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Por qué no se debería cerrar Colpensiones: ¿Se equivoca ANIF?

Por: Jorge Alberto Torres Vallejo

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aaaFuente: El Universal

Las declaraciones respecto a la insostenibilidad del sistema pensional distan de ser un tema novedoso entre los analistas económicos. Importantes entidades como Fedesarrollo y la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (ANIF) se han encargado de realizar estudios con el objetivo de llamar la atención sobre la posible insolvencia del régimen de prima media (o régimen público), los cuales a su vez han sido utilizados como base para promover una reforma al Sistema General de Pensiones.

En su momento, el entonces director de Fedesarrollo, Roberto Steiner, sostenía que de mantenerse el esquema vigente en el modelo público el Gobierno llegaría a un volumen de obligaciones que no podría cumplir. Más recientemente, el pasado 19 de diciembre en una entrevista para El Espectador, el presidente de ANIF, Sergio Clavijo, declaraba:

Yo diría que lo más urgente es la reforma tributaria estructural, pero el Gobierno debería superar esa miopía fiscal, proceder a cerrar Colpensiones, que es la única forma de acotar el regresivo gasto pensional que se genera especialmente para la burocracia estatal, que son muy pocos y que se llevan cerca de cuatro puntos del PIB”. (Tomado de “El Gobierno debería Cerrar Colpensiones”, Entrevista a Sergio Clavijo 19 de diciembre de 2015).

Afirmaciones como estas, provenientes de un prestigioso economista como lo es el Doctor Clavijo, son para tomar en serio y suelen generar un eco importante en la opinión pública. No obstante, cuando se analiza el trasfondo de la discusión con cabeza fría, da la impresión de que las declaraciones del presidente de ANIF reflejan, o bien una falta de entendimiento del problema del sistema, o al menos un problema de comprensión en la lógica económica básica del mismo. Lo anterior, muy a pesar de que ANIF es una de las instituciones que más ha indagado respecto al sistema pensional colombiano.

Me gustaría pensar que el afán de figurar en medios es el causante de los escuetos e imperativos comentarios del Doctor Clavijo, los cuales se apoyan en el trabajo de uno de los más destacados “think tank” del país, cuya independencia no se discute, perocuyas frágiles bases científicas parecen tener que recurrir a una retórica intransigente para soportar ciertas conclusiones de su producción académica[1].

Siendo justos, las afirmaciones de ANIF no siempre son tan categóricas. En varias oportunidades la entidad ha publicado estudios que dan la impresión de generar propuestas para la discusión del tema pensional, donde se destacan “El Pasivo Pensional de Colombia: Cálculo de su Valor Presente Neto y Sensibilidades Paramétricas” y “Elementos para una reforma estructural 2014-2018”. Sin embargo, revisando las publicaciones más mediáticas, que llevan el sello de irreverencia de Clavijo, el discurso pierde su objetivo de generar instrumentos para la toma de decisiones, y pasa al plano de la crítica destructiva al modelo público de pensiones.

En el comentario económico del 22 de agosto de 2013,  ANIF ya hablaba del cierre de Colpensiones para nuevos cotizantes. Lo anterior supone que los que apenas entramos al mercado laboral estaríamos obligados a cotizar en el RAIS, Régimen de Ahorro Individual Solidario (que es privado y de solidario tiene más bien poco), con el fin de no seguir engordando el problema fiscal del régimen público. Finalmente, el tono ha llegado al nivel de declaraciones como la citada al principio de esta nota, donde se alude al cierre total de Colpensiones.

Por supuesto, no estoy negando que la reforma pensional sea necesaria, ni que las afirmaciones del Doctor Clavijo respecto a la burocracia estatal sean verdaderas; a pesar de que en las palabras del presidente de  ANIF, como en el Cambalache de Enrique Santos Dicépolo, vivimos revolcados en un merengue y en el mismo lodo van mezcladas las mesadas de nobles oficios, como el de nuestros docentes, con la estéril clase política. Es una realidad que el sistema enfrenta problemas financieros importantes pero ¿proponer acabar con el modelo público de pensiones? Nadie habría esperado semejante planteamiento desde la Asociación Nacional de Instituciones Financieras (¿o sí?).

