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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Sun, 05 Jul 2026 22:46:06 +0000</lastBuildDate>
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	<title>Blogs de Deportes | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Los datos revelan cómo llega Colombia al duelo ante Congo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/zona-mixta/los-datos-explican-como-llega-colombia-al-duelo-ante-congo/</link>
        <description><![CDATA[<p>La Tricolor afrontará la recta decisiva del grupo K con más experiencia que Congo y Portugal, pero sin ventaja física. FOTO: FCF.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Por Gerardo Andrés Nossa R. / Miami.</em></strong><br></p>



<p class="wp-block-paragraph">Tras la victoria 3-1 sobre Uzbekistán en el estreno, la selección de Colombia afrontará este martes (9:00 p. m.) un nuevo desafío en la Copa Mundial 2026 cuando enfrente a la República Democrática del Congo por la segunda fecha del Grupo K. Más adelante aparecerá Portugal, el rival de mayor cartel de la zona.<br><br>Lo primero que muestran los números oficiales de la FIFA es el poder ofensivo de la Tricolor. Tras la jornada inaugural, Colombia fue el equipo del Grupo K que más veces buscó el arco rival. El conjunto dirigido por Néstor Lorenzo realizó 15 remates, frente a los ocho de Uzbekistán, los ocho de Congo y apenas siete de Portugal.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img fetchpriority="high" decoding="async" width="927" height="571" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22230246/GRAFICO-1-VS-CONGO.jpg" alt="" class="wp-image-130694" style="aspect-ratio:1.6235515189476981;width:791px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22230246/GRAFICO-1-VS-CONGO.jpg 927w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22230246/GRAFICO-1-VS-CONGO-300x185.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22230246/GRAFICO-1-VS-CONGO-768x473.jpg 768w" sizes="(max-width: 927px) 100vw, 927px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Además del volumen ofensivo, Colombia mostró capacidad para controlar el juego. Ante Uzbekistán registró el 60 % de la posesión y completó 469 de sus 534 pases, para una efectividad del 87,8 %. Solo Portugal presentó mejores cifras de precisión, con un notable 92 %, aunque su juego lució más pausado. Congo y Uzbekistán, por su parte, se movieron alrededor del 80 % de efectividad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia también sacó ventaja en el juego por las bandas. Con 18 centros logró conectar seis en el área rival, para una efectividad del 33,3 %. Portugal, aunque realizó 23 envíos, apenas alcanzó la misma cantidad de conexiones.<br><br><strong>Más experiencia que sus rivales, pero sin ventaja física</strong><br><br>Las listas oficiales de la FIFA revelan que Colombia llegó al Mundial con un promedio de edad de 29,6 años, el más alto entre los tres equipos que aspiran a avanzar en el Grupo K. Congo registra una media de 29,2 años, mientras Portugal aparece más rejuvenecida, con 27,6 años.<br><br>Si la experiencia favorece a Colombia, la talla no lo hace. La selección nacional presenta una estatura promedio de 1,80 metros, ligeramente inferior a la de Congo y Portugal, cuyos planteles promedian 1,81 metros. </p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img decoding="async" width="789" height="428" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22232139/GRAFICO-2-VS-CONGO.jpg" alt="" class="wp-image-130699" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22232139/GRAFICO-2-VS-CONGO.jpg 789w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22232139/GRAFICO-2-VS-CONGO-300x163.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22232139/GRAFICO-2-VS-CONGO-768x417.jpg 768w" sizes="(max-width: 789px) 100vw, 789px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque la diferencia es mínima, evidencia que la Tricolor no tendrá superioridad física frente a sus rivales directos. Aquí la posición, la intención y el anticipo jugarán un papel fundamental para ganar en defensa y ataque.<br><br>El hasta hoy suplente Álvaro Montero, con 2,01 metros, es el jugador más alto de la convocatoria colombiana y uno de los gigantes del Mundial. En el otro extremo aparecen Jaminton Campaz (1,66 metros) y Juan Fernando Quintero (1,67).<br><br><strong>Un equipo con sello sudamericano</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La distribución de los futbolistas por ligas también permite identificar perfiles distintos. Colombia tiene jugadores repartidos en 13 campeonatos, aunque su eje competitivo sigue estando en Sudamérica. La Liga Profesional argentina aporta cinco futbolistas y el Brasileirao cuatro, por lo que cerca del 35 % de la nómina actúa en esos dos torneos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img decoding="async" width="774" height="479" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22234839/GRAFICO-3-VS-CONGO.jpg" alt="" class="wp-image-130701" style="width:790px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22234839/GRAFICO-3-VS-CONGO.jpg 774w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22234839/GRAFICO-3-VS-CONGO-300x186.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/06/22234839/GRAFICO-3-VS-CONGO-768x475.jpg 768w" sizes="(max-width: 774px) 100vw, 774px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">España aporta tres jugadores, mientras Inglaterra, Italia, México y Portugal contribuyen con dos futbolistas cada una. El dato más llamativo es que la Liga BetPlay apenas tiene un representante en la convocatoria: David Ospina.<br><br>Congo también distribuye sus jugadores en 13 ligas, aunque con una marcada influencia europea: Inglaterra y Francia concentran el 38,4 % de la plantilla. Portugal, por su parte, tiene una estructura mucho más definida: la Premier League aporta siete jugadores y la liga portuguesa cinco, reuniendo entre ambas competiciones casi la mitad del plantel.<br><br><strong>Portugal domina en valor de mercado</strong><br><br>Las diferencias económicas dentro del grupo son notables. Según Transfermarkt, Portugal es la selección más valiosa del Grupo K, con una cotización de 1.010 millones de euros. Colombia aparece en el segundo lugar con 302,35 millones de euros, mientras que Congo sólo alcanza los 143,9 millones. Los datos describen a una Colombia experimentada, con fuerte influencia sudamericana y una importante capacidad ofensiva. <br><br>Este martes, frente a la República Democrática del Congo, la Tricolor pondrá nuevamente a prueba si esas cifras pueden traducirse en un nuevo paso hacia los dieciseisavos de final de un Mundial que el país quiere mirar con optimismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Andrés Nossa @nossadeportes</author>
                    <category>Zona Mixta</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130687</guid>
        <pubDate>Tue, 23 Jun 2026 04:54:50 +0000</pubDate>
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                            </item>
        <item>
        <title>El Mundial nómada y la victoria de la pluralidad</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/el-telescopio/el-mundial-nomada-y-la-victoria-de-la-pluralidad/</link>
        <description><![CDATA[<p>El Mundial 2026 trajo un VAR omnipotente y pausas de hidratación al mejor estilo del marketing gringo con aire a espectáculo televisivo. Pasados esos debates de formato, la verdadera revolución del torneo late en la demografía de sus plantillas. Al cruzar la histórica expansión a 48 selecciones con las listas oficiales de 26 integrantes, el [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">El Mundial 2026 trajo un VAR omnipotente y pausas de hidratación al mejor estilo del marketing gringo con aire a espectáculo televisivo. Pasados esos debates de formato, la verdadera revolución del torneo late en la demografía de sus plantillas. Al cruzar la histórica expansión a 48 selecciones con las listas oficiales de 26 integrantes, el certamen reúne a un total de 1.248 futbolistas. De ese inmenso universo, un dato resulta demoledor: 289 jugadores visten una camiseta distinta a la del territorio físico en el cual expidieron su primer certificado de nacimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hablamos del 23,1% de la Copa del Mundo. Casi uno de cada cuatro atletas que pisará la hierba es producto directo de la migración. Y detrás de cada uno de esos 289 nombres no hay solo un pasaporte intercambiado, sino una historia de vida profunda: familias que cruzaron océanos, renuncias, desarraigos y abuelos que huyeron buscando un futuro. Estos nómadas convierten un rectángulo de 105 por 68 metros en el mapa sociológico más nítido de nuestro tiempo. La nacionalidad en el deporte de élite mutó; dejó atrás el determinismo geográfico para erigirse como una construcción emocional y un cruce de caminos entre la historia global y la memoria íntima.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si analizamos la lista de convocados con lentes de antropólogo, encontramos un atlas de las diásporas modernas. El continente africano, por ejemplo, se revela como un inmenso semillero y el mayor protagonista de este fenómeno a través del viaje de retorno postcolonial. Los números son contundentes: Marruecos lidera con 15 jugadores nacidos en el exterior, pero el bloque se hace gigante al sumar a Argelia y la República Democrática del Congo (14 cada uno), Túnez y Cabo Verde (13 por nación), Senegal (10), Costa de Marfil (7) y Ghana (6). Hablamos de legiones de atletas que germinaron en las antiguas metrópolis europeas, en los suburbios franceses o belgas, y que hoy deciden honrar la sangre de sus abuelos. Es la periferia recuperando su propio talento mediante una pelota.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esa misma estadística expone las cicatrices de los conflictos bélicos y la reconfiguración de los mapas. Los 14 convocados de Bosnia y los 8 de Irak son los herederos de familias forzadas a buscar refugio lejos del fuego y la destrucción. A la par, asoma la globalización pura del talento. Curazao refleja el éxodo caribeño hacia los Países Bajos con 22 foráneos en sus filas. En las Américas, naciones históricamente receptoras de migrantes como Canadá (6) y Estados Unidos (5) demuestran que el capital humano fluye y echa raíces en tierras nuevas, un patrón que se repite en nuestra región con México (4), Ecuador (3) y Argentina (2).</p>



