-element-caption">En 2025, Colombia encabezó la Declaración de Belém, una alianza de países que reconocen la urgencia de acelerar la transición fuera del petróleo, el carbón y el gas. Foto: Ministerio de Ambiente de Colombia</figcaption></figure>



<p>En tanto, Sara Larraín, ambientalista y directora de la Fundación Chile Sustentable, organización que también acudirá al encuentro, sostiene que para abordar una transición energética justa&nbsp;<strong>debe haber un reconocimiento de los costos desiguales e impactos que enfrentan territorios y países</strong>.</p>



<p>“Va a ser un excelente ejercicio ver el abandono de combustibles fósiles con un componente de equidad”, advierte la especialista y agrega:&nbsp;<strong>“Si no logramos, con los temas de adaptación, generar acciones&nbsp;<em>bottom up</em>&nbsp;[de abajo hacia arriba] desde los territorios potencialmente afectados, no vamos a avanzar a nivel de las élites negociadoras</strong>”, dice la especialista a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>.</p>



<p>Además, Larraín considera que debe haber un mayor acercamiento de las tecnologías renovables a los sectores más vulnerables para que exista un empoderamiento y acercamiento directo con la transición energética justa.</p>



<p>“El hecho de tener un panel solar en tu techo te hace más cercano al sector. Tienes que buscar, entender e informarte. Es un beneficio enorme porque hasta ahora la energía eléctrica funciona como un servicio que aparece como magia, cuando hay una cadena de producción detrás invisibilizada y desconectada entre sí”, sostiene.</p>



<p>De acuerdo con autoridades del Ministerio de Ambiente,<strong>&nbsp;se espera que en Santa Marta participen cerca de 2800 personas de organizaciones, movimientos sociales, ambientalistas, así como comunidades y poblaciones indígenas.</strong></p>



<p><strong>Leer más |<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/desafios-congreso-colombia-defensores-deforestacion-energia-crisis-climatica/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">&nbsp;Colombia: el nuevo Congreso llega con el desafío de legislar sobre defensores, deforestación, energía y crisis climática</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_266727"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/11/09172047/54906297499_10cd66d172_k.jpg" alt="El presidente de Colombia, Gustavo Petro, realiza una intervención en la Cumbre de Líderes de la COP30. Foto: Paulo Mumia/COP30" class="wp-image-266727" /><figcaption class="wp-element-caption">El presidente de Colombia, Gustavo Petro, durante una intervención en la Cumbre de Líderes de la COP30. Foto: cortesía Paulo Mumia/COP30</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>El papel de gobiernos y privados, una incertidumbre</strong></h2>



<p>Para ir más allá de los discursos para abandonar los combustibles fósiles, otro reto será el nivel de participación de los gobiernos y sectores privados, de acuerdo con Lorena Caballero López, directora técnica del Grupo de Financiamiento Climático de Latinoamérica y el Caribe (GFLAC).</p>



<p>La especialista considera que, hasta ahora, no hay información detallada del nivel de participación que tendrán los países en sectores clave, más allá del ambiental.</p>



<p>“No es lo mismo que acudan solamente autoridades ambientales a representantes de otras áreas que son vitales, con la parte financiera y la energética”, señala Caballero.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271427"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/15073021/santa-marta-colombia-encuentro-retos-combustibles-fosiles-3.jpg" alt="Exploración petrolera en Colombia" class="wp-image-271427" /><figcaption class="wp-element-caption">El encuentro en Santa Marta se basa en implementar acciones para superar la dependencia de los combustibles fósiles, transformar la oferta y demanda de esta industria y fortalecer el multilateralismo. Foto: Agencia Nacional de Hidrocarburos</figcaption></figure>



<p>Además, comenta que será clave conocer&nbsp;<strong>cómo cumplir las acciones nacionalmente determinadas</strong>. “La expectativa es que vayamos con rutas y acciones tangibles, ya todos tenemos una serie de acuerdos firmados. La idea es llegar con los cómo”, advierte.</p>



<p>Caballero destaca que la participación de países de la región con economías intensivas de carbono jugarán un papel importante en el encuentro para ofrecer alternativas.</p>



<p>“Tenemos una región que en su mayoría sigue siendo de economías intensivas en carbono. Recibimos mucho más ingresos de ese tipo de actividades y destinamos mucho más a seguirlas financiando. El hecho de que la participación pueda ser importante va a ser un gran éxito de entrada”, adelanta.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> organizaciones protestan dentro de la COP30, en noviembre de 2025, por la presencia de lobistas de los combustibles fósiles. <strong>Foto:</strong> cortesía © UN Climate Change/Kiara Worth</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/gonzalo-ortuno-lopez/">Gonzalo Ortuño López</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/santa-marta-colombia-conferencia-retos-combustibles-fosiles/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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<p></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127907</guid>
        <pubDate>Wed, 15 Apr 2026 17:05:51 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/cocodrilos-de-tumbes-en-peligro-critico-de-extincion-encuentran-una-esperanza-en-la-costa-norte-de-peru/</link>
        <description><![CDATA[<p>Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El Centro de Acuicultura Tuna Carranza alberga actualmente a 321 cocodrilos de Tumbes, una especie en Peligro Crítico de extinción en Perú.</em></li>



<li><em>El centro de conservación se estableció en 1996 para el manejo de los cocodrilos en cautiverio y nació con 40 individuos.</em></li>



<li><em>Desde hace unos años se frenó su reproducción porque las instalaciones han llegado al límite de su capacidad.</em></li>



<li><em>La especie estuvo al borde la extinción debido a la caza para el comercio ilegal de sus pieles y carne y la reducción de su hábitat por el crecimiento de la agricultura y la acuicultura.</em></li>
</ul>



<p>Alejandro se pasea solo en el estanque artificial de agua. Es el único que se mantiene fresco porque ningún otro cocodrilo se atreve a entrar en esa poza mientras este macho de casi cuatro metros de largo esté sumergido. Para refrescarse, los otros reptiles que comparten el mismo espacio deben ingresar al mismo tiempo o esperar a que Alejandro decida salir del agua, así evitan cualquier inconveniente, porque este&nbsp;<strong>cocodrilo de Tumbes (<em>Crocodylus acutus</em>)</strong>, como todos los de su especie, es muy territorial.</p>



<p>Cuando sale, su presencia es imponente. Pero no es el único que impacta en el Centro de Conservación del Cocodrilo de Tumbes. La imagen también es asombrosa cuando todos los otros cocodrilos dentro del corral se deslizan para entrar o salir de las pozas.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271339"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233022/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-5.jpg" alt="Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leamdro Amaya / Mongabay Latam." class="wp-image-271339" /><figcaption class="wp-element-caption">Actualmente hay 321 cocodrilos de Tumbes en el centro de conservación Tuna Carranza. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Detrás de las mallas parecen petrificados bajo los 32 grados que marca el termómetro ese sábado por la mañana en que un equipo de<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;recorrió el centro de conservación. Este sitio forma parte del&nbsp;<strong>Centro de Acuicultura Tuna Carranza</strong>, ubicado en Puerto Pizarro, Tumbes, en el norte de Perú,&nbsp;<strong>un lugar destinado a la protección de esta especie en cautiverio</strong>, al ecoturismo y a proyectos de investigación para la reproducción de conchas negras y de peces como el robalo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-768x512.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli.</figcaption></figure>



<p>“Los turistas que vienen se asombran cuando nosotros estamos adentro, haciendo mantenimiento, a veces preguntan ¿por qué no los agreden? Yo les digo: porque ellos han nacido acá, están acostumbrados a la presencia humana, pero tampoco son muy confiables», dice Juan Manuel Pulache, quien forma parte del equipo de cinco técnicos y dos profesionales que&nbsp;<strong>se encargan de atender todos los días a los 321 cocodrilos</strong>&nbsp;que viven en este centro.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/peru-pesca-palangre-amenaza-albatros-cientificos-soluciones/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Perú: la pesca con palangre amenaza a los albatros, pero científicos buscan soluciones</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Tres décadas cuidando al cocodrilo</h2>



<p>Pulache y el resto del equipo ingresan a los corrales para atenderlos. Entran cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas para lograr que se deslicen dentro del agua. También para<strong>&nbsp;alimentarlos con trozos de pollos o pescados</strong>&nbsp;y mientras lo hacen, quienes observamos desde el borde de los corrales podemos ver cómo devoran sus presas con sus afilados dientes.</p>



<p>Diego, un cocodrilo grande de tres metros y medio y más de 40 años, es otro de los engreídos de Pulache, junto a&nbsp; Chalo y Godzilla. Actualmente&nbsp;<strong>hay 321 cocodrilos en este centro de conservación distribuidos en 12 corrales</strong>. Por ahora, los machos están separados de las hembras porque el centro ha alcanzado la capacidad máxima para albergar a los animales, por tanto, ya no deben reproducirse. “El Serfor [Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre] nos ha recomendado que hagamos un paréntesis en la reproducción”, comenta el ingeniero pesquero Flavio Saldarriaga, responsable del Centro de Acuicultura Tuna Carranza del&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/04/peru-congresistas-reeleccion-apoyaron-leyes-favorecen-mineria-ilegal/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Fondo Nacional de Desarrollo Pesquero</a>&nbsp;(Fondepes).</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271345"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171357/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-1-scaled.jpg" alt="En 1996 se capturaron 40 animales para ponerlos en cautiverio en en el centro de conservación. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271345" /><figcaption class="wp-element-caption">En 1996 se capturaron 40 animales para resguardarlos en el centro de conservación ante las crecientes amenazas contra la especie. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Mientras caminamos entre los corrales donde viven los cocodrilos, Saldarriaga cuenta cómo nació este centro de conservación. “<strong>En 1996 se hizo la captura de 40 animales</strong>&nbsp;para ponerlos en cautiverio. Ahora tenemos 321 cocodrilos de diferentes estadios: juveniles, adultos y reproductores”.</p>



<p>El cocodrilo de Tumbes, también llamado cocodrilo americano, es una especie que habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Aunque está considerado como Vulnerable en toda su extensión,&nbsp;<strong>en Perú aparece En Peligro Crítico de extinción.</strong></p>



<p>“En su hábitat natural las densidades poblacionales son bajas, por eso se encuentra categorizada En Peligro de extinción y bajo el Apéndice I de CITES [Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres]”, agrega Saldarriaga. En el Apéndice I se incluyen las especies con el mayor riesgo de extinción, por tanto, está prohibido su comercio internacional.</p>



<p><strong>La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población de esta especie.</strong>&nbsp;“La expansión agrícola y la expansión acuícola ha reducido también el hábitat del cocodrilo”, agrega Saldarriaga.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271346"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11171833/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-3-1.jpg" alt="Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271346" /><figcaption class="wp-element-caption">Los cocodrilos son alimentados con trozos de pollo o de pescado. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Otra causa para la reducción de la población de esta especie tiene que ver con la&nbsp;<strong>disminución de su alimento</strong>. “El río Tumbes se ha visto amenazado por la contaminación de sus aguas a consecuencia de los residuos de la minería ilegal que llega desde Ecuador”, explica Harold Sánchez, director de la Dirección General de Capacitación y Desarrollo Técnico de Acuicultura de Fondepes, un organismo que forma parte del Ministerio de la Producción (Produce).</p>



<p>Sobre la problemática de la contaminación explicó que la<strong>&nbsp;polución de la cuenca Puyango-Tumbes proviene de las actividades mineras</strong>&nbsp;en Ecuador (provincia de El Oro) y la<strong>&nbsp;inadecuada gestión de los residuos</strong>&nbsp;vertidos a lo largo del río.</p>



<p>Esta contaminación reduce la cantidad de peces que son el alimento de los cocodrilos. A ello se suma que esta disminución de peces también impacta en la población de las aves, que muchas veces son también alimento de los cocodrilos, por tanto, “cada vez encuentran menos alimento”, agrega Sánchez.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2025/10/dia-mundial-de-los-animales-monitoreo-especies/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Día Mundial de los Animales: cámaras trampa para conservar jaguares y delfines en la Selva Maya y la Amazonía</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Una población en recuperación</h2>



