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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Todos los resultados de blogs de abuso de menores | Blogs El Espectador</title>
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        <title>EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-conspiracion-del-olvido/el-linaje-de-los-valencia-dos-casas-un-apellido-estudio-historico-de-los-valencia-en-colombia-por-carlos-valdivieso/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva y, a veces, destino. En un momento decisivo para el país, entender el origen y la trayectoria de nuestras élites deja de ser un ejercicio erudito para convertirse en una necesidad política.</p>
<p>En esta edición de La Conspiración del Olvido, el doctor Carlos Valdivieso nos guía, con rigor histórico y pulso narrativo, por las raíces de uno de los apellidos más influyentes del país: Valencia. Un recorrido donde convergen linaje, poder y memoria, y que cobra especial relevancia en un contexto donde figuras como Paloma Valencia emergen con fuerza en la contienda presidencial.</p>
<p>Más que una reconstrucción del pasado, este texto es una invitación a cuestionar el presente: ¿cuánto del poder que elegimos es realmente nuevo y cuánto es herencia? Porque entender nuestras raíces es, también, una forma de decidir con mayor conciencia el futuro del país.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p><em>En Colombia, los apellidos no son solo herencia: son historia viva. Y a veces, también, destino.</em></p>



<p><em>En un momento decisivo para el país —cuando el escenario electoral abre la posibilidad real de que una mujer llegue por primera vez a la Presidencia de la República— mirar hacia atrás deja de ser un ejercicio erudito y se convierte en una necesidad política. Porque entender de dónde vienen nuestras élites, cómo se han formado y qué trayectorias han marcado su poder, es también una forma de comprender hacia dónde podría dirigirse la nación.</em></p>



<p><em>En esta edición de La Conspiración del Olvido, recibimos con mucho honor al autor de esta letras que siguen, al doctor Carlos Valdivieso, cirujano plástico, investigador independiente y apasionado genealogista, quien nos propone un viaje que trasciende el relato familiar para adentrarse en las raíces profundas de uno de los apellidos más influyentes en la historia colombiana: Valencia.</em></p>



<p><em>Ya en una publicación anterior, destacábamos su capacidad para reconstruir, con rigor y sensibilidad, el tránsito de ocho generaciones desde la llegada a América del almirante Bernardino García de Valdivieso. Hoy, ese mismo espíritu investigativo alcanza una nueva dimensión. Con un trabajo respaldado por fuentes históricas, archivos y estudios especializados, el doctor Valdivieso nos conduce por un recorrido fascinante donde convergen linaje, poder, conflicto y transformación social.</em></p>



<p><em>Su relato no es solo una reconstrucción del pasado. Es, ante todo, una exploración del carácter: del liderazgo, de las decisiones y de las tensiones que han moldeado a quienes han ocupado —y aspiran a ocupar— los más altos cargos del Estado. En un país donde la memoria suele fragmentarse o diluirse en el ruido del presente, este tipo de ejercicios se vuelve indispensable.</em></p>



<p><em>No es menor que, en el contexto actual, una figura como Paloma Valencia surja como una de las candidatas con mayores posibilidades de alcanzar la Presidencia. Su nombre no solo encarna una opción política, sino también la continuidad —y en ella, la reinterpretación— de una historia larga, compleja y, en muchos aspectos, decisiva para Colombia.</em></p>



<p><em>En La Conspiración del Olvido, creemos que recordar es un acto de resistencia. Por eso, esta colaboración no es solo un aporte académico y narrativo: es una invitación a mirar de frente aquello que muchas veces preferimos no ver. Porque solo entendiendo las raíces, podremos, como sociedad, decidir con mayor conciencia el rumbo que queremos tomar.</em></p>



<p class="has-text-align-right"><em>Ramón García Piment y Claudia Patricia Romero Velásquez.</em></p>
</blockquote>



<p></p>



<p>El apellido Valencia en Colombia está presente en varias poblaciones de Caldas, Antioquia y Norte de Santander, pero tambien se encuentra en Cauca, particularmente en Popayán. Por mucho tiempo, la creencia fue que su origen tenía un tronco común. Sin embargo, gracias a la revisión de documentos históricos, facilitada por la digitalización de archivos eclesiásticos y civiles realizada a finales del siglo pasado por una iglesia de los Estados Unidos, hemos podido finalmente resolver este enigma. Este esfuerzo se apoya, a su vez, en la labor acumulada durante siglos por la Iglesia Católica, cuyos sacerdotes registraron con rigor en los libros sacramentales los principales hechos de la vida humana. Son precisamente estos registros: bautismos, matrimonios y defunciones, los que hoy permiten reconstruir con mayor claridad el linaje y la memoria de nuestros antepasados.</p>



<p>En realidad, se trata de dos linajes totalmente distintos. Judíos conversos los unos y cristianos viejos los otros, militares los unos y los otros no. Los unos favorecidos por la corona española, los otros perseguidos y vigilados por la inquisición. Cada uno de ellos ha dado hasta ahora un Presidente de Colombia.&nbsp; Pero como hay una brillante candidata que hace parte de los Valencia de Popayán: la Doctora Paloma Valencia Laserna, puede ser que haya un presidente más.</p>



<p>Debo comenzar advirtiendo a todos, que el relato histórico no es una pintura en blanco y negro de héroes y villanos, sino un paisaje colorido. Es una historia de hombres y mujeres reales con aspiraciones y sueños, con creencias e intereses de diversos ordenes, como siempre ha sido. La conquista, la colonia y la vida republicana es más parecida a las obras del pintor mexicano Diego Rivera, quien en su mural sobre la conquista, muestra sinópticamente todos los elementos humanos del periodo. Entremos pues en materia.</p>



<p><strong>La familia Valencia de Caldas, Antioquia y Pamplona.</strong></p>



<p>El primer Valencia con registro que llegó a la Tierra Firme, como se conocía la Colombia actual, fue un Capitán de Infantería llamado Juan de Valencia, quien aparece comandando un regimiento español asentado en la ciudad de Santa Ana de los caballeros de Anserma (Caldas), en la segunda mitad del siglo XVI. La población fundada por el Mariscal Jorge Robledo en 1539 era el sitio de conexión, entre las regiones del sur y el noroccidente del país, durante las épocas de la conquista y el inicio de la colonia.</p>



<p>Dicho militar tuvo un hijo en estas tierras, quien también ingresó a la vida militar y fue Capitan de Infantería igual que su padre, siendo su nombre Juan de Valencia y Ramírez de la Serna. Se sabe, que llegó hasta la región de Rionegro (Antioquia) a mediados del siglo XVII.&nbsp; De sus numerosos hijos proceden probablemente, todos los Valencia de Caldas y de Antioquia.</p>



<p>Sin embargo, el más famoso de ellos fue el también Capitan de Infantería Pedro de Valencia Antolínez Beltran, quien a fines del siglo XVII se dirigió hasta la región de lo que hoy es Marinilla (Antioquia). Por alguna razón que no sabemos, dos de sus hijos varones llamados Bernardino y Joaquín, se trasladaron desde allí a principios del siglo XVIII al norte del país, a la ciudad de Pamplona de Indias, fundada en 1549 por Pedro de Ursúa y Ortún Velázquez de Velasco. Allí se casaron con dos hermanas, Antonia y Beatriz Villamizar Pinedo.</p>



<p>Es así como se crea una línea separada de sus ancestros antioqueños, en una lejana, verde y próspera ciudad del norte del país, y se olvida el verdadero origen de los Valencia pamploneses. Los dos hermanos reciben grandes extensiones de tierra entregadas en encomienda, y se convierten en una de las estirpes más cultas y distinguidas de la región. Sus mujeres eran amantes de la música, y sus hombres gente culta e incentivadora de tertulias literarias en Pamplona.</p>



<p>La encomienda tuvo su origen en el antiguo sistema feudal castellano, y al ser implementado en la américa española mediante la Cedula Real de 1503 por Isabel la Católica, suponía el gobierno del designado encomendero sobre un territorio específico, en el cual ejercía tareas de justicia y administración. Debía enviar recaudo de impuestos a la corona y podía emplear la mano de obra indígena, a cambio de garantizar sus condiciones de vida y evangelizarlos. Esto último suponía la cercana relación del encomendero con las comunidades religiosas que hicieron presencia para ello, como los franciscanos, los dominicos y finalmente los jesuitas.</p>



<p>Hay que recordar que el sistema de encomienda en lo que hoy es Colombia duró hasta cerca de 1620, siendo que para esa época ya estaba en declive en el resto de los nuevos territorios. El encomendero estaba siendo reemplazado por los llamados corregidores, funcionarios directos de la corona que ya existían en España, y que pasaron a presidir los ayuntamientos, ejercer justicia (primera o segunda instancia), y administrar la gestión económica y la política local.</p>



<p>Precisamente uno de estos corregidores del Rey, fue quien provocó la famosa revuelta del 4 de julio de 1810 en Pamplona, días antes del grito de independencia en Santa Fe, la capital del Virreinato de la Nueva Granada.</p>



<p>Para aportar contexto, debemos decir en primer término que una de las capitulaciones de la revuelta comunera, había contemplado que se creara el nuevo Corregimiento del Socorro separado del de Tunja, y que sus corregidores fueran de origen criollo (es decir nacidos en América). Fue así como en 1795 se crearon los corregimientos de Socorro y Pamplona, y el Virrey Ezpeleta tuvo el buen tino de proponer como primeros titulares a dos criollos, quienes ejercieron brillantemente sus cargos. Ya vencidos sus periodos, el Rey Carlos IV bajo propuesta del ministro Godoy a quien los criollos americanos tenían cierta inquina, nombró a dos españoles en los cargos, lo cual contrarió grandemente la sociedad de las dos ciudades.</p>



<p>En el caso de Pamplona, el designado era Don Juan Bastús y Falla, un abogado catalán. El referido jurista que debía tomar posesión ante el cabildo de Pamplona, por ser la cabecera del corregimiento, lo hizo ante el cabildo de Girón, más leal a la corona y que también correspondía a su jurisdicción. Con tal conducta ya comenzó ofendiendo a la clase dirigente pamplonesa, que la tomó como una afrenta. Instalado en la ciudad, Bastús protagonizó además un altercado con el alcalde José Javier Gallardo y Guerrero, al no permitir que el referido se sentara a su lado en la sesión del cabildo, alegando que el corregidor era de mayor rango al ser un representante del Rey. Los afectados interpusieron varias demandas ante la Real Audiencia de Santa Fe. Sin embargo, el punto culminante de la enemistad entre el corregidor y la sociedad pamplonesa se produjo cuando, después del levantamiento de Caracas, se prohibieron preventivamente las reuniones y diversiones en la ciudad de Pamplona.  A pesar de ello Doña Agueda Gallardo de Villamizar, una hermana del alcalde agraviado y viuda de un rebelde comunero, decidió celebrar la fiesta religiosa de San Pedro con música en las calles, el 29 de junio de 1810. El corregidor respondió abriendo proceso contra la dama, y la encarceló por desacato.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="1024" height="502" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png" alt="" class="wp-image-128101" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-1024x502.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-300x147.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo-768x376.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19190150/Casa-Agueda-Gallardo.png 1339w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la prócer Doña Agueda Gallardo y Guerrero. <br>Pamplona, Norte de Santander (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Cinco días después el día 4 de julio, ocurrió una multitudinaria asonada callejera previamente organizada, en la que participaron José Rafael y Pedro Juan Valencia, dos nietos de Bernardino de Valencia. Los rebeldes tomaron preso al corregidor Bastús, y el 31 de julio conformaron una junta de gobierno provisional para la ciudad, de la cual formó parte José Rafael Valencia. Su hermano Pedro Juan fue designado como uno de los jefes de las milicias de defensa de la ciudad. Desde ese momento los miembros de la familia Valencia tomaron partido, a favor de la independencia del país.</p>



<p>Ya en la era republicana<strong>,</strong> a fines del siglo XIX, se presentaron en Colombia varias confrontaciones civiles armadas, donde se atacaron militarmente los dos partidos políticos mayoritarios: el liberal y el conservador. La más importante de ellas fue conocida como la Guerra de los Mil Días (1899-1902). Los Valencia de Pamplona siempre habían sido jefes políticos del partido conservador en su región, y por eso participaron en esa guerra. Varios descendientes de Joaquin de Valencia, uno de los dos hermanos que habían llegado a Pamplona a comienzos del siglo XVIII, fueron generales del ejercito conservador: Ramón González Valencia, Manuel María Valdivieso Valencia y Rafael Valencia Camargo.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" width="817" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png" alt="" class="wp-image-128103" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-817x1024.png 817w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-239x300.png 239w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1-768x963.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19191746/General-Ramon-Gonzalez-Valencia-1.png 880w" sizes="(max-width: 817px) 100vw, 817px" /><figcaption class="wp-element-caption">El General Ramón González Valencia Presidente de la República de Colombia (1909-1910) al centro con bastón, rodeado de sus familiares los generales Valencia de Pamplona. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>De ellos tuvo especial brillo el General Ramón González Valencia, quien había participado en acciones militares desde 1876, por lo cual tenía un gran bagaje militar. En la guerra se destacó su papel en la Batalla de Palonegro, y en la toma de Cúcuta. El 21 de noviembre de 1902 fue, además uno de los firmantes del Tratado de Chinácota (Norte de Santander), en el que se acordaron las bases para terminar el conflicto armado.</p>



<p>Una vez terminada la guerra, el General González Valencia participó en las elecciones de 1904, como formula vicepresidencial del General Rafael Reyes Prieto, quien fue elegido Presidente de la Republica. Pero el ambiente político y jurídico de la época se afectó gravemente, con la supresión del Consejo de Estado ejecutada por el presidente Reyes, mediante acto legislativo del 22 de abril de 1905.</p>



<p>Esta medida fue seguida de un intento de golpe de estado contra Reyes, liderado por el General Manuel María Valdivieso Valencia primo del vicepresidente, el 20 de diciembre de 1905. &nbsp;El General González Valencia decidió entonces renunciar a la Vicepresidencia de la República. En respuesta Reyes clausuró el Congreso de la República, convocó una Asamblea Nacional Constituyente, y gobernó como un “dictador político”, hasta los violentos actos de protesta popular suscitados en Bogotá del 9 al 13 de marzo de 1909, después de los cuales abandonó el poder. El General Ramón González Valencia fue entonces designado Presidente de la República, el 3 de agosto de 1909, por la misma Asamblea Nacional Constituyente convocada por Reyes en 1905, con el encargo de terminar el período presidencial hasta 1910.&nbsp; Se posesionó el 7 de agosto, y convocó una nueva Asamblea Nacional Constituyente, la cual procedió más tarde a redactar la Reforma constitucional de 1910, y a elegir al antioqueño Carlos Eugenio Restrepo, como Presidente de la República para el periodo 1910-1914.</p>



<p><strong>La resiliente y perenne estirpe Valencia de Popayán.</strong></p>



<p>Hacia fines del siglo XVI el ancestro más antiguo conocido de esta línea familiar era Don Diego de Castillejo un caballero al parecer de origen judío y casado con la señora Catalina de Valencia que, según las pocas informaciones disponibles, residía en la ciudad de Oran en Argelia al norte de Africa. Muchos miembros de la comunidad judía de España se habían refugiado en el norte de Africa, después de la emisión del Edicto de Granada por parte de la Reina Doña Isabel I de Castilla, que ordenaba la expulsión de los judíos.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img decoding="async" width="945" height="654" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png" alt="" class="wp-image-128106" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada.png 945w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-300x208.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19201509/Edicto-de-Granada-768x532.png 768w" sizes="(max-width: 945px) 100vw, 945px" /><figcaption class="wp-element-caption">Edicto de Granada (Decreto de la Alhambra) del 31 de marzo de 1492, emitido por los Reyes Católicos. Ajuste digital.</figcaption></figure>



<p>Tal decreto estuvo vigente en España hasta 1968, cuando el dictador Franco lo derogó. Orán había sido tomado por los españoles en 1509, y tenían allí un emplazamiento militar, el Fuerte de Santa Cruz. Vale decir de otra parte, que Castillejo, aunque era un antiguo apellido español, también fue llevado por algunos miembros de la comunidad judeoconversa de España, entre ellos Don Gonzalo de Castillejo, quien a mediados del siglo XV llegó a ser maestresala del Rey Don Juan II de Castilla, el padre de la misma reina Isabel.</p>



<p>Una costumbre usada en España en esa época, de la que también echaron mano quienes tenían origen judío, era llevar primero el apellido de la madre y no el del padre. Por eso no debe extrañar, que el hijo de Don Diego de Castillejo se llamara Miguel de Valencia y Castillejo. A partir de ahí, esta línea genealógica usará el apellido Valencia.</p>



