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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Cultura Archives | Blogs El Espectador</title>
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        <title>El Festival NO Convencional realiza su tercera edición en Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/el-festival-no-convencional-realiza-su-tercera-edicion-en-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>Hasta diciembre se realiza en Bogotá la tercera edición del Festival NO Convencional que, con el lema “Espectáculos atípicos en tiempos inesperados” propone experimentar Bogotá desde otros ritmos, duraciones y formas de habitar el tiempo. En el Museo del Oro se presentó la Orquesta de un Paisaje Sonoro, una improvisación y arte sonoro que recrea [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Hasta diciembre se realiza en <strong>Bogotá</strong> la tercera edición del <strong>Festival NO Convencional</strong> que, con el lema “Espectáculos atípicos en tiempos inesperados” propone experimentar Bogotá desde otros ritmos, duraciones y formas de habitar el tiempo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el Museo del Oro se presentó la <strong>Orquesta de un Paisaje Sonoro</strong>, una improvisación y arte sonoro que recrea sonidos de naturaleza y atmósferas inmersivas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde mi punto de vista, este tipo de propuestas hay que vivirlas, sentirlas y experimentarlas, más que tratar de entenderlas.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe title="Festival NO Convencional 2026" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/GaNWq3jaquA?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">El <strong>Festival NO Convencional</strong> reúne a artistas colombianos e internacionales: estreno mundial de Movimientos sociales: Giangrandi + Velandia, ópera de tres horas en la que el público puede entrar y salir; concierto inmersivo en el Planetario; o un cine concierto construido a partir de los Screen Tests de Andy Warhol, entre otros</p>



<p class="wp-block-paragraph">Algunos escenarios son Proyecto Kinder, Teatro Jorge Eliécer Gaitán, Planetario de Bogotá o los Columbarios del Cementerio Central.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea no buscar respuestas frente a la incertidumbre, sino crear encuentros capaces de alterar, aunque sea por un momento, nuestra manera habitual de percibir el tiempo, el espacio y el mundo que nos rodea.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133054</guid>
        <pubDate>Tue, 15 Sep 2026 21:00:54 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Festival NO Convencional realiza su tercera edición en Bogotá]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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        <item>
        <title>AQUÍ DESCANSA MI CABECITA ROTA… by T.D.M</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/aqui-descansa-mi-cabecita-rota-by-t-d-m/</link>
        <description><![CDATA[<p>“EXPOSICIÓN: &#8220;AQUÍ DESCANSA MI CABECITA ROTA… by TITO&nbsp;&nbsp;Del Moral *&#8221;Aquí descansa mi cabecita rota&#8221;* no es una exposición sobre la enfermedad. Es una exposición sobre el cuerpo que aprende a ser archivo de sí mismo. El recorrido propuesto es el de un cuerpo que lleva más de 10 años conviviendo con dolor crónico dorsal y [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">“EXPOSICIÓN: &#8220;AQUÍ DESCANSA MI CABECITA ROTA… by TITO&nbsp;&nbsp;Del Moral</p>



<p class="wp-block-paragraph">*&#8221;Aquí descansa mi cabecita rota&#8221;* no es una exposición sobre la enfermedad. Es una exposición sobre el cuerpo que aprende a ser archivo de sí mismo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El recorrido propuesto es el de un cuerpo que lleva más de 10 años conviviendo con dolor crónico dorsal y con un diagnóstico psiquiátrico de bipolaridad. Un cuerpo que toma bupropión todas las mañanas desde hace 3 años, que bordó porque no se podía levantar, y que convirtió su almohada amarillenta de sudor y lágrimas en escultura.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda la obra de TITO está atravesada por una misma materia: el hilo. *La exposicion presenta 15 obras que revelan la intimidad de un ser que fluye arte.*Pues el ARTE es ÉL…</p>



<p class="wp-block-paragraph">*La mirada sobre&nbsp;&nbsp;cada una de ellas nos lleva a dialogar con el autor y comprender su ser en cinco facetas: el cuerpo como mancha, el cuerpo dividido, el cuerpo quimico, el cuerpo carta y el cuerpo almohada.*</p>



<p class="wp-block-paragraph">*De ellas, la propuesta es descubrirlas a través de las siguientes cinco obras; advirtiendo que son solo una llave para adentrarnos en un mundo de sueños y realidades.*</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img fetchpriority="high" decoding="async" height="715" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132974" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?resize=300,210 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?resize=768,536 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/57784032-c255-4647-8787-6c9b469970aa.jpeg?resize=1024,715 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*1. EL CUERPO COMO MANCHA &#8211; &#8220;No me puedo levantar&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición abre con el grito. Una mancha roja de acuarela que no es metáfora, es sangre coagulada en papel. Aquí aparece el Tachismo, la mancha sin plan previo, emoción pura. Es el día exacto en que el cuerpo dijo no. La culpa infinita por descansar, la necesidad de trabajar como máquina para justificar la existencia. Es el derrame incontrolable frente a la ansiedad contenida.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img decoding="async" height="760" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132975" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?resize=300,223 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?resize=768,570 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/65a7eaa7-4630-429b-a838-121f4c593788.jpeg?resize=1024,760 1024w" sizes="(max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*2. EL CUERPO DIVIDIDO &#8211; &#8220;Bipolar&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">De la mancha pasamos a la figura. Dos siluetas de rodillas, enfrentadas. Una es solo contorno, la otra es bloque rojo sólido. ¿Alter ego? ¿Espejo? ¿Amante y amado? Son dos TITOS postrados, con la cabeza echada hacia atrás en un alarido mudo, con la columna doblada por la cifoesclerosis. El vapor rojo que las envuelve es la misma gasa de las otras obras, pero aquí contiene una herida psicológica. Se toman de la mano en el centro para no caer.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="728" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132976" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?resize=300,213 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?resize=768,546 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/de729fb4-b606-41aa-a8cc-9da99f7e870f.jpeg?resize=1024,728 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*3. EL CUERPO QUÍMICO &#8211; &#8220;Bupropión retrato&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">El quiebre pop de la muestra. Si el dolor era mancha y la bipolaridad era figura, aquí el cuerpo se vuelve objeto de consumo. Un frasco de Wellbutrin dibujado con la síntesis gráfica más radical. Es un autorretrato. Warhol tomó la sopa Campbell&#8217;s y la hizo icono. TITO toma su antidepresivo atípico y lo hace cuerpo. El envase deja de ser producto y se vuelve la piel que pasa de un cuerpo a otro cada mañana. Lo banal se vuelve sagrado. Lo que lo sostiene de pie.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="761" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132977" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?resize=300,223 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?resize=768,571 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/b084d4ec-a1ae-4fab-af4a-eeb0c5d2a516.jpeg?resize=1024,761 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*4. EL CUERPO CARTA &#8211; &#8220;Te necesito&#8221;*</p>



