Encontrar en este CAMINO aquello que se da en llamar las CAUSALIDADES que la VIDA nos pone para jerarquizar aún mas eso que ALGUNOS catalogan como TRABAJO… y otros vemos como la más GENEROSA DONACIÓN del único BIEN IRRECUPERABLE… que es EL TIEMPO…Dicho esto desde EL ESPECTADOR…es MARAVILLOSO. HOY damos una oportunidad a Uds nuestros…
Encontrar en este CAMINO aquello que se da en llamar las CAUSALIDADES que la VIDA nos pone para jerarquizar aún mas eso que ALGUNOS catalogan como TRABAJO… y otros vemos como la más GENEROSA DONACIÓN del único BIEN IRRECUPERABLE… que es EL TIEMPO…Dicho esto desde EL ESPECTADOR…es MARAVILLOSO.
HOY damos una oportunidad a Uds nuestros lectores a que descubran la calidad PROFESIONAL y calidez HUMANA de VERÓNICA FABIANA ELCHIN Prof de la DGCyE. Coach Ontológico Universitario especialista en Adultos mayores . Trabaja en el acompañamiento emocional de familias, cuidadores e instituciones en procesos de envejecimiento y dependencia. Es autora de la Diplomatura en Cuidados Físicos y Emocionales para Adultos Mayores y sus Cuidadores, avalada por la Universidad Abierta Interamericana, y promueve modelos de cuidado ético, empático y sostenible orientados al bienestar integral de las personas mayores y de quienes las acompañan.
“LA VULNERABILIDAD INVISIBLE
¿Quién cuida a quienes dedicaron su vida a cuidar? En América Latina vivimos una paradoja silenciosa. Nunca antes tantas personas habían alcanzado edades avanzadas y, al mismo tiempo, nunca había sido tan evidente la fragilidad de nuestros sistemas de cuidado. La longevidad es uno de los grandes logros de la humanidad, pero también nos enfrenta a una pregunta que aún no sabemos responder del todo: ¿cómo vamos a cuidar a quienes envejecen? Cuando se habla del cuidado del adulto mayor, muchas veces se lo reduce a una cuestión sanitaria o institucional. Se piensa en medicamentos, residencias o tratamientos médicos. Sin embargo, el cuidado es algo mucho más profundo: es un vínculo humano, una trama emocional y una responsabilidad social que atraviesa a las familias y a las comunidades. En la vida cotidiana de nuestra región, el cuidado ha tenido históricamente un rostro muy definido: el de las mujeres. Madres, hijas, esposas, hermanas y abuelas han sostenido durante generaciones el acompañamiento de la fragilidad. Han cuidado niños, enfermos y personas mayores, muchas veces sin reconocimiento social, sin apoyo institucional y sin que ese trabajo invisible fuera considerado parte esencial del funcionamiento de la sociedad. Ese cuidado silencioso ha sido uno de los pilares invisibles de nuestras comunidades. Pero el paso del tiempo plantea una pregunta inevitable: ¿qué ocurre cuando esas mismas mujeres que dedicaron su vida a cuidar llegan a la etapa de la vida en la que también necesitan ser cuidadas? En ese momento aparece una nueva vulnerabilidad. La cuidadora histórica se convierte en persona mayor y muchas veces descubre que el sistema que sostuvo durante décadas no está preparado para sostenerla a ella. La red familiar se ha reducido, los tiempos laborales cambiaron, las distancias son mayores y las estructuras de cuidado institucional aún resultan insuficientes. No se trata solamente de un problema familiar. Se trata de un desafío social y ético. La forma en que una sociedad cuida a sus personas mayores revela su escala de valores. No habla solo de políticas públicas, sino también de empatía, reconocimiento y dignidad. Habla de cuánto valoramos la experiencia, la memoria y la historia que habita en quienes nos precedieron. El envejecimiento poblacional no debería ser visto como una crisis, sino como una oportunidad para replantear nuestras formas de convivencia. Para comprender que el cuidado no puede seguir siendo una tarea individual ni una carga silenciosa que recae siempre en los mismos hombros. Cuidar implica construir redes: familiares, comunitarias e institucionales. Implica formar cuidadores, acompañar a las familias, generar políticas públicas sostenibles y, sobre todo, reconocer que el cuidado es una dimensión fundamental de los derechos humanos. Porque todos aspiramos a vivir más años. Pero la verdadera pregunta no es solamente cuánto vamos a vivir, sino cómo vamos a ser cuidados cuando seamos vulnerables. Y quizás haya una pregunta aún más profunda que deberíamos empezar a hacernos como sociedad: ¿quién cuida a quienes dedicaron su vida a cuidar? Responderla con humanidad, empatía y responsabilidad será uno de los grandes desafíos éticos de nuestro tiempo.”
Con su VISIÓN tan particular nos deja PENSANDO en la GENEROSIDAD de su APORTE y el resaltar eso tan BELLO del CUIDAR…
Mientras también merecemos ocuparnos de quienes ACOMPAÑAN, se nos vino esta IMAGEN…que vale TANTO como MIL PALABRAS…
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CONTINUARÁ
CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS
Grupo Juncal un colectivo de autores
“GRUPO JUNCAL un colectivo de AUTORES ESPECIALES que hacen un verdadero CAFÉ VIRTUAL inspirado en los aromas de su motivador, el CAFÉ LITERARIO que se hizo entre 1980 y 1990 en FRENCH&AZCUENAGA de BUENOS AIRES en ARGENTINA, y al que frecuentaban personajes tales como JORGE LUIS BORGES ,ALBERTO CORTEZ, JOSEFINA ROBIROSA, ADOLFO BIOY CASARES, PIERO, CESAR MENOTTI, ERNESTO SABATO, GUILLERMO VILAS, SODA STEREO, MANUEL MUJICA LAINEZ, MARTA MINUJIN, FITO PAEZ, TOMAS ELOY MARTINEZ entre otros que hicieron de EL una verdadera USINA de la MOVIDA CULTURAL que hoy, por medio del EQUIPO de AUTORES de este blog, hacen realidad esa impronta…”
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