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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs El Espectador</title>
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        <title>La doble moral de las marchas</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/la-doble-moral-de-las-marchas/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia, hasta los trancones tienen ideología.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cada vez que la izquierda convoca una marcha, la derecha sale a exigir respeto por los derechos de quienes no protestan. Aunque el argumento parece razonable, muchas veces esconde una intención bastante menos noble: insinuar que quienes se quedan en casa están de acuerdo con el <strong><a href="https://www.presidencia.gov.co/">Gobierno</a></strong> de turno. Como si no salir a la calle equivaliera a firmar un cheque en blanco al gobernante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Durante el Gobierno de Iván Duque, en medio del estallido social y de las noches de cacerolazos, la entonces vicepresidenta Marta Lucía Ramírez sostuvo que eran más los colombianos que no marchaban que quienes sí lo hacían. Un razonamiento bastante conveniente para el poder: como muchos no salen a protestar, entonces deben estar satisfechos.<strong> ¡Qué manera tan ingeniosa de fabricar mayorías! </strong>No hace falta conquistar el respaldo ciudadano; basta con atribuirle una opinión a quienes nunca la expresaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La realidad es que la gente no marcha por muchas razones: porque trabaja, porque tiene responsabilidades familiares, porque teme perder su empleo o, sencillamente, porque no le gusta manifestarse. También hay quienes respaldan al Gobierno, por supuesto, pero convertir a todos los que permanecen en casa en simpatizantes del poder es una forma bastante descarada de manipulación política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo curioso es que quienes invocan los derechos de los que no marchan suelen preocuparse, ante todo, por los trancones. <strong>Parece que el problema no es la congestión, sino quién la produce.</strong> Cuando protesta el adversario, la movilidad se convierte en una tragedia nacional; cuando marcha el bando propio, las incomodidades parecen sacrificios necesarios para defender la democracia. <strong>En Colombia, hasta los trancones tienen ideología.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por supuesto, el derecho a protestar no autoriza a agredir personas, destruir bienes públicos o privados ni vandalizar buses y estaciones de transporte. La violencia debe condenarse sin importar quién la ejerza. Pero tampoco es legítimo utilizar los actos de algunos para estigmatizar a todos los manifestantes.<strong> Ni todos los que salen a la calle son vándalos, ni todos los que se quedan en casa respaldan al Gobierno.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La doble moral también aparece cuando se cuestiona a la izquierda por llevar menores de edad a las manifestaciones, mientras sectores conservadores y organizaciones religiosas marchan acompañados de sus hijos contra el aborto o determinadas políticas relacionadas con la población LGBTIQ+.<strong> ¿Los niños corren peligro cuando marchan con la izquierda, pero están perfectamente seguros cuando lo hacen con la derecha? </strong>Si de verdad preocupa su bienestar, el criterio debe ser el mismo para todos. La protección de la infancia no puede depender del color de una bandera ni de las convicciones políticas de sus padres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Eso no significa desconocer que la izquierda también ha abusado de las convocatorias callejeras. Durante el Gobierno de Duque, algunas movilizaciones parecían responder a una estrategia de protesta permanente, como si el país tuviera que vivir en campaña electoral las veinticuatro horas del día. Incluso Gustavo Petro llegó a proponer que la gente golpeara cacerolas desde sus ventanas a la medianoche del 31 de diciembre. Una ocurrencia que pretendía convertir hasta la llegada del Año Nuevo en una manifestación política. Afortunadamente, los colombianos también quieren celebrar, descansar y vivir sin que cada momento de su existencia tenga que convertirse en un acto de militancia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y qué decir de las marchas contra la corrupción. Allí aparecen políticos de todos los sectores denunciando indignados un problema que también ha salpicado a sus propias colectividades. Todos condenan la corrupción, siempre y cuando la cometa el adversario. Cuando el señalado pertenece al propio bando, aparecen las justificaciones, los matices y las explicaciones. ¡Qué admirable compromiso con la transparencia, siempre que no haya que aplicarla en casa!</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si la izquierda y la derecha quisieran organizar una marcha verdaderamente coherente contra la corrupción, podrían empezar por revisar sus propias filas. Aunque habría que ver cuántos dirigentes llegarían hasta el final si las pancartas dijeran: «La corrupción es inaceptable, especialmente cuando la cometen los nuestros».</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema, entonces, no es que unos marchen y otros no. El problema es que cada sector pretenda presentar sus propias protestas como heroicas expresiones democráticas y las del adversario como amenazas para la convivencia. La democracia exige garantizar el derecho a manifestarse, respetar a quienes deciden no hacerlo y condenar la violencia sin distinciones políticas.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>En últimas, la marcha más necesaria en Colombia sería la de los políticos contra su propia hipocresía.</strong> Esa sí tendría serios problemas de asistencia: no por falta de ciudadanos dispuestos a acompañarla, sino porque muchos de sus principales convocantes tendrían que marchar en contra de sí mismos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/donde-estan-los-milagros/">Nota recomendada: ¿Dónde están los milagros?</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134277</guid>
        <pubDate>Mon, 19 Oct 2026 19:55:58 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La doble moral de las marchas]]></media:description>
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        <title>La historia que incomoda</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/la-historia-que-incomoda/</link>
        <description><![CDATA[<p>La memoria de una nación no pertenece a quienes administran temporalmente sus instituciones.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Un museo es, entre muchas otras cosas, una manera de contar quiénes somos y hemos sido. A través de sus objetos, sus imágenes y las historias que decide poner en relación, una sociedad construye una representación de sí misma. Allí conviven episodios que despiertan orgullo con otros que preferiríamos olvidar; acontecimientos que forman parte de nuestra identidad y testimonios que contradicen la imagen que hemos aprendido a tener de nuestro país. Tal vez por eso los museos tienen una importancia política mucho mayor de la que habitualmente les reconocemos. No se limitan a conservar el pasado. Participan, también, en la forma como aprendemos a comprenderlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo ocurrido hace algunos días en el Museo Nacional de Colombia obliga a volver sobre esa relación. Por instrucción del Ministerio de Cultura fueron retiradas decenas de piezas relacionadas con los movimientos feministas, la diversidad sexual, la violencia política, la Constitución de 1991 y el Acuerdo de Paz de 2016. Entre ellas se encontraban una bandera del movimiento LGBTIQ+, afiches de candidatos presidenciales asesinados, documentos sobre las luchas por los derechos de las mujeres y objetos que daban cuenta de algunos de los momentos más significativos de nuestra historia reciente. En varias salas quedaron paredes vacías, mientras el Gobierno anunciaba el comienzo de una denominada contrarrevolución cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ministra Paola Holguín ha defendido estas decisiones bajo el argumento de que el Museo Nacional no puede convertirse en un instrumento de adoctrinamiento político, ni en un espacio de apología al delito o de difusión de versiones sesgadas de nuestra historia. Su planteamiento contiene una preocupación que no debería descartarse de antemano. Las instituciones culturales financiadas con recursos públicos no están llamadas a reproducir las preferencias ideológicas de quienes las administran, y mucho menos a presentar como verdades indiscutibles interpretaciones que pertenecen al terreno de la controversia política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, reconocer esa preocupación no resuelve el problema. Más bien obliga a examinar con mayor detenimiento la naturaleza de las decisiones adoptadas. Porque si algo deberíamos tener claro es que ninguna exposición museográfica constituye una representación completa, definitiva y absolutamente neutral de la realidad. Toda curaduría implica seleccionar. Al escoger una pieza y no otra, al relacionar determinados acontecimientos y construir un recorrido, los museos producen interpretaciones. Esa condición no representa necesariamente una deformación de su misión. Es parte de ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cuestión verdaderamente importante aparece cuando intentamos comprender quién ejerce esa facultad de selección, bajo qué criterios y con qué límites. Una cosa es que un equipo de historiadores, conservadores y curadores decida modificar una exposición a partir de nuevas investigaciones, discusiones académicas o transformaciones en la comprensión de un acontecimiento. Otra, sustancialmente distinta, es que una autoridad política determine qué expresiones deben desaparecer de las salas porque resultan incompatibles con su interpretación de la historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese punto, el debate deja de ser exclusivamente cultural y adquiere una dimensión institucional. El Museo Nacional no es una dependencia destinada a ilustrar el programa político de cada administración. Su responsabilidad consiste en conservar, investigar e interpretar un patrimonio que pertenece a la sociedad y cuya complejidad difícilmente puede reducirse a las convicciones de un gobierno. Esa responsabilidad exige independencia profesional, sin que ello signifique inmunidad frente al escrutinio público ni resistencia automática a cualquier transformación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay, además, una dimensión del problema que suele pasar inadvertida. La relación entre arte y política no comienza cuando una obra transmite un mensaje partidista. También se expresa en las decisiones que organizan aquello que una sociedad puede ver, reconocer y considerar parte de su experiencia colectiva. El espacio de un museo tiene, en ese sentido, una capacidad particular para otorgar visibilidad. Cuando un objeto ingresa a una exposición pública adquiere la posibilidad de participar en una conversación social más amplia. Cuando desaparece, esa posibilidad se reduce, aunque el objeto permanezca perfectamente conservado en un depósito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso resulta insuficiente afirmar que no existe censura porque las piezas no han sido destruidas ni se ha prohibido su circulación. La censura puede adoptar expresiones menos evidentes que una prohibición formal. También puede manifestarse cuando una institución utiliza su autoridad para sustraer de la mirada pública determinadas experiencias por razones ideológicas. No toda retirada constituye censura, naturalmente. Pero tampoco basta con denominarla &#8220;revisión curatorial&#8221; para eliminar las preguntas sobre su propósito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El caso colombiano resulta especialmente inquietante por la naturaleza de algunos de los objetos retirados. Exhibir un afiche de Carlos Pizarro no significa reivindicar la lucha armada del M-19. Mostrar la campaña presidencial de Bernardo Jaramillo Ossa tampoco obliga a compartir las posiciones de la Unión Patriótica. Del mismo modo, incorporar testimonios de las luchas feministas o de la diversidad sexual no equivale a exigir que todos los visitantes adopten una determinada concepción moral de la sociedad. Estos materiales permiten conocer acontecimientos, reconocer trayectorias históricas y comprender conflictos que efectivamente formaron parte de nuestra construcción nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Confundir la exposición de un acontecimiento con su aprobación política introduce una dificultad enorme para cualquier institución dedicada a preservar la historia. Bajo ese razonamiento, buena parte de los episodios más dolorosos de Colombia terminaría siendo imposible de representar. La memoria de la violencia, las guerrillas, el narcotráfico, las dictaduras o los enfrentamientos ideológicos tendría que someterse permanentemente a un juicio sobre la conveniencia de mostrar aquello que incomoda a quienes gobiernan. Y un país que solo puede exhibir los acontecimientos moralmente aceptables para sus autoridades termina construyendo una versión extraordinariamente limitada de sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esto tampoco significa que las exposiciones existentes sean intocables. Es legítimo revisar los relatos sobre el conflicto armado, discutir si determinadas piezas reciben una contextualización suficiente o incorporar perspectivas que hayan quedado marginadas. Incluso sería saludable preguntarnos si nuestros museos han sabido representar adecuadamente otras tradiciones políticas, religiosas y culturales cuya importancia histórica merece reconocimiento. El pluralismo exige precisamente esa disposición a ampliar las narraciones disponibles, sin reemplazar una interpretación dominante por otra igualmente excluyente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquí el problema está en el método. Las salas intervenidas fueron el resultado de procesos de investigación y renovación que se extendieron durante diferentes administraciones, no únicamente durante el pasado periodo presidencial. Alterar esos contenidos sin presentar previamente un nuevo planteamiento curatorial, sin explicar las razones particulares de cada retiro y sin permitir una deliberación profesional suficientemente transparente difícilmente contribuye a fortalecer la confianza en las instituciones culturales. Por el contrario, instala la sospecha de que el criterio decisivo no fue el conocimiento histórico, sino la afinidad política.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y sería un error pensar que esta exigencia de independencia debe aplicarse únicamente al gobierno actual. En administraciones anteriores también hemos visto cómo los símbolos patrimoniales adquirieron protagonismo dentro de las disputas políticas, como ocurrió con la espada de Bolívar y su utilización en la escenificación del poder presidencial. Aunque se trate de situaciones diferentes, ambas recuerdan la facilidad con que los bienes culturales pueden terminar convertidos en instrumentos de legitimación política. La defensa de la autonomía institucional pierde buena parte de su sentido cuando depende de nuestras simpatías por quien ocupa transitoriamente la Presidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Constitución de 1991 reconoció a Colombia como una nación pluralista y diversa. Esa definición no puede quedar reducida a una declaración jurídica sin consecuencias para la manera en que nuestras instituciones representan la sociedad. Precisamente porque existen interpretaciones contradictorias de la historia necesitamos lugares capaces de hacerlas visibles, contrastarlas y someterlas a discusión. La función de un museo público no consiste en resolver definitivamente esas contradicciones, sino en ofrecer las condiciones para comprenderlas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Estado tiene, por supuesto, la responsabilidad de orientar la política cultural, asignar recursos y garantizar que las instituciones cumplan su misión. Pero esa facultad no debería confundirse con el derecho a determinar qué versiones del pasado merecen permanecer ante los ojos de los ciudadanos. Gobernar implica tomar decisiones políticas; ejercer responsablemente el poder también exige reconocer los ámbitos en los que la autoridad debe encontrar límites.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí que la discusión sobre el Museo Nacional no pueda agotarse en la pregunta de si fueron retiradas treinta o cincuenta piezas, ni siquiera en determinar si estamos ante un episodio de censura. Lo que está en juego es la capacidad de nuestras instituciones culturales para preservar una relación crítica con el poder que las financia. Una democracia necesita museos que puedan revisar sus propios relatos, reconocer sus omisiones y confrontar nuestras certezas, incluso cuando hacerlo resulte incómodo para el gobierno de turno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá esa sea la responsabilidad más difícil del Estado frente a la cultura: comprender que proteger el patrimonio también significa aceptar que su interpretación nunca estará completamente bajo su control. Porque la memoria de una nación no pertenece a quienes administran temporalmente sus instituciones. Pertenece a una sociedad cuya historia, afortunadamente, siempre será más extensa, contradictoria y compleja que cualquier proyecto político.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Perafán</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134274</guid>
        <pubDate>Mon, 19 Oct 2026 15:20:32 +0000</pubDate>