<p class="wp-block-paragraph">El historiador Johan Huizinga, en su obra clásica <em>Homo Ludens</em>, explicaba magistralmente que el juego crea un &#8220;círculo mágico&#8221;. Adentro de esos límites de tiza, las divisiones del mundo exterior quedan suspendidas. Al pisar el césped, el pasaporte pierde validez y el sentido de pertenencia nace única y exclusivamente del esfuerzo compartido. En la competencia leal, el grupo se transforma en una familia tejida por la simpatía y el calor humano, un espacio orgánico en el cual la amistad nace directamente de la lucha deportiva. El jugador que besa un escudo heredado o adoptado nos demuestra que la patria es, ante todo, una comunidad de destino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo, a menudo perdemos la consciencia de esa hermandad. Las tribunas y las canchas, que deberían ser el último bastión de la igualdad, muchas veces se manchan con el racismo, la homofobia y el rechazo visceral al rival. Cegados por el fanatismo, insultamos al adversario por ser extranjero o distinto, cayendo en la ironía más absoluta de nuestra época: gracias a este inmenso fenómeno migratorio que presenciamos hoy, ese rival al cual despreciamos en la grada tranquilamente puede haber nacido en nuestro mismo país, o compartir la sangre de nuestros propios abuelos. El fútbol nos iguala, porque la cancha es un espacio de equidad estricta en el cual nadie es juzgado por su origen, sino por su entrega; pero el odio nos ciega ante esa realidad innegable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fuera del estadio, atravesamos una coyuntura dominada por narrativas de rechazo. Los discursos de miedo nos empujan a mirar al distinto como un invasor, alimentando una marea antimigrante que levanta muros físicos y mentales. Resulta una paradoja brutal confirmar que Estados Unidos, uno de los propios anfitriones del Mundial, abandere políticas agresivas y discriminatorias que criminalizan, persiguen y endurecen sus fronteras en la calle.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El deporte, por el contrario, actúa como un lenguaje pacífico que favorece los encuentros en un clima de sinceridad y permite a los hombres conocerse mejor y estimarse. Ojalá entendamos, al apagar el televisor, que el prójimo —haya nacido en el territorio que haya nacido, piense como piense o crea en lo que quiera— jamás representa una amenaza. La inmensa riqueza de esa pluralidad es justamente el motor que necesitamos para jugar el partido de nuestra propia convivencia. La historia nos ha enseñado una lección ineludible: no nos salvamos solos, la única forma de avanzar es en equipo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">📷 Agencia EFE</p>
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        <author>Pablo de Narváez</author>
                    <category>El telescopio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=130514</guid>
        <pubDate>Wed, 17 Jun 2026 21:31:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Mundial nómada y la victoria de la pluralidad]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Pablo de Narváez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>El deporte no es un cajero automático… esa plata no se toca</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/zona-mixta/el-deporte-no-es-un-cajero-automatico-esa-plata-no-se-toca/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el Quindío, la tensión se apodera de deportistas, clubes y ligas, quienes esperan que no se apruebe un importante recorte presupuestal que afectaría al sistema en general. </p>
<p>FOTO: La Crónica del Quindío, retocada con IA.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A la vuelta de la esquina hay una decisión que podría aporrear fuerte las finanzas del deporte quindiano. A poco más de un año de los Juegos Nacionales y Paranacionales 2027, la Gobernación del Quindío y la Asamblea Departamental tienen en sus manos un proyecto que, de aprobarse, le movería la silla a Indeportes Quindío en el peor momento posible: cuando más necesita músculo, no recortes.<br><br>La discusión no es menor. Entre 2026 y 2027, la propuesta pretende retirar cerca del 0,75 % de los ingresos corrientes de libre destinación que hoy sostienen al deporte departamental. En plata, según los cálculos ya conocidos, este año saldrían alrededor de $300 millones y en 2027 la cifra podría acercarse a $700 millones. En total, casi $1.000 millones menos para un sector que no está para caprichos ni para experimentos.<br><br>Y lo más grave es que esa decisión llegaría cuando el departamento ya entró en cuenta regresiva para sus compromisos deportivos más importantes. A las justas nacionales les falta poco más de un año, y cualquier golpe presupuestal ahora no sólo compromete procesos, también pone en riesgo monitores, programas, ligas, preparación y acompañamiento técnico. En el papel puede parecer una jugada contable; en la práctica, es un golpe directo al corazón del deporte.<br><br>Lo más preocupante es la forma en que se está intentando justificar el recorte. En un oficio firmado el 20 de marzo de 2026 por la entonces gerente encargada, María Isabel Rojas Vásquez, Indeportes Quindío reconoció que sus ingresos corrientes de libre destinación para 2026 están proyectados en $1.391.802.826, distribuidos en $974.261.978 para inversión y $417.540.847 para funcionamiento. El mismo documento admite que esos recursos representan el 12 % del presupuesto total proyectado para la vigencia.<br><br>La carta intenta bajarle el tono a las consecuencias. Sostiene que, “aunque una reducción del 50 % en esa fuente generaría un impacto de aproximadamente $600 millones en 2026, la entidad podría mantener sus programas misionales gracias al comportamiento de la tasa Prodeporte”. Pero ese razonamiento, dicho sin rodeos, deja demasiadas preguntas abiertas. Porque una cosa es proyectar estabilidad en un escritorio y otra muy distinta garantizar deporte en los municipios, en las veredas, en las escuelas y en los escenarios.<br><br><strong>Una idea que no tiene ni pies ni cabeza</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="465" height="634" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08234132/facsimil-del-proyecto-de-ordenanza.jpg" alt="Facsímil proyecto de acuerdo que busca aprobación." class="wp-image-128850" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08234132/facsimil-del-proyecto-de-ordenanza.jpg 465w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08234132/facsimil-del-proyecto-de-ordenanza-220x300.jpg 220w" sizes="auto, (max-width: 465px) 100vw, 465px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong><em><mark style="color:#cf2e2e" class="has-inline-color">Facsímil del proyecto de acuerdo que busca su aprobación.</mark></em></strong></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">El proyecto de ordenanza pretende destinar esos recursos a fortalecer al Instituto Departamental de Tránsito del Quindío (IDTQ). Según lo explicado en el primer debate, dicha entidad necesita la digitalización de su archivo, modernización de la gestión vial, campañas de cultura ciudadana y refuerzo operativo. Nadie discute que el IDTQ tenga necesidades. Lo discutible es que para resolverlas se le meta la mano al bolsillo del deporte.<br><br>La Ordenanza que se quiere aprobar antes de finalizar las sesiones extraordinarias el próximo viernes 15 de mayo plantea modificar el artículo que hoy destina el 1 % de los ingresos corrientes de libre destinación al financiamiento del deporte y la recreación en el Quindío. La propuesta baja esa participación a 0,75 % en 2026 y a 0,5 % desde 2027, de manera permanente. Ahí está el verdadero problema: no se trata de un recorte temporal, sino de una poda que se quedará ahí para siempre. Infame.<br><br>Ojo, si la medida se aprueba tal como está, la siguiente administración también quedará atada a esa decisión. Eso significa que el golpe no sería de un gobierno, sino una carga instalada para los que vengan después. Y cuando una política pública se diseña así, con efecto prolongado y sin debate suficiente, el daño suele durar más que los discursos que la anuncian.<br><br>Indeportes Quindío no habla de un escenario menor. El propio análisis interno reconoce que la reducción del ingreso corriente, aunque podría asumirse sin frenar completamente la operación, sí complica la sostenibilidad. Allí aparece un riesgo que no puede minimizarse: la contratación de monitores y profesionales que sostienen el deporte diario en el departamento. Un análisis de un exgerente de la entidad sobre el impacto apunta a que entre 40 y 60 profesionales del deporte podrían verse comprometidos para futuros procesos.