Liarte: diálogo sobre arte

Publicado el Lilian Contreras Fajardo

LiarteconArte: abrazar la difusión cultural

Hace siete meses comencé LiarteconArte, este espacio virtual donde propongo la comunicación sencilla de las artes plásticas y visuales.

Durante mucho tiempo pensé que mi reto era despojarme de mi legado periodístico para poder darle rienda suelta a esta conversación que realizo partiendo de las reseñas, no de la crítica.

Me despedí del cine y la televisión, temas que durante más de una década cubrí como periodista y, aunque no soy muy musical, también le dije adiós a esta industria. Sin embargo, una cosa es lo que se piensa y otra lo que la vida ofrece, y en estos meses he tenido la fortuna de trabajar en la elaboración de textos de algunas películas nacionales como “Un grito en el silencio” o “Las mejores familias”.

Así mismo, pude colaborar en el lanzamiento del nuevo disco de Juanes y dando a conocer a Drea Dury, una cantante caleña que tiene un discurso femenino particular. También he escrito comunicados de prensa sobre temas más relacionados con LiarteconArte, pero bajo la figura de la escritora fantasma, por lo que no puedo dar detalles. Estos últimos me gustan mucho porque me han permitido darme cuenta de que me cuesta escribir sobre arte contemporáneo conceptual con palabras sencillas, pero es a lo que más le he dado espacio porque me gusta el reto de poder acerlo.

Muchas veces, mientras hacía LiarteconArte y estos otros trabajos sentía que no tenían nada que ver uno con lo otro. Sentía que profesionalmente eran caminos distintos, hasta que, gracias a una mentoría que me brindó mi hermana Luisa Fernanda, caímos en cuenta de que es la difusión cultural el punto de encuentro.

Más que lograr tener una voz reconocida en la historia del arte colombiano, lo que quiero con LiarteconArte es ayudar a democratizar las artes, pues creo firmemente que las buenas estrategias de comunicación atraen al público.

No comparto del todo aquellas frases cliché que se repiten una y otra vez sobre los gustos de los colombianos, sobre que la gente no lee, sobre que a la gente el gusta el circo. Sé que sí hay un público que encaja en lo anterior, pero también sé que hay personas dispuestas a experimentar planes y darles oportunidades a los eventos culturales.

Una muestra de ello fue el éxito que tuvo la primera Noche de los Museos en Bogotá. Desde tempranas horas de la tarde fui testigo de cómo La Candelaria se visitó de fiesta, de cómo la gente hacía durante minutos filas para entrar al Museo del Banco de la República, al Museo Colonial o al de Bogotá. También pude ver cómo, cuando se cerraron las puertas a las 9 de la noche, muchos se quedaron sin poder entrar a los recintos. La Noche de los Museos de Bogotá fue un éxito porque la noticia se difundió en muchos medios de comunicación, así que la gente tuvo muchas oportunidades de enterarse.

En estos meses he aprendido a entender la difusión cultural más allá del periodismo. Escribir un buen comunicado de prensa que permita que mis colegas se enteren y quieran trabajar un tema, contactar a un periodista para que ayude en la comunicación de un evento o trabajar con un artista que quiere forjar un camino hacen parte, desde mi punto de vista, de la difusión. Es un trabajo que abarca mucho más que el llamado ‘free press’ o relaciones públicas.

Justamente, el evento que me ha permitido conectar toda mi experiencia es la Feria del Millón, aquella que ayuda a dar a conocer a los artistas emergentes y que, luego de nueve años en Bogotá, realizará entre el 2 y el 4 de diciembre su primera edición en Medellín.

Este trabajo me ha encantado. Me fascina escribir estos comunicados, me encanta leer los perfiles de los artistas, ver sus obras y acordarme de los que he visto personalmente. Mientras revisaba todo este material me pregunté porqué me despedí del audiovisual, si es algo que me apasiona. Así como las artes plásticas y visuales abarcan diferentes técnicas, procesos y conceptos, mis reflexiones también. De hecho, fui consciente de que dos de los museos que más me gustan, el Nacional y La Tertulia de Cali, ofrecen en su programación conciertos o funciones de cine.

¿Por qué entonces pensé que el camino era dejar a un lado la diversidad? Al final, iba en contra de mi misma ejecutando eso que tanto critico de la baja y alta cultura. Por eso, desde ahora empiezo una nueva ruta en mi camino.

Me gusta entender que la escritura y que mis reseñas de LiarteconArte hacen parte de un engranaje en el que muchas personas trabajamos para darle más visibilidad a la cultura, sobre todo a la de las regiones; y me gusta entender que mi ejercicio de escribir comunicados o buscar a un periodista es una extensión de todo esto.

Sé también que esta entrada del blog “Liarte: diálogo sobre arte” tiene formato de diario, pero quería dejar por escrito el tránsito de mi camino en la elaboración de este proyecto.

Como dice mi hermana, hay que aceptar y darle oportunidad a lo inesperado, y me siento muy feliz de abrazar la difusión cultural desde diversos puntos de vista. Sin embargo, casi todo converge en la escritura y en mi capacidad de narrar estos temas, de expresar de forma sencilla de qué se trata una película, de cuál es la importancia de una feria de arte emergente o de qué hay que tener en cuenta a la hora de ver una exposición de arte contemporáneo.

La hoja en blanco siempre me ha dado pánico, pero sé que es mi gran aliada en este camino de difusión cultural. Y si tu llegaste al final de este texto, te agradezco este tiempo que te has tomado para acompañarme y estar junto a mí en este reto que se llama LiarteconArte.

[email protected] / @LiarteconArte

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