<p class="wp-block-paragraph">El centro emocional de la escritura. Una tela blanca, durísima de bordar, donde cada puntada dolió. Como las planas de castigo del colegio, repite obsesivamente _te necesito te necesito_. Al principio era para otros que se fueron, para escapar de la soledad. Al final, bordando, entendió que se hablaba a sí mismo. El hilo negro se vuelve crudo y luego blanco, casi invisible. El mensaje legible se vuelve conversación interna. Los hilos sueltos que rayan la superficie son el papel arrugado, la carta que se estruja y no se envía.</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="953" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132979" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg 1280w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?resize=300,279 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?resize=768,715 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/ade0e078-adf1-4fab-8d38-a69b2d0e6afe.jpeg?resize=1024,953 1024w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">*5. EL CUERPO ALMOHADA &#8211; &#8220;Acá descansa mi cabecita rota&#8221; [OBRA CENTRAL]*</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y llegamos al objeto que da título a todo. Esta almohada no es utilería. Fue usada 5 años desde que regresó de Inglaterra. Está amarilla como piel, rellena de carne, dolor, cansancio, ataques de pánico, delirios, pero también de risas y de amor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es un cuerpo blando y agotado que no pide permiso para existir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobre ella, en letra negra y legible, está bordado: _Acá descansa mi cabecita_&#8230; y una palabra tachada con furia, en mayúscula, casi ilegible &#8211; ROTA/RATA &#8211; y reescrita debajo, en minúscula, humilde: _rota_. La sutura blanca que la cruza en vertical es la cicatriz final.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si en &#8220;Te necesito&#8221; el bordado era para inmortalizar el mensaje, aquí el bordado es para hacer las paces. Para desprenderte de ser perfecto. Para inmortalizar lo que se nos enseña a esconder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">*En conjunto,* &#8220;Aquí descansa mi cabecita rota&#8221; es una cartografía de cicatrices. Una exposición cosida a mano, con tinta roja que es sangre, con hilo negro que es sutura, y con telas que son piel. No busca compasión. Busca decir: este es mi cuerpo vulnerable, este es el lugar donde descanso, y desde aquí vuelvo a ponerme de pie para seguir siendo artista.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una EXPO a transitar en un MOMENTO del MUNDO que cada dia mas requiere del ARTE para pasar malos TRAGOS que no son ninguna PINTURITA…!</p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="576" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132980" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg 4160w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=300,169 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=768,432 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=1024,576 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=1536,864 1536w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/a58285ef-fd30-4a6a-9ebb-e102a57b0d49.jpeg?resize=2048,1152 2048w" sizes="auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y como creemos que esta MUESTRA es de ANTOLOGIA a PUES DESCALZOS aquí este FINAL a toda ORQUESTA, con su PREFERIDA…</p>



<p class="wp-block-paragraph">CHAPEAU SHAK…&amp; TITO</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-4-3 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Shakira - Pies Descalzos, Sueños Blancos (Official HD Video)" width="500" height="375" src="https://www.youtube.com/embed/eCna-hsmGUY?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



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<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="646" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?w=646" alt="" class="wp-image-132981" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg 751w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?resize=189,300 189w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/f918f2d1-93af-4718-8757-f6f18488eac1.jpeg?resize=646,1024 646w" sizes="auto, (max-width: 646px) 100vw, 646px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="1024" width="819" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?w=650" alt="" class="wp-image-132982" style="aspect-ratio:0.400390625" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg 1024w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=240,300 240w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=768,960 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1493.jpeg?resize=819,1024 819w" sizes="auto, (max-width: 819px) 100vw, 819px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image size-large is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="300" height="168" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/IMG_1593.jpeg?w=300" alt="" class="wp-image-132983" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
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        <pubDate>Sat, 12 Sep 2026 19:55:51 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
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        <item>
        <title>Después del cumpleaños</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/lloronas-de-abril/despues-del-cumpleanos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Por: Adriana Patricia Giraldo Duarte Después del cumpleaños se leen periódicos antes de pisar la hierba mojada, se ven las placas marcadas con tu nombre y cualidades, las nuevas heridas cosidas, los regalos sobre la cama y las tarjetas pensadas con entusiasmo. Los zancudos ya no te eligen y están sobre la mesa las rosas [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph"><strong>Por: Adriana Patricia Giraldo Duarte </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Después del cumpleaños se leen periódicos antes de pisar la hierba mojada, se ven las placas marcadas con tu nombre y cualidades, las nuevas heridas cosidas, los regalos sobre la cama y las tarjetas pensadas con entusiasmo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los zancudos ya no te eligen y están sobre la mesa las rosas rosadas con girasoles en la mitad, las renuncias de los conocidos que todavía no encuentran su rumbo y las cuentas de quienes ya merecían estar ausentes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sobreviven las muertes de los famosos no deseados, el perro dormido, la ropa por lavar.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El versículo inoportuno de una mala actitud positiva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El grito de la mamá que celebra cómo gana la carrera su pequeño rayito.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La imagen de la quema y la tristeza.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El error de ortografía que ya no encuentra la página.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ves los miedos que se pudren, las tusas que pasaron, las listas que se escriben para seguir aplazando películas y canciones.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los embarazos que se anuncian por teléfono.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los libros que apuntas para leer porque los necesitas en otoño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los ladrillos de barro que se secan al sol.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las casas prefabricadas que alimentan tu sueño.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las abuelas coloreando mandalas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los trucos de las mujeres que se tapan las canas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los dos minutos eternos del último temblor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los matemáticos antipoetas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los gritos despavoridos de la mujer que teme ser robada, y las mujeres jóvenes que sacan piedras del jardín y compran máquinas de coser para ser ellas mismas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después del cumpleaños conoces el nombre del santo de las causas perdidas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Perdura el deseo de saborear una bebida fresca para celebrar el regreso de la amiga que alimenta tu tranquilidad con canciones en la mañana, y de saber que, en el nuevo camino, hay gente lúcida y menos atormentada y cruel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después del cumpleaños ya no se madruga, ni se espera, ni se tallan las orejas con aretes mal acomodados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y se va por la vida, con más consciencia de la nueva identidad, con menos músculos retraídos y el eterno deseo de viajar contigo a oler Aracarata y San José del Palmar.</p>
]]></content:encoded>
        <author>Adriana Patricia Giraldo Duarte</author>
                    <category>Lloronas de abril</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132913</guid>
        <pubDate>Fri, 11 Sep 2026 20:48:44 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/jillwellington-cake-2338813.jpg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Después del cumpleaños]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Adriana Patricia Giraldo Duarte</media:credit>
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                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132913</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Antología de Maquiamelo en una exposición</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/antologia-de-maquiamelo-en-una-exposicion/</link>
        <description><![CDATA[<p>Rostros coloridos, figuras humanas y de animales cuyos ojos no son los que vemos normalmente, sino que pueden ser caratulas de libros o discos son los protagonistas de la obra de Maquiamelo que se pueden apreciar hasta el 17 de octubre en Casa Lleras, Bogotá. La exposición titulada &#8220;Más allá del rostro&#8221; es una retrospectiva [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Rostros coloridos, figuras humanas y de animales cuyos ojos no son los que vemos normalmente, sino que pueden ser caratulas de libros o discos son los protagonistas de la obra de <strong>Maquiamelo</strong> que se pueden apreciar hasta el 17 de octubre en <strong>Casa Lleras</strong>, Bogotá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición titulada &#8220;<strong>Más allá del rostro</strong>&#8221; es una retrospectiva del artista que comienza por las obras más recientes: cuadros con rostros de tonalidades pastel, o esculturas en bronce. </p>