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="864" height="1024" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-864x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-128853" style="width:500px" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-864x1024.jpeg 864w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-253x300.jpeg 253w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1-768x910.jpeg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/05/08235037/WhatsApp-Image-2026-05-08-at-7.40.10-PM-1.jpeg 1052w" sizes="auto, (max-width: 864px) 100vw, 864px" /><figcaption class="wp-element-caption"><strong><em><mark style="color:#cf2e2e" class="has-inline-color">Facsímil de la exposición de motivos para el traslado de recursos al IDTQ.</mark></em></strong></figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y ese no es un número frío. Son personas del deporte que están detrás de los procesos. Son quienes llegan a los municipios, quienes estructuran proyectos, quienes sostienen competencias y quienes hacen posible que la oferta pública exista más allá del papel. Golpear ese eslabón equivale a debilitar toda la cadena; menos plata, más niños y adolescentes en las calles expuestos a peligros que el deporte ayuda a evitar.<br><br>Y conviene decirlo con claridad. La Ley del Deporte entiende el fomento y la práctica deportiva como gasto público social. En un país donde el deporte también es prevención, salud, convivencia y tejido social, recortarle recursos no es una decisión técnica menor. Es una decisión política con consecuencias muy concretas para niños, jóvenes, ligas, clubes y deportistas que ya sobreviven con lo justo, y más en el Quindío, donde el presupuesto no es precisamente holgado.<br><br>Además, el panorama actual deja una paradoja difícil de explicar. Mientras, por un lado, el jueves pasado se aprobó la creación de incentivos y reconocimientos como la Orden al Mérito Deportivo; por otro, se pretende aprobar una medida que va exactamente en la dirección contraria: restarle oxígeno al sistema que produce esos méritos. La contradicción es tan evidente que ni siquiera necesita adorno.<br><br>La mayoría de las ligas y sus dirigentes ya han levantado la voz y han pedido que el proyecto se hunda. Hacen bien en advertirlo. Si la Asamblea decide aprobarlo, no estará firmando una simple redistribución de recursos, estará dejando abierto un precedente peligroso, el de usar al deporte como caja menor de otros problemas administrativos.<br><br>Una fuente consultada en la Asamblea aseguró que hoy la votación estaría 6 a 5 a favor del recorte, aunque el panorama todavía puede moverse antes del debate definitivo, previsto para el miércoles o, a más tardar, el jueves, antes del cierre de las sesiones extraordinarias. Ese margen es estrecho, pero suficiente para que cada diputado mida el tamaño real de su decisión.<br><br>A los deportistas, a los clubes, a las ligas y, sobre todo, a los diputados, hay que hablarles sin rodeos: este no es un trámite inocente. Es una definición sobre el lugar que merece el deporte quindiano. O se protege su financiamiento o se le pega el primer martillazo a un sistema que siempre ha sido maltratado. Ojalá que nadie pase a la historia por ser quien abra esa grieta.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Nos vemos en las redes:&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/EnCalienteQ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@encalienteq</a></em></strong><br><br><strong><em>Por:&nbsp;<a href="https://twitter.com/nossadeportes" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@nossadeportes</a></em></strong></p>
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        <author>Andrés Nossa @nossadeportes</author>
                    <category>Zona Mixta</category>
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        <pubDate>Sat, 09 May 2026 05:00:57 +0000</pubDate>
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        <title>Mejoramos o volveremos pronto.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/castroopina/mejoramos-o-volveremos-pronto/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuesta creer que este equipo fue el que nos llevo hace unos meses a la Copa América. Hoy debemos mejorar o volver anticipadamente en el mundial.</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los partidos amistosos de la fecha FIFA de marzo, previos al mundial de Norte América, en los que la selección colombiana perdió ante Croacia y fue goleada ante Francia, dejan más preocupaciones que confianzas. No obstante, estas derrotas no son una crucifixión, sino una oportunidad para arreglar el equipo porque si hubieran ganado, estaríamos ante una falsa expectativa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo primero es que debemos recordar que Colombia clasificó al mundial porque este año hay más cupos, de lo contrario no estaríamos jugando amistosos, sino el repechaje. Y, en honor a la verdad, con la forma en la que se está jugando, estaríamos sufriendo para clasificar.</p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="549" height="252" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/29172623/Captura-de-pantalla-2026-03-29-172432.png" alt="" class="wp-image-127563" style="width:551px;height:auto" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/29172623/Captura-de-pantalla-2026-03-29-172432.png 549w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/29172623/Captura-de-pantalla-2026-03-29-172432-300x138.png 300w" sizes="auto, (max-width: 549px) 100vw, 549px" /><figcaption class="wp-element-caption">Cuesta creer que este equipo fue el que nos llevo hace unos meses a la Copa América. Hoy debemos mejorar o volver anticipadamente en el mundial.</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Por otra parte, necesitamos dejar de creer que el triunfo individual de cada jugador no es garantía de que se tenga un buen juego en lo colectivo. Ejemplo de ello es el pobre desempeño de Luis Díaz y Luis Suárez, ambos están siendo protagonistas en sus equipos en Europa, pero en la selección poco y nada aportaron.</p>



<p class="wp-block-paragraph">También en el equipo nacional urge un relevo de manera rápida. Los 180 minutos de juego demostraron que figuras como James Rodríguez ya no están para ser titular por su condición física y su aporte futbolístico. Hoy dentro de los equipos del torneo nacional hay jugadores que pueden aportar más que esos ídolos que ya empiezan a finalizar su carrera.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="650" height="487" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/29172851/I43VDF2R3VGL5M2K5UKHAYMPIY-1.jpg" alt="" class="wp-image-127564" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/29172851/I43VDF2R3VGL5M2K5UKHAYMPIY-1.jpg 650w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/29172851/I43VDF2R3VGL5M2K5UKHAYMPIY-1-300x225.jpg 300w" sizes="auto, (max-width: 650px) 100vw, 650px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Finalmente, la forma en la que el equipo juega no está siendo efectiva. No creo que se necesite un fútbol muy vistoso para ganar, sino uno que garantice anotar goles y evita que sean encajados. El entrenador Néstor Lorenzo tiene en eso la mayor responsabilidad, puesto que viendo los partidos se evidencia que no hay una propuesta clara de juego, los pases no tienen una intención y a la defensa le falta idea táctica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colombia tiene aún unas semanas antes de que empiece el certamen mundial para mejorar, porque de lo contrario, estaremos ante un rápido regreso que iría en contravia a todos los analistas que han impulsado al país a creer que llegaremos lejos.</p>
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        <author>@castroopina</author>
                    <category>CastroOpina</category>
                    <category>Deportes</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127560</guid>
