<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/deportes/el-telescopio/correr-herencia-de-nuestra-evolucion/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Tue, 14 Apr 2026 23:46:05 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=6.9.4</generator>

<image>
	<url>https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2024/09/11163253/cropped-favicon-96-32x32.png</url>
	<title>Correr, herencia de nuestra evolución | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
        <item>
        <title>Correr, herencia de nuestra evolución</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/el-telescopio/correr-herencia-de-nuestra-evolucion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Al amanecer, cuando la ciudad apenas comienza a descifrarse o cuando el sol se despide y la luz remarca un borde tenue sobre tejados y edificios, los corredores aparecen como una especie aparte. Figuras que emergen entre la penumbra y el ocaso, cruzan avenidas, bordean parques, zapatean sobre la ciclorruta. A diferencia del ciclismo o [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p>Al amanecer, cuando la ciudad apenas comienza a descifrarse o cuando el sol se despide y la luz remarca un borde tenue sobre tejados y edificios, los corredores aparecen como una especie aparte. Figuras que emergen entre la penumbra y el ocaso, cruzan avenidas, bordean parques, zapatean sobre la ciclorruta.</p>



<p>A diferencia del ciclismo o del boxeo —pilares indiscutibles de la identidad deportiva colombiana—, el atletismo no ocupa un lugar simbólico equivalente, aunque ha dado campeones y gestas memorables. No es considerado un deporte nacional, pero su práctica crece sin pausa: hoy, más de tres millones de colombianos corren y se organizan alrededor de unas 200 competencias al año. Tal vez porque correr es, antes que una disciplina, un impulso primitivo: una forma de recordarnos quiénes fuimos mucho antes de que existieran pistas o cronómetros.</p>



<p>La antropología lo confirma. Cuando el ser humano todavía era nómada, ya corría. Una de las hipótesis más aceptadas sobre nuestra resistencia es la del <em>persistence hunting</em>: perseguir a un animal durante horas, a ritmo constante, hasta que colapsara por agotamiento. Correr no era un pasatiempo: era una estrategia de supervivencia que, a la vez, marcó nuestra evolución. El tendón de Aquiles como resorte, el arco del pie como palanca, la capacidad de disipar calor en movimiento: todo lo que hoy asociamos al deporte fue, alguna vez, una herramienta para vivir.</p>



<p>Ese legado biológico sigue ahí. Lo muestran los Rarámuri de la Sierra Tarahumara —capaces de recorrer distancias inmensas con sandalias mínimas— o los corredores del Valle del Omo, en Etiopía, cuya eficiencia parece heredada de un tiempo remoto. Incluso en su versión más urbana, con aplicaciones, relojes y tenis de alta tecnología, correr conserva ese pulso antiguo, inextinguible, trascendente.</p>



<p>En las ciudades, el <em>running</em> está reconfigurando la manera en que habitamos el espacio público: a veces en silencio, otras con la contundencia de una avenida tomada los domingos. En Bogotá, por ejemplo, la Carrera Séptima se convierte en ciclovía y recibe a miles de corredores que recorren sus pasos; en Medellín, las rutas junto al río enlazan barrios y rutinas; y en Cali, Bucaramanga o Pereira, el fenómeno se adapta a la topografía y a la cultura urbana de cada lugar. Y así, se replica en cientos de lugares alrededor del mundo.</p>



<p>Pero esta práctica no sólo ocurre en la ciudad: también se abre paso en montañas, senderos y playas, donde la pisada y la respiración se mezclan con la trocha, la arena o la sal.</p>



<p>Correr, además, funciona como una lectura social del país. Cada paso traza un mapa emocional que revela cómo está el entorno: dónde el espacio acompaña y dónde se queda corto. La iluminación, el pavimento o la seguridad condicionan quién puede moverse con libertad y quién debe adaptarse a circunstancias que no deberían existir. Aunque es uno de los deportes más democráticos, el <em>running</em> expone desigualdades en la manera en que ocupamos o evitamos ciertos territorios.</p>



<p>Es, pues, tanto elemental como poderoso. Un regreso a un ritmo que cruza nuestra historia como especie, los lugares que habitamos y las desigualdades que enfrentamos. Esta práctica atesora una ética y una épica propias. Cada zancada guarda una memoria antigua y una posibilidad futura, pero ocurre en un presente total. Esa es su paradoja: avanzar mientras se habita por completo el instante, en un estado que roza lo terapéutico y lo meditativo. Por eso, cuando nos lanzamos a la ruta prolongamos una historia que empezó antes que nosotros y que nos trasciende. Una historia que, pese a todo, recuerda que este acto simple —y profundamente humano— sigue siendo una de las maneras más honestas de estar en el mundo.</p>



<p></p>



<p>📸: Daniel Reche</p>
]]></content:encoded>
        <author>Pablo de Narváez</author>
                    <category>El telescopio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123374</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Dec 2025 23:30:32 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/12/06182543/Foto-Daniel-Reche.jpg" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Correr, herencia de nuestra evolución]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Pablo de Narváez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
    </channel>
</rss>