<p class="wp-block-paragraph">La gratitud es muy importante en la obra reciente de <strong>Maquiamelo</strong>, por lo que en el jardín de Casa Lleras dispuso un lugar especial para escribir aquello por lo que queremos agradecer.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con este concepto dialoga la serie Ciudadano Kane, que recuerda que aquello que da sentido a la vida y a la identidad humana no siempre es la riqueza material o el poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los rostros y las cabezas no siempre portaron colores alegres, y eso queda claro al recorrer la muestra, pues se pueden ver las tsantas, las cabezas reducidas elaboradas por el pueblo shuar de Ecuador y que Maquiamelo retomó durante años.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el segundo piso de Casa Lleras están exhibidas las obras dedicadas a celebridades y artistas, que tienen un toque más oscuro y fantasmagórico, así como las cadaveras con tintes taxonómicos que forjó en un principio la obra de Maquiamelo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Curada por Alexandra Correa, “<strong>Más allá del rostro</strong>” propone una reflexión sobre la memoria, la identidad, la vulnerabilidad, la naturaleza y aquello que permanece oculto detrás de la apariencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Exposición antología de Maquiamelo" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/M5WgVfjhf34?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132869</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 23:17:32 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Antología de Maquiamelo en una exposición]]></media:description>
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        <item>
        <title>“Los desastres de la guerra”, grabados de Goya, llegan a Fragmentos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/los-desastres-de-la-guerra-grabados-de-goya-llegan-a-fragmentos/</link>
        <description><![CDATA[<p>Cuerpos mutilados, muertos de los dos bandos, devastación e ira que enceguece y convierte al ser humano en monstruo son algunas de las representaciones que se pueden ver en la serie completa “Los desastres de la guerra” de Francisco de Goya que desde el 5 de septiembre se pueden ver gratis en Fragmentos, espacio de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Cuerpos mutilados, muertos de los dos bandos, devastación e ira que enceguece y convierte al ser humano en monstruo son algunas de las representaciones que se pueden ver en la serie completa “<strong>Los desastres de la guerra</strong>” de <strong>Francisco de Goya </strong>que desde el 5 de septiembre se pueden ver gratis en <strong>Fragmentos</strong>, espacio de arte y memoria.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Realizados entre 1810 y 1820, durante la invasión napoleónica de España y la Guerra de la Independencia, los grabados se dividen en tres secciones: Los hechos de la guerra, La hambruna y Los caprichos enfáticos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Utilizando la técnica de en tinta y aguafuerte, Goya representó lo que vio y conoció de la guerra. Los primeros grabados se parecen más al fotorreportaje, mientras que los últimos son más fantásticos ya que cuestiona los intereses de los líderes y el fanatismo del pueblo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hoy puede parecer normal ver estas imágenes de guerra, pero en el siglo XIX abundaban las pinturas con personajes heroicos y las victorias de los ejércitos que fueron fundamentales para la consolidación del nuevo orden político y social.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Los desastres de la guerra de Goya en Fragmentos" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/vMB2LJAEn7I?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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<p class="wp-block-paragraph">Recomiendo tomarse el tiempo necesario para apreciar los detalles de los grabados y las frases que Goya escribió en cada uno de ellos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los <strong>grabados de Goya </strong>están acompañados de siete poemas de autores de distintos países escritos entre 1923 y 2022, entre los que están Pido al dolor que persevere de Piedad Bonnett, Casa de Warsan Shire o La Guerra de Miguel Hernández, entre otros.</p>