        <pubDate>Sun, 29 Mar 2026 22:29:20 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mejoramos o volveremos pronto.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">@castroopina</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Nairo, humildad indomable</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/el-telescopio/nairo-humildad-indomable/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hay un silencio que solo se encuentra en las cumbres y los vientos de Boyacá. Es un silencio que no es vacío, sino una forma de fortaleza acumulada. Ese es el mismo silencio que Nairo Quintana exportó al mundo: el de un corredor que no necesitó gritar para mandar, porque su autoridad emanaba de un [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay un silencio que solo se encuentra en las cumbres y los vientos de Boyacá. Es un silencio que no es vacío, sino una forma de fortaleza acumulada. Ese es el mismo silencio que Nairo Quintana exportó al mundo: el de un corredor que no necesitó gritar para mandar, porque su autoridad emanaba de un diálogo interno forjado en la piedra y el páramo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy, el “Cóndor de los Andes” ha decidido ponerle fecha al cierre de sus alas. “<em>Esta es la última temporada que hago como ciclista profesional. Cada carrera que haga este año será esa gran fiesta, ese gran último baile en cada una de las competiciones. Quiero disfrutar con los aficionados y con cada una de las personas que han estado a mi lado</em>&#8220;, declaró Nairo hace unos días.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El pedalista no llegó al profesionalismo por una alfombra roja; llegó por una urgencia dictada por la geografía. En su Cómbita del alma, donde creció tras haber nacido en Tunja, la bicicleta fue la herramienta para acortar distancias, convirtiendo el esfuerzo físico en una rutina aceptada desde la infancia. Esa génesis le dio forma a su humildad: una mezcla de sencillez y fuerza mental que le permitió enfrentar los obstáculos más crudos sin perder el norte.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo que hizo diferente fue su capacidad para no dejar que la presión le borrara la sonrisa. En un deporte de alta exigencia, en el que la tensión suele opacar las actitudes, Nairo logró conservar el disfrute. Su alegría fue una fuente de optimismo que le permitió pedalear con la frescura de quien entiende el ciclismo también como juego: a bordo del juguete propio de la libertad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Antes de dar el salto a Europa, ya anunciaba su clase al ganar el Tour de l&#8217;Avenir en 2010. Su éxito maduró gracias a una consistencia envidiable y a un entrenamiento que desarrolló sus pulmones y le dio la templanza para decidir con claridad cuando el límite físico pone a prueba la lucidez de los demás. Al irse joven a España, se sometió a un cambio de vida radical, pero su arraigo le permitió conservar una capacidad de aguante que se convirtió en su mejor arma.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque Nairo parecía tocado por la varita, su talento fue un diamante en bruto perfeccionado con rigor y con la guía y el respaldo de una estructura del Movistar Team. Su condición de escalador lo consagró como especialista, capaz de dominar los ascensos largos con una ligereza que marcaba diferencias en los puertos de categoría especial. Plantó bandera con una inteligencia táctica superior; fue un estratega que supo interpretar la carrera para golpear en el momento exacto. Su estilo se alejaba del esfuerzo tosco para abrazar una cadencia armónica y una eficiencia técnica que le permitirían sostener la regularidad incluso en situaciones de máxima exigencia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El corredor le dio nuevos matices a la imagen del ciclista colombiano, superando el estereotipo del escalador puramente instintivo para convertirse en un verdadero ajedrecista de la montaña. Su época dorada lo llevó a protagonizar duelos memorables contra Froome y Contador. Fue Nairo quien, en la Vuelta a España de 2016, ejecutó junto a Alberto aquella emboscada camino de Formigal que dejó sin respuesta al Sky, sellando una victoria que hoy es referencia de inteligencia estratégica en el ciclismo moderno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su palmarés es el mapa de esa hegemonía, acumulando un total de 51 victorias profesionales entre clasificaciones generales y triunfos de etapa. En este registro resaltan el histórico triunfo en el Giro de Italia de 2014, la victoria en la Vuelta a España de 2016 y los tres podios en el Tour de Francia conseguidos en 2013 (segundo), 2015 (segundo) y 2016 (tercero). Su dominio se extendió a las pruebas por etapas más prestigiosas, sumando títulos en la Volta a Cataluña, el Tour de Romandía, la Vuelta a Asturias y el bicampeonato en la Tirreno-Adriático, entre otras. Tras su paso por el Arkea regresó al Movistar, una señal más de la lealtad con sus raíces. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Visto de cerca, Nairo es el triunfo de la autodisciplina. Visto de lejos, es el símbolo de cómo la constancia potencia el talento natural hasta llevarlo a lo más alto. Al final, su carrera se explica por la templanza y la resistencia de la piedra, la astucia del cóndor y la laboriosidad y la humildad del escarabajo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Disfrute los últimos bailes, maestro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">📸 Foto: @MovistarTeam</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Pablo de Narváez</author>
                    <category>El telescopio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127419</guid>
        <pubDate>Fri, 27 Mar 2026 21:30:33 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Nairo, humildad indomable]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Pablo de Narváez</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>En la previa de la Libertadores el balón rodó poco</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/zona-mixta/en-la-previa-de-la-libertadores-el-balon-rodo-poco/</link>
        <description><![CDATA[<p>Los datos que dejaron los juegos del Tolima y DIM en las fases 2 y 3 del torneo continental. Ahora están en ronda de grupos, y allí deberían pagar una deuda con el fútbol: el tiempo efectivo.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay una cifra que explica casi todo. En la fase previa de la Conmebol Libertadores 2026 los juegos apenas alcanzaron, en promedio, un 49,26 % de tiempo efectivo, equivalentes a 49 minutos y 13 segundos de balón en movimiento, menos de la mitad. Ese fue el contexto en el que Deportes Tolima y Deportivo Independiente Medellín lograron avanzar a la fase de grupos, cuyo sorteo se realizó este jueves. Clasificaron, sí. Pero los datos muestran cuánto jugaron realmente. Las cifras, obtenidas de <strong>OPTA a través de 365Scores</strong>, permiten dimensionarlo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con el camino ya trazado tras el sorteo —y con Santa Fe y Junior también instalados en la fase de grupos— vale la pena volver sobre lo que dejaron Tolima y DIM en esa ronda previa. El análisis cobra más sentido ahora: no solo explica cómo sobrevivieron, sino qué tan preparados están, desde el ritmo de juego, para competir en un escenario más exigente. Por primera vez en cinco años estarán los cuatro clubes colombianos en esta instancia, y el dato de cuánto se juega empieza a pesar.<br><br>Este análisis tomó como muestra 11 partidos de las fases 2 y 3 del torneo; los tres de mejor registro sin equipos colombianos y los ocho duelos que jugaron Tolima (4) y DIM (4). Y el balance deja una lectura clara; por momentos hubo intensidad, pero la continuidad fue todavía frágil. Apenas el 45 % de esos partidos superaron la media de la muestra: 49,26 % de tiempo efectivo jugado, eso en cancha son unos 49 minutos y 13 segundos.</p>



<figure class="wp-block-image size-large" id="https://www.datawrapper.de/_/C1Fad/?v=3"><a href="https://www.datawrapper.de/_/C1Fad/?v=6" target="_blank" rel=" noreferrer noopener"><img loading="lazy" decoding="async" width="1220" height="794" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full.png" alt="" class="wp-image-127115" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full.png 1220w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-300x195.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-1024x666.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-768x500.png 768w" sizes="auto, (max-width: 1220px) 100vw, 1220px" /></a></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En ese escenario, Tolima dejó la mejor señal. Su partido ante Deportivo Táchira marcó el registro más alto, 57,17 % de tiempo efectivo y 55:31 minutos de juego real sobre 97:06. Hubo además 18 remates, con ocho al arco, una precisión de 44,44 %. Tolima remató cinco veces y anotó una vez: 20 % de efectividad. El juego se detuvo 90 veces y el tramo más largo sin interrupción fue de 3:48 minutos. Aunque no fue un partido perfecto, sí mostró continuidad y mejores secuencias. <br><br>El contraste aparece rápido. Aunque el duelo Nacional Potosí vs. Botafogo fue el segundo con mejores cifras en tiempo efectivo, registra una caída fuerte en precisión. Hubo 33 remates, pero sólo cuatro fueron a puerta, eso es apenas el 12,12 % en precisión. Y si se mira la conversión pura, el dato es más frío todavía: un gol en 33 remates, es decir, 3,03 % de efectividad. Mucha llegada, pero poca puntería.<br><br>Tolima volvió a aparecer bien ubicado en la vuelta frente a Táchira. Ese juego cerró con 50,74 % de tiempo efectivo y 49:50 minutos de balón en juego. Fue un registro superior a la media y confirmó que el equipo pijao, en esta fase, sostuvo mejor el ritmo que la mayoría. En términos agregados, los pijaos se ubicaron arriba del estándar: 49,53 % de tiempo efectivo (49:52 minutos).</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La otra cara del reloj</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.datawrapper.de/_/hj7VQ/" target="_blank" rel=" noreferrer noopener"><img loading="lazy" decoding="async" width="1220" height="804" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-2df6657d-fc24-4437-b65c-314d560fc119.png" alt="" class="wp-image-127114" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-2df6657d-fc24-4437-b65c-314d560fc119.png 1220w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-2df6657d-fc24-4437-b65c-314d560fc119-300x198.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-2df6657d-fc24-4437-b65c-314d560fc119-1024x675.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235038/full-2df6657d-fc24-4437-b65c-314d560fc119-768x506.png 768w" sizes="auto, (max-width: 1220px) 100vw, 1220px" /></a></figure>



