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Comercio de caballitos de mar continúa imparable pese a prohibiciones

  • Un nuevo estudio encontró que muchos países asiáticos con prohibiciones a la exportación de caballitos de mar todavía comercian los diminutos animales.

(Mongabay Latam / Shreya Dasgupta)

Un nuevo estudio encontró que muchos países con prohibiciones a la exportación de caballitos de mar todavía comercian los diminutos animales.

Caballitos de mar secos en Hong Kong por Tyler Stiem/Project Seahorse.

Mientras que algunos de estos peces de forma peculiar con cabezas de caballo y colas prensiles se venden vivos para ser exhibidos en acuarios, la mayoría se comercializan en sus formas secas, principalmente para ser usados en la medicina tradicional china. Entre el 2004 y 2011, por ejemplo, los caballitos de mar secos representaron el 98 % de los 3.3 a 7.6 millones de caballitos de mar reportados que se comercializaron. Solamente Hong Kong importó de 3 a 5 millones de estos caballitos de mar.

Todas las especies conocidas de caballitos de mar (Hippocampus spp.) están sujetas a restricciones comerciales. En el 2002, estos diminutos animales se agregaron al Apéndice II de la CITES (Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), lo que significa que solo los caballitos de mar que se obtienen de manera sostenible y legalmente pueden ser exportados. Sin embargo, en lugar de regular el comercio, muchos países que anteriormente exportaban caballitos de mar, como India, Filipinas e Indonesia, prohibieron las exportaciones por completo. Incluso Tailandia, que una vez fue el mayor exportador mundial de caballitos de mar secos, impuso una prohibición a partir de enero de 2016.

«Esto significó que los países históricamente responsables del 98 % de las exportaciones de caballitos de mar reportadas por volumen ahora tienen prohibiciones de exportación impuestas por la CITES o por sí mismos», dijo Sarah Foster, autora principal del estudio publicado en Marine Policy, e investigadora asociada del proyecto Seahorse (Caballito de mar) con sede en Canadá.

Para ver si estas prohibiciones se aplicaban, Foster y sus colegas fueron a Hong Kong, el mayor importador mundial de caballitos de mar secos. Ellos entrevistaron a 189 comerciantes en Hong Kong, incluidos importadores, mayoristas y minoristas, y les preguntaron de dónde creían que provenían sus reservas de caballitos de mar secos, comprados en el 2016 y 2017. Según los comerciantes, su mayor fuente de caballitos de mar secos fue Tailandia, seguida de Filipinas, China continental, Australia, India, Malasia y Vietnam; la mayoría de estos países, sin embargo, tienen prohibiciones de exportación.

Esto no sorprendió al equipo en absoluto, dijo Foster.

Los caballitos de mar secos se utilizan principalmente en la medicina tradicional china. Imagen de Tyler Stiem/Proyecto Seahorse

“Los caballitos de mar secos son muy fáciles de transportar a través de las fronteras, son pequeños y, al estar secos, se mantienen bien durante largos períodos de tiempo. A menudo se transportan entre los envíos de otros mariscos secos o en el equipaje personal, o a través de otras rutas difíciles de detectar», dijo. «Por lo tanto, habíamos sospechado que aún estaban cruzando las fronteras a pesar de las prohibiciones declaradas de exportación».

Solo en febrero pasado, los funcionarios de aduanas de la India incautaron 160 kilogramos de caballitos de mar secos y de contrabando.

«Lo que tenemos ahora es una situación en la que el comercio de caballitos de mar parece continuar como de costumbre, pero no es legal ni está gestionado ni monitoreado, lo cual es obligatorio por las disposiciones de la CITES», dijo Foster.

Sarah Foster, investigadora asociada del proyecto Seahorse: “Pueden levantar las prohibiciones y tomar medidas hacia un comercio legal y sostenible”.

Gran parte del comercio de caballitos de mar parece persistir a pesar de las prohibiciones, en gran medida debido a prácticas de pesca indiscriminadas, como el arrastre que atrapa a millones de caballitos de mar cada año aunque en realidad está dirigido a otras especies de peces. Lo que esto significa, dijo Foster, es que los caballitos de mar continuarán siendo capturados incluso si no hay demanda en el mercado.

Además, las prohibiciones o restricciones comerciales a las exportaciones de caballitos de mar carecen de sentido a menos que se cumplan adecuadamente. Los países parte de CITES, por ejemplo, deben limitar la exportación de caballitos de mar a niveles que sean seguros para las poblaciones silvestres. «Muchos están luchando para cumplir con esta obligación», dijo en un comunicado Amanda Vincent, coautora del estudio y profesora de la Universidad de British Columbia, además de ser directora del Proyecto Seahorse.

Sin embargo, optar por no manejar con cuidado el comercio porque es difícil e imponer una prohibición total también es problemático, dijo Foster. «El desafío ahora es que tampoco están implementando completamente las prohibiciones», dijo. “Si las partes van a usar prohibiciones para cumplir con sus obligaciones CITES, en lugar de trabajar hacia un comercio legal y sostenible, entonces tienen que hacerlas cumplir. De lo contrario, las poblaciones de caballitos de mar no estarán en buenas condiciones. Seguirán siendo atrapados y encontrarán su camino hacia los mercados».

El caballito de mar oceánico (Hippocampus kuda) es uno de los caballitos de mar más comúnmente comercializados. Imagen de Nick Hobgood a través de Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0).

Los investigadores dicen que el comercio de caballitos de mar se puede gestionar de manera que no afecte a las poblaciones silvestres. Por ejemplo, los países que han prohibido el comercio de caballitos de mar deben encontrar formas de hacer cumplir sus prohibiciones de forma efectiva.

«Alternativamente, pueden levantar las prohibiciones y tomar medidas hacia un comercio legal y sostenible», dijo Foster. “Estamos seguros de que los caballitos de mar estarán mejor con el apoyo de la CITES que sin él […] Hay herramientas para ayudar a las Partes a hacerlo bien. Pueden comenzar con lo que saben ahora y mejorar a medida que aprenden más en un contexto de manejo adaptable. En muchos casos, un comercio legalmente gestionado de manera imperfecta es más fácil de mejorar hacia la sostenibilidad que el comercio en el mercado negro».

El artículo original fue publicado en Mongabay Latam. Puedes revisarlo aquí.

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