Abril no tiene noches en vela, solo poesía reunida y películas sin horarios, y desintoxicaciones, y positivos hartazgos; el zumbido de las causas que, como mujeres, aún tenemos por batallar.

El cielo de abril recupera lo que tenemos en el tintero.

Nos trae la lista de motivos, el vuelo de una manta blanca bordada y colgada al sol.

Se abre justo un miércoles en la tarde cuando esperas paciente que vuelvan los colibríes y que tu amiga se decida por un viaje aplazado.

En abril llegan las señales de la primavera, las buenas conversaciones, las pausas con soda fría y limonada fresca, los ataques de risa y la llamada esperada.

Abril no tiene noches en vela, solo poesía reunida y películas sin horarios, y desintoxicaciones, y positivos hartazgos; el zumbido de las causas que, como mujeres, aún tenemos por batallar.

En este mes se exhala menos miedo, se escribe más, se manifiesta más, se prueban los colores de la primavera y se abandona uno a la luna rosa, con más certezas sobre los días que vienen antes de que partan al cielo los cohetes.

En abril, la vida te elige, te enseña otra vez a caminar, a suspirar adherida al ruido leve de los guaduales frescos. 

Este mes se lleva lejos las palabras absurdas que te hicieron perder magia, los sofocos del mal genio que no te permitió priorizarte.

Entras en confianza con lo que sucede sin anuncio, y vuelve la tinta y el mar oculto en tus pupilas, y miras de nuevo el cuadro de los pescadores que te devuelve la fe, y piensas en cómo será el encuentro con la poeta del viejo mundo que cocina letras al carbón mientras cultiva la esperanza.

En abril un coro te susurra que todo es posible, te recuerda lo que te corresponde. Algo llega sin mucho ruido y se instala para que ya no tengas más pendientes, mientras el equilibro salta al espacio, mientras el viento mueve las flores y se reconoce en ti.

Avatar de Adriana Patricia Giraldo Duarte

Comparte tu opinión

1 Estrella2 Estrellas3 Estrellas4 Estrellas5 EstrellasLoading…


Todos los Blogueros

Los editores de los blogs son los únicos responsables por las opiniones, contenidos, y en general por todas las entradas de información que deposite en el mismo. Elespectador.com no se hará responsable de ninguna acción legal producto de un mal uso de los espacios ofrecidos. Si considera que el editor de un blog está poniendo un contenido que represente un abuso, contáctenos.