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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Destellos de un mundo en mutación Archives | Blogs El Espectador</title>
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        <title>¿Dividir sin descentralizar?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/destellos-de-un-mundo-en-mutacion/dividir-sin-descentralizar/</link>
        <description><![CDATA[<p>De muy poco sirve dividir el territorio si no se descentraliza el poder. Esto si queremos hablar de democracia. Porque, si se trata de consolidar un centralismo autoritario, la fórmula expedita es la de controlar pedazos del territorio a través de agentes dispuestos a cumplir órdenes.&nbsp; Una de las apuestas fundacionales de cada país es [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">De muy poco sirve dividir el territorio si no se descentraliza el poder. Esto si queremos hablar de democracia. Porque, si se trata de consolidar un centralismo autoritario, la fórmula expedita es la de controlar pedazos del territorio a través de agentes dispuestos a cumplir órdenes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Una de las apuestas fundacionales de cada país es la de la forma como se dividirá el territorio. Decisión trascendental que debe ir acompañada de definiciones sobre las dosis de autonomía que se prescriban para los actores reales de la vida de cada segmento de la división. De lo cual sale el balance necesario entre el poder central y el que debe corresponder a los entes territoriales. A los territorios, como dicen ahora.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En torno al asunto, cada país edifica su propia experiencia. La conciencia política sobre el tema es creciente, en la medida que cada día surgen nuevos servicios y la necesidad de definir quién los presta. Y el ordenamiento del territorio se hace cada vez más importante, si se tiene en cuenta la obligación de aprovechar los recursos naturales, al tiempo que se les protege de manera adecuada.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El reto de manejar bien las divisiones territoriales se hace presente en todas partes. lo cual es explicable pues los factores que las determinan no son inermes, sino que, además de los procesos naturales, han de tener en cuenta los altibajos de las dinámicas económicas, sociales y culturales que animan la vida de esos segmentos más reducidos de la geografía donde la gente pasa su vida cotidiana.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ahora, cuando se viven en diferentes aspectos y en distintos lugares del mundo problemas derivados de la colonización europea de otros continentes, especialmente en África y Asia, reviven rezagos de la secuencia iniciada con el reparto que tuvo lugar en el proceso de descolonización posterior a la Segunda Guerra Mundial.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Mariscal de Campo Asim Munir, hombre fuerte de Pakistán en virtud de la tradición de supremacía de las fuerzas armadas sobre unos poderes civiles prácticamente simbólicos, propone dar un salto de la existencia de cuatro provincias actuales a una distribución del territorio que lo dividiría por lo menos en 12, si no en más nuevas provincias.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya sabemos que el disparate postcolonial británico comenzó en la región con los trazados de Sir Cyril Radclife, que no conocía el territorio y, siguiendo la “genialidad” del Virrey Mountbatten, “negociada” a la brava por la insistencia de Muhammad Ali Sinnah, que exigía un país propio para los musulmanes, demarcó ese país “con dos alas”, cada una de ellas a un lado de la nueva India, con más de 1600 kilómetros de separación.&nbsp;&nbsp;Para lo cual resultaron mutiladas las provincias de Punjab, cuyo lado occidental pasó al Pakistán del Oeste, y Bengala, cuyo lado oriental pasó al del Este.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El esquema no funcionó. Y mal podría haber funcionado si se tiene en cuenta que el poder quedó asentado en el Pakistán Occidental, mientras el otro fungía prácticamente como colonia, por decir lo menos, y hablaba un idioma propio, el bengalí, que pocos entendían en Karachi, donde se habla urdu. De manera que, en 1971, con la conveniente y amable ayuda de la India, el Oriental armó tolda aparte para convertirse en Bangladesh.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pakistán, después de algunos avatares, quedó dividido en cuatro provincias que forman un Estado federal. El criterio de su existencia es básicamente el de la predominancia de una u otra comunidad, con su propia lengua: Baluchistán donde viven los baluchis, Punjab para los punjabíes, Sind, para los sindhis, Jaiber Pastunjuá donde se asientan los pastún. Gilgit Balistán, en el Norte, se ha asimilado de hecho a una provincia, que no lo puede ser formalmente, por formar parte de las disputas sobre Cachemira, de la cual Pakistán no controla más de un tercio, y no es provincia por ser territorio en disputa. Islamabad, la capital, es territorio federal. Las Provincias están repartidas en Distritos y estos en Tehsils, o Talukas, que comprenden varios Cabildos locales.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea del mariscal Munir es una de aquellas que se pueden vender fácilmente bajo la consigna de descentralizar para que los territorios estén mejor administrados en la medida que no dependan de centros remotos de decisión. Asunto que en Pakistán encuentra terreno abonado ante la precariedad de la vida aldeana y rural. Otra cosa, por supuesto, es que se produzca o no una verdadera descentralización, que exige la transferencia de competencias, recursos y capacidad decisoria hacia las pequeñas entidades territoriales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No es un secreto que las provincias paquistaníes, además de atender a características étnicas, culturales y lingüísticas ya mencionadas, y precisamente por eso, son a la vez plataformas de funcionamiento de partidos políticos tradicionales, que siempre han tenido que “negociar” con los militares, siendo estos los supremos árbitros-actores de las grandes disputas. Por lo cual en sus cuentas el mariscal mal podría ignorar las consecuencias político-partidistas de su propuesta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El peor de los escenarios sería el de una pseudo descentralización, que simplemente desconcentrara el manejo del territorio, bajo el mando de agentes del gobierno central, e inclusive provincial, a su vez sometido a la orientación militar. Esto con variantes, como la fragmentación de los partidos y la línea directa entre los verdaderos dueños del poder y sus representantes en lo más profundo del país. Y sin contar con las exigencias del discurso que pueda cambiar exitosamente la inercia del funcionamiento del país, con sus afiliaciones clientelistas y sus dogmas políticos entrelazados con los religiosos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El mejor escenario, por supuesto, sería el de un avance de la democracia regional y local mediante la transferencia de poder decisorio y recursos financieros a las autoridades de nuevos entes territoriales diseñados adecuadamente para atender realidades geográficas, económicas, ambientales y humanas que producirían el bienestar de la población. Algo difícil de conseguir de un trazo, y mucho menos en un país cuyas credenciales democráticas presentan vacíos, como el que representa el papel definitorio de las fuerzas armadas, representado en el hecho de que uno de los grandes partidos del país está proscrito, con su jefe en la cárcel y la prohibición de que los medios hablen de él.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Dividir sin descentralizar sería lo más parecido a destrozar. Construir un esquema de reparto regional que concilie diferentes intereses y haga a los ciudadanos protagonistas de su destino, con el ejercicio de la democracia local, facilitaría la toma de decisiones idóneas para los intereses de las comunidades de lo profundo de cada país. Habrá que observar con atención, en el caso paquistaní, como también en el nuestro, los avances efectivos, y ojalá nunca las frustraciones, de procesos animados a repartir lo mejor que se pueda el control del territorio y del poder.&nbsp;&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sun, 18 Oct 2026 23:21:20 +0000</pubDate>
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        <title>La revolución de los liceanos</title>
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        <description><![CDATA[<p>A Napoleón Bonaparte se le ocurrió en 1802, año X y mes de floreal según el calendario republicano de entonces, establecer un “sistema de liceos” destinados a formar la clase dirigente de la administración, la política y las fuerzas armadas de su Imperio.&nbsp; Los liceos tenían un elevado toque militar. Los liceanos no solamente vestían [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A Napoleón Bonaparte se le ocurrió en 1802, año X y mes de floreal según el calendario republicano de entonces, establecer un “sistema de liceos” destinados a formar la clase dirigente de la administración, la política y las fuerzas armadas de su Imperio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los liceos tenían un elevado toque militar. Los liceanos no solamente vestían uniformes que los emparejaban, sino que el ritmo de cada día estaba marcado a la manera de las escuelas militares.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentablemente las mujeres no figuraban en el plano de formación académica del modelo, rígidamente controlado por el Estado central, que comprendía una interesante combinación de asignaturas, sobre las bases fundamentales del estudio de la lengua latina, como cimiento de una cultura humanista, y de las matemáticas, como elemento de fomento de la ciencia y la técnica.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las materias, como en las escuelas más refinadas de siempre, incluían la retórica y la elocuencia, la literatura, la gramática francesa, y la lectura de los clásicos griegos y latinos, como entrenamiento en el análisis de textos. Todo con el denominador común de la filosofía como entrenamiento del bien razonar. Geografía, historia, física, astronomía, dibujo, música, y elementos de biología y química completaban el cuadro.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Así se formaba la base de una élite de esas que deben existir, guste o no, para que gente bien formada e informada tome las riendas de la administración, conduzca las discusiones políticas, construya las obras públicas y maneje con criterio estratégico no solamente los ejércitos sino los destinos de la sociedad. Las universidades harían el resto del trabajo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Hacia finales del Siglo XIX se crearon liceos para mujeres, que tenían un currículo menos completo. Ya entrado el Siglo XX, hace cien años, se unificaron los programas, como debía ser. Así el país tuvo desde entonces un segmento de educación secundaria superior que desde 1975 abarca los últimos tres años de ese nivel y presenta opciones de preparación para la educación superior, formación técnica o aprendizaje de artes y oficios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los estudiantes de liceo son por estos días los protagonistas de la revuelta del momento en la vida francesa, que a cada rato refrenda su tradición revolucionaria con actos de sorprendente ímpetu que generan inquietudes no solamente en el seno de los gobiernos, sino que sirven de ejemplo para movimientos parecidos en otros países, como pasó desde un principio con la Revolución Francesa de 1789, la de 1848 y la de 1968, para no citar más. Expresión de inconformidades que, en cuanto hace a la educación, se manifiestan sobre todo al comienzo del año académico, después del paréntesis del verano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aunque parezca mentira en un país desarrollado y de orgulloso ánimo cuando se trata de presentar su sistema educativo, los estudiantes se quejan del abandono que ellos y sus padres consideran sistemático respecto de las obligaciones del Estado en materia de educación pública. Dicho abandono se expresa en la falta de recursos para sostener el sistema, instalaciones inadecuadas, masificación de estudiantes en aulas sobrepobladas, condiciones de insalubridad en los edificios escolares y frecuente escasez de maestros, mal pagados y sustituidos en muchos casos por gente sin adecuada preparación.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La revuelta de los liceanos se sale un poco de las proporciones de los reclamos que la sociedad francesa está acostumbrada a presenciar “à la rentrée scolaire”. La protesta de ahora, que ha tenido lugar en muchas ciudades a la vez, tiene relación íntima con una crisis que va más allá de lo educativo, tramita asuntos generacionales de los jóvenes, pone de presente problemas de marginamiento social, y revive discusiones sobre el manejo de las migraciones y la integración de los migrantes a sociedades europeas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La amplitud e intensidad de la protesta han logrado producir efectos políticos y sociales que tienen en dificultades al gobierno de Sébastien Lecornu, que tramita ahora un presupuesto nacional en el que los recursos para la educación parecen no satisfacer las necesidades de un sector que, en estos momentos, a la altura de la edad de los liceanos, debe asimilar un crecimiento demográfico que mostró un repunte significativo desde 2010.