<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
    xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
    xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
    xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
    xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
    xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
    xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
    xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/"
    >

<channel>
    <title>Blogs El Espectador</title>
    <link></link>
    <atom:link href="https://blogs.elespectador.com/category/cultura/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
    <lastBuildDate>Wed, 28 Oct 2026 23:29:43 +0000</lastBuildDate>
    <language>es-CO</language>
    <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
    <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
    <generator>https://wordpress.org/?v=7.1.4</generator>

<image>
	<url>https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2024/09/cropped-favicon-96.png?quality=60&#038;w=32</url>
	<title>Cultura Archives | Blogs El Espectador</title>
	<link></link>
	<width>32</width>
	<height>32</height>
</image> 
<site xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">256899664</site>        <item>
        <title>Retrospectiva de Armando Villegas en el MAMBO</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/retrospectiva-de-armando-villegas-en-el-mambo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Mubi Fest Bogotá lanzó su edición 2026 en el Museo de Arte Moderno de Bogotá, MAMBO, y parte de la experiencia era recorrer las exposiciones. Fui feliz viendo la retrospectiva de Armando Villegas, pionero del arte moderno en Colombia. La exposición “Villegas 100 años” incluye obra abstracta, figurativa y mágica que permiten apreciar la cantidad [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Mubi Fest Bogotá lanzó su edición 2026 en el <strong>Museo de Arte Moderno de Bogotá</strong>, <strong>MAMBO</strong>,<strong> </strong>y parte de la experiencia era recorrer las exposiciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fui feliz viendo la retrospectiva de <strong>Armando Villegas</strong>, pionero del arte moderno en Colombia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición “<strong>Villegas 100 años</strong>” incluye obra abstracta, figurativa y mágica que permiten apreciar la cantidad de estilos, temáticas y materiales que usó el artista para darle forma a su obra en lienzos, ensamblajes, esculturas y collages.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Retrospectiva de Armando Villegas en el MAMBO 2026" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/itHcqNGztOk?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">La curaduría sostiene que <strong>Armando Villegas </strong>se reinventó a lo largo de más de un centenar de exposiciones individuales y sesenta años de carrera, y que él mismo afirmaba “Lo que no se puede permitir es el encasillamiento”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los textos de historia del arte dicen que Villegas &#8220;<em>pintó el mestizaje</em>&#8221; a través de sus guerreros, vírgenes y criaturas fantásticas, pero esta exposición del <strong>MAMBO</strong> quiere mostrarnos que en la obra de <strong>Armando Villegas</strong> el mestizaje no es un simple asunto temático ni una iconografía, sino su gramática y su lógica de composición.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La muestra “<strong>Villegas 100 años</strong>” se puede ver hasta enero de<strong> 2027</strong> en el <strong>Museo de Arte Moderno de Bogotá</strong>, MAMBO.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134578</guid>
        <pubDate>Tue, 27 Oct 2026 23:44:18 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Armando-Villegas-100-anos_.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Retrospectiva de Armando Villegas en el MAMBO]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134578</post-id>    </item>
        <item>
        <title>El nadador nocturno y un libro enterrado bajo un sauce</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-nadador-nocturno-y-un-libro-enterrado-bajo-un-sauce/</link>
        <description><![CDATA[<p>Diez años después de la muerte de Guillermo Martínez González, sus amigos volvieron a reunirse un jueves para recordar al poeta que hizo de Trilce una casa para la literatura. ____________________________________________________________________ Bajo un sauce de Bogotá está enterrado un libro. No tiene lápida ni flores; lo sepultaron unos amigos que no sabían cómo despedirse de [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image aligncenter size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="1024" width="768" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.33-PM-2.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134524" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.33-PM-2.jpeg 960w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.33-PM-2.jpeg?resize=225,300 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.33-PM-2.jpeg?resize=768,1024 768w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fotografía: Angie Benavides Mora</figcaption></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><em>Diez años después de la muerte de Guillermo Martínez González, sus amigos volvieron a reunirse un jueves para recordar al poeta que hizo de Trilce una casa para la literatura.</em></p>



<blockquote class="wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow">
<p class="wp-block-paragraph"></p>
</blockquote>



<p class="wp-block-paragraph">____________________________________________________________________</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Bajo un sauce de Bogotá está enterrado un libro. No tiene lápida ni flores; lo sepultaron unos amigos que no sabían cómo despedirse de Guillermo Martínez González. Era septiembre de 2016 y, según recuerda Alejandro Cortés, no hubo velación. Frente a la <strong>Librería Trilce</strong> se reunieron para leer poemas, beber algunos tragos y enterrar un ejemplar junto al árbol que había acompañado tantos jueves de poesía —los mismos en que Guillermo recibía a sus amigos compartiendo profundas conversaciones—. Era lo más parecido a darle sepultura a una parte de él.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Diez años después, el jueves 15 de octubre de 2026, a las siete y treinta de la noche, la <strong>Galería 419</strong> de Bogotá acogió la presentación de <em>El nadador nocturno</em>, antología literaria publicada por <strong><a href="https://escarabajoeditorial.com/home/">Escarabajo Editorial</a></strong> en la colección <em>Puentes de niebla</em>. Alejandro Cortés González —compilador del volumen— conversó con Juan Carlos Carvajal Sandoval, escritor, artista urbano, librero y amigo del poeta. Entre el público había quienes aún recordaban su voz, sus silencios y aquella costumbre de convertir una librería en un lugar donde siempre cabía alguien más.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Los jueves en Trilce tenían su propia ceremonia: café, galletas, poemas y libros con el veinte por ciento de descuento. Juan Carlos recordó una conversación con Guillermo: le había confesado que no le gustaba trabajar y recibió una respuesta que todavía lo hace reír: «A mí tampoco. ¿Por qué cree que puse una librería?». La broma venía de un hombre que había sido editor, traductor, ensayista y funcionario cultural, pero que encontró entre los libros una manera de vivir a su ritmo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Guillermo nació en 1952, en La Plata, Huila. Salió joven de su tierra, pasó por Cartagena y terminó estableciéndose en Bogotá, donde estudió Filosofía y Letras y fundó <strong>Trilce Editores</strong>. En 1980 publicó <em>Declaración de amor a las ventanas</em>, su primer poemario, con el impulso de Milcíades Arévalo y la revista <strong>Puesto de Combate.