<p class="wp-block-paragraph">“<strong>Los desastres de la guerra</strong>” estará abierta hasta<strong> enero de 2027</strong> y durante estos meses se llevarán a cabo tres acciones corales y de memoria organizadas junto a Presencias &#8211; Sonidos &amp; Ecos.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132863</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 22:47:17 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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        <item>
        <title>Exposición de tesis de arte en el MAC Bogotá</title>
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        <description><![CDATA[<p>15 de tesis de artes de estudiantes de Bogotá, Antioquia, Atlántico, Nariño, Cauca y Santander hacen parte de la exposición Proyecto Tesis que hasta el 13 de septiembre exhibe el Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá, MAC. Diferentes técnicas materializan las reflexiones de estos jóvenes artistas que van desde el cuestionamiento de las relaciones maternales [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">15 de tesis de artes de estudiantes de Bogotá, Antioquia, Atlántico, Nariño, Cauca y Santander hacen parte de la exposición <strong>Proyecto Tesis</strong> que hasta el 13 de septiembre exhibe el <strong>Museo de Arte Contemporáneo de Bogotá</strong>, <strong>MAC</strong>.<br><br>Diferentes técnicas materializan las reflexiones de estos jóvenes artistas que van desde el cuestionamiento de las relaciones maternales y familiares, pasando por las consecuencias de la adicción digital, hasta la reivindicación del derecho a qué y cómo leer.<br><br>La instalación “Pasando factura” recupera e imprime registros de venta y compra de personas afrodescendientes en Colombia, de acuerdo con documentos del Archivo General de la Nación.<br><br>La obra “Trans-Ataduras” representa la tensión que las personas trans viven entre incomodar al mundo e incomodarse ellos mismes, mientras que “Tierra prometida. Donde la línea se cruza” recrea un contenedor que lleva migrantes a cumplir el ‘sueño americano’.<br><br>En Proyecto Tesis también hay espacio para presentar testimonios de mujeres víctimas de violencia intrafamiliar, los objetos que conforman la memoria afectiva de los hogares.<br><br>La chatarra electrónica, por su parte, encuentra nuevas formas de ensamblaje y exhibición.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Exposición de tesis de arte en Bogotá" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/x-nMwi5WvE8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><br>Durante dos décadas, <strong>Proyecto Tesis</strong> ha permitido la visualización del arte joven colombiano. Ver el trabajo de los artistas que recién se gradúan nos permite tener un acercamiento a los temas que les importa e impacta, así como a los formatos y técnicas que prefieren para materializarlos.<br><br>Todas las obras exhibidas conforman el Banco de Tesis, el cual alberga el panorama de las artes en Colombia en el siglo XXI.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a>&nbsp;/&nbsp;<a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a> </p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132853</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 22:26:12 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Exposición de tesis de arte en el MAC Bogotá]]></media:description>
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        <item>
        <title>Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/yo-veo/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/</link>
        <description><![CDATA[<p>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026. A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo. A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A la memoria de Pereira y de todos los territorios de Colombia, afectados por el terremoto del 10 de agosto del año 2026.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las víctimas y damnificados que tardarán años en recuperarse. Ojalá tengan la fuerza para hacerlo.</i></p>
<p style="text-align: justify;padding-left: 120px"><i>A las voluntarias y voluntarios que se volcaron a las calles para socorrer y ayudar a conocidos y desconocidos.</i></p>
<p style="text-align: justify"><b>Primer movimiento<span class="Apple-converted-space"> </span></b></p>
<p style="text-align: justify">Aconteció el 10 de agosto a las 7:34 de la mañana, a nueve días de mi cumpleaños número 53. Yo estaba sentado en la mesa del comedor, hablaba con mi mamá por el altavoz del teléfono mientras esperaba que estuviera el agua caliente para prepararme el primer café de la mañana. Era mi segunda semana de clases y ya tenía todo listo para salir a trabajar, incluso había alistado los pliegos de papel que mis estudiantes de didáctica de los medios llenaron ocho días atrás.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">De pronto sentí el primer envión y luego el balanceo, no le presté mucha atención al movimiento pues ocurría lo mismo cada tanto desde hacía meses, incluso desde hacía años después del terremoto de 1999. Pensé que como los sismos eran parte de la vida cotidiana de Colombia, sólo había que calmarse y esperar a que pasara.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sin embargo y por si acaso le dije a mi mamá: está temblando, salga de la casa ya. Ella no me entendió y siguió como si nada, pero el remezón no se detuvo como otras veces. La tierra se sacudió más fuerte, más violenta que nunca.</p>
<p style="text-align: justify">Al notar que el suelo se retorcía entre espasmos y convulsiones, solté el teléfono móvil. Me lancé hasta la puerta con la llave en la mano y casi que no encuentro el orificio de la cerradura, logré abrir mientras escuchaba los gritos de mi madre por el altavoz del teléfono…¡se está cayendo todo!, decía, ¡ay Dios mio socórrenos!, ¡amacita bendita!. ¡Mario!, !Mario¡…fue así que me enteré que mi hermano mayor estaba con ella, y en medio del terror sentí algo de alivió porque al menos estaban juntos.</p>
<p style="text-align: justify">Después supe que el terremoto alcanzó los 7.4 grados en la Escala de Richter, con 103 kilómetros de profundidad, una duración entre 90 segundos y 2 minutos y con epicentro en San José del Palmar, Chocó. Siete días después el Servicio Geológico Colombiano SGC reportó 336 réplicas, 21 de ellas mayores a 3.0 grados y 2 con magnitud mayor a 4.0, con profundidades de hasta 118.4 kilómetros.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Segundo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Detrás de mí se apagó el fogón, la biblioteca vomitó los libros de educación que tenía apilados en la parte superior, estallaron los vasos y las copas en el suelo de la cocina, se dobló el armario metálico sobre mi cama, se separaron las paredes de la casa vecina, crujieron con fiereza las planchas de concreto, como los dientes afilados y apretados de una mandíbula rabiosa, y desde la puerta vi cómo se dibujaron en cuestión de segundos, dos fisuras finas e irregulares en el techo blanco de la sala. Un zigzag delgado interrumpido por la puerta de la habitación, quedó trazado desde la puerta de entrada hasta el fondo de la casa.</p>
<p style="text-align: justify">El tropel de vecinos y vecinas no me dejaba pensar. Con dificultad me sostenía entre el marco de la puerta mientras rogaba en voz alta que se detuviera ya. Pero el cielo azul seguía inquieto. Los pájaros no encontraban el rumbo entre las nubes de polvo gris, dorado y ámbar, que se levantó sobre las casas y los edificios, cubriéndolo todo de una niebla espesa de muerte y de ruina.</p>
<p style="text-align: justify">Ese lunes soleado de agosto, la tierra se sacudió como si de lo profundo emergiera un cíclope colérico, luego de una larga noche de insomnio, pesadillas y agonía.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Tercer movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Cuando al fin la tierra se detuvo, se cayó la llamada, y ya no escuché más a mi mamá. Y con un nudo de saliva pasé por la garganta la mudez de los teléfonos. Entonces sobrevino un silencio trémulo y aturdido interrumpido por las alarmas de los carros. Yo seguía de pié perturbado.</p>
<p style="text-align: justify">Aún así, agitado, actué con tal frialdad que parecía entrenado para ese momento: cerré la llave del gas, guardé el celular en el bolsillo, me puse unos tenis, y salí corriendo en busca de mi familia.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Más adelante, en el otro barrio, no había reglas en las calles, ni señales de tránsito, ni semáforos que funcionaran. Carros y motos se esquivaban como podían. Los cables de la luz chocaban entre sí, hacían corto, se reventaban y se caían, los techos se derrumbaban y los postes se partían en pedazos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Un alud de tierra taponó la vía principal del barrio, que era a la misma vez la entrada y la salida, y se escuchaban a lo lejos las primeras sirenas de las ambulancias y de los bomberos.</p>
<p style="text-align: justify">En mi trayecto escuché sollozos, vi caos y rostros de incertidumbre. Pero también vi como de repente se borraron las viejas rencillas entre vecinos, los odios secretos y las envidias, y a cambio de eso, surgió en la atmósfera un sentimiento de solidaridad y compasión que se desprendió espontáneo desde el árbol de la vida, e invadió los muros tarjados, las ventanas rotas, las puertas arrugadas, las casas recogidas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Entonces, como en una despedida, las madres bendijeron a sus hijos y las parejas se abrazaron, para agradecer que ese no fue para ellas y ellos el último día. Un joven sobre su moto, detenido en la vía, lloraba porque encontró a su abuela viva.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Otro que vagaba por la calle solitario, cubrió con su cobija a una mujer semidesnuda aunque no la conocía. Y una joven madre solitaria en el andén, balanceaba a su bebé de meses, como si ambos flotaran en un mar a la deriva.</p>
<p style="text-align: justify">A mi mamá y a mi hermano Carlos Mario los encontré vivos, estaban a punto de partir en mi búsqueda, pero yo llegué antes. De Leonardo Fabio, el menor, todavía no sabíamos nada.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Cuarto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Pensé en Samara, la investigadora brasilera de posdoctorado que había llegado a mediados de julio desde Brasil, para que yo supervisara su estancia en la universidad, y me preocupé por mis estudiantes con los que seguramente, ya no me encontraría a las 10 de la mañana, pero lamentablemente no tenía cómo comunicarme con ellos, pues todos los servicios públicos estaban suspendidos. Sólo quienes tenían radio podían enterarse de lo acontecido.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Recordé que meses antes de viajar desde Fortaleza, Samara me había preguntado si aquí temblaba mucho la tierra, y también recordé que el primer día que nos vimos en la universidad, ella se había sorprendido con la cantidad de señales de “precaución” y &#8220;puntos de encuentro” instaladas en el campus, pues pensaba que se trataba de lugares para conversar, al estilo de los círculos de cultura freireanos. Yo le aclaré que eran sitios para reunirnos en caso de evacuación por una emergencia, y le dije que aquí temblaba pero no con la magnitud de lo ocurrido en Venezuela.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Quinto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Horas después, menos aturdido por la catástrofe, caminé en medio de la destrucción y la algarabía hasta encontrar una antena de telecomunicaciones que seguía en pié, quería escribirles a mis estudiantes y a Samara, y de paso enterarme de las noticias. Tuve sólo unos minutos de acceso a WhatsApp, y en ese instante me llegaron una cantidad de mensajes de familiares y amigos que viven dentro y fuera del país, la mayoría de Brasil. Nadie sabía de mí o de mi familia. Entonces comencé a dar respuesta a cada uno de ellos hasta que perdí la señal. No pude ingresar ni al correo ni al Classroom de mis cursos.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Desde ese momento y durante varios días no tuvimos comunicaciones, y fue con el paso del tiempo que nos enteramos de la destrucción ocasionada en todo Colombia. Al parecer Pereira era el caso más dramático. Del campo y de los pueblos pequeños no llegaban imágenes. Tampoco las ayudas.</p>
