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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Thu, 25 Jun 2026 02:57:53 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Todos los resultados de blogs de africa+occidental | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Día Mundial de las Tortugas Marinas: tres historias dan esperanza en América Latina </title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/dia-mundial-de-las-tortugas-marinas-tres-historias-dan-esperanza-en-america-latina/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;Día Mundial de las Tortugas Marinas.&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;Un estudio global&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>Dos playas en Ecuador producen hasta el 99.9% de crías macho de tortuga golfina, convirtiéndose en el primer refugio identificado que trabaja frente a la feminización que el cambio climático está provocando en poblaciones de tortugas de todo el mundo.</em></li>



<li><em>Las comunidades afrodescendientes del Chocó colombiano, que históricamente cazaban tortugas, llevan más de una década protegiéndolas.</em></li>



<li><em>Investigadores argentinos colocaron por primera vez transmisores satelitales a machos de tortuga laúd, las más grandes de las marinas, revelando sus lugares de alimentación.</em></li>



<li><em>Un estudio global halló que poblaciones de tortugas se están recuperando, pero la pesca incidental, el cambio climático y la contaminación por plásticos siguen amenazando su supervivencia.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Cada año, el 16 de junio, se conmemora el&nbsp;<strong>Día Mundial de las Tortugas Marinas.</strong>&nbsp;La fecha llega este año con un panorama que mezcla esperanza y urgencia.&nbsp;<a href="https://iucn.org/news/202504/new-global-assessment-reveals-hope-marine-turtles-highlights-urgent-need-continued-1" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio global</a>&nbsp;publicado por el Grupo de Especialistas en Tortugas Marinas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) reveló que décadas de esfuerzos de conservación están dando resultado.&nbsp;<strong>Más del 40 % de las poblaciones de tortugas marinas son consideradas actualmente de bajo riesgo y baja amenaza,</strong>&nbsp;frente al 23 % registrado en 2011. Sin embargo, el mismo estudio advierte que la pesca incidental sigue siendo la amenaza más urgente para las tortugas marinas en todo el mundo, junto a otros riesgos como el desarrollo costero, la contaminación por plásticos, el cambio climático y la captura directa de tortugas y sus huevos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En América Latina, tres historias iluminan tanto los avances como los desafíos que enfrentan estas especies en el Pacífico y el Atlántico Sur. En Ecuador, investigadores descubrieron que dos playas de la provincia de Esmeraldas son&nbsp;<strong>refugios únicos en el Pacífico Oriental</strong>&nbsp;para la resiliencia de las tortugas golfinas (<em>Lepidochelys olivacea</em>) frente al cambio climático.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Lee más | L<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/06/puma-fest-2026/">lega el PUMA FEST: I Festival Latinoamericano de Periodismo Ambiental</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia, las comunidades afrodescendientes del Chocó protagonizan una transformación profunda: de consumir tortugas a protegerlas, mientras la ciencia advierte la necesidad de acompañar esas iniciativas para que sean realmente beneficiosas. Y en Argentina, un equipo de investigadores logró por primera vez rastrear por satélite a machos de tortuga laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) en el Atlántico Sur, develando los movimientos de los individuos más desconocidos de la especie más grande de todas.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273699"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232127/Eclosion-Portete-2022-768x512.jpg" alt="" class="wp-image-273699" /><figcaption class="wp-element-caption">Eclosión de tortugas en playa Portete, Ecuador. Foto: cortesía Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Ecuador: el refugio de tortugas macho</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En la costa noroccidental de Ecuador, donde el bosque del Chocó llega hasta el mar y una capa permanente de nubes filtra la luz del sol, dos playas guardan un secreto que la comunidad científica tardó décadas en descubrir: casi todas las crías de tortuga golfina que nacen allí son machos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hallazgo,&nbsp;<a href="https://link.springer.com/article/10.1007/s10584-025-04050-y#Tab2" target="_blank" rel="noreferrer noopener">publicado en octubre de 2025 en la revista Climatic Change,</a>&nbsp;podría ser una de las noticias más importantes para la conservación de tortugas marinas en el Pacífico Oriental. Y su historia comenzó, casi por casualidad, con una pregunta sobre el cambio climático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">«Necesitábamos un bioindicador para evaluar los efectos del cambio climático en comunidades pesqueras», recuerda Rubén Vinueza Chérrez, biólogo marino y uno de los autores del estudio. En 2017, trabajando con la cooperación técnica alemana en el proyecto Procambio, propuso a los reptiles —y en particular a las tortugas marinas— como esa ventana para leer el clima. La razón es biológica: el sexo de las tortugas depende de la temperatura de incubación de los huevos.&nbsp;<strong>A más calor, más hembras. A más frío, más machos.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que encontraron al instalar los primeros sensores en los nidos de Portete y Galera —en la provincia de Esmeraldas, al norte de Ecuador— fue sorprendente. Las temperaturas promedio de incubación fueron de apenas 27 °C en Portete y 27.3 °C en Galera, muy por debajo de los más de 30 °C que se registran en la mayoría de playas de anidación del mundo. El resultado: entre el 99.9 % y el 99.3 % de las crías nacidas entre 2018 y 2022 fueron machos.https://www.youtube.com/embed/eJ2w6CRTfM8?si=XAWtnbiuwwYOaRxU</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Tortuga golfina anidando en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Estos resultados son clave. De hecho, en la gran barrera de coral, en Australia,&nbsp;<strong>hasta el 99 % de las tortugas verdes que nacen son hembras</strong>, al igual que en el norte de Chipre. En Turquía, la cantidad de tortugas nacidas hembras alcanza el 74 %. Esta tendencia, asegura la investigación, “conlleva una&nbsp;<strong>marcada desproporción entre sexos</strong>&nbsp;que puede afectar el éxito reproductivo y, por consiguiente, la viabilidad a largo plazo de las poblaciones, así como la reducción del éxito de eclosión”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Para la comunidad científica es urgente encontrar estas zonas que podrían ser refugios del cambio climático. Necesitamos definir qué playas están todavía generando machos”, explica Vinueza Chérrez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La clave está en la geografía. Portete y Galera se encuentran dentro del corredor del Chocó, uno de los ecosistemas más húmedos del planeta. La presencia de bosque, la nubosidad constante y la humedad&nbsp;<strong>reducen la entrada de radiación solar,</strong>&nbsp;manteniendo las temperaturas locales significativamente más bajas que en otras zonas tropicales de anidación. Además, la temporada de anidación de la golfina —de agosto a noviembre— coincide con los meses más frescos del año en la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio proyectó las temperaturas futuras de los nidos bajo tres escenarios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático. Las conclusiones son alentadoras: incluso en el peor escenario posible —el de desarrollo intensivo en combustibles fósiles—, la probabilidad de que las temperaturas superen los 30.5 °C (el umbral a partir del cual se producen hembras) llegaría al 71 % en Portete y al 68 % en Galera hacia finales de siglo. En otras palabras, aun en ese escenario extremo, una porción relevante de los nidos seguiría produciendo machos.https://www.youtube.com/embed/97Sta8sVHIc?si=LOOWgIB6ncCwzNIk</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Eclosión de tortugas marinas en playa Portete, Ecuador. Video: Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores.&nbsp;</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el futuro de estas playas no depende solo del clima. Portete, aunque protegida, enfrenta la presión del turismo de un hotel cercano en Mompiche. Galera, más inaccesible, está por ahora más resguardada. Ambas integran el Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Ecuador, pero «ser área protegida no garantiza el cien por ciento», advierte Estefanía Sánchez-Flores, coautora del estudio e investigadora en ingeniería ambiental. La urbanización, los perros sueltos en las playas, las luces artificiales y la pesca incidental siguen siendo amenazas reales. Conservar estos refugios, concluyen los investigadores, requiere no solo proteger el clima, sino también el bosque y la oscuridad de la noche.</p>



<h2 class="wp-block-heading">Colombia: una tortuga viva vale más que una tortuga muerta</h2>



<p class="wp-block-paragraph">En Nuquí, un municipio del departamento del Chocó colombiano, hay personas que cada noche, entre julio y diciembre, recorren la playa esperando el rastro inconfundible de una tortuga que sube a desovar. Cuando la encuentran, esperan en silencio hasta que termina. Luego recogen los huevos y los trasladan a corrales protegidos donde permanecerán hasta la eclosión. El propósito del traslado es&nbsp;<strong>proteger los nidos</strong>&nbsp;de las mareas que pueden arrastrar los huevos mar adentro o de los perros que excavan la arena para devorarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando los huevos eclosionan, las dejamos [a las tortugas] caminar solas hacia donde suena la ola», cuenta Jorge Enrique Murillo Palacio, integrante del Consejo Comunitario General Los Riscales. «Es muy difícil que una tortuga se devuelva para arriba. Siempre busca la parte de abajo». Esa caminata importa:&nbsp;<strong>la playa queda grabada en el vientre del animal,</strong>&nbsp;como un mapa, y cuando la tortuga es adulta regresa al mismo lugar a anidar.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273702"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232333/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.43-PM.jpeg" alt="" class="wp-image-273702" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades de Nuquí miden la caparazón de las tortugas que anidan para llevar un registro y compartir la información con las autoridades ambientales. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Murillo forma parte del Consejo Comunitario General Los Riscales, autoridad territorial que administra más de 31 469 hectáreas en el municipio de Nuquí y que lleva más de&nbsp;<strong>10 años coordinando la conservación de tortugas marinas</strong>&nbsp;en la zona. “Para nosotros es algo muy lindo porque estamos contribuyendo a que esa especie pueda seguir existiendo en el planeta”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No siempre fue así.&nbsp;<a href="https://www.researchgate.net/publication/398392690_Uso_y_percepcion_de_las_tortugas_marinas_en_el_municipio_de_Nuqui_Choco_Colombia_Implicaciones_para_su_conservacion" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Un estudio publicado en 2025 en la revista Ethnoscientia,</a>&nbsp;con trabajo de campo realizado en 2015 por Laura Soto-Cortés y Dennis Castillo-Figueroa en las comunidades de Jurubirá, Panguí y la cabecera de Nuquí, documenta una relación histórica mucho más compleja entre estas comunidades afrodescendientes y las tortugas marinas que llegan al Pacífico colombiano para reproducirse, todas en la lista roja de especies amenazadas de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN): la tortuga carey (<em>Eretmochelys imbricata</em>), en Peligro Crítico; la caná o laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>), Vulnerable; la verde (<em>Chelonia mydas</em>), en Peligro; y la tortuga golfina (<em>Lepidochelys olivacea</em>), Vulnerable.</p>



<h4 class="wp-block-heading">Leer más |&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/06/agua-comunidades-indigenas-campesinos-afrodescendientes-darien-vidas-acuaticas-museo-nacional-colombia/">La tenacidad del agua: comunidades indígenas, campesinos y afrodescendientes del Darién llevan sus vidas acuáticas al Museo Nacional de Colombia</a></h4>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de entrevistas con pescadores locales, la investigación registró&nbsp;<strong>un vínculo multidimensional con las tortugas:</strong>&nbsp;alimenticio, medicinal, ornamental, espiritual y ritual. Se consumían huevos y carne y la grasa del animal se usaba para tratar enfermedades respiratorias. El pene del macho, conocido localmente como «el viril» o «la picha», tenía alta demanda comercial como afrodisíaco, con compradores llegados desde ciudades como Medellín, y&nbsp;<strong>podía venderse entre 18 y 36 dólares.</strong>&nbsp;Incluso existía una práctica ritual llamada ombligada, en la que partes de la tortuga se ahumaban y raspaban para incorporarlas al cordón umbilical de los recién nacidos. De esa manera se les transfería, supuestamente, cualidades como la resistencia en el agua.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estudio también documentó que los propios entrevistados percibían una disminución en las poblaciones y la vinculaban directamente a décadas de captura y consumo. «Cuando yo era muchacho, había mucha tortuga. Uno se iba por aquí, por la playa de Boca Chori,&nbsp;<strong>encontraba 10 nidadas de huevos y la gente se las traía</strong>«, relató uno de los participantes de Jurubirá. Los investigadores concluyen que incorporar estas percepciones y valores culturales locales es indispensable para diseñar estrategias de conservación verdaderamente efectivas y sostenibles en el tiempo.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273700"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232235/image.png" alt="" class="wp-image-273700" /><figcaption class="wp-element-caption">La investigadora Laura Soto-Cortés entrevista a habitantes de las comunidades de Jurubirá, Panguí y Nuquí para conocer su relación con las tortugas marinas. Foto: cortesía Laura Soto-Cortés</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, según Murillo, la transformación en Nuquí es real: quien sea encontrado con carne o concha de tortuga puede ser judicializado. Además, “nos dimos de cuenta de que&nbsp;<strong>una tortuga viva nos puede generar mucha más plata que terminar con su existencia.</strong>&nbsp;Nosotros anteriormente matábamos la tortuga. Pero gracias a Dios desde hace varios años a la tortuga la miramos como una fuente de ingreso, porque hay mucha gente turista que viene acá y de una u otra forma dejan recursos en el territorio”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, la práctica de reubicar huevos, advierten los investigadores ecuatorianos Rubén Vinueza Chérrez y Estefanía Sánchez-Flores, “es complejo” y debe hacerse considerando diversos factores para evitar daños en las tortugas. De acuerdo con los especialistas,&nbsp;<strong>las tortugas seleccionan zonas de playa con perfiles térmicos específicos,</strong>&nbsp;y un nido mal reubicado —demasiado superficial o en una zona más expuesta— puede alterar la temperatura de incubación hasta afectar, incluso, el desarrollo neurológico de las crías. La reubicación puede ser necesaria, coinciden los investigadores, pero debe tomarse como última opción y con conocimiento técnico del perfil térmico de cada playa. No basta con que las tortuguitas lleguen al mar. Importa también cómo llegan.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273703"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232350/WhatsApp-Image-2026-06-10-at-12.55.44-PM-768x512.jpeg" alt="" class="wp-image-273703" /><figcaption class="wp-element-caption">Huevos de tortugas reubicados por las comunidades de Nuqui. Foto: cortesía Lander Murillo, comunidad de Coqui</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading">Argentina: los machos invisibles del Atlántico Sur</h2>



