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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 05 Apr 2026 01:49:10 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Cosmopolita | Blogs El Espectador</title>
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        <item>
        <title>Un poema de Emerson y la filosofía de Nietzsche</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/cosmopolita/un-poema-de-emerson-y-la-filosofia-de-nietzsche/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Un par de años hará (he perdido la carta), Gannon me escribió de Gualeguaychú anunciando el envío de una versión, acaso la primera española, del poema The Past, de Ralph Waldo Emerson (…).” Esta quizá sea, en realidad, la primera mención a dicho poema en una publicación en lengua castellana. La hizo Jorge Luis Borges [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-1282" alt="" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2014/08/Emerson-Nietzsche.png" width="526" height="350" /></a></p>
<p>	“Un par de años hará (he perdido la carta), Gannon me escribió de Gualeguaychú anunciando el envío de una versión, acaso la primera española, del poema <i>The Past</i>, de Ralph Waldo Emerson (…).” Esta quizá sea, en realidad, la primera mención a dicho poema en una publicación en lengua castellana. La hizo Jorge Luis Borges en su cuento “<a href="http://www.literatura.us/borges/laotra.html">La Otra Muerte</a>”, incluido en el volumen <i>El Aleph</i>.<span id="more-11484"></span></p>
<p>	Desde que se inventaron los nuevos medios de publicación electrónica, abundan varias traducciones del mentado poema, todas de diferente factura – alguna, la más notable, confunde un verbo en la tercera persona del singular con el plural de un sustantivo. Gracias a esta confusión, el texto de Emerson adquiere un giro inesperado, uno que sin embargo no lo hace menos digno de lectura.</p>
<p>	En <i>The Past</i>, uno encuentra una idea que abona la vida para que no dé frutos amargos. Su expresión poética es deudora de una reflexión previa, en la que no deja de abundar la poesía. En un ensayo dedicado a la <a href="https://archive.org/details/naturalhistoryi04emergoog">memoria</a>, Emerson le atribuye a ésta el poder de mantener juntos el presente y el pasado y, de ese modo, de ligarnos a nuestra familia y a nuestros amigos, y así de tener un hogar. Es la memoria la que hace posible que podamos darle valor a cada hecho nuevo y también a cada hecho previo.</p>
<p>	Gracias a la memoria, escribe Emerson, el pasado deviene nuestro compañero, tutor, poeta y biblioteca con la cual viajamos. “No nos miente, no puede ser corrompido, nos informa no lo que querríamos sino lo que realmente ocurrió. Dices, &#8216;no puedo pensar acerca de algún acto de descuido, de egoísmo, o acerca de una pasión sin dolor.&#8217; Bien, así es como debe ser. Esa es la policía del Universo: los ángeles están ahí para castigarte, en tanto seas capaz de semejante crimen. Pero en la historia del carácter llegará el día en que serás incapaz de ese crimen. Entonces, no sufrirás más, dirigirás a ello tu mirada como lo mira el cielo, &#8216;con asombro ante el acto y con aplauso ante el dolor que te ha costado.&#8217;”</p>
<p>	No sabemos cómo este pensamiento corrió como agua entre cavernas hasta reventar en otra fuente. Apenas tenemos unas cuantas indicaciones acerca de su origen. Las jaquecas que le vedaron a Nietzsche un conocimiento más acucioso de sus contemporáneos no le impidieron llegar a la obra de Emerson, a quien describió así en uno de sus cuadernos póstumos:</p>
<p>	“El autor de este siglo que hasta ahora ha tenido las ideas más fértiles ha sido un estadounidense (desafortunadamente nublado por la filosofía alemana). Vaso de leche.”</p>
<p>	En el “devenir quien somos” y en el test del eterno retorno uno encuentra transvasada la idea de Emerson. Su presencia se siente en el arresto que demanda responder a la pregunta, ¿puedo poner un “¡así lo quiero! ¡así lo querré!” en lugar del “así fue”?</p>
<p>	<img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-1283" alt="" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2014/08/eterno-retorno.jpg" width="453" height="355" /></a></p>
