Bernardo Congote

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¿Polizía Nazional de Colombia?

¡Oh gloria inaccesible!

¡Oh júbilo mortal!

La Policía es un aparato de control estatal. Y como tal, vigila los intereses de los poderes más fuertes.

Cuando la policía colombiana adopta por lema el de “Dios y Patria”, es para cuidar las ideas de dios (católica) [i] y patria (fascista)[ii] que defiende el régimen imperante.

De modo que cuando una facción de la policía colombiana, saca a la luz  manifestaciones ideológicas pronazis (el caso de Tuluá), en absoluto podrían calificarse como simples “simulaciones”.[iii]:

Y sería peor quitarle a este acto sus múltiples connotaciones políticas, por ejemplo, calificándolo de “banalización del nazismo”, como lo pretende el columnista Duncan de El Tiempo.

Resultaría por lo menos ingenuo proponer que reacciones como la de este blog o las de otros colegas, por ejemplo, desviaran “… el debate al plano de… un proyecto autoritario.” [iv]

Al respecto, convendría tener en cuenta esta precisión de Foucault sobre el papel controlador de la policía:

“…Vigilancia general de la población, vigilancia ‘muda, misteriosa, inadvertida… son los ojos del gobierno abiertos incesantemente y velando de manera indistinta sobre todos los ciudadanos…’”[v]

El gobierno de la secta gobernante ha profundizado un esquema fascista por donde se lo mire. En relación con la Policía, bastaría considerar las acciones represivo-criminales de la policía contra la protesta social tanto de noviembre 2019 como de mayo-junio 2021.

Y no conocemos que, comenzando por el ministro de autodefensa Molano, Duque haya producido alguna destitución fulminante. Apenas les cayó encima a unos oficiales que terminaron como idiotas útiles.

Todo se agravaría si, como lo recuerda Navarro en El Espectador, la represión – criminal de la policía ha sido arropada por el mayordomo de la secta. Por ejemplo, calificando la protesta como cierto tipo de “Revolución Molecular Disipada”(destinada a derrocar al régimen).

Terminacho éste que nos llegó importado por la mismísima Universidad Militar (¡ojo!) apadrinando a un ideólogo nazi de nacionalidad chilena.[vi]

No gratuitamente Foucault también advierte que:

“El rebasamiento de la justicia por la policía,…, no es cosa nueva, ni el efecto de una esclerosis o de un progresivo desplazamiento del poder: es una característica de estructura que marca los mecanismos punitivos en las sociedades modernas.”[vii]

Y si además esa policía convierte sus actos oficiales en ocasiones para profundizar sus afectos pronazis, estaríamos ad-portas de desnudar otro síntoma del canceroso fascismo que ha caracterizado al régimen sectario acaudillado por Uribe por más de 20 años.[viii]

Mucho más cuando se puede probar que el éxito de Duque habría sido, precisamente, engordar el tumor fascista pavimentando el camino hacia Colozuela y, por esta ruta, allanando una posible alianza Petro-Uribe.[ix]/[x]

Con base en lo anterior, el acto nazista policial en absoluto podría aparecer como producto de “descontroles estudiantiles” que se pueden resolver “administrativamente” (destituyendo a dos o tres oficiales), tal como lo anunciaron sus Generales.[xi]

La represión-criminal policial estaría inspirada en preceptos históricamente probados como autoritarios de corte fascista.

Hace unos noventa años, de boca del mismo Goebbels se escuchó decir que para el nazismo “…la acción prima sobre el pensamiento… ‘Cerdos intelectuales’, Estudiante cabrón, trabaja de peón’, ‘Muera la inteligencia’, ‘Universidad, guarida de comunistas’”.[xii]/[xiii]

 Ahora., ¿De dónde vendría todo esta agua sucia? El columnista Duncan abre una puerta proponiendo que la educación de oficiales y subordinados acuse graves problemas en la estructura policial.[xiv]

Y ¿Quién ejerce esas funciones en Policía y Ejército? Ni más ni menos que la Iglesia Católica obedeciendo un convenio existente entre El Vaticano y el Estado colombiano.[xv]

La misma Iglesia que, durante el nazismo, fue acusada en cabeza del papa Pío XII de haber callado de manera cómplice ante el ominoso holocausto proferido contra las comunidades judías. ¡Esta es la instructora de las fuerzas armadas colombianas!