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        <title>¿Dividir sin descentralizar?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/dividir-sin-descentralizar/</link>
        <description><![CDATA[<p>De muy poco sirve dividir el territorio si no se descentraliza el poder. Esto si queremos hablar de democracia. Porque, si se trata de consolidar un centralismo autoritario, la fórmula expedita es la de controlar pedazos del territorio a través de agentes dispuestos a cumplir órdenes.&nbsp; Una de las apuestas fundacionales de cada país es [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">De muy poco sirve dividir el territorio si no se descentraliza el poder. Esto si queremos hablar de democracia. Porque, si se trata de consolidar un centralismo autoritario, la fórmula expedita es la de controlar pedazos del territorio a través de agentes dispuestos a cumplir órdenes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las apuestas fundacionales de cada país es la de la forma como se dividirá el territorio. Decisión trascendental que debe ir acompañada de definiciones sobre las dosis de autonomía que se prescriban para los actores reales de la vida de cada segmento de la división. De lo cual sale el balance necesario entre el poder central y el que debe corresponder a los entes territoriales. A los territorios, como dicen ahora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En torno al asunto, cada país edifica su propia experiencia. La conciencia política sobre el tema es creciente, en la medida que cada día surgen nuevos servicios y la necesidad de definir quién los presta. Y el ordenamiento del territorio se hace cada vez más importante, si se tiene en cuenta la obligación de aprovechar los recursos naturales, al tiempo que se les protege de manera adecuada.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reto de manejar bien las divisiones territoriales se hace presente en todas partes. lo cual es explicable pues los factores que las determinan no son inermes, sino que, además de los procesos naturales, han de tener en cuenta los altibajos de las dinámicas económicas, sociales y culturales que animan la vida de esos segmentos más reducidos de la geografía donde la gente pasa su vida cotidiana.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, cuando se viven en diferentes aspectos y en distintos lugares del mundo problemas derivados de la colonización europea de otros continentes, especialmente en África y Asia, reviven rezagos de la secuencia iniciada con el reparto que tuvo lugar en el proceso de descolonización posterior a la Segunda Guerra Mundial.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Mariscal de Campo Asim Munir, hombre fuerte de Pakistán en virtud de la tradición de supremacía de las fuerzas armadas sobre unos poderes civiles prácticamente simbólicos, propone dar un salto de la existencia de cuatro provincias actuales a una distribución del territorio que lo dividiría por lo menos en 12, si no en más nuevas provincias.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya sabemos que el disparate postcolonial británico comenzó en la región con los trazados de Sir Cyril Radclife, que no conocía el territorio y, siguiendo la “genialidad” del Virrey Mountbatten, “negociada” a la brava por la insistencia de Muhammad Ali Sinnah, que exigía un país propio para los musulmanes, demarcó ese país “con dos alas”, cada una de ellas a un lado de la nueva India, con más de 1600 kilómetros de separación.&nbsp;&nbsp;Para lo cual resultaron mutiladas las provincias de Punjab, cuyo lado occidental pasó al Pakistán del Oeste, y Bengala, cuyo lado oriental pasó al del Este.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El esquema no funcionó. Y mal podría haber funcionado si se tiene en cuenta que el poder quedó asentado en el Pakistán Occidental, mientras el otro fungía prácticamente como colonia, por decir lo menos, y hablaba un idioma propio, el bengalí, que pocos entendían en Karachi, donde se habla urdu. De manera que, en 1971, con la conveniente y amable ayuda de la India, el Oriental armó tolda aparte para convertirse en Bangladesh.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pakistán, después de algunos avatares, quedó dividido en cuatro provincias que forman un Estado federal. El criterio de su existencia es básicamente el de la predominancia de una u otra comunidad, con su propia lengua: Baluchistán donde viven los baluchis, Punjab para los punjabíes, Sind, para los sindhis, Jaiber Pastunjuá donde se asientan los pastún. Gilgit Balistán, en el Norte, se ha asimilado de hecho a una provincia, que no lo puede ser formalmente, por formar parte de las disputas sobre Cachemira, de la cual Pakistán no controla más de un tercio, y no es provincia por ser territorio en disputa. Islamabad, la capital, es territorio federal. Las Provincias están repartidas en Distritos y estos en Tehsils, o Talukas, que comprenden varios Cabildos locales.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea del mariscal Munir es una de aquellas que se pueden vender fácilmente bajo la consigna de descentralizar para que los territorios estén mejor administrados en la medida que no dependan de centros remotos de decisión. Asunto que en Pakistán encuentra terreno abonado ante la precariedad de la vida aldeana y rural. Otra cosa, por supuesto, es que se produzca o no una verdadera descentralización, que exige la transferencia de competencias, recursos y capacidad decisoria hacia las pequeñas entidades territoriales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es un secreto que las provincias paquistaníes, además de atender a características étnicas, culturales y lingüísticas ya mencionadas, y precisamente por eso, son a la vez plataformas de funcionamiento de partidos políticos tradicionales, que siempre han tenido que “negociar” con los militares, siendo estos los supremos árbitros-actores de las grandes disputas. Por lo cual en sus cuentas el mariscal mal podría ignorar las consecuencias político-partidistas de su propuesta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El peor de los escenarios sería el de una pseudo descentralización, que simplemente desconcentrara el manejo del territorio, bajo el mando de agentes del gobierno central, e inclusive provincial, a su vez sometido a la orientación militar. Esto con variantes, como la fragmentación de los partidos y la línea directa entre los verdaderos dueños del poder y sus representantes en lo más profundo del país. Y sin contar con las exigencias del discurso que pueda cambiar exitosamente la inercia del funcionamiento del país, con sus afiliaciones clientelistas y sus dogmas políticos entrelazados con los religiosos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mejor escenario, por supuesto, sería el de un avance de la democracia regional y local mediante la transferencia de poder decisorio y recursos financieros a las autoridades de nuevos entes territoriales diseñados adecuadamente para atender realidades geográficas, económicas, ambientales y humanas que producirían el bienestar de la población. Algo difícil de conseguir de un trazo, y mucho menos en un país cuyas credenciales democráticas presentan vacíos, como el que representa el papel definitorio de las fuerzas armadas, representado en el hecho de que uno de los grandes partidos del país está proscrito, con su jefe en la cárcel y la prohibición de que los medios hablen de él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dividir sin descentralizar sería lo más parecido a destrozar. Construir un esquema de reparto regional que concilie diferentes intereses y haga a los ciudadanos protagonistas de su destino, con el ejercicio de la democracia local, facilitaría la toma de decisiones idóneas para los intereses de las comunidades de lo profundo de cada país. Habrá que observar con atención, en el caso paquistaní, como también en el nuestro, los avances efectivos, y ojalá nunca las frustraciones, de procesos animados a repartir lo mejor que se pueda el control del territorio y del poder.&nbsp;&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134270</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 23:21:20 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>Nuestro miserable Stalin</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/nuestro-miserable-stalin/</link>
        <description><![CDATA[<p>Stalin borraba personas de las fotografías. De la Espriella prefiere descolgar la historia del Museo Nacional. La paradoja de un gobierno que combate el comunismo con sus propios métodos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes llegan al poder convencidos de que la historia comienza con ellos. Suelen ser hombres de pocas lecturas y demasiadas certezas, individuos que confunden la complejidad del mundo con una conspiración de sus enemigos y que, ante la imposibilidad de comprender aquello que los contradice, prefieren suprimirlo. <strong>No es una novedad. La historia está llena de gobernantes que, incapaces de cambiar la realidad, han intentado al menos cambiar su representación</strong>. Nuestro miserable Stalin, por ejemplo, ha decidido empezar por las paredes de un museo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Gobierno ordenó retirar más de treinta piezas del Museo Nacional de Colombia, entre ellas objetos relacionados con las luchas feministas, la población LGBTIQ+, los magnicidios de <strong>Carlos Pizarro</strong> y <strong>Bernardo Jaramillo Ossa</strong> y la firma del Acuerdo de Paz de 2016. La decisión se inscribe en la llamada «contrarrevolución cultural» anunciada por el presidente, empeñado en restaurar unos valores tradicionales que, a juzgar por sus primeras decisiones, parecen necesitar para sobrevivir que desaparezca todo aquello que los contradiga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo curioso, por decirlo de alguna manera, es que este gobierno de ultraderecha, que no pierde oportunidad para denunciar los males del comunismo, haya terminado protagonizando una escena que recuerda ciertos procedimientos de la Unión Soviética de Stalin. Uno habría esperado que sus asesores, tan aficionados a la defensa de la libertad y tan dispuestos a señalar los errores de la izquierda, conocieran al menos la historia de los regímenes que tanto invocan para asustarnos. <strong>Pero acaso pedirles que lean antes de censurar sea una forma excesiva de optimismo</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Stalin tenía una costumbre extraordinaria: cuando uno de sus antiguos compañeros caía en desgracia, no siempre le bastaba con encarcelarlo o mandarlo ejecutar. También había que borrarlo de las fotografías. Nikolái Yezhov, uno de los responsables del aparato represivo soviético, apareció junto a Stalin en una imagen tomada a orillas del canal Moscú-Volga. Después de su detención y ejecución, su figura desapareció de las versiones oficiales. Los retocadores reconstruyeron el paisaje para que el antiguo funcionario dejara de existir incluso en aquella fotografía. David King reunió estos y otros ejemplos en <em>The Commissar Vanishes</em>, un libro que documenta la falsificación de imágenes durante el estalinismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El procedimiento tenía una lógica impecable, si uno acepta la lógica de los tiranos: si alguien ha dejado de ser útil para el poder, tampoco merece haber formado parte de su historia. La fotografía, que debería servir como testimonio de lo ocurrido, se convierte entonces en una declaración de lo que el gobernante desea que haya ocurrido. <strong>El pasado deja de ser un territorio que se investiga y pasa a ser una propiedad privada del Estado</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nuestro miserable Stalin criollo tiene una curiosa manera de combatir el comunismo: imitando, en materia de memoria, algunos de los procedimientos que tanto dice aborrecer</strong>. El abogado que llegó al poder después de construir una trayectoria profesional ligada a la defensa de los mafiosos y paramilitares en Colombia pretende ahora enseñarnos qué partes de nuestra historia merecen permanecer a la vista. Su cruzada contra la izquierda parece haberlo conducido a una paradoja que quizá no advierta: mientras denuncia el fantasma comunista, se arroga la facultad de corregir el pasado desde el poder. Stalin mandaba borrar de las fotografías a quienes habían dejado de convenirle; nuestro aprendiz de censor descuelga piezas que incomodan a su proyecto ideológico. No hace falta convertir la historia soviética en una caricatura para reconocer la ironía: quien dice combatir una tradición política termina recurriendo a mecanismos de exclusión que recuerdan algunos de sus episodios más conocidos. Y es que el autoritarismo, a diferencia de lo que creen sus devotos, no necesita declararse comunista o, como es el caso de Colombia, fascista, para querer decidir qué puede recordar una sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El argumento oficial habla de combatir la apología del terrorismo. Pero mostrar una pieza sobre Carlos Pizarro no equivale a justificar los crímenes del M-19; exhibir documentos sobre el Acuerdo de Paz no obliga a compartir todas las decisiones de quienes lo firmaron; conservar materiales sobre las luchas feministas o la diversidad sexual no convierte al museo en una organización militante. Un museo no es una tribuna que obliga al visitante a obedecer una doctrina. Es, precisamente, el lugar donde los objetos, los documentos y las interpretaciones deben ponerse a disposición del público para que este pueda examinar una historia compleja y, cuando sea necesario, discutirla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso importa tanto la autonomía curatorial. Las exposiciones permanentes del Museo Nacional fueron resultado de años de investigación y de un esfuerzo por incorporar experiencias que durante mucho tiempo quedaron relegadas a los márgenes del relato nacional. Retirar piezas sin presentar un nuevo guion curatorial conocido no constituye una revisión histórica rigurosa. Es, cuando menos, una intervención política cuya justificación merece ser examinada públicamente. Los museos de arte moderno que protestaron contra la medida tienen razón al reclamar que ningún gobierno convierta sus preferencias ideológicas en criterios para decidir qué puede ver la ciudadanía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La ironía final es que los censores suelen sobreestimar su poder y subestimar la inteligencia de quienes los observan</strong>. Las paredes vacías del Museo Nacional no han conseguido borrar las luchas feministas, las vidas de las personas LGBTIQ+, los asesinatos políticos ni el proceso de paz. Por el contrario, han suscitado preguntas sobre lo que falta y sobre las razones de esa ausencia. El espacio vacío, que debía silenciar una historia incómoda, termina revelando la voluntad de silenciarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá nuestro miserable Stalin debería aprender algo de aquel Stalin al que tanto se parece en sus pretensiones: ni siquiera el poder de un Estado puede garantizar que el pasado obedezca para siempre. Las fotografías sobreviven en los archivos; los documentos reaparecen; los testigos hablan; las generaciones siguientes descubren las huellas de aquello que se quiso borrar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las paredes, tarde o temprano, vuelven a llenarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Albeiro Guiral</strong><a href="https://twitter.com/amguiral"><br></a><a href="https://www.instagram.com/amguiral/">www.instagram.com/amguiral</a></p>
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        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>El Peatón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134265</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 21:22:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Stalin.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nuestro miserable Stalin]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134265</post-id>    </item>
        <item>
        <title>¿Para qué sirve el arte?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/catrecillo/para-que-sirve-el-arte/</link>
        <description><![CDATA[<p>Un amigo me decía que el arte solo sirve para decorar paredes y llenar espacios vacíos con objetos atractivos. Sí, el arte sirve para embellecer el espacio que habitamos, pero no solo para eso. Paul Klee No todo lo bello es artístico y no todo lo artístico es bello, pero es cierto que la belleza [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Un amigo me decía que el arte solo sirve para decorar paredes y llenar espacios vacíos con objetos atractivos. Sí, el arte sirve para embellecer el espacio que habitamos, pero no solo para eso.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="800" height="808" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Abstraction_with_Reference_to_a_Flowering_Tree_by_Paul_Klee_1925_oil_on_carton_-_National_Museum_of_Modern_Art_Tokyo_-_DSC06558.jpg" alt="" class="wp-image-134260" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Abstraction_with_Reference_to_a_Flowering_Tree_by_Paul_Klee_1925_oil_on_carton_-_National_Museum_of_Modern_Art_Tokyo_-_DSC06558.jpg 800w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Abstraction_with_Reference_to_a_Flowering_Tree_by_Paul_Klee_1925_oil_on_carton_-_National_Museum_of_Modern_Art_Tokyo_-_DSC06558.jpg?resize=297,300 297w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Abstraction_with_Reference_to_a_Flowering_Tree_by_Paul_Klee_1925_oil_on_carton_-_National_Museum_of_Modern_Art_Tokyo_-_DSC06558.jpg?resize=768,776 768w" sizes="(max-width: 800px) 100vw, 800px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Paul Klee</p>