<p class="wp-block-paragraph">En cambio, Medellín quedó por debajo del estándar entre colombianos: 43,81 % (43:28 minutos). Respecto a los tolimenses, la brecha es de 5,7 puntos porcentuales, y eso equivale a más de seis minutos menos de juego real por partido. En esta fase la continuidad no fue lo suyo; su mejor partido en la muestra fue ante Juventud con 48,11 % de tiempo efectivo (48:14 minutos de juego real). No es un desastre, pero quedó por debajo de Tolima y del promedio general.<br><br>Los datos más bajos confirman la tendencia. El partido Tolima vs. O’Higgins en Ibagué —clave para la clasificación— duró 102:30 minutos, pero sólo se jugaron 44:23, se detuvo 103 veces, el VAR tomó 2:30 minutos y el mayor tramo sin interrupciones fue de apenas 2:00 minutos. Ese duelo tuvo 24 remates, 10 al arco, para una exactitud de disparos del 41,67 %. Tolima lanzó 12 veces, ocho fueron a puerta y anotó 2 goles; la efectividad fue de 16,67 %.<br><br>Sin embargo, el caso más crítico fue el de Medellín ante Juventud. En ese juego se dio el registro más bajo de toda la muestra con un tiempo efectivo que cayó a 39,32 %, eso es apenas 39:52 minutos de 101:23. Hubo 24 remates, nueve fueron al arco, la precisión alcanzó el 37,5 %. El partido terminó con tres goles, pero eso no alcanzó para disimular la fragmentación: se detuvo 120 veces y el tramo máximo ininterrumpido fue de sólo 2:13 minutos.<br><br>A esto se suma un dato que explica buena parte del problema de ese juego: 35 faltas. Un juego constantemente interrumpido difícilmente puede sostener el ritmo. Las faltas, de hecho, ayudan a leer el fenómeno general. El duelo Tolima vs. Táchira tuvo un poco más de la mitad del anterior, 18 infracciones; mientras que Tolima vs. O’Higgins llegó a 26. En el otro extremo, Nacional Potosí vs. Botafogo registró apenas 14 faltas, un indicador de continuidad. Es muy lógico, pero esto demuestra que a menor interrupción, más fútbol. Así de simple.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><a href="https://www.datawrapper.de/_/ZG1td/?v=5" target="_blank" rel=" noreferrer noopener"><img loading="lazy" decoding="async" width="1220" height="920" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235039/full-4ccf1bfe-44a7-4cd8-a750-6faf0e5c464c.png" alt="" class="wp-image-127116" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235039/full-4ccf1bfe-44a7-4cd8-a750-6faf0e5c464c.png 1220w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235039/full-4ccf1bfe-44a7-4cd8-a750-6faf0e5c464c-300x226.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235039/full-4ccf1bfe-44a7-4cd8-a750-6faf0e5c464c-1024x772.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/03/19235039/full-4ccf1bfe-44a7-4cd8-a750-6faf0e5c464c-768x579.png 768w" sizes="auto, (max-width: 1220px) 100vw, 1220px" /></a></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora bien, cualquier comparación con el fútbol europeo sería un despropósito. Son contextos distintos, ritmos distintos, arbitrajes distintos. No se trata de poner todo en la misma balanza, pero sí sirve como referencia para entender hacia dónde debería apuntar la vara. En el Bayern Múnich 4-1 Atalanta, por ejemplo, el tiempo efectivo fue de 65:01 minutos sobre 96:18 (67,51 %). Allí el juego se corta menos y el árbitro parece intervenir poco. No es sólo otra intensidad, es otra cultura de juego.<br><br>De cara a la fase de grupos, este análisis deja una tarea pendiente. La IFAB ya anunció medidas para mejorar el ritmo desde julio próximo: límite de tiempo para saques de banda y de meta, para sustituciones y para atención de lesionados. Habrá que ver cuánto impactan de verdad, pues la regla de los ocho segundos al arquero, por ahora, parece haber movido poco la aguja y seguirá necesitando evaluación.<br><br>Es claro que Tolima salió mejor parado que DIM en esta variable silenciosa, pero quizá más decisiva, el tiempo efectivo. Ambos —además de Santa Fe y Junior— estarán en fase de grupos y seguramente para algunos, deportivamente cumplieron; económicamente, también. Pero hay una tarea pendiente; para competir mejor hay que jugar más. En el fútbol moderno es imprescindible que el balón ruede. Y en esa variable, al menos por ahora, todavía hay mucho por corregir.</p>



<p class="has-contrast-color has-text-color has-link-color wp-elements-03e3e02c46b4f479dc6d328424996530 wp-block-paragraph"><strong><em>Nos vemos en las redes:&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/EnCalienteQ" target="_blank" rel="noreferrer noopener">@encalienteq</a></em></strong></p>



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]]></content:encoded>
        <author>Andrés Nossa @nossadeportes</author>
                    <category>Zona Mixta</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=127059</guid>
        <pubDate>Fri, 20 Mar 2026 11:30:00 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[En la previa de la Libertadores el balón rodó poco]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andrés Nossa @nossadeportes</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>Si Ángel está a la altura, este Quindío irá en serio por la A</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/zona-mixta/si-angel-esta-a-la-altura-este-quindio-ira-en-serio-por-la-a/</link>
        <description><![CDATA[<p>Deportes Quindío inició el 2026 con el pie derecho y dejó atrás las malas rachas recientes. Parece que este año, el dueño sí quiere invertir. En Armenia hay ilusión.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-b7d1248e04bbdeb64a1a5dc98a07a169 wp-block-paragraph" style="color:#eb0808;font-style:italic;font-weight:800;line-height:1">Hernando Ángel Montaño, accionista del equipo cafetero. Imagen elaborada con asistencia de IA.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Me cuentan desde la interna del Deportes Quindío que don Hernando Ángel está tan motivado este año que, incluso, empezó a otorgar incentivos apenas iniciando el torneo. Y eso es, quizá, uno de los motivos que explica el buen arranque del equipo. No ha sido un accidente; son decisiones que explican claramente por qué el equipo cafetero llega a la sexta fecha con cuatro partidos ganados y 13 puntos de 15 posibles —86,67 % de rendimiento—. No puede ocultarse que este 2026, por lo menos en el inicio, hay ajustes puntuales, apuestas concretas y, sobre todo, un plan que empieza a mostrar coherencia. <br><br>Ahora la pregunta es: ¿cómo dar ese paso que falta para transformar el buen inicio en una posibilidad de ascenso real? Este equipo debe jugar como quien entiende que el ascenso se construye de a poco, pero con rapidez. Y ello puede comprobarse fácilmente; el rendimiento de las cinco fechas de este año choca con los inicios de 2025, cuando apenas alcanzó 26,67 % y 20 % en las mismas fechas de ambos semestres. Esto no es sólo una diferencia estadística; es un cambio que se confirma con buenos números: +6 en la diferencia de gol y apenas un tanto recibido. Seguro hay mucho por mejorar; mientras tanto, hay que ajustar la fórmula para tener éxito en una categoría larga y traicionera.<br><br>Tenemos que ser claros, este año se ven aciertos. El primero fue sostener al técnico Hárold Rivera; ese fue un gesto de cordura. El DT ya conocía los errores y su continuidad está permitiendo corregir. El tiempo que ganó se nota en lectura táctica, en orden, disciplina y una mentalidad que antes no se veía. Acompañando esa decisión vino otra clave; la llegada de Carlos Eduardo Velasco como preparador físico. En la B no basta con la idea; hace falta potencia física, mantener intensidad en canchas ásperas y sostener el rendimiento. Velasco tiene experiencia y eso se traduce en piernas que aguantan, en hombres que llegan enteros y en la posibilidad de sacar ventaja cuando el rival se canse. Zapatero a tus zapatos: él aporta lo que el club necesita.<br><br>No es menos importante que Rivera entendió que un equipo serio se arma con refuerzos, con jugadores que sumen en talento, sacrificio y experiencia —ese fue el segundo acierto—. La llegada de jugadores con recorrido como Joel Silva, Javier Reina y Martín Payares, además de otros jugadores en defensa y ataque, le dio frescura a una nómina acostumbrada a perder. Los jóvenes, que poseen talento, encuentran ahora referentes que los ordenan y los cuidan en la cancha. <br><br>Y ojo, la dirigencia en cabeza de Ángel, parece estar respondiendo. Las incorporaciones mencionadas aportan liderazgo; ahora esperemos que el delantero ecuatoriano Eduardo Esterilla llegue con goles. Si su adaptación es rápida, dará las soluciones que faltaban, y ese es un insumo que decide campeonatos. Si, además, Joao Rodríguez recupera la lucidez que muchos le atribuyen, el salto de calidad será evidente y allí aparecerán esos recursos para competir en partidos cerrados que habitualmente marcan la diferencia en la B.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="856" height="570" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/24000859/image-1.jpeg" alt="" class="wp-image-126161" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/24000859/image-1.jpeg 856w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/24000859/image-1-300x200.jpeg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/24000859/image-1-768x511.jpeg 768w" sizes="auto, (max-width: 856px) 100vw, 856px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Dicho eso, el proyecto sigue demandando ambición. Si el objetivo real es el ascenso, hace falta algo más. Creo que no sobraría un par de refuerzos de peso —un central de experiencia que ordene la defensa y un volante de marca con buen pie— que garanticen solidez en los momentos calientes. Con esos ajustes, la nómina ganaría en variantes, músculo y fútbol para sostener una campaña larga y exigente. No quiero que se vea como un capricho, pero eso puede hacer la diferencia entre llegar a los cuadrangulares por inercia o hacerlo con opciones reales de pelear el título de 2026-I.