El Mal Economista

Publicado el El Mal Economista (EME)

Instintos de rebaño: ¿Qué son y de donde vienen?

¿Alguna vez se ha detenido a pensar cuántas veces terminó haciendo algo solo porque el resto lo estaba haciendo? Este fenómeno se denomina mentalidad o comportamiento de rebaño y afecta profundamente la toma de decisiones de las personas. Asimismo, está presente en muchos aspectos de la sociedad, desde el sector financiero hasta elegir dónde desayunar o almorzar.

Foto tomada de Pixabay.com

La primera impresión que se tiene cuando se visita la famosa plaza de mercado La Perseverancia es de asombro, al ver que es una plaza de mercado donde predominan los restaurantes más que los puestos de venta de frutas y verduras que se encuentran en la parte de atrás del lugar. A pesar de la variedad de lugares, precios y fama parece ser que hay algo especial además del buen sabor y precio en el restaurante “El Almuerzo Bacano”. El cual se encuentra lleno todas las mañanas de patrulleros en busca de un desayuno, muchos de los cuales vuelven para el almuerzo. Este fenómeno casi imperceptible se conoce como mentalidad o instinto de rebaño y es muy común en la vida cotidiana.

El Almuerzo Bacano es un restaurante ubicado a menos de 100 m de la plaza de mercado. Los precios del restaurante son muy similares a las otras opciones en la plaza. A pesar de la variedad de lugares que hay en la plaza de mercado, parece ser que hay algo más allá de la gran combinación de sabor y precio del lugar que atrae particularmente a los oficiales. Como afirma el patrullero Gonzales afirma que le gusta mucho el lugar y que lo recomienda “una y mil veces, sobre todo la chuleta”. Algunos de sus competidores comentan que el éxito del lugar se debe su cercanía con la Estación de Policía Santa Fe. No obstante, el restaurante de al lado no tiene la misma concurrencia de agentes.

Según la teoría económica clásica las personas toman decisiones independientemente de los intereses ajenos y maximizan su satisfacción con toda la información disponible. En otras palabras, los patrulleros están yendo al restaurante por sus propias decisiones e intereses sin tener en cuenta lo que los demás están haciendo. Todos de manera independientemente deciden que esa es la mejor combinación sabor-precio, tal como lo hace el patrullero Gonzales.

Sin embargo, parece ser que esto no está sucediendo, por lo menos en este restaurante. Ante la pregunta sobre si desayunarían o probarían otro restaurante si estuvieran solos, otro patrullero comentó: “a mí me gusta mucho el desayuno ahí en las mesitas de la plaza, creo que es mejor y uno está al aire libre, pero a mis compañeros parece gustarles más este, entonces a uno le toca”.

Al parecer las personas (o los patrulleros, en este caso) toman sus decisiones sobre dónde desayunar tomando en cuenta los intereses de los demás y, por lo tanto, deben conformarse con un nivel de satisfacción que es suficientemente bueno y no el máximo. Los economistas, impulsados por el Nobel Herbert Simon, dirían que esto sucede porque en realidad los individuos tienen una racionalidad limitada (Bounded Rationality, en inglés). Según Behavioraleconomics.com “La racionalidad está limitada porque existen restricciones para nuestra capacidad de pensamiento, la información que tenemos disponible y el tiempo”.

Dicha racionalidad limitada suele conducir a un comportamiento de rebaño (Herd behavior, en inglés). Este es un fenómeno que afecta profundamente el sector financiero y que muchos defienden es el causante de muchas crisis económicas. Según Investopedia, esta conducta sugiere que las personas se unen a grupos y siguen las acciones de otros, bajo el supuesto de que otros individuos ya han hecho su investigación. Asimismo, expone que por naturaleza los seres humanos quieren ser parte de una comunidad y esta tendencia suele desencadenar el miedo a estar solo o perderse de algo. Debido a esto, las personas pueden sentirse abrumadas y por lo tanto se guían por la multitud. En palabras más sencillas, los instintos, comportamientos o mentalidad de rebaño es el FOMO o miedo a quedarse por fuera que los psicólogos tanto exponen.

Lo anterior se ve representado por el patrullero Ramos, quien llegó a Bogotá hace tres meses y expone cómo los comportamientos de rebaño son muy comunes en todos los aspectos de la sociedad. “En el tiempo que llevo en la ciudad solo he ido como a otros dos o tres lugares más y me gustaría probar más, pero como los compañeros desayunan acá prefiero no hacerlo (desayunar) solo”

Asimismo, como lo plantea el estudio Una identidad compartida promueve el pastoreo en un juego de cascada de información de Berger, Feldhaus y Ockenfels, publicado en la Revista de la Asociación de Ciencias Económicas, esta conducta de seguir lo que se percibe están haciendo otras personas en lugar de guiarse por sus propios intereses es aún mayor en instituciones que forman una identidad común, como en el caso de la Policía Nacional. Estos instintos de rebaño también pueden elevar el precio de los productos y formar una burbuja como en la crisis de Internet de finales de los noventa, la crisis financiera de 2008 y de la reciente fiebre de las criptomonedas. A pesar de esto, en El Almuerzo Bacano prefieren mantener sus precios por la lealtad que muestran sus clientes antes que arriesgarse a perderlos.

Es evidente que los comportamientos de rebaño están presentes en todos los aspectos de la sociedad, desde los movimientos de las criptomonedas hasta el restaurante de su elección. Estos instintos provienen de la limitada racionalidad que como personas poseemos y a nuestro instinto de querer pertenecer a un grupo. Si bien estos comportamientos de rebaño parecen inofensivos y en el caso de El Almuerzo Bacano lo son, cobran mucha importancia ya que pueden alterar drásticamente los patrones de consumo de la sociedad.

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