<p class="wp-block-paragraph">No todo lo bello es artístico y no todo lo artístico es bello, pero es cierto que la belleza ha sido y es uno de los atributos más buscados al fabricar un artefacto o ejecutar una acción. No por otra razón al estudio del arte se lo llama estética. Preferimos lo bello a lo feo. Lo bello es la carnada que nos hace morder, pues ante la belleza respondemos con sentimientos de deseo. Apreciar la belleza fue el truco que se «inventó» la naturaleza para hacernos decidir por lo que nos era conveniente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando un objeto o el resultado de una acción están por encima de lo acostumbrado, cuando al percibirlos nos emocionamos porque detectamos que son mejores que todo lo que hemos percibido de esa misma clase, los subimos de categoría y nos inventamos una para ello: la categoría del arte. Un objeto puede ser una pintura, un ánfora griega, un poema, una novela o una sonata; una acción puede ser un ballet, una ejecución de violín o de piano, o un <em>performance</em>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Optimizar una acción o un objeto tiene una consecuencia inmediata: les aumenta el valor. Cuando aumentamos el valor de algo, lo cuidamos más, lo conservamos, lo apreciamos de una manera distinta. Como esas cosas que alcanzan lo óptimo sirven para capturar nuestra atención y hacernos sentir el deseo de poseerlas, de acercarnos o de repetirlas, sirven también para doblegarnos o dominarnos. Este es el aspecto ético del arte: puede ser usado para el bien y también para el mal. Llevar un asunto a la condición de artístico ha sido muy útil para dominar, para crear necesidades, para vender un producto, para escandalizar, para crear compromisos, para validar acciones, para creer en mentiras o en verdades, y para adorar a reyes y a divinidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La capacidad más extraña que posee el arte es la de hacer sentir los mismos efectos que produce el enamoramiento: sobrecogimiento, placer mental y físico, estado contemplativo y de entrega, ansias de posesión, deseos de llorar o de sonreír, y la sensación de que la vida es más profunda y de que nos hemos vuelto, de repente, trascendentales. El significado de lo que nos rodea cambia, se torna más denso. Cuando se tiene una experiencia artística de alto nivel, uno se siente cambiado por dentro. Uno quiere cerrar los ojos y no ver nada más, taparse los oídos y no oír, aislarse y no recibir información del mundo exterior para alargar el ensimismamiento y sumergirse todavía más en la sensación que la obra produjo. Uno quiere hundirse en el océano del asombro profundo, cálido y lleno de un significado que sabemos que apenas intuimos, pero que no hemos resuelto. Uno necesita tiempo para reorganizar la nueva información que irremediablemente nos modificó algo por dentro</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arte puede actuar como sustituto del amor; quizá por eso nos parece una cosa tan seria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El arte sirve para multiplicar la vida, para vivirla dos o tres veces. Cuando uno reconoce una emoción dada y encuentra un poema o una novela que la explica, la recrea y la lleva más lejos, uno vuelve a vivir eso que vivió, pero con más reflexión y mayor comprensión. Cuando la música acompaña ciertos momentos de la vida, permite traerlos al presente —bueno, si no se la oye en demasía, solo de vez en cuando—.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Usando el arte uno puede hacer más visibles y significativas las experiencias. Usando artefactos artísticos, uno puede recrear ideas mentales, experiencias reales o sueños. Una vida que no ha sido contaminada por el arte es muy sosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Ana Cristina Vélez Caicedo</author>
                    <category>Catrecillo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134259</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 13:44:20 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/04/DefaultPostImage-3.jpg?quality=60&amp;#038;w=725" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[¿Para qué sirve el arte?]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Ana Cristina Vélez Caicedo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134259</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Encuentro académico en Medellín por reconstrucción de Quibdó y Chocó</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/encuentro-academico-en-medellin-por-reconstruccion-de-quibdo-y-choco/</link>
        <description><![CDATA[<p>El sábado 07 de noviembre, en Universidad EAFIT, 20 expertos de cuatro universidades y BanRepública abordarán cinco temáticas neurálgicas ante profesionales y estudiantes chocoanos residentes en Antioquia. El papel del conocimiento en una reconstrucción RE Quibdó &amp; Chocó es una iniciativa que combina los roles de la academia, el periodismo y la sociedad civil organizada, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El sábado 07 de noviembre, en Universidad EAFIT, 20 expertos de cuatro universidades y BanRepública abordarán cinco temáticas neurálgicas ante profesionales y estudiantes chocoanos residentes en Antioquia.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>En el encuentro estarán también profesores y estudiantes de universidades de Medellín que viajaron al Chocó para prestar apoyo técnico durante la emergencia por el terremoto y los <strong>alcaldes</strong> de <strong>Quibdó</strong>, <strong>Condoto</strong>, <strong>Tadó</strong> y <strong>Atrato</strong>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Se trata de <strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> <strong>2026</strong>, organizado por la <strong>Fundación Color de Colombia</strong>, con el apoyo de <strong>Urbam</strong>, Centro de Estudios Urbanos y Ambientales de la Universidad EAFIT, y de <strong>Codechocó</strong>, la Corporación Autónoma Regional para el Desarrollo Sostenible del Chocó.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los <strong>cinco temas</strong> que se tratarán son <strong>Plan Marshall</strong> y <strong>Fondo Milagro</strong>, Obras por Impuestos, Soluciones de vivienda, Gestión del riesgo y Reconstrucción y urbanismo.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Serán panelistas expertos de las universidades <strong>Nacional</strong> de Colombia, sede Medellín; <strong>EAFIT</strong>, Pontificia <strong>Bolivariana</strong> y <strong>UTCH</strong>, del Banco de la República, sucursal Medellín, y de Codechocó. </li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>RE Quibdó &amp; Chocó </strong>es un encuentro académico anual (presencial) y una iniciativa de Comunidad virtual de expertos y aprendices de expertos, asistidos por Inteligencia Artificial, de apoyo a la reconstrucción y el desarrollo de Quibdó y Chocó, 2026-2030. Hermana de <strong>RE Buenaventura</strong>, que  comenzará el 14 de noviembre en la Universidad ICESI de Cali.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>Los interesados pueden inscribirse en <a href="https://forms.gle/sPvxQvitNgkoZfQM9">este enlace</a>.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">El papel del conocimiento en una reconstrucción</h2>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> es una iniciativa que combina los roles de la academia, el periodismo y la sociedad civil organizada, de los cuales se espera independencia. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La <strong>academia</strong> puede producir <strong>conocimiento técnico</strong> pertinente; el <strong>periodismo</strong> puede traducir (divulgar) ese conocimiento al público y la <strong>sociedad civil</strong> puede promover una conversación más informada sobre los asuntos públicos. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ese marco, esta es la primera publicación del blog <strong>&#8220;Quibdó 2048-Chocó&#8221;</strong> en <strong>El Espectador</strong>, solicitado al periódico antes del terremoto. Este blog será la tribuna de los expertos y los ciudadanos con opiniones basadas en evidencia.</p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph">Una <strong>reconstrucción transformadora</strong> en Quibdó y Chocó se verá beneficiada si se logra una articulación de inteligencia colectiva, asistida por Inteligencia Artificial, cuyos aportes lleguen a la comprensión del mayor número posible de ciudadanos.</p>
</blockquote>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow"></blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>conocimiento importa</strong> porque reconstruir no es solamente reparar lo que el terremoto dañó, sino tomar mejores decisiones sobre el territorio, la vivienda, la infraestructura, la actividad productiva y las instituciones que harán posible el desarrollo futuro. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuanto más se apoyen esas decisiones en evidencia, conocimiento técnico y <strong>deliberación pública informada</strong>, mayores serán las posibilidades de que la reconstrucción no reproduzca los problemas del pasado, sino que abra oportunidades de progreso para Quibdó y el Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">De ahí el papel que <strong>RE Quibdó &amp; Chocó</strong> quiere cumplir: contribuir a que el conocimiento salga de los ámbitos especializados, se convierta en inteligencia colectiva y ayude a orientar o influir en las decisiones públicas.   </p>