<br><br>Un párrafo aparte merece la apuesta por el talento local, algo que siempre se ha pedido en Armenia. Que jugadores juveniles como José Samuel Ortiz Amaya y Sergio Alejandro Figueroa Restrepo —laterales izquierdo y derecho, respectivamente— entrenen con el plantel profesional ayuda a recuperar ese vínculo emocional con el territorio. Muy bien por Ortiz, que llegó desde Athletic CD, y por Figueroa, transferido desde Asociados Quindianos; ambos representan la posibilidad de abrirle camino a nuevos quindianos en el equipo. Qué lindo sería que les llegue la oportunidad y que ambos la sepan aprovechar.<br><br>Todo suena bien, pero cuidado que en el fútbol nada es garantía. La B castiga errores en medio de un torneo largo; y mucho más si no se dejan atrás esos acostumbrados tropiezos administrativos. Por eso el llamado al propietario no es retórica; es una demanda fundada en la historia del equipo. Hernando Ángel debe saber que este buen inicio exige un esfuerzo adicional. Hay que ser coherentes con 75 años de existencia y con el hecho de que el Deportes Quindío ha pasado más del 83 % de su historia en la máxima categoría. Completar la plantilla obedece a la lógica del anhelado ascenso.<br><br>Quiero decirlo, tantos años ocultos en la B hacen que muchos en el país la subestimen, pero Armenia es una ciudad que respira fútbol. Esta capital necesita que el Quindío siga siendo el símbolo de la tierra y que vuelva a ser el motor social y económico de la región. La marca Deportes Quindío no puede normalizar más la permanencia en la B; esa es una traición a su historia y a su afición. Lo bueno es que hoy se observan señales en la cancha; y es bonito que en la tribuna y en la ciudad se sienta un aire diferente, hay expectativa.</p>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">🔰 Damos la bienvenida al Volante Javier Reina, llega al Milagroso procedente del Deportivo Cali para aportar su visión de juego, asistencias, técnica, pases filtrados, inteligencia, precisión y personalidad. ⚽🥅🔥<br><br>¡Bienvenido al 𝐌𝐢𝐥𝐚𝐠𝐫𝐨𝐬𝐨 Javier!<br><br>🟢⚪🟡 <a href="https://t.co/fn9ldo1wgs">pic.twitter.com/fn9ldo1wgs</a></p>&mdash; Deportes Quindío S.A (@QuindioOficial) <a href="https://twitter.com/QuindioOficial/status/2024248085942034907?ref_src=twsrc%5Etfw">February 18, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p class="wp-block-paragraph">Don Hernando; el cuerpo técnico es competente, hay jugadores interesantes, llegaron refuerzos, hay jóvenes que piden pista y hoy vemos una tabla que, por fin, hace sonreír. Ajustar lo que falta y sostener la ambición no es un lujo; es honrar 75 años de historia. Aquí estamos para recordarle que ascender no es un favor. Usted suma 25 años con este proyecto que le ha dado mucho en todos los aspectos. Regrésele al club ese lugar que, por historia y peso propio, siempre debe ocupar.<br><br>Don Hernando, no lo piense más. Llegó la hora de ascender.</p>



<p class="has-text-color has-link-color wp-elements-086d5348dff3e58c2568144b7bb30330 wp-block-paragraph" style="color:#1214a6"><strong><em>Nos vemos en las redes:&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/EnCalienteQ">@encalienteq</a></em></strong></p>



<p class="has-text-color has-link-color wp-elements-306c57ebc18410bb5160f4e007158e90 wp-block-paragraph" style="color:#05309c"><strong><em>Por:&nbsp;<a href="https://twitter.com/nossadeportes">@nossadeportes</a></em></strong></p>
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        <author>Andrés Nossa @nossadeportes</author>
                    <category>Deportes</category>
                    <category>Zona Mixta</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=126127</guid>
        <pubDate>Tue, 24 Feb 2026 05:15:42 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Si Ángel está a la altura, este Quindío irá en serio por la A]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andrés Nossa @nossadeportes</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Mundial 2026 ¿Solicitó boletas? Usted entró a la rifa más peleada de la historia del deporte</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/zona-mixta/mundial-2026-solicito-entradas-usted-entro-a-la-rifa-mas-peleada-de-la-historia-del-deporte/</link>
        <description><![CDATA[<p>Si usted es colombiano y hace unas semanas diligenció el formulario de la FIFA para intentar comprar entradas a la Copa Mundo 2026, conviene empezar con una verdad incómoda, pero necesaria; no perdió por mala suerte. Perdió —o ganó— en una competencia estadística sin precedentes en la historia del deporte. Una rifa global, masiva, feroz, [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Si usted es colombiano y hace unas semanas diligenció el formulario de la FIFA para intentar comprar entradas a la Copa Mundo 2026, conviene empezar con una verdad incómoda, pero necesaria; no perdió por mala suerte. Perdió —o ganó— en una competencia estadística sin precedentes en la historia del deporte. Una rifa global, masiva, feroz, en la que la ilusión individual quedó reducida a un porcentaje microscópico.<br><br>Hoy, en la plataforma oficial de reventa de la FIFA, hay disponibles boletas para el duelo Colombia vs. Portugal por un precio máximo de USD 57.500 (un poco más de $210 millones); pero tranquilos, aparece una opción más económica de USD 1.687 (un poco más de seis millones de pesos). Esa doble cara —la oferta oficial de acceso y un mercado que dispara los precios— resume la paradoja de esta preventa masiva con millones de ilusiones y sólo unos pocos que podrán comprar lo que la suerte les negó.<br><br>Iniciando el año, la propia FIFA lo confirmó en su boletín oficial. En apenas 33 días, entre el 11 de diciembre y el 13 de enero, la plataforma oficial recibió más de 500 millones de solicitudes de entradas, verificadas una a una con tarjetas de crédito distintas. Esto representa un récord en la demanda para un evento deportivo, y no fueron clics, no fueron simples visitas, no fueron bots; fueron personas, aficionados reales intentando lo mismo que usted: estar en un partido del mundial más grande de la historia.<br><br><strong>La frialdad de los números</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="584" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/10194125/unnamed-1-1024x584.png" alt="" class="wp-image-125689" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/10194125/unnamed-1-1024x584.png 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/10194125/unnamed-1-300x171.png 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/10194125/unnamed-1-768x438.png 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2026/02/10194125/unnamed-1.png 1200w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora pongamos los números sobre la mesa. El mundial de 2026 tendrá 104 partidos y, tomando como referencia un promedio de 65.355 espectadores por partido, el aforo total estimado llega a 6.796.920 boletas. Con 500 millones de peticiones por delante, la probabilidad promedio de obtener al menos una entrada en este sorteo fue de aproximadamente 1,36 %; es decir, una boleta por cada 73,6 solicitudes; eso sin contar que parte de esos tiquetes ya se habían asignado en fases previas. <br><br>Esa es la fría estadística. La relación es brutal. En promedio, la probabilidad matemática de éxito fue del 1,36 % por solicitud. Traducido a un lenguaje más cotidiano y para que cualquier desprevenido lo comprenda, por cada 100 personas que pidieron entradas, sólo una o, máximo dos, las obtendrán. Si llevamos la cifra hasta mil solicitudes, sólo 13 o 14 resultarán ganadoras.<br><br>Y ese es apenas el promedio. Porque el promedio, como casi siempre en estadística, esconde más de lo que revela. El mejor ejemplo es el partido Colombia vs. Portugal, que se jugará el 27 de junio en Miami. Según la FIFA, fue el encuentro más solicitado, incluso por encima del partido inaugural y de la gran final en Nueva Jersey. Para ese sólo juego llegaron 30 millones de solicitudes, pero el Hard Rock Stadium tiene capacidad para 65.326 espectadores. El resultado demoledor: la probabilidad de éxito para ese choque es del 0,21 %.<br><br>Al final, la probabilidad real de obtener una boleta para el duelo de Cristiano vs. James es casi nula. De cada 1.000 solicitudes, sólo dos conseguirán entrada. Visto de forma más cruda, una boleta por cada 458 personas que la pidieron. Esto lleva a que más del 99,7 % de los aficionados interesados se quede, por ahora, al margen. En ese contexto, el correo de la FIFA que muchos colombianos esperaban con ansiedad no era una notificación, era el resultado de una lotería global en la que no importó el orden de llegada ni el amor por la camiseta. Fue sólo azar.