<p>	En la historia de las ideas, siempre uno encuentra antecedentes e inspiraciones. Sin duda, Nietzsche y Emerson son deudores de Montaigne, de su terapia de auto-conocimiento y auto-apropiamiento, de su cura contra el resentimiento y el remordimiento que infectan la tierra. En Emerson, sin embargo, uno encuentra una radical ruminación acerca del pasado y una gran claridad acerca del hecho de que no puede ser redimido sino incorporado.</p>
<p>	Pier Damiani, un teólogo del Siglo XI, propuso otra cosa, que Dios puede alterar lo ocurrido y nos deja a merced de su designio. En el relato “La Otra Muerte”, Pedro Damián, gracias a un milagro divino, realizó un anhelo que desafía el orden del tiempo, no importa cuán modesto ese anhelo pudiera ser. Cuarenta años después de un acto cobarde en una batalla local, en el delirio que antecedió su muerte, Damián pudo volver a esa misma batalla como un valiente y encontrar otro fin. Al serle concedida esta modificación del pasado, numerosas incoherencias tuvieron lugar. No importa cuán nimios hayan podido ser los hechos; siempre es intricada la trama que los entrelaza. En su relato, Borges lo registra todo como un escándalo de la razón, pero deja entrever que no se fía de los poderes de la mente, a los que no les atribuye mucha capacidad para distinguir sombras de sombras.</p>
<p>	Nietzsche no se habría reconocido en esta desconfianza. Aunque se rebeló contra el racionalismo, no apostó por la fe poética. Prefirió apelar a una conjetura racional para lidiar con el pasado – que el universo es finito y está abocado a repetirse eternamente, pero engastó esa conjetura en una forma literaria y literariamente afirmó no haber escuchado jamás “algo más divino.” Sin admitirlo, Nietzsche se embriagó del mismo espíritu de encantamiento que le atribuyó a los poetas.</p>
<p>	Emerson, el poeta, es más sobrio, si bien no prescinde del mito: nos hace familiar su idea mencionando a Satanás, a los dioses, y también a Las Furias. Emerson, el psicólogo, nos invita a la aplicación metódica de la memoria. Uno y otro exponen la cura de la aceptación y de la benevolencia.</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	<i>El Pasado</i></p>
<p>	La deuda está saldada,</p>
<p>	La sentencia declarada,</p>
<p>	Las Furias aplacadas,</p>
<p>	La plaga está frenada.</p>
<p>	Todas las suertes echadas;</p>
<p>	Gira la llave y tranca la puerta,</p>
<p>	Dulce es por siempre la muerte.</p>
<p>	Ni esperanza altiva, ni melancolía venenosa,</p>
<p>	Ni odio asesino pueden entrar.</p>
<p>	Todo es ahora seguro y firmemente fijo;</p>
<p>	Ni los dioses pueden el pasado agitar;</p>
<p>	Vuela – a la adamantina puerta,</p>
<p>	Atrancada por siempre.</p>
<p>	Nadie puede allí volver a entrar,—</p>
<p>	Ni ladrón tan astuto,</p>
<p>	Ni Satanás con artimañas perfectas puede</p>
<p>	Entrar furtivamente por ventana, grieta o agujero,</p>
<p>	Y atar o desatar, o añadir lo que faltaba,</p>
<p>	Insertar una hoja o un nombre inventar,</p>
<p>	Una nueva cara o terminar lo que está lleno,</p>
<p>	Alterar o enmendar el Hecho eterno.</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	Versión original:</p>
<p>	<i>The Past</i></p>
<p>	The debt is paid,</p>
<p>	The verdict said,</p>
<p>	The Furies laid,</p>
<p>	The plague is stayed.</p>
<p>	All fortunes made;</p>
<p>	Turn the key and bolt the door,</p>
<p>	Sweet is death forevermore.</p>
<p>	Nor haughty hope, nor swart chagrin,</p>
<p>	Nor murdering hate, can enter in.</p>
<p>	All is now secure and fast;</p>
<p>	Not the gods can shake the Past;</p>
<p>	Flies-to the adamantine door</p>
<p>	Bolted down forevermore.</p>
<p>	None can reënter there,—</p>
<p>	No thief so politic,</p>
<p>	No Satan with a royal trick</p>
<p>	Steal in by window, chink, or hole,</p>
<p>	To bind or unbind, add what lacked,</p>
<p>	Insert a leaf, or forge a name,</p>
<p>	New-face or finish what is packed,</p>
<p>	Alter or mend eternal Fact.</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	<img decoding="async" class="aligncenter size-full wp-image-1284" alt="Union Station Square, Washington DC - Looking Into the Past, Jason E Powell" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2014/08/Union-Station-Square-Washington-DC-Looking-Into-the-Past-Jason-E-Powell.jpg" width="500" height="332" /></a></p>
<p>	Union Station Square, Washington DC – &#8220;Looking Into The Past&#8221; Project, Jason E. Powell</p>
]]></content:encoded>
        <author>Juan Gabriel Gomez Albarello</author>
                    <category>Cosmopolita</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/cosmopolita/?p=1281</guid>
