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Publicado el Juan Gabriel Gomez Albarello

Elecciones en Estados Unidos: según mis cálculos, el resultado en 6 estados podría inclinar la balanza hacia uno u otro candidato, y el favorecido podría ser Trump

Proyección electoral del Proyecto 538, que predice la victoria de Clinton
Proyección electoral del Proyecto 538, que predice la victoria de Clinton

Según el sitio 538 (llamado así por el número de delegados que componen el Colegio Electoral que elige al Presidente de los Estados Unidos), en 48 de los 50 estados, la probabilidad de que Clinton o de que Trump gane es lo suficientemente alta como predecir quién obtendrá los delegados de cada uno de esos estados (mapa de las estimaciones hechas por 538). 538 predice que ganará Clinton.

La estimación de esa probabilidad se ha hecho con base en encuestas realizadas por diversas organizaciones en cada estado. Aparentemente, los márgenes en cada caso son tan amplios que, con relativa seguridad, se puede afirmar que Clinton o Trump obtendrán los delegados de esos 48 estados.

En cambio, en Carolina del Norte y en Florida la probabilidad de la victoria de Clinton no es lo suficientemente alta como para asegurar los votos en su favor. Por tanto, lo que allí ocurra podría cambiarle totalmente el curso a la elección presidencial.

Esto concuerda con las estimaciones realizadas por RealClearPolitics, que también se basan en encuestas, pero con otra metodología. Según esas estimaciones, la disputa por estos dos estados es verdaderamente dramática. Trump está por encima de Clinton en Carolina del Norte por un 1% y en Florida por sólo un 0.1%.

RealClearPolitics también considera que la disputa por otros estados está mucho menos definida de lo que estima 538. Hay varios estados donde son muy bajas las diferencias entre Trump y Clinton: Maine, donde gana Trump por 0,5%; New Hampshire, donde Clinton gana por 0,6%; Nevada, donde gana Trump por 0.8%; Pennsylvania, donde gana Clinton por 1.9%; Colorado, donde gana Clinton por 2.9%; y Iowa, donde gana Trump por 3%. Otros estados donde las diferencias también son apretadas, pero no tanto, son Michigan, donde gana Clinton por 3,4%; y Ohio, donde gana Trump por 3,5%.

Otros estados que RealClearPolitics considera en disputa, donde uno de los dos candidatos tiene un margen superior al 3.5%, pero inferior o igual a 5%, son Arizona y Georgia (que ganaría Trump), y Virginia y New Mexico (que ganaría Clinton).

El mismo sitio estima que Clinton tiene muy seguros los votos para obtener 115 delegados, bastante seguros 53 y medianamente seguros 35; Trump, a su turno, los votos para obtener 63, 92 y 9 delegados, respectivamente. La mayor tensión gravita pues en torno a los votos por los restantes 171 delegados que serán elegidos en estados donde el margen entre los candidatos no es muy amplio.

El número de delegados que aportan los estados que pueden inclinarse a favor de uno u otro candidato son Arizona, 11; Carolina del Norte, 15; Colorado, 6; Florida, 29; Georgia, 16; Iowa, 6; Maine, 2; Michigan, 16; Nevada, 6; New Hampshire, 4; New Mexico, 5; Ohio, 18; Pennsylvania, 20; y Virginia, 13.

Si los resultados de las elecciones presidenciales dependieran del volumen de votantes que participó en las elecciones primarias de cada partido, Trump podría ganar Carolina del Norte y Michigan (por un muy estrecho margen); Arizona y Virginia (por un mediano margen); así como Florida, Georgia y Ohio (por un amplio margen). Por su parte, Clinton podría ganar Pennsylvania (por un muy estrecho margen). Sin embargo, entre las primarias de cada partido y las elecciones generales han ocurrido muchas cosas, por lo cual la participación en las primarias proporciona una indicación muy imperfecta.

No obstante, con base en lo anterior, incluso si pierde Michigan y Pennsylvania, dos estados que Michael Moore cree que también pueden caer en manos de Trump, con los delegados de Arizona, Carolina del Norte, Colorado, Florida, Georgia, Iowa, Nevada, New Hampshire y Ohio, Trump sería electo presidente.

En suma, hay 5 estados cuyas votaciones van a ser particularmente decisivas pues allí ningún candidato tiene nada asegurado: Carolina del Norte, Colorado, Florida, Nevada y Pennsylvania. Michigan también pertenece a este grupo pues en un sentido o en otro contribuirá a inclinar la balanza.

Conviene observar que en las últimas diez elecciones presidenciales, los demócratas han ganado en Carolina del Norte solamente dos veces: en 1976 y en el 2008; en Colorado, tres veces: en 1992, 2008 y 2012; en Florida, cuatro veces: en 1976, 1996, 2008 y 2012; en Nevada, también cuatro veces: 1992, 1996, 2008 y 2012. En Michigan los demócratas han ganado seis veces: en 1992, 1996, 2000, 2004, 2008 y 2012; y en Pennsylvania siete veces: en 1976, 1992, 1996, 2000, 2004, 2008 y 2012 (mapa de los resultados de las elecciones presidenciales desde 1976 a 2012).

El historiador Allan Lichtman diseñó un método para predecir los resultados de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Ese método consiste en un algoritmo que combina información acerca del capital político del gobierno, la disputa de la nominación del candidato del partido de gobierno, la presencia significativa de un partido o candidato independiente, el estado de la economía en el corto y en el largo plazo, la ocurrencia de cambios en las políticas públicas, el nivel de agitación social y el estallido de escándalos, los éxitos y fracasos militares y el carisma candidato del partido de gobierno y del candidato del partido de oposición. Por el número de elementos incluidos en el algoritmo, Lichtman lo llama The 13 Keys to the White House (Las 13 Llaves de la Casa Blanca). Con seis o más llaves en manos de la oposición, el algoritmo predice que el partido de gobierno pierde las elecciones.

En una entrevista publicada por el Washington Post el 23 de septiembre, Lichtman afirma que 6 de las llaves las tiene el Partido Republicano. En tanto Trump es el candidato de ese partido, él está llamado a ganar. No obstante, Trump puede cometer errores que le cuesten la presidencia, por lo cual Lichtman cree que al final puede ocurrir cualquier cosa. Este es un matiz importante, que no registra la prensa colombiana (por ejemplo, Semana y El Tiempo), la cual ha hecho referencia a la predicción que hacen las 13 Llaves de que ganará Trump.

El algoritmo de Lichtman es, por lo parsimonioso, elegante. Registra de una manera muy precisa el efecto agregado de factores políticos, económicos y sociales sobre la competencia electoral. No obstante, no logra dar cuenta de la forma en la cual ese efecto se siente de modo muy diferente a lo largo y ancho de los Estados Unidos: mientras que en California el margen de Clinton sobre Trump es de 22.3%, en Texas es Trump quien tiene un margen de 12% sobre Clinton. Por esta razón, el algoritmo de Lichtman no logra disipar el interés acerca de lo que sucederá en cada uno de los estados donde se decidirá la lucha por la presidencia.

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