El Mal Economista

Publicado el El Mal Economista (EME)

Alegato a favor de TransMilenio

Por: Juan David Martínez Gordillo

Twitter: @maleconomista

Facebook: El Mal Economista

Es aterrador imaginar la Autopista norte y la Avenida Caracas plagadas de buses y busetas de transporte público, no sólo porque los bogotanos hayan conocido la mejor faceta de estas importantes vías después de la implementación del sistema TransMilenio, sino porque créalo o no, el caos en la movilidad sería mucho peor.

 

fuente: http://www.las2orillas.co/devuelvanos-transmilenio/

Más aún, los buses rojos rodando por importantes vías de la ciudad ya son un símbolo de la misma, y TransMilenio es el primer y único sistema de transporte público eficaz que han conocido las generaciones más recientes de capitalinos.

No obstante, el descontento con el servicio es evidente, dado que la gran mayoría de los usuarios de TransMilenio reclaman día tras día un servicio de mejor calidad. Ciertamente, sus reclamos son válidos, pero en retrospectiva si se buscan responsables, el sistema no tiene toda la responsabilidad. Un ejemplo claro de lo anterior se evidencia en las quejas predominantes del típico bogotano usuario del transporte público: la congestión en horas pico, los robos dentro y fuera de los articulados, entre otros. Sin embargo, muchos de las soluciones a estos problemas no están en manos de los gobernantes sino de los mismos usuarios.

Bogotá sufre su karma de movilidad por falta de cultura con respecto a una movilidad sostenible y haciendo caso omiso a esto, los ciudadanos se refugian en versiones utópicas de lo que debería ser la experiencia de montar en los articulados, como buses vacíos en horas pico, bajas tarifas y cero robos dentro del sistema.

En primer lugar, no existe un transporte público en el mundo que no sea congestionado en las horas pico, pues la mayoría (entre estos el metro de Londres y el metro de New York) tienen mayores índices de congestión que las estaciones más caóticas de nuestra ciudad. Incluso en Latinoamérica, más precisamente en Chile el caso dramático que se vive con TransSantiago (Transporte público de Santiago de Chile) evidencia que el nivel de congestión en TransMilenio no es tan malo después de todo haciendo un análisis comparativo.

Por otro lado, los robos en el transporte público no surgieron en Bogotá, puesto que son problemas comunes en urbes de tamaños considerables como Sao Paulo y Ciudad de México.

¿Cómo negar que TransMilenio le cambió la cara a Bogotá y la vida a sus habitantes? Es imposible evadir la realidad de que la ciudad es otra después de la implementación de este servicio y que además es un sistema de transporte indiscutiblemente mejor que el que tenía antes la ciudad basado en busetas, buses y colectivos (guerra del centavo). Sin embargo, los bogotanos adoptaron un hijo y ahora quieren quitarle el apellido.

En primer lugar porque con el plan de construcción del metro, es poco probable que se termine el ambicioso proyecto TransMilenio, dado que el afán por poner en marcha la construcción del metro pesado muy seguramente ahogará el progreso del sistema actual dejándolo sin terminar en el peor de los casos.

Muchos ignoran que TransMilenio en principio estaba planificado para tener 8 fases y por esta razón no se comprende el hecho de que muchos de los problemas del sistema son por carencia de infraestructura, y es innegable, dado que ¡no se ha terminado! Y por esta razón esta sobrecargado de demanda. Al sistema aún le falta rodar por la Avenida 68, por la Avenida Boyacá, la Avenida 1ro de Mayo, entre otras.

Entonces, esperar que funcione de una manera óptima con menos del 50% de su infraestructura planificada en un principio, es una verdadera proeza política de muchos que esperan que teniendo un TransMilenio a medias y un metro a medias se va a resolver el inmenso problema de movilidad de esta ciudad.

El sistema con tan solo un 25% de cobertura con respecto al transporte público de la ciudad ha logrado grandes cambios en horarios, rutas y muchas comodidades que los bogotanos olvidaron que antes no tenían. Por lo anterior, un sistema que no ha alcanzado el 100% de su potencial y aun así significa tanto en el bienestar del ciudadano merece reconocimiento y ante todo apoyo para su consolidación.

Hay que darle paso a nuevas cosas en el sistema TransMilenio, entendiendo que a pesar de los problemas en el servicio es un sistema de transporte público exitoso.

 

Comentarios