<p>“El cocodrilo de Tumbes es una de las especies únicas en Perú.&nbsp;<strong>Se le encuentra en todo el departamento</strong>, pero mayormente&nbsp;<strong>desde el origen del río Tumbes hasta la desembocadura en el mar</strong>”, explica George Reyes Rueda, médico veterinario zootecnista de la Dirección Forestal y de Fauna Silvestre y Asuntos Ambientales Agrarios de Tumbes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271336"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/10233006/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-2.jpg" alt="La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya / Mongabay Latam. " class="wp-image-271336" /><figcaption class="wp-element-caption">La caza ilegal para el comercio de su piel y de su carne ha sido una de las causas de la reducción de la población del cocodrilo de Tumbes. Leandro Amaya/Mongabay Latam</figcaption></figure>



<p>Reyes reafirma que esta especie llegó al borde de la extinción como consecuencia de la&nbsp;<strong>caza ilegal para la comercialización de su piel</strong>. “Era muy difícil verlo en su hábitat natural, pero actualmente podemos verlos por diferentes zonas en el departamento de Tumbes, gracias a los cuidados, al monitoreo, a todos los esfuerzos que se han sumado para su protección”, dice Reyes.</p>



<p>Sin embargo, las amenazas para esta especie no se han terminado. Reyes cuenta que&nbsp;<strong>en diciembre de 2025 la Policía incautó 37 crías de cocodrilo</strong>&nbsp;que estaban siendo trasladadas en un vehículo, posiblemente para el comercio ilegal. Tras el decomiso, los pequeños cocodrilos fueron liberados en su hábitat natural.</p>



<p>También se han dado casos en los que se han encontrado cocodrilos en las playas. “Hace poco encontramos un cocodrilo de 3.5 metros de largo en playa Hermosa [distrito de Corrales, Tumbes] y lo entregamos en custodia al centro de conservación, debido a su tamaño es un poco difícil devolverlo a su hábitat.”, cuenta Reyes. “Cuando son más pequeños si es posible llevarlos a su hábitat natural”.</p>



<p>“La demanda de espacio para la expansión agrícola y urbana va reduciendo el hábitat del cocodrilo, es por eso que buscan otros lugares y muchas veces terminan en canales de regadío agrícola, cerca de los pueblos, como en el caso de Corrales; también son arrastrados al mar en temporada de lluvia y llegan a las playas”, explica Reyes.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271347"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11173808/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-3-scaled.jpg" alt="El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271347" /><figcaption class="wp-element-caption">El cocodrilo de Tumbes está en Peligro de Extinción en Perú. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Mientras esto sucede en su hábitat natural, dentro del centro de conservación los especialistas se esfuerzan por conocer más de esta especie. “Evaluamos su comportamiento, su alimentación y tenemos todos los protocolos para el manejo en cautiverio desde que el animal nace”, explica Saldarriaga.</p>



<p><strong>Enero es el mes en que nacen los cocodrilos</strong>&nbsp;y desde ese momento empieza la etapa de adaptación del neonato. Los siete primeros días se les da alimento, porque estos animales comienzan a comer a partir de los siete días de nacido. “Les damos papilla de hígado de pollo&nbsp; mezclados con cangrejos, con peces, hacemos una molienda y la complementamos con vitaminas de acuerdo al peso corporal”. Para el segundo año se les cambia de dieta y los alimentan con pollo picado. A medida que van creciendo las presas de pollo son más grandes pero siempre tienen complementos vitamínicos. “Ese es nuestro protocolo de alimentación”, explica Saldarriaga.</p>



<p>De acuerdo con el&nbsp;<a href="https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/6771455/5868089-dt-manejo-en-cautiverio-del-cocodrilo-americano.pdf?v=1723583934" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Protocolo de Crianza del Ccocodrilo de Tumbes</a>, elaborado por Fondepes, el centro de conservación fue establecido para la crianza en cautiverio de esta especie y garantizar procesos posteriores que eviten su extinción. Por ahora no se han establecido las condiciones para que los especímenes que habitan en el Tuna Carranza retornen a su hábitat natural.</p>



<p><strong>Otro protocolo que han elaborado en el centro de conservación es el manejo de la reproducción.</strong>&nbsp;“Manejamos la proporción sexual que debemos tener en un corral. Nosotros hemos trabajado con la proporción de un macho y cuatro o cinco hembras. También hemos evaluado el comportamiento de la hembra cuando está cuidando su nido. Toda esta información sirve para la academia y para los estudiantes de veterinaria, pesquería, ingeniería forestal y medioambiente que vienen al centro para hacer sus prácticas”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271348"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11174831/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-4-scaled.jpg" alt="El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997 luego de que un año antes se capturaran a 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli. " class="wp-image-271348" /><figcaption class="wp-element-caption">El Centro de Acuicultura Tuna Carranza fue establecido formalmente en 1997, luego de que un año antes se capturaran 40 cocodrilos. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>En el laboratorio del centro de conservación también analizan muestras de sangre de los cocodrilos y<strong>&nbsp;enseñan a los practicantes a pesarlos, tomarles la talla, la temperatura</strong>&nbsp;corporal de los animales, cortarles las uñas a los cocodrilos y hacerle curaciones.</p>



<p>También analizan el fitoplancton y zooplancton de los tanques de agua para saber cuáles son las microalgas dominantes en este cada de agua, entre otros análisis para mantener en buen estado a los cocodrilos.</p>



<p>Harold Sánchez, de Fondepes, aclara que&nbsp;<strong>el costo de este centro de conservación es de alrededor de medio millón de soles al año</strong>&nbsp;<strong>(unos 150 000 dólares)</strong>, considerando la población actual. La propuesta inicial del centro de conservación, explica Sánchez, era llegar a reproducir 1000 cocodrilos en cautiverio para empezar a liberarlos en su medio natural.</p>



<p>Pero esto no ha ocurrido, pues para que se concrete se tendría que ampliar la infraestructura y contar con por lo menos el triple de presupuesto para su funcionamiento. “Cuando son pequeños pueden estar juntos en un corral, pero cuando crecen se ponen territoriales y pueden ser agresivos, entonces, es necesario separarlos. Si no contamos con más corrales tenemos esa limitación, por eso hemos frenado la reproducción”, comenta Sánchez.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271343"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/11170005/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Yvette-Sierra-Praeli-scaled.jpg" alt="El equipo ingresa a los corrales para alimentarlos y cuando se percatan de que los cocodrilos han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli." class="wp-image-271343" /><figcaption class="wp-element-caption">El equipo ingresa a los corrales para alimentar a los cocodrilos y cuando se percatan de que han pasado mucho tiempo fuera del agua de las pozas. Foto: Yvette Sierra Praeli</figcaption></figure>



<p>Alejandro, Diego, Chalo y Godzilla, por ejemplo,&nbsp;<strong>son grandes cocodrilos que dominan el espacio en el que se encuentran.</strong>&nbsp;Por ahora, no hay opción a un crecimiento. La propuesta que se mantiene pendiente hace ocho años es concretar la transferencia del centro de conservación al Gobierno Regional de Tumbes.</p>



<p>“Actualmente, Fondepes asume el cuidado de los animales, pero ya hemos decidido que se tiene que transferir no solo la infraestructura, sino también el encargo del cuidado de esta especie”, afirma Sánchez. Sin embargo, el funcionario de Fondepes aclara que el proceso de transferencia está suspendido porque actualmente la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) está actualizando las directivas de transferencia para que se concrete el proceso no solo para este sector, sino para todos los sectores. “Es un tema normativo, un documento de gestión que ya ha sido elaborado y se encuentra en revisión”.</p>



<p>Mientras las decisiones administrativas siguen su proceso y se decide si los trabajos de conservación de los cocodrilos en Tumbes en el centro Tuna Carranza pasan pronto a manos del gobierno regional o permanecen a cargo de Fondepes, este refugio&nbsp;<strong>mantiene sus puertas abiertas para los visitantes que quieren conocer a la especie</strong>&nbsp;y ver a sus cuidadores interactuar con ellos.</p>



<p>“Siempre mantenemos una distancia de ellos, no los molestamos, ni los tocamos. Siempre hay respeto hacia ellos. Cuando son pequeñitos podemos cogerlos, pero cuando son grandes lo hacemos entre varios, solo si es necesario” dice Juan Manuel Pulache. “A veces, mientras&nbsp; guío a los turistas, llamo a los cocodrilos por su nombre y ellos vienen hacia mí”.</p>



<p><em><strong>*Imagen principal: </strong>el cocodrilo de Tumbes o cocodrilo americano habita desde en sur de Florida, en Estados Unidos, hasta el norte de Perú. Foto: Leandro Amaya/Mongabay Latam</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/yvette-sierra-praeli/">Yvette Sierra Praeli</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/cocodrilos-tumbes-peligro-critico-extincion-encuentran-esperanza-costa-norte-peru/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127896</guid>
        <pubDate>Tue, 14 Apr 2026 16:59:14 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/14115800/Cocodrilo-de-Tumbes-centro-de-conservacion-Leandro-Amaya-5-2048x1187.jpt_.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Cocodrilos de Tumbes en peligro crítico de extinción encuentran una esperanza en la costa norte de Perú]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>DE VOTOS, CAMPAÑAS, GOLES Y AUTOGOLES</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/de-votos-campanas-goles-y-autogoles/</link>
        <description><![CDATA[<p>Tanto la victoria electoral de un candidato como el triunfo de un equipo de fútbol, una vez terminados los escrutinios y sonado el silbato del árbitro, son hechos irreversibles y concluyentes. De nada valen los cuestionamientos y las airadas protestas de los hinchas.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-España, abril 13 2026)</p>



<p>Como vivimos en “modo electoral y mundial”, va este paralelo entre la política nacional e internacional con el mundial de fútbol. Para ganar en ambos campos, todo dependerá del número de votos obtenidos, de las bajas causadas al equipo y Estado contrario y de los goles anotados. Por eso las candidaturas presidenciales harán hasta lo imposible en busca de más votos y los jugadores de cada selección en el mundial por anotar más goles. Poco les importará los medios que utilicen para ello. Al final, lo que cuenta es la victoria, ya sea en el estadio o el campo de batalla. Vale denigrar al contrario y llamarlo terrorista o fascista, “guerrillo” o “para”, también las jugaditas sucias para lesionarlo y sacarlo del campo. Lo crucial es contar con una hinchada de fanáticos incondicionales, de barras bravas leales dispuestas al combate, incorruptibles y que vayan a las urnas y la guerra sin dudarlo. Claro que lo más importantes es contar con financiadores generosos, poco importa el origen de sus recursos y los compromisos que se adquieran con ellos tras bambalinas, asegurándoles futuras contrataciones públicas, nombramientos, decisiones y políticas sociales contra el resto de los adversarios y sus mayorías en las tribunas y fuera del estadio. De nada sirve jugar bien, lucirse y respetar todas las reglas si al final se pierde. Hay que contar con el mayor número de aliados e incluso aparecer como un outsider independiente, arrepentido de su pasado pecaminoso por no ser creyente y así cautivar a los miles de<strong><em>votos</em></strong> de iglesias cristianas que obedecen ciegamente a sus pastores, como lo hace Abelardo, el converso<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>.</p>