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De los 3700 liceos de Francia, entre 900 y 1000 presentaron acciones de reproche al gobierno de manera simultánea, según cuentas oficiales, mientras que los sindicatos liceanos afirman haber vinculado a la mitad de los del país. Y no es aleatorio el hecho de que el movimiento se haya desatado a partir de los suburbios parisinos de Créteil y Saint-Denis, que alojan problemas complejos que, de una u otra manera, pueden encontrar réplicas en uno u otro sentido en las demás grandes ciudades de Francia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Se trata de comunas donde se viven tensiones propias de suburbios afectados por la pobreza, la desadaptación juvenil, la precariedad laboral, el desempleo, la gentrificación, y por lo tanto un distanciamiento social que lleva a que existan realidades paralelas difíciles de reconciliar dentro de una sociedad cada vez más entremezclada en materia cultural e inclusive en cuanto a afiliaciones religiosas que no dejan de jugar un papel relevante en un país laico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Además del explicable deterioro de las edificaciones escolares, producto de su uso en pleno vigor de los impulsos juveniles, y de la escasez vocacional de maestros ante condiciones laborales que tienden a la precariedad, existen fenómenos sociales que, sobre todo en el caso de las ciudades más cosmopolitas, pueden tener raíces en el desmonte de la colonización posterior a la Segunda Guerra Mundial y la absorción de mano de obra africana.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A diferencia de los inmigrantes españoles o italianos de la primera mitad del Siglo XX, y aún de latinoamericanos y otros europeos, que se integraron fácilmente a la sociedad francesa debido a su condición cristiana y aún más a su cercanía idiomática, los inmigrantes musulmanes fueron asentados en lugares geográficamente periféricos donde desarrollaron formas propias de vida, a su propio ritmo y sin abandonar elementos esenciales de su cultura nativa, esto es el islam y una lengua de otra familia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los liceos son lugares de encuentro difíciles de conducir cuando convergen en las aulas jóvenes procedentes de sectores menos favorecidos de la sociedad francesa con estudiantes que vienen de familias de tradición musulmana. Pero, si bien los jóvenes se pueden entender entre ellos, con frecuencia las cosas cambian cuando la concentración de alumnos musulmanes les fortalece para desatender prescripciones propias de la República, como la vestimenta femenina. Asunto que ha sido motivo de problemas al interior de los establecimientos, que conforme a la ley francesa no admiten expresiones de carácter religioso.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El funcionamiento de los liceos ubicados en sitios de conflicto se ve afectado por un ambiente de anomalías que incluye diversas formas de delincuencia impulsada por el tráfico de drogas, y la presencia de pandillas que afectan la tranquilidad en el espacio público y los servicios de transporte. Con la consecuente estigmatización hacia la juventud que habita sectores caracterizados por el hacinamiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A estas alturas, el problema desborda el ámbito de los liceos, que sirve de pretexto para el trámite de problemas que van más allá de los edificios escolares o la paga de los maestros. La situación involucra de manera inevitable a los padres de familia, que sienten en su casa las deficiencias de la prestación del servicio educativo oficial, además de los efectos de la confrontación con la policía y la desconexión social que puede afectar a sus hijos. Con el agravante de que los padres tienen que sumar el problema de la educación de sus hijos a las dificultades generalizadas del alto costo de vida, para mencionar solo uno de los factores de la propia inconformidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde las alturas de su condición presidencial, diseñada para el personaje majestuoso que era el General De Gaulle, el presidente Macron, que se luce en escenarios internacionales, pero en su país es visto por los jóvenes como “el presidente de los ricos”, tiende a dejar el asunto en manos del primer ministro, quien a su vez deja a cargo al ministro de educación.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La idea de los presidentes “jupiterinos” de la Quinta República es que ellos están por allá en las alturas del Olimpo, o más precisamente del Elíseo, observando atentamente la marcha de la nación, y solamente intervienen cuando es preciso realizar una maniobra que está por encima de las capacidades del primer ministro, cuyo gobierno es responsable directo del manejo día a día de las incidencias de la vida pública.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A estas alturas, con el escenario ampliado en varias dimensiones, es posible que el ministro de educación no pueda resolver el problema. El gobierno ha caído en la trampa prácticamente inevitable de confrontar con la policía las acciones de hecho de los liceanos, ayudados por padres y maestros, sin excluir agitadores. Caso en el cual por algún lado hay un exceso que conduce al reiterado debate del uso de la fuerza versus la responsabilidad de evitar que se taponen las venas de la vida del país.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de cerrar clases, y de propiciar debates democráticos al interior de cada institución, para establecer necesidades y aspiraciones, el gobierno de Lecornu ha accedido a proveer de nuevos profesores, a prever una inyección presupuestal sustanciosa y revisar algunos protocolos de seguridad, como el uso de bombas que aturden y producen efectos anímicos perturbadores.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema es que en Francia han despertado varios dragones a la vez. El primero de todos es el de una juventud que desea respuestas sobre las opciones de su futuro en una época marcada por los avances de la inteligencia artificial, que exige una actualización exitosa de la visión napoleónica de las finalidades de los liceos. Despierta al tiempo la inconformidad de los profesores, que merecen el mejor trato posible, entre otras cosas porque tienen a los niños a la mano en las aulas para sembrar sus propios discursos, que tendrán efecto más tarde. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Es preciso sumar el de la insatisfacción de padres de familia que en ciertas regiones, desde la precariedad de su propia condición, siguen en pie de lucha por reivindicaciones frente a su marginalidad, la gentrificación o en todo caso el costo de vida, que es el mal generalizado del momento. Se hace también presente en las grandes ciudades la discusión sobre las migraciones, la presencia del islam en la vida cotidiana, así como la medida del uso de la fuerza del Estado ante las agresiones y tomas violentas que contradicen el interés de los agitadores por el progreso de la educación. </p>



<p class="wp-block-paragraph">En medio de todo, resulta inevitable que el movimiento sea oportunidad de acción discursiva para los políticos, en los albores de una campaña presidencial que se anuncia feroz, en la cual suena de maravilla la elegía de la juventud y de la educación. Para terminar, como en todas partes, sin que los gobernantes se entreguen a fondo a la causa, que dejan en manos de personajes que se turnan para improvisar. El espectáculo podría cambiar si el presidente, a pocos meses de su salida, al culminar una década de experiencia, descienda del Olimpo, a ver cómo le va. </p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sat, 10 Oct 2026 01:29:00 +0000</pubDate>
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        <title>El Coraje del Optimismo</title>
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        <description><![CDATA[<p>Como veterano en el ejercicio del poder, a manera de despedida, y como indicio y presagio de un futuro nuevo oficio en el escenario internacional, el presidente de Francia intervino por última vez en esa condición ante la Asamblea General de las Naciones Unidas con un discurso de elevados tono y contenido.&nbsp; Con su experiencia [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Como veterano en el ejercicio del poder, a manera de despedida, y como indicio y presagio de un futuro nuevo oficio en el escenario internacional, el presidente de Francia intervino por última vez en esa condición ante la Asamblea General de las Naciones Unidas con un discurso de elevados tono y contenido.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con su experiencia de estadista consumado, luego de nueve años de ejercicio de la presidencia de una de las potencias con asiento permanente en el Consejo de Seguridad, Emmanuel Macron se refirió de manera crítica a la situación del mundo y planteó la existencia de obligaciones ineludibles para los miembros de la ONU ante las amenazas que se pueden observar desde las cimas del poder. Amenazas que otros no advierten y que algunos, también desde las alturas, encarnan y propician.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Luego de excusarse por la falta de originalidad que suelen tener los discursos que se pronuncian desde ese podio, Macron reconoció que la marca que lleva la palabra de los gobernantes del mundo en estos días es la de denunciar el retorno del imperialismo, la arrogancia y el uso de la fuerza como expresión del retorno de la ley de la selva.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Criticó, y se entendió a quiénes se refería, la pretensión de concentración del poder en unos pocos que piensan que pueden romper el orden internacional para agrandar sus fronteras y desconocer la soberanía de los pueblos, lo mismo que decidir sobre el porvenir del planeta en asuntos de interés general como el cambio climático y la inteligencia artificial.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordó que la razón de ser de la Organización, que convoca cada año a los gobernantes del mundo a esa Asamblea, es la de procurar discusiones y decisiones resultantes de la alianza de quienes desean tomar un rumbo definido en busca del interés común, sin alienar su soberanía. Esto es entre países libres e iguales, no dispuestos a ceder a los más poderosos su capacidad de decidir sobre su destino.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lamentó, con sobrada razón, la acumulación de guerras que no ha sido posible solucionar, aunque no falte quien pretenda decir otra cosa en discursos sin fundamento, e hizo propuestas de acción frente a una serie de fenómenos de diferente índole que hacen presión sobre la comunidad internacional, ante los cuales es necesario no ceder. Y ese fue el fondo de su discurso.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Primero que todo hizo un llamado a no sucumbir ante la idea de que vivimos una situación irreparable de fatalidad para desgracia de los pueblos del mundo. Para esos efectos advirtió que ante problemas como los del Oriente Medio, Ucrania o África, no hay que olvidar que si bien el derecho internacional, y en particular el derecho internacional humanitario -derecho de la guerra-, con su sola existencia no arregla las cosas, hay que hacerlo funcionar con voluntad política, de manera que se evite el imperio de la barbarie.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al resaltar el valor de la acción política en esa dirección recordó la importancia y efectividad de la “coalición de voluntarios” que Francia conformó con Alemania, el Reino Unido de la Gran Bretaña y otros países dispuestos a trabajar por la paz en Europa, que fue donde comenzaron las dos guerras mundiales, que hay que tener presentes como tragedias que no se pueden olvidar. Y mucho menos repetir. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como segundo propósito a adoptar señaló la tentación a aplicar un doble rasero que divide al planeta y afecta la coherencia del orden internacional y de la Carta de las Naciones Unidas. De manera que, por ejemplo, en el caso de la soberanía de los Estados, no se puede contar con ella y proclamarla y defenderla en el caso de Europa, mientras se prescinde del mismo respeto en otras partes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Rechazó, como tercera consideración, la división del mundo entre Norte y Sur, al tiempo que advirtió que los desafíos del planeta no se podrán afrontar si se permite que esa división eche raíces. Semejante división, lo mismo que la conformación radical de bloques, es la base indeseable de la aplicación del doble rasero en el manejo de los asuntos mundiales, cuando lo que se necesita es reconciliar a todos los países para enfrentar los problemas derivados del cambio climático, la salud y el desarrollo. Esta afirmación, lo mismo que las anteriores, las ilustró con las acciones que Francia ha desarrollado bajo su dirección en diferentes escenarios del mundo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Un cuarto principio invocado por Macron fue precisamente el de no ceder en los esfuerzos necesarios para el manejo adecuado de los problemas derivados del clima y para proteger la biodiversidad. Para lo cual invocó el valor del multilateralismo como forma de acción para conciliar necesidades de uso y protección de los recursos naturales y elogió los acuerdos conseguidos hasta ahora por numerosos países que se han venido sumando a la implementación de las medidas correspondientes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente francés no podía dejar de manifestarse respecto de la inteligencia artificial, materia en la cual pidió no ceder ante la creencia de que solo los Estados Unidos y China puedan decidir, junto con unos pocos actores económicos, las innovaciones por hacer, las pausas en el desarrollo de la IA, para terminar con el poder suficiente de afectar el futuro de las demás sociedades. Ese fue el quinto punto de su mensaje.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Recordó que, en el seno del G7, Francia, junto con Canadá, lanzó la iniciativa de Asociación Global para la Inteligencia Artificial en busca de acuerdos para su regulación, de manera que hacia adelante exista una coalición de países independientes que no deseen ser vasallos de una u otra de las dos grandes potencias mundiales en la materia. Todo esto con miras a proteger a la ciudadanía y en particular a la niñez de los embates de las redes sociales y de desarrollar un modelo de frontera de código abierto que sume capacidades informáticas y de inversión de los interesados en deshacer el desequilibrio que representa la exclusividad de China y los Estados Unidos en esa materia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para concluir, y con la advertencia de no pretender ser exhaustivo, invocó la necesidad de continuar con una agenda que ha de conducir a que diferentes regiones del mundo se puedan equipar de capacidades propias y modelos de Inteligencia Artificial que les permita un creciente margen de independencia, que debe ir más allá de la ciberseguridad e incluir otros elementos de preservación de la seguridad nacional mediante una vigorosa cooperación científica orientada al espacio y los nuevos requerimientos de la defensa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sin la sumisión o los reproches apasionados de otros, el discurso de despedida de Emmanuel Macron puso en evidencia visiones muy distintas del momento que vive el mundo y de posibles desarrollos futuros. En particular, contrastó con el pronunciado por el presidente de los Estados Unidos, dedicado a exaltar el poderío de su país y los éxitos que, en su lectura del mundo, se deben reconocer a su gestión de un año a la cabeza no solo de la Unión Americana sino de muchos asuntos de la vida del planeta, según sus cuentas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Al menosprecio por el multilateralismo y la convicción del poder de la Casa Blanca para hacer o dejar de hacer, sin tener en cuenta regla alguna, Macron defendió el multilateralismo, en contra de la ley de la selva, precisamente sobre la base de reglas claras y voluntad de acción multilateral. A la arremetida contra las instituciones internacionales, Macron se manifestó en favor de su fortalecimiento sobre principios y compromisos universales.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Trump resaltó el uso de la fuerza, que se ufanó de haber usado, al tiempo que se autoproclamó como un pacificador jamás visto hasta ahora. Y no dejó de incurrir en el tono tercermundista de los que van a esa tarima a hablarles a los clientes de su remota vereda, con la mirada puesta en las elecciones de mitaca que en su país se avecinan y parecerían ser causa de sus desvelos. Macron exaltó el valor del derecho y el talante propio de la tradición republicana de Francia, que tiene tanto admiradores como contradictores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para no salir del grupo de las potencias con asiento en el Consejo de Seguridad, se pudo apreciar el contraste entre un talante de corte imperial y otro de índole democrática. Ambos inspirados en profundas convicciones sobre la que los dos líderes consideran es misión de su país en el mundo. </p>



<p class="wp-block-paragraph">De un lado un mensaje supremacista que pone el interés de su país por encima de todos los demás, con la opción de premiar fidelidades y castigar insubordinaciones, con cuidado en el tratamiento hacia contradictores que se pueden considerar de talla comparable. </p>



<p class="wp-block-paragraph">Del otro, un mensaje más desprendido de alguien que está de salida y desea dejar grabada una memoria que pueda contribuir a la mejora de esa arquitectura internacional que a veces parece escuálida pero cuya existencia es fundamental para no sucumbir cuando se desata como parámetro único de la vida internacional la ley de la selva. Para lo cual, como lo advirtió el mismo presidente francés, sirve mucho obrar con el coraje del optimismo. </p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Mon, 28 Sep 2026 00:05:26 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[El Coraje del Optimismo]]></media:description>
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        <title>Cómo quedamos en el mapa</title>
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        <description><![CDATA[<p>Los mapas son a los países lo que las fotografías son a las personas. Aunque hay una diferencia fundamental: los países pueden quedar en el mapa menos parecidos a lo que realmente son. Para muchos, el único mapa fidedigno podría ser el de un globo desdoblado y plano, del tamaño del planeta, que sería como [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los mapas son a los países lo que las fotografías son a las personas. Aunque hay una diferencia fundamental: los países pueden quedar en el mapa menos parecidos a lo que realmente son. Para muchos, el único mapa fidedigno podría ser el de un globo desdoblado y plano, del tamaño del planeta, que sería como construir otro mundo en sus proporciones reales, que no podría existir según las reglas del cosmos y tampoco tendríamos cómo apreciarlo; con el riesgo de que, al realizarlo, se incurriese en equivocaciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo cierto es que, para no perderse en la inmensidad del planeta, hay que recurrir a los mapas. Esa ha sido necesidad y tarea de todos los tiempos. Desde épocas inmemoriales, en todas partes a alguien se le ocurrió la idea de dibujar sobre arena, tableta de arcilla, papiro, cuero, papel o pantalla, una imagen de uno u otro espacio, sus límites y sus conexiones, con una u otra idea de las proporciones del dibujo, para que fuese útil en la vida real.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Colón, Vespucio y Magallanes, para mencionar solo algunos conocidos en Occidente, vivieron sus vidas colgando de hilo de la cartografía, que les proporcionaba una idea salvadora de su posible destino, para sobrevivir. Pero estos descubridores se beneficiaron del trabajo acumulado de titanes aún más viejos, que hicieron el esfuerzo de dibujar el mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los cartógrafos habían entrado en el escenario como navegantes, exploradores o aventureros que acumulaban experiencia en la descripción de lo que habían visto, con el agregado de lo que imaginaban. También científicos, cosmólogos, astrónomos y eruditos de biblioteca contribuyeron a la tarea de describir el mundo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ptolomeo, que mantuvo a la gente convencida de que la tierra era el centro del universo, trabajó en la Biblioteca de Alejandría y allí desarrolló un manual de dibujo de mapas. Para ello se inventó un rudimento de coordenadas que permitieron por lo menos tener una idea de los dominios del Imperio Romano. Y recogió las enseñanzas de geógrafos y astrónomos anteriores como Eratóstenes, Hiparco y Marino de Tiro, que a su vez se habían alimentado de la sabiduría de griegos y persas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Zheng He hizo para los emperadores chinos mapas del Océano Índico y el Golfo Pérsico, así como de las costas orientales de África.&nbsp;Ahmad ibn Mājid hizo lo propio para los árabes y se supone que orientó a Vasco da Gama en su viaje por el sur de África hasta la India.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abu Abd Allah Muhammad Al-Idrisi, musulmán de Ceuta, terminó&nbsp;trabajando en la corte del Rey Roger II de Sicilia, llamado El Normando, y bajo su patrocinio creó la famosa Tabula Rogeriana, que vino a ser un célebre mapa del mundo que en la época asombraba por su precisión derivada de los acoples de trabajos de marinos enviados a explorar en todas direcciones. Solo que faltaba nada menos que América.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Martin Waldseemüller, consumada la hazaña hasta cierto punto inconsciente de Colón, fue quien primero representó al continente americano separado de Asia. También, de paso, fue el primero en darle el nombre de América, en honor de Américo Vespucio, quien se ganó ese premio por haber defendido la idea de que las nuevas tierras no formaban parte de Asia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A mediados del Siglo XVI, en pleno auge de la exploración marina protagonizada por los europeos, que necesitaban descubrir y apoderarse de nuevas tierras, se hizo necesario ponerse de acuerdo sobre una representación del mundo que sirviera de referente para los navegantes. La ausencia de orientaciones confiables llevaría a que expediciones enteras terminaran vagando por los mares, sobre la base de parámetros inciertos o equivocados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La cartografía náutica tomó la delantera. Y sin perjuicio de que los chinos ya hubiesen tratado la materia para no perderse en el Índico y el Pacífico, el portugués Pedro Nunes, matemático y cosmógrafo, propuso fórmulas para desenredar las distorsiones de los rumbos marinos. Sobre la base de su trabajo, Gerhard Kremer, conocido universalmente como Gerardus Mercator, ideó “Una nueva y aumentada descripción de la Tierra corregida para el uso de los navegantes”, que en realidad era una proyección cartográfica que adaptaba la lectura de la superficie esférica de la Tierra a una superficie plana.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El uso de la proyección de Mercator, que era “isográfica”, es decir en donde la separación de los meridianos era igual sobre el papel en todas las latitudes, condujo a que, automáticamente, las regiones del mundo más lejanas de la línea ecuatorial se vieran más grandes de lo que son. Como esas regiones coinciden con los territorios que ocupan las grandes potencias tradicionales, y en general los países del Norte, la lectura de esa imagen los hacía ver con enormidades que coincidían con la ambición de esos mismos países de lucir grandotes y poderosos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Favorecida resultó la Gran Bretaña, que es cinco veces más pequeña que Colombia, para poner un ejemplo, y que al ser vista en esos mapas parece equivalente. Groenlandia aparece del tamaño de África, cuando en realidad el continente africano es catorce veces más grande. Alaska parece casi tan grande como Brasil, que la quintuplica. Y así Noruega y Suecia serían gigantes, para no hablar de Estados Unidos, Canadá y Rusia, que aunque son grandes aparecen inconmensurables.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El predominio de los mapas conforme a la proyección de Mercator ha tenido no solamente consecuencias dentro de la discusión permanente de los cartógrafos. El hecho de que Europa, epicentro de las exploraciones del Siglo XVI, sea el continente predominante en el mapa, aumentó y sigue privilegiando la importancia de ese continente, mientras minimiza la de África, América del Sur y amplias regiones asiáticas. Con lo cual se refuerza la idea que cada quién desde su ángulo puede tener sobre su propia tierra y la de los otros.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A la luz de lo anterior, los países ecuatoriales, sobre los cuales no se presentan distorsiones, quedan minimizados y se han acostumbrado a ver particularmente a los nórdicos como si fueran en todos los casos gigantes, cuando en realidad, salvo Canadá, Estados Unidos, Rusia y China, son menos grandes. Con lo cual se impone una lectura equivocada del mundo que tiene consecuencias en cuanto a los sentimientos y complejos de cada quién, siempre en favor de los que aparecen inmerecidamente más grandes.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo esto llevó a que los países africanos, mucho más conscientes de la geografía que el resto de los desfavorecidos, promovieron el tratamiento del tema en la Asamblea General de las Naciones Unidas.