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    <title>Blogs El Espectador</title>
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    <description>Blogs gratis y diarios en El Espectador</description>
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	<title>Blogs de A calzón quitao | Blogs El Espectador</title>
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        <title>Mi primera vez con los stripper</title>
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        <description><![CDATA[<p>Siempre había tenido curiosidad por saber qué pasaba en las despedidas de solteras, qué se hacía en ese día que era tan esperado por las amigas de la novia. Y sí, me llegó el momento. Era martes, la homenajeada –la llamaremos Kim-  era compañera de seminario y allí estaba yo apoyando la celebración de uno [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p><img fetchpriority="high" decoding="async" class="size-medium wp-image-21 aligncenter" src="https://blogs.elespectador.com/wp-content/uploads/2016/06/despedida-de-soltera-3.jpg" alt="despedida de soltera 3" width="300" height="224" /></p>
<p>Siempre había tenido curiosidad por saber qué pasaba en las despedidas de solteras, qué se hacía en ese día que era tan esperado por las amigas de la novia. Y sí, me llegó el momento.</p>
<p>Era martes, la homenajeada –la llamaremos Kim-  era compañera de seminario y allí estaba yo apoyando la celebración de uno de sus últimos días de soltería.</p>
<p>Luego de varias encuestas sobre qué podíamos hacerle –nos tomó varios días meditarlo puesto que ella es cristiana- optamos por lo más común en una despedida de soltera: llevarla a un show de stripper. Le compramos velo de novia y juguetes sexuales en miniaturas y todo estaba preparado.</p>
<p>La sorpresa era para ella, no tenía ni idea qué le teníamos preparado. Fuimos como 10 viejas, unas casadas, otras solteras pero todas con un solo propósito: hacerle la despedida de soltera a la primera del grupo que se embarcaría en una relación para toda la vida. Estábamos listas para comenzar la noche.</p>
<p>Llegamos al sitio más reconocido en Bogotá por prestar este tipo de servicios. Antes de entrar, en la puerta del sitio y cual vil quinceañeras, empezamos a tomarnos fotos; subimos unas escaleras angostas, las luces del lugar eran moradas y rosadas que destellaban una especie de neón, la verdad me lo había imaginado completamente distinto. Pagamos 50 mil pesos que incluían un coctel y el show de la noche.</p>
<p>Era mi primera vez, no sabía con lo que me iba a encontrar. Unas ya habían ido y estaban muy tranquilas. Yo, en compañía de una de “las telibles”, tenía mis hormonas alborotadas. Ambas estábamos ansiosas por gritar, mirar y sobre todo divertirnos.</p>
<p>La espera fue larga, el sitio se llenaba poco a poco. Llegaron mujeres  de todo tipo. Entró un grupo de cuatro que me llamó mucho la atención. Eran dos muy jovencitas y dos mayores -creo que eran madres e hijas- y le estaban celebrando el cumpleaños a una de las más pequeñas que tenía puesto un vestido negro ajustado que le dejaba ver el trasero y sus acompañantes parecían grillas de la 19.</p>
<p>En nuestro grupo también íbamos mujeres muuuyyy diferentes. Estábamos las que nunca habíamos ido a un sitio como este, las que si habían ido, las que se ponían rojas por todo, las que estaban como si nada, las mojigatas, las asquientas, las criticonas, en fin. Nos sentamos en todo el frente del escenario y llegaron unos ángeles como caídos del cielo.</p>
<p>Estos sujetos, vestidos de blanco, con alas eran los que te provocaban de todo, de todo menos de los horribles cocteles que bebimos esa noche. Empezó el show, la verdad no recuerdo bien el orden de salida de cada uno pero sé que había desde vaqueros hasta monjes. Eran seis hombres con los cuerpos más esculturales que había visto, muy churros. La gritadera no se hizo esperar, yo parecía loca.</p>
<p>Cada uno tenía un show diferente, sus bailes eróticos y sensuales hacían que las mujeres perdieran la compostura. Anunciaron a “Brayan” y cuando lo vimos no paramos de reír. Su mirada de sospecha, creyéndose el hombre más sexy del mundo lo dejaba en ridículo, y aunque tenía un cuerpo espectacular nos quedamos con el más chiquito, que tenía una mirada normal y bailaba deli.</p>