<h2 class="wp-block-heading">Agenda general de RE Quibdó &amp; Chocó 2026</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La agenda de <strong>RE Quibdó &amp; Chocó 2026</strong> articula cinco dimensiones complementarias de una reconstrucción transformadora: </p>



<ul class="wp-block-list">
<li>una visión estratégica de largo plazo para impulsar el desarrollo integral del departamento; </li>



<li>los mecanismos financieros y los incentivos a la inversión capaces de convertir esa visión en proyectos y obras; </li>



<li>las soluciones de vivienda que respondan a las necesidades de los hogares y contribuyan a superar déficits históricos; </li>



<li>la planificación urbana y territorial que conecte vivienda, infraestructura, actividad productiva y protección ambiental; y</li>



<li> la gestión del riesgo para que las decisiones de reconstrucción reduzcan vulnerabilidades y fortalezcan la resiliencia de las comunidades.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El panel inaugural plantea el horizonte de desarrollo y su escala de financiación, mientras las cuatro sesiones temáticas profundizan en instrumentos, necesidades sociales, decisiones territoriales y capacidades científicas e institucionales para hacerlo viable y sostenible. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En conjunto, los cinco paneles proponen una mirada holística: que la reconstrucción no se limite a reparar los daños del terremoto, sino que se convierta en una oportunidad para movilizar conocimiento, inversión y cooperación institucional en favor de un Quibdó y un Chocó más seguros, productivos y prósperos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El encuentro tiene tres segmentos: <strong>panel inaugural</strong> en auditorio (de 8:00 am a 10:00 am), receso de 20 minutos, <strong>cuatro sesiones temáticas simultáneas</strong> en salones de clase (10:30 a 12:30), y <strong>almuerzo y café de integración y networking</strong> por cuenta propia (12:45 p.m. a 2:00 p.m.), en restaurante central de EAFIT.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Panel inaugural: &#8220;</strong>Un marco para pensar<strong> &#8220;Plan Marshall&#8221; en Chocó:</strong> <em>de las experiencias históricas de Europa y Valle de Tennessee (EE.UU.) a la realidad colombiana y el Fondo Milagro&#8221;. </em>8:00 a.m. a 10:00 a.m.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>II. Panel<strong> “Obras por impuestos: retos y potencial de la meta de COP medio billón en el Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>III. Panel <strong>&#8220;Soluciones de vivienda: de la urgencia de reparar, reconstruir y reubicar a la oportunidad de una política de vivienda integral en Quibdó y Chocó&#8221;</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>IV. Panel <strong>“Desafíos para la planificación urbana y la reconstrucción de Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li>V. Panel <strong>“Gestión de riesgos: conociendo el Sistema de Alerta Temprana de valle de Aburrá, pensando en Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Plan Marshall: de las referencias históricas a la realidad colombiana&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El panel inaugural busca conectar las lecciones de grandes experiencias históricas de desarrollo con las posibilidades reales de una transformación económica y territorial del Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La combinación de perspectivas —historia económica, análisis macroeconómico, desarrollo portuario y logístico, ingeniería, planeación y gobierno municipal— permitirá examinar qué podría significar un programa de desarrollo de gran escala para el departamento, qué proyectos podrían articularlo y qué condiciones institucionales y financieras necesitaría. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación entre expertos, representantes de la ingeniería chocoana y el alcalde de Quibdó permitirá relacionar esa visión de largo plazo con las necesidades de la reconstrucción después del terremoto y con las oportunidades que podría abrir el Fondo Milagro. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El desafío es pasar de una respuesta a la emergencia a una estrategia capaz de remover obstáculos históricos al desarrollo y generar nuevas oportunidades de inversión, productividad y bienestar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>I. Panel inaugural: &#8220;</strong>Un marco para pensar<strong> &#8220;Plan Marshall&#8221; en Chocó:</strong> <em>de las experiencias históricas de Europa y Valle de Tennessee (EE.UU.) a la realidad colombiana y el Fondo Milagro&#8221;. </em>8:00 a.m. a 10:00 a.m.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Esteban Posada</strong>, profesor e investigador del Departamento de Economía en la Escuela de Economía y Finanzas de la Universidad EAFIT, exjefe de Análisis Macroeconómico de Planeación Nacional: </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Breve contexto de historia económica para las referencias presidenciales al rescate del Valle de Tennessee y al Plan Marshall&#8221;.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><em><strong>Carlos Alberto Medina-Durango</strong>, PhD, gerente de la sucursal Medellín del Banco de la República, exsubgerente regional de Estudios Económicos: </em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em><em>&#8220;Elementos para un nivel macro de un &#8220;Plan Marshall&#8221; en el Chocó&#8221;.</em> </em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Andrés Felipe Bustos Isaza,</strong> estructurador y primer gerente de Puerto Antioquia; actualmente estructurador, desarrollador y CEO de Puerto Progreso de Urabá: </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><em>&#8220;Una aproximación al Corredor Interoceánico desde el punto de vista de un puerto en el mar caribe de Antioquia&#8221;.</em></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Corando Velásquez</strong>, ingeniero constructor, gerente de firma en el Chocó: <em>&#8220;Introducción a grandes proyectos para el desarrollo integral del Chocó&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Germán Lucumí</strong>, ingeniero, exsecretario de planeación de Quibdó, presidente de la Sociedad Chocoana de Ingenieros: <em>&#8220;Una visión de Plan Marshall para el Chocó desde la Sociedad Colombiana de Ingenieros&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Rafael Andrés Bolaños Pino</strong>, alcalde de Quibdó: <em>&#8220;Quibdó tras el terremoto y lo que espera de la reconstrucción y el Fondo Milagro&#8221;.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>conductor</strong> del panel será Daniel Mera Villamizar, columnista de El Espectador.</p>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Obras por Impuestos: retos y potencial de la meta de COP medio billón en el Chocó&#8221; </h2>



<p class="wp-block-paragraph">Este panel examinará cómo convertir el anuncio de una inversión de esta magnitud mediante Obras por Impuestos en proyectos viables, financiables y ejecutables que contribuyan al desarrollo del Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La experiencia académica de especialistas en derecho tributario permitirá analizar los incentivos, las reglas y las condiciones que orientan las decisiones empresariales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La perspectiva de un alcalde chocoano permitirá contrastarlas con las prioridades, capacidades y barreras que enfrentan los municipios para estructurar proyectos y atraer inversión. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación buscará identificar qué hace falta para conectar el interés de las empresas con las necesidades del territorio, fortalecer la capacidad local de formulación y ejecución y lograr que este mecanismo no se limite a financiar obras aisladas, sino que contribuya a una estrategia coherente de infraestructura, servicios y desarrollo productivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">II. Panel<strong> “Obras por impuestos: retos y potencial de la meta de COP medio billón en el Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Iván Darío Arango Múnera</strong>, Doctor en Derecho. Jefe académico en impuestos de la Universidad EAFIT.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Néstor R. Londoño S</strong>., PhD, docente-investigador, coordinador Esp. Tributario y D. Comercial, Escuela de Derecho y Ciencias Políticas de Universidad Pontificia Bolivariana.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Jaison Mosquera</strong>, alcalde de Istmina, Chocó (por confirmar): “Obras por Impuestos desde un municipio del Chocó: prioridades, capacidades y barreras para atraer inversión”.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph">Conductor: <strong>Leonardo Sánchez Garrido</strong>, director de Gestión de la Información y de Riesgos de EAFIT.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="724" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134246" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg 1587w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=212,300 212w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=768,1086 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=724,1024 724w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=1086,1536 1086w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Prefinal-de-flyer-Re-Quibdo.jpg?resize=1448,2048 1448w" sizes="(max-width: 724px) 100vw, 724px" /></figure>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Vivienda: de lo urgente a lo estructural&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">El panel pondrá en diálogo el conocimiento especializado sobre hábitat y déficit habitacional, la ingeniería civil, las posibilidades de construcción sostenible, la capacidad empresarial local y la experiencia de un gobierno municipal. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta combinación permitirá abordar tanto la urgencia de responder a las viviendas afectadas por el terremoto como los problemas estructurales de acceso a vivienda adecuada que ya existían. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La discusión puede contribuir a distinguir cuándo conviene reparar, reforzar, reconstruir o reubicar; cómo garantizar seguridad y calidad sin perder de vista la viabilidad económica y las condiciones locales; y cómo aprovechar la emergencia para ampliar la oferta de vivienda adecuada y fortalecer las capacidades de construcción en el departamento. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La meta es que la respuesta a cada hogar se articule con una política de vivienda que reduzca vulnerabilidades y mejore las condiciones de vida a largo plazo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">III. Panel <strong>&#8220;Soluciones de vivienda: de la urgencia de reparar, reconstruir y reubicar a la oportunidad de una política de vivienda integral en Quibdó y Chocó&#8221;</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Elizabeth Arboleda Guzmán</strong>, directora de la Escuela del Hábitat, CEHAP, de UNAL sede Medellín: <em>&#8220;El déficit habitacional y la vivienda adecuada, disponible y para su disfrute: marco analítico del CEHAP&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Johh Jairo Blandón</strong>, PhD, director del departamento de Ingeniería Civil de la UNAL sede Medellín: <em>&#8220;De la vulnerabilidad que expuso el sismo a una autoconstrucción de vivienda sostenible&#8221;. </em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Corando Velásquez</strong>, ingeniero constructor, gerente de firma en el Chocó: <em>&#8220;Propuestas de soluciones inmediatas de vivienda en Quibdó para mitigación por la pérdida debida al terremoto&#8221;.</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Juan Carlos Palacios Agualimpia</strong>, alcalde de Tadó, Chocó: <em>&#8220;Impacto del terremoto en vivienda e infraestructura, ayudas del gobierno y medidas de mitigación de carácter municipal en Tadó&#8221;.</em></li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Conductor:</strong> José Camilo Córdoba, director ejecutivo de Progresa Chocó.</p>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;La reconstrucción, oportunidad para POT y urbanismo&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">Con especialistas en urbanismo, políticas de suelo, geografía, gestión ambiental y ordenamiento territorial, junto con un investigador de la Universidad Tecnológica del Chocó y un alcalde de municipio chocoano, este panel abordará la reconstrucción como una oportunidad para tomar mejores decisiones sobre la forma de crecer y organizar el territorio. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación permitirá relacionar la reubicación de viviendas y la expansión urbana con la protección de los ecosistemas, la gestión del riesgo, la infraestructura, la localización de actividades productivas y las posibilidades de generar empleo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">También pondrá sobre la mesa las diferencias entre la planificación de una ciudad como Quibdó y las capacidades de municipios más pequeños para formular y ejecutar sus instrumentos de ordenamiento. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El reto es que las decisiones inmediatas de reconstrucción no reproduzcan los problemas del pasado, sino que ayuden a configurar una estructura territorial más segura, conectada y favorable al desarrollo económico y social del Chocó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">IV. Panel <strong>“Desafíos para la planificación urbana y la reconstrucción de Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Juliana Gómez Aristizábal</strong>, coordinadora de proyectos de Urbam, arquitecta de la Universidad Nacional de Colombia, sede Medellín, y Magíster en Planeación Urbana y Diseño de Políticas Públicas del Politécnico de Milán, y <strong>Angélica Gaviria Agudelo</strong>, arquitecta de la Universidad Pontificia Bolivariana y magíster en Procesos Urbanos y Ambientales de la Universidad EAFIT: <em>&#8220;Desafíos para la planificación urbana y la reconstrucción de Quibdó: la perspectiva de Urbam&#8221;. (15 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Beatriz Elena Rave Herrera</strong>, arquitecta y magister en Desarrollo de la Universidad Pontificia Bolivariana, especialista en Políticas de Suelo de América Latina del Lincoln Institute of Land Policy, actual decana de la Escuela de Arquitectura y Diseño de la Universidad Pontificia Bolivariana, UPB, presidenta de la Asociación Latinoamericana de Escuelas de Urbanismo y Planificación: <em>&#8220;Un enfoque de políticas públicas para unir planificación urbana y reconstrucción en el Chocó&#8221;</em> (7 min).</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ángela Milena Alzate Navarro</strong><em>,</em> arquitecta y magister en Estudios Urbano-Regionales de la Universidad Nacional de Colombia, y PhD en Geografía de la Pontificia Universidad Católica de Chile, profesora asociada de la Escuela de Planeación Urbano-Regional de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Medellín, PLANUR<em>: &#8220;Quibdó: urbanización en la selva húmeda tropical y retos del ordenamiento territorial&#8221; (7 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Carlos Alberto Torres Chamat</strong><em>,</em> PhD en Ciencias Ambientales,  magister en Gestión Urbana, arquitecto de la Universidad La Gran Colombia, docente y líder del grupo Urbanismo y Desarrollo Territorial del programa de Arquitectura de la Universidad Tecnológica del Chocó, UTCH: <em>&#8220;Breve memoria del urbanismo contemporáneo en Quibdó y tres retos urbanísticos de la reconstrucción&#8221;  (7 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Jorge Eliécer Córdoba Maquilón</strong>, PhD, profesor investigador de Ingeniería Civil de la Facultad de Minas, UNAL Medellín, y exfuncionario en Obras Públicas y Planeación de la gobernación de Antioquia: <em>&#8220;El reto de los esquemas de ordenamiento territorial en municipios pequeños&#8221; (7 minutos).</em></li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Gustavo Elías Hincapié Mosquera</strong>, alcalde de Condoto: <em>&#8220;Decisiones de planificación urbana y reconstrucción en un municipio chocoano&#8221;.  (7 minutos)</em></li>
</ul>