Por supuesto hay preocupaciones legítimas donde, por ejemplo, Clavijo señala la ineficiencia administrativa de Colpensiones. Sin embargo, dicha crítica no puede ser un pretexto para su cierre, más que para su “reforzamiento estructural” en temas operativos y tecnológicos. Este no es un problema menor, pero tampoco el más interesante, y es por demás el de más fácil solución.

Existen también cuestionamientos asociados a presiones sobre las sostenibilidad del sistema pensional producto del envejecimiento de la población y las menores tasas de natalidad. Dichos cuestionamientos son fundamentales para la crítica a los sistemas basados en la solidaridad intergeneracional (el público) y que inclinan la balanza hacia los sistemas de capitalización (el privado) que parecen no tener este tipo de presiones. Lo anterior, sin embargo, no implica que el modelo privado esté libre de riesgos; de hecho su funcionamiento depende de la adecuada operación del mercado financiero y de la demanda de los activos que constituyen el ahorro de los futuros pensionados (Eisner, 1998). En este punto vale la pena cuestionarse si confiamos tanto en el mercado como para entregarle los recursos de nuestra vejez.

Siguiendo esta lógica, la decisión de cotizar en una entidad privada debe tomarse con mucho cuidado. Aun cuando como ciudadanos tenemos una percepción que increíblemente puede subestimar los niveles de corrupción de nuestro gobierno, lo cierto es que es muy improbable que el Estado colombiano quiebre. ¿Podemos decir lo mismo de un fondo de pensiones? Para explicar este último punto, recordemos que las cotizaciones de pensiones son una simple entidad contable que, al igual que los impuestos, se consignan en las cuentas de tesorería. Como todo va a un mismo fondo, el sistema público de pensiones solo dejaría de pagar sus obligaciones en un escenario de insolvencia del sector público que no puede ocurrir mientras la deuda esté en moneda soberana (Greenspan citado en Moreno y Ortiz, 2010). El Estado siempre podrá responder por este tipo de acreencias, la pregunta es si podemos confiar en que una empresa privada tiene esa misma capacidad.

Más allá de pensar en una solución desde el sector privado, donde las crisis financieras de los países desarrollados han mostrado cómo empresas “demasiado grandes como para quebrar” pueden generar desequilibrios tan importantes que al final deben solucionarse con recursos de los contribuyentes, se debe pensar en políticas de desarrollo económico que generen las condiciones presentes para garantizar el balance del sistema. La lógica es simple: si nuestras cotizaciones actuales están pagando las pensiones de nuestros padres, mejoras en las condiciones quienes hoy nos encontramos en el mercado laboral derivaran en mayores recaudos por concepto de pensiones. Estas mejoras deben apoyarse en políticas de pleno empleo e incrementos en la productividad, que a su vez se reflejen en mayores salarios y reducción de la informalidad, junto con reformas al modelo de subsidiaridad del esquema público; esto último con el fin de balancear el desequilibrio presupuestal y solucionar las inequidades que con el tiempo se han generado en el sistema.

 

PD: Por la edad del Doctor Clavijo, casi podemos estar plenamente seguros de que sus pensiones se encuentran en Colpensiones. Qué perfecta ironía.

Aprovecho además por disculparme con los profesores Álvaro Moreno y Fabio Ortiz por la exposición tan superficial que acá se realiza basado en sus argumentos.

 

Fuentes:

Asociación Nacional de Instituciones Financieras [ANIF] (2013). El Pasivo Pensional de Colombia: Cálculo de su Valor Presente Neto y Sensibilidades Paramétricas. Reporte Técnico. Bogotá: ANIF.

Eisner, R (1998). Save Social Security from Its Saviors. Journal of Post Keynesian Economics, Vol. 21, No. 1, 77-92

Moreno, A (2010). Economía política de la reforma del sistema colombiano de pensiones. Revista de Economía Institucional, vol. 12, n.º 22, 167-192

Nieto, A (2015). Un modelo neokaleckiano con pensionados, conflicto de clases y distribución del ingreso. Tesis de Maestría. Bogotá: Universidad Nacional de Colombia

Paginas Web.

http://anif.co/sites/default/files/uploads/Ago22-13.pdf

http://www.elespectador.com/noticias/economia/el-gobierno-deberia-cerrar-colpensiones-articulo-606581


[1] Esta misma referencia a fue realizada por Moreno y Ortiz (2010) para describir el trabajo  “El sistema general de pensiones: ¿por qué sigue siendo insostenible, de baja cobertura e inequitativo?” realizado por Fedesarrollo.

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