<p>A principios del siglo XVII, Miguel de Valencia atraviesa el mar y se instala en Málaga, donde de su unión con Ana de Aranda Sendía nace Manuel de Valencia y Aranda. Éste último es quien, en la segunda mitad del siglo se embarca para el continente americano, y se instala en Popayán. Allí nace en 1678 su hijo Pedro de Valencia y Aranda, del matrimonio con Ana de Aranda Forcallo.</p>



<p>Pedro de Valencia y Aranda es un personaje fascinante, por su brillante estrategia para dar un rumbo al ascenso social de su familia en el nuevo mundo. Acontecía que el Rey Felipe V de Borbón había creado en 1717 el Virreinato de Nueva Granada, separando este territorio del Virreinato del Perú. Sin embargo, en 1723 se suspendió la existencia de esta jurisdicción, aparentemente por problemas de viabilidad financiera.</p>



<p>Aunque ya desde 1621 existía una Real Casa de la Moneda en Santa Fe de Bogotá, lugar donde se acuñaban las monedas de diversas denominaciones y composiciones de metal, que cumplían los estándares de la corona, Don Pedro escribe a España en 1725. Allí argumenta la conveniencia de crear una nueva Casa de la Moneda en Popayán, dada la dificultad de traslado de los metales a la capital, y la pérdida eventual de parte de este en el trayecto.&nbsp;&nbsp;</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="915" height="664" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png" alt="" class="wp-image-128107" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan.png 915w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-300x218.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19202248/Casa-de-la-moneda-Popayan-768x557.png 768w" sizes="auto, (max-width: 915px) 100vw, 915px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa del Tesoro Real de Popayán, construida en 1729 por Don Pedro de Valencia, según planos del arquitecto Antonio García. Popayán (Colombia). Ajuste Digital.</figcaption></figure>



<p>En respuesta, el Rey Don Felipe V de Borbón ordena a la real Audiencia de Santa Fe en 1726 revisar la viabilidad del asunto, encontrando razones válidas para la creación de la nueva casa de la moneda en Popayán (ceca), la cual se formaliza mediante Cédula Real en 1729. El edificio fue construido a partir de ese mismo año. Allí se inicia la gran fortuna de los Valencia, porque en 1747 el Rey Fernando VI nombró al hijo de Don Pedro llamado Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, tesorero perpetuo de la casa de la moneda, cargo que éste ocupó hasta su muerte.</p>



<p>En los libros de cuentas de su mayorazgo, reportaron hasta 1785 haber invertido más de 300.000 pesos de plata (equivalentes a más de 50 millones de dólares de hoy), para la creación y manutención de la referida casa de la moneda. De otra parte, y no descuidando además el contacto directo con la corona, el hijo mayor de Don Pedro Agustín de Valencia y Fernández del Castillo, llamado Francisco de Valencia y Sáenz del Pontón, fue enviado a la madre patria, con el fin de concluir allá sus estudios.</p>



<p>A distancia desde España, asumió el cargo de Tesorero de la ceca a la muerte de su padre en 1788. Aunque en verdad, quien tomaba cuenta de la ceca en Popayán era su hermano Joaquin de Valencia. Pero al año siguiente, el Rey decidió suprimir el cargo de tesorero remplazándolo por el de administrador, y dejó la ceca bajo control directo de la corona. A pesar de ello, mantuvo el cargo de tesorero en cabeza nominal del mismo Francisco hasta su muerte.</p>



<p>En compensación por la supresión de su cargo, y gracias a la cercanía del rey Carlos IV con Francisco de Valencia y Saénz del Pontón, el Rey decidió ennoblecerlo con el título de I Conde de Casa Valencia, mediante Despacho Real en 1789. En España Don Francisco fue también Consejero de Indias, y Caballero de la Orden de Carlos III.</p>



<p>Se configuró así el imponente ascenso social de una línea familiar, que pasó de judeoconversa a tener noble titulado, lo cual no fue único, pero no deja de ser notable. Hay que recordar que la legislación vigente en España después del Decreto de la Alhambra, contemplaba la necesidad de tener registro de limpieza de sangre, para ser funcionario de la corona. Se requería gran habilidad, para evadir tal requerimiento.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="796" height="393" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png" alt="" class="wp-image-128108" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492.png 796w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-300x148.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19204756/expulsion-sefardie-1492-768x379.png 768w" sizes="auto, (max-width: 796px) 100vw, 796px" /><figcaption class="wp-element-caption">Expulsión de los judíos de España (año de 1492). Óleo sobre lienzo, 313 x 281 cm. Pintado en 1889 por Emilio Sala. Actualmente en el Museo del Prado, Madrid.</figcaption></figure>



<p>El Condado de Casa Valencia que existe hasta hoy, contempla ser Grande de España, y sus titulares son descendientes directos del primer conde. No obstante, hay que aclarar desde ya, que no es que los Valencia de Popayán desciendan de un noble y grande de España, sino todo lo contrario: es un noble y grande de España quien desciende de la antigua casa Valencia de Popayán. Los Valencia de Popayán descienden todos, de los hermanos del Conde que se quedaron en América.</p>



<p>La línea más conocida continúa en Popayán, con el mismo Don Joaquín de Valencia y Saénz del Pontón, el cual se casó con su pariente Doña Joaquina Ramona Valencia y Hurtado, y tuvo varios hijos, dos de los cuales fueron Antonio y Mariano. &nbsp;Durante los finales del siglo XVIII se dedicaron a sus haciendas, donde trabajaba un numeroso contingente de esclavos negros y servidumbre indígena.</p>



<p>La calma llegó a su fin, cuando se dio el levantamiento de Quito contra las autoridades de la corona en 1809. Recordemos que, desde mayo de 1808 el Rey Fernando VII había sido encarcelado por orden de Napoleón Bonaparte. Esta noticia ya era pública en las clases altas de América. La sublevación liderada por el Marqués de Selva Alegre Don Juan Pedro Montufar, había terminado con la creación de una Junta de Gobierno en Quito, bajo la dirección del mismo Marqués, quien incluso era llamado su alteza serenísima. Las noticias llegaron a Popayán en agosto de 1809, y más tarde el mismo marqués envió comunicaciones a Popayán y a otras ciudades, invitándolas a unirse a la sublevación. El gobernador de Popayán Don Miguel Tacón de Tacón y Rosique, quien era un militar de formación naval, convocó un cabildo abierto, llamó a la creación de milicias para prevenir un ataque de los de Quito, estableció control sobre las comunicaciones que entraban y salían de la ciudad, y prohibió hablar de temas de gobierno en los lugares públicos. En tales medidas fue apoyado por el Alférez Real Don Antonio Tenorio, jefe militar de la ciudad.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="839" height="438" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128109" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia.png 839w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-300x157.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19210012/Casa-de-la-familia-Valencia-768x401.png 768w" sizes="auto, (max-width: 839px) 100vw, 839px" /><figcaption class="wp-element-caption">Casa de la Familia Valencia, hoy Museo Nacional Guillermo Valencia. Construida en el siglo XVIII, según planos del sacerdote y arquitecto empírico Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia. Popayán (Colombia).</figcaption></figure>



<p>Para empeorar la situación, un año después también en agosto llegaron las noticias del levantamiento del 20 de julio de 1810, en Santa Fe de Bogotá. El gobernador Tacón decidió crear entonces una Junta de Seguridad bajo su control, para intentar mantener el poder. Sin embargo, la misma Junta comenzó a tener sus propios adeptos en contra del gobernador. Miembro de esa Junta fue un sacerdote de la familia Valencia: Marcelino Pérez de Arroyo y Valencia.</p>



<p>Y es que los miembros más influyentes de la familia Valencia de Popayán, eran en ese momento dos hijos de una hermana del I Conde de Casa Valencia: Doña Francisca Antonia Valencia Sáenz del Pontón, de su matrimonio con el dominicano Andrés Pérez de Arroyo.&nbsp; El mayor era el referido sacerdote que había nacido en 1764, venía de haber sido Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario en Bogotá, y ya era reconocido por sus numerosas obras como arquitecto empírico, que aún hoy engalanan la ciudad de Popayán.</p>



<p>El otro era el amigo personal del Sabio Caldas, Santiago Pérez de Arroyo y Valencia nacido en 1775, quien para la época ya era un gran jurista y académico. Había sido alcalde de Popayán, e igual que su hermano había descollado como Vicerrector del Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario. Una vez lograda la independencia fue Senador de la República, y ejerció liderazgo político en Popayán hasta su muerte, en 1845. Además, fue uno de los firmantes del Acta de Constitución de la Universidad del Cauca.</p>



<p>Estos dos grandes hombres que fueron ideólogos y próceres de la patria, mantuvieron a la familia Valencia en la línea favorable a las ideas de la independencia, sin participar nunca en la lucha armada, porque se trataba de personas contrarias a la guerra. Con su liderazgo, la familia transitó sabiamente a la era republicana.</p>



<p>Sin embargo, nada nos puede conmover más que la historia trágica del mártir que la familia Valencia sacrificó, en el altar de la patria. En 1806 a la muerte del I Conde de Casa Valencia, lo sucedió su hijo Pedro Felipe Valencia y Codallos, nacido en 1767. Era un militar de escuela, que había obtenido el grado de Coronel de Infantería, y era Caballero de la Real Orden de Santiago.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="795" height="901" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg" alt="" class="wp-image-128111" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc.jpg 795w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-265x300.jpg 265w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19220225/pedro-de-Valenc-768x870.jpg 768w" sizes="auto, (max-width: 795px) 100vw, 795px" /><figcaption class="wp-element-caption">Retrato del II Conde de Casa Valencia Don Pedro Felipe Valencia y Codallos. (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Había desempeñado además cargos de importancia diplomática y civil, primero durante el reinado de Carlos IV, y después en la era napoleónica, en la que llegó a ser Consejero de Estado y Secretario General del Gobierno. Gracias a lo cual era visto con recelo en ciertos círculos. Durante ese último periodo, el Conde visitó Paris y el contacto con la corriente ilustrada cambió su opinión frente a la emancipación de las naciones americanas. Así, cuando viajó desde España a Santa Fe de Bogotá, poco después del grito de independencia de 1810, inmediatamente estableció relaciones de amistad con los rebeldes Francisco José de Caldas, Camilo Torres y Jorge Tadeo Lozano, en la época de la “patria boba”.</p>



<p>Estando en su casa de Popayán en 1816, fue tomado preso por el General Sámano después de la Batalla de la Cuchilla del Tambo. Fue llevado a la capital, donde se le acusó de infidencia a la corona, por haber redactado escritos de apoyo ideológico a la independencia, y por contribuir financieramente con la causa. Fue condenado a muerte por el General Pablo Murillo y sus oficiales, y ejecutado por fusilamiento el 5 de octubre de 1816.</p>



<p>Decadas después, en el seno de la familia de Joaquín Valencia Quijano y Adelaida Castillo Silva, nació en Popayán en 1873, un niño llamado Guillermo Valencia Castillo. Quedó huérfano de madre a los 7 años, y de padre en su adolescencia. Su hermano Joaquín lo matriculó en el Seminario Menor de Popayán, que regentaban los padres vicentinos franceses, entre ellos el Padre Juan Bautista Malézieux, con quien comenzó su formación como poeta. Inició después estudios universitarios, en la carrera de Filosofía y Letras de la Universidad del Cauca.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="736" height="796" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128113" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia.png 736w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19221247/Guillermo-Valencia-277x300.png 277w" sizes="auto, (max-width: 736px) 100vw, 736px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Gran Maestro Guillermo Valencia Castillo (1873-1943) poeta y político colombiano (Colección familiar- Ajuste Digital).</figcaption></figure>



<p>Terminó sus estudios en Paris adonde fue enviado como parte del cuerpo diplomático colombiano, y por ello pudo asistir al Instituto de Francia, y a La Sorbona. Poemas como “Anarkos”, “Croquis”, o “San Antonio y el centauro”, hacen parte de las mejores letras del idioma español. En su vida política fue también Representante a la Cámara, Senador de la República, y candidato presidencial del Partido Conservador.</p>



<p>Se casó el Maestro Valencia con Doña Josefina Muñoz, y uno de sus hijos fue Guillermo León Valencia, quien cursó estudios de Derecho en la Universidad del Cauca y después de una brillante carrera política, ganó la Presidencia de la República en 1962. Era el segundo período presidencial del llamado Frente Nacional.</p>



<p>El estado debió enfrentar un grupo de autodefensas campesinas liderado por Pedro Antonio Marín, quien usaba el alias de Manuel Marulanda Vélez o “Tirofijo”. Este personaje que había sido inicialmente liberal fue mudando al comunismo, en concordancia con el llamado hecho en 1949 por la Dirección del Partido Comunista Colombiano. Se refugiaron en la región de Planadas (Tolima), que habían bautizado como: “República de Marquetalia”.</p>



<p>El presidente Valencia ordenó una operación militar conocida como “Operación Marquetalia”, en la cual fue bombardeado el enclave guerrillero de este grupo campesino rebelde. La situación fue hábilmente transformada en “mito fundacional”, por la llamada Guerrilla de las FARC, que lo usó para justificar su accionar criminal de práctica de extorsiones a ganaderos y comerciantes, secuestros extorsivos, reclutamiento y abuso sexual de menores, etc. La estructura armada afirmó ser una resistencia campesina, contra la acción represiva del estado colombiano.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="459" height="612" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png" alt="" class="wp-image-128114" style="width:574px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia.png 459w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19222537/Guillermo-Leon-Valencia-225x300.png 225w" sizes="auto, (max-width: 459px) 100vw, 459px" /><figcaption class="wp-element-caption">El Doctor Guillermo León Valencia Muñoz, Presidente de la República de Colombia (1962-1966). (Colección familiar- ajuste digital).</figcaption></figure>



<p>Su gobierno logró sin embargo pacificar el país, atacando con éxito en muchos lugares el fenómeno del bandolerismo rural, que afectaba gravemente la productividad en el campo. Criminales sanguinarios y muy famosos como Efraín González conocido como “El siete colores”, o José William Aranguren alias “Desquite”, fueron perseguidos y dados de baja por el ejército.</p>



<p>La Doctora Paloma Valencia Laserna, miembro de la novena generación de su estirpe en este país, es una de las candidatas presidenciales de Colombia, en las elecciones que se llevaran a cabo en los próximos días. Es así como, la nación podría tener un presidente Valencia más.</p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="384" height="477" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png" alt="" class="wp-image-128123" style="width:644px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1.png 384w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/20115005/Paloma-Valencia-1-242x300.png 242w" sizes="auto, (max-width: 384px) 100vw, 384px" /><figcaption class="wp-element-caption">Paloma Valencia Laserna, Candidata presidencial para las Elecciones 2026-2030. (Fotografía: Tomás Francisco Flórez Romero).</figcaption></figure>



<p><strong>REFERENCIAS</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li>Quintero, M. (1976). El Capitan Cristobal Quintero. Boletín de Historia y Antigüedades Órgano de la Academia Colombiana De Historia. (63) No. 713, 211.</li>



<li>Panesso, F. (2020). Familias de Antioquia (De la obra en preparación &#8220;Apellidos de Antioquia y Caldas&#8221;). Revista Institucional UPB, 23 (83), 193-206. https://revistas.upb.edu.co/index.php/revista-institucional/article/view/3348</li>



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<li>Frago, J. (2019). Judios, conversos y judeo español. Apuntes históricos. Boletin de filología Tomo 54 Número 1, 153-202.</li>



<li>Soria, E. Díaz, A. &nbsp;(2019). Los judeoconversos en el mundo ibérico. Universidad de Córdoba Servicio de Publicaciones.</li>



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<li>Congregación de la Misión. (2026). Juan Bautista Malézieux https://historia.vicentinos.co/misioneros/misioneros/</li>



<li> Enciclopedia Banco de la República (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p><a href="https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia">https://enciclopedia.banrepcultural.org/index.php/Guillermo_Valencia</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Harold Alvarado Tenorio. Ajuste de Cuentas. (2026). Guillermo Valencia.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html">https://www.antologiacriticadelapoesiacolombiana.com/guillermo_valencia.html</a></p>



<ul class="wp-block-list">
<li> Olave, G (2013). El eterno retorno de Marquetalia: sobre el mito fundacional de las FARC-EP. Folios Segunda época (37) Primer semestre, 149-166.</li>



<li>Henao, D. (2015). Bandolerismo rural en el Bajo Cauca, Magdalena Medio y el Nordeste antioqueño (Colombia), Revista de Historia Regional y Local (7) No. 14, 1953-1958 ISSN: 2145-132X</li>



<li>Señal Memoria RTVC (2026). Guillermo León Valencia Muñoz.</li>
</ul>



<p><a href="https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz">https://www.senalmemoria.co/la-voz-del-poder/guillermo-leon-valencia-munoz</a></p>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 1: ARBOL GENEALOGICO DEL GENERAL RAMON GONZALEZ VALENCIA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg" alt="" class="wp-image-128115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223457/Imagen11-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>