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Reventa oficial y legal</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esta historia no termina ahí. Apenas horas después de que se conocieran los primeros resultados del sorteo, apareció el inevitable epílogo del fútbol moderno: el mercado. En la plataforma oficial de reventa de la FIFA ya hay boletas disponibles para ese Colombia vs. Portugal. Los precios hablan por sí solos; desde USD 1.687 la más barata, en categoría 3, hasta USD 57.500 la más cara, en categoría 1. Aquí terminó la estadística y empezó el dinero.<br><br>Y aquí vale la pena una reflexión más amplia. La FIFA realizó un proceso que parece equitativo, aleatorio y transparente, y seguro que técnicamente lo fue. Pero el fenómeno deja al descubierto una tensión estructural del fútbol de hoy y sus pasiones, esa promesa de democratización frente a la realidad del acceso. El sorteo abre la puerta a todos, sí, pero el mercado posterior la cierra para casi todos.<br><br>Definitivamente, nunca antes un evento deportivo había generado tal volumen de demanda. Nunca antes el fútbol había sido tan global, tan deseado, pero tan escaso. El mundial de EE. UU., México y Canadá, con 48 selecciones, amplió el espectáculo, pero no multiplicó los asientos. Y en esa ecuación, millones de aficionados —colombianos incluidos— quedaron atrapados entre la ilusión, la desilusión y la estadística.<br><br>Y si en algún listado de reventa -oficial o no- encontró entradas a precios estratosféricos, esa cifra no es una anécdota, es la consecuencia más tangible —y cruel— de la demanda que genera la máxima fiesta del fútbol que, cada vez, es un privilegio para pocos. Si ya revisó su correo y no encontró el mensaje esperado, conviene decirlo con claridad; usted no fue víctima de la mala suerte… simplemente, estaba participando en la rifa más peleada que haya conocido el deporte mundial.</p>



<figure class="wp-block-embed aligncenter is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">🎟️BONUS| El mercado secundario apareció<br><br>Hoy ya hay boletas de REVENTA OFICIAL disponibles para 🇨🇴 vs. 🇵🇹 en FIFA Tickets.<br><br>Los precios dicen mucho:<br><br>👉 USD 1.687 la más barata (categoría 3)<br>👉 USD 57.500 la más cara (categoría 1)<br><br>La estadística terminó… y empezó el mercado.💰 <a href="https://t.co/AN01QAmfnl">pic.twitter.com/AN01QAmfnl</a></p>&mdash; 𝗔𝗻𝗱𝗿𝗲́𝘀 𝗡𝗼𝘀𝘀𝗮® (@nossadeportes) <a href="https://twitter.com/nossadeportes/status/2021103778649239841?ref_src=twsrc%5Etfw">February 10, 2026</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Nos vemos en las redes:&nbsp;<a href="https://www.facebook.com/EnCalienteQ">@encalienteq</a></em></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><em>Por:&nbsp;<a href="https://twitter.com/nossadeportes">@nossadeportes</a></em></strong></p>
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        <author>Andrés Nossa @nossadeportes</author>
                    <category>Zona Mixta</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=125670</guid>
        <pubDate>Wed, 11 Feb 2026 00:43:21 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mundial 2026 ¿Solicitó boletas? Usted entró a la rifa más peleada de la historia del deporte]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Andrés Nossa @nossadeportes</media:credit>
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                            </item>
        <item>
        <title>Correr, herencia de nuestra evolución</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/el-telescopio/correr-herencia-de-nuestra-evolucion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Al amanecer, cuando la ciudad apenas comienza a descifrarse o cuando el sol se despide y la luz remarca un borde tenue sobre tejados y edificios, los corredores aparecen como una especie aparte. Figuras que emergen entre la penumbra y el ocaso, cruzan avenidas, bordean parques, zapatean sobre la ciclorruta. A diferencia del ciclismo o [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Al amanecer, cuando la ciudad apenas comienza a descifrarse o cuando el sol se despide y la luz remarca un borde tenue sobre tejados y edificios, los corredores aparecen como una especie aparte. Figuras que emergen entre la penumbra y el ocaso, cruzan avenidas, bordean parques, zapatean sobre la ciclorruta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia del ciclismo o del boxeo —pilares indiscutibles de la identidad deportiva colombiana—, el atletismo no ocupa un lugar simbólico equivalente, aunque ha dado campeones y gestas memorables. No es considerado un deporte nacional, pero su práctica crece sin pausa: hoy, más de tres millones de colombianos corren y se organizan alrededor de unas 200 competencias al año. Tal vez porque correr es, antes que una disciplina, un impulso primitivo: una forma de recordarnos quiénes fuimos mucho antes de que existieran pistas o cronómetros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La antropología lo confirma. Cuando el ser humano todavía era nómada, ya corría. Una de las hipótesis más aceptadas sobre nuestra resistencia es la del <em>persistence hunting</em>: perseguir a un animal durante horas, a ritmo constante, hasta que colapsara por agotamiento. Correr no era un pasatiempo: era una estrategia de supervivencia que, a la vez, marcó nuestra evolución. El tendón de Aquiles como resorte, el arco del pie como palanca, la capacidad de disipar calor en movimiento: todo lo que hoy asociamos al deporte fue, alguna vez, una herramienta para vivir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese legado biológico sigue ahí. Lo muestran los Rarámuri de la Sierra Tarahumara —capaces de recorrer distancias inmensas con sandalias mínimas— o los corredores del Valle del Omo, en Etiopía, cuya eficiencia parece heredada de un tiempo remoto. Incluso en su versión más urbana, con aplicaciones, relojes y tenis de alta tecnología, correr conserva ese pulso antiguo, inextinguible, trascendente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las ciudades, el <em>running</em> está reconfigurando la manera en que habitamos el espacio público: a veces en silencio, otras con la contundencia de una avenida tomada los domingos. En Bogotá, por ejemplo, la Carrera Séptima se convierte en ciclovía y recibe a miles de corredores que recorren sus pasos; en Medellín, las rutas junto al río enlazan barrios y rutinas; y en Cali, Bucaramanga o Pereira, el fenómeno se adapta a la topografía y a la cultura urbana de cada lugar. Y así, se replica en cientos de lugares alrededor del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero esta práctica no sólo ocurre en la ciudad: también se abre paso en montañas, senderos y playas, donde la pisada y la respiración se mezclan con la trocha, la arena o la sal.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Correr, además, funciona como una lectura social del país. Cada paso traza un mapa emocional que revela cómo está el entorno: dónde el espacio acompaña y dónde se queda corto. La iluminación, el pavimento o la seguridad condicionan quién puede moverse con libertad y quién debe adaptarse a circunstancias que no deberían existir. Aunque es uno de los deportes más democráticos, el <em>running</em> expone desigualdades en la manera en que ocupamos o evitamos ciertos territorios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es, pues, tanto elemental como poderoso. Un regreso a un ritmo que cruza nuestra historia como especie, los lugares que habitamos y las desigualdades que enfrentamos. Esta práctica atesora una ética y una épica propias. Cada zancada guarda una memoria antigua y una posibilidad futura, pero ocurre en un presente total. Esa es su paradoja: avanzar mientras se habita por completo el instante, en un estado que roza lo terapéutico y lo meditativo. Por eso, cuando nos lanzamos a la ruta prolongamos una historia que empezó antes que nosotros y que nos trasciende. Una historia que, pese a todo, recuerda que este acto simple —y profundamente humano— sigue siendo una de las maneras más honestas de estar en el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">📸: Daniel Reche</p>
]]></content:encoded>
        <author>Pablo de Narváez</author>
                    <category>El telescopio</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=123374</guid>
        <pubDate>Sat, 06 Dec 2025 23:30:32 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Pablo de Narváez</media:credit>
            </media:content>
                            </item>
        <item>
        <title>La Copa América 2001 se siente sola, es hora de ganar</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/deportes/zona-mixta/la-copa-america-2001-se-siente-sola-es-hora-de-ganar/</link>