<h2 class="wp-block-heading">&#8220;Gestión del riesgo: aprendiendo del valle de Aburrá&#8221;</h2>



<p class="wp-block-paragraph">La presentación de Daniel Ruiz, coordinador de SIATA, y los comentarios de especialistas en reducción del riesgo sísmico, ingeniería y gestión del riesgo, junto con el representante de Codechocó y de un gobierno municipal, permitirán explorar qué aprendizajes científicos, tecnológicos e institucionales de esta experiencia podrían adaptarse a las condiciones del Chocó. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La conversación no se limitará a la posibilidad de instalar sensores o reproducir una plataforma tecnológica: también abordará la necesidad de acumular conocimiento sobre las amenazas y vulnerabilidades del territorio, desarrollar capacidades locales de monitoreo y pronóstico, y conectar la información con las decisiones de alcaldías, Gobernación, autoridades ambientales y comunidades. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El propósito es identificar una ruta gradual de cooperación entre instituciones chocoanas y universidades de Medellín que fortalezca la prevención, la preparación y la respuesta ante desastres, y contribuya a que la reconstrucción se fundamente en un conocimiento cada vez más preciso de los riesgos del territorio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">V. Panel <strong>“Gestión de riesgos: conociendo el Sistema de Alerta Temprana de valle de Aburrá, pensando en Quibdó y Chocó”</strong>, sesión de 10:30 am a 12:30 pm.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Daniel Ruiz Carrascal</strong>, coordinador de SIATA, Sistema de Alerta Temprana de valle de Aburrá. </li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Comentaristas:</strong></p>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Alan Rentería Asprilla</strong>, director general (E) de Codechocó.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ana Beatriz Acevedo</strong>, ingeniera civil por la Universidad Nacional de Colombia, con maestría y un doctorado en Reducción del Riesgo Sísmico de la Universidad de Pavía, docente de la Escuela de Ciencias Aplicadas e Ingeniería de EAFIT, excoordinadora de SIATA.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ricardo León Bonett Díaz</strong>, docente de la Universidad de Medellín, Facultad de Ingenierías, Grupo de Gestión del Riesgo y Estructuras (por confirmar).</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>Ana Milena Hinojosa</strong>, alcaldesa del municipio de Atrato, Chocó.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Quibdó 2048-Chocó</author>
                    <category>Actualidad</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133512</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 02:46:51 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/imagen-destacada-en-blog-EE-Quibdo-2048-Choco.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Encuentro académico en Medellín por reconstrucción de Quibdó y Chocó]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Quibdó 2048-Chocó</media:credit>
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        <item>
        <title>Estulticia y poder</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/las-palabras-y-las-cosas/estulticia-y-poder/</link>
        <description><![CDATA[<p>**Publicado originalmente en Le Monde Diplomatique Desde Erasmo hasta Kafka, desde los Médici hasta las democracias contemporáneas, la historia parece desafiar una convicción elemental: la inteligencia no suele gobernar el mundo. Con frecuencia, el poder termina en manos de quienes combinan una dosis suficiente de audacia, fortuna y una notable indiferencia frente a la complejidad. [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><em><strong>**Publicado originalmente en Le Monde Diplomatique</strong></em> </p>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Desde Erasmo hasta Kafka, desde los Médici hasta las democracias contemporáneas, la historia parece desafiar una convicción elemental: la inteligencia no suele gobernar el mundo. Con frecuencia, el poder termina en manos de quienes combinan una dosis suficiente de audacia, fortuna y una notable indiferencia frente a la complejidad.</em></p>



<p class="wp-block-paragraph">La palabra tiene algo de reliquia. Estulticia. Suena a monasterio medieval, a pergamino olvidado, a tratado escolástico. Sin embargo, pocas voces describen mejor una de las fuerzas más persistentes de la historia humana. Procede del latín&nbsp;<em>stultitia</em>, derivada de&nbsp;<em>stultus</em>, el necio, el torpe, el incapaz de aprender de sus propios errores. Ya en el siglo XIII aparecía en castellano para designar no solamente la falta de inteligencia sino una condición más inquietante: la obstinación en el error.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La estupidez tiene un origen distinto. Su raíz se encuentra en el latín&nbsp;<em>stupidus</em>, emparentado con&nbsp;<em>stupere</em>: quedarse atónito, paralizado, golpeado por el asombro. El estúpido no era inicialmente un ignorante sino alguien incapaz de reaccionar ante lo evidente, una persona intelectualmente embotada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde el Renacimiento ambas tradiciones se encontraron. En 1511, Erasmo de Rotterdam escribió el&nbsp;<em>Elogio de la locura</em>, una sátira inmortal en la que la Estulticia toma la palabra para explicar que ella, y no la razón, gobierna el mundo. Los sabios producen tratados, los filósofos sistemas, los teólogos disputas interminables. Pero quienes hacen funcionar la sociedad son los vanidosos, los aduladores, los confiados, los ambiciosos y los ilusos. Cinco siglos después, cuesta no sospechar que Erasmo observó algo fundamental.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia está llena de personas brillantísimas que perdieron y de individuos manifiestamente mediocres que triunfaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sócrates terminó condenado por la democracia ateniense. Séneca fue obligado a suicidarse por Nerón. Tomás Moro perdió la cabeza frente a Enrique VIII. Talleyrand sobrevivió a todos sus enemigos precisamente porque entendió que el talento político consiste menos en tener razón que en permanecer vivo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La intuición ilustrada,&nbsp;según la cual los más inteligentes acabarían gobernando,&nbsp;siempre tuvo un problema empírico: los hechos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Napoleón observó una vez que la capacidad es importante, pero preguntaba primero si un general tenía suerte. La pregunta parece absurda hasta que se examina con atención la historia. Alejandro Magno estuvo a centímetros de morir varias veces antes de los treinta años. Julio César sobrevivió a campañas militares que habrían acabado con cualquier otro comandante. Churchill fue rescatado una y otra vez por circunstancias extraordinarias. La línea que separa al genio del cadáver suele ser mucho más delgada de lo que admiten las biografías.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La posteridad tiene una tendencia inevitable a confundir éxito con inteligencia.&nbsp;Cuando alguien triunfa, asumimos que debía poseer virtudes excepcionales. Cuando fracasa, buscamos defectos ocultos que expliquen su derrota. Sin embargo, una parte considerable de la historia es producto del azar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dostoievski comprendió esto mejor que la mayoría. En sus novelas, los personajes toman decisiones racionales, irracionales, heroicas o miserables, pero constantemente chocan contra una fuerza impredecible: la contingencia. En&nbsp;<em>Crimen y castigo</em>, una serie de casualidades aparentemente insignificantes altera el destino de Raskólnikov. En&nbsp;<em>Memorias del subsuelo</em>, el protagonista se burla de quienes creen que la razón puede organizar perfectamente la sociedad. La vida humana, insiste Dostoievski, posee un elemento irreductible de arbitrariedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso las ideologías que prometen sistemas perfectos suelen fracasar. Presuponen un mundo gobernado por la racionalidad,&nbsp;cuando la experiencia cotidiana sugiere otra cosa. Las personas votan contra sus intereses materiales, los mercados reaccionan de manera irracional, los imperios colapsan por accidentes mínimos y líderes aparentemente invencibles desaparecen por una enfermedad, un atentado o una decisión desafortunada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia ayuda. Pero no alcanza.&nbsp;De&nbsp;hecho, la relación entre inteligencia y poder es mucho más ambigua de lo que solemos creer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los individuos excepcionalmente inteligentes suelen tener un problema político. Ven demasiadas variables. Comprenden demasiados matices. Detectan demasiadas objeciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mediocre, en cambio, disfruta de una ventaja formidable: la simplicidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el intelectual duda, el simplificador avanza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el experto explica por qué algo es difícil, el demagogo promete resolverlo en una semana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Mientras el académico introduce matices, el agitador ofrece certezas.&nbsp;Y las certezas siempre han sido más populares que los matices.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es casualidad que las democracias modernas hayan desarrollado una relación tan conflictiva con el conocimiento especializado. Durante buena parte del siglo XX todavía existía cierto prestigio asociado al saber. Los grandes debates públicos involucraban escritores, economistas, historiadores, juristas y científicos. Podían equivocarse, desde luego, pero existía una presunción cultural de que el conocimiento merecía atención.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese prestigio se ha erosionado.&nbsp;La revolución&nbsp;digital democratizó la información, pero también democratizó la ignorancia. Nunca había sido tan fácil acceder al conocimiento y nunca había sido tan sencillo ignorarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las redes sociales introdujeron un principio nuevo en la historia de la comunicación: la visibilidad dejó de depender de la calidad y comenzó a depender de la capacidad de atraer atención.&nbsp;En&nbsp;ese ecosistema, la complejidad está condenada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un argumento elaborado pierde frente a una consigna.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un análisis pierde frente a una indignación.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un libro pierde frente a un video de treinta segundos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong> La política no podía permanecer inmune a esa transformación.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En Colombia el fenómeno resulta particularmente visible. Durante buena parte del siglo XX, con todas las limitaciones y exclusiones de la época, la política nacional produjo figuras que poseían una formación intelectual considerable. Conservadores y liberales podían enfrentarse con ferocidad, pero compartían una cultura letrada. Muchos eran abogados, historiadores, profesores, periodistas o ensayistas. Leían. Escribían. Citaban autores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No se trata de nostalgia. Tampoco de idealizar un pasado lleno de violencia, sectarismo y desigualdad.&nbsp;Se&nbsp;trata de observar un cambio cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La política dejó de premiar la elaboración intelectual y comenzó a recompensar la capacidad de producir impacto inmediato.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El político contemporáneo no necesita demostrar que ha leído. Necesita demostrar que existe.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No debe persuadir durante horas. Debe captar atención durante segundos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La lógica del espectáculo terminó colonizando la esfera pública.&nbsp;Y cuando&nbsp;el espectáculo se convierte en criterio de selección, la estulticia adquiere ventajas competitivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El estulto moderno ya no es necesariamente ignorante. Puede tener títulos universitarios, asesores brillantes e incluso una formación sofisticada. Su rasgo distintivo es otro: la incapacidad para reconocer la complejidad de la realidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Confunde confianza con conocimiento.&nbsp;Popularidad con competencia.&nbsp;Visibilidad con autoridad.&nbsp;Opinión con evidencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En eso consiste su poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La historia ofrece incontables ejemplos de líderes cuya principal fortaleza fue una extraordinaria seguridad en sí mismos. Algunas veces triunfaron. Otras veces condujeron sociedades enteras al desastre. Pero casi siempre lograron algo que los inteligentes encuentran difícil: convencer a otros de que sabían exactamente lo que hacían.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso la estulticia suele ser tan seductora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia convive con la duda.&nbsp;La&nbsp;estupidez convive con la certeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las masas suelen sentirse más cómodas con quien promete respuestas definitivas que con quien admite incertidumbres.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Kafka comprendió otra dimensión del problema. En sus novelas, los individuos quedan atrapados dentro de sistemas absurdos donde nadie parece entender realmente qué está ocurriendo. El mundo kafkiano no está gobernado por genios malignos. Está gobernado por burocracias confusas, funcionarios mediocres y mecanismos impersonales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es el triunfo del mal.&nbsp;Es&nbsp;el triunfo de la incompetencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Woody Allen llevó esa intuición al terreno del humor judío. En sus películas y ensayos aparece una visión profundamente pesimista y cómica de la condición humana. Los seres humanos no controlan casi nada. El universo carece de interés por nuestros planes. El azar distribuye premios y castigos con una arbitrariedad ofensiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia puede ayudar a comprender el desastre.&nbsp;Perorara vez evita que ocurra.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa tradición intelectual, que atraviesa a Kafka, Freud, Allen y buena parte del pensamiento judío moderno, desconfía de las explicaciones grandiosas. Sospecha que detrás de muchos acontecimientos históricos no hay una racionalidad profunda sino una combinación más humilde y perturbadora: suerte y estupidez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La fórmula parece demasiado simple.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, explica bastante.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La suerte abre puertas.&nbsp;La&nbsp;estulticia permite atravesarlas sin hacerse demasiadas preguntas.&nbsp;La&nbsp;inteligencia, mientras tanto, suele quedarse calculando probabilidades.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Es entonces inútil la inteligencia?</p>