<p style="text-align: justify">A mitad de la tarde vimos un globo blanco que flotaba sobre el barrio. Algunas personas dijeron que era un OVNI, otras que era parte del proyecto HAARP instalado en Alaska, y que el terremoto había sido provocado por los Estados Unidos. Luego, en los medios explicaron que era un globo estratosférico utilizado para investigación científica y meteorológica, para telecomunicaciones o incluso para la vigilancia y la seguridad nacional norteamericana.</p>
<p style="text-align: justify">Cuando tuve Internet consulté y la IA de Google me dijo que los globos pertenecían a la empresa estadounidense Raven Aerostar, operados en coordinación con misiones científicas de la NASA y el permiso de la Aeronáutica Civil colombiana. No quise averiguar más.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>Sexto movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">El mundo conoció la tragedia antes que nosotros, pues minutos después del sismo circularon las imágenes por las redes sociales y los noticieros, llegaron hasta las pantallas del metro de Barcelona, São Paulo y París.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Seguro algunas personas que estaban en las calles, alcanzaron a subir videos a Internet antes de que se suspendiera el servicio, y sus familiares que viven en el exterior los hicieron virales junto a influencers, periodistas y medios de comunicación.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">El día después del terremoto llegaron los reporteros de la capital, de Estados Unidos y de Europa, y con su ropa límpida se pararon entre las ruinas o se hicieron a un ladito del encuadre, para mostrar en vivo y en directo la ciudad destruida, con miles de voluntarios espontáneos que estaban en las calles desde el primer día, removiendo los escombros con sus propias manos, muchos sin protección.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Con el paso de los días, sólo quedaron los damnificados en albergues, las ollas comunitarias en los parques y en las calles, y los voluntarios que siguieron escarbando hasta que los hicieron sacar de la policía.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Los reporteros desaparecieron y no se supo más de ellos. Pero llegaron los norteamericanos y los israelitas que dijeron hacer parte de los cuerpos de socorro. Otros grupos de rescate llegaron de El Salvador y de Ecuador, y comenzaron a llegar las ayudas humanitarias de otros países, pese a que inicialmente el gobierno nacional se opuso sin una justificación válida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Mientras todo eso ocurría, estuvimos aislados en los barrios casi una semana. Algunos lo estuvieron mucho más tiempo.</p>
<p style="text-align: justify"><b>Séptimo movimiento</b></p>
<p style="text-align: justify">Minutos después del terremoto, Sabrina, la hermana de Samara, me escribió angustiada desde Fortaleza pero no me llegaron los mensajes porque no había Internet. Al cabo de unas horas nos escribimos. Samara había sobrevivido y no estaba herida, pese a la destrucción de edificios que hubo en el barrio los Álamos, que queda al lado de la universidad.</p>
<p style="text-align: justify">Días después, luego de confirmar que la pista del aeropuerto Matecaña servía, la repatriaron a ella en un vuelo humanitario junto a otros estudiantes extranjeros. La oficina de Relaciones Internacionales y los consulados se encargaron de eso.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">En un día gris de mucha lluvia nos enteramos de que mi hermano menor estaba bien, en Cartago, y con las horas nos juntamos todos en Dosquebradas. Revisamos las casas y confirmamos que no les había ocurrido mayor cosa, todo se podía recuperar, pero miles de personas corrieron con otra suerte. También verificamos la existencia de víveres para varios días, pues era seguro que todo iba a escasear, pues los supermercados y tiendas que estaban en pie habían cerrado.</p>
<p style="text-align: justify">Mientras tanto en los albergues no alcanzaban las carpas ni los plásticos para cubrir a tanta gente desprotegida,<span class="Apple-converted-space">  </span>muchas personas pasaron la noche con hambre y con frío, y el temor de todos era que con el agua que caía comenzaran a derrumbarse los edificios y las viviendas más deterioradas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify"><b>…punto cuatro. El final de los movimientos.</b></p>
<p style="text-align: justify">Por las noches, un grupo de vecinas y de vecinos, alumbrados por la luz de una vela comenzaron a recordar cómo vivieron el momento del desastre. Después se contaron historias sobre sus familias, y sobre los lugares de la ciudad que habían desaparecido bajo el polvo.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Sobre esas ruinas todos teníamos algo entrañable que evocar, algo que atesorar. En cada rincón de la urbe encontraríamos un episodio de nuestra historia de vida.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">No recuerdo cuánto tiempo pasó, pero cuando tuvimos energía eléctrica y acceso a la información, mis hermanos, mi mamá y yo vimos las imágenes en los noticieros, y recorrimos la ciudad durante varias jornadas para llevar ayudas.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Pereira parecía una ciudad del Medio Oriente, bombardeada, con cientos de muertos, miles de heridos y refugiados en albergues rodeados de escombros e incertidumbre.<span class="Apple-converted-space"> </span></p>
<p style="text-align: justify">Al cabo de cuatro semanas supimos por medios locales y fuentes oficiales, que hubo cientos de muertos y desaparecidos, cientos de casas y edificaciones que sucumbieron al instante, miles de heridos e inmuebles que serán demolidos. Miles más que aún presentan afectaciones graves, entre ellos hospitales, escuelas, colegios, universidades, supermercados, iglesias, restaurantes, centros comerciales, hoteles, apartamentos y viviendas.</p>
<p style="text-align: justify">Ahora además de todo lo material, teníamos que reconstruir simbólicamente nuestras memorias, y quizá, más adelante, contarles a otros cómo nos levantamos una vez más de las cenizas.</p>
<p style="text-align: justify"><i>Nota: Este relato en primera persona está basado en hechos reales y es el resultado inicial del currículo situado que emergió después del terremoto, para retomar los cursos que oriento en la Escuela de Español y Comunicación Audiovisual de la Universidad Tecnológica de Pereira &#8211; UTP. Hace parte de dos líneas de investigación del grupo Edumedia-3: Autobiografia, Medios y Educación; y (Auto)medialidad, y de un proyecto de investigación emprendido por investigadores de Colombia y Brasil. </i></p>
<p><strong>También puede leer este texto en <a href="https://edumedia3.co/requiem-telurico-en-siete-punto-cuatro-movimientos-memoristicos/" target="_blank" rel="noopener">www.edumedia3.co</a> y acceder a otros contenidos y recursos.</strong></p>
]]></content:encoded>
        <author>Diego Leandro Marín Ossa</author>
                    <category>Yo veo</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132828</guid>
        <pubDate>Thu, 10 Sep 2026 20:36:09 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/Captura-de-pantalla-2026-09-10-a-las-1.53.54-a.m.png?w=1200" type="image/png">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Réquiem telúrico en 7.4 movimientos memorísticos]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Diego Leandro Marín Ossa</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132828</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Patrimonio, arquitectura y progreso en la Bienal de artes plásticas Fuga</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/patrimonio-arquitectura-y-progreso-en-la-bienal-de-artes-plasticas-fuga/</link>
        <description><![CDATA[<p>Una mirada al centro de Bogotá como territorio vivo, sus memorias, así como las ruinas y la apropiación del espacio público son la fuente de inspiración la VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga, que hasta el 5 de septiembre exhibe el segundo ciclo. Cuatro de los cinco proyectos artísticos están inspirados en [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Una mirada al <strong>centro de Bogotá</strong> como territorio vivo, sus memorias, así como las ruinas y la apropiación del espacio público son la fuente de inspiración la <strong><strong>VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga</strong></strong>, que hasta el 5 de septiembre exhibe el segundo ciclo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cuatro de los cinco proyectos artísticos están inspirados en conceptos como patrimonio, arquitectura y progreso; y tres revisan el legado del arquitecto <strong>Gastón Lelarge</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Lucas Gallego y Carolina Borrero</strong> exhiben en “Lo que soporta la montaña” las consecuencias de la explotación que sufrieron los cerros orientales desde el siglo XVI hasta el XX, época en las que piedras y madera fueron llevadas al centro de la ciudad para la construcción del Capitolio Nacional. La majestuosidad de la edificación contrasta con la erosión de las montañas y el deterioro de la calidad de vida de sus habitantes. Mientras recorremos la sala nos rodeamos de columnas elaboradas con materiales restantes.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales Fuga 2026" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/37fGim2njJw?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Muy parecida es la propuesta de <strong>Sebastián Sandoval</strong>, quien en “Studio GL” presenta su visión de cómo la arquitectura deja de preservar para dar paso a la transformación urbana. Toma como ejemplo la casa Nemesio Camacho y por medio de esculturas y un video refleja cómo rápidamente la tecnología genera planos que fácilmente nos permiten olvidar el patrimonio.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y <strong>María Luisa Sanin</strong> presenta “Metrópolis 2027” en referencia del trabajo del arquitecto Gastón Lelarge al insertar imágenes de sus edificios icónicos en escenarios de ciencia ficción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siguiendo con el tema de la urbanización, el progreso y el futuro, en “Armas de negación aérea” <strong>Lina Henao</strong> plantea la complejidad de la violencia que generan la renovación de un barrio o un territorio. La pala de una retroexcavadora, tierra y cemento, un letrero que recuerda la propiedad privada y audios de los años 50 recuerdan que desde siempre se advierte la necesidad de la transformación ciudadana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por su parte, en “Fábrica” <strong>César Faustino</strong> de recurre a los lenguajes teatrales que han sido adoptados por las artes plásticas y la sala oscura recuerda a los teatros del mundo del Renacimiento Italiano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El segundo ciclo de la <strong>VIII Bienal de Artes Plásticas y Visuales de Fuga</strong> está abierto hasta el 5 de septiembre.</p>



