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Ballenas en Antártica nadan a centímetros de un grupo de kayakistas

  • Un grupo de 12 kayakistas interactuaron con ballenas en la Antártica, durante dos horas seguidas y a una distancia de pocos centímetros.

(Mongabay Latam / Michelle Carrere). Cuando un grupo de kayakistas se encontraba remando entre los hielos de la Antártica, dos ballenas vinieron hacia ellos y comenzaron a nadar y a jugar, suavemente, entre los kayak. Las 12 personas quedaron mudas. Se quedaron ahí, en silencio, escuchando nada más que el sonido del agua y la respiración de las ballenas que asomaban sus cabezas, como saludando, y sacaban del agua sus enormes colas.

Las ballenas se movieron todo el tiempo muy suavemente entre los kayak. Foto: Luis Turi
Las ballenas se movieron todo el tiempo muy suavemente entre los kayak. Foto: Luis Turi

Mongabay Latam conversó con Luis Turi, unas de las personas que estuvo presente en este inusual avistamiento de ballenas. Guía turístico en la Antártica y habitante de Ushuaia, en la Patagonia argentina desde hace 25 años, “es la primera vez que me pasa algo tan impresionante” dice.

¿Cómo fue que ocurrió la interacción con las ballenas?

Ese día era un día raro. Casi todos los pasajeros habían ido en zodiac a hacer un crucero, se fueron lejos, así es que ese día éramos 12 en kayak. Era un día que pintaba ser un bajón porque estaba todo nublado, medio neviscando.

De pronto vimos una ballenas que estaban como a tres kilómetros. Estaban comiendo en la típica actitud en la que sacan la cola y se van para abajo.

¿Eso lo hacen cuando están comiendo?

Claro. Cuando están comiendo hacen inmersiones verticales. Van al fondo y después ascienden girando para concentrar los peces o el krill en un lugar y al final abren la boca y engullen todo. Ahí inmediatamente sacan el lomo, porque giran, y se zambullen otra vez en la vertical. En ese momento es cuando sacan la cola.

Entonces vimos eso y nos empezamos a acercar. Cuando estábamos como a un kilómetro, las ballenas desaparecieron. Dijimos “¡oh, que bajón!”, pero de pronto aparecieron al lado nuestro.

Ese día más que avistaje de ballenas, fue avistaje de humanos porque ellas vinieron a vernos a nosotros.

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¿Y qué pasó luego?

Nos quedamos quietos ahí. Yo tenía miedo en un principio porque las normas para el avistaje de fauna dicen que no te puedes acercar más de 30 metros de las ballenas. Pero bueno, en esta situación las ballenas vinieron a nosotros. Al principio tratamos de movernos, de alejarnos, pero ellas estaban ahí.

Yo tenía miedo también por la seguridad… de que alguien se fuera al agua.

"En el video se puede ver una que saca la cabeza, se zambulle y pasa a dos centímetros del kayak que está adelante. Y mueve la aleta así… grande como el kayak mismo. ¡Mide cinco metros la aleta!". Foto: Luis Turi
«En el video se puede ver una que saca la cabeza, se zambulle y pasa a dos centímetros del kayak que está adelante. Y mueve la aleta así… grande como el kayak mismo. ¡Mide cinco metros la aleta!». Foto: Luis Turi

Son tan grandes que podrían haber desestabilizado el kayak, ¿no?

Exacto. Pero fue increíble la suavidad con la que se movieron todo el tiempo. En el video se puede ver una que saca la cabeza, se zambulle y pasa a dos centímetros del kayak que está adelante. Y mueve la aleta así… grande como el kayak mismo. ¡Mide cinco metros la aleta!

¿Cuánto tiempo duró todo eso?

Las ballenas estuvieron con nosotros casi dos horas.

¿Y qué decían ustedes? ¿Había comentarios?

Nadie dijo nada. Solo se escuchaba el sonido del movimiento del agua con las inmersiones y la respiración de las ballenas. Al principio tuvimos todos un poco de miedo y después fue un flash total. Toda la gente estaba en silencio. Ese viaje fue superfuerte porque no hubo nada después que pudiera superar esto. Fue un impacto… fue muy heavy, muy lindo, la verdad es que yo nunca había vivido una experiencia así tan fuerte.

Había estado cerca de ballenas, pero es la primera vez que me pasa algo tan impresionante.

Me pasó en Groenlandia, el año pasado, que una ballena chocó con un kayak. Estábamos entrando a una bahía donde íbamos a instalar el campamento y vemos que había una ballena dando vuelta adentro. De pronto la ballena sale hacia delante de dos kayak y se los llevó puestos. Los chocó con el lomo, pero fue un accidente. La ballena no nos vio.

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Además de las ballenas ¿qué otro tipo de fauna se ve en la Antártica?

En la Antártica no hay mucha biodiversidad, pero si hay mucha biomasa entonces hay colonias de pingüinos donde hay 100 000, 200 000 parejas. Encontrás muchas focas de diferentes especies, hay aves, petreles, albatros, mucho tipos de aves que van a alimentarse en verano. Se ven orcas, ballenas. Es el paraíso de las ballenas porque van ahí a alimentarse. Todas las que pasan su invierno en la zona de Ecuador, Chile y Perú, las ballenas de Puerto Pirámides, en la península de Puerto Valdés en Argentina, algunas del Sur de África, todas esas ballenas bajan a la Antártica en verano para alimentarse porque ahí hay masas de krill muy importantes. Luego van a reproducirse a la zona más ecuatorial. Entonces hay lugares donde encontrás grupos enormes de ballenas.

¿Qué especies son más abundantes?

La más abundante es la Jorobada, pero también hay ballena Franca, ballena Azul, ballena Minke. Las que estuvieron con nosotros el día de los kayak son Jorobadas.

Para ver más vídeos de las ballenas en Antártica, puedes entrar a nuestro canal de YouTube aquí.

Una versión ampliada de esta entrevista fue publicada en Mongabay Latam. Puedes leerla aquí.

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