</strong> Allí podía escribir sobre una escoba sin restarle importancia: «Mientras tanto, enséñanos, huerfanita de los árboles, a cantar en el polvo, a espantar las moscas y a no morir entre los desperdicios del mundo».</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La lectura de Li Po y Matsuo Bashō lo llevó hacia una poesía cada vez más breve; con los años, la violencia del campo y las miserias de la ciudad ensombrecieron aquella primera mirada luminosa.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Armar el volumen exigió buscar ediciones difíciles de conseguir y fotografiar páginas de libros antiguos. La selección reúne poesía de distintas épocas, relatos de «Mitos del Alto Magdalena», reflexiones de «El ermitaño de los lotos verdes» y recuerdos escritos por familiares y amigos. Entre ellos figura «Guillermo, el Mono », del hermano menor del poeta, Carlos Javier Martínez González, quien devuelve al lector escenas de la casa familiar y del muchacho que un día salió de La Plata.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="1024" width="768" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.57.06-PM-1.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134529" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.57.06-PM-1.jpeg 960w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.57.06-PM-1.jpeg?resize=225,300 225w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.57.06-PM-1.jpeg?resize=768,1024 768w" sizes="(max-width: 768px) 100vw, 768px" /><figcaption class="wp-element-caption">Fotografía: Angie Benavides Mora</figcaption></figure>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Juan Carlos admitió que el libro le había permitido conocer mejor al poeta: trató a Guillermo como librero, pero no había podido leer buena parte de su obra. «El mayor galardón que ganó de la poesía es la facultad de vivirla», dijo. Sebastián Martínez Castañeda recordó otra faceta: la voz profunda y pausada, las conversaciones sobre jazz y la manera jocosa en que ambos se llamaban «maestro» —precisamente porque Guillermo desconfiaba de las solemnidades del oficio—.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Alejandro guardaba una historia que había esperado diez años para encontrar su sitio en un libro. La mañana del 26 de septiembre de 2016, cerca de las once, recibió la noticia de la muerte de Guillermo y caminó hasta Trilce. La librería estaba cerrada. Él lloraba afuera cuando Milcíades Arévalo se acercó, lo abrazó y le entregó tres hojas; apenas pudo agradecerle y guardarlas. Solo al día siguiente leyó aquella despedida, escrita por un amigo que recordaba cómo había conocido al poeta y cuánto habría de extrañarlo.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Milcíades tituló su texto <em>El nadador nocturno</em> —el mismo nombre de un poema poco conocido de <em>Declaración de amor a las ventanas</em>—. Alejandro volvió a buscarlo años después para obtener autorización de publicarlo y esas páginas terminaron abriendo la antología. En ellas quedó recogida una frase que Guillermo solía pronunciar: «No es ningún privilegio ser poeta. Es estar en lo hondo y sentir miedo de no alcanzar nada».</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La presentación abrió las puertas para escuchar otras voces. Sebastián Martínez leyó «Una resurrección y Ciudad», poema en el que Bogotá ya no ofrecía la ternura de aquellas primeras ventanas. Angie Benavides Mora —poeta y escritora— se sumó a las lecturas y, en algunos momentos de la noche, estuvo detrás de la cámara para dejar un registro fotográfico del encuentro. También leyeron otros asistentes, se escucharon los versos de «Ese niño» y del brevísimo «Vértigo»: «Lenta cae una hoja. Lo demás es silencio». Hubo lugar para «El Mohán», con sus pescadores, sus atarrayas y aquel hechicero que toca la guitarra en las noches de plenilunio.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Hacia el final, Juan Carlos leyó un texto propio «La cita es frente al sauce», donde imaginaba el paraíso como una librería de viento, jazz y galletitas. Alejandro respondió con «Jueves de Poesía en Trilce 2016», poema de su autoría escrito después de la muerte de Guillermo. Regresaron entonces los avisos exequiales sobre los vidrios, los amigos reunidos frente al sauce y aquel entierro sin cuerpo. «Para velar a un poeta hay que inventar un rito», escribiría Cortés. En los versos, Guillermo todavía servía café, a punto de comenzar otra sesión de los jueves.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">La despedida dejó espacio para una última sonrisa. Alejandro agradeció a los asistentes, anunció que la antología costaba treinta y cinco mil pesos y volvió a aparecer — con la complicidad de los viejos tiempos— el recuerdo del descuento de los jueves.</p>



<p class="has-medium-font-size wp-block-paragraph">Nadie sabe qué ocurrió con aquellas páginas bajo la tierra, si la humedad borró las letras o si las raíces alcanzaron la cubierta. Una década después, mientras en la Galería 419 sus amigos volvían a leer sus poemas, otro libro llevaba el nombre de Guillermo Martínez González como autor. Quizá El nadador nocturno sea eso: la cosecha de unas palabras sembradas bajo un sauce.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong><a href="https://escarabajoeditorial.com/home/">ADQUIERE LA OBRA AQUÍ</a></strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="768" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.34-PM-1.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134510" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.34-PM-1.jpeg 1224w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.34-PM-1.jpeg?resize=300,225 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.34-PM-1.jpeg?resize=768,576 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/WhatsApp-Image-2026-10-26-at-12.12.34-PM-1.jpeg?resize=1024,768 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Rodríguez Saza</author>
                    <category>Cultura</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134507</guid>
        <pubDate>Mon, 26 Oct 2026 17:29:00 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/El-nadador-nocturno_-homenaje-literario.png?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[El nadador nocturno y un libro enterrado bajo un sauce]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Rodríguez Saza</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134507</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Mis SÁBADOS de CINE..: EPISODIO 7.</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/mis-sabados-de-cine-episodio-7/</link>
        <description><![CDATA[<p>Les dijimos en la PRESENTACIÓN; de este FANTÁSTICO AUTOR; aquello que “La VIDA te da SORPRESAS…SOR PRESA… jamás ..!&nbsp;A menos que la RELIGIOSA cometa algún DELITO…&nbsp; EXTRAÍDO del producto en largas sesiones GASTRONÓMICAS que nos llevaron a recorrer la COLOMBIA cafetera y otros paises entre ellos la península IBÉRICA con el célebre COCINERO VIAJERO… quien [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">Les dijimos en la PRESENTACIÓN; de este FANTÁSTICO AUTOR; aquello que “La VIDA te da SORPRESAS…SOR PRESA… jamás ..!&nbsp;<br>A menos que la RELIGIOSA cometa algún DELITO…&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">EXTRAÍDO del producto en largas sesiones GASTRONÓMICAS que nos llevaron a recorrer la COLOMBIA cafetera y otros paises entre ellos la península IBÉRICA con el célebre COCINERO VIAJERO… quien hizo lo mas MÁGICO de sus recetas, presentarnos à la eminencia GRIS de la FAMILIA el HERMANO CONSENTIDO de ELLOS… y HOY de nuestros LECTORES pues nos lo piden y aquí se lo traemos… el ANTONIO MEROÑO CAMPILLO…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quien empezó a regalarnos sus OBRAS LITERARIAS, verdaderas JOYAS de COLECCIÓN las que Uds tienen el lujo de CONOCER…y a partir de AHORA COLECCIONAR…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="759" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ec4339.