<p class="wp-block-paragraph"><a href="mailto:liartedialogosobrearte@gmail.com">liartedialogosobrearte@gmail.com</a> / <a href="https://www.instagram.com/liarteconarte/">@LiarteconArte</a></p>
]]></content:encoded>
        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132632</guid>
        <pubDate>Tue, 01 Sep 2026 19:06:21 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/09/BienalArtesFuga.jpg?w=1200" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Patrimonio, arquitectura y progreso en la Bienal de artes plásticas Fuga]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132632</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Una LUZ que se ENCIENDE… by MAR</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/cafeliterario-co/una-luz-que-se-enciende-by-mar/</link>
        <description><![CDATA[<p>La TIERRA siempre se manifiesta y en este CASO nuestra joven escritora; MAR; no puede estar AJENA a su SENTIR y nos acerca ESPERANZA, APOYO y el toque FEMENINO del SENTIR de su CORAZÓN… prendiendo esta..; “Una LUZ que se ENCIENDE… Es increíble pensar cómo de algo tan&nbsp;HORRIBLE&nbsp;surge, a veces, lo mejor del ser humano… [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La TIERRA siempre se manifiesta y en este CASO nuestra joven escritora; MAR; no puede estar AJENA a su SENTIR y nos acerca ESPERANZA, APOYO y el toque FEMENINO del SENTIR de su CORAZÓN… prendiendo esta..;</p>



