Hay espacios que dejamos de habitar cuando el curso de la vida separa nuestros recuerdos.

Hay objetos que no saben que ya no hacemos parte de los lugares en los que fuimos felices.

Por ejemplo, las medallas ganadas en las primeras batallas contra el agua, las cartas de amor escondidas para que no las leyera la madre, las credenciales que confirmaron nuestras primeras decisiones, las señales narradas en voz alta cuando jugamos escondite, o las visitas a los lugares que jamás fueron peligrosos para los niños.

Hay espacios que dejamos de habitar cuando el curso de la vida separa nuestros recuerdos.

Hay momentos en los que una voz que ya no hace parte de nosotros, regresa para recordar el pasado, entregar una novedad, reiterar la necesidad de remar hacia el extremo que creemos más conveniente.

Hay voces ocultas y sencillas que nos invitan a ser por un momento, fantasmas cubiertos de polvo, seres más compasivos y misericordiosos, personas capaces de entender a los resistentes, de seguir combatiendo a quienes se quedan con las manos cruzadas y a los que se consumen en sus delirios al bajarse del ascensor.

Ya hay menos objetos. Somos otros.  Más selectivos, menos tolerantes con la ignorancia, más aferrados a las motivaciones reales; humanos menos severos con nuestra propia sombra, corazones más alejados de la prepotencia.

Yo me quedo con un encuentro y una despedida, con el gesto privado de bordear cicatrices que un día dolieron, con la voz del niño que me dijo que recorrería conmigo el mundo.

No quiero riesgos que me inviten a la otra orilla. Quiero disfrutar el punto neutro que me abre los ojos en el espejo del tiempo, la burbuja que me protege de los insolentes; quiero seguir el latido, el ardor que todavía me dice: hay que desobedecer.

Avatar de Adriana Patricia Giraldo Duarte

Comparte tu opinión

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 EstrellasLoading…


Todos los Blogueros

Los editores de los blogs son los únicos responsables por las opiniones, contenidos, y en general por todas las entradas de información que deposite en el mismo. Elespectador.com no se hará responsable de ninguna acción legal producto de un mal uso de los espacios ofrecidos. Si considera que el editor de un blog está poniendo un contenido que represente un abuso, contáctenos.