<figure class="wp-block-pullquote"><blockquote><p><strong>ANEXO 2: ARBOL GENEALOGICO DE LA DOCTORA PALOMA VALENCIA LASERNA</strong></p></blockquote></figure>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="589" height="762" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg" alt="" class="wp-image-128116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12.jpg 589w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19223611/Imagen12-232x300.jpg 232w" sizes="auto, (max-width: 589px) 100vw, 589px" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Ramón García Piment</author>
                    <category>La conspiración del olvido</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=128098</guid>
        <pubDate>Mon, 20 Apr 2026 03:41:05 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/04/19141044/la-conquista-D-Riviera.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[EL LINAJE DE LOS VALENCIA, Dos casas, un apellido: estudio histórico de los Valencia en Colombia. (Por Carlos Valdivieso)]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ramón García Piment</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/antes-del-acoso-y-despues-del-abuso-sexual/</link>
        <description><![CDATA[<p>Combatir el acoso y el abuso sexual precisa un cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, sección AMÉRICA-COLOMBIA, abril 2026)</p>



<p class="has-text-align-center"><strong>ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL</strong></p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>El acoso y el abuso sexual a los que se encuentran sometidas y expuestas innumerables mujeres en el mundo, en todos los ámbitos de su vida, no es solo una conducta machista personal incorporada atávicamente, quizá desde las cavernas, en la mente y el comportamiento de un número incierto de hombres. Es una conducta propia de una masculinidad posesiva, dominante y violenta. Mucho menos es la expresión y la excusa del incontenible deseo masculino, que suele empezar con los piropos y el cortejo seductor, <strong><em>siempre sin el consentimiento de la mujer</em></strong>, proseguir con una invitación a cenar y terminar en violencia sexual en una penumbrosa habitación o en un luminoso set televisivo, obviamente tras las cámaras. Tanto el acoso como el abuso sexual, en estos días que corren, son la mayoría de las veces una consecuencia “potencial” del agobio al que se encuentra sometida toda mujer por la publicidad y la industria de la “belleza y el amor”. Ya Marguerite Yourcenar en una entrevista con Matthieu Galey<a id="_ednref1" href="#_edn1">[i]</a> criticaba ciertas incoherencias de un feminismo radical, en la actualidad superado: <em>“Me parece también lamentable ver a la mujer jugar con dos barajas, ver por ejemplo, revistas que para adaptarse a la moda (<strong>pues las opiniones también son modas</strong>), publican artículos feministas supuestamente incendiarios, y que al mismo tiempo ofrecen a sus lectoras, que las hojean en la peluquería, igual cantidad de fotografías de lindas muchachas, o más bien muchachas que serían lindas si no encanaran, con tanta evidencia, los modelos publicitarios; la curiosa psicología comercial de nuestro tiempo impone esos mohines que pretenden ser seductores, provocativos o sensuales, cuando no rozan el erotismo y la semidesnudez, si se presenta la ocasión. Me sorprende que las feministas acepten a todas esas mujeres objeto”</em>. Una publicidad que las ha ido convirtiendo progresivamente en muñecas de lujo para el disfrute pornográfico y erótico masculino. Por eso no es una casualidad que Donald Trump haya sido por décadas el gran promotor del famoso concurso de Miss Universo y un cercano amigo de Epstein, en tiempos más gozosos y menos oprobiosos que los de su actual criminal gobierno de MAGA, a quien se refirió así: <em>“Conozco a Jeff desde hace 15 años. Un tipo estupendo”, dijo Trump a New York Magazine en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y <strong>muchas de ellas son más jóvenes. </strong>Sin duda: Jeffrey disfruta de su vida social</em>”. De allí, que no haya sido ninguna sorpresa la investigación penal contra Trump por abuso sexual de la columnista E. Jean Carroll y su posterior condena a pagarle 5 millones de dólares por daños, según lo informó la BBC News el 9 de mayo de 2023<a id="_ednref2" href="#_edn2">[ii]</a>.</p>



<p><strong>Acoso y Abuso Social</strong></p>



<p> El acoso y el abuso sexual siempre serán un asunto público, político y cultural, desde la noche de los tiempos, que solo podrá desaparecer paulatinamente a partir del cuestionamiento crítico y del rechazo emocional y ético, sistemático y cotidiano, en la mente y en los cuerpos de todos, hombres y mujeres. Un cuestionamiento más allá de la gazmoñería y la hipocresía de iglesias y pastores, cuyos escándalos de pederastia y pedofilia los inhabilitan y descalifican como pregoneros de esa campaña. Combatir el acoso y el abuso sexual precisa ese cuestionamiento ético radical dirigido, en primer lugar, contra los promotores de la industria de la belleza, la moda, el espectáculo, el cine, la pornografía y el erotismo, que continúan lucrándose por modelar y proyectar, tanto en la mente de los hombres, pero sobre todo en los cuerpos femeninos, estereotipos de belleza, prejuicios y obsesiones para el disfrute y abuso masculino. Todo ello reforzado por pautas de conquista y seducción en telenovelas exitosas, libros de autoayuda y cierta literatura “romántica”. A tal extremo que millones de hombres sienten y viven su masculinidad como una obsesión por conquistar y poseer el mayor número de mujeres, parecidas o muy distantes de las ofrecidas cada segundo todos los días por esa publicidad ubicua y exacerbante del deseo y el consumo hedonista. Entonces sus miradas lascivas y palabras insinuantes suelen pasar a sus manos y son incapaces de contenerlas sin vulnerar e irrespetar la libertad y el derecho de toda mujer &#8211;así como de cualquier otra persona&#8211; a vestir como quiera y aparecer en público como lo desee, sin que ello sirva de excusa para agobiarla con piropos posesivos, más o menos procaces, hasta abusar de su cuerpo e intimidad contra su voluntad. El acoso sexual, en nuestra legislación penal, está tipificado como “<em>el que en beneficio suyo o de un tercero y valiéndose de <strong>su superioridad manifiesta</strong> o relaciones de autoridad o de poder, edad, sexo, posición laboral, social, familiar o económica, <strong>acose, persiga, hostigue o asedie física o verbalmente</strong>, <strong>con fines sexuales no consentidos</strong>, <strong>a otra persona”, </strong></em>por lo cual podrá “<em>incurrir en prisión de uno (1) a tres (3) años”.</em></p>



<p><strong>La deplorable y terrible “belleza”</strong></p>



<p>La expresión más deplorable y vulgar del asedio sexual socialmente admitido es el auge de cierta cirugía, supuestamente estética, que convierte a muchas mujeres, incluso contra su voluntad, en figurines y matachines públicos, casi en muñecas de lupanar, que exhiben sus amantes y respetuosos cónyuges en centros comerciales, clubes y eventos políticos, exponiéndolas al deleite voyerista y desvergonzado de los demás. Ni hablar del auge de la llamada música urbana, que tuvo una de sus máximas expresiones en la popular canción 57, con estribillos como: <em>&#8220;Una mamacita desde los fourteen (14 años), entra a la disco y se le siente el ki&#8221;</em>…<strong><em>La baby es mala</em></strong><em>, pero inteligente, y <strong>aunque esa bebita tiene dueño</strong>, <strong>ella sale cuando quiera</strong>. La nota está subiendo, y ella perreando esa borrachera”</em>, promoviendo a Colombia (prefijo internacional telefónico 57) como un destino para el turismo sexual y el abuso impune de menores.</p>



<p><strong>Una sexualidad ubicua, abusadora y acosadora</strong></p>



<p>Todo lo anterior es la antesala y el contexto social y cultural del acoso y el abuso sexual, hoy pública y comercialmente promovidos en forma explícita por poderosos anunciantes de empresas de cosméticos, bebidas, moda y espectáculos musicales <strong><em>a otro nivel</em></strong>, con el beneplácito y deleite de amplias audiencias, que hoy se sorprenden por la salida de Caracol Televisión de dos de sus más populares presentadores de noticias y deportes, Jorge Alfredo Vargas y Ricardo Orrego. Antes y más allá de las responsabilidades personales y penales de ambos periodistas, que deben ser judicialmente establecidas, hay una multitud incontable de acosadores anónimos cotidianos, absolutamente normales, aupados inadvertidamente por esa publicidad que exalta esa belleza femenina provocadora que se ofrece insinuante para su consumo a cada segundo y que corre a raudales pornográficos por las redes sociales.</p>



<p><strong>Canciones contra el acoso y el abuso</strong></p>



<p>Pocas canciones como <strong>“Sexo</strong>”<a id="_ednref3" href="#_edn3">[iii]</a> de Pedro Guerra han descrito de una manera más precisa y crítica el acoso y el abuso: “<em>Estás enfermo si piensas todo el día en el sexo, no es nada bueno, no, no, estar hablando siempre de sexo. Pero hay una mujer desnuda en cada tarro de yogur, el cuerpo que jamás soñaste, en las hojillas de afeitar, en la pasta de los dientes, y a la hora de cenar, esa mujer blanca y desnuda que se ofrece y que se da</em>”. Y concluye: <em>Si fuera equilibrado justo igual por igual, el sexo que nos niegan con el sexo que nos dan en vez de tanto juego y tanta gente silbando me pasaría la vida.” </em>Lo grave es que los acosadores y abusadores no se conforman con silbar, alargan sus manos, recursos de poder y posiciones dominantes para “seducir” a “esa mujer blanca y desnuda” y correr tras ella como bestias en celo. Por su parte, Serrat, en su canción <strong>“Me gusta todo de ti (pero tú no)</strong>”<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, es más corrosivo, pues fustiga con cinismo machista esa belleza de maniquí diseñada en el quirófano de la vanidad<em>: “Me gusta todo de ti: tus pezones como lilas, tu alcancía carmesí, tus ingles y tus axilas…<strong>Eres tan linda por fuera que a retales yo quisiera llevarte puesta de adorno.</strong> <strong>Me gustas, pero por piezas; te quiero, pero a pedazos. Me gusta todo de ti, pero tú no. Tú no</strong>”. </em>Esa mujer diseñada como una “muñeca sexual” corre todos los días el riesgo de ser convertida en una presa del deseo de acosadores y abusadores machistas que, con cinismo y desfachatez, alegan que su belleza, sensualidad y voluptuosidad a flor de piel fue una provocación “irresistible” para su “incontrolable” acoso y posterior abuso, socialmente inadmisibles y penalmente sancionables. Por eso, si continuamos celebrando esa poderosa tramoya social, cultural, publicitaria y hasta quirúrgica que nos atrofia y reduce nuestros eros y deseos de hombres y mujeres al asedio y consumo del mayor número de cuerpos, el acoso y el abuso seguirán siendo parte de la actualidad noticiosa con un saldo negativo para las mujeres por su pública revictimización y favorable a los hombres por la menor denuncia y punibilidad de sus reprochables e inadmisibles conductas, consideradas por muchos de ellos como propias de su masculinidad. Afortunadamente entre las nuevas generaciones cada vez se celebra menos el reguetón, pues las pasadas bailaban y gozaban con canciones como <em>“Mala Mujer</em>” de la sonora Matancera o la balada <em>“Soy el ladrón de tu amor</em>”, banda musical de la novela venezolana “Leonela”, según me lo señala la profesora Elizabeth Gómez Etayo, autora del libro <strong><em>“De la intimidad a la opresión. Violencia en las relaciones de pareja</em></strong>”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a> publicado por la editorial Tirant Colombia, 2025, cuya lectura recomiendo.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> En el libro “<em>Con los ojos abiertos”</em>, Plataforma Editorial, Barcelona, noviembre 2008, p 311.</p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2"></a>&nbsp;</p>



<p>[ii] <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699">https://www.musica.com/letras.asp?letra=1554699</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a><a href="https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click">https://co.video.search.yahoo.com/search/video?fr=mcafee&amp;p=serrat%2C+me+gusta+todo+de+t%C3%AD%2C+pero+t%C3%BA+no&amp;type=E210CO1490G0#id=50&amp;vid=0e5bbc6a6769e25dd29f501898afb4bc&amp;action=click</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa">https://editorial.tirant.com/co/libro/de-la-intimidad-a-la-opresion-violencias-en-las-relaciones-de-pareja-elizabeth-gomez-etayo-9788410816206?busqueda=de%20la%20intimidad%20a%20la%20opresion&amp;fbclid=IwdGRzaANvhb5jbGNrA2-FbWV4dG4DYWVtAjExAAEeOJvc75tYlT4425SxvV0ODvUmNGj7WNEbp6eI3F7yemeZtOW5xJe89K2iTO4_aem_fb2bI3SGMHfCwj5eARPDpA&amp;sfnsn=scwspwa</a></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127552</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 17:47:09 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/29125456/VARGAS-Y-ORREGO-WQX4KD444JCPLJRWAW46LO2KGQ-1.avif" type="image/avif">
                <media:description type="plain"><![CDATA[ANTES DEL ACOSO Y DESPUÉS DEL ABUSO SEXUAL]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El cerebro &amp;#8220;sexualizado&amp;#8221; de Carolina Sanín (Breve ensayo sobre feminismo y feministas)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/cura-de-reposo/el-cerebro-sexualizado-de-carolina-sanin-breve-ensayo-sobre-feminismo-y-feministas/</link>
        <description><![CDATA[<p>Queriendo hacer una supuesta defensa de las mujeres y su dignidad, la escritora bogotana termina ofendiéndolas, adrede o no, no lo sé, y de paso arremete contra hombres y ciudades enteras. Aboguemos por un feminismo que, para encontrar soluciones, abrace a los hombres, no que los criminalice por el género que nos tocó.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-right has-small-font-size"><em>Carolina Sanín, escritora bogotana, en una escena de su monólogo para la revista Cambio. </em></p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-large-font-size wp-elements-411041fc0d985a77d464bf8ce03f9c19"><strong><em>&#8220;La palabra feminismo necesita ser rescatada. Necesita ser reclamado de manera que sea inclusivo para el hombre&#8221;:</em> Annie Lennox, cantautora, filántropa y activista política.  </strong></p>



<p></p>



<p>No creo en ese feminismo que criminaliza al hombre por ser hombre. Y no creo en ese feminismo que habla desde el discurso —cuando no desde el privilegio o la conveniencia—, porque asumo que se trata de un movimiento, no una moda, mucho menos una impostura: la convicción de que el mundo necesita cambiar lo que está mal pero desde la acción —desde el activismo para decirlo con nombre propio—, no desde el lenguaje adornado de las palabras bien dichas. El mundo sobrepasó hace rato el límite de la teoría y por eso seguimos en obra negra, generosos con el adjetivo, escasos con el verbo. &nbsp;</p>



<p>Si hay tantos feminismos como colores tiene el arco iris, confieso con honestidad no tener claro qué es el feminismo y cuál es su fin último. Tengo amigas feministas y advierto posturas diferentes entre ellas, que a veces se traducen en recriminaciones mutuas. </p>



<p>Con todo, las encuentro tan fascinadoras como inexpugnables, merecedoras de mi admiración y respeto dentro de la diferencia. Aprecio a las que hablan desde el activismo porque gracias a sus convicciones han motivado transformaciones importantes en las sociedades, resultado además de una evolución cultural. No es una etiqueta en su frente. Ni es algo que se quitan o se ponen al tiempo con la piyama. Hacen, no dicen. Y entonces su causa cobra sentido… para ellas… pero también para nosotros.</p>



<p>Sin importar que un hombre sea o no feminista, desde el respeto a la individualidad, hay una verdad compartida: siendo seres íntegros, enteros, las mujeres son nuestra mitad y nosotros su mitad en esta aventura que llamamos vida, con su subsiguiente capítulo, el de la vida en común, que es la manera como se juntan esas unidades independientes: en las relaciones de pareja, en las relaciones de trabajo, en las relaciones de amistad, en la misma silla que ocupamos de camino al sitio de trabajo.</p>



<p>Sin embargo, hay mujeres que creen saberlo todo acerca de los hombres, que son rotundas en sus conceptos y que van por la vida generalizando —no todos somos monstruos ni depredadores sexuales—, como si todos estuviéramos bajo sospecha, responsabilizados por lo que pueda venir, incluso si no viene.</p>



<p>Hablo de Carolina Sanín, claramente, de aquella teórica del feminismo —no sé si eso la hace feminista— que fascina incluso cuando habla sola. Por supuesto, hablo de su monólogo, a veces brillante, a veces objetable. Un feminismo que parece dirigirse no a las mujeres, sino a ciertas mujeres,&nbsp; cosas bien distintas entre sí.</p>



<p>La escucho únicamente cuando hago cardio en la bici y me surge la misma pregunta inquietante: ¿Por qué algunas mujeres, con el pretexto de salir en defensa de otras mujeres, terminan hablando mal de las propias mujeres?</p>