&nbsp;&nbsp;El resultado fue la aprobación de una resolución, no vinculante, que invita a promover el uso de alternativas cartográficas que correspondan más fielmente a las proporciones reales de los diferentes territorios del planeta.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La perspectiva de Mercator fue y sigue siendo de gran utilidad para los navegantes, que cuentan con instrumentos para corregir distorsiones que los podrían llevar a perderse en la inmensidad del mar. Al mismo tiempo, desde la época de su aparición, han surgido numerosas alternativas con diferentes beneficios, sin que se haya podido llegar a una forma universalmente aceptada de mapear el mundo, que maneje de manera óptima las distancias, la dirección y las áreas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Según el interés que se tenga, hoy se puede apelar a diferentes proyecciones. Si se tiene interés exclusivamente reivindicador de las áreas, la Gall-Peters, muestra la superficie real de los continentes, pero se ven severamente alargados y deformes. La Winkel-Tripel busca equilibrar distancias y áreas. La Mollweide representa el planeta en forma de elipse y se usa en materias climáticas. Y hay una japonesa, reciente, que divide el planeta en 96 triángulos que luego pone juntos en busca de un rectángulo, y que solo manejan con precisión los japoneses.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A todos nos debe interesar cómo quedamos en el mapa. Despreciar esa dimensión de nuestra personalidad como nación es como restarle atención a la fotografía de nuestro documento de identidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">No por el hecho de que las Naciones Unidas se hayan ocupado del caso a instancias de los africanos el tema nos debe ser ajeno. Debemos desarrollar, desde la escuela temprana, una conciencia geográfica que ha de servir de muchas maneras. Por ejemplo, para saber que somos mucho más grandes que cualquiera de nuestros admirados países de Europa, con la excepción de Rusia, que es euroasiática. Y en consecuencia para no caer en la trampa de ver más grandes a países que la gente suele venerar sin enterarse de las proporciones que tienen respecto del nuestro y de las ventajas extraordinarias que tiene el contenido de nuestra maravillosa geografía.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Nuestra ubicación en el mundo, sea cual fuere la proyección que se consulte, es de verdad única y privilegiada. Así lo entienden centros de poder extranjeros que ya quisieran estar donde estamos y tener lo que tenemos. De manera que nuestra realidad geográfica debe ser poderoso argumento para el optimismo que debería convertirse en característica nacional, en lugar de permitir que imperen la minusvalía, el desprecio y el derrotismo sobre nuestras posibilidades. Espectáculo visto desde fuera, por quienes no tienen nuestras costas en los dos grandes océanos, ni nuestras tres cordilleras, ni nuestras llanuras, ni bosques, ni selvas, ni cientos de ríos, como el de unos herederos ricos que lloran porque se creen pobres.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Por todo esto nos debe importar cómo quedamos en el mapa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph"></p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=133103</guid>
        <pubDate>Thu, 17 Sep 2026 00:04:55 +0000</pubDate>
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        <title>Las rutas incipientes del Ártico</title>
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        <description><![CDATA[<p>A pesar de declaraciones y promesas, amenazas, contradicciones, mentiras y omisiones, el estrecho de Ormuz no se parece en nada al de hace medio año. Entonces pasaban hasta 140 barcos diarios por ese corredor marítimo. Hoy, cuando mucho, pasan precariamente de cinco a 15, bajo peligro inminente. La situación, desencadenada por el asalto súbito de [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">A pesar de declaraciones y promesas, amenazas, contradicciones, mentiras y omisiones, el estrecho de Ormuz no se parece en nada al de hace medio año. Entonces pasaban hasta 140 barcos diarios por ese corredor marítimo. Hoy, cuando mucho, pasan precariamente de cinco a 15, bajo peligro inminente.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La situación, desencadenada por el asalto súbito de Estados Unidos de Israel contra Irán, que de entrada asesinó al líder supremo de este último país, ha suscitado preocupación respecto de los peligros de obstrucción de otros lugares de la geografía mundial donde la estrechez de la superficie navegable puede facilitar acciones de alteración del tránsito de embarcaciones y afectar el transporte marítimo, que es el más grande del mundo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la lista entran, por supuesto, los dos grandes canales artificiales que cambiaron el modo de funcionamiento del comercio, Suez y Panamá, que siguen siendo vitales. También figuran estrechos naturales, conocidos y altamente frecuentados como Bab el Mandeb, Gibraltar, Malaca y Bashi, fundamental este último para la China continental, a la que separa de Formosa.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los países perjudicados por la guerra en Ormuz no son solamente los ribereños del golfo pérsico, encerrados en el recoveco más rico de los mares y objeto de revancha iraní por alojar bases de estadounidenses. Los destinatarios del petróleo allí producido han visto cerrado el paso al suministro del crudo fundamental para sus actividades impulsadas por el petróleo, que siguen siendo claves para su bienestar y para la supervivencia de su transporte y su industria. A ellos se suman todos los que han de reaccionar para solventar las consecuencias del torniquete que se ha puesto al flujo del petróleo y que se siente no solo en las grandes industrias sino en los surtidores de combustible en ciudades y caminos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como sucede con cualquier especie, la de los humanos se ve obligada, ante circunstancias como esta, a hacer lecturas diferentes, innovadoras y osadas del mapa del planeta, en búsqueda de nuevos caminos que permitan hacer las cosas de otra manera. Es el mismo ánimo que llevó a los portugueses a llegar a la India después de circunnavegar el África, y a los españoles, al mando de un italiano, a encontrar América. También es el tipo de razonamiento que condujo la construcción de los canales de Corinto, Suárez y Panamá.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la medida que los principales perjudicados con el cierre de Ormuz como destinatarios del petróleo del Golfo han sido China, Corea, Japón e India, todos con intereses muy grandes en el comercio con el mundo occidental, a ellos corresponde por naturaleza actuar en busca de soluciones de transporte que eviten hacia el futuro problemas como el de las obstrucciones actuales. La mirada entonces se torna hacia rutas marítimas diferentes e inexploradas con la intensidad requerida, dentro de las cuales sobresale la del Norte, por el Círculo Glacial Ártico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En esa materia han sido muchos los aventureros, estrategas, comerciantes y adelantados que mapa en mano le han echado cabeza a la forma como se podría llegar del norte asiático, y más abajo, por los mares del norte, así estén congelados parte del año, a los puertos europeos. Para no hablar de las rutas militares submarinas, que se pueden abrir paso con aparente mayor facilidad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los chinos saben que a Trump le queda difícil y dispendioso privarlos de las rutas de suministro de petróleo del golfo pérsico. Así que la famosa amenaza de castigo a quien negocie con los iraníes a ellos no les amedrenta. Pero esa relativa seguridad no arregla los problemas. Por lo cual la China trabaja en la exploración de la ruta del norte que permitiría llegar a Europa nórdica en la mitad del tiempo que tomaría transitar por el canal de Suez.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Corea y Japón son aspirantes adicionales que ha mostrado interés en sumarse a los esfuerzos por hacer otros caminos que faciliten sus intensas relaciones con occidente. Todo sobre la base de lecturas del mapa del planeta desde encima del Polo Norte, que permiten apreciar la cercanía entre Asia y Europa, enormemente distantes en las lecturas tradicionales. Todos de acuerdo en que el esfuerzo vale la pena, si se tienen en cuenta realidades difíciles de manejar, como las condiciones climáticas que representan un obstáculo cada vez más manejable debido al descongelamiento en el Círculo Polar Ártico.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los chinos, que acostumbran a leer el curso de la historia de los términos más amplios, y que tienen larga experiencia en la combinación de los procesos históricos con la geografía y la política, se ocupan por eso ahora con particular interés en “las frutas del norte”, empujados por las dinámicas de un mundo en el que actores con presupuesto militar inferior al de las grandes potencias tradicionales demuestran capacidad para perturbar los circuitos del comercio mundial en lugares estratégicos que tienen a la mano.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para esos efectos, y ante la alarma que produce la impotencia estadounidense para salir del problema en que se metió con el ataque por sorpresa a Irán, que ha mantenido cerrado el estrecho de Ormuz por medio año, la China impulsa un “expreso ártico” que facilitaría el tránsito de sus mercancías hacia y desde Europa, lejos de los problemas del Medio Oriente. Y sus barcos ya han llegado por esos caminos a puertos británicos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para efectos de la viabilidad del proyecto, y en cuanto China no es un estado ribereño del Ártico, acierta al buscar la cooperación de Rusia que comparte la dimensión ártica con Finlandia, Suecia, Islandia, Noruega, Dinamarca por Groenlandia, Estados Unidos por Alaska, y Canadá. Con la consecuencia de que toda acometida chino-rusa, suscita preocupación en los países árticos occidentales y en occidente en general no necesariamente por su dimensión comercial sino por los interrogantes estratégicos y militares que aparecen cuando esas dos potencias se juntan.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andrés de Urdaneta, el famoso marino, cosmógrafo y explorador, que se volvió después religioso agustino, dejó la herencia de los viajes desde Filipinas hasta el occidente americano, Acapulco, por el Pacífico Norte. Ahora, para ir de puertos chinos japoneses o coreanos hacia Europa, se sube hasta el extremo nororiental de Asia, que casi se junta con el noroccidental de América, y en lugar de seguir derecho, como si se fuera para Acapulco, se dobla a la izquierda por el estrecho de Behring, que separa a los dos continentes, para avanzar por encima del círculo polar ártico y descender luego hacia Escandinavia y los puertos bálticos o del Mar del Norte, en el Atlántico europeo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con ayuda de rompehielos atómicos, por ejemplo, cada vez será más fácil el tránsito por esos lugares. Entonces el funcionamiento del mundo vivirá nuevas transformaciones y acumulará nuevas experiencias. Con lo cual vendrán al lado de las nuevas rutas, nuevas oportunidades y también preocupaciones adicionales ante la significación estratégica que implica cada lectura nueva del modo de uso del planeta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lección para todos sobre la importancia de la dimensión marítima de quienes tenemos el privilegio de acceder ampliamente a dos océanos. También lección sobre la urgencia de pensar con acierto en nuestro lugar y nuestras oportunidades en el mundo del futuro.</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
                <guid isPermaLink="false">https://blogs.elespectador.com/?p=132649</guid>
        <pubDate>Wed, 02 Sep 2026 03:47:01 +0000</pubDate>
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        <title>La fractura norteamericana</title>