<p class="wp-block-paragraph">De las siete especies de tortugas marinas que existen, la laúd (<em>Dermochelys coriacea</em>) es la más grande y una de las más misteriosas. Los adultos pesan entre 200 y 250 kilos —<strong>el ejemplar más grande registrado superó los 900 kilos</strong>—, pero a pesar de su porte, se sabe muy poco de ellas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Victoria González, investigadora del Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras de la Universidad Nacional de Mar del Plata y el Conicet, explica que la especie pasa la mayor parte de su ciclo de vida en zonas alejadas de la costa, lo que la hace muy difícil de estudiar. Aunque esta dificultad aplica tanto para hembras como para machos, todo lo que la ciencia conocía provenía de las playas de anidación, donde las hembras salen a desovar y los investigadores pueden acercarse.&nbsp;<strong>Los machos, que nunca abandonan el océano,</strong>&nbsp;permanecían como una incógnita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso empezó a cambiar en aguas cercanas a la costa de la provincia de Buenos Aires, donde un equipo de investigadores logró colocar transmisores satelitales a machos de tortuga laúd. Capturarlos no fue sencillo. La metodología consiste en aproximarse lentamente a los animales con una embarcación y colocar en su camino un aro —similar a uno de básquet, pero mucho mayor— para que entren solos en la red. Una vez retenidos, se los sube a una balsa inflable. «A la cuenta de tres, entre tres o cuatro personas», cuenta González, quien también es investigadora del Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP). La colaboración de pescadores artesanales, acostumbrados a trabajar en el mar y a manejar cargas pesadas, fue indispensable.https://www.youtube.com/embed/trMDUNQhxU8</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. Video: Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Los transmisores, fijados en el caparazón, envían datos de geolocalización cada vez que los animales salen a respirar. Los primeros resultados revelaron comportamientos inesperados: los cuatro machos marcados permanecieron durante semanas en aguas de la plataforma continental argentina, alimentándose en el norte de la provincia de Buenos Aires, muy cerca de la costa y no mar adentro como se pensaba.&nbsp;<strong>«Quizás lo vienen haciendo hace cientos de años, pero no lo sabíamos»</strong>, reflexiona la investigadora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Uno de ellos hizo luego algo diferente a los demás: se desplazó bordeando la costa bonaerense hacia el Rincón, otro sistema de alta productividad donde hay abundancia de medusas, su alimento principal. Los pescadores artesanales empezaron a reportar presencia de medusas en las redes y al poco tiempo los transmisores confirmaron que los animales los seguían. Hacia finales de mayo, los cuatro iniciaron el desplazamiento hacia el norte. Hoy están en el sur de Brasil.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de este hallazgo se disparan muchas preguntas, dice González. “¿Cuántas hay? ¿Están separadas en grupos? ¿Están todas juntas?”, se preguntan los investigadores.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_273701"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/06/15232327/machos_11jun26.png" alt="" class="wp-image-273701" /><figcaption class="wp-element-caption">Recorrido satelital de las tortugas laúd macho en Argentina. Mapa: cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Se sabe, por estudios genéticos, que las tortugas laúd que llegan a Argentina provienen principalmente de una pequeña población del norte de Brasil, en el estado de Espíritu Santo, y de colonias en la costa occidental de África, en Ghana, Gabón y Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace unos 20 años, hembras muertas en playas argentinas con marcas metálicas colocadas para su identificación en las aletas permitieron comprobar por primera vez la migración transatlántica de la especie. El año pasado, el equipo capturó una hembra que llevaba en las aletas una chapa colocada 11 años antes en el Congo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El seguimiento satelital busca no solo identificar los corredores migratorios una vez que las tortugas llegan a Argentina, sino también&nbsp;<strong>identificar zonas de superposición</strong>&nbsp;con las actividades pesqueras, uno de los principales factores de mortalidad a nivel global, y con los residuos en el mar. La contaminación por plástico es otra amenaza documentada: en tortugas verdes recuperadas muertas es frecuente encontrar bolsas, fragmentos de plástico duro y tapas de botella en el estómago, cuenta González.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El equipo espera colocar cuatro transmisores más en la próxima temporada, si consiguen financiamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>*Imagen principal:</strong> científicos marcan tortugas macho en el mar argentino. <strong>Foto:</strong> cortesía Proyecto Tortuga Laud-Argentina</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/michelle-carrere/">Michelle Carrere</a></em> <em>en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/06/dia-mundial-tortugas-marinas-historias-esperanza-america-latina/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si quieres leer más noticias ambientales en Latinoamérica,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/?s=&amp;formats=post+custom_story+videos+podcasts+specials+short_article" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes revisar nuestra colección de artículos.</em></a><em>&nbsp;Y si quieres estar al tanto de las mejores historias de Mongabay Latam,&nbsp;</em><a href="https://es.mongabay.com/boletin-de-noticias/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>puedes suscribirte al boletín aquí</em></a><em>, unirte a nuestro&nbsp;<a href="https://whatsapp.com/channel/0029VaHRw3ULI8YUpy3Iyc0m">canal de WhatsApp</a>&nbsp;o seguirnos en&nbsp;</em><a href="https://www.facebook.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Facebook</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://twitter.com/MongabayLatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>X</em></a><em>,&nbsp;</em><a href="https://www.instagram.com/mongabaylatam/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Instagram</em></a><em>,&nbsp;<a href="https://www.tiktok.com/@mongabaylatam">Tiktok</a>&nbsp;y&nbsp;</em><a href="https://www.youtube.com/channel/UCCZH55oRbWMJoH3L2JmSItQ/" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Youtube</em></a><em>.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130484</guid>
        <pubDate>Tue, 16 Jun 2026 20:14:58 +0000</pubDate>
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        <title>LA DIRECCIÓN DE ÁFRICA EN CANCILLERÍA: NECESARIA, NO CONTINGENTE*</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/ese-extrano-oficio-llamado-diplomacia/la-direccion-de-africa-en-cancilleria-necesaria-no-contingente/</link>
        <description><![CDATA[<p>En ocasiones se realizan cambios en los organigramas oficiales, como puede ser el caso de la estructura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que obedecen más que a criterios salidos de la reflexión y planeación, a las necesidades o urgencias burocráticas de un momento determinado, simplemente para dar cargos, muchas veces no necesarios a la clientela de la coyuntura, eso es lo contingente. En el caso de la Dirección de África, se trata de una decisión tanto urgente como importante, que no debería aplazarse más. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em>“¡Alcalde, todos somos contingentes, pero tú eres necesario!”</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">Cita de la película&nbsp;<em>Amanece que no es poco</em>&nbsp;(1989, José Luis Cuerda)</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras escribo estas líneas, curso el&nbsp;<em>Máster de Diplomacia y Relaciones Internacionales</em>&nbsp;en la&nbsp;<em>Escuela Diplomática de España&nbsp;</em>y uno de los módulos es&nbsp;<em>África Subsahariana</em>, que me ha permitido descubrir un continente fascinante en todas sus dimensiones y que se convierte en el mejor marco teórico, para defender algo que he sostenido en diferentes ámbitos, la necesidad de contar con una Dirección de África en el Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para los lectores que no conozcan el entramado institucional del Ministerio, es importante informarles que una Dirección en Cancillería, es una oficina que depende de cada uno de los Viceministerios y que se encarga de la orientación temática y administrativa de la materia que lleva. Hay tres tipos de Direcciones, las geográficas que dependen del Viceministerio de Relaciones Exteriores, las temáticas del Viceministerio de Asuntos Multilaterales y las consulares del Viceministerio creado recientemente. En este caso, me refiero a las de orden geográfico, que ordenan las relaciones bilaterales del país con los demás continentes. Actualmente existen las Direcciones de América, Europa y la de Asia, África y Oceanía. Cualquier persona, puede comprobar a simple vista que hay una disparidad en esa clasificación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cita que encabeza este artículo proviene de una de las películas más importantes de la filmografía en nuestro idioma,&nbsp;<em>Amanece que no es poco</em>, cinta de 1989 del director español José Luis Cuerda, inclasificable, los especialistas suelen ubicarla como exponente del surrealismo, cuando no del absurdo, e incluso del realismo mágico en versión española, plena de citas citables, aunque no tenga nada que ver con el contenido del presente texto, me basta con dos palabras claves, importante y contingente.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ocasiones se realizan cambios en los organigramas oficiales, como puede ser el caso de la estructura del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, que obedecen más que a criterios salidos de la reflexión y planeación, a las necesidades o urgencias burocráticas de un momento determinado, simplemente para dar cargos, muchas veces no necesarios a la clientela de la coyuntura, eso es lo contingente. En el caso de la&nbsp;<em>Dirección de África</em>, se trata de una decisión tanto urgente como importante, que no debería aplazarse más.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quienes hemos prestado servicios en la Dirección de Asia, África y Oceanía, sabemos que desde hace mucho tiempo, se requiere una reingeniería, para esadependencia que históricamente se ha concentrado mucho más en los países asiáticos que en el resto de las complejas realidades geográficas que atiende, que además en los últimos tiempos, por su importancia internacional, van superando el restringido espacio que los designa, en concreto, África y el Medio Oriente. Seguramente, algún día Oceanía también será objeto de un tratamiento diferenciado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay muchas razones para darle a África el sitio que está reclamando desde hace varios años. Iniciemos por lo geográfico, pues parece que nadie se ha percatado de lo cerca que se encuentra África, al menos su costa occidental, porque en la mente la tenemos muy distante. En el imaginario colombiano, el continente africano pareciera que estuviera ubicado en las antípodas, o peor, casi que en otro planeta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, el terrible comercio perverso de seres humanos, la ignominiosa trata de personas, durante varios siglos demostró que no es tan complicado el transporte entre los puertos colombianos y africanos. Si se toma un mapa, se podrá constatar que siendo esas partes que encajaban perfectas en el ancestral continente de&nbsp;<em>Pangea</em>, prácticamente estamos ubicados al frente. La distancia en kilómetros entre Colombia y Senegal es un poco más de 6000 kilómetros, mientras que entre nuestro país y cualquier destino en Europa es de al menos 8000 kilómetros. Eso daría para hacer varias cuentas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia de África es mucho más antigua y rica de lo poco que hemos aprendido. Los científicos e historiadores han coincidido en que África, fue el punto en el cual surgieron los primeros humanos. Cuna de diversos reinos e imperios, mucho antes que los asiáticos o europeos. Cuando se habla de emperadores legendarios, vienen a la cabeza nombres como Julio César, Alejandro el Magno, es cierto que se mencionan algunos faraones egipcios, pero aunque Egipto corresponde al continente africano, se le suele identificar más con la cultura mediterránea o del Oriente Medio. En cambio, no se menciona nada del África Subsahariana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sea el momento, de señalar la existencia de imperios poderosos y complejos como los de Malí, o Aksum, en la actual Etiopía, que incluso es mencionado en la Biblia. Uno de los gobernantes más poderosos y ricos de la historia de la humanidad, para envidia de algún mandatario norteamericano de la actualidad, fue Mansa Musa, quien con su legendario viaje a la Meca, provocó la primera gran crisis internacional&nbsp;monetaria.La&nbsp;civilización de&nbsp;<em>Los Garamantes</em>, pueblo sedentario ubicado en lo que hoy corresponde a Libia y otros lugares del norte de África, revolucionaron la agricultura, con complejos sistemas de irrigación que establecían toda una ruta de oasis en una tierra tradicionalmente desértica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los últimos años Colombia se ha acercado al África, lo importante es que debe ser una política que se mantenga e intensifique en el futuro. La&nbsp;<em>estrategia África 2022 – 2026</em>, no se puede limitar a un cuatrienio de gobierno y sólo por el interés de la vicepresidenta Francia Márquez, orgullosa afrodescendiente. A Colombia le honra haber liderado los esfuerzos por acercar a dos continentes que tienen mucho en común, así como acompañar iniciativas africanas tan justas como necesarias, como la de la Resolución de la Asamblea General que califica la trata de personas esclavizadas como el peor delito de lesa humanidad. Incomprensible la abstención europea, pero una vergüenza los votos en contra de Argentina, los Estados Unidos e Israel, una falta de empatía total con el sentido de humanidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La importancia de África no se queda en su brillante pasado, que nos había ocultado con mucho esmero, la&nbsp;<em>Biblioteca Colonial</em>&nbsp;(esa cuidadosa estructura intelectual de los imperios occidentales que negaban la identidad africana, para justificar sus atrocidades e ilegal ocupación), es sobre todo por su presente y su potencial futuro. El continente africano cuenta con una población mayor a 1500 millones de personas, siendo el tercero en tamaño del mundo, con una edad promedio de 20 años, en un área de 30 millones de kilómetros cuadrados que concentra un tercio de los recursos minerales del mundo, especialmente de Coltán, Platino y Cobalto.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de la herencia africana en Colombia, aparte de su inobjetable presencia en nuestra música, gracias a la lectura de una novela fascinante, cuya lectura recomiendo,&nbsp;<em>Todo se derrumba</em>&nbsp;del autor nigeriano Chinua Achebe, surge el ñame como producto conector entre nuestras culturas, porque ese tubérculo, considerado como símbolo e identidad de los pueblos del África occidental, como los igbos, en la gastronomía del Caribe colombiano resulta fundamental. El ñame seguramente llegó en un barco esclavista y es considerado uno de los superalimentos del futuro. Dentro de los mayores exportadores de ñame, Colombia se encuentra dentro de los diez primeros países, en una clasificación dominada por las naciones africanas, especialmente por Nigeria.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestro país ha establecido ocho misiones diplomáticas permanentes en África, las acreditadas ante los gobiernos de: Argelia, Egipto, Marruecos, Kenia, Sudáfrica, Ghana, Senegal y Etiopía, esta última aparte de lo bilateral, también debe atender temas multilaterales al ser Adís Abeba la sede de la&nbsp;<em>Unión Africana</em>, recordando que Colombia recientemente en su calidad de presidente pro tempore de la&nbsp;<em>CELAC</em>, alojó la&nbsp;<em>Primera Reunión de Alto Nivel</em>&nbsp;entre los dos bloques regionales continentales, celebrada en Bogotá en marzo de 2026.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo lo que hemos hablado, porque el continente africano en medio de sus propias complejidades y limitaciones internas busca cumplir con los propósitos trazados en la<em>&nbsp;Agenda 2063</em>, año en el cual la&nbsp;<em>Unión Africana</em>&nbsp;se ha comprometido a llegar a ser un continente integrado, próspero y pacífico y algunos, aunque no lo veremos, pensamos que lo va a conseguir y los demás países del mundo, elegirán ser socios confiables, respetuosos o ser indiferentes ante un futuro que se torna brillante. En el caso de la relación colombo-africana hay un enorme potencial en materia de cooperación, cultura, economía y comercio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No podemos olvidar, que un 10% de la población totalde Colombia, también es reconocida como una categoría especial de la división regional africana, que le confiere a su diáspora y a los descendientes de africanos, la condición de sexta región natural africana. Colombia es el tercer país con mayor número de afrodescendientes del continente americano, ahora que estamos en un nuevo mundial de fútbol, esa realidad se refleja en ese espejo de nuestra sociedad que es la&nbsp;<em>Selección Colombia</em>, otro importante aporte afro en nuestro deporte y en la cultura colombiana en general. Todo esto para ilustrar, lo necesaria e importante que resulta tener una Dirección de África en nuestra Cancillería.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tengo entendido que luego de descartarla, nuevamente se contempla a nivel directivo del Ministerio, el establecimiento de la&nbsp;<em>Dirección de África</em>, que como hemos visto no es un capricho, pues será la encargada de manejar las relaciones bilaterales de Colombia con 55 países, así como de acompañar el trabajo multilateral porque entre otras, deberá hacer seguimiento a los acuerdos alcanzados en la citada&nbsp;<em>I Reunión de Alto Nivel</em>&nbsp;entre la&nbsp;<em>CELAC</em>&nbsp;y la&nbsp;<em>UA,</em>antesala de la que debería ser en el futuro la&nbsp;<em>I Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno</em>&nbsp;de los dos bloques regionales, que son realmente, eso que llaman los analistas internacionales el&nbsp;<em>Sur Global</em>, ni más ni menos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dixon Moya&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Embajador de carrera, escritor por vocación, lleva un blog en el periódico colombiano&nbsp;<em>El Espectador</em>&nbsp;con sus apellidos literarios <a href="http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/">http://blogs.elespectador.com/lineas-de-arena/</a>&nbsp;En lo que sigue llamando Twitter lo encuentran como @dixonmedellin y en Bluesky&nbsp;como @dixonacostamed.bsky.social</p>



<p class="wp-block-paragraph">** Las opiniones expresadas en el blog corresponden únicamente a los autores y no comprometen a la Asociación Diplomática y Consular de Colombia -ASODIPLO-, ni al Ministerio de Relaciones Exteriores.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Asociación Diplomática y Consular de Colombia</author>
                    <category>Ese extraño oficio llamado Diplomacia</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130414</guid>
        <pubDate>Mon, 15 Jun 2026 14:53:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/15094358/stux-earth-330301_1920.png" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[LA DIRECCIÓN DE ÁFRICA EN CANCILLERÍA: NECESARIA, NO CONTINGENTE*]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Asociación Diplomática y Consular de Colombia</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>REMEMBRANZAS MUNDIALISTAS (I)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/remembranzas-mundialistas-i/</link>
        <description><![CDATA[<p>El fútbol es un deporte pedestre como pocos, que se hace con los pies, pero se gana con la inteligencia y la pasión. En él no triunfan los impostores, como en la política, donde suelen ganar los jugadores más tramposos y habilidosos, excepcionalmente los más competentes y honestos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cada 4 años suele coincidir la elección presidencial con el mundial de fútbol, excepto el último, realizado en Catar entre el 20 de noviembre y el 18 de diciembre de 2022, cuya final ganó Argentina frente a Francia 4-2 desde tiros del punto penal, pues el tiempo extra terminó 3-3. Y como ya estamos en la víspera del comienzo del mundial más prolongado de la historia, desde el próximo jueves 11 de junio hasta el domingo 19 de julio, con 48 selecciones clasificadas y 104 partidos, es un buen momento para recordar lo acontecido en Catar. Por eso, van estas remembranzas. En esta primera entrega “plagiaré” algunos apartes de dos Calicanto que entonces escribí. El primero, al comienzo y el segundo al final del mundial en Catar. En posteriores entregas, continuaré con los mundiales de Sudáfrica, Brasil y Rusia, como calistenia de memoria futbolística para apoyar con entusiasmo a nuestra Selección y llevarla a la final, el próximo 19 de julio, contra España o quizá Francia.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“CATAR, UN MUNDIAL DE FÚTBOL ESPECTACULAR Y ESPECTRAL”<a href="#_edn1" id="_ednref1"><strong>[i]</strong></a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Con este título, el 17 de diciembre de 2022 resumí el mundial realizado por Catar, cuyo principal objetivo fue la utilización del máximo evento futbolístico del planeta en función de la política internacional, igual a como ahora pretende hacerlo Trump de la mano de Infantino. Entonces lo describí así: <em>espectacular por la belleza de los estadios y el despliegue publicitario para proyectar a Catar como un país moderno, rico y esplendoroso, que emula y supera en prosperidad a la mayoría de los países occidentales. Algo similar hizo Putin hace cuatro años, cuando pretendió convencer al mundo del renacimiento de una Rusia poderosa y feliz, que hoy niega con su brutal y criminal invasión de Ucrania. Detrás de ese marketing político-futbolístico está el terror. Un terror auspiciado por la FIFA, la organización internacional más hipócrita, corrupta y peligrosa del planeta, pues logra suspender nuestro juicio moral en nombre de un fútbol radicalmente inhumano.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Es el terror auspiciado por esa alianza letal entre la riqueza, el crimen, el autoritarismo y la impunidad de mandatarios como Putin y el emir Tamim bin Hamad Al Thani, quien llegó al trono en 2013 luego de la abdicación de su padre, Hamad bin Khalifa Al Thani. Por eso el mundial de Catar es espectral. Detrás de esos fabulosos estadios se esconde la explotación y muerte de un número incierto de trabajadores migrantes –muy parecida a las vidas sacrificadas en cualquier campo de concentración nazi o en un Gulag soviético— pues nadie responde por esas vidas cegadas en aras del más fastuoso y costoso mundial realizado. Esas vidas no valen nada, más aún se pone en duda el número de trabajadores que cobraron esos fatales accidentes laborales. Son <strong>“nuda vida”</strong><a href="#_edn2" id="_ednref2"><strong>[ii]</strong></a>, en la expresión del filósofo Giorgio Agamben.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&nbsp;Los gritos agónicos en caída libre de esos obreros migrantes, hoy son acallados por la estridencia de los goles celebrados por los miles de fanáticos de sus selecciones victoriosas. Las lágrimas solo alcanzan para lamentar la eliminación de las selecciones amadas, no para los migrantes sacrificados y “desaparecidos”. Los himnos se entonan en nombre de los jugadores y las selecciones que se disputan la copa mundial. No hay ni siquiera un réquiem por quienes hoy nos brindan con sus vidas tanta alegría, celebrada en todo el planeta. Eso ya no nos importa, solo queremos disfrutar y gozar el mundial. No hay lugar para la culpa y los lamentos. No se puede arruinar el hermoso eslogan de este mundial: “Football unites the world in passion, in love, in peace. Football unites us in hope and in joy. Football unites us all. Football unites the world”, que escuchamos en boca de Cristiano Ronaldo, Harry Kane y Lionel Messi, entre otras destacadas figuras, antes de cada partido.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Para mayor ironía, las estrellas de Francia, como Kylian Mbappe, es nacido en París, pero hijo del inmigrante camerunés Wilfried Mbappe y Ousmane Dembélé, también parisino, es hijo de padre maliense y de madre francesa con ascendencia mauritana y senegalesa. Ambos defienden la bandera de una nación que en su pasado colonialista dejó una estela de oprobios y crímenes impunes en el continente africano. Y hoy Francia es campeona mundial gracias al talento, el esfuerzo y los goles de esos hijos de inmigrantes, que un número nada despreciable de franceses, liderados por Marine Le Pen, desprecian y no quisieran tener en su territorio. Como se puede leer en Wikipedia: “Le Pen se opone fuertemente al multiculturalismo, llamándolo &#8220;un arma para el extremismo islámico” ​y ha apoyado leyes en contra del uso de símbolos religiosos en público que han sido categorizadas por algunos como Islamofobicas. En varias ocasiones ha mostrado su apoyo al mandatario ruso Vladímir Putin y, a pesar de condenar la Invasión rusa de Ucrania de 2022, se ha negado a retirar su apoyo a Putin, llamándolo <strong>&#8220;un posible aliado para Francia&#8221;.</strong></em></p>