<p>En ese feminismo que pregona la escritora Sanín hay algo que no termina por cuadrarme, y es ese afán suyo por querer demostrar que la cabeza de los hombres gravita alrededor del sexo, como si todo comportamiento tuviese un origen fálico.</p>



<p>Su último monólogo se titula “Epstein”, pero podría llamarse Pastrana o Petro, aunque el segundo nada tiene que ver con los archivos del extinto pedófilo, y el primero sí. De modo que si todos los caminos conducen a Roma, todos los monólogos (de Carolina Sanín), conducen a Gustavo Petro. Hay una obsesión de la escritora bogotana con el presidente y debo decir que, algunas veces, encuentro esa obsesión justificada, pero otras veces, como en este caso, no; ya aterrizaremos allá.</p>



<p>Para hablar de los hombres —de los hombres que pagan por sexo— y de las mujeres que intercambian sexo por dinero, Sanín termina llevándose por delante lo que sea y a quien sea, sin reparar en daños. </p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-c5f5b3f8e763e2337585c583212dc0df"><strong><em>“Cartagena es un prostíbulo para turistas, como es Medellín también”</em>,</strong> soltó sin más Carolina Sanín.</h2>



<p>Cartagena no son solamente prostitutas, prostitutos y niños explotados sexualmente, lo que es aberrante, claro. No se trata de Cartagena, querida Carolina; es la condición humana, que lleva siglos lidiando con el oficio más antiguo del mundo. Desde Sodoma y Gomorra, pasando por la Gran Ramera descrita en el Libro de Apocalipsis (y a la que Fernando Vallejo llamó “La puta de Babilonia”, a secas, pero que en realidad se refiere a la Iglesia de Roma y sus excesos en nombre de Cristo), en la Biblia hay todo tipo de menciones a la prostitución.</p>



<p>Dense cuenta, queridos lectores, que ya me estoy pareciendo a la Sanín que para hablar de una cosa termina jalando otra de los cabellos, a veces sin aparente conexión. &nbsp;</p>



<p>Sobre las mujeres, Sanín hace esta afirmación tajante como si fuera una prédica bíblica: <em>“Deberíamos <strong>no aceptar nunca una invitación cara de un hombre,</strong> no aceptar nunca una invitación a un viaje de un hombre que no sea nuestro familiar, o pareja o gran amigo. Y yo <strong>no he conocido a muchas a mujeres que sinceramente estén dispuestas a hacer eso.</strong> <strong>A mí me parece problemático y no bien salir con un hombre que tenga mucho más dinero que yo”.</strong></em></p>



<p>Me preguntaba si habla por ella o también por sus amigas o por historias de vida que le son cercanas o familiares; al final, cualquier escritor se sirve de todo para construir sus universos literarios.</p>



<p>Y sigue: <em>“Es aceptadísimo que las mujeres manifiesten que quieren conocer a un tipo que tenga plata; a mí me parece, pues, que eso es puterío, y me parece que eso es complicidad con los hombres que compran mujeres”.</em></p>



<p>Es decir, ¿todos los hombres adinerados son <em>compradores</em> de mujeres por el hecho de poseer dinero o el dinero nos convierte automáticamente en criaturas malintencionadas? ¿Qué hay de los sentimientos nobles y genuinos del hombre adinerado, están acaso camuflados en su chequera? (¡Y ni hablemos de los que no tenemos en qué caernos muertos!) ¿Qué hay de las mujeres adineradas que invitan hombres a lo que sea que quieran invitarlos? ¿Y qué hay del derecho de las mujeres de decidir sobre sus cuerpos? ¿Es la moral de unas la regla para las demás?</p>



<p>Por sus diatribas sabemos que Carolina Sanín mojigata no es, pero a veces se comporta como si fuera la profesora que imparte clases de moral en la época victoriana, aquella en la que se hacía, hasta la promiscuidad, todo lo prohibido. En nuestro tiempo, en que la sangre circula hirviente por las redes sociales, creo que la época victoriana está de vuelta bajo otros códigos, otras costumbres y la misma doble moral. Porque, ante todo, seguimos siendo nosotros y nuestros prejuicios</p>



<p>En el cerebro “sexualizado” de la escritora Sanín toda afirmación se torna definitiva. Nótese ese detalle cuando usa la palabra “nunca”.</p>



<p>Al fin llegamos a Petro.</p>



<p>Afirma la escritora bogotana: <em>“… por los mismos días en que está este escándalo de Epstein (…) y están salpicando a Trump y Trump está haciéndoles el quite, Petro en su visita a Washington invita a Trump a Cartagena. Y luego en un medio nacional en el que vi la noticia se dice que ´Petro tentó a Trump con venir a Cartagena´. La palabra tentar. Y luego ´Petro le hizo un guiño a Trump´, decía en esa noticia. A mí me pareció tan intencionado el uso de ese lenguaje, el guiño y tentar, además porque sabemos que “Cartagena es un prostíbulo para los turistas, como es Medellín también”.</em> (Perdonen la repetición de esta línea).</p>



<p>Luego hace aclaraciones no pedidas: <em>“No estoy haciendo teorías de conspiración, no es lo mío; creo que Petro no estaba pensando en eso necesariamente, pero toma esa forma también”.</em></p>



<p>¿Al fin qué, Carolina? ¿Es blanco o es negro?</p>



<p><em>“… ofrecerle al poderoso conozca mi país tiene todo que ver con ofrecerle al poderoso tome a mis muchachas, a las muchachas de aquí”.</em></p>



<p>Y veámonos cómo enseguida, al referirse a la sexualización del discurso de Petro, agarra a las <em>muchachas</em> para no soltarlas después de enjuiciarlas.</p>



<p><em>“Hay algo con respecto a escoger muchachas muy jóvenes por parte de Petro, muy jóvenes y sin experiencia, y darles mucho poder. No estoy diciendo que se acueste con ellas, ni me interesa en este caso. Pero ¿no hay en eso también una promesa a una mujer joven de algo que no va a cumplir y que no tiene con qué cumplir ella?; es decir, también la fabricación de una fantasía (&#8230;) y la fabricación de una imagen de ella misma para ella; es también una seducción; se acueste con ellas o no Petro, además no son menores de edad. Pero ¿qué hay en eso de escoger mujeres jóvenes, muchachas?”.</em></p>



<p>Si el feminismo se reduce eso, pues ¡pobres <em>muchachas</em>! El solo uso de ese término para denominar a una mujer me parece complicado y, hasta cierto punto, usado aquí con una intención solapadamente ofensiva.</p>



<p>Sigue examinando a los hombres desde nuestra entrepierna.</p>



<p>Analiza el atractivo de Epstein y cómo los hombres tienen, según ella, el deseo común de compartir mujeres, <em>“es decir, en entrar en las mismas mujeres, porque ese deseo de compartir mujeres es fundamental en el patriarcado, porque informa el sueño de la fraternidad, no solo porque a través de una mujer se puedan tocar los penes sin en efecto tocárselos, sino habiendo estado dentro de la misma mujer —una manera de realizar o de no realizar la fantasía homosexual, etcétera—, sino que creo que hay un sentido más profundo y político del hecho de compartir mujeres, que era lo que hacían el abusador Epstein y sus amigos abusadores: el entrar en un mismo útero tiene que ver con la fantasía de haber salido de un mismo útero y de ser hermanos (…) la fantasía de ser iguales”.</em></p>



<p>¿En serio, Carolina? ¿Cuál es el soporte científico o psiquiátrico detrás de tanta verborrea? ¿Cuántos cerebros diseccionó antes del monólogo o cuántos hombres le confesaron sus deseos más perturbadores en el diván?</p>



<p>Si se me permite un paréntesis, en las novelas de Jane Austen el deseo es ese algo con lo que se negocia, sin miramientos y donde no caben sentimientos, ni sentimentalismos. Y esas novelas tienen un pie (sino los dos) en la realidad de una época. Qué bueno sería que una Austen de nuestro tiempo (acaso una Jane  Sanín), pudiera novelar con una pluma igual de exquisita lo que pasa hoy con las pasiones humanas, pero sobre todo con el deseo, el femenino y el masculino, así sea para condenarlo de entrada.</p>



<p>Hablar de los hombres que tienen el cerebro enchufado con el pene, aguanta el mismo análisis de cuando criticaron a Petro por afirmar que <em>“una mujer libre hace lo que se le dé la gana con sus clítoris y con su cerebro, y si sabe acompasarlo será una gran mujer”.</em> Presiento que son el mismo discurso queriendo traer de vuelta la guerra de los sexos.</p>



<p>Para insistir en el mismo tema, desde su psicoanálisis de escritorio, Sanín la emprende contra los bonitos de la especie.</p>



<p><em>“Yo creo que la belleza de un hombre tiene que ver con la rabia contra las mujeres y la rabia contra lo femenino. Porque muchas veces la belleza de un hombre lo feminiza y desde muy pronto lo hace deseable para otros hombres. (…) Es decir, los otros hombres lo quieren no para poseerlo y destruirlo, como desean (hacer con) las mujeres, sino para ser como él. (…) Quería pensar en todo esto, en la relación de la apostura con el poder. Cómo un hombre que puede seducir a otros hombres, que no quiere decir que se acueste con los otros hombres; entonces el poder es muchísimo mayor: seduce a los otros hombres y se acuesta con ellos a través de las mujeres que unos y otros explotan, y de las que unos y otros abusan, y eso es lo que yo he llamado, desde hace tiempo en distintos monólogos y textos el cacorraje (…) No hay que ir a Epstein y su isla; está en los clubes de cualquier sociedad”.</em></p>



<h2 class="wp-block-heading has-vivid-red-color has-text-color has-link-color wp-elements-71764bbf859435dd0197508386fde680"><strong>Debemos abogar para que el feminismo sea también&nbsp;tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas.</strong></h2>



<p>Considero que es suficiente por hoy.</p>



<p>Estamos de acuerdo en que debemos cambiar esta sociedad patriarcal y sexista que les permite a muchos hombres satisfacer sus ansias de dominación, incluso alardear de sus perversiones sexuales, gracias al dinero que los empodera y encubre. </p>



<p>Pero el feminismo no puede generalizar, porque acabar con las malas conductas, pasa por entender que hombres y mujeres se necesitan y que la re-educación de unos y otros debe hacerse como una tarea compartida por la supervivencia de la especie humana, a menos de que pensemos como E.M. Cioran cuando dijo: <em>“Sólo los animales deberían dedicarse a procrear”.</em></p>



<p>Es decir, debemos cambiar la ecuación: abogar para que el feminismo sea también&nbsp;una tarea de los hombres y no los hombres el blanco de las luchas feministas. Al abordar en este presente las relaciones entre hombres y mujeres, —y claro los abusos de toda clase de ellos hacia ellas—, debemos reexaminar los patrones de crianza (labor en la que participan hombres y mujeres, y a veces más las mujeres), y los posibles traumas que cada quien está arrastrando desde su infancia.</p>



<p>El asunto es que estamos jodidamente rayados y ese es el primer escollo a superar para intentar <em>desexualizar </em>la conversación alrededor del feminismo y el machismo. La violencia sexual machista, enjuiciable y condenable siempre, es otro asunto. Podemos empezar por dejar de decir bobadas como que las mujeres son de Venus y los hombres son de Marte, porque unos y otros tenemos los pies puestos sobre la misma tierra y sobre la misma Tierra.</p>



<p>Y si me piden una opinión sobre Epstein o Trump, diré que la historia tiende a reciclarse, y que cada época viene con su <em>Calígula </em>incluido —el emperador romano, famoso por sus excesos sexuales, que las instrumentalizaba a ellas—, como si el mudo estuviera condenado a convivir con seres abominables y crueles con las mujeres.</p>



<p>Puede ser que al final esas mentes trastornadas sean un defecto “químico” de fábrica desde la <em>creación-evolución </em>de la especie y no desde la manera cómo nos han educado, aclarando, claro está, que lo que se sigue enseñando sobre el sexo, por desgracia, poco tiene que ver con el respeto por el cuerpo ajeno, cuando ni siquiera hay respeto por el propio.</p>



<p>Estamos frente a un monstruo histórico. Y en vez de resolver nada, más allá de esperar a que los códigos penales hagan su parte, luego del monólogo nos quedan dos problemas para abrir la conversación: los hombres que instrumentalizan a las mujeres y las mujeres que instrumentalizan el feminismo.</p>



<p class="has-text-align-right has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-da74235eb64cb6a944726247ba44ef7a"><em><strong>Este espacio queda a disposición de quien tenga algo para decir. El correo es: <a href="mailto:alexvelasquezcolombia@gmail.com">alexvelasquezcolombia@gmail.com</a> Favor incluir su nombre y un breve perfil.&nbsp;</strong></em></p>



<p></p>
]]></content:encoded>
        <author>Alexander Velásquez</author>
                    <category>Cura de reposo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125950</guid>
        <pubDate>Sun, 22 Feb 2026 13:34:47 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Alexander Velásquez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Trump, un mago esperpéntico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/trump-un-mago-esperpentico/</link>
        <description><![CDATA[<p>MAGA no es la creación de Trump. Todo lo contrario. Trump es apenas un aprendiz de brujo esperpéntico que pretende revivir el glorioso pasado de la hoy decadente Maga</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>(Artículo para EL PAÍS, el periódico global, edición América-Colombia, enero 2026)</p>



<p class="has-text-align-right">Hernando Llano Ángel.</p>



<p>MAGA no es la creación de Trump. Todo lo contrario. Trump es apenas un aprendiz de brujo esperpéntico que pretende revivir el glorioso pasado de la hoy decadente Maga. Un pasado donde ella hizo gala de su maestría de embaucadora y tuvo al mundo occidental embrujado desde mediados del siglo pasado con tres poderosos mitos: la libertad, la democracia y el progreso. Mitos incorporados como realidades en la cosmovisión capitalista occidental desde que irrumpieron en forma fulgurante y mortal sobre la población civil de Hiroshima y Nagasaki en 1945<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a>, dejando una estela de muerte y horror hasta entonces inimaginable en nombre de la paz, la libertad y la democracia. Era el parto criminal y genocida del nuevo orden geopolítico que hoy está agonizando. Pero la mayor maestría de la Maga de entonces no fue tanto esa demostración de su poder nuclear, pues pronto fue desafiado por la Unión Soviética, seguida por otros tres Estados como Gran Bretaña, Francia y China. Su máxima demostración fue el ilusionismo político de la OTAN<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, surgida en 1949 para proteger esa secular trinidad mítica frente a la amenaza de otros tres poderosos mitos enarbolados por la URSS: la revolución, la igualdad y la solidaridad de los pueblos, que reaccionó 6 años después con su Pacto de Varsovia<a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a> como respuesta a la OTAN.</p>



<p><strong>De la Guerra Fría al “Fin de la Historia”</strong></p>



<p>Desde entonces asistimos a la mortandad de la “guerra fría” y su nuevo orden mundial, configurado por guerras y disputas imperiales mediante un tercero interpuesto en Asia, Medio Oriente y Latinoamérica con millones de víctimas sacrificadas en el altar del “mundo libre capitalista” contra el implacable totalitarismo comunista. Hasta que un mediocre actor de reparto de películas de Hollywood, Ronald Reagan, con su “Guerra de las Galaxias”<a id="_ednref4" href="#_edn4">[iv]</a>, propiciara la implosión de ese mundo de cucaña socialista y la caída del muro de Berlín. Entonces un joven politólogo, Francis Fukuyama, descendiente de japoneses &#8211;para mayor ironía&#8211;escribirá una opereta titulada el “Fin de la historia”<a id="_ednref5" href="#_edn5">[v]</a>, celebrando el triunfo inobjetable de la democracia liberal sobre el comunismo soviético. Pero ahora resulta que estamos asistiendo a la segunda versión de esa sanguinolenta película, donde Maga perdió más de una guerra en Corea, Vietnam y Afganistán.</p>



<p><strong>Los Mercaderes Imperiales</strong></p>



<p>Una segunda entrega más truculenta con la aparición de mercaderes imperiales por doquier: Trump, Putin, Netanyahu, Xi Jinping y otros tantos más en ligas menores, llamados a repartirse el mundo y sus áreas de influencia. Sin duda, el mago mayor de esta segunda serie es Trump, no tanto por su estatura física y desfachatez grandilocuente, sino por encarnar, ya sin la retórica hipócrita de la defensa de la libertad, la democracia y los derechos humanos, los máximos valores del naciente orden: la codicia insaciable de los mercaderes, la fuerza impune de los matones, la brutalidad exultante de sus subordinados, la vulgar adulación de sus cómplices y la mentira universalizada de sus ideólogos, ahora pertrechados con Fake News y la IA proporcionada por un vasto conglomerado tecnológico cibernético capaz de crear realidades paralelas y embaucar a sus millones de seguidores en la ilusión de ser los elegidos, como cruzados invencibles de MAGA.</p>



