Los que sobran

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Si el sector financiero pudo, ¿por qué Colfuturo no?*

La devaluación del peso frente al dólar, de aproximadamente 15% en un mes, sumada a la situación de confinamiento debido a la pandemia mundial de covid-19 ha generado incertidumbre en los “beneficiarios” de Colfuturo: los actuales receptores del crédito (y futuros deudores) que ven su proyecto educativo truncado por la emergencia de salud, y los antiguos “beneficiarios” (hoy deudores) que encuentran cada vez más dificultades para pagar las cuotas mensuales. Frente a esta situación, dos acciones principales han sido iniciadas: 1. La administradora del grupo de facebook “Beneficiarios COLFUTURO afectados por el dólar 2020” envió un derecho de petición a la institución el 16 de marzo, el cual ha sido suscrito virtualmente por más de 150 personas[1]; 2. En la plataforma Change.org existe una petición con varias propuestas firmada por más de 8 mil personas[2].

La respuesta de Jerónimo Castro, director de Colfuturo, del 24 de marzo[3]es, a todas luces, insuficiente, ya que muestra que por lo pronto no hay ningún plan de contingencia. Según lo dicho en la misma carta, del recaudo de cartera actual depende el mantenimiento de las 2115 personas que están estudiando actualmente en diferentes partes del mundo. Con semejante respuesta, cabe la pregunta: ¿una entidad “que funciona como un banco”, dixit el mismo Jerónimo Castro[4], no tiene otros medios para adquirir liquidez?, ¿no tiene una solvencia mínima que permita hacer frente a una urgencia de estas proporciones?

Responsabilizar individualmente de la suerte de los actuales beneficiarios a los deudores de Colfuturo que pagan mensualmente las cuotas es una mezquindad, más en esta época en la que buena parte de entidades financieras – incluido el ICETEX – están congelando las cargas de los deudores por evidentes razones. Parece inverosímil que una entidad privada, robusta financieramente como lo muestra el crecimiento anual de “beneficiarios”, que es receptora y beneficiaria de los intereses del dinero del Estado (además de los pagos sin condonación), no tenga o no sea capaz de adquirir la liquidez suficiente para hacer frente a la crisis sin afectar aun más a los actuales deudores.

El congelamiento de la deuda no es un capricho de los deudores insatisfechos de las condiciones que Colfuturo propone. Es una realidad mundial que obliga a las entidades financieras a poner de su parte frente a la incertidumbre de los próximos meses. Si Colfuturo no tiene la liquidez necesaria para responder a sus actuales “beneficiarios” – lo que de entrada sería irresponsable –, seguramente si tiene la capacidad de interpelar al gobierno o a las entidades financieras para buscar soluciones, cosa que los deudores individualmente no tienen.

Frente a la situación de los deudores de Colfuturo, es necesario poner sobre la mesa las condiciones del programa de “becas-crédito”. Si las respuestas a las contingencias actuales son urgentes, también es necesario pensar en las futuras, desde el punto de vista de la fluctuación monetaria y de las condiciones económicas de los deudores. Que el sueño que siguen vendiendo no se convierta poco a poco en pesadilla para las nuevas generaciones, como lo ha sido para las anteriores.

[1]https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLScWc_SqKayDau2ofiI_GzTgiYtC_-FhNQ9H0Sm5Ko4vkayd_g/viewform?usp=sf_link

[2]https://www.change.org/p/que-colfuturo-congele-cr%C3%A9ditos-e-intereses-por-coronavirus-y-subida-del-d%C3%B3lar-mineducacion

[3]http://apps.colfuturo.org/boletines/2020/Comunicaciones/03_Beneficiario_Change.html?fbclid=IwAR39m7ZDluloRrsl-wA4kq2-EYC_SwTvVMpQvaQRmiJUaFEk71dx_vdNtN8

[4]https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-16591891

*Por: Juan Manuel Hernandez Velez, Doctorante en Derecho, Universidad París II Panthéon Assas y beneficiario de Colfuturo, Prom 2014.

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