Apelando al símil de que el niño dios son los papás, una amiga y colega me dijo esto hace 7 años mientras trabajábamos en una sala de redacción del que fue, en su momento, uno de los medios de comunicación más reconocidos: Semana.
Nunca se me olvida esa frase y cual niña ilusionada trato de pensar que no es así, que el periodismo está vivo y que hay colegas que le hacen honor a este oficio. Pero cada mañana, mientras salto de emisora en emisora y cada noche antes de dormir que leo los portales de los principales medios colombianos me entra una desazón y me carcome esa frase de mi gran amiga, que paradójicamente la pronunció donde antes se hacía periodismo y hoy se hace propaganda.
A veces, incluso, extraño lo que los periodistas, panelistas, reporteros de los medios hegemónicos del país hicieron durante los cuatro años del Gobierno Petro: contra preguntaban, investigaban, confrontaban, ponían contra las cuerdas a esos funcionarios que debían, ante los medios, rendirnos cuentas a sus votantes. Es más, extraño que no sentían miedo, que no eran censurados ni apartados de sus cargos.
Desde el 7 de agosto de 2026 la agenda mediática cambió. Los colegas que quedan en sus cargos ahora solo usan adjetivos positivos para referirse a los funcionarios, no hay contrapreguntas interesantes en las entrevistas. Los portales de los medios están llenos de titulares que solo replican anuncios del Gobierno, no hay muchos interrogantes, ni análisis ni verbos que den connotación negativa a lo que se anuncia.
Cuando regreso a la frase: “son los papás, son los papás” (y que en realidad quiere decir que no existe), vuelve a mí esa esperanza y nostalgia que me caracteriza y pienso en que la frase puede arreglarse: EL PERIODISMO SON LAS MUJERES y sí existimos. Y, con eso me vuelve el alma al cuerpo por pensar en lo maravilloso que hacen Cecilia Orozco, María Jimena Duzan, Yolanda Ruíz, Diana Salinas, Ana Cristina Restrepo, Patricia Lara, Maria Teresa Ronderos, María Martín, Inna Afinogenova, Carol Ann Figueroa, (@estaeslpildora), Angélica Gómez (@sagaeconomica) Daniela Díaz, Cindy Morales. (Pueden en los comentarios ayudarme con más nombres).
Ellas, esas mujeres que nombro y quizá las que me quedan por leer, sí que están haciendo periodismo de verdad. Ellas me dan esperanza, me permiten volver a creer y por eso al terminar esta columna, se la envié a mi amiga y colega: la arreglé EL PERIODISMO SON LAS MUJERES, lo estamos salvando.
Ella, ya muy incrédula, me dice que es difícil pensar que esto algún día deje de ser así, porque desde la Revolución Industrial se convirtió en un negocio. Yo elijo creer lo contrario. Elijo creer que las cosas pueden cambiar, aunque tome tiempo, aunque a veces parezca imposible. Pero más imposible dar por sentado que la batalla cultural está perdida.
Honro profundamente a estas mujeres valientes que siguen haciendo periodismo en medio de la desesperanza, que insisten, que preguntan, que incomodan y que no renuncian. Tal vez por mujeres como ellas todavía vale la pena creer. Y yo elijo hacerlo.
Maria Mesa Rivera- Periodista
Maria MesaR
Comunicadora Social – Periodista y especialista en Marketing político. Apasionada por los temas de paz y política nacional.