<p><strong>Las Naciones como botín de guerra estratégico</strong></p>



<p>Por eso desde Davos, Trump promueve una <em>“Junta de Paz”</em><a id="_ednref6" href="#_edn6">[vi]</a> para socavar ladinamente a las Naciones Unidas<a id="_ednref7" href="#_edn7">[vii]</a> y utilizarla como plataforma de lanzamiento de sus nuevas guerras de conquista en nombre y beneficio de sus mercados y la restauración de la grandeza de Maga. Ya cuenta para ello con cerca de 20 cómplices, entre los que se destacan “demócratas” tan íntegros como Benjamin Netanyahu, Víctor Orban y Javier Milei. Porque para Trump la paz no es otra cosa que la continuación de guerra por la disputa de los mercados mediante los aranceles, las amenazas de anexiones territoriales y la oferta de compraventa de las naciones, ya sea Groenlandia, Venezuela o cualquier otro lugar del mundo lo suficientemente rico en petróleo o minerales críticos y débil en el terreno político y militar. Lo que olvidan Trump y sus nuevos cómplices en la <em>“Junta de Paz”</em> es que la identidad y dignidad de los pueblos, ya sea Groenlandia o Venezuela, no está en venta y no tiene precio, así cuente para ello con encumbrados delincuentes estatales o busque cooptarlos en su nueva <em>“Junta de Paz</em>” para hacer buenos negocios en el Oriente Medio y el hemisferio Occidental. Pero el mayor error de Trump es que subestima demasiado a su propio pueblo, pues está convencido que puede seguir manipulando a su antojo sus miedos, prejuicios, odios y esperanzas, utilizando la fantasmagoría de MAGA en su propio beneficio y sus ansias de perpetuarse como inquilino frívolo de la Casa Blanca, cuya ala este<a id="_ednref8" href="#_edn8">[viii]</a> convertirá en un fastuoso salón de baile para celebrar sus triunfos.</p>



<p><strong>¿Habrá fiesta en la Casa Blanca en noviembre?</strong></p>



<p>Todo parece indicar que el tiempo no le dará esa oportunidad, pues a un año en la presidencia tiene el índice de desaprobación ciudadana más alta en toda la historia, <em>“de acuerdo con una encuesta de CNN, el 58 % de los estadounidenses considera que su primer año en el cargo ha sido un fracaso, en un escenario marcado por la preocupación económica, el cierre parcial del gobierno y el desgaste de algunas de sus políticas emblemáticas”</em><a id="_ednref9" href="#_edn9">[ix]</a>. Y, lo que es peor, olvida que la represión y la violencia que no duda en aplicar en el exterior, bombardeando lanchas, secuestrando y asesinando, no serán toleradas impunemente si lo hace también en el interior contra sus ciudadanos y la población migrante<a id="_ednref10" href="#_edn10">[x]</a>, como está sucediendo, pues el próximo noviembre se lo cobrarán en las elecciones para el Congreso. Por eso Trump es un mago esperpéntico tanto más peligroso cuanto más seguro está de haber seducido a MAGA y cuando ella lo rechace en las urnas es probable que intente de nuevo abusar de ella por la fuerza, como lo hizo en su vida privada en varias ocasiones y por ello fue condenado en el caso de la columnista E J Carroll a pagar 5 millones de dólares por abuso sexual<a id="_ednref11" href="#_edn11">[xi]</a>. Por algo aparece tan sonriente al lado de Epstein en varias fotografías, una prueba irrefutable de sus afinidades electivas: <em>“Conozco a Jeff desde hace 15 años. Un tipo estupendo”, dijo Trump a New York Magazine en 2002. “Es muy divertido estar con él. Incluso se dice que le gustan las mujeres hermosas tanto como a mí, y muchas de ellas son más jóvenes. Sin duda: Jeffrey disfruta de su vida social”</em><a id="_ednref12" href="#_edn12">[xii]</a><em>.</em> </p>



<p><strong>¿Otro asalto al Capitolio?</strong></p>



<p>Por último, no hay que olvidar que ya indultó a 1.500 de los asaltantes encausados por la toma del Capitolio que el 7 de enero de 2021 lo respaldaron violentamente<a id="_edn13" href="#_ednref13">[xiii]</a>, reclamando su triunfo contra Biden. ¿Repetirá la escena el próximo noviembre si pierde las elecciones su partido republicano para el Congreso? ¿Celebrará en la sala este de la Casa Blanca o se irá a su palacete de Mar-a-Lago a jugar golf y rumiar su derrota? ¿Será capaz de reconocer que la vida pública no es lo mismo que su vida privada y no puede hacer con la vida de millones de personas lo que le plazca? ¿Cerrará el Congreso si pierde las elecciones alegando que hubo fraude de los demócratas? En 10 meses sabremos si Maga lo “despide” y repudia como un pretendiente indeseable por gobernarla a punta de amenazas, aranceles y violaciones de ICE.</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135">https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135</a></p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeos_at%C3%B3micos_de_Hiroshima_y_Nagasaki">https://es.wikipedia.org/wiki/Bombardeos_at%C3%B3micos_de_Hiroshima_y_Nagasaki</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/OTAN">https://es.wikipedia.org/wiki/OTAN</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pacto_de_Varsovia">https://es.wikipedia.org/wiki/Pacto_de_Varsovia</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Iniciativa_de_Defensa_Estrat%C3%A9gica">https://es.wikipedia.org/wiki/Iniciativa_de_Defensa_Estrat%C3%A9gica</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_historia_y_el_%C3%BAltimo_hombre">https://es.wikipedia.org/wiki/El_fin_de_la_historia_y_el_%C3%BAltimo_hombre</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2026-01-23/que-es-la-junta-de-paz-servira-para-resolver-guerras-las-claves-del-organismo-creado-por-trump.html">https://elpais.com/internacional/2026-01-23/que-es-la-junta-de-paz-servira-para-resolver-guerras-las-claves-del-organismo-creado-por-trump.html</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://faustotounsi.substack.com/p/la-estafa-de-la-junta-de-paz-de-trump">https://faustotounsi.substack.com/p/la-estafa-de-la-junta-de-paz-de-trump</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html">https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html">https://www.nytimes.com/es/2025/10/23/espanol/estados-unidos/trump-demolicion-ala-este-casa-blanca.html</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://es.wired.com/articulos/por-que-ice-puede-matar-con-impunidad">https://es.wired.com/articulos/por-que-ice-puede-matar-con-impunidad</a></p>



<p><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-65540220</a></p>



<p><a href="#_ednref12" id="_edn12">[xii]</a> <a href="https://www.nytimes.com/es/2025/07/18/espanol/estados-unidos/trump-epstein-amistad-cronologia.html">https://www.nytimes.com/es/2025/07/18/espanol/estados-unidos/trump-epstein-amistad-cronologia.html</a></p>



<p><a href="#_ednref13" id="_edn13">[xiii]</a> <a href="https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135">https://www.dw.com/es/trump-indulta-a-1500-encausados-por-asalto-al-capitolio/a-71356135</a></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125040</guid>
        <pubDate>Fri, 23 Jan 2026 15:23:01 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Trump, un mago esperpéntico]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Historias de ciudad: Injusticias en Salitre Mágico</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/historias-de-ciudad-injusticias-en-salitre-magico/</link>
        <description><![CDATA[<p>Aprovechando los días de descanso de finales de 2025 e inicios de 2026, el pasado domingo 28 de diciembre llevé a Samuel y Nicolás, dos niños de 9 años de edad, de quienes soy padrino de bautizo, a divertirse en las atracciones del parque Salitre Mágico. Mi primera sorpresa llegó cuando la señorita encargada de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Aprovechando los días de descanso de finales de 2025 e inicios de 2026, el pasado domingo 28 de diciembre llevé a Samuel y Nicolás, dos niños de 9 años de edad, de quienes soy padrino de bautizo, a divertirse en las atracciones del parque <strong>Salitre Mágico</strong>.</p>



<p>Mi primera sorpresa llegó cuando la señorita encargada de entregarme los pasaportes para los dos menores de edad mostró resistencia a hacerlo, argumentando que “no era muy común que un niño fuera acompañado por un familiar del sexo masculino” y que “lo normal es que los lleve la mamá”. Ante un argumento tan ridículo, solo pude guardar silencio.</p>



<p>Sin embargo, mi mayor sorpresa llegó después. Ocurrió cuando los niños quisieron montar en los <strong>carritos chocones</strong>, una de las atracciones favoritas de los menores de edad. Junto a ellos, en la fila, había niños aún más pequeños que, al igual que Samuel y Nicolás, tuvieron que esperar más de 15 minutos, no por la longitud de la fila, sino por las repetidas ocasiones en que varios menores, cuyas edades oscilaban entre los 12 y 14 años, hicieron uso de la atracción sin que la funcionaria encargada hiciera algo para detener lo que, a mi modo de ver, se convirtió en un abuso y una injusticia contra los más pequeños, quienes estaban cansados y con ganas de llorar.</p>



<p>El argumento para permitir tal situación fue que los adolescentes portaban un pasaporte de mayor valor. Según esta lógica, entre más dinero se pague en <strong>Salitre Mágico</strong>, más derecho se tiene a abusar de las facilidades que otorga el pasaporte adquirido.</p>



<p>Nadie niega que un mayor valor en la compra del pasaporte otorgue ciertos privilegios, pero eso no significa que se deba permitir el abuso ni la injusticia contra niños mucho más pequeños. Bien se podría manejar la situación intercalando el uso de las atracciones para evitar las molestias de los demás padres de familia, quienes con razón protestan, pues el ingreso de sus hijos no fue regalado ni obtenido por caridad pública.</p>



<p>Luego de más de media hora de espera en los carritos chocones, me dirigí al puesto de comidas rápidas. El sol era bastante fuerte, por lo que salí un momento de la fila para quedarme en la sombra más cercana. Al regresar, la chica que estaba detrás de mí no quiso respetar mi lugar en la fila y, por supuesto, la discusión no se hizo esperar. Aunque no se usaron palabras fuertes, ella y su amiga se sintieron profundamente ofendidas porque alguien del sexo masculino no permitió que utilizaran su condición de mujeres para abusar de la circunstancia.</p>



<p>Al finalizar la compra de los alimentos, varios usuarios del parque me comentaron que, mientras hacía el pedido, estas jóvenes comenzaron a tomarme fotos y videos, sin que se supiera con qué fin.</p>



<p><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/a-trump-le-importa-el-petroleo-no-la-democracia/">Nota recomendada: A Trump le importa el petróleo, no la democracia</a></strong></p>



<p>Aunque este episodio puede quedar como algo anecdótico, lo que realmente me pareció delicado fue ver cómo algunos usuarios del parque, con mejores condiciones físicas y pasaportes de mayor valor económico, abusaron de sus privilegios para pasar por encima de un grupo de menores de 10 años, todo esto a la vista y con el consentimiento de los funcionarios de <strong>Salitre Mágico</strong>. Dudo que esta situación no se haya presentado antes o, peor aún, que no vuelva a repetirse.</p>



<p>Varias personas ya me habían comentado sobre situaciones similares en<strong> Salitre Mágico</strong>, pero muchas veces uno no las cree hasta que las vive. Ojalá que algún día la administración de este parque de diversiones reflexione y corrija la manera en que presta el servicio a quienes acuden a sus instalaciones.</p>



<p><strong>Óscar Sevillano</strong></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=124406</guid>
        <pubDate>Wed, 07 Jan 2026 17:03:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Historias de ciudad: Injusticias en Salitre Mágico]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Papa León XIV y la trasparencia en los casos de abuso sexual de menores</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/el-papa-leon-xiv-y-la-trasparencia-en-los-casos-de-abuso-sexual-de-menores/</link>
        <description><![CDATA[<p>Este es un artículo de Kieran Tapsell*, traducción mía. Pope Leo XIV. (Photo: Vatican News) El liderazgo debe venir desde arriba si la Iglesia desea cambiar la cultura del secretismo en sus niveles inferiores. En un discurso pronunciado ante la Conferencia Nacional de Salvaguardia celebrada en Filipinas del 20 al 24 de octubre, el Papa León [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Este es un artículo de Kieran Tapsell*, traducción mía.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="940" height="490" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/23074110/image.png" alt="" class="wp-image-122759" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/23074110/image.png 940w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/23074110/image-300x156.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/23074110/image-768x400.png 768w" sizes="auto, (max-width: 940px) 100vw, 940px" /></figure>



<p><em>Pope Leo XIV. (Photo: </em><a href="https://www.vaticannews.va/en/pope/news/2025-10/pope-leo-xiv-philippines-church-national-safeguarding-conference.html" target="_blank" rel="noreferrer noopener"><em>Vatican News</em></a><em>)</em></p>



<p>El liderazgo debe venir desde arriba si la Iglesia desea cambiar la cultura del secretismo en sus niveles inferiores.</p>



<p>En un discurso pronunciado ante la Conferencia Nacional de Salvaguardia celebrada en Filipinas del 20 al 24 de octubre, el Papa León XIV afirmó que «no puede haber tolerancia alguna para ninguna forma de abuso cometido por la Iglesia».</p>



<p>Al mismo tiempo, el Papa se reunió con miembros de la junta directiva de Ending Clergy Abuse (Finalización del Abuso Clerical), organización que aboga por una política de «tolerancia cero» con el abuso sexual infantil dentro de la Iglesia Católica.</p>



<p>El Papa reconoció que existía cierta «resistencia en algunas partes del mundo» hacia la política de tolerancia cero. Sin embargo, no mencionó que la mayor parte de esta resistencia provenía de sus propios dicasterios.</p>



<p>El significado habitual de «tolerancia cero» es la imposición de la pena máxima prevista por la ley para cualquier infracción, independientemente de las circunstancias. La Comisión Real Australiana sobre las Respuestas Institucionales al Abuso Sexual Infantil, en su Informe Final de 2017, declaró que el castigo apropiado para los clérigos declarados culpables de abuso sexual infantil es la destitución del sacerdocio, y para los religiosos no ordenados, la expulsión del instituto religioso.</p>



<p>Una versión ligeramente atenuada de la política de tolerancia cero ha sido la ley canónica en Estados Unidos desde 2002, que exige la destitución permanente del ministerio en todos los casos. Esta ha sido la definición de tolerancia cero adoptada por la Comisión Pontificia para la Protección de Menores en sus Directrices Universales de 2024 para los protocolos de las conferencias episcopales. Dichas directrices no imponen la tolerancia cero, incluso con esa definición, a pesar de que así lo afirman. Las directrices reconocen que, según el derecho canónico, es el Dicasterio para la Congregación en la Fe quien decide en última instancia la sanción apropiada, no los obispos ni las conferencias episcopales individualmente.</p>



<p>El Código de Derecho Canónico de la Iglesia de 1983 impone numerosas normas de tolerancia cero. Se establece la excomunión automática por agredir al Papa (Canon 1370), apostasía, herejía y cisma (Canon 1364), procurar un aborto (Canon 1379), desechar la Sagrada Eucaristía (Canon 1382), absolver a un cómplice de un pecado sexual (Canon 1384), intentar ordenar a una mujer (Sacramentorum Sanctitatis Tutela 2010, Art. 5, 1°) y violar directamente el secreto de confesión (Canon 1386). El Canon 694 §1 dispone que los miembros de institutos religiosos sean expulsados ​​automáticamente si contraen matrimonio o intentan contraerlo. El clero secular que desea casarse por la Iglesia también debe ser laicizado, término canónico para la expulsión. Sin excepciones. Esto es tolerancia cero.</p>



<p>Por razones difíciles de comprender, la Santa Sede no aplica el mismo criterio a los casos de abuso sexual infantil, salvo en Estados Unidos, donde conlleva la expulsión definitiva del ministerio. En su comparecencia ante el Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas en 2014, la Santa Sede presentó estadísticas que mostraban que solo 848 de los 3400 sacerdotes declarados culpables de abuso sexual infantil habían sido destituidos. Los demás habían sido sancionados con «medidas disciplinarias» no especificadas. Desconocemos cuáles fueron estas medidas disciplinarias y cuáles son las estadísticas de los últimos once años.</p>



<p>En el mismo discurso, el Papa León XIV animó a los obispos a contar con “políticas y prácticas esenciales que garanticen la transparencia en el tratamiento de los casos”. Sin embargo, la verdadera falta de transparencia existe dentro de sus propios Dicasterios Vaticanos.</p>



<p>La recomendación 16.16 de la Comisión Real Australiana fue que la Santa Sede publicara sus medidas disciplinarias y las razones de las mismas. El informe de 2021 de la Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales (CIASE) en la Iglesia francesa formuló la misma recomendación.</p>



