Coyuntura Política

Publicado el Renny Rueda Castañeda

Juan Manuel Santos y el saldo de la ocupación ilegal de Israel en Palestina.

En el momento en el que se escribe este artículo el mundo se aproxima a una decisión jurídico política que puede cambiar el curso de la historia en medio oriente y la vida de más de 3 millones y medio de hombres, mujeres y niños palestinos que desde el año de 1947 se han visto desplazados de su propio territorio -definido en la resolución 181 de la Asamblea General de las Naciones Unidas, de fecha noviembre 29 de 1947-. En medio de la situación, Colombia como miembro no permanente del consejo de seguridad, se encuentra en un falso dilema; apoyar las genuinas demandas de una población acorralada y hacinada en la Franja de Gaza y Cisjordania; o alinearse a los intereses de Washington en Medio Oriente, y aplicar un doble racero, dando la espalda a millones ciudadanos que legítimamente con el apoyo de la gran mayoría de estados del mundo reclaman su derecho a formar un país.

Al día de hoy, la población Israelí,  respetada y considerada como ejemplo de dignidad en su condición de víctima, con ocasión de los nefandos sucesos de la segunda guerra mundial, ha pasado a ser victimaria de millones de personas que con la intimidación del desproporcionado poder militar de Israel han tenido que abandonar sus hogares y propiedades para verlos después ilegalmente anexados como áreas de asentamiento Judío en Palestina. En su contra, numerosas resoluciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas y del Consejo de Seguridad le han instado a detener sus acciones de ocupación. Los reportes sobre la excesiva violencia con la que Israel ha implementado su política de incursión, han hecho que se declare su culpabilidad en crímenes de guerra y “posiblemente crímenes de lesa humanidad” (Ver informe  2009. ONU. Operación Plomo Fundido). En  la desesperación, la población palestina hostigada en su propio territorio ha buscado defender fundadas demandas en contra de la invasión de su propio suelo. En medio de las tensiones, contra los intereses de los propios palestinos, grupos como el Hamas han ganado protagonismo incurriendo en actos terroristas que distorsionan la realidad del origen del conflicto. En los últimos 10 años la resistencia a la ocupación ha dejado una estela de más de 753 israelíes contra 6.540 palestinos asesinados.

Palestina Israel Ocupacion

Desde el año de 1967, luego de la guerra de los seis días, Israel inició un proceso de ocupación de tierras palestinas –incluyendo parte de Jerusalén- que desde ese mismo año (con la resolución 242) el consejo de seguridad considero ilegal, solicitando el “retiro de las fuerzas armadas” extranjeras. Contrariamente, desde la fecha Israel no solo no se ha retirado, sino que además de ocupar, ha incentivado acciones de colonización que han permitido la construcción de viviendas en zonas palestinas y el asentamiento indefinido de población civil en territorio que no le pertenece.

Junto con la resolución de 1967, tanto la asamblea general como el consejo de seguridad, han solicitado en reiteradas ocasiones la salida de Israel. A la fecha no obstante casi sin excepción, ellas han sido vetadas por los Estados Unidos en el seno del consejo.

El viernes 18 de febrero del presente año señala el último capítulo de las numerosas resoluciones frustradas.  Ese día la Autoridad Nacional Palestina, con el apoyo de 130 países del mundo, solicitó condenar en el consejo el proceso de colonización de Israel en las zonas ocupadas. En medio de la votación, 14 de los 15 miembros del consejo de seguridad (Gran Bretaña, Francia, Rusia, China, Brasil, Colombia, Líbano, Nigeria, Gabón, Portugal, Bosnia y Herzegovina, India, Suráfrica y Alemania) respaldaron la solicitud palestina. En contraste, el gobierno de Barack Obama por primera vez desde su llegada a la presidencia, a espaldas de una petición no solo razonable sino urgente en términos humanitarios, vetó en solitario la solicitud. Legitimando de nuevo las acciones de Israel, y demostrando al mundo un doble racero cuya única justificación se debe a intereses políticos mayores en Washington.

Pal RRC

La decisión que en los próximos días tome Juan Manuel Santos no solamente determinará el rumbo de la vida de millones de personas, sino de un orden internacional asimétrico que debe ser con urgencia transformado. La intromisión de los Estados Unidos en el medio oriente, y los intereses de un sistema de gobierno corporativista acorralado por políticas que lo han hecho sujeto al aseguramiento de fuentes de petróleo, no puede ser argumento para negar a los países de la región, y particularmente a Palestina, su legítimo derecho de autodeterminación. El apoyo de Juan Manuel Santos a la conformación de un estado palestino se puede convertir en un llamado de atención mayor a políticas que han convertido la zona en un campo de guerra. Durante décadas gobiernos occidentales han ensayado medidas encaminadas al aseguramiento de recursos, aliándose con regímenes no democráticos. Contrariamente a lo que se piensa, el apoyo a Israel como satélite aliado no solo no ha contribuido a la democracia en medio oriente, sino que ha incrementado las tensiones, y con ello la vulnerabilidad de poblaciones que como la Palestina hoy buscan su derecho legítimo a ser respetadas y gobernadas bajo condiciones de democracia no importadas.

Si Juan Manuel Santos como representante de los colombianos desea ser fiel al derecho internacional, debe apoyar abiertamente  -como el resto de países latinoamericanos (incluidos Brasil, Chile, Perú, Argentina o Uruguay)- la conformación de un estado palestino en cumplimiento de la resolución de la asamblea de la ONU del año de 1947. La misma resolución dio nacimiento al estado de Israel quien ahora se ha convertido en el país en contra del cual se han producido el mayor número de resoluciones condenatorias emitidas por el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. Con la decisión Colombia no solamente cumple con una obligación legal y moral, sino con un requerimiento humanitario y justo con una población que durante décadas ha sido violentada y humillada sin argumento distinto a la intimidación y la fuerza.

El autor contesta inquietudes o sugerencias en el correo [email protected]

Renny Rueda Castañeda

Ver tambien.

La diplomacia colombiana respecto a Palestina. Al borde de un error histórico superior.

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