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        <description><![CDATA[<p>Sobre la base aparente de consideraciones improvisadas, propias de aventuras de negocios, avanza peligrosamente una fractura inesperada entre los dos países de la América del Norte que más afinidades y menos confrontaciones han tenido. Salvo los de América Latina, pocos países tienen una cercanía tan manifiesta como Canadá y los Estados Unidos. Siendo Canadá más [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Sobre la base aparente de consideraciones improvisadas, propias de aventuras de negocios, avanza peligrosamente una fractura inesperada entre los dos países de la América del Norte que más afinidades y menos confrontaciones han tenido.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Salvo los de América Latina, pocos países tienen una cercanía tan manifiesta como Canadá y los Estados Unidos. Siendo Canadá más extenso, comparte con los Estados Unidos un bloque continental que va del Atlántico al Pacífico, con una frontera no militarizada de cerca de 9.000 kilómetros que facilita una relación comercial e industrial fluida, así como el manejo compartido de ecosistemas significativos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A lo anterior hay que sumar una trayectoria de inmigración de procedencia e índole similar que consolida una cercanía difícil de revocar, y que encuentra en la lengua y la procedencia del Imperio Británico, salvo la Provincia de Quebec, elementos culturales de una armonía que hasta ahora no había producido sino solidaridad y cuya depredación no figuraba ni en pesadillas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Canadá y los Estados Unidos pasaron como un solo bloque vicisitudes de la vida internacional como las dos guerras mundiales, y fueron considerados como un binomio natural, fortalecido con alianzas militares y acuerdos comerciales que se consideraron paradigma de confiabilidad. Entre otros el famoso acuerdo que vincula a esos dos países con México y que en su primer gobierno el presidente estadounidense consideró el mejor acuerdo de toda la historia.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Toda esa trayectoria, de varios siglos, resultó bajo amenaza hace apenas año y medio, cuando al presidente de los Estados Unidos se le ocurrió “innovar” en su segundo mandato mediante la sacralización de los aranceles como pilar de su propósito de hacer a su país “grande otra vez”. Lo sorprendente fue la aplicación de la estrategia, sin contemplaciones, al mejor aliado, más grande y entrelazado amigo, como es Canadá.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De un tajo se desconocieron súbitamente la cercanía, la historia común, las similitudes, y la confianza. Entreverado en el sartal cotidiano de declaraciones sobre la forma en la que Trump deseaba que funcionase el mundo, bajo su dirección y como si fuera su derecho, expresó el propósito de que el Canadá pasara a ser un Estado más de los Estados Unidos de América. Para lo cual no vaciló en llamar “gobernador” al primer ministro del Canadá, que tiene como jefe del Estado al monarca británico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue algo tan peregrino que resultó siendo objeto de chistes, como sucede con esas cosas que, en medio de la euforia de disfrute del poder por un ego desmedido, dicen gobernantes celebrados por sus desvaríos. De manera que el proyecto se tomó como nueva expresión de folclor, sin caer en cuenta de su gravedad, pues era equivalente a la decisión de Rusia de tomarse Ucrania, o como si Pakistán anunciara el propósito de que la India se sumara a su territorio y a sus leyes como una provincia adicional.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">De esa talla ha sido desde un principio el asunto, pero nadie se atrevió a protestar, fuese por lo absurdo de la idea respecto del orden mundial, o por el temor de enemistarse con un gobernante que ejerce como empresario cabalgando a sus anchas en el poder político y anda con una bolsa de sanciones comerciales en la mano, listo a repartir premios o castigos según cálculos intuitivos.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Después de año y medio de negociaciones llenas de altibajos, anuncios y cambios de opinión, al terminar la tercera semana de agosto de 2026 el primer ministro canadiense Mark Carney ha dicho que la guerra comercial con los Estados Unidos no ha sido iniciativa de su país, que fue agredido y tiene la obligación de defenderse. El presidente estadounidense, inventor de la idea de anexión y de la imposición de aranceles a manera de punición por no ver satisfecha su exigencia, dijo sin pudor alguno que “Canadá quiere todas las ventajas de Estado (de los Estados Unidos), sin ser uno de ellos”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo sorprendente es que Canadá, sin complejos, ha decidido responder punto a punto las medidas arancelarias impuestas como sanción por los Estados Unidos, con las que puede aplicar de su parte hacia productos estadounidenses, así se moleste quien considera que puede sancionar a los demás desde una posición de intocabilidad. De manera que la frontera dejará de ser la más célebre por su aparente inocuidad. &#8220;Ahora somos más fuertes que cuando Estados Unidos empezó esta guerra comercial. Más unidos, más decididos, más ambiciosos&#8221;, ha dicho Carney.</p>



<p class="wp-block-paragraph">A ese paso, cuando alguien intente retomar desde la Casa Blanca el hilo de la historia y busque reconstruir los puentes que desde su creación unieron a los dos países, encontrará que el daño de ahora dejó profundas huellas en una relación de hermandad suprimida por la ambición unipersonal de un presidente con talante de conquistador digno de épocas remotas y de mejores causas.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ya vendrán las cuentas de los efectos devastadores de la guerra comercial entre los países con la frontera más larga del mundo, que han tenido un comercio bilateral de grandes proporciones para satisfacer necesidades mutuas.&nbsp;&nbsp;Entonces será posible apreciar el efecto de fortalecimiento del nacionalismo canadiense y la defensa de la condición anglo-francesa de ese país, desconocida por los Estados Unidos, con exigencias contra el uso de la lengua francesa. También se conocerá el resultado de la consulta popular que tendrá lugar en la Provincia de Alberta, donde no ha faltado quien proponga independencia respecto del Canadá, para perder la misma independencia de inmediato en favor de los Estados Unidos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En el panorama internacional se verán los frutos del replanteamiento político, diplomático y estratégico que se vio obligado a hacer Canadá, que con apoyo popular creciente busca consolidar nuevas alianzas y nuevas relaciones no solo intercontinentales sino americanas, comenzando con el refuerzo de la alianza con México, el otro gran protagonista de la vida norteamericana y de una realidad económica que involucra a los tres países que en su momento celebraron el cantado “gran acuerdo comercial más importante del mundo”.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La ruptura comercial y política de hoy entre una superpotencia y un país que ha estado aparentemente a su sombra sin hacer alarde de su propia fuerza, suscita reflexiones sobre la forma que puede tomar el mundo en las próximas décadas. Los Estados Unidos son todavía una superpotencia económica, política, diplomática y militar, pero es evidente que, a pesar de las proclamas propagandísticas de su líder temporal, su forma misma de hacer las cosas produce más inquietudes y temores que seguridades no solo entre oponentes sino entre sus propios amigos y aliados. Y dudas crecientes sobre su peso en el mundo del futuro.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con la presidencia actual de los Estados Unidos se cierra un ciclo de la historia. Y ello es así porque la Casa Blanca se ha puesto por oficio disolver amistades y alianzas de la postguerra, que tanto poder llegaron a darles. Es el caso del debilitamiento político de la OTAN, a pesar de su justificado fortalecimiento financiero. También el de las relaciones con los países europeos, acostumbrados a confiar en la protección americana ahora llena de altibajos e incertidumbres. Y así se puede dar la vuelta al mundo, hasta llegar a Corea del Sur, que en estos días ha recibido el mensaje de la suspensión de ejercicios militares tradicionales y de la intención de reunirse con Corea del Norte. Para no hablar de las perplejidades derivadas de la guerra contra Irán, hasta ahora perdida en una seguidilla de declaraciones contradictorias que aplazan cualquier salida.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La fractura norteamericana nos pone a pensar sobre la configuración del mundo del futuro, y en particular sobre el puesto que dentro de él nos pueda corresponder. El hecho de que Canadá haya sido tratada como lo ha sido hace pensar que, al menos en la era Trump, que no se sabe cuánto va a durar, los Estados Unidos se auto asignarán la atribución de tomar las grandes decisiones y esperarán que los demás, y con mayor razón los países de las Américas, acepten las tareas que les asignen. De manera que cualquier negociación con ellos será asimétrica y simbólica.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hecho de que, por ahora respecto del Canadá, la política estadounidense tenga, lo mismo que en cuanto a Groenlandia, aspiraciones territoriales, no deja de ser un anuncio preocupante. Lógica dentro de la cual la intervención y el control ambiguo de Venezuela no dejan de llevar un mensaje explícito de abiertas intenciones de dominio.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Sería bueno darle una mirada al discurso de Mark Carney en el Foro de Davos del presente año. De allí pueden salir consideraciones ilustradas y pragmáticas sobre la manera como, sin necesidad de echar por el camino de rupturas brutales en el conjunto de las Américas, resulta posible y recomendable ampliar el espectro de las relaciones de los países americanos, todos, con los de otras regiones del mundo, para consolidar nuevas opciones de intercambio comercial y de acción política emancipada de ese bloque de autoritarismo internacional que pretende dividirse otra vez el mundo en áreas de influencia con fidelidades obligadas que solo benefician a imperios con ilusiones renacientes. </p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Mon, 24 Aug 2026 17:56:34 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[La fractura norteamericana]]></media:description>
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        <title>La hora de las Provincias</title>
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        <description><![CDATA[<p>Sin los aspavientos publicitarios de otros cambios anunciados, y como respuesta a un sentimiento social que produjo vigoroso reclamo democrático, la elección popular de alcaldes fue la reforma más profunda de la institucionalidad colombiana en el siglo XX, antes de la Constitución de 1991. La participación ciudadana llegaba entonces hasta la elección de concejales, que [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Sin los aspavientos publicitarios de otros cambios anunciados, y como respuesta a un sentimiento social que produjo vigoroso reclamo democrático, la elección popular de alcaldes fue la reforma más profunda de la institucionalidad colombiana en el siglo XX, antes de la Constitución de 1991.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La participación ciudadana llegaba entonces hasta la elección de concejales, que debían buscar acuerdos, muchas veces viciados, con alcaldes nombrados por los gobernadores, a su vez escogidos por el presidente de la república. Cada alcalde, de libre nombramiento y remoción, se dedicaba en medio de la incertidumbre de la duración de su mandato a improvisar acciones, y en batalla política desordenada trataba de hacer las cosas lo mejor que pudiera. Los ciudadanos observaban y, cuando más, se dedicaban a la intriga, directamente o a través de agentes políticos, para tramitar sus aspiraciones.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La elección popular de alcaldes abrió las compuertas de la democracia en ese escenario de la vida cotidiana que es donde cada habitante del territorio se ubica respecto del Estado. Allí donde su voluntad se puede ver reflejada en decisiones concretas que tienen consecuencias inmediatas en materia de obras y servicios. Allí donde se ha de ejercer control directo sobre gobernantes que deben proponer y cumplir proyectos específicos de manejo de los asuntos locales en busca del bienestar de la comunidad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Cinco años más tarde, la Constitución de 1991 mantuvo esa conquista democrática y consagró además al municipio como la unidad fundamental de la organización política y territorial del Estado.&nbsp;Como tenemos un territorio enorme y además alojamos una geografía variada como ninguna, portadora de diversidad cultural incomparable, el asunto del manejo territorial ha sido preocupación constante en todas las épocas de nuestra trayectoria, desde antes de la disolución de la Gran Colombia.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las variaciones del reparto territorial, que se advierten en los mapas desde la primera fundación del Estado colombiano, reflejan el interés permanente por conciliar la extensión y variedad del territorio con las necesidades de su gobierno. De manera que allí se puede advertir una larga secuencia de altibajos, aciertos y equivocaciones, que demuestra a la vez la importancia de la materia y su condición de tarea inconclusa.