<p>La respuesta de la Santa Sede a la Comisión Real Australiana en 2020 fue que la abolición del secreto pontificio por el Papa Francisco en 2019 permitía ahora la publicación de la jurisprudencia y que publicaría dichas medidas caso por caso. La Santa Sede mencionó la necesidad de proteger la reputación de “todas las personas” involucradas en los procedimientos canónicos. “Todas las personas” incluye a los perpetradores condenados. La protección de la reputación y la privacidad, incluso de los perpetradores, puede lograrse fácilmente mediante la anonimización, cuando sea necesario, como se hace habitualmente en los casos civiles de los Tribunales de Familia. Es una práctica seguida por la Santa Sede al publicar jurisprudencia sobre nulidad matrimonial en las revistas de derecho canónico.</p>



<p>&nbsp;En los últimos seis años, desde la abolición del secreto pontificio, las únicas medidas disciplinarias publicadas son aquellas cuyos casos ya han sido difundidos por la prensa, como el del cardenal McCarrick. Las medidas del Dicasterio para la Doctrina de la Fe sobre las penas para los clérigos abusadores sexuales se entregan al obispo correspondiente y se guardan en el archivo diocesano secreto. En los casos con condenas y sentencias, el canon 489 exige a los obispos destruir las pruebas transcurridos diez años o hasta la muerte del sacerdote, conservándose únicamente un breve resumen de la sentencia. Ni siquiera las conferencias episcopales nacionales reciben copias de las decisiones. El canon 489 garantiza que el Vaticano disponga de pruebas de abuso sexual infantil por parte del clero que no estén disponibles mediante citación judicial por parte de un tribunal civil o una comisión de investigación en el lugar donde ocurrieron los abusos.</p>



<p>El 16 de octubre, la Comisión Pontificia para la Protección de Menores, que asesora al Papa en materia de abuso sexual infantil, publicó su Segundo Informe Anual. En él se menciona la transparencia 33 veces, haciendo referencia a las faltas cometidas por obispos en distintas partes del mundo. No hay ni una sola palabra sobre la falta de transparencia en los Dicasterios del Papa León XIV, salvo una breve mención sobre la omisión de las razones por las cuales hubo renuncia de los obispos.</p>



<p>Las voces más firmes que exigen la publicación de las medidas disciplinarias y sus razones provienen de destacados canonistas: Charles Scicluna, John Beal, Kurt Martens, Justin Glyn, Miriam Wijlens y Neville Owen, exjuez del Tribunal Supremo de Australia Occidental y actual miembro de la Comisión Pontificia. Los canonistas necesitan estas decisiones para asesorar, preparar casos y actuar como jueces. Como afirmó Kurt Martens en una conferencia en 2023: «Esta falta de publicación sistemática de la jurisprudencia de los tribunales superiores de la Iglesia no es digna de un verdadero sistema jurídico».</p>



<p>El Segundo Informe Anual de la Comisión Pontificia también examinó las diócesis de 22 países y sus respuestas al cumplimiento de las observaciones del Comité de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas para cada país. En ninguna parte del informe se menciona el incumplimiento por parte de la Santa Sede de su obligación, conforme a la Convención, de informar al Comité cada cinco años. La Santa Sede fue una de las primeras en ratificar esta Convención en 1990. El último informe de la Santa Sede data de 2012. Si la Santa Sede no cumple con la Convención sobre los Derechos del Niño, parece poco útil que la Comisión Pontificia critique a los obispos que tampoco la cumplen.</p>



<p>La elección del Papa León XIV, un destacado canonista, parecía una señal positiva de una mayor transparencia, dado que los líderes de su profesión han sido los más vehementes en exigirla. Lamentablemente, hasta ahora no se ha concretado nada. Si la Iglesia desea cambiar la cultura del secretismo en los niveles inferiores, detallada en el Segundo Informe de la Comisión Pontificia, el liderazgo debe emanar desde la cúpula. La responsabilidad recae en el Papa León XIV, y la ha tenido desde su elección. Al igual que Luis XIV, León XIV es un monarca absoluto. Puede modificar el derecho canónico y la práctica vaticana de un plumazo.</p>



<p><em>* </em>Kieran Tapsell es abogado civil jubilado y autor de «La esposa de Potifar: El secreto del Vaticano y el abuso sexual infantil» (segunda edición, 2024). Fue miembro del panel de derecho canónico ante la Comisión Real Australiana sobre las Respuestas Institucionales al Abuso Sexual Infantil. Las opiniones expresadas en este artículo son del autor y no reflejan necesariamente la postura editorial oficial de UCA News.</p>
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        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122757</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Nov 2025 12:43:10 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Papa León XIV y la trasparencia en los casos de abuso sexual de menores]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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        <title>Los niños de la guerra</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/los-ninos-de-la-guerra/</link>
        <description><![CDATA[<p>En los talleres con adolescentes que he acompañado durante años, uno aprende a distinguir algo que suele escapársele al Estado y a la opinión pública: la adolescencia es una frontera movediza. No es ni infancia plena ni adultez resolutiva. Es un territorio de búsqueda, de contradicciones, de miedos que no siempre se dicen. Lo he [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>En los talleres con adolescentes que he acompañado durante años, uno aprende a distinguir algo que suele escapársele al Estado y a la opinión pública: la adolescencia es una frontera movediza. No es ni infancia plena ni adultez resolutiva. Es un territorio de búsqueda, de contradicciones, de miedos que no siempre se dicen. Lo he visto demasiadas veces: muchachos que intentan aparentar fortaleza, pero cuya voz tiembla cuando hablan de su futuro. En su fragilidad hay una verdad que cualquier política de seguridad debería reconocer antes de tomar una decisión que implique vidas jóvenes.</p>



<p>Por eso, cuando se conocieron los bombardeos en el Guaviare y en otras regiones, no pensé en la estrategia ni en la “necesidad operativa” que suelen invocar los comunicados oficiales. Pensé en lo que implica, en cualquier sociedad democrática, aceptar la muerte de menores como un costo colateral. Países que han logrado reducir el reclutamiento —desde Uganda hasta Sri Lanka— coinciden en un principio básico: cuando un Estado golpea militarmente un campamento donde puede haber menores, el efecto no solo es ético, sino estratégico. Se rompe la legitimidad, se profundiza la desconfianza y se perpetúa la lógica de que la guerra es un terreno donde la infancia siempre pierde.</p>



<p>Colombia, además, no agrede a sus niños únicamente desde los cielos. Lo hace también en tierra firme, a diario, con silencios que pesan tanto como las bombas. En los territorios rurales, los menores siguen expuestos al reclutamiento forzado, al abuso sexual utilizado como mecanismo de control, a la desaparición, a minas antipersonal que amputan futuros, a escuelas donde la guerra entra sin permiso. En las ciudades, los adolescentes caen atrapados entre bandas locales, extorsiones, economías ilegales que los absorben desde temprana edad y un Estado que llega tarde, o no llega. La violencia contra la niñez en Colombia es estructural, sostenida y plural; los bombardeos solo son la forma más visible —y la más fácil de negar— de un problema mucho más profundo.</p>



<p>A diferencia de otros países posconflicto, Colombia sigue atrapada en un ciclo repetitivo: acuerdos que abren expectativas, disidencias que se multiplican, territorios donde el Estado llega después de los fusiles. Basta comparar nuestra situación con la de países que, tras conflictos internos prolongados, adoptaron protocolos estrictos para operaciones militares en zonas con presencia de menores: en Nepal, por ejemplo, la política de “primero evacuar, después disparar” redujo drásticamente la victimización infantil. En Sierra Leona, una década después del final de la guerra, la regla de no atacar campamentos con posible presencia de adolescentes se convirtió en política de Estado. No es ingenuidad; es pragmatismo civilizatorio.</p>



<p>Aquí, en cambio, la discusión se fractura según conveniencias partidistas. Y es imposible ignorar la responsabilidad política del presidente Gustavo Petro: un mandatario que en sus años de oposición hizo de la protección de los menores un pilar discursivo y que hoy, en el poder, ha avalado operaciones que contradicen de frente ese principio. Pero quizá más desconcertante que el giro presidencial es la reacción de muchos sectores de izquierda: sectores que, por temor a incomodar al líder o por el cálculo de no aparecer como críticos internos, han optado por el silencio. Esa autocensura no solo revela una profunda incoherencia, sino que pone en cuestión el marco ético que dijeron defender durante años. No se puede proclamar la defensa de la vida cuando gobierna otro y justificar la misma muerte cuando gobierna el propio.</p>



<p>Los nombres de los menores muertos —Dani Santiago Leyton Cuéllar, Deini Lorena Beltrán Mendoza, Maicol Andrés Pérez Ávila, Martha Elena Abarca Vilches— no deberían ser un punto de debate, sino de convergencia nacional. En cualquier país que aspire a una paz sostenible, la muerte de adolescentes en operaciones militares es un fracaso institucional, no un trofeo operativo. La evidencia comparada es clara: mientras más se normaliza la participación de menores en la guerra —como víctimas, reclutas o daños colaterales— más difícil es salir del conflicto. Las sociedades que han logrado hacerlo comenzaron por lo más obvio: poner a los niños fuera de la ecuación militar. A estos niños asesinados poco les importo si las balas y el fuego letal desde el cielo, lo disparaba un gobierno de izquierdas o derechas.</p>



<p>No se trata de ingenuidad ni de sentimentalismo. Se trata de comprender que el tratamiento que un país da a sus jóvenes es un indicador más fiable de su futuro que cualquier cifra económica. En Colombia llevamos demasiado tiempo aceptando que las decisiones de seguridad se tomen sin incorporar esta perspectiva. Pero un Estado que renuncia a proteger a los menores, incluso en contextos de guerra, termina debilitando la legitimidad que necesita para imponer la paz.</p>



<p>Los niños de la guerra no son una tragedia inevitable: son el resultado de decisiones. Y las decisiones pueden cambiar. Países que vivieron conflictos tan complejos como el nuestro lo han demostrado. La pregunta es si tendremos la madurez institucional y política para hacer lo mismo, o si seguiremos, por comodidad o por cálculo, sacrificando a aquellos que menos pueden defenderse.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122601</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Nov 2025 19:17:45 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Los niños de la guerra]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Aretz</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Centro Descentrado en medio del Bombardeo a la Infancia</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/putamente-libre-feminismo-artesanal/el-centro-descentrado-en-medio-del-bombardeo-a-la-infancia/</link>
        <description><![CDATA[<p>Niños asesinados por la guerra han existido siempre, y sin importar el color político, debemos estar de acuerdo en que encontrar otra salida que no sea bombardearles es una urgencia moral.</p>
<p>La visión de que los niños tienen un valor intrínseco y derechos propios es sorprendentemente reciente. Antes de la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989), la infancia era vista como mano de obra, propiedad o, como vemos en la guerra, carne de cañón.</p>
<p> Que hoy, en este siglo, con todo el conocimiento y la jurisprudencia de derechos humanos, sigamos debatiendo si es legítimo masacrarles porque han sido reclutados (muchas veces secuestrados, coaccionados o engañados) es una regresión brutal.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p><strong>Por Mar Candela Castilla</strong>  &#8211; Feminista Artesanal y Edu-comunicadora</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Mar   Candela -  Feminismo Artesanal" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/b-Dydysu_kY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<h1 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">0. ¿Quién diría que el presidente intergaláctico de la vida también autorizaría bombardeos a niños?</h1>



<p>Esta no es una pregunta retórica, es un lamento profundo que nos obliga a confrontar la traición ética. </p>



<p>La infancia ha sido históricamente la moneda de cambio más brutal y dolorosa de todos los conflictos. <strong>La infancia en pleno, niños y adolescentes en todas sus versiones</strong>, no son nuevos en la guerra; han sido <strong>cosificados, convertidos en herramientas y armas</strong>.</p>



<p> ¿Acaso olvidamos las declaraciones en Colombia que redujeron a les menores reclutados a la categoría de <strong>&#8220;máquinas de guerra&#8221;</strong>? Esta lógica deshumanizante es la misma que permite justificar que bombardearlos sea un &#8220;mal necesario&#8221; o un &#8220;daño colateral aceptable&#8221;.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">Desde mi mirada como <strong>Feminista Artesanal y defensora de los derechos fundamentales</strong>, yo nunca voy a aceptar esa lógica. Es un <strong>asesinato de Estado</strong> y una aberración moral. La infancia es sujeto de especial protección. Punto.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p>Es cierto que el uso de menores en conflictos es una tragedia histórica universal. <strong>Nuestra propia historia lo demuestra:</strong> <strong>Francisco de Paula de Paula Santander</strong> se sumó a las filas independentistas a los 18 años de edad. Sin embargo, los menores de edad han estado involucrados mucho antes y con edades más tempranas. Desde los <strong>pajes y tamboreros de la Europa medieval</strong> y los <strong>ejércitos europeos del siglo XIX</strong>, hasta los <strong>jóvenes de las Juventudes Hitlerianas</strong> que combatieron en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial, la participación de niños y adolescentes ha sido una constante. En la Guerra entre Irán e Irak (1980-1988), la propaganda estatal y religiosa llevó al reclutamiento masivo de jóvenes. Se estima que <strong>más de 550.000 estudiantes</strong> (entre educación primaria y secundaria) fueron enviados al frente, muchos de los cuales eran menores de edad, y algunos reportes de la época, citados por organismos internacionales, sugieren una tasa de mortalidad extremadamente alta entre estos combatientes, utilizados a menudo en misiones peligrosas como barrer minas con sus propios cuerpos. El costo humano fue devastador, dejando a <strong>más de 144.000 niños huérfanos</strong> al finalizar el conflicto (Zargar et al., 2007; RFE/RL, 2022). En Colombia, la vinculación existe desde la <strong>Guerra de los Mil Días</strong> hasta los conflictos contemporáneos, donde se ha documentado el reclutamiento de niños de tan solo <strong>10 o 12 años</strong> por parte de grupos armados ilegales. Al igual que en las milicias contemporáneas en <strong>Yemen, Siria, la República Democrática del Congo</strong> o en las guerras que hoy vemos en <strong>Gaza, Israel, Ucrania o Sudán</strong>, la dependencia del reclutamiento de jóvenes casi niños persiste. Actualmente, en todas las milicias se llevan a los jovencitos, y por un tecnicismo legal se les considera adultos a los 18 años, algo que, a mi juicio, merece una discusión amplia.</p>
</blockquote>



<p><strong>No obstante</strong>, que algo haya ocurrido siempre <strong>no lo hace éticamente correcto</strong>. De hecho, la existencia de niños soldados en la historia solo subraya la falla fundamental de la humanidad. </p>



<p><strong>Niños asesinados por la guerra han existido siempre, y sin importar el color político, debemos estar de acuerdo en que encontrar otra salida que no sea bombardearles es una urgencia moral.</strong></p>



<p>La visión de que los niños tienen un <strong>valor intrínseco</strong> y derechos propios es sorprendentemente reciente. Antes de la <strong>Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU (1989)</strong>, la infancia era vista como mano de obra, propiedad o, como vemos en la guerra, carne de cañón.</p>



<p> Que hoy, en este siglo, con todo el conocimiento y la jurisprudencia de derechos humanos, sigamos debatiendo si es legítimo masacrarles porque han sido reclutados (muchas veces secuestrados, coaccionados o engañados) es una regresión brutal.</p>



<p>Debemos <strong>problematizarlo</strong>: no hay que adaptarse a la idea de que hay que asesinar a algunos niños para salvar una <strong>Nación</strong>. La estrategia militar y la táctica deben ser lo suficientemente inteligentes para atacar a los grupos al margen de la ley sin asesinarles. <strong>Debe haber otra manera</strong>, y cualquier político de este siglo que justifique el uso o la masacre de la infancia en la guerra está traicionando no solo sus promesas, sino el mínimo estándar de humanidad.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">1. La Inacción del Centro y el Desafío de la Alternancia</h2>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg" alt="El centro descentrado en medio del bombardeo a niños en el gobierno Petro" class="wp-image-122583" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg 1214w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p>En Colombia, tengo que decirlo, el centro político no está articulado. Está disperso, desorientado y, a menudo, se confunde con una postura que es más bien tibia o, peor aún, decorativa. Lo he repetido y lo reitero ahora: mientras el centro no comprenda su diversidad interna ni el espectro amplio que lo compone, será muy difícil vencer a los extremos.</p>



<p><strong> El punto no es la moderación por la moderación, sino una articulación con discernimiento y un sentido profundamente histórico.</strong></p>



<p>La gran ironía que veo en el nuevo liberalismo es esta búsqueda de una postura sobria en medio de una cultura política que no sabe complementar, no sabe escuchar, y mucho menos sabe tejer. En lugar de construir puentes reales, se repiten fórmulas viejas entre conservadores y liberales que simplemente ya no responden a los dilemas de nuestro tiempo.</p>