<p class="wp-block-paragraph">No.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sería una conclusión tan estulta como aquello que pretende denunciar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia no garantiza el éxito, pero sigue siendo una de las pocas herramientas que permiten comprender por qué el éxito y el mérito rara vez coinciden.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia no elimina el azar, pero ayuda a reconocerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia no asegura el poder, pero permite observar sus mecanismos con cierta lucidez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá la lección más incómoda sea otra:&nbsp;La&nbsp;historia no recompensa necesariamente a los mejores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No existe una justicia automática que distribuya prestigio, riqueza o influencia de acuerdo con el talento.&nbsp;Los más inteligentes no siempre ganan.&nbsp;Los más preparados no siempre ascienden.&nbsp;Los&nbsp;más virtuosos no siempre son reconocidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Entre la capacidad y el triunfo se interpone una fuerza antigua y caprichosa llamada fortuna.&nbsp;Y&nbsp;junto a ella avanza, desde hace siglos, una compañera inseparable:&nbsp;la&nbsp;estulticia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay además un fenómeno contemporáneo que habría fascinado a Erasmo. Nunca en la historia tantos líderes políticos habían dispuesto de tanta información, tantos asesores, tantos datos, tantas universidades, tantos centros de pensamiento y tantos expertos al alcance de la mano. Y, sin embargo, pocas épocas han parecido tan vulnerables a la simplificación, al impulso y a la consigna.&nbsp;Nunca antes se había invertida tanta inteligencia para ser estúpidos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La paradoja resulta evidente en distintos continentes. Gobiernos de izquierda y de derecha, líderes nacionalistas y cosmopolitas, figuras surgidas de partidos tradicionales y outsiders que prometían destruirlos, terminan enfrentándose al mismo problema: la complejidad del mundo moderno es tan abrumadora que la tentación de ignorarla se vuelve cada vez más fuerte. La política contemporánea recompensa con frecuencia al dirigente que parece seguro antes que al dirigente que realmente comprende.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los grandes debates públicos de nuestro tiempo —la inteligencia artificial, el cambio climático, la transformación demográfica, la crisis de las democracias, la concentración económica o las migraciones masivas— son asuntos extraordinariamente complejos. Sin embargo, la discusión&nbsp;pública suele reducirlos a frases de diez palabras. Como si la dificultad misma de los problemas produjera una demanda social de respuestas cada vez más elementales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá por eso el siglo XXI parece oscilar constantemente entre la inteligencia más sofisticada y la estulticia más elemental. Nunca hubo tantos científicos brillantes, tantos desarrollos tecnológicos y tantos conocimientos disponibles. Tampoco hubo una capacidad tan grande para ignorarlos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y entonces aparece la pregunta más extraña de todas:&nbsp;¿Quéocurrirá con la inteligencia artificial?</p>



<p class="wp-block-paragraph">Escuchando a algunos de sus expertos más reconocidos, uno tiene la impresión de asistir simultáneamente a una revolución y a una tragedia. Para unos, la IA representa la culminación de siglos de conocimiento humano, el momento en que la inteligencia comienza a multiplicarse a una velocidad desconocida. Para otros, podría convertirse en el instrumento definitivo de nuestra propia degradación intelectual, una máquina capaz de pensar mientras nosotros dejamos de hacerlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez ambas cosas sean ciertas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez la inteligencia artificial sea el triunfo de la inteligencia y de la estulticia al mismo tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La inteligencia humana creando sistemas prodigiosos y la estulticia humana utilizándolos para evitar el esfuerzo de comprender.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hay algo inquietante en esa posibilidad. Durante siglos imaginamos que el progreso técnico conduciría necesariamente a sociedades más racionales. La experiencia histórica no ofrece demasiadas razones para compartir ese optimismo. La imprenta produjo obras maestras y panfletos delirantes. La radio difundió conciertos y propaganda. Internet abrió bibliotecas infinitas y fábricas industriales de desinformación. Nada garantiza que la inteligencia artificial rompa ese patrón.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace algunos años me encontré solo en Madrid, descendiendo a uno de los espacios más sombríos del Museo del Prado. Los periodistas podían entrar gratuitamente y aproveché aquella pequeña fortuna burocrática para perderme durante horas entre las salas. Recuerdo especialmente una visita al&nbsp;<em>Jardín de las delicias</em>. Había poca gente. La luz parecía más tenue de lo habitual. El cuadro surgía desde la oscuridad como una aparición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los personajes de Bosch son imposibles de olvidar. Corren, tropiezan, celebran, pecan, juegan, se persiguen, se destruyen. Son grotescos y hermosos. Ridículos y conmovedores. Monstruosos y profundamente humanos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre he pensado que en aquella pintura existe una compasión extraordinaria por nuestra especie. No una compasión paternal ni condescendiente, sino una comprensión profunda de nuestras limitaciones. Bosch parecía saber que los seres humanos somos criaturas capaces de construir catedrales y cometer atrocidades, escribir sinfonías y perseguir fantasmas, descubrir continentes y arruinarlos después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Contemplar ese cuadro es observar a la humanidad entera atrapada entre la imaginación, la locura, el deseo y la estupidez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y quizá esa sea la lección final de la estulticia.&nbsp;No&nbsp;consiste en burlarse de los necios.&nbsp;Consiste en reconocer que todos participamos de ella.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No hay arrogancia en sentir compasión por la especie humana. Tampoco la hay en admitir nuestra monstruosidad ocasional o nuestra tendencia recurrente al error. Tener compasión por los seres humanos es, en última instancia, tener compasión por nosotros mismos. Porque la frontera que separa al sabio del estulto, al genio del necio, rara vez es tan sólida como nos gustaría creer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Tal vez por eso la historia resulta tan imprevisible. Porque en el fondo todos llevamos algo de ambas cosas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Erasmo tenía razón. Tal vez la Estulticia continúa gobernando buena parte del mundo. No porque sea más poderosa que la inteligencia, sino porque posee dos aliados formidables: la confianza ilimitada en sí misma y la ayuda ocasional del azar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando ambas coinciden, producen una fuerza difícil de derrotar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y cuando no coinciden, cuando faltan la suerte o la necedad, incluso las inteligencias más brillantes descubren una verdad amarga: comprender el mundo nunca ha sido lo mismo que gobernarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Diego Aretz</author>
                    <category>Las palabras y las cosas</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134240</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 01:43:07 +0000</pubDate>
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        <item>
        <title>HISTORIAS SIN DOLOR..: CAPÍTULO 1</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/historias-sin-dolor-capitulo-1/</link>
        <description><![CDATA[<p>HOY..: Si 20 años NO es NADA… 25 años que son..? El MUNDO transita por dicotomias que van desde las DESLEALTADES…HIPOCRITAS… VENTAJERAS… CABRONES… y muchÌsima BUENA GENTE… donde destacan LEALES… PROACTIVOS… CREATIVOS… eso que genera como decimos, parte de la “ CREATIVIDAD para CREAR ACTIVIDAD..” En ese ORDEN aparece JORGE FELIPE RAMIREZ LEÓN; el BACHILLER [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">HOY..: Si 20 años NO es NADA… 25 años que son..?</p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El MUNDO transita por dicotomias que van desde las DESLEALTADES…HIPOCRITAS… VENTAJERAS… CABRONES… y muchÌsima BUENA GENTE… donde destacan LEALES… PROACTIVOS… CREATIVOS… eso que genera  como decimos, parte de la  “ CREATIVIDAD para CREAR ACTIVIDAD..” </p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese ORDEN aparece <strong>JORGE FELIPE RAMIREZ LEÓN</strong>; el BACHILLER orgullosamente EGRESADO del <strong>Colegio San Pedro Claver</strong>; porque será que los jesuitas forman EMPRENDEDORES de su CALIBRE… nacido en la natal y querida <strong>Bucaramanga&nbsp;</strong>donde inicia una larga y prolifera carrera dentro de la ACADEMIA, primero como <em>Médico Cirujano </em>de la<strong> Pontificia Universidad Javeriana</strong> <strong>Facultad de Medicina en&nbsp;Bogotá</strong>, continuando así con los JESUITAS como guías de su VIAJE.por esta VIDA… en especial por el IMPACTO que produce la ciudad CAPITAL CAFETERA 2600 metros mas cerca de las ESTRELLAS esas que le tenían RESERVADO un lugar como si fuese en el PASEO en LOS ANGELES y su CÉLEBRE recorrido ideal para quienes el DESTINO les tiene GUARDADO un lugar en el MUNDO…Casi casi como a JORGE FELIPE; este maravilloso GALENO con su particular HUMOR santandereano, mezcla de IRONIA, INGLES y con su TOQUE NEGRO… por ENCIMA de su inmaculada BATA BLANCA que lo identifica como digno discipulo; del “ padre de la MEDICINA”, HIPÓCRATES… el que pasa de un ESTAMENTO a OTRO… ALUMNO, PROFESOR, ESPECIALISTA, DOCENTE, INVESTIGADOR, EMPRESARIO, MECENAS, MIEMBRO ACTIVO, ACADEMICO, GOLFISTA, ALTRUISTA, MELOMANO, BON VIVANT…Pero como dice el tango de apertura…”siempre se vuelve al primer AMOR… “ ese afecto que lo inició y que con su CIRUGIA MINIMAMENTE INVASIVA, ya es parte de las HISTORIAS SIN DOLOR… las que llevan muchos años de PRÁCTICA y reconocimientos LOCALES, pero mucho mas INTERNACIONALES, en ARAS de difundir su MENSAJE, que de seguro lo iNMORTALIZÁ..: “Para una VIDA MEJOR… OJALÁ sea SIN DOLOR…”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese DOLOR que desde lo CIRUGÍA, empieza a calar hondo en el cotidiano VIVIR, y este PALADIN hace que sea parte de su MAGIA para que desaparezca…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ESPECIALIZACIONES en<strong> Cirugía Ortopédica y Traumatología</strong> reconocido por ASCOFAME &#8211; ICFES&nbsp;.Residencias de Post-Grado en Ortopedia y Traumatología y del Grupo de Pie mas del Grupo de Columna le aportan para que la inquietud le lleve desde el INSTITUTO ROOSVELT y el HOSPITAL SAN JUAN de DIOS hasta partir al BRASIL brasilero…</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Santa Casa de la Misericordia &#8211; Servicio del Profesor Waldemar de Carvallo Pinto .Sao Pablo: Brasil hace que su expertise tome  la dimension continental que MERECE, junto con el paso  fundamental que es formar una pareja con OLGA LUCIA su amor de la VIDA…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="960" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134217" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg 1213w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?resize=281,300 281w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?resize=768,819 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?resize=960,1024 960w" sizes="(max-width: 960px) 100vw, 960px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para empezar su raid por el entrenamiento especial de cirugía minimamente invasiva en columna… donde EMINENCIAS tales como el Dr. Richard Richley. San Diego, CA y Ravenswood Hospital Medical Center. Chicago&nbsp; Chicago. Y el Dr. Stefan Hellinger, New York,&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sumados al Dr. David Casper. Oklahoma, el Dr. Parviz Kambin. Allegheny University of Health Sciences. Philadelphia &#8211; PA.El Dr. John Chiu. Los Angeles, California.&nbsp;Quienes le aportan aquello que USA sabe sumar al conocimiento .</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo Europa lo esperaba para PROFUNDIZAR su conocimiento y con ello su reconocimiento Dr. Werner Siebert. Kassel, Alemania o el Dr. Sebastián Ruetten. Santa Ana Hospital. Herne, Alemania.dejandolo instalado como figura TOP en esas huestes nada faciles de conquistar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en la madre patria Dr. José Tatay. Sevilla, España &nbsp;FREMAP que hoy canta SEVILLA tiene COLOOOO y ÉL le agregó… SIN DOLOOOO…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seguir comentando sobre logros nos haria este recorrido parte vital de su próxima experiencia LITERARIA en la que recorrerá los primeros 70 y pico jovenes años, donde de seguro constará el CRECIMIENTO de las PREPAGAS SANITAS y su EPS… la FUNDACIÓN y RECTOR de la <strong>Fundación Universitaria Sanitas (FUS)</strong>…</p>



