El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

París-Niza 2020 – Día 2: Ciclismo abierto pero «a puerta cerrada»

Ciclismo sin gente. A puerta cerrada. Sin concurrencia. Así se corrió hoy la etapa 2 de la París-Niza. El gobierno francés tomó medidas ante la amenaza del coronavirus y prohibió el público en la meta. También lo prohibió a partir de mañana en las salidas. La fracción de hoy tuvo la misma intensidad, la misma lluvia y el mismo drama que de la ayer. Es una carrera sin tregua, pero también, sin espectadores.Con expectativa pero sin auditorio. El italiano Giacomo Nizzolo, del NTT, levantó los brazos ante las cámaras de televisión, los miembros de los cuerpos técnicos y una línea de vallas que mostraba los anunciadores, pero que hoy no separaba a los aficionados de sus ídolos, porque no había de los primeros.

Se volvió a correr al estilo clásica. El ritmo fue frenético. Hoy salieron 133 ciclistas tras el abandono de Pierre Barbier, la llegada fuera del límite de clasificación de Danny Van Poppel y la descalificación de Warren Barguil  por la remolcada que hizo ayer detrás de un carro después de la caída. Los 166 kilómetros que llevaban hasta Chalette sur Loing tenían 60 kilómetros totalmente planos al final. Sin subidas, pero con un fuerte viento de costado.  Fue un día de cortes, abanicos y caídas. En una de estas últimas se vio inmerso Nairo Quintana, que terminó cediendo 1’25» en la meta. Con él llegó Julian Alaphilippe.

Carrera abierta, luchada, espectacular; pero sin aplausos en la llegada por la ausencia obligada de simpatizantes.  En la primera parte, Jhonatan Hivert aprovechó una fuga acompañado de José Manuel Díaz para afianzarse como líder de la montaña. En la segunda parte se armó el caos. Los abanicos, la caída de Nairo, el fraccionamiento en pequeños grupos, la defensa del liderato de Schachmann, la lucha efectiva de Segio Higuita y Vincenzo Nibali por mantenerse con los de adelante, y la llegada a meta de un grupo reducido de 10 hombres que resolvieron al esprint. Nizzolo venció a Pascal Ackermann, a Jasper Stuyven y al colombiano Higuita que volvió a meterse entre los más veloces, y que mañana no vestirá la camiseta de campeón nacional para lucir la de líder de los jóvenes.

El ciclismo es el estadio más grande del mundo; pero estará vacío. Es un espectáculo gratis para sus aficionados, pero por Ley ya no pueden asisitir. Convoca a calles, avenidas y carreteras para disfrutar del paso de la caravana y de momentos únicos; que ya solo se verán por televisión. Quien sale a ver «pasar los ciclistas» entiende que el plan es momentáneo pero muy especial; cancelado por ahora.  Ayer en la Paris -Niza se prohibieron los besos y los saludos de mano en la tarima; hoy se denegó la asistencia de púbico. Por ahora, la ruta sigue, sin la gente. Mañana son 212 kilómetros, hasta La Châtre; la etapa más larga. El virus sigue haciendo estrago. Uno de ellos: el ciclismo ahora es a puerta cerrada.

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