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los Constituyentes de 1991, al ocuparse de la división institucional del territorio, establecieron cuatro tipos de entidades territoriales que son: los departamentos, los distritos, los municipios y los territorios indígenas. Conocedores de la conveniencia de agrupar algunas de esas entidades para mejorar la planeación, el ordenamiento territorial, la protección del ambiente, el uso de los recursos y la prestación de servicios, abrieron la posibilidad de que, sin necesidad de reforma constitucional, pudiesen existir regiones y provincias.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La región, como entidad territorial, comprendería los espacios de varios departamentos. La provincia comprendería varios municipios o territorios indígenas al interior de un departamento. En ambos casos, las reglas para la creación y funcionamiento de las nuevas entidades territoriales serían establecidas por la ley.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para desatar ese proceso se dedicó un artículo, el 306, a propiciar un paso inicial con la constitución de “regiones administrativas y de planeación” (RAP) con personería, para el desarrollo económico y social del respectivo territorio. No serían todavía entidades territoriales, pero constituirían una instancia previa para llegar a serlo, cuando se expidiese la ley orgánica correspondiente, y luego, en cada caso, la ley de creación de la respectiva región. La Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial definió las competencias de las RAP, y una ley de 2019, la 1962, vino a establecer las pautas administrativas y financieras que faciliten su transición hacia entidades territoriales. Todo estaría listo para dar ese paso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En cuanto a las provincias, la Constitución no estableció un precepto equivalente al del Artículo 306, sino que dejó todo el tema a lo que prescribiere la ley. De manera que no se ha expedido una “Ley de Provincias”, equivalente a la de regiones de 2019.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los avances en esta materia son menores y han tomado un camino diferente. La Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, 1454 de 2011, que tardó veinte años en ser expedida, abordó el tema de las provincias, pero lo incluyó dentro de un concepto amplio, denominado Esquemas de Asociación Territorial, con la idea de promover procesos asociativos entre entidades territoriales mediante alianzas estratégicas en favor de un desarrollo autónomo y sostenible. Dichos esquemas incluirían regiones administrativas y de planificación, regiones de planeación y gestión, asociaciones de departamentos, áreas metropolitanas, asociaciones de distritos especiales, “provincias administrativas y de planificación”, y asociaciones de municipios.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Fue esta la primera mención legal a las provincias, tema al que dedicó un artículo en el que repite la definición constitucional sobre las provincias y señala como objeto de ellas, todavía no entidades territoriales, el de coordinar la prestación de servicios, la ejecución de obras, y proyectos de desarrollo y gestión ambiental. Con la advertencia de que su financiamiento no genera cargos al presupuesto general de la nación, al sistema general de participaciones, ni al Sistema General de Regalías.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Son numerosos los municipios del país que, al interior de uno u otro departamento, han decidido aprovechar los Esquemas de Asociación Territorial, en algunos casos bajo la denominación de “provincias administrativas y de planeación”. A pesar de todos esos avances, queda pendiente una discusión que aborde la manera en la que se ha de desarrollar la previsión constitucional de que haya provincias que sean de verdad entidades territoriales, objeto de descentralización, esto es de transferencia efectiva de poder político y autonomía fiscal y administrativa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si se quiere fortalecer institucionalmente a la provincia, para que no dependa de la voluntad paternalista o del desprecio de uno u otro gobierno, es necesario producir una “ley de provincias”, que no es otra que ese estatuto básico que ordena el Artículo 321 de la Constitución Política. </p>



<p class="wp-block-paragraph">El tema, por supuesto, es difícil y dispendioso de abordar. Pero no por ello se debe rehuir el diseño de un modelo adecuado de provincia como entidad territorial integrada por diferentes municipios, con sus complejidades y su riqueza urbano – rural, o territorios indígenas. El modelo ha de servir para dotar de recursos y adecuada dosis de autonomía administrativa y fiscal a pequeñas zonas del territorio que tengan características y necesidades comunes, como las de catastro y ordenamiento territorial.  </p>



<p class="wp-block-paragraph">Será indispensable que esas nuevas entidades territoriales se integren adecuadamente al conjunto de nuestra organización territorial y que funcionen de manera armónica con municipios y departamentos. Su organización deberá ser sencilla y las exigencias de profesionalismo de sus contados funcionarios tendrán que ser elevadas. Podría haber un consejo provincial integrado por alcaldes ya elegidos y un gerente encargado de coordinar la ejecución de las decisiones que se tomen. El control de sus actividades ha de ser refinado para que no se conviertan en nuevos nidos de burocracia, corrupción y politiquería, sino en gestoras de un desarrollo sostenible, con participación ciudadana.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">En las campañas en busca del poder legislativo o ejecutivo no figuran temas como este, de vital importancia para el desarrollo democrático del país y la profundización de una descentralización del poder que nos libere del modelo clientelista de la vida política. Por lo cual sigue pendiente la deuda de introducir esos temas en la discusión política, y evitar que quede como letra muerta una más de tantas prescripciones constitucionales que, si se desarrollaran adecuadamente, darían como resultado la configuración de un país con una democracia cada vez más consolidada y profunda.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El avance en el ordenamiento territorial, la coordinación de los procesos de desarrollo y protección ambiental, e inclusive la atención de necesidades como las derivadas de la reconstrucción de regiones enteras del territorio cuando se presentan catástrofes, encontrarían en la provincia, como entidad territorial, el complemento de la fuerza que proviene de la identidad colectiva de municipios vecinos, que ya en otras épocas de la vida nacional fortalecieron sentimientos de pertenencia y comunidad de propósitos de muchas generaciones.&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Mon, 17 Aug 2026 18:10:26 +0000</pubDate>
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        <title>El partido de las cucarachas</title>
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        <description><![CDATA[<p>Los políticos suelen equivocarse al tratar con la juventud. Si adoptan como referente la época de sus años juveniles, con sus propias experiencias, caen en la trampa del tiempo: el mundo cambia tan rápido que las imágenes de espejo del pasado solo sirven para el recuerdo. Es entendible que los sentimientos juveniles sean particularmente agudos [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">Los políticos suelen equivocarse al tratar con la juventud. Si adoptan como referente la época de sus años juveniles, con sus propias experiencias, caen en la trampa del tiempo: el mundo cambia tan rápido que las imágenes de espejo del pasado solo sirven para el recuerdo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Es entendible que los sentimientos juveniles sean particularmente agudos cuando se trata de auscultar el futuro. A esas alturas de la vida cada quién está en la tarea de prever lo más que pueda y escoger entre los caminos que se abren en busca de uno u otro destino. Si bien ese ejercicio comienza en el seno de la familia, cuando se cuenta con el privilegio de tenerla, es de ahí hacia afuera, en los diversos escenarios de la educación, donde, a través del diálogo con amigos y maestros, y al observar el mundo, donde aparecen mejor dibujadas las opciones y abiertas o cerradas las exclusas para que las aspiraciones sean viables.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Esos escenarios “diversos” de la educación son los cientos de circunstancias de la vida cotidiana que llevan una carga educativa. &nbsp;Carga de la cual en muchos casos son inconscientes quienes aprenden y quienes enseñan una u otra cosa con su experiencia y con su ejemplo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Estado, como árbitro y calificador de concursos para acceder a instancias educativas o de trabajo, debe obrar de manera impecable para garantizar justicia y mantener credibilidad. De manera que cualquier fisura en la seriedad de los concursos que organiza, sea para contratar o para que en cualquier escenario opere la meritocracia, no es un problema menor.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Aquellas sociedades en las que se vuelven parte del folclor las trampas en los concursos organizados por el Estado, sea para contratar obras, admitir personal a su servicio o marcar el acceso a instancias educativas, adquieren una infección que afecta una amplia variedad de aspectos de su vida, y cuya erradicación se tiene que convertir en prioridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En la India los concursos fueron considerados como el mecanismo ideal para contar con las personas mejor calificadas para entrar a las universidades o acceder al servicio público. Pasar el examen respectivo se convirtió en una tradición tanto regional como nacional, y el resultado de cada examen vino a ser determinante no solo de éxito o fracaso en el propósito inmediato de estudiar o trabajar, sino factor decisivo de vivir una u otra vida, o inclusive morir. Todo explicable cuando el examen venía a demostrar si quien participaba en las pruebas estaba a la altura de su aspiración, y siempre y cuando el puntaje obtenido fuese confiable.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El aseguramiento de un puesto en la administración pública es tan apetecido como fuente de trabajo e ingresos para toda una vida, que muchas personas, ante uno o dos fracasos, insisten en participar en los concursos con la esperanza de lograr sus anhelos, sobre la base de las experiencias anteriores. &nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La anulación de un examen de acceso a estudios de medicina propició en junio pasado efectos devastadores y hasta una serie de suicidios entre los dos millones de candidatos frustrados en su aspiración, obligados a tomar nuevamente unas pruebas para las que se habían preparado meses y años enteros. Uno de los más de veinte suicidas fue Kahaan Patel, de 17 años, estudiante distinguido que saltó del balcón de su habitación familiar en un sexto piso.</p>



<p class="wp-block-paragraph">La familia Patel se había movido a Ahmedabad, en Gujarat, para tomar impuso desde la base de un mejor colegio, de manera que los estudios de medicina del menor se convirtieron en sueño de toda la familia. Y así, en diferentes regiones, miles de familias adoptaron la causa de los estudios de sus hijos, cuando no la de acceder al servicio público, como medio de realización colectiva o ascenso social. Todo frustrado por la corrupción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante una creciente protesta, con su oleada de suicidios, vino la infortunada, infame y despectiva reacción de un alto funcionario que no vaciló en llamar cucarachas a quienes protestaban por la irresponsabilidad en el manejo de los concursos. Con lo cual dio origen a que un ingenioso publicista satírico decidiera apelar a Instagram y convocar a la fundación del “Cockroach Janta Party”, o “partido popular de las cucarachas”, parodia de nombre cercano al Janata Party, a cargo del gobierno nacional.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En tiempo récord la idea tomó fuerza y miles de personas corrieron a manifestarse frente al Parlamento en Nueva Delhi y en otras ciudades del país. Pedían seriedad en los exámenes y la renuncia del ministro de educación, que por fin tuvo que salir. Algo que Narendra Modi no está acostumbrado a afrontar, dado el tono de su gobierno, que para manejar los problemas mezcla de manera experimentada las dosis necesarias de vinagre y miel.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El problema renace ahora ante la noticia de que la revelación de secretos de examen se ha presentado tres meses más tarde en el concurso para entrar al servicio civil en el Estado de Jharkhand. Miles de personas quedarían esperando para siempre sin poder entrar a la administración pública, mientras que otras accederían de una vez por el atajo de la corrupción.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la reiteración del asunto, ha habido héroes populares en huelga de hambre. Rahul Gandhi, jefe de la oposición, fue con manifestantes hasta la puerta de la casa de Modi y se hizo arrestar, levantado de pies y manos, no sin antes haberse dejado maltratar, al tiempo que dejaba en el aire su necesaria proclama contra el gobierno, que forma parte de la campaña permanente de acción en busca de la recuperación del poder.