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134401" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ec4339.jpeg 2037w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ec4339.jpeg?resize=300,222 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ec4339.jpeg?resize=768,569 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ec4339.jpeg?resize=1024,759 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ec4339.jpeg?resize=1536,1139 1536w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">HOY nos APORTA este..:</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Charly García - Yendo De La Cama Al Living (En Directo / Estadio Luna Park 1983)" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/45yRJu4pPBU?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<h3 class="wp-block-heading">EL ÚLTIMO BAÑO DE VIRGINIA.</h3>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>&nbsp;El último baño de VIRGINIA… by A.M.C</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Bueno, ya está, me&nbsp; voy, dejo la carta a Leonard en su despacho, en nuestro despacho, cómo va a reaccionar?. Mal, han sido tantos años de sufrimientos y alegrías compartidos, su mesa, nuestra mesa, con el pisapapeles que le regalé por su cuarenta cumpleaños, y libros, por todos lados, los míos, de los que siempre ha sido el mejor critico, mejor que Lytton, libros de tantas promesas de nuestras letras, pero nunca el Ulysses del jesuita de Joyce, un sermón intragable. Me he dejado el chal, hace frío, aún tengo el sabor del té y el cigarrillo, estas anémonas están preciosas en esta época del año, y el canto matutino de estos estorninos, que ayer, de nuevo, escuché hablarme en griego, antes de desmayarme, y Leonard llevándome a la cama, y luego el doctor Jones, y el vaso de leche de Leonard, y las promesas de que me pondré bien y podré escribir, y caminar por el campo, e ir a Londres a ver a Vita o a Nessa, pero no, no puedo más, todo el rato esas voces, esos gritos, y mamá que se aparece en mis sueños, y me despierto agitada, con palpitaciones, sudorosa, y me echo un trago de agua de albaricoque al gaznate y me levanto y lío un cigarro y me tomo una de esas pastillas y me vulevo&nbsp; dormir, para despertarme a mediodía, con el cuerpo como si me hubieran dado una paliza, y el dolor de&nbsp; cabeza y los espasmos y el&nbsp; temblor de pulso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">No, ya no puedo más, esto no es vida, yo sólo quería ser feliz con Leonard, con Vita, con Nessa, con Maynard, con Lytton, con mis paseos, el té, la empanada de liebre, el cigarrillo, el canto de los pajarillos, pero es que este lamentable estado me acompaña desde niña, hace más de cincuenta años, y médicos, y medicinas, y curas, e insomnio e inapetencia y más medicinas y los cuidados de papá y de Nessa y luego de Leonard, y las restriccones, nada de viajes, nada de Londres ni tearo ni cine ni conciertos, aquí recluida, sometida a un régimen conventual, y mi vientre estéril, y mis pasiones dormidas, soy una prisionera, basta ya.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hace frío para esta época del año, pero el campo está precioso, buena compañía para mi último paseo, tengo ganas de llorar, voy a echar tanto de menos a Nessa, a Leonard, ellos, sin duda, me añorarán, quizás no quiera de veras morir, sea otro de los deseos de mi mente enferma. He dedicado todas mis energías a una obra que, espero, quede en los anales de las letras inglesas de este siglo, la gente que me quiere así lo cree. Tengo frío, cómo me cuesta respirar, voy a aminorar el paso, qué lejos está este río. ¿Será verdad que antes de morir pasan por tu mente las mejores imágenes de tu vida, como si estuvieras en el cine?&#8230;Podría ver a mamá, a papá, a tanta gente que me abandonó.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Leonard, Leonard, aparece, sálvame otra vez, aunque sea la última: &#8220;Estoy segura de que me vuelvo loca de nuevo. Creo que no puedo&nbsp; pasar por otra de estas espantosas temporadas. Este vez no voy a recuperarme. Empiezo a oír voces y no puedo concentrarme, así que estoy haciendo lo que me parece mejor. Me has dado la mayor felicidad posible. Has sido, en todos los aspectos todo lo que se puede ser. No creo que dos personas puedan haber sido más felices hasta que esta terrible enfermedad apareció. No puedo luchar más, sé que estoy destrozando tu vida, que sin mí podrías trabajar. Y sé que lo harás. Verás que ni siquiera puedo escribir esto adecuadamente. No puedo leer. Lo que quiero decir es que te debo toda la felicidad de mi vida. Has sido totalmente paciente conmigo e increíblemente bueno. Quiero decirte que&#8230;Todo el mundo lo sabe. Si alguien pudiera haberme salvado, habrías sido tú. No me que nada excepto la certeza de tu bondad. No puedo seguir destrozando tu vida por más tiempo. No creo que dos personas pudieran haber sido más felices de lo que lo hemos sido nosotros&#8230;.&#8221;.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De todos modos, aunque con miedo, me voy tranquila, sé que Leonard saldrá adelante sin mí. Quizás entre definitivamente en política, al Parlamento, por qué no, cuando termine esta horrible guerra. El mundo libre debe derrotar a&nbsp; ese psicópata de Hitler, y emerger algo nuevo, con paz y prosperidad, donde todo el mundo pueda vivir dignamente y en paz.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sí, Leonard ha sido un marido&nbsp; ideal, fiel, comprensivo. Jamás le he escuchado una alusión a mi relación con Vita, relación que ni siquiera para nosotras dos ha estado nunca clara. Quizá nos hemos querido,&nbsp; pero ella es tan posesiva, y yo tan egoísta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero en mis relaciones creo haber sido feliz, constante, y haber aprovechado lo que la vida me ha ofrecido. Espero que Vita tenga un buen recuerdo de mí, que me eche de menos y me añore, que haya sido feliz conmigo, que me siga leyendo, siempre le gustaron mis escritos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¿Dejo una obra perdurable, me sobrevivirá?. He dedicado tantas de mis escasas fuerzas a mi proyecto literario. Quizás &#8220;Las olas&#8221; sea la obra de la que más satisfecha estoy. Experimental, flujo de conciencia, me inspiré en mi propia mente, en mi diálogo conmigo misma, y la escribí durante una de mis peores crisis. También Orlando tiene mucho de mí, de mis fantasías, de mi vientre estéril. Otra cosa es mi ensayo &#8220;Un cuarto propio&#8221;, que tanto éxito ha tenido. Muchos quisieron ver en mí&nbsp; a una adalid del feminismo: no sé, nunca me ha gustado portar ninguna bandera, aunque la causa de la liberación de la mujer me es muy querida, claro.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya puedo ver el río, el agua debe estar helada. Tengo miedo, en el&nbsp; fondo sé que no merezco morir, he sido buena, justa, me quedan muchas cosas por hacer&#8230;ay, sí, este escalón, ya está, qué frío, con estas piedras no tardaré en hundirme, se acabó&#8230;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego de la APRECIACIÓN sobre este ULTIMO BAÑO, por parte de nuestro querido ANTONIO </p>



