Bernardo Congote

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¿Hacia una crítica Anti Durán?*

El sacerdote y el filósofo que habitan en Vicente Durán, batallan por probar que la concepción sacerdotal del mundo se puede imponer a la forma de pensarlo profundamente arriesgando quedar, ambos, “tendidos en la lona”[i].

El objetivo de Durán consistiría en sugerir que la modernidad, amenazada por olvidar cierto “sentido profundo de la realidad”, desconocería que la realidad debería incluir a lo religioso o que la religión debería formar parte de la realidad[ii].

En consecuencia, el autor del blog, parafraseando a Engels con el respeto que se merece, propone:

“… (no tuve más remedio que) investigar

esta teoría, que se expone a sí misma

como el último fruto práctico

de un nuevo sistema filosófico…

Me vi, pues, obligado a seguir al

señor Dühring, por aquellos anchos

campos, en los que trata de todas

las cosas posibles y de unas cuantas más.” [iii]

 

Durán. “La sociedad digital nos ha hecho olvidar el sentido profundo de la realidad…”[iv] (Col 1).

Blog. La llamada “sociedad digital”, de suyo, no existiría. De pronto nos acercamos a una versión digital del modo de vida social presente, o de un determinado modo social de producción que podríamos calificar como virtual capitalista.

Durán: “Es cierto (sic) que en el mundo estamos viviendo una auténtica conmoción… que procede del hecho de que algo sea real, es decir, que pertenezca al orden de la realidad y no al de nuestras ideas o prejuicios” (Col 1).

Blog. En primera instancia, Durán daría algunas luces con esta propuesta contra-post verdad. Pero su discurso no es fiel a esta disposición porque en esencia, y hablando de lo religioso propiamente dicho, arriesgaría caer y recurrentemente en varias ideas y prejuicios suyos.

Durán: “El asunto es, más bien, que nuestras representaciones mentales sobre eso que ya casi ni nos atrevemos a nombrar – la realidad- hoy en día se revelan como mezquinas, por no decir que miserables” (Col 2).

Blog. Podría ocurrir que ambas mezquindad y miserableza con las que, según Durán, des nombramos o no nombramos a la realidad, serían un logro enajenante (ese sí mezquino y miserable) de cientos de años de enajenación religiosa operada, preferentemente desde la primera infancia de los individuos, sin distinguir entre una u otra religión. Enajenación que Durán, adelante, se arriesgaría a mezclar, víctima de cierta irresponsabilidad intelectual, con la realidad misma.

Durán: “La realidad real… es real, para sorpresa nuestra, porque no nos hace caso, porque se resiste a nuestros deseos e ilusiones, y se manifiesta, tristemente, como resistencia dolorosa que causa la muerte de muchos”(Col 2).

Blog: Si la realidad se manifiesta resistente a nuestros deseos e ilusiones, no serían propiamente tristes sus manifestaciones. Al contrario, el hecho de que el mundo sea multiforme e impredecible, debería contribuir a una forma feliz y realizada de vivirlo. Sólo que ciertas mezquindades y miserablezas pululando por doquiera, se han encargado de vendernos la idea elevada a ilusión, de que el presente es el verdadero enemigo del hombre. No en vano afirma Nietzsche que “lo que hasta ahora hemos considerado como causas (de la decadencia) son solamente sus consecuencias”[v].

Durán: “Los griegos… llegaron a decir de (la realidad) -por boca de Heráclito- … (que)… amaba esconderse. La realidad era naturaleza, y de ella formaban parte los ríos … pero también los dioses…” (Col.3. Paréntesis del blog).

Blog. Los antiguos buscaron siempre explicaciones para fenómenos naturales que les resultaban apabullantes. Lo que estaba escondido no habría sido la naturaleza sino la comprensión de sus manifestaciones. Y, de acuerdo con las limitaciones que les imponían las herramientas disponibles hicieron lo mejor por comprenderla. Y esa “… ignorancia de las formas de actuar de la naturaleza (les) condujo a inventar dioses que dominaban cada uno de los aspectos de la vida humana”[vi]. Pero pasando desde aquí a presentar a los dioses como parte de la naturaleza, Durán estaría incurriendo, cuando menos, en petición de principio científico. Y también incurriría en otro filosófico: confundir la realidad natural, visible, con su difícil comprensión, oculta.