<p class="wp-block-paragraph">O la DIRECCIÓN de programas y ESPECIALIDADES tales como la..:            <strong>Fundación Universitaria San Martín</strong>. Facultad y armando las ESPECIALDADES de Medicina.  <br><strong>Universidad El Bosque</strong>.<strong>Clínica Reina Sofía – COLSANITAS</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="679" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134230" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg 1161w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?resize=300,199 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?resize=768,509 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?resize=1024,679 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Formando jovenes PROFESIONALES ojalá con la vision de un PROFESIONAL de la SALUD como JORGE FELIPE, con CALIDAD HUMANA, CREATIVIDAD y PROFESIONALISMO… Desarrollador de EMPREDIMIENTOS de VANGUARDIA como CECIMIN el que PRÓXIMAMENTE cumplirá los primeros VEINTICINCO años en un SECTOR donde se debe ser muy exigente para SOBREVIVIR buscando SEGMENTOS que BRINDEN soluciones y posibilidades de resultados IMPACTANTE pensando en un ENTORNO mejor… los mismos que DEPORTISTAS OLÍMPICOS, INTERVENCIONES en SIMPOSIOS certifican…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero dejemos que el mismo nos cuente su próximo ANIVERSARIO con FESTEJO y su HISTORIA…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
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<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUI</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="769" height="1033" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133745" style="aspect-ratio:0.744140625;width:762px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg 769w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?resize=223,300 223w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?resize=762,1024 762w" sizes="auto, (max-width: 769px) 100vw, 769px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1290" height="1588" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133936" style="aspect-ratio:0.8125;width:832px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg 1290w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=244,300 244w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=768,945 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=832,1024 832w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=1248,1536 1248w" sizes="auto, (max-width: 1290px) 100vw, 1290px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">O si precisas algo..:</p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1386" height="1392" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133951" style="aspect-ratio:0.99609375;width:1020px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png 1386w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=300,300 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=768,771 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=1020,1024 1020w" sizes="auto, (max-width: 1386px) 100vw, 1386px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1593_456cd4.jpeg" alt="" class="wp-image-133953" style="width:650px;height:auto" /></figure>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134192</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 01:22:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[HISTORIAS SIN DOLOR..: CAPÍTULO 1]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134192</post-id>    </item>
        <item>
        <title>LA INTERNACIONAL NECROPOLÍTICA Y ESCATOLÓGICA (“CacoTeoCiberBélica”)</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/calicanto/la-internacional-necropolitica-y-escatologica-cacoteociberbelica/</link>
        <description><![CDATA[<p>Todo parece indicar que estamos frente a una nueva Internacional, integrada por Estados Unidos, Israel y Rusia para asegurar sus vastas zonas de influencia, ocupar dichos territorios, someter a sus habitantes, depredar sus recursos y expoliar sus riquezas en beneficio propio.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Todo parece indicar que estamos frente a una nueva Internacional, integrada por Estados Unidos, Israel y Rusia, para asegurar sus vastas zonas de influencia con el propósito de dominar y ocupar dichos territorios, someter a sus habitantes, depredar sus recursos y expoliar sus riquezas en beneficio propio. Estados Unidos, con Trump y su doctrina Donroe, reclama exclusivamente para MAGA todo el hemisferio occidental, desde Alaska hasta la Patagonia. Rusia, con Putin y su “operación especial,” el Donetsk y el control de toda Ucrania. Israel, con Netanyahu y el sionismo de ultraderecha, la Franja de Gaza, los altos del Golán y todo Medio Oriente. Lo hacen bajo coartadas que van desde la afirmación de la soberanía de sus Estados y la seguridad de sus habitantes, pasando por la evocación de sus gloriosos pasados hasta la proclamación de sus “Destinos Manifiestos”, contra supuestos temibles enemigos que –según ellos y sus cómplices&#8211; amenazan sus respectivas existencias. Aunque dichos Estados tienen intereses diferentes y específicos en sus correspondientes áreas de influencia, comparten en común la Hybris<a href="#_edn1" id="_ednref1">[i]</a> del nacionalismo imperial y otras cuatro dimensiones que son la esencia de sus regímenes, ambiciones y agresiones en curso. Al integrar esas dimensiones en un solo término surge un neologismo disonante: <strong>“Internacional CacoTeoCiberBélica</strong>” (ICTCB), casi impronunciable, pero cercano a la realidad geopolítica actual y la encrucijada en que se encuentran, como es la consolidación de sus hegemonías o el declive progresivo de sus poderes en sus correspondientes áreas de influencia. Dicha Internacional, por sus recursos de poder, alcances y la Hybris propia de la trinca que la lidera, puede significar un punto de quiebre y no retorno para el planeta y toda la humanidad. Por eso, conviene explicitar cada uno de sus componentes.</p>



<ol class="wp-block-list">
<li><strong>CACO</strong>, es el acrónimo de <strong><em>CACOCRACIA</em></strong>, que significa el gobierno de los más viles, corruptos y astutos, aquellos capaces de robar la confianza de sus ciudadanos para gobernarlos con destreza e impunidad, ganando elecciones mediante la manipulación algorítmica de sus miedos, prejuicios e intereses en las plataformas y las redes sociales. Así lo han logrado y hacen con eficacia: Trump, Netanyahu y Putin en sus respectivas naciones. Esta característica, combinada con el marketing electoral y la demoscopia, definen hoy las campañas electorales en el ciberespacio y no en las plazas públicas. Así quedó demostrado en nuestro caso con el triunfo del “Tigre” De la Espriella sobre el filósofo Cepeda. Y tal parece que puede suceder, bajo la creciente injerencia de Trump, X y Facebook<a href="#_edn2" id="_ednref2">[ii]</a>, a favor de Flavio Bolsonaro y contra Lula Da Silva el próximo 25 de octubre en Brasil. De esta forma, bajo los rituales propios de las elecciones, triunfan los cacócratas y luego reclaman toda la legitimidad para gobernar, desmantelando el Estado de Derecho y apelando al carisma del triunfador. Lo hacen a través de órdenes ejecutivas, el control y dominio del legislativo, con decretos express, para reprimir protestas sociales, y hasta con estados de excepción, argumentando emergencias de orden económico, público o hasta climatológicas. Es el colapso virtual de la democracia y el ascenso real de la cacocracia, como lo vimos en la posesión presidencial de Trump rodeado de los máximos propietarios, gestores y administradores de las plataformas, la IA, el entramado cibernético y computacional estadounidense: Elon Musk (Tesla y SpaceX), Jeff Bezos (Amazon), Mark Zuckerberg (Meta), Sundar Pichai (Google) y Tim Cook (Apple), entre los más destacados. En nuestro caso, con invitados más anodinos y en un escenario pintoresco, alternando la fanfarria espectacular del “Arena USC” con el campo de maniobras militares del Cantón Pichincha en Cali, acompañado de liturgias y pastores, rememorando la alianza nefasta de la conquista de la Cruz con la Espada y finalizando con su grito estentóreo de “Viva Cristo Rey”. Sin duda, una esperpéntica posesión, más propia de un “Tigre” que la de un jefe de Estado, constitucionalmente secular y democrático, pero social y culturalmente casi premoderno, que todavía espera milagros de la política y sus gobernantes.</li>
</ol>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>TEO,</strong> acrónimo de <strong><em>TEOCRACIA</em></strong><em>,</em> que aporta a la trinca de la ICTCB nada menos que el poder de las creencias religiosas con el respaldo de las principales Iglesias y de sus máximos jerarcas, quienes apoyan incondicionalmente a cada uno de los anteriores cacócratas, revistiéndolos de dimensiones hagiográficas. Por eso sus seguidores y electores los adoran como líderes providenciales, casi sagrados, porque les prometen milagros: proteger sus vidas y familias, tradiciones nacionales, propiedades, prosperidad y hasta imaginarios imperiales. De esta forma, millones de creyentes no solo van a los templos a orar y pagar sus diezmos, sino que acuden a las urnas como leales <em>de<strong>Votos</strong></em> para garantizar el triunfo y la reelección de sus salvadores. Así ha sucedido con Trump y Putin y es lo que está por verse con Netanyahu en las próximas elecciones generales del 27 de octubre en Israel. Más difícil parece tenerlo Flavio Bolsonaro el domingo 25, pues cuenta con la oposición del Pastor derechista Otoni de Paula, quien lo acusa de ser <em>“un <strong>evangélico por conveniencia</strong></em>” y denuncia que “<em>todos nosotros fuimos secuestrados por el bolsonarismo. <strong>El bolsonarismo nos robó nuestras banderas</strong></em>”, “Flavio representa un riesgo real para la imagen de la Iglesia [evangélica]” <a href="#_edn3" id="_ednref3">[iii]</a>.</li>
</ul>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La teocracia en las urnas</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso no hay que olvidar que toda religión y culto, con sus Iglesias, pastores, jerarcas y rituales, descansa sobre dogmas y creencias incuestionables que garantizan un <strong><em>orden cierto de mando y obediencia</em></strong> y además promete a sus creyentes la salvación eterna. De allí su influencia decisoria en la vida política, por eso sus feligreses van a las urnas con la misma fe incuestionable que a sus iglesias y confesionarios. Sucede todo lo contrario en la vida política democrática y secular, cuyo <strong><em>orden es</em></strong> <em><strong>siempre incierto y disputado</strong></em>. Depende más de la razón y los argumentos, de la deliberación en lugar de la fe y la devoción. Entonces los electores seculares van a las urnas como ciudadanos y no como millones de creyentes que llegan con sus votos ya definidos e inmodificables. En parte, por ello, la derecha cuenta con una ventaja apreciable en las elecciones sobre la izquierda. Una izquierda siempre asociada con prejuicios insuperables como su ateísmo, anticlericalismo y el wokismo que la sitúa a la siniestra de Dios Padre y más cerca del diablo, del infierno y su derrota en las urnas. Lo corrobora en Brasil el Pastor Gustavo Knauer: <em>“Hoy, decidimos el presidente de Brasil <strong>porque votamos en bloque</strong>, ya que el <strong>sentimiento de pertenencia al grupo</strong> es mayor que entre católicos</em>”. Por eso el grito de “Cristo Rey” del presidente en actos oficiales tiene una resonancia tan contraria al espíritu democrático, al principio constitucional y secular de nuestro Estado, y debería reservarlo solo al ámbito religioso, familiar o personal. Pero así acontece con todos los gobernantes de ultraderecha y algunos de izquierda que tardíamente se apropian de la protección divina para sus fines. Así lo expresó Trump en su discurso de posesión presidencial: <em>“Hace sólo unos meses, en un hermoso campo de Pensilvania, la bala de un asesino me atravesó la oreja. Pero sentí entonces, y creo aún más ahora, que mi vida fue salvada por una razón. <strong>Fui salvado por Dios para hacer a América grande de nuevo</strong>. Muchas gracias. Muchísimas gracias</em>”. Y Abelardo De la Espriella, replicando su ejemplo como un Trump tropical, también invocó a la divinidad en su discurso de posesión, solo que con mucha más fe: <strong><em>“</em></strong><em>Y el que está de rodillas delante de Dios jamás será vencido porque el <strong>Creador batallará por él”. &nbsp;</strong></em>Expresión temeraria y más propia de un fanático religioso, pues significaría que ya cuenta con un ejército divino y celestial, propio de una “Patria Milagro” y que va a prescindir de “El Escudo de las Américas” y la ayuda militar de MAGA para derrotar a sus enemigos, ya que el <strong><em>“creador batallará por él</em></strong>”. Obviamente, no es así, pues si algo sabe el “Tigre”, desde su juventud como promotor de la Fundación Iniciativas por la Paz (FIPAZ), es el rol determinante jugada por las armas y de la coalición entre las AUC y el Ejército en la lucha contrainsurgente.</p>