<p class="wp-block-paragraph">Y a modo SIMPÁTICO este ULTIMO BAÑO&#8230;version FILM…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Tráiler - El Último Baño" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/0hVBElE1F3I?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUI</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-full is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="490" height="699" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1938.jpeg" alt="" class="wp-image-134546" style="aspect-ratio:0.744433688286544;width:769px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1938.jpeg 490w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1938.jpeg?resize=210,300 210w" sizes="auto, (max-width: 490px) 100vw, 490px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1290" height="1588" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133936" style="aspect-ratio:0.8123425692695214;width:1290px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg 1290w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=244,300 244w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=768,945 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=832,1024 832w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=1248,1536 1248w" sizes="auto, (max-width: 1290px) 100vw, 1290px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">O si precisas algo..:</p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1386" height="1392" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133951" style="aspect-ratio:0.9956896551724138;width:1386px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png 1386w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=300,300 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=768,771 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=1020,1024 1020w" sizes="auto, (max-width: 1386px) 100vw, 1386px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1593_456cd4.jpeg" alt="" class="wp-image-133953" style="width:650px;height:auto" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134397</guid>
        <pubDate>Sat, 24 Oct 2026 19:29:26 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/8a030fcd-35c6-4aae-ad90-6572dfea0737_ec4339.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Mis SÁBADOS de CINE..: EPISODIO 7.]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134397</post-id>    </item>
        <item>
        <title>“Tempus Meum” de Joaquín Restrepo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/tempus-meum-de-joaquin-restrepo/</link>
        <description><![CDATA[<p>“Tempus Meum” de Joaquín Restrepo</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Tempus Meum</strong>” o “<strong>Mi Tiempo</strong>” es la exposición que Joaquín Restrepo presenta en el <strong>Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá</strong>, MAC, hasta el próximo 7 de noviembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el texto curatorial de Ana María Escallón, “<em>el arte es tiempo sin tiempo</em>” porque la idea de un artista puede demorarse en ejecutarse, dejarla a un lado y retomarla tiempo después.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es entonces cuando “la obra mantiene el pasado, el presente y el futuro dentro de la misma forma”.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El cuerpo humano, los sentimientos y el pensamiento son la materia prima del trabajo de <strong>Joaquín Restrepo</strong>, quien presenta esculturas de gran formato y cuadros en los que los cuerpos están, a veces, fragmentados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por la forma circular del <strong>MAC</strong>, las obras las podemos ver desde diferentes ángulos y, para mí, es como si esas fueran las diferentes formas de pensamiento o los diferentes tiempos que albergan las esculturas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="“Tempus Meum” de Joaquín Restrepo" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/kC2PYlPeVns?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134319</guid>
        <pubDate>Thu, 22 Oct 2026 20:49:43 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Joaquin-Restrepo-Tempus-Meum.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[“Tempus Meum” de Joaquín Restrepo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134319</post-id>    </item>
        <item>
        <title>&amp;#8220;La Montaña Araña&amp;#8221; de Beatriz Acevedo Duzán</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/la-montana-arana-de-beatriz-acevedo-duzan/</link>
        <description><![CDATA[<p>Beatriz Acevedo Duzán exhibe en el Claustro de San Agustín “La Montaña Araña”, una exposición que relaciona la obra con la arquitectura, las proporciones, los muros y el recorrido de este espacio cultural ubicado en el centro de Bogotá. Al ingresar a la sala, vemos que la araña crece, se pliega, se abre y se [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Beatriz Acevedo Duzán</strong> exhibe en el Claustro de San Agustín “<strong>La Montaña Araña</strong>”, una exposición que relaciona la obra con la arquitectura, las proporciones, los muros y el recorrido de este espacio cultural ubicado en el centro de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al ingresar a la sala, vemos que la araña crece, se pliega, se abre y se extiende hasta convertirse en territorio porque no hay una sola pared que no tenga obra… porque la araña teje el espacio y transforma la arquitectura.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="La Montaña Araña de Beatriz Acevedo Duzán" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/J94-AUbVvh0?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Los tonos intensos de azul y morado, y los diferentes materiales con los que están hechos los murales refuerzan la idea poderosa del cuerpo que crea y da vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La obra <strong>“<strong>La Montaña Araña</strong>”</strong> es monumental porque, de acuerdo con el texto curatorial, todo lo que durante mucho tiempo permaneció oculto, reducido o sometido al pudor adquiere ahora una escala que transforma el campo visual.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a> </p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134295</guid>
        <pubDate>Tue, 20 Oct 2026 16:29:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/la-montana-arana_.jpg?quality=60&amp;#038;w=1079" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[&#8220;La Montaña Araña&#8221; de Beatriz Acevedo Duzán]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134295</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Nuestro miserable Stalin</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/el-peaton/nuestro-miserable-stalin/</link>
        <description><![CDATA[<p>Stalin borraba personas de las fotografías. De la Espriella prefiere descolgar la historia del Museo Nacional. La paradoja de un gobierno que combate el comunismo con sus propios métodos.</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hay quienes llegan al poder convencidos de que la historia comienza con ellos. Suelen ser hombres de pocas lecturas y demasiadas certezas, individuos que confunden la complejidad del mundo con una conspiración de sus enemigos y que, ante la imposibilidad de comprender aquello que los contradice, prefieren suprimirlo. <strong>No es una novedad. La historia está llena de gobernantes que, incapaces de cambiar la realidad, han intentado al menos cambiar su representación</strong>. Nuestro miserable Stalin, por ejemplo, ha decidido empezar por las paredes de un museo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Gobierno ordenó retirar más de treinta piezas del Museo Nacional de Colombia, entre ellas objetos relacionados con las luchas feministas, la población LGBTIQ+, los magnicidios de <strong>Carlos Pizarro</strong> y <strong>Bernardo Jaramillo Ossa</strong> y la firma del Acuerdo de Paz de 2016. La decisión se inscribe en la llamada «contrarrevolución cultural» anunciada por el presidente, empeñado en restaurar unos valores tradicionales que, a juzgar por sus primeras decisiones, parecen necesitar para sobrevivir que desaparezca todo aquello que los contradiga.