Durán. “Precisamente porque esa realidad se escondía, terminaba ocultando la profundidad de sus misterios… Así surgieron las diversas manifestaciones del espíritu… Antes de la irrupción del sujeto moderno, … las actividades espirituales… estuvieron íntimamente vinculadas a la realidad… Así, la dimensión espiritual del ser humano también formaba parte de la realidad” (Cols. 3 y 4).

Blog. Esperaría uno del filósofo que, como lo habló Zaratustra, desnude que “…  sólo en el mercado le asaltan a uno con un ¿sí o no? Todos los pozos profundos viven con lentitud sus experiencias: tienen que esperar largo tiempo hasta saber qué fue lo que cayó en su profundidad”[vii]. El sacerdote, al contrario, se debe a su rebaño y no le importa falsear al filósofo. Domesticado con cuidado por el sacerdote, el rebaño “gira en torno a los comediantes”[viii]. Sin razón por la cual, “ Los sacerdotes son los comediantes de algo sobrenatural: … en eso consiste su profesión[ix]. Y en otro texto, profundiza Nietzsche: “Espíritu tiene el comediante… Cree siempre en aquello que le permite llevar a los otros a creer – ¡a creer en él!”[x]. Por lo cual no tiene escrúpulos para torcer los hechos y acomodarlos a sus intereses. Simplemente porque si el rebaño no cree en él, no come[xi].

Tal vez por ello, mientras el sacerdote Durán pretende torcer algunos hechos históricos para mostrar el surgimiento de una, sí sabe cuál “dimensión espiritual”, los filósofos han podido fascinarse con Tales de Mileto, Pitágoras, Arquímedes o Anaximandro. Estos, como pozos profundos, paso a paso han logrado sustituir (pagando hasta con sangre) las interpretaciones divinas de lo natural por observaciones cada vez más coherentes de las realidades. Y han sido vilipendiados porque han contribuido a rebajar la importancia de lo que se esconde (terreno dulce para el sacerdote) para irlo mostrando experimentalmente (terreno fecundo para el filósofo)[xii].

Así las cosas, algunos científicos resultarían vilipendiados, no porque se les probaran sus errores, sino porque habrían logrado arrebatarle al sacerdote la manipulación de lo oculto. Aclarando que habiendo corrido apenas dos minutos[xiii] de la historia universal, al decir de Nietzsche “la ciencia no ha levantado aún sus ciclópeos edificios: también llegará el momento de hacerlo”[xiv].

Durán: “El judeocristianismo habría aportado lo suyo para que la… intuición de los griegos creciera… lo esencial de las religiones… no era complaciente ni sumiso a las estructuras del poder dominante…” (Col 4).

Blog. Nada más contrario a otras versiones de la realidad. “El cristianismo como judaísmo emancipado … se lanza a la búsqueda de elementos afines… como producto apolítico … Y de la misma forma que los sacerdotes habían falseado la historia de Israel, se realizó el intento de falsear la historia de la Humanidad para que el cristianismo apareciera como el acontecimiento más importante de ésta”.[xv] Y si ello no bastara, “(resultó)… transformado por Pablo en una doctrina de misterios paganos, que finalmente aprende a pactar con toda la organización estatal… y hace guerras, juzga, atormenta, jura, odia… se convirtió… en… una clase dominante, así como en una Iglesia (que) cuando estuvo lista, llegó incluso a tomar bajo su sanción la existencia del Estado.”[xvi]/[xvii]

Durán. “La larga… experiencia espiritual del ser humano -en todas las religiones- surge desde dentro de la realidad para liberarla (sic) y ponerla en marcha desde y hacia un amor universal.” (Col 4).

