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En sombras

Crédito. Flickr, Robb North
Crédito. Flickr, Robb North

Johan Sebastián Moreno (*)

No hay estrellas, no hay ilusiones; una musa muerta en un corazón de piedra, un hereje de la vida un sobrio viajero que se embriaga con su soledad. Corazón de roca que no disiente, lagunas de fuego entre almas de quien no fue sincero. Ahoga sus penas en la oscura noche donde siempre mora su vida que como mechón ligero se va extinguiendo en la lúgubre.

Como escapar de esta lluvia de cristal caminando entre hombres buscando un final y sin tan solo conseguir un principio.
Mientras la noche se torna oscura los cristales cortan mi alma; quisiera venganza pero que es eso para un simple mortal, soy tan solo yo sombras de sueños ligeros y Noches entre vientos mi alma se desgarra; entre recuerdos mi silencio no es más que mi castigo y mi castigo no es más que mi vida , como escapar, la muerte una utopía para soñar , tan solo quiero contemplar un plenilunio y no más allá tu rostro evocar, sin más lágrimas mi sangre parar, no, vale la pena vivir sin soñar.
Tan solo mi corazón quiere recordar cuándo fue que el amor nació…
Ese día fue cuando tu naciste quizá no para de palpitar hasta que tu me digas adiós y la muerte por fin pueda proclamar…

ESCAPAR

El silencio atormenta mi vida, la luz quema mi ser, mi alma se desgarra entre los párrafos del simple adiós.
Mientras la realidad se toma mi sufrimiento, su combustible es; mi grito se pierde en la maldita zozobra de un día después del hoy pero no mejor que la dulce muerte. Perpetuo martirio de fieles devotos de la vida, incansable sueño del cansancio.
Porqué os osas en martirizarme, si yo solo quiero escapar.
Cómo escapar si aun veo sueños que se desvanecen mientras el inmaculado mago de la hoz realiza su dispendioso trabajo, y son los  niños  quienes juegan mientras grandes sabios viejos mueren sin concebir tan solo el abrazo de el plenilunio, ni la estrella junto a la ventana que separaba el sueño de la oscuridad o quizá una maldita ilusión desvanecida por tu tenue sobriedad, que no taladra mis tímpanos sino los matas. Quizá y así esté mejor, silencio total en mi ser, en mi alma y en las eras que han proscrito para un individuo que solo pretendía escapar. De su escape en el desorden de una estúpida realidad.

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(*) Colaborador.

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