Consideraciones políticas

Publicado el Maylor Caicedo

Los Retos del Nuevo Comisionado de Paz

Con la designación de Otty Patiño, exmilitante del M-19 y excompañero en armas del presidente Gustavo Petro, como nuevo Comisionado de Paz en reemplazo de Danilo Rueda se abre un nuevo escenario para la política de Paz Total, que es uno de los baluartes del Gobierno del Cambio. Patiño, quien se desempeña como jefe de la delegación del gobierno en el proceso de negociación con el ELN, enfrentará una crisis en la política de Paz Total causada por la rigidez social y jurídica que enfrentan los procesos, además de la deslegitimidad de los avances en los diálogos y acercamientos, construida principalmente por los medios de comunicación masiva.

Mientras que los medios han construido una opinión pública negativa de la Paz Total, en reciente informe de la Unidad de Investigación y Acusación de la JEP se evidencia, entre otras conclusiones, que en los primeros 10 meses de 2023 hubo un desescalamiento del conflicto armado y, en ciertas regiones, hubo “alivios humanitarios parciales”.

El reto central es crear una estrategia comunicativa para darle a entender a la sociedad la reconfiguración que ha tenido el conflicto armado y la diversidad de grupos armados al margen de la ley -GAOML- y estructuras armadas organizadas de crimen de alto impacto – EAOCAI- con las cuales está negociando el Estado colombiano. Hay diferencias sustanciales con los procesos de paz anteriores que se llevaron con grupos armados, pues mientras la administración Uribe negoció con las AUC, Santos hizo lo propio con las FARC, la actual administración tiene, al menos, 8 escenarios en los que se cuentan procesos de paz y acercamientos para lograr su sometimiento a la justicia y desmantelamiento de organizaciones ilegales.

Son tres procesos de paz que se adelantan con GAOML: por un lado, la negociación con el ELN que se encuentra empantanada porque esta organización ilegal continua con la práctica del secuestro, desconociendo el respeto al DIH pactado en México. La negociación con el Estado Mayor Central liderado por alias Iván Mordisco, quien ha anunciado su voluntad de paz, pero que exige la no presencia de Fuerzas Armadas en el cañón de Micay para sacar la cocaína que producen por el pacífico. El tercer proceso se lleva a cabo con las disidencias de la Segunda Marquetalia, lideradas por alias Iván Marquez, que, si bien, se sentó en ocasiones en la mesa con el Ex Comisionado, Danilo Rueda, no hay negociación en curso.

Hay cinco procesos de acercamiento para sometimiento a la justicia con EAOCAI: inicialmente están los diálogos con Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), quizás el grupo armado con mayor presencia en el territorio, que está pidiendo un reconocimiento político porque creen tener una visión de país; en segundo lugar, los diálogos con shottas y espartanos en Buenaventura, que han evidenciado una reducción sustancial en los niveles de violencia en el puerto del pacífico; otras son las estructuras que hacen presencia en el Valle de Aburrá que, por medio de comunicado a la opinión pública del pasado 23 de noviembre, dieron a conocer su voluntad de continuar con los protocolos y temas de dialogo en los acercamientos con el gobierno; en cuarto lugar están los mexicanos, locos yam y RPS que hacen presencia en Chocó y con quienes se instaló un Espacio de Conversación Socio-Jurídico en agosto de este año; finalmente, los acercamientos con las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, también conocidos como los pachenca, quienes, el mes pasado, liberaron a dos jóvenes que tenían en su poder y han manifestado su voluntad de paz al gobierno.

A pesar de que varias de estas organizaciones han mostrado su voluntad de paz e interés para someterse a la justicia, lo paradójico es que ha sido el Estado colombiano el que ha limitado los avances, pues no hay un marco jurídico. El proyecto de ley de sometimiento se hundió en el Congreso de la República en la legislatura anterior y actualmente el gobierno no se a puesto de acuerdo para presentar uno nuevo. Mientras unos consideran que se puede ampliar la ley de justicia y paz (ley 975 de 2005), otros consideran que se debe presentar una iniciativa propia.

Otty Patiño, también, debe posicionar en la opinión pública el discurso de que la Paz Total aporta a los derechos de las víctimas, pues algunas de estas estructuras cometieron magnicidios, infracciones al DIH y operaciones militares que causaron hechos victimizantes generalizados. El aporte a la verdad extrajudicial y el cese del flagelo de la desaparición forzada son algunos derechos de las victimas que, en el marco del sometimiento a la justicia y de procesos de paz, deben salir a la luz pública.

La encrucijada en la que se encuentra el gobierno está en que, debido a la complejidad actual del conflicto y a la diversidad de grupos que hacen presencia en el territorio, si golpea militarmente a una estructura ilegal, termina beneficiando a otra. Las rutas metodologías de acercamiento y negociación que se desarrollen con las organizaciones armadas deben darle la ventaja militar a las Fuerzas Militares del Estado y tener claridades en temas urbano-rurales, cuestiones novedosas para el Estado colombiano. Es por ello que la Paz Total debe comprenderse de manera integral y si no se desarman todas las organizaciones armadas que hacen presencia en el territorio, la violencia continuará y posiblemente se recrudecerá finalizado este gobierno.

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