El Mal Economista

Publicado el harry ramos

No más ediles en Bogotá!

Por: Harry Ramos

Bogotá necesita eliminar las JAL y acabar con la parranda de politiquería que realizan los ediles cada 4 años

 

JAL

La constitución de 1991 impulsó un país pensado en y para los ciudadanos. La carta magna Colombia busco escenarios de participación ciudadana a través de decenas de recursos y mecanismos  para que los ciudadanos alzaran su voz frente a lo que sucedía en su país. Bogotá fue el escenario de un experimento democrático a través de un nuevo espacio de participación: las Juntas de Administración Local (JAL).  Estos espacios de participación, pensados por los padres de la patria, serían conformados por ediles, quienes representarían a los ciudadanos en el desarrollo de su localidad. Una idea inclusiva y romántica en el papel, pero que en la práctica se convirtió en un espacio de politiquería y gastos innecesarios.

Un edil en Bogotá debe en pocas palabras realizar las mismas funciones que las de un concejal, pero en relación a la localidad que representa. Sin embargo, las acciones de dichos representantes de la población no son relevantes en la cotidianidad de los ciudadanos. Un ciudadano del común no reconoce con facilidad al edil de su localidad, aún más muchos ciudadanos ni conocen de la existencia de las JAL. Los rostros amables de los ediles solo son conocidos por los bogotanos, en tiempo de campañas políticas. No obstante, el presupuesto local sí reconoce el nombre de los ediles de cada localidad.

 Un edil gana mensualmente aproximadamente $5 millones de pesos, Bogotá cuenta con 186 ediles, por lo que al mes los honorarios de estos representantes de los ciudadanos son cercanos a $930 millones de pesos. Bogotá al año invierte en sus ediles $11 mil millones de pesos. Un Megacolegio le cuesta a la ciudad aproximadamente 9 mil millones de pesos. Es decir, Bogotá deja de construir un Megacolegio cada año, para 3000 niños, por pagar los honorarios de los ediles de la ciudad. La pregunta es: ¿Justifica el trabajo de los ediles tal nivel de inversión por parte de la ciudad?.

 El eliminar  la figura de edil en Bogotá no requiere vulnerar la participación de los ciudadanos en la política local. Actualmente, los Bogotanos trabajan en una localidad, se recrean en otra y duermen en una diferente a las anteriores dos. Por lo tanto, la capital es de todos. Es correcto afirmar que existen dinámicas específicas que se desarrollan en las localidades, sin embargo, esos problemas pueden ser desarrollados y solucionados desde otro órgano de participación; el concejo.

 En Bogotá, el Concejo es elegido por todos los bogotanos de la ciudad y no tiene la mejor reputación entre los ciudadanos de la capital. Entonces porque no refórmalo y acercarlo a los ciudadanos, integrando sus funciones con las propuestas inicialmente para las JAL.

 Mi propuesta es sencilla: conformemos un concejo en donde cada localidad posea un número básico de concejales que representen a la localidad y velen por sus intereses. La figura no es novedosa, de esta manera se conforma nuestra cámara de representantes que mal o bien, omitiendo la corrupción, ha velado por los intereses de las regiones del país. La transformación del concejo permitiría reducir costos a la ciudad y acercar a los concejales a través de un compromiso directo con las localidades y por ende con los ciudadanos. Bogotá necesita eliminar las JAL y acabar con la parranda de politiquería que realizan los ediles cada 4 años.

@Harrye29  @Maleconomista

Pd: Les recomendamos  leer el artículo:  Un verdadero candidato

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