<p>&nbsp;<strong>Las victorias son irreversibles, no las derrotas.</strong></p>



<p>Todos los candidatos y jugadores saben que una vez culmina el escrutinio electoral y suena el pitazo final, ya no hay vuelta atrás. La victoria será inobjetable y nadie creerá en las denuncias de los derrotados, que serán consideradas falsas y solo calumnias de la oposición. Así sucedió con el robo de las elecciones a la ANAPO en 1970<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>, que irónicamente dio origen al M-19 y llevaría al actual presidente Petro a la Casa de Nariño después de 52 años, pero esta vez con el pueblo y sus votos en las urnas, no con las armas, como pretendieron sus fundadores en respuesta al fraude electoral. Se repetiría la historia en 1994, pero al revés, pues los votos llevaron a Samper a la presidencia, gracias al generoso auxilio del narcotráfico en la segunda vuelta, ya que nadie creyó en las denuncias tardías de Andrés Pastrana. Tanto la victoria electoral de un candidato como el triunfo de un equipo de fútbol, una vez terminados los escrutinios y sonado el silbato del árbitro, son hechos irreversibles y concluyentes. De nada valen los cuestionamientos y las airadas protestas de los hinchas. Solo con el paso de los años nos enteraremos que algunas victorias no fueron legales y justas, pero ya de nada sirve. Basta recordar la “mano de dios” de Maradona y el triunfo espurio de Maduro en las últimas elecciones, que hoy tiene gobernando a Delcy Rodríguez en Venezuela y a su equipo de cacócratas auspiciados por MAGA. Todo parece indicar que hoy el juego sucio y el crimen si pagan, pero habrá lugar a revanchas históricas y electorales, como la reciente derrota del iliberal Orban en Hungría, primera baja en el equipo de Trump.</p>



<p><strong>Falta el VAR en la política</strong></p>



<p>Claro que en el mundial con el VAR los recursos y reclamos son más oportunos y eficaces que aquellos legales con los que cuentan los candidatos durante el escrutinio y sus posteriores litigios ante las instancias electorales. Bien lo sabe María Corina Machado, que ni siquiera regalándole a Trump su medalla del nobel de Paz le sirvió de algo. Por el contrario, en el mundial el VAR actuará de inmediato y anulará el gol fuera de lugar, resolverá una falta o decidirá la pena máxima. De haber existido el VAR en el mundial de 1986, la “mano de dios” de Maradona contra Inglaterra no hubiese anotado ese gol celestial que eliminó a los ingleses. Así Argentina cobró revancha de su derrota militar en las Malvinas en 1982. Pero las diferencias entre el juego del poder de la política en las elecciones y de la copa mundial en los estadios son sustanciales. Aunque ambos certámenes comprometen y afectan la vida de todos, desde las alegrías hasta las desdichas y definen la mayor o menor autoestima nacional, solo la política pone en juego de manera masiva e irreversible la vida o muerte de miles y millones de personas. Es verdad que algunos resultados de partidos de fútbol cobran con frecuencia víctimas mortales entre fanáticos. Pero nunca alcanzan la innumerable mortandad de las guerras internacionales y de algunos conflictos armados internos como el nuestro, que desconocen todas las reglas para la protección de los Derechos Humanos y la vigencia del Derecho Internacional Humanitario. Hoy se impone en el campo internacional el juego sucio y sangriento de la guerra, cuyos resultados en ocasiones son más inciertos que los del fútbol. Lo estamos viendo en la brutal asimetría militar de Trump y Netanyahu contra la resistencia sostenida de Irán, Palestina y Beirut, que no se doblegan. De hecho, tanto Estados Unidos como Israel ya perdieron política y legalmente ante la comunidad internacional y la conciencia moral universal, así se impongan militarmente, pues esa victoria los condena a la ignominia histórica en los anaqueles de los totalitarismos nazi, fascista y estalinista.</p>



<p><strong>La política, un juego letal</strong></p>



<p>Ello se debe, me dirán, a que en el fútbol no está en juego el poder geopolítico, cuya esencia es disponer de nuestras vidas, con o sin nuestro consentimiento, desde la cuna hasta la tumba. Que es una frivolidad y ligereza inadmisible cualquier comparación con el fútbol, que nunca pone en riesgo la vida de sus jugadores, ya que es una disputa agonal y sus reglas protegen la integridad y vida de todos en la cancha y hasta fuera de ella. Además, si bien es cierto que la FIFA hace parte del orden internacional y está afectada por el juego sucio del dinero en sus instancias directivas, al menos garantiza el juego limpio en la cancha de fútbol. Todo lo contrario de lo que suelen hacer muchos Estados en sus disputas internacionales. Pero resulta que este mundial enfrenta precisamente ese como su mayor desafío. Para Trump las únicas reglas válidas son las letales que está utilizando en su guerra contra Irán y ya desprecia incluso las del campo de fútbol, la organización del mundial y la competencia supraestatal de la FIFA. Sus reglas preferidas son las impuestas por las amenazas, los aranceles, los bombardeos y sus colosales mentiras, que están a punto de anotarle un autogol en el terreno y arco de su amada MAGA. Así lo indica su naufragio bélico en el estrecho de Ormuz<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> y la opinión cada vez mayor de estadounidenses contra esa guerra, cuyo costo están pagando con el precio de la gasolina al alza y el aumento de la inflación. Todo parece indicar que las sombras de la guerra se proyectan cada día más sobre los campos de fútbol del mundial.</p>



<p><strong>¿Se jugará el mundial de fútbol?</strong></p>



<p>Bajo el arbitrio criminal de gánsteres como Trump, Netanyahu y Putin, la política internacional se ha convertido en un juego mortal cuyas reglas decisorias las dicta el poder de fuego de sus misiles y el uso intensivo de la IA como táctica militar en manos de sicarios informáticos<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>. Sicarios que no distinguen entre población civil y combatientes, de una parte, y objetivos militares y civiles de la otra. Un poder militar genocida que desconoce de tajo el Derecho Internacional Humanitario y ha convertido a la ONU en un anfiteatro donde se lee e invoca, con la voz meliflua de su Secretario General, tratados y resoluciones que ofician la ceremonia fúnebre e inhumación del actual orden internacional en los escombros de Gaza, Líbano, Cisjordania, Irán y Ucrania. Y de ese orden y caos internacional hace parte la FIFA, también sometida a la férula belicista de Trump, pues ya incluso amenazó con no garantizar la seguridad de la selección de fútbol de Irán, como lo escribió en su Truth Social: &#8220;<em>La selección de </em>fútbol<em> de Irán es bienvenida al Mundial, pero <strong>realmente no creo que sea apropiado que estén allí, por su propia seguridad</strong>&#8220;. </em>Con semejante bienvenida lo que pone en juego es el propio mundial, ya que como anfitrión no se compromete con la seguridad de uno de sus clasificados, Irán, cuya población hoy está siendo bombardeada e incluso amenazó con destruir en una noche. De allí la pertinencia de la pregunta sobre si se realizará con seguridad y normalidad el próximo mundial de fútbol. Sus estadios, canchas de fútbol, centros comerciales y lugares públicos de sus ciudades pueden convertirse en objetivos militares semejantes a lo que hacen el mismo Trump y Netanyahu en el Medio Oriente contra civiles, solo que en el mundial sería con armas propias de un terror anónimo, ubicuo y personal, no por menor menos letal. Ese terrorismo que Trump denomina doméstico, consecuencia de su terrorismo internacional.</p>



<p><strong>Todos contra MAGA</strong></p>



<p>Lo anterior puede parecer una exageración casi apocalíptica, pero no está muy lejana de una aspiración deportiva cercana a la animadversión mundial que acompañará a la selección de fútbol estadounidense en sus encuentros. Todos los seleccionados jugarán contra MAGA y buscarán su rápida eliminación, sin provocar una lesión mortal en la cancha contra algún jugador estadounidense. Sin producirse ni una baja grave por causa deportiva, si acaso alguna expulsión por juego sucio. No me cabe la menor duda que la selección de las barras y las estrellas solo contará con el apoyo de su afición local, excluyendo obviamente la de millones de migrantes que han sido humillados y menospreciados en campos y ciudades y no la acompañarán, pues MAGA les niega sus derechos para jugar en esa cancha xenófoba e imperial. Es probable, entonces, que asistamos a un acto de justicia futbolística mundial y MAGA sea eliminada en la primera ronda en su propia casa. Entre tanto, esperemos que en noviembre la mayoría de su ciudadanía cobre revancha y dejé en minoría en el Congreso el partido republicano y castigue con una merecida tarjeta amarilla a su presidente, Trump, ese jugador sucio, grotesco y totalmente desleal con las reglas del juego democrático.</p>



<p><strong>Tarjetas rojas para Trump y Netanyahu</strong></p>



<p>Un jugador gansteril que ya tiene tarjeta roja, junto a su cómplice Netanyahu, en el campo del Derecho Internacional y la conciencia de toda la humanidad por las innumerables víctimas mortales de su criminalidad compartida, consecuencia de una codicia imperial sin límite, un fanatismo religioso genocida y una fanfarronería y falsedad que todos los días exhiben ambos en sus jugadas letales. Para muchos, ese desenlace solo sucede en películas dirigidas por Martin Scorsese<a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a> y está muy lejano del Hollywood imperial, donde casi siempre ganan los buenos del norte con sus legiones de sheriffs inmortales y héroes impunes en nombre del “bien, la libertad y la democracia de America First”. Esa MAGA triunfal que combate a muerte los bárbaros orientales y ahora con su “Escudo de las Américas” defenderá a sus indefensos hijos de las hordas invasoras de migrantes del sur y sus supuestas capilares redes delincuenciales. Pero estoy seguro que ese libreto no será el del mundial y la final se disputará entre una selección del Sur global contra otra de la Europa latina, la cual contará en sus filas con más de un jugador hijo de migrantes africanos, como las selecciones de España y Francia. Siempre y cuando lo permitan el delirio nuclear de Trump azuzado por la criminalidad de Netanyahu y los desvaríos de sionistas cristianos como Pete Hegseth con la legión de fanáticos que los respaldan en su patio e internacionalmente.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-04-12/abelardo-de-la-espriella-capitaliza-su-discurso-como-ateo-arrepentido-para-conquistar-el-voto-evangelico.html">https://elpais.com/america-colombia/elecciones-presidenciales/2026-04-12/abelardo-de-la-espriella-capitaliza-su-discurso-como-ateo-arrepentido-para-conquistar-el-voto-evangelico.html</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/">https://www.elespectador.com/colombia/mas-regiones/la-noche-en-que-lleras-restrepo-reconocio-el-triunfo-de-rojas-pinilla-parte-ii-article-417288/</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2026-04-13/ultima-hora-de-la-guerra-de-estados-unidos-e-israel-contra-iran-en-directo.html">https://elpais.com/internacional/2026-04-13/ultima-hora-de-la-guerra-de-estados-unidos-e-israel-contra-iran-en-directo.html</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://elpais.com/tecnologia/2026-04-13/destacamento-201-la-unidad-del-ejercito-de-ee-uu-dirigida-por-ejecutivos-tecnologicos.html">https://elpais.com/tecnologia/2026-04-13/destacamento-201-la-unidad-del-ejercito-de-ee-uu-dirigida-por-ejecutivos-tecnologicos.html</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.imdb.com/es-es/list/ls566600255/">https://www.imdb.com/es-es/list/ls566600255/</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127879</guid>
        <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 15:29:55 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[DE VOTOS, CAMPAÑAS, GOLES Y AUTOGOLES]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: tribunal de paz responsabiliza a militares por crímenes contra 16 mil afros, indígenas y campesinos en Nariño</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-a-militares-por-crimenes-contra-16-mil-afros-indigenas-y-campesinos-en-narino/</link>
        <description><![CDATA[<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>El tribunal Jurisdicción Especial para la Paz sostiene que no se trató de hechos aislados, sino de patrones macrocriminales de estigmatización, ejecuciones presentadas como bajas en combate y control militar del territorio con daños al medioambiente y a comunidades afro, indígenas y campesinas.</em></li>



<li><em>La JEP documentó 72 hechos no amnistiables, de los cuales el 79 % contó con participación directa o indirecta del Ejército de Colombia.</em></li>



<li><em>Entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades que afectaron a 16 337 personas, entre ellas 10 738 indígenas awá, 3796 afrocolombianas y 1800 campesinas.</em></li>



