El Magazín

Publicado el elmagazin

En Colombia hay más reinas (Más y mejores)

reinas

Camila Builes 

Estoy cansada. Debo decir que odio los reinados y concursos que estimulan la belleza  femenina impuesta por un régimen completamente creado por hombres. Estoy cansada y harta de encender la radio, el televisor, el computador, el celular y todo lo que contenga información del mundo y me encuentre con noticias donde se burlan, denigran y comprometen la intelectualidad de la mujer porque una chica nerviosa por tener encima los flashes de las cámaras o por que simplemente no sabía –No todos estamos obligados a conocer lo mismo-  respondió mal, dijo el nombre equivocado y entró en  la historia, como muchas otras,  por no ser una eminencia en conocimiento.

Odio los reinados, sus pasarelas, sus parafernalias, sus dirigentes. Repudio sus fachadas de “Responsabilidad social” y esas sonrisas  ante un país que necesita más mujeres científicas, políticas, empresarias, que aunque estoy segura de que las hay, necesitan un reconocimiento por lidiar con shows como estos donde te miden en tres cifras: 90.60.90, que no dicen nada y donde se esconde la imagen superficial y machista de un país que se gasta  más en reinados que en las mujeres invisibles, en esas que levantan una casa con un salario mínimo, tres hijos y un arriendo que vale más de lo que ganan. Un país que se fija más en los glúteos y senos que desfilan por las calles de Cartagena durante un fin de semana y olvidan por completo a las mamás, hermanas, hijas y amigas que construyen a mano lo que hoy llamamos nación, esas sí que son REINAS.

 Muchos dirán que los odio porque no soy como ellas, porque quisiera tener una dentadura parecida a los chiclets que vienen en cajita, porque  no tengo un abdomen que figura como un lavadero: plano y marcado con líneas cuadradas y finas. Puedo decir que no. El origen de mi odio no se funda en la belleza, que sin duda, posee cada una de las participantes en esta clase de eventos. Mi odio se gesta, simplemente, porque soy mujer y no  solo por tener senos o vagina, soy mujer porque decidí  como manera de vida darle paso a la feminidad al verdadero sentido de mi género, porque valoro y creo en que de mí viene la vida y no debería existir alguien que decida que hay una mujer más hermosa que otra, una con un cuerpo más que otro.

El sábado en la pasarela de vestido de baño, una copia barata del famoso desfile de Victoria’s Secret, veía como las señoritas mandaban besos y guiños a la cámara, sonrisas despampanantes y movimientos de cabello como pose para shampoo anticaspa. Todas con el mismo ideal de ser la Reina de Colombia, sin saber que en Colombia hay más Reinas, más y mejores.

 

 

 

Comentarios