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo curioso, por decirlo de alguna manera, es que este gobierno de ultraderecha, que no pierde oportunidad para denunciar los males del comunismo, haya terminado protagonizando una escena que recuerda ciertos procedimientos de la Unión Soviética de Stalin. Uno habría esperado que sus asesores, tan aficionados a la defensa de la libertad y tan dispuestos a señalar los errores de la izquierda, conocieran al menos la historia de los regímenes que tanto invocan para asustarnos. <strong>Pero acaso pedirles que lean antes de censurar sea una forma excesiva de optimismo</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Stalin tenía una costumbre extraordinaria: cuando uno de sus antiguos compañeros caía en desgracia, no siempre le bastaba con encarcelarlo o mandarlo ejecutar. También había que borrarlo de las fotografías. Nikolái Yezhov, uno de los responsables del aparato represivo soviético, apareció junto a Stalin en una imagen tomada a orillas del canal Moscú-Volga. Después de su detención y ejecución, su figura desapareció de las versiones oficiales. Los retocadores reconstruyeron el paisaje para que el antiguo funcionario dejara de existir incluso en aquella fotografía. David King reunió estos y otros ejemplos en <em>The Commissar Vanishes</em>, un libro que documenta la falsificación de imágenes durante el estalinismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El procedimiento tenía una lógica impecable, si uno acepta la lógica de los tiranos: si alguien ha dejado de ser útil para el poder, tampoco merece haber formado parte de su historia. La fotografía, que debería servir como testimonio de lo ocurrido, se convierte entonces en una declaración de lo que el gobernante desea que haya ocurrido. <strong>El pasado deja de ser un territorio que se investiga y pasa a ser una propiedad privada del Estado</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Nuestro miserable Stalin criollo tiene una curiosa manera de combatir el comunismo: imitando, en materia de memoria, algunos de los procedimientos que tanto dice aborrecer</strong>. El abogado que llegó al poder después de construir una trayectoria profesional ligada a la defensa de los mafiosos y paramilitares en Colombia pretende ahora enseñarnos qué partes de nuestra historia merecen permanecer a la vista. Su cruzada contra la izquierda parece haberlo conducido a una paradoja que quizá no advierta: mientras denuncia el fantasma comunista, se arroga la facultad de corregir el pasado desde el poder. Stalin mandaba borrar de las fotografías a quienes habían dejado de convenirle; nuestro aprendiz de censor descuelga piezas que incomodan a su proyecto ideológico. No hace falta convertir la historia soviética en una caricatura para reconocer la ironía: quien dice combatir una tradición política termina recurriendo a mecanismos de exclusión que recuerdan algunos de sus episodios más conocidos. Y es que el autoritarismo, a diferencia de lo que creen sus devotos, no necesita declararse comunista o, como es el caso de Colombia, fascista, para querer decidir qué puede recordar una sociedad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El argumento oficial habla de combatir la apología del terrorismo. Pero mostrar una pieza sobre Carlos Pizarro no equivale a justificar los crímenes del M-19; exhibir documentos sobre el Acuerdo de Paz no obliga a compartir todas las decisiones de quienes lo firmaron; conservar materiales sobre las luchas feministas o la diversidad sexual no convierte al museo en una organización militante. Un museo no es una tribuna que obliga al visitante a obedecer una doctrina. Es, precisamente, el lugar donde los objetos, los documentos y las interpretaciones deben ponerse a disposición del público para que este pueda examinar una historia compleja y, cuando sea necesario, discutirla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por eso importa tanto la autonomía curatorial. Las exposiciones permanentes del Museo Nacional fueron resultado de años de investigación y de un esfuerzo por incorporar experiencias que durante mucho tiempo quedaron relegadas a los márgenes del relato nacional. Retirar piezas sin presentar un nuevo guion curatorial conocido no constituye una revisión histórica rigurosa. Es, cuando menos, una intervención política cuya justificación merece ser examinada públicamente. Los museos de arte moderno que protestaron contra la medida tienen razón al reclamar que ningún gobierno convierta sus preferencias ideológicas en criterios para decidir qué puede ver la ciudadanía.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La ironía final es que los censores suelen sobreestimar su poder y subestimar la inteligencia de quienes los observan</strong>. Las paredes vacías del Museo Nacional no han conseguido borrar las luchas feministas, las vidas de las personas LGBTIQ+, los asesinatos políticos ni el proceso de paz. Por el contrario, han suscitado preguntas sobre lo que falta y sobre las razones de esa ausencia. El espacio vacío, que debía silenciar una historia incómoda, termina revelando la voluntad de silenciarla.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quizá nuestro miserable Stalin debería aprender algo de aquel Stalin al que tanto se parece en sus pretensiones: ni siquiera el poder de un Estado puede garantizar que el pasado obedezca para siempre. Las fotografías sobreviven en los archivos; los documentos reaparecen; los testigos hablan; las generaciones siguientes descubren las huellas de aquello que se quiso borrar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y las paredes, tarde o temprano, vuelven a llenarse.</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Albeiro Guiral</strong><a href="https://twitter.com/amguiral"><br></a><a href="https://www.instagram.com/amguiral/">www.instagram.com/amguiral</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Albeiro Guiral</author>
                    <category>El Peatón</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134265</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 21:22:39 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Stalin.jpg?quality=60&amp;#038;w=1000" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Nuestro miserable Stalin]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Albeiro Guiral</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134265</post-id>    </item>
        <item>
        <title>HISTORIAS SIN DOLOR..: CAPÍTULO 1</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/historias-sin-dolor-capitulo-1/</link>
        <description><![CDATA[<p>HOY..: Si 20 años NO es NADA… 25 años que son..? El MUNDO transita por dicotomias que van desde las DESLEALTADES…HIPOCRITAS… VENTAJERAS… CABRONES… y muchÌsima BUENA GENTE… donde destacan LEALES… PROACTIVOS… CREATIVOS… eso que genera como decimos, parte de la “ CREATIVIDAD para CREAR ACTIVIDAD..” En ese ORDEN aparece JORGE FELIPE RAMIREZ LEÓN; el BACHILLER [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">HOY..: Si 20 años NO es NADA… 25 años que son..?</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">El MUNDO transita por dicotomias que van desde las DESLEALTADES…HIPOCRITAS… VENTAJERAS… CABRONES… y muchÌsima BUENA GENTE… donde destacan LEALES… PROACTIVOS… CREATIVOS… eso que genera  como decimos, parte de la  “ CREATIVIDAD para CREAR ACTIVIDAD..” </p>



