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¿Hay camello para tanta gente?

Por: Harry Ramos

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Uno de los grandes problemas del posconflicto será la falta del empleo para los desmovilizados. 

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Fuente: Semana.com

Según la Agencia Nacional para la Reintegración (ACR), con la firma del proceso de paz, se espera la desmovilización de alrededor de 20.000 a 30.000 miembros de las FARC. Aunque esta organización posee aproximadamente 8.000 hombres en sus filas, la desmovilización como resultado del proceso de La Habana buscará reintegrar a la sociedad civil toda la población armada y toda la red de apoyo del grupo subversivo. Por lo tanto, el país enfrentará un gran reto en materia de reintegración socioeconómica para la población desmovilizada. Entonces: ¿Estamos preparados para emplear a todos los desmovilizados del proceso de La Habana?

En Colombia en los últimos 13 años se han desmovilizado 57.000 personas. Según la ACR, la tasa de desempleo para estas personas desmovilizadas es de aproximadamente del 30%. Esta cifra es muy superior a la tasa de desempleo nacional, que ronda por el 8,9%. Esto quiere decir  que en Colombia pertenecer a un grupo armado aumenta la probabilidad de estar desempleado en el país. El reto en materia de empleabilidad para el posconflicto es bastante grande.

No obstante, lo más preocupante del asunto es que el desempleo en excombatientes es un factor que aumenta la probabilidad de que esta población reincida en actos violentos. En Colombia el 24% de esta población ha vuelto a sus prácticas ilegales, como respuesta en gran medida a falta de oportunidades laborales (Fundación Ideas para la Paz 2014). Por lo cual, si el Estado busca establecer una paz duradera la creación de empleos para los excombatientes debe ser una prioridad estatal.

Un desmovilizado tiene vacíos importantes en materia de educación y es el Estado quien debería garantizarle el poder acceder a una formación que le capacite para tener un mejor ingreso al mundo laboral. Actualmente, los programas de reintegración a la sociedad civil brindan capacitación en formación técnica, sin embargo, ese esfuerzo es muy pequeño para el desafío que presentan las personas desmovilizadas dentro de la población civil. La gran mayoría de la población desmovilizada que logra emplearse es a través del sector informal, lo cual denota que los procesos de reintegración planteados son ineficientes dado que no garantizan un empleo para el desmovilizado. Esto es preocupante ya que que si una persona se encuentra ocupada en el sector informal también presenta un alto riesgo de volver a reincidir en actos violentos.

En conclusión, la única manera en que Colombia logrará la  paz es generando garantías económicas al campo y a la población desmovilizada. Al mencionar Colombia hablo del Estado y a la sociedad civil. Es deber de nosotros como colombianos permitir un verdadero reintegro a la sociedad civil de personas que tomaron la decisión de dejar a un lado sus armas, en búsqueda de un futuro más estable. Lo anterior más allá de un acuerdo o no en la Habana; cualquier desmovilizado debería tener el derecho de una segunda oportunidad económica.

Referencias

Agencia Colombiana para la Reintegración . (2015). La Reintegración en cifras. Obtenido de Agencia Colombiana para la Reintegración: http://www.reintegracion.gov.co/es/la-reintegracion/Paginas/cifras.aspx

Fundación Ideas para la Paz (2014) Retorno a la legalidad o reincidencia de excombatientes en Colombia: Dimensiones del fenómeno y factores de riesgo. 31 de enero del 2016.

Universidad del Rosario. (2012). Condenados a la Ilegalidad. Obtenido de la Universidad del Rosario.

 

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