Mercadeando

Publicado el Dagoberto Páramo Morales

A propósito de los mercados electorales

Otro factor que ha ayudado a los políticos de las naciones más desarrolladas a ganar sus contiendas electorales, es el estudio, el análisis y la interpretación de los mercados de los votantes, a quienes de manera precisa y equilibrada les dirigen sus promesas y sus programas de gobierno. Han aprendido a conocerlos tanto en  su estructura de funcionamiento como en su dinámica de operación. Por eso, los miles de candidatos a las diferentes corporaciones públicas deberían distinguir los diferentes segmentos de mercados que los forman. Veamos.

En términos generales existen diferentes tipos de votantes que conforman cinco segmentos de mercados: mercado fiel, mercado seguidor, mercado abstencionista, mercado indeciso, mercado oscilante.

    1. El mercado fiel está compuesto por aquel grupo de personas que sin importar el programa o el partido, están siempre con el candidato, pase lo que pase. Generalmente lo constituyen los familiares más cercanos, los amigos, las brigadas que organizan el proselitismo y los fanáticos de la imagen y el carisma. Entre ellos pesa más la emoción que la razón y el contenido de los programas propuestos.
    2. El mercado seguidor lo conforman aquellas personas quienes por conocer la trayectoria del candidato y sus ideas, son incondicionales, partidarios de sus planteamientos. Entre ellos existe gente bastante tradicional y llena de esperanzas en las condiciones personales del candidato. Poca atención le prestan a su afiliación política e ideológica, incluso, ni siquiera a las soluciones sugeridas. Hay también mucho más sentimiento que raciocinio.
    3. El mercado abstencionista está conformado por aquella gran masa de potenciales electores quienes por una razón u otra no participan en los comicios. Algunos de ellos, con una enorme desconfianza en el régimen y la clase política. Otros, con grandes dosis de sectarismo ideológico y otros más, simplemente por falta de interés en los asuntos relacionados con la cosa pública y su administración.
    4. El mercado indeciso está compuesto por una parte de la población llena de confusiones e incertidumbre frente a las ofertas que se le hacen. Estos pobladores desean tomar parte activa en la contienda pero no se deciden por ningún producto electoral en particular, ya sea  por falta de información, o por no tener claridad intelectual para distinguir entre una propuesta y otra.
    5. El mercado oscilantelo conforman electores quienes cambian de candidato, partido o programa de una elección a otra por distintos motivos. Unos porque de forma razonada analizan comparativamente las opciones disponibles y otros, porque se dejan llevar por sus impulsos y afectos personales.

Ojalá esta juiciosa y rigurosa clasificación sirva para que todos los interesados en llegar a los cargos de representación popular conciban y ejecuten estrategias de marketing con las cuales le lleguen a sus potenciales electores con propuestas que los persuadan, los conquisten pero sobre todo los conserven para futuras competencias electorales.

Estrategias de marketing electoral que requieren, –como lo imponen los postulados universales del marketing-, ser concebidas e implementadas a partir de rigurosos y sistemáticos esfuerzos por estudiar, analizar y comprender las realidades de cada uno de ellos; lo cual requiere entereza y entrega no siempre a flor de piel entre “conocedores” de estas lides sociales.

Estas actividades de marketing exigen la dedicación de parte de los recursos para poner en marcha sistemas de información de mercados electorales que alimenten la campaña y funjan como referente obligado de cada programa, de cada discurso, de cada acción, de cada campaña comunicacional. Estos esfuerzos demandan pacientes y exhaustivos diagnósticos elaborados a través del tiempo con los cuales se rompa con la facilista idea de emitir mensajes comerciales a través de los medios de comunicación masiva sin conocer con certeza, ni la audiencia a la que se le está llegando, ni su verdadero impacto en el sufragio depositado en las urnas.

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