<p class="wp-block-paragraph">                                                                                                  <strong>UNA FINAL CHAUVINISTA<a id="_ednref3" href="#_edn3"><strong>[iii]</strong></a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en el artículo sobre la final entre Francia y Argentina, jugada el 18 de diciembre de 2022, me referí al duelo entre quizá las dos naciones más chauvinistas del planeta:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Este domingo la final del mundial en Qatar entre Argentina y Francia será el mayor duelo chovinista en la historia del fútbol, el deporte que exacerba las expresiones más fanáticas y extremas de nacionalismo. Curiosamente, ambas naciones son en sus respectivos continentes las campeonas del chovinismo: “la exaltación desmesurada de lo nacional frente a lo extranjero”. No es la modestia propiamente un rasgo de identidad nacional de argentinos y franceses. Es casi imposible discernir, entre un argentino y un francés y saber cuál de los dos siente más orgullo por su propio país, sus carnes, vinos y quesos. No por casualidad chauvinisme proviene de la lengua francesa. Pero, paradójicamente, los mejores jugadores de ambas selecciones, Messi y Mbappe, no padecen de chovinismo futbolístico. Ese título es propiedad exclusiva de la soberbia de Cristiano Ronaldo. Un narcisista enfermizo que en este mundial recibió una lección dolorosa, viendo desde el banco como su propio reemplazo, Gonçalo Ramos de 21 años, anotaba un triplete de goles frente a Suiza. </em>Y, en otro aparte, referido a la práctica del fútbol y sus rasgos distintivos, intenté explicar porqué es un deporte con resultados impredecibles:</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>El fútbol es más que un mundial</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Es un deporte pedestre como pocos, que se hace con los pies, pero se gana con la inteligencia y la pasión. Por eso en él no triunfan los impostores, como sucede con frecuencia en la política, donde suelen ganar los jugadores más tramposos y habilidosos, excepcionalmente los más competentes y honestos. Aquellos que ladinamente ponen zancadillas a sus adversarios, anotan goles con sus manos corruptas y engañan a los electores con sus mentes torcidas y promesas demagógicas. En la cancha de fútbol es más difícil que esto suceda. Es casi imposible ganar a punta de juego sucio y astucia, salvo que un equipo compre al árbitro, como algunos políticos lo hacen con la justicia o los electores. Pero en esta era de tecnología aplicada, con las ayudas milimétricas del V.A.R, es casi imposible que la trampa triunfe. Maradona no podría haber contado con “la mano de Dios” para anotar su gol contra Inglaterra.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Si en la política dispusiéramos del V. A. R y viéramos todos los acuerdos y mangualas que tras bastidores hacen los políticos profesionales, los compromisos que realizan con sus financiadores y potenciales votantes, ellos no ganarían ninguna elección y probablemente la mayoría de los partidos serían sancionados y expulsados por competencia desleal. No asistiríamos ingenuamente al festival de las elecciones y seríamos mucho más responsables y exigentes en el ejercicio de nuestra ciudadanía. Al menos, eliminaríamos fulminantemente del juego del poder a quienes se dedican a robarse nuestra confianza, impuestos y violan las reglas del juego limpio. Esto no sucede en una cancha de fútbol porque la competencia es transparente y pública, se juega ante millones de espectadores, donde lo que cuenta es la velocidad, habilidad y resistencia de todos los jugadores, como el cumplimiento de las reglas y de las decisiones del árbitro.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El domingo 18 de diciembre veremos si la habilidad e inteligencia de Messi podrá vencer la velocidad y fuerza de Mbappe. Si una selección totalmente gaucha podrá superar la intercultural del seleccionado francés. De alguna manera, Argentina juega contra Francia y casi media África. ¿Ganará el chovinismo criollo argentino o el interculturalismo cosmopolita francés? Más allá del ganador, todos viviremos, disfrutaremos y sufriremos una final vibrante, donde comprobaremos una vez más que somos una especie radicalmente lúdica y pasional, subyugada por este juego pedestre que nos paraliza cada cuatro años. Un juego donde 20 atletas, utilizando sus extremidades más torpes y con grados diferentes de habilidad, velocidad, precisión y fuerza buscan vencer, literalmente a patadas, a dos arqueros que solo con sus frágiles e inteligentes manos saltan y vuelan como ángeles para atrapar o rechazar el balón y evitar que se anide en sus redes. Quizá por eso el fútbol es tan irresistible y su atracción incontenible: es la disputa de 20 jugadores a ras de tierra por el control de un esquivo balón que los eleva al cielo de la gloria cuando termina en el fondo de la red del adversario o los arrastra al infierno de la derrota si se escapa de las manos de su arquero y de los botines de sus delanteros. Por eso la definición de un mundial desde el tiro penal es la agonía del purgatorio para los delanteros y la consagración del cielo para los porteros. Ojalá ni Messi ni Mbappe vivan</em> esa agonía y la copa se defina <em>en franca lid y no con un tiro de gracia desde los once metros. </em>Hasta aquí el relato.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nuestra final victoriosa en este mundial</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente la final en Catar, como todos la vimos, se definió desde los tiros penal y Argentina le ganó 4-2 a Francia, gracias al espectacular desempeño de su portero, Dibu Martínez. Quizá el 19 de julio de este año se repita esa final, pero siendo la víspera de nuestra fiesta nacional del 20 de julio, creo que será entre nuestra Selección y la española. Entonces ese grito de independencia de hace 216 años retumbará ahora como gritos de goles victoriosos, venciendo una vez más a España, solo que esta vez en forma incruenta y gloriosa sobre una cancha de fútbol y no como sucedió hace 207 años en la batalla del puente de Boyacá, el 7 de agosto de 1819. En la próxima entrega, rememoraré algo de lo acontecido en los mundiales de Rusia (2018) y Brasil (2014), donde James fue botín de oro con seis goles, pese a que nuestra Selección solo llegó a cuartos de final, después de la anulación del legítimo gol de Yepes contra Brasil.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://calicantopinion.blogspot.com/2022/12/qatar-un-mundial-espectacular-y.html">https://calicantopinion.blogspot.com/2022/12/qatar-un-mundial-espectacular-y.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://latinta.com.ar/2019/11/05/la-nuda-vida/">https://latinta.com.ar/2019/11/05/la-nuda-vida/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://calicantopinion.blogspot.com/2022/12/una-final-chauvinista.html">https://calicantopinion.blogspot.com/2022/12/una-final-chauvinista.html</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130227</guid>
        <pubDate>Wed, 10 Jun 2026 03:05:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[REMEMBRANZAS MUNDIALISTAS (I)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Todos los caminos conducen a Washington</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/todos-los-caminos-conducen-a-washington/</link>
        <description><![CDATA[<p>Y es que una relación madura, como la que Colombia ha construido históricamente con Estados Unidos, no debe ser ni sumisa ni hostil. Debe tramitar desacuerdos sin romper la comunicación, cooperar sin perder el centro y negociar con una idea clara de país. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">En la vida, casi nunca podemos elegir a nuestros vecinos. Nos gusten o no, tengamos o no una buena relación con ellos, siempre terminan incidiendo en nuestra vida cotidiana. Por tanto, es ingenuo —y a veces peligroso— pensar que, si un vecino no me agrada, dejará de afectar mi entorno inmediato o que, por simple deseo, podré “adoptar” vecinos de otros lugares.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En política exterior ocurre algo parecido. Además de vecinos, existen rutas. La geografía nos ubica en un lugar, pero la economía, la seguridad, las reglas internacionales y la historia diplomática van trazando caminos que los países recorren una y otra vez, quieran o no. Por eso, el antiquísimo adagio de que “todos los caminos conducen a Roma” sigue teniendo vigencia: nos recuerda que hay centros de gravedad que ordenan el mapa, condicionan las prioridades y obligan a tomar decisiones con sentido de realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así, en la Colombia de hoy, muchos caminos conducen —inevitablemente— a Washington. No por simpatía ideológica, ni por nostalgia de viejas alianzas, ni por simple costumbre diplomática. Conducen allí porque hay realidades estructurales que ningún gobierno puede borrar con discursos. Como muestra de ello, en 2024, Estados Unidos siguió siendo el principal destino de las exportaciones colombianas: US$14.337 millones FOB, equivalentes al 28,9% del total exportado, según cifras de la DIAN. También fue el principal país de origen de las importaciones colombianas, con US$16.465 millones CIF, equivalentes al 25,7% del total importado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A esa dimensión económica se suma otra igual de decisiva: la cooperación en materia de seguridad, lucha contra las drogas, migración, justicia, inteligencia y fortalecimiento institucional. Durante décadas, Colombia ha sido una pieza central en la arquitectura de Washington para América Latina. Por eso, cuando en la relación emergen tensiones, el impacto no se queda simplemente en los comunicados diplomáticos ni en el peligroso alcance de &nbsp;los micrófonos . Se siente en la cooperación judicial, en el intercambio de inteligencia, en las métricas antidrogas, en las visas, en la movilidad, en la confianza para la inversión, en la asistencia externa y en la coordinación regional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El momento reciente, además, hace que esa realidad sea aún más delicada. La política exterior estadounidense frente al hemisferio occidental ha entrado en una fase más dura, más transaccional y más securitizada. Drogas, migración, crimen organizado y competencia geopolítica pesan hoy con fuerza particular en la agenda de Washington. La relación con Colombia ya no se mueve únicamente en el lenguaje tradicional de la “alianza histórica”, sino también en el de los costos, las certificaciones, las sanciones, las visas, los aranceles, la presión pública y los resultados medibles.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En otras palabras, Estados Unidos sigue siendo un socio fundamental, pero también un actor más impaciente, más pragmático y más dispuesto a recurrir a herramientas de presión. Esa combinación obliga a Colombia a actuar con mayor precisión. Ya no basta con repetir que somos aliados estratégicos. Tampoco sirve convertir cada desacuerdo en una batalla mediática. La relación bilateral exige algo más difícil: saber cuándo marcar límites, cuándo construir acuerdos y cuándo reconocer que la autonomía también requiere sentido de la realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto no significa que Colombia no pueda —o incluso no deba— diversificar sus relaciones internacionales. Claro que debe hacerlo. Un país serio tiene que ampliar su red de socios, explorar nuevos mercados, fortalecer vínculos con Europa, Asia, América Latina, África y el mundo árabe, y construir una política exterior menos dependiente de una sola relación. Pero diversificar no es fantasear con que Estados Unidos deje de importar. Diversificar no puede ser una excusa para negar la realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay un corredor que, una y otra vez, termina desembocando en Washington. Por eso, a pocas semanas de los comicios presidenciales, quien llegue a la Casa de Nariño tendrá que tener plena conciencia de dicha relación indisoluble y saberla manejar con sabiduría, disciplina y serenidad; con un sentido claro de lo negociable y lo no negociable; y, sobre todo, con cuidado institucional. En pocas palabras: el próximo gobierno no puede permitirse improvisar con Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese será un desafío común para los tres nombres que hoy aparecen con mayor fuerza en el escenario electoral: Iván Cepeda, Paloma Valencia y Abelardo de la Espriella. Cada uno representa un tono distinto, una lectura diferente del país y una manera particular de aproximarse al poder. Pero, más allá de lo que se diga en campaña, los tres tendrán que enfrentar la misma pregunta: ¿cómo convertir la relación con Washington en una oportunidad y no en un problema con el cual lidiar constantemente?</p>