<p>Por eso necesitamos <strong>alternancia real, no continuidad ideológica</strong>. La política posmoderna, querida gente, no se divide simplemente entre derecha y izquierda. El espectro es mucho más amplio, complejo e interdependiente. Pensar que todo se reduce a esa dicotomía binaria empobrece terriblemente el debate. Colombia necesita aprender a <strong>tejer una alternativa distinta</strong>, una que no se base en el miedo ni en la repetición, sino en la <strong>construcción ética de lo público</strong>.</p>



<p>Esta inacción del centro se traduce en un <strong>desorden absoluto</strong> y una incapacidad manifiesta para convertirse en una fuerza política atractiva. El centro, con líderes serios y un proyecto claro, debería estar convocando hoy a la base de abstencionistas, a esos <strong>millones de colombianas y colombianos</strong> que se derrotaron a sí mismos, que ya no votan, y que perdieron la esperanza en la democracia participativa con justa razón. Estamos entregando el país a los extremos porque no hemos encontrado la manera de ser esa fuerza política sólida que la mayoría anhela, una fuerza que cree que la política va más allá de la izquierda o de la derecha, y donde la diversidad sí es posible. Necesitamos un país donde todas las personas, que aunque piensen y digan diferente, estén dispuestas a dar lo mejor de sí, sin dar cabida a criminales o a gente anti-derechos.</p>



<p>El fracaso de la izquierda no debería ser, simplemente, la victoria de la derecha; debería ser <strong>el inicio de la reforma partidista</strong> de un país que transforma la política en posibilidad. </p>



<p>Esta transformación exige dignidad: para seducir a la ciudadanía que perdió la esperanza, no bastan las propuestas; <strong>se necesitan liderazgos dignos de la investidura</strong>. </p>



<p>El centro no ha logrado unirse en lo fundamental y, en cambio, ha optado por <strong>coaliciones absurdas</strong> en vez de seducir a los abstencionistas y transformar el partidismo de una buena vez. Necesitamos creer que sí hay esperanza y futuro. En medio de esta caricatura y la tragedia, estamos entregando el país al fanatismo y a los extremos, y no deberíamos estar en esta posición.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Esta tibieza que critico resuena con la voz de la anarquista Emma Goldman. Si bien estoy convencida de que el anarquismo y el anticapitalismo como marcos políticos de acción han perdido la batalla y que el reformismo partidista es la única opción real para transformarlo todo, la ética de Goldman es fundamental. Ella nos recordaba que la verdadera emancipación, el verdadero cambio, no puede venir de estructuras que solo maquillan la opresión. Goldman nos invita a rechazar esa pasividad y esa tibieza del centro, que es una forma de inacción que solo beneficia al <em>statu quo</em> y que convierte al centro en una caricatura. El centro debe acercarse a esta radicalidad ética, y hacerlo desde la acción partidista reformista, que es el único camino viable para la transformación profunda que buscamos. Sobre esto nos habló en su ensayo <em>La Tragedia de la Emancipación de la Mujer</em>.</strong></li>
</ul>



<p>Y en esa misma línea de ética pública, la pensadora boliviana <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong> nos enseña que el verdadero acto político se teje desde la praxis comunitaria y en el <strong>cuerpo-territorio</strong>. Para ella, la democracia no es solo un voto, sino una acción constante de <strong>descolonización del poder</strong> que se gesta desde las bases, algo que podemos encontrar en su obra <em><strong>Un pensamiento aymara</strong></em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">2. Alejandro Gaviria: Marginado Partidista Necesario</h2>



<p>En medio de esta desorientación, la gran épica democrática sigue siendo cada vez que la ciudadanía logra quitarle una silla a un corrupto en el Congreso. <strong>Aún así</strong>, mi deseo —al parecer inviable en esta coyuntura— es ver a Alejandro Gaviria en el Senado. Él debería estar ahí.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg" alt="El centro descentrado en medio del bombardeo a niños en el gobierno Petro" class="wp-image-122583" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-1024x576.jpeg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-300x169.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh-768x432.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg 1214w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<ul class="wp-block-list">
<li>Es increíble que el centro no haya entendido el caudal político y la marca propia de Alejandro Gaviria: es un <em>speaker</em> intelectual con una trayectoria académica y ejecutiva probada. <strong>Y es precisamente por estas calidades profesionales y éticas que no creo en las narrativas que lo han tildado de &#8216;traidor&#8217; u &#8216;oportunista&#8217;</strong> simplemente por haber tomado una decisión pragmática ante el dilema electoral. Yo confío plenamente en su integridad. Su decisión fue una muestra de madurez política: <strong>priorizar la acción sobre la pureza ideológica</strong>. Decidió juntarse desde la fe en la posibilidad y votar por su contrario político, algo que solo hace una persona que realmente ama la democracia y ama a la gente. Había que escoger el menor de dos males para evitar un mal mayor. De eso se trata la política partidista.</li>
</ul>



<p>El voto que él y decenas de <strong>políticos y políticas</strong> entregaron al Gobierno actual no era un juramento de lealtad al <strong>Mandatario</strong>; era un compromiso condicional con la ciudadanía, una esperanza de que él fuese un demócrata de oídos abiertos.</p>



<p>Esta decisión de <strong>&#8220;bajarse del delirio de superioridad moral&#8221;</strong> y actuar en la contingencia resuena con la filosofía de <strong>Hannah Arendt</strong>. Para ella, la esencia de la política reside en la <strong>acción</strong> y en el <strong>juicio</strong> dentro del <em>ámbito público</em>, incluso cuando el juicio es difícil. La acción de Gaviria es un ejemplo de la <em>vita activa</em> arendtiana <strong>(el concepto de Arendt para la &#8220;vida activa&#8221; o la &#8220;acción&#8221; pura, que se opone a la mera supervivencia y a la fabricación de objetos)</strong>, que se centra en la <strong>responsabilidad histórica</strong> ante la crisis y no en la pureza ideológica. Arendt desarrolla esta idea profundamente en su obra magna <em><strong>La Condición Humana</strong></em>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">3. La Decadencia Ética: El Bombardeo a la Infancia</h2>



<p>Y ahora, la parte más dolorosa. Ya nos enteramos de que este Gobierno ha bombardeado a <strong>niños y niñas</strong>. La polémica actual por el Guaviare se suma al informe de, al menos, <strong>otro bombardeo</strong> que costó la vida a menores el pasado octubre, demostrando una dolorosa recurrencia. Esto es una traición a la promesa inicial del <strong>Mandatario</strong> de que “no van a morir más niños bombardeados” y nos obliga a aceptar una verdad incómoda: el <strong>Gobernante</strong> no es diferente a ningún otro que haya autorizado bombardear campamentos con <strong>menores</strong> asumiendo el riesgo como una decisión personal de Estado. Es de <strong>los mismos de siempre</strong>, solo que a la izquierda. Un encantador de serpientes a la izquierda no es diferente a un encantador de serpientes a la derecha.</p>



<p>No soy experta en seguridad. Soy <strong>ciudadana activista, defensora de la vida y de la memoria</strong>. La ética no es un lujo. Es una urgencia, y más aún cuando se gobierna.</p>



<p class="has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">El Gobierno justifica bombardear para evitar que los grupos armados recluten a menores como escudos humanos. Debemos ir más profundo en la causa. Esos niños y niñas llegan ahí, muchas veces, por la <strong>pobreza, la miseria y el abandono</strong>, sin oportunidades reales para una calidad de vida que les permita tener acceso a sus derechos fundamentales. Llegan a ese lugar creyendo que van a tener una vida digna, que están existiendo por un bien superior a sus miserables vidas, <strong>pues sí, millones de niños se sienten miserables en este mundo</strong>. En esa profunda vulnerabilidad es que les lavan el cerebro para que hagan parte de estos grupos infames. Esto es cuando llegan engañados; ni hablar cuando son realmente secuestrados. El llamado &#8216;reclutamiento forzoso&#8217; es una forma de suavizar lo que realmente pasa. La criminalidad de estos grupos no se puede justificar, <strong>Aún así</strong>, sí se puede explicar. Y si hay un nicho delincuencial, es el <strong>hambre, el abandono y la miseria</strong>, acompañado de maltrato y abuso, que acompaña a cientos de niños colombianos que luego están allá, en el monte, dando la vida por una causa que ni siquiera entienden, aprendida de memoria por resignación. <strong>No puede ser que el país que con orgullo cree en Dios mayoritariamente, con ese mismo orgullo, justifique el bombardeo a niños por alguna razón.</strong> Esa lógica plantea una pregunta que nos debería helar la sangre: <strong>¿quién decide qué vida vale más? ¿Desde qué lugar se toma esa decisión?</strong></p>



<p>Esta pregunta nos lleva al dilema ético fundamental. <strong>Michael Walzer</strong>, en su libro <em><strong>Guerras Justas e Injustas</strong></em>, nos advierte que incluso en contextos de guerra hay <strong>límites morales que no pueden cruzarse</strong>. Y desde la óptica feminista, la teórica <strong>Joan Tronto</strong>, desde la ética del cuidado, recuerda que la <strong>vulnerabilidad</strong> debe ser el centro de toda decisión pública. En este sentido, bombardear en nombre de la paz es una contradicción que normaliza el lenguaje de guerra. Gobernar, al final del día, es cuidar.</p>



<p>El Derecho Internacional Humanitario es claro: los <strong>menores</strong> reclutados siguen siendo <strong>víctimas</strong>, no combatientes legítimos. ¿Cómo puede entonces justificarse su muerte como daño colateral? La contradicción entre el opositor, que denunciaba, y el <strong>Gobernante</strong>, que justifica, no es solo política: es ética.</p>



<p>El sociólogo <strong>Avishai Margalit</strong>, en <em><strong>La Sociedad Decente</strong></em>, nos recuerda que la legitimidad política se destruye cuando se traicionan los principios sin reconocerlo. Justificar la muerte de <strong>niños y niñas</strong> que deberían ser protegidos es una humillación radical a la base ética del <strong>Estado</strong>. Como bien lo dijo <strong>Silvia Rivera Cusicanqui</strong>: <strong>“el poder tiende a reciclar sus violencias”</strong>.</p>



<h2 class="wp-block-heading has-luminous-vivid-orange-background-color has-background">4. El Deber de No Callar y la Coherencia que Exigimos</h2>



<p>Como <strong>Feminista Artesanal</strong>, me niego a aceptar que la ética se suspenda a conveniencia. Ninguna estrategia, por &#8220;necesaria&#8221; que sea, justifica la muerte de <strong>menores</strong>. La vida no es una variable táctica. Los niños y las niñas no son escudos. La infancia es sujeto de especial protección. Callar ante su muerte sería traicionar lo esencial.</p>



<p>Por eso, citar a la gran <strong>Rosa Luxemburgo</strong> antes de que me encasillen en cualquier extremo, es necesario: <strong>“El deber de quien piensa es no callar”</strong>.</p>



<p>Como <strong>Edu-comunicadora</strong>, pienso en voz alta. La coherencia ética no es un adorno del discurso, es la base para defender los derechos fundamentales, incluso —y sobre todo— desde el poder. Bombardear <strong>niños y niñas</strong> es inaceptable. Reclutar <strong>menores</strong> es crimen de lesa humanidad. Que sea &#8216;legal&#8217; no lo hace correcto. <strong>El actual gobernante no debió ser quien diera la orden o autorización al bombardeo de niños.</strong></p>



<p>Esta reflexión se amplió por la fuerza de la realidad: el tiempo me pasó por encima y esta decadencia absoluta apareció. La coherencia exige nombrar lo que duele, incluso cuando incomoda. Porque la ética no se posterga. Porque la infancia no se negocia. Porque la memoria no se calla.</p>



<p><strong>Agradecimiento:</strong> Agradezco especialmente a la productora audiovisual Kelmen Gómez, quien hizo posible la producción y realización del video de opinión que hoy les presento, el cual grabé días antes del bombardeo a <strong>menores</strong>. Su sensibilidad, profesionalismo y compromiso con la palabra ética hicieron posible que esta reflexión tuviera también una dimensión visual y pedagógica. Gracias por ayudarme a sostener la voz cuando más se necesita.</p>



<h3 class="wp-block-heading">Bibliografía y Fuentes de Consulta</h3>



<p>Aquí se detallan las fuentes y autores citados en esta columna de opinión para consulta de todas las personas:</p>



<p><strong>Filosofía Política y Ética</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Arendt, Hannah.</strong> <em>La Condición Humana</em> (1958).</li>



<li><strong>Margalit, Avishai.</strong> <em>La Sociedad Decente</em> (1996).</li>



<li><strong>Tronto, Joan.</strong> <em>Moral Boundaries: A Political Argument for an Ethic of Care</em> (1993). (Ética del Cuidado)</li>



<li><strong>Walzer, Michael.</strong> <em>Guerras Justas e Injustas</em> (1977).</li>
</ul>



<p><strong>Pensamiento Crítico y Feminismo</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Goldman, Emma.</strong> <em>La Tragedia de la Emancipación de la Mujer</em> (1910).</li>



<li><strong>Luxemburgo, Rosa.</strong> Frase célebre: “El deber de quien piensa es no callar”.</li>



<li><strong>Rivera Cusicanqui, Silvia.</strong> <em>Un pensamiento aymara</em> y otras obras.</li>
</ul>



<p><strong>Fuentes Históricas y Contexto de Conflictos Armados</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Radio Free Europe/Radio Liberty (vía JNS.org).</strong> (2022). <em>Iran&#8217;s sickening use of child soldiers</em>. (Detalla la movilización de más de 550.000 estudiantes al frente y la alta mortalidad entre combatientes en la Guerra Irán-Irak).</li>



<li><strong>Zargar, M., Araghizadeh, H., Soroush, M.R., &amp; Khaji, A.</strong> (2007). <em>Iranian casualties during the eight years of Iraq-Iran conflict</em>. Revista de Saúde Pública, 41(6). (Estudio académico que proporciona datos sobre muertes totales y el número de niños huérfanos por la guerra).</li>



<li><strong>Refworld (UNHCR).</strong> <em>Child Soldiers Global Report 2001 &#8211; Iran</em>. (Documenta el uso extensivo de niños soldados por Irán en la guerra).</li>
</ul>



<p><strong>Fuentes Periodísticas sobre la Controversia en Colombia</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>El País América Colombia</strong> y otras fuentes (2025). Informes sobre el bombardeo en Guaviare, la confirmación de la muerte de menores, y los reportes de otros casos en meses previos bajo el actual gobierno. </li>



<li>Se recomienda buscar las publicaciones bajo los títulos como <em>&#8220;Un bombardeo de las fuerzas militares pone en apuros a Petro por la muerte de varios menores de edad&#8221;</em> o <em>&#8220;Cuatro niños más murieron en otro bombardeo&#8230;&#8221;</em></li>
</ul>
]]></content:encoded>
        <author>Mar Candela</author>
                    <category>Putamente libre - Feminismo Artesanal</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=122582</guid>
        <pubDate>Wed, 19 Nov 2025 08:02:57 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/11/19025304/jh.jpeg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El Centro Descentrado en medio del Bombardeo a la Infancia]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Mar Candela</media:credit>
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        <title>FRANCISCO, UN PAPA “WOKE”, COMÚN Y EXCEPCIONAL</title>
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        <description><![CDATA[<p>Su partida es política y espiritualmente deplorable porque era el Jefe de Estado que con más intensidad   confrontaba los poderes dominantes, cuyos signos de identidad común son el genocidio, la iniquidad, la discriminación y la devastación del planeta. </p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Su partida es política y espiritualmente deplorable porque era el Jefe de Estado que con más intensidad &nbsp;&nbsp;confrontaba los poderes dominantes, cuyos signos de identidad común son el genocidio, la iniquidad, la discriminación y la devastación del planeta. Poderes sustentados en la violencia genocida y belicista junto a la codicia sin límites de sus mercaderes, revestidos y camuflados bajo falacias como el nacionalismo, la democracia, la libertad, la prosperidad económica y hasta la seguridad humana. En nombre de ellas, todos los días mueren y son aniquiladas cientos de miles de personas en todos los continentes, mientas sus victimarios, revestidos de impunidad como jefes de Estado, son respaldados y hasta vitoreados por millones de fanáticos que los consideran sus salvadores y protectores. Desde Trump, pasando por Netanyahu, Putin y el mismo Zelenski, para solo mencionar los cuatro jinetes del Apocalipsis más conocidos, acompañados por una parafernalia de organismos internacionales que entonan el corifeo de la supuesta superioridad de Occidente frente a los demás del pueblo mundo. Desafiándolos, Francisco antepuso la lucidez de la razón y la fuerza de la sensibilidad y enarboló las banderas que hoy esos jinetes del apocalipsis pisotean: la dignidad humana, la vida de los pueblos y la sacralidad de la madre tierra, la Pachamama<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> de nuestros pueblos originarios, que hoy están al borde de la aniquilación.</p>



