Con los pies en la tierra

Publicado el Observatorio de Tierras

Restitución de tierras en Caquetá, la viabilidad para volver a ser dueños de tierras despojadas

Por: Lukas Leal

El departamento del Caquetá es conocido por la violencia y el narcotráfico al que históricamente fue sometido. En la actualidad, gracias al acuerdo de paz firmado en 2016, el departamento tuvo un cambio gradual en todos sus sentidos, pues se ha vuelto un destino turístico y económico gracias al lugar en el que se encuentra. Incluso, Florencia, la capital, es denominada como la puerta de oro a la amazonia colombiana, y por razones ciertas le hace honor a su nombre, pues es la puerta al paraíso ambiental que cubre a la amazonia.

Posterior al conflicto armado, las víctimas del desplazamiento forzado abandonaron sus terrenos, de manera que, al terminarse el conflicto, deseaban regresar a las tierras de las que alguna vez fueron dueñas. Para alcanzar este fin se crearon los juzgados de restitución de tierras y para el Caquetá la jurisdicción otorgada se ubicó en Ibagué. Por lo que el primer problema de viabilidad surgió en este punto, ya que iniciar un proceso de restitución en un departamento distinto al que sucedieron los hechos hace que se dificulte el inicio procesal para realizar este fin.

Para darle solución a este problema, el Estado creó el juzgado primero civil especial para la restitución de tierras en el departamento del Caquetá, por lo que podía mirarse como un avance a los procesos de restitución de tierras, ya que permitiría un acceso más viable a estos procesos porque las personas no tendrían que desplazarse de un departamento a otro para acceder a este servicio.

Durante el primer año de creación de este juzgado, se heredaron 301 demandas de los tribunales de Ibagué, y durante 2021 se admitieron 107 demandas, pero se han proferido cinco sentencias de restitución de 112 hectáreas con 3.898 metros cuadrados.

El juzgado asumió grandes retos ya que tuvo que acceder a municipios que han sido marcados por la violencia para que las víctimas pudieran avanzar en su proceso de restitución. Municipios como Albania, Belén de los Andaquíes, Curillo, Cartagena del Chairá, El Doncello, El Paujil, Florencia, La Montañita, Milán, Morelia, Puerto Rico, San José de Fragua, San Vicente del Caguán y Valparaíso han sido afectados profundamente por el conflicto armado. Este es uno de los primeros problemas para empezar a cumplir con la restitución de tierras ya que crear un despacho y heredar 301 demandas de un instante puede generar problemas al momento de darle celeridad a los procesos.

Es por ello que, a pesar de la creación de un despacho, el Caquetá merece aún más celeridad en lo que puede ser la complejidad de un proceso de restitución de tierras ya que el impacto del desplazamiento forzado y los despojos ha sido tan grave que otorgarle 301 procesos de restitución de tierras a un solo juzgado puede retrasar el acceso a la justicia de las víctimas.

Otro problema surge al momento de observar estos procesos de restitución de tierras, pues, a pesar de que Caquetá tiene un juzgado de restitución que lleva un año, depende del Tribunal Superior de Bogotá para realizar los procesos de restitución de tierras debido a que el juzgado primero civil especial para la restitución de tierras no tiene una sala específica para realizar estos trámites, por lo que el Consejo Superior de la Judicatura debe crear una sala específica de restitución de tierras que actualmente se encuentra en Bogotá. Lo anterior afecta aún más el acceso a justicia.

En conclusión, a pesar de que se haya creado un juzgado especial para la restitución de tierras en Caquetá, se necesita más apoyo por parte del Estado para que las víctimas del desplazamiento forzado y los despojos puedan regresar a sus tierras como dueños legítimos de las mismas, ya que dejarle todos los procesos de restitución de tierras a un solo juzgado no permite una solución célere a este problema.

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