<p class="wp-block-paragraph">En este orden de ideas, si Iván Cepeda fuera electo presidente, su mayor reto sería evitar que la relación con Estados Unidos quedara atrapada en el reflejo de la confrontación. Cepeda ha construido buena parte de su trayectoria política en torno al discurso de la defensa de la paz, los derechos humanos, la soberanía y la crítica a cualquier forma de subordinación externa. Esa posición puede tener legitimidad en el debate democrático colombiano, pero exigiría una diplomacia particularmente fina para que la “dignidad” no termine convirtiéndose en aislamiento o, peor aún, en un conflicto interminable que deprede la economía y la estabilidad general del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su prioridad, entonces, en el supuesto de que fuera electo presidente, debería ser construir una agenda de altísimo nivel técnico con Washington en oposición al cisma ideológico casi garantizado.  Y es que, aunque  para  algunos, tal vez aquellos más ideológicamente influenciados, pueda parecer paradójico, la cooperación bien negociada con Estados Unidos puede reforzar la soberanía. No porque Colombia entregue su agenda, sino porque fortalece las capacidades estatales en territorios donde hoy hay vacíos que suelen ser ocupados por actores armados, economías ilegales y redes transnacionales. En un eventual gobierno Cepeda, la cooperación con Estados Unidos no debería ser sinónimo de obediencia, sino una herramienta estratégica para sostener la seguridad, la justicia, el desarrollo rural, la sustitución productiva, la inteligencia financiera y la presencia institucional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El riesgo, en su caso, sería convertir la relación bilateral en una secuencia de gestos simbólicos, respuestas emocionales y discursos de resistencia que pueden funcionar ante ciertos sectores de la opinión pública interna, pero que reducen la capacidad real de gobernar los desacuerdos. Washington no desaparece porque se le critique. Y, en el contexto actual, la confrontación pública puede acarrear graves costos. Un gobierno Cepeda necesitaría un canal directo, de las más altas capacidades técnicas y permanente entre la Casa Blanca y el Palacio de Nariño: no para ceder, sino para evitar que cada diferencia se transforme en crisis.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, si Paloma Valencia fuera presidenta, el punto de partida sería distinto. Su cercanía con el Centro Democrático y con el legado político de Álvaro Uribe le permitiría enviar a Washington un mensaje inicial de recomposición, continuidad en materia de seguridad, cooperación antidrogas y alineación democrática frente a los regímenes autoritarios de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En política exterior, su prioridad debería ser recuperar la confianza sin caer en la nostalgia automática del pasado. No basta con decir que Colombia “vuelve a ser aliada” de Estados Unidos. La alianza debe actualizarse. Los Estados Unidos &nbsp;de hoy no son exactamente los de Plan Colombia ni los de hace veinte años. Es un actor más polarizado, más impaciente y más dispuesto a medir sus relaciones por resultados concretos. Por eso, Valencia tendría que hablar el lenguaje de la seguridad, sí, pero también el de la institucionalidad democrática, de los derechos humanos, de la corresponsabilidad antidrogas y del desarrollo territorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su oportunidad estaría en establecer una agenda creíble de cooperación: lucha contra organizaciones criminales, extradición, inteligencia financiera, control de fronteras, protección de líderes sociales, estabilización territorial, migración ordenada, inversión, transición energética pragmática y fortalecimiento de las capacidades estatales. Su riesgo sería confundir la cercanía ideológica con un cheque en blanco. Estados Unidos no tiene &nbsp;necesariamente amigos permanentes; tiene intereses permanentes. Incluso con gobiernos afines, Washington exige resultados, métricas y coherencia práctica con sus prioridades estratégicas</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por último, si Abelardo de la Espriella fuera presidente, su punto de partida sería todavía más marcado: buscaría seguramente “sanar” la relación con Estados Unidos mediante un discurso fuerte de alineación en materia de seguridad, lucha contra el crimen, confrontación al narcotráfico y oposición frontal a los gobiernos autoritarios de la región. En un momento en el que Washington privilegia respuestas duras frente al crimen transnacional, ese estilo podría encontrar receptividad inicial y abrir algunos canales de diálogo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero ahí estaría precisamente el mayor cuidado. Una cosa es recomponer la relación y otra, muy distinta, convertir la cercanía en una suerte de subordinación. Una cosa es cooperar con Estados Unidos y otra gobernar como si la agenda nacional pudiera tercerizarse. La relación bilateral no se administra con gestos, frases virales ni afinidades personales. Se administra con equipos técnicos, instituciones y una estrategia de cuidado absoluto y de rigor diplomático.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La prioridad de De la Espriella debería ser profesionalizar la relación y protegerla de la volatilidad mediática. Si un eventual gobierno suyo dependiera demasiado del tono personal, podría terminar atrapado en una diplomacia de adhesiones, aplausos y sobreactuaciones. Estados Unidos puede coincidir con un gobierno colombiano en materia de seguridad y, aun así, presionar con fuerza si considera que sus intereses no están suficientemente protegidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su no negociable tendría que ser claro: la autoridad del Estado colombiano sobre su agenda interna. Cooperar con Estados Unidos tampoco puede significar renunciar a una lectura propia del interés nacional. El riesgo, en su caso, sería proyectar la imagen de un gobierno demasiado dispuesto a aceptar la agenda estadounidense sin procesarla institucionalmente a partir de las necesidades reales de Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En los tres escenarios, el mapa de fondo es similar: todos los caminos conducen a Washington. La diferencia está en cómo se recorre ese camino. Esto puede hacerse con una buena brújula —instituciones, agenda, métricas, límites, estrategia y rigor diplomático— o a la deriva, entre impulsos ideológicos, nostalgias, gestos mediáticos o cálculos coyunturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y es que una relación madura, como la que Colombia ha construido históricamente con Estados Unidos, no debe ser ni sumisa ni hostil. Debe tramitar desacuerdos sin romper la comunicación, cooperar sin perder el centro y negociar con una idea clara de país. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Al final, el verdadero riesgo no es tener un vecino poderoso. El riesgo es creer que se puede gobernar ignorándolo. O, peor aún, improvisando frente a él. En política exterior, las crisis surgen cuando la diplomacia se subestima, la técnica cede ante el espectáculo y la estrategia se reemplaza por el impulso. Y entonces, como pasa con los vecinos, el conflicto termina por surgir tarde o temprano.</p>
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        <author>Eduardo Perafán</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128866</guid>
        <pubDate>Sat, 09 May 2026 09:08:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Todos los caminos conducen a Washington]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Perafán</media:credit>
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        <title>Occidente no está terminado</title>
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        <description><![CDATA[<p>Es prematuro declarar que Occidente está acabado por el hecho de que, al avanzar el Siglo XXI, se han puesto de manifiesto diferencias entre europeos y americanos.&nbsp; El concepto de Occidente, con la integración de Europa y América, se forjó a lo largo de tres siglos, desde cuando españoles, portugueses, ingleses, franceses y otros en [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Es prematuro declarar que Occidente está acabado por el hecho de que, al avanzar el Siglo XXI, se han puesto de manifiesto diferencias entre europeos y americanos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El concepto de Occidente, con la integración de Europa y América, se forjó a lo largo de tres siglos, desde cuando españoles, portugueses, ingleses, franceses y otros en proporciones menos significativas vinieron a ocupar tierras americanas. No se trataba de chinos, indios, persas, mongoles o árabes musulmanes. La marca de los invasores y de sus proyectos era la condición cristiana, expresa en el caso de los ibéricos e implícita en los otros; exigida luego a los africanos forzados a venir a las Américas. Hasta que llegaron los ideales de las revoluciones europeas a producir la ruptura del modelo colonial como uno de los mejores cataclismos de la historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta mención sirve para recordar elementos fundacionales sobre los cuales se concibe todavía el concepto de lo occidental, aún después de que el balance del poder haya cambiado al cierre de la época de las guerras mundiales para vivir casi un siglo con la primacía americana y la extensión de la idea del occidente político-geográfico a Australia, Japón y Corea, por lo menos en torno a la “democracia representativa” y el capitalismo. Solamente Cuba se fue abiertamente en contra de esa primacía, con las consecuencias conocidas, y la Europa Oriental se integró al esquema luego del experimento comunista. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La “crisis existencial” que ahora asusta a unos cuantos no tiene ni de lejos las proporciones, ni la profundidad, de verdaderas crisis anteriores de los elementos propios del Occidente euroamericano: la independencia de las colonias francesas, británicas, españolas y portuguesas, con el surgimiento de decenas de nuevos Estados de estirpe occidental, y las dos guerras mundiales, que sustancialmente fueron europeas y después de resolverse con la decisiva participación americana condujeron por un lado a la formación de la Unión Europea y por el otro a la division de Europa representada en el Muro de Berlín .</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cómo no iba a ser una crisis mayor la independencia y la ruptura del orden colonial que ataba a la altura de los Siglos XVIII y XIX a Europa y América. Y cómo olvidar que la historia de Europa, crisol original de Occidente, estuvo manchada de sangre hasta rematar con dos guerras originadas en desavenencias europeas, que en el curso de treinta años dejaron cien millones de muertos. Para vivir luego casi medio siglo de división profunda debida al control de los comunistas en los países del Oriente europeo, antes de pasarse con furia de conversos a la OTAN y al modelo político y económico occidental. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es dentro de este amplísimo panorama que se debería apreciar el desencuentro actual, motivado por el reclamo americano de mayores contribuciones presupuestales al pacto de defensa de la OTAN y las confusas y poco ilustradas críticas de unos políticos americanos, recién llegados a las grandes discusiones, hacia “la cultura europea” sin autoridad evidente para hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El primero de los dos reclamos no solamente es justificado sino fácil de satisfacer: en la elemental lógica “trumpiana” no es sino pagar. Pero, además, y en eso tiene razón el presidente estadounidense, los europeos deben fortalecer su conciencia de la necesidad de asumir las cargas de diferente índole en cuanto a la defensa de su continente, en lugar de sobrevivir en la tibieza de la confianza desmedida en la protección de la sombrilla nuclear americana. Afortunadamente Europa ha despertado para atender ese reclamo presupuestal, con el rédito del refuerzo de la unidad europea.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo de los reclamos, formulado de manera sorpresiva por el vicepresidente de los Estados Unidos en la Conferencia de Seguridad de Múnich el año pasado, dejó perplejos a los asistentes cuando dijo que “la mayor amenaza para la seguridad europea es interna” por la “pérdida de valores fundamentales compartidos con los Estados Unidos”, la &#8220;permisividad en materia migratoria&#8221; y &#8220;las limitaciones de la libertad de expresión&#8221; en el viejo continente. Con esas admoniciones, al comenzar la segunda administración del más radical de los republicanos en los Estados Unidos, parecía marcado un tono agresivo de las relaciones intercontinentales para los siguientes cuatro años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo anterior resultó agrandado por el hecho de que el vicepresidente reafirmó, en visitas después de la reunión, su apoyo a los partidos de la más extrema derecha, que se oponen a la Unión Europea y abogan por el autoritarismo bajo lemas populistas con connotaciones excluyentes y racistas. Así quedaron puestas las cosas por parte de los Estados Unidos, con un airecito infundado de superioridad moral respecto de Europa, como si en los Estados Unidos de hoy los tradicionales valores occidentales fuesen rutilantes.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la versión 2026 de la misma conferencia de Múnich el Secretario de Estado Marco Rubio mostró ahora un ánimo aparentemente menos tendencioso y más respetuoso y conciliador. Aunque anunció la obviedad de los cambios vertiginosos que se están produciendo en el panorama geopolítico mundial, reiteró el compromiso de los Estados Unidos con su amistad respecto de Europa, lo cual resultó plausible. Pero al tiempo prescribió un orden internacional apartado del internacionalismo globalizante liberal, opuesto a las migraciones y sobre todo centrado no ya en reglas preestablecidas sino en las prioridades de acción de los Estados Unidos conforme a sus necesidades e intereses. Característica esta última que obliga a pensar en relaciones diversas, basadas en negociaciones fragmentadas más que en instituciones estables, para efectos comerciales y políticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de esos planteamientos, salidos del Departamento de Estado de los Estados Unidos, donde de pronto saben mejor cómo decir las cosas que se piensan en la Casa Blanca, el mundo quedó advertido. Se vive un periodo de ajuste. Para que nadie se alarme, es bueno recordar que el hecho de que haya diferencias es de estirpe occidental. Y nada tiene de malo un Occidente que contenga versiones diferentes de sí mismo, con el común denominador de las libertades, la aversión ciudadana al autoritarismo y su apego al Estado de Derecho.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En estas condiciones hay que ver quién, dónde y cómo, está obrando en atención o en contravía de los valores occidentales. Para no ir muy lejos, la observación puede hacerse respecto del&nbsp;menosprecio radical de ciertos sectores en los Estados Unidos por el islam y del desconocimiento de los padecimientos demográficos de Europa.&nbsp;Como si el fundamentalismo religioso no hubiese sido invento de comunidades protestantes norteamericanas, adjudicado luego apasionadamente a los musulmanes, y como si nadie hubiera leído la historia sanguinaria de las Cruzadas y advertido la generosidad musulmana, por ejemplo, hacia los judíos cuando los expulsaron de España. Y en materia de migraciones, como si no fuese explicable la resaca del colonialismo europeo en África, Asia y Oceanía, y la&nbsp;&nbsp;necesidad de atender responsabilidades post coloniales que no tienen que ver solamente con las migraciones sino con el desarrollo de las antiguas colonias, a las que durante siglos se les vendió la fantasía de paraísos europeos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aún después del discurso del cubano-americano secretario de Estado, a nadie le debería espantar un Occidente con diversas interpretaciones de su configuración y sus posibilidades. Pero, eso sí, sin sumisiones, ni unanimidad, y más bien con un jardín variado donde sobresalgan las libertades. No sometido a una potencia dominante, encargada de señalar de manera autoritaria y equivocada el rumbo de la democracia más allá de las urnas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nadie puede decir que las realizaciones del primer año del nuevo gobierno republicano en los Estados Unidos sean ejemplares en cuanto a los valores occidentales. Qué tal Macron, Merz, Starmer, o Meloni, usando la diplomacia como medio para hacer negocios en favor de familia y amigos, con criptomonedas a su nombre, cobrando por la entrada a las sedes de sus gobiernos, insultando periodistas de ciertas cadenas y negándose a responderles, acosando a la Sorbona, Heidelberg, Oxford o Boloña, cerrando las puertas del gobierno a oficinas de abogados que hayan defendido causas molestas, enviando agentes enmascarados a cacería de inmigrantes, mutilando la administración a la brava bajo el mando del hombre más rico de sus respectivos países, desconociendo al correspondiente poder legislativo y regañando a los jueces. Para no hablar de arremetidas contra las causas ambientales y de búsqueda de nuevas energías, cambios súbitos de políticas comerciales y retiro paulatino de la ayuda al extranjero y de organismos de las Naciones Unidas, menos del Consejo de Seguridad, para mantener, quienes lo tuviesen, el poder de veto.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, ahí está la gracia, en todo caso. Que haya diversidad dentro de una causa común, mientras la historia pasa y en poco tiempo vuelva todo a su cauce o encuentre uno nuevo. Cada quién en su viaje, dirían los sabios orientales de otra época.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La alianza histórica que sostiene a Occidente todavía no está terminada, pero exige en este momento esfuerzos para echarla hacia adelante sobre la base de valores comunes que no han desaparecido como propósitos. Se trata de atender la obligación histórica de estar atentos para que el destino sea mejor. Aunque falta ver si los líderes de lado y lado de los mares están a la altura del desafío.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta coyuntura no nos puede ser ajena. Nuestra situación es de cuidado ya que debemos pensar en el futuro de nuestras relaciones con quienes dan por descontada nuestra sumisión a los Estados Unidos. Ante lo cual debemos trabajar para que las relaciones interamericanas se desarrollen en términos de respeto mutuo, nuestros vínculos con Europa se fortalezcan, y se hagan reales encuentros fructíferos política y económicamente con otros continentes, para acelerar el ritmo de nuestra independencia.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126151</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 04:15:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Occidente no está terminado]]></media:description>
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        <item>
        <title>Guerra fría en el Ártico</title>
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        <description><![CDATA[<p>Todavía nos preguntamos si los vikingos llegaron al continente americano antes que Cristóbal Colón. La idea proviene de la posibilidad de esa llegada por las rutas del norte, que pueden unir continentes en el verano. Rutas cada vez más manejables en la medida en que progresa el calentamiento global. La pretensión del presidente de los [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
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<p class="wp-block-paragraph">Todavía nos preguntamos si los vikingos llegaron al continente americano antes que Cristóbal Colón. La idea proviene de la posibilidad de esa llegada por las rutas del norte, que pueden unir continentes en el verano. Rutas cada vez más manejables en la medida en que progresa el calentamiento global.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La pretensión del presidente de los Estados Unidos de controlar Canadá y Groenlandia ha motivado una especie de despertar estratégico que resulta extraño para muchos, y ha puesto de presente las debilidades de la defensa ártica ante una posible acción de Rusia y China, que podrían utilizar el camino del Polo Norte para agredir al continente americano, la primera en razón de su presencia de proporciones extraordinarias en el Círculo Polar Ártico, y la segunda en busca del cumplimiento de sus designios estratégicos, para completar una dimensión nueva de la ruta de la seda.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante ese panorama, Europa se ve obligada a reaccionar para no quedar atrapada entre potencias que no solamente aspiran, como es el caso de los Estados Unidos, a apoderarse de una de sus posesiones de ultramar, como lo es Groenlandia, sino a diseñar, como Rusia y China, una nueva versión de control de la geografía del planeta para el resto del siglo XXI</p>