<p><strong>De “Laudato Si” a “Fratelli Tutti”</strong></p>



<p>Por eso el Papa Francisco expresó su compromiso y solidaridad con todas las víctimas en su carta encíclica <strong>Fratelli Tutti</strong><a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a> y la defensa de la vida planetaria en la “<strong>Casa Común” de Laudato Si</strong><a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>, cuyo comienzo, además de hermoso, es inaplazable e inclaudicable si queremos sobrevivir: <em>«Laudato si’, mi’ Signore» – «Alabado seas, mi Señor», cantaba san Francisco de Asís. En ese hermoso cántico nos recordaba que <strong>nuestra casa común es también como una hermana</strong>, con la cual <strong>compartimos la existencia, y como una madre bella que nos acoge entre sus brazos</strong>: «Alabado seas, mi Señor, por <strong>la hermana nuestra madre tierra, la cual nos sustenta, y gobierna y produce diversos frutos con coloridas flores y hierba</strong>».</em> En ese comienzo no solo resuenan los versos de Walt Whitman<a href="#_edn4" id="_ednref4">[iv]</a>: <strong><em>“Creo que una hoja de hierba, no es menos que el día de trabajo de las estrellas y que una hormiga es perfecta</em></strong>”, sino que además condensa el espíritu del panteísmo profesado por todos los pueblos desde su origen, gracias al cual hoy resisten heroicamente al embate de ese Occidente tan civilizador como depredador. Ese Occidente responsable del magnicidio histórico del colonialismo, cuyo rostro hoy oculta bajo las más sutiles formas de la tecnología digital y pretende perfeccionar con la cruzada embaucadora de la IA, proyectando en la mente de todos realidades paralelas y mundos de cucaña. Ya uno de los más soberbios vástagos de la codicia, Elon Musk, de la mano de un narciso rubicundo arrastrado por su Hybris proteccionista de MAGA, anuncia la conquista de Marte y del espacio sideral. Por todo ello, más allá de la fe religiosa o del agnosticismo personal de cada quien, es muy inoportuna y hasta descorazonadora la partida de Francisco, a quienes sus malquerientes seguro lo evocaran como un Papa Woke.</p>



<p><strong>El Papa Woke</strong></p>



<p>Sin duda, fue el Papa más común y excepcional que haya tenido la iglesia católica en siglos. Por eso fue denostado y hasta despreciado por aquellos que han traicionado el mensaje de ese Jesús de Nazaret, quien expulsó con furia a los mercaderes del templo, para no hablar de aquellos que durante generaciones han profanado y aún violan el templo más sagrado de cientos de miles de sus feligreses, su cuerpo. Todo ello contando con la complicidad de algunos jerarcas de la Iglesia, amparados en instituciones tan degradantes como el llamado “secreto pontificio”, que el mismo Papa Francisco abolió en 2019: <em>“Sacerdotes y autoridades eclesiásticas ya no podrán escudarse en el llamado &#8220;secreto pontificio&#8221; en casos de violencia sexual o abusos de menores cometidos por clérigos después de que el papa Francisco lo aboliera para este tipo de situaciones”</em><a href="#_edn5" id="_ednref5">[v]</a>. Dicha abolición fue acompañada de su postura contra la homofobia, que lo llevó a defender la igual dignidad de toda persona, más allá de los prejuicios dominantes y la hipocresía reinante de la “gente normal”, condescendiente con la violencia atroz de los crímenes contra la diversidad sexual y los feminicidios, cometidos supuestamente en defensa de las buenas costumbres y el orden natural. Aquel que pregonan Trump y Orban, así como la reciente providencia de la Corte Suprema de Gran Bretaña, según la cual “<em>el término mujer está determinado por el sexo biológico”</em><a href="#_edn6" id="_ednref6">[vi]</a>, lo que en últimas refuerza el fanatismo y oscurantismo tras el cual se ocultan machos homicidas como los asesinos de Sara Millerey González Borja en Bello, Antioquia<a href="#_edn7" id="_ednref7">[vii]</a>. Si a ello agregamos la defensa de Francisco de todas las minorías, que ya son una multitud casi incalculable, cerca de 281 millones de migrantes<a href="#_edn8" id="_ednref8">[viii]</a>, el cuatro por ciento de la población mundial, el Papa era para esos poderosos que dominan el mundo un peligroso defensor del Wokismo<a href="#_edn9" id="_ednref9">[ix]</a>, cuyo destino como ideología debería ser el infierno.</p>



<p><strong>Milei y Meloni, los Antiwoke</strong></p>



<p>Comenzando por el presidente de su querida Argentina, Javier Milei, que se autoproclama como anarquista liberal y es el cruzado contra el wokismo: “<em>el virus mental de esta era. Es un cáncer que colonizó las instituciones más importantes del mundo y que <strong>frena el progreso de la humanidad</strong>&#8220;</em><a href="#_edn10" id="_ednref10">[x]</a>, así como la primera ministra italiana Giorgia Meloni que persiste en expulsar a los migrantes a Albania<a href="#_edn11" id="_ednref11">[xi]</a>. No deja de ser una cruel ironía que ambos estuvieran tan cerca y a la vez lejanos de la humanidad del Papa Francisco y su defensa de la igualdad y la dignidad humana, siempre alerta y crítico a esas cosmovisiones atávicas que ahora predominan en la política mundial. Cosmovisiones supuestamente basadas en el orden natural del patriarcado; la economía arancelaria del nacionalismo imperial; el genocidio sionista de Netanyahu, que no se puede tildar de antisemitismo, como lo demuestran miles de judíos que lo repudian en manifestaciones cada vez más frecuentes en Israel y los prejuicios vergonzosos de la supremacía racial de Trump que está demoliendo la República norteamericana en nombre de la seguridad nacional.</p>



<p><strong>Cónclave Político y Mundano</strong></p>



<p>Por todo lo anterior, el próximo cónclave será el más político y mundano que podamos imaginar. En él, no solo está en juego el futuro incierto del catolicismo, sino del mundo mismo, pues si se imponen las tendencias más conservadoras entre los cardenales que elegirán el próximo pontífice, estaríamos al frente de un tinglado de poderes apocalípticos, que el Papa Francisco siempre confrontó con el humanismo del diálogo interreligioso y sus lúcidas y valientes Laudato Si y Fratelli Tutti: <em>“Fratelli Tutti», escribía san Francisco de Asís para dirigirse a todos los hermanos y las hermanas, y proponerles una forma de vida con sabor a Evangelio. De esos consejos quiero destacar uno donde invita <strong>a un amor que va más allá de las barreras de la geografía y del espacio</strong>. Allí declara feliz a quien ame al otro <strong>«tanto a su hermano cuando está lejos de él como cuando está junto a él»</strong>. Con estas pocas y sencillas palabras expresó lo esencial de <strong>una fraternidad abierta, que permite reconocer, valorar y amar a cada persona más allá de la cercanía física, más allá del lugar del universo donde haya nacido o donde habite</strong></em><strong>”</strong>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Pachamama">https://es.wikipedia.org/wiki/Pachamama</a></p>



<p><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html">https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html</a></p>



<p><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html">https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html</a></p>



<p><a href="#_ednref4" id="_edn4">[iv]</a> <a href="https://culturacolectiva.com/arte/letras/poemas-cortos-de-walt-whitman/">https://culturacolectiva.com/arte/letras/poemas-cortos-de-walt-whitman/</a></p>



<p><a href="#_ednref5" id="_edn5">[v]</a> <a href="https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-50825198">https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-50825198</a></p>



<p><a href="#_ednref6" id="_edn6">[vi]</a> <a href="https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/16/la-corte-suprema-britanica-dictamino-que-el-termino-mujer-esta-determinado-por-el-sexo-biologico/">https://www.infobae.com/america/mundo/2025/04/16/la-corte-suprema-britanica-dictamino-que-el-termino-mujer-esta-determinado-por-el-sexo-biologico/</a></p>



<p><a href="#_ednref7" id="_edn7">[vii]</a> <a href="https://www.elcolombiano.com/antioquia/mujer-trans-asesinada-quebrada-bello-sara-millerey-gonzalez-DA27054711">https://www.elcolombiano.com/antioquia/mujer-trans-asesinada-quebrada-bello-sara-millerey-gonzalez-DA27054711</a></p>



<p><a href="#_ednref8" id="_edn8">[viii]</a> <a href="https://www.eltiempo.com/mundo/mas-regiones/informe-sobre-la-migracion-en-el-mundo-en-2024-bajo-pero-las-guerras-obligan-a-miles-a-huir-3412961">https://www.eltiempo.com/mundo/mas-regiones/informe-sobre-la-migracion-en-el-mundo-en-2024-bajo-pero-las-guerras-obligan-a-miles-a-huir-3412961</a></p>



<p><a href="#_ednref9" id="_edn9">[ix]</a> <a href="https://www.clarin.com/cultura/wokismo-hablo-milei_0_v8gFIrguSe.html">https://www.clarin.com/cultura/wokismo-hablo-milei_0_v8gFIrguSe.html</a></p>



<p><a href="#_ednref10" id="_edn10">[x]</a> <a href="https://esnota.com/2025/01/23/milei-wokismo-cancer/">https://esnota.com/2025/01/23/milei-wokismo-cancer/</a></p>



<p><a href="#_ednref11" id="_edn11">[xi]</a> <a href="https://elpais.com/internacional/2025-04-11/meloni-hace-un-cuarto-intento-de-trasladar-migrantes-a-albania-tras-otro-retoque-legal-a-la-norma.html">https://elpais.com/internacional/2025-04-11/meloni-hace-un-cuarto-intento-de-trasladar-migrantes-a-albania-tras-otro-retoque-legal-a-la-norma.html</a></p>



<p></p>
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        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=114826</guid>
        <pubDate>Tue, 22 Apr 2025 00:04:58 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <title>Sobre el libro, La esposa de Potifar. Los secretos del Vaticano sobre el abuso sexual de niños</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/sobre-el-libro-la-esposa-de-potifar-los-secretos-del-vaticano-sobre-el-abuso-sexual-de-ninos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Kieran Tapsell, abogado, escritor y traductor autraliano hizo una investigación profunda sobre varios asuntos relacionados con los escándalos de abuso sexual de niños, cometidos por personas vinculadas a la Iglesia. El libro se encuentra en Amazon, en inglés: Potiphar´s Wife: The Vatican´s Secret and Child Sexual Abuse Es extraordinario lo que Kieran Tapsell nos cuenta [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p>Kieran Tapsell, abogado, escritor y traductor autraliano hizo una investigación profunda sobre varios asuntos relacionados con los escándalos de abuso sexual de niños, cometidos por personas vinculadas a la Iglesia. El libro se encuentra en Amazon, en inglés: <em>Potiphar´s Wife: The Vatican´s Secret and Child Sexual Abuse</em></p>



<p>Es extraordinario lo que Kieran Tapsell nos cuenta sobre cómo ha sido tratado el abuso sexual por la Iglesia desde sus inicios. La primera ley contra el abuso de los niños se pasó en el Consejo de Elvira, en 306 D C. En el siglo 6 se castigaba a los miembros de la Iglesia que abusaran de los monjes adolescentes azotándolos en público, afeitándoles la cabeza y manteniéndolos en prisión seis meses encadenados y con una dieta de pan y agua.</p>



<p>La literatura canónica de la Edad Media no siempre distingue entre sexo con menores y sexo con adultos. La sodomía en esas épocas cubría todo tipo de relación sexual, exceptuando el vaginal, pero dentro del matrimonio. Cuando el acto sexual, de cualquier tipo, era cometido por un miembro del clero, no solo se consideraba una pena y un crimen, sino también un sacrilegio, pues su cuerpo era considerado un recipiente consagrado a Dios.</p>



<p>En el siglo 14 la penalidad por sodomía era la castración y el apedreamiento hasta la muerte de la pareja activa. Estaban exentos los menores de 14 años y las parejas pasivas que no habían dado su consentimiento (violadas). Pero Isabel y Fernando de Castilla cambiaron estas penas, por la quema en la hoguera.</p>



<p>La idea de que el clero es especial y que el oficio santifica tiene sus orígenes en el imperio de Constantino. Esta es una de las ideas más perniciosas de la Iglesia. Cuando el muchachito ve al criminal vestido con su traje de sacerdote, considera que tiene algo especial, que tiene la autoridad y el derecho a hacer lo que está haciendo, que no debe juzgarlo mal, pues es un representante de Dios en la Tierra. Algunas de estas personas violadas reportaron que sentían que no podían decir nada, pues el acto sexual era con un representante de Dios. Los adultos sabemos que donde hay seres humanos, hay corrupción, violaciones, mentiras, robos y también actos buenos y altruistas. Se dan todas estas cosas y por eso hay que temerles a los aspectos peligrosos humanos, tomar medidas y vigilarlos de cerca. La historia que nos cuenta Tapsell es precisamente la de la corrupción dentro de quienes se consideran el grupo selecto del Amor y la Palabra de Dios. Es increíble que la llamada Palabra de Dios esté en boca de los hombres. Hay que decirlo y a gritos: la Iglesia Católica y sus representantes, durante toda su historia, han actuado de una manera nada santa; es más, después de leer este libro he llegado a pensar que así como en el baloncesto se seleccionan los altos, la Iglesia atrae a los pederastas, pues saben que es refugio para su malformación sicológica-sexual, sirve para ocultar y hacer posibles sus crímenes, y además, da muchas oportunidades de acercarse a los niños más de lo debido.</p>



<p>En este libro, Kieran nos cuenta sobre la relación y los choques entre la Iglesia y el Estado respecto a su manejo. Nos muestra cómo la Iglesia ha encontrado maneras hipócritas que desvían la apariencia del asunto de lo que ocurre verdaderamente, y cómo ha hecho para que las leyes civiles se vean maniatadas a la hora de juzgar a curas, sacerdotes, hermanos y jerarcas, y nos muestra lo inefectivas que han sido las medidas tomadas por la Iglesia.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" src="https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/ee/Torquemada.jpg" alt="" /></figure>



<p>Tomás de Torquemada. Primer inquisidor general</p>



<p>La ineficiencia más grande ha estado en que no ha actuado correctamente para que los pedófilos y violadores no puedan volver a cometer sus crímenes. Hay que añadir a esto que la Iglesia ha hecho todo lo posible por encubrir a los criminales ya que no soporta el desprestigio, pues es una institución “creada por Jesús y sus apóstoles”. Una de sus preocupaciones mayores ha sido la de evitar el escándalo que se merecen si todo hubiera sido claramente expuesto al mundo. Como dice Kieran, en 1922 la podredumbre estaba en el tope con seis Papas que mantuvieron y expandieron su sistema para encubrir todos los crímenes de abuso sexual.</p>



<p>En Colombia existe una forma de privilegio bajo el concordato del Vaticano, de julio de 1973. Los obispos no pueden ir a juicio con el Estado, solo con las cortes de la Iglesia. Por eso, el cardenal Darío Castrillón se libró de ir a juicio por distintos crímenes; entre otros, hizo todo lo posible por proteger a los criminales del clero envueltos en escándalos de violación de niños y escándalos sexuales.</p>



<p>En 2019, el Papa Francisco abolió <em>El secreto pontificio</em> para el abuso sexual, pero mantuvo lo que llamó “confidencialidad de oficio” para preservar la reputación de los involucrados en los procesos judiciales canónicos.</p>



<p>El Papa es quien dicta, como si se tratara de un monarca, las leyes dentro de la Iglesia. Así se puede tratar este asunto como “un crimen canónico” que se lidia exclusiva y secretamente en sus cortes. Otra vez, se demuestra que siguen en la Edad Media. Una de las artimañas de la Iglesia ha sido poner una limitación de tiempo, ridículamente corta, para que los casos prescriban: cinco años desde el momento de la ofensa (1983). Como los abusados son niños, toma tiempo para que sean adultos y se decidan a hacer las denuncias. En un estudio que se hizo en Australia, de 402 casos, el 96.77% expiró antes de poder llevar a los criminales a juicio.</p>



<p>Ya es hora de llevar las Iglesias y credos del mundo entero a la realidad laica: nadie debe estar por encima de la ley (también siguen en muchas partes por encima de la ley para evadir la paga de impuestos).</p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=111987</guid>
        <pubDate>Sun, 23 Feb 2025 11:47:43 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2024/04/DefaultPostImage-2.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Sobre el libro, La esposa de Potifar. Los secretos del Vaticano sobre el abuso sexual de niños]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez</media:credit>
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