Lamentablemente no se conoce, por ejemplo, por parte de la protesta proferida por la Embajada de Israel ante este suceso, que los diplomáticos  hayan puesto el dedo en esta llaga. (Tal vez pecando de excesiva diplomacia)[xvi]

Ello no obstaría para garantizar que el perfil nazi de ciertos actos policiales (por no entrar a calificar así mismo a los atroces falsos positivos militares), continuará brotando desde el sinuoso fondo catolizado de nuestras fuerzas armadas.

Simplemente porque la proclividad represivo-criminal-autoritaria que cada vez es más frecuente en sus actos, viene alimentada por la Iglesia Católica, muy bien resguardado su Obispado Castrense en las escuelas Militar José María Córdoba y Policial General Santander.[xvii]

En este asunto, las responsabilidades habría que determinarlas siguiendo la recomendación del maestro Escalona a la “desaparición” de la Custodia del pueblo de Badillo: hay que comenzá del cura pa´bajo a requisá.

El fascismo está aún a nuestro alrededor, a veces vestido de paisano… El fascismo puede volver… con las apariencias más inocentes. Nuestro deber es desenmascararlo y apuntar con el índice a cada una de sus nuevas formas, …, en todos los rincones del mundo.”

(Eco, Humberto, [1995](2019). Contra el fascismo. Buenos Aires : Lumen, Pág. 60).(itálicas y negrillas del blog).

Congótica. Navegando por este sospechoso fondo, habría que destituir a TODOS LOS OFICIALES del Ejército y la Policía, y no sólo a los idiotas útiles de Tuluá.

[i] La Iglesia Instruye a Militares y Policías. https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/la-iglesia-instruye-militares-policias   Septiembre 28 2020

[ii] ¿A qué juega la secta fascista? https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/juega-la-secta-fascista   Marzo 25 2021

[iii] “Por uso de símbolos nazis…”. Diario El Tiempo/Colombia, edición de noviembre 20 2021, Pág. 1.3

[iv] Nazis en Tuluá. https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/gustavo-duncan/nazis-en-tulua-columna-de-gustavo-duncan-634304   Noviembre 23 2021

[v] Foucault, M. (2002). Vigilar y castigar. Nacimiento de la prisión. México: FCE, Pág. 286

[vi] Ordnungspolizei. https://www.elespectador.com/opinion/columnistas/catalina-ruiz-navarro/ordnungspolizei/?cx_testId=52&cx_testVariant=cx_1&cx_artPos=0#cxrecs_s   Noviembre 25 2021.

[vii] Foucault, Cit., Pág. 288. (itálicas y negrillas del blog).

[viii] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/lobo-fascista-disfrazado-oveja-derechista   Septiembre 10 2020.

[ix] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/colozuela-excelente-balance-duque   Febrero 21 2021

[x] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/gilinski-financiaria-una-alianza-petro-uribe   Noviembre 23 2021

[xi] “Por uso de símbolos nazis…”, Cit.

[xii]Eco, Humberto (2019). Contra el fascismo. Buenos Aires: Lumen, Pág.39.

[xiii] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/unos-90-anos-alemania   Abril 3 2021

[xiv] Nazis en Tuluá, Cit. (El calificativo “tumores” es del blog; Duncan pretende distraer calificándolos de “errores”).

[xv] La Iglesia Instruye a Militares y …, Cit.

[xvi] “Por uso de símbolos nazis…”, Cit.

[xvii] Congote, B. La iglesia (agazapada) en la violencia política. Charleston: Edición propia. Páginas 318-341. Disponible en www.amazon.com.

 

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