Bernardo Congote

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¿»Movilización» hacia la Tiranía Popular?

Aristóteles previno sobre los riesgos de la tiranía popular, sugiriendo que “otra especie de democracia consiste en que la multitud es soberana y no la ley”. Al respecto advirtió que “este estado de cosas es promovido por los demagogos” y que:

“cuando un pueblo de esta clase (sic), que es como un monarca, busca la manera de ejercer un gobierno… por medio de la exclusión del gobierno de la ley… los aduladores se llevan los honores (y)… una democracia de este tipo es… una forma de tiránica de la monarquía… porque donde las leyes no gobiernan no hay constitución.”[i]

No sorprendería que este gobierno embriagado por sus mayorías esté ahora llamando a la “movilización popular”. Con motivo de la reforma tributaria propuesta por el Gobierno a sus mayorías legislativas, su Ministro del Interior acaba de proponer conveniente “presionar con una movilización popular”.[ii]

Muy a la tiránica popular, el ministro de la política estaría ignorando voluntariamente de un tajo:

  • que su gobierno es uno elegido popular y mayoritariamente;
  • que ese mismo pueblo también eligió mayoritariamente a su partido para desempeñar el Poder Legislativo junto con otros partidos también votados popularmente; y
  • que la reforma tributaria ha sido propuesta por su gobierno muy popular, para ser votada favorable o desfavorablemente. No lo sabemos.

Observada con optimismo, la tentativa se reduciría a pegarse un tiro en el pie.

Porque si un gobierno democráticamente elegido, que democráticamente presenta un acto legislativo ante este poder democráticamente elegido, desconfía de la democracia llamando al pueblo a “presionar” movilizándose, estaría probando que no tiene fe en sí mismo ni en sus mayorías legislativas (¡ni en el propio pueblo que le eligió!).

Pero observada pesimistamente, la tentativa sacaría a la luz uno de los peores defectos de Petro denunciado hace suficiente tiempo: su cierta proclividad autoritario-dictatorial.[iii]

Es claro que Petro Alcalde vio pisoteada la ley a manos del sátrapa Ordóñez cuando, haciendo de Procurador, le destituyó decretándole su muerte política por allá en diciembre de 2013.

Y es claro que la movilización popular a la que acudió el por entonces Alcalde, tenía por objeto razonable llamar al pueblo para que el sátrapa de marras no pisoteara su constitución.

Pero ahora el Presidente constitucional, que acude legalmente a discutir, aprobar o improbar una ley tributaria, a los pocos días de hacerlo convoca al pueblo para “presionar” su aprobación, estaría actuando como un vulgar dictador.

Porque ese pueblo «»movilizado» les estaría diciendo a los legisladores que él mismo eligió no hace sino semanas que, a la aristotélica, es él quien gobierna y no la constitución ni sus otras instituciones.

Y se rebajaría el gobierno Petro a la vulgar condición, también aristotélica, de un demagogo – adulador de los gritos populacheros, desautorizando y pisoteando a sus propias mayorías legislativas al declararlas ex ante impotentes de ejercer con prudencia sus funciones constitucionales.

Desautorización demagógica que, naciendo del Ejecutivo en contra del Legislativo, atracaría a mano desarmada la estructura sociopolítica del país y de facto confirmaría los temores de quienes advertimos que este gobierno podría degenerar en una dictadura común y corriente.

Su ministro del Interior, para peor, estaría mostrando que le quedó grande su cartera. No haría menos porque se degradaría del valioso papel de armonizador legal de las tensiones entre gobierno y oposición, saliendo a las calles a vociferar contra la oposición porque “se emberraca” (sic) oponiéndose al proyecto de ley.

Y degradaría también en vulgar demagogo el ministro cuando, criticando a la oposición porque dizque “se emberraca” oponiéndose, ahí mismo se contradice diciendo que  “Nuestro discurso no es para nada incendiario ni amenazante”¡¡¡¿¿¿***

Señor ministro del señor Presidente:

  • ¿No es incendiario pretender de un tajo desconocer el peso del Poder Legislativo por la común circunstancia de revisar apenas uno de tantos proyectos de ley?
  • ¿No es amenazante contra sus propias mayorías legislativas llamar a la “movilización popular” para que presione la aprobación de una ley que, bien podría legal y legítimamente verse ora aprobada o reprobada parcialmente ora aprobada o reprobada totalmente?
  • ¿No es falaz su idea de que la movilización popular “no es en las calles sino que son ejercicios de diálogo”, mientras desconoce a sus mayorías dialogantes en el legislativo y también la posibilidad dialogante de sus opositores?
  • Si su actitud pública ante organizaciones sociales de la maltratada región caucana (municipio de Padilla), no resultó incendiaria ni amenazante, ¿explíquenos cómo se puede ser al tiempo incendiario y apaciguador señor Ministro?
  • ¿No actuó Ud. simplemente como un pirómano, señor Ministro?

 

Congótica. ¿Pretende el Gobierno convertir el proceso de discusión de sus ideas de ley en una aplanadora que solo acepta aprobaciones?

Congótica 2. ¿Qué pretende un ministro del Interior que, al tiempo llama a presionar pero sin presionar?

Congótica 3.¿Se (nos) regalaría el presidente Petro un llamado de atención descalificando la actitud pública de su ministro emblemático de lo político?

Congótica 4. Caso contrario, ¿habría que esperar que la oposición le organizara, con varias razones, una moción de censura al ministro pirómano?

 

[i] Aristóteles, Siglo IV a.e. (1973). “Política” en: Obras. Madrid: Aguilar, Libro IV, Capítulo 4, Págs. 1482 y 1483. (Paréntesis del blog).

[ii] “La polémica convocatoria…”, Diario El Tiempo, Edición de septiembre 02 2022, Pág. 1.4.

[iii] https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/petro-saltimbanqui-antineoliberal   Diciembre 2 2021.

https://blogs.elespectador.com/politica/bernardo-congote/gilinski-financiaria-una-alianza-petro-uribe    noviembre 23 2021.

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