        <pubDate>Thu, 07 Aug 2014 03:44:18 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Un poema de Emerson y la filosofía de Nietzsche]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Gabriel Gomez Albarello</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Dos Poemas de Alice Walker</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/cosmopolita/dos-poemas-de-alice-walker/</link>
        <description><![CDATA[<p>En Colombia el nombre Alice Walker quizá no le diga nada o casi nada a nadie. Si dijera, El Color Púrpura, no sería el nombre de Alice Walker el primero que vendría a la memoria sino el de Whoopie Goldberg. No importa. Para empezar, ya contamos con una primera referencia. Alice Walker le puede parecer a muchos [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p>En Colombia el nombre <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Alice_Walker" target="_blank">Alice Walker</a> quizá no le diga nada o casi nada a nadie. Si dijera, <a href="http://laperiodicarevisiondominical.wordpress.com/tag/el-color-purpura/" target="_blank">El Color Púrpura</a>, no sería el nombre de Alice Walker el primero que vendría a la memoria sino el de <a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Whoopi_Goldberg" target="_blank">Whoopie Goldberg</a>. No importa. Para empezar, ya contamos con una primera referencia.</p>
<p>	<img loading="lazy" decoding="async" class="aligncenter size-medium wp-image-1007" alt="Alice Walker" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2013/02/Alice_Walker-287x300.jpg" width="287" height="300" /><span id="more-1006"></span></a></p>
<p>	Alice Walker le puede parecer a muchos una mujer <strong style="font-size: 13px">demasiado</strong> “políticamente correcta”. Yo la encuentro una poeta políticamente comprometida o, para ponerlo en términos más precisos, políticamente incómoda. Quizá baste el título de uno de sus libros para dar cuenta de su talante: <em style="font-size: 13px">Superar la Pérdida de la Voz: Una Poeta se Encuentra con el Horror en Ruanda, el Congo Oriental y Palestina/Israel</em> (<a style="font-size: 13px" href="http://alicewalkersgarden.com/2010/11/overcoming-speechlessness/" target="_blank">Overcoming Speechlessness: A Poet Encounters the Horror in Rwanda, Eastern Congo, and Palestine/Israel</a>).</p>
<p>	Es incómodo escuchar historias de quienes han sufrido tanto que han perdido incluso su voz. Es incómodo saber que nos creemos impotentes porque hemos creído que no podemos hacer nada por otros que sufren. Es incómodo darse cuenta de que eso es solo una creencia y que hay personas como Alice Walker que sí pueden hacer algo (será todavía más incómodo para gente que escribe porque lo que ella hace por gente que sufre lo hace con sus palabras).</p>
<p>	Alice Walker no sólo es incómoda para el establecimiento, el que promueve guerras y permite crisis financieras y económicas. No, Alice Walker es incómoda para todos nosotros.</p>
<p>	No es sólo por incomodar que ofrezco la traducción de dos de sus poemas. También lo hago para inspirar porque eso es lo que muchas veces hace la poesía.</p>
<p>	Quien hiciera una antología de la de Pablo Neruda quizá incluiría líneas del <em>Canto General</em> y de <em>Los Versos del Capitán</em>, de su <em>ágape</em> político y de su <em>eros</em> romántico. Así podría dar cuenta de las múltiples formas del amor de ese bardo que murió hace cuarenta años. En los dos poemas que he traducido de Alice Walker uno podrá encontrar mucho <em>eros</em> y también mucho <em>ágape</em>.</p>
<p>	En una historia china alguien afirma que un texto traducido es como un tejido que se aprecia por el revés: uno tiene ante sí la forma y los colores, pero el verdadero encanto está del otro lado de la tela. Aunque los textos originales permanecerán lejanos para todos aquellos que no son angloparlantes, con esta traducción he querido mitigar esa lejura.</p>
<p>	He incluido los textos en inglés al final para que los angloparlantes puedan cotejar y, si es del caso, mejorar este esfuerzo. Fueron publicados en el libro <em>Revolutionary Petunias and Other Poems</em>.</p>
<p>	En el sitio de Alice Walker en Internet (<a href="http://alicewalkersgarden.com/" target="_blank">alicewalkersgarden.com</a>) encontré que el poema<em> Be Nobody&#8217;s Darling</em> (No seas el predilecto de nadie) lo <a href="http://alicewalkersgarden.com/?s=be+nobody%27s+darling" target="_blank">dedicó</a> la poeta a Julian Assange.</p>
