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Bernardo Congote

¡No me (nos) crean tan pendejo (s)!

Nadie entra a la guerrilla convencido de las bondades democráticas. El guerrillero se hace convencido de resolver a bala lo que otros pretendemos resolver dialogando. La guerrilla supone pisotear casi todas las reglas de juego. Y peor, identificarnos a quienes pretendemos cumplirlas como idiotas, mientras... Ver post completo.