<p class="wp-block-paragraph">La discusión respecto de Groenlandia conduce a una cuestión más amplia todavía sobre el control de la región ártica del planeta, y pone de presente que ha existido cierta negligencia por parte de la OTAN respecto de ese corredor marino y submarino que permite la presencia de navíos de todas partes en las aguas del verdadero Atlántico Norte. Esto mientras la OTAN se dedica a atender el frente oriental, particularmente en torno del conflicto en Ucrania y los peligros de su extensión hacia la Europa Oriental.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es indudable que el ártico representa un escenario estratégico de creciente importancia, punto de convergencia insospechado de encuentro o desencuentro entre los intereses de Canadá, Estados Unidos, China, Rusia, y los países europeos del norte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una lectura del planeta visto desde encima del Polo Norte, a la que muchos no están acostumbrados, excepto geógrafos y estrategas, permite ver cómo Corea del Norte y Rusia estarían a un paso de Canadá y a dos de los Estados Unidos, para los efectos que fuese. La redondez de la tierra, que nos han acostumbrado a apreciar con Europa como el centro del mundo, revela en este caso una dimensión desconocida, pero de trascendencia evidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El círculo que rodea al Polo Norte interesa, en el sentido de las agujas del reloj, a Rusia, con una costa estimada en 24,145 km, la mitad de toda la ribera ártica, Finlandia y Suecia, aunque no tengan necesariamente costas sobre los mares de la región, Noruega, Dinamarca, y los Estados Unidos, por su control sobre Alaska. Es tan grande la zona marítima que contiene los mares de Barents, Kara, Laptev, Siberia Oriental y Chukota, y en ella desbocan los ríos, Obi, Lena y Yeniséi, para mencionar solamente los más importantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A través de esa región, para no hablar de cohetes, avanzaría una ruta marítima cada vez más posible en época de verano, entre el estrecho de Kara en el norte de Rusia, más allá de la península de Kola, y el estrecho de Bering. La utilización efectiva de ese camino conduciría a que la distancia entre el Mar del Norte y el Mar de Corea fuese de 13,000 km, mientras que el mismo destino requeriría cubrir 20,000 km yendo por el Canal de Suez. Para no hablar de dar la vuelta por el sur de África.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mención especial merece, como factor común a los intereses y preocupaciones de los países árticos el manejo del “permafrost”, esa capa de sedimentos mezclados de tierra y elementos vegetales empastada por el hielo a lo largo de siglos, que, según la estación, libera dióxido de carbono y metano, en forma acelerada ahora por el cambio climático. Esto sin contar con que, si el deshielo se profundiza, o se escarba en busca de riquezas minerales, escaparían de pronto bacterias y virus antiguos de difícil manejo para la humanidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A todo esto hay que agregar que mares e islas del norte aparentemente guardan recursos de primera importancia ante los requerimientos de nuevos materiales para sustentar desarrollos tecnológicos contemporáneos. Sea cierto o no, la mera expectativa de que se encuentran esos recursos despierta todo tipo de inquietudes y de ambiciones en torno a ese casco, que resulta ser una especie de sombrero del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conviene preguntarse si los Estados Unidos, en su autodefinición, se han considerado una nación ártica, y la respuesta es que en su gran mayoría no. En realidad, los estadounidenses del común cuando se ocupan de esas cosas piensan sobre todo en la situación de su país frente a Rusia, China, los europeos, América Latina y el Caribe. En lo cual se diferencian de los rusos, finlandeses, noruegos, suecos, daneses y canadienses, para quienes el tema es de obligatorio interés.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Otra cosa son los habitantes de Alaska, que viven intensamente esa dimensión y esperan señales de Washington sobre la materia. Alaska, adquirida en 1867de los rusos por 7.2 millones de dólares para evitar que vendieran el territorio a los británicos, resultó ser, a lo largo de la Guerra Fría, bastión de primera línea de la defensa de Norteamérica frente a sus antiguos aliados soviéticos, después de haber servido durante la Segunda Guerra Mundial como avanzada para transferir aviones a la URSS.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante las posibles amenazas de Corea del Norte, Rusia y China, que tendrían cohetes, barcos de superficie y submarinos apuntando hacia los Estados Unidos, el tema plantea exigencias importantes para quien gobierne los Estados Unidos, que tiene la obligación de formular políticas para aliarse o disputarse con el resto de países que pertenecen por naturaleza al “círculo del Ártico”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la época de transición hacia el fin de la Guerra Fría, el presidente Mijaíl Gorbachov, responsable del futuro de la enorme región ártica de Rusia, sugirió que el Ártico se convirtiera en “zona de paz”, sin armas nucleares y con propósitos comunes de los países del vecindario en materia de manejo medioambiental. Nació así la idea del “excepcionalismo ártico”, que ha recibido apoyo oscilante de parte de los gobiernos estadounidenses.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como intento institucional de manejo de los recursos ocultos arriba del Círculo Polar Ártico, dentro del espíritu de lo propuesto por Gorbachov, Rusia, Canadá, Estados Unidos, Finlandia, Noruega, Suecia, Islandia y Dinamarca, establecieron el Consejo Ártico como foro intergubernamental que se ocuparía del manejo armónico de las complejidades de esa parte del planeta. En virtud de lo cual se firmaron convenios de cooperación científica, manejo de la contaminación y búsqueda y rescate.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El ritmo del Consejo se vino a interrumpir con motivo del ataque de Rusia a Ucrania, que despertó todo tipo de susceptibilidades y prevenciones respecto del compromiso ruso con la institucionalidad internacional. El tema pasó entonces sí a ser objeto de estudio y consideraciones estratégicas por parte de la OTAN, con énfasis acelerado por la entrada de Finlandia y Suecia a esa Organización.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese es el contexto en el que conviene apreciar la intención del presidente de los Estados Unidos de anexar y extinguir al Canadá, y tomarse la isla de Groenlandia. Asuntos ambos relacionados con las preocupaciones estratégicas propias de la dimensión ártica de las relaciones internacionales. De manera que, de ahora en adelante, esas pretensiones “trumpianas” no pueden ser vistas solamente como caprichos, que lo son en cuanto hay otras formas de manejar el asunto, sino como materia de obligatoria definición dentro del marco de las preocupaciones por el orden en el Círculo Polar Ártico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Canadá ha concebido planes ambiciosos de defensa en la región ártica, para cubrir en nombre de Occidente ese flanco, sin dejarlo exclusivamente en manos de los Estados Unidos. El refuerzo de las relaciones canadienses-danesas, con apoyo de los países nórdicos europeos y del conjunto europeo de la OTAN, marchan en la misma dirección. Algo que implica un intento de sustitución de la exclusividad estadounidense en el ejercicio del poder disuasorio frente a Rusia, China y todos los interesados en el uso civil o militar de las rutas marítimas y aéreas del Círculo Polar del Norte. Estrategia que el primer ministro Mark Carney definió no como una transición sino como una ruptura. Falta por ver hasta dónde es posible que ese enfoque tenga éxito sin la voluntad de los Estados Unidos, que en lugar de tratar de imponer su voluntad podría contribuir a fortalecer el manejo colectivo de la seguridad en el norte del norte.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre será bueno recordar que Rusia, no ahora sino de tiempo atrás, geografía obliga, mantiene bases militares a lo largo de toda la Ruta Marítima del Norte, en lo que le corresponde, y que la principal rama de su flota marítima militar es la del norte. Para no hablar de los chinos, que miran el mundo como espacio en el que tienen derecho y obligación estratégica de hacer presencia y sacar ventaja dentro de la competencia por la primacía en las décadas venideras.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ministra británica de relaciones exteriores, Yvette Cooper, advirtió que “el Ártico es la puerta para que la Flota Norte de Rusia pueda amenazar a Europa Occidental, Canadá y Estados Unidos”. Si ello es así, la seguridad transatlántica depende en alta medida del esquema que se pueda establecer para el Ártico, donde se está librando una especie de guerra fría en el frío nórdico, pues Rusia, China y otros, tienen también sus propias apuestas.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125624</guid>
        <pubDate>Mon, 09 Feb 2026 03:08:03 +0000</pubDate>
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        <title>Mucho más que un bloque de hielo</title>
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        <description><![CDATA[<p>Los recuentos típicos de la configuración del hemisferio occidental no han tenido en cuenta a Groenlandia, que sigue siendo una prolongación europea, muy cerca de la masa continental de las Américas, con una extensión superior a la de la suma del Reino Unido, Dinamarca, Bélgica, Austria, Francia, Alemania, Italia, Irlanda, Polonia, Portugal, y los Países [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los recuentos típicos de la configuración del hemisferio occidental no han tenido en cuenta a Groenlandia, que sigue siendo una prolongación europea, muy cerca de la masa continental de las Américas, con una extensión superior a la de la suma del Reino Unido, Dinamarca, Bélgica, Austria, Francia, Alemania, Italia, Irlanda, Polonia, Portugal, y los Países Bajos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La isla, posiblemente la más grande del mundo, por cuanto a Australia se considera un continente, ha sido objeto y muestra de ese desdén europeo por las herencias de una época en la que el planeta estaba abierto para la ocupación y conquista de territorios sin más limitaciones que las de la fuerza de la competencia.&nbsp;Ahora forma parte del Reino de Dinamarca bajo un modelo llamado Rigsfællesskabet, en virtud del cual no es colonia sino parte de la mancomunidad de la Corona danesa, con poderes que incluyen el de declarar su independencia por decisión popular.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Curioso es que el control de Groenlandia por parte de Dinamarca emana de una de esas declaraciones de funcionarios hechas con ligereza que después resultan irreversibles y traen consecuencias definitivas para su país. En 1919 el ministro noruego de relaciones exteriores, Nils Claus Ihlen, en su afán por asegurar la soberanía noruega sobre el archipiélago de Svalbard, de flora y fauna excepcionales, le dijo a su homólogo danés que su país &#8220;no pondría dificultades&#8221; a la reclamación de soberanía de Dinamarca sobre toda Groenlandia, tal vez por ser territorio gélido de menor valor.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando más tarde Noruega trató de retractarse, con el argumento de que la declaración de su canciller no equivalía a un tratado formal, e instó a sus cazadores a faenar en el oriente de la isla, el asunto llegó a la Corte de La Haya, que decidió que la declaración de Ihlen era vinculante, por lo cual Dinamarca se quedó con toda la isla, objeto de desconocimiento y olvido por la escasez de su población, aunque tenida en cuenta por estrategas que leen el mapa del mundo de otra manera.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cubierta en la mayor parte de su enorme extensión por una capa de hielo intacta, Groenlandia vino a salir de anonimato y el olvido por cuenta de un empresario de propiedad de raíz convertido en protagonista de la vida política internacional. Acostumbrado a identificar y aprovechar el valor de terrenos cuyas posibilidades de enriquecimiento le resulten promisorias, el presidente de los Estados Unidos fijó en la isla su mirada como predio de alto valor por sus recursos minerales, muy relevantes en el Siglo XXI, y su valor estratégico en la perspectiva de la futura reanimación del transporte y la defensa del continente americano por el Ártico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como es típico en sus emprendimientos político &#8211; inmobiliarios internacionales, el presidente ha aplicado en el caso de Groenlandia su patentado modelo de negociación: primero hizo el anuncio escueto de su interés en apropiarse de la isla, para anexarla al territorio de los Estados Unidos, realizó luego intentos amigables de compra, pasó más tarde a la amenaza y el chantaje, con el riesgo de romper la Alianza Atlántica, para terminar retirándose estratégicamente, como parece haberlo hecho para preparar un nuevo embate contundente y definitivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para emprender su aventura groenlandesa, comparable como expansión imperial a la de su colega Putin en Ucrania, Trump encontró disponible una poderosa plataforma: la combinación, heredada, de un potente aparato económico que, en medio de una institucionalidad borrosa, le permite combinar el manejo arbitrario de aranceles con un poder político que todavía es enorme, y con un indiscutible poderío militar. Plataforma que usa para favorecer a sus amigos y castigar a quien le haga mala cara.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de la pretendida apoteosis de la conquista de Groenlandia, surgen problemas de fondo. En primer lugar, la ruptura del derecho internacional, que si bien su país ha burlado reiteradamente, como otras grandes potencias, no deja de ser referente y parámetro de defensa de un orden conveniente para mantener en lo posible la paz, sobre todo en cuanto se trate del respeto por la soberanía y las fronteras de los demás. A lo cual hay que agregar el peligro de ruptura de la OTAN, eje fundamental de la unidad occidental, que traería consecuencias imprevisibles no solamente para los aliados europeos sino para los propios los Estados Unidos, que en el panorama estratégico serían cosa muy diferente sin el apoyo y la amistad de esos socios a la hora de una confrontación con enemigos comunes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para el mundo entero tiene que ser cada vez más preocupante la siembra anárquica de un estado de cosas producto del capricho de alguien poderoso que introduce un desorden innecesario y perjudicial en el conjunto de las relaciones internacionales. Máxime cuando, según tradición de la postguerra mundial y de la Guerra Fría, se trata del “abanderado del mundo libre”, que ahora adelanta todo tipo de acciones, según el ánimo que tenga, para avanzar o retroceder, con argumentos en muchos casos acomodaticios y fantasiosos, cuando no contradictorios, que han puesto a dudar sobre su buen criterio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese líder impredecible ha actuado sin contrapeso interno, debido a la inexistencia de una oposición política vigorosa, que no ha existido en los Estados Unidos como en democracias donde la oposición leal a las instituciones es fundamental. Le rodea en cambio un tibio coro de sicofantes dispuestos a aplaudir de manera servil y complaciente cada actuación de un jefe al que no se sabe si le admiran o le temen.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si lo anterior resulta evidente en el orden interno, también en el orden internacional la actitud predominante, hasta ahora, comenzando por la Unión Europea y extendida al resto del mundo, con la excepción de China, que tiene su propia personalidad y sus propios elementos para no someterse, y de Rusia, que bien quisiera ser cómplice del éxito de la apoderamiento de nuevos territorios por parte de los Estados Unidos, ha sido la de una cuidadosa y blanda crítica, para terminar plegándose, por una mezcla de necesidad y miedo, a los designios de quien ha asumido una especie de dictadura de talla universal. Modo de acción que funciona al ritmo cambiante de sus sentimientos y sensaciones, lleno de incoherencias, amenazas y contradicciones. Todo mientras políticos en ejercicio, analistas y académicos, tratan de interpretar cada movida del personaje, en algunos casos atribuyéndole una inverosímil genialidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mensaje al primer ministro noruego para regañarlo porque su gobierno no concedió al ocupante de la Casa Blanca el Nobel de Paz, acompañado del anuncio de un cese del compromiso con la paz por esa causa, habla por sí solo del talante de su autor y de su ignorancia sobre la independencia del comité que toma en Oslo la decisión. La amenaza de castigar con aranceles altísimos a quienes no apoyasen la pretensión estadounidense de apropiarse de Groenlandia es un acto incalificable de chantaje en abuso de la plataforma heredada de poder económico, político y militar a la que ya se ha hecho referencia. Con ello se cruzaron fronteras que no todo el mundo estaba dispuesto a aceptar para rendirse sin condiciones ante los designios de quien se considera todopoderoso. Y la negación falaz del coraje de los aliados de los Estados Unidos en la campaña de Afganistán pudo marcar un punto de no retorno en la confianza y el aprecio de amigos a quienes no había razón para despreciar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conminados los aliados de Estados Unidos a responder por esa suma de amenazas y ofensas, Francia las rechazó y Gran Bretaña por primera vez en mucho tiempo manifestó de manera contundente su extrema molestia por la descalificación de sus soldados, muchos de los cuales entregaron su vida en pleno combate en Afganistán.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La justificada protesta vino a encontrar una síntesis seria, serena, ordenada, argumentada, valiente y valiosa, por parte del primer ministro canadiense, que marcó un punto culminante en todo ese proceso y obligó al gran negociador, como era esperable según su estilo de agredir y retroceder cuando ya no puede más, a exaltar el valor de los soldados británicos y dar a entender que no tomará por ahora por la fuerza la llamada “isla verde”, que denomina un bloque de hielo, que forma parte de su obsesión expansiva del territorio de la Unión Americana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo preocupante es el discurso deshilvanado de Trump en Davos, en el que reiteradamente confundió a Groenlandia con Islandia, repitió su actitud insultante hacia sus propios aliados históricos europeos, menospreció el cociente intelectual de un país africano y protagonizó una exhibición de egolatría y desconocimiento de la forma como ha funcionado el mundo tanto en la diplomacia como en las instituciones internacionales y en la convergencia entre empresarios y políticos de talla mundial.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quedan, dignas de estudio y reflexión, materias como la lectura que debemos todos aprender a hacer de la geopolítica del Ártico, visto el mundo desde el Polo Norte y no desde los planos convencionales, la ruptura del orden internacional mencionada con sustanciosos argumentos por Mark Carney, Primer Ministro del Canadá, el futuro de la OTAN, el aislamiento paulatino de los propios Estados Unidos y el plazo de aguante interno e internacional de la embestida de un presidente al que le quedan todavía tres largos años para avanzar en su proyecto de contenido insospechado y consecuencias imprevisibles.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125238</guid>
        <pubDate>Mon, 26 Jan 2026 20:12:31 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mucho más que un bloque de hielo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Eduardo Barajas Sandoval</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El fascismo americano y las ultraderechas autoritarias</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/filosofia-y-coyuntura-2/el-fascismo-americano-y-las-ultraderechas-autoritarias/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la luz de los últimos hechos ocurridos en Estados Unidos, en este texto hago una caracterización del &#8220;fascismo americano&#8221;, de sus elementos, a la vez que muestro como su ideología es defendida y promovida por derechas articuladas globalmente que comparten muchos de sus principios e intereses y que implican un peligro para la continuidad y perpetuación del mundo. </p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right wp-block-paragraph"><em>“Solo los gobiernos totalitarios han adoptado de manera consciente la mentira como paso previo al asesinato”.                                                                                             Hannah Arendt (2020, p. 60).</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Estados Unidos es el país de la libertad y de la democracia”. Este es el estribillo que desde el siglo XVIII se ha repetido sin cesar en Occidente. Se educa a la gente con ese <em>imaginario</em>, con esa <em>representación </em>de la grandeza de un país, de una sociedad. Los libros de historia, de ciencia política y hasta los de filosofía han repetido ese mensaje de manera acrítica. Pero hay otra historia de los Estados Unidos, una historia lo bastante visible que desmiente ese mensaje, esa cantinilla. Es cierto que Estados Unidos surgió a partir de las colonias, con sus formas democráticas asamblearias, de participación política horizontal; es cierto que fue un orden social y político construido por inmigrantes europeos que instituyeron “desde abajo” una sociedad próspera; también es cierto que ha sido un país que logró ya desde el siglo XIX un notable desarrollo tecnológico e industrial, entre otras hazañas, tal como lo mostró (bastante acríticamente, por demás) Hannah Arendt (2017) en su libro <em>On revolution </em>de 1963, sin embargo, es imposible ocultar la <em>otra</em> <em>historia</em> (bastante negra) de los Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la lectura apologética que se repite sin cesar, se suele ocultar:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“la dominación, represión y hasta el exterminio de la población indígena, de los esclavos afro, de los blancos pobres y principalmente de los migrantes que por grandes oleadas fueron llegando a territorio norteamericano […], la opresión inmisericorde contra la izquierda, los movimientos obreros […] Estados Unidos ha eliminado en el pueblo toda oposición crítica con una metodología cruel y sumamente eficaz”. (Dussel, 2022, p. 29).</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">A lo anterior hay que agregar su racismo estructural (segregar a los negros de los blancos) y el intervencionismo militar e imperial en todo el mundo. Pues bien, ya en su coletazo final o en su canto de cisne para no perder la hegemonía en el actual contexto global, los americanos desembocan abiertamente en el fascismo. En la actualidad, Estados Unidos es ya una dictadura andante y galopante, y esto es algo inocultable. Los eslóganes de Donald Trump de “America First” (“América primero”) y  “Make America Great Again” (“Hacer grande a América de nuevo”), MAGA en sus siglas, no solo son lemas de una potencia en decadencia, asustada, sino que son frases que expresan los viejos propósitos del “Destino manifiesto”, de la Doctrina Monroe de “América para los americanos”, o de los delirios del &#8220;panamericanismo&#8221; de finales del siglo XIX, todos ellos encaminados a justificar providencialmente (como si Estados Unidos fuera un pueblo guiado por Dios mismo) el expansionismo, el anexionismo, el saqueo y el intervencionismo en América Latina y el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, desde luego, el contexto de ese expansionismo es diferente al pasado porque la hegemonía china, la presencia de Rusia, el auge de otros países en los BRICS+, etc., amenazan la hegemonía americana en el mundo. <em>Y a esto hay que adicionar los conflictos sociales internos</em>: el desempleo, la pobreza, las drogas, la inflación, el pésimo sistema de salud, la impresionante deuda pública que supera el PIB en 122%, etc., que han activado los “<em>afectos inmunitarios”</em> (Quintana, 2021) contra un “Otro” al cual culpabilizan de todos los males de la sociedad. <em>Aquí solo se activa una vieja táctica de la política: para ocultar los males y sus verdaderas causas hay que inventar un culpable, un chivo expiatorio, un enemigo interno y externo.</em> Este papel de culpable lo asumen los socialistas, los comunistas, los ambientalistas, los zurdos, la ideología woke, las feministas, los pobres, los inmigrantes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“America First” implica, por derivación lógica, acudir a una jerga de la autenticidad, a la idea de la existencia de un pueblo puro, virginal, grande, heroico, magnificente, virtuoso, que ha sido degradado y corrompido por la presencia y la intrusión de Otro, el cual es asimilado a un virus que hay que eliminar y del cual hay que protegerse. Es una “operación paranoica” fundamentada en una lógica identitaria. Para decirlo con Jorge Alemán en su libro <em>Ultraderechas</em>:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>las nuevas derechas, con argumentos neonazis que acceden al poder en distintos lugares del mundo, constituyen la nueva máquina de guerra construida en una férrea lógica identitaria, la que siempre habla a los verdaderos nacionales invocando la anulación, el desprecio, el rechazo con odio hacia el otro extranjero”. (Alemán, 2025, p. 79).</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Así, en la actual dictadura americana se juntan los dos motivos: 1º) el problema externo enmarcado en la perdida de hegemonía en el mundo, donde China es el gran Otro, lo cual es visto como un asedio peligroso para la nación americana, y 2º) la conflictividad interna con todos sus problemas sociales, económicos, políticos y culturales. Ambos confluyen para <em>activar una política nacionalista, xenofóbica, racista, supremacista y sionista</em>. Esto lleva a los americanos a una ofensiva hemisférica y, probablemente, global, que es, en realidad, un disimulado movimiento defensivo que expresa debilidad, miedo y temor a dejar de ser lo que antes se era. Es el pavor a la pérdida de la grandeza que solo expresa inseguridad existencial como nación.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Donald Trump es, en realidad, quien pilotea la decadencia americana, es quien en su segundo mandato se puso decididamente al frente del timón de un barco que naufraga, pero al que para sacarlo avante y evitar que se hunda solo le queda el poderío militar americano, el mismo que han alimentado por décadas con altos porcentajes (del 3.4%) del Producto Interno Bruto (PIB). Es decir, a la potencia en crisis solo le queda la fuerza bruta…es la defensa peligrosa de la bestia moribunda. Es la política del matoneo, del chantaje, de la amenaza, en las relaciones internacionales; y, como vimos en el caso de Venezuela, de la acción directa y el ataque ilegal, donde se ha mandado al traste el derecho internacional y las estructuras políticas creadas después de 1945 para mantener el orden mundial. Es la muerte del multilateralismo para resolver problemas entre Estados y es el regreso del hobbesiano “estado de naturaleza”, pero esta vez entre los Estados mismos, donde sobrevivirá el más fuerte y más poderoso. <em>Es darwinismo social aplicado en las relaciones interestatales</em> y el regreso a la barbarie.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La dictadura americana&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En <em>Sobre la violencia </em>Hannah Arendt, citando a Henry Steel, nos dice que: “si destruimos el orden mundial y destruimos la paz mundial <em>debemos inevitablemente subvertir y destruir primero nuestras propias instituciones políticas</em>” (Arendt, 2015, p. 115).&nbsp;Exactamente esto es lo que está haciendo Trump en Estados Unidos: ha ido desmantelando poco a poco los frenos constitucionales y ha erosionado las instituciones americanas, con la diferencia que esto no lo hace primero, sino <em>simultáneamente</em> con la destrucción del orden jurídico global.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dado a que tiene mayorías en el congreso, allí le aprueban todas sus decisiones, medidas y políticas, entre ellas, intervenir en Venezuela sin el permiso del mismo congreso. Así logra imponer su voluntad al partido demócrata. Esto nos indica que ni siquiera en una democracia con contrapesos, la sociedad está a salvo del autoritarismo. Trump ha ido presionando el sistema judicial (Jueces, fiscales, Corte Suprema de Justicia), está desbaratando el federalismo mismo, busca influir en la Reserva federal, matonea, censura, amenaza y ataca jurídicamente a la prensa, así como a un conjunto de instituciones claves para la democracia de un país, entre ellas, las universidades y las instituciones culturales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En Este último caso, Trump ha emprendido una <em>batalla ideológica represiva </em>contra la diversidad, el pensamiento crítico, las teorías críticas del racismo, la llamada ideología woke, el movimiento LGBTIQ+, los ambientalistas. Sabe que la <em>uniformización </em>y la <em>homogenización</em> de las creencias, de las representaciones del mundo, del pensamiento, de la cultura, cumplen una función primordial, pues cierran el campo de lo posible y las alternativas al sistema. En esta tarea el uso del lenguaje ha sido clave: este es convertido en un lenguaje simple, macartizador, estigmatizador, donde el Otro es acusado de antisemita, enemigo de la nación, izquierdista, agitador, etc. Es un lenguaje que <em>crea la realidad</em> y que va preparando el camino para la acción. Así convierte las palabras, las declaraciones, los eslóganes, en hechos. Es una especie de performatividad planeada que anuncia la realidad deseada para que luego sea aceptada sin oposición por la ciudadanía. Es la creación de <em>un régimen consentimental</em> o de  un <em>consenso inmunitario</em> que allana toda disidencia y desacuerdo.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordemos que Trump emitió un decreto para desmantelar el Departamento de Educación, cambió el nombre del Departamento de Defensa por el de Departamento de guerra, llama al Golfo de México &#8220;Golfo de América&#8221;, entre otras acciones en las cuales el trabajo sobre el lenguaje, el cambio de los nombres, los deslices semánticos, etc., no es inofensivo, sino donde claramente intenta transformar el <em>sentido común</em> del americano para <em>normalizar </em>la sociedad autoritaria que desea, una sociedad delirantemente pura, virginal, pulcra, sin virus y contaminaciones. Estas acciones sobre el lenguaje recuerdan la <em>neolengua</em> de la que habló George Orwell en su libro <em>1984, </em>donde decía:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“el propósito de la nuevalengua no era solo proporcionar un medio de expresión a la visión del mundo y de los hábitos mentales […], sino que fuese imposible cualquier otro modo de pensar […] La nuevalengua estaba pensada no para extender, sino para <em>disminuir el alcance del pensamiento</em>”. (2013, p. 315-316).&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Es decir, con estas operaciones sobre el lenguaje y la cultura, se busca un ciudadano promedio domesticado, acrítico, borrego, incapaz de pensar, y, por lo mismo, y para recordar de nuevo a Arendt, capaz de cometer el mal. Esto ya se nota en el incremento de los ataques racistas, aporofóbicos, homofóbicos y xenofóbicos en Estados Unidos. Cuando desde el poder se atiza el <em>odio </em>y se moviliza la agresión contra el Otro, las sociedades se vuelven más peligrosas y belicosas: se justifica la violencia y la eliminación física del chivo expiatorio, se alienta el maltrato, el dominio y la represión contra el Otro que supuestamente daña la nación. Esto es lo que ocurre ya a diario en Estados Unidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El siete de enero de 2026 un agente del ICE (Servicio de Control de Inmigración y Aduanas) asesinó a disparos en la cara a una ciudadana americana, madre de tres hijos. Su nombre era Renee Nicole Good. Un video muestra claramente cómo ocurrió el hecho en Mineápolis. Sin embargo, el gobierno Trump, incluido él y el Vicepresidente, tildaron de agitadora y de terrorista a la ciudadana. La culparon llamándola una “víctima de la ideología de izquierda” a la vez que defendían la “inmunidad absoluta” del agente asesino. Es decir, le mintieron en la cara al país, a sus ciudadanos; los infantilizaron despreciando su buen juicio. Cuando esto ocurre en un país, es el acabose porque implica que la verdad no importa, que la única verdad es la del poder y la del relato oficial, en estos casos, la mentira puede convertirse en verdad o es la noción de verdad misma la que desaparece. Así, todo queda justificado con un precio muy alto para la ciudadanía, las víctimas y la legitimidad de las instituciones mismas. Esto es lo que ocurre cuando “la mentira moderna- y esta es la característica que la distingue- se produce <em>en serie y se dirige a la masa”</em>(Koyré, 2015, p. 38).</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hechos como el descripto está llevando a Estados Unidos al borde de una guerra interna, una guerra civil, pues frente a la mentira el ciudadano responde con la protesta, tal como efectivamente ocurrió en distintas ciudades americanas. De hecho, en ciudades como Mineápolis en el Estado de Minnesota, la gente se está organizando y atacando al ICE, su autoridades civiles han criticado la militarización y el autoritarismo desplegado en sus jurisdicciones y han entrado en colisión con el gobierno Trump que ahora amenaza con una ley de insurrección, un “estado de excepción” gravísimo, pues implica, como toda excepcionalidad, más poder para el gobierno y menos garantías constitucionales y menos derechos para los ciudadanos, estos quedarían a merced del ICE o las fuerzas represivas del Estado, una especie de Gestapo, encapuchados, sin identificación que desde hace un tiempo allanan tiendas, supermercados, lugares de trabajo, espacios públicos (calles), escuelas, etc., golpeando, maltratando, arrastrando, etc., a migrantes y hasta a sus propios ciudadanos. Nadie está a salvo. Ese grupo parece una organización paramilitar sin control que nos recuerda, de nuevo, a Orwell cuando decía en su magnífico libro:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Si quieres hacerte una imagen del futuro, imagina una bota aplastando una cara humana…eternamente. […] El hereje, el enemigo de la sociedad, seguirá ahí para que podamos derrotarle y humillarle una y otra vez. […] el espionaje, las traiciones, las detenciones, las torturas, las ejecuciones y las desapariciones proseguirán eternamente […] He ahí el mundo que preparamos”. (2013, p. 283).&nbsp;</strong>&nbsp;</p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Esto es lo que parece incubarse al interior de Estados Unidos, un país donde el miedo, el odio, la rabia, la zozobra, la inseguridad y la intranquilidad son ya habituales y afectan el día a día de las personas. Es la pesadumbre y la epidermización del miedo los que se incrustan en la vida cotidiana de mujeres, hombres y hasta niños. <em>En Estados Unidos llaman, hoy, libertad al terror, y seguridad al estado de miedo permanente; </em>en ese país se está desmantelando a pasos agigantados el Estado de Derecho y la democracia liberal, una democracia cacareada pero inexistente. Trump parece el Gran Hermano o, mejor, es el <em>egócrata</em>, el alfil de los multimillonarios corporativos, dispuesto a arrasar con la sociedad y el mundo entero en sus delirios supremacistas y nacionalistas. Es el costo, pero, a la vez, la consecuencia y el efecto natural de la ideología MAGA y de “America First”.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Digamos, para resumir, que <em>la vuelta a un nacionalismo chovinista, las políticas xenofóbicas, la caza de migrantes, la destrucción de la división de poderes y las instituciones intra e interestatales, la censura de la prensa, la censura de libros, el ataque a la autonomía universitaria, los ataques a la libertad de expresión y de reunión, el anti-intelectualismo, el rechazo de la ciencia en los movimientos antivacunas, la defensa a ultranza de los valores familiares tradicionales, el negacionismo climático, la movilización del miedo y del odio como afectos inmunitarios contra el diferente, el otro, el extranjero, el pobre; la persecución de los opositores o de los disidentes, la misoginia, la proscripción de los discursos de género y la negación de los derechos para las minorías, el supremacismo blanco racista; el aumento del securitismo y el militarismo, el culto a la personalidad de sus seguidores, entre otros síntomas, </em>muestran que el fascismo americano es una realidad y ponen en tela de juicio, una vez más, el candoroso relato según el cual Estados Unidos es la cuna de la libertad y la democracia.  <em>  </em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En todo lo anterior no se puede excluir el papel y la responsabilidad de parte de la prensa corporativa, la cual determina lo que vale la pena mostrar y lo que es conveniente esconder, a la vez que actúan como instrumentos de legitimación del poder fascista y de las neoderechas globalizadas. En estas estrategias fatales “la prensa es hoy un ejército con especialidades cuidadosamente organizadas; los periodistas son los oficiales y los lectores son los soldados” (Adorno, 1984, p. 32). La prensa se convierte, así, en la punta de lanza de la acción fascistoide, la preparara, la normaliza entre las audiencias. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La derecha fascista en ascenso</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En la actualidad se habla en la academia de neofascismos, posfacismos, nuevas derechas, ultraderechas, derechas fascistas, etc. En verdad, no importa tanto el nombre o la denominación sino las ideas que defienden, las ideas que encarnan y promueven como visión de sociedad y como destino del mundo. <em>En esas ideas están dibujadas y representadas formas de valorar, creencias, deseos, defensa de privilegios, visiones de futuro desigualitarias e intereses geopolíticos</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"> No es raro, por ejemplo, que frente a la guerra en Ucrania o el enorme desarrollo económico de China, la derecha mundial y sus conglomerados mediáticos se abalancen en gavilla a atacar a Rusia o a China. Y lo hacen porque esto países representan un peligro para su hegemonía y sus intereses. O, en otros casos, la ideología anticomunista contra China, o la animadversión histórica por el poder de Rusia (y de su líder actual Vladimir Putin), maquillan los verdaderos intereses de las potencias occidentales: no se trataba tanto de defender a Ucrania, como decían, sino de debilitar o quebrar a Rusia (lo cual no pudieron hacer) y de paso, como en el caso de Estados Unidos, vender petróleo y armas a Europa y apoderarse de sus tierras raras. Esto les permitió a los gringos someter a Europa y doblegarla bajo sus propios intereses. Hoy Europa carece de poder geopolítico frente a Oriente y frente a su mayor aliado occidental, hoy es un continente sometido a las órdenes de Trump. Es la decadencia de Europa. Como vaticinaba Hegel en sus <em>Lecciones sobre filosofía de la historia universal</em>, el poder, el espíritu (Der Geist) se desplazó desde Europa hacia América del Norte: “América es el país del porvenir” (1974, p. 177), decía el filósofo alemán en la primera mitad del siglo XIX.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el caso de Gaza, para Estados Unidos se trataba de favorecer el poder de Israel en Oriente medio. Israel es, como se sabe, el principal aliado de los americanos en la región; se trataba, también, de pagar favores a los judíos multimillonarios que financiaron la campaña de Donald Trump a la presidencia. En este caso, Estados Unidos actuó como siempre lo ha hecho en el mundo:&nbsp; con cínico pragmatismo. Esto implica atacar a sus enemigos, defender a sus aliados, saquear recursos naturales y asegurar su hegemonía geopolítica. Es la misma lógica del ataque a Venezuela, donde el petróleo -y no la flagrante democracia y libertad- fue su principal motivo. Este ataque, que según la misma ONU viola el derecho internacional, ha sido justificado por las nuevas derechas. Igualmente ha sido ampliamente difundido por la prensa, la cual nunca habla de, por ejemplo, que las brutales sanciones económicas a Venezuela <em>también </em>son responsables de la migración venezolana en América Latina. Se pasa por alto algo tan simple como el hecho de que las sanciones económicas impuestas o los bloqueos para presionar a un gobierno terminan afectando en mayor grado, y en la vida cotidiana, a la población de ese país y no tanto a los gobiernos o cúpulas en el poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En su accionar estratégico y geopolítico, como ya advertíamos, Estados Unidos da un tiro de gracia al Derecho Internacional, el Derecho Internacional Humanitario, los Derechos humanos, el multilateralismo, la doctrina política de la soberanía y la autodeterminación de los pueblos. Su política exterior injerencista es un <em>darwinismo político, </em>voraz y depredador. En estas actuaciones ha cometido ejecuciones extrajudiciales en el Caribe al asesinar tripulantes de lanchas. Sin captura, sin debido proceso, sin derecho a la defensa y posibilidad de refutar las pruebas (estas nunca se han mostrado) los americanos asesinan en aguas internacionales. También los gringos son cómplices del genocidio en Gaza pues han sido los principales defensores de Netanyahu y su expansionismo en Oriente. Gaza parece encarnar el destino de los previamente declarados superfluos, prescindibles, por el fanatismo sionista y por el poder. Nada volverá a ser igual después de Gaza pues ejemplifica la debacle moral de Occidente:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“solo una humanidad a la que la muerte le ha llegado a resultar tan indiferente como sus miembros, una humanidad que ha muerto, puede sentenciar a muerte por vía administrativa a incontables seres” (Adorno, 2017, p. 242).</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph"> Lo preocupante es que todas estas acciones, estas formas de ver el mundo, son apoyados por las derechas globales afines a Occidente. Desde Vox en España, Javier Milei en Argentina, Bukele en Salvador, Kast en Chile, la derecha colombiana, parte de la derecha europea, justifican los ataques de Israel a Gaza, su necrofordismo o producción serializada de cadáveres de mujeres, niños y hombres; justifican el sionismo, o aplauden la invasión y el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela. <strong>No se trata de defender a Maduro. Se trata de defender la soberanía de cualquier país, de rechazar el imperialismo, de defender la autodeterminación de los pueblos, el derecho internacional así este funcione deficientemente.  Se trata de abogar por la dignidad y la vida de la gente inocente victima de una historia sacrificial dirigida por los poderosos del mundo.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las derechas actuales son globales, se <em>articulan</em> en la defensa de sus intereses interviniendo en las elecciones de otros países, promueven una visión de mundo que defiende sus privilegios, sus propiedades, el capitalismo y su neoliberalismo. Es una derecha hipócrita que despotrica del Estado de bienestar, pero acude al Estado para que la salve de la crisis o les proteja sus negocios. Les gusta el Estado para depredarlo, para vampirizar la riqueza socialmente producida, para saquear el producto de los impuestos que pagan los ciudadanos. Esa derecha global unida, desde Argentina, pasando por Colombia, Europa y Estados Unidos, es un peligro para la humanidad porque apoyan la locura imperialista y fascistoide de Trump. Son derechas que ponen en peligro la vida y la existencia del mundo. Se oponen a subsidios, a inversión pública, a salarios y seguridad social dignas; desfinancian la educación y atacan la educación pública, no pagan o pagan pocos impuestos, son aporofóbicas, racistas, clasistas, belicistas, excluyentes. Desean un mundo solo para ellos, eso sí, que les permita explotar a otros para incrementar y reproducir su riqueza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa derecha usa los mismos mecanismos de estigmatización que el trumpismo. Es preocupante como Milei habla de los “Zurdos de mierda”; o, en Colombia, como un candidato de esa topología ideológica habla de “destripar” a la izquierda o al progresismo. Hacen esas aseveraciones en nombre de la libertad y de la patria. Al respecto cabe decir: <strong>“Los hombres han manipulado de tal forma el concepto de libertad, que acaba en el derecho del más fuerte y más rico a quitarle al más débil y más pobre lo poco que aún tiene” </strong>(Adorno, 2017, p. 263). Desde luego, también lo hacen en nombre de sus privilegios oligárquicos y del santo mercado que les permite mantenerlos y perpetuarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La idea que transmiten es que quienes defienden ideas igualitarias, a favor de los menos favorecidos, denunciando el cambio climático, críticos del mercado, que se oponen al militarismo y al sionismo global (apoyado en América Latina por Milei) deben ser exterminados como pulgas o insectos. Así se abonó el exterminio de los judíos en Alemania, y así se prepara en el discurso el exterminio de la izquierda o de cualquier ideología que no se alinee con su cosmovisión. </strong>Esto es ya fascismo puro y duro. En el mundo de las neoderechas no hay pluralismo de ideas, libertad de pensamiento y diferencias. Solo un mundo plano, llano, sin fisuras, un <em>régimen ad unum </em>que con su razón instrumental les permite gestionar a su favor la renta y las riquezas globales. Así se manifiesta, también, su deseo desesperado por mantener un capitalismo caníbal puesto a su servicio.  </p>