        <description><![CDATA[<p>Foto: FCF. Hace 24 años, Colombia ganó su único título en selecciones de mayores. Fue local, fue sólido, fue campeón. Pero desde entonces no hay con quién compartir la repisa en la sede de la Federación Colombiana de Fútbol. Y eso, con todo lo que hemos avanzado en el fútbol masculino y femenino, es una [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-602e96936d85854106c63eb145fef4e0 wp-block-paragraph"><strong><em>Foto: FCF.</em></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hace 24 años, Colombia ganó su único título en selecciones de mayores. Fue local, fue sólido, fue campeón. Pero desde entonces no hay con quién compartir la repisa en la sede de la Federación Colombiana de Fútbol. Y eso, con todo lo que hemos avanzado en el fútbol masculino y femenino, es una deuda gigante. Pasan los años, se ha visto cerca, pero el título no llega.<br><br>Dicen los expertos (algunos entrenadores, dirigentes, periodistas y hasta jugadores), en una narrativa básica y lógica que más parece una construcción lingüística para no comprometerse, que para ganar una final hay que jugarla primero, y Colombia ha hecho la tarea. Pero infortunadamente la historia no se construye con finales perdidas. Se escribe con trofeos. Y este país, que tanto ama el fútbol, merece que sus generaciones doradas no terminen con gritos de “casi”, “se nos fue”, “nos faltó el centavito pal…” y llenas de medallas sin oro, sin copas. Necesitamos que interioricen que las medallas de plata no pueden ser el techo y que la última sonrisa no siempre debe ser de los otros.<br><br>Alguna vez le escuché una historia a Fabián Vargas que me impactó profundamente, pues tiene tanto de cruel como de verdad. No la cito textualmente porque no recuerdo sus palabras exactas, pero en resumen, él contaba que al llegar a Argentina para jugar con Boca Juniors, presenció un partido de niños muy pequeños y al terminar el juego final, sólo los campeones recibieron una medalla. El resto miraba, lloraba, se quejaba, no obtuvo nada.<br><br>Esa experiencia impactó a Vargas y lo llevó a reflexionar sobre lo que él denominó el “gen ganador” de los argentinos. Según su percepción, esa mentalidad se forja desde la infancia, en un ambiente que contrasta enormemente con lo que a menudo vemos en Colombia. Aquí, en un torneo infantil, se premia hasta el décimo puesto solo por participar, en un intento de evitar frustraciones.<br><br>No estoy seguro de si esta forma de enseñar a los niños en el deporte sea la ideal o genere algún malestar, pero creo estar cerca de la posición de Fabián. Desde la niñez, los argentinos son preparados para ganar y, tras vivir esa “humillación” de no ser premiados, no quieren volver a experimentarlo. Ese estilo refuerza, quizá, la mentalidad competitiva, mientras que en Colombia se busca evitar a toda costa el sentimiento de fracaso y de allí, incluso, parecen salir esos malos momentos de la inteligencia emocional que no sabemos gestionar. Y no sólo es en el fútbol.<br><br><strong>¿Por qué no sabemos ganar?</strong></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img loading="lazy" decoding="async" width="1024" height="576" src="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05015759/sel-may-masc-2024-colprensa-1024x576.jpg" alt="" class="wp-image-118905" srcset="https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05015759/sel-may-masc-2024-colprensa-1024x576.jpg 1024w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05015759/sel-may-masc-2024-colprensa-300x169.jpg 300w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05015759/sel-may-masc-2024-colprensa-768x432.jpg 768w, https://blogsnew.s3.amazonaws.com/wp-content/uploads/2025/08/05015759/sel-may-masc-2024-colprensa.avif 1280w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="has-text-align-center has-vivid-red-color has-text-color has-link-color has-small-font-size wp-elements-f4c5a592e6dd30f691db4ca2209f331e wp-block-paragraph"><strong><em>Foto: Colprensa.</em></strong></p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Este subtítulo puede parecer cruel. Lo es. Pero no es gratuito. Otra vez, otra final. Esta vez, la Selección Colombia Femenina tocó el cielo con los dedos en la Copa América 2025, pero no logró sujetarlo. El 4-3 a favor en el alargue se esfumó en un descuido que no puede permitirse en este tipo de instancias. Llegó el empate. Llegaron los penaltis. Y se repitió la historia.<br><br>La pregunta que se instala en el ambiente no es solamente por qué perdimos, sino por qué nos cuesta tanto cerrar una final con el trofeo en la mano, incluso cuando jugamos bien, incluso cuando tenemos con qué. Porque esta no es una racha aislada: Colombia ha repetido este guion una y otra vez. Si antes el problema era llegar, hoy el problema es ganar. Y esa es otra etapa del proceso. Una más exigente. Una que no se resuelve sólo con técnica o táctica.<br><br>En el papel, llegar a la final ya es un logro. Y lo es. Porque dos finales continentales en dos años (Copa América masculina en 2024 y femenina en 2025) no se logran por accidente. Colombia está haciendo bien la tarea. El proceso existe, la evolución es notoria, los nombres pesan más en el mundo. Pero ya no basta con hacerlo bien. Hay que hacerlo mejor. Hay que rozar la perfección.<br><br><strong>Talento de sobra, pero falta cerrar la obra</strong></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-rich is-provider-twitter wp-block-embed-twitter"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<blockquote class="twitter-tweet" data-width="500" data-dnt="true"><p lang="es" dir="ltr">No es hora de felicitaciones, aplausos, reconocimientos, vítores o alabanzas por lo hecho ante Brasil. Es hora de sentir dolor y enojo por la derrota. Hora de autocrítica y revisiones. Solo eso alimenta el espíritu ganador, lo primero alimenta el conformismo.</p>&mdash; Germán Arango (@germanarango1) <a href="https://twitter.com/germanarango1/status/1951804921835028891?ref_src=twsrc%5Etfw">August 3, 2025</a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script>
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<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Si algo sobra en Colombia es talento. Esta misma ventana de fichajes lo prueba: Luis Díaz pasó al Bayern Múnich por más de €75 millones, Jhon Arias firmó con Wolverhampton, ya debutó y anotó. Nelson Deossa llegó el lunes al Betis, Richard Ríos ahora es titular del Benfica. Nuestros jugadores ya son exportables al más alto nivel. Física, táctica y competitivamente están listos.<br><br>Y en el fútbol femenino, las referencias se multiplican: Linda Caicedo brilla en el Real Madrid, Mayra Ramírez es goleadora en el Chelsea, Jorelyn Carabalí es una muralla en el Brighton, Manuela Pavi es la más hábil del West Ham, y muchas más brillan en equipos de alto vuelo como Cruzeiro, Corinthians o Palmeiras. El biotipo también evolucionó. Ya no somos el equipo pequeño que juega bonito. Somos un país que produce futbolistas para el mundo.<br><br>Pero entonces, ¿por qué no alcanzamos la cima? Porque falta algo que no se ve en los entrenamientos tácticos ni en las tablas nutricionales: fortaleza mental. El manejo de la presión, la resiliencia bajo fuego, la capacidad de sostener un resultado en instancias decisivas. No es nuevo. Lo han vivido otros. Argentina fue subcampeona varias veces antes de encontrar su nueva identidad ganadora. Francia también. Les tomó tiempo, inversión, análisis. Pero lo hicieron.<br><br>Por eso, hay que buscar y escudriñar, y la cúpula de la Federación Colombiana de Fútbol no puede conformarse con estar cerca. Ya se saldó la deuda de llegar a finales. Ahora hay que cumplir el mejor paso: ganarlas. Y para eso se necesita algo más que talento. Los jugadores colombianos -mujeres y hombres- necesitan estructuras de apoyo psicológico, procesos de resistencia mental, profesionales que los preparen para ese decisivo momento en que el trofeo está a minutos o segundos, pero el corazón se acelera más de lo debido.<br><br>Esa es la diferencia entre el oro y la plata. Entre la alegría y la tristeza, Entre el himno nacional en la premiación y el nudo en la garganta. Entre una vitrina llena y otra que sólo exhibe el recuerdo de 2001. Ya basta de mirar con nostalgia esa Copa América ganada hace más de dos décadas. Es hora de que tenga compañía, pero una compañera dorada. No queremos más segundos lugares. Hay que demostrar que se aprendió, pues son muchas oportunidades perdidas. Tal vez ya es hora de que el aprendizaje se convierta en celebración y Colombia tiene todo, estamos a un pasito. Sólo es cuestión de ajustar eso que no se entrena con el balón.<br><br><strong>Las finales sin final feliz</strong><br><br>Estas son algunas de las finales que Colombia disputó —y perdió— desde 1975:<strong><br>Selección Masculina de Mayores</strong><br><br><strong>•	Copa América 1975:</strong> Perdió la final contra Perú. El formato fue a tres partidos, con un desempate en Caracas que terminó 1-0 a favor de Perú.<br><strong>•	Copa de Oro CONCACAF 2000:</strong> Fue subcampeón al perder 2-0 ante Canadá en la final.<br><strong>•	Copa América 2024:</strong> Perdió la final contra Argentina por 1-0 en tiempo extra.<br><br><strong>Selección Femenina de Mayores</strong><br><br><strong>•	Juegos Panamericanos 2015:</strong> El partido por la medalla de oro lo disputó ante Brasil con resultado 4-0 en contra.<br><strong>•	Copa América Femenina 2010, 2014, 2022 y 2025: </strong>Subcampeona en estas cuatro ediciones ante Brasil.<br><br><strong>Selecciones Juveniles</strong><br><br><strong>•	Mundial Femenino Sub-17 2022:</strong> Llegó a la final y la perdió 1-0 ante España.<br><strong>•	Sudamericano Sub-15 2013:</strong> Fue subcampeona, perdiendo la final contra Perú.<br><strong>•	Sudamericano Sub-17 2025:</strong> Fue subcampeona, perdiendo la final en penales contra Brasil1.<br><strong>•	Sudamericano Femenino Sub-20 2010 y 2022:</strong> En 2010, perdió la final 2-0 contra Brasil. En 2022, fue subcampeona, tras quedar segunda en la fase final detrás de Brasil.<br><strong>•	Sudamericano Sub-15 2004:</strong> Perdió ante Paraguay.</p>



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        <author>Andrés Nossa @nossadeportes</author>
                    <category>Zona Mixta</category>
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        <pubDate>Tue, 05 Aug 2025 13:10:00 +0000</pubDate>
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