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Como los problemas sociales no son aislados, hay otras causas que se pueden sumar a las defendidas hasta ahora por el “partido de las cucarachas”. Ahí cabe la lucha anticorrupción agitada en India en 2011, la acción antiviolencia sexual que ya tuvo apogeo en 2012, la situación de los campesinos pobres, y el repudio a la discriminación de la población musulmana que no se fue a Pakistán ni Bangladesh cuando se produjo la partición de la India británica.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo mismo que el gobierno indio, muchos otros han de asumir la responsabilidad de garantizar la completa seriedad de las pruebas de acceso a la educación superior y al servicio civil. No se trata de detalles menores del funcionamiento del Estado y de sus relaciones con la sociedad. De la confianza de los jóvenes en la seriedad de los concursos se derivan numerosos factores de viabilidad no solamente de un gobierno, que sería lo de menos, sino del conjunto del sistema político y social del país.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Los jóvenes tienen habilidad natural para vincular todo tipo de causas al momento de la vida por el que pasan ahora, afectado por su temor natural ante la perspectiva de las puertas cerradas hacia las opciones de educación, y aún más ante las oportunidades y obstáculos del empleo.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Siempre hay y debe haber campo en la sociedad para la rebeldía de los años juveniles. En cualquier contexto sería preocupante que no estuviera presente la fuerza cuestionadora de la juventud. Que nadie criticara desde la perspectiva de recién llegado la forma como se hacen las cosas, la organización de las ciudades y los países, lo que hagan o dejen de hacer los gobiernos y, naturalmente, la manera como se trata a los jóvenes.</p>



<p class="wp-block-paragraph">¡Ningunas cucarachas! No debe imperar el temor a que los muchachos protesten porque el mundo no es todavía como quisieran. De pronto los reclamos por ese mundo que para ellos aún no ha tomado forma, llevan la semilla de la sabiduría del futuro, que es la del progreso, ante el inminente relevo de generaciones que jamás se detendrá. &nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sun, 09 Aug 2026 15:57:29 +0000</pubDate>
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        <title>El nuevo distanciamiento transatlántico</title>
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        <description><![CDATA[<p>La alianza entre los principales artífices de la configuración del mundo transatlántico en el último siglo parece desfalleciente. En ambos lados se vive una crisis política que los aparta de su “amistad especial” y su trayectoria conjunta, e introduce incertidumbre respecto del futuro. A partir del Brexit, la rotación de primeros ministros británicos muestra debilidades [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[
<p class="wp-block-paragraph">La alianza entre los principales artífices de la configuración del mundo transatlántico en el último siglo parece desfalleciente. En ambos lados se vive una crisis política que los aparta de su “amistad especial” y su trayectoria conjunta, e introduce incertidumbre respecto del futuro. A partir del Brexit, la rotación de primeros ministros británicos muestra debilidades propias de democracias volátiles. Los Estados Unidos, a pesar de los interminables fuegos de artificio echados al aire para celebrar dos siglos y medio de independencia, marchan confusos entre la nube de un gobierno que vocifera éxitos personales de un presidente atípico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La declaración de independencia de los Estados Unidos, como avance hacia un modelo de gobierno de estirpe democrática, ejerció influencia más allá de su geografía. Con el tiempo, entrelazados por elementos ideológicos y culturales, democracia y capitalismo se volvieron allí complementarios y expansivos. Los habitantes de ese país de inmigrantes en busca de la realización de un sueño, se llegaron a convencer de ser miembros de la nación más poderosa de la historia, aunque en su seno anidaran el racismo y todo tipo de discriminaciones y maniobras dedicadas a que la economía prevaleciera en el trámite de las relaciones sociales.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Pasado el tiempo, después de los dolores de la guerra de independencia, el “gran acercamiento” de finales del Siglo XIX sirvió de base a una alianza incondicional con motivo de la Segunda Guerra Mundial. Así el reencuentro de la antigua potencia colonial europea y la nueva superpotencia americana produjo resultados tan importantes como el refuerzo mutuo de las economías de ambas partes y la aparición de una alianza militar, política y estratégica, con primacía real de los Estados Unidos como la parte más grande y poderosa.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Desde entonces, no hubo episodio de la vida internacional que no fuese asumido de manera solidaria por Londres y Washington. Solidaridad que pasó por momentos angostos con motivo de la Guerra de Vietnam, que los británicos apoyaron en el campo de la diplomacia, pero no quisieron hacerlo en el campo de batalla ante la impopularidad arrolladora de semejante aventura. Aunque los británicos resultaron más tarde apoyando despropósitos como el de la Guerra de Irak sobre la base falaz de la existencia de armas de destrucción masiva que décadas después de la catástrofe aún no han aparecido.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El modelo de defensa conjunta de la OTAN parecía vitalicio, hasta que apareció, del lado americano, un presidente que comenzó por hacer exigencias, lógicas desde el punto de vista financiero, pero sorprendentes y tal vez contraproducentes bajo una mirada estrictamente estratégica. Todo con una actitud de arrogancia y menosprecio desde Washington, o mejor desde la Casa Blanca, hacia los hasta entonces entrañables aliados europeos, con exigencias de sumisión propias de un modelo de padrinazgo no solicitado y por demás molesto para naciones europeas que tuvieron que aprender, por las vías más difíciles, el valor de su libertad.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El único estadista europeo con estatura suficiente para mirar varias décadas adelante fue el general De Gaulle, que propició la autonomía militar francesa respecto de los Estados Unidos, con la consideración de que en algún momento podría aparecer un presidente americano que no quisiera asumir los pesados compromisos de la defensa de Europa. Algo que los británicos no previeron en su momento y que ahora, con Donald Trump, se les vino encima y les tomó por sorpresa justo cuando su relación con el resto de Europa se había debilitado con el Brexit como nunca en tiempos modernos. Y cuando los frecuentes cambios de ocupante en 10 Downing Street introducen grandes dosis de incertidumbre sobre el futuro.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A partir de este 20 de julio, la Gran Bretaña tendrá el séptimo primer ministro al cierre de la década desde la votación por el Brexit. Algo extraño a la tradición británica, no acostumbrada al espectáculo de gobiernos que vienen y van, y mucho menos a tener gobernantes que no llegan al cargo por elección popular sino en virtud de votaciones internas de los parlamentarios de uno u otro partido. Algo que deja un sabor a democracia incompleta.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Theresa May llegó al poder tras la caída de David por su derrota en la apuesta del Brexit. No fue elegida por el voto popular, pues el período del partido conservador no había expirado, sino por votación de los parlamentarios de su partido. Y cuando ella renunció en medio de las dificultades del Brexit, Boris Johnson llegó al poder también escogido por los parlamentarios conservadores, aunque más tarde ganó ampliamente unas elecciones, para caer un tiempo después en medio de sus escándalos y ser reemplazado por Elizabeth Truss, escogida sin votación popular, quien renunció muy pronto para dar paso a Rishi Sunak, igualmente elegido por los miembros de su partido en el parlamento.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El turno de la renuncia fue ahora para Sir Keir Starmer, jefe laborista desde 2020 y primer ministro desde 2024, cuando obtuvo una victoria que le dio confortable mayoría parlamentaria. Solo que la gente se aburrió con la aparente frialdad de Sir Keir, algo explicable en esta época de exposición permanente de gobernantes no espectaculares a las crueldades de una opinión pública que ya no requiere de los medios de comunicación tradicionales para enterarse de las cosas y que encuentra en las “redes sociales” no solo elementos informativos de primera mano, sino un medio para expresar sus preocupaciones y sus quejas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La desazón de los sectores populares por el costo de vida se convirtió en la Gran Bretaña, donde la ciudadanía es políticamente alerta y activa, en elemento de desgaste prematuro de la imagen y la aceptación del primer ministro. Señal inequívoca de alerta fueron unas elecciones municipales desastrosas para el laborismo. Por lo cual los parlamentarios, que cuidan de sus jardines electorales y miran hacia la próxima elección, decidieron que era bueno echarlo a tiempo, para no lamentarse de una derrota, que consideraban segura, en los próximos comicios generales. Así castigaron además su falta de olfato en el manejo de asuntos como el del nombramiento de embajador en los Estados Unidos, aunque su figuración en el escenario internacional haya sido por demás decorosa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Ante la necesidad de un político más felino y capaz de mostrar resultados en materia de costo de vida y otros problemas inmediatos, la maniobra de los laboristas para tener nuevo primer ministro sin acudir a elecciones generales, debería figurar en las cartillas de ingeniería política. Los parlamentarios resolvieron que Andy Burnham, exitoso alcalde del Gran Mánchester, derrotado anteriormente en la carrera por la jefatura del partido, sería, ahora sí, el gallo para traer a Londres a ocupar la jefatura del gobierno. Solo que no era miembro del parlamento, condición indispensable de todo primer ministro. Por lo cual hicieron renunciar a un parlamentario, para que la curul quedara vacante. Así el alcalde, después de renunciar a su oficio, podía ser elegido, como lo fue, miembro del parlamento, y tendría el camino despejado para la jefatura del gobierno.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Andy Burnham, juicioso estudiante y graduado de literatura inglesa en Cambridge, algo inusual en la fauna política, asumió sin competencia y por unanimidad la jefatura del laborismo. Y a partir de ahora, previa autorización del rey, que es una formalidad, vendrá el reparto de ministerios, las comparecencias ante el parlamento, y el desfile de medidas para resolver problemas y ganar el favor popular. Además, claro está, deberá dirigir las maniobras de política exterior, con un asiento en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, otro en la OTAN, uno más en el G7 y unas cuántas arandelas más en escenarios muy alejados de lo que haya podido ser la gestión de una alcaldía.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las relaciones con los demás países europeos estarán en lo más alto de la agenda. A ello obliga la trayectoria del apoyo sostenido del Reino Unido a la causa de Ucrania, la cercanía con Francia y Alemania, y el hecho de que a estas alturas dos tercios de los británicos consideran que lo del Brexit no fue una decisión adecuada. Con la seguridad de que esos sectores mayoritarios, y entre ellos los más dinámicos de la economía, así como los jóvenes, desean un nuevo acercamiento, y verían con buenos ojos un eventual retorno al seno de la Unión Europea.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Curiosamente, tanto en su gestión interna como en la internacional, uno de los escollos más serios que deberá afrontar el nuevo primer ministro es el de la nueva relación con los Estados Unidos, afectada severamente por las variaciones de tono del presidente americano, que se atribuye facultades de inmiscuirse donde le da la gana y de reclamar, como si fuese obligatorio, el apoyo incondicional del mundo occidental en aventuras, como la del ataque a Irán, que emprende sin consultar con nadie.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Con todo y eso, relacionarse en los mejores términos con el presidente de los Estados Unidos resulta obligatorio para cualquier gobernante británico. Entre otras cosas porque la relación bilateral no depende solamente de quiénes gobiernen, pues existen vínculos intensos, profundos y valiosos que la gente seria de lado y lado del Atlántico aprecia y desea mantener. A dura prueba estará sometido Burnham ante una contraparte que en Washington que se ha burlado de los portaviones británicos, obtenido de un amigo abyecto el retiro de una sanción de tarjeta roja en el Mundial de Fútbol, y apoyado la exhibición de un aviso de los jugadores de la Selección Argentina en el que les decían a los británicos que esas islas son argentinas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Las actuaciones del presidente de los Estados Unidos no han tenido en cuenta la famosa “relación especial” más que para los aspectos protocolarios de las manifestaciones de aprecio por la realeza. Por lo demás, en materia estratégica y de defensa no ha habido sino exigencias onerosas y políticamente difíciles de atender, formuladas con un tono de superioridad que pone a prueba cualquier paciencia. De manera que no solamente se enturbia el aire de las relaciones bilaterales, sino que se alimenta un distanciamiento que naturalmente debe conducir al nuevo primer ministro británico a defender a su país y acercarse al movimiento todavía imperceptible, pero creciente, de introducir cambios en el contenido de los vínculos transatlánticos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Para comenzar, y como quiera que el presidente americano suele hacer una especie de “examen” a cada líder nuevo que conoce, para clasificarlo en el escalafón de sus afectos y sus broncas, Burnham deberá obrar con extraordinario tino después de que Trump, que no es ni mucho menos Roosevelt, dijo que Starmer no era Churchill. Sin que sea prudente en este momento responderle lo que Sir Winston hubiera pensado de Donald como empresario habilidoso metido en aventuras políticas y militares de talla mundial.&nbsp;&nbsp;</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Sun, 19 Jul 2026 16:16:14 +0000</pubDate>