<p>Los stripper pasaban por cada grupo de mujeres que había en el lugar, cuando llegaban a nuestra mesa era una bulla interminable. Las más morrongas colocaron una mesa enfrente de ellas para no tener contacto con los hombres que pasaban, mientras que las otras nos dedicamos a coger, a mirar, a disfrutar la noche.</p>
<p>Nos sugirieron que lleváramos billetes de 1.000 para colocarles en la ropa interior  y así fue. Cada una llevaba menudito y cada vez que se terminaba los angelitos te cambiaban por más sencillo.  Una de nuestras compañeras, quien tiene más o menos 40 años, era la más impactada de todas, no había tenido nunca un acercamiento de este tipo con tantos hombres a la vez, pero en medio de su timidez también disfrutó.</p>
<p>En cada uno de los intermedios de los shows llegaba el momento incómodo para nosotras. Bailar entre mujeres en un sitio donde los únicos hombres que hay son intocables era embarazoso, nosotras tomábamos fotos.</p>
<p>Sacaron a bailar a algunas de las chicas. Nosotras mandamos a Kim a la boca del lobo, el “Brayan” la subió, la bajó, le bailó y ella se desinhibió, se trepó a él como mico empedernido, le bailó, sacó su lado sexy y se lo gozó. Así nos preparábamos para el show central.</p>
<p>Salieron en toalla y ¡oh por dios!, empezaron con su coreografía de meros machos hasta quedar sin nada. No se veía mucho, todos lo tenían anormalmente grande, parecía que tuvieran una extensión o que se hubieran colocado algo para que los apretara y lograran la erección, pero que vainas tan enormes.</p>
<p>La verdad fue una experiencia que se tenía que vivir pero que realmente no volvería a repetir. Aunque me gocé toda la noche, grité, miré y disfruté siento que ese tipo de celebraciones no van conmigo. No soy morronga, ni mojigata pero es un sitio muy burdo para mi gusto, donde se va a mirar lo que puedes tener en casa y en casa se disfruta más.</p>
<p>Fue un rato ameno con amigas del corazón, pero sin lugar a dudas a ellas les pido el favor que mi despedida de soltera no vaya a ser en un lugar como este.</p>
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        <author>A calzón Quitao</author>
                    <category>A calzón quitao</category>
                <guid isPermaLink="false">http://blogs.elespectador.com/a-calzon-quitao/?p=19</guid>
        <pubDate>Fri, 24 Jun 2016 22:45:37 +0000</pubDate>
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                <media:description type="plain"><![CDATA[Mi primera vez con los stripper]]></media:description>
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        <title>¿Debería importar con cuántas personas ha estado tu pareja?</title>
        <link>https://blogs.elespectador.com/actualidad/a-calzon-quitao/deberia-importar-con-cuantas-personas-ha-estado-tu-pareja/</link>
        <description><![CDATA[<p>Empiezo hoy con el tema del número de personas con quien has tenido una relación sexual. Cuando empezamos a salir con alguien nos asaltan este tipo de preguntas, la curiosidad nos mata y no soportamos el hecho de que ese alguien haya tenido una vida antes que nosotras. Hablando con mi grupo de amigas, “las [&hellip;]</p>
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        <content:encoded><![CDATA[<p>Empiezo hoy con el tema del número de personas con quien has tenido una relación sexual.</p>
<p>Cuando empezamos a salir con alguien nos asaltan este tipo de preguntas, la curiosidad nos mata y no soportamos el hecho de que ese alguien haya tenido una vida antes que nosotras.</p>
<p>Hablando con mi grupo de amigas, “las telibles”, y preguntando si para ellas era indispensable saber o contar con cuántas personas han tenido intimidad, surgieron comentarios como:</p>
<p>“A nadie debería importarle tu pasado”</p>
<p>“Nosotras no decimos la verdad porque nos vamos a sentir juzgadas por la persona que menos deberíamos sentirnos así, por la que nos importa”</p>
<p>“Siempre que me preguntan recurro a la regla de tres para no quedar mal, porque si mi novio supiera la verdad me mata”</p>
<p>Y yo pregunto ¿Por qué a las mujeres nos da miedo lo que los hombres puedan opinar? ¿Por qué podemos ser abiertas con algunos hombres y contamos todo pero al que queremos no podemos decirle nada? ¿Por qué nos da angustia el pensar como reaccionaria tu pareja si supiera que son 30 o son 10?</p>