<p class="has-text-align-center wp-block-paragraph">“<strong>Una LUZ que se ENCIENDE… </strong></p>



<p class="wp-block-paragraph">Es increíble pensar cómo de algo tan&nbsp;<strong>HORRIBLE</strong>&nbsp;surge, a veces, lo mejor del ser humano…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora mismo, la Tierra pide&nbsp;<strong>PAZ</strong>&nbsp;y&nbsp;<strong>AMOR</strong>&nbsp;y los manifiesta de la manera más&nbsp;<strong>FUERTE</strong>&nbsp;que puede. Y aunque es cierto que el terremoto en&nbsp;<strong>COLOMBIA&nbsp;</strong>que &nbsp;afectó a más de una ciudad y, por supuesto, también a más de una familia, puedo decir que nos movilizó internamente a más de uno. No solo&nbsp;<strong>COLOMBIANOS</strong>&nbsp;se unieron a esta causa; he visto cómo personas de distintas partes del mundo, como&nbsp;<strong>VENEZUELA, MÉXICO, ARGENTINA</strong>,<strong>ISRAEL, ESTADOS UNIDOS y más…&nbsp;</strong>se han unido para ayudar de alguna manera en todo esto, repartiendo información, mandando buena energía, haciendo donaciones y más…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sé que esto no acaba acá y sé que aún hay muchas cosas terribles surgiendo a través de esto. Y aunque con esto no trato de minimizarlo, sí quiero que veamos el alcance que tenemos cuando, en vez de concentrarnos en lo negativo, miramos cómo construir desde lo que tenemos y la manera de hacerlo juntos; de cómo cada idea, por pequeña que sea, hace que todo sume. Y, al final del día, es tan <strong>GRANDE</strong> aquello que se logra en comunidad que uno no se imagina el alcance que tenía eso tan pequeño.</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="669" height="365" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1484.jpeg" alt="" class="wp-image-132521" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1484.jpeg 669w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1484.jpeg?resize=300,164 300w" sizes="auto, (max-width: 669px) 100vw, 669px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="679" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1485-1024x679.jpeg" alt="" class="wp-image-132523" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y todo esto me hace pensar en que todavía tenemos que tener fe en&nbsp;<strong>la humanidad</strong>, que todavía existe la&nbsp;<strong>EMPATÍA</strong>&nbsp;y la&nbsp;<strong>BONDAD</strong>.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Quiero Una Luz| Videoclip Oficial Margarita" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/ITHXPygu9Wo?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Es tan mágico ver cómo, sin importar que no somos un mismo país, que no nos conocemos, que incluso en algunos casos no tenemos las mismas palabras o modismos para hablar, en los momentos más difíciles logramos <strong>UNIRNOS</strong> como si fuéramos uno. Es especial ver cómo tantos <strong>ARTISTAS</strong> latinos se unieron para poder dar un concierto a beneficio, para que todo lo que entrará fuera destinado a las ciudades y personas más afectadas. Es muy lindo ver cómo empresas donan cantidades significativas de sus ganancias o de sus mercancías para lograr que esto salga adelante, e inclusive cómo emprendedores también se las ingenian para lograr algo que haga la diferencia.</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="&quot;UNIDOS POR LOS NUESTROS&quot;: El gran concierto por los damnificados de sismos en Venezuela y Colombia" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/QMXrksIFIr8?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Pero, principalmente, es muy lindo ver cómo tantos ciudadanos están dispuestos a ir y ser voluntarios en los sitios de acopio o en las mismas ciudades, donando algo que, de pronto, muchos no valoran, qué es el&nbsp;<strong>TIEMPO</strong>…</p>



<p class="wp-block-paragraph">Porque, si algo hemos aprendido con todo esto, es que&nbsp;<strong>TODO CUENTA</strong>: un like, compartir, repostear, difundir, donar, ya sea plata o algún artículo de los que necesitan los distintos sitios de apoyo, ser voluntario… Todo ayuda y todo cuenta, porque sé que poco a poco vamos a salir adelante…</p>



<figure class="wp-block-image size-full"><img loading="lazy" decoding="async" width="829" height="560" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1486.jpeg" alt="" class="wp-image-132525" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1486.jpeg 829w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1486.jpeg?resize=300,203 300w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1486.jpeg?resize=768,519 768w" sizes="auto, (max-width: 829px) 100vw, 829px" /></figure>



<figure class="wp-block-image size-large"><img loading="lazy" decoding="async" height="530" width="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1487-1024x530.jpeg" alt="" class="wp-image-132526" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph">Y recuerda que, si bien sigue estando difícil todo, que tú sigas con tus cosas normales de la vida diaria no está mal, es normal y tiene que suceder, porque, además, la única forma de que tú puedas seguir ayudando es seguir con tu vida, con tu trabajo, generando ingresos y dando ingresos, porque así es como la vida va a poder seguir continuando.</p>