<p class="wp-block-paragraph">En ese ORDEN aparece <strong>JORGE FELIPE RAMIREZ LEÓN</strong>; el BACHILLER orgullosamente EGRESADO del <strong>Colegio San Pedro Claver</strong>; porque será que los jesuitas forman EMPRENDEDORES de su CALIBRE… nacido en la natal y querida <strong>Bucaramanga </strong>donde inicia una larga y prolifera carrera dentro de la ACADEMIA, primero como <em>Médico Cirujano </em>de la<strong> Pontificia Universidad Javeriana</strong> <strong>Facultad de Medicina en Bogotá</strong>, continuando así con los JESUITAS como guías de su VIAJE.por esta VIDA… en especial por el IMPACTO que produce la ciudad CAPITAL CAFETERA 2600 metros mas cerca de las ESTRELLAS esas que le tenían RESERVADO un lugar como si fuese en el PASEO en LOS ANGELES y su CÉLEBRE recorrido ideal para quienes el DESTINO les tiene GUARDADO un lugar en el MUNDO…Casi casi como a JORGE FELIPE; este maravilloso GALENO con su particular HUMOR santandereano, mezcla de IRONIA, INGLES y con su TOQUE NEGRO…Lo por ENCIMA de su inmaculada BATA BLANCA que lo identifica como digno discipulo; del “ padre de la MEDICINA”, HIPÓCRATES… el que pasa de un ESTAMENTO a OTRO… ALUMNO, PROFESOR, ESPECIALISTA, DOCENTE, INVESTIGADOR, EMPRESARIO, MECENAS, MIEMBRO ACTIVO, ACADEMICO, GOLFISTA, ALTRUISTA, MELOMANO, BON VIVANT…Pero como dice el tango de apertura…”siempre se vuelve al primer AMOR… “ ese afecto que lo inició y que con su CIRUGIA MINIMAMENTE INVASIVA, ya es parte de las HISTORIAS SIN DOLOR… las que llevan muchos años de PRÁCTICA y reconocimientos LOCALES, pero mucho mas INTERNACIONALES, en ARAS de difundir su MENSAJE, que de seguro lo iNMORTALIZÁ..: “Para una VIDA MEJOR… OJALÁ sea SIN DOLOR…”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ese DOLOR que desde lo CIRUGÍA, empieza a calar hondo en el cotidiano VIVIR, y este PALADIN hace que sea parte de su MAGIA para que desaparezca…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ESPECIALIZACIONES en<strong> Cirugía Ortopédica y Traumatología</strong> reconocido por ASCOFAME &#8211; ICFES&nbsp;.Residencias de Post-Grado en Ortopedia y Traumatología y del Grupo de Pie mas del Grupo de Columna le aportan para que la inquietud le lleve desde el INSTITUTO ROOSVELT y el HOSPITAL SAN JUAN de DIOS hasta partir al BRASIL brasilero…</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la Santa Casa de la Misericordia &#8211; Servicio del Profesor Waldemar de Carvallo Pinto .Sao Pablo: Brasil hace que su expertise tome  la dimension continental que MERECE, junto con el paso  fundamental que es formar una pareja con OLGA LUCIA su amor de la VIDA…</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="960" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134217" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg 1213w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?resize=281,300 281w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?resize=768,819 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1847.jpeg?resize=960,1024 960w" sizes="auto, (max-width: 960px) 100vw, 960px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Para empezar su raid por el entrenamiento especial de cirugía minimamente invasiva en columna… donde EMINENCIAS tales como el Dr. Richard Richley. San Diego, CA y Ravenswood Hospital Medical Center. Chicago&nbsp; Chicago. Y el Dr. Stefan Hellinger, New York,&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sumados al Dr. David Casper. Oklahoma, el Dr. Parviz Kambin. Allegheny University of Health Sciences. Philadelphia &#8211; PA.El Dr. John Chiu. Los Angeles, California.&nbsp;Quienes le aportan aquello que USA sabe sumar al conocimiento .</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin embargo Europa lo esperaba para PROFUNDIZAR su conocimiento y con ello su reconocimiento Dr. Werner Siebert. Kassel, Alemania o el Dr. Sebastián Ruetten. Santa Ana Hospital. Herne, Alemania.dejandolo instalado como figura TOP en esas huestes nada faciles de conquistar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en la madre patria Dr. José Tatay. Sevilla, España &nbsp;FREMAP que hoy canta SEVILLA tiene COLOOOO y ÉL le agregó… SIN DOLOOOO…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Seguir comentando sobre logros nos haria este recorrido parte vital de su próxima experiencia LITERARIA en la que recorrerá los primeros 70 y pico jovenes años, donde de seguro constará el CRECIMIENTO de las PREPAGAS SANITAS y su EPS… la FUNDACIÓN y RECTOR de la <strong>Fundación Universitaria Sanitas (FUS)</strong>…</p>



<p class="wp-block-paragraph">O la DIRECCIÓN de programas y ESPECIALIDADES tales como la..:            <strong>Fundación Universitaria San Martín</strong>. Facultad y armando las ESPECIALDADES de Medicina.  <br><strong>Universidad El Bosque</strong>.<strong>Clínica Reina Sofía – COLSANITAS</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="679" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134230" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg 1161w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?resize=300,199 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?resize=768,509 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1842.jpeg?resize=1024,679 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Formando jovenes PROFESIONALES ojalá con la vision de un PROFESIONAL de la SALUD como JORGE FELIPE, con CALIDAD HUMANA, CREATIVIDAD y PROFESIONALISMO… Desarrollador de EMPREDIMIENTOS de VANGUARDIA como CECIMIN el que PRÓXIMAMENTE cumplirá los primeros VEINTICINCO años en un SECTOR donde se debe ser muy exigente para SOBREVIVIR buscando SEGMENTOS que BRINDEN soluciones y posibilidades de resultados IMPACTANTE pensando en un ENTORNO mejor… los mismos que DEPORTISTAS OLÍMPICOS, INTERVENCIONES en SIMPOSIOS certifican…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pero dejemos que el mismo nos cuente su próximo ANIVERSARIO con FESTEJO y su HISTORIA…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="El ANIVERSARIO # 25 de CECIMIN.." width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ptHN7iK8LVM?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>EDITOR..: @MICHAEL_CRESPO_</strong><br><br><strong>Si te gustó esta  EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUI</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="769" height="1033" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133745" style="aspect-ratio:0.744140625;width:762px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg 769w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?resize=223,300 223w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1380.jpeg?resize=762,1024 762w" sizes="auto, (max-width: 769px) 100vw, 769px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se olvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1290" height="1588" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133936" style="aspect-ratio:0.8125;width:832px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg 1290w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=244,300 244w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=768,945 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=832,1024 832w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1814.jpeg?resize=1248,1536 1248w" sizes="auto, (max-width: 1290px) 100vw, 1290px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">O si precisas algo..:</p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="1386" height="1392" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-133951" style="aspect-ratio:0.99609375;width:1020px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png 1386w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=150,150 150w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=300,300 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=768,771 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Pieza-Alejandro-Lopez-Conde-1.png?resize=1020,1024 1020w" sizes="auto, (max-width: 1386px) 100vw, 1386px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1593_456cd4.jpeg" alt="" class="wp-image-133953" style="width:650px;height:auto" /></figure>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134192</guid>
        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 01:22:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/IMG_1841.jpeg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[HISTORIAS SIN DOLOR..: CAPÍTULO 1]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134192</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Licenia Gallo Martínez, voz y espíritu del Pacífico nariñense</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/pazifico-cultura-y-mas/licenia-gallo-martinez-voz-y-espiritu-del-pacifico-narinense/</link>