<p class="wp-block-paragraph"> <strong>Básicamente, defender la vida, la dignidad, la igualdad, la diversidad, el planeta y la naturaleza, es incompatible con las derechas actuales. </strong>Las derechas globales son necrófilas: Desean la muerte de su Gran Otro inventado. De hecho, no parece haber puntos medios: ya ni siquiera hay espacios para la socialdemocracia o el Estado social de derecho. En su ceguera conveniente, pues olvidan que todo es <em>relacional</em>, <em>interdependiente, codependiente,</em> niegan la crisis climática y los problemas del mundo. Seguramente suponen que cuando estos se vuelvan extremos, y se nos echen encima, ellos podrán contenerlos con más fascismo y represión, pero sin que se altere su “modo de vida imperial” (Saito, 2022, p. 22), el cual se podrá seguir sosteniendo con las riquezas del Sur global, con los réditos del trabajo de los explotados laboral y económicamente; con la depredación vampírica de las potencialidades de las corporalidades vivientes de quienes desprecian.   </p>



<p class="wp-block-paragraph">En este contexto <em>juega</em> actualmente América Latina. Este continente, como África, ha sido explotado y subdesarrollado por Europa y Estados Unidos, por el Norte. Ya decía Eduardo Galeano:</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Todo se ha transmutado siempre en capital europeo o, más tarde, norteamericano, y como tal se ha acumulado y se acumula en los lejanos centros de poder. <em>Todo: la tierra, sus frutos y sus profundidades ricas en minerales, los hombres y su capacidad de trabajo y de consumo, los recursos naturales y los recursos humanos.</em> El modo de producción y la estructura de clases [ricos, pobres, clases medias] de cada lugar han sido sucesivamente determinados, desde fuera, por su incorporación al engranaje universal del capitalismo” (2021, p. 18).&nbsp;</strong></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">Y en esta realidad históricamente comprobable para Nuestra América, las clases dominantes, las oligarquías (dominantes hacia adentro, arrodilladas frente a los países del Norte), tienen una gran responsabilidad, pues han permitido y promovido el saqueo de las riquezas de nuestros países. Esa es la maldición de nuestros pueblos sin conciencia, sin un proyecto histórico nacional o continental como deseaban Simón Bolívar, José Martí, Manuel Ugarte, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso, hoy hay que acudir a la imaginación política, al rescate de la utopía, la defensa de la esperanza, la articulación desde debajo de los movimientos altermundistas, la construcción de una democracia radical, etc., con la defensa de la vida, la dignidad, el bienestar y la supervivencia de las generaciones futuras como principios rectores para hacerle frente al fascismo y las neoderechas que lo encarnan. En este sentido, las próximas elecciones presidenciales en Colombia no pueden ser la excepción, pues oponerse a la derecha radical y oligárquica deja de ser fanatismo partidista y se convierte, más bien, <em>en un imperativo ético</em> en defensa de la vida biológica humana y no humana. Es cuestión de principios.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nota:</strong> En este artículo no uso el concepto &#8220;dictadura&#8221; en la acepción romana, sino en la moderna. Equivale plenamente a Fascismo. </p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Referencias</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Adorno, Theodor. (1984). <em>Crítica cultural y sociedad</em>. Madrid: Sarpe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Adorno, Theodor. (2017). <em>Minima moralia. Reflexiones desde la vida dañada.</em> Akal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Alemán, Jorge. (2025). <em>Ultraderechas. Notas sobre la nueva deriva neoliberal</em>. Madrid: NED ediciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (2015). “Sobre la violencia”. En <em>Crisis de la república</em> (pp. 81-152), Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (2017). <em>Sobre la revolución</em>. Madrid: Alianza Editorial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Arendt, Hannah. (2020). <em>Verdad y mentira en la política</em>. Barcelona: Página Indómita.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dussel, Enrique. (2022). <em>Política de la liberación</em>. Crítica creadora. Volumen III. Madrid: Trotta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Galeano, Eduardo. (2021). <em>Las venas abiertas de América Latina</em>. México: Siglo XXI Editores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hegel, G. W. F. (1974). <em>Lecciones sobre la filosofía de la historia universal</em>. Madrid: Revista de occidente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Koyré, Alexander. (2015). <em>La función política de la mentira moderna</em>. Pasos perdidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Orwell, George. (2013). <em>1984</em>. Bogotá: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.S.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quintana, Laura. (2021). <em>Rabia. Afectos, violencia, inmunidad</em>. Barcelona: Herder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Saito, Kohei. (2022). <em>El capital en la era del Antropoceno</em>. Barcelona: Penguin Random House Grupo Editorial S.A.S.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Damian Pachon Soto</author>
                    <category>Actualidad</category>
                    <category>Filosofía y coyuntura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124800</guid>
        <pubDate>Fri, 16 Jan 2026 23:36:17 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/01/16183347/WhatsApp-Image-2026-01-16-at-5.31.07-PM.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El fascismo americano y las ultraderechas autoritarias]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Damian Pachon Soto</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/medio-ambiente/mongabay-latam/colombia-el-corredor-de-guerra-que-genera-deforestacion-y-desplazamientos-en-los-pueblos-indigenas-nukak-y-jiw/</link>
        <description><![CDATA[<p>El español de Fernando es escaso, pero suficiente para narrar cómo se escondió debajo de una mesa durante dos horas, mientras escuchaba los disparos pasar de un lado a otro en la vereda Caño Cumare, en el departamento del Guaviare, al norte de la&nbsp;Amazonía colombiana. Fernando es un indígena jiw del resguardo Barranco Colorado, vecino [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<ul class="wp-block-list">
<li><em>La vía Tomachipán-Cumare es una trocha ilegal de 47.5 kilómetros usada por las disidencias de las FARC como un corredor estratégico para movilizarse y transportar insumos del narcotráfico en el departamento de Guaviare.</em></li>