<p class="wp-block-paragraph">De todas maneras, no tienes que dejar de ayudar, solo no como antes, sino de distintas formas. Y, principalmente,&nbsp;<strong>cuídate mucho y cuida a los tuyos</strong>.”</p>



<p class="wp-block-paragraph">El MENSAJE es que pasaron unos DÍAS… y el IMPULSO del PRINCIPIO , que no sea un PAISAJE en el que NADIE entienda aquello de RECONSTRUIR LO SUFRIDO… a veces con AUSENSIAS y PERDIDAS IRRECUPERABLES…</p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="“Volveremos a levantarnos”: la canción que une a Colombia tras el terremoto" width="500" height="281" src="https://www.youtube.com/embed/uNHpN9uSy38?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
</div></figure>



<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Si te gustó esta &nbsp;EXPERIENCIA ARTÍCULO, y quieres AYUDARNOS haz que tu HISTORIA de DOLOR DESAPAREZCA..: AQUÍ</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/07/IMG_1333-2-762x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-131219" style="aspect-ratio:0.744140625;width:762px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>Y no se o</strong><strong>lvide de seguirnos en el…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img loading="lazy" decoding="async" width="410" height="1024" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2026/08/IMG_1385-410x1024.jpeg" alt="" class="wp-image-131929" style="width:410px;height:auto" srcset="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-410x1024.jpeg 410w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-120x300.jpeg 120w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-768x1918.jpeg 768w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-615x1536.jpeg 615w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385-820x2048.jpeg 820w, https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1385.jpeg 982w" sizes="auto, (max-width: 410px) 100vw, 410px" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CONTINUARÁ…</strong></p>



<figure class="wp-block-image is-resized"><img decoding="async" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2020/03/imgres-6-300x168.jpg" alt="" style="width:650px;height:auto" /></figure>



<p class="wp-block-paragraph"><strong>CON JABÓN…! NO COMO PILATOS PORFIS</strong></p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
]]></content:encoded>
        <author>Grupo Juncal un colectivo de autores</author>
                    <category>cafeliterario.co</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132517</guid>
        <pubDate>Sat, 29 Aug 2026 17:59:06 +0000</pubDate>
                                <media:content url="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/sites/2/2026/08/IMG_1158.jpeg?w=968" type="image/jpeg">
                <media:description type="plain"><![CDATA[Una LUZ que se ENCIENDE… by MAR]]></media:description>
                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Grupo Juncal un colectivo de autores</media:credit>
            </media:content>
                        <post-id xmlns="com-wordpress:feed-additions:1">132517</post-id>    </item>
        <item>
        <title>Pinturas rupestres de La Lindosa en el Museo del Oro de Bogotá</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/cultura/liarte-dialogo-sobre-arte/pinturas-rupestres-de-la-lindosa-en-el-museo-del-oro-de-bogota/</link>
        <description><![CDATA[<p>En el Museo del Oro de Bogotá está la exposición “Trazos sobre piedra. Pinturas milenarias en la serranía de La Lindosa” que nos permite aproximarnos y apreciar el arte rupestre de la Amazonía, que tiene gran valor histórico, patrimonial y cultural. El arte rupestre es la manifestación gráfica más antigua de la humanidad, así que [&hellip;]</p>
]]></description>
        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph"></p>



<p class="wp-block-paragraph">En el <strong>Museo del Oro </strong>de <strong>Bogotá</strong> está la exposición “<strong>Trazos sobre piedra. Pinturas milenarias en la serranía de La Lindosa</strong>” que nos permite aproximarnos y apreciar el arte rupestre de la Amazonía, que tiene gran valor histórico, patrimonial y cultural.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El <strong>arte rupestre</strong> es la manifestación gráfica más antigua de la humanidad, así que estos dibujos o grabados sobre la roca —petroglifos— dan cuenta de formas de pensamiento y manifestaciones culturales del pasado, específicamente de quienes vivieron en la serranía <strong>La Lindosa</strong>, ubicada en el departamento del <strong>Guaviare</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con reproducciones de gran tamaño, “Trazos sobre piedra” exhibe el arte rupestre y la diversidad de cada uno de los pueblos. Hay escenas de danza, pesca o cacería, pero también formas de objetos y figuras de animales, cuerpos humanos, líneas y espirales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La serranía de <strong>La Lindosa</strong> alberga tres de los conjuntos rupestres más impresionantes de la <strong>Amazonía</strong>.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el <strong>Nuevo Tolima</strong> los murales se despliegan sobre amplias mesetas con escenas densamente superpuestas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el <strong>Raudal del Guayabero</strong> las figuras emergen sobre muros verticales que se elevan junto al río, marcando un lugar de tránsito y poder ceremonial.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Y en <strong>Cerro Azul</strong> los paneles se extienden a lo largo de farallones con representaciones de animales, humanos y geometrías que dialogan con el paisaje que lo rodea.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La exposición “<strong>Trazos sobre piedra</strong>” está abierta hasta noviembre de 2026. Quienes no pueden ir al Museo del Oro de Bogotá pueden ver la exposición en el sitio web cultural del Banco de la República:  <a href="https://www.banrepcultural.org/exposiciones/trazos-sobre-piedra">https://www.banrepcultural.org/exposiciones/trazos-sobre-piedra</a></p>



<figure class="wp-block-embed is-type-video is-provider-youtube wp-block-embed-youtube wp-embed-aspect-9-16 wp-has-aspect-ratio"><div class="wp-block-embed__wrapper">
<iframe loading="lazy" title="Arte rupestre en el Museo del Oro de Bogotá" width="422" height="750" src="https://www.youtube.com/embed/prpNMo2rZCs?feature=oembed" frameborder="0" allow="accelerometer; autoplay; clipboard-write; encrypted-media; gyroscope; picture-in-picture; web-share" referrerpolicy="strict-origin-when-cross-origin" allowfullscreen></iframe>
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        <author>Lilian Contreras Fajardo</author>
                    <category>Liarte: diálogo sobre arte</category>
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        <pubDate>Thu, 27 Aug 2026 01:53:08 +0000</pubDate>
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                <media:credit role="author" scheme="urn:ebu">Lilian Contreras Fajardo</media:credit>
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