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        <title>El Versalles de Donald Trump</title>
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<p class="wp-block-paragraph">Los acuerdos que se firman en el santuario máximo de la antigua monarquía francesa suelen no tener consecuencias felices. Así lo demostró el que puso fin a la Primera Guerra Mundial, que sembró las semillas de la Segunda.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Conocedor experimentado de los bálsamos que mantienen satisfecho el ego del presidente de los Estados Unidos, Emmanuel Macron se inventó la idea de invitarlo a un banquete en el Palacio de Versalles. Al tiempo que hacerle mantenimiento al ánimo de quien se cree presidente del mundo, le hizo notar, sin decir una palabra, la inigualable magnificencia de Versalles, y sus abismales diferencias respecto de Mar a Lago y del salón de baile con el que Donald Trump pretende inmortalizar su paso por la Casa Blanca.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Abrumado por las nebulosas del conflicto con Irán, y en busca de arreglo urgente a ese lío al que lo empujaron y del cual no hay salida clara, Trump firmó en una mesa de Versalles un Memorando de Entendimiento que le pone un poco de orden a unas discusiones de futuro incierto.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de las apariencias, el documento firmado es apenas un ejercicio de aproximación entre dos Estados que se ponen de acuerdo sobre la forma como podrían llegar a solucionar sus diferencias por la vía del diálogo. Se trata de una hoja de ruta que, si bien demuestra la voluntad de las partes de discutir en vez de darse cañonazos, no genera compromiso jurídico entre sus signatarios. En otras palabras: nos vamos a sentar a hablar, para ver si en un tiempo determinado podemos llegar a algún acuerdo.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El 21 de junio, a pesar de ciertas dudas sobre la efectiva realización del encuentro, y arreglados problemas de protocolo, como que los iraníes no querían ser vistos junto a los americanos, comenzaron las nuevas conversaciones. El vicepresidente de los Estados Unidos, acompañado de un socio de negocios inmobiliarios y del yerno del presidente, se sentaron en Buergenstock frente al ministro de relaciones exteriores de Irán. Con Pakistán como intermediario.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">A pesar de que Washington trató de vender el memorando, y las conversaciones, como un trofeo diplomático, queda por delante una agenda en la que ya no pueden figurar asuntos como el “cambio inmediato de régimen”, la “intervención en la escogencia de nuevo líder supremo de la revolución islámica”, la “rendición inmediata e incondicional”, y el “total desmantelamiento de las capacidades nucleares de Irán”, que al principio se plantearon con mucho ruido y jamás se pudieron conseguir.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Excluidos esos fracasos, que se ocultan como si jamás hubieran existido, la idea es ahora ocuparse de las sanciones contra Irán, la situación en El Líbano con la presencia de Hezbollah, el apoyo a Hamas en Gaza y a los hutíes de Yemen, la navegación por el Estrecho de Ormuz, y los límites al armamentismo iraní, además de la distensión en todo el Golfo Pérsico.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El hecho de emprender ahora conversaciones demuestra que Irán soportó la política de máxima presión, que combinaba las tradicionales sanciones en su contra con un inclemente ataque militar en asocio de Israel, y que, además, tuvo manera de responder con misiles y drones, y desacomodar la situación de los socios de Estados Unidos en la región. Además de golpear bases americanas, que sirvieron de muy poco a la hora de defender a sus propios aliados.</p>



<p class="wp-block-paragraph">En materia nuclear, Irán ha anunciado la suspensión de actividades de enriquecimiento de material nuclear mientras duren las conversaciones. Quedó claro que no era cierto que sus stocks de material nuclear serían entregados a los Estados Unidos. Además, se reiteró la “inexactitud” del pomposo anuncio de que las instalaciones nucleares iraníes habían sido “obliteradas” en junio del año pasado. Y no está para nada claro qué sucedería en esa materia si las conversaciones llegan a colapsar.&nbsp;&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Quedaron liberados, de entrada, 300 billones de dólares iraníes que estaban retenidos en el sistema bancario internacional. Su liberación constituye un triunfo para el gobierno islámico, que puede destinar esos fondos a la reconstrucción de su infraestructura, el restablecimiento de sus líneas de suministro, el alivio de las condiciones de vida de la gente, afectadas por años de aislamiento, y el fortalecimiento del esquema de sus alianzas en la región. Los Estados Unidos no reciben nada específico a cambio de esta concesión.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Todo lo anterior se convierte en componente de fortalecimiento político del régimen, y pospone su desprestigio y su decadencia, que eran evidentes a raíz de la brutal represión del año pasado, pero vinieron a quedar eclipsados en febrero con el ataque americano-israelí. Al asesinar brutalmente a un anciano, que era el padre de la nación para millones de iraníes, se acalló de paso la protesta y se facilitó automáticamente un nuevo aire a los ayatolas.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El asunto del Estrecho de Ormuz es, y seguirá siendo, un elemento de dificultad que no existía antes del ataque a Irán. Los antecesores de Trump aceptaron el consejo de sus estrategas en el sentido de no lanzarse a la aventura de emprender una guerra contra la República Islámica, entre otras cosas para no darle a ésta última motivo para cerrar el estrecho, con las consecuencias de todo tipo que el cierre conlleva. Y para no establecer un precedente difícil de erradicar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si bien el memorando habla del paso seguro y la contención mutua en cuanto al cierre del Estrecho, no existe un manual para la observación de ese compromiso. Tampoco existe un mecanismo y mucho menos un órgano de supervisión, ni definición alguna sobre aquello que puede constituir una infracción de la libre navegación por el sector. De manera que las mismas partes quedan al tiempo obligadas a cumplir el arreglo provisional, pero pueden salirse del mismo con cualquier disculpa.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La situación del Líbano, que Irán insiste en incluir en cualquier acuerdo, y que figura en el memorando de manera ambigua, es tan difícil de arreglar como la del Estrecho. Y es que en ese ítem aparecen Israel y Hezbollah. El primero, que no ha firmado nada y muy difícilmente va a dejar de empujar dentro del territorio libanés para destruir a un enemigo a muerte que se refugia allí. El segundo porque es una prolongación del poder político, militar y religioso de Irán, que no está dispuesto a abandonar.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El factor israelí afecta severamente cualquier acuerdo entre Estados Unidos e Irán. Los israelíes no aceptarán arreglo alguno firmado por otras partes pasando por encima de sus intereses. Israel es de los muy pocos países que se puede dar el lujo de sostener un desacuerdo cordial con los Estados Unidos, sin que estos se atrevan a tomar decisiones que afecten a su más importante aliado en la región. Y ya es bien claro que Israel se reserva el derecho de actuar de manera independiente, sin sentirse obligado por lo que negociadores estadounidenses e iraníes lleguen a convenir.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Si a lo anterior se suma una situación cada vez más tensa, por decir lo menos, al interior de los Estados Unidos, como consecuencia de la aventura imprevista de una guerra de agresión en el medio oriente, por parte de un presidente que había gritado a los cuatro vientos que no cometería la estupidez de comprometer al país en guerras ajenas y lejanas, el cuadro en general no resulta favorable para Trump.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Avanza el tiempo y se acercan las elecciones de noviembre, que renovarán parcialmente el congreso. Los porcentajes de rechazo a la guerra crecen, no necesariamente por motivos políticos o estratégicos, que a la gente no le importan o no entiende. Se trata del bolsillo. Se trata del costo de la vida cotidiana, que se suma a un estado de ánimo afectado por una actitud errática, en lo de la guerra y en otros aspectos, que si bien produce euforia entre fanáticos “trumpistas” genera exasperación no solo entre los más liberales sino entre los mejor educados.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">Lo peor, para el presidente, es que por más que consiga, a un costo altísimo, de pronto con el sacrificio político de su vicepresidente, un arreglo con Irán, el acuerdo al que se llegue será en el mejor de los casos parecido al que hace once años consiguió el presidente Obama. Acuerdo cuidadosamente negociado y suscrito por Irán, los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Alemania y la Unión Europea; refrendado además mediante resolución por el Consejo de Seguridad.</p>



<p class="wp-block-paragraph">El Departamento de Estado de los Estados Unidos cuenta con funcionarios de carrera experimentados en el seguimiento analítico de los procesos más variados de la vida internacional. También cuenta con negociadores profesionales que conocen el “art of the deal” en un contexto muy distinto del de los negocios inmobiliarios y la ley de la selva de Manhattan, donde se suele mentir, amenazar, dar la espalda, y cambiar súbitamente de opinión, como elementos de “negociación”, con la opción, siempre abierta, de que el negocio no se llegue a hacer. Con lo cual todo lo que se pierde es alguna oportunidad de enriquecimiento.</p>



<p class="wp-block-paragraph">Negociar con Irán bajo la guía de un vicepresidente inexperto y dos empresarios de finca raíz, acostumbrados a defender sus intereses individuales, se aleja de lo requerido en negociaciones diplomáticas, en las que están de por medio los intereses públicos.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">La suerte de millones de personas depende otra vez de un documento firmado, sin contraparte presente, por un presidente estadounidense exhausto, en el Palacio de Versalles, donde hace poco más de un siglo se firmó alegremente un tratado que solo sirvió para posponer los arreglos de cuentas entre las potencias europeas de la época.&nbsp;</p>



<p class="wp-block-paragraph">El presidente iraní firmó desde Teherán, a sabiendas de que las cosas van a marchar al ritmo que a su país más le convenga, pues se trata de su vecindario, está acostumbrado a la dureza de sanciones ahora un poco aliviadas y no tiene el afán de unas elecciones prontas, de una opinión pública cada vez más molesta. Tampoco a la presión de aliados que no se someten a lo que otros pretendan pensar por ellos.</p>
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        <author>Eduardo Barajas Sandoval</author>
                    <category>Destellos de un mundo en mutación</category>
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        <pubDate>Wed, 24 Jun 2026 23:35:58 +0000</pubDate>
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