El rincón de JJ

Publicado el Jhon Jaime Osorio

Giro 2019 – Día 3: La última pincelada a la etapa la dio el comisario juez

En Vinci nació Leonardo, el gran genio del renacimiento. De esta pequeña ciudad en las colinas de la Toscana salió hoy la tercera etapa del Giro.  El paradigma del Homo Universalis inventó de todo, pero no fue el creador de la bicicleta. Sin embargo, hoy, en su tierra natal, 175 pedalistas rodaron en su honor. Por delante tenían 220 kilómetros y atrás dejaban ese pequeño pueblo medieval en el que todo gira al rededor del gran sabio.

Da Vinci fue insaciable en todos los ámbitos del conocimiento humano. Incursionó en campos tan variados como la aerodinámica, la hidráulica, la anatomía, la botánica, la pintura, la escultura y la arquitectura. Un superdotado. Un hombre con una inteligencia muy variada, que solo le reconocerían muchos siglos después de muerto.

La primera gran pincelada a la etapa se la dio un japonés. En el kilómetro 1, Sho Hatsuyama se lanzó en solitario en la que sería la única fuga del día. Llegó a tener 7 minutos de diferencia. Un aventurero. Estuvo al frente 144 kilómetros. Seguramente quería salvar el honor de su país tras el retiro prematuro de su compatriota Nishimura, que corrió apenas los 8 kilómetros de la primera etapa y fue sacado de la prueba por llegar fuera del límite de clasificación.  Si ese era el objetivo, lo logró. Si la intención era buscar ganar la etapa, lo que hizo fue un Harakiri, pues a la postre fue alcanzado, perdió 3’14» y llegó en el puesto 169.

Como estaba previsto desde el mismo diseño de la etapa, la atención y la tensión estaban guardadas para el final. A 5 kilómetros de la meta, una infortunada caída partió el grupo principal y le cobró segundos valiosos para la clasificación general a pedalistas como Richard Carapaz, Domenico Pozzovivo, Tao Geoghegan Hart y Tanel Kangert, entre otros. A 500 metros de la meta, una doble curva desordenó los trenes de lanzamiento y dejó la definición de la etapa en manos de los embaladores, que tuvieron que apelar a sus múltiples conocimientos: punta de velocidad, ubicación, control de la respiración, fuerza mental y resistencia del viento.  Los más veloces se inventaron un final de etapa explosivo.

En la raya cruzó primero el italiano Elia Viviani. Lo escoltaron el colombiano Fernando Gaviria, el francés Arnaud Demare y el alemán Pascal Ackermann. El resultado oficial solo se conoció unos minutos después. Los comisarios revisaron el video y consideraron que el italiano había invadido peligrosamente la línea de esprint de su compatriota Matteo Moschetti, del Trek. Lo descalificaron. Un acto involuntario, pero ilegal a la luz de las normas y del criterio de los jueces. Gaviria fue declarado ganador y por ende tomó el liderato de la clasificación de puntos. Una decisión no le gustó al colombiano, que subió al podio y no celebró.

Los genios de la bici volverán mañana para la cuarta etapa. Serán 235 kilómetros. Seguramente algo se inventarán, porque el Giro es de esas carreras que todos los días nos regala una pintura diferente.

 

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