Bernardo Congote

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Colombia Necesita que Pierda su Selección

Estamos terminando el semestre 2021 en mi universidad, pagando el precio de los dos paros nacionales que nos regaló Duque (2019 y 2021).

A mis estudiantes les estoy insistiendo en lo inútil que es esperar a que en la última semana puedan ganar lo que perdieron en las quince anteriores.

Sembrar para cosechar es uno de los mensajes de la vida académica. Y tengo la idea de que también sirve en las empresas y los hogares.

Tengo la idea de que educamos a nuestros trabajadores e hijos también con esa idea.

Pero tengo la idea de que la Selección Colombia de fútbol pisotea todos nuestros esfuerzos creativos. (¡“A ganar y rezar” subtitula un periódico el partido de esta tarde en Puerto Ordaz!).

Me da la impresión de que cuando nos entregamos a rezar a cambio de trabajar, las cosas se destapan podridas.

A este grupo de jóvenes colombianos le queda grande lo de “selección”. Se considera miembros de una selección a quienes “son o se reputan por mejores entre su especie”.

Pero ello nada tiene qué ver con un equipo que se habría tardado más de seiscientos (600) de los últimos setecientos veinte (720) minutos para anotar goles.

Antes de esta “selección”, tenía la idea de que el fútbol tenía por objetivo manejar un balón entre once jugadores para marcarles goles a otros once de un equipo adversario.

Pero la colombiana ha derrotado esa idea, porque once colombianos se visten con la bandera para ir de un lado a otro detrás de un balón que suelen tener los adversarios ¡antes de meternos ellos sus goles!

Por ello que esta “selección” sea un pésimo ejemplo para un país al que tanto le cuesta siquiera conservar la vida.

Mientras Macedonia acaba de ¡derrotar a Italia! (sacándola del Mundial) nuestra “selección” aspira a ganarle a Venezuela siempre y cuando Perú y Chile pierdan. ¡No hay derecho para tanta miseria!

(¡¡¡Ganarle a Venezuela a quien tampoco habríamos sido capaces de ganarle un solo partido desde los años 90!!!)

Esa “selección” que desperdició dos años de trabajo haciendo 19 goles y recibiendo 19 (¡saldo cero!), es un pésimo ejemplo para esta nación mortecina (en mala hora consagrada a un corazón del que salen gotas de sangre).

  • ¿Sembrar para cosechar? ¿Cómo venderles este principio hoy a los niños y jóvenes en el infausto evento de que la tal “selección” ¡logre ir al repechaje! para Catar? (¡Porque ni siquiera clasificaría!).
  • ¿Cómo estimular el trabajo de los estudiantes desde la primera semana del semestre, si en el examen final de hoy esta pésima “selección” llegara a tener algún éxito?
  • ¿Qué harán los empresarios mañana para inducir a sus trabajadores hacia un esfuerzo cotidiano y perseverante que compense su remuneración actual y fortalezca su futuro?
  • ¿Qué hará el padre de familia para inducir al adolescente que anda “pegado” del celular a que trabaje, lea, debata, investigue, recorra las montañas o navegue por los ríos, si esta tarde nuestro pésimo ejemplo deportivo, la “selección”, llegare a probar que el que no trabaja sí come?

La “selección” debería cantar hoy en Venezuela esta estrofa del himno verdadero de Colombia:

¡Oh gloria inaccesible

Oh júbilo mortal!

Congótica. Voto, por tanto, para que esta “selección” reciba hoy aquello por lo que ha trabajado: la derrota. ¡Colombia lo necesita!

Congótica 2. La FLIP protesta porque Petro protesta contra RCN que protesta contra Petro. Uno y otra se acusan de estar “violando la libertad de prensa.”

Congótica 3. Y al tiempo leo en El Tiempo esta notícula a pie de crónica: “La sociedad Corficolombiana … controla a la sociedad Casa Editorial El Tiempo.”

Congótica 4. Y me acuerdo de cómo maltratamos a Maturana cuando sugirió que la Selección Colombia juega igual a como vivimos los colombianos.

 

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