<li><em>Líderes afro e indígenas celebran la decisión de la JEP, pero consideran que faltó profundizar en temas de género, así como en afectaciones a la salud y al territorio.</em></li>
</ul>



<p>Durante décadas, la costa pacífica del departamento de Nariño, en el sur de Colombia y limítrofe con Ecuador, ha vivido la violencia de la guerra entre grupos armados ilegales que se han disputado el territorio. Desde los años 90&nbsp;<strong>ejercieron control histórico los frentes 29 y la columna Daniel Aldana de la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que se enfrentaban con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y los grupos paramilitares</strong>. Tras la firma del&nbsp;<a href="https://www.cancilleria.gov.co/sites/default/files/Fotos2016/12.11_1.2016nuevoacuerdofinal.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Acuerdo de Paz</a>&nbsp;en 2016, disidencias de las extintas FARC siguen disputándose las rutas del narcotráfico y otras economías ilegales con el ELN y el Clan del Golfo.</p>



<p><strong>En ese entramado de violencia y corrupción también se involucraron integrantes de la fuerza pública</strong>. Según reveló a mediados de marzo la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), ocho militares, pertenecientes al Grupo Cabal y al Batallón 93 del Ejército de Colombia, son responsables de&nbsp;<strong>crímenes contra el pueblo negro afrocolombiano, los pueblos indígenas awá y eperara siapidaara y comunidades campesinas.</strong></p>



<p>Luego de investigar y considerar los aportes de víctimas colectivas e individuales, de las autoridades étnicas y del Ministerio Público, además de los aportes de integrantes del Grupo Cabal y el Batallón 93, la Sala de Reconocimiento de la Verdad de la JEP&nbsp;<strong>imputó a los militares por estigmatización y violencia selectiva</strong>&nbsp;contra procesos organizativos,&nbsp;<strong>asesinatos presentados como bajas en combate (falsos positivos) y control militar sobre territorios étnicos y campesinos</strong>.</p>



<p>Según el magistrado Alejandro Ramelli Arteaga, actual presidente de la JEP, por años los habitantes de los municipios de&nbsp;<strong>Barbacoas, Tumaco y Ricaurte sufrieron una violencia desproporcionada por crímenes</strong>&nbsp;que estaban completamente en la impunidad. “Territorios que desde hace mucho tiempo han estado abandonados, donde no ha llegado la Justicia por múltiples razones y donde la voz de las víctimas no había sido escuchada”.</p>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/04/colombia-deforestacion-aumento-amazonia-durante-2025-informe/">Colombia: la deforestación aumentó 6 % en la Amazonía durante 2025 | INFORME</a></strong></p>



<p>Ramelli agregó: “Estamos haciendo justicia con los asesinatos de autoridades tradicionales, exeducadores, ex gobernadores indígenas, presidentes de juntas de acción comunal e igualmente por la destrucción de los cultivos, las plantas medicinales, el deterioro de la salud, los desplazamientos, los confinamientos, los atentados contra el medioambiente y todos los daños culturales que padecieron estas comunidades y sus territorios”. La JEP acreditó un total de&nbsp;<strong>110 677 víctimas</strong>&nbsp;entre las que están no sólo miembros de las comunidades afro, indígenas y campesinas, sino también los territorios ancestrales y colectivos de los pueblos étnicos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271241"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194916/Foto-14-768x512.jpeg" alt="Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271241" /><figcaption class="wp-element-caption">Alejandro Ramelli, magistrado presidente de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/03/investigadores-awa-ciencia-ancestralidad-proteger-selva-colombia/">Investigadores awá: el equipo que une ciencia y ancestralidad para proteger la selva en Colombia</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los tres patrones criminales en los que operaba la fuerza pública</h2>



<p>La investigación de los crímenes cometidos contra comunidades étnicas y campesinos en los municipios de Tumaco, Barbacoas y Nariño se conoce como&nbsp;<strong>el caso 02 de la JEP</strong>&nbsp;y ha sido una investigación que ha tomado casi ocho años.</p>



<p>La magistrada Belkis Izquierdo es indígena arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, miembro de la Sala de Reconocimiento de la Verdad y ha sido la encargada de avanzar con el caso en el que se señala a los militares como&nbsp;<strong>responsables de tortura, homicidio, desaparición forzada, exterminio, traslado forzoso de la población y persecución</strong>. Estos delitos fueron calificados como crímenes de guerra y lesa humanidad. En su investigación se documentaron 72 crímenes no amnistiables y, según los hallazgos, los integrantes del Ejército Nacional participaron en el 79 % de los hechos investigados.</p>



<p>Izquierdo asegura que la forma en la que se implementó la política estatal de consolidación territorial en los tres municipios, entre 2001 y 2012, se tradujo en&nbsp;<strong>una militarización intensiva de la vida cotidiana de sus habitantes</strong>, que no consideró que se trataba de un territorio mayoritariamente étnico y que se dio sin una coordinación con sus autoridades, sistemas organizativos y de gobierno propio.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271243"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194922/Foto-12-768x512.jpeg" alt="Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271243" /><figcaption class="wp-element-caption">Belkis Izquierdo, magistrada de la JEP a cargo del caso Tumaco, Barbacoas y Ricaurte en el departamento de Nariño, Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>La investigación determinó que los crímenes no fueron hechos aislados</strong>, sino parte de tres «patrones macrocriminales sistemáticos» en la actuación de la fuerza pública. El primero de ellos es que, durante más de una década, integrantes de la fuerza pública ejercieron estigmatización y violencia selectiva orientada a debilitar procesos organizativos, así como sus expresiones políticas, sociales y culturales y la reivindicación de los derechos individuales, colectivos y territoriales.</p>



<p><a href="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08172609/Caso-02-JEP-fuerza-publica.pdf">El documento</a>&nbsp;en el que la JEP determinó la responsabilidad de la fuerza pública indica que&nbsp;<strong>la resistencia a modelos económicos de extractivismo, y las manifestaciones políticas, sociales y culturales, se interpretaron como actos de subversión</strong>&nbsp;que derivaron en el uso de la violencia por parte de miembros del Ejército Nacional. “Las víctimas de este patrón&nbsp;<strong>fueron señaladas y estigmatizadas como ‘guerrilleros’, ‘auxiliadores’ o ‘colaboradores’ de grupos armados ilegales, lo que derivó en homicidios selectivos</strong>, detenciones arbitrarias, torturas físicas y psicológicas, amenazas e intimidaciones individuales y colectivas”, señala la magistrada Izquierdo.</p>



<p>El segundo patrón fue el asesinato de indígenas, afros y campesinos que fueron presentados ilegítimamente como bajas en combate para simular resultados operacionales del Ejército. La Sala de Reconocimiento de la Verdad señaló que&nbsp;<strong>los homicidios se dirigieron principalmente contra autoridades tradicionales, liderazgos sociales, etnoeducadores, ex gobernadores indígenas y presidentes de Juntas de Acción Comunal.</strong>&nbsp;Además, resalta que, en algunas ocasiones, dichos asesinatos estuvieron acompañados de torturas, tratos crueles y amenazas a testigos y familiares, lo que en muchos casos derivó en desplazamientos de familias y comunidades enteras.</p>



<p>Finalmente, el tercer patrón identificado fue el&nbsp;<strong>control militar y la privación de derechos sobre los territorios étnicos, la naturaleza y las tierras campesinas</strong>. La investigación reveló que entre 2003 y 2012 se registraron 42 hechos de desplazamiento, confinamiento y hostilidades contra pueblos étnicos y comunidades campesinas, asociados al actuar de la fuerza pública en la región. Estos hechos afectaron aproximadamente a 16 337 personas: 10 738 pertenecientes al pueblo awá, 3796 integrantes del pueblo afrocolombiano y 1800 campesinos.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271244"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194924/Foto-10-768x512.jpeg" alt="Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena Awá. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271244" /><figcaption class="wp-element-caption">Magistrados Alejandro Ramelli y Belkis Izquierdo saludan a sabedor ancestral del pueblo indígena awá. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>La JEP reconoció ampliamente no sólo la afectación de las personas, sino que&nbsp;<strong>las agresiones se extendieron al territorio, la naturaleza y los lugares sagrados</strong>&nbsp;como sujeto colectivo de derechos.</p>



<p>La magistrada Izquierdo destaca que “<strong>se identificaron afectaciones sobre la vida y los ecosistemas, cuerpos de agua, suelos, animales y plantas</strong>&nbsp;que sustentan la subsistencia y equilibrio territorial de los pueblos y comunidades”. Izquierdo añade que eso llevó también a la ruptura del tejido comunitario, los sistemas de conocimiento, la organización social, la espiritualidad y los sistemas de cuidado que garantizan la pervivencia física, cultural y espiritual de las comunidades.</p>



<p>“El daño más grande que nos han causado es, sin duda, la pérdida de la vida de muchas personas, entre ellas varios de mis familiares. Pero, después de eso&nbsp;<strong>está</strong>&nbsp;<strong>el daño al tejido social que hasta hoy no se ha podido recuperar</strong>. Estamos trabajando en eso, pero el solo hecho de&nbsp;<strong>vivir actualmente inmersos en un conflicto armado que está activo, nos impide avanzar como debería ser</strong>”, le dice a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;una lideresa afro de la que omitimos su nombre por razones de seguridad.</p>



<p>Un indígena awá, que pidió la reserva de su nombre, asegura que los diálogos de paz que el Gobierno adelanta con varios grupos armados en el país son necesarios y que muchas de esas personas podrían dejar las armas. Sin embargo, a él y a otros líderes les preocupa que estas personas no estén dispuestas a dejar los territorios. “<strong>La garantía es que abandonen las armas y se vayan para que nosotros volvamos a ser autónomos sobre nuestros territorios.</strong>&nbsp;El temor de muchos de nosotros es que los diálogos [de paz] se usen como una estrategia para despojarnos de nuestros territorios”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271238"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194906/Foto-7-768x512.jpeg" alt="Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271238" /><figcaption class="wp-element-caption">Lideresas afro realizan ritual en el acto de presentación de la investigación de la JEP sobre responsabilidad de militares en crímenes contra comunidades étnicas y sus territorios en el Pacífico nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p><strong>Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/short-article/2026/03/colombia-onu-verifico-asesinatos-defensores-derechos-humanos-desde-acuerdo-de-paz/">Colombia: ONU verificó 972 asesinatos de defensores de derechos humanos desde el Acuerdo de Paz</a></strong></p>



<h2 class="wp-block-heading">Los retos de una investigación de ocho años</h2>



<p>Para la magistrada Izquierdo, uno de los principales retos de la investigación era probar los daños ambientales. Finalmente lograron determinar que la ubicación estratégica de los municipios de Ricaurte, Barbacoas y Tumaco (con fácil acceso al océano Pacífico) favoreció&nbsp;<strong>la expansión de los cultivos de coca para uso ilícito</strong>&nbsp;y que la erradicación mediante aspersión aérea de glifosato, desarrollada por la fuerza pública, impactó cultivos de subsistencia, ríos, ecosistemas y territorios colectivos.</p>



<p>Una de las apuestas de la magistrada Izquierdo era lograr imputar las afectaciones a la salud y al medioambiente causadas por el glifosato, sin embargo, reconoce que en esa política participan muchas entidades nacionales e internacionales, por lo que era muy difícil determinar a quién se llamaba a versionar.</p>



<p>Finalmente, comenta la magistrada,&nbsp;<strong>optaron por hacer un acápite muy grueso de los daños ambientales al territorio</strong>&nbsp;y esperan que la visibilización de esos daños lleve a una reflexión entre los creadores de política pública sobre la política antidrogas.</p>



<p>Izquierdo reconoce que otro de los obstáculos que tuvieron que sortear fue la falta de información sobre delitos cometidos por los militares. “<strong>Había más información de las FARC, más investigaciones en la Fiscalía. Sobre la fuerza pública hay poco</strong>&nbsp;y casi todo está relacionado con ejecuciones extrajudiciales. Además, en la costa pacífica nariñense la información que se tiene es aún menor”, afirma.</p>