<p>	Yo dedico este esfuerzo de traducción a la memoria de Angélica Abello.</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	<strong>He aprendido a no preocuparme del amor</strong></p>
<p>	He aprendido a no preocuparme del amor<br />
	sino a honrar su llegada con todo mi corazón.<br />
	A examinar los misterios oscuros<br />
	de la sangre<br />
	con una atención desatenta<br />
	y torbellino,<br />
	a conocer la prisa de los sentimientos<br />
	rauda y fluyente<br />
	como agua.<br />
	La fuente parece ser<br />
	algún inagotable<br />
	manantial<br />
	dentro de nuestros gemelos y triples<br />
	yoes;<br />
	la cara nueva<br />
	que torno<br />
	hacia ti<br />
	nadie más en la tierra<br />
	alguna vez la ha<br />
	visto.</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	<strong>No seas el predilecto de nadie</strong></p>
<p>	No seas el predilecto de nadie;<br />
	Sé un paria.<br />
	Toma las contradicciones<br />
	De tu vida<br />
	Y envuélvete con ellas<br />
	Como si fueran un manto,<br />
	Para esquivar las piedras<br />
	Para mantenerte abrigado.</p>
<p>	Mira a la gente sucumbir<br />
	A la locura<br />
	Con hurras copiosos;<br />
	Déjale que te mire de reojo<br />
	Y que tu reojo conteste.</p>
<p>	Sé un paria;<br />
	Está contento de caminar solo<br />
	(Fuera de moda)<br />
	O ponte en fila con el abarrotado<br />
	Lecho del río<br />
	Con otros impetuosos<br />
	Incautos.</p>
<p>	Haz una reunión alegre<br />
	En la ribera<br />
	Donde miles murieron<br />
	Por palabras valientes y maltrechas<br />
	Que ellos dijeron.</p>
<p>	Pero no seas el prediledcto de nadie;<br />
	Sé un paria.<br />
	Digno de vivir<br />
	Entre tus muertos.</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	<strong>I have learnt not to worry about love</strong></p>
<p>	I have learnt not to worry about love;<br />
	but to honor its coming<br />
	with all my heart.<br />
	To examine the dark mysteries<br />
	of the blood<br />
	with headless heed and<br />
	swirl,<br />
	to know the rush of feelings<br />
	swift and flowing<br />
	as water.<br />
	The source appears to be<br />
	some inexhaustible<br />
	spring<br />
	within our twin and triple<br />
	selves;<br />
	the new face I turn up<br />
	to you<br />
	no one else on earth<br />
	has ever<br />
	seen.</p>
<p>	&nbsp;</p>
<p>	<strong>Be Nobody&#8217;s Darling</strong></p>
<p>	Be nobody&#8217;s darling;<br />
	Be an outcast.<br />
	Take the contradictions<br />
	Of your life<br />
	And wrap around<br />
	You like a shawl,<br />
	To parry stones<br />
	To keep you warm.</p>
<p>	Watch the people succumb<br />
	To madness<br />
	With ample cheer;<br />
	Let them look askance at you<br />
	And you askance reply.</p>
<p>	Be an outcast;<br />
	Be pleased to walk alone<br />
	(Uncool)<br />
	Or line the crowded<br />
	River beds<br />
	With other impetuous<br />
	Fools.</p>
<p>	Make a merry gathering<br />
	On the bank<br />
	Where thousands perished<br />
	For brave hurt words<br />
	They said.</p>
<p>	But be nobody&#8217;s darling;<br />
	Be an outcast.<br />
	Qualified to live<br />
	Among your dead.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Juan Gabriel Gomez Albarello</author>
                    <category>Cosmopolita</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/cosmopolita/?p=1006</guid>
        <pubDate>Thu, 21 Feb 2013 05:48:56 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Dos Poemas de Alice Walker]]></media:description>
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            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>El Marxismo de Groucho Marx</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/politica/cosmopolita/el-marxismo-de-groucho-marx/</link>
        <description><![CDATA[<p>Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX Es francamente insólito, por no decir inaudito, que en una época en la cual uno encuentra en Internet tantas enciclopedias y diccionarios de acceso gratuito haya tanta gente que no conozca la obra de ese gran revolucionario llamado Groucho Marx. Groucho Marx fue el marxista más [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0in"><img loading="lazy" decoding="async" class="recurso_post size-full wp-image-291" alt="Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2011/06/Groucho-Marx.jpg" width="478" height="600" /></p>