<li><em>Un análisis satelital realizado por Mongabay Latam revela el impacto de esta trocha que atraviesa el Resguardo Nukak, un territorio indígena que ha perdido más de 36 000 hectáreas de bosque entre 1990 y el primer semestre de 2025.</em></li>



<li><em>La expansión ganadera y de cultivos de coca son los principales motores de la deforestación.</em></li>



<li><em>El pueblo indígena nukak, uno de los últimos grupos nómadas en el país, enfrenta reclutamiento forzado, confinamiento y desplazamientos por la presencia de grupos armados y cultivos ilícitos en su territorio.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El español de Fernando es escaso, pero suficiente para narrar cómo se escondió debajo de una mesa durante dos horas, mientras escuchaba los disparos pasar de un lado a otro en la vereda Caño Cumare, en el departamento del Guaviare, al norte de la<strong>&nbsp;Amazonía colombiana</strong>. Fernando es un indígena jiw del resguardo Barranco Colorado, vecino de la vereda Caño Cumare y del resguardo Nukak. Su verdadero nombre ha sido protegido por seguridad. El 2 de diciembre de 2024, al caer la noche, vio cómo hombres armados empezaron a disparar cerca de su comunidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“Yo solo escuchaba ¡pum! ¡pum! ¡pum! No sabía quién era quién. No distinguimos cuál guerrilla era”, afirma. Esa noche asesinaron a cuatro personas, entre ellas un menor de edad y un funcionario del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar —entidad del Estado encargada de la protección de la primera infancia—. El hecho era confuso, nadie sabía qué estaba pasando. Algunas respuestas llegaron un mes después, cuando la Defensoría del Pueblo&nbsp;<strong>emitió una&nbsp;<a href="https://alertasstg.blob.core.windows.net/alertas/001-25.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">alerta temprana</a>&nbsp;que evidenciaba el inminente riesgo en la zona por una disputa territorial y de recursos entre dos disidencias de la extinta guerrilla de las FARC</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seis meses después de aquel suceso, mientras el presidente Gustavo Petro visitaba el Guaviare para presentar un documental sobre el Parque Nacional Natural Chiribiquete, una de las disidencias de las FARC —el Estado Mayor Central (EMC), comandado por Néstor Vera Fernández,&nbsp;<a href="https://insightcrime.org/es/noticias-crimen-organizado-colombia/nestor-gregorio-vera-fernandez-alias-ivan-mordisco/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">alias Iván Mordisco</a>— convocaba un nuevo paro armado en el departamento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mordisco advirtió a los campesinos e indígenas que no podían movilizarse entre las seis de la tarde y las seis de la mañana, que los motociclistas debían circular sin casco y que las lanchas cubiertas quedaban prohibidas. Además, ordenó a los habitantes de las zonas cercanas a territorios controlados por otra de las disidencias de las FARC —Estado Mayor de Bloques y Frentes (EMBF), comandada por Alexander Díaz Mendoza, más conocido como&nbsp;<a href="https://insightcrime.org/es/noticias-crimen-organizado-colombia/alexander-diaz-alias-calarca-cordoba/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Calarcá</a>— abandonar de inmediato el área.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268299"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/06220429/IMG_8121.jpg" alt="" class="wp-image-268299" /><figcaption class="wp-element-caption">Los enfrentamientos entre las disidencias de la guerrilla de las FARC han desplazado a las comunidades que viven a borde del río Guaviare. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Fernando ha visto morir a sus familiares en medio de los enfrentamientos entre Calarcá y Mordisco. Como él, los campesinos e indígenas de la zona se pierden entre los distintos nombres y alias de quienes toman las decisiones en su territorio.&nbsp;<strong>El departamento del Guaviare es el escenario de disputa entre viejos conocidos de las disidencias de las FARC</strong>&nbsp;—el EMC y el EMBF— que&nbsp;<a href="https://elpais.com/america-colombia/2025-08-27/calarca-cordoba-el-disidente-enfrentado-a-mordisco-con-el-que-petro-insiste-en-negociar.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener">decidieron distanciarse</a>&nbsp;en medio de las conversaciones de paz con el gobierno de Petro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las disidencias de Calarcá y Mordisco se disputan el territorio entre el río Inírida y el río Guaviare, y con ello el tráfico de cocaína y armas por las vías y trochas ilegales que han abierto en el departamento. Una de esas vías, la que va desde el pueblo de Tomachipán hacia la vereda Cumare, aún está oculta bajo el bosque, pero se ha convertido en un corredor estratégico porque conecta justamente estos dos ríos —que corren paralelos— en una línea recta que atraviesa el resguardo Nukak.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con las vías llegan otras problemáticas como&nbsp;<strong>la deforestación, la colonización y el avance de la ganadería y de los cultivos ilícitos a esos territorios</strong>. Estas actividades ponen en riesgo a pueblos indígenas como los nukak y los jiw. Sus comunidades ahora se enfrentan a desplazamientos forzados, reclutamiento de menores, asesinatos y una creciente imposibilidad de regresar a sus territorios ancestrales, de los que fueron expulsados hace más de dos décadas, según afirman las fuentes consultadas por<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;para este reportaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Solo el pasado 5 de agosto, 64 indígenas nukak se desplazaron a San José del Guaviare</strong>, la capital del departamento, tras el asesinato de un joven nukak mientras jugaba con su celular. Aunque se desconoce qué grupo armado lo hizo, la comunidad indígena decidió movilizarse por temor a nuevos hechos de violencia. Cada tanto, núcleos de familias nukak intentan retornar a los asentamientos que hay dentro del resguardo Nukak, su territorio, pero se ven forzados a volver a San José por las escasas garantías de seguridad.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La vía Cumare: un camino para la ilegalidad</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">La vía atraviesa el resguardo Nukak de norte a sur.<strong>&nbsp;Es un tramo en línea recta de 47.5 kilómetros que conecta al río Inírida con el río Guaviare.</strong>&nbsp;Ese camino también se conecta con la “Trocha Ganadera”, otra carretera de más de 190 kilómetros que une el casco urbano de San José del Guaviare con el resguardo Nukak y con más de 20 veredas que se han formado dentro y alrededor del territorio indígena,&nbsp;<strong>convirtiéndose en un motor de la deforestación.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268178"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065314/IMG_5927.jpg" alt="La Trocha Ganadera, uno de los principales corredores que conecta las veredas que están dentro del resguardo Nukak. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268178" /><figcaption class="wp-element-caption">La Trocha Ganadera, uno de los principales corredores que conecta las veredas que están dentro del resguardo Nukak. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor conocido como Tomachipán-Cumare, que en los años 90 fue utilizado por las FARC y ahora es controlado por las disidencias, era un sendero empleado tradicionalmente por los indígenas nukak para recoger medicinas, frutos y alimentos. Sin embargo, actualmente<strong>&nbsp;se ha convertido en una vía estratégica para el transporte de economías ilícitas y para que los grupos armados se desplacen rápidamente por el territorio</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todos han caminado por estas tierras como si fueran sus dueños. La colonización campesina de los años 70, la guerrilla en los 90, los paramilitares a comienzos de los 2000 y ahora las disidencias. Sin embargo, el resguardo Nukak fue adjudicado a ese pueblo indígena en 1993 por el entonces Instituto Colombiano de Reforma Agraria (Incora), tras el reconocimiento oficial de los nukak por parte del Estado en 1988. En 1997, el Incora decidió ampliar el territorio de los nukak, pasando de 632 000 a 954 480 hectáreas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde mucho antes de la conformación del territorio como resguardo, el camino de Tomachipán a Cumare ya existía. Como lo señala Danny Mahecha, profesora e investigadora de la Universidad Nacional y quien ha estudiado la cultura y situación de los nukak desde 1991, la guerrilla de las FARC fue llegando paulatinamente a la zona.&nbsp;<strong>Y amplió y terminó de construir esa vía, que se ha convertido en la carretera más extensa dentro del resguardo</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El camino es clave para las comunidades nukak porque atraviesa el caño Maku y el caño Cumare, dos cuerpos de agua en donde hay lagunetas, salados y sitios sagrados. De hecho, existían dos asentamientos nukak muy cerca de esa vía, pero la violencia los obligó a desplazarse en varias ocasiones. Muchas de las rutas tradicionales usadas por los nukak en sus recorridos fueron aprovechadas posteriormente para abrir ilegalmente caminos dentro del resguardo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una mujer nukak víctima del conflicto armado y que prefiere no ser identificada, a quien llamaremos Helena, recuerda que “antes [la vía] la podíamos usar para caminar, para ir hacia la pesca. Éramos libres… pero, después ya no. Tuvimos que desplazarnos, como en 2010, por el tema del conflicto y las armas. Ahora, para volver al territorio, hay que pedir permiso [a los grupos armados]”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mismo año en el que se adjudicó el resguardo Nukak, se consolidó en el Guaviare el&nbsp;<a href="https://verdadabierta.com/las-conferencias-de-la-expansion-1982-1993/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Bloque Oriental de las FARC</a>. Este bloque llegó a expandir su máquina de guerra sobre el 55 % del país. Como lo describe&nbsp;<a href="https://storage.ideaspaz.org/documents/552d4149f0d72.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">un informe de la Fundación Ideas para la Paz</a>, se financiaban a través del secuestro, el cobro de impuestos a la minería ilegal y su participación en el narcotráfico. Estaban subdivididos: el Frente 1° tenía a su cargo el departamento del Guaviare; el Frente 44, la jurisdicción de los municipios de Mapiripán y Puerto Gaitán; y el Frente 16 operaba en el río Guaviare.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Estas divisiones fueron clave para el narcotráfico, pues buscaban comunicar las zonas productoras de coca en Guaviare con ríos y caminos que funcionaban como corredores para transportarla hacia Venezuela y Brasil. Un análisis realizado por&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;a partir de los datos del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI) y de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) evidenció que<strong>&nbsp;entre 1999 y 2023 el departamento de Guaviare (y sus cuatro municipios principales: Calamar, El Retorno, Miraflores y San José del Guaviare) han sido zonas clave para el establecimiento de cultivos ilícitos.</strong></p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268174"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065257/Copy-of-IMG_5788.jpg" alt="En el resguardo Nukak hay presencia de cultivos de uso ilícito, palma africana y vías ilegales que promueven la colonización del territorio. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268174" /><figcaption class="wp-element-caption">En el resguardo Nukak hay presencia de cultivos de uso ilícito, palma africana y vías ilegales que promueven la colonización del territorio. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">A inicios de la década de los 2000, por ejemplo, Guaviare alcanzó el pico máximo en los cultivos de coca, con 27 380 hectáreas en 2002. Aunque posteriormente se registró una drástica reducción en las áreas cultivadas, desde 2016 —tras la firma del Acuerdo de Paz con las FARC— los cultivos empezaron a aumentar.&nbsp;<strong>Entre los territorios con mayor incremento está la Reserva Nacional Natural Nukak, que se ha convertido en la zona del departamento con mayor cantidad de cultivos ilícitos de coca, y el Resguardo Indígena Nukak, al que atraviesa la vía Tomachipán-Cumare.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Las cifras son alarmantes: mientras que a nivel departamental los cultivos de coca tuvieron una disminución acumulada del 82 % entre 1999 y 2023, en la Reserva Nukak y el resguardo Nukak&nbsp;<strong>las plantaciones han aumentado un 25 % y 82 % respectivamente</strong>&nbsp;en el mismo periodo de tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La profesora Mahecha comenta que desde 1994 ya tenían mapeada la vía Tomachipán-Cumare en sus investigaciones. Se cree que las FARC la ampliaron en 1993, tras consolidar el Bloque Oriental. Los mapas de sus estudios muestran la movilización de los nukak por el territorio y evidencian que por lo menos cuatro grupos indígenas se trasladaron voluntariamente por esa vía hasta el río Guaviare entre 1998 a 2002.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268476"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/14164019/Mapa-caserios-NUKAK.jpg" alt="Mapa de la movilización del pueblo nukak. Fuente: tomada del informe Contacto, Desplazamiento forzado y cambios entre los nukak de los autores Danny Mahecha y Carlos Franky" class="wp-image-268476" /><figcaption class="wp-element-caption">Mapa de la movilización del pueblo nukak. Fuente: tomada del informe Contacto, Desplazamiento forzado y cambios entre los nukak de los autores Danny Mahecha y Carlos Franky</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;habló con un excombatiente del Bloque Oriental que caminó por esa vía en los años 90. Relata que, cuando llegaron a la zona, era un camino angosto en medio de la selva. “Nosotros recorrimos ese camino muchas veces. Lo que hicimos fue ampliarlo y conectar Tomachipán con la parte norte del resguardo. Queríamos buscar distintas vías de acceso para las comunidades que vivían allá adentro”. Se refiere a las comunidades campesinas que habían llegado desde los años 70 y que se quedaron asentadas en medio del resguardo, así como a otras que cercaron predios dentro del territorio ya adjudicado a los habitantes indígenas. Este fue el argumento que las FARC utilizó para abrir o p<a href="https://es.mongabay.com/2025/06/potreros-peajes-ilegales-grupos-armados-desastre-cinco-vias-ilegales-amazonia-colombia/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">romover distintas vías</a>&nbsp;dentro del resguardo Nukak y en la Amazonía colombiana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El excombatiente también narra que esa trocha fue clave para reducir distancias al momento de sacar la pasta de cocaína que se encontraba en la Reserva Nacional Natural Nukak. “Es mucho más sencillo movilizarnos en línea recta desde Tomachipán al río Guaviare que irnos por el río Inírida y subir hasta San José del Guaviare”, afirma.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/custom-story/2026/01/crimen-peru-destruccion-mafias-oro-madera-comunidades-rio-santiago/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Viaje al corazón del crimen en Perú: la destrucción que dejan mafias de oro y madera en comunidades del río Santiago</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese camino entre Tomachipán y Cumare volvió a ser colonizado por la selva con la llegada de los paramilitares a la zona, en 1997, tras las masacres&nbsp;<a href="https://rutasdelconflicto.com/masacres/mapiripan-1997" target="_blank" rel="noreferrer noopener">de Mapiripán</a>&nbsp;y&nbsp;<a href="https://rutasdelconflicto.com/masacres/cano-jabon" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Caño Jabón</a>. “Las FARC se robaban la maquinaria de la Alcaldía y la Gobernación para mantener la vía. Cuando llegaron los paramilitares del Urabá y se instalaron en Guaviare, no sabían cómo abrir los caminos ni levantar las raíces de los árboles cortados. Por eso, la trocha se fue perdiendo con el tiempo, aunque nunca desapareció. Lo usaban las comunidades indígenas y algunos campesinos”, afirma un funcionario de una entidad del Estado que pidió reserva sobre su nombre y cargo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es difícil observar la vía y su avance en el tiempo con imágenes satelitales, sobre todo porque&nbsp;<strong>su propósito, como explicaron varias fuentes expertas y locales consultadas para esta investigación, es que permanezca oculta bajo el bosque para que siga siendo utilizada por los actores armados.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">“Cuando empezó el proceso de paz con las FARC sabíamos que había tramos que se estaban cerrando, pero escuchamos que estaban buscando hombres para arreglarla cuando Mordisco se salió del Acuerdo”, cuenta un campesino que vive cerca de la vereda Cumare y del resguardo Barranco Colorado.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Autoridades, campesinos y expertos entrevistados en territorio para esta investigación confirmaron que la vía se ha reactivado y que es utilizada por los hombres de Mordisco para movilizar insumos hacia los laboratorios de cocaína, que van desde el municipio de Mapiripán, en Meta, hasta la Reserva Natural Nukak, pasando por el resguardo Nukak. También se emplea para conectar con otros caminos dentro del resguardo y transportar hoja de coca y pasta base procesada dentro del área protegida.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268475"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2026/01/14160305/IMG_1508.jpg" alt="Cultivos de coca en el departamento de Guaviare. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268475" /><figcaption class="wp-element-caption">Cultivos de coca en el departamento de Guaviare. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El análisis satelital realizado por<strong>&nbsp;Mongabay Latam</strong>&nbsp;respalda estos testimonios. En 2002, en un radio de cinco kilómetros a partir de la vía, había más de 166 hectáreas de cultivos de coca. A 15 kilómetros, la cifra aumentaba a 837 hectáreas. El pico máximo de cultivos en el área de influencia de la vía se alcanzó en 2004, con 278 hectáreas a cinco kilómetros y 1210 a 15 kilómetros. Desde entonces, hubo una disminución en las hectáreas sembradas, pero en 2019 —cuando se alcanzó el mínimo de 30 y 430 hectáreas a cinco y 15 kilómetros de la vía, respectivamente—, los cultivos empezaron a crecer una vez más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde aquel momento, los cultivos de coca en las inmediaciones de la trocha evidencian un aumento sostenido.&nbsp;<strong>En los últimos años, entre 2021 y 2023, los cultivos han alcanzado 63 hectáreas a cinco kilómetros y 692 hectáreas a 15 kilómetros</strong>. A solo cinco kilómetros de la vía, el incremento en los cultivos ha sido de un 58 % con respecto a 2019.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Instituto Amazónico de Investigaciones Científicas SINCHI&nbsp;<a href="https://siatac.co/Documentos/Atlas/conflictos/Conflictos%202024/07/SINCHI007_V2_2024_compressed.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener">también ha documentado</a>&nbsp;cómo los cultivos de coca para uso ilícito se han propagado porque los actores armados ilegales y carteles de narcotráfico han promovido el asentamiento en la zona de población campesina. Y, paralelamente, han prohibido el retorno y movilización del pueblo nukak dentro del resguardo.</p>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>La guerra y los impactos ambientales</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>“La vía Tomachipan-Cumare forma parte de un circuito de guerra y de negocios ilícitos”</strong>, explican desde la Fundación para la Conservación y el Desarrollo Sostenible (FCDS), una organización que se dedica a estudiar el conflicto y sus impactos sobre ecosistemas estratégicos y territorios étnicos, con énfasis en la Amazonía. Otra investigación realizada por el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), titulada&nbsp;<em>‘<a href="https://indepaz.org.co/los-corredores-de-la-muerte/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Los Corredores de la muerte</a>’</em>, evidencia cómo estos caminos son utilizados para el reclutamiento forzado, asesinatos selectivos, desplazamientos y el movimiento de economías ilegales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el informe, no se trata de simples rutas de tránsito, sino de “estructuras territoriales de poder violento, y su persistencia demuestra que, en muchas regiones del país, el postacuerdo no implicó una desmilitarización del territorio, sino una reconfiguración armada con nuevas lógicas y actores”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como explica el investigador y director de Indepaz, Leonardo González,&nbsp;<strong>la función que cumplen las vías en esta zona del país es estratégica en la disputa entre el Estado Mayor Central (EMC) y el Estado Mayor Bloques y Frentes (EMBF), especialmente por el control de los enclaves cocaleros</strong>&nbsp;y su articulación con las rutas del narcotráfico del suroriente del país, una zona clave para los grupos armados por su facilidad de conectarse con otras regiones y sus fronteras marítimas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los efectos de esta disputa armada y territorial también se reflejan en el impacto ambiental.&nbsp;<strong>Los cultivos de coca, la deforestación y el acaparamiento de tierras para la ganadería son las principales causas de pérdida de bosque en la zona.</strong>&nbsp;Un ejemplo de ello es la situación en la Reserva Natural Nukak, un área natural protegida que colinda con el resguardo con el mismo nombre: entre 1990 y 2025 se han perdido 13 835 hectáreas de bosque, según cifras de la FCDS. Y el problema continúa, como lo evidencian las más de 91 000 alertas de deforestación generadas entre el 1° de enero y el 15 de octubre de 2025, según el monitoreo satelital de la plataforma Global Forest Watch.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el resguardo, los datos de la FCDS indican que&nbsp;<strong>se han deforestado 36 510 hectáreas del territorio indígena entre 1990 y el primer semestre de 2025.</strong>&nbsp;“Esta deforestación está asociada a la ampliación de lotes para ganadería, siembra de cultivos de uso ilícito y la extensión de infraestructura vial”, explican desde la organización. Asimismo, entre el 1° de enero y el 15 de octubre de 2025, se han registrado en el resguardo más de 98 400 alertas de deforestación.https://flo.uri.sh/visualisation/25518536/embed</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el monitoreo de la FCDS, en San José del Guaviare, en donde se encuentra el resguardo nukak, se han construido 3146 kilómetros de vías; de estos, la extensión dentro del resguardo indígena Nukak es de 504, kilómetros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Instituto SINCHI ha registrado por lo menos 20 vías con sus ramificaciones al interior del resguardo. Entre esas la de Tomachipán, de 47.5 kilómetros, y otra de 38 kilómetros, que son las que generan más preocupación porque en sus inmediaciones se ve actividad económica y el avance de deforestación y de cultivos de coca. Datos de la FCDS estiman que, al interior del resguardo Nukak hay más de 504 kilómetros de vías ilegales, entre los que sobresale la trocha bajo el bosque que comunica Tomachipan con Cumare. Sus datos también estiman que se han perdido 824 hectáreas de bosque al margen de esa vía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Estudios realizados por la misma organización evidencian que el 73 % de los espacios abiertos por deforestación se encuentran a menos de dos kilómetros de las vías dentro del resguardo</strong>. “Las carreteras promueven el acceso al resguardo y hacen mucho más sencillo llegar, comprar una tierra para el ganado y, al mismo tiempo, cultivar coca”, manifiesta una investigadora de la región.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como explicaron funcionarios en Guaviare e investigadores en terreno, los que promueven la colonización en el resguardo buscan que la vía Tomachipan-Cumare funcione como una especie de “frontera”. “[Eso permitiría que] el lado oriental de la vía, que es el que está menos deforestado, permanezca así. Mientras que en la parte occidental, que ya tiene ocupación campesina y vías de acceso, la deforestación siga avanzando”, afirmó una fuente en territorio de una organización ambiental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La investigadora Mahecha es enfática en señalar que la justificación de la vía como “frontera” es una forma de legitimar la ocupación del resguardo. “El territorio de los nukak llegaba hasta Puerto Flores. Ellos utilizaban todo este territorio para sus sitios sagrados y se llegaron a extender hasta allá. Sin embargo, la colonización los fue arrinconando y ahora tienen que pedir permiso para pasar por su propio territorio en busca de agua”, explica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A comienzos de 2025, la disidencia de Calarcá publicó un proyecto que tituló&nbsp;<em>Iniciativa ambiental y agropecuaria para el desarrollo sostenible de la Amazonía</em>. En 24 páginas establecía unos lineamientos para “<strong>frenar la deforestación, el uso inadecuado del suelo y prácticas no sostenibles en la agricultura y la ganadería</strong>”. Sin embargo, paradójicamente, entre las iniciativas está el mejoramiento genético en ganadería y de la infraestructura vial en la Amazonía. Según el documento, buscaban la “rehabilitación de 1000 kilómetros de carreteras terciarias en áreas rurales y la creación de brigadas locales que se encarguen del mantenimiento y la reparación constante de estas vías”.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268175"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065302/IMG_5908-1.jpg" alt="A causa del conflicto en su territorio, algunas familias nukak se han desplazado a vivir en los resguardos del pueblo jiw. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268175" /><figcaption class="wp-element-caption">A causa del conflicto en su territorio, algunas familias nukak se han desplazado a vivir en los resguardos del pueblo jiw. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<h2 class="wp-block-heading"><strong>Los nukak, en medio de la guerra</strong></h2>