<p>Es cierto, a nadie debería afectarle este tipo de temas. Es más, no deberían ser nombrados. Ninguno de los dos –ni hombres ni mujeres- dirá la verdad a la persona que realmente le importa.  </p>
<p>Si son amigos chéveres, amigos con historia, amigos de momento claramente tendrán más libertad para contar estas cosas. Pero siempre estamos pensando en que todo lo que decimos el día de mañana podrá ser utilizado en nuestra contra. </p>
<p>Sin embargo, las mujeres tenemos una obsesión por el tema. Siempre somos nosotras las que indagamos por las compañeras sexuales de nuestro actual polvo.</p>
<p>Pero ¿Por qué? ¿Acaso el número va afectar la relación actual que llevas con esa persona? ¿Acaso el saber con cuántas ha tirado va a limitarte para que tengas sexo con él?</p>
<p>Creería que no, simplemente es pura curiosidad, simplemente queremos saber la “competencia” que tenemos. Las preguntas que surgen como ¿Será que soy mejor que ella? ¿Será que le gusto más? Definitivamente pensar en eso nos mata.</p>
<p>Y mientras nosotras pensamos en eso, los hombres están pensando en el nivel que tienes tú en la cama. Ellos preguntan ese tipo de cosas para saber que tan buen “catre” eres, si aguantas su voltaje o simplemente le quedarás grande porque tal vez no podrá satisfacer tus deseos sexuales.</p>
<p>“Hay que tener presente que por cada mujer que tira, un hombre lo hace también. Por lo tanto el número debería ser indiferente”, así lo asegura el novio holandés de una “telible”.  </p>
<p>Hablándolo así, todo gira en torno al tema de la competencia. A parte de querer saber con cuantos ha estado mi pareja también indagamos quiénes hacen parte del prontuario sexual y ¿por qué? Simplemente para localizar al enemigo.</p>
<p>No sé si se han preguntado el por qué a los hombres les gusta la mujer virgen. Fácil, porque no tendrán competencia alguna, porque para ella serán el mejor.</p>
<p>A los hombres les encanta “chicanear”, lucirse, quedar bien delante de sus amigos. Y hablando con uno de ellos me decía “El hombre habla muchísimo, mientras la mujer siempre será una santa”</p>
<p>Es por esto el dicho que dice que si una mujer te dice que estuvo con tres hombres, debes multiplicar. Mientras que si un hombre dice que con diez muy seguramente ha estado solo con dos.  </p>
<p>Le pregunté a Juanito qué pensaría de una vieja que haya tenido relaciones con más de 20 tipos y me contestó “No me metería con una vieja que uno sabe que se la ha comido todo el mundo, primero por salud y segundo porque el nivel de “catre” debe ser bastante alto”</p>
<p>Este es un tema que afecta más a mujeres que a hombres. Porque ellos son los machos que se levantan mil viejas y entre más mujeres pues más machos son. Nosotras todavía sentimos que si estamos con varios seremos tildadas de vagabundas.</p>
<p>Lo que puedo decir es que las mujeres tenemos más presente el número de personas con las que hemos tenido intimidad y más que el número son las personas. Llevamos estadística, tenemos un ranking específico y los diferenciamos a todos. Eso sí, nos cuidamos en hacer parte del ranking de ellos.</p>
<p>Los examinamos por completo. Sabemos que diferencia el uno del otro, cuales son buenos polvos, cuales no tanto y cuáles son los que definitivamente no repetiríamos.</p>
<p>Pero también somos las que más nos dejamos atacar por esa vocecita que nos advierte sobre lo que puede pensar el hombre si se llega a enterar cuantos han pasado por tu cama.</p>
<p>No nos arrepentimos en privado, es más cuando lo recordamos, lo disfrutamos con la misma picardía con la que lo hicimos. Pero cuando se trata de que los demás lo sepan se vienen a la cabeza mil arrepentimientos.</p>
<p>Por último quisiera decir que todas las experiencias son valiosas y no tenemos por qué avergonzarnos. Enorgullécete de tu pasado. Cada una de tus experiencias, hasta los polvos, te ha dejado algo.</p>
<p>Nadie es quien para juzgarte por tu pasado, si lo viviste fue tu decisión. Además como dice Alejandra Azcarate “Las morrongas seguirán existiendo mientras los hombres piensen que esas son las que valen la pena”.</p>
<p>&nbsp;</p>
<p>&nbsp;</p>
]]></content:encoded>
        <author>A calzón Quitao</author>
                    <category>A calzón quitao</category>
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        <pubDate>Wed, 15 Jul 2015 21:30:39 +0000</pubDate>
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