        <description><![CDATA[<p>Es imposible ir al Pacífico y no impregnarse de su cultura: amar su gastronomía, referente del buen sabor; moverse al ritmo de esa música cadenciosa que emerge del cununo, el guasá y la marimba; evocar la ancestralidad a través de la herencia oral, expresión de ese sincretismo que se forjó en América; sentirse permanentemente llamado [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Es imposible ir al Pacífico y no impregnarse de su cultura: amar su gastronomía, referente del buen sabor; moverse al ritmo de esa música cadenciosa que emerge del cununo, el guasá y la marimba; evocar la ancestralidad a través de la herencia oral, expresión de ese sincretismo que se forjó en América; sentirse permanentemente llamado a navegar por ríos y esteros, a visitar playas y pueblos que conforman un conjunto único en el contexto de la nación. Todo esto puede resumirse en una persona, en una mujer: Licenia Gallo Martínez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Oriunda del municipio costero de Mosquera, se radicó en Tumaco, donde forjó sus sueños, hizo realidad sus ideas y construyó una familia referente de la cultura tumaqueña. Fue siempre un alma inquieta: estudió una licenciatura en Comercio y Contaduría Sistematizadas y, posteriormente, se especializó en Recreación Ecológica y Social. Pero fue la música su elemento natural; de ahí surgieron sus investigaciones sobre el Carnaval del Fuego de Tumaco, en las que profundizó en el contexto social del cual emerge esta celebración. Por ello, sus estudios sobre la historia local se orientaron a comprender el núcleo esencial del que surge toda cultura: la familia, la sociedad, el barrio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Su trayectoria la llevó a desempeñarse en dos ocasiones como directora de la Casa de la Cultura de Tumaco, desde donde promovió la producción literaria y musical del distrito. Asimismo, en 2012 creó el colectivo cultural y musical Cueros y Chontas, un semillero de formación musical tradicional para niños, niñas y jóvenes que también impulsó la creación y la innovación musical, iniciativas que les permitieron obtener, en dos ocasiones, prestigiosos reconocimientos en el Festival de Música del Pacífico Petronio Álvarez.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es autora del libro <em>Tumaco, ayer y hoy</em>, en cuyas páginas se aprecian las transformaciones que ha experimentado la ciudad a través del tiempo y cuyos textos y fotografías permiten acercarse a la bien llamada Perla del Pacífico. Compositora y productora musical, en 2012 presentó el trabajo <em>Mis aires del Pacífico</em>, que recoge parte de su creación musical.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue una gestora cultural que, desde sus conocimientos y experiencia, contribuyó al desarrollo de festivales y encuentros musicales, gastronómicos y culturales en Tumaco. Siempre atenta y asertiva en sus apreciaciones, también supo alzar una voz crítica cuando las cosas no marchaban como debían. La vimos activa en reuniones y congresos, atenta al devenir cultural del Pacífico y, en particular, de Tumaco, territorio de sus más vivos apasionamientos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Generosamente, me recibió en su casa para compartir conmigo un delicioso pusandao; amablemente, me acogió en aquellos espacios donde la cultura nos hermanaba. La recuerdo al son del guasá, cuando, a bordo de una embarcación, se celebraba la fiesta de la Virgen del Carmen y se visitaban diferentes muelles y puertos tumaqueños; la recuerdo con su voz crítica en los encuentros de valoración de los patrimonios locales, así como en los espacios de construcción de paz que tuvieron lugar durante el proceso que condujo a la firma del acuerdo, entre tantos otros escenarios donde la voz de las comunidades era realmente escuchada y tenida en cuenta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Maestra Licenia, gracias, gracias por tanto y por todo. Queda su inmenso legado en su familia, en sus hijos, en su esposo y en sus amigos, a quienes envío un abrazo inmenso en este momento. Queda también la constancia de su voz, convertida ahora en eco que recorre ríos, playas y esteros de este territorio que tanto amó y que tanto la amó también. Los orishas, con toda seguridad, velan hoy su sueño; seguramente, ya habrá encontrado a sus egungun, quienes le narrarán sus historias ancestrales y le recordarán la herencia que deja, esa memoria que hoy permanece bien resguardada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ashé.</p>
]]></content:encoded>
        <author>J. Mauricio Chaves Bustos</author>
                    <category>Pazifico, cultura y más</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134178</guid>
        <pubDate>Fri, 16 Oct 2026 17:09:54 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/LICENIA-GALLO-MARTINEZ.jpg?quality=60&amp;#038;w=378" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Licenia Gallo Martínez, voz y espíritu del Pacífico nariñense]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">J. Mauricio Chaves Bustos</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134178</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Ópera “Einstein on the Beach” en Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/opera-einstein-on-the-beach-en-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>La ópera de Philip Glass &amp; Bob Wilson se presentó en Bogotá con la versión escénica cinematográfica de Martín Bauer. Como parte de la programación del Festival NO Convencional, “Einstein on the Beach” se pudo ver en Bogotá 50 años después de su estreno. “Einstein on the Beach” es disruptiva. No es ni una ópera, [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La ópera de Philip Glass &amp; Bob Wilson se presentó en Bogotá con la versión escénica cinematográfica de Martín Bauer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como parte de la programación del Festival NO Convencional, “<strong>Einstein on the Beach</strong>” se pudo ver en Bogotá 50 años después de su estreno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Einstein on the Beach</strong>” es disruptiva. No es ni una ópera, ni una historia tradicional. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Dura 3 horas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La música en vivo se mezcla con la historia y la escenografía que cambia frente a los espectadores.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Einstein on the Beach</strong>” reflexiona sobre el futuro; lo que significa vivir en un mundo rodeado de tecnología y rapidez.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="“Einstein on the Beach” en Bogotá" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/hClwbrI6x4s?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a> </p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134109</guid>
        <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 21:35:24 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/Einstein-on-the-Beach-Credito-Nova-Et-Vetera.png?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Ópera “Einstein on the Beach” en Bogotá]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134109</post-id>    </item>
        <item>
        <title>De las cabezas reducidas a la Rockera: la obra de Maquiamelo</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/de-las-cabezas-reducidas-a-la-rockera-la-obra-de-maquiamelo/</link>