Blog. No habría habido algo más enclaustrador que la religión. Con sus artilugios metafísicos y falazmente “apolíticos”, el cristianismo se habría propuesto (y logrado) desbaratar buena parte de la concepción grecorromana del mundo (la humana, demasiado humana lucha entre nuestros Apolo y Dionisio[xviii]), encerrando al ser humano en una cárcel que, muy habilidosamente, llama liberadora (¡!). En efecto, “… en cuanto todo lo grande y fuerte del hombre se concebía como… extraño a él, el hombre se empequeñecía… La religión ha rebajado el concepto ‘hombre’… el cristianismo … es la más aberrante variación sobre el tema moral que la humanidad ha llegado a escuchar hasta este momento”. [xix]/[xx]

Y ahora, retomando lo del amor universal, el grito nietzscheano suena advirtiendo que “… aquí hay enfermedad: … en esta noche de tormento y demencia ha resonado el grito amor, el grito del más anhelante encantamiento, de la redención en el amor… ¡En el hombre hay tantas cosas horribles!… ¡La tierra ha sido durante mucho tiempo una casa de locos!”[xxi]/[xxii]

Durán. (Por todo lo anterior) “… nada es real en el sentido que lo concibieron los antiguos, todo es mera subjetividad histórica, como piensan muchos filósofos…” (Col 5).

Blog. Desarmado el sacerdote Durán, el filósofo tomasino acude en su ayuda para, habilidosamente, retraerse al pasado hacia esos mismos antiguos que el dogma sacerdotal ha pretendido socavar y degradar. Podría decirse a propósito de la cierta subjetividad histórica que menciona Durán, que no habría habido una mera subjetividad que supere la del religiosismo cristiano. Aquí se desvela de qué manera la dupla sacerdote-filósofo trabaja en varias pistas, como en los grandes circos: cuando la pista del pasado les condena, saltan al presente llamando al amor universal; pero cuando la del presente les condena, regresan al pasado a abrazarse a los antiguos. (Vaya, vaya).

Durán. “Lo espiritual del ser humano…. No puede ser reducido a lo meramente racional ni a lo meramente subjetivo. Quizás sea… lo espiritual, lo que necesitamos para alcanzar en nuestra cultura el equilibrio que tanto anhelamos(sic).” (Col 5).

Blog. Pero en viniendo de un sacerdote filósofo habría que preguntar: ¿Qué es lo espiritual? ¿Qué es aquello que, presuntamente necesitamos para alcanzar el equilibrio? Tal vez lo sabemos: “… menosprecio de la razón…; dependencia de una tutela sacerdotal…; implantación de una ‘conciencia’ que establece una falsa sabiduría en lugar de la prueba y de la investigación; … una especie de castración del espíritu de búsqueda y de progreso; en suma, el más grave acallamiento del hombre… que pasa, con ello, por ser el hombre bueno[xxiii]. Con otras palabras, el hombre equilibrado de Durán sería la expresión plena del ser acorralado por la esperanza metafísica en un cielo fabricado a imagen y semejanza de los intereses sacerdotales yéndose en contra de lo humano, demasiado humano[xxiv].

Durán. “Y así vamos. … una razón que no reconoce sujetos y por eso mismo tiende a estar al servicio de las estructuras de poder, y unos sujetos… atrapados en ellas e incapaces de acceder a la ciencia y a la universalidad de la razón” (Col 5).

Blog. Si algo ha pretendido alcanzar el desconocimiento, desvanecimiento y la ruina del sujeto, ha sido el religiosismo cristiano, por sobre todos. No en vano “Las morales y religiones son los medios principales con los cuales han podido (sic) hacerse del hombre lo que se ha querido.”[xxv] ¿De qué manera? Atando a millares de individuos a los hilos agazapados de un aparato político – religioso como tampoco se ha conocido otro hasta ahora: el Estado Vaticano[xxvi].

Con esta afirmación el sacerdote y el filósofo que batallan en Durán, amenazan quedar “tendidos en la lona”. Porque les queda imposible, a la luz de las realidades, ocultar que buena parte de sus ideas y prácticas (con la parafernalia del rito eclesial en sus manos), buscan (y hasta ahora han logrado) consolidar un aparato de poder económico, militar, político y educativo que compite por conservar los privilegios de los otros poderes en el concierto global[xxvii].

