El Mal Economista

Publicado el El Mal Economista (EME)

Vigilados dentro de nuestra “libertad”

Por: Diana Ramírez Rosas.

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Recuerdo un reality que alcanzó gran éxito en la televisión de muchos países, donde los participantes están dispuestos a satisfacer los pedidos del “Gran Hermano”, nombre del programa y a hacer todo lo que puedan para obtener fama y dinero. Se trata de 14 extraños que conviven juntos sin vínculos con el mundo exterior en una casa rodeada de cámaras y micrófonos que están grabando sus movimientos las 24 horas del día, los siete días de la semana.

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Fuente: elaboración propia con imagen de http://periodismo-alternativo.com/

Las redes sociales identifican los rostros de mis amigos con más facilidad que mis propios ojos cuando quiero etiquetarlos, y cómo no hacerlo sí estamos siendo monitoreados por satélites y otros elementos de uso diario como el celular que se convirtió en un espía de bolsillo, los televisores inteligentes lo cuales roban nuestra privacidad y, toda la información que suministramos a internet nos vuelve vulnerables de control ante el “ojo omnipotente”.Así como lo dijo Julian Assange, fundador de Wikileaks desde su refugio en la embajada de Ecuador en Londres: “Todos estamos siendo vigilados” y agrega sobre Facebook y Google: «Lo que está ocurriendo es un robo sin precedentes de la riqueza de la mayoría de la población por los que ya tienen mucho poder» y, explica que: “El conocimiento es poder y lo que están acumulando es una gran cantidad de poder».

Fue por ello que pensé un poco más sobre este reality el cual se asemeja a la actualidad en la manera como ciertos gobiernos, instituciones o medios de comunicación obtienen información de la vida privada. Seguramente muchos ignoran el origen del título del programa y su relación con la novela de George Orwell, 1984 publicada en 1949, donde se muestra la existencia de una sociedad totalitaria que se adueña de la psique de sus integrantes puesto que estos viven sometidos a un control asfixiante y a una propaganda de un partido que tiene en el poder al Gran Hermano el cual los aliena y les impide pensar críticamente.

Para cumplir el objetivo de El Gran Hermano, se establece un estado de carencia, es decir, se instauran símbolos que se incorporan en los sujetos a medida que se desarrolla el proceso de socialización y a la vez serán más difíciles de alcanzar. Si se piensa bien, estamos en un mundo similar, mediante los medios masivos de comunicación nos proyectan los modelos que deben identificarnos y objetos creados para la sublimación. De esta manera, cuando entra en juego la fuerza de mercado de la oferta, que nos satura de bienes y servicios, nos encontramos en un estado de necesidad porque no siempre los podremos adquirir. La sociedad al intentar moldear modos de representar, de sentir y de actuar se gasta el tiempo en la búsqueda de una vida ficticia, porque “Gastamos el dinero que no tenemos, para comprar cosas que no necesitamos, para agradar a gente que no conocemos, e impresionar a gente que no nos interesa” (Tim Jackson.).

La información es poder.

El sistema capitalista de los últimos años se fundamenta en la sociedad de la información y el conocimiento, no sabemos en realidad quien controla la información suministrada a internet, pero sí he notado como este medio quiere saber cada vez más sobre mí mediante redes sociales donde no debo pagar por cada inicio de sesión. Algunos medios de información destacan evidencias proporcionadas por el ex empleado de la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) Edward Snowden: “la NSA utiliza el programa de reconocimiento facial para escanear Internet, sacar las fotos y combinarlas con datos de investigaciones”, informa el diario “The New York Times”. Por su parte el portal danés Dagbladet Information indica que: “Nuevos documentos proporcionados por el exempleado de la NSA Edward Snowden sacan a relucir por primera vez una operación de recogida de información librada en 33 países con los que EE.UU mantiene acuerdos secretos para ampliar sus capacidades de vigilancia”. Gracias a la acumulación de nuestros datos, se crean sofisticados programas de reconocimiento facial que sirven no solo para fines de seguridad, razón que tienen algunos países o agencias para solicitarlos, sino para entender nuestros comportamientos y ser parte del estudio del marketing, como también, para fines de dominación, poco creíbles para algunos, y por el que me ha interesado escribir esta vez.

Así mismo como en novela de George Orwell, tenemos una programación mental ideológica que hace uso de nuestra psiquis para vincular las ideas que nos anteponen y manifestarlas en el plano físico en función para las que fueron creadas. De esta manera, los problemas del mundo cobran mayor sentido y para comprenderlos debemos ir más allá de ver un enfrentamiento entre grupos por motivos ideológicos, religiosos, económicos o políticos. Tampoco podemos percibirla como el enfrentamiento de grupos manipulados por diferentes elites que equipan a la población para combatir entre sí. Se debe reconocer que hay un plano psíquico en una guerra, porque las programaciones mentales opuestas ya están dadas.

El sistema se manifiesta por medio de estructuras de organización social, económicas y políticas así como en sus mecánicas de funcionamiento, pero eso solo es la representación física de este. Además maneja nuestra conducta siendo condicionada por medio de mecanismos psíquicos, que influyen en nuestras creencias y valores que al fin de cuentas están dados por el también. El estado de carencia, el sentir que siempre hace falta algo, es uno de los mecanismos que utiliza el sistema para dominarnos, nos hemos sometido a nuestras creaciones intelectuales y generamos dependencias psicológicas hacia estas, para tratar de llenar el vacío.

De esta manera, todos estamos siendo preparados para lo que ya está proyectado por el sistema. Por medio de películas, series, conductas de famosos, nos presentan lo que será nuestra vida años después, es por eso que hemos perdido la capacidad de asombro, porque nuestro subconsciente ya ha sido preparado a través de los medios de comunicación que también están siendo subordinados por este: sistema, ojo omnipotente, Gran Hermano; como lo quieran llamar porque de todas formas no lo conocemos, aunque el sí tenga conocimiento de acciones y pensamientos nuestros. Tenemos la opción de seguir en lo que se denomina como la “sociedad orwelliana” o gozar de nuestra libertad, pero no dentro de la libertad de los que tienen el poder, sino en la libertad de hacer lo en realidad vinimos al mundo.

 

FUENTES:

http://periodismo-alternativo.com/2014/07/03/el-gran-hermano-domina-el-mundo-con-la-nsa-utiliza-para-la-informacion-y-los-rostros-el-control-de-internet/.

http://www.magma-net.com.ar/granhermano.htm.

https://www.youtube.com/watch?v=Qsa3W4WJKoo.

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