<p>Aunque los pueblos afro, indígenas y campesinos celebran la imputación de cargos contra los militares, reconocen que&nbsp;<strong>no probar la responsabilidad por las afectaciones de las aspersiones aéreas con glifosato es uno de los grandes sinsabores&nbsp;</strong>que quedan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_211844"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2020/01/14030007/glifosato-768x512.jpg" alt="El gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa." class="wp-image-211844" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gobierno colombiano ha utilizado la fumigación con glifosato principalmente para erradicar los cultivos de coca. Foto: archivo/Ministerio de Defensa</figcaption></figure>



<p>“La naturaleza nos está cobrando los daños que causaron los cultivos de coca que cada día se esparcían más y los daños que causó después su fumigación.&nbsp;<strong>Los químicos fueron dañando y afectando nuestras fuentes hídricas</strong>&nbsp;y hoy en día es difícil obtener productos que ancestralmente adquiríamos como el cangrejo de río, la mojarra de río y los animales de monte que cazábamos para el autoconsumo”, dice la lideresa afro.&nbsp;<strong>“Tuvimos una pérdida impresionante, tanto que para que nuestros suelos vuelvan a dar fruto tenemos que esperar alrededor de unos 50 a 60 años”</strong>, agrega.</p>



<p>Otro asunto que las comunidades sienten que no tuvo desarrollo en la última decisión de la JEP fue el tema de género. “<strong>Las mujeres fuimos muy afectadas, especialmente mujeres entre los 10 y los 18 años.</strong>&nbsp;Fueron muchas menores de edad y no sólo fueron casos sexuales, también fueron utilizadas para el transporte y consumo de sustancias psicoactivas”, dice la lideresa.</p>



<p><strong>En 2023&nbsp;<a href="https://colombiadiversa.org/c-diversa/wp-content/uploads/2023/07/20230713-comunicado-078-Auto-de-Hechos-y-Conductas-Caso-02.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">la JEP ya había atribuido responsabilidad a 15 exintegrantes de las antiguas FARC</a>&nbsp;por crímenes cometidos en los mismos tres municipios</strong>. En esa primera decisión se hicieron imputaciones por masacres; asesinatos selectivos y desapariciones forzadas; confinamientos y desplazamientos forzados; reclutamiento y utilización de niñas y niños; violencia sexual y de género; uso de minas antipersonal y artefactos explosivos, y destrucción del territorio y la naturaleza.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271239"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194909/Foto-4-768x512.jpeg" alt="Cielo en la costa pacífica nariñense en Colombia. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271239" /><figcaption class="wp-element-caption">Cielo en la costa pacífica nariñense de Colombia. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_271240"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/04/08194913/Foto-2-768x512.jpeg" alt="Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP" class="wp-image-271240" /><figcaption class="wp-element-caption">Playa de Tumaco, Nariño, Pacífico colombiano. Foto: cortesía JEP</figcaption></figure>



<p>Ahora, con la decisión de la Sala de Reconocimiento de la Verdad respecto a la fuerza pública, se cerró la etapa de investigación para identificar a los responsables de crímenes contra las comunidades de la costa pacífica nariñense.</p>



<p>¿Qué sigue ahora? Si los militares reconocen su responsabilidad, continuarán en la ruta dialógica, es decir, irán a una audiencia pública de reconocimiento y se les impondrán sanciones propias —penas restaurativas como trabajo comunitario y reparación a víctimas, no cárcel común.</p>



<p>Por otro lado,&nbsp;<strong>si no reconocen responsabilidad</strong>, serán remitidos a la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP, que decidirá si formula cargos ante el Tribunal para la Paz y, de ser hallados responsables,&nbsp;<strong>podrían enfrentar penas de hasta 20 años de prisión.</strong></p>



<p><em><strong>*Imagen principal:</strong> viviendas en una comunidad afro del municipio de Tumaco, Nariño, Colombia. <strong>Foto:</strong> cortesía Ana Lucía Caicedo</em>.</p>



<p><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/antonio-jose-paz-cardona/">Antonio José Paz Cardona</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/04/colombia-tribunal-de-paz-responsabiliza-militares-crimenes-contra-afros-indigenas-campesinos/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127875</guid>
        <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 13:13:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: tribunal de paz responsabiliza a militares por crímenes contra 16 mil afros, indígenas y campesinos en Nariño]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
            </media:content>
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        <item>
        <title>¿Dónde está Sergio Fajardo?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/donde-esta-sergio-fajardo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay trayectorias políticas que, por insistencia, terminan siendo más una pregunta que una respuesta. La de Sergio Fajardo parece estar entrando en ese terreno. Varias campañas presidenciales después, el país aún no tiene claro si su apuesta es la de construir poder o la de preservar una identidad que, en su afán de no incomodar, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Hay trayectorias políticas que, por insistencia, terminan siendo más una pregunta que una respuesta. La de Sergio Fajardo parece estar entrando en ese terreno. Varias campañas presidenciales después, el país aún no tiene claro si su apuesta es la de construir poder o la de preservar una identidad que, en su afán de no incomodar, termina diluyéndose. Vale la pena recordar que Belisario Betancur necesitó varias candidaturas antes de llegar a la Presidencia, pero también que en algún momento logró encarnar un proyecto político nítido, reconocible y, sobre todo, convocante.</p>



<p>Colombia sigue necesitando un centro político. Pero no cualquier centro: uno que no esté obsesionado con caerle bien a todos. El país requiere un centro que convoque desde la diversidad, que represente de verdad una pluralidad de voces y visiones, y que no tema enfrentarse —con la misma claridad— a los extremos. Porque hay un problema evidente en querer quedar bien con todo el mundo: en el intento de no perder un electorado, se puede terminar perdiéndolos todos. Experiencias internacionales del siglo XX lo muestran con claridad: liderazgos como el de Adolfo Suárez en la transición española o el de Helmut Kohl en la reunificación alemana consolidaron proyectos de centro con vocación de poder porque asumieron posiciones definidas, mientras otros intentos centristas naufragaron precisamente por su ambigüedad.</p>



<p>Convocar implica tomar riesgos. Implica medirse, pero también construir con los cercanos antes de intentar seducir a los lejanos. En ese sentido, la consulta con Claudia López no solo era conveniente: era necesaria. No únicamente para contar votos, sino para consolidar un liderazgo dentro de un sector que hoy luce disperso, casi huérfano. Ese liderazgo —claro, firme, reconocible— es precisamente lo que más urge.</p>



<p>Y entonces surge la pregunta inevitable: ¿dónde están los otros nombres? ¿Dónde está Alejandro Gaviria? ¿Dónde está Luis Gilberto Murillo? incluso en el centro izquierda ¿Dónde está Roy? ¿Dónde están quienes, en distintos momentos, parecían llamados a estructurar una alternativa de centro con vocación de poder? El vacío no es solo de candidaturas; es de dirección, de narrativa, de propósito.</p>



<p>Porque el centro que Colombia necesita no puede ser tímido. Tiene que ser intenso, incluso agresivo en términos electorales. Debe estar dispuesto a meterse en el fango de las preguntas difíciles: defender sin ambigüedades la Jurisdicción Especial para la Paz y el sistema integral de justicia, insistir en que la desigualdad y la falta de creación de riqueza son problemas estructurales —no narrativas ideológicas—, y rechazar la tentación de normalizar un país partido en dos. Ese tipo de firmeza, en contextos complejos, también se vio en liderazgos como los de Franklin D. Roosevelt, que enfrentó la desigualdad con reformas profundas, o Konrad Adenauer, que entendió que la reconstrucción exigía decisiones difíciles y sostenidas.</p>



<p>No hay excusas para que la mitad de Colombia siga atrapada en la pobreza y la informalidad. Y decir esto no es una consigna contra la riqueza; al contrario. Ojalá haya más riqueza y más ricos, más empresas, más inversión. Pero también más responsabilidad. Porque un país menos desigual no solo es éticamente superior: es, también, un mejor negocio para todos.</p>



<p>Ese centro debe ser capaz de sostener posiciones incómodas: enfrentarse a veces a los grandes capitales, a veces a los gremios, a veces a los sindicatos, y sí, también a ciertas demandas de las propias comunidades. No es una tarea sencilla, ni una sociedad fácil. Pero es precisamente ahí donde aparece la necesidad de un liderazgo con carácter, con método, con ética y con una comprensión clara de que el cambio es necesario, pero debe ser posible. Lo que el país necesita no es una gran sociabilidad ni una gran empatía; lo que se necesita es una enorme responsabilidad y la fuerza para enfrentar lo que se avecina.</p>



<p>Y ahí es donde surge la duda y la oportunidad de fondo de Fajardo. No sobre su integridad, ni sobre su discurso, sino sobre una virtud esencial para el momento político que vive Colombia: la capacidad de liderar y convocar su propio sector. De ordenar, de representar con claridad la pluralidad del centro, de construir una fuerza que no solo exista en el plano moral, sino también en el electoral.</p>



<p>Porque al final, un centro sin liderazgo no es un punto de equilibrio: es un espacio vacío.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127863</guid>
        <pubDate>Mon, 13 Apr 2026 02:04:15 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Dónde está Sergio Fajardo?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Iván Cepeda: ¿Propuestas de futuro o un espejo retrovisor eterno?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/ivan-cepeda-propuestas-de-futuro-o-un-espejo-retrovisor-eterno/</link>
        <description><![CDATA[<p>¿Propuestas de futuro o un espejo retrovisor eterno?<br />
¿Es la política una competencia para ver quién cometió los crímenes más atroces o un espacio para proponer un país posible? En esta carta abierta al candidato Iván Cepeda, Mar Candela Castilla confronta la superioridad moral y el silencio sistemático que hoy secuestra el debate público. Desde la interculturalidad crítica, la autora cuestiona la ética de quienes alcanzan el poder partidista sin la voluntad de forjarse profesionalmente, enviando un mensaje devastador a la ciudadanía: que la educación no importa para gobernar.</p>
<p>En un escenario donde el centro permanece huérfano de representación y el espectáculo reemplaza a la coherencia, este texto es un llamado urgente a abandonar el &#8220;espejo retrovisor&#8221; y exigir líderes capaces de transformar las bases con herramientas idóneas. Una interpelación necesaria sobre la responsabilidad, el deber ético de la formación y el derecho a elegir a conciencia sin sesgos de confirmación.</p>
<p>&#8220;No pusimos líderes para que nos gobiernen desde la ignorancia. Queremos transformación con procesos idóneos&#8221;</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por: Mar Candela Castilla</strong></p>



<h1 class="wp-block-heading has-text-align-center has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Contexto </strong></h1>



<p>Senador y candidato Iván Cepeda: le escribo desde mi lugar como ciudadana y educomunicadora que se niega a aceptar la decadencia del diálogo público y la ilusión de la autocrítica que hoy parece inexistente en su sector. Usted invita al centro a votar por su propuesta; sin embargo, resulta difícil confiar en una alternativa política que se niega a reconocer sus propias fallas. Recientemente, usted utilizó sus redes para tildar de &#8220;hipócritas&#8221; a quienes se escandalizan por las fiestas en las cárceles, recordándonos las tierras compradas y las masacres ordenadas por otros en el pasado. Ese mensaje es la confirmación de una metodología que el país ya no tolera: la evasión sistemática mediante el señalamiento de las atrocidades ajenas para justificar las indignidades del presente.</p>



<p>¿Acaso esto es una competencia para ver quién cometió los crímenes más atroces? Como sostiene la politóloga <strong>Chantal Mouffe</strong> en su obra <strong><em>La paradoja democrática</em></strong>: <em>&#8220;La política se desnaturaliza cuando el conflicto de ideas se desplaza hacia un registro moralista de &#8216;buenos contra malos'&#8221;</em>. Reducir la política a un show moral donde solo se exponen las culpas históricas del otro es destruir el tejido democrático y anular la figura del adversario legítimo.</p>



