Bernardo Congote

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Para Bogotá: Educación Infantil Superior

Es un reto poderoso. Innovador. Transformar el cuidado infantil en educación de calidad superior, constituiría un hito educativo en Colombia. Pues bien, a ello se ha comprometido la nueva Secretaria de Educación del Distrito Capital[i].

La Dra. Edna Bonilla intenta dar un salto cualitativo. Al respecto, se podría plantear la hipótesis de que, inclusive con menos recursos, la educación infantil superior produciría logros de mayor calidad y magnitud que los que se podrían generar en las fases media y universitaria. Todo porque un mínimo acto formativo en el niño tendría más grandes, inmediatos y visibles impactos.

Como bien lo sugiere la nueva Secretaria de Educación, el ICBF debería transformar su vieja idea del “cuidado infantil” para cooperar en un proyecto integral educativo de los niños.

Entre otras, el tema del ICBF tendría más tela por cortar. Si no me equivoco, la nueva Secretaria también se pregunta por qué dedicar recursos a alimentar, con igual prioridad, a los niños menores que a los adolescentes.

Enfatizando en los menores, haría que nuestros impuestos, amén de producir logros significativos, garantizaran una vida de calidad en “los nacidos en 2020 que van a ejercer su ciudadanía en 2038”. No en vano su proyecto traza líneas hasta los 2030.

Pero si se continuara invirtiendo los mismos recursos para alimentar adolescentes, se seguirían generando incentivos perversos. Por ejemplo, inducir a los padres a gastar en bienes superfluos o, peor, en tabaco y cerveza en lugar de cubrir los alimentos de su hogar.

Concentrarse en que la primera edad aprenda a pensar, por ejemplo, sería prioritario. Buena parte de los problemas de bachillerato y universidad, descansarían hoy en resolver problemas de método que no estamos manejando en la educación infantil. (Problemática que afectaría por igual a las escuelas públicas y privadas).

Si lo anterior no bastara, la Dra. Bonilla es, probablemente, una de las primeras expertas que pone el dedo en la llaga de una educación que prioriza la construcción de edificios por sobre la de los seres humanos. Al respecto afirma que “seguramente vamos a necesitar nuevos colegios, pero el énfasis no va a estar en el ladrillo”.

A todas las escalas educativas, este es otro reto de fondo. Algunas universidades de prestigio vienen solicitando aportes de los egresados para ofrecerles becas a sus estudiantes. Y se niegan a debatir si han evaluado lo que significaría, en esta era de la inteligencia artificial, dejar de incurrir en lucros cesantes construyendo edificios cada vez más vacíos para reinvertir en pagarles mejor a sus profesores y financiar becas para sus estudiantes.

Por supuesto que si en la educación infantil, también nos concentramos menos en los ladrillos y más en los niños, los logros brotarán fecundamente.

¿Y eso de los 20.000 cupos universitarios nuevos es utópico? ¡En absoluto! La Universidad Distrital, por ejemplo, tal y como ocurre con los entes educativos de su tipo, acusaría un lucro cesante del 37% en relación con su ocupación horaria.

Abriendo actividades a las 7:00 y cerrando a las 22:00, esta franja ocuparía el 63% del horario disponible. Especulamos en que, si la UD cuenta con hoy con unos 26.000 estudiantes, entre las 22:00 y las 7:00 del día siguiente podría ofrecerles cupos aproximadamente a otros 10.000. Por supuesto que apropiando nuevos recursos acompañados de una amplia veeduría ciudadana.

Y si lo anterior fuera insuficiente, podría ocurrir que el experimento de la UD impulsara acciones similares en la Universidad Nacional o en la Pedagógica y, por qué no, en las universidades privadas. ¡La universidad 24 horas (no todas presenciales) también podría ser parte de esta revolución!

Congótica. La paradoja educativa consistiría en que, si descuidamos la educación de los niños, tendremos que invertir muchos más recursos en los mayores pero logrando impactos relativamente menores.

Congótica 2. Una consigna de la Policía Nacional rezaba, en una antigua valla de la Avenida 68 en Bogotá, lo siguiente: educad al niño y no tendréis que castigar al adulto.

Congótica 3. En las escuelas deberían predominar los maestros forjadores de seres humanos, por sobre los “maestros” de obra.

El autor es Subdirector del Grupo SERVIPÚBLICOS (Colciencias B),  Investigador Junior (Colciencias), miembro del Consejo Internacional de la Fundación Federalismo y Libertad (Argentina – www.federalismoylibertad.org) y escribe el blog argentino: www.federalismoylibertad.org/agenda/artículos

[i] “Educación inicial y superior, las prioridades de la nueva secretaria”. Entrevista a la Dra. Edna Bonilla. Diario El Tiempo, dic. 26 de 2019, Pg. 3.2

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