        <description><![CDATA[<p>Para celebrar los 30 años de Rock al Parque, al artista Maquiamelo le encargaron hacer una obra. Después de varios años de trabajo, este fin de semana presentó La Rockera, una escultura de 3,87 metros de altura y 1.200 kilogramos elaborada en bronce a partir de aproximadamente 30 mil balas recicladas. La Rockera conversa con [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Para celebrar los 30 años de <strong>Rock al Parque</strong>, al artista <strong>Maquiamelo</strong> le encargaron hacer una obra. Después de varios años de trabajo, este fin de semana presentó <strong>La Rockera</strong>, una escultura de 3,87 metros de altura y 1.200 kilogramos elaborada en bronce a partir de aproximadamente 30 mil balas recicladas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La Rockera conversa con la obra de Maquiamelo, quien desde siempre ha tenido como protagonistas los rostros y las cabezas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Actualmente, en el <a href="https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/antologia-de-maquiamelo-en-una-exposicion/"><strong>Museo Casa Lleras</strong> se puede ver una antología</a> del artista que incluye las tsantas, las cabezas reducidas elaboradas por el pueblo shuar de Ecuador y que Maquiamelo retomó durante años, así como su trabajo más reciente, enfocado en la gratitud.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hablemos de La Rockera. ¿Qué nos puedes decir de cómo llegaste a esta escultura?&nbsp;</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya venía trabajando algunas formas arquetípicas de niño, niña y la música, porque siempre ha estado muy muy involucrada en mi vida. Cuando estudiaba artes plásticas en la universidad de San Francisco el profesor de dibujo y anatomía nos ponía siempre rock.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">También tengo recuerdos de haber ido a algún Rock al Parque con mi padre, y ahora yo soy el que lleva a mi hijo. Con todo este bagaje ya venía trabajando en la idea desde hace unos cinco años porque a este festival gratuito le hace falta un icono. Sí tiene un logo, pero no un icono que represente a la comunidad rockera.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>¿Cómo llegas a la figura?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">En un Rock al Parque estaba viendo un grupo de España, Bala, y algunos asistentes empezaron a poguear, y había una chica que tenía sus audífonos con los taches y dije ‘guau’, se me prendió el eureka, la idea, porque sentí que esa chica representa el espíritu rockero, con su chamarra de cuero, así que la visualicé en mi mente como una chica de 17 o 18 años que es andrógino porque no se sabe su sexo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>La</strong> <strong>Rockera sigue la estética de tus esculturas…</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien mis seres algunos son andróginos La Rockera está inspirada en una mujer y mi objetivo es darles voz a la mujer. Lo que quiero es que la escultura tenga el ADN de Rock al Parque y por eso debe estar ubicada en el Parque Simón Bolívar porque ahí es donde nació y cada año se realiza el Festival.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Para Maquiemelo, ¿qué representa Rockera?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Para mí representa la música, el rock, las tribus urbanas. A los rockeros que los une la música.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Pienso en rock y pienso en movimiento o en una guitarra, y La Rockera está mas bien quieta, como si estuviera escuchando algo que le permite gozar en solitario.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">La escultura tiene un movimiento que se refleja en el cabello ondulado, aunque la figura en sí es rígida. Por un proceso personal me metí mucho en el tema de la meditación y lo que quise representar en Rockera es a alguien que está en trance, que está con sus audífonos escuchando música, está en modo zen disfrutando el concierto, y es la actitud que tenía la chica que vi en el concierto, una chica que tenía gente a su alrededor, pero que estaba en su mundo gozando la música con los audífonos. No sé si estaba escuchando a la banda que estaba tocando o estaba escuchando otra música, el caso es que ella estaba ahí en el concierto bailando con los audífonos puestos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuando la gente toque el bronce, va a sentir la vibración de la música y ahí también está reflejando el movimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Los audífonos son un artículo muy ligado a las nuevas generaciones, o a las personas que están en su mundo escuchando lo que les gusta.</strong>..</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los audífonos están muy estereotipados. En TransMileno, en la calle, en los conciertos y hasta en los centros comerciales se ve gente que lleva los audífonos puestos. La otra vez vi en un centro comercial a un grupo de jóvenes que se habían puesto de acuerdo en sintonizar algo… y estaban allí, moviendo sus cabezas y bailando, pero generaban ruido ni interferían a quienes estábamos en el centro comercial. Ellos estaban en su propia frecuencia modulada.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los audífonos se han vuelto una extensión del ser humano, y sirven para respetar al vecino, también.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="683" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera-Secretaria-Cultura.jpg?quality=60&amp;w=650" alt="" class="wp-image-134107" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera-Secretaria-Cultura.jpg 4608w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera-Secretaria-Cultura.jpg?resize=300,200 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera-Secretaria-Cultura.jpg?resize=768,512 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera-Secretaria-Cultura.jpg?resize=1024,683 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera-Secretaria-Cultura.jpg?resize=1536,1024 1536w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera-Secretaria-Cultura.jpg?resize=2048,1365 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Hablemos del equipo que lo acompañó en la creación de La Rockera.</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Una escultura monumental requiere un equipo, no la hace uno solo.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Desde mi punto de vista, es una responsabilidad crear la escultura que representa a Rock al Parque, sus 30 años de trayectoria y quienes lo hemos disfrutado. ¿Cómo lo ve Maquiamelo?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Más que un honor, que es todo un honor hacer esta escultura por los 30 años de Rock al Parque, también es una responsabilidad bastante grande. Yo me estoy jugando mi reputación como escultor y como artista; esta es la mejor escultura que he hecho en toda mi vida.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es también mi manera de demostrar mi amor al rock y el agradecimiento de estar vivo. Me parece que la obra respira Rock al Parque y está basada en su ADN: alguien que disfruta el Festival. La obra es como un espejo y se completa hasta que el espectador la vean, la quieran, o la odien. La escultura será como el mismo rock, generará pasiones. En definitiva, la obra no es mía, es de la ciudad, de Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La escultura tiene como objetivo rendirles tributo y memoria a todas esas bandas, a las pequeñas, a las grandes, a las distritales, a las locales, a las internacionales que han tocado en Rock al Parque.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Dices que la obra es de Rock al Parque y de Bogotá. ¿Cómo se prepara un artista para dejar vivir una obra?</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Espero que la gente la vea más como un gesto de cariño y amor, que la vean como parte del Rock. Pero, obviamente, como escultor uno se enfrenta a dejarla libremente. Hay gente que amará la escultura, otra gente la criticará, pero este diálogo es esencial. Como artista debo asumir que la obra ya no me pertenece y espero que se vean representadas todas las bandas que se han subido a la tarima y los rockeros que han gozado con la música.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Exposición antología de Maquiamelo" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/M5WgVfjhf34?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=134105</guid>
        <pubDate>Wed, 14 Oct 2026 21:19:43 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/10/La-Rockera.jpg?quality=60&amp;#038;w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[De las cabezas reducidas a la Rockera: la obra de Maquiamelo]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">134105</post-id>    </item>
    </channel>
</rss>