<dl>
<dd>Groucho Marx, el marxista más importante del siglo XX</dd>
</dl>
<p style="margin-bottom: 0in">Es francamente insólito, por no decir inaudito, que en una época en la cual uno encuentra en Internet tantas enciclopedias y diccionarios de acceso gratuito haya tanta gente que no conozca la obra de ese gran revolucionario llamado Groucho Marx.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Groucho Marx fue el marxista más importante del siglo XX. Lenin, Stalin, Mao Tse-Tung, Fidel Castro&#8230; Ninguna de estas figuras ha dejado un legado tan relavante como el de Groucho.</p>
<p style="margin-bottom: 0in"><span id="more-11396"></span></p>
<p style="margin-bottom: 0in">Groucho fue el mejor porque su marxismo no lo sacó de ningún libro. Por el contrario, libros serán escritos acerca de su marxismo, uno que no tiene comparación con el de ese otro Marx llamado Karl.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">En relación con el marxismo de Groucho es usual que uno encuentre disertaciones acerca de su teoría, pero mucho menos abundantes son las que se ocupan de su práctica. Este es un fenómeno común a todos los marxismos, tema sobre el cual no vale la pena detenerse. Sólo sobra decir una cosa: nunca lamentaría que sobre este asunto se extendiera la falta de ignorancia.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">La práctica marxista consiste en liberar a las masas de la opresión que les impide exhibir la dentadura. Las causas inmediatas de esa opresión son de lo más diverso. Entre ellas se cuentan los esfínteres apretados, las dietas sin picante, cierto temor de Dios y, sobre todo, el temor al prójimo y a uno mismo.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">A decir verdad, la causa de la opresión no importa. Lo decisivo es el efecto liberador que proviene de ejercitar los músculos de la cara y también los del vientre pues es sabido que las más distendidas exhalaciones curan los malos humores.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Como ya se ha dicho todo sobre la práctica, ocupémonos ahora de la teoría.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">No es fácil producir el efecto liberador que hace que las masas muestren los dientes, sus sustitutos o sus cavidades. Para llegar a producirlo, Marx tuvo que abrirse paso entre payasos y bufones con los cuales siempre tiende a confundírsele. Sobre este particular no debe quedar ninguna duda: Marx no fue ningún payaso. Payasos sus seguidores. Su mejor payasada es gritar “¡Marx está vivo!” cada vez que le cantan el <em>Requiem</em>.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Contrariamente a lo que pensaban muchos de sus contemporáneos, Marx entendió que el trabajo no producía ningún efecto liberador inmediato. Sin embargo, muchos persisten en este error. Fíjense ustedes. Tantos hay que hablan acerca de las <em>condiciones de trabajo</em> pero tan pocos son los que discurren sobre las <em>condiciones de consumo</em>. Si nos enfocaramos en esto último, quizá hasta podríamos llegar a cambiar lo primero. Pero divago.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">La obra de Marx es muy original. Como en tantos otros casos, él fue el primero en hacerla. Como pocos, Marx se dio cuenta de que la raíz de muchos problemas sociales radica en el lenguaje. Si supiéramos usarlo, sabríamos a qué atenernos. Esto es algo que ilustró muy bien con máximas como ésta: “El matrimonio es la mejor institución. Eso si a usted le gusta vivir en una institución.”</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">A lo largo de su vida, Marx demostró que el lenguaje nos permite expresarnos de muchas maneras; en otras palabras, que podemos revelar nuestros pensamientos sin estar atados a las formas brutales más o menos conocidas. Algunos ejemplos de su singular franqueza son los siguientes.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">En alguna ocasión una mujer le dijo, “Mucho gusto en conocerlo,” a lo cual Marx le respondió, “el gusto es suyo.” En otra ocasión le dijo a alguien, “yo nunca olvido una cara, pero en su caso será un placer hacer una excepción.”