A lo anterior, Durán añade que estos individuos sometidos a estructuras de poder terminan atrapados e incapaces de acceder a la ciencia y la universalidad de la razón. En primer lugar, ignora voluntariamente mencionar, entre los poderes, al estatal vaticano – católico[xxviii]; esto le resulta útil para caer en el cinismo de denunciar que el poder (¿no el vaticano católico’) termina cerrando las puertas de la ciencia y de la razón. Hilando lo primero con lo segundo, el filósofo vuelve a arrodillarse ante los intereses terrenales del sacerdote. Porque si se tratare de enfocar filosóficamente al poder como un todo, incluyendo al estatal católico, necesariamente el sacerdote debería aceptar su corresponsabilidad en que el aparato de Estado Vaticano y su rama ideológica, la Iglesia Católica, tuvieran acciones numerosas en bloquear el acceso a la ciencia y la razón, sobre todo entre sus adeptos[xxix]. De esta penosa manera, el sacerdote le quitaría al filósofo la eventual justificación de que, el imperio educativo católico llegando hasta la esfera universitaria probara falso que el catolicismo político castre el acceso a la ciencia y a la razón.

El carácter probablemente cínico del argumento podría verse auto probado por Durán. Para no redundar, no sólo por la actitud consistente del aparato católico por devaluar a los más sólidos científicos de la historia, con dudosas excepciones; sino porque el micro aparato educativo jesuita, la Universidad Javeriana en Colombia, al que pertenece el citado, en pleno siglo XXI seguiría siendo otro dispositivo articulador que dificulta el acceso a la ciencia y a la universalidad racional. ¿Cómo? Protegiendo a ultranza el dogma católico.

En la página 8 de una tesis magistral aprobada por esta universidad, el graduando Sarmiento transcribe un Artículo 23 de la Resolución 13/46 (sin precisar el cuerpo organizacional que la emite), lo siguiente: “La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por sus alumnos en sus trabajos de tesis. Solo velará porque (sic) no se publique nada contrario al dogma y a la moral católica y porque (sic)… se vean (sic) en (las tesis) el anhelo de buscar la verdad y la justicia” [xxx] (Itálicas, paréntesis y negrillas del blog).

 

Sin más comentarios.

 

Durán. “No es cierto que no haya hechos sino solo interpretaciones, tampoco es cierto que la verdad sea una conquista de la voluntad de poder como lo pensaba Nietzsche. La realidad no cabe, no transita por un corredor tan estrecho. Exige la participación de espíritus más libres. La realidad, por dura que sea, está ahí resistiendo los dogmatismos…” (Col 5).

Blog. Estas ideas cuya contundencia aparece relevante, se hallarían fuera de contexto como que pretenden darle  continuidad al argumento relacionado con que los aparatos de poder contribuyen a obstaculizar el acceso a la ciencia y a la universalidad de la razón.

Con esta advertencia, le competería a Durán explicar el lapsus. Sin embargo, el blog lo toma como viene porque hoy en día, se erige como paradigma de la modernidad científica el del realismo dependiente del modelo[xxxi]. Tradicionalmente, al modelo que explique los hechos de acuerdo con los acontecimientos que pretendemos atribuirle, a ese modelo y a sus elementos le atribuimos “… la calidad de realidad o verdad absoluta… Pero… si dos … modelos predicen con exactitud (sic) los mismos acontecimientos, no podemos decir que uno sea más real que el otro y somos libres (de) utilizar el modelo que nos resulte más conveniente”[xxxii].

Si, como es probable, habría tantas realidades como modelos empleemos para observar la naturaleza, Durán estaría buscando invalidar, entre otros, el paradigma de Hawking. Todo porque, formaría parte de su formación sacerdotal, imperativa sobre la filosófica, negar la diversidad a cambio de una fantasiosa unicidad, inadmitir el desequilibrio a cambio de un fantasioso  equilibrio o, tal vez, entrar a sacco al floreciente como espinoso terreno de la mecánica cuántica pero empleando las simples herramientas del determinismo newtoniano[xxxiii].

