Consideraciones políticas

Publicado el Maylor Caicedo

El Futuro de la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca y las elecciones locales

La Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca (RMBC) es un esquema de asociatividad territorial creado por el acto legislativo 02 de 2020 como iniciativa de la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Bogotá. Con alrededor de 6000 propuestas planteadas en audiencias públicas de habitantes de la región se elaboró la Ley Orgánica 2199 de 2022, la cual reglamenta el funcionamiento de la Región Metropolitana. Ésta Brinda un marco institucional que permite impulsar acciones concretas en temas como movilidad, servicios públicos, desarrollo económico, seguridad, ordenamiento territorial, ambiente, seguridad alimentaria y comercialización.

El objetivo es que los entes territoriales puedan confluir en recursos financieros, técnicos y en la formulación y ejecución de políticas públicas para solucionar los retos que tiene el área metropolitana. Sin embargo, existen dos problemas fundamentales para el desarrollo de la RMBC: por un lado, la asociación de municipios al esquema: hasta el momento, solamente ha ingresado el departamento de Cundinamarca y la Alcaldía de Bogotá. Es necesario generar incentivos para que los municipios se asocien, pero depende de la voluntad política de los alcaldes, quienes deben proponerla a los concejos municipales para que, mediante Acuerdo, sea autorizado el ingreso. Este punto es crucial en las elecciones locales y regionales que se avecinan, pues si es electo un alcalde o un concejo que no tenga interés en apostarle a la Región Metropolitana, se podrían estancar los proyectos regionales y los beneficios para los municipios.

El segundo problema es la participación y toma de decisiones. Cómo quedó plasmado en la ley orgánica, se creó el Ágora Metropolitana y el Consejo Regional como espacios de deliberación y concertación para priorizar iniciativas en la construcción, seguimiento y evaluación de los proyectos de la Región Metropolitana. No obstante, algunos sectores sociales y políticos consideran que estos espacios de participación son insuficientes, más cuando en el Consejo Regional (donde confluye Bogotá, Cundinamarca y los municipios asociados) se presenta un desbalance en la capacidad de veto. Es decir, tanto el gobernador de Cundinamarca, como el alcalde de Bogotá, pueden vetar cualquier decisión que se tome en el Consejo Regional. Los cundinamarqueses y bogotanos deben tener claridad en los candidatos que elijan para estos cargos, pues los proyectos que se impulsen en la Región Metropolitana dependerán, en gran medida, de los intereses de estas dos autoridades.

Las temáticas a tratar en la RMBC deben desarrollarse en un escenario conjunto, no de manera aislada, como hasta el momento se han presentado. Es necesario que el Gobierno nacional tenga una instancia donde pueda discutir programas de interés regional en el centro del país y aportar en la financiación de proyectos de largo aliento, como son los RegioTram. El de Occidente, por ejemplo, tuvo una inversión de 2 billones de pesos y requirió, además del impulso de la gobernación de Cundinamarca y la alcaldía de Bogotá, una participación del gobierno nacional. Frente a la problemática del transporte, es urgente que se viabilicen, de manera conjunta y articulada, estrategias para mejorarle las condiciones de vida a habitantes de Soacha y de la Sabana Centro en el futuro inmediato.

Otro de los logros ya alcanzados es la creación de la Agencia de Comercialización e Innovación para el Desarrollo de Cundinamarca, la cual busca beneficiar alrededor de 33.000 campesinos con asistencia técnica, insumos, transporte, gestión comercial y encadenamientos productivos. Según se establece en el sitio web de la Región Metropolitana, serían más de 200 millones de pesos de ahorro en fletes de transporte y más de 20.000 millones en inversión para compras directas a productores.

Los retos que se avecinan a la RMBC son de diversa índole: i) facilitar articulación de programas de seguridad, convivencia y acceso a la justicia; ii) coordinar la prestación de servicios públicos, especialmente en cuanto al manejo del agua y los acueductos municipales; iii) desarrollar estrategias en materia de acopio, almacenamiento y comercialización de alimentos en el marco de la seguridad alimentaria; iv) diseñar proyectos ambientales para consolidad la estructura ecológica regional articulada a los planes de gestión ambiental y v) definir un modelo armónico de ordenamiento y hábitat en Bogotá y los municipios asociados.

Son estos retos los que se ponen de presente en las elecciones del próximo domingo. Si se eligen candidatos que no tienen compromiso serio y voluntad política con la estrategia de la Región Metropolitana, se echará por la borda el diseño institucional y los municipios del área metropolitana continuaran aislados y sin avance regional.

P.D: La Universidad Nacional de Colombia ya realizó un concurso público para la elección del próximo Director de la RMBC. Se cuenta con un listado de 75 personas admitidas que pasaron las pruebas escritas de conocimientos y competencias comportamentales. Se debe revisar este proceso, pues no es conveniente elegirlo ahora, sin que los municipios se hayan asociado y tengan una participación activa en la designación. Es significativo poder administrativo y financiero que tendrá esta figura, para que se elija tan prontamente, sin el visto bueno de los municipios.

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