</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Todo esto, desde luego, requiere un poco de ingenio. No todos lo tienen y si lo tienen, puede ser que no lo usen. No importa, dicen algunos, es pura mentira que un órgano se atrofie por falta de uso. “Para la muestra un botón: Si los curas son el órgano de la iglesia, siglos de celibato no le han hecho mella ni a la iglesia ni a los curas.” Puede ser que tengan razón, pero también puede que no.</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Marx no fue, de ningún modo, célibe. En relación con las mujeres, siempre le gustaba ir al grano. Alguna vez le preguntó a una fulgurante estrella si se acostaría con él por un millón de dólares. “¡Un millón de dólares!” exclamó ella con agrado. Marx preguntó luego, “¿Lo haría por un dólar?” “Pero ¿qué clase de mujer cree que soy?” A lo cual Marx le replicó, “Eso ya está establecido. Lo que hago ahora es regatear con usted el precio.”</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Ir al grano, a la raíz de las cosas, era pues una de sus virtudes. Nada de esto contradice su creencia en la verdad de las apariencias. Este era un marxista que no tenía nada de platónico. En un juicio, dijo esto en defensa del acusado: “Este hombre parece un idiota, habla como un idiota y se comporta como un idiota. No se dejen engañar: Es un idiota.”</p>
<p style="margin-bottom: 0in">
<p style="margin-bottom: 0in">Los estudiosos de su teoría llaman a esta manera de razonar <em>paraprosdokia</em> (del griego <em>para</em>, a pesar de y <em>prosdokía</em>, expectativa). Así la llaman los estudiosos porque han sido muchos los que han estudiado. Entre ellos se encuentra el Premio Nobel de Paz y de Literatura Winston Churchill, muy amado y recordado en los Estados Unidos, sobre todo por esta frase: “Los americanos siempre hacen lo correcto, después de que han intentado todo lo demás.” Realmente Churchill no fue Premio Nobel de Paz pero, a juzgar por el significado actual del Premio Nobel, es como si lo hubiera sido.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Como el otro Marx, Karl, los apuntes de Groucho sobre la política fueron poco sistemáticos. Solamente nos quedan algunas citas dispersas. Se dice que alguna vez dijo, y esto debe ser verdad porque es verdadero, que en una democracia la gente puede salir en la radio y en la televisión burlándose de los políticos y que los políticos también pueden salir en la radio y la televisión burlándose de la gente.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Algunas de sus máximas, aunque filosóficas, tienen una aplicación directa a los asuntos públicos. En su pensamiento ha quedado retratado el pundonor de una época: “Estos son mis principios. Si no le gustan&#8230; le tengo otros.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">En suma, estas pocas citas ilustran bien la genialidad de Groucho Marx. Por eso no debería extrañar que todavía haya marxistas de la tendencia Groucho. (Menos usual es encontrar judíos de la tendencia Spinoza. Con un poco de conocimiento de su obra, creo que el futuro de esta tendencia quedaría asegurado, pero esto ya es entrar en otras honduras.)</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Yo no voy a cometer la impropiedad de gritar, “¡Groucho está vivo!” Sin embargo, sí puedo asegurar que <a href="http://www.spiegel.de/international/europe/0,1518,766518,00.html" target="_blank">su espectro recorre Europa</a>.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">Y no es el único.</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">😉</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">¿Se han dado cuenta de las cosas que la gente escribe y comparte en la Puerta del Sol?</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">“Te quiero, pero estoy casado con mi banco.”</p>
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<p style="margin-bottom: 0in">“No hay tanto pan para tanto chorizo.” (En caso de duda, consulte el <a href="http://www.wordreference.com/definicion/chorizo" target="_blank">diccionario</a>.)</p>
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        <author>Juan Gabriel Gomez Albarello</author>
                    <category>Cosmopolita</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/cosmopolita/?p=290</guid>
        <pubDate>Tue, 07 Jun 2011 05:52:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Marxismo de Groucho Marx]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Juan Gabriel Gomez Albarello</media:credit>
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