Ahora. Entrado de frente con Nietzsche, el filósofo busca imponerse al sacerdote devaluando la posibilidad humana, demasiado humana, de que el ser humano pueda dentro de sí buscar y hallar, no tanto la verdad, asunto que no tendría mucho peso en el propio Nietzsche, sino las realidades, asunto que el filósofo Durán busca, sin éxito, sacar a flote enredado en los hilos flagelantes del sacerdote.

Estaríamos de acuerdo con Durán, al final, en que la realidad no quepa por “un corredor tan estrecho” como el trazado por el dogmatismo religioso, sobre todo el católico. Y, por supuesto también, en que la realidad exija “la participación de espíritus más libres (aptos para vivir la realidad) por dura que sea”. Siempre que ellos se conciban liberados de las cadenas dogmáticas de la religión y, por esa amplia ruta, nos permita elevarnos a la cima solitaria y, ella sí amplia y libre de nuestro único y personal Zaratustra. O sea, siempre que Durán no tenga razón.

“…en la cuna se nos dota de… valores pesados: <<bueno>> y <<malvado>>…

Y dejamos que los niños pequeños vengan a nosotros para impedirles a tiempo

que se amen a sí mismos: así lo procura el espíritu de la pesadez.

Y ¡nosotros…. llevamos fielmente cargada la dote que nos dan,

sobre duros hombros y por ásperas montañas! Y si sudamos,

se nos dice: <<¡Sí, la vida es una carga pesada>>!

… esto porque (llevamos) cargadas… demasiadas cosas ajenas.

Semejante al camello, se arrodilla y deja cargar bien…

Hay que aprender este arte: ¡el de tener una concha,

y una hermosa apariencia, y una inteligente ceguera.”[xxxiv]

xxxxxx

“The hell is empty. All the devils are here.”[xxxv]

 

 

 

* El blog cita a Durán en el mismo orden de sus ideas y, enseguida, formula su crítica. La cita textual identifica la columna del periódico desde donde ha sido tomada y se denota como (Col x). Dado su carácter original de nota de prensa, el blog también como Durán, corren el riesgo de tratar periodísticamente temas de cierta anchura y longitud. El texto de Durán presenta dos citas, una presuntamente de (Byung-Chul Han – El País) y otra, presuntamente de (Alain Touraine); el blog hace caso omiso de ambas por no registrar soporte bibliográfico.

 

El autor es Co Director del Grupo SERVIPÚBLICOS (Minciencias B),  Profesor universitario e Investigador Junior (Minciencias), miembro del Consejo Internacional de la Fundación Federalismo y Libertad (Argentina – www.federalismoylibertad.org) y escribe el blog argentino: www.federalismoylibertad.org/agenda/artículos

[i] “El filósofo como post-desarrollo del tipo de sacerdote, lleva en sí la herencia de este; incluso a pesar de tratarse de un rival, se ve forzado a luchar por lo mismo: … aspira a la autoridad suprema”. (Nietzsche, F. (1981). La voluntad de poderío. Madrid: EDAF, Aforismo 140).

[ii] Con base en: Durán, V. (2020). “El virus real que desafía la virtualidad del siglo XXI”. Diario El Tiempo, Bogotá, abril 2 2020, Pg. 1.15. (El autor no identifica en el documento su condición de sacerdote jesuíta).

[iii] Engels, F. [1878](1974). “Viejo prólogo para al Antidühring. Sobre la dialéctica”.  En: Obras escogidas. Marx y Engels, Tomo III. Moscú: Editorial Progreso, P. 57. (Paradójicamente, Dühring sería crítico, también como lo pretendería hacer Durán, de algunas propuestas del materialismo histórico).

[iv] En general, el texto de Durán incurriría recurrentemente en peticiones de principio metodológicas, por su tendencia a afirmar en lugar de liberarse atado a un enfoque probabilístico de la realidad.

[v] Nietzsche, F. (1981). La voluntad de poderío. Madrid: EDAF. Aforismo 41 (paréntesis del Blog).

[vi] Hawking, S y Otro. (2010). El Gran Diseño. Bogotá: Planeta, p. 23.(paréntesis del Blog).