<ul class="wp-block-list">
<li>&nbsp;<strong>CIBERNÉTICA</strong>, según los expertos, “<em>proviene de la antigua palabra griega κυβερνητικός (kibernētikos, &#8216;(bueno para) gobernar&#8217;, en el sentido de dirigir o conducir), que hace referencia al arte del timonel</em>”, lo que nos permite comprender la radical oposición de Trump a la regulación de la IA, que él denomina “<strong>Superinteligencia”</strong>, pues así tendría sus manos libres para obrar discrecionalmente y tomar ventaja sobre su más amenazante competidor, la República Popular China. Trump y sus asesores saben bien que en el presente y futuro las guerras se ganarán más en el espacio cibernético que en los campos de batalla, como sucede ahora entre Rusia y Ucrania. Por eso las advertencias de los creadores y desarrolladores de la IA no son apocalípticas. Como bien lo describe Giuliano Da Empoli en el capítulo 8 de su novela, <strong><em>El Mago del Kremlin</em></strong>, un relato más cercano a la realidad del poder de Putin que a la ficción literaria: <em>“Imaginemos ahora que el poder ya no necesite la colaboración humana. Que su seguridad &#8211;y su fuerza—estén garantizados por instrumentos sin posibilidad de resolverse contra él. Un ejército de sensores, de drones, de robots capaces de golpear en cualquier momento, sin el menor titubeo. Eso sería por fin el poder en su forma más absoluta”</em>.</li>
</ul>



<ul class="wp-block-list">
<li><strong>BELICISMO CIBERNÉTICO,</strong> de hecho, ya está sucediendo en la confrontación entre Rusia y Ucrania; en la forma devastadora como el poder militar Israelí arrasó con la vida de más de 70 mil palestinos y convirtió la Franja de Gaza en una topografía del terror apenas comparable a la llevada a cabo por el nazismo contra sus antepasados; en el magnicidio del ayatolá Alí Jamenei perpetrado por Israel y Estados Unidos y también en la respuesta de Irán a dichas agresiones terroristas, pues el mayor número de víctimas en todos estos conflictos siempre son los civiles indefensos. Guardando las proporciones, ya sucede en nuestro territorio a microescala, por la capacidad letal de los drones utilizados por las organizaciones armadas ilegales y la respuesta de la Fuerza Pública con sus bombardeos, que pronto serán realizados con aeronaves no tripuladas y drones de mayor potencia, proporcionados por MAGA y el Escudo de las Américas. Con toda razón, Da Empoli advierte: <em>“El problema de las máquinas no es que terminen rebelándose contra el hombre, sino que <strong>cumplan las órdenes al pie de la letra</strong></em>”. Justo lo que implacablemente puede hacer la IA. En ese caso no sería una <strong>“Superinteligencia</strong>”, sino una <strong>Inteligencia Abismal</strong>, que puede convertir este hermoso y vital planeta en un tenebroso y mortífero infierno, precisamente la <strong>cuarta característica</strong> de la ICTCB, que es su dimensión <strong>BÉLICA,</strong> <strong><em>necropolítica y escatológica</em></strong>. Una trinidad letal, pues convierte la política en guerra y muerte, en necropolítica, con consecuencias escatológicas en la doble acepción del término, “<em>relativo a las postrimerías de ultratumba”</em> y a lo <em>“fecal, excrementicio, soez e indecente”</em>, rasgos identitarios de Trump, Netanyahu y Putin, junto a todos sus aliados y cómplices en el mundo. Entre ellos, los 14 jefes de los Estados del hemisferio occidental que son parte del &#8220;Escudo de las Américas&#8221;: Argentina, Bolivia, Costa Rica, Colombia, Chile, Ecuador, El Salvador, Guyana, Honduras, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago. No figura, oficialmente, Venezuela, pues ya es un protectorado de facto de MAGA.</li>
</ul>



<hr class="wp-block-separator has-alpha-channel-opacity" />



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref1" id="_edn1">[i]</a> <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Hibris">https://es.wikipedia.org/wiki/Hibris</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref2" id="_edn2">[ii]</a> <a href="https://www.lapoliticaonline.com/internacionales/lula-facebook/">https://www.lapoliticaonline.com/internacionales/lula-facebook/</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="#_ednref3" id="_edn3">[iii]</a> <a href="https://elpais.com/america/2026-10-04/flavio-bolsonaro-pone-a-prueba-la-fidelidad-del-voto-evangelico.html">https://elpais.com/america/2026-10-04/flavio-bolsonaro-pone-a-prueba-la-fidelidad-del-voto-evangelico.html</a></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



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<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Hernando Llano Ángel</author>
                    <category>Calicanto</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134206</guid>
        <pubDate>Sat, 17 Oct 2026 13:37:43 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Hernando Llano Ángel</media:credit>
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        <title>El agua no debe ser un favor político para Santa Marta</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/el-agua-no-debe-ser-un-favor-politico-para-santa-marta/</link>
        <description><![CDATA[<p>La exsuperintendente de Economía Solidaria, María José Navarro, inició una jornada de recolección de firmas para que se garantice el suministro de agua en la ciudad.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Santa Marta vive una paradoja dolorosa e inaceptable: la ciudad más antigua de Colombia, recostada sobre las faldas del mar y bendecida por las corrientes que descienden de la Sierra Nevada, sigue mendigando el líquido más esencial para la vida. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Para miles de familias samarias, la cotidianidad se ha convertido en una condena marcada por el cansancio de almacenar <a href="https://www.acueducto.com.co/wps/portal/EAB2/Home/inicio/!ut/p/z1/hY5BC4JAEIV_iwevzrRLYt22DoJEshJkewm1TQ11ZV3177fQKdjowRzmzfeGBwJyEEOxtHVhWjUUnd1vIryH_IibCMkZeYbI-S6lMb2QOKFw_QcIe8YfYmjzwoEwPGTkQBHjlDiBrx8JiLpT5acuG0oa1SC0fEotdTBrazfGjNPeRx_XdQ2KapaPuTIqqFRvx0dXsFGTgdzFw9jn-Np2y4l53hvtB_OW/dz/d5/L2dBISEvZ0FBIS9nQSEh/">agua</a> en baldes, la angustia de esperar carrotanques inciertos y la humillación de pasar semanas o meses enteros en una sequía inducida por la desidia. Vivir sin agua no es un simple inconveniente técnico; es una herida abierta en el corazón de la dignidad de todo un pueblo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de esta penumbra institucional, la bandera que hoy levanta la exsuperintendente de Economía Solidaria, María José Navarro, no es solo un llamado a la acción: es un grito de indignación transformada en esperanza. Al tomar las calles junto a la gente para reunir más de 50.000 firmas, Navarro está encendiendo la chispa de una ciudadanía que decidió no callar ni agachar la cabeza nunca más.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esta movilización no busca pañitos de agua tibia; encarna la lucha sagrada por el futuro de Santa Marta. Cuidar con uñas y dientes los $786.000 millones garantizados para el agua es un deber moral con cada hogar que hoy sufre la escasez, pues esos recursos le pertenecen al pueblo y no pueden diluirse en el olvido de la burocracia o en mezquinas disputas de poder. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Del mismo modo, abrazar sin vacilaciones proyectos definitivos como las desalinizadoras significa romper de una vez por todas con las cadenas de la dependencia y la resignación. Ya no más carrotanques que perpetúen la miseria; lo que se debe garantizar y ejecutar es la infraestructura que devuelva el progreso y la tranquilidad a quienes no la tienen.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y quizás lo más transformador de esta causa es que deposita la fuerza en la propia comunidad. La conformación de un Comité Cívico del Agua y la movilización popular son la prueba reina de que la ciudadanía ha decidido tomar el control de su propio destino, haciendo valer sus derechos a través de la veeduría viva y la acción jurídica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como de manera contundente lo ha recordado<strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/una-super-superintendenta-de-economia-solidaria-de-verdad/"> María José Navarr</a>o</strong>, <em>&#8220;el agua es un derecho, no un favor de los políticos&#8221;</em>. Los samarios están exhaustos de discursos vacíos, de diagnósticos eternos y de ver cómo el bienestar de sus familias se convierte en moneda de cambio electoral.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La recolección de firmas que inicia no es un simple trámite en un papel; es el despertar de un pueblo heroico que sale a marchar con el alma para exigir respeto. Firmar esta causa es levantar la voz por el niño que no puede lavarse las manos para ir al colegio, por la madre cansada de trasnochar esperando un hilo de agua en la pluma y por una ciudad histórica que merece florecer. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La paciencia se agotó y los discursos prometedores y deben acabarse y traducirse en hechos y para eso la ciudadanía de Santa Marta debe vigilar y hacer cumplir las obras que desde hace mucho debieron ejecutarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://blogs.elespectador.com/oscar-sevillano/se-quitaron-el-sombrero/">Nota recomendada: Se quitaron el sombrero</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Sevillano</author>
                    <category>Óscar Sevillano</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134202</guid>
        <pubDate>Sat, 17 Oct 2026 12:52:31 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Sevillano</media:credit>
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