<p class="wp-block-paragraph">Los nukak son un pueblo indígena de cazadores y recolectores que viven en el noroeste amazónico colombiano. Son nómadas y se movilizaban por lo menos 69 veces al año. Como lo documentó la profesora Mahecha, podían estar apenas cinco días en cada sitio y recorrían cerca de 6.9 kilómetros entre cada desplazamiento. Mahecha y el profesor Carlos Eduardo Franky publicaron el informe&nbsp;<a href="https://rutasdelconflicto.com/especiales/carreteras_resguardo_nukak/doc1.pdf" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Políticas de representación y presentación entre los nukak (Amazonía colombiana), transformaciones y continuidades</em></a>, en el que señalan que los nukak se organizan en varios grupos locales compuestos por vínculos de consanguinidad o alianza matrimonial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cada grupo funcionaba como una unidad independiente de producción y consumo. Esta autonomía les permitía desplazarse temporalmente por el bosque de manera independiente, ya fuera para resolver conflictos internos, visitar a familiares o aprovechar recursos específicos en ciertas zonas del territorio. Su movilidad no solo responde a factores ecológicos, sino también a dinámicas sociales. Sin embargo,&nbsp;<strong>esa movilización se ha visto interrumpida y han tenido que reorganizarse territorialmente a raíz de los múltiples desplazamientos forzados por distintos actores armados</strong>, sostienen los expertos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Leer más:&nbsp;<a href="https://es.mongabay.com/2026/01/desafios-ambientales-colombia-2026/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Desafíos ambientales de Colombia en 2026: incremento de la violencia, deforestación y defensores en riesgo en un año electoral</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre 2002 y 2008, por ejemplo, se registraron ocho desplazamientos forzados en ocho grupos locales debido a la presencia de grupos armados en el territorio. En 2015 ningún grupo se encontraba en su propio territorio. La FCDS ha documentado que hay, a la fecha, 24 grupos locales que se movilizan con limitaciones sobre el resguardo Nukak. “Los nukak ahora deben pedir permiso a los trabajadores de los hatos ganaderos para pasar a recolectar semillas o ir a sitios estratégicos de caza”, afirmó una fuente que ha trabajado con ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para Fernando —cuya identidad se mantiene en reserva—, los nukak y los jiw han sido utilizados como piezas dentro del conflicto armado. “Nos toca pedirles permiso a ellos [los actores armados] para cualquier cosa o se llevan a los niños a trabajar”, afirma. Un excombatiente de las FARC lo confirma: “Se llevaban a los niños nukak porque conocen el territorio, saben los caminos y son muy buenos para caminar. Un nukak puede recorrer la vía Tomachipán-Curare en la mitad del tiempo que le toma a otra persona”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">​​Sin embargo,&nbsp;<strong>existe un subregistro preocupante de niñas, niños y adolescentes nukak reclutados por grupos armados.</strong>&nbsp;El pueblo nukak, por temor o desconfianza, no suele denunciar estos hechos, según lo explica una funcionaria de una institución del Estado, que pide no ser mencionada por el creciente conflicto en el territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En enero de 2025, la Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos verificó el caso de 22 menores reclutados en los departamentos del Meta y Guaviare. Entre las víctimas, siete habían fallecido en enfrentamientos entre las disidencias guerrilleras en Guaviare. Se trataba de menores indígenas nukak, nasa y cubeo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el&nbsp;<a href="https://www.hchr.org.co/historias_destacadas/nota-informativa-atrapados-en-las-redes-del-conflicto-aumento-del-reclutamiento-de-ninas-y-ninos/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">Relator Especial</a>&nbsp;sobre los derechos de los pueblos indígenas, “la violencia contra los niños y las niñas de estos pueblos, muchos en riesgo de exterminio físico y cultural, tiene efectos diferenciados y desproporcionados, ya que puede llevar a la pérdida de sus tradiciones culturales, a la ruptura de su relación con sus territorios ancestrales y al debilitamiento del tejido social y organizativo de estos pueblos”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“A nosotros nos avisan que no podemos salir de nuestras casas, y nos dicen que los nukak que están cerca —al resguardo del pueblo jiw— tampoco se pueden mover, ni los campesinos. Nos toca estar encerrados hasta que nos den otra orden”, relata Fernando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El alcalde de San José del Guaviare, Willy Rodríguez Rojas, aseguró a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que “los grupos irregulares los desplazaron a las cabeceras, donde conocieron nuestros malos comportamientos y consumos, y ahora están expuestos al licor y las sustancias psicoactivas; algunos, además, terminaron como raspachines y hoy son víctimas de reclutamiento forzado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque Rodríguez insiste en que esta población requiere atención especial, asegura que “el Ministerio del Interior no llega al territorio y nosotros no tenemos la competencia, el alcance ni los recursos para atenderlos”.&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;consultó al Ministerio del Interior y al Ministerio de Defensa sobre la situación de los nukak, pero hasta el cierre de esta edición no recibió respuesta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde hace décadas,&nbsp;<strong>los nukak ya no pueden movilizarse libremente por su territorio, como lo hacían antes de 1980</strong>. La guerra los ha afectado de múltiples maneras:&nbsp;<a href="https://web.comisiondelaverdad.co/actualidad/noticias/mujeres-del-pueblo-nukak-exigen-que-las-violencias-sexuales-que-padecen-casi-a-diario-se-detengan" target="_blank" rel="noreferrer noopener">mujeres víctimas</a>&nbsp;de violencia sexual, menores reclutados,&nbsp;<a href="https://fcds.org.co/el-drama-de-los-ninos-y-jovenes-indigenas-nukak-y-jim-que-sufren-la-drogadiccion-y-el-abandono/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">indígenas en situación de adicción</a>, hombres convertidos en trabajadores de&nbsp;<a href="https://infoamazonia.org/es/2020/07/06/los-nukaks-makus-a-un-paso-de-su-extincion/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">hatos ganaderos o en raspachines</a>. “Tanto los nukak como nosotros solo queremos vivir tranquilos, cultivar nuestros alimentos, cazar y vivir de las manualidades y tejidos que hacemos”, insiste el Fernando, bajando la voz con cada palabra.</p>



<figure class="wp-block-image" id="attachment_268176"><img decoding="async" src="https://imgs.mongabay.com/wp-content/uploads/sites/25/2025/12/28065306/IMG_5879.jpg" alt="Las comunidades navegan el río Guaviare para llegar a San José, la capital del departamento, tras abandonar sus territorios debido a la violencia y enfrentamientos entre actores armados. Foto: Juan Carlos Contreras" class="wp-image-268176" /><figcaption class="wp-element-caption">Las comunidades navegan el río Guaviare para llegar a San José, la capital del departamento, tras abandonar sus territorios debido a la violencia y enfrentamientos entre actores armados. Foto: Juan Carlos Contreras</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Algunas familias nukak han querido retornar, pero la situación de orden público lo impide. Kelly Castañeda, Secretaria de Agricultura y Medio Ambiente de la Gobernación de Guaviare, y quien actualmente se desempeña como Gobernadora encargada, confirmó a&nbsp;<strong>Mongabay Latam</strong>&nbsp;que “desde la Gobernación, las alcaldías y otras entidades e instituciones se ha identificado que algunas familias nukak quieren retornar, pero no se les ha podido brindar estos espacios”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En sus palabras, a las autoridades locales les queda fuera de su alcance lograr estrategias que permitan su retorno, como el desminado del corredor ancestral. Tampoco pueden definir el&nbsp;<a href="https://gaiaamazonas.org/noticias-y-comunicados/que-es-el-plan-de-vida/" target="_blank" rel="noreferrer noopener">plan de vida</a>&nbsp;de este pueblo (un instrumento para definir de forma autónoma su visión de desarrollo, identidad y cultura) porque esto le compete al Ministerio del Interior. “Así quedamos sin herramientas para atender a estas familias y sus conflictos”, señala.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la vereda Cumare quedan muy pocas personas. Algunas han cruzado el río para irse al departamento del Meta, otras se han desplazado por la Trocha Ganadera con rumbo a la capital de Guaviare. Los nukak que vivían cerca de la vía Tomachipán–Cumare se ven obligados a desplazarse a San José del Guaviare mientras deciden qué hacer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras tanto, la disputa entre los frentes de Calarcá e Iván Mordisco continúa. Fernando no sabe quién va ganando la guerra. Solo alcanza a contar cómo ha logrado sobrevivir, antes de pedir una última cosa: “Respeto para disfrutar el territorio. Vivir de frutas silvestres y ser reparados por el Estado”.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>Imagen principal: </strong>el camino es clave para las comunidades nukak porque atraviesa el caño Maku y el caño Cumare, dos cuerpos de agua en donde hay lagunetas, salados y sitios sagrados. <strong>Foto:</strong> Juan Carlos Contreras</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>El artículo original y completo fue publicado por <a href="https://es.mongabay.com/by/pilar-puentes/">Pilar Puentes</a> en Mongabay Latam. <a href="https://es.mongabay.com/2026/01/colombia-corredor-guerra-deforestacion-desplazamientos-pueblos-indigenas-nukak-jiw/">Puedes revisarlo aquí</a></em>.</p>



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        <author>Mongabay Latam</author>
                    <category>Mongabay Latam</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124749</guid>
        <pubDate>Fri, 16 Jan 2026 14:00:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Colombia: el corredor de guerra que genera deforestación y desplazamientos en los pueblos indígenas nukak y jiw]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mongabay Latam</media:credit>
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        <title>CUANDO LA RACIONALIDAD ECONÓMICA SE TOPA CON EL PODER DOMINANTE</title>
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<p class="wp-block-paragraph">Trump está anclado en los Estados Unidos de los años sesenta, mágicos y poderosos, cuando el<br>fragor de la Guerra Fría dividía al mundo entre el bloque socialista controlado y explotado por la<br>Unión Soviética, y el occidente capitalista, con la América latina, bajo el poder norteamericano,<br>que nos trataba como si fuéramos su patio trasero, como se decía entonces. En esos años, la China<br>maoísta estaba sumergida en su revolución socialista, enfrentada al “revisionismo soviético” al<br>cual acusaba de haber claudicado en hacer la revolución comunista.<br>Ochenta años después, el mundo está dividido en tres áreas de influencia, de poder, sometidas al<br>control de las tres potencias dominantes, en un mundo fragmentado: el oriente con China, Europa<br>central y oriental con Rusia, y el hemisferio occidental, principalmente el continente americano,<br>que vuelve a ser visto por Washington, como su patio trasero. Los tres actúan, ejercen su poder en<br>“sus territorios” como amos y señores, sin control de nadie. África históricamente, ha conocido la<br>presencia e influencia europea, adaptándose a las condiciones y posibilidades de un mundo<br>poscolonial, con China buscando posicionarse.<br>Naciones Unidas fue establecida en la posguerra de1945, luego de los estragos de la Segunda<br>Guerra Mundial y del nazismo, para garantizar la paz, la seguridad y la cooperación internacional,<br>promover los derechos humanos y la descolonización en África y el Medio Oriente. Terminados los<br>años de la Guerra Fría se agotó su capacidad para lograr esos propósitos. Hoy la Organización es<br>irrelevante y ninguna de las tres superpotencias está interesada en revivirla. Como no se veía<br>desde el período anterior al despegue y consolidación del capitalismo, en el período mercantilista,<br>reina la ley del más fuerte, con cada uno de los tres superpoderes, ejerciéndolo a su manera. A<br>China, más sutil, le interesa el control y la ampliación de sus mercados y posibilidades de inversión,<br>no el control de territorios, salvo Taiwan. Putin vive inmerso en su sueño de reconfigurar la Rusia<br>de los zares, anexando territorios e imponiendo gobiernos títeres. Por su parte, el sueño de<br>Trump es controlar América, el hemisferio occidental; de ahí su cuento con Groenlandia. Lo<br>alimenta un nacionalismo imperialista, presente en el subconsciente de los norteamericanos y que<br>Trump explícita en sus planteamientos. Nacionalismo que los lleva a pensar que ellos, los<br>americanos blancos y protestantes (los wasp, white anglosaxon protestant) son los habitantes<br>naturales y legítimos de Norte América, que controlan al hemisferio occidental, olvidando que son,<br>como ningún otro país en la Historia, un país de inmigrantes, pues los nativos fueron diezmados a<br>bala por los colonizadores europeos.<br>Ese nacionalismo norteamericano, corazón de la propuesta trompista, se cierra al mundo a la par<br>que exige que este se le abra a sus productos e inversiones. Es proteccionista del mercado interno<br>con altas tarifas (“americano consuma americano”) pero aperturista para la colocación de los<br>capitales y productos norteamericanos. Proteccionista hacia dentro de su economía, librecambista<br>para los otros mercados. Una ley del embudo impuesta, no por la lógica sino por la fuerza del<br>poder dominante.</p>
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        <author>Juan Manuel Ospina</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124465</guid>
        <pubDate>Fri, 09 Jan 2026 15:31:05 +0000</pubDate>
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