[vii] Nietzsche, F. (1993). “De las moscas del mercado”. En: Así habló Zaratustra. Madrid: Alianza, P. 87.

[viii] Cit. Ibidem., p. 86

[ix] Cit. (1981), Aforismo 138.

[x] Cit. (1993), p. 87.

[xi] “(El sacerdote) es el único sabio; el único virtuoso; sólo él tiene el dominio supremo sobre sí mismo; sólo él es, en cierto sentido, Dios, y se remonta a la divinidad (a lo espiritual); sólo él es intermediario entre Dios y los otros; la divinidad (dice el sacerdote) castiga… cualquier pensamiento dirigido contra un sacerdote”. (Cit., 1981, Aforismo 139. Paréntesis del Blog).

[xii] Hawking, Cit., p. 23 y siguientes.

[xiii] Acepción figurativa del calendario del universo reducido a un año. (Serie “Cosmos” (2020) No. 3. “Vavilov: la ciencia y el hambre”. Disponible en natgeola.com).

[xiv] Nietzsche, F. (1994). La gaya ciencia. Madrid: ME, Aforismo 7.

[xv] Nietzsche, 1981, Cit. Aforismos 181, 182.

[xvi] Ibidem, Aforismo 167. (Negrilla y paréntesis del blog).

[xvii] Congote, B. (2010). “Deslices políticos en la teoética habermasiana”. Iquique: Universidad Arturo Prat, Revista Cultura y Religión. Vol. IV No. 2, P. 73-104. ISSN 0718-4727.

[xviii] Nietzsche, F. (1995). El nacimiento de la tragedia. Madrid: Alianza.

[xix] Nietzsche, F., 1981, Cit., Aforismo 136.

[xx] Nietzsche, F, 1995, p. 32.

[xxi] Nietzsche, F., (1994). La genealogía de la moral. Madrid: Alianza. Tratado segundo, Aforismo 22.

[xxii] Nietzsche, 1981, Cit., Aforismo 370.

[xxiii] Ibidem, Aforismo 141.(Ajustes gramaticales y negrilla del blog).

[xxiv] Nietzsche, F., (1991). Humano, demasiado humano. Madrid: ME.

[xxv] Ibidem, 1981, Aforismo 144.

[xxvi] Congote, B., (2011). La Iglesia (agazapada) en la violencia política. Charleston, EU: Edición propia, Disponible en (www.amazon.com), Capítulo 2.

[xxvii] Ibidem., Capítulos 3 y 4.

[xxviii] “… la ignorancia voluntaria es la disposición voluntaria de un agente a no poner la atención debida a las circunstancias que rodean una acción, aun cuando él ‘sea dueño’ de la posibilidad de hacerlo”. Uribe, A. (2009). Perfiles del mal en la historia de Colombia. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, P. 86.

[xxix] Poulantzas, N. (1980). Estado, poder y socialismo. México: Siglo XXI, p. 27,28.

[xxx] Sarmiento, L. (2011). “Cognición y dios: una reflexión crítica sobre la representación de Dios desde las teorías cognitivistas”. Bogotá: Universidad Javeriana. Tesis de Maestría, Facultad de Educación.

[xxxi] Hawking la llama “adoptar una posición que denominamos realismo dependiente del modelo” 2010, Cit., p. 13.

[xxxii] Ibidem, p. 13,14. El blog glosa el término “exactitud” empleado por Hawking, porque, precisamente la realidad dependiente del modelo induciría a una concepción probabilística, apenas precisa, no exacta, de la realidad observada.

[xxxiii] Congote, B. (2020).  “¿Los supuestos de la mecánica cuántica contribuirían a entender ciertas desigualdades sistémicas capitalistas? El asunto Piketty”. Cali: Universidad Libre, Revista Entramado, V 16 (1). Disponible en:
https://revistas.unilibre.edu.co/index.php/entramado/article/view/6065

[xxxiv] Nietzsche, F., 1993, Cit. “Del espíritu de la pesadez”, p. 270.

[xxxv] Frase de la película “Fred” (2017) por Sundance (Abril 6 2020). Documental sobre el “padrino británico” Freddie Foreman.

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