Liarte: diálogo sobre arte

Publicado el Lilian Contreras Fajardo

La felicidad de escribir: el don de la escritura como trabajo

Actualmente disfruto mucho escribir. No siempre fue así, pues durante años la escritura de artículos se convirtió en obligación y en producción casi que en masa, por lo que al final me generó estrés el no tener tiempo para repensar el texto.

Todo eso me generó ansiedad y tuve pánico de la hoja en blanco porque no tenía tiempo de equivocarme o reescribir una mejor versión y muchas veces, cuando ya el artículo estaba publicado pensaba ‘mejor hubiera titulado así’ o ‘mejor lo hubiera enfocado así’.

Sin embargo, una mentoría con mi hermana Luisa me recordó que es la escritura la forma como expreso mis ideas y, en ese contexto, es la escritura mi fuente de trabajo; y con el paso de los meses mi relación con la hoja en blanco ha cambiado y ya no me da miedo el proceso de escritura, lo disfruto.

En este momento estoy escribiendo varios textos, pero a un ritmo moderado. Hago parte del equipo de comunicaciones de RTVC y mi fuente principal es Señal Colombia, por lo que escribo mucho de documentales.

Este ejercicio me ha permitido ampliar mi bagaje sobre el audiovisual colombiano y, justamente, también he tenido la oportunidad de colaborar en la redacción de textos de algunas películas documentales que se han estrenado este año, como “Entre fuego y agua” o “El film justifica los medios”.

Siento una gran responsabilidad al hacer este trabajo porque debo ser yo quien ponga en palabras todo lo que los realizadores quieren contar sobre sus historias. Justo ahí encuentro la diferencia con el periodismo porque cuando escribía en El Espectador yo era la dueña de mis argumentos, pero ahora presto mi don de la escritura para contar las historias de los otros, desde el punto de vista y las emociones de ellos.

Mi aporte al texto es darle forma y responder las típicas preguntas qué, cómo, quién, dónde y cuándo; pero también poner sentimiento porque hacer una obra, cualquiera que sea, no es fácil e, independientemente de si conectamos o no con ésta, es digno darle una oportunidad.

Sin duda alguna, los textos que redacto ahora están cargados de mucho más respeto porque hablo en nombre de [email protected] [email protected], [email protected], del Sistema de Medios Públicos, de los protagonistas.

Aclaro que los artículos que redacté como periodista también los hice a conciencia y con respeto, pero era mi nombre el que estaba en juego, no el de todo un equipo creativo y productivo; y esa es la diferencia entre mi proceso de escritura actual y el anterior.

Todos los textos que produzco son revisados por otra persona que conoce más a detalle las necesidades de comunicación de la película o serie y los realizadores dan su aprobación final, así que es un trabajo de escritura en equipo muy enriquecedor.

Al final, debo admitir, que me encanta saber que les ayudo un poco a mis colegas periodistas a contar historias, o a enterarse de novedades televisivas y cinematográficas.

Hace poco tuve el privilegio de escribir sobre “Las iguanas”, serie colombiana que estrenó HBO Max y cuando veo las publicaciones de ese texto en los medios de comunicación mi corazón se llena de orgullo porque siento que mi enfoque hacia la gestión y difusión cultural va tomando camino, y la vida misma ha continuado fusionando lo que me gusta y apasiona: las artes plásticas y visuales y el audiovisual.

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