Mi Opinión

Publicado el Ben Bustillo

Los hijos del cura – último capítulo

Precisamente este mes fue el 75º cumpleaños de Lizardo. A lo mejor, como era creyente, lo estará celebrando con sus dos padres, el que lo engendró, y el que lo había criado dándole su apellido. No hay dudas en mi mente, que Bustillito (mi papá) sabía y toleró por cualesquiera fueron sus motivos, analizando la situación ahora yo a esta edad de descubrimientos, investigaciones y análisis, comprendo que, aceptando, comparando consecuencias a un escándalo, fue su mejor decisión.

Además, existe el episodio de un abogado de Medellín que en esos tiempos vivía en Barranquilla, Nicolás Jaramillo, que en cierta forma creo que el cura Tobón extorsionó con este abogado a Bustillito, haciéndole “vender” las 19.5 hectáreas al agiotista japonés Tatekawa. Y pongo entre comillas “vender”, porque las escrituras, primero, no tienen el nombre correcto de Bustillito, ni muestra o prueba, intercambio o aceptación de dineros, además de ser patrimonio familiar, y cedidos sin la firma de Celia (mi mamá).

Por supuesto que no tengo pruebas de ADN, ni creo que los hijos de Lizardo se hayan hecho una después de mi denuncia, o se hagan una ahora. Para mí, no son necesarias porque la evidencia está clara en las siguientes fotografías:

Francisco Tobón

Lizardo Francisco

Silvana, Gonzalo y Francisco

Catalina, y su hija

Analizando la nariz y quijada de todos, no hay duda para mí, y mucho más, Gonzalo y Francisco (además de llevar el nombre del abuelo biológico) son igualitos al cura. En cuanto a la mayor de las hijas, Catalina, ella tiene la semblanza de los Hernández, blanca, ojos claros, y medio rubia, como Celia. Y la biznieta del cura no se queda atrás en su parecido (no me acuerdo de su nombre).

En cuanto a Victoria, el viaje a Medellín en agosto de 1956 de Celia llevándome a mí, el motivo fue de hacerle saber al cura Tobón que estaba esperando, y era a ella. Sacando cuentas, Victoria nació el 4 de marzo de 1957, lo que quiere decir que fue concebida aproximadamente en mayo o junio del 56, significando que, para agosto de ese mismo año, Celia tenía de dos a tres meses de embarazo.

Francisco Tobón

Victoria Francisca

Juan

Marcela

Del otro hijo de Victoria, Miguel Ángel, no encontré fotos por ningún lado, pero es la misma apariencia.

Cerrando este capítulo del libro de mis memorias e investigaciones a la edad de 73 años descubriendo historias ocultas de raíces que no importa que sea hasta ahora cuando sepa de ellas. Son bases para el seguimiento del último capítulo en Colombia de una casta originada en un hueco del mundo siguiendo quizás genealogías profundizadas en raíces de historias que se mudaron entre el tiempo y lugares del mundo, porque sin dudas, algo de la sangre gitana debe estar todavía corriendo entre mis venas al mudar esta rama del apellido Bustillo a Estados Unidos.

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