<figure class="wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex">
<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="737" height="1024" data-id="127855" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-737x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-127855" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-737x1024.jpeg 737w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-216x300.jpeg 216w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM-768x1067.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182402/WhatsApp-Image-2026-04-12-at-12.48.50-PM.jpeg 1080w" sizes="(max-width: 737px) 100vw, 737px" /></figure>
</figure>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">La investidura no es un refugio: El secuestro de la izquierda colombiana</h2>



<p>Usted <strong>debería, por ética</strong>, responder como el candidato que es a las preguntas que se le hacen. Existe una obligación moral y política de dar su opinión sobre la fiestecita en la cárcel, idéntica en su simbología de burla institucional a la época de Pablo Escobar. Me genera profunda tristeza que usted le haya entregado su marca personal al petrismo, imitando la metodología de Gustavo Petro de mencionar los crímenes y delitos ajenos cada vez que se le cuestiona a él. Ya no vemos al candidato de rigor con pensamiento propio; ahora muestra una absoluta tibieza que hoy es evidente en su propia candidatura.</p>



<p>A mi juicio, Gustavo Petro logró secuestrar la izquierda colombiana de la mano de aliados que históricamente trabajaron a la derecha. Gustavo Bolívar afirmó en su momento que para ganar había que hacer pactos con <em>&#8220;Dios y con el diablo&#8221;</em>, confirmando que Petro tuvo que ceder mínimos no negociables para llegar al poder. La historia reciente reafirma que ni la derecha ni la izquierda están libres de esos pactos. Como argumenta la politóloga <strong>Nadia Urbinati</strong> en <strong><em>Democracia discursiva</em></strong>, la representación exige una rendición de cuentas constante. Resulta inadmisible que ante cada pregunta se siga la táctica de Gustavo Petro de hablar de los delitos de los otros para omitir las responsabilidades propias.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Inclusión frente a No exclusión: El compromiso con la formación</h2>



<p>Dentro de este escenario, es imperativo hablar de su propuesta de fórmula vicepresidencial. Reconozco la grandeza de la senadora <strong>Aída Quilcué</strong>, su liderazgo histórico y su admirable recorrido. Inclusión es que una indígena tenga la posibilidad de entrar al poder. La <strong>No exclusión</strong> significa garantizar que esa persona reciba las herramientas para alcanzar <strong>el nivel profesional, intelectual y cognitivo que exige ese cargo</strong>.</p>



<p>Desde la <strong>interculturalidad crítica</strong>, le hablo a usted y le hablo a ella; lo hago justamente por respeto a su trasegar, a la mujer que es y a lo que representa. Nadie debería ejercer el poder partidista sin haberse esforzado por salir del empirismo y fortalecerse desde lo estructural. Durante todos estos años en el legislativo, ella ha recibido la paga de su honorable trabajo con dinero de los contribuyentes; ese recurso público le dio la posibilidad de estudiar y trabajar simultáneamente, tal como lo hacen cientos de mujeres y miles de obreros en Colombia para sacar adelante sus propios proyectos de vida y los de sus familias. Cosa que no ha hecho.</p>



<p>Me angustia una vicepresidenta que no esté a la altura de las necesidades de la nación en caso de tener que ejercer como presidenta. La función de esa figura es quedar a cargo cuando quien preside se ausenta; cosa que no ha sucedido en este gobierno, donde Francia Márquez nunca fue delegada para esa función. Deseo dejar claro que no estoy en contra de que alguien sin estudios previos acceda a su derecho de ser elegido; tampoco pretendo que no se validen sus activismos, sus trabajos endógenos o su trascendencia en la ciudadanía. Lo que sostengo es que, una vez se ha llegado al poder, <strong>el deber ético es capacitarse e instruirse</strong>.</p>



<p>No hay una ley que obligue a ningún político a estudiar una vez llega al cargo. Qué tristeza que tenga que ser por ley; ojalá existiera un artículo que obligue a quienes llegan al poder a formarse para responder a la confianza del pueblo. No pusimos líderes para que nos gobiernen desde la ignorancia. Queremos que nuestros líderes, hombres y mujeres que conocen las realidades de las bases, lleguen a transformar el poder con herramientas y procesos idóneos. Esto se lo diría a cualquier persona de cualquier etnia, color o raza; hablo desde la interculturalidad crítica como activista y como mujer que proviene de las desventajas sociales. La formación es fundamental. El mensaje que se da cuando los líderes no se educan es que la mejora en la educación no importa. ¿Para qué fortalecer la educación en un país si no se necesita para gobernar?</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El centro: huérfano de representación y cansado del espectáculo</h2>



<p>Resulta profundamente hipócrita de su parte dedicarse a señalar los crímenes de otros en plena campaña mientras continúa en el ejercicio del poder partidista dentro del senado. Allí usted no solo debe estar ejerciendo su trabajo, sino abriendo diálogos de fondo más allá de las atrocidades históricas; el poder también debe ser la capacidad de accionar coherentemente. Es contradictorio que critique a los políticos de oficio por no ofrecer mucho, mientras usted imita esa misma conducta: se niega a dar debates, se dedica a pontificar sobre lo humano y lo divino, y no nos permite entender qué quiere hacer como presidente de manera diferenciada.</p>



<p>Usted <strong>debería</strong> darnos la altura que lo caracterizaba antes de ser petrista y alejarse de esa superioridad moral desde la cual parece negarse a dialogar con quienes considera inferiores intelectuales. Al evadir el debate, nos niega la oportunidad de elegir a conciencia y de saber si usted defenderá todos los procesos ejecutivos de este gobierno. El centro siempre ha tomado decisiones responsables; algunos han votado hacia la izquierda, otros a la derecha, y siempre nos han mantenido <strong>huérfanos de representación partidista</strong>. Quieren nuestros votos, mas no quieren nuestra veeduría y control político. Colombia no necesita un show de superioridad ni un espejo retrovisor eterno; necesita propuestas nuevas para un futuro en democracia.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p>A todas las personas: la derecha y la izquierda quieren que la gran mayoría no salga a votar o que lo hagamos movidos por el enojo. Sin información veraz y contrastada, no podemos darles ese gusto. Salgan a votar a conciencia; revisen trayectorias en esta era de sobreinformación donde no podemos dar nada por sentado.</p>



<p><strong>¿Estamos dispuestos a permitir que el silencio entregue el poder a quienes solo saben responder mirando hacia atrás?</strong></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background"><strong>Colofón:</strong> <em>Cartas a las candidaturas: Un ejercicio de veeduría ciudadana.</em> Esta es mi primera entrega de un especial de cartas que haré a diferentes candidaturas presidenciales, aunque será imposible escribirle a cada una de ellas. Aclaro que esta serie de textos nace de mi lugar de enunciación como mujer demócrata, a título personal, desde la interculturalidad crítica y la educomunicación. Durante la semana estaré confrontando las posturas éticas de quienes aspiran al poder desde la razón y la responsabilidad civil.</p>
</blockquote>



<p><strong>Colombia y su futuro.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127854</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 23:31:37 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12182727/WhatsApp-Image-2026-03-14-at-11.37.44-PM.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Iván Cepeda: ¿Propuestas de futuro o un espejo retrovisor eterno?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La culpa es de los taxistas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/la-culpa-es-de-los-taxistas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los mismos taxistas se han encargado de crearse mala fama. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>No sé lo que podrá estar ocurriendo en ciudades como Medellín, Cali, Barranquilla, Cartagena, entre otras, pero lo que sí es cierto —y nadie puede negarlo— es que en <strong><a href="https://bogota.gov.co/">Bogotá </a></strong>existe desconfianza y prevención hacia el transporte en taxi. Esto no solo se debe a los hechos de inseguridad en los que se han visto involucrados conductores de este servicio de transporte urbano, sino también a los constantes abusos en el cobro de las carreras.</p>



<p>Podrán decir los taxistas y las empresas que no todos son así, que, así como hay conductores abusivos, también los hay honrados, y que estos son muchos más. No dudo que sea cierto. El problema es que hay un viejo y conocido refrán que dice: “Cría fama y acuéstate a dormir”.</p>



<p>Si el uso del servicio de transporte urbano individual a través de plataformas ha aumentado de manera exponencial, mucha responsabilidad recae en los propios taxistas.</p>



<p>Hablemos las cosas como son: de cada diez taxis que circulan en Bogotá, ocho son conducidos por personas que no son sus dueños. En la capital del país se ha vuelto común el alquiler de estos vehículos, por los que se debe pagar una cuota bastante alta como producido, quedando el resto para el conductor del turno.</p>



<p>De esta manera, el propietario del taxi pone el vehículo, muchas veces, en manos de un desconocido, de quien poco sabe y sobre quien desconoce si realmente prestará un buen servicio o si, por el contrario, utilizará el carro para cometer alguna fechoría.</p>



<p>Lo anterior, sumado a los cobros abusivos por parte de algunos conductores que alteran el taxímetro, ha provocado una desconfianza en la ciudadanía que, lejos de disminuir, aumenta cada vez que se conoce un caso de “paseo millonario” en el que está involucrado un taxi.</p>



<p>Por supuesto, la consecuencia de esta situación es que gran parte de los bogotanos prefiera utilizar servicios de transporte a través de plataformas, no necesariamente porque sean más económicos, sino porque ofrecen una mayor percepción de seguridad y transparencia en las tarifas.</p>



<p>Si los bogotanos se inclinan por este tipo de servicios —llámense Didi, Uber u otros—, en buena medida es porque los mismos taxistas, con ciertas prácticas reiteradas, han contribuido a generar la desconfianza ciudadana y el consecuente traslado de los usuarios hacia estas alternativas.</p>



<p>Lo más llamativo de este panorama es que, aun con la evidente pérdida de usuarios, no se percibe una intención real de cambio dentro del gremio. Es como si a las empresas que los agrupan poco les importara la situación, y tampoco se observa en muchos conductores una voluntad clara de mejorar y corregir. Se asemejan, en cierta forma, a aquellos políticos que, aun sabiendo que las dinámicas de comunicación han cambiado radicalmente desde los años 80, se resisten a modernizarse.</p>



<p>En este contexto, resulta urgente que tanto las autoridades como los gremios del sector asuman un papel más activo en la regulación, supervisión y transformación del servicio. No basta con defender la legalidad del taxi tradicional; es necesario garantizar condiciones reales de seguridad, transparencia y calidad que permitan recuperar la confianza de los usuarios.</p>



<p>De lo contrario, el desplazamiento hacia las plataformas digitales continuará siendo inevitable. En un entorno donde el ciudadano prioriza su seguridad y su bolsillo, el servicio que no evoluciona está condenado a quedarse atrás. La pregunta no es si el cambio debe ocurrir, sino si quienes hoy integran el gremio de taxistas están dispuestos a hacerlo antes de que sea demasiado tarde.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/en-el-uribismo-se-averguenzan-de-su-expresidente-ivan-duque/">Nota recomendada: ¿En el uribismo se avergüenzan de su expresidente Iván Duque?</a></strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127851</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 21:37:04 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/12163634/taxis-1.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[La culpa es de los taxistas]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Lágrimas y llanto</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/lagrimas-y-llanto/</link>
        <description><![CDATA[<p>El llanto no es una exclusividad humana. Los animales sociales producen sonidos para comunicar dolor, miedo, angustia y tristeza. Para aquellas especies que no viven en grupos, no tendría sentido llorar, gemir o gritar, pues estas son formas de comunicación; si estos mecanismos existen, es porque hay receptores que reaccionan ante quien emite la señal. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>El llanto no es una exclusividad humana. Los animales sociales producen sonidos para comunicar dolor, miedo, angustia y tristeza. Para aquellas especies que no viven en grupos, no tendría sentido llorar, gemir o gritar, pues estas son formas de comunicación; si estos mecanismos existen, es porque hay receptores que reaccionan ante quien emite la señal.</p>



