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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Después del cumpleaños | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Después del cumpleaños</title>
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        <description><![CDATA[<p>Por: Adriana Patricia Giraldo Duarte Después del cumpleaños se leen periódicos antes de pisar la hierba mojada, se ven las placas marcadas con tu nombre y cualidades, las nuevas heridas cosidas, los regalos sobre la cama y las tarjetas pensadas con entusiasmo. Los zancudos ya no te eligen y están sobre la mesa las rosas [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Por: Adriana Patricia Giraldo Duarte </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Después del cumpleaños se leen periódicos antes de pisar la hierba mojada, se ven las placas marcadas con tu nombre y cualidades, las nuevas heridas cosidas, los regalos sobre la cama y las tarjetas pensadas con entusiasmo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los zancudos ya no te eligen y están sobre la mesa las rosas rosadas con girasoles en la mitad, las renuncias de los conocidos que todavía no encuentran su rumbo y las cuentas de quienes ya merecían estar ausentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobreviven las muertes de los famosos no deseados, el perro dormido, la ropa por lavar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El versículo inoportuno de una mala actitud positiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El grito de la mamá que celebra cómo gana la carrera su pequeño rayito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La imagen de la quema y la tristeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El error de ortografía que ya no encuentra la página.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ves los miedos que se pudren, las tusas que pasaron, las listas que se escriben para seguir aplazando películas y canciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los embarazos que se anuncian por teléfono.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los libros que apuntas para leer porque los necesitas en otoño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los ladrillos de barro que se secan al sol.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las casas prefabricadas que alimentan tu sueño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las abuelas coloreando mandalas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los trucos de las mujeres que se tapan las canas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los dos minutos eternos del último temblor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los matemáticos antipoetas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los gritos despavoridos de la mujer que teme ser robada, y las mujeres jóvenes que sacan piedras del jardín y compran máquinas de coser para ser ellas mismas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después del cumpleaños conoces el nombre del santo de las causas perdidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdura el deseo de saborear una bebida fresca para celebrar el regreso de la amiga que alimenta tu tranquilidad con canciones en la mañana, y de saber que, en el nuevo camino, hay gente lúcida y menos atormentada y cruel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después del cumpleaños ya no se madruga, ni se espera, ni se tallan las orejas con aretes mal acomodados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y se va por la vida, con más consciencia de la nueva identidad, con menos músculos retraídos y el eterno deseo de viajar contigo a oler Aracarata y San José del Palmar.</p>
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        <author>Adriana Patricia Giraldo Duarte</author>
                    <category>Lloronas de abril</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132913</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Sep 2026 20:48:44 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Después del cumpleaños]]></media:description>
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