<p>Los toros, por ejemplo, no tienen vida social; son solitarios y, por ello, no gritan ni lloran. Al igual que la mayoría de los herbívoros que son presas en la naturaleza, han evolucionado para enmascarar el dolor. Mostrar debilidad ante un depredador sería una sentencia de muerte. Por esta razón han perdurado las corridas (esperemos que no por mucho tiempo): el espectador cree ver una &#8220;danza de muerte&#8221; que califica de elegante, simplemente porque el toro no emite señales de sufrimiento claras para nosotros; de hacerlo, ¡sería grotesco! Si lo que ocurre allí le sucediera a un perro, la gente se sentiría indignada, pues el perro llora, gime y demuestra su dolor.</p>



<p>Las lágrimas como producto del llanto son escasas en el reino animal; las más comunes son las basales, que limpian y protegen el ojo. No obstante, Charles Darwin, en su libro <em>La expresión de las emociones en el hombre y los animales</em> (1872), señala que los elefantes (<em>Elephas indicus</em>) y ciertas especies de monos —especialmente macacos y capuchinos— también lloran. Para Darwin, el llanto no era un &#8220;don divino&#8221; exclusivo del hombre, sino una respuesta biológica de raíces evolutivas que en nuestra especie se perfeccionó como una señal social compleja.<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> &nbsp;</p>



<p>En nuestra cultura, las mujeres lloramos más que los hombres, mucho más, y aunque a ellos se les permite llorar, no está bien visto que lloren en ciertas circunstancias. Está bien que lloren por la muerte de un familiar, o por la derrota de su equipo de futbol, pero no por “que les han estropeado su manto favorito al espolvorearlo con harina.”<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> También se espera que aguanten mucho dolor físico antes de derramar lágrimas.</p>



<p>Pero esto es muy cultural. Darwin consideraba, acertadamente, que la capacidad biológica de llorar es la misma en todos los seres humanos, pero que la frecuencia y el motivo están moldeados por las convenciones sociales y la educación.</p>



<p>Estudios recientes reportan que las lágrimas reducen la testosterona en los hombres que las huelen o ven a alguien llorar. Aunque son inodoras, generan este efecto químico, funcionando como un escudo protector ante las respuestas violentas, que son sin duda, más comunes en los machos que en las hembras humanas. En este caso, el llanto busca disuadir al contendor de causar más daño. Pero tiene otras funciones: despierta compasión, pesar, e invita a la ayuda. Para quien llora, es un mecanismo que libera estrés y mitiga la tristeza. Una gran llorada deja al llorón livianito.</p>



<p>Sin embargo, no es fácil enfrentarse a las lágrimas ajenas; a veces resulta embarazoso y no siempre sabemos cómo reaccionar. Curiosamente, un estudio reciente concluyó que un pequeño detalle o regalo puede ser más reconfortante que una larga conversación para alguien que se siente triste, preocupado o estresado.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/thumb/8/85/Workshop_of_Dirk_Bouts_-_Mater_Dolorosa_NG_711.jpg/500px-Workshop_of_Dirk_Bouts_-_Mater_Dolorosa_NG_711.jpg" alt="" /></figure>



<p>Dieric Bouts (Holanda, 1415–1475).</p>



<p>En mi experiencia personal, he notado algo sorprendente: son los objetos más pequeños e insulsos los que desencadenan la tristeza y la nostalgia por mi padre. Encontrar su navaja verde o la cajita de pastillas para el mareo, lo traen a la realidad. Veo sus manos fuertes y rápidas, sus brazos largos y poderosos, y oigo su voz que me habla. Tengo que contenerme para no decir en voz alta: ¡papá!</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> Darwin observó personalmente y recopiló informes sobre cómo algunos primates, como el <em>Macacus maurus</em> (ahora Macaco de las Celebes), lloraban de forma visible. Describió cómo sus ojos se llenaban de lágrimas y estas rodaban por sus mejillas cuando estaban frustrados o sentían dolor.</p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> Dice Darwin en el libro citado que Los salvajes lloran por causas mínimas, y cita el ejemplo que le dio sir J. Lubbock contándole de un jefe de Nueva Zelanda.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127848</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 13:01:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Lágrimas y llanto]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/si-cepeda-no-seduce-a-la-clase-media-la-izquierda-pierde-la-presidencia-de-la-republica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Con 35% de intención de voto, sin el apoyo de la clase media, la presidencia para Iván Cepeda resulta una quimera. Porque en un país indolente con las víctimas del conflicto armado, los ciudadanos votan sin pesares: con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-2b427a06d4a2aa700695c5dd3dd13874"><em><strong>“Ser de clase media es querer ascender individualmente”: </strong></em>Antonio Gómez Villar, filósofo español. </p>



<p>Ese cuento de que toca conquistar al centro puede ser un sofisma: la falacia de distracción. </p>



<p>El otro día la portera me dijo: —<em>&#8220;Usted es de los poquitos en este edificio que habla bien de Petro&#8221;.</em> La frase me dio mucho qué pensar, porque sé cómo piensan esos otros residentes y cuáles son sus preocupaciones reales. </p>



<p>Más de 17 millones de colombianos pertenecen a eso que llaman la clase media, aquella franja de la población ubicada por lo general en los estratos 3 y 4: Hogares que sumando el ingreso <em>per cápita</em> (por persona), ganan hasta $4.835.315 al mes, según el Dane.</p>



<p>Quienes devengan más de $5 millones de pesos mensuales pueden considerarse clase alta. Por debajo están la clase baja (con ingresos inferiores a $420.676) y la clase vulnerable (con ingresos por debajo de $781.000), de acuerdo con la clasificación que hace la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF).</p>



<p>Según Portafolio, <a href="https://www.portafolio.co/economia/regiones/estratos-y-clases-sociales-en-colombia-que-son-y-en-que-se-diferencian-642683">“en 2024, <strong>el 34,4% de la población en Colombia se ubicó en la clase media</strong></a>, lo que corresponde a cerca de 17,7 millones de personas en un país con una población aproximada de 51,5 millones”. &nbsp;Diecisiete millones de almas representan un caudal atractivo para ganar una elección presidencial, sí, pero el asunto es cómo seducir a una población que anhela continuar en ascenso.</p>



<p>Con el 35% de intención de voto que le otorgan las encuestas a Iván Cepeda —una cifra bastante alejada de la mitad más uno para ganar en primera vuelta—, esa clase media puede ser hoy el mayor obstáculo para la izquierda o, al mismo tiempo, representar una oportunidad para buscar dentro de ella los votos que le faltan al Pacto Histórico para siquiera soñar con renovar por otros cuatro años su contrato con la Casa de Nariño.</p>



<p>La clase media son una especie de <em>Ninis</em>: Ni pobres, ni ricos, pero con la ambición lícita de saltar hacia el siguiente estrato (no descender en todo caso). En ese orden de ideas, de manera consciente o inconsciente, podría estar evaluando cuál es ese candidato o programa de gobierno que no se interpone en su lógica aspiracional. Porque la clase media quiere algo más que el pan que reclaman los pobres.&nbsp;</p>



<p>Quienes se mueven en esa franja, no piensan en términos de derecha, izquierda o centro. Una encuesta callejera sería suficiente para determinar que el ciudadano común no comprende el significado de esas palabras desde una perspectiva ideológica, como no sea asociándolas a un rostro. El colombiano corriente entiende la política en términos de amores y odios, porque eso han implantado en su mente los propios políticos. Por eso, ningún argumento por fuera de esos dos sentimientos convencerá a un convencido de lo contrario.</p>



<p>La clase media piensa en términos monetarios; es decir, en quién sería la persona que mejor les cuide el bolsillo o, dicho de otra forma, quién tiene el remedio menos perjudicial para los privilegios conquistados. Así es como la gente —más pragmática que los políticos— entiende una campaña presidencial. ¿¡Para qué buscarle la quinta pata al gato!?</p>



<p>Es decir, las personas clase media piensan en asegurar su discreto tren de vida —los ingresos suficientes para cubrir ciertas comodidades, léase calidad de vida—: propiedades, colegio medianamente bueno para los hijos, recreación y una vida social activa, viajes y, muy importante, contar con empleada doméstica del estrato 1 y 2 (o al menos con <em>la señora de por días</em>, así las llaman), que en eso la clase media se parece a la clase alta, con marcadas diferencias, claro está.</p>



<p>La clase media colombiana goza de ciertos privilegios pero desea más, y en virtud de ello son personas con una conciencia social más teórica que auténtica. <em><a href="https://elpais.com/ideas/2026-03-27/antonio-gomez-villar-filosofo-ser-de-clase-media-es-querer-ascender-individualmente.html">&#8220;No tiene conciencia de clase, tiene conciencia de estatus&#8221;</a></em>, dice el filósofo español Antonio Gómez Villar. A mi modo de ver, les puede sonar muy bonito el discurso sobre la justicia social, pero a la hora aplicarlo se muestran reticentes a <em>meterse la mano al dril</em>, precisamente por su condición de <em>Ninis</em>.</p>



<p>Primero está su confort, ganado a pulso, con sacrificio y deudas en los bancos -nadie dice lo contrario-, que las necesidades ajenas. Al fin de cuentas, el capitalismo y el poder adquisitivo se rigen bajó la misma lógica: la del sálvese quien pueda. Es una mirada bastante egoísta en un mundo cercado por la miseria, pero es lo que hay. Por supuesto, los <em>Ninis</em> no tienen la culpa de los millones de desarrapados que pueblan la Tierra. &nbsp;</p>



<p class="has-text-align-center has-large-font-size"><strong>Estrato versus sensibilidad social</strong></p>



<p>Mientras la clase alta se protege en su hermética burbuja, viviendo a sus anchas y sin afugias, la clase media considera la paz como algo importante más no urgente, porque la guerra no está en sus narices, ni la pobreza respirándoles en la nuca. Lo que ocurre en los territorios apenas les alcanza para santiguarse a la hora del noticiero, porque luego viene la telenovela y el <em>reality show</em> qué son los más efectivos anestésicos contra la realidad nacional, tan cruda y dura pero siempre ajena, distante. &nbsp;</p>



<p>Son los pobres (los estratos 1 y 2 o clase obrera que llaman), los que ponen sus esperanzas en el progresismo, en que un día alguien los sacará de pobres como prometía la propaganda de cierta lotería. Los ricos, pero sobre todo los superricos colombianos —aquellos a los que Petro quiere imponerles más impuestos sin&nbsp;conseguirlo— tienen dinero de sobra y saben que necesitan muchas vidas para gastarlo,&nbsp;y aun así no están dispuestos a compartir sus tesoros con nadie. Hay pruebas de ello.</p>



<p>El discurso sobre la redistribución de la riqueza es ese vals que nadie quiere que le toquen. Prefieren poner a salvo su capital en paraísos fiscales, donde cada centavo esté a salvo de gravámenes o cargas impositivas onerosas. &nbsp;Según el diario El País,<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-07-18/asi-es-como-los-superricos-colombianos-evaden-eluden-y-pagan-menos-impuestos-que-los-pobres.html"> <strong>el 40% de las personas que hacen parte del 0,01 % con más riqueza de Colombia, admitió que evadió impuestos. </strong></a>No entiendo por qué nadie se ha escandalizado.</p>



<p>En una sociedad tan desigual como la colombiana, la falta de sensibilidad social debe verse como un problema grave que profundiza las injusticias. Veámoslo a la luz de las estadísticas reales. Según el Registro Único de Víctimas (RUV), <strong><a href="https://www.defensoria.gov.co/web/guest/-/conmemoraci%C3%B3n-dia-de-las-victimas?redirect=%2F">en Colombia hay más de 10 millones de personas afectadas por el conflicto armado</a></strong>, de las cuales más de 7,8 millones son sujeto de atención y reparación.</p>



<p>Si Colombia fuera un país con conciencia social sobre su tragedia histórica, diez millones de personas y sus familias serían suficientes para elegir a un candidato que ponga la paz como eje central de su plan de gobierno. Pero insisto: la paz no hace parte de la canasta familiar de los colombianos y por eso estamos condenados a la sinrazón de los conflictos no resueltos que continuarán sin nosotros cuando hayamos desalojado este mundo, porque tristemente llegamos a un nivel de polarización tal, que estar a favor de la paz da votos, lo mismo que oponerse a ella.</p>



<p>¿La prueba? &nbsp;Llevamos diez años y tres gobiernos sin que se implemente debidamente lo acordado con las FARC en 2016. Y peor que eso: si la derecha y la extrema derecha ganan la presidencia, (en cabeza de Paloma Valencia y Abelardo De La Espriella), figuras como el tribunal de la JEP, creado para buscar verdad, justicia y reparación, podrían desaparecer, y podrían truncarse otros avances significativos.</p>



<p>A tal nivel de inconciencia colectiva hemos llegado, que los propios <a href="https://www.lasillavacia.com/silla-nacional/congreso-no-mostro-compromiso-con-las-victimas/"><strong>congresistas&nbsp;que aprobaron la <em>Ley de Víctimas y Restitución de tierras</em> dejaron plantadas a las víctimas el 9 de abril</strong>,</a> día escogido para honrar cada año su memoria. Cuando un país pierde el rubor y la vergüenza, ¡qué importa lo demás! A veces pienso que si esta nación se mueve es por osmosis, por una fuerza superior distinta a la humana, porque hace rato se perdió toda voluntad política que permita enderezar nuestro destino común. Y no habrá redención, sin una clase política dispuesta a construir un legado que perdure en el tiempo. Que distinto sería si en 50 años alguien pudiera hablar algo bueno, aunque sea una sola cosa, de alguno de los políticos de hoy. Es pedir demasiado. </p>



<p>Iván Cepeda, doblemente víctima del conflicto colombiano —luego de que asesinaron a su padre en 1994, él huyó por su vida a otro continente— tiene la conciencia social del país perseguido y despojado, pero esa no es una carta suficiente en una nación donde el dinero se ha impuesto sobre la sangre derramada.</p>



<p>Por encima de la paz, e incluso de la seguridad, el colombiano promedio vota con la mano puesta en el bolsillo, no en el corazón. Y la clase media tiene claro que los empresarios (clase alta) generan el empleo que da estabilidad a sus familias, pero no ha entendido que hay una población trabajadora —clase baja y clase media— que está ayudando a generar esa riqueza, que está bien pero mal distribuida. Porque de la clase media hacia abajo todos son clase trabajadora o asalariada, sin importar qué tantos ingresos tengan unos y otros según las odiosas etiquetas de la estratificación socioeconómica. </p>



<p>El candidato que sea capaz de seducir a esa clase media con un discurso que reconcilie lo económico con lo social —es decir, que tenga la virtud de reconciliar a pobres y ricos, a empresarios y clase trabajadora—, podría inclinar la balanza a su favor de aquí a las elecciones del 31 de mayo.</p>



<p>Me gustaría tener la certeza de que un político y filósofo como Iván Cepeda puede ser esa persona. Pero veo a la izquierda muy triunfalista, alérgica a la autocrítica y demasiado confiada en su liderazgo en las encuestas. En la siguiente columna me referiré a los pecados que podrían arruinar a fiesta.&nbsp;</p>
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        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127753</guid>
        <pubDate>Sun, 12 Apr 2026 12:36:19 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Si Cepeda no seduce a la clase media, la izquierda pierde la presidencia de la República]]></media:description>
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        <title>El ocaso de las Naciones Unidas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/el-ocaso-de-las-naciones-unidas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Sin transformaciones reales, el debilitamiento del multilateralismo solo abrirá nuevamente espacio a formas aun más pronunciadas de unilateralidad, cuyos costos históricos para la vida, la paz y la estabilidad de la humanidad, tristemente, conocemos bastante bien.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>El proyecto civilizatorio de las Naciones Unidas parece haber fracasado. La coyuntura internacional, marcada por uno de los periodos de mayor inestabilidad desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, lo confirma. Basta con pensar en los 61 conflictos armados estatales activos en 36 países registrados en 2024, la cifra más alta desde 1946. Y aunque la ONU conserva cierta utilidad en labores de observación, acompañamiento y asistencia, el balance general evidencia una incongruencia cada vez mayor entre la arquitectura institucional heredada de la posguerra y las características del mundo contemporáneo.</p>



<p>En particular, el sistema de seguridad colectiva que dio origen a la ONU en 1945 representó una apuesta ambiciosa y, en su momento, indispensable. Su promesa consistía en reemplazar la fuerza por el derecho, la guerra por la diplomacia y la unilateralidad por la cooperación internacional. Durante décadas, ese diseño otorgó legitimidad al multilateralismo y permitió consolidar un marco normativo sin precedentes, sostenido en la premisa de que el sistema internacional podía regirse por reglas relativamente claras. Esa promesa, sin embargo, dependía de un tipo de orden histórico que ya no existe.</p>



<p>Hoy el mundo está atravesado por conflictos híbridos, actores no estatales, ciberamenazas, riesgos nucleares y crisis localizadas que producen efectos energéticos, financieros y humanitarios de alcance global. Basta con mirar la prolongación de la guerra en Ucrania, la devastación humanitaria en Gaza, la persistencia de situaciones críticas en Sudán y en el Sahel, así como la escalada en torno a Irán y al estrecho de Ormuz, para advertir no solo la magnitud de los desafíos actuales, sino también la dificultad de la comunidad internacional para articular respuestas efectivas.</p>



<p>Ahora, si hay un lugar donde la ineficacia de esa arquitectura institucional se hace especialmente visible, es en el Consejo de Seguridad. Por ejemplo, en 2024 se registraron siete proyectos de resolución vetados, la cifra más alta desde 1986 para este tipo de bloqueos. Lejos de tratarse de un episodio excepcional, la tendencia se mantuvo en 2025, cuando el Consejo volvió a registrar nuevos vetos en asuntos críticos como Gaza y Ucrania, lo que confirma la persistencia de una &nbsp;estructura dentro del sistema. Más recientemente, Rusia y China vetaron una resolución orientada a coordinar esfuerzos para proteger la navegación comercial en el estrecho de Ormuz, pese al respaldo mayoritario del resto de los miembros del Consejo. Así, cuando el principal órgano encargado de preservar la paz y la seguridad internacionales queda una y otra vez condicionado por los intereses de las grandes potencias, la seguridad colectiva deja de operar como un principio efectivo y empieza a desgastarse también como promesa política.</p>



<p>No se trata, entonces, de una falla coyuntural ni de un problema meramente procedimental o de gestión. La ineficacia del modelo de seguridad colectiva de las Naciones Unidas se debe a factores estructurales. Los intentos de reforma del Consejo de Seguridad y del sistema multilateral tropiezan desde hace décadas con obstáculos reiterados. Las potencias con derecho de veto, justamente porque ese privilegio garantiza su influencia en el diseño institucional, suelen bloquear cualquier propuesta que pueda limitarlo.</p>



<p>A ello se suman las tensiones geopolíticas, la competencia estratégica y la defensa cerrada de intereses nacionales, que han impedido avances sustantivos en asuntos como la ampliación del Consejo o la regulación del uso del veto. En otras palabras, los mecanismos de poder preestablecidos siguen priorizando un <em>statu quo</em>, a todas luces indefendible, por encima de la adaptación a las nuevas condiciones del sistema internacional.</p>



<p>Reconocer esta crisis no implica negar el papel que Naciones Unidas ha desempeñado en ámbitos como la asistencia humanitaria, la cooperación internacional para el desarrollo o la atención a poblaciones especialmente vulnerables. Pero también sería ingenuo suponer que ese saldo parcial compensa el deterioro de sus funciones centrales. Incluso esos programas, valiosos en muchos contextos, requieren hoy una revisión profunda, no para desmantelarlos, sino para hacerlos más eficientes, más pertinentes y más visibles en sus resultados. La ONU ha acumulado durante décadas una burocratización excesiva y una distancia cada vez mayor respecto de su espíritu fundacional. Y esa distancia resulta especialmente preocupante para la prevención de conflictos y la respuesta institucional cuando la seguridad internacional entra en crisis.</p>



<p>Por otra parte, también existe un desgaste moral y simbólico que merece tomarse en serio. La organización surgió de la convicción de que, tras la devastación de las guerras mundiales, era necesario construir un marco normativo capaz de limitar la soberanía estatal absoluta y de situar la paz, los derechos y la cooperación por encima de los intereses unilaterales de los Estados. Esa era, en el fondo, su ambición civilizatoria. </p>



<p>El panorama actual, sin embargo, deja ver hasta qué punto ese horizonte se ha erosionado. El Estado nación mantiene plena vigencia y la unilateralidad estatal —precisamente aquello que el multilateralismo buscaba contener— ha recuperado una centralidad evidente en el sistema internacional. Los marcos multilaterales subsisten, por supuesto, pero con mucha frecuencia operan más como escenarios de disputa entre intereses nacionales que como límites reales a su ejercicio. Por eso, parte de la crisis actual de Naciones Unidas es también la crisis del ideal político y moral que le dio origen.</p>



<p>Ahora bien, más allá del caso del Consejo de Seguridad, resulta claro que la actual crisis del multilateralismo no puede entenderse únicamente como un problema de gestión institucional. Las discusiones recientes sobre la reforma de la gobernanza global apuntan, cada vez con mayor claridad, a algo mucho más profundo. No basta con hacer más eficientes los mecanismos existentes; es necesario repensar la manera misma en que se distribuyen responsabilidades, capacidades de respuesta y la fuente misma de legitimidad dentro del sistema internacional. Ello exige avanzar hacia una gobernanza mejor articulada entre los niveles nacional, regional y global, con una mayor capacidad de respuesta en los ámbitos más cercanos a cada crisis y con redes de rendición de cuentas más sólidas allí donde todavía sea posible construirlas o preservarlas.</p>



<p>En este orden de ideas, uno de los errores más persistentes del enfoque tradicional ha sido asumir que la respuesta a las crisis internacionales debe centrarse casi exclusivamente en los grandes organismos de alcance global. Sin embargo, la experiencia reciente sugiere que la contención de una deriva autoritaria, de una ruptura institucional o de una escalada bélica depende también de otros planos de acción: de la capacidad de mediación de los entornos regionales, de los instrumentos de rendición de cuentas que puedan agenciarse desde la sociedad civil y, cuando todavía existen, de las instituciones internas que conservan algún grado de autonomía. </p>



<p>Desde luego, estos contrapesos no están disponibles en todos los contextos; en muchos países han sido capturados, debilitados o simplemente no existen. Esto obliga a abandonar la idea de que las crisis internacionales pueden seguir gestionándose exclusivamente desde estructuras globales y, en cambio, a avanzar hacia mecanismos más realistas de articulación entre niveles nacionales, regionales y multilaterales.</p>



<p>Lo que hoy está en entredicho no es la necesidad del multilateralismo, sino la pretensión de que sus viejas estructuras sigan ofreciendo respuestas pertinentes. Insistir en fórmulas institucionales heredadas equivale, en el fondo, a una lectura del mundo que ya no corresponde a la realidad. Sin una reforma profunda, la ONU, particularmente, seguirá debilitándose hasta perder paulatinamente su relevancia internacional. Y es precisamente en ese punto donde se juega algo mucho más profundo que el destino de una organización. Lo que está en juego es la capacidad del orden multilateral para seguir ofreciendo respuestas legítimas y eficaces a desafíos que ninguna sociedad puede enfrentar por sí sola. Sin transformaciones reales, el debilitamiento del multilateralismo solo abrirá nuevamente espacio a formas aun más pronunciadas de unilateralidad, cuyos costos históricos para la vida, la paz y la estabilidad de la humanidad, tristemente, conocemos bastante bien.</p>
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        <author>Eduardo Perafán</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127801</guid>
        